Capítulo 19: La Voluntad se Impone.

Casa de los Díaz.

Habitación de Star, 5:19 am.

Pasaron apenas unas cuantas horas desde habían vuelto del planeta nevado, Marco aún se sentía exhausto y algo mareado por la pérdida de sangre, sin embargo, apenas pudo conciliar el sueño. Estaba en un estado más o menos adormilado, ya que descansaba, pero su mente no dejaba de pensar. A pesar de lo que había enfrentado antes, el chico no podía apartar de su mente la lucha que tuvieron contra la abominación.

Nunca había luchado tan tanta desesperación antes, ni siquiera contra Toffee, quien se encargó de casi quitarle la vida y dejarle cicatrices de por vida, pero esa cosa era distinta. Era difícil imaginar que hacia algo como eso en un planeta tan distante, y también como llego a eliminar a los magos que vivían en el mismo. A juzgar por el tono con el que Lynx se refería a ellos, no parecían ser cualquier cosa. Es cierto, la cosa que enfrentaron era increíblemente fuerte, pero de algún modo se las arreglaron para inmovilizarla y que él pudiera matarla. Su propia forma de ser le impediría actuar de esa forma tan… radical, pero… ¿qué otra opción tenia?

No era precisamente alguien con quien pudieras hablar y razonar para saber sus motivos, o quizás negociar con eso, como se suponía que era una misión diplomática para Star. En su lugar era una bestia sedienta de sangre que no se detendría hasta haberlos matado… o incluso, tenía la fría sensación de que esa cosa podía hacer algo peor… mucho peor.

Interrumpiendo sus pensamientos y despertándolo de golpe, el sintió que algo se movió en su pecho. Al abrir sus ojos y mirar alrededor, se dio cuenta de que no estaba en su habitación sino en la de Star. Había olvidado completamente que ella le pidió que se quedara. Ella se movió nuevamente, descubriendo su cabeza por encima de las sabanas, mientras que él la observaba poco a poco. De algún modo, su contacto físico aun podía generarle la mayor calma y calidez del mundo, pero al verla más de cerca, se dio cuenta de que no todo estaba bien con ella.

A pesar de la poca luz que había, él pudo notar como sus ojos se movían bajo sus parpados, como si tuviera una pesadilla una vez más, su cuerpo temblaba un poco y una de sus manos se aferraba casi con desesperación a su ropa. Pobre Star, justo cuando todo comenzaba a salir bien después de lo que habían pasado, aparece esa bestia y tiro todo por la borda.

Tal vez si hablara con ella al respecto haría que se sintiera mejor, pero cabía la posibilidad de que las cosas empeoraran con tan solo mencionar lo que había ocurrido, por lo que pensó que era mejor dejar el tema por ahora, igual que la criatura del planeta nevado…

Muerta.

Con sumo cuidado, el paso su brazo por debajo del cuello de Star y con su otro brazo libre, la atrajo un poco más cerca, envolviéndola en el abrazo más afectuoso que podía mostrar. Lentamente, ella dejo de temblar e instintivamente, devolvió el abrazo con la misma fuerza y cariño que Marco pudo darle.

Eso ayudaba mucho a ambos, esas pequeñas muestras de afecto que acostumbraban tener desde hace tiempo, cuando todo era más sencillo y simple. Nunca pensó que llegaría a pensar algo así, pero extrañaba los días cuando lo único que le preocupaba era entregar a tiempo las asignaciones escolares y sacar buenas notas. Pero por sobre todo lo demás, extrañaba que lo único que Star y él buscaran la forma de divertirse pasándola bien. Ahora, han intentado matarlos a los dos en mucho más ocasiones de las que alguna vez tuvieron, hasta el punto que lo forzaron a sumergirse en la magia ¨ancestral¨ de Lynx, solo para poder sobrevivir y protegerla de cualquier peligro.

Por unos segundos, el chico frunció el ceño por esa afirmación de su mente…

No… no fue forzado, fue su decisión… porque era lo que necesitaba hacerse, y si no lo hacia él, ¿quién más lo haría?

Todo lo que les ocurrió a sus enemigos tenía que sucederles, como incapacitar a Ludo, reducir a Toffee a nada que no fuera más que cenizas y sobre todo, eliminar definitivamente a la abominación, no dejaría que algo así infundiera tanto terror en ella. Ya no se tentaría el corazón nunca más con cualquiera que intente hacerle daño a Star, porque está más que consiente que los enemigos en el futuro no lo harán por ellos…

Ella…

Marco sonrió un poco al darse cuenta de lo mucho que le preocupa Star actualmente. Después de todo lo que ha ocurrido en tan poco tiempo, ella se había convertido en lo más importante para él.

Ella ya no era solo su amiga, era su apoyo emocional, su compañera de vida, su… prometida.

El chico parpadeo un poco al pensar en eso, el peso de esa palabra se sentía mucho más ahora de lo que lo fue antes y más por todo lo que se involucra en esa afirmación. La idea de pasar el resto de su vida con Star… era simplemente genial y emocionante. Además, si se piensa a futuro, eso lo convertiría en el futuro rey de Mewni… técnicamente hablando claro está, ya que la idea de ocupar un cargo así sería demasiado para él, incluso si Lynx estuviera ahí para aconsejarlo es una responsabilidad sumamente importante, una que no solo repercute en Star y en el mismo, sino a toda su dimensión.

Considerando como había visto actuar a Moon y a River, ellos nunca han dejado de luchar, incluso hasta el día de hoy. Ciertamente, el había desarrollado un gusto por la adrenalina del combate, pero no era algo que quisiera hacer por el resto de su vida sin parar, por lo que pensó incluso que… ¿sería tan malo que Star se quedara con él en la Tierra, en paz y alejados de cualquier peligro? La idea sonaba muy tentadora.

Sin lugar a dudas, nunca se imaginó llegar a ese punto con una persona, y menos por la mentalidad insegura que él solía tener, sobre todo por esa idea que tenía sobre el amor, pensando que no es más que una vaga ilusión del ser humano. A pesar de eso, el recordó lo que sentía por Jackie antes; sinceramente la quería y puede que aún le tenga cariño, a pesar de que no supiera mucho de ella realmente considerando el poco tiempo que estuvieron juntos.

Pero… lo que sentía ahora por Star iba mucho más allá de cualquier otra cosa que el haya sentido antes... y con mucha diferencia.

La angustia por saber que ella este bien, y la enorme felicidad que le provocaba el simple hecho de tomarse de las manos, un abrazo repentino en cualquier momento o los cálidos besos que compartían recientemente. Todo formaba parte de un sentimiento único que ambos compartían, uno forjado desde una inocente amistad hasta en el mismo fulgor de la batalla.

¿Podría esto significar… que realmente la amaba? Y mejor aún… ¿Ella sentía lo mismo por él?

Pensó por unos momentos en esa afirmación y al darse cuenta de que no sentía ninguna clase de pena o vergüenza por ello, es más, hasta se sentía muy feliz. Por supuesto, no había otra explicación lógica y negarlo a estas alturas sería algo completamente ridículo.

Aunque pareciera obvio para todos a su alrededor, llegar a esa afirmación lo liberaba y lo hacía sentir como si nada le faltara. Tenía incluso la intención de despertar a Star y decirle cuanto la amaba justo en ese momento. Pero… prefirió dejar de lado la idea, más que nada porque ella probablemente terminaría lanzándole un hechizo en la cara por sorprenderla de repente... otra vez.

Si iba a decirle esas palabras, preferiría que fuera en un momento único, uno que siempre estuviera en su memoria por el resto de su vida. No todo el tiempo amas a una persona realmente, por lo que está bien buscar que sea algo memorable.

Sin embargo, a pesar de toda la alegría que lo invadió en eso momento… no pudo evitar tener la sensación de que algo estaba mal dentro de él, y no con sus emociones o sentimientos, sino con algo mucho más profundo de su ser… Sea lo que fuera, podía esperar hasta mañana, probablemente solo estaba cansado y necesitaba dormir, por lo que se aferró un poco a Star, mientras que ella hacia lo mismo una vez mas de forma instintiva y lentamente, dejo que el sueño lo dominara.

Probablemente… solo fuera eso lo que hacía falta…

1 hora después…

-¨Despierta… humano.¨- Una voz siniestra se escuchó desde la mente de Marco. -¨Necesito mostrarte algo…¨

-Mnngh…- Farfullo el chico casi resoplando como respuesta.

Él se movió un poco frustrado, apenas había conseguido conciliar el sueño y ahora Lynx se había dignado en hablarle de nuevo. Estaba molesto con el monstruo por haber sido una ayuda prácticamente nula en el planeta helado. Él era consciente de las limitaciones de Lynx y las suyas, también que no debe depender tanto de él, pero se hubiera apreciado al menos algún intento de su parte, considerando de que casi mueren a manos de la extraña criatura que los atacó.

-Ahora no Lynx, estoy cansado…- Respondió algo molesto desde su mente.

Pero el monstruo no contesto, lo cual es raro ya que la forma en que le respondió Marco lo hubiera considerado de lo más ofensiva posible. Pensando que solo lo estaba molestando, trato de dormir nuevamente.

Unos segundos después, volvió a escuchar la voz del monstruo, pero ahora, es la primera vez que lo escuchaba tan serio en su tono de voz, como si lo que le fuera a mostrar fuera de vida o muerte.

-Marco, esto es algo serio mocoso… Si quieres ignorarme, perfecto, pero no me hago responsable si mueres en las próximas 5 horas… al fin y al cabo, encontrar a otro discípulo que cuide a tu Butterfly será sencillo…- Murmuro el monstruo seriamente y sin mucho interés.

Las palabras de Lynx resonaron como ecos en su cabeza, dándole vueltas a las mismas, especialmente la de ¨morir¨, ¨otro discípulo¨ y sobre todo, ¿alguien más protegiendo a Star en su lugar? ¿Después de lo que había reflexionado sobre ella? Ni hablar, ni en su frio cadáver dejaría que ocurriera algo así.

-Bien, de acuerdo, me convenciste. ¿Qué es lo que necesitas?- Pregunto Marco de mala gana.

-Sabía que entrarías en razón chico. Te lo advertí antes, pero creo que estabas demasiado embelesado en tu Butterfly… para prestarme atención.-

-Recuerdo un poco al respecto… ¿te molestaría refrescarme la memoria?- Respondió el chico sin recordar realmente a que se refería el monstruo.

-Es la magia que absorbiste de la abominación… aun quedaron residuos en ti… y es algo… inusual.- Murmuro Lynx, como si estuviera haciendo un enorme esfuerzo y estuviera debilitado en ese momento. -Por eso tienes que verlo por ti mismo.-

-No suenas muy bien Lynx…- Marco se preocupó un poco al escucharlo de esa forma.

-Eso es precisamente de lo que quiero hablar, ahora entra de una maldita vez en tu cabeza, no queda mucho tiempo…- Sin más que decir, la voz se desvaneció a lo profundo de su mente, esperando a que Marco pronunciara el hechizo de transporte.

-Todo esto me da un mal presentimiento… ¨ volo ut… cor meun ¨-

Segundos después el chico cayo inconsciente, esta vez no fue por el sueño o el cansancio, sino por la mera acción de volver a entrar a su mente, algo que tenía bastante tiempo sin hacer.

Mente de Marco, 6:32 am.

El viaje a lo más profundo de su mente fue como de costumbre, muy turbulento. Tanto, que ni siquiera sus recientes experiencias con la magia lo salvaron de las náuseas, por lo que una vez que llego tuvo que reposar unos momentos para evitar vomitar. No funciono.

Estaba a punto de vomitar de verdad, pero al ver todo lo que lo rodeaba, trago por segunda vez su cena y casi se ahoga con ella. Perplejo, Marco observo casi horrorizado a su alrededor, notando exactamente a qué se refería Lynx.

Lo que fue en algún momento el espacio cristalino de su mente, ahora era por completo irreconocible. Humo de color amarillento llenaba el espacio en el suelo, como si fuera neblina, mientras que casi todo lo que fueron sus recuerdos en las paredes de su mente, ahora no eran más que cristales de color negro que se expandían por donde podía observarse. Pero lo peor de todo, eran una especie de zarcillos de color purpura que se esparcían desde el suelo del lugar, las paredes, los cristales, prácticamente todo estaba invadido por esas cosas, apoderándose de todo como enredaderas sin control. ¿Acaso era eso lo que sentía que estaba mal?

El avanzo con mucho cuidado de no tocar nada, le parecía increíble todo lo que sus ojos veían. Llego hasta cierto punto donde pudo ver a su mentor, sentado en el suelo dándole la espalda. Sus manos parecían concentrar algún tipo de magia de color negro emanando de sus manos hacia el suelo del espacio, casi parecían pulsos de energía.

Momentos después Lynx se percató de su presencia girando sus orejas, y sin dirigirle la mirada al chico hablo con él.

-Veo que te decidiste a venir humano… ¿Que tal el panorama? No es realmente algo lindo que digamos…- Diciendo esto, Lynx parecía estar sumamente concentrado.

-¿Qué fue lo que paso aquí? ¿Qué hiciste Lynx?- La percepción de Marco imagino que el monstruo había hecho algo en su mente, algo que se salió de control.

Entonces el monstruo comenzó a reír sarcásticamente sin perder su concentración y sin siquiera voltearse a ver al chico.

-Yo no he hecho nada… todo esto te lo hiciste tú mismo. Te lo advertí… ¿recuerdas? Lo que pasaría si seguías dejando llevar por tus impulsos...-

Marco se alteró un poco por la respuesta de Lynx. El también estuvo ahí, en ese momento crítico, así que debería entender el porqué de sus acciones.

-Estábamos acorralados, no podía usar mi magia y Star tampoco podía luchar… ¿se supone que debería haber dejado que esa cosa nos matara?- Cuestiono Marco notablemente irritado.

-Siempre hay una salida, independientemente de la situación. En ese momento, pudimos haber elegido una alternativa más viable que absorber la energía de la abominación. Y por tercera vez, me vuelves a poner en los límites por ser tan imprudente, si esto será una costumbre tuya estoy comenzando a hartarme de ella.-

Después de que termino la frase, el monstruo dejo de proporcionar su magia en el suelo, al levantarse, se dio la vuelta y miro al chico directamente a los ojos. Lynx ya no se veía igual que antes.

Ahora se veía más delgado que antes, normalmente se podía notar algo de musculo en él, pero eso se había ido. Podía notar su piel algo más pálida y ceniza que antes a pesar de ser rojiza, sin mencionar unas enormes ojeras en cada uno de sus ojos. No se había percatado de eso antes debido a que el monstruo era enorme y al estar de espaldas era más difícil notar esa clase de rasgos en él.

-¿Cómo te ocurrió esto…? ¿Lynx?- Pregunto Marco, ya que genuinamente se estaba preocupando por Lynx.

-Ya te lo dije, esto ocurrió por tus acciones. Me vi forzado a intervenir porque la energía de la abominación te habría destrozado, en otras palabras, fue por mí que pudiste usar esa fuerza descomunal por un breve periodo de tiempo… Aghh… Nghh…- El monstruo se interrumpió a sí mismo, ya que llevo una de sus manos a su cabeza, como si tuviera una fuerte migraña.

-Lo que me ocurre a mi ahora no sería nada comparado con lo que te hubiera pasado a ti si recibieras esta magia de lleno.- Después de unos segundos aparentemente maldiciendo en una lengua extraña ya que el dolor volvió, continúo riéndose un poco. -Las cosas que hago por una promesa…-

Marco se quedó pensando unos momentos por las acciones de Lynx, dejando de lado el enojo que tenía momentos atrás. Hace apenas unos cuantos segundos, él pensaba que el monstruo simplemente lo había dejado a su suerte en el planeta nevado, pero en realidad lo había protegido durante todo ese tiempo. Ahora sentía que respetaba más a Lynx, ya no tanto por ser su mentor, si no por el simple hecho de que lo salvo de una muerte segura, una que prácticamente se habría causado a sí mismo y por ende, la de Star también. El sacudió su cabeza, tratando de dejar en el olvido esa horrible posibilidad.

Un poco arrepentido de sus pensamientos, alzo su voz un poco para que el monstruo lo escuchara.

-Entiendo… yo… no sabía que habías hecho algo así por mí. Si de algo sirve… lamento haber dudado de ti Lynx.-

El monstruo solo ladeo su cabeza un poco y a pesar de su delicada condición, sonrió de forma sarcástica mientras hablaba.

-Oh muchas gracias humano y no te preocupes, lamentarlo mágicamente sana todo el daño que he recibido por ti hasta ahora solo porque no quisiste escucharme, sin mencionar que he estado ralentizando los efectos de esta magia para que puedas pasar unos muy dulces momentos con tu Butterfly mientras yo me pudro aquí… en el fondo de tu mente salvando tu miserable vida…-

Lynx borro la sonrisa de su rostro repentinamente, mostrándose serio, y con un sarcasmo que difícilmente podría describirse, dijo las siguientes palabras.

-En serio, no hay nada de qué preocuparse Marco… Totalmente…-

El chico solo rodo sus ojos como respuesta y después le respondió.

-Quiero pensar que me llamaste para algo importante… ¿o solo fue para desquitarte conmigo?- Murmuro el chico pensando que Lynx no hablaba en serio y solo lo estaba fastidiando.

-De hecho si… así es, fue por ambos motivos, pero ya que lo mencionas y termine de quejarme, ahora puedo decirte que ocurre exactamente.-

Marco lo observo por unos momentos de forma seria, preguntándose cómo es que ese monstruo podía conservar su… elocuencia… a pesar del deplorable estado en el que se encontraba.

-Veras… como podrás ver esta magia es muy problemática… porque es como la nuestra pero… más peligrosa. Es bastante inusual, porque no solo es del tipo ¨Suctus¨, sino que en lugar de tomar prestada la magia de los seres vivos, la consume a su beneficio, como podrás notar en mi cuerpo…-

El chico se vio un poco extrañado por la explicación del monstruo, ladeando un poco su cabeza ligeramente confundido, ya que Lynx nunca antes le había descrito como era su magia exactamente, y mucho menos que tenía una clasificación.

-¨¿Suctus?¨- Pregunto Marco con duda en su rostro al no reconocer la palabra.

-Si… el tipo de magia que absorbe o succiona otras distintas, ¿no te lo había explicado ya antes?- Respondió algo irritado Lynx, era más que claro que odiaba repetir sus palabras.

-No, no lo hiciste.- Murmuro el chico con firmeza, cruzando los brazos.

-Oh… bueno, no es como si lo hubieras entendido en su momento, pero ya que estamos en eso te lo explicare.- Después de decir eso, el monstruo volvió a sentarse, pero esta vez viendo a Marco de frente.

-Fue un poco extraño que una criatura tan vil como la que se encontraron tuviera una esencia mágica activa, y más una tan parecida a la que te había enseñado, por lo que imagine que sería un buen reto para ti. Sin embargo, al ver lo rápido que te viste en desventaja comencé a dudar sobre que era esa cosa y que diantres hacía en ese planeta exactamente. No estoy bromeando, ¨eso¨ prácticamente manejaba la misma magia que nosotros… pero…-

Lynx se quedó pensando unos momentos, como si recordara algo importante en esos momentos.

-Me dio la impresión, que incluso es una magia aún más antigua que la ¨ancestral¨, la misma que aprendí junto a Eclipsa hace ya muchos años y que ahora es de tu posesión. En cambio, la de la abominación era tan violenta y agresiva, que me recuera mucho a lo que fue la magia ¨primigenia¨. Pero… esta última es solo un mito o una leyenda cuando mucho, ya que no puede existir algo tan antiguo que aún viva hasta nuestros días, ni siquiera Glossaryck u Omnitraxus son tan viejos.-

Marco entrecerró un poco sus ojos, analizando la explicación.

-Ya veo… eso explica porque esa magia quemaba desde dentro, además… entiendo que Glossaryck sea viejo, el mismo lo ha dicho muchas veces, ¿pero quién es Omnitraxus?-

-Me sorprende que no lo hayas conocido todavía, en pocas palabras, el tipo se encarga de manejar el espacio-tiempo entre las realidades, asegurándose de mantener un equilibrio en la dimensión de Mewni. Si hablamos de la Alta Comisión Mágica, es el único de ellos que me agrada.-

-¿Alta Comisión Mágica? Escuche muy poco de ellos cuando Moon nos pidió ir al planeta nevado. Ahora que lo pienso, conocí a una de los miembros de esa comisión, creo que su nombre es Hekapoo y era algo… intrigante, pero de los demás no sé nada.-

-Vaya, típico de ella, se muestra a sí misma como alguien estricta, pero a la menor señal de bullicio es la primera en presentarse.- El monstruo rasco un poco su cabeza, como si recordara algo que le molestara.

-Ella siempre me pareció una molestia, cuando la conocí trato de encerrarme en su dimensión porque simplemente no le agradaba que pasara tiempo con mi Butterfly, pero como podrás notar fallo por completo. Nunca fue muy lista, hasta creo que tú podrías hacerle frente y superar sus dichosas pruebas de las tijeras.-

-No sé de qué hablas, pero no conozco demasiado a esa chica como para opinar algo de ella.- Marco cruzo sus brazos nuevamente, ahora con un poco de curiosidad. -Con ella serian 2 miembros, ¿Quiénes son los demás?-

-Solamente son 2 más, y no son muy importantes que digamos, al menos no para mí. Pero si quieres saber quiénes son, serian el canciller Lekmet y Rholumbus. El primero es una vieja cabra demonio con una capacidad de atención… pues… de una cabra, en su juventud pudo ser un formidable hechicero pero ahora, muéstrale un poco de comida y te absolvería de los peores crímenes universales en un santiamén. El segundo, es con seguridad, el mayor idiota que haya existido en el Multiverso, prácticamente para el todo lo que respire su propio aire es malvado y te cristalizaría sin pensarlo dos veces… o escuchar una segunda opinión...- Lynx claramente no parecía agradarle mucho hablar sobre ellos, daba la sensación de que les guardaba mucho rencor.

-¿No te agradaban ellos verdad?- Murmuro Marco notando la molestia en la voz del monstruo.

-Para que quede claro, nunca me lleve muy bien con ninguno de ellos ni con nadie. Que un monstruo pudiera utilizar magia, en especial la ancestral, les parecía una completa aberración. Y como dije antes, el único que llego a agradarme un poco fue Omnitraxus, porque era el único que no interpuso entre Eclipsa y yo…- El monstruo cambio su tono de voz a una melancólica, una que Marco ya reconocía cuando él hablaba sobre su Butterfly, y ahora con lo que es su reciente relación con Star, podía entenderlo perfectamente.

-Debió de ser duro que no hayan aceptado tu relación con ella…- El chico desvió un poco su vista, imaginando con empatía, como se sentía el monstruo en esos momentos.

-No tienes ni idea chico, tienes mucha suerte de que Star te haya aceptado tan fácilmente al igual que todos los que la rodean, es bueno ver que al menos eso hiciste bien.-

Solo por unos momentos, ambos rieron un poco, como si se tratara de viejos amigos contándose sus anécdotas del pasado.

-En realidad, nunca me paso por la mente llegar a algo así con Star, ella es mi mejor amiga después de todo… y bueno, una princesa…-

Entonces, Lynx lo interrumpió, mientras mostraba un semblante serio.

-No digas tonterías humano, yo estuve en tu cabeza mucho tiempo antes de su lucha con el patético de Ludo, y te puedo asegurar de que tú ya tenías un cariño sincero hacia tu Butterfly, uno que es exactamente igual al que yo tengo por Eclipsa, así que si dices que nunca tuviste esa idea entonces estas mintiendo… o te avergüenza admitirlo.-

Marco miro al suelo, evadiendo un poco la pregunta pero al devolverle la vista al monstruo, lo hizo con firmeza y determinación.

-Puede que tengas razón, pero no ahora, después de todo lo que he pasado con Star me doy cuenta de que lo que tengo con ella es real… y no hace falta admitir nada.-

Pero antes de que el Lynx admitiera que solo lo estaba provocando, un enorme dolor de cabeza afectó a ambos individuos, este fue tan fuerte que los obligo a arrodillarse. Frente a ellos, los zarcillos que se estaban apoderando de la mente de Marco comenzaron a crecer un poco más, expandiéndose de manera vertiginosa por todo el espacio cristalino.

Tan rápido como pudo, Lynx volvió a usar su poder en el suelo, como si transmitiera su propia magia a la mente del chico, por lo que pudo detener el crecimiento de esa magia.

-¿Qué…. diablos fue eso?- Pregunto el chico cuando se recuperó del dolor.

El monstruo por su parte solo se rio un poco antes de contestar.

-Eso era precisamente de lo que quería hablar, pero creo que me distraje demasiado hablando contigo. Si antes quedaban 5 horas, ahora solo quedan 3, supongo que fue mala idea distraerse.-

-¿3 horas? No entiendo de qué estás hablando…- Pregunto Marco un poco confundido.

-Voy a resumirlo para ti, esta magia nos está consumiendo a ambos. Por ahora soy yo quien se está llevando la peor parte, porque creí que podía controlarla pero sin mi cuerpo real, esto me supera por mucho. Si no hacemos algo para expulsar esta magia rápido… yo desapareceré… y si eso ocurre no tengo idea de lo que esta magia podía hacerte…-

El chico sintió un nudo en su garganta por unos momentos, ¿Lynx iba a desaparecer…? ¿Por su culpa?

Sin embargo no pudo evitar sentir miedo después de escuchar las palabras del monstruo sobre que era incierto lo que le ocurriría a él mismo.

-¡¿Y porque no dijiste nada al respecto desde un principio?!- Exclamo Marco claramente frustrado.

-Porque tú preguntaste algo más y yo solo me limite a responder, sinceramente me había olvidado de la delicada situación en la que estamos ahora.- Respondió el monstruo sin la más mínima preocupación.

-Bueno, da igual.- Murmuro el chico recuperando la compostura. -Quiero pensar que tienes una forma de solucionar esto… ¿o me equivoco?-

-Por supuesto humano, en teoría, debe de funcionar. Lo único que tienes que hacer es un hechizo lo suficientemente fuerte como para que absorba toda la magia ¨primigenia¨ y puedas usar de nuevo la que te enseñe. Si todo sale bien, claro está.- Murmuro el monstruo cruzándose de brazos y sujetándose la barbilla, como si dudara un poco en que la idea realmente funcionaria.

-Algo me dice que no estás del todo seguro, creo que sería mejor consultar esto con Star… o con Moon quizás, tal vez sepan que hacer.- Marco se notaba un poco inseguro sobre la idea del monstruo, no es que desconfiara de él, sino que Lynx no parecía tomarle demasiada importancia a la situación.

-Ah claro Marco, como si ellas fueran unas expertas en la magia que yo mismo te he enseñado. Vamos chico, solo estarías perdiendo el tiempo en lo que ellas descubren que es lo que pasa y no podemos darnos el lujo de intenten adivinar alguna forma de ayudarte. Tu mejor opción es que ellas no se enteren por el momento y sigas mis instrucciones. Esto va más allá de lo que pueden manejar…-

Marco estaba prácticamente sin opciones, por lo que decidió obedecer a su mentor por esta ocasión, pero si no funcionaba… tendría que pedirle ayuda a la reina Moon, a pesar de lo que Lynx le había dicho.

-Bien, como tú quieras, ¿qué sugieres que haga?- Pregunto Marco cruzando sus brazos.

-En este caso, hay que ir a un lugar apartado donde puedas usar tu magia libremente y que nadie te moleste. El lugar metálico donde te llevo tu amiga del sombrero extraño sería un buen lugar-

-¿Te refieres a Janna y la chatarrería abandonada? De acuerdo, voy en camino.-

Entonces, Marco desapareció del espacio cristalino, mientras que Lynx siguió usando su fuerza para mantener a la magia ¨primigenia¨ bajo control. Con un semblante serio, el monstruo se veía bastante molesto.

-Las cosas por las que me hace pasar el maldito mocoso, si salimos vivos de este embrollo me cobraré todas sus ofensas y estupideces en su ¨examen final¨.- Y sin más que añadir, el monstruo cerro sus ojos, mientras se envolvía de un aura purpura que expandió a lo largo de ese lugar, paralizando todo movimiento de los zarcillos de corrupción.

Habitación de Star, 6:41 am.

Solo tardo unos momentos en volver a tener conciencia, y abrió sus ojos poco a poco, acostumbrándose a la leve luz que se originaba de los primeros rayos de sol. Apenas estaba amaneciendo y Star aún seguía aferrada a él. Con mucho cuidado de no despertarla, él se escabulló con lentitud fuera de su alcance, hasta que pudo salir de su cama. Por un momento pensó que sus padres ya se habrían percatado de que él estaba ahí con ella, pero como normalmente nunca revisan sus cuartos al salir a trabajar, imagino que ellos simplemente asumieron que estaba en su propia habitación, además de que era domingo y era normal que él no se despertara temprano, una vez más, sus antiguas manías lo salvaban de estar dando explicaciones, pero pensó que no debería abusar de su suerte. Mucho menos ahora con la peligrosa situación en la que estaba.

Se levantó en silencio de la cama de Star, con sumo cuidado para evitar despertarla, por suerte, él había dormido con sus zapatos deportivos aun puestos, por lo que no le tomo mucho tiempo prepararse para salir. Tomo su característico abrigo rojo, y cubrió su cabeza con la capucha, y justo antes de que saliera por el balcón de la habitación, giro unos momentos para observarla.

Ella se veía tan pacífica y tranquila en ese momento… de verdad dormir con ella había sido suficiente para que olvidara lo que había ocurrido la noche anterior.

Entonces, él se acercó un poco de forma cariñosa y acaricio levemente su cabello. Ahora mismo quizás ella podría ayudarlo con su problema, pero no tenía el corazón suficiente como para despertarla, considerando lo mucho que ella disfrutaba dormir actualmente.

-Volveré pronto… Star…- Murmuro el chico en voz baja.

Una vez más se dio la vuelta dirigiendo su vista a la terraza y activo el ¨manto¨ en su cuerpo, pocos segundos después, corrió con la suficiente agilidad para no hacer ningún tipo de ruido, saltando fuera de su casa. Por su parte Star, aún estaba profundamente dormida, y de forma instintiva, tanteo con sus manos su propia cama, buscando señales del cuerpo de Marco. Sin embargo, al no encontrarlo, tomo la sabana con la que se cubría y envolviéndose en ella.

-No… No te vayas Marco…-

Chatarrería abandonada, 6:50 am.

A Marco no le tomo mucho tiempo en llegar teniendo en cuenta que el lugar no estaba tan lejos de su casa, pero se sentía exhausto, ya que de algún modo el ¨manto¨ que había invocado era el más fuerte que cualquier otro que haya hecho en el pasado, pero casi sentía que lo estaba consumiendo, probablemente sea las consecuencias de las que hablaba Lynx. Para que esa magia no lo agotara demasiado, desactivo sus poderes para que pudiera caminar sin ningún problema. Exploro un poco el abandonado lugar para que no lo interrumpieran y se detuvo en un lugar lo suficientemente abierto como para que pudiera utilizar cualquier hechizo.

Una vez que tomo posición en la mitad de ese espacio y se llamó a Lynx.

-Bien, ya estoy aquí Lynx, ¿ahora qué?-

Un eco resonó en la mente de Marco, primero, sonaron como quejidos, los cuales poco a poco si distorsionaron para forma la voz del monstruo.

-Primero necesitamos vaciarte de esa magia que está dentro de ti, así podrás absorber la de tu ambiente nuevamente y en teoría… debería de ayudarnos. Hay que intentar primero tu hechizo más poderoso, ¨Illuminantem¨. ¿Crees que podrás hacerlo tú solo?-

EL chico recordó que ese hechizo solamente lo había hecho una vez, durante su lucha contra Tom.

-No estoy muy seguro de eso Lynx… ese hechizo me costó demasiado trabajo, y eso que fue con tu ayuda.- Murmuro el chico aun tratando de procesar la situación.

-¿Te molestaría intentarlo al menos? Te recuerdo que a ambos no nos queda mucho tiempo y no es muy sensato de tu parte gastarlo en tus inseguridades.-Exclamo molesto el monstruo, pero sin perder la seriedad.

-De acuerdo, de acuerdo… lo hare…-

Entonces Marco cerro sus ojos e intento recordar nuevamente todo lo bueno que le había ocurrido hasta ahora. Al principio, apareció la imagen de Star durmiendo junto a él, y pudo incluso sentirla a tal punto, que ella le transmitía toda la calma y serenidad del mundo. Poco a poco el chico creo un tornado de magia luminosa, al mismo tiempo que levitaba unos cuantos metros del suelo.

-Esto parece prometedor chico, sigue así.- Felicito el monstruo a Marco.

Mientras más se concentraba, mayor era la magia acumulada y el tornado seguía creciendo. Lynx por su parte sentía que la magia ¨primigenia¨ estaba siendo expulsada lentamente. Pero por algún motivo, el tornado comenzó a girar en sentido contrario y se tornó de un color amarillento enfermizo. Antes de que pudiera decir algo, Marco comenzó gritar desesperadamente aun con los ojos cerrados.

En la mente del chico, sus preciados recuerdos ahora se estaban quemando frente a sus ojos, Star… su familia, todo lo que le importaba; y desde la más profunda oscuridad, volvió a aparecer la imagen de la abominación, como si saliera del fondo de su propia mente. Todo el espacio cristalino que había en su cabeza se expandió para convertirse en una estepa, seca y sin vida. También una especie de cielo nublado se creó de la nada, mientras que caían truenos, relámpagos y una lluvia torrencial, todo sobre la abominación frente a él.

Pero no fue lo único que vio, poco a poco salieron más de esas ¨cosas¨ desde el abismo del suelo y por medio de portales de las nubes, comenzaron a rodearlo, sin dejarle ninguna escapatoria. Ahora eran cientos de ellas y todas mostraban sus filosos dientes hacia el muchacho, pero no lo atacaron, de hecho simplemente se quedaban ahí, como si lo observaran, lo cual era aterrador ya ninguna de esas cosas tenia ojos.

Marco no entendía nada de lo que veía, el creciente miedo que tenía no lo dejaba pensar racionalmente por lo que se quedó paralizado. Derrotar a una de esas cosas fue lo más difícil que había hecho en su vida, ahora que estaba rodeado por tantas de ellas se sentía completamente derrotado. Intento mantenerse en calma, una parte el mismo aún se mantuvo racional, intentándole decir que eso era una simple ilusión.

Pero lo último que observo en ese momento puso en duda todo lo demás…

A través de la tormenta y de las nubes, una brillante luz roja comenzaba a filtrarse, una que cubría a las abominaciones y estas parecían fortalecerse frente a la misma. Lentamente un agujero se creó en la mitad como si fuera el ojo de un huracán… iluminando con más fuerza a las bestias frente a él.

Algo extraño comenzaba a descender del cielo de su propia mente… pero antes de que pudiera observar que fue exactamente esa cosa… algo desvaneció la imagen frente a él y lo obligo a recuperar la conciencia.

Poco a poco, Marco volvió en sí, pero él estaba tirado en el suelo mientras que Lynx intentaba llamar la atención del chico, asegurándose de que estuviera bien.

-¿Qué...? ¿Qué sucedió?- Pregunto Marco bastante desorientado, casi olvidando la visión de hace apenas unos momentos.

-Veo que te recuperas rápido chico, la magia ¨primigenia¨ intento apoderarse de ti hace unos segundos, por suerte pude detenerla un poco… pero, ahora nos queda menos de una hora… creo que deberíamos de pedir ayuda a la reina… aunque creo que será inútil.- Murmuro el monstruo con desgane.

-Lo que vi… ¿también lo viste tu Lynx?- Murmuro Marco aun con fragmentos de la visión en su cabeza.

-¿Ver qué? Estaba demasiado ocupado defendiéndote de esa magia, no tengo tiempo de ver como alucinas muchacho, será mejor que lo olvides y regresemos a tu casa.- El monstruo se escuchó un poco cortante con sus palabras y el tono de su voz.

Marco se quedó pensativo unos momentos, pero eso fue interrumpido por un agudo dolor que cubría la mitad de su cuerpo. Con bastante dificultad, el volvió a levantarse.

-El ¨Illuminantem¨ casi funciona, podía sentirlo… ¿qué fue lo que salió mal?- Pregunto el chico sosteniendo su brazo izquierdo como si estuviera roto.

-No estoy seguro humano, creo que fue el hecho de que tu magia no es lo suficientemente ¨pura¨ o puede que no te hayas esforzado lo suficiente, como para llegar a lo ¨profundo¨ de la misma.-

Entonces, al escuchar precisamente esas palabras, Marco tuvo una idea.

-¿Solamente hace falta eso? ¿Pureza?- Pregunto el chico para asegurarse de que lo que pensaba pudiera funcionar.

-Si… pero es solo una estimación, no estoy del todo seguro de que podría funcionar exactamente.-Respondió el monstruo sin estar muy convencido de sus propias palabras.

-Vale la pena intentarlo… pero necesitare a Star…-

-Por mi está bien, igual nos queda menos de una hora, así que has lo que quieras. Pero si no lo logras, recuerda… todo esto es tu culpa.- Entonces la voz del monstruo se esfumo entre los pensamientos de Marco.

-Como tú digas Lynx…- Respondió el chico volviéndose a poner la capucha y activando el ¨manto¨, probablemente por última vez. Puede que ese estado de su magia acelerara el proceso de corrupción, pero ya no tenía nada que perder considerando el tiempo, al menos, sea lo que sea que le sucediera, podría al menos ver a Star por última vez...

Casa de los Díaz,

Habitación de Star, 7:16 am.

La luz del amanecer ya había entrado dirigiéndose directamente a la cara de Star. Ella en acto reflejo cubrió su cabeza con sus sabanas para evitar levantarse antes de tiempo, y con más razón si habían trasnochado desde la lucha en el planeta Nix, necesitando descansar lo más posible. Ella retorció un poco su cuerpo, moviéndose de un lado a otro, intentando encontrar el mejor ángulo para que la luz del sol no la molestara. Pero fue inútil, sentía que entre más se movía más fuerte era la luz solar en su rostro. Hastiada, se levantó de su cama de un salto, maldiciendo a cualquiera que haya dejado las cortinas de su habitación abiertas.

Pero justo cuando pensaba en eso, sonrojando las marcas de sus mejillas, recordó que Marco estaba durmiendo con ella. Mirando a su alrededor, trato de buscar alguna señal del chico, pero no encontró nada, ni siquiera su abrigo favorito, aunque, por algún motivo, algo le decía que él estuvo allí hace no mucho tiempo y había acariciado su cabello.

Entonces, sentándose en su cama, paso su cabello entre sus manos, imaginando que Marco, solo se quedó con ella el tiempo suficiente para que pudiera dormir tranquila y después volvió a su habitación. Sonriendo, pensó un poco en las acciones del chico.

-Él puede ser bastante tierno si se lo propone…- Murmuro la princesa, justo antes de que un sonido seco se originara en el balcón, se escuchó como si alguien hubiera aterrizado ahí.

De forma ágil, ella desenfundo su varita apuntando directamente al balcón, aunque su mano aun temblaba un poco, probablemente porque aún tenía en su mente la batalla contra la abominación. Inmediatamente, frente a ella cayo de rodillas alguien con un abrigo rojo y encapuchado. Reconocería ese atuendo donde fuera.

-Marco… no es un buen momento para bromas…- Murmuro la rubia guardando su varita, pero notando algo raro con el chico, este seguía de rodillas, no se levantaba. -Oye… ¿estás bien?-

Él se levantó lentamente quitándose la capucha de la cabeza y mostrándole una enorme sonrisa.

-No… no lo estoy en realidad, apenas llegue a tiempo.- Murmuro el chico con un tono de voz decaído y desanimado.

-¿De qué hablas Marco? Yo te veo… algo extraño…- Al decir esas palabras, pudo ver que el ojo izquierdo de Marco brillaba con un tono purpura, casi como su fuera metálico.

-Algo está mal conmigo, Lynx dice que fue la energía de la abominación, resulta que es algo antigua y peligrosa. Da igual, nos está consumiendo a ambos, pero él se está llevando la peor parte, si Lynx desaparece, no sé qué pasara conmigo.- El chico recargo su peso en la pared de la habitación, mientras que bajaba lentamente y quedar sentado en el suelo.

-Sabía que no estabas bien, ¿por qué no dijiste nada antes?- Ella se acercó al chico y tomo su mejilla con cariño, con la voz más comprensiva del mundo.

-Porque esto va más allá que la magia normal, además, Lynx y yo intentamos algo que casi funciona, pero creo que lo empeoramos.- Al decir esas palabras, el chico desvió su vista

-Espera, llamare a mi madre, ella sabrá que hacer…- Entonces, intento dirigirse al espejo comunicador pero Marco la tomo del brazo y la atrajo hacia él.

-No hay tiempo Star, por la magia que use para volver aquí, ahora me quedan menos de 20 minutos.- Murmuro el chico viéndola a los ojos.

Ella lo observo igual, pero pudo notar una leve marca de color blanco en el cuello de Marco, parece que hay más cosas malas de las que aparenta.

-Marco, quítate el abrigo.- Hablo ella sin vacilación.

-¿Qué…?- Respondió el chico confundido, sin entender muy bien porque ella quería eso.

-Quítate el abrigo, ahora. No me obligues a quitártelo yo.- La voz de estar se escuchaba firme por completo.

El por su parte, un poco sonrojado, no sabía porque ella le pedía algo así, pero como si su cuerpo la obedeciera, el lentamente se quitó el abrigo y dejo al descubierto parte de sus hombros. Entonces Star se llevó las manos a la boca al ver algo extraño en el muchacho.

Basándose en sus hombros y su brazo izquierdo, gran parte de su piel había cambiado a un color blanco opaco, casi muerto. El chico no presto mucha atención a ese detallo, imaginaba desde antes que algo así pasarías.

-Sea lo que sea esto debemos pararlo, dime por favor… ¿qué fue lo que funciono antes Marco?- Star comenzaba a desesperarse, pero intento mantener el control.

El chico tardo un poco en responder, le estaba costando trabajo respirar y concentrarse, pero aun lucía un poco normal.

-Hace falta, magia pura… desde lo más profundo de la misma, según Lynx, eso eliminara la corrupción.- Después de decir esto, ambos ojos brillaron de un color purpura, para que pocos segundos después se oscurecieran por completo y comenzó a reírse un poco. -Pero creo que ya es demasiado tarde para eso…-

-¡Espera! ¡Aun puedo ayudarte! Magia pura, profunda… ¡Solo tengo que excavar profundo con mi magia y estarás bien!-

Sin tiempo que perder, Star cerró sus ojos y se concentró, tenía que recordar la misma sensación que tuvo cuando saco a Marco de su closet. Esa era la única salida. Star se esforzó cada vez más, pero no podía repetir lo mismo que había hecho antes, por lo que se desesperó aún más.

-Está bien Star, aprecio que lo intentes pero no te esfuerces más. Quiero pedirte un favor…- Murmuro el chico de forma lúgubre.

-¡No quiero oírlo!- Respondió ella concentrándose aún más, hasta el punto en que comenzó a dolerle la cabeza pero sin ningún resultado.

-Si me convierto en algo como la cosa del planeta nevado, no sé si siga siendo yo, así que por favor… acaba conmigo de antes de que eso ocurra… - Marco pauso un poco, como si hubiera pensado mucho sus siguientes palabras. -Star, disfrute cada momento contigo… yo… yo…-

-¡NOOO!- Ella grito con desesperación, mientras que una magia por completo blanca la envolvía y hacia que sus ojos brillaran del mismo color. Sin decir nada más, mágicamente atrajo a Marco hacia ella con sus manos, haciéndolo flotar. Él estaba tan impresionado que no pudo decir nada más, a pesar de que ya había aceptado su lúgubre destino.

Acercándose cada vez más a la princesa, ella lo abrazo mientras flotaban en el aire y de forma suave, lo beso en los labios. El contacto con ella transfirió la magia pura rápidamente por todo el cuerpo del chico desintegrando por completo la corrupción, por último, la magia llego también a los ojos de Marco y estos brillaron del mismo color que los de Star. El aura que los envolvía siguió creciendo, hasta que exploto en un enorme destello que cubrió por completo la habitación y hasta podía verse a varias cuadras a la redonda.

Desde la mente de Marco, los zarcillos que estaban a punto de cubrir todo a su paso, estos de desintegraron con el poder de Star, y no quedo nada más que cenizas de ellos.

Cuando la luz termino de brillar, ambos aun abrazados bajaron lentamente hasta que Star toco el suelo primero y después lo hizo Marco. Ella termino sentada en el suelo y el chico acostado en su regazo.

Pocos segundos después, ambos abrieron sus ojos y se observaron mutuamente. Ella aun estando preocupada se acercó un poco más al rostro de Marco para asegurarse de que estuviera bien.

-¿Cómo te sientes ahora Marco?- Pregunto la princesa, tomando la mejilla del chico con su mano suavemente.

El chico observo su mano unos segundos y después pregunto en su mente a Lynx si todo estaba bien, el monstruo, bastante sorprendido por lo que acababa de presenciar, se limitó a decir un muy seco ¨si¨.

-Mucho mejor, eso parece… gracias a ti. Siéndote franco, yo ya me daba por muerto…-

A Star no le gusto escuchar esas palabras, por lo que se acercó un poco más a Marco.

-No vuelvas a utilizar la magia de un enemigo, si la necesitas, compartiré la mía contigo las veces que haga falta… solo… prométeme que no te arriesgaras otra vez así por favor…- Entonces lo abrazo tan fuerte como pudo en su pecho, mientras que el devolvía el gesto con la misma fuerza.

-Te lo prometo Star…- Respondió el chico, avergonzándose un poco de que casi se había rendido hace unos momentos y aferrándose a ella, una vez más, ella le había salvado la vida.

Entonces, se abrazaron con más fuerza, disfrutando cada segundo de su cálida compañía, nuevamente habían engañado a la muerte y sobrevivido a lo peor… juntos.

Después de esto, el lazo que lo unía ya no eran solo los sentimientos que se tenían mutuamente, ni su sólida amistad, ahora compartían un poderoso lazo mágico que los volvería prácticamente inseparables, porque uno era parte del otro, desde un nivel mucho más profundo, uno que hasta Lynx pudo notar, con una enorme nostalgia en su corazón.

Desde la mente del chico, el monstruo pudo ver los restos de la magia que corrompía al chico y a él mismo, pero lo que más llamo su atención fue la magia que emano de Star, una que aun dejaba un cálido y agradable rastro en ese pequeño espacio donde vivía ahora.

Con unas muy leves y casi imperceptibles lágrimas en los ojos, Lynx murmuro.

-Esa niña… es una verdadera Butterfly… tiene la misma esencia que Eclipsa…-

Entonces, ligeramente avergonzado por mostrar brevemente esa única parte de él que solo su Butterfly conocía, seco sus lágrimas para sonreír un poco y murmuro para si mismo.

-Realmente te extraño Eclipsa… y voy a encontrarte, aunque sea lo último que haga…-

FIN DEL CAPITULO.

He aquí el siguiente cap, este término por ser un poco más corto, ya que nuevamente tuve demasiadas ideas al hacerlo pero no me decidía por cuales incluir, así que termine cortando mucho material pero será incluido en otros capítulos a futuro.

Por cierto, saldré de vacaciones por unos días, por lo que estaré algo inactivo durante ese tiempo, pero cuando regrese, primero tendré listo el segundo capítulo de mi segunda historia (por si alguien la ha leído) y también la continuación de esta misma.

Ahora me gustaría estar un poco más al contacto de las personas que dejan review en mi historia, por lo que adoptare la costumbre de responderlos al final de los capítulos, así que para cualquier pregunta que tengan de la historia, pueden dejar el review y con mucho gusto contestare todas. Comenzando por los reviews del cap anterior.

SugarQueen97: Muchas gracias, tu opinión significa mucho, fue un poco complicado añadir a los nuevos personajes, ya quería que fueran un poco más acordes con Toffee, porque he añadido bastantes personajes que son prácticamente aliados de Star y Marco. (Steena y Darío son un ejemplo) Asi que no quería dejar al pejelagarto solo, y mucho menos con lo que le ocurre en mi historia. En cuanto al anciano, quería dar precisamente esa sensación a los lectores en cuanto llegaran a esa parte, pero… confieso que tenía unos planes distintos para esa escena.

En realidad, el plan original que sería una familia entera de monstruos la que pereciera a manos del descontrol de Toffee, niños incluidos… Por lo que pensé que eso sería algo sádico incluso para mi estilo de escritura xD. Así que pensé en una alternativa que fuera igual de impactante pero que no fuera tan hardcore, por lo que un anciano llenaría perfecto el papel. Con lo demás, siéntete libre de opinar lo que quieras, incluyendo mis errores, así estoy seguro de que puedo mejorar aún más la historia, cualquier opinión es válida, además que supongo que adivinaras de quien tome la inspiración para contestar reviews. xD

Byakko Yugure:Por supuesto que pude actualizar hermano, en cuanto tuve tiempo libre me sentí inspirado al igual que ahora. Con lo del sueño, técnicamente acertaste con las dos opciones, aquí lo interesante es ver cuál de las dos sucede primero. Por cierto en el sueño, aquí Marco no es el único que cayó en la oscuridad… asi que en capítulos a futuro voy a remarcar esos pequeños detalles. También, la magia que he manejado con Marco y Toffee es algo que he querido marcar como algo ¨inestable¨ por lo que es obvio que el chico de la Tierra pueda utilizarla mejor (en teoría, porque lentamente se está viendo afectado por la misma en cuanto a su personalidad), ya que Lynx ayuda más de lo que aparenta y como te habrás dado cuenta, es algo que remarque en este capítulo. Por cierto, deje una leve explicación de esa escena del anciano jefe un poco mas arriba por si te saltaste el comentario, puede que me limitara un poco ahí para no verme muy sádico, pero créeme cuando te digo que cuando llegue el momento, no me voy a tentar el corazón nuevamente xD.

Tranquilo viejo, sé que esa clase de escenas de ¨permitidos¨ cómo tú dices, emocionan al público en general, pero al no interesarme mucho esa clase de temas no serán algo de lo que escriba en mi historia. Algo MUY distinto es jugar con lo sugestivo como has visto en capítulos anteriores, ya que es muy divertido saber que malpensarían las situaciones jajaja. Por último, no es nada personal contigo xD, pero Lynx se involucrara más lentamente en la historia, ya que mantenerse al margen y dejar actuar a Marco por su cuenta le está comenzando a costar como viste en este capítulo, por lo que lo verán más presente en el futuro.

Thenotoriginalwritter: Ah política, nunca fue un gran tema de debate por lo que no me sorprende que a tu profesor no le interesara impartirla. Me honra tus palabras, pero como mencione en el comentario anterior, estaba inspirado xD. Además no te apures, todos aquí en fanfiction tenemos nuestro propio método de escritura, todo es cuestión de que tanto quieras compartir y que tanto tiempo le inviertas a la escritura. Por ejemplo, adoro escribir, pero recientemente me apetece más jugar videojuegos que recientemente estoy descubriendo. Titanfall 2 es lo más glorioso que he jugado en la última década xD.

En cuanto al concepto del pueblo, fue algo que quería mostrar desde hace mucho, una perspectiva distinta que se tiene de los monstruos en este caso. También imagine que una comunidad de ex - criminales que se cuidan los unos a los otros seria perfecta para que Toffee encontrara nuevos ¨aliados¨. Y lo digo entre comillas ya que no estarán precisamente contentos por la muerte de su líder.

Alexby14: Me alegra un poco ver que por fin, alguien entendió una de mis referencias, ya que un 40% de mi historia esta formadas de ellas, sin embargo, como me estoy basando en obras de hace 20- 30 años, no puedo esperar que adivinen todas, pero la de Milo la hice regalada xD. En realidad pensaba hacer una anagrama con su nombre y el concepto de un escorpión seria el mismo, pero originalmente el nombre seria Ilom, pero me dije a mi mismo que quizá la estaba ocultando demasiado. Además Laerze se refería a él como ¨alguien más fuerte que una armadura¨ por lo que eso también pudo darte una idea.

AdventurerHeart: Me alegra que te guste mi historia, trato de mejorarla día con día. Hablando de referencias, ¿tu comentario y tu nickname hacen referencia a Hora de Aventura? Hace mucho tiempo que no he visto la serie, por lo que puede que me equivoque.

AnikaSukino 5d: Créeme, la historia va para largo así que tendrás que leer mucho más xD. Agradezco tu comentario, trato de cuidar mucho los detalles, ya que tomo a Stephen King como inspiración a la hora de escribir y no te preocupes, continuare con la historia hasta el final.

Sin dejar a nadie atrás, también incluyendo a los nuevos seguidores y marca de favoritos, agradezco a:

Diego Silver, Kuroi to Tamashi, Alexby14, DRABETSX, Carlos9505,Anikasukino 5d, DARK MAGICIAN,DarkMindVoid, Alen06,Gabriel shokida, shadowpirata, Alison Doolin, Aliteru, Sherry uwu,Paulina RQ,Valdrox 312,ErickSmoke91,LibyLive, Reguluz, truenorifico, Rogue Soul 98, ZeroTK, blacking,socram1 , Ashuragod, luchan99 , Izzi2866,ElRomanceroNica93 , GEMITHA0208, TheNotOriginalWritter ,alexdaugtheofposaidon , Cerezo de la Luna Haruna, Damaris Torres , c.d.e.g 98, isabellasc 2305, flowerforever355, Beta36, DairaB, 09, DavidCofficialWriter, Ghost Prime XIII, Hiyori-Yudai, Homura Li, Huachi-Sama, Ivonne365, Julivs, LenientSmg, LitaChat96, Lucky Ted, Midway23, Majestic Yokai Fauntleroy, MarcyBask, Meepy Writer, Mefistoteles, Noobsterblock, Rizel Iwaki, Sinon1308, Tsukiyomi Sora, Xenon666,abrilmillet, andrew579, , etherias dragneel, harunalin8767, ianavila12, Jmdrg, jocuda, kronos93lrt, poriqui158, rociobeluibarra, sakurassakurita, chars 1000, 606 Grace, Leonardo Leto, LitaChat96, LizzGaby, MarcyBask, NeoRenek, Rven910, thaisguiso, entre otros.

Muchas gracias por todo el aguante, su apoyo y paciencia.

Atte. Torikami Riuzak