Capítulo 13: La Ilusión de la Paz.

Arena de Mewni 6:25 pm, hora de la Tierra.

22 días después del incidente Bon Bon.

Un golpe.

Solo fue un golpe todo lo que necesito para terminar el combate de una vez por todas. Marco no dudo que pudieran traer a algún contrincante sorpresa nuevamente, después de todo lo que había ocurrido, no le sorprendería.

Apenas estaba consiente, completamente agotado por todos los combates que tuvo que pasar, a tal punto que no midió muy bien su fuerza cuando golpeo a River.

Todo su alrededor se difuminaba, hasta convertirse en extrañas figuras borrosas. Lo único que no se había perdido por completo, era su sentido auditivo.

De hecho, al escuchar que la gente lo aclamaba, supuso que ya había ganado… o el rey fue enviado lo suficientemente lejos como para no regresar pronto…

Eso ya no le importaba, lo único que tenía en mente era el alivio que le causo saber que todo había terminado. Marco intento alzar su brazo en señal de victoria, sin embargo, al hacerlo el ¨Manto¨ se despejo de su cuerpo. Entonces sus brazos y piernas comenzaron a temblar, extinguiendo todo rastro de fuerza que le quedaba.

Después de superar el combate de compromiso, el chico cayo rendido al suelo por el extremo esfuerzo físico al que tuvo que someterse, pero a pesar de todo, fue una merecida victoria. Mejor aún, se había ganado el derecho de estar con Star de ahora en adelante… ese pensamiento fue lo suficientemente fuerte como para dibujarle una media sonrisa, a pesar de haber mordido el polvo y estar a segundos de quedar inconsciente.

Lo último que pudo escuchar fue la dulce voz de Star gritando…

¨¡TRAIGAN UN CURANDERO!¨

La gente le había aplaudido hasta el cansancio y aclamaban el nombre del chico prácticamente a coro.

Este es un día que quedara para la posteridad y en la historia de Mewni, el día en que un humano mostró más valor y coraje que cualquier otro Mewniano en el pasado.

Star se lanzó desde el palco, cayendo con dificultad en el suelo, estaba tan desesperada en llegar con el chico que no le importó invocar a su nube para reducir la caída. Ella intento llegar hacia donde estaba él lo más rápido posible, incluso parte de su vestido se rasgó por la prisa.

En ese momento, Darío y Steena también saltaron en la arena, estaban preocupados por el bienestar del chico al igual que la princesa. Algunos guardias intentaron frenarlos, pero al reconocer al capitán, estos se hicieron a un lado. Lo pensaron un poco al ver a la recluta detrás de él, quien se limitó a palmear la espalda del capitán diciendo ¨yo vengo con él.¨

La princesa fue la primera en llegar, casi barriéndose para ver de cerca que tan herido estaba el muchacho.

Ella se cubrió la boca con sus manos en señal de sorpresa, no imagino que las heridas fueran tan graves.

Parte de su ropa estaba en mal estado y presentaba quemaduras también, especialmente en los brazos, obviamente por el combate con Tom.

Desde la perspectiva de Star, pensaba que Marco había esquivado o bloqueado con magia todos los hechizos que pudieron hacerle daño, pero parece que aun así no fue suficiente para protegerse por completo.

Ella lo tomo entre sus brazos, para que la pudiera escuchar. Internamente, ella estaba demasiado asustada, ver toda esta escena le recordaba con amargura cuando Marco fue herido en el corazón por Toffee, no podía evitar relacionar la situación con el recuerdo, aunque muy en el fondo sabía que él estaba bien…

Debía estar bien…

-¿Puedes oírme? Ya llame al curandero, no debe tardar mucho en llegar… ¿Marco?- Una vez más, instintivamente se preocupó, ya que el chico no respondía.

Marco jadeo un poco como respuesta, abriendo un poco sus ojos, mientras que la observaba con una mueca divertida, a pesar de sus heridas. Star pudo ver más de cerca algunos profundos cortes en la cara del chico, los cuales eran lo suficientemente profundos para notarse, más no lo suficiente para sangrar.

-Star…- Al murmurar su nombre le dedico una cálida sonrisa a la princesa, mientras murmuraba algo solo para ella. -¿Qué… que tal lo hice?-

Ella solo sonrió un poco, al mismo tiempo que leves lágrimas brotaban de sus ojos… estaba muy feliz de ver que estaba bien.

-Te dieron una paliza Marco, yo lo hubiera hecho mejor...- Pequeñas lagrimas corrieron por la mejilla de la princesa. -Pero estuviste increíble… de verdad.-

Marco dejo salir una leve risa, mientras que tosía un poco por el esfuerzo, reírse no es precisamente una buena idea con las costillas rotas.

-Dame un respiro Star, aquí la única increíble… eres tu… por eso hice todo…- El chico no termino su frase, al decir esto último, Marco cerro sus ojos y se entregó al cansancio, cayendo profundamente dormido en los brazos de Star.

Ella solo se limitó a abrazarlo con fuerza cerrando los ojos, teniendo cuidado de no lastimarlo más, le perecía una tortura verlo luchar y herirse de esa manera.

Sin embargo, al volver abrirlos se dio cuenta que… algo había cambiado.

Antes de que pudiera tener alguna otra sensación, todo a su a su alrededor comenzó a despedir un olor putrefacto. No sabía de donde salió, pero no le gusto en absoluto.

Un súbito escalofrió recorrió cada vertebra de su espalda a medida que observaba sus inmediaciones, haciéndola temblar, una sensación demasiado horrible… y sobre todo familiar.

Star se asustó al ver un cambio tan repentino en el ambiente, uno que desearía no estar viendo ahora… No entendía como ni porque presenciaba algo así.

Las gradas ahora se estaban incendiando, todas y cada una de ellas… el brillo del fuego se reflejaba en un líquido rojo enfermizo que abundaba por todo el suelo de la arena. A juzgar por el olor a podrido y algo metálico… se dio cuenta de que era sangre… El suelo parecía estéril y seco, a pesar de la sangre que la recubría.

En lugar de espectadores, solo quedaban cadáveres, tan secos que uno pensaría que le succionaron todo rastro de vida, de la peor y más dolorosa forma posible. Incluso en los deformados rostros que tuvo el alcance de observar, mostraban las expresiones más retorcidas y agonizantes que una persona cuerda se podría imaginar.

-No… no esto otra vez… no por favor… solo es una pesadilla… no es real…- Star se repetía a si misma mientras que se aferraba fuertemente al cuerpo de Marco, ya que él seguía dormido y apacible, como si no estuviera al tanto de lo que ocurría a su alrededor.

Eso calmo a Star un poco, sintiéndose reconfortada por la respiración lenta del chico. Sea lo que fuera que estaba viendo, solo debía esperar a que pasara… tal como su anterior pesadilla.

Entonces, en el cielo nocturno de Mewni, enormes portales se abrieron desde lo alto, de los cuales dejaron caer un sinfín de meteoros a una velocidad increíble, destruyéndolo todo a su paso.

En mitad del desastre, una enorme estrella de color rojo sangre, se acercaba lentamente dejando una estela de fuego detrás.

Star ya había visto esto antes… esta vez no se acobardaría.

Observo al cielo con una mirada decidida, mientras que lentamente dejaba a Marco en el suelo con suavidad y se ponía de pie. Desenfundo su varita, y la apunto al cielo, en dirección al enorme cuerpo celeste que se acercaba, mientras que su varita despedía un brillo de color dorado y sus ojos cambiaron a un color blanco.

-¡Seas real o no, te destruiré si te acercas más!- Grito la princesa valientemente, después de la excelente actuación de Marco, no podía quedarse atrás, ella también podía probar que era fuerte.

Sin embargo, como respuesta escuchó un horrible e incesante rugido de esa… ¨cosa¨, uno tan potente que forzó a la princesa a cerrar sus ojos y cubrirse los oídos con fuerza, arrodillándola de nuevo al lado de Marco. Todo el valor que había reunido fue sustituido de repente, por un miedo indescriptible.

Ahora se escuchaba mucho peor que en su pesadilla anterior, en su más descabellada interpretación, sonaba como si fueran millones de voces afligidas, desesperadamente gritando por ayuda al mismo tiempo.

Ella intento reincorporarse, pero solo pudo abrir un poco sus ojos, debido a que instintivamente trataba de protegerse del brutal rugido. Star intento observar algún punto donde pudiera llevar a Marco, poniéndolos a ambos a salvo, pero todo estaba destruido a su alrededor, no había escapatoria…

Entonces, por unos muy leves segundos, ella pudo ver a otra persona en medio de la destruida arena… de pie observando al cielo desplomarse sobre todo lo demás.

Aunque el rugido no le permitió ver con claridad, definitivamente había alguien ahí… era una mujer.

La mujer estaba de espaldas, con la cabeza inclinada hacia arriba, mirando todo lo que sucedía sin ningún gramo de preocupación. Ahora el rugido había cesado y le permitió observarla con más atención.

Aparentemente era una Mewniana de la misma edad que su madre, sin embargo, a Star le parecía sumamente extraño ver a alguien con vida, dada la naturaleza de su sueño… o visión, o lo que fuera que estuviera sucediendo.

La chica intento llamar la atención de la mujer moviendo sus manos y alzando un poco su voz.

-¡Es muy peligroso estar aquí! ¡Por favor huya!- Grito Star, intentando darse a notar inútilmente, la extraña mujer no le prestó atención en absoluto.

Entonces la mujer giro un poco su cabeza para observar a la princesa. Su cara no mostraba expresión alguna, lo único que se distinguían eran sus ojos… unos ojos de color carmesí brillante.

-Un minuto…- Star observo más detenidamente. Había algo sumamente familiar en esa mujer.

Primero, sus ropajes.

Usaba un vestido de color negro con encajes de blanco, por la clase de diseño que se podía distinguir, daba la impresión de ser ropas reales de su propia dimensión.

Su cabello parecía ser corto y ligeramente esponjado. Su rostro por otro lado, era un poco redondeado, pero había unas extrañas marcas en sus mejillas, del mismo color de sus ropas, solo que por la distancia no pudo distinguir su forma. Entonces un súbito recuerdo llego a la mente de Star… ya había visto a esa persona cuando entro a su varita para repararla hace poco tiempo.

-Yo te conozco… eres…- Antes de terminar su frase, la abominación volvió a rugir con fuerza, esta vez, hizo aparecer un portal donde un meteorito salió disparado en dirección a Star. Ella solo se acercó a Marco para abrazarlo fuertemente y esperar el inminente final, mientras que cerraba sus ojos.

Antes de que pudiera reconocer la familiar figura y ser aplastada por el meteorito, ella abrió sus ojos y reconoció una voz femenina que, literalmente, la rescato de ese infierno.

Todo había vuelto a la normalidad.

-¿Star, estas bien? Te ves muy pálida…- Murmuro Steena arrodillada junto a ella, mostrándose preocupada, mientras que Darío estaba de pie junto a ellas. A unos metros, un anciano curandero se acercaba a ellos con un paso seguro.

Tan rápido como llego, la visión había desaparecido, dejando a la princesa realmente pálida, con una clara mueca de confusión, y sobre todo lo demás... miedo. Ni siquiera contesto a la pregunta de la soldado, ya que su mente aun trataba de comprender lo que acababa de pasar.

Todo había durado solo un par de segundos.

¿Por qué veía eso otra vez? ¿Qué significaba? ¿Y porque ahora lo volvía a ver cuándo aún estaba despierta?

Y esa mujer al final… ¿De verdad era quien ella creía que era?

Nada de eso tenía sentido, simplemente parecía una pesadilla… pero una vez más, se sentía demasiado real y palpable, como si pudiera suceder en cualquier momento.

Entonces, el anciano curandero llego hacia donde estaban, interrumpiendo por completo los pensamientos de Star.

-¿Fue este muchacho quien venció a los generales? ¡Es increíble! Pero parece que él también se llevó su parte.- El anciano intento ser un poco gracioso, tratando de levantar sin éxito el denso y pesado ambiente que rodeaba a la princesa.

-Gracias por venir doctor, ¿puede ayudarlo?- Pregunto Darío, rompiendo el silencio del ambiente.

-¡Claro que puedo! Ya sane a todos los guerreros que participaron, el humano será algo sencillo, solo que parece ser el más herido de todos.- Respondió alegremente el doctor. -Ahora, ayúdenme a llevarlo al castillo, ahí tengo todo lo necesario.-

-Bien, déjenme ayudar…- Darío se ofreció a cargar al chico, sin embargo, fue interrumpido por Star.

-¡No se preocupen! ¡Yo lo llevare!- Entonces, Star de forma enérgica, tomo el brazo de Marco y lo rodeo en su cuello para apoyarse; intentaba hacer cualquier cosa para olvidarse de lo que acababa de presenciar. Menos mal que el chico casi no tenía daños en sus piernas, facilitando en gran medida que pudiera ponerse de pie aun inconsciente.

A pesar de la terrible conmoción que había sufrido hace unos segundos, intento no mostrarse afectada, aprovechando que podría ayudar a Marco, ayudándola a distraerse.

Star avanzo unos cuantos metros en la arena, mientras que el resto la seguía de cerca. Usualmente, ella podía cargar a Marco sin problemas, pero por algún motivo, el chico parecía más pesado que nunca.

Fue así hasta que Steena también tomo uno de los brazos libres del chico, para ayudar un poco a la princesa.

-Grecias… Steena.- Murmuro Star al sentir que ella se acercó y aligeraba un poco la carga.

Sin embargo, la soldado no respondió, lo cual era algo raro de su parte, Steena siempre tenía algo que decir.

Ella estaba absorta haciendo algo, lo cual le impidió a Star moverse más rápido. La princesa le pareció extraño eso también, así que giro su cabeza para observar que ocurría.

Lo que pudo mirar fue algo por completo inesperado.

Steena había colocado una de sus manos en el abdomen del chico para apoyar su peso, sin embargo, comenzó a tantear con su mano todo el tórax de Marco… de una forma un poco más picara de lo que debería.

La princesa pensó que lo estaba revisando para saber si tenía alguna otra herida, hasta que observo la cara de Steena ligeramente sonrojada y con una leve sonrisita. Entonces el colmo para Star fue lo que ella murmuro.

-Oh vaya… la princesa tiene mucha suerte, puede que aún sea un niño… ¡Pero está muy bien desarrollado! ¡No puedo esperar para verlo en unos cuantos años!- Al decir esto, ella aún no se daba cuenta de que Star la estaba observando directamente.

-¿Se puede saber que estás haciendo?- Hablo Star casi exclamando, para hacerse notar, mientras que un ligero tic en su ojo hacia acto de presencia y las pupilas de sus ojos se tornaron de color verde brillante.

-¡POR FAVOR! ¡COMPORTATE STEENA!- Al decir esto, el capitán llevo una de sus manos hacia su frente, en señal de exasperación.

Steena no prestaba atención a su entorno ni escucho a la muy molesta princesa o al irritado capitán, estaba demasiado ocupada con sus pensamientos sobre la futura apariencia del chico bajo sus hombros, hasta que sintió el peligro inminente. De forma instintiva, trato de alcanzar su espada en la espalda, sin embargo, olvido que tenía puesta su ropa normal y no su uniforme de batalla.

Entonces se dio cuenta de lo que estaba haciendo, y supo exactamente de donde venía el peligro.

Ella rápidamente retiro su mano del torso de Marco, he intento disculparse con una risita nerviosa.

-Ehh, lo siento Star… digo princesa, creo que me deje llevar un poco…- Murmuro Steena genuinamente apenada.

Star solo suspiro un poco, para que pudiera calmarse más rápido.

-Solo… ayúdame a llevarlo al castillo…- Respondió Star, sintiendo que se estaba tomando la situación demasiado en serio, mientras que sus ojos volvían a su original azul intenso. Después de todo, la soldado solo era un par de años mayor que ellos, así que se podría esperar este comportamiento.

-De acuerdo… bien.- Al decir esto, disimuladamente dejo que su mano volviera a su posición original en el torso de Marco, sin embargo, Star se dio cuenta.

-¡Y deja tus manos donde pueda verlas!- Exclamo la princesa sonando intimidante. -¡Vamos! ¡A paso veloz!-

-¡Si princesa!- Steena entonces alejo su mano libre del cuerpo de Marco y la llevo directo a su cabeza.

Entonces, ambas chicas aceleraron el paso, llevando al pobre e inconsciente Marco como si fuera un muñeco de trapo. A pesar de todo, la visión aún estaba presente en la mente de Star, a tal punto que si se hubieran detenido solo unos momentos sus piernas estarían temblando.

Star se limitó a no pensar en eso.

Al ver la extraña escena, Darío no pudo evitar soltar una leve carcajada. El curandero solo se mostraba confundido.

-¿La princesa siempre se comporta así?- Pregunto el viejo doctor un poco extrañado en su semblante, ya que nunca antes había estado tan cerca de la familia real, hasta que se organizó el combate.

-Quizás…- Respondió Darío con una media sonrisa

-¿Ellas dos están conscientes de que el muchacho está gravemente herido?- El doctor se cruzó de brazos y miro al capitán con una mueca de confusión.

-Tal vez… pero mejor vamos tras ellas, no debemos dejar que Marco termine aun peor…-

Así, el capitán y el anciano curandero se apresuraron en llegar al castillo también, esperando que aquellas dos no se excedieran con el chico.

Sin embargo para Darío, al notar ese comportamiento de Steena con Marco, termino por molestarlo un poco, aunque no entendía muy bien porque.

Lejos de todo eso, el rey River, salió de los escombros del agujero, en las paredes de contención donde hace no mucho tiempo dio a parar.

El masajeo un poco su estómago justamente donde Marco lo golpeo, mostrando una ligera mueca de dolor.

-Ughh, Marco tiene un buen brazo…- River observo a su alrededor, y se dio cuenta de que la mayoría de los espectadores ya se habían ido, incluso su queridísima hija llevaba al chico herido entre sus hombros, dándole una total prioridad a Marco.

River dejo salir un profundo suspiro, todo salió tal y como lo planeo, sin embargo, aún le parecía doloroso ver algo así, aunque el humano fuera un gran chico.

-Esplendido… el pueblo ya tiene un nuevo campeón y se olvidan de su viejo rey, simplemente esplendido…-

Mientras murmuraba estas palabras para sí mismo, Moon bajo volando desde el palco. Al llegar al suelo retiraba sus enormes alas para caminar directamente hacia el rey.

-Hola cariño, ¿ya no estas enojada conmigo?- Pregunto River con unos ojos un poco tristes.

-No lo estoy querido, solo que fue una exageración traer al demonio… el no debió involucrarse y ahora debo explicarle al rey Lucitor como es que su hijo termino apaleado.- Murmuro Moon, manteniendo su expresión estoica.

-Eso da igual cariño, lo importante es que Marco gano, ahora… ¡todo nuestro pueblo lo reconocerá como el futuro prometido de nuestra hija!- El rey hablo con mucho orgullo, aunque aún se mostraba un poco triste por haber sido dejado de lado.

-Lo se querido, pero Lynx… el aún me da un mal presentimiento.- Al decir esto, la reina miro al vacío, como si analizara toda la situación.

-¿Qué? ¿Y ese quién es?- River se mostró claramente confundido.

Moon suspiro un poco, para hablar de una forma un poco más directa, después de años de casados, ella ya se había acostumbrado a que su esposo fuera algo… despistado.

-Me refiero al monstruo que ahora reside en la mente de Marco, necesito hablar con el directamente… y saber sus intenciones…- Al decir esta última frase, la expresión de Moon se volvió fría como el hielo.

-¨Ya confié en un monstruo en el pasado, no volveré a cometer ese error…¨ Pensó la reina para misma, mientras desviaba la mirada.

-Ahh, ya lo recuerdo, pero si está en la mente del chico, ¿cómo vas a hacer eso? ¿Tienes alguna clase de hechizo seguro cariño? Solo espero que no le hagas daño…- Murmuro River, entendiendo la situación, pero reconociendo la naturaleza de su esposa, siempre mantenía la calma, pero si algo la presionaba lo suficiente para sacarla de quicio, podía ser muy peligrosa… para todos a su alrededor.

-¿Qué? No para nada, solo le hare unas cuantas preguntas. Además, antes dijeron que Star ya lo había visto y hablado con el… supongo que tendré que pedir amablemente que me permita hablarle.- Moon parecía un poco fastidiada por la situación, ¿tener que pedir permiso a un monstruo? Lo que llegaba a hacer por el bienestar de su familia…

Sin embargo, Lynx está muy lejos de ser un monstruo como cualquier otro…

-Pero eso lo veremos después, ahora… dejemos que el chico sane primero, me preocupa lo lastimado que pueda llegar a estar. Desde que llego a Mewni, parece que la enfermería es su segundo hogar.- La reina parecía genuinamente preocupada por el bienestar de Marco.

El rey solo asintió mientras que de un salto, pudo alcanzar el palco buscando el resto de su ropa.

-¿Dónde deje mi capa? Agh, da igual, buscare otra en el castillo.- El rey regreso ante su esposa de la misma forma en que llego al palco.

Al observarla, se dio cuenta de que ella tenía lo que faltaba de su ropa en uno de sus brazos. Ella hizo un ademan con su mano, indicándole al rey que se diera la vuelta. River obedeció, mientras que la reina de forma cálida, lo abrazaba para colocarle su distinguida capa.

Ambos se quedaron un momento de esa forma, mientras que Moon miraba a su alrededor asegurándose que no hubiera nadie. No le gustaba en absoluto que alguien que no fuera de su familia, observara sus muestras de afecto.

-Gracias por ayudar a Marco, River…- Murmuro la reina directamente en el oído del Johansen.

-No fue nada, después de todo, fue mi idea que él se enfrentara al príncipe Lucitor. Lo menos que podía hacer era dejarme vencer al final… después de ver lo herido que estaba.- Respondió el rey con una sonrisa melancólica.

Entonces, la reina comenzó a reírse por la última frase de su esposo.

-No habrías podido con el de todas formas…- Hablo la reina entre breves risillas que cubría con su mano de forma distinguida.

-¡Ponte de su lado! Primero mi hija y luego también tu… esto es injusto…- Como respuesta, River bajo un poco la cabeza desanimado.

-Solo te molesto cariño…- Al decir eso, Moon beso la mejilla del rey, mientras que avanzaba un poco, en dirección al castillo. -Volvamos a casa, River…-

-Bien…- El rey quedo un poco atontado por la acción de su esposa, mientras la seguía de cerca.

En su mente, River se preguntó si Marco hacía sentir de la misma forma a su hija, al mismo tiempo que el sentimiento era mutuo, no podría desearle nada mejor a Star. En realidad, ver a su única hija realmente feliz era su verdadero objetivo, su razón de ser de toda esta locura que fue el combate de compromiso.

Enfermería del Castillo, 8:12 pm, hora de la Tierra.

El anciano curandero hojeaba un pequeño libro de apuntes, en los cuales dejaba registro de las numerosas heridas que tenía el muchacho. Sin embargo, la herida que más le impacto fue una profunda cicatriz en el pecho del chico justo donde está su corazón, perece que esta fue hecha mucho tiempo antes del combate de compromiso. Antes de que lo vendara, reviso lo largo y ancho de la cicatriz. Tenía la apariencia de una herida común de espada o incluso un estoque, por lo delgada que era. Pero… a juzgar por la posición de la cicatriz, el arma atravesó limpiamente el pecho, su corazón y parte de su espalda. Y eso no fue todo, sino que también había rastros de piel y músculos ligeramente carcomidos rodeando la ya sanada cicatriz. Parecía que el chico no solo sobrevivió al arma, sino que también a una horrible infección… ¿o quizás algo peor?

Eso era, desde cualquier ángulo posible, una herida letal para un ser vivo normal. ¿Cómo diantres es que un simple humano podía seguir viviendo después de eso?

Por unos momentos, el doctor sintió pavor por imaginar que horribles cosas debió enfrentar el humano en el pasado y prefirió no meterse más en ese asunto, por miedo a descubrir algo que no debería. Ciertamente el arcaico medico podía ser bastante paranoico en ciertas circunstancias.

En menos de un segundo, el doctor creyó haber visto 4 ojos brillantes en la cabeza del chico, los cuales no pudo distinguir correctamente ya que desaparecieron de forma fugaz, aunque también pensó que la edad ya le estaba causando problemas, como ver cosas que realmente no están ahí.

Se limitó a vendar al chico, y asegurarse de que sanara lo más pronto posible, esa extraña presencia lo estaba perturbando desde que comenzó a tratarlo.

Al terminar, el medico reviso su pulso y su respiración, todo parecía estar en orden, así que el chico únicamente necesitaba descansar.

Cuando el doctor salió de la enfermería, Star se abalanzo sobre el anciano, sujetando su ropa exigiendo respuestas, se veía bastante preocupada.

Detrás de ella, estaban Steena, Darío y los reyes de Mewni, todos mostrando una preocupación idéntica al de la princesa.

-¿Ya termino anciano? ¿Puedo verlo?- Pregunto la princesa, sacudiendo violentamente al pobre hombre.

El anciano se liberó del agarre de la princesa, mientras que carraspeaba un poco su garganta antes de hablar.

-No recomiendo que lo vean… el chico todavía necesita descansar, además, quiero que me presten atención.- El curandero abrió su pequeño libro de mano y lo hojeo un poco, hasta que se detuvo en una página en específico. -Voy a leerles mi registro de sus heridas, y necesito que me digan si algo les parece extraño.-

Todos los presentes se miraron mutuamente, algo confundidos, así que solo se limitaron a escuchar al anciano.

-Comenzare desde lo más grave. En su costillar derecho, tiene 3 costillas rotas por completo y 4 fracturadas. Su brazo derecho parecía presentar un fuerte dislocamiento, y a pesar de que fue reacomodado de forma correcta, sufrió múltiples desgarres en los músculos de su hombro. Ahora, parece que la cicatriz de su pecho, la cual no voy a preguntar cómo fue que sucedió, da la impresión que se abrió un poco a mitad de la lucha, solo para sanar de inmediato poco tiempo despues. Pude notar también una vieja quemadura en la pierna derecha del chico, me parece que intencionalmente se expuso a llamas al rojo vivo. Sin mencionar los múltiples moretones, magulladuras, cortes y quemaduras a lo largo de su cuerpo, de pies a cabeza.-

Al terminar, el anciano cerró su pequeño libro, y observo a los presentes, esperando alguna respuesta.

-¿Y bien?- El doctor arqueo una ceja, un poco exasperado.

-¡Me da igual! ¡Solo quiero que me deje verlo por favor!- Respondió Star, sin prestarle mucha atención al anciano.

-¡No lo entienden! ¡Por las heridas que tiene este humano, ya debería estar muerto!- Alzo la voz el anciano para hacerse notar he hizo que Star retrocediera un poco, mientras le dirigía sus palabras a los reyes. -Lo peor de todo es que aún sigue siendo un niño, apenas es un adolecente y… ¿ya lo están comprometiendo con su hija? Con todo respeto sus majestades, ¿en qué diablos estaban pensando?-

Moon y River solo se observaron mutuamente, él no sabía que decir exactamente en su defensa, así que fue la reina quien da un paso al frente para hablar.

-Doctor, esto va más allá de su comprensión, los motivos por los que dejamos que el chico luchara son nuestros asuntos… y de nuestra hija también. Así que limítese a hacer su trabajo.- Respondió la reina, aun con su semblante estoico, aunque ligeramente molesta.

-Mi trabajo está hecho alteza, solo quería decir eso para desligarme de este asunto. El muchacho se pondrá bien, las heridas que tiene usualmente tardarían 6 meses en sanar, pero por lo que he visto, le doy poco más de 3 días.- Hablo el anciano, mientras acomodaba la mayor parte de sus herramientas y hierbas medicinales en una mochila de cuero, mostrándose claramente molesto… y… ¿asustado tal vez?

-¿A qué se refiere con eso?- Pregunto Star, sin entender muy bien porque el anciano estaba molesto.

-Simple, no sé qué es ni cómo explicarlo, tal vez me estoy volviendo loco, pero hay algo muy siniestro que protege al chico para quien sabe que motivo.- El anciano desvió la vista, como si recordara algo. -Vi muchas de sus heridas, cerrarse frente a mis ojos, huesos moviéndose por su cuenta volviendo a su lugar sin esfuerzo y esos… esos ojos sobre su cabeza…-

Star y Moon se observaron mutuamente, mostrando un poco de culpa al respecto.

-Como sea, ahora es su problema… y si ese niño es el ¨Guerrero Oscuro¨ del que tanto hablan los rumores, yo que ustedes me cuidaba la espalda.- Al decir esto último, el anciano se apresuró en dirección a las escaleras, y como consecuencia, la salida.

A Star no le podía importar menos la opinión de un anciano, así que al ver que se había ido, apresuro el paso para ver a Marco. Su madre solo le hizo una seña con la mano, indicándole que no se tardara mucho, a lo que ella solo asintió como respuesta.

Ella abrió lentamente la puerta, intentando hacer el menor ruido posible, debía dejarlo descansar… pero no sin antes asegurarse de que estuviera bien,

Camino un poco, casi con la punta de sus pies sosteniendo su peso ágilmente para evitar algún ruido innecesario. Llego a su lado más rápido de lo que esperaba, pero se detuvo un momento para observar al chico.

Se veía completamente normal, como si durmiera como lo hace todo el tiempo, sin embargo, las múltiples vendas que cubrían la mayor parte de su cuerpo, decían totalmente lo contrario, una vez más, Marco tuvo que sufrir mucho por ella. No pensó que sus heridas eran tan graves como decía el médico, sinceramente creyó que estaba exagerando.

Entonces ya no pudo ocultar como se sentía realmente, mientras mostraba lágrimas de arrepentimiento. Le destrozaba el corazón verlo en ese estado, y más aún por su propia culpa. O al menos así lo veía ella.

Primero Ludo, después Toffee, los Generales y ahora Tom… todos ellos ya dejaron más que una simple cicatriz en el cuerpo del chico. Ella odiaba verse en esa situación, el siempre haciendo lo necesario para ponerla a salvo, a pesar de jugarse su propio cuello e integridad física para lograrlo, mientras que ella salía a penas con unos cuantas heridas menores… toda la carga terminaba en la espalda de Marco desde que heredo los poderes de Lynx. Ahora solo para poder seguir con ella, se sometió a una de las pruebas más difíciles de su dimensión, la cual supero con creces, pero a un precio muy alto…

No… no podía permitir que las cosas siguieran así, ya no más.

De forma decidida, ella seco sus lágrimas con su mano y se acercó lentamente al rostro del chico inconsciente.

Tan tierna y cuidadosa como le fue posible, ella beso a Marco en los labios, manteniendo el contacto por unos cuantos segundos. Cuando se separó, ella abrazo al chico con delicadeza, mientras le murmuraba algunas palabras al oído.

-Sigue descansando y recupérate pronto… Te prometo que cuando despiertes, todo será diferente. Es mi turno de protegerte de lo que sea… querido Marco…- Al decir estas palabras, no pudo evitar recordar la visión que tuvo en la arena, generándole un nuevo escalofrió en su espalda. Ya no podía ser solo una coincidencia, y si llegaba a ser real la pesadilla… estaría lista para enfrentarla con todo lo que tenía.

A pesar de la amarga experiencia hasta ahora, no pudo evitar recordar cuando una extraña troll intento robarle el rostro, por algún motivo que ya a estas alturas, había olvidado por completo.

Lo que si recordaba con claridad, fue lo mucho que Marco la ayudo ese día y también sobre su competencia por saber quién protegía más a quien, incluso, le dio gracia recordar a Marco intentando lucir como un psicólogo, aunque tampoco recordaba bien lo que eso significaba.

Star se levantó lentamente y se alejó de Marco poco a poco.

Ella sonrió con ternura por el recuerdo, fue una de las primeras veces en las que se dio cuenta de lo valioso que es Marco para ella.

De verdad extrañaba que todo fuera así de inocente y divertido en el pasado, preguntándose cómo es que todo se volvió una locura tan peligrosa… y avanzaba demasiado rápido como para darse cuenta.

Al salir por la puerta, la princesa murmuro unas leves palabras para sí misma, mientras mostraba una media sonrisa.

-Parece que tú me has salvado más veces Marco… por ahora.-

Entonces ella se dirigió a su familia y a sus recientes amigos para decirles que todo estaba bien.

Marco estaría de vuelta a la acción en poco tiempo.

Enfermería del castillo, 10:00 am, hora de la Tierra.

26 días después del incidente Bon Bon

-Despierta humano, tu cuerpo debería estar bien ahora...- La voz de Lynx resonó como una alarma en la cabeza del chico.

Marco abrió violentamente sus ojos al escuchar la voz y observo a su alrededor. Rápidamente reconoció el lugar, era la misma enfermería en la que estuvo después de la guerra.

A pesar de que se sentía mucho mejor, estaba bastante entumido y se movía con dificultad… ¿Cuánto tiempo había estado durmiendo? El chico miro a su alrededor, mientras que notaba que estaba solo, se levantó de la cama. Hizo unos cuantos estiramientos musculares para que pudiera moverse mejor. Las vendas que usaba en ese momento comenzaron a estorbar sus movimientos y darle un poco de comezón, por lo que decidió retirarlas.

Cerca de la cabecera de su cama, había un enorme ventana cerrada, la cual podía servir como espejo improvisado, solo debía mover las cortinas un poco.

Mientras retiraba las vendas, no pudo evitar darse cuenta de lo mucho que había cambiado en estos últimos días. Lo primero que observo fue su marca en el brazo, ahora prácticamente cubría por completo su antebrazo izquierdo, hasta la muñeca. La figura seguía siendo la misma, solo que ahora se parecía muchísimo a la marca que tiene Lynx.

Sin embargo, algo en su torso desnudo llamo mucho más su atención.

Tenía demasiadas cicatrices, en especial una enorme en su pecho, donde fue herido por Toffee. Hasta ahora, nunca se había percatado de que tenía algo así, aunque la mayoría eran recientes, algunas daban la impresión de tener mucho tiempo con él. Puede que sea una de las consecuencias de las números batallas a las que se sometió desde que llego a Mewni.

Al observarse más de cerca, se dio cuenta de que no todo era tan malo. Parece que tanta lucha sin parar le ayudo a que sus músculos fueran mucho más marcados en general.

-Vaya, quien lo diría, todo esto me sirvió mucho más que el karate… me pregunto si a Star le gustaría verme así…- Se preguntó Marco en voz baja mientras que su rostro se sonrojaba un poco.

Precisamente después de murmurar esas palabras, Star entro con cuidado a la habitación cargando un poco de ropa, aparentemente la de Marco, solo que se mostraba un poco distraída y ojerosa, tanto, que ella no se percató de que él ya se había levantado. El chico giro para observarla y su expresión se suavizo al verla.

Era una muy agradable coincidencia que ella llegara en ese momento, aunque a juzgar por su apariencia, parecía que no había dormido mucho que digamos.

Marco no pudo evitar sonreír, se veía bastante tierna de esa forma.

-Hola… Star.- Hablo de forma suave pero firme, para que ella lo pudiera escuchar.

La princesa parecía no haberlo escuchado, sus ojeras hablaban por ella, mientras que se acercaba un poco a un mueble cerca de la cama de Marco, para guardar la ropa del chico.

A él le pareció gracioso verla en ese estado ya que ni siquiera se daba cuenta de que estaban a menos de un metro de distancia, así que decidió sorprenderla. Aunque no fue exactamente su mejor idea.

Marco abrazo a la chica desde su espalda, pero antes de que pudiera decir algo, ella lo tomo de uno de sus brazos, y con un movimiento parecido a los que se usan en el judo, lo estrello violentamente hacia el suelo.

Él se quedó estupefacto, el accionar de la chica fue lo último que podría esperar de ella. Sin embargo, al estar en el suelo, ella intento golpearlo directamente en la cara, y como respuesta con un acto reflejo, Marco paro el golpe con una sola mano.

-¡Woah! ¡Star tranquila! Soy yo…- Hablo Marco ligeramente sorprendido.

Entonces, la princesa reacciono a sus acciones y se dio cuenta de lo que estaba haciendo, sintiéndose enormemente apenada.

-¡Ahh Marco! De verdad lo siento, yo no quería…- Sin que pudiera decir algo más, Marco tiro de la mano de Star, atrayéndola directamente hacia el en el suelo, fundiéndolos en un fuerte abrazo, mientras que ambos sonreían alegremente.

-Descuida, creo que me lo merezco por intentar sorprenderte…- La soltó después de unos momentos y ambos se sentaron en el suelo observándose el uno al otro. -Pero mejor dime porque estas así… ¿sucedió algo mientras yo estaba…?-

-Para nada, todo ha estado muy tranquilo por aquí…- Star sonrió con una risa fingida interrumpiéndolo.

-Star… dime la verdad, técnicamente, estamos comprometidos así que puedes confiar en mí…- Él se dio cuenta de que había algo extraño con ella, y su semblante cambió a uno más serio pero comprensivo, conocía muy bien a la chica frente a él. Pero después de esa afirmación, ambos chicos se sonrojaron demasiado por un leve periodo de tiempo, antes de que Star dijera la verdad.

-En realidad… todo ha sido muy tranquilo, pero… pasó algo cuando tú pelea término.- Ella trago saliva, para intentar explicar lo que vio de la forma más breve posible, si no fuera porque la veía de frente, Marco creyó que ella estaba temblando. -Yo… tuve una visión, era igual que mi pesadilla anterior, solo que mucho… mucho peor. Pero, ahora había algo distinto, no todos estaban muertos como la vez anterior. Ahora había un persona más en medio de todo, creo… creo haber visto a Eclipsa…- Por algún motivo, al decir estas últimas palabras su voz se quebró y parecía que un nudo se cerró en su garganta.

-Oh…- Por parte de Marco al escuchar el nombre de Eclipsa, una fuerte migraña se originó en su cabeza, e incluso sintió como Lynx se alteraba violentamente al escuchar eso.

El chico sostuvo su cabeza unos momentos por el dolor, hasta que pudo hablar con el monstruo.

-¡Tranquilízate Lynx! ¡No tienes por qué ponerte así!- Hablo Marco en voz alta, para que pudiera llamar la atención del monstruo, a pesar de que este estuviera en su mente.

Entonces el dolor ceso de inmediato, al mismo tiempo que escucho la exaltada voz de Lynx.

-Discúlpame Marco, creo que me descontrole un poco. No quería causarte daño realmente, sabes que el tema de Eclipsa es algo… delicado para mi.- La voz de Lynx se escuchaba un poco forzada, usualmente él no estaba acostumbrado a pedir disculpas… o a referirse al chico por su nombre.

-No te preocupes, pero… ¿sabes si Eclipsa está relacionada con algo así? Que Star haya visto lo mismo dos veces y ahora ella también en esa última visión, me parece un poco extraño…- Murmuro el chico cruzándose de brazos, esperando la respuesta del monstruo.

-En absoluto muchacho, a pesar de la creencia popular que se creó después de que partimos, Eclipsa siempre defendió la vida desde que la conozco, ella… es una persona increíble. Sin embargo, que esté relacionada con algo así es completamente… ilógico. Puede que solo sea la imaginación de tu Butterfly si me lo preguntas a mí.- Al decir esto último, se podía escuchar que él estaba ligeramente afectado por el relato, pero no se sabría diferenciar si es por Eclipsa o por la terrible visión de Star.

Marco no quedo satisfecho con la respuesta, ya que imaginaba que Lynx tendría un mayor conocimiento al respecto, aunque recordó que cuando Star les conto sobre su pesadilla la primera vez, Lynx no parecía muy interesado o afectado por la misma.

-¿Qué fue lo que te dijo Marco?- Pregunto Star con curiosidad, acercándose un poco más al chico.

-Pues… no sabe nada, pero por lo que dijo, en realidad Eclipsa es alguien buena y duda mucho que estuviera involucrada en algo así.- Marco omitió por completo que de una forma muy sutil, Lynx pensaba que ella no estaba en sus cabales, queria evitar algún problema con ambos, y más con el delicado humor que Star tenía en ese momento.

-No dije que ella tuviera algo que ver, solo que me parece extraño que ella estuviera ahí… se supone que ella vivió muchos años antes que nosotros, no tiene sentido que siga viva…- Ella estaba pensativa, ahora que Marco ya estaba consiente, se sentía más tranquila, y por ende, podía analizar un poco mejor la situación.

-No sé mucho sobre ella, solo lo poco que Lynx me ha contado.- Murmuro el chico cruzado de brazos, mientras que tanto el como Star, seguían sentados en el suelo.

En ese momento, interrumpiendo a los jóvenes, entro la reina Moon con una vestimenta un poco más ligera y relajada, e incluso, tenía el cabello suelto. Marco nunca imagino que su cabello fuera tan largo, era como ver el de Star, pero con un fino color plateado.

-Ah Marco, veo que ya estas mejor, puede que sea un poco premeditado pedirte esto, pero necesito un favor de tu parte.- Pregunto la reina de forma estoica, a pesar de que sus ropajes eran distintos, aún conservaba esa gracia real que la caracterizaba.

-¿Qué necesita Moon? ¿Sucede algo?- Pregunto el chico con curiosidad.

-Mama por favor, dime que no lo enviaras a alguna misión suicida…- Murmuro Star bastante preocupada, no le parecía correcto que dadas las circunstancias le pidiera algo más al chico.

-Tranquila hija, no es nada de eso, lo que quiero pedirle a Marco… es una audiencia con Lynx en persona.-

Al decir esto último, se generó un incómodo silencio en la enfermería, Marco no creía que eso fuera una buena idea.

-¿Y bien, Marco? ¿Qué opinas?- Hablo la reina un poco dudosa, pero también algo impaciente.

-Pues no lo sé, tendría que preguntarle primero… él es un poco… irreverente, así que no estoy seguro de que sea de su agrado Moon.- Respondió el chico un poco preocupado.

-Mi querido niño, desde que nos contaste sobre él, nunca me agrado del todo, así que no te preocupes por eso. Además, creo que por lo que ha hecho por ustedes hasta ahora se merece una oportunidad, pero solo si lo veo personalmente.- La reina se acercó un poco más, solo para asegurarse de hablar directamente.

-¿Entonces… puedo hablar con él?-

Marco pensó por un momento, antes de hablar mentalmente con Lynx para consultar la situación con él.

-¿Tu qué opinas Lynx?- Pregunto Marco ligeramente nervioso.

-Estoy de acuerdo, cualquiera que haga una petición de forma tan amable y educada, tiene mi respeto. Al parecer, la madre de tu Butterlfy tiene más modales que su hija, así que ya conoces el hechizo humano, déjala entrar...- El monstruo se mostró por completo calmado y confiado de la situación.

-Bien… si tú lo dices…- Al decir estas palabras él se acercó a la reina y la tomo de la mano. -Con su permiso Moon, ¨volo ut cor meun¨-

Entonces, la conciencia de ambos fueron disparadas hacia la mente de Marco a una velocidad vertiginosa.

Moon quedo cegada parcialmente por las luces difuminadas que podían apreciarse mientras viajaban, nunca antes había visto algo parecido. Era la primera vez que entraba en la mente de otra persona.

Star por su parte, solo vio como los cuerpos de Marco y su madre se desplomaron al suelo.

-Oh… eso explica porque me dolía la cabeza la última vez…- Murmuro Star para sí misma, mientras que se arrepentía por no tomar la mano del chico también, antes de que se transportaran.

Mente de Marco, unos segundos después.

Cuando llegaron al espacio cristalino, Moon aterrizo ágilmente, mientras que Marco apenas pudo mantenerse de pie. A pesar de todo su entrenamiento con Lynx, nunca llego a acostumbrarse al viaje, al menos cuando lo invocaba él.

Moon solo observaba a su alrededor, el lugar le parecía sumamente extraño.

Daba la impresión de ser un pequeño cuarto o espacio, uno que alguna vez fue cristalino y transparente, ahora los muros a su alrededor tenían punto medio de colores, como si se combinara el negro con el purpura de una forma homogénea, mientras que varios cristales del mismo color que las paredes se erguían alrededor como si fueran castillos en miniatura.

También noto una extraña esfera blanca, colocada en el centro del espacio cristalino, incrustada de manera permanente en el suelo. Sin embargo, un muy mareado Marco distrajo a la reina de su observación.

-Ughh… necesito un minuto…- El chico se apoyó en una esquina, intentando vomitar, pero al no haber probado bocado en 4 días, no pudo hacer nada… en su lugar solo sintió hambre.

La reina le pareció divertido el comportamiento de Marco… pero al parecer no fue solo a ella. Moon pudo escuchar una siniestra risa a su espalda, al girarse apareció una enorme sombra en medio de todo ese espacio.

-Su reputación le precede Moon, la famosa inconmovible… es un gusto ver frente a frente a una de las herederas de Eclipsa… puedes llamarme Lynx, su majestad.- Poco a poco la sombra fue tomando forma hasta que se materializo por completo.

-Me gustaría decir lo mismo de ti, monstruo, pero solo vine a hacerte unas preguntas.- Respondió la reina de forma fría. -Te ves muy distinto a como apareces en el retrato de Eclipsa…-

-Ohh… Obviamente su majestad, han pasado muchísimos años desde entonces, es normal que mi apariencia cambie… ¿Pero por qué es tan agresiva conmigo? ¿Malas experiencias en el pasado quizás?-Afirmo Lynx con un claro tono burlón.

-Por supuesto, tu pueblo siempre ha hecho sufrir al mío durante generaciones...- Moon parecía molesta por la actitud del monstruo.

-Pero… ¿eso que tiene que ver conmigo? Yo no tome una espada y comencé a asesinar a todo Mewniano en mi camino, ya sean mujeres y niños por igual… ¿O acaso eso le suena familiar su alteza?-El monstruo seguía con su tono burlón, pero esta vez su semblante cambio a uno más serio.

-Todo lo que he hecho ha sido para defender a mi gente…- Respondió la reina claramente irritada, estaba comenzando a arrepentirse de hablar con el monstruo.

El monstruo soltó una enorme carcajada en respuesta, la reina a su vez, comenzó a generar magia desde las palmas de sus manos, ya que se sintió ofendida por la reacción del monstruo.

-He escuchado eso demasiadas veces en el pasado, y déjeme decirle que es una excusa patética. No me malentienda, yo también detesto a mi pueblo, pero al menos yo los odio por los que son y no por su apariencia como ustedes lo han hecho por generaciones.- En ese momento, Lynx ya no se estaba burlando, ahora genuinamente trataba de mostrar su punto de vista.

-Le contare una breve historia, ¿sabe porque Eclipsa escapo de su reino hace ya tantos años? No fue porque yo la convenciera o la secuestrara, de hecho, intente que se quedara dónde pertenecía. Pero aun así, ella fue la primera en tratar de buscar paz para nuestros pueblos, ¿y sabes como la recompensaron? Intentaron asesinarla… sus mismos súbditos a los que por años había defendido. En mi caso, mi pueblo al ser solo un montón de insensatos que solo buscan pelear y conformarse con las sobras, me tacharon de traidor por seguir a mi Butterfly. Fue entonces cuando ella perdió toda esperanza con su pueblo, y opto por abandonarlos, completamente decepcionada. Ella realmente intento terminar con las diferencias, quería que realmente hubiera paz entre nuestros pueblos como iguales. Sin embargo, mientras que mi pueblo siga basándose en el resentimiento y el suyo en la intolerancia, la paz no será más que un sueño sin sentido. Aquí en Mewni ninguno de los dos bandos son inocentes, así que deje de pretender que su pueblo lo es.-

Desde antes que él pudiera terminar de hablar, Marco ya había terminado su intento de vomitar, se sentó cerca de Lynx, escuchando cada palabra que decía. Podría decirse que Marco extrañaba escuchar los leves discursos del monstruo, siempre había algo nuevo que aprender.

Moon por su parte ya se había calmado un poco desvaneciendo la magia de antes, le costó un poco creer que todo lo que escucho venia de la boca de un monstruo, uno que parecía sumamente educado a comparación de otros. Sin embargo, el hecho de que fuera inteligente hacia que desconfiara aún más. Pero el monstruo no había terminado de hablar.

-Se porque es agresiva conmigo y con los de mi especie, conozco tu historia su majestad… se también lo que hizo ese tal Toffee, pero le puedo asegurar, que mi propósito es sincero. Tal y como se lo dije al entrometido de Glossaryck antes, yo solo estoy aquí para cumplir mi deber con el legado de Eclipsa. Además de entrenar y cultivar al guardián de su hija, en este caso… el humano. –

Por su parte el chico solo hizo una seña con su brazo, solo para hacerse notar.

-Una vez que Marco esté listo, yo seguiré con mi búsqueda para encontrar a Eclipsa.- Al decir esto último, el monstruo cerro sus ojos con melancolía.

-Espera… ¿Eclipsa sigue libre? Pensé que Rholumbus la había atrapado en uno de sus cristales. -Murmuro la reina sorprendida, pero se arrepintió unos segundos después, ya que no creía prudente que precisamente ese monstruo, supiera donde estaba ella.

-Hubo un tiempo en que pensé que la tenía atrapada de verdad, pero descarte la idea por dos razones. Primero, Rholumbus sigue siendo un prejuicioso sin escrúpulos, si por el fuera encerraría a todo lo que se moviera. Segundo, ya estuve en la dimensión de cristal, y la Eclipsa que está ahí es solo un señuelo.- Murmuro el monstruo cruzado de brazos. -La verdadera aún sigue ahí afuera… y voy a encontrarla...-

-Yo no sabía nada de eso Lynx, no sé qué opinar realmente de esto…- Hablo la reina, observando al vacío.

-A veces escuchar es más que suficiente, ha hecho más que la mayoría de sus antecesoras, sin embargo, no tiene por qué confiar en mí, así como yo no tengo porque hacerlo también y fingir que nos agradamos. Además, podemos dejar esto como una simple tregua.-El monstruo se acercó a la reina ofreciendo su mano.

-Yo no tengo intenciones de causar problemas, no gano absolutamente nada que me importe. Sin embargo, solo le pido que les dé más libertad a su hija y a su guardián, es necesario que ellos dos convivan más, para que la magia que ahora se desarrolla en Marco crezca por completo, además… por su actual relación no creo que sea un problema.- El monstruo sonrió de forma sarcástica, mientras que Marco se sonrojaba a tal punto de que parecía una antorcha. -Entonces… ¿Qué opina su majestad?-

-Eso suena bastante… accesible, pero aun así, si detecto que intentas algo que dañaría a mi gente, lo pagaras con tu vida…- Al decir esto, ella estrecho la enorme mano del monstruo.

Lynx se limitó a mostrar una media sonrisa.

-Es completamente libre de intentarlo… su majestad.- Murmuro el monstruo cuando soltó la mano de la reina…- Pero solo alguien más fuerte que Eclipsa puede hacerme daño.-

-¿Me estas amenazando Lynx?- Moon se tomó el comentario con agresividad.

-Era solo una afirmación su majestad, ni siquiera Glossaryck puede hacerme frente. Pero como dije antes, no tengo ningún interés en este pedazo de tierra que les gusta llamar Mewni, así que no se preocupe.-

Entonces el monstruo comenzó a tambalearse un poco.

-Es increíble, y pensar que podía mantenerlos aquí más tiempo… lo siento pero deben de irse.- Parece que Lynx había alcanzado su límite mucho antes de lo normal.

-Bien… no lo olvides Lynx, te estaré vigilando…- Murmuro la reina con una expresión amenazadora.

-Como usted diga Moon…- Respondió Lynx sin prestarle mucha importancia.

-Oh genial… odio esta parte…- Marco cubrió su boca para intentar cubrir las náuseas que le causaba esa clase de viajes. -¨Ut hic de me¨-

Enfermería de Mewni, 10:43 am, hora de la Tierra

De vuelta con Star.

Star se había recostado en la cama donde Marco se recuperaba al principio, estaba completamente aburrida, esperando que Marco y su madre terminaran de hablar con Lynx. A estas alturas y para esta situación, ella estaba a punto de caer dormida, hasta que escucho la voz de Marco. Ellos ya habían regresado inusualmente pronto.

-¡Marco! ¡Mama! ¿Qué tal les fue?- Pregunto la princesa con curiosidad.

Pero Marco no tuvo oportunidad de contestar. En su lugar se lanzó directamente a uno se los muebles más cercanos, solo para vomitar dentro de los cajones. Lo cual era extraño porque tenía el estómago vacío.

Entonces ella prefirió que Marco terminara sus asuntos así que fue directo con su madre.

Moon sostenía su cabeza, un poco adolorida por la caída de hace unos minutos.

-¿Estas bien mama?- Star al decir esto, ayudo a su madre a ponerse de pie.

-No me agrada aun, pero al menos parece de confianza. Sin embargo, necesito preguntarte algo primero, ¿prefieres quedarte en Mewni o volver a la Tierra?- Moon alzo la ceja en señal de duda, esperando una respuesta honesta.

-Pues… preferiría ir a la Tierra, los padres de Marco debes de estar muy preocupado por el, y no quiero que siga teniendo problemas por mi culpa…- Murmuro Star tratando de imaginar como reaccionarían ellos, a decir verdad, parece que nada podía molestar a la feliz pareja, sin embargo, todos tienen su límite.

-Bien, creo que necesitaras esto Star…- Entonces la reina le lanzo un par de tijeras dimensionales de mango rojo, las cuales Star atrapo sin problemas. Ella abrió sus ojos con sorpresa, ya había dado por perdidas esas tijeras.

-¡No puede ser! Son mis tije…- Ella pauso un momento al recordar que no se suponía que debía tener tijeras, así que intento disimularlo lo mejor que pudo cambiando de tono. -Quiero decir… ¿Por qué me das unas, querida madre?-

-Star…- La reina observo a su hija con un semblante estoico, casi dándole a entender que ya sabía todo sobre su situación. -Estas tijeras no son tuyas… ¿verdad?-

-No sé de qué hablas madre… Ay… ¿a quién quiero engañar? Lo admito, no son exactamente mías mamá, Ponyhead me las dio hace no mucho tiempo, dijo que le sobraban, pero nunca supe de quien son en realidad.- Star se resignó a decir la verdad, después de todo, su madre se había mostrado mucho más comprensiva de lo habitual.

-Entiendo, aprecio tu honestidad hija, pero esas tijeras son de Hekapoo, una miembro de la Alta Comisión Mágica. No entiendo cómo llegaron a ser posesión de tu amiga, pero si ella las reclama tendrás que devolverlas. Por ahora, puedes conservarlas, yo no diré nada al respecto.- Moon guiño el ojo en señal de complicidad.

-Ahh… está bien, eso creo…- Star no estaba precisamente acostumbrada a que su madre le estuviera dando esa clase de libertad. Bueno, no ganaba nada con cuestionarla ahora.

-Uff, ya me siento mejor, ¿de qué me perdí?- Marco se acercó a ambas. Ya estaba correctamente vestido, al parecer la reina reparo sus ropas que fueron dañadas durante la guerra, ahora usaba su ropa normal, casi como si no hubiera pasado nada, aunque el aún conservaba algunas cicatrices en el rostro.

-Volvemos a la Tierra Marco…- Murmuro la princesa con una sonrisa.

-Genial ya extraño estar en casa, solo espero que mis padres no estén muy molestos por mi ausencia…- Marco parecía un poco preocupado por la situación, aunque sus padres difícilmente notaban algo de lo que hacían.

-Bien si no necesitan nada más, pueden irse ahora…- Moon alzo la voz para llamar a un muy ausente genio azul. -¡Glossarick! Envía el libro a mi hija a la Tierra, voy a necesitarte en Mewni un tiempo, prepara los guerricornios para mí y River.-

Entonces el genio apareció de la nada. Mientras que aun flotando, hacia una reverencia a la reina.

-Como ordene, su majestad- Entonces el genio trono sus dedos y una chispa mágica exploto de forma fugaz. -Listo, sus monturas están listas y el libro fue enviado correctamente a la Tierra.-

Star se sorprendió al verlo, tenía mucho tiempo que no sabía de él.

-¡Glossaryck! ¡Me alegro de verte! ¿Dónde estuviste todo este tiempo?- Exclamo Star muy emocionada, ya que casi se había olvidado de él.

-Comiendo en mis aposentos… obviamente.- Respondió el genio sin darle mucha importancia al entusiasmo de la princesa. -Pero escuche buenas noticias de ustedes, ¿es cierto que ya están comprometidos?

Star y Marco se sobresaltaron un poco por la pregunta, sonrojándolos de forma violenta. Sin embargo, ambos se observaron mutuamente, mientras compartían una sonrisa y se tomaban de las manos.

-Si… lo estamos.- Respondió Marco apretando con cariño la mano de Star.

-Un poco prematuro para mí gusto… ¿pero quién soy yo para juzgar? Nos vemos luego chicos…- El genio se despidió con un ademan de su mano, solo para volver a desaparecer.

-Cuídate mucho hija, si necesitas algo no dudes en llamarme.- Entonces Moon atrapo a su hija en un cálido y afectuoso abrazo.

-Descuida mamá…- Star devolvió el abrazo con el mismo cariño.

Al soltarse de su hija, la reina se acercó a Marco, un poco más seria de lo necesario.

-Muy bien Marco, como Guardián y prometido de mi hija espero que actúes en consecuencia, protegiéndola de cualquier daño. ¿Puedo contar contigo?- Moon mostro una cara intimidante, para saber si el chico aún conservaba el valor que mostro en el combate de compromiso.

-Con mi propia vida si es necesario…- Al decir esto, Marco llevo su puño al corazón, mostrando lo comprometido que estaba con la seguridad de Star.

-De acuerdo, cuídate muchacho…- La reina también se acercó al chico para darle un cálido abrazo.

Entonces, Star se adelantó un poco, abriendo un portal con sus tijeras recuperadas. Marco se acercó a ella, y tomo su mano para que entraran juntos al portal. Sobra decir que las marcas en las mejillas de Star ahora mismo brillaban como si fueran antorchas de un profundo color rosado.

¿Y quién podría culparla? Prácticamente lo que vivía ahora, es casi un sueño para ella.

Así fue como Star y Marco, regresaron a la Tierra después de incontables pruebas y dificultades en Mewni. Lo que nunca habían esperado, fue que se marcharon siendo amigos, y volvieron como algo… mucho más personal de lo que podría explicarse.

Una vez que los chicos se fueron, Moon apresuro en paso, bajando las escaleras con velocidad. Cuando llego a la base del castillo, River ya la estaba esperando con su armadura de combate y Glossarick flotando cerca del hombro del rey.

-¿A dónde vamos cariño?- Pregunto River un poco confundido, si la guerra ya habia llegado a su fin, ¿entonces a quien buscaban exactamente?-

-¡A buscar y destruir a Toffee! ¡Glossaryck, te quedas a cargo! ¡Hiyah!- Moon espoleo a su montura con fuerza y avanzo a toda velocidad, liderando la carga. River, también tomo velocidad, acercándose poco a poco a su esposa.

El genio azul, mostro una cara de indiferencia, mientras que murmuro unas palabras para sí mismo.

-Esto será muy problemático…- Entonces el observo que ya había anochecido, y al fijar su vista las lunas de Mewni, casi todas por completo estaban oscurecidas. Solo faltaba muy poco para que la de mayor tamaño, entrara en las tinieblas por completo.

(Tiempo pasado)

Montañas Dentadas, en la Tumba de Celeste, 1 hora después de que Star y Marco volaran hacia el castillo de la Capital.

9 días antes del combate de compromiso.

Donde antes estaba una espada, ahora solo quedaba un pequeño agujero, mientras que de este había mucha sangre alrededor. Una figura agónica se arrastraba poco a poco, intentando salir de ese lugar.

La criatura no se había reformado por completo, solo ambos brazos, la cabeza con una leve cabellera y una parte de las piernas, sin embargo, la piel regenerada al ser tan delgada terminaba por rasgarse mientras avanzaba por el suelo. Gracias a su poder sanador, la sangre que dejaba atrás lo seguía para volver a su cuerpo, limpiando cualquier rastro que lo implicara en esa situación.

Entonces al salir de la tumba, paro unos momentos.

Tirándose de espalda, observo el cielo sobre él… mostrando un enfado inimaginable, cerro su puño recién formado y lo estrello violentamente al suelo, al mismo tiempo que las pupilas de sus ojos se volvían purpuras.

Al quedarse quieto, pudo regenerarse un poco más rápido, recuperando su piel y su cabello por completo.

Pero regenerarse desde un solo pedazo de su cuerpo era muy difícil, al menos, antes tenía un dedo completo, pero ahora solo era parte de uno de sus huesos.

La última vez que lo hizo su brazo derecho no se formó igual que antes, parecía estar influenciado por algo que lo obligo a quedarse en ese putrefacto estado.

Solo que esta vez, su brazo por fin se regeneró por completo, libre de la corrupción que antes llego a formarse. Al menos con esto, una enorme sonrisa se dibujó en la cara de Toffee. Sin embargo, el recuerdo de su última batalla le arrebato cualquier alegría que pudiera tener.

El traidor… Lynx…

Nunca habría imaginado, que alguien como él sería el culpable de que sus planes fallaran. Era algo por completo ilógico y descabellado que haya tomado a un simple humano como discípulo, pero… al menos pudo asimilar parte de esa magia ancestral, como el insistía en llamarla.

Y esa mocosa Butterfly, aprendió un hechizo antiguo con solo leerlo de una casi intangible ruina, el talento que tiene esa niña ahora es mucho mayor que al de su madre cuando se enfrentó a él.

Tenía que admitirlo, ambos chicos que alguna vez pensó que serían fácilmente manipulables y que podría romperlos si así lo deseara, se habían transformado en una amenaza más que real y tangible.

Toffee cerró sus ojos, intentando sentir alguna otra parte de su cuerpo que pudiera estar libre, para utilizarla como un respaldo después.

Estuvo así durante unos minutos, hasta que abrió sus ojos poco a poco, mostrando una demencial sonrisa.

-Nada…- Murmuro el monstruo sonriendo. -No quedo nada…-

-Ese hechizo… era idéntico al que Moon uso en mi contra hace años, si me hubiera dado de lleno…- Al mencionar esto recordó su lucha contra Marco y como el humano, casi agonizando, se las ingenió para sorprenderlo, arrancándole el brazo de su cuerpo.

Pero, aunque fue por el que pudieron alcanzarlo con ese hechizo tan peligroso, le dio gracia un pequeño detalle.

-Que irónico… el humano salvo mi vida intentando matarme, debería agradecérselo…- Sus ojos brillaron con un purpura mucho más intenso al decir esa palabra.

-La próxima vez que lo vea…-

Le molestaba bastante que aun siguiera vivo por algo así, algo que por completo escapaba de sus planes y era una verdadera humillación para su orgullo Septariano.

Cuando el monstruo recupero la sensibilidad en la parte baja de su cuerpo, se percató de que sus piernas ya se habían formado… eran un poco débiles, pero tenían suficiente fuerza como para que pudiera seguir su camino. Al levantarse, sostuvo su mano derecha con su izquierda examinándola de manera exhaustiva. Su brazo derecho ya estaba completo, lo único diferente seria que su piel aun parecía delgada, incluso transparente, pero al menos esta vez ya no tenía ese aspecto tan desagradable como al principio.

Ese detalle parecía calmarlo, las pupilas de sus ojos volvieron a su color natural amarillo, mientras observaba las lunas de Mewni, estas seguían oscureciéndose… tal y como había planeado.

-Perfecto… esos niños no se percataron de nada.- Murmuro para sí mismo el monstruo mientras sonreía.

-Ahora, solo hace falta esperar a que la puerta se abra por completo, eso llamara su atención donde quiera que ella esté.- Al decir esto, Toffee siguió su camino, calmado y sereno, en dirección a cualquier población de monstruos que pudiera encontrar.

A pesar de que lo habían derrotado, todo seguía su curso, prácticamente, solo habían retrasado lo inevitable.

Incluso, le parecía bastante gracioso que el traidor regresara cuando la mitad de su plan ya se había cumplido, y por lo que pudo hablar con él, no tiene ni la más mínima idea de lo que se avecina.

-Sería interesante ver… si el traidor aún está de su lado, una vez que su vieja amiga regrese trayendo la destrucción a sus espaldas…- Al decir esto, el monstruo dejo salir una leve carcajada.

Sin embargo, observó un poco su propio cuerpo y se percató de algo que lo fastidio un poco.

-Grandioso, olvide que estoy desnudo…- Toffee comenzó a mirar a su alrededor, pudo notar unas leves columnas de humo en el bosque bajando la montaña, por un momento pensó que eran Mewhumanos, pero por la reciente guerra, lo más seguro es que sean monstruos como él.

-Tal vez el pueblo nómada de Mu este cerca, usualmente llegan a la zona por estas épocas… necesito conseguir ropa, me siento demasiado vulgar exponiéndome de esta forma...-

A pesar de lo que había dicho, Toffee siguió su camino montaña abajo, por ahora, solo debía dejar que las cosas tomaran su curso.

FIN DEL CAPITULO.

Primero que nada, quiero pedir disculpas por tardarme demasiado en el capítulo, he tenido un poco de trabajo extra, pero ahora que está terminado, podre dedicarle más tiempo a seguir escribiendo los capítulos, incluso puede que retome el proyecto de los dibujos, pero solo el tiempo lo dirá.

Puede que el capítulo sea un poco lento y algo más calmado, pero era necesario después de casi 5 capítulos seguidos dedicados casi enteramente en la acción, Por ahora, mostrare un poco sobre el desarrollo de la relación de Marco y Star, y sus respectivas consecuencias una vez que regresaron a la Tierra.

Sin mencionar, que tal y como deje en claro en los principios este capítulo… las cosas se pondrán mucho, mucho peor…

Nuevamente agradecería mucho saber sus opiniones sobre el curso que está tomando la historia y también que opinan al respecto, también estoy abierto a cualquier sugerencia o critica, todo para mejorar la calidad de la historia.

Agradezco especialmente el apoyo a mi historia a SugarQueen97 y a Byakko Yugure por sus valiosísimos consejos y sugerencias, ya sea por medio de los reviews o por P.M, gracias a ustedes he mejorado mucho mi forma de escribir la historia hasta ahora, pero aún falta mucho que contar, así que cuento con ustedes hasta el final.

Sin dejar a nadie atrás agradezco el seguimiento y la marca de favoritos a:

Paulina RQ, GEMITHA0208, Cerezo de la Luna Haruna, Damaris Torres , c.d.e.g 98, isabellasc 2305, flowerforever355, Beta36, DairaB, 09, DavidCofficialWriter, Ghost Prime XIII, Hiyori-Yudai, Homura Li, Huachi-Sama, Ivonne365, Julivs, LenientSmg, LitaChat96, Lucky Ted, Midway23, Majestic Yokai Fauntleroy, MarcyBask, Meepy Writer, Mefistoteles, Noobsterblock, Rizel Iwaki, Sinon1308, Tsukiyomi Sora, Xenon666,abrilmillet, andrew579, , etherias dragneel, harunalin8767, ianavila12, Jmdrg, jocuda, kronos93lrt, poriqui158, rociobeluibarra, sakurassakurita, chars 1000, 606 Grace, Leonardo Leto, LitaChat96, LizzGaby, MarcyBask, NeoRenek, Rven910, thaisguiso, entre otros.

Muchas gracias por su apoyo y paciencia.

Atte. Torikami Riuzak