Capítulo 16: Doppelgänger
Casa de los Diaz, 9:17 pm.
Han pasado varias horas desde el encuentro con Jackie, pero aun así, tanto a Star como a Marco les quedo un mal sabor de boca desde entonces. Puede que ella haya exagerado un poco, o tal vez ellos pudieron haber explicado su situación con un poco más de sutileza, al menos la suficiente para que no reaccionara de esa forma. Aunque, ya era un poco tarde para eso… pero ambos pensaron en lo mismo, a pesar de que cada uno de ellos estaba en su propio cuarto, casi al mismo tiempo pensaron en todo lo que hicieron en Mewni y como los afectara en el futuro.
De todas formas, era algo difícil de explicar por dónde se viera, ya que no se les dio realmente la oportunidad de elegir si participaban en la guerra o no. Ellos simplemente volvieron a la dimensión de Star buscando respuestas por el repentino comportamiento de la reina y su ambiguo mensaje. Bien, había que admitirlo, la advertencia fue clara como el cristal, pero solo sirvió para que la curiosidad de la princesa se manifestara de sobremanera, ignorando incluso las advertencias de Marco.
Ahora, esa es solo una parte de la perspectiva que le contaron a Jackie.
Lo que no supieron explicar realmente, fue lo que hubiera ocurrido si ellos no intervinieran.
Primordialmente, se salvaron cientos de vidas inocentes, entre ellas, la de Steena. Quien sabe cómo habría terminado la recluta si no fuera porque Marco la rescato de la invasión de monstruos. O cómo Star salvo a la mayoría del escuadrón de Darío la primera vez que se toparon con el capitán.
Sin mencionar que gracias a ellos mismos, terminaron la guerra sin asesinar a ningún alma inocente, al menos no desde su propias manos…
Ambos se aseguraron de destruir al único responsable de la misma… O al menos eso creían.
Pero a pesar de haber logrado tal hazaña y ser tratados como héroes en Mewni, aún tenían que lidiar con las consecuencias de sus actos en la Tierra. Para bien o para mal, nunca pensaron que sus acciones en la dimensión de Star les causarían tantos estragos.
Perspectiva de Marco en su habitación.
El chico estaba recostado en su cama, con ambos brazos descansando en su nuca, mientras observaba el techo sin mucho interés. Rebotaba una pequeña pelota de tenis en la pared, ya que según sus libros de psicología, lo ayudarían a relajarse y pensar un poco más claro todas esas ideas que tenía en su cabeza. Apenas en estos momentos tuvo el tiempo de pensar un poco en todo lo que había hecho, estaba desconcentrado eso sí, pero no lo suficiente como para no pensar racionalmente.
Es una verdadera lástima que no se haya publicado algún libro que pudiera ayudarlo, usualmente el recurría a ese medio cuando tenía problemas, ya sea escolares o personales.
Sin embargo, estaba de vuelta en la Tierra, y no encontraría algún texto serio sobre como sobreponerse a una guerra mágica medieval y lidiar con un monstruo antiguo en su cabeza; luchar en una arena a más puro estilo de la película Gladiador y sobre el compromiso prematuro… uno muy prematuro.
A pesar de que solo pensó esto como si estuviera bromeando, la única idea que no parecía molestarle en absoluto es precisamente la última. Parecía sentirse muy bien consigo mismo por esa decisión, muy a pesar de sus propias creencias en el pasado, ya que recordaba cómo les aconsejó a Ferguson y Alfonso que no estaban listos para esa clase de compromiso por su edad, como cuando fueron a la dimensión de las hadas.
Marco se rio un poco por el recuerdo, debería verse ahora mismo, comprometido a casarse con Star en el futuro… y no dudaba ni un segundo que sus amigos le reprocharan lo mismo si llegaran a enterarse.
-¨Star…¨- Murmuro para sí mismo con un tono algo melancólico.
El chico no pudo evitar sentirse un poco afligido por su compañera. Hace poco, ella había dicho que ¨se sentía igual que Jackie¨… ¿Entonces ella también se siente molesta por los peligros que enfrento? ¿O se sentirá culpable…?
Era lógico si lo pensaba bien, aunque ella parecía olvidarse de toda penuria cuando estaban juntos, al menos le agradaba ayudarla a que estuviera feliz.
También, sentía unas ganas enormes de salir con Star a alguna parte, la idea en si le hubiera encantado, si no fuera porque ella dijo que tenía que practicar con su magia desde hace unas horas, ya habrían ido a algún lado, por lo menos para pasar el rato.
Aun así, no podía encontrar nada interesante que hacer por si mismo, intento jugar algunos de sus videojuegos, pero ya no le interesaba casi ninguno de ellos, prácticamente podía adivinar como terminarían, pensó un poco en la idea de aprender alguna receta nueva para cocinar, pero ya había intentado eso el día anterior, así que prefirió no tomarle importancia.
Sin embargo, ahora solo seguía rebotando la pelota en la pared, un poco desanimado pensando en su reciente ineficiencia escolar.
El esperaría perderle un poco el interés a la escuela como lo había hecho, es algo técnicamente normal en alguien de su edad, aunque si hubiera planteado la idea un mes atrás no lo sé lo creería ni de broma. Pero ahora, incluso sus pasatiempos favoritos dejaron de tener sentido para él.
Ahora mismo casi deseaba que Ludo organizara otro inocente ataque de monstruos… si no lo hubiera dejado literalmente parapléjico al pequeño pajarraco.
Marco suspiro un poco pensando en eso, no se arrepentía en lo más mínimo por lo que le hizo, todo lo tiene más que merecido por el daño que le provocó a Star. Aunque si lo volviera a ver intentando algo, sólo tendría que cumplir con la promesa (o casi sentencia de muerte) que había hecho en el pasado.
Solo por eso recordó unos momentos lo que le hizo a Lars también el día de hoy, prácticamente lo había olvidado casi por completo, recordándole que debe de tener más cuidado con su fuerza heredada si no quiere terminar hiriendo a alguien importante para él.
El chico despejo las ideas de su cabeza y se resignó a ver una película en la sala, a pesar de que su interés en eso estaba por los suelos, imagino que encontraría algo medianamente entretenido.
Perspectiva de Star en su habitación, momentos después de que Marco saliera de su cuarto.
La princesa estaba pensativa, aun no sacaba de su mente la palabras que Jackie había dicho antes. Es cierto que todo lo que dijo fue por molestia, aunque eso no quería decir que no tuviera razón. Ella misma había pensado en exactamente lo mismo antes, solo que no tenía la oportunidad de meditarlo como en estos momentos.
Ella comenzó a sospechar de que Jackie aún tiene sentimientos por Marco, o que en realidad, nunca dejo de tenerlos. Pero pudo verse muy claro en ese momento, la preocupación que ella tiene por Marco, es casi tan grande y tangible como la suya propia.
Aun así, ella comenzó a sentir una presión incomoda en su pecho, mientras que de su ojos comenzó a fluir una magia familiar. Hacía ya bastante tiempo que no sentía el descontrol de su magia, todo gracias a su actual relación con Marco y por el breve entrenamiento que tuvo con su madre cuando Marco aun descansaba de sus heridas después de su lucha con Tom. Aprendió mucho durante ese relativamente corto periodo de tiempo, algunas cosas fueron bastante avanzadas y requirieron su completa atención, ya que no solamente se ocupaba de las heridas de su Guardián, sino que también practicaba bastante por su cuenta. Explicando así porque ella estaba tan desvelada y ojerosa cuando Marco despertó.
Sin embargo, a pesar de toda esa práctica, cualquier asunto con Jackie terminaba por afectarla tanto como cuando ocurrió el incidente con Bon Bon, el cual ya se sentía como si hubieran pasado varios meses desde entonces.
Antes de que pensara en algo más, escucho los pasos de alguien pasando cerca de su cuarto, los cuales sonaron firmes pero leves. Eran los pies de alguien descalzo, y por el ritmo que tenían al tocar el suelo, reconoció casi de inmediato de que se trataba de Marco. No es que hubiera alguna otra persona en la casa en ese momento, prácticamente los padres del chico habían salido de nuevo a quien sabe dónde, pero… dejando eso de lado, le surgió una pequeña sonrisa, casi bobalicona, pensando en que ahora podía reconocer la presencia de Marco solo con sus pasos, incluso llego a preguntarse si el también llegaría a hacer los mismo.
Entonces, tuvo la idea de comprobarlo en ese momento, igual estaba aburrida practicando sus hechizos, de los cuales casi no hizo nada realmente, ya que casi toda la tarde o estaba desvariando con los mismos o pensaba en lo delicada que era la situación con Jackie. Pero lo que si practico fue un pequeño pero importante movimiento personal, el cual su madre se encargó de enseñarle personalmente cuando estaban en Mewni.
Pero por ahora decidió dejar todo eso de lado, detestaba sentirse estresada, así que salió de su cuarto para ver lo que Marco estaría haciendo, con suerte podría asustarlo. No sin antes quitarse sus calcetines y se cambiara de ropa a algo más cómodo, quería comprobar que tan sigilosa podía ser.
Sala Principal, Casa de los Díaz, 9:31 pm.
Star bajo las escaleras con cuidado pero sin mucho esfuerzo, sus pasos eran casi inaudibles, en gran parte gracias a su agilidad natural y el ligero peso de su cuerpo. También le ayudo mucho el conjunto de ropa que eligió, era una camiseta deportiva simple de color blanco y unos shorts largos hasta la rodilla de color rosa pálido, los cuales no eran ajustados, sino unos un poco sueltos para que fuera más fácil moverse.
Cuando se acercó a la sala y observo a Marco, noto algo extraño en él, a la vez que también veía algo sumamente familiar.
Primero, había algo en Marco que le pareció inquietante, él parecía estar normal, pero tenía una especie de aura invisible… una que daba la impresión de ser otra persona completamente distinta.
El usaba su pijama habitual, solo que ahora en lugar de tener una camisa acolchada, ahora tenía una camiseta de gimnasio negra de esas que son normales, pero sin mangas, la cual exponía la marca del Guardián que Marco ha tenido en su brazo izquierdo desde que recibió la magia heredada. Parecía un tatuaje de verdad, pero el hecho de que sus padres no estuvieran en casa, lo hacían actuar con un poco más de libertad. Ella recordó que el tenia también una cicatriz en el mismo brazo que la Marca, pero ahora como esta había crecido tanto, ya no se notaba en lo absoluto.
Segundo, el chico observaba sin mucho interés la televisión, cambiando de canales cada 9 segundos aproximadamente, mientras apoyaba su cabeza con una de sus manos, una clara señal de que estaba aburrido. Razón por la que le parecía familiar es porque le recordaba mucho a su padre. Si bien River nunca fallo como un padre amoroso, estaba claro que la vida en la realeza lo sofocaba. Él siempre fue un guerrero nato a pesar de su actuación en el combate de compromiso contra Marco.
Ella había crecido con las épicas historias de sus padres, cuando enfrentaban a distintas clases de monstruos, dragones y otro sinfín de amenazas que llegaron en el pasado. Sin embargo, a la hora de asumir los cargos reales parecían fastidiar enormemente al rey. Moon por su parte, su naturaleza seria y metódica le ayudaban bastante, pero para River, él vivía prácticamente de la emoción de la lucha y no soportaba mucho tiempo toda esa burocracia, aparentando buenos modales.
Por lo que su madre, al notar como afectaba eso a su esposo, decidió tomar cartas en el asunto.
Cada cierto tiempo justo cuando el rey tenía esa cara de hastío, específicamente en la noche, Moon se llevaba lejos a River, en dirección a los bosques más cercanos. En los cuales, ambos hacían cierta actividad física que en la mayor parte de los casos, los dejaba exhaustos, pero con una enorme sonrisa en sus rostros. Star sabía de las escapadas de sus padres y de lo que ellos hacen específicamente hablando, en algunas ocasiones, llegaron a provocar sismos que la gente en Mewni interpretaba como algo natural. Era obvio que se trataba de un asunto delicado, ya que es algo demasiado impropio de la realeza hacer esa clase de actividades fuera del castillo y los cuchicheos que podrían llegar a causar entre sus súbditos, pero en cuanto a este detalle no le importaba mucho a Moon, quería que su esposo se sintiera mejor.
Puede que el chico este pasando exactamente por lo mismo que su padre, después de tantos combates que lidio en Mewni, pero no estaba completamente segura si eso era algo bueno o algo malo.
Y ahora, Star veía a Marco, exactamente con la misma cara de su padre, teniendo la oportunidad de hacer lo mismo por él al igual que su madre lo ha hecho. Después de todo, estaban en la Tierra, ahí no tendría problemas con los posibles escándalos y técnicamente, estaban comprometidos, ¿qué podía salir mal?
Ella se acercó al chico sigilosamente mientras este aun veía la televisión con un semblante desinteresado. Estaba completamente segura de que no hacia ningún ruido lo suficientemente alto para que la escuchara llegar. Poco a poco ella se acercó más y más, hasta que estuvo tan cerca como para tocarlo, sin embargo, el seguía con su atención sembrada literalmente en el vacío, sin prestar mucha atención a sus alrededores.
Entonces, ella en lugar de hacer un simple ¨boo¨, imito el rugido de un animal salvaje, mientras que tomaba por los hombros a Marco de forma agresiva.
Por su parte, la reacción de Marco fue algo… inesperada.
No se asustó en lo absoluto, de hecho, normalmente cuando se asusta a alguien con éxito, esta persona se tensa, y también su cabello puede llegar a erizarse. El caso del chico fue totalmente contrario, ya que se relajó por completo al sentir y reconocer el tacto de Star, lo único que mostró fue una mueca ligeramente extrañada, con la que también sonrió levemente.
-Hola Star…- Dijo Marco reacomodando su peso para prestarle atención a la princesa a su lado. -¿Qué haces?-
-¡No es justo! ¿Cómo no te asustaste con eso? El rugido siempre funciona con mi papa…- Respondió Star haciendo un tierno puchero.
-¿Querías asustarme? Emm… disculpa, últimamente siento que mi cabeza está en la luna, no he prestado mucho atención a mi alrededor.- Él ligeramente rasco su cabeza, y como respuesta, él se movió un poco del sofá, para darle algo de espacio a ella.
-Vamos, uno no se disculpa por eso… pero… ¿cómo que tu cabeza ha estado en la luna? ¿Puedes… quitártela?- Ella pensó por un momento y antes de que Marco pudiera contestar, también razono las palabras del chico interrumpiéndolo. -Ahh entiendo… es una expresión, aunque no me queda muy claro lo que significa.-
-Solo que estoy distraído… es todo.- Respondió el chico, sin darle muchas vueltas al asunto.
-¿Y por eso ves la televisión ahora?- Star se sentó junto a él y apoyo su cabeza en el hombro de Marco después de decir esas palabras.
-En realidad, ni siquiera la estoy viendo, solo paso el tiempo antes de dormir…- De forma cariñosa, paso uno de sus brazos para abrazarla. -Pero desde que vimos Mulan ayer, ya no hay nada interesante hoy y es un poco frustrante.-
Ambos se observaron unos momentos antes de que Marco siguiera hablando.
-Además, no es lo único que me molesta. Hoy no pude resolver un problema de matemáticas que ya conocía, todo porque ahora mi cabeza no piensa en otra cosa que no sean hechizos y formas de combate...-
Star sonrió un poco por el comentario, pudo adivinar por lo que estaba pasando Marco, y sabía exactamente qué hacer para animarlo…
-Bueno, yo sé de algo que te hará sentir mejor…- Respondió Star con una sonrisa juguetona mientras se levantó del sofá, tomando del brazo a Marco para que lo siguiera. -Ven conmigo… iremos afuera.-
Marco volvió a hacer una mueca de confusión.
-¿Saldremos? Pero ya es algo tarde… es peligroso salir a estas horas, espera… ¿iremos a otra dimensión?-
-No realmente… tú solo sígueme Marco.- Respondió ella mirándolo de reojo, mientras caminaban por la casa en dirección al exterior. -Esto será divertido y mejor a las cosas que hemos hecho antes… ¿o acaso no confías en mí?-
Ella no espero respuesta, solo se limitó a sonreír y a guiarlo.
La idea en si provoco en Marco una combinación desbordante de emociones, para empezar, le alegraría mucho explorar alguna dimensión loca y divertida, algo que no había hecho desde hace tiempo. Pero a pesar de eso, no podía evitar sentir que con todo lo que ha ocurrido hasta ahora, más que volverlos fuertes e independientes, tenía la sensación de que eran más vulnerables que nunca, y que cualquier otra dimensión podía ser un peligro potencial. Definitivamente no pondría en peligro a Star solo porque estaba aburrido, se lo había prometido a la reina antes de partir.
Aunque no tenía mucho sentido seguir pensando en eso, ella acaba de negar esa posibilidad, no había razón de preocuparse por algo así. Probablemente el contacto con la suave mano de Star lo estaba embelesando más de lo esperado, quizás sea por eso que comenzó a desvariar con sus ideas.
Era claro que confiaba en ella, así que se limitó a dejar de pensar.
Marco se sorprendió bastante al darse cuenta de que ya habían salido, no se percató de que Star lo soltó hace poco y comenzó a hacer unos cuantos estiramientos. En uno de los estiramientos, ella junto ambas manos para estirar los brazos y la espalda, doblándose un poco hacia su derecha, mostrando así un poco de su esbelto abdomen. También, aprovecho para acomodar su larga cabellera rubia en una coleta improvisada. Durante ese momento, pudo notar un opaco brillo de color plateado que parecía surgir desde la espalda de Star, donde normalmente estaban sus diminutas alas… Sin embargo, él se centró más en las minúsculas, casi invisibles cicatrices que ella tenía en su vientre después de su último enfrentamiento con Ludo, mientras que el recuerdo de la misma le dejo un incómodo nudo en su garganta.
Por segunda vez en la noche, el chico estaba confundido, Star lo llevo afuera… ¿solo para hacer ejercicio?
Entonces, Star alzo su varita cubriendo la casa con una especie de campo de fuerza, el cual tenía la apariencia colorida de una burbuja bajo el sol. Poco a poco fue extendiéndose más, no solo cubriendo la casa si no también el perímetro de la misma.
El chico observo a su alrededor, preguntándose por el propósito de la burbuja.
-Ok, con eso bastara. Así nadie podrá ver lo que hacemos…- Murmuro Star aun sosteniendo su varita.
-¿Qué tiene de malo que alguien nos vea?- Respondió Marco cruzando los brazos y arqueando una ceja.
-En realidad… nada, no es algo malo… pero quiero que esto sea privado, que quede solamente entre tú y yo… Además, es la primera vez que hago esto con un humano… pero con lo que has enfrentado hasta ahora, creo que resistirás…- A pesar de que ella titubeo un poco al hablar, se mostró con una enorme determinación en sus ojos.
Bien, era momento de admitirlo, esto está comenzando a ponerse extraño… y lo que dijo Lynx momentos después no ayudo en lo absoluto.
-Oh… tu Butterfly planea hacer… ¿¨eso¨?- Acto seguido el monstruo comenzó reírse unos segundos antes de seguir hablando. -Esto va a dolerte de tantas formas diferentes…-
-Espera… ¿Qué?- Respondió Marco usando su pensamiento, viéndose claramente afectado por el comentario. -¿Eso que significa Lynx?-
-Descúbrelo por ti mismo humano…- Con esas últimas palabras, el monstruo volvió a desvanecerse, no sin antes reírse de una forma sarcástica por la peculiar situación del chico.
Antes de que se diera cuenta, Star ya avanzaba hacia el aun sonriendo, totalmente inofensiva, sin mencionar dulce e inocente luciendo ese conjunto de ropa.
Los ojos de ambos se fijaron en todo momento a medida que ella se acercaba, y poco a poco, Marco se relajó a pesar de la advertencia de Lynx, si el comentario no fuera de lo más ambiguo, tal vez lo habría tomado más enserio.
Cuando ella estaba lo suficientemente cerca como para tocarlo, Marco sintió que el peligro lo acechaba.
Mirando a su alrededor de forma enérgica, trató de localizar el origen de esa sensación, no era posible de que alguien aun buscara problemas con ellos después de todo lo que han hecho hasta ahora. Tanto Ludo como Toffee dejaron de ser un problema, y el mismo se encargaría de darle una lección a lo que sea que osara amenazarlos.
Sin embargo… al concentrarse un poco más cerrando los ojos, se dio cuenta de que el peligro estaba mucho más cerca de lo previsto. ¿Cómo es posible de que no lo haya visto llegar?
Pero no es que no lo haya visto venir, y se percató de algo insólito que lo hizo abrir sus ojos con violencia, sin creer completamente lo que sus sentidos le indicaban.
El peligro emanaba directamente… de Star.
Una vez más, antes de que se diera cuenta, ella lo agarro por uno de sus brazos, utilizando la fuerza de su espalda y el peso de Marco a su favor, lo arrojo contra el suelo, como cuando él la sorprendió en Mewni intentándole dar un abrazo sin que ella estuviera precisamente consiente.
Marco no entendía nada de lo que ocurrío, estaba completamente atónito y no tenía idea de cómo reaccionar, hasta que vio la varita de Star apuntándole directo en la cara. Sin tiempo que perder ella disparo, y el instinto del chico lo obligó a rodar hacia un lado para evitar el impacto de la magia. Una vez que se alejó un poco, se quedó de rodillas observando el pequeño agujero que dejo el disparo. Por lo que pudo observar, el suelo no estaba ni quemado ni destruido, solo se había aplastado un poco por el golpe, algo así solo le habría dejado un leve moretón. Entonces se dio cuenta de que Star no trataba de hacerle daño… así que… ¿Por qué demonios lo atacaba?
-¿Se puede… Se puede saber porque haces esto… Star?- Pregunto Marco aun un poco agitado por la sorpresa.
Pero ella no contesto, sino que se limitó a brindarle una cálida sonrisa, antes de lanzarse al ataque nuevamente…
Sin tener mucha opción, Marco se puso a la defensiva.
Entonces ella ataco tan rápido como una estrella fugaz, con una combinación de golpes, patadas y hechizos, algo muy típico de ella. Él esquivo la mayor parte de los mismos, pero se limitó a solamente defenderse y esquivar, sea cual sea la situación, no le pondría ni un dedo encima a Star, ni siquiera en estos momentos. Más aun al ver sus gráciles movimientos de cerca, tenía que admitirlo, ella lucía realmente hermosa al luchar.
¿Cómo era el refrán que se utilizaba en las artes marciales? Muévete como mariposa, pica como avispa. En el caso de Star, la frase la describía perfectamente.
Pero a medida que el chico se defendía, pudo notar algo más en Star que no se había percatado hasta ahora… precisamente en esta situación tan inesperada en la que se vio envuelto. Él ya sabía que Star tenía un talento para la lucha, lo cual es esperarse si ella comenzó a entrenarse en el combate desde que era pequeña, incluso ya luchaba contra monstruos desde entonces .Si bien ella era sumamente ágil y rápida, parecía que no tenía fuerza física suficiente como para romper su sólida defensiva, pero eso se ve claramente compensado por los poderosos hechizos que podía invocar con su varita.
Sin embargo, se dio cuenta de algo más al defenderse de los golpes y esquivar hechizos. Le empezó a gustar lo que estaba haciendo…
Poco a poco, Marco sentía como su sangre hervía, y no por ira o enojo como en ocasiones anteriores, sino por la emoción de la lucha que tenía con Star, incluso, se sentía feliz por ello.
Precisamente por la lucha con ella… Era una sensación extraña, pero bienvenida igualmente.
Aun así, aunque lo disfrutara, casi inconscientemente se cohibía a si mismo para no golpearla.
Incluso, llego un momento cuando se defendía, en el que Star dio una media vuelta para patearlo en la cara, casi como las patadas de karate que él usualmente practicaba, puede que incluso ella haya tomado la idea de sí mismo.
Él la esquivo fácilmente, notando también que ella había bajado la guardia y tenía una oportunidad para contraatacar. Ahora su propio instinto lo traicionaba, cuando se dio cuenta de que su puño se dirigió directo al estómago de Star.
Eso estaba por completo fuera de lugar. Definitivamente no la tocaría de esa forma porque no se lo perdonaría nunca, aunque tenga que luchar consigo mismo para impedirlo.
Entonces Marco forzó cada fibra y célula de su cuerpo para que su puño se detuviera justo donde estaba, frenando con éxito el golpe. Pero ella no se detuvo, con el mismo impulso de la primera patada, giro sobre si misma utilizando la pierna contraria, asestando un fuerte impacto en la cabeza del chico, desorientándolo y forzándolo a utilizar sus propias manos para no caer al suelo.
En ese momento, Star se detuvo unos momentos, mientras le dedicaba una sonrisa a Marco, aunque esta fue menos cálida, ya que la mostro como símbolo de victoria.
-Vamos Marco, no es divertido si no luchas en serio, además, ya he visto que puedes hacer más que eso.- Ella aún mantenía su característica sonrisa después de decir esas palabras.
-Yo… no puedo hacerte daño Star.- Respondió Marco de forma seria al ponerse de pie.
Star resoplo un poco su cabello por la respuesta del chico, pero no pudo evitar sonrojarse por el comentario.
-Lo se… pero no se trata de herirnos, sino solo de pasar el rato divirtiéndonos. ¿Recuerdas cuando solíamos luchar contra monstruos? Pues no creo que nos vuelvan a molestar después de lo que hicimos en Mewni, aun así no debemos bajar la guardia, entonces tuve una idea… ¿por qué no tener un duelo entre nosotros?- Star se mostró orgullosa, como si hubiera tenido la mejor idea del mundo.
-Bueno… admito que tienes un punto válido.- Respondió Marco cruzando sus brazos. -Pero debiste consultarme antes con tiempo, y a todo esto, ¿de dónde sacaste esa idea? ¿Y porque pensante que me gustaría?-
-Pues… mis padres suelen hacer esta clase de cosas seguido, y siempre están muy alegres por ello, últimamente te he visto un poco deprimido, yo solo quería hacer lo mismo para alegrarte…-
Marco bajo la cabeza un poco, no esperaba que en realidad ella solo tratara de ayudarlo, aunque de una forma más radical de lo que debería, pero la intención es lo que realmente cuenta. De algún modo, el esperaría algo así de parte de Star por su peculiar forma de ser, una que realmente adoraba.
Aun así, se sintió un poco molesto, ella hizo todo esto de repente, casi pensando que ahora ella es la que esta poseída por algún sociópata monstruo antiguo.
-Oh por favor Marco, ¡quita esa cara larga! Sé que te estas divirtiendo…- Exclamo la princesa al ver que Marco la observaba con una clara desaprobación.
-¿Por qué lo dices?- Pregunto Marco mostrándose escéptico.
-Estas sonriendo ahora mismo…- Star respondió con la misma sonrisa que él, como si fuera su segunda victoria del día.
Era cierto, él llevo sus manos al rostro para comprobarlo, y ella tenía razón por completo. Él pudo sentir como su cara claramente tenía la forma de una sonrisa, por lo que tuvo que admitir, que también se estaba divirtiendo, no precisamente de la forma que acostumbraba, pero sirve.
-De acuerdo, de acuerdo, me atrapaste, me estoy divirtiendo, pero hay que tener cuidado con…- Marco ni siquiera termino de hablar cuando la princesa simplemente asintió y le dirigió la palabra.
-¡Okay! ¡¨Haz de Protones¨!- Entonces Star lanzo una poderosa luz desde su varita que impacto directamente en los brazos de Marco, ya que los utilizo como escudos para cubrirse.
Como consecuencia del impacto, se creó una densa nube de humo y polvo, pero Star sabía que Marco estaba bien, el había soportado cosas peores y sobrevivió, también ella misma solo estaba usando hechizos básicos, por lo que no había de que preocuparse.
Entonces varias partículas de color purpura aparecieron de repente alrededor de ellos y tomaron dirección a la densidad del polvo. Acto seguido, el chico despejo su vista usando su brazo generando una ráfaga de viento, eliminando así todo rastro de polvo que había a su alrededor. Una vez más todo su cuerpo se cubrió con pequeños relámpagos purpura que dispersaban la magia vital por todas partes.
Por primera vez en la Tierra, Marco tomo la forma completa del ¨Manto¨. Anteriormente, solo la había usado contra Toffee y Tom, ya que lo que más se distinguía de esta forma, es que su cabello se tornaba tan blanco como el de Lynx.
Star se impresiono al ver nuevamente esa peculiaridad de Marco a una corta distancia, si ahora la había invocado, fue porque se estaba poniendo serio.
-Vaya, vaya… Así que soy peligrosa para ti… ¿eh, Marco?- Pregunto Star con una sonrisa pícara en su rostro.
-Discúlpame, pero no entiendo porque mi magia se invocó por su cuenta Star… la liberare enseguida…- El chico solo observo su mano ligeramente decepcionado, no quería y no iba usar su magia heredada, no contra Star…
Marco no podía creer lo fácil que entro en ese modo, se supone que solo lo muestra como último recurso y ahora ella lo forzó a activarlo con un hechizo tan sencillo y simple Esa fuerza es para protegerla, no para luchar contra ella.
-¿No estarás subestimándome verdad? Tú sabes muy bien lo mucho que odio eso…- Respondió Star, mientras sostenía su cadera con sus manos, una clara señal de que estaba molesta, o más bien, se molestaría con Marco si hiciera eso.
Él estaba a punto de desactivarla ignorando el comentario de la chica, cuando la voz de Lynx lo interrumpió, casi como si apoyara por completo a la princesa.
-Yo no te recomendaría hacer eso humano…- La voz de Lynx volvió a surgir del vacío.
-¿Porque? No quiero hacerle daño a Star…- Respondió el chico, aun con claras intenciones de despejar sus poderes.
-No seas imbécil, ella ya te dijo que no había necesidad de hacerse daño entre ustedes, además… deberías de estar más preocupado de que ella no te dañe a ti; después de todo, es la última heredera de Eclipsa. Por cierto, parece molesta con tu idea, y hacer enojar a una Butterfly es un error de grandes proporciones. La última vez que hice enfadar a la mía, me golpeo tan fuerte que termine besando una de las lunas de Mewni… literalmente…- Explico el monstruo con un tono de voz serio y calmado, casi sin contar que lo que había relatado era físicamente imposible… al menos para un humano común y corriente.
-¡¿Es… en serio?!- Respondió Marco casi exclamando con su mente, claramente sorprendido y un poco asustado de lo que Star potencialmente podía llegar a hacer.
-Totalmente humano, así que te recomendaría hacer exactamente lo que ella te diga. Eclipsa hizo algo así conmigo antes, pero dudo mucho que la tradición haya descendido de generación en generación, considerando el autoexilio al que ella se sometió. Supongo entonces que las voluntades del pasado aún se pueden heredar a pesar del tiempo…- Respondió el monstruo conservando su tono serio. Pareciera que el evitaba el sarcasmo cuando hablaba de su Butterflly.
Marco analizo un poco en la explicación de Lynx, teniendo una mejor comprensión al respecto, pero se dio cuenta de un pequeño detalle con el monstruo.
-Creo que lo que dices tiene sentido, pero… déjame adivinar. ¿Ese pequeño incidente que tuviste con tu Butterfly, fue porque no supiste cerrar la boca y la molestaste?- Pregunto Marco cruzando lo brazos y arqueando una ceja, sin mencionar que estaba sonriendo.
Un pequeño silencio se generó antes de que Lynx comenzara a hablar.
-No fue así exactamente… pero hay algo de verdad en tus palabras humano, sin embargo, no hay tiempo para esto, tal vez te cuente que sucedió en el futuro. Por ahora tu Butterfly espera por ti…- El tono de voz que Lynx tenía indicaba a leguas que estaba incómodo con la conversación. Marco había acertado de lleno con lo que adivinó.
Mientras conversaban el monstruo y el humano por medio de su mente, apenas había trascurrido poco más de 3 segundos desde la perspectiva de Star.
Ella aun lo observaba con una ligera molestia y el ceño fruncido esperando la respuesta del chico.
-De acuerdo Star, tu ganas, ¿qué es lo que debo de hacer?- Murmuro Marco aun no muy convencido de la idea.
-¿Conservaras tu magia? ¡Perfecto!- Respondió la chica de forma alegre. -Ahora, como he visto que esa forma te da mucha fuerza, estoy en desventaja, así que quiero que intentes atraparme… como te sea posible.-
-Aun no me queda muy claro porque hacemos esto…- El chico aun parecía tentado a liberar la magia del ¨Manto¨, sin embargo, prefirió darle la razón al monstruo de su cabeza por ahora.
-Bueno… han pasado muchas cosas desde que te hirieron en Mewni…- Star pauso un poco su voz, parecía desagradarle recordar lo que ocurrió. -Cuando estuviste inconsciente, le pedí a mi madre que no solo me enseñara hechizos de curación para ayudarte, si no también lo mejor que ella pudiera mostrarme en combate… y sobre algo nuevo… algo que quería mostrarte…-
Entonces, la princesa cerró sus ojos y por unos momentos, una magia blanca la envolvió por completo, mientras que en su espalda, surgió un brillo de color plateado justo donde Marco había notado algo antes y ella levitaba de forma breve.
Poco a poco, sus pequeñas alas comenzaron a crecer exponencialmente, hasta que alcanzaron una longitud cercana a las rodillas, estas tenían una apariencia más sólida desde la última vez que la hizo crecer, ya que las había forzado demasiado en un momento de desesperación. Después abrió lentamente sus ojos, los cuales ahora parecían cubiertos de un color blanco transparente, pero sin dejar de ser azules.
Cabe destacar, que casi toda su ropa tenía un par de pequeños agujeros en su espalda, para facilitar el uso de sus nuevas alas.
Estas alas habían conservado su forma anterior, un poco alargadas y amplias como las de una avispa, pero ahora al estar mejor desarrolladas, tenían el detalle de las alas de una mariposa, idénticas a las que su madre mostro cuando estaban en el juego de banderas con su familia, un claro ejemplo de su herencia. La única diferencia es que las de Star eran por completo plateadas, con detalles oscuros, casi parecían de acero.
Ella dejo de levitar, tocando el suelo y vatio sus alas un poco para acostumbrarse a ellas, creando varias ráfagas de viento.
Por su parte, el chico simplemente se quedó atónito por unos segundos, en los que sus propios ojos purpuras brillaron acorde a los de la chica frente a él.
Hubo un momento en el pasado en la que observándola dormir, el chico la había comparado con un ángel… le pario un poco gracioso, ya que ahora mismo ella tenía la apariencia de uno.
-¿Y bien? ¿Qué te parece?- Pregunto Star, viendo como Marco la observaba de arriba a abajo sin cesar. No es que le molestara, es solo que aún no se acostumbra a que la miren de esa forma.
-Te ves… increíble…- Respondió Marco sin dar muchos rodeos al respecto, de verdad le gustaba ese cambio, pero su mente curiosa formulo otras preguntas que no pudo evitar hacer. -Pero… ¿cómo fue que crecieron tan rápido? La última vez que las vi, apenas podías usarlas.-
-Pues… en pocas palabras, yo… las forcé a crecer con magia… Fue después de nuestro encuentro con Toffee, tu herida fue demasiado grave… así que yo te cargué y volamos hasta el castillo lo más rápido que pude… se dañaron un poco, pero no fue nada grave... el resto ya lo sabes.- Murmuro Star, ligeramente incomoda por recordar algo como eso, tomando una de sus alas con una mano, sintiendo una fina línea que recorría la misma, ahora que la observaba bien, no era un detalle natural, sino una cicatriz.
Marco se quedó muy serio por unos segundos, ¿cómo no se dio cuenta de algo así antes?
Él pensaba que Star lo llevo al castillo por medio de alguna tele transportación o algo por el estilo, incluso imagino que la reina de algún modo había dado con ellos, pero nunca supo que fue ella quien lo trajo a salvo todo este tiempo, salvándolo de una muerte segura. Brevemente podía recordar que alguien lo cargaba, pero al estar cegado por la pérdida de sangre y la corrupción de su herida, no podía recordar nada claro.
Ella… lo hizo otra vez.
Star volvió a sacrificar algo de ella misma para salvarle la vida… aunque ayudo mucho su madre cuando lo trataron, si no fuera porque ella lo llevo todo el camino de vuelta, puede que ahora mismo no estarían hablando…
-Star… yo…- La voz de Marco se quebró un poco, casi perdiendo la forma del ¨Manto¨.
-Está bien Marco…- La voz de Star se volvió tan suave como la seda, pero sin perder su temple en ningún momento. -Entiendo cómo te sientes, pero no es el momento para ponerse dramático, ¿no recuerdas que estamos en medio de algo?-
El sonrió como respuesta, sintiéndose contagiado por el espíritu de lucha que emanaba de la princesa frente a él.
-Bien… ¿solo tengo que atraparte, no es así?- Pregunto el chico con sus ánimos renovados.
-Si puedes… claro esta.- Respondió ella sonriendo haciendo alarde de lo confiada que estaba.
Ambos rieron un poco, antes de que se observaran mutuamente, un poco emocionados por lo que estaba por suceder. Puede que se le haya ocurrido en el peor momento, pero Marco se le ocurrió decir algo más.
-¿Me concedería el honor de bailar conmigo, mi adorada princesa?- Pregunto Marco haciendo una pequeña pero notable reverencia.
-Sera todo un placer, mi querido Guardián…- Respondió ella, haciendo una reverencia como si estuviera sosteniendo un vestido invisible sobre su ropa ligera.
Entonces sin tiempo que perder, la primera en atacar fue Star.
Lo primero que lanzo fue su característico golpe narval, solo que este se vio mucho más poderoso de lo que nunca antes había sido. Aun así, Marco había visto ese hechizo un millón de veces, por lo que salto para esquivarlo sin mucho esfuerzo.
-¡Es todo lo que tien…! ¡Ughh!-
Sin que él se diera cuenta, el hechizo reboto en la burbuja protectora que Star había creado antes, solo que como si estuviera fríamente calculado, tomo dirección hacia donde él estaba, golpeándolo directamente en la espalda.
De esta forma, Marco salió despedido hacia Star, y el aprovechando el impulso abrió sus brazos listo para atraparla. Sin embargo, la princesa reacciono al instante como si esperara eso y de una forma sumamente ágil, salto en el último segundo y con ambas manos uso la cabeza de Marco como soporte para impulsarse al aire, evadiendo al chico con éxito.
Usando sus alas también, ella voló unos metros hacia un lado, mientras que él tuvo que rodar de forma improvisada para no verse dañado por el impacto.
Una vez que estuvo de pie, le dirigió la palabra Star un poco fastidiado.
-¡Oye! No es justo, ¡tú puedes volar!-
-Te dije que no podrías solo así, ¡ponte creativo!- Respondió la princesa, retando al chico.
Marco limpio el polvo de su rostro con su brazo, y sonrió aceptando el desafío.
Entonces, ella lanzo tres rayos blancos consecutivos de su varita, un hechizo conocido anteriormente como ¨Haz de protones¨
El chico esquivo de forma rápida el primer rayo haciéndose a un lado, el segundo lo hizo barriéndose por el suelo y el último uso una de sus manos como apoyo para hacer una acrobacia a un costado. Con el mismo impulso, se lanzó hacia la barrera mágica, y como si el mismo fuera un hechizo, se lanzó a si mismo con velocidad hacia Star.
Esta vez, ella apenas tuvo tiempo para reaccionar, alzando el vuelo hacia arriba. Marco apenas toco sus pies descalzos, pero se fueron de su alcance. Aun así, su ataque no término ahí, usando tanto sus piernas como sus brazos como impulso, él también se alzó al aire.
Ella no se esperaba esa acción, y la atrapo con éxito en un fuerte pero gentil abrazo en pleno vuelo.
-Yo gano…- Murmuro Marco de manera suave al oído de Star. Ella como respuesta acaricio una de las mejillas de Marco con calidez. El respondió con una sonrisa pero ella sonrió mucho más que él, casi como si ella fuera la encarnación mágica del gato Cheshire.
-Nope, solo es mi turno…-
Entonces Star se liberó del agarre de Marco y con un rápido movimiento de cuerpo, ella se aferró de uno de sus brazos y utilizo sus piernas para envolver al chico en una especie de llave de yudo improvisada, precipitándolos a ambos contra el suelo.
Una vez que cayeron, Star soltó a Marco de su agarre y le toco la nariz suavemente.
-Boop, es tu turno otra vez… inténtalo de nuevo.- Dijo Star con una sonrisa juguetona.
Esto hizo que ambos volvieran a reír entre ellos.
-Vamos Star, sabes que yo gane…- Respondió Marco levantándose del suelo, pensando que era algo increíble lo fácil que ella derribo todas sus defensas con solo tocarlo, él debía de tener cuidado si pretendían tener otros duelos como estos. Lynx tenía razón, Star podía ser potencialmente más peligrosa para él que Tofee y Ludo juntos.
-Lo hiciste, hasta que yo cambie las reglas 5 segundos antes de que me atraparas. Vamos Marco, ¡Esto es muy divertido como para que acabe pronto!- Star exclamo de forma alegre, mientras se ponía a la defensiva.
Marco solo rodo un poco los ojos con una sonrisa, ya que la princesa tenía razón, tenía que aceptar que ya paso demasiado tiempo desde la última vez que hizo algo tan divertido.
Entonces se lanzó al ataque una vez más, y esta vez Star parecía emocionarse también con el combate.
Ella lanzo una lluvia de hechizos combinados de forma potente, mientras que el respondió esquivando las ráfagas con agilidad.
Mientras todo esto ocurría, solo un pensamiento paso por la mente de Marco en ese momento.
-¨Yo… realmente necesitaba esto.¨-
Patio de los Díaz, 10:40 pm.
Y así, estuvieron durante más de una hora luchando entre ellos. Aunque la palabra adecuada en si no sería luchar del todo, ya que más bien parecían estar jugando como niños, porque solo intentaban atraparse el uno al otro. Eso sí descartamos los múltiples hechizos y defensas mágicas que hicieron entre ambos, ya que ahora el casi destrozado patio de los Díaz parecían unas trincheras improvisadas de la Primera Guerra Mundial.
A medida que transcurría su duelo, Star comenzó a sentirse completamente agotada. Sus alas las había hecho crecer con magia pura, una que ya estaba desgastándola bastante. Por otro lado, Marco también se estaba extenuando, mantener la forma completa del ¨Manto¨ en la Tierra era mucho más difícil y complicado que en Mewni, ya que no existía vida mágica a la cual absorber su poder, así que solo pudo conformarse con energía vital, la cual no era precisamente fácil de mantener. Ambos estaban agitados y jadeaban bastante, mientras que se observaban mutuamente, casi esperando algún movimiento del otro para volver al ataque una vez más.
Marco llevaba el contador de las veces que atrapo a Star y que ella lo atrapo a él, prácticamente estaban empatados 9 a 9, y no esperaba menos de ella…
Sin embargo, su fuerza comenzaba a menguar, por lo que necesitaba al menos hacer un último esfuerzo antes de ceder, ahora, le daba igual si ganaba o perdía, quería terminar esto de la mejor forma posible.
Parecía que Star pensaba lo mismo que él, ya que alzo el vuelo y concentro lo que le quedaba de magia en su varita, mientras esta comenzaba a brillar.
-¡A ver si puedes con esto Marco!- Grito la chica al envolverse en su magia, rodeándose de una especie de humo blanco.
-¨¡Gran Cañón de la Vía Láctea!¨- Entonces ella disparo un enorme misil mágico en forma de meteorito, el cual se veía impresionante, pero no fue muy veloz.
Marco se asustó al ver semejante hechizo. ¿Acaso ella se dejó llevar por la emoción? Puede que así sea, pero no dejaría que ese hechizo tocara el suelo, ya bastantes problemas tenía con tener que explicar porque el patio de su casa se volvió un campo de batalla. Cruzando sus brazos, junto toda la magia que el quedaba en las palmas de sus manos, invocando el mismo hechizo que le ayudo a detener las llamas de Tom anteriormente.
-¨¡Ortus Tempestas!¨- Una enorme tormenta de magia purpura se alzó chocando contra el mismo hechizo de Star, el cual para sorpresa de Marco, no opuso resistencia alguna, y ambos hechizos en conjunto se precipitaron sobre la burbuja protectora, haciéndola añicos, mientras que el resto de la magia salió disparada hacia el infinito del espacio. Cuando exploto, el cielo nocturno de Echo Creek parecía llenarse de múltiples y coloridos fuegos artificiales.
Varias partículas metálicas comenzaron a llover como si fueran copos de nieve, producto el resto de la magia que había sobrado del impacto y el hechizo protector, bloqueando parcialmente su visión. Sin embargo, no pudo localizar a Star por ninguna parte.
El observo a su alrededor y no había señales de la princesa… hasta que los sentidos de Marco le advirtieron que el peligro cargaba a toda velocidad detrás de él. Tan rápido como pudo, Marco se dio media vuelta y pudo verla volando rápidamente. También pudo notar esa sonrisa que ella hacia cuando tenía la victoria asegurada.
Tenía que admitirlo, Star lo tenía justo donde quería y ya no tenía sentido seguir alargando la lucha, ella le gano limpiamente obligándolo a usar hasta lo último de su fuerza.
Marco abrió los brazos, esperando la tacleada de la chica cuando noto que algo andaba mal. Star se veía completamente exhausta, y si bien el hechizo anterior fue solo un señuelo, fue lo suficientemente grande como para succionar la última gota de magia que le quedaba, obviamente sin ponerla en riego mortal.
Entonces sus alas se cristalizaron a la mitad del vuelo y se rompieron en pedazos, dejando sus alas a cómo eran originalmente. No era algo malo, en realidad, eso sucedía cuando se excede el límite de tiempo con ese hechizo. El problema viene si estas desaparecen cuando aún las estaba usando. Al darse cuenta de que sus alas improvisadas se hicieron añicos, Star agito las manos gritando y cubriéndose la cara con desesperación, si caía a esa velocidad de verdad iba a dolerle.
Tan rápido como le fue posible, Marco uso lo último que le quedaba en su forma del ¨Manto¨ para interceptar a la princesa, frenando su caída y asegurarse de que no se lastimara, el preferiría mil veces lastimarse a sí mismo haciendo eso a dejar que algo le suceda a Star.
Entonces con un salto en el momento justo, Marco la atrapo, pero la fuerza del impacto termino por llevárselo a él también varios metros de distancia, casi chocando con la puerta trasera de su casa.
Marco aun la envolvía entre sus brazos, asegurándose de que su propio cuerpo haya absorbido cualquier daño, por suerte para ambos, solo fue un pequeño choque.
Instintivamente se observaron de forma mutua, también se revisaron entre ellos para descartar alguna herida. Al parecer, todo estaba en orden y ambos comenzaron a reír, aun acostados en el suelo sin separarse.
-Eso fue… emocionante…- Hablo Marco una vez de las risas cesaron.
-No quiero decir te lo dije… pero te lo dije.- Respondió Star abrazando al chico con su brazo libre, mientras que el devolvía el gesto.
-Sí, lo admito, tenías razón… pero… ¿cómo vamos a explicar este desastre?- Marco dejo al descubierto un hilo de voz nervioso, usualmente, él se prevenía de cualquier desastre, ahora tiene que pensar cómo solucionar la cosas sobre la marcha, en caso de que Star no haya pensado en un plan, lo cual ocurría un 60% del tiempo. Aunque la cifra es menor que cuando la conoció, definitivamente ella ha madurado bastante.
-Tranquilo, yo lo arreglo… -Star dejo salir un enorme… pero tierno bostezo. -Mañana… después de la escuela.-
-Eso no es una buena idea…- Marco hablo entrecerrando sus ojos, ya que esperaba una respuesta distinta.
-¡Relájate! Tus padres solo vienen a dormir y después se van en la mañana, dudo mucho que se detengan a ver lo que hicimos en el patio... Además estoy cansada…- Al decir estas palabras, ella se levantó del suelo para entrar en la casa.
-Supongo que tienes razón, casi me hiciste morder el polvo hoy, yo también necesito descansar...-
-¿Casi? Estoy más que segura de que te atrape al final.- Respondió Star con su típica sonrisa de victoria.
-No, no es así, yo te atrape a ti…. ¿recuerdas?- El chico estaba completamente seguro de lo contrario.
-Peeeero… ¿de quién era el turno? Si me lo preguntas a mí, tú te entregaste solo.- Y sin más que decir, la princesa entro dejando la puerta abierta para él.
Marco se quedó de pie pensando unos segundos antes de entrar también a la casa.
-Maldición…- Respondió Marco entre dientes, admitiendo la derrota.
Sala de los Díaz, 10:47 pm.
A pesar de que había perdido, Marco entro a su casa mostrando una enorme sonrisa en el rostro, con la cual daba a entender de que no le importaba mucho la derrota, sino que se sentía satisfecho, como si le hubieran dado algo nuevo en que pensar.
Y eso fue precisamente lo que Star hizo por el de una forma que nunca antes se había planteado, sobre todo porque le dio resultados en superar esa pequeña fase, en la que ya no sabía exactamente qué hacer con esta época de paz en la que estaban viviendo.
Aunque no le gustó mucho la idea al principio, tenía que admitir que un duelo con Star fue de lo más divertido y que con todo gusto lo repetiría. Además, al verla no tanto como un aliado, sino como oponente, se dio cuenta de lo terrorífica que ella podía llegar a ser cuando se lo proponía, incluso llego a pensar en las agallas que tenían Ludo y sus monstruos, quienes aun después de recibir una derrota aplastante, siempre volvían a intentarlo, bueno… no después de que el robara el libro de hechizos.
Todo esto pasaba por la mente del chico cuando se topó a Star en cuclillas frente a las escaleras, parecía sostenerse la pierna por algún motivo, mientras que su mano brillo con un rosa pálido y se masajeaba a sí misma.
Marco se apresuró para asegurarse de que no estuviera herida.
-¡Star! ¿Estás bien? ¿Qué te sucede?- El chico se acercó sumamente preocupado.
-No es nada, creo que me lastime un poco el tobillo en la caída, pero estoy bien…- Al decir estas palabras, se levantó casi de inmediato, y dando un par de saltos se aseguró de que aparentemente estuviera bien.
-¡Buenas noches Marco! ¡Nos vemos mañana!-
Entonces, ella acelero el paso para subir rápidamente las escaleras, pero por la forma en que lo hizo uno podía intuir que ella huía de algo, por lo que Marco la siguió de cerca. La chica no subió ni una tercera parte de las escaleras, cuando un dolor agudo se repitió en su pierna, haciéndola perder el equilibrio de repente.
Star maldecía su suerte al ver que su supuesto hechizo de curación solo duro unos cuantos segundos. Ahora tendría que repasar de nuevo como hacer el hechizo correctamente, al mismo tiempo de que se abrazaba a sí misma para sufrir en menor daño posible. No es la primera vez que se caía por las escaleras, así que instintivamente sabía qué hacer.
Pero al final no cayo, si no que Marco la sostuvo por los hombros manteniéndola a salvo, aunque ella no supo cuando el llego tan rápido sin que se percatara de su presencia.
-¿Segura que estas bien?- Pregunto el chico combinado el tono de su voz entre uno preocupado y uno suave.
-Pues… solo un po... ¡Hey!- Star no termino de hablar cuando Marco, con un movimiento rápido, la tomo entre sus brazos, y él la cargo por el resto de las escaleras. Instintivamente, ella lo rodeo del cuello con sus manos, haciendo que sea más fácil cargarla. Pero al estar el contacto con la piel del chico, se dio cuenta de algo anormal. Si bien aún tenía una textura normal, ahora se sentía igual de fría como cuando Marco usaba sus poderes y ella tuvo la oportunidad de sentirlo.
Pero él tenía su forma normal, y cada vez que lo abrazaba podía sentir la calidez característica del chico, la cual ahora estaba completamente ausente. Sin embargo, no le tomo mucha importancia porque acababan de luchar afuera y hacia un poco de frio… probablemente sea por eso
-Oye, esto no es necesario…- Respondió Star ligeramente apenada, pero disfrutando de la cercanía del chico.
-Descuida, solo me aseguro que llegues a tu cuarto en una sola pieza…- Bromeo Marco mientras que se aferraba cariñosamente a la chica entre sus brazos.
Ambos rieron un poco mientras que se observaban firmemente a lo largo del trayecto. La mayor parte de las luces estaban apagadas, por lo que avanzaron de forma lenta pero segura, evitando así algún otro accidente.
Una vez que llegaron al cuarto de Star, el la bajo con mucho cuidado, para asegurarse de que no se lastimara otra vez. Cuando estuvo de pie, ella giro para darle las buenas noches a Marco, pero no pudo evitar quedarse quieta y observar al chico tranquilamente. El parecía hacer exactamente lo mismo, como si quisieran decir algo, pero no supieran exactamente qué decir.
Ellos se observaron mutuamente por unos segundos más, y si no fuera porque todo estaba en penumbras, se hubieran visto claramente sonrojados.
-¿Y bien? ¿Te sientes mejor ahora?- La que rompió el silencio fue Star, preguntando de forma animada.
-Sí, mucho mejor realmente, gracias Star…- Murmuro el chico honestamente.
-De nada, nos sirve como practica y podemos hacerlo otra vez… cuando tú quieras…- Respondió Star con una sonrisa juguetona.
-Me agrada bastante la idea… hasta ahora, nunca antes me había divertido tanto.- Marco rasco un poco su cabeza, una señal clara de que se sentía un poco avergonzado.
-Yo también la pase muy bien, ¿Quién diría que patearte el trasero sería tan divertido?- Star le dio un amistoso codazo en la costilla de chico. Ellos rieron al unísono una vez más, mientras que ambos se abrazaron deforma cariñosa.
-Buenas noches Star… descansa…- Marco casi dio una media vuela para dirigirse a su cuarto, cuando sintió que ella se aferró de su brazo, impidiendo que se moviera.
Aunque ella estaba prácticamente cubierta por la oscuridad y sus ojos escondidos tras sus mechones de pelo, pudo saber lo que estaba pensando. Ella no quería que él se fuera… aún no.
Su instinto volvió a hacer acto de presencia, casi obligándolo a acercarse.
Simplemente no podía entender eso, llevaba luchando con esa sensación agresiva durante todo el duelo para evitar golpearla… y… ¿ahora quería el cariño de Star? Desde que llego a la Tierra, ese ¨instinto¨ se estaba volviendo muy problemático, y estaba pensando seriamente en hacer algo al respecto si este continuaba siendo un problema. Al menos en ese momento estaban de acuerdo en el último detalle, por lo que se dejó llevar.
De forma lenta y suave, el tomo la barbilla de Star, acercándola a su rostro. Ella no se resistió, de hecho, tomo la iniciativa una vez más de una forma un poco más radical, agarrándolo de su cabeza y brindándole un profundo beso en los labios.
Pero una vez más, muy para pesar de ellos dos, algo los interrumpió nuevamente.
En el completo silencio de la casa, se escuchó el ruido de la puerta principal abriéndose.
Eso causo que ellos abrieran sus ojos de golpe, mientras que se separaban con violencia y alzaban su guardia, listos para enfrentar cualquier amenaza.
Star desenfundo su varita más rápido que de costumbre, mientras que Marco no pudo liberar el ¨Manto¨ una vez más por su uso reciente de una magia ¨no tan mágica¨, pero en sí mismo era más que suficiente, ya que tiene la fuerza necesaria para enfrentar lo que sea.
Pero… una vez más exageraron el asunto…
Abajo solamente habían entrado los padres de Marco, ambos con sus características sonrisas despreocupadas pero se veían sumamente cansados. Sea lo que sea que hayan hecho fuera, los habían dejado por completo agotados.
Incluso con la casa a oscuras, ellos saben exactamente por donde moverse sin chocar con nada, y a un paso veloz, subieron las escaleras como si de zombis se trataran. Incluso pasaron a un lado de ellos, ignorándolos por completo.
Tanto Star como Marco se apoyaron en la pared, viendo de forma divertida como los adultos ni siquiera les prestaron atención, y vieron como ellos se dirigían a su propio cuarto, en busca de un merecido descanso.
-Ahh, entonces así es como llegan…- Hablo Marco sosteniendo su barbilla de forma pensativa.
-¿No los habías visto antes? Yo a veces me desvelo un poco solo para verlos llegar, ¡es muy gracioso!- Respondió Star alegremente.
-En realidad no, normalmente ya estoy durmiendo a estas horas. Lo bueno es que no vieron el patio…-
-Seeh, pero tu relájate, yo me encargo de eso mañana…- Ella se separó de la pared, se acercó a Marco una vez más y le dedico un simple beso en la mejilla. -Buenas noches Marco…-
Al decir estas últimas palabras, la chica emprendió el camino hasta su cuarto, dando pequeños saltos de alegría al avanzar.
-Descansa… Star…- Marco por su parte toco su mejilla con la mano, algo embelesado por ese último contacto con la princesa.
Entonces él se dirigió a su propio cuarto, mientras pasaba por su mente todo lo que había pasado por Star, cada batalla, cada riesgo, todos y cada una de las acciones pasadas, por las que ahora estaban juntos.
Si hubo un momento en el que haya dudado sobre todo eso, ahora se abofetearía a sí mismo.
Cada maldito segundo ha valido la pena… y estaba ansioso por saber que les deparaba el futuro a ambos.
Habitación de Marco, 12:00 am.
El chico ya estaba profundamente dormido, sin embargo una familiar voz interrumpió su letargo, obligándolo casi de inmediato a aparecer dentro de su propia mente. Al parecer, esta misma no había cambiado demasiado desde la última vez que él estuvo ahí, de hecho, todo parecía igual como cuando la reina Moon y Lynx ¨arreglaron¨ sus diferencias, considerando que la palabra este bien utilizada. Aunque Marco no estaba tan consiente como para notar todo eso de manera objetiva.
-Ven humano, hay algo que debemos discutir…-Se escuchó la voz de Lynx inusualmente seria llamándolo.
Todo paso tan rápido que Marco ya no supo si estaba despierto o si seguía durmiendo, por lo que solo se limitó a gruñirle a Lynx para que se callara.
Al monstruo no le agrado la respuesta del chico, por lo que lo aplasto brevemente con una extraña magia gravitacional, haciéndolo reaccionar de inmediato.
La presión fue poca, pero lo suficientemente dolorosa para despertarlo.
-¡Ahhh! ¡Qué demonios fue eso!- Despertó el chico, sintiendo como aplastaron todos y cada uno de sus huesos, a tal grado que fue la presión suficiente para dolerle hasta el alma, pero no para dañarlo en absoluto. Una extraña, pero aterradora combinación.
-Es un hechizo personal, su nombre es ¨Gravitonne¨, pero no te desperté por eso humano.- El monstruo cruzo sus brazos, sin dejar su inusual semblante serio. -Quiero que me cuentes que fue lo que sentiste al luchar con tu Butterfly…-
-¿A qué viene ese interés?- Respondió Marco algo dudoso.
-Solamente una simple comparación…- El monstruo sonaba honesto, pero sin dejar su seriedad. -Adelante cuéntame…-
-Pues al principio, me negué a hacerlo… no quería lastimarla por ningún motivo.- Respondió Marco bajando un poco la vista.
-Entiendo esa sensación humano.- El rostro de Lynx se suavizó un poco, pero volvió a la seriedad momentos después. -Continúa…-
-Después de lo que tu dijiste, acepte luchar con ella, y para serte franco, fue muy divertido, te puedo jurar que no esperaba algo así.- Dijo Marco rascando su cabeza un poco, como una ligera señal de vergüenza.
-Naturalmente Marco, las Butterfly tienen esa singular característica de encontrar la forma de hacernos sentir mejor…-Murmuro Lynx con una sonrisa. -Pero… ¿eso fue todo? ¿O hay algo más?-
-Mmm…- Marco sostuvo su barbilla pensando. -Sí, hay algo más. Durante el duelo, casi pude sentir como una parte de mi realmente… quería golpear a Star, casi como si de una amenaza se tratara. He sentido eso antes en otros combates que tuve, creo que fue por…-
El chico no termino de hablar, cuando fue interrumpido por Lynx.
-Ya escuche suficiente, eso era todo lo que necesitaba saber…- Marco intento responder, pero con un movimiento de manos, Lynx le indico que guardara silencio y lo dejara continuar.
-Eso que has sentido, es tu propio instinto, creo que ya te has dado cuenta de eso por tu cuenta. Pero la magia que manejas le ha dado una forma propia y ahora, es como una extensión de ti mismo.-
-¿Qué? Eso no tiene sentido Lynx.- Respondió Marco de forma escéptica.
-¿Ah no? Entonces míralo con tus propios ojos.- Lynx sonrió de forma confiada, mientras que retrocedía un poco.
Desde el centro del espacio cristalino, una figura purpura comenzó a brotar del suelo como si fuera intangible y después tomara forma física.
Marco se quedó con la boca abierta por lo que estaba viendo. Sin embargo, había algo en ese ¨clon¨ suyo que no le agradaba en absoluto, incluso le parecía tétrico. Por algún motivo verse a sí mismo de esa forma como si fuera un espejo lo hizo molestarse.
La figura se retorció unos momentos, mientras que de forma rápida tomo una la forma exacta del chico.
Una vez formado, fue una copia física idéntica a la de Marco, solo que este no parecía estar hecho de carne y hueso, sino que estaba formado por energía pura o en este caso… magia pura de color purpura. Los ojos de esta figura parecían de cristal, unos que podían brillar de un blanco pálido.
-Este es tu instinto Marco, es el que intento forzarte a atacar a tu Butterfly…- Murmuro Lynx mostrando una media sonrisa. -¿No querías hacer algo al respecto?-
Pero apenas termino de hablar, y sin pensarlo, Marco se lanzó al ataque de forma apresurada. Pero el doble de Marco ni siquiera se inmuto, golpeando al chico en la cara tan rápido y fuerte que el solo se dio cuenta de eso cuando salio disparado hacia atrás.
Marco choco con fuerza contra una de las paredes de cristal, agrietándola.
-Vamos humano, ten un poco más de educación y cuidado. Recuerda, este ser es una parte de ti, nacida de todos los combates que has librado hasta ahora, si quieres luchar adelante, pero te recomiendo cautela, después de todo, estamos en tu mente, y en serio no quieres romper nada aquí…-
El monstruo avanzo un poco, y tomo de la cabeza al doble de Marco, revolviendo el supuesto cabello de la entidad.
-Fue gracias a tu instinto que derrotaste a esa patética ave en la cueva donde nos conocimos, sobreviviste a una guerra completamente ajena a ti, pudiste luchar mano a mano contra un infame monstruo inmortal y vivir para contarlo. Sin mencionar el combate de compromiso con tu Butterfly… fue gracias a tu instinto que pudiste superar todas las pruebas prácticamente sin ayuda… no puedes detenerlo con fuerza bruta.-
Marco se levantó del suelo poco a poco, sosteniendo su cara por el dolor del golpe. ¿Cómo es que algo que parece intangible podía tener tanta fuerza?
El chico reflexiono un poco, si es cierto que esa ¨era parte de el¨ y es la que lo había salvado tantas veces, entonces no tenía sentido luchar contra algo así, porque estaba completamente en desventaja.
Si estaba en lo correcto, esa es la que se ha estado tornando agresiva a la hora de que hay alguien o algo que amenace a Star.
Entonces tuvo una idea, ya no tenía fuerza para luchar pero… pasaría si…
El chico se acercó a su doble, el cual no podía hablar, solo esperar a que este sepa escuchar.
-Escuchame… em… ¿yo? Si eres realmente parte de mí, entonces… ¿tienes el mismo objetivo que yo? ¿No es así?- Murmuro Marco con una sonrisa.
El ¨clon¨ solo se limitó a hacer la misma sonrisa que su a contra parte. Entonces Marco cerrando sus ojos, acerco una de sus manos al hombro del ente para cerrar el trato. Apenas pudo tocarlo, y el extraño ente purpura exploto en múltiples partículas de color purpura que se precipitaron sobre el cuerpo de Marco, como si hubiera invocado el poder del ¨Manto¨ una vez más.
Solo que esta vez, no hubo ningún cambio físico ni sus ojos se tornaron purpuras, si no que una sensación de paz lo invadió desde su interior. Se sentía bien… pero era algo incomoda.
-Impresionante humano, ¿cómo lograste algo así?- Hablo el monstruo con una media sonrisa.
-No tengo la más mínima idea… y… fue lo más extraño que he hecho en mi vida. Creo que necesito dormir…- Respondió Marco, aun procesando lo que acababa de hacer.
-Suena justo, adiós humano.- Entonces Lynx cerró uno de sus puños, devolviendo al muy confundido humano de vuelta al mundo real para que descansara.
Una vez que Marco desapareció de ese espacio, Lynx observo a su alrededor y noto que la grieta que Marco hizo antes aún estaba ahí.
Entonces, el monstruo comenzó a reírse brevemente, un poco sorprendido por lo que acababa de suceder con su discípulo.
-Vaya… vaya… el chico simplemente asimilo su lado destructivo…- Acto seguido, el monstruo golpeo la grieta del espacio cristalino para hacerla más grande y dejar al descubierto una sólida pared de color negro, uno tan oscuro como el vacío del espacio.
-Excelente… esto es demasiado bueno como para dejarlo pasar y hará todo más fácil en el futuro...-
Aun riéndose, el espacio cristalino pronto se tornó completamente oscuro, como si la grieta en la pared se hubiera expandido, una vez más, solo se pudieron observar los brillantes ojos de Lynx en la negrura del ambiente que había creado.
Ahora…
Ahora solo quedo el silencio…
FIN DEL CAPITULO.
He aquí el capítulo, usualmente no tardo tanto en escribir, pero en este fue especial, ya que tuve tantas ideas para el mismo no me decidía por cuales poner. Fue una decisión difícil, pero estoy contento con el resultado y espero que hayan disfrutado del capítulo.
Por ahora me enfocare en subir otro capítulo antes de que termine el mes o en comienzos de Julio, ya que tengo planeado un proyecto especial para ese mismo mes que requerirá toda mi atención, pero estoy seguro de que lo disfrutaran también.
Agradezco su destacado seguimiento y reviews con mi historia a:
SugarQueen97 y a Byakko Yugure, siempre es un gusto enorme leer sus opiniones de las historia, y creo prudente decir de que este capítulo es algo dulce, comparado con lo que hare en el siguiente. Solo les daré una pista, el cap tendrá por nombre ¨Abominación¨, asi que creo que se darán una ligera idea de lo que mostrare, asi mismo, quiero dejar en claro que esto no está ni cerca del final, a grandes rasgos, ya cubrí la mitad de mi historia potencial, pero está sujeta a cambios dependiendo de las ideas lleguen a mi cabeza al trascurrir el tiempo, asi que no hay nada seguro.
Como es costumbre mía y sin dejar a nadie atrás, agradezco el seguimiento y la marca de favoritos también a:
Paulina RQ, Ashuragod, luchan99 , Izzi2866,ElRomanceroNica93 , GEMITHA0208, TheNotOriginalWritter ,alexdaugtheofposaidon , Cerezo de la Luna Haruna, Damaris Torres , c.d.e.g 98, isabellasc 2305, flowerforever355, Beta36, DairaB, 09, DavidCofficialWriter, Ghost Prime XIII, Hiyori-Yudai, Homura Li, Huachi-Sama, Ivonne365, Julivs, LenientSmg, LitaChat96, Lucky Ted, Midway23, Majestic Yokai Fauntleroy, MarcyBask, Meepy Writer, Mefistoteles, Noobsterblock, Rizel Iwaki, Sinon1308, Tsukiyomi Sora, Xenon666,abrilmillet, andrew579, , etherias dragneel, harunalin8767, ianavila12, Jmdrg, jocuda, kronos93lrt, poriqui158, rociobeluibarra, sakurassakurita, chars 1000, 606 Grace, Leonardo Leto, LitaChat96, LizzGaby, MarcyBask, NeoRenek, Rven910, thaisguiso, entre otros.
Muchas gracias por su apoyo y paciencia.
Atte. Torikami Riuzak
