Capítulo 12: Sabiduría Mas Allá de la Ira.

Arena de Mewni, 6:06 pm, hora de la Tierra.

Todos los espectadores de la arena se mantuvieron en silencio, no todos los días podían presenciar algo como lo que estaban viendo en estos momentos.

Hace poco habían visto como un humano cualquiera pudo derrotar a los mejores soldados y guerreros de su dimensión, incluyendo a los respetados generales, los cuales tenían fama de ser imbatibles.

Después de un sinfín de contiendas, poco a poco el chico de la Tierra había ganado el respeto de los espectadores, y eventualmente, el de toda Mewni. Sin embargo, esta intromisión fue algo por completo inesperado.

Ante ellos, rodeado de pilares de fuego se había presentado el heredero de la dimensión demoniaca y el inframundo de Mewni, el príncipe Tom Lucitor en persona.

A juzgar por su vestimenta, parecía que había estado en algún evento formal.

Vestía ropa elegante negra, camisa y pantalones de la más fina calidad, aunque haya utilizado un saco, puede que lo olvidara en algún momento camino a la arena.

Cuando las llamas se apagaron, avanzo de forma lenta observando a su alrededor despreocupado, después presto su atención al chico.

-Vaya amigo… quien diría que te prestarías a algo como esto, ¿eh Marco? - Pregunto el demonio, mientras notaba las miradas penetrantes de Moon y Star. Ellas no estaban en absoluto felices por lo que estaban viendo.

Perspectiva desde las gradas…

Steena y Darío, quienes prácticamente ya celebraban la victoria de Marco, se sorprendieron por el nuevo retador.

La soldado se mostraba confundida, nunca había visto a ese peculiar chico en su vida, a tal punto que pensó que sería pan comido para Marco, solo otro príncipe mimado de una dimensión cualquiera.

Pero fue Darío quien se mostró por completo serio, mucho más de lo normal. Él sabía quién era exactamente…

Steena al notar al su capitán mucho más tenso de lo normal, de forma curiosa, se acercó a él para preguntar.

-¿Estas bien Dario? ¿Lo conoces?- Pregunto Stenna con una mueca de confusión.

-No… pero sé de donde viene.- Respondió el capitán mientras observa al demonio con frialdad.

-Meh… da igual de donde venga, no será rival para nuestro Marco.- Ella se reclino en su asiento, mientras sostenía su cabeza con ambas manos y cruzaba las piernas en señal de despreocupación.

-Te equivocas Steena… ¿recuerdas tú entrenamiento? ¿Olvidaste lo único que bajo ninguna circunstancia debemos enfrentar?- Hablo Darío sin dirigirle la mirada a Steena.

Entonces de manera súbita, ella abrió sus ojos de par en par, mientras que se inclinó hacia el frente con sorpresa, a tal punto que casi se cae de las gradas.

-¡No es cierto! ¿Un demonio de verdad? ¡Es increíble!- Ella parecía mucho más emocionada que asustada por saber de dónde venía el nuevo retador. -Pensé que nunca salían de su dimensión, ¿me pregunto que estará haciendo aquí?-

-Me sorprende que no lo reconozcas, ¿tienes poco tiempo sirviendo a Mewni verdad?- Hablo el capitán, un poco consternado.

-Solo poco más de una semana, cuando Marco me rescato en el bosque fue mi primer día… un primer día muy malo…- Murmuro ella con desgane, mientras sostenía uno de sus brazos que antaño estaba gravemente herido.

-Pues el no solo es un demonio cualquiera, es el príncipe del inframundo… y hace poco menos de un año, él tenía una relación formal con nuestra princesa… creo que no le gustó la idea del compro…- Darío estaba por continuar con su relato, pero fue interrumpido por una muy exaltada Steena.

-¡Oh por las reinas de Mewni! ¡Si es eso cierto, esto se pondrá mejor que las novelas que leía de niña!- Ella casi daba saltitos desde su asiento emocionada, mientras esperaba por ver que más ocurría con ellos. -Me recuerda a aquella historia en la que un Príncipe de las Tinieblas se batía en duelo con el Caballero Oscuro por el amor de una doncella de la realeza.-

-¿Ahora les diste sobrenombres?- Darío mostro una media sonrisa, solo porque también había leído esa historia, aunque en esa ganaba el caballero, no estaba muy seguro si ocurriría lo mismo con Marco.

Sin embargo, cuando Darío observo a su alrededor, se dio cuenta de que todos estaban tan emocionados como Steena.

Nuevamente los espectadores enmudecieron por lo que estaban viendo, el humano no solo había enfrentado y derrotado a los más ejemplares soldados de Mewni, ¿ahora también es amigo de la realeza del inframundo? El chico estaba lleno de sorpresas.

Considerando que no han visto todo aun…

De regreso a la Arena…

Marco lo observo unos segundos de forma seria, aun preguntándose porque precisamente ¨el¨ tenía que aparecer.

Si bien es cierto de que eran alguna clase de amigos, no quitaba el hecho de que representaba una parte del pasado de Star, y no uno precisamente placentero. Contando lo que es la relación actual que tenía con ella, la presencia de Tom le molestaba un poco.

Antes de que pudiera decir algo, la reina vocifero fuertemente a lo largo y ancho de la arena. Sin embargo, evito mostrarse desconcertada por la presencia de Tom.

-Príncipe Lucitor, te recuerdo que no eres bienvenido en mi reino, ¿cuál es tu propósito aquí?- Pregunto la reina conservando su tono autoritario.

Tom jugueteaba con una flama en su mano derecha, y la apago para contestar. Perecía que esperaba esa clase de recepción.

-¿No lo sabía, mi lady? El rey River en persona me invito a su fiesta, y al enterarme del motivo, quise venir tan rápido como me fue posible...- Respondió el demonio alzando ambos brazos hacia los costados, mientras que sus ojos se tornaban rojos de furia y su voz se tornó más agresiva.

-Además… quería felicitar a los comprometidos y pedirles que… me permitieran… ser el… ¡PADRINO!-

Al gritar esto último se rodeó de una columna de fuego tan grande que se impulsó hasta el cielo, tanto los espectadores como Marco cubrieron sus ojos ante la cegadora luz.

Los únicos que no se mostraron impresionados por esa demostración fueron la familia Butterfly, parecían acostumbrados a las rabietas del demonio.

Incluso River se reía un poco por la situación, al menos lo hizo como alguien que mira como su plan maestro iba al pie de la letra.

Moon se percató de esto, y dedico una mirada sombría sobre su esposo exigiendo explicaciones.

Mientras tanto, Tom, quien se había despejado del arranque de furia, paso la mano por su cabello, calmándose en el proceso.

Perspectiva de la familia real desde su palco.

-¿Es eso cierto River?- Pregunto Moon, incluso esperando que mintiera.

-Sí, ¡Fue todo lo pensé yo! ¿Verdad que fue una buena idea? - Respondió River, sin ningún gramo de vergüenza o remordimiento.

La reina evito con todo su ser explotar de furia frente a todos los espectadores.

-Fue todo lo contrario River, fácil esta puede ser tu peor y más estúpida idea…- Murmuro la reina mientras se sostenía su frente. Realmente amaba a su esposo, pero su forma de comportarse a veces y sus ideas descabelladas la sacaban de quicio.

-Siento diferir cariño, pero creo que lo peor que he hecho fue declararle la guerra al Pueblo de Agua por equivocación...- Hablo el rey sosteniendo y acariciando su barba, lo peor de esta situación es que él era por completo consiente de todas sus imprudencias.

-De hecho…- Respondió la reina sosteniendo su barbilla, pero después sacudió su cabeza, evitando tener que recordar eso. -¡Ese no es el punto River! ¡Debiste haberme consultado esto antes!-

-¿Cuál es el punto? Habrías dicho que no de todas formas. Además… ¿De verdad soy el único que piensa que sería interesante ver a esos dos luchar?- Pregunto River señalando al príncipe demonio y al humano de la Tierra quienes se observaban mutuamente, como si estuvieran conversando o… hasta estas alturas discutiendo.

-No… no lo seria papa, ¿acaso olvidaste lo que ocurrió con Tom la última vez que estuvo aquí?- Murmuro Star, mostrándose más seria de lo normal.

River solo rasco su cabeza intentando recordar.

En ese momento, una ráfaga de fuego se originó de Tom atacando despiadadamente a Marco. A pesar de estar herido, el chico pudo esquivarlo a duras penas.

-¡No Marco! ¡Deténganse!- Grito Star, lanzándose una vez más del palco, dirigiéndose hacia ellos.

Perspectiva de Marco, antes del ataque de Tom.

-¿Y bien Marco? ¿No piensas decir nada?- Murmuro Tom en un tono molesto.

-No tengo nada que decir… Esto no tiene nada que ver contigo...- Respondió Marco con los brazos cruzados, esperando por la decisión de los reyes para ver si el demonio realmente tenía derecho de participar.

-No te hagas el digno conmigo Díaz, mira a tu alrededor, ¿un combate de compromiso? ¿En serio?- El demonio, extendió sus brazos y señalo a todos los espectadores de la arena.

El chico solo observo al demonio en silencio.

-¿No me habías dicho de que no tenías nada con Star antes? Ahora pasan unas semanas y te estas comprometiendo con ella formalmente… Si me lo preguntas a mí, eso es hipocresía...- Incluso con sus clases para controlar la ira, parecía que no podía controlarse mucho, y menos con la reciente situación.

-¿Tengo que recordarte las cosas que le hiciste en el pasado? Aun así me llamas hipócrita…- Marco se mantuvo sereno y calmado mientras hablaba, sin embargo, al estar demasiado tiempo quieto sus heridas comenzaron a lastimar nuevamente, así que hizo lo que pudo para no mostrarlo en su rostro.

-Tu… no sabes nada…- Contesto el demonio observando al vacío, había olvidado que el humano conocía su historia con Star, al menos no la mayor parte…

-Si claro… engañarla para hacerle creer que sería una reina terrible y también el fiasco de la Luna Roja fueron una coincidencia… estuve ahí en ambos casos, ¿lo olvidas?- Marco se quedó pensando un momento. -Por cierto, creo que debo agradecerte por eso último, literalmente si no hubiera bailado con Star en tu lugar… no estaría aquí ahora…-

-¿Qué quieres decir con eso?- Pregunto Tom con una mueca de confusión.

-Mira, eso no importa… eres mi amigo, así que escúchame. Hago esto por… un motivo en particular, necesito ganarme el respeto de los reyes o de lo contrario, no me permitirán ver a Star nunca más.- Al decir estas palabras, la costilla de Marco comenzó a dolerle más de lo que podía soportar, obligándolo a hacer presión con su mano contraria. -Y esta fue la única forma en que me lo permitieron…-

-¿Eso significa que no sientes nada por ella?- Pregunto el demonio arqueando una ceja y cruzándose de brazos.

-Pues…- Murmuro Marco girando sus ojos hacia otro lado, evitando el contacto visual.

Tom no necesitaba que el chico dijera algo, el lenguaje corporal lo confirmo, pero lo hizo enfurecer a tal punto que su espalda se prendió en llamas, aun así, trato de calmarse con mucha dificultad.

-¡Ja! ¡Lo sabía! Realmente eres patético, apuesto que ni siquiera la has besado…- Tom hablo mientras un tic en su tercer ojo comenzaba a aparecer de forma violenta, intento decirlo en broma para relajarse más rápido, sabía que Marco era un cobarde con las chicas, y mucho más con Star, así que pensó que sería una buena idea. No podía explotar de furia otra vez… no frente a ella…

Si tan solo pudiera saber toda la historia que ocurrió antes…

-Emm… yo…- Marco volvió a girar los ojos, ahora del lado contrario aún más rápido que antes, ligeramente nervioso. Su propia honestidad lo volvía a traicionar.

Ahora el demonio sintió como su sangre volvía a arder con furia, lo que había hecho Marco le parecía imperdonable. Enormes llamas surgieron envolviéndolo por completo, después junto todo el fuego en una de sus manos y lanzo una potente llamarada hacia el chico.

-¡ERES… UN IMBECIL!- Grito en demonio con tanto odio en su voz que pudo escucharse a kilómetros.

-Sabía que esto pasaría…- Murmuro Marco al lanzarse hacia un lado con dificultad, sus heridas parecían estarle pasando factura, precisamente en el momento mas delicado.

El chico rodo para ponerse en guardia frente a la nueva amenaza que estaba frente a él, nunca pensó que tendría que enfrentar a Tom, alguien que había demostrado que lo superaba en todos los aspectos posibles en el pasado. No se iba a acobardar, si se las ingenió para vencer a los generales, también lo haría esta vez.

Pero Marco estaba tan concentrado que no se percató de que Star venía en camino hacia él.

Tom volvió a preparar una llamarada, lanzándola con violencia hacia el chico.

Star se dio cuenta del ataque y preparándose, saco su varita para frenarlo con un hechizo congelante.

Pero en ese momento Marco se interpuso abrazándola. Tal vez tenía pensado protegerla de las llamas, lo cual le pareció un tierno detalle, si no fuera porque estaban a punto de quemarlo vivo.

Entonces, unas barreras de magia azul los protegieron del ataque y aprisionaron al demonio frente a ellos.

La magia fue creada por Moon, quien con un semblante estoico, un poco molesto de hecho, paralizo a los tres adolescentes.

-Por favor niños, no conviertan esto en un drama sin sentido…- Murmuro la reina sonando tan autoritaria como siempre.

La barrera mágica, curiosamente, atrapo a Star y Marco aun abrazados, lo cual lo hizo sentir un poco avergonzados, pero no por eso dejaron de disfrutar la presencia de cada uno.

Por su parte, al observar eso, Tom comenzó a arder con más furia, a tal punto que casi se libera de la barrera. Pero Moon aplico mucha más poder sobre el demonio, obligándolo a extinguir sus llamas.

Si bien era cierto que los demonios son unos prodigios en la magia o el combate, prácticamente en todo lo que se proponían, eran claramente superados por la reina de Mewni y sus descendientes en cuanto a poder se refiere.

-No voy a consentir esta lucha Marco, estas en demasiada desventaja… además, River no debió traerlo a precisamente… el.- Al decir esto, la reina libero a Star y Marco, ambos aun sonrojados por lo cerca que estuvieron entre ellos.

Tom, a pesar de estar encerrado y sus llamas apagadas, pudo gritar con toda su furia.

-¡¿Te vas a esconder detrás de la Reina?! ¡Cobarde! ¡LUCHA CONMIGO!- Grito el demonio, con claras intenciones de provocarlo.

Pero algo inesperado sucedió, para Marco era obvio que lo querían provocar, fue una de las cosas que aprendió de Lynx desde un principio.

Sin embargo, algo muy ajeno a él, algo fuera de su naturaleza cuidadosa, algo lo estaba convenciendo de que sería imperdonable no luchar contra el demonio y ponerlo en su lugar por todo lo que le había hecho a Star en el pasado.

Por un momento, pensó que Lynx había regresado, pero ese no era el caso. Cuando Lynx aparecía, se hacía notar de una forma demasiado expresiva.

Ahora, lo que sentía era algo mucho más distinto y sutil a la presencia de Lynx, casi como si viniera desde lo más profundo de su ser. Sabía que era una terrible idea, no debía dejarse llevar por algo así… pero… era algo inevitable.

La reina solo libero a Marco y a Star, mientras que mantuvo encerrado a Tom.

Entonces, Marco suspiro un poco, y se alejó de Star para dirigirle la palabra de la reina de forma seria.

-Moon… quiero pedirle un algo…- Hablo Marco en voz alta, llamando la atención de la reina. -Libere a Tom por favor, voy a luchar contra el…-

Ahora al escuchar esto los hasta ahora enmudecidos espectadores, tal como si hubieran encendido una mecha de dinamita, explotaron en júbilo. El humano no solo había excedido cualquier expectativa, sino que le había brindado el mejor espectáculo de sus vidas.

Y estaba por ponerse mejor.

Peor Moon y Star no estaban en absoluto de acuerdo con esa decisión, ya que conocían a Tom, sabiendo por completo lo que él era capaz de hacer si se enfadaba.

Sin embargo, por parte de Tom, el comentario de Marco también lo sorprendió, no esperaba que fuera tan sencillo provocarlo y que incluso le pidiera a la reina liberarlo.

-No puedes estar hablando en serio Marco…- Respondió Star preocupada. Lo que quería evitar precisamente es que ambos lucharan, y no por algún motivo tonto sobre parejas, sino porque Tom genuinamente podía hacerle daño a Marco… o algo peor.

-¿Esta seguro Marco? Te doy crédito por lo que has hecho hasta ahora, fue impresionante. Pero un demonio… es algo distinto.- Murmuro la reina mostrándose preocupada por el chico, aunque le asombra el valor que el chico estaba mostrando, aun después de todo lo que había pasado, perece que aun podía hacer un ultimo esfuerzo.

-Estoy consciente de lo peligroso que puede ser, pero aun así… seguiré adelante, sin importar que tan dañado pueda salir…- Respondió Marco con convicción.

La reina y Star se miraron mutuamente perplejas, mientras que Moon le hizo una seña a su hija para subiera. Ella obedeció de mala gana.

-De acuerdo, si eso quieres…- Al decir estas palabras, Moon realizo un ademan con su mano libero al demonio.

Para este punto, el demonio ya se había calmado lo suficiente como para recuperar la compostura.

Tom de forma pulcra, solo se sacudió el polvo de su ropa y observo a Marco con cuidado, extrañado por el hecho de que realmente quisiera pelear.

Marco camino un poco, y entonces ambos estuvieron a unos dos metros de distancia, mirándose fijamente.

-Eso sí que fue una sorpresa, pero… ¿recuerdas nuestra partida de pingpong? Ahora imagina la derrota pero en todos y cada uno de tus huesos...- Murmuro el demonio con una media sonrisa, casi sonando amenazante.

-¿Vas a pelear o a quedarte hablando?- Respondió Marco de manera indiferente, mientras que se ponía en guardia frente al demonio.

Los ojos de Tom brillaron de rojo por el comentario, pero rápidamente se desvanecieron mientras sonreía de forma maliciosa.

-Veo que tienes muchos deseos de que te dé una lección Marco. Como quieras, haz lo peor que puedas.- Al decir estas palabras, el demonio cerro sus tres ojos y cruzo sus manos en la espalda. Movió su cabeza en señal de que estaba listo e invito a Marco a atacar primero.

Una vez más, intento provocarlo, pero Marco había experimentado algo parecido hace ya un tiempo.

Y así fue como su lucha comenzó…

Marco, a pesar de sus heridas, se abalanzo enérgicamente sobre el demonio quien aún tenía sus ojos cerrados y sonreía con confianza.

Tratando de aprovechar un punto ciego, Marco intento asestar una patada giratoria desde la nuca de Tom, quien casi de forma inmediata, agacho la cabeza lo suficiente como para que el chico fallara y diera un giro sobre su propio eje, aterrizando con dificultad en el suelo con la manos.

El intento una patada de nuevo, impulsándose con sus brazos, pero Tom ahora se inclinó hacia atrás apoyando su propio peso sobre su espalda, esquivando el ataque por milímetros.

Casi daba la impresión de que lo hacía a propósito.

Tom, evadía los ataques de Marco sin mucho esfuerzo, y mientras lo hacía, se aseguraba de hacerlo con una mejor precisión que la de un tirador consumado.

Esto comenzó a frustrar a Marco.

Y no solo eso, los combates anteriores comenzaron a dejarle secuelas, en especial contra los generales, cada vez se hacía más lento al moverse y el dolor le impedía concentrarse.

Incluso le costaba menos a Tom mantenerse fuera de su alcance.

Aun así, Marco siguió atacando de forma férrea, esforzándose cada vez más para poder al menos, acertar un golpe. Sin embargo, donde comenzó a sentir dolor en mayor medida fue en su costilla herida.

Perspectiva de Star, desde el palco real.

Mientras tanto, Star observaba aún más preocupada que antes como el chico comenzaba a mostrarse exhausto, hasta estas alturas, el alivio que le brindo antes no habrá servido de nada, entonces se dirigió a su madre.

-¿Por qué los dejaste pelear? Si esto sigue así… Marco podría…- Hablo Star con un tono de voz bastante molesto, pero fue interrumpida por su madre.

-Hija… esto fue decisión de Marco, debes de respetarla, él tiene la profunda convicción de sobrepasar sus límites… después de todo, el lucha para ser tu prometido.- Respondió Moon haciendo una seña a su hija para que se tranquilizara. Pero en realidad tuvo el efecto contrario.

Un súbito sonrojo subió por la cara de Star en ese momento, encendiendo sus marcas en las mejillas como si fueran faroles. Había olvidado por completo el porqué de toda esta lucha, concentrándose solo en el bienestar del chico.

Por su parte, el rey River observaba la lucha, prestando una suma atención a Marco.

Regresando con Marco.

El chico comenzó a frustrarse en mayor medida mientras la lucha se extendía, solo necesitaba un golpe para marcar la diferencia.

Casi como si adivinara su pensamiento, Tom dejo de moverse, y se quedó quieto en su lugar. Marco sintió que era una treta, pero no iba a desaprovechar la oportunidad de asestar un golpe.

Entonces con toda su fuerza, Marco dio media vuelta y con una patada alta, el chico logro un poderoso impacto en la sien del demonio.

Muy grande fue su sorpresa al notar, que Tom no se movió ni un centímetro, la única reacción que mostro fue una leve sonrisa.

En esos momentos, Marco sintió un calambre en su pie, extendiéndose a lo largo de su pierna. Se sentía como si hubiera intentado patear una montaña de roca sólida.

Mientras todo esto ocurría, la gente entraba en júbilo por el espectáculo que se estaba mostrando.

Los únicos que se mostraban preocupados por la situación fueron la familia Butterfly, al igual que Darío y Steena.

¨-Es imposible que la diferencia sea tan grande…-¨ Pensó Marco por unos instantes.

Tom le dirigió la palabra al chico, después de notar lo desconcertado que estaba.

-Oye Marco, es aburrido solo esquivar… ¿Qué tal si ataco también para variar?-

Al decir estas últimas palabras, Tom golpeo el costado izquierdo de Marco con una fuerza descomunal.

-Ughh- Fue lo único que alcanzo a decir el chico, ya que lo dejo sin aire para respirar, paralizándolo en el acto.

Entonces, el demonio asesto una potente patada en su estómago, lanzándolo varios metros a lo largo de la arena, reboto un par de veces en el suelo y dio a parar hasta las paredes de las gradas, levantando una nube de polvo enorme.

-Creo que me pase un poco…- Tom solo sonrió un poco mientras se encogía de hombros.

Al observar eso, Star comenzó a infundirse a sí misma en la magia oscura, tornando sus ojos verdes y apunto su varita hacia Tom, lista para hacerlo pedazos. Entonces, Moon sostuvo la mano armada de su hija, impidiendo que la magia se descontrolara.

Star observo a su madre con mucho enfado, pero ella señalo hacia la nube de polvo, entonces una conocida figura comenzó a levantarse.

-Lo estás subestimando Star…- Murmuro la reina con una media sonrisa. -El aún puede seguir…-

-No lo hago mama, es que… no soporto ver que le hagan daño…-

Al decir esto, la magia oscura en Star comenzó a desvanecerse, mientras que mostraba un semblante preocupado.

-Te entiendo hija, pero fue idea de Marco continuar, si le sucede algo tendrá que lidiar con las consecuencias de sus decisiones…- El comentario no ayudo para nada a Star.

Marco se levantó a duras penas, con mucho trabajo volvió a estar en pie.

Intento caminar un poco para volver a la lucha, pero un sabor metálico lleno su boca, obligándolo a escupir el exceso de sangre. El chico tanteo su cuerpo para medir el daño recibido, se centró en la zona de su costado izquierdo. Sintió que su herida anterior no había mejorado, y menos con el tremendo golpe que recibió, al ir un poco más arriba, sintió otro dolor punzante.

-Genial, lo que faltaba… otra costilla fracturada, quizás rota…- Murmuro el chico haciendo presión, en la herida, intentando reacomodar lo huesos fuera de lugar.

Al observar a su alrededor, se dio cuenta que el demonio ya no estaba. ¿Se habrá retirado? No… Tom es demasiado orgulloso como para hacer eso. ¿Entonces dónde demonios estaba?

-¿Me buscabas Marco?- Hablo Tom desde la espalda del chico, sonriendo casi de forma maléfica.

Marco se sobresaltó y volvió a ponerse en guardia a pesar del dolor, esperando algún ataque de parte del demonio.

Este solo lo observo, mientras se acercó un poco para hablarle.

-Estas hecho un desastre, ¿de verdad luchaste contra 100 Mewhumanos antes de que yo llegara?- Pregunto el demonio con curiosidad.

-Fueron 80 los que derrote, 19 se retiraron…- Murmuro Marco sin bajar la guardia en ningún momento.

-Impresionante… para un simple humano, yo los habría vencido de un golpe a todos ellos.- Respondió Tom, sin mostrarle mucha importancia al logro del chico, mientras señalaba las heridas de Marco con su mano.

-Ahora entiendes porque no debiste enfrentarme, te recomiendo que te rindas ahora mismo, en tu estado actual no podrías ni acercarte lo más mínimo, yo cuidare de Star en tu lugar…- Murmuro estas últimas palabras a tal modo que solo Marco pudo escucharlo.

-Ni en tus sueños Tom…- Respondió Marco exhalando aire e impulsándose hacia adelante, mientras que exclamaba a todo pulmón. -¡Voy a seguir hasta que ya no pueda moverme!-

-Eso se puede arreglar…- En ese momento los ojos de Tom volvieron a brillar de rojo, y se acercó de forma veloz hacia Marco.

Entonces, antes de que pudiera reaccionar, el demonio ya había asestado 3 precisos golpes en el cuerpo de Marco de una forma fugaz. Uno en el hueso del hombro, otro en la columna y por último en el cuello.

Todo paso tan rápido que Marco pudo sentir como la poca fuerza que le quedaba, se desvanecía lentamente.

Sus piernas temblaron, haciéndolo perder el equilibrio.

Quería moverse, de verdad quería moverse, pero su cuerpo dejo de responder, al final, cayo de rodillas en el suelo mientras se sostenía con sus brazos débilmente.

Los espectadores volvieron a guardar silencio, ¿acaso la buena racha del humano estaba por terminar?

Marco comenzó a jadear, parte del enorme esfuerzo físico a lo largo de las contiendas tanto por lo resientes golpes del demonio. Después de ver tantas películas de karate y de artes marciales, Marco intuyo que Tom de algún modo llego a golpear puntos vitales de su cuerpo, drenando toda la fuerza que le quedaba.

Intento levantarse nuevamente, pero algo lo hizo estrellarse de cara contra la tierra.

Tom había pisado su cabeza para asegurarse de que estuviera inconsciente. Entonces, Marco sintió como comenzaba pisotearlo de forma violenta, mientras que sus tres ojos volvían a brillar de un rojo furico.

Marco pudo sentir todo el odio y resentimiento que Tom pudo llegar a tenerle, después de arruinar su Baile de la Luna roja, y frustrar cualquier intento por recuperar a Star.

El chico poco a poco comenzó a ver borroso, y a escuchar con dificultad… apenas pudo entender lo que el demonio decía mientras lo pisoteaba.

-Sé que Star me odiara por esto, pero si nadie es capaz de vencerme… ¡entonces nadie es digno de estar con ella!- Tom se aseguró de gritar esto último, a toda la audiencia, para que el mensaje quedara claro.

-S… Star…- Murmuro Marco casi cayendo inconsciente.

Entonces la vista de Marco se centró en Star, quien aún estaba en el palco real..

Al verla, pudo darse cuenta de que intentaba liberarse de sus padres para ir en su dirección y ayudarlo, en sus ojos, pudo distinguir un miedo que no había visto antes, al menos no de forma directa, ella estaba asustada por perderlo… y recordó esa sensación cuando Toffee lo hirió en el corazón.

Entonces, Marco reacciono en el último segundo antes de perderse en la inconciencia, ¿o fue la inconciencia lo que lo hizo reaccionar?

-Ya… fue… ¡SUFICIENTE!- Grito Marco mientras que pudo alzarse un poco del suelo.

En esos momentos, un sinfín de partículas purpuras aparecieron una vez más a lo largo y ancho de la arena, pero esta vez, parecían salir de los mismos espectadores y de todo ser vivo que estaba a al menos 30 metros a la redonda de Marco.

Todas esas partículas se dirigieron de forma vertiginosa hacia Marco, y tan rápido como aparecieron, estas se fundieron con el chico.

Ver todo esto hizo retroceder al demonio un poco. Mientras que Star, sonrió un poco al ver reaccionar a Marco, pero la reina no estaba para nada contenta con lo que veía.

Lentamente, Marco comenzó a levantarse, mientras que aun absorbía las partículas a su alrededor.

Cuando todas desaparecieron, en su cuerpo parecían surgir pequeños relámpagos purpuras, expandiéndose y redistribuyéndose de pies a cabeza.

Su cabello tomo una tonalidad por completo blanca, mientras que su piel se volvía gris.

Alguien de las gradas pudo jurar que, a pesar de la distancia, los ojos del chico cambiaron totalmente a un color tan negro como el mismo vacío del espacio e incluso, un par de cuernos en su cabeza.

Pero eso solo duro unos segundos, Marco cerro sus ojos un poco y al volverlos a abrir, recupero su distinguido color purpura intenso, observando al demonio de forma extremadamente seria e intimidante.

Por su parte, los espectadores comenzaron a sentirse enfermos, algunos parecían mareados, he incluso había algunos vomitando, sentían como si su propia fuerza fuera arrebatada de repente.

Darío se quedó boquiabierto, nunca había visto esa faceta de Marco hasta ahora. Parece entonces que los rumores del Guerrero Oscuro, se referían precisamente al chico de la Tierra. Por su parte, Steena mostro una leve sonrisa, contenta por ver que el chico liberaba su verdadero potencial. Aunque se preguntó porque no lo había hecho hasta ahora, ¿un final dramático tal vez? Sea cual sea su motivo, ella estaba emocionada por ver que ocurriría después.

El demonio estaba absorto y confundido por lo que acababa de presenciar… ¿Cómo era posible que un simple humano pudiera llegar a utilizar magia?

-¿Qué rayos te paso?- Pregunto el demonio, quien por algún motivo que no llegaba a comprender, sintió una poderosa presencia que se originaba de Marco.

El chico observo sus propias manos, decepcionado por haberse dejado llevar por la desesperación y utilizar la habilidad que le prohibieron.

-No se suponía que esto debía pasar…- Murmuro para sí mismo, mientras que le dio la espalda a Tom y se dirigió hacia donde estaba la reina.

Marco también observo a los espectadores a su alrededor notando los efectos de su propia magia, se disculpó con ellos mentalmente. De forma inconsciente había drenado mucho más fuerza vital de la que debería, causándoles efectos secundarios. El chico solo espero que no fuera permanente.

Al mismo tiempo, noto como algunos de los espectadores comenzaron a mirarlo con miedo, como si fuera alguna clase de… monstruo. Tal vez… era por eso que la reina quería evitar el uso de esa magia, el pueblo también no la veía con buenos ojos.

El chico llego hasta el palco de los reyes solo con un salto, mientras que al estar frente a ellos se arrodillo como un caballero medieval.

-Moon, lo siento… Me descontrole y termine por romper la promesa…- Murmuro Marco intentando sonar lo más respetable posible.

-Eso puedo verlo muchacho.- Hablo la reina, mirando al chico expectante. -¿Qué piensas hacer al respecto?-

El solo miro una de sus manos en silencio.

-Marco… no hace falta que sigas, Tom no debería estar aquí para empezar…- Star se acercó un poco a Marco, pera que la escuchara mejor, mientras que lo tomaba de su camiseta con fuerza y hundía su cabeza en el pecho del chico. -No quiero que te lastimen…-

El gesto hizo que repensara un poco sus acciones… ¿realmente valía la pena ponerse en riesgo solo por luchar contra Tom? Su lado lógico casi le ordenaba que ya no siguiera, no tenía por qué probarse contra el demonio, ya había hecho más que suficiente.

Sin embargo, algo parecido a un instinto primitivo lo presionaba para que continuara.

Sintió como si fuera su deber terminar lo que empezó, y partirle la cara al arrogante de Tom por todo el daño que le había hecho a Star en el pasado.

Entonces, Marco tomo tiernamente la mejilla de Star, como si fuera una señal de que todo estaría bien.

-No puedo deshacer la magia ahora Star, las heridas de antes me impedirían seguir… Y realmente quiero continuar.- Marco sonó un poco molesto, no con la situación, sino consigo mismo, al mismo tiempo que giro su cabeza para dirigirle la palabra a la reina.-Quiero pedirles que me dejen luchar con todo lo que tengo… pero… ¿Hay alguna forma de proteger a los espectadores? Por si la pelea se sale de control…-

Moon sonrió por la respuesta del muchacho, eso era precisamente lo que quería oír. Ver a Marco completamente decido a seguir con el combate, mientras que se preocupaba por la gente que lo admiraba… eran las cualidades perfectas para un rey

En especial si de verdad mostraba un afecto genuino hacia su hija.

-De acuerdo Marco, pero la única razón por la que te dejare usar tus poderes es porque estas enfrentando a un demonio… además, él nunca me agrado en lo absoluto, así que haz lo que debas…- Murmuro la reina alzando uno de sus brazos, creando una barrera a lo largo de la arena, lo suficientemente fuerte como para proteger a toda la audiencia.

-Gracias Moon.- Marco les dio la espalda a ambas, listo para lanzarse hacia la arena, no sin antes detenerse y decirle algo a Star. –Descuida Star, ahora todo será más igualado.-

Sin decir nada más, Marco salto hacia la arena, para aterrizar directamente frente a Tom.

Arena de Mewni, 6:25 pm, hora de la Tierra.

Al llegar nuevamente a la arena, Marco aún tenía el ¨Manto¨ activado, una vez que aterrizo, levanto una leve nube de polvo, cuando esta se dispersó, pudo ver que Tom estaba exactamente en el mismo lugar que antes.

El demonio solo estaba parado ahí, con los brazos cruzados, y cuando Marco llego, le dirigió la palabra.

-¿Terminaste? Me aburro esperando viejo, pero tengo que admitirlo, no esperaba que darte una lección sería tan divertido… ¿continuamos?- Tom parecía bastante confiado de sí mismo.

-No será lo mismo esta vez Tom…- Respondió Marco mientras que sus ojos brillaban con mayor intensidad, ahora más que nunca estaba listo para dar su mejor esfuerzo.

-Te das demasiado crédito Díaz, da igual si puedes usar magia o no, sigues siendo un simple humano, asi que inténtalo otras vez si tienes las agallas.- El demonio volvió a provocar al chico.

- Bien, adelante…- Murmuro Marco, justo unos momentos antes de comenzar la lucha.

((Recomendación del autor, en este punto y hasta que encuentren la marca (…) escuchen la siguiente canción en youtube u otra plataforma, ya que me inspire en ella para realizar el capítulo… -Chrono Cross OST, Orphanage of Flame- Esto es completamente opcional, pueden hacer caso omiso del mensaje))

Entonces Marco avanzo con un paso rápido, mientras que Tom aún se mostraba confiado. Al alcanzarlo, el chico lanzo un potente puñetazo hacia la cara del demonio, el cual solo retrocedió un paso para esquivarlo.

Aprovechando el impulso de su primer movimiento, Marco giro sobre su propio eje apuntando una patada hacia el rostro de Tom. Al parecer, Marco se tomó muy en serio lo de partirle la cara.

Por su parte, Tom no tomo en serio el movimiento del chico, así que dejo que lo golpeara nuevamente.

Gran error.

La patada de Marco fue muchísimas veces más fuerte de lo normal, a tal punto que genero un estruendoso sonido y lanzo al demonio varios metros lejos de él. Pero el mismo no fue derribado, de hecho, sus pies se habían clavado en el suelo, arrastrándose sin perder el equilibrio.

Por la fuerza de la patada, Tom tenía su cabeza observando hacia atrás. Una vez más se quedó quieto, analizando lo que acababa de suceder, mientras sintió un hilo de sangre negra que emanaba de uno de sus labios.

Entonces, los ojos del demonio volvieron a tornarse de un color rojo, gritando de furia, mientras que unas llamas enormes surgieron de su espalda. Todas esas llamas se concentraron en sus manos y comenzó a lanzar un sinfín de bolas de fuego.

Pero ahora… Marco estaba en su mejor momento.

Los primeros proyectiles iban dirigidos hacia su rostro, los cuales esquivo solo moviendo su cabeza hacia los lados por cada uno de ellos, entonces se agacho para tomar impulso. Marco avanzo en forma de zigzag, esquivando todos los proyectiles de forma acrobática.

Cuando se acercó lo suficiente, Marco ataco nuevamente con un puñetazo.

Pero Tom atrapo su puño con una sola mano.

-¡Eres muy predecible Díaz!- Sin mucho esfuerzo, el demonio alzo a Marco sobre él, y lo estrello en el suelo violentamente.

Volvió a alzarlo para estrellarlo una vez más.

Sin embargo, Marco utilizo sus piernas y su brazo libre para frenar el impacto. Reaccionando de forma veloz, se liberó del agarre, y aprovechando que estaba cerca, asesto un fuerte golpe al rostro de Tom.

De nuevo no pudo derribarlo, sino que siguió de pie a pesar de la potencia del golpe, retrocediendo un poco.

Por unos segundos, Marco observo como la mano con la que golpeo a Tom comenzaba a temblar. A pesar de tener el ¨Manto¨ activado, aun sentía como si golpeara una montaña, tuvo una sensación parecida a la que sintió cuando lucho contra Toffee, ¿de qué diablos están hechos los demonios?

Pero una bola de fuego lo saco de sus pensamientos, la cual a duras penas pudo agacharse para esquivarlo, y pudo ver como Tom atacaba directamente.

Ambos contrincantes comenzaron a intercambiar golpes, de una forma pareja pero con una velocidad increíble, parecía que sus golpes se borraban de la vista de cualquier espectador. A medida que los golpes transcurrían, terminaba en partes vitales de ambos, pero Tom al ser prácticamente inmune, pudo continuar sin problemas. Seguir así de cerca terminaría por poner en desventaja a Marco, necesitaba tomar espacio y pensar en su siguiente movimiento.

Entonces, en un último esfuerzo, Marco asesto un potente golpe al rostro del demonio, quien a su vez, aprovecho que Marco bajo su guardia para hacer exactamente lo mismo.

Por la potencia del impacto, los dos contrincantes se separaron varios metros de distancia, sin embargo, ninguno de los dos fue derribado. Ninguno de los dos estaba dispuesto a ceder.

Marco llevo su mano a su mandíbula, alegrándose de que no estaba rota o dislocada.

Tom limpio la sangre negra de su labio con su manga, aún estaba bastante furioso

-¿Es lo mejor que puedes hacer?- Al decir esto, Tom encendió sus propios brazos en llamas. -¡Voy a enseñarte el auténtico infierno!-

Al decir esto, Tom creo un pilar gigantesco de fuego en cada una de sus manos y los dirigió directamente hacia Marco.

Ese hechizo era demasiado grande como para esquivarlo, pero Marco estaba preparado para algo así.

Cruzo ambas manos, mientras que de cada una de ellas surgieron pequeños remolinos de color purpura.

-¨¡Ortus Tempestas!¨- Marco se agacho y choco sus manos en el suelo, envolviéndolo en un poderoso torbellino.

Ambos hechizos chocaron creando una enorme explosión y genero una nube de polvo, la cual fue contenida con éxito por la barrera de Moon, parece que fue una excelente idea.

Por su parte la gente estaba increíblemente emocionada, nunca habían visto un espectáculo tan grande como el presenciaban en este momento.

Pero entonces la nube de polvo fue absorbida por el torbellino de Marco, mostrándolo por completo ileso.

Tom volvió a ponerse furioso al ver que Marco aún estaba de pie, ya que su ataque anterior no tuvo efecto.

-¡ES IMPOSIBLE!- Grito Tom lleno de ira.

Ahora, entre más se enfadaba, parecía que cambiaba poco a poco, al mismo tiempo que sus flamas alrededor de él.

Marco se impresiono por dos cosas, para empezar, no imaginaba que Tom podría enfadarse aún más. Segundo, no recibió ninguna clase de daño por parte del hechizo anterior, aunque el torbellino fue lo suficientemente fuerte como para protegerlo.

Entonces Marco comenzó a pensar, ¿y si lo único que afecta a los demonios es la magia en sí?

Él estuvo a punto de golpearse la cara mentalmente por no darse cuenta de eso antes, además, recordó lo fácil que Star lo congelo usando magia.

Pero he ahí el dilema, Marco no tiene ningún hechizo de ese tipo, y usar el ¨Tenebris Sentinam¨ sería demasiado arriesgado. Aun con la barrera de Moon, esta comenzaba agrietarse por el poder del demonio. Incluso si no deseara dañar a nadie, podría terminar por destruir la arena. Un riesgo que no estaba dispuesto a correr.

Entonces una poderosa patada en su estómago lo hizo regresar a la realidad, recordándole que estaba en la mitad de una pelea, no debía distraerse y menos contra el peligroso oponente que tenía en frente.

Los rasgos físicos de Tom cambiaron mucho a como era originalmente, dándole una autentica apariencia de un demonio, pero ahora mucho más rápido y letal que antes.

El demonio comenzó a perseguir a Marco a lo largo de la arena, lanzando golpes aplastantes y rápidas patadas

Marco logro esquivar la mayor parte de los ataques, pero uno casi lo aplasta forzándolo a saltar hacia los muros de la arena. Aprovechando el impulso, intenso golpear nuevamente al demonio en el rostro, pero este se hizo a un lado, haciendo que el chico se fuera de largo.

Ahora Marco estaba en problemas, no tenía ninguna superficie en la cual apoyarse y estaba por completo a merced del demonio.

Entonces recibió un poderoso golpe en su espalda arrojándolo hasta el otro lado de la arena.

Marco quedo incrustado unos momentos en la pared, pero rápidamente se liberó, sin embargo, el daño recibido de ese último ataque fue demasiado brutal, dejándolo apoyado en sus propias rodillas.

El chico estaba jadeando, mientras que lentamente volvía a ponerse en pie.

Tom más confiado que antes, camino lentamente hacia el chico mientras decía unas palabras.

-¿Dónde quedo tu fuerza Diaz? Esperaba que dieras más pelea con esa extraña magia, pero da igual… Acabare contigo Marco, ¡nadie te salvara ahora!- Afirmo el demonio, mientras que se abalanzo con velocidad hacia Marco.

El chico volvió a ponerse guardia, aun pensando cómo podría derrotar al demonio, pensó que con su poder heredado tendría una mejor oportunidad, sin embargo, parece que solo alargo lo inevitable…

(…)

Entonces algo por completo inesperado ocurrió, todo a su alrededor parecía congelarse en el tiempo, cambiando el panorama por completo a uno gris oscuro. Imagino que Star había parado el tiempo otra vez, pero ese no era el caso… esta vez era algo… familiar.

Al recordar exactamente lo que esto significaba, Marco no pudo evitar cruzar sus brazos y sonreír un poco.

Entonces una enorme sombra surgió de su propio cuerpo, apareció frente a él riéndose, mientras que lo observaba con cuatro enormes y brillantes ojos.

-Déjate de misterios Lynx, sé que eres tu…- Marco cerro sus ojos un momento y al abrirlos mostro una media sonrisa. -De verdad odio admitirlo, pero te eche de menos.-

La sombra poco a poco se deformo y comenzó a tomar la apariencia del característico monstruo.

-Vamos humano no seas impertinente, arruinas el momento… Además, guarda ese sentimentalismo para tu Butterfly por favor.-Lynx contesto con su usual sarcasmo.

Marco se sonrojo un poco por ese comentario, sin embargo, aun tenia bastantes dudas.

-¿Dónde estuviste todo este tiempo?- Pregunto Marco con curiosidad.

-Nunca me fui idiota, solo estaba descansando…-Respondió el monstruo un poco fastidiado.

-¿Descansando…?- Marco parecía desconcertado, de verdad pensó que él se había ido, dadas sus anteriores vertientes.

-Efectivamente, tú combate con el inmortal y tu herida en el corazón requirieron mi completa atención, sin mencionar nuestro entrenamiento, me dejaron casi sin fuerza vital. Al tener mi cuerpo real en otra dimensión, no puedo recuperarme tan rápido, de hecho es mucho más lento el proceso siendo solo una conciencia. También trabajé en tu núcleo mágico, así podrás utilizar tus habilidades por tu propia cuenta sin requerir mi intervención, aunque supongo que ya te habrás dado cuenta… ¿o me equivoco?- El monstruo hablo de una manera no tan fastidiada como solía hacerlo, casi parecía que extrañaba dar sus largos discursos.

-Entiendo, pero… ¿ya estas al tanto de mi situación actual?- Pregunto Marco haciendo una seña con su cabeza, apuntando al demonio que se encontraba detrás de Lynx.

-Claro, cada detalle, incluso lo del compromiso con tu Butterfly.- Nuevamente Marco volvió a sonrojarse, mientras que nerviosamente intentaba mirar hacia otro lado. -No te avergüences humano, para serte sincero, me alegra que te hayan aceptado… no tienes idea de las dificultades que pase con Eclipsa cuando estábamos juntos.-

Lynx observaba al vacío, solo por volver a tener en mente ese amargo recuerdo.

-Pero dejemos los lúgubres recuerdos para otro momento. Es sorpresa que te hicieran participar en esta clase de eventos… los Mewhumanos son algo sencillo, pero… ¿un mano a mano contra un demonio? Y uno de la realeza por lo que se puede ver, hasta yo me lo pensaría dos veces antes de pelear con uno… aunque tampoco es que no lo haya hecho antes. ¿Has pensado en cambiar tu apodo? Eso definitivamente no fue algo seguro…- El monstruo hablaba con un tono burlón, mientras que se reía un poco por la situación.

-Esto es serio Lynx, no pensé que sería tan difícil luchar contra Tom... Además, fue el rey River quien lo trajo en primer lugar.- Murmuro Marco un poco exasperado.

-¿El Johansen? Te dije que el idiota imprudente era un problema.- Hablo Lynx, haciendo una mueca de molestia por el padre de Star.

-Eso da igual por ahora, me preocupa más lidiar con Tom… la única forma en la que lo podría derrotar es con magia, pero no conozco ningún hechizo que pueda con el…- Marco parecía pensar en algún modo de derrotar al demonio, mientras que sostenía su barbilla de forma seria.

-Yo puedo ayudarte con eso humano…- Murmuro Lynx sonriendo, sin embargo de forma repentina, cambio a un semblante serio. -Pero te lo advierto, esta será la última vez que te brindo mi ayuda de esta forma, recién acabo de recuperar mi fuerza, ¿y ya estas luchando contra un demonio? Necesitas ser más prudente con los combates que eliges… hay cosas mucho peores y si sigues con esa tendencia… terminaras matándote a ti y a tu Butterfly...-

Marco trago saliva. No esperaba que Lynx tuviera esa clase de actitud, y pensando lo que había hecho hasta ahora, el monstruo tenía razón. Pudo evitar luchar contra el demonio, he incluso Star le pidió que no lo hiciera. Sin embargo, fue egoísta.

Ignoro por completo todas las advertencias de las personas que le tenían aprecio.

Marco se sintió un poco decepcionado de sí mismo, se supone que él era la voz de la razón para Star… y más ahora que sus sentimientos habían evolucionado a algo más profundo.

-De acuerdo Lynx… terminemos con esto.- Afirmo de forma decidida, más seguro que nunca.

-Bien humano, pero el hechizo que te enseñare es demasiado poderoso para que lo controles por tu cuenta aun, así que tendré que apoyarte de forma externa, solo espero no asustar a los que están presente…- Murmuro el monstruo observando a su alrededor.

-¿A qué te refieres?- Pregunto Marco un poco extrañado por la respuesta de Lynx.

-Ya te darás cuenta tú mismo Marco…- Entonces Lynx tomo la forma de la sombra y regreso al cuerpo de Marco. -Prepárate, el tiempo retomara su flujo normal en unos momentos…-

Un segundo después de que el tiempo se congelara… Perspectiva de Tom.

Ya lo tenía, estaba a punto de terminar la lucha por su cuenta y se sentía feliz por ello. Era más que consiente que Star lo odiaría, pero fue Marco quien insistió con la lucha, él no tenía la culpa de que no supiera medirse. Ciertamente, estaba impresionado por el hecho de que el humano de la nada supo cómo utilizar magia, sin embargo, quererlo enfrentar fue un horrible error, ahora estaba obligado de asegurarse que el chico supiera su lugar.

Al acercarse a él, podía percibir la desesperación en sus ojos, solo era cuestión de dar el golpe de gracia. No quería matarlo obviamente, pero se aseguraría de dejarle una enorme cicatriz, tanto física como mental.

Pero todo cambio en menos de un segundo… literalmente. De la nada, Marco recupero toda su confianza y toda la desesperación que tenía en sus ojos se había ido por completo, sustituida por un coraje abrumador, casi parecía una persona completamente distinta.

El cambio fue tan repentino que incluso asusto al demonio unos momentos, obligándolo a detenerse, preguntándose qué había sucedido en esa minúscula fracción de tiempo. Tenía que ir con cuidado, si algo o alguien cambiaba de esa manera, es porque tenía un último recurso. No iba a dejar que Marco lo sorprendiera.

Aun así, él no tenía idea de que el verdadero peligro… no era Marco.

Perspectiva de Marco después del segundo congelado…

Marco observo que poco a poco todo volvía a su color y ritmo normal, nadie parecía haberse percatado de la pausa temporal… a excepción de Tom, quien en un principio se dirigía a toda velocidad hacia él, ahora había frenado en seco, mirándolo de forma cuidadosa.

Quién sabe si se habrá dado cuenta de lo que sucedió, pero ahora ya no importaba, el chico estaba decidido a terminar lo que empezó.

-Ahora humano, toma el recuerdo más emocionante que tengas y concéntrate en el como si fuera magia, yo me encargo del resto.- Murmuro el monstruo, mientras recitaba un hechizo en un extraño lenguaje.

Entonces Marco cerró los ojos… pero se sintió en una encrucijada. No había vivido precisamente mucho como para tener un recuerdo así, prácticamente, toda su vida era completamente aburrida… hasta… hasta que llego Star y puso su mundo de cabeza.

El recordó todas las aventuras que tuvieron juntos desde su primer día en la Tierra, como se volvieron cercanos tan rápido y si no fuera por su ayuda, nunca hubiera llegado tan lejos con Jackie, su primer amor.

Al mencionarla recordó también su primer beso con ella, entonces sintió como una enorme calidez emanaba desde lo más profundo de su ser.

En el exterior, Marco comenzó a flotar y un leve tornado de color blanco comenzó a rodearlo.

Siguió recordando, como la vez que Ludo la atacó en el cementerio llevándose su libro familiar y a Glossaryck con él.

Recordó su promesa hacia Star de siempre protegerla.

Recordó la petición de Jackie, sobre aferrarse a sus verdaderos sentimientos, a pesar de que ni él los conociera realmente.

Recordó su pelea con Ludo y su primer acercamiento con Lynx.

Recordó las pruebas de Janna y como lo ayudaron a controlar mejor su herencia.

A este punto, el tornado luminoso había crecido en fuerza y tamaño. Tom intento lanzar bolas de fuego para desestabilizar a Marco, pero estaba protegido por esa magia.

También recordó cuando conocieron a Dario y a Steena en mitad de una cruel guerra, salvando a esta ultima de un fatídico final.

Recordó cuando entre él y Star salvaron a la capital con un descomunal hechizo.

Recordó de una forma amarga, su enfrentamiento con el infame Toffee y como este casi termina con su vida.

Recordó… como Star estuvo siempre a su lado, a pesar de lo cerca que estuvo de morir.

Y el día en que despertó… nunca podría olvidar lo alegre que ella estaba por verlo levantarse y como ambos tuvieron su primer beso…

Entonces Marco lo encontró… el mejor y más emocionante recuerdo es prácticamente cualquiera en que Star estaba presente pero ese último era algo especial, ella era lo mejor que le había ocurrido en su vida. Y ese fue el recuerdo que le brindo el poder necesario para acabar con el combate.

Al abrir los ojos, Marco estaba envuelto en un tornado luminoso, enorme y poderoso, sin embargo, no era destructivo, si no que giraba en completa calma.

Entonces, Lynx llamo la atención del chico.

-Muy bien humano, este hechizo, y alza tu mano izquierda, como si sostuvieras una lanza, después, arrójala directamente al demonio.- Al decir esto, el monstruo susurro el nombre del hechizo en los pensamientos de Marco.

Entonces, Marco siguió las instrucciones del monstruo, pero cuando lo hizo, sucedió algo completamente inesperado.

En la espalda de Marco, surgió la figura sobrenatural de Lynx, en tamaño completo… y se movía en sincronía con él, casi como si siguiera sus movimientos de forma perfecta, ambos sosteniendo la lanza al mismo tiempo.

Todos los espectadores estaban boquiabiertos por lo que observaban, y sumamente confundidos por lo que estaban viendo, las únicas que reconocieron la figura del monstruo, fueron Star y su madre. Ella lo hizo con una sonrisa, pero Moon mostro un semblante de desaprobación, no le gusto para nada lo que estaba viendo.

Súbitamente, toda la energía del tornado luminoso se concentró en la mano del chico formando una lanza enorme tal y como había dicho Lynx.

Cuando termino de formarse, Marco abrió los ojos y apunto la enorme lanza hacia Tom.

Tom por su parte, no se dejaría intimidar por esa clase de hechizos, entonces, enormes flamas surgieron en la espalda del demonio y las concentro en su mano derecha.

Entonces, las llamas concentradas comenzaron a formar un sol en miniatura, y este fue creciendo tan grande como el mismo hechizo de Marco.

-¡A ver si puedes con esto!- Tom lanzo la enorme esfera directamente hacia Marco, dejándose llevar por completo por el fragor de la batalla, sin importarle si le hace daño a Marco o no.

Como respuesta, Marco solo murmuro de forma calmada en nombre del hechizo antes de lanzarlo.

-¨Illuminantur¨-

Tanto Marco como la figura de Lynx, arrojaron la lanza haciendo el movimiento al mismo tiempo, Marco giro un poco por el impulso y después se precipito al suelo, mientras que la imagen de Lynx desaparecía…

La lanza luminosa se desplazó a una velocidad baja, que lentamente fue tomando impulso como un meteorito entrando en la atmosfera de un planeta.

Entonces ambos hechizos impactaron… solo para que el sol de Tom desintegrara, haciendo que las llamas se dispersaran, extinguiéndose de forma súbita.

Tom no podía creer lo que veía, un hechizo que su mismo padre le había enseñado, por completo superado por un humano común y corriente.

El demonio estaba furico, pero no le daría oportunidad al hechizo de que siquiera lo tocara.

Sin embargo, apenas pensó en moverse, la lanza tomo una velocidad vertiginosa de repente e impacto directamente en Tom.

-¡Hijo de…!- Al decir esto Tom fue envuelto en el mismo tornado que Marco había creado momentos atrás, el demonio solo pudo emitir un leve grito mientras giraba en el tornado, al hacerlo, flamas de color blanco comenzaron a cubrirle el cuerpo de pies a cabeza.

Mientras giraba, un súbito recuerdo se proyectó en la mente de Tom…

Recuerdo de Tom, un año antes de que Star llegara a la Tierra.

-Lo siento Lucitor, no puedo permitir que sigas siendo pareja de mi hija.- Murmuro Moon, conservando un vestido formal y pomposo de color azul cielo, mientras que por los adornos y muebles alrededor, uno podía intuir que estaban en una habitación cualquiera del castillo de la capital.

Star estaba recargada en una pared cruzada de brazos, con un semblante desinteresado, con una vestimenta totalmente distinta a la que usaba actualmente. Tenía un vestido de color negro con varios cinturones pequeños en la cintura, casi daba la impresión de ser un vestido gótico. Su cabello era de la mitad de largo, y lo usaba recogido con una coleta improvisada, dándole una apariencia un poco descuidada.

-¿Y eso porque? ¡Yo no he hecho nada malo!- Respondió el demonio enfurecido, ligeramente más pequeño de lo que es actualmente. Al parecer, Tom utilizaba una vestimenta elegante, pero de forma un poco informal.

-Acabas de destruir una aldea entera de nuestro reino solo porque te enfadaste, por suerte no hubo heridos, pero ya te lo había advertido antes.- Murmuro la reina, hablando en su típico tono estoico, sin embargo, se podía distinguir un hilo de enfado en su voz. -Me temo que debes retirarte, Star hija, por favor escolta al joven Tom fuera de mi vista y despídete de él, será la última vez que lo veas.-

A pesar de que la apariencia de Star sea el de una rebelde, ella accedió sin quejarse ni un poco.

-Tsk…- Fue lo único que pudo responder el demonio, la reina no le había permitido siquiera decir algo más, aunque no hacía falta, toda la aldea culpo a Tom por su rabieta.

Tom y Star, se dirigieron a la salida, pero antes, se detuvieron por las tijeras dimensionales del demonio.

-¿Quién se cree esa anciana? Algún día me las pagara… Entonces, Star… ¿quedamos de vernos mañana?- Pregunto Tom, aun con un ligero enfado mostrándose en su rostro.

-Lo siento Tom, pero ya no más… sabes que no siempre estoy de acuerdo con mi madre...- Murmuro Star mientras se sostenía su brazo izquierdo con su mano derecha, estaba nerviosa, era la primera vez que botaba a alguien, y estaba un poco asustada por lo volátil que era el joven demonio frente a ella. -Mi madre tiene razón, ya no quiero seguir contigo… terminamos-

-No puedes estar hablando en serio…- Respondió Tom mientras que sus ojos cambiaron a un color rojo brillante de forma amenazadora.

-Por favor Tom, cálmate…- Star se acercó a él, intentado reducir la ira que se estaba acumulando en el demonio.

-¡NO VOY A CALMARME!- Al gritar, Tom se envolvió en un anillo de fuego que se convirtió en un pilar gigantesco, incinerando todo lo que encontró por encima de él, desde el techo , los pisos del castillo, muebles… y algunos Mewhumanos que tuvieron la desgracia de pasa por ahí. Sin embargo, eso no le podía importar menos, ya que Star se había acercado a el justo cuando exploto.

-¿Qué… he hecho?- Tom se acercó a ella y noto que la mayor parte de su brazo y su cara sufría graves quemaduras, si en Mewni tuvieran el mismo sistema médico que en la Tierra, ella tendría ahora unas quemaduras de 2do grado.

En ese momento, Moon se teletransporto hacia donde estaba su hija, y al ver el estado en el que estaba, sus ojos se tornaron de color verde, mientras que amenazaba al joven demonio que estaba a su lado, apuntándole con su varita en forma de cetro.

-¿¡Que le hiciste a mi hija demonio!?- Pregunto Moon a punto de hace pedazos a Tom con uno de sus hechizos.

-Yo… no quería que esto pasara…- El demonio observo una de sus manos con odio, no podía creer que le había hecho daño a… ella.

Moon observo a Tom con cuidado, mientras que el brillo de sus ojos se desvanecía, la únicas razones por la que lo perdonaría, seria porque parecía genuinamente arrepentido de lo que había hecho y porque quería evitar a toda costa una guerra con el Inframundo.

-¡Desaparece!- Moon creo un vórtice en el suelo que comenzó a succionar al demonio, expulsándolo a su propia dimensión.

Tom se aferraba al suelo, incluso con la uñas, quería saber que Star estuviera bien, quería disculparse… pero no tuvo la oportunidad. Fue succionado antes de que pudiera decir algo.

Tom nunca se enteró de que había asesinado personas en esa última rabieta, así mismo, Moon le conto todo a su hija, siendo completamente honesta. La cual se sintió sumamente decepcionada de él, y evito cualquier contacto con el demonio desde entonces.

De vuelta al tiempo presente, Arena de Mewni, 6:49 pm, hora de la Tierra.

Cuando Tom termino de girar, el demonio cayó de espaldas al suelo violentamente. Incluso aún se podían ver diminutas llamas de color blanco que se extinguían con el viento. Antes de caer inconsciente, pudo murmurar unas palabras que solo él pudo escuchar…

-L…Lo siento… Star… perdóname…-

Entonces cerro sus 3 ojos, aceptando la derrota, aquella extraña magia de Marco, le había arrebatado todo rastro de furia y no mostro señales de volverse a levantar.

Por su parte, Marco también había caído boca arriba, y difícilmente pudo volver a levantarse.

Aún estaba un poco mareado, he incluso le costó trabajo creer lo que había logrado.

Había derrotado a Tom.

Pronto, llegaron los guardias correspondientes que se llevaban a los derrotados, pero en su lugar, un portal se abrió bajo el demonio inconsciente, perdiéndose en el abismo. Puede que haya sido Moon quien lo regresara a su dimensión.

Todos los espectadores gritaron con emoción y aclamaron el nombre de Marco, el chico fácilmente podía haber roto varios records en Mewni, como ser el primer foráneo en derrotar a tantos guerreros y a los mismos generales, y para añadirle emoción, el mismo derroto a un príncipe demonio, algo nunca antes visto. De forma limpia y justa en lo que cabe, se había ganado el respeto total del pueblo de Mewni.

River anuncio al ganador del encuentro, mientras que decía unas palabras de aliento para Marco… o al menos eso parecían.

-Felicidades Marco, lograste vencer al retador Tom Lucitor, estoy muy orgulloso de ti… ahora tienes el derecho de enfrentarte al campeón y contrincante número 100. ¡Tú servidor!-

Al decir esto, River emocionado, arranco las prendas reales que lo vestían, dejando visible por completo su musculoso pero algo pasado de peso tórax.

El rey se lanzó directamente en la arena poniéndose en guardia frente al chico, mientras que el público lo aclamaba, si bien no era el rey más listo, este sin duda sabia ofrecer buenos espectáculos.

Parecía que todo el mundo esperaba que esto sucediera, incluso Star, pero Marco fue el único que se quedó con una mueca de confusión tan distintiva, que no solo mostraba esa emoción, sino que también mostraba una combinación de enojo, fastidio, y obviamente, cansancio.

Pero ahora que lo analizaba bien, un retador en realidad es alguien que llega a interrumpir un torneo o competición, ya sea porqué se lo haya ganado o se lo permitieran los anfitriones. Debería haber recordado eso de los múltiples videojuegos de lucha con los que le gustaba pasar el tiempo.

Eso ya no importaba, solo faltaba River y todo terminaría.

Marco pensó un poco, aunque fuera el rey, seguía siendo un Mewniano, así que estaría en desventaja si él seguía usando el ¨Manto¨. De verdad a veces odiaba su sentido de honor.

Entonces, las chispas y partículas se separaron de su cuerpo, pero un inmenso dolor lo obligo a arrodillarse, el combate con Tom lo había dejado en un estado mucho peor… pero aun soportándolo, volvió a levantarse y a ponerse en guardia.

Entonces River lo miro con decepción, mientras cruzaba los brazos.

-¿Me estas subestimando muchacho?- Pregunto River de forma seria.

La reparación de Marco se dificulto bastante, apenas pudo responder.

-N…No.- Marco jadeaba bastante, el esfuerzo físico que había hecho hasta ahora era más que notable.

-Bien, porque no luchare contigo a menos que use toda tu fuerza, incluso la que Moon te prohibió, si no lo tomare como una ofensa.- River sonrió con esto último, parecía que quería enfrentas la misma fuerza que derroto un demonio.

-¿Estas… seguro?- Pregunto Marco, apenas entendiendo lo que había dicho.

-Por completo.- Respondió River muy seguro de sí mismo.

Marco no respondió, sino que exhalo una bocanada de aire, volviendo a invocar el ¨Manto¨. Mientras que una menor medida de partículas se fundían en el cuerpo del chico cambiando solo el color de sus ojos.

Por obvias razones, este fue mucho menos poderoso que el ultimo, sin embargo, fue lo suficiente como para que pudiera seguir caminado.

Entonces River ataco de forma directa a Marco, pero al parecer, este era mucho más lento que el primer lancero que enfrento. Marco esquivo sin problemas los golpes, y no sabía exactamente si River lo hacía a propósito o era porque tenía sus poderes heredados activos.

Sea cual sea el motivo, Marco se sentía harto… asi que pensó en terminar de una vez, solo espero no dañar al rey, Star nunca se lo perdonaría.

Entonces, el chico aprovecho un golpe lento del rey, he impacto un poderoso golpe en el estómago, pero este fue mucho más fuerte de lo que pudo medir.

River salió disparado a una gran velocidad directamente hacia los muros, atravesando uno por completo.

-¡Maldicion! ¡Marco te excediste!-Exclamo Star mientras se mostraba preocupada por su padre.

Por su parte Moon se estaba riendo.

-Tranquila hija, tu padre puede soportar más que eso, el solo se está dejando vencer… Marco está demasiado herido para continuar y será mejor que el evento termine ahora.-

Paso un minuto y la reina se levantó de su asiento.

-¡Querida gente de Mewni! ¡Tenemos un nuevo campeón!- Exclamo la reina mientras alzaba ambos brazos.

Entonces el público estallo en jubilo y alegría por el mejor espectáculo que les habían mostrado en sus vidas.

Incluso Steena se abalanzo sobre Darío por la emoción, el cual este último no supo cómo reaccionar.

Marco alzo su brazo izquierdo en señal de victoria, pero unos segundos después el ¨Manto¨ se desactivo y el chico puso los ojos en blanco, solo para caer al suelo directamente de cara.

Lo último que Marco pudo escuchar antes de caer inconsciente, fue la voz de Star gritando…

-¡TRAIGAN UN CURANDERO!-

FIN DEL CAPITULO

Bien, ya que tenía un poco de tiempo libre, termine el capítulo un poco antes de lo esperado, lo cual da a lugar a que posiblemente que termine otro a fin de mes si todo sale bien.

Además, la historia tomara un descanso de la acción, para que dejemos al pobre Marco tranquilo un tiempo xD. Aprovechare eso para experimentar con otros temas en la historia que estoy seguro disfrutara.

Espero que el capítulo sea de su agrado, y como siempre, adoro leer sus opiniones sobre mi historia por los reviews, y me gustaría saber lo que piensan hasta ahora.

Agradezco especialmente a Byakko Yugure, SugarQueen97 y a Paulina RQ por seguir mi historia prácticamente desde el principio y siempre es un placer leer sus opiniones, la historia va para largo, así que esperen mucho mas de mí.

Agradezco también como es costumbre el seguimiento y la marca de favoritos a:

GEMITHA0208, , Damaris Torres , c.d.e.g 98, isabellasc 2305, Cerezo de la Luna Haruna, flowerforever355, Beta36, DairaB, 09, DavidCofficialWriter, Ghost Prime XIII, Hiyori-Yudai, Homura Li, Huachi-Sama, Ivonne365, Julivs, LenientSmg, LitaChat96, Lucky Ted, Midway23, Majestic Yokai Fauntleroy, MarcyBask, Meepy Writer, Mefistoteles, Noobsterblock, Rizel Iwaki, Sinon1308, Tsukiyomi Sora, Xenon666,abrilmillet, andrew579, , etherias dragneel, harunalin8767, ianavila12, Jmdrg, jocuda, kronos93lrt, poriqui158, rociobeluibarra, sakurassakurita, chars 1000, 606 Grace, Leonardo Leto, LitaChat96, LizzGaby, MarcyBask, NeoRenek, Rven910, thaisguiso, entre otros.

Muchas gracias por su apoyo y paciencia.

Atte. Torikami Riuzak