Capítulo 15: Secuelas y Consecuencias.
Salón de detención. Secundaria de Echo Creek, 8:50 am
Al ver a sus amigos de vuelta, Janna se emocionó un poco, ya que estar cerca de esos dos siempre traía aventuras emocionantes y eso la ayudaba a no sentir tanto hastío como el que le generaba estar en la escuela.
Ella observo a su alrededor, la mitad de los alumnos de detención estaban durmiendo y los otros se distraían haciendo quien sabe qué cosa. Así que se escabullo fuera del salón.
Normalmente habría una persona encargada de cuidarlos y procurar que se comporten, pero cuando contrataron a un estudiante de maestría, pensaron que sería un buen ejemplo para los chicos. Resulto todo lo contrario, ya el joven nunca estaba donde se suponía que debería siendo mucho más irresponsable que a los chicos que se suponía, él era un ejemplo a seguir, y a nadie parecía importarle.
Así los chicos podían irse cuando quisieran, aunque muchos al igual que Janna, optaban por no hacerlo ya que no tenían nada mejor que hacer. Al menos no hasta que ella vio a sus amigos llegar.
Interior de la secundaria Echo Creek., 8:53 am.
Mientras caminaba por los pasillos se aseguró de hacerlo con suficiente sigilo como para que otros profesores no se dieran cuenta que se había escapado, y de forma inteligente, supuso que sus amigos pasarían por ciertos salones antes de llegar a su clase. Ahora mismo deben de estar en camino hacia la clase de la señorita Skullnik, más específicamente matemáticas.
Ella sintió un leve escalofrió en su espalda, definitivamente lo le gustaban las matemáticas, así que decidió apresurarse.
Acelerando el paso, giro en una intersección de los pasillos y antes de que se diera cuenta choco directamente con Star derribándolas a ambas. Casi de forma inmediata Marco la ayudo a la princesa a levantarse.
Janna masajeo un poco su cabeza, el impacto fue algo fuerte e intento levantarse por su cuenta. Entonces una mano amiga, la tomo de uno de sus brazos y de forma rápida la envolvió en un cálido abrazo.
-¡Janna Banana!- Exclamo Star mientras que abrazaba fuertemente a la chica. -¡Me alegro mucho de verte!-
Ella aún estaba un poco atontada por el golpe, pero devolvió el abrazo sin problemas, además, vio de reojo a Marco detrás de la princesa, quien mientras que una de sus manos la tenía en el bolsillo de su pantalón, con la otra hizo un amigable gesto, como si la saludara tímidamente.
-Me alegro de verte también Star…-
Entonces, la ladrona en potencia se libró suavemente del abrazo de Star y se dirigió a Marco dándole un leve puñetazo en el hombro, en señal de camarería.
-Es bueno verte también chico seguridad… o debería decir chico oscuro, ¿qué tal manejas tus poderes ahora?- Pregunto Janna con una media sonrisa.
Marco sonrió un poco también, mientras que observaba a su alrededor para asegurarse de que nadie lo estaba viendo, aunque no es que todos en la escuela le prestaran mucha atención realmente.
Entonces, alzo mano derecha frente a su propia cara, mientras que hacía que desde la punta de sus dedos hasta el antebrazo, varias partículas minúsculas y pequeños relámpagos recorrieran todo su brazo de arriba a abajo. Cerrando su puño, hizo desaparecer de inmediato la magia, no sin antes mostrar por unos segundos, sus característicos ojos purpura.
-Ya tengo un mejor control, gracias por preguntar.- Respondió Marco, ligeramente confiado.
Entonces una curiosa voz se alzó en la mente del chico.
-Un momento, ¿esa no es la chica fantasma que te ayudo antes? Casi me había olvidado por completo de ella…- Hablo Lynx con un tono sorprendido, aunque Marco se había hecho a la idea de que el monstruo no hablaría a menos que fuera necesario, era bueno escucharlo de vez en cuando.
-Oh… y Lynx manda saludos.- Dijo Marco después de escuchar lo que su mentor había comentado. Hasta ahora, Janna es de las pocas personas a las que el monstruo les mostraba un leve respeto, por no decirlo de otra forma.
-Umm…- Janna se tomó unos segundos para recordar a quien se refería el chico y no tardó mucho en averiguarlo. -Ah sí… el monstruo de tu cabeza, hola para ti también Lynx.- Entonces la chica palmeo un par de veces la cabeza de Marco, aunque esto irrito un poco al chico.
Star por su parte contenía un poco su risa, ya que ignorando el detalle de que habían perdido una clase y llegaron sumamente tarde a la escuela, la hacía muy feliz volver a encontrarse con sus amigos, sin preocuparse por alguna guerra, o… la llegada de la abominación de sus pesadillas.
De forma repentina el recuerdo borro la sonrisa de su rostro y se acercó Marco, intentando ocultar ese cambio de humor.
-¿No se suponía que vamos tarde Marco?- Star se mostró un poco nerviosa, pero lo disimulo con una sonrisa.
-¡Es cierto! Vamos, aun alcanzamos la segunda clase, ¿no vienes también Janna?- Pregunto el chico al darse cuenta de que Star tenía razón.
-Nah, se supone que estoy en detención ahora mismo, mejor vuelvo antes de que alguien se dé cuenta. Además, creo que Jackie y Starfan ya están en clase, así que mejor salúdenlas a ellas también.- Dicho esto, ella dio media vuelta y a paso veloz tomo camino hacia el salón de detención.
-Me pregunto… ¿que habrá hecho ella esta vez?- Murmuro Star, mientras su amiga desaparecía de su vista.
-Vámonos Star, podemos preguntarle cuando sea hora del almuerzo.- Entonces Marco la tomo de la mano y lideró el camino.
-Ok… te sigo…- Respondió Star un poco avergonzada de que le tomaran la mano, pensando en que opinarían los demás. Pero no le importó demasiado, estaba feliz por el simple hecho de que Marco hiciera ese gentil gesto, aunque terminaría por aburrirse terriblemente, es bueno estar al lado de las personas que la aprecian.
Salón de la señorita Skullnick, 9:02 am
Aun después de todas las medidas que Marco tomó, de todas formas llegaron tarde. Sabía que fue mala idea detenerse a saludar a Ferguson y a Alfonzo, quienes casi rompen en lágrimas al ver que él y Star estaban bien. Por su parte, Ferguson pensaba que ellos se habían ausentado tanto tiempo debido a que se contagiaron de un raro virus en otra dimensión, fundiéndoles el cerebro y convirtiéndolos en zombis.
Alfonzo, menciono que simplemente ellos habían muerto en alguna dimensión extraña y que nunca habían recuperado sus cadáveres, aunque por el tono que lo dijo claramente estaba bromeando.
Sin embargo, a Marco no le hizo mucha gracia y tuvo una sensación extraña de deja vu, ya que genuinamente estuvo a punto de morir más de una vez durante sus aventuras en Mewni. Menos mal que ellos no prestaron atención a sus cicatrices en el rostro como lo hicieron sus padres. Aun así la conversación se estaba extendiendo demasiado, entonces Marco volvió a tomar de la mano a Star y ambos se apresuraron para llegar a clases, despidiéndose del par de una forma un poco incomoda.
Pero ya era tarde… exactamente 2 minutos tarde.
La señorita Skullnick observo de mala gana a ambos jóvenes llegar, mientras a estos mismos les faltaba un poco el aire para respirar por la prisa que tenian. Pero en cuanto a la clase, algunos sonrieron un poco al verlos a ambos sanos, otros, simplemente los miraron con desinterés.
Sin embargo, Starfan casi se desmaya cuando vio al motivo de todo su fanatismo. Por otro lado, Jackie también se alegró mucho al verlos, haciendo señas a ambos para que se sentaran cerca de ella. A su lado, había dos asientos vacíos, los cuales daban la impresión de que nadie se había sentado ahí en semanas. Aunque uno no sabría decir si fue por respeto o por temor de contagiarse de la inexistente enfermedad que los padres de Marco habían inventado.
Pero antes de que se pudieran mover, la maestra troll se levantó de su asiento y con un semblante amenazante se dirigió a los recién llegados.
-¿Pero miren lo que trajo el conserje? ¡Llegan tarde!- Exclamo la maestra con su habitual mal humor.
-Bueno… nosotros…- Respondieron Star y Marco al mismo tiempo, un poco intimidados por la maestra.
-¡No me respondan! Solo quiero saber una cosa antes de darles el peor examen sorpresa de sus vidas…- Al decir esto, la cara de la maestra se suavizo un poco. - ¿Están bien chicos?-
La pregunta tomo por sorpresa a ambos adolecentes, no es que sea la primera vez que escuchan a su profesora hablarles de forma amable, pero era algo muy raro y su actitud no coincidía con la situación.
-Si… estamos bien.- Respondió Star con una media sonrisa.
-Uff, menos mal, pensé que terminarían por infectar a toda mi clase con alguna clase de enfermedad extraña.- La enorme troll hizo un ademan con su brazo, como si secara su sudor y se lo retirara de su frente. -Ahora vayan a sus asientos, ya interrumpieron demasiado mi clase.-
Marco se quedó pensando de pues de escuchar esas palabra y también como los trataron Ferguson y Alfonso antes de entrar a clases. ¿Qué tan grave fue la enfermedad que sus padres inventaron como para que todo el mundo tuvieran esas ideas extrañas?
Entonces la maestra les dio la espalda para escribir algo en la pizarra.
Star y Marco tomaron asiento, y la primera en dirigirles la palabra fue Jackie. Hubiera sido Starfan si no fuera porque siempre tomaba asiento del lado contrario del salón de clases.
-Hey chicos, ¿Dónde estuvieron todo este tiempo?- Pregunto Jackie con un tono curioso. -¿No estaban realmente enfermos o sí?-
-En realidad, no… creo que mis padres exageraron la historia un poco.- Respondió Marco mientras sacaba una pluma y un cuaderno para escribir.
-Ya veo…- Murmuro la patinadora. -Bueno, mejor cuéntenme que ocurrió con ustedes cuando salgamos de clases.-
Entonces ella observo fijamente la cara de Marco por unos segundos, abriendo sus ojos como platos y notando cada cicatriz que se podía distinguir, mostrando un semblante sumamente preocupado. No eran muchas, ya que la mayor parte del daño que sufrió Marco en Mewni fue en el torso, pero si tenía algunas, que para un observador experimentado podría notar fácilmente. Sin mencionar que Jackie tiene una muy buena vista y estando a menos de un metro de distancia, aún más.
-Marco… ¿Qué fue lo que te…?- Jackie no termino de hablar hasta que se vio interrumpida por la maestra.
-Muy bien, atención clase hoy veremos ecuaciones integrales básicas y será el tema principal en su próximo examen.- Vocifero la maestra, ligeramente orgullosa por el anuncio.
Toda la clase se quedó atónita, aunque muchos de ellos no sabían que eran exactamente, los que si tenían una idea se mostraron sumamente inconformes.
-P…pero señorita Skullnick, esas ecuaciones son de universidad, no estamos listos para algo así…- Murmuro una de las porristas, llamada Hope, claramente la idea de ver esa clase de matemáticas no le agradaba en absoluto.
-Precisamente por eso las mostrare, quiero que estén preparados y listos, me lo agradecerán en el futuro.- Respondió la enorme troll mientras les daba la espalda y comenzaba a dar su explicación.
Jackie no continúo con lo que decía, alterno su vista desde la maestra hacia Marco un par de veces, y mostrando duda en su rostro, prefirió tener su cuaderno de apuntes listo. Era claro que le preocupaba saber que había ocurrido con el chico realmente, ya que la última vez que estuvo en peligro, fue su pierna la que salió dañada y ahora tenía marcas en su rostro… No le gustaba la idea que estuviera herido otra vez.
Momentos después, casi todo el salón gruño con fastidio por la explicación de la maestra y por las todavía innecesarias enseñanzas que estaba por mostrarles.
Por otro lado, Star hizo lo de siempre, no prestar atención a lo que no le interesaba. En su lugar, hacia garabatos en su cuaderno y de vez en cuando dirigía su atención a la maestra para dar la impresión de que si escuchaba lo que decía.
Sin embargo, lo que ella no podía sacar de su mente en ese momento fueron algunas cosas.
Su relación actual con Marco, por ejemplo.
¿Qué podría decir ella ahora? Sinceramente estaba más feliz de lo que había estado nunca, y le parecía increíble que en algunas semanas él se volviera tan cercano a ella, correspondiendo totalmente a sus sentimientos.
Pero había algo que la incomodaba un poco respecto a su situación. Sentía que quizás las cosas fueron algo apresuradas. Y no solo eso, pensándolo un poco y muy a pesar de sus propios sentimientos, pensaba que Marco estaba casi obligado a quererla…
Cuando vieron el mensaje de su Madre ordenándole que se quedara en la Tierra, ella hizo caso omiso al aviso y fue a Mewni sin pensarlo dos veces. Nunca espero verse involucrada en una guerra tan joven, pero era parte de su linaje y prácticamente la habían preparado para eso desde que nació. Pero Marco por el contrario… no estaba preparado para algo así, aun después de que heredara los poderes de Lynx, el seguía siendo el chico dulce y tierno del que termino teniéndole mucho cariño… incluso un sentimiento más grande.
Desde que lo conoció, has estado en un sinfín de aventuras, pero casi todas ellas fueron inofensivas… Ahora después de todo lo que ocurrió, él nunca había estado en una guerra antes, ni sabía las consecuencias que estas podrían causarle.
Aun así, él no se acobardo, usando todo lo que estuvo a su alcance para protegerla y ayudarla, a tal punto de sobre exigirse con sus nuevos poderes. Sin embargo, todo esto fue contraproducente, la magia oscura que manejaba termino por llamar la atención de Glossaryck y por ende, la de sus padres.
Estando bajo amenaza de no volverla a ver y que los separaran para siempre, el acepto convertirse en su futuro prometido.
Y es aquí donde ella comenzaba a dudar. ¿Lo hizo porque no quería que se separaran? ¿O porque realmente él tiene esos sentimientos que le ha mostrado hasta ahora?
Esos pensamientos giraban en su cabeza como si fuera un remolino, entre la duda y la inseguridad de las mismas ideas, hubo una idea que la reconforto bastante. Fue la forma en que Marco lucho por ella.
Luchar contra los 100 mejores guerreros de Mewni sin usar la magia que heredo de Lynx fue un reto extremadamente difícil para él, y el hecho de que su padre incluyo a Tom en el mismo, fue algo completamente innecesario… sin mencionar extremadamente peligroso.
Aunque… no entendía porque Marco quería luchar contra el demonio. Tal vez por orgullo, quizás por rencor… o quizás porque el realmente quería probar que era digno de estar a su lado.
Sin embargo, a pesar de todo logro superar cada prueba… y el insistía que lo hizo solamente por ella…
Ahora, el pensamiento causo que las marcas de sus mejillas volvieran a encenderse, mientras observaba Marco de reojo.
Por su parte, los pensamientos del chico van por otra dirección completamente distinta.
El intentaba concentrarse en la clase, pero por algún extraño motivo, no entendía nada. Esa clase de ecuaciones ya las había visto en el pasado, he incluso, había memorizado lo básico para estar preparado, no lo llaman el chico seguridad por nada.
Pero algo estaba mal… al menos en ese momento. Cunado Marco intentaba recordar cómo resolver esa clase de problemas, todo lo que pasaba por su mente eran una variedad de hechizos, tanto ofensivos como defensivos. También, no salían de su cabeza las tácticas de combate que Lynx le enseño.
Las ideas de Marco no parecían seguir otra cosa que no fuera el tema de luchar y cómo sobrevivir a cualquier situación.
Pero no a un problema de matemáticas al parecer.
Entonces él tuvo una idea, si bien Lynx es una criatura increíblemente sabia, imaginó que el sabría algo de matemáticas avanzadas, a pesar de que prácticamente son conocimientos meramente humanos. Aun así decidió preguntarle.
-¿Oye Lynx, sigues aquí?- Pregunto Marco desde su mente.
-Obviamente humano, ¿Qué es lo que quieres?- Respondió el monstruo sin mucho interés.
-¿Puedes ayudarme con esto? Es un problema de matemáticas…- El chico intento no sonar muy necesitado con la ayuda, por lo que trato de imitar el tono indiferente de Lynx.
-¿No eres capaz de hacerlo tú mismo?- El monstruo parecía ligeramente molesto por la idea.
-En realidad, olvide como hacerlo, ahora mismo lo único que está en mi mente son los hechizos que me enseñaste.- Marco fue honesto, no es que culpara a Lynx por sus enseñanzas, simplemente no entendía porque había olvidado algo tan importante.
-Eso no tiene nada de malo humano, sin embargo, no tengo nada mejor que hacer así que te ayudare…-
Entonces, a través de los ojos de Marco pudo observar la clase de problema que debían resolver, pero la confusión que eso creo en el monstruo fue algo inesperado.
-¿Pero qué clase de brujería es esta? Se supone que las matemáticas solo tratan números, ¿Por qué están usando letras en su lugar? Es completamente ilógico...- Murmuro el irritado monstruo, cuando no pudo entender lo que veían sus ojos.
-Se supone que es algo avanzado, por eso te pregunto Lynx. ¿No conoces nada de esto?- Marco estaba sorprendido por la respuesta, desde que lo conoce, él siempre estaba impresionado con el conocimiento del monstruo, uno que parecía no tener límites, pero parece que siempre hay una primera vez para todo.
-No… honestamente no tengo ni idea como resolverlo, pero carecen de sentido y propósito así que me da igual, ustedes los humanos parece que adoran complicar todo. Mejor llámame cuando estés luchando contra algo peligroso.- Entonces la voz y la presencia se esfumaron por completo.
-Genial… simplemente genial…- Murmuro el chico para sí mismo ante la negativa de su mentor, aunque sentía en el fondo que él tenía razón, después de todo, las enseñanzas de Lynx se enfocaban en la magia y el combate en sí, así que no podía culparlo por desconocer algo de su propia dimensión.
Ahora mismo, Marco preferiría estar luchando contra cualquier otra cosa como dijo Lynx, pero la paz en la Tierra lo volvía algo casi imposible.
Entonces, Marco sintió que lo estaban observando, y dirigió su vista hacia el origen de esa sensación. Fue cuando se dio cuenta que Star lo observaba fijamente, mientras que las mejillas de la chica estaban encendidas. Por algún motivo, se tranquilizó solamente con la vista de la chica, y él le devolvió la sonrisa, mientras hacia un ademan con su mano para que ella pusiera atención a la clase. Como respuesta, Star solo rio un poco entre dientes, antes de girar su vista al pizarrón.
Lo que ninguno de ellos dos se dio cuenta, fue que un par de ojos verde los observaban de cerca, especialmente a Marco.
Cafetería Escolar, 11:05 am
Después del fiasco en el salón de clases, Marco estaba deseoso de poder comer algo, ya que por las prisas que tuvieron en la mañana, no pudieron desayunar. Aunque no lo mostraba mucho, Star también estaba hambrienta, pero parecía más interesada en poder hablar con sus amigos de la Tierra otra vez.
Todos se habían reunido en una mesa particular y tenían su propio plato de comida, tanto Janna, Jackie, Starfan, Ferguson y Alfonso. Por su parte, Marco había pedido una ración más grandes de lo que usualmente servían en las escuelas de ese tipo, aunque le costara un poco más de dinero.
Cuando apenas comenzaron a comer, la primera en hablar fue Jackie.
-Oigan chicos, aun no nos han dicho donde estuvieron, y la verdad estábamos muy preocupados.- Aunque ella ahora se mostraba más relajada, en su rostro podía notarse aun la preocupación.
-Sí, nadie en su sano juicio se tragaría la historia de que estaban enfermos.- Agrego Janna mientras navegaba en quien sabe qué cosa desde su teléfono celular, conociéndola, debía de estar buscando algo ocultista.
-¿Estuvieron en otra dimensión verdad? ¡Me hubiera encantado ir con ustedes!- Starfan también entro en la conversación, imitando casi de forma perfecta la peculiar y alegre forma de ser de Star.
-¿Es en serio? Y yo que les envié medicina…- Alfonso murmuro en voz baja.
-No seas tonto, ¿Por qué envías medicamento para una enfermedad que ni siquiera sabes cuál es?-
Entonces Alfonso y Ferguson comenzaron a discutir levemente, mientras que el resto de las chicas esperaban una respuesta de los que se ausentaron por tanto tiempo.
Star y Marco se observaron mutuamente, indecisos si debían decir la verdad. Por obvias razones ellos preferían ocultar parte de los hechos, ya que la aventura que vivieron antes fue muchísimo más peligrosa de lo que ellos estaban acostumbrados a vivir, además, no querían preocupar demasiado a sus amigos.
-Bien… tuve unos problemas en Mewni, y Marco se ofreció a ayudarme, es solo que duraron más de lo esperado, pero lo importante es que estamos de vuelta…- Star fue la primera en hablar, pero lo hizo un poco nerviosa, haciendo que los que la escucharon pensaran que ocultaba algo.
-Bueno… pero, eso no explica las cicatrices en la cara de Marco…- Murmuro Jackie mientras dirigía su atención al chico.
Acto seguido Janna se levantó de la mesa y se acercó a Marco, tomándolo del rostro observándolo mucho más de cerca de lo que debería, haciendo que todos en la mesa guardaran silencio. Esta acción no les agrado en lo más mínimo, tanto a Star como a Jackie.
Marco solo mostro una cara de confusión, y más al notar la reacción de Star, no entendía porque mostraba esa molestia, después de todo, estamos hablando de Janna, ella hace este tipo de cosas a diario.
-No veo porque el alboroto, esas cicatrices casi no se notan.- Ella soltó la cara de Marco solo para volverse a sentar.-Solo parece que le lanzaron un gato enojado a la cara, fuera de eso todo luce normal para mi.-
-Pues no fue exactamente un gato, pero esto no es nada, solo fue un leve accidente.- Añadió Marco, sin tomarle mucha importancia al asunto.
-Si… solo fue un accidente con una ventana rota…- Murmuro Star un poco incomoda por lo que acababa de ver.
Prácticamente, Marco no había prestado atención a su rostro desde que volvió a la Tierra, sabía que tenía cicatrices en el resto de su cuerpo, pero hasta ahora no se había visto en un espejo para ver todo de forma exhaustiva y revisar cada una de las mismas. Ahora no solo sus padres se dieron cuenta de las cicatrices, sino que también Jackie las noto, y no sabría decir si Janna dijo eso para ayudarlo a disimular o porque simplemente no había prestado la atención suficiente.
Lejos de toda esa discusión, unos miembros del equipo de futbol americano tuvieron la insensatez de practicar pases en medio de la cafetería. Uno de ellos lanzo el balón con más fuerza de la que necesaria, haciendo que el mismo fuera a parar más allá de la manos de un rubio muy conocido en la escuela llamado Justin.
El ovoide prácticamente tomo dirección a la cara de Star, pero ella de algún extraño modo lo vio venir, sintiéndolo como peligro inminente y desenfundo su varita para defenderse. Marco también lo sintió como peligro, y mucho más rápido que Star, el avanzo un poco hacia adelante, atrapando el balón segundos antes de que impactara contra la chica y que ella liberara alguno de sus hechizos.
Sin embargo, ambos comenzaron a hiperventilarse, casi como si el pequeño balón los hubiera amenazado de muerte. A la perspectiva que Janna y Jackie tenían en ese momento, parecía como si les hubieran lanzado una granada activa y por eso reaccionaron de una forma tan agresiva. Star al ver que Marco tenía el balón en sus manos y que no hubo peligro realmente, ella se sentó un poco más calmada, guardando la varita.
Pero Marco aún seguía tenso, sosteniendo el balón con su mano, y si alguien hubiera prestado atención en su semblante, parecía estar muy molesto.
Unos momentos después, el miembro del equipo de futbol se acercó para recuperar el balón y disculparse.
-Woah, disculpen chicos, el balón se fue de mis manos, no volverá a suceder… ¿Podrían devolverme el balón?- Se acercó Justin con una sonrisa amigable.
-Si… claro.- Murmuro Marco de forma leve. Él se levantó y preparo el balón como si lo fuera a lanzar, mientras que Justin junto ambas manos para recibir el pase. Sin embargo, por menos de un segundo, los ojos de Marco volvieron a cambiar, brillando con su característico purpura intenso. La única que noto este cambio fue Jackie, lo cual la asusto un poco por lo que veía, era casi como si Marco fuera otra persona completamente distinta.
Entonces, Marco lanzo el balón tan rápido y con tanta fuerza, que Junstin no tuvo tiempo para reaccionar, impactando directamente en el pecho del jugador de futbol, lanzándolo a unos dos metros de distancia, y haciéndolo chocar contra un cesto de basura, esparciéndola en la comida de otros alumnos.
En lugar de que el Justin se levantara adolorido o asustado por la acción de Marco, perecía estar más alegre y sorprendido.
-¡Vaya fuerza tienes en el brazo Marco! Nos vendría muy bien alguien como tú en el equipo, ¿Te gustaría unirte?- Exclamo el jugador aparentemente ileso.
-No me interesa, Justin… Tal vez en otro momento.- Marco parecía extrañado con las palabras que salieron de su boca, de antaño una parte de si mismo le hubiera encantado formar parte del equipo de la escuela, lo cual lo volvería sumamente popular. Pero ahora, es casi como si esa clase de cosas ya no tuvieran sentido para él.
-Okey, pero piénsalo bien… ¿de acuerdo?, ¡nos vemos luego!- Antes de que Justin se fuera, cerca de él había un estudiante que estaba rojo de furia, ya que su comida se había cubierto de basura, haciéndola imposible de comer.
Este estudiante destacaba mucho por su enorme tamaño y musculatura, a tal punto que es difícil de creer que se trate de un estudiante y no un adulto disfrazado. Furico, el enorme adolecente grito, buscando al responsable de esta humillación.
-¡¿QUIEN HIZO ESTO?!- Casi de inmediato, todos los estudiantes apuntaron hacia donde Marco estaba, una señal obvia de que estaban intimidados por brabucón más conocido de la escuela.
-Marco Díaz…- El enorme adolecente se estremeció un poco al reconocerlo y recordó lo que le había hecho cuando tenía un enorme tentáculo por brazo. -¿Tú… brazo ya es normal verdad?-
-Sí, ahora lo es. Discúlpame por lo de tu comida Lars, no fue mi intención, puedo comprarte otra porción si lo deseas.- Marco hablo de forma calmada, sabía que le había arruinado el almuerzo por accidente, así debía hacerse responsable por eso.
-No hace falta...- Al decir estas palabras, Lars comenzó a reírse y se acercó hacia donde estaban sentados el grupo de Marco.
Alfonzo y Ferguson ya se habían escondido debajo de la mesa, mientras que Starfan se arrincono un poco para evitar ser vista. Ahora que Marco ya no tenía su brazo mutante, no sería rival para Lars, o al menos eso fue lo que pensaron sus amigos de la Tierra.
Las únicas que quedaron cerca fueron Janna y Jackie, quienes estaban justo enfrente de Star y Marco.
Cuando llego Lars, el violentamente aparto a ambas chicas hacia un lado, haciéndolas caer al suelo y lastimándolas un poco en el proceso.
Al ver eso, Marco soltó un resoplido y apretó sus dientes, le molesto bastante ver que les hicieran daño a sus amigas, pero lo único bueno de esa situación es que Star estaba a su lado, porque si ese idiota la hubiera tocado, ahora mismo le habría roto el cuello, con todo y columna vertebral.
-¡Oye que haces imbécil!- Exclamo Jackie bastante molesta.
-¡¿Quién te crees que eres patán?!- Grito Janna cerrando su puño.
Pero Lars las ignoro y tomó a Marco del cuello de su sudadera con una sola malo alzándolo en el aire.
-Si ya no tienes ese brazo extraño, ¡entonces es la hora de la venganza!- Después de decir esto, Lars comenzó a reírse una vez más y cerro su puño libre en señal de victoria, a punto de golpearlo.
Star por su parte ya se había hartado de ese brabucón y volvió a desenfundar su varita para darle una lección al enorme adolecente.
Pero antes de que pudiera lanzar algún hechizo, Marco hizo una seña con su mano izquierda, indicándole que parara. Ella titubeo un poco, aun quería ayudarlo, pero recordó que él es más que capaz de defenderse por su cuenta, y más actualmente.
Entonces, el chico uso esa misma mano libre para sujetar la muñeca de Lars con la que lo tomaba del cuello y la apretó con fuerza. Fue tanta la fuerza aplicada que el brabucón lo soltó en el acto y cayo de rodillas por el dolor. Sin embargo Marco no lo soltó aun.
-¡Ahhh! ¡Ah! ¡Au! ¡Duele! ¡Suéltame! ¡Suéltame, por favor!- Dijo sollozando el ya no tan amenazante brabucón.
Todos en el comedor estaban atónitos, Lars le doblaba la altura a Marco y le triplicaba el peso, pero aun así, él lo tenía de rodillas suplicando. Era algo por completo incomprensible e inusual de ver.
-No lo creo Lars, fue una completa falta de caballerosidad y de respeto lo que le hiciste a mis amigas. ¡Son damas, por todos los cielos! Así que quiero que te disculpes con ellas… Ahora mismo…- Entonces Marco apretó más la muñeca de Lars con mucha más fuerza. En ese momento, Marco ya no veía a un ser humano, si no a un monstruo más con el que tenía que lidiar.
Por su parte, tanto Jackie como Janna mostraron un leve sonrojo por las palabras del chico, obviamente la primera en mayor medida que la segunda.
-¡Esta bien! ¡Está bien! ¡Lo siento! ¡Ya suéltame por favor!- Grito de forma patética el enorme adolecente, pero ya no era tanto por el dolor, sino porque ya no podía ni sentir los huesos de su muñeca y Marco lo sostenía cada vez con más fuerza. Se estaba arrepintiendo totalmente de no aceptar la primera oferta del chico. Ahora su mano comenzaba a crujir, como si fuera pan seco.
-Bien, ahora quiero…- Antes de que terminara la respuesta, se escuchó un estruendoso crack desde la muñeca de Lars… esta se había partido en dos. -¿Ehh…? ¿Qué?-
Star se cubrió su boca con ambas manos al ver lo que hizo Marco, mientras que Jackie hizo lo mismo, la única que parecía sonreír por la acción del chico fue Janna.
El instintivamente soltó la inerte mano del bravucón, quien entre una combinación de llanto y sollozos comenzó gritar de dolor y agonía. Ahora los maestros escucharon el grito de Lars y fueron directamente al comedor para ver que ocurría. Lo que vieron fue difícil de creer, usualmente respondían a esa clase de llamado cuando otro estudiante podía terminar herido por el brabucón, pero nunca pensaron que sería el mismo Lars quien termino por pedirla. Y el usualmente inofensivo estudiante que causo esto… estaba parado junto al herido.
Marco no podía creer lo que hizo, supuestamente ya tenía control con su fuerza y ni siquiera había activado en ¨Manto¨, ¿pero…? ¿Aun así ya tenía la fuerza suficiente para romper huesos humanos? Tampoco fue de mucha ayuda que lo visualizara como un monstruo en lugar de un humano…
-Necesito que vengas conmigo Díaz…- Murmuro uno de los maestros al notar lo que había sucedido.
Marco por su parte solo suspiro.
-De acuerdo, ya voy…- Al decir esto, siguió al resto de los profesores, probablemente a detención o hablar con el director en persona.
Entonces un par de profesores ayudaron al estudiante herido para llevarlo a enfermería, mientras que el resto de los estudiantes se retiraban a sus respectivas clases. Ahora solo quedaba Star, Jackie y Janna en la cafetería.
Star ayudo a Jackie y a Janna a levantarse, mientras que aún estaban perplejas por lo que acababa de ocurrir, bueno, al menos ellas dos, ya que Janna se mostraba contenta.
-¿Por qué Marco hizo eso? Dudo mucho que quisiera lastimar realmente a Lars…- Pregunto Star un poco preocupada.
-No lo sé, pero creo que aún no controla del todo sus poderes… Pero si me lo preguntas a mí, ese brabucón se lo tenía muy merecido.- Murmuro Janna mientras sacudía el polvo de su falda.
Star por su parte solo asintió, pero quien se mostró sumamente confundida por el comentario fue Jackie.
-¿Poderes…? ¿De qué están hablando?- Pregunto Jackie al no entender de lo que ellas estaban hablando.
Entonces ambas chicas se congelaron en el acto y se miraron mutuamente, como si no debieran haber dicho esas palabras. Se notó un nerviosismo en ellas que la patinadora no le fue muy difícil identificar.
-Respóndanme…- Hablo Jackie con el ceño ligeramente fruncido. Usualmente nada molestaba a esa chica, pero lo que si odiaba es que la quisieran engañar.
Ambas chicas estaban indecisas sobre que hablar exactamente, ya que las dos daban por hecho que ella ya sabía la actual ¨condición¨ de Marco, por lo que no sabían si era prudente responder.
La primera en hablar fue Janna, quien intento usar la palabras lo mejor que pudo.
-Veras Jackie, después de que ellos recuperaran el libro de hechizos hace un tiempo, algo ocurrió con él. Ahora, en la cabeza de Marco vive una especie de monstruo que le heredo poderes, casi como si de un comic de súper héroes se tratara…-
Para este punto, los ojos de Jackie se abrieron como platos, pero no dejo de prestar atención a las palabras de Janna.
-Todo esto lo hizo para proteger a Star del peligro, he incluso ni siquiera ella lo sabía en ese momento.-
Entonces, Star bajo un poco la cabeza, ligeramente avergonzada.
-¿Entonces cómo es que tu supiste todo esto? ¿Estuviste ahí también?- Pregunto Jackie aun mostrando el ceño fruncido, no le agradaba en absoluto la idea de que un monstruo viva en la cabeza de Marco actualmente.
-No, en realidad, me entere de esto espiándolo como de costumbre, y el no parecía muy contento de que yo me enterara primero…- Murmuro Janna mientras colocaba ambos brazos detrás de su cabeza, dando un aire despreocupado.
- Espera… ¿entonces él no te conto sobre eso? ¿Tú lo descubriste?- Ahora Star se sintió muy tonta, ponerse celosa de Janna solo porque ella hacia lo que estaba acostumbrada a hacer. -El apenas hoy me dijo que tú fuiste la primera en saber, pero no dijo cómo...-
-Escuchen…- Jackie interrumpió a ambas chicas, y cambiando a un semblante más serio, pero un poco agobiado. -Todo lo que dicen es un algo confuso, pero prefiero oírlo de Marco si les parece bien…-
-Creo que es buena idea Jackie, pero… aún hay muchas cosas por contar, no solamente lo que ocurre con el…- Star pauso un momento, pensando si realmente era buena idea contarle, y no solo porque su recientes celos no la dejaran actuar, sino, porque dejando todo eso de lado, Jackie seguía siendo una gran amiga, tanto para ella como para Marco.
-Necesito que ambas vengan hoy a la casa de Marco más tarde, terminando las clases. Si vamos a contar lo que ocurrió en Mewni, prefiero que sea a ustedes dos… así que por favor vengan.- Murmuro Star con una media sonrisa, no le gustaba mucho la idea, pero si quería mantener el control de sus propios sentimientos, tenía que explicarlo todo, después de todo, ellas son buenas amigas. Aunque, a pesar de eso, ella sentía una enorme incomodidad con esa situación dentro de ella.
-De acuerdo Star, cuenta conmigo.- Respondió Jackie con una sonrisa.
-Yo también voy, solo espero que haya comida.- También se apuntó Janna, sonando un poco impertinente.
-Gracias…- Murmuro Star con una voz suave.
Entonces, las 3 chicas se separaron para ir directamente a sus respectivas clases.
Sin embargo, Star aún se mostraba preocupada por lo que ocurrió con Marco, solo esperaba que no le dijeran nada grave.
Zona interior de la Secundaria Echo Creek, 12:05 pm
Las cosas no fueron nada bien para Marco desde que volvió a clases, perece que todo estaba en su contra en este momento y más con los recientes acontecimientos. Solo que una vez más, su fama de chico seguridad le había salvado el pellejo. El argumento de que solo hizo eso para defender a sus amigas, lo cual era verdad, pero a los maestros no les parecía lógico que alguien como él le pudiera hacer tanto daño a otro mucho más corpulento que el mismo. A Skullnick también la llamaron, ella menciono que el muchacho es muy bueno en artes marciales y que probablemente fue por eso que pudo hacer semejante hazaña. Gracias a la intervención de la maestra, a Marco lo dejaron ir con una amonestación escrita, pero fue un llamado de advertencia a la realidad… su realidad, de que no estaba en Mewni, y que los humanos por más fuertes que parezcan son frágiles en comparación a lo que él tuvo que enfrentar en otra dimensión.
Ahora, si dejaba que las cosas se salieran de control, ya no podía depender de su antigua fama, teniendo en cuenta de que eventualmente todo el mundo lo vería como una amenaza... y esa era una de las razones por la más temía usar sus poderes en la Tierra. Desde el vamos, Lynx le explico durante su entrenamiento, que la magia heredada le daba una apariencia intimidante e incluso, inhumana, para hacerla más efectiva contra sus oponentes, pero cualquier otra persona de su dimensión pensaría que es un monstruo casi de inmediato. He incluso ahora después de lo que le hizo a Lars, tenía que mantener un perfil bajo, y así evitar sospechas de la gente a su alrededor.
Aunque pensándolo bien, después de varias invasiones que Ludo hizo en el pasado, la gente de Echo Creek podría haberse acostumbrado a esa clase de presencias en la ciudad, puede que haya exagerado un poco con sus reacciones, pero nunca estaba de más tomar precauciones y ser precavido.
Pero eso no era lo que más le preocupaba a Marco.
No entendió nada en clase y dejo fuera de la escuela a un brabucón por más de dos meses, prácticamente, le había partido la mano en dos dejándola inutilizable, no es que no se lo mereciera, pero a él no le correspondía ser juez, jurado y por lo que ocurrió... verdugo. Lo peor de todo es que no parecía importarle demasiado, parecía importarle más lo que pensaba hace unos momentos atrás, hasta una parte de él se sentía satisfecho por lo que hizo y ahora no podía dejar de pensar en lo que habría hecho, si en lugar de Jackie y Janna, fuera a Star a quien Lars le hubiera hecho daño…
El intento dejar ese pensamiento de su cabeza, la sangre le hervía por el simple hecho de imaginar algo así, entonces para evitar que la idea surgiera de nuevo, el regreso a su respectivo salón de clases y Star lo esperaba impaciente.
Trato de relajarse en las clases que seguían, pudiendo notar que Star se veía un poco distraída, bueno más de lo usual. En medio de la clase ella se acercó un poco preocupada, aprovechando que se sentaban uno al lado del otro. Pero el solo le mostro una leve sonrisa, un gesto suficiente para decirle que todo estaba bien, y ella como respuesta, hizo un par de señas con sus manos, indicando de que Jackie y Janna los visitarían a ambos más tarde.
Él no sabía ni como lo hizo, pero entendió cada seña a la perfección. Marco imagino que después de haber vivido tantas cosas juntas, él ya podía entender sin muchos problemas cualquier cosa que ella expresara.
Sin embargo, el hizo una seña también, de que estaba de acuerdo, pero dio a entender que ella debía de prestar más atención en clases, al menos hasta que volvieran a casa. Star asintió con una sonrisa en el rostro mientras que tomaba un lápiz y comenzaba a mordisquearlo.
Marco se rio un poco, apreciaba el esfuerzo que hacía, ya que según ella, hacer eso la ayuda a concentrarse.
Exterior de la Secundaria Echo Creek, 2:04 pm.
Al salir de clases, Marco y Star salieron por la puerta principal, caminando un poco más rápido de lo normal para alejarse un poco del resto de los estudiantes, acercándose a unos árboles. Janna los seguía de cerca y Jackie venia atrás de ella.
Una vez que se reunieron, el primero en hablar fue Marco.
-Entonces…- El chico cruzo sus brazos mientras escucho la idea de Star momentos antes de que llegaran ellas. -¿Ustedes dos vendrán a mi casa?-
-Si… Star y yo metimos la pata hablando de más, ahora Jackie también sabe de tu ¨condición¨…- Murmuro Janna en voz baja, mientras que Star le daba un codazo en la costilla. -¡Au! ¡Oye eso duele!-
-Fue algo por el estilo… pero aun así nosotros planeábamos contarles todo al respecto… en serio.- Añadió Star un poco nerviosa, sin dejar de observar a Marco.
Aunque no le agrado el comentario de Janna, la patinadora dirigió su vista a Marco.
-Ambas me contaron algo sobre ti después de que te fuiste, lo que tienes… ¿es algo temporal o… permanente?- Pregunto la chica con una combinación de preocupación y con un poco de incredulidad, imaginando que lo que le habían dicho antes fue una exageración.
-Bueno, no es exactamente una condición como dicen, pero si es permanente...- Marco se limitó a decir esas palabras de una forma seria. No tenía la intención de sonar de esa forma, pero fue como esas palabras salieron de su boca.
-Oh… entiendo.- Murmuro la chica, un poco desanimada, solo para volver a sonreír. -Ok, llegare más tarde a tu casa, estoy interesada en escuchar su historia completa.-
-Yo tengo algo que hacer en casa primero, nos vemos allá...- Respondió Janna sin prestar mucha atención.
-¡Bien! ¡Nos vemos! Necesitamos preparar todo en casa.- Exclamo Star de forma alegre, mientras que prácticamente empujaba a Marco casi a rastras para que se fueran de prisa, aunque este mismo no ofrecía la menor resistencia ante el contacto de la princesa. El apenas pudo hacer un gesto con su mano despidiéndose.
Ambas chicas hicieron el mismo gesto, observando como Star y Marco se alejaban rápidamente.
Jackie tenía un semblante melancólico al ver como esos dos se perdían en el horizonte. Janna noto ese leve comportamiento, y se acercó a ella poniendo una de sus manos en el hombro de la chica.
-Creo que ya imaginas lo que nos contaran… ¿no es así?- Pregunto Janna con una media sonrisa, no de burla sino de comprensión.
-Quizás…- Respondió Jackie bajando los ojos aun sonriendo, aunque parecía dificultarle eso último.
-Puede que no lo recuerde bien pero… ¿No era precisamente ¨eso¨ lo que querías?- Murmuro la pelinegra mientras ladeaba su cabeza un poco, mostrando algo de confusión.
-Si… y no.- Esta vez Jackie dejo de sonreír, pero solo mostro un semblante desanimado. -Yo deje a Marco… porque pensé que era lo correcto, podía ver como ellos dos se hacían más cercanos mientras pasaba el tiempo. El siempre se mostraba al pendiente de Star después de lo que ocurrió con el libro, incluso cuando salíamos antes. Quería… quería que él estuviera seguro de cuáles son sus verdaderos sentimientos y aconseje que Star que hiciera lo mismo, pero… parece que no me equivoque…- Al decir esto, ella pateo una piedra que había cerca de su zapato.
-Pero después de todo, ¿aún lo quieres verdad?- Janna había cambiado por completo su semblante, ahora se veía más seria y comprensiva, algo por completo raro de ver en ella.
Jackie no contesto, solo se limitó a asentir con la cabeza.
-Escucha Jackie, sea lo que sea que nos cuenten, debes de prepararte, es casi seguro que algo ya ¨paso¨ entre ellos.- Al decir esto Janna resoplo el cabello de su frente, no era muy buena con ese tipo de temas y prefería no involucrarse, pero ella al ser su amiga, tenía que hacer algo.
-No es eso lo que me preocupa Janna…-
-¿Entonces? ¿Por qué la cara larga?- Respondió Janna con una mueca de confusión.
-Hay algo en Marco que cambio… algo que me asusta, no sé qué es ni cómo explicarlo, pero parece que es una persona totalmente distinta… además… sus ojos…- Antes de que terminara su frase, fue interrumpida.
-Ah eso, yo ya lo he visto antes, de hecho me gusta como se ve de esa forma.-
Janna dijo esas palabras sin ninguna contemplación, mostrándose relajada y con sus brazos descansando en su espalda, a pesar de que Jackie la observo unos segundos con los ojos entrecerrados, como si sospechara de algo. Después, ambas comenzaron a caminar una al lado de la otra, en dirección a la casa de Marco.
-Si bueno… yo no comparto esa fascinación tuya por lo oscuro y extraño. Pero… lo que no puedo dejar de pensar es que Marco fue herido otra vez, solo que ahora no es tan obvio como antes...- Murmuro Jackie mientras cruzaba los brazos, un poco nerviosa.
-Relájate, ellos siempre se están metiendo en problemas y se las arreglan para salir ilesos de algún modo, algunas veces también hemos ido nosotras, ¿lo olvidas?- Janna parecía divertirse recordando las locas aventuras que han tenido desde que Star llego a la Tierra.
-Lo sé, pero… desde que vi las cicatrices de Marco, he tenido un horrible presentimiento desde entonces…- Al decir esto, Jackie sostuvo su hombro izquierdo con su mano derecha, sonando aun preocupada. Unos momentos después, Janna la abrazo con un brazo, mientras que con el libre que tenía, lo movía al mismo tiempo que decía unas cuantas palabras, como si intentara convencer a Jackie de que todo estaba bien y no había razón para preocuparse. -Mira, mejor vamos a su casa y que nos cuenten ellos, veras como salen con una historia graciosa y divertida como las de costumbre.-
-Espero que tengas razón Janna…- Murmuro Jackie sin estar muy convencida al respecto.
Casa de los Díaz, 2:39 pm.
No les tomo mucho tiempo llegar a casa. Ya que en lugar de llegar caminando como lo hacen normalmente, volvieron usando lo mejor de sus habilidades. Marco aterrizo primero haciendo uso del ¨Manto¨, mientras que menos de 2 segundos después, Star llego montando a su nube favorita.
Ambos llegaron sin muchos problemas, y en lugar de que jadearan por el esfuerzo, se reían por lo divertido que fue hacer una carrera, probando quien era más rápido. A pesar de que solo habían comenzado a caminar en un principio, Marco solo sugirió eso bromeando, pero después de verse unos segundos, no pudieron evitar comenzar la carrera. Pudieron llegar mucho antes, pero como hubiera sido demasiado fácil, tomaron el camino panorámico, por así decirlo.
-¡No es justo! ¡Hiciste trampa Marco!- Exclamo la rubia conteniendo la risa.
-¿Exactamente en que hice trampa Star?- Respondió el chico, mientras que varias chispas de color purpura se separaban de su cuerpo, desactivando su magia y regresando a su estado normal. Hasta este punto, a Marco ya no le importaba que lo vieran usando su magia, se estaba divirtiendo demasiado como para que le preocupara.
-¡Usaste los postes de luz para impulsarte! Eso es trampa si me lo preguntas a mí…- Diciendo esto, Star devolvió a su nube a la varita.
-¡Tú estabas, literalmente volando! Y eso que ni siquiera usaste tus alas, para mí eso también cuenta como trampa.- Respondió Marco en su defensa, mientras abría la puerta de su casa para que Star pasara primero, a pesar de todo lo que había ocurrido antes, no podía olvidar su caballerosidad.
-De acuerdo, de acuerdo, ambos somos culpables, merecemos un castigo ejemplar.- La princesa menciono eso al observar alrededor de la sala y notar que no había nadie más.
-¿Unos nachos dobles te parecen suficiente?- Marco lanzo su mochila hacia el sofá mientras se dirigía a la cocina para preparar la susodicha comida.
-Me parece una idea excelente, Marco…- Al decir esto, ella también lanzo su mochila al sofá y se recostó en el mismo mueble, usando la mochila de Marco como almohada.
Ella suspiro un poco mientras buscaba estar lo más cómoda posible y cerro sus ojos para descansar, sentía que hace ya milenios no se relajaba de esa manera. Incluso, casi olvido por completo el incidente que Marco tuvo con Lars.
Nuevamente suspiro, mientras que habría sus ojos de golpe y una idea surgió de su cabeza.
-¿Marco? ¿Puedes venir un segundo? Necesito darte algo…- Grito un poco la chica para asegurarse de que Marco la escuchara.
El chico respondió casi de inmediato al llamado de Star.
-¿Qué sucede? Aun no comienzo con los… ¡Woah!-
Sin que pudiera terminar su frase, Star se lanzó hacia él desde quien sabe dónde, pero el la atrapo con facilidad, mientras que con el mismo impulso, giraron un par de veces, casi como si estuvieran bailando.
Al final, ambos se sujetaron con un fuerte abrazo, mirándose a los ojos por varios segundos, disfrutando cada uno de ellos. Las marcas en las mejillas de Star se encendieron con un rosa brillante, y aunque el chico es ligeramente más alto que ella, la chica se inclinó lentamente hacia el rostro de Marco.
Una vez más, ambos se besaron. Marco se mostró sorprendido al principio, pero poco a poco acepto la muestra de afecto perdiéndose en la misma sensación, cerrando sus ojos por completo.
Ambos estuvieron así varios minutos, aprovechando cada instante. Ya no había nadie que los interrumpiera. Podían experimentar la sensación que los había estado asechado desde que estuvieron en Mewni, una que apenas por leves roces que tuvieron a lo largo de sus aventuras, pudieron vivirla libremente. De vez en cuando, paraban unos momentos para tomar aire y regresar a lo suyo. El no había tenido tiempo de apreciar los pequeños detalles y las sensaciones que estar en contacto con Star le generaban. Los besos que había recibido antes no eran más que leves roces, que si bien eran como descargas eléctricas… no duraban lo suficiente. Ahora, es una historia completamente distinta. Ni en lo más remoto de su imaginación hubiera pensado que los labios de Star fueran tan suaves al tacto al igual que su cabello, he incluso ella tenía un olor particularmente dulce, pero no podía distinguir de que era exactamente. Puede que necesite hacer esto más seguido para averiguarlo… y la simple idea lo emocionaba.
Cuando terminaron, Marco apoyo su frente en la de Star, mientras que le murmuraba suavemente algunas palabras.
-¿Y eso porque fue?- Hablo Marco con una media sonrisa y con una voz suave.
-No lo sé… solo quise hacerlo…- Respondió ella con una voz dulce, mientras que aun tenia cerrados sus ojos, disfrutando del momento.
-¿Sabes? Ahora que lo pienso, solo tú me has besado, me gustaría tener una oportunidad también… de devolverte el favor…- Al decir esto, Marco tomo la mejilla de la princesa, acariciándola suavemente.
Curiosamente, cada vez que tenían esa clase de afecto, su tono de voz casi siempre cambiaba a uno mucho más amable y comprensivo. Ahora mismo cada gota de sangre de sus cuerpos había terminado en sus rostros.
-No necesitas mi permiso para eso… tonto…- Star dejo salir una leve, pero tierna risilla.
Él se inclinó hacia ella esta vez, ambos más que preparados para comenzar una vez más, pero el escandaloso timbre de la puerta los interrumpió.
Ambos se desconcertaron, a tal punto que el timbre los asusto bastante y se separaron con rapidez, casi empujándose para poder separarse de inmediato.
-Yo… yo… abriré Marco.- Star se apresuró para llegar a la puerta.
-Yo…creo que volveré a la cocina…- Dijo Marco corriendo al susodicho lugar.
El timbre volvió a sonar, esta vez se mantuvo el sonido más tiempo. Star rápidamente respiro un poco para bajar un poco la emoción del momento. Ella abrió la puerta para ver a sus amigas esperando, un poco extrañadas por que la princesa usualmente llegaba a toda velocidad para abrirles. Star pasó su mano por la cabeza, recogiendo su cabello hacia atrás y mientras que alegremente sonreía.
Jackie vestía su usual camiseta blanca con detalles en azul, y en lugar de sus shorts, ahora utilizaba un par de pantalones ajustados, probablemente los mismos que uso durante el cumpleaños de Britney Wong.
Por otro lado, Janna tenía exactamente la misma ropa que uso en clases, incluso daba la impresión de que no usaba algún otro tipo de ropa, o simplemente ella era como Marco, le gustaba ese estilo por lo que constantemente lo repetía.
-¡Jackie! ¡Janna! ¡Me alegra que estén aquí! Llegaron… temprano.- Al decir esas últimas palabras, un pequeño tic en su ojo comenzó moverse.
-Veo que demasiado temprano al parecer…- Murmuro Janna al notar lo exaltada que se veía Star, mientras que comía unas papas fritas, muy posiblemente robadas.
- Me alegra verte también… pero, ¿por qué estás tan roja Star?- Pregunto Jackie un poco preocupada, aunque sospechaba sobre los motivos por lo que ella estaba así. Tal vez llegaron en un momento inoportuno…
-¿Qué? ¿Esto? ¡No es nada! Hace poco lave mi cara y por accidente use agua caliente.- Respondió Star mientras las invitaba a pasar a ambas chicas, ligeramente nerviosa por lo que habían notado.
Tanto Jackie como Janna se miraron mutuamente, no sabían si ella hablaba en serio o si era broma, conociendo la poca cultura que ella tenía de la Tierra, era más que capaz de cometer un error así.
Star acompaño a ambas chicas para que esperaran en la sala.
-Huele muy bien, ¿Marco está cocinando verdad?- Hablo Jackie con una sonrisa, disfrutando el olor de la comida.
-Oh vaya, reconocería el olor de sus nachos donde fuera. ¡Ya estamos aquí! ¡Asegúrate de hacer una doble ración!- Grito Janna vociferando con ambas manos.
A lo lejos, se escuchó la voz de Marco respondiendo ¨Lo sé, estoy en eso.¨
El chico no tardo demasiado en preparar la comida, y cuando regreso a la sala, traía dos enormes platos de nachos, parecidos a los que él le preparo a Star hace ya tanto tiempo, cuando enfrentaron a Ludo en el cementerio y el intento animarla después de lo que ocurrió. Ahora que lo pensaba, fue precisamente en ese momento que todo comenzó a ¨cambiar¨.
Ahora mismo no era el momento para recordar algo así. Debía concentrarse en contar todo lo que vivieron en Mewni, aunque no estaba muy convencido de eso, pero si Star lo consideraba necesario, entonces lo haría.
Una vez que comieron un poco, tanto Star como Marco, tomaron unas sillas de la cocina para sentarse frente a sus amigas. Antes de comenzar, ambos tomaron un enorme respiro, ya que la historia es un poco complicada de contar.
-Antes que nada, quiero contar con ustedes de que no le dirán de esto a nadie, esto ni siquiera lo hemos hablado con mis padres, así que tienen una idea del porque tomamos esta medida. Es muy importante mantenerlo en secreto, ¡y te estoy hablando a ti Janna!- Marco hablo con un claro tono acusador, no olvido como Janna casi revela sus poderes a medio mundo.
-Tranquilo Marco, yo solo revelo tus secretos, no los de Star.- Respondió la ladrona en potencia devorando algunos nachos, después de que termino de decir esas palabras, Marco solo se exaspero un poco por la actitud de la chica.
-Bien, intentaremos ser breves, porque es una larga historia.- Star suspiro un poco para comenzar.
Lo primero que contaron, fue que el monstruo que ahora es una segunda conciencia en la cabeza de Marco, se llama Lynx, y de antaño era el guardián de una de las reinas de Mewni, prácticamente una familiar directa de ella. Por obvias razones, omitieron mucha información de Eclipsa y de la mala fama que tenía su monstruo guardián, ya que ellas no necesitaban saber eso. Entonces, Marco mostró la marca de su brazo, prueba de su título como guardián. Ahora esta misma realmente parecía un tatuaje. Abarcaba casi por completo su antebrazo izquierdo, mostrando en su centro la figura engrandecida de la estrella dentro de un corazón, además, lo que parecían runas celtas alrededor del símbolo en días anteriores, ahora parecían jeroglíficos de un idioma antiguo, uno mucho más antiguo que el tiempo mismo.
Entonces Star comenzó con la historia.
Ella conto con un poco de detalles, como fue que su madre le prohibió volver por un tiempo y como ella decidió ir de cualquier forma, a pesar de que Marco le aconsejo no hacerlo. Una vez que llegaron a Mewni, ambos contaron como se vieron involucrados en una guerra.
Cuando ella dijo esas palabras, Jackie se atraganto con los nachos tosiéndolos violentamente. Marco hizo un movimiento para acercarse y ayudarla, pero Janna al estar más cerca, se aseguró de que la patinadora no se pusiera azul. Ella hizo un ademan con su mano para decirles que continuaran, no fue hasta que la misma Jackie levantara su pulgar indicando que estaba bien.
Entonces, ellos contaron como ¨supuestamente¨ habían acabado con la guerra, y el enorme esfuerzo que les había costado, para estos momentos, Marco ya tenía un mejor control con su magia. Pero después de lo que Lynx averiguo, supieron que el que estaba detrás de todo fue Toffee, pero su madre estaba ausente, y los únicos que podían pararlo eran ellos.
Después de una ardua batalla, Toffee fue ¨destruido¨, pero como consecuencia, Marco resulto herido de gravedad. Entre ella y su madre, pudieron curarlo por completo, dejándolo fuera de peligro.
Para este momento, Jackie estaba más pálida que un fantasma. Las palabras ¨herido de gravedad¨ y ¨fuera de peligro ¨ resonaban en su cabeza como ecos mortales. ¿Acaso…? ¿Acaso Marco estuvo a punto de… morir?
Fue lo único que paso por su mente en esos momentos.
Por su parte, Janna estaba fascinada con la historia, fue muchísimo mejor de lo que esperaba. Tenía de todo, guerras, combate y un temible villano al final como toda una buena historia. Aunque lo quisiera ocultar, ella también se mostró preocupada por las palabras que utilizo Star. Si Marco hubiera muerto, ¿A quién molestaría ahora?
Por último, Star intento omitir el asunto del compromiso, ya que era algo muy personal y después de la explicación de Marco, ella supo lo que significa el compromiso en la Tierra, y lo último que quería era incomodarlo por una arcaica costumbre de Mewni. Pero lo que dijo Marco a continuación, sería algo que recordaría durante toda su vida.
-Oye Star, ¿no olvidas algo?- Murmuro el chico un poco extrañado.
-¿Qué…?- Pregunto la chica un poco confundida.
-Pues de lo último que ocurrió…- Marco hablo con una media sonrisa antes de continuar.
-Verán, no estoy seguro si sus padres tenían miedo de la magia que herede o simplemente no la entendían, pero me separarían de ella si no probaba que era alguien digno de confianza… y la única forma que podía probarlo, era comprometiéndome con Star.-
Ahora, eso sí que fue algo inesperado para ambas, Jackie se quedó con la boca abierta y Janna abrió los ojos por la supresa y se cubrió la boca por la misma razón. Ellas desde el día de hoy, sospechaban que ellos dos tenían ¨algo¨. Pero es algo increíble que ya estuvieran comprometidos y más por la corta edad que tenían. ¿Qué es lo que se supone se enseña en la cultura de Mewni, que permiten algo así?
Janna pensó un poco más al respecto, y recordó que en las monarquías arcaicas es una costumbre común emparejar a las princesas desde muy jóvenes. Usualmente, eso le parecía algo repugnante, pero como Marco es un buen chico, no le afecto demasiado.
A pesar de la reacción de ellas dos, Marco continúo.
-Yo normalmente hubiera pensado mucho algo así, pero… en ese momento, sentí pánico. Y no por la decisión en sí, sino porque no podía tolerar el hecho de que nos separaran…-
A medida que Marco hablaba, Star se sonrojaba progresivamente, cada vez más en un rojo intenso en todo su rostro.
-Luche contra casi 100 guerreros de su dimensión, incluyendo generales, con la condición de no usar mis poderes. Derrote a casi todos y algunos se retiraron, pero fue lo más difícil que he hecho en mi vida. Al final, pelee contra un demonio y también contra el padre de Star… pero estos últimos me forzaron a usar mi magia para ganar.-
Al decir esto, el tomo la mano de una muy distraída Star, quien parecía no creerse lo que escuchaba. Sin embargo, ella sonrió al contacto.
Jackie por otro lado estaba muda, aun procesando todo lo que había escuchado. Y Janna recordó algo que le había contado Star hace no mucho tiempo, hablando de cierto demonio que fue su ex novio, uno que Janna, solo había visto una vez.
-¨¿Así que ese demonio? ¿Y también le gano a su futuro suegro? ¡Impresionante Marco! ¨ Pensó la pelinegra para sí misma.
-Y ahora henos aquí…- Apretando su mano de una forma cariñosa, Marco le devolvió la sonrisa.
-Entonces en resumen… ¿Ahora son novios?- Pregunto Janna de forma curiosa.
-Yo diría, que somos algo mucho más…- Respondió Marco, sin mostrar ningún signo de titubeo al mismo tiempo que Star lo observaba a los ojos.
Entonces cerca de ellos, algo se quebró en Jackie, no se podría decir que fue exactamente, pero rompió esa faceta que tenia de estar siempre tranquila ante cualquier situación, liberando cada sentimiento que guardaba dentro de ella.
-¿Cómo puedes estar tan feliz? ¿No entiendes lo grave que fue todo esto Marco?- Exclamo Jackie, mientras que sus ojos se cristalizaban y el resto de sus amigos la observaban perplejos, sin saber que responder.
-¿A qué te refieres?- Pregunto Marco un poco extrañado por el comportamiento.
-¿No lo ves? Ella te puso en peligro más de una vez, no te escucho cuando debió de hacerlo, ahora vive un monstruo en su cabeza y si entendí bien, ¡casi mueres! ¿Cómo es posible que ella te dejara con toda esa carga?- Espero unos momentos para tomar aire y ver si Marco respondía. Como solo se quedó callado ella continuo. Star por su parte solo desvió la vista, le dolía las palabras de Jackie, no solo porque tenía razón, sino porque ella misma también había pensado en eso antes.
-Además, ¡solo tienes 14 años!, ¿Cómo puedes pensar en comprometerte? ¿Cómo puedes estar bien con todo esto?-
-Escucha, entiendo cómo te sientes, pero aun así no es motivo para estar celo…- Marco no termino de hablar cuando fue interrumpido por Jackie.
-¿Eso es todo lo que esperas de mí? ¿Celos y un estúpido triángulo amoroso? Por lo que puedo ver, no lo entiendes en absoluto. ¿Alguna vez pensaste en cómo se sentirían tus padres si desapareces otra vez? ¡¿Cómo crees que me sentiría yo si un día pregunto por ti, y me dicen que estas desaparecido, o peor aún, muerto?! ¡Y todo esto por Star! Si me hubiera enterado de las consecuencias antes, nunca te habría dejado. No tienes idea de lo mucho que detesto saber todo eso que tuviste que pasar…- Jackie mostró un claro semblante de arrepentimiento.
Al decir estas últimas palabras, se creó un silencio sumamente incomodo, uno que incluso termino por afectar hasta a Janna, quien se quedó muda ante la situación.
-Tienes razón, no lo había pensado antes. Pero tienes que entender, que todo lo que he hecho es por mi decisión y aceptare cualquier consecuencia si es necesario.- Respondió Marco, aun conservando la seguridad de su voz.
-¿Es así entonces Marco? Bien, como quieras, no tengo ningún derecho de detenerte. Pero si vas a morir, asegúrate de que sea para algo que valga la pena… ahora, necesito estar sola… disculpen si arruine la tarde…- Entonces la patinadora se fue de ahí a paso veloz, y salió de la casa sin azotar la puerta.
Nuevamente, el incómodo silencio se apodero de la sala principal, hasta que Janna lo rompió.
-Honestamente eso fue algo intenso, no esperaba que Jackie explotara de esa forma. Yo veré como esta ella, nos vemos luego chicos.- Entonces Janna salió disparada de la casa de los Días, intentando alcanzar a Jackie.
Por su parte, tanto Star como Marco, ya no sabían que pensar. Todas las palabras de Jackie fueron como un balde de agua fría que los devolvió a la cruda realidad. La realidad de la Tierra.
Aun así, ambos chicos se observaron por unos momentos y luego se abrazaron, manteniéndose así un rato, mientras que reflexionaron un poco después de lo que escucharon de Jackie.
-¿Y si ella tiene razón Marco?- Pregunto Star mientras hundía su rostro en el pecho del chico.
-De hecho, la tiene. Pero te diré lo mismo que le dije a ella, todo lo que he hecho y lo que haré, son mi decisión. Y luchare contra lo que haga falta para que estés a salvo, no importa lo que cueste.- Murmuro Marco mientras rodeaba a Star aún más con sus brazos.
-También quiero protegerte Marco, yo… también he pensado lo mismo que Jackie. No dejare que nada te haga daño Marco…- Respondió Star, devolviendo el afecto con la misma fuerza.
-Que así sea entonces…- Marco parecía estar alegre con esa afirmación, aunque todavía estaba algo afectado por lo que dijo la patinadora.
-¿Y qué hay de Jackie?- Volvió a preguntar la princesa, sin apartarse del chico.
-No lo sé, creo que debemos dejar que se calme y ver si Janna también puede ayudarle.-
Ambos, se quedaron así por varios minutos sin separarse… solo abrazados, disfrutando de la presencia del otro lo más que se pudiera.
Por ahora, no hacía falta ninguna muestra romántica para saber lo mucho que se necesitaban en ese momento, solo les bastaba saber que se tenían el uno al otro, con esa misma calidez y afecto para enfrentar los horrores que vienen y los acechan en el futuro.
Pero aún es muy pronto para eso…
FIN DEL CAPITULO
Este capítulo fue particularmente difícil de escribir, ya que tuve muchísimas ideas que podría mostrar, así que hice una selección para ver cuales se prestaban más para los capítulos que vienen y para este mismo.
Un pequeño detalle también, siempre imagine la voz de Lynx de una forma distinguida, así que pensé en un reconocido actor de doblaje, Carlos Segundo. Si algunos no lo conocen, sus papeles más conocidos son Piccoro de Dragon Ball Z, Hibiki de Naruto, Woddy de Toy Story, entre otros. Pero el motivo por el cual me agrado su voz es por la forma en que interpreta a un personaje tan sarcástico e irreverente como Lynx, sería el personaje Damon Baird del videojuego Gears of War. Me gustaría saber sus opiniones de la historia en los reviews, ya que tengo un proyecto pendiente para esta misma y estoy seguro que les sorprenderá.
Sin más que añadir, nuevamente agradezco de corazón sus valiosos consejos en mi historia hasta ahora a SugarQueen97 y a Byakko Yugure.
Como es costumbre, sin dejar a nadie atrás, agradezco el seguimiento y la marca de favoritos a:
Paulina RQ, Ashuragod, luchan99 , GEMITHA0208 ,alexdaugtheofposaidon , Cerezo de la Luna Haruna, Damaris Torres , c.d.e.g 98, isabellasc 2305, flowerforever355, Beta36, DairaB, 09, DavidCofficialWriter, Ghost Prime XIII, Hiyori-Yudai, Homura Li, Huachi-Sama, Ivonne365, Julivs, LenientSmg, LitaChat96, Lucky Ted, Midway23, Majestic Yokai Fauntleroy, MarcyBask, Meepy Writer, Mefistoteles, Noobsterblock, Rizel Iwaki, Sinon1308, Tsukiyomi Sora, Xenon666,abrilmillet, andrew579, , etherias dragneel, harunalin8767, ianavila12, Jmdrg, jocuda, kronos93lrt, poriqui158, rociobeluibarra, sakurassakurita, chars 1000, 606 Grace, Leonardo Leto, LitaChat96, LizzGaby, MarcyBask, NeoRenek, Rven910, thaisguiso, entre otros.
Muchas gracias por su apoyo y paciencia.
Atte. Torikami Riuzak
