Hola a todos, aquí la primera parte del segundo capítulo de esta historia. Me ayudaría mucho que quienes sigan la historia comenten sus opiniones en general. Espero que les guste, en breve estará la otra parte!


Debían de haber pasado un par de días desde que fue capturado. Lo metieron en una celda donde apenas si podía estirarse, y bien podían haberle dejado la bolsa puesta por que ni el mas miserable rayo de luz penetraba aquel agujero. El aire era frío y húmedo, denso y escaso, apenas suficiente para respirar y nada reconfortante al entrar en los pulmones. Era seguro que lo habían llevado bajo tierra.
El único sonido que oía era el de su propia y entrecortada respiración, los guardias que le llevaban agua cada varias horas no emitían el mas mínimo ruido, sus pisadas eran inaudibles ¿eran acaso humanos o sombras de ultratumba? No estaba realmente seguro.

Al tercer día la puerta finalmente se abrió, sus ojos no distinguían nada en la eterna penumbra que parecía extenderse al infinito. Una mano lo sujetó y lo puso de pie, una mano enguantada mas fría que el aire gélido que habitaba el ambiente. Fue arrastrado como un muñeco de trapo, sus piernas acalambradas no tenían fuerza para sostenerlo. Pudo divisar un traicionero rayo de luz filtrarse por alguna minúscula grieta, y entonces se percató de que el corredor por el que lo llevaban no tenía paredes sino que se sostenía sobre la oscuridad del vacío ¿Se hallaba en alguna especie de fortaleza subterránea?
Cuando llegaron al otro extremo la penumbra volvió a envolverlo con familiaridad y no fue sino hasta unos minutos después que distinguió el pálido brillo de una antorcha que anticipaba una puerta de hierro. Detrás había una pequeña habitación vacía con excepción de una silla de hierro sobre la que pendía un pequeño foco en el techo que proyectaba un tenue circulo de luz en el suelo. Sus captores lo colocaron en la silla sin mediar palabra y se acomodaron silenciosamente en rincones opuestos de la habitación.
Antes de que pudiera preguntar qué sucedía un suave golpeteo le llegó a los oídos. Eran pasos, alguien avanzaba lentamente en su dirección.

- Confío en qué has sido tratado bien durante tu estadía - Habló con cínica calma la voz. Su dueño se acercó a paso tranquilo quedando en el borde del circulo de luz y entonces pudo distinguirlo. Era el mismo malnacido que los había sorprendido aquella noche. El anciano tenía gran parte de su cuerpo cubierto por vendajes y dependía de un bastón para desplazarse. Aún así cuando su único ojo visible lo miró directamente pudo entender que aquel hombre era cualquier cosa menos un anciano desvalido.

- Como un rey - Quería parecer desafiante, pero tenía la garganta seca y su mandíbula adolorida de modo que su voz sonó mucho menos confiada de lo que planeaba

- Bien. Seguro te preguntarás qué haces aquí o por qué no has sido ejecutado aún como el resto de tus camaradas

Aquello lo hizo estremecerse visiblemente - ¿Qué es lo que quieres? Ya recuperaste tu rollo de mierda no? - Escupió con ira - Así que por qué no me dejas ir malnacido

- Joven, estoy seguro que sabes como funciona la ley ¿cierto? - Replicó con calma el anciano - Cuando alguien comete un delito recibe un castigo, es una de las premisas básicas para asegurar el orden en una sociedad. Aunque tengo curiosidad ¿realmente esperabas tener éxito en semejante empresa? - Dijo con visible curiosidad desconcertandolo - ¿Realmente crees que uno de los tesoros mas valiosos de esta aldea podría caer tan fácilmente en las manos de unos delincuentes de poca monta?

- Tsk te crees la gran cosa? Si aquel bastardo no hubiese hablado habría escapado con ese rollo - Replicó furioso

El anciano negó con la cabeza - Joven Kenshi ¿realmente crees que fue así?

Oír su nombre lo desconcertó - ¿C-cómo sabes

- Joven - Lo interrumpió el anciano - ¿Crees que podrías haberte acercado tanto si yo no lo hubiera permitido? ¿crees acaso que tuviste algo que ver con lo que sucedió? ¿crees siquiera que se trataba del pergamino?

El sudor le había empapado la frente, aunque el frió era tal que podía ver su aliento flotando con cada respiro ¿Quien diablos era ese anciano?

- Parece que lo has entendido muchacho. Puedo ver que eres alguien listo, si no hubiera advertido tu utilidad estarías muerto junto con tus socios

- ¿Utilidad? - El nudo en su garganta fue reemplazado por una inesperada sensación de alivio, no iba a morir. Si, este era un juego que conocía, sólo debía jugar bien sus cartas. Estaba seguro, no era la desesperación hablando - ¿Qué podría ofrecerle a alguien tan bien informado como usted? - Dijo con sarcasmo

- Provienes de la zona oeste ¿no es cierto?

- Cómo si no supieras eso - Replicó Kenshi negándose a ser manipulado tan fácilmente

El anciano rió sutilmente - Veo que nos entenderemos bien joven Kenshi. Tu me serás de utilidad y desde luego tendrás tu correspondiente recompensa a cambio

Kenshi se permitió sonreír, después de todo había triunfado una vez más.


La tensión era palpable el ambiente, nadie quería estar allí. Sasuke asumió su usual carácter taciturno, sus brazos cruzados y los ojos cerrados, ignorando su entorno. Naruto botezaba sonoramente en un intento de dejar exageradamente en claro cuan poco le importaba todo. Y Sakura, la chica, entrelazaba sus dedos nerviosa con la mirada baja, claramente tensa por la situación.
El Jonin suspiró "Esto va a ser muuuy difícil" Pensó contemplando a su nuevo equipo. Decidió romper el hielo y comenzar de una vez.

- Bien - Dijo aclarando su garganta - ¿Qué tal si nos presentamos todos? Ya que de ahora en más formaremos parte del mismo equipo sería bueno conocernos un poco - Explicó, aunque su postura y tono indiferente no le confirieron mucha seriedad

- ¿Q-qué deberíamos decir exactamente? - Preguntó Sakura nerviosa

- Ya saben, cosas que le gustan y disgustan, pasatiempos, sueños y metas, esa clase de cosas - Replicó suprimiendo un inminente bostezo

- ¿Qué tal si empieza usted sensei? - Suigirió Sakura aún insegura

- ¿Yo? - Kakashi enfatizó señalandose a si mismo - Mi nombre es Kakashi Hatake, hay muchas cosas que me gustan y varias que no ¿sueños para el futuro...? - Se lo pensó un momento - No pienso mucho en eso; ah! tengo varios pasatiempos - Finalizó su exposición con calma

La pelirosa lo miró incrédula - ¿Es en serio? - No pudo evitar preguntar

- Ahora tú - Le devolvió el favor

- Yo... mi nombre es Sakura Haruno, me gusta la lectura y aprender sobre diferentes temas, no me gusta que la gente no se tome en serio sus responsabilidades - Enfatizó aquello dando una mirada severa a Kakashi - Mi pasatiempos son leer y ayudar a mis padres, tienen una panadería - Expresó con firmeza, queriendo mostrar que no se avergonzaba en lo mas minimo - Y mi sueño es demostrar que puedo ser una gran kunoichi, y probar que no se necesita un linaje especial para ser un ninja valioso para esta aldea - Sasuke y Naruto percibieron la determinación en sus palabras

- Valla, es una chica interesante, será un buena ancla para estos dos - Reflexionó Kakashi - Bien, nada mal. Me gusta tu entusiasmo Sakura. Ahora por qué no sigues tu? el muchacho con cara de pocos amigos - Señaló a Sasuke

- ¿No podemos saltearnos esta parte Kakashi? - Sasuke estaba visiblemente irritado

- Te ayudaré - Se aclaró la garganta - Mi nombre es Sasuke Uchiha - Añadió en broma

- Sasuke Uchiha, hay pocas cosas que me gusten, y me disgustan las personas que no se toman en serio sus vidas. Mi pasatiempo es entrenar y mejorar mis habilidades... y mi meta para el futuro es restaurar mi clan, y volverme suficientemente fuerte para sobrepasar a cierta persona y hallar las respuestas que busco - Finalizó su exposición crípticamente pero con una seriedad que no pasó desapercibida para nadie. Sakura lo miró genuinamente intrigada y Naruto le dirigió una ojeada neutral

- Bueno, parece que la temperatura cayó por debajo de 0 grados por un momento ¿Qué tal si terminamos con esto? - Señaló a Naruto

- Je, lo mejor para el final no? - Sonrió vanidosamente, ganándose una mirada de disgusto de sus compañeros - Naruto, como ya saben. Me gusta... ya saben, lo usual, comer, dormir, obtener algún dinero, gastar algunas bromas, mujeres - Guiñó un ojo en dirección a Sakura, a lo que la pelirosa contesto con un bufido. Naruto se encogió de hombros y continuó - No me gustan los pesados, mandones, que se metan en mis asuntos, o que me atrapen. Pasatiempos... mejor no entremos en detalles. Sueños? No sé, quien sabe - Dijo con una indiferencia fingida - Por ahora se limita a mantener mi cabeza unida a mi cuerpo, y por eso es que accedí a esto de los ninjas

- Bueno... gracias Naruto... mejor no hables por un rato - Kakashi suspiró sonoramente - Bien... cómo saben de ahora en más formaremos el equipo 7. Lo que significa que trabajaremos juntos, en E-Q-U-I-P-O - Les remarcó el Jonin - Normalmente les tendría que hacer pasar una prueba antes de continuar, pero en este caso será mejor que dejemos eso para después

- ¿Una prueba sensei, a qué se refiere? - Preguntó Sakura desconcertada

- No te preocupes por eso ahora Sakura, ya llegará el momento para eso - La tranquilizó Kakashi con calma, pero si había algo que Sakura no hacía era dejar para después las cosas - Así que... mañana tendremos una pequeña misión y una sesión de entrenamiento, quiero estar seguro del alcance de sus habilidades... nos reuniremos a las 8:00 en punto en el puente Kanae

- Querrá decir a las 11 - Naruto le murmuró a Sasuke y el pelinegro asintió

- Así que ya saben muchachos, compórtense - Les sonrió el Jonin inocentemente antes de desaparecer

- ¿Eso fue todo? - Sakura quedó perpleja. La actitud de su sensei no era nada de lo que esperaba de un Jonin

- Bueno, la sacamos barata verdad? Al menos no nos sermoneó - Comentó Naruto llevando sus brazos detrás de la cabeza - Ya se hizo tarde no? Me ruge el estómago, ahí se ven - Naruto hizo un ademán vago con su mano a modo de despedida

- E-espera Naruto - Lo detuvo Sakura

- ¿Qué pasa? - La miró de reojo con cierta curiosidad

La pelirosa dudó un momento pero se armó de valor y lo miró seriamente - Recuerda llegar a tiempo. Es nuestra primera misión oficial como ninjas, tomatelo en serio por favor

Naruto suspiró, esta chica iba a ser un constante dolor de cabeza - Oh vamos Sakura ¿acaso no confías en mí? Eres muy cruel, pensé que ahora que somos compañeros de equipo me tendrías algo de fe - Bajó la cabeza simulando tristeza

Sakura cruzó sus brazos con gesto severo - Tendrás que ganártelo - Le replicó intransigente

- Claro mami lo que digas - Naruto revoleó los ojos - Con su permiso - Simuló una reverencia antes de partir

Sakura suspiró con pesar - No será nada fácil - Se dio cuenta entonces de que Sasuke aún continuaba allí - Bu-bueno Sasuke, nos vemos mañana entonces - Se inclinó algo avergonzada ante el pelinegro

- Claro - Replicó Sasuke con calma antes de partir. La pelirosa lo vio irse, disimulando la decepción de que no reparara en ella. Debía ganarse el respeto de Sasuke.


- Aún no tenemos informes de nuestros shinobis, las comunicaciones se cortaron hace 3 días - Informó el Hokage. En la sala se encontraba él mismo junto a un grupo de Jonin selectos.

- Eso no es bueno, están los rumores también. Parece que en Karakura están ocurriendo cosas - Replicó un hombre de barba pensativo

- Así es, la última información que recibimos fue extraña. Al parecer está habiendo demasiada actividad

- No veo como eso pueda ser algo relevante - Intervino una mujer de cabello morado

- Karakura ha tenido muchos avances en los últimos años. Su tecnología se desarrolla día a día, y cada vez es más sofisticada. Está generando algunas preocupaciones entre los Daimyos - Explicó Sarutobi - Y lo último que supimos es lo mas preocupante

- ¿De qué se trata? - Inquirió Kakashi

- Tenemos una pista bastante segura de que Archidemus Faust está en Karakura - Los presentes se quedaron mudos con aquello

- Hokage-sama ¿está seguro? - Preguntó el hombre de la barba con seriedad

- Todo parece indicar que sí. En vista de esa información, todo lo que suceda allí se ha vuelto un motivo de preocupación. Necesitamos enviar a alguien en una misión oficial, pero que no despierte sospechas. Algo importante está ocurriendo y necesitamos saber qué es. Estoy seguro que estamos en una carrera contra el reloj

La reunión continuó otros momentos hasta que el Hokage despachó a todos, no sin antes pedir a Kakashi que se quedara un momento. El Hokage permanecía sentado, pensativo. No esperaba maravillas el primer día desde luego. Sin embargo no podía reprimir la inquietud que le generaba el asunto. Claro que aquel debate interno no se traslucía en su semblante, era el Hokage después de todo, el símbolo de autoridad supremo en la Aldea.
Kakashi le había informado de todo lo sucedido, hasta los mas mínimos detalles. Sarutobi había requerido saber todo. El Jonin esperaba la respuesta de su líder con su usual calma.

El anciano se tomó su tiempo, inhaló de su pipa y expulsó con calma una bocanada de humo - Ya veo. No espero demasiado por ahora Kakashi, pero cualquier cambio por mas leve que sea puede ser un detalle a tener en cuenta

- Si, lo entiendo - Acordó el Jonin - Será dificil, Naruto no tiene mucho respeto por la autoridad, si acaso alguno

- Lo sé - El Hokage se perdió en la nada otro momento - Si se tratara de otra persona en la misma situación la pena hubiera sido la muerte con seguridad, sin importar su identidad. Pero su... situación es única - Kakashi pensó con ironía que aquella misma razón fue la causante de que cometiera el crímen en primer lugar - Konoha no puede sacrificar uno de sus componentes mas valiosos, sin mencionar las nefastas consecuencias que podría traer para el equilibrio del mundo mismo

- Lo entiendo. Creo que su decisión fue la correcta

- Yo también lo espero, es una apuesta arriesgada sin dudas. ANBU está descartado, he batallado contra los intentos de Danzo por años. Ese camino sólo lo convertiría en un peligro. Lo que necesita es una razón, algo que defender. Es por eso que un equipo podría ser positivo para él

- Sasuke y Naruto son capaces de entenderse bien - Asintió Kakashi - Y no parece sentir desagrado hacia Sakura, creo que podrían convertirse en un buen equipo... si a Naruto llega a importarle, lo mismo para Sasuke

- El futuro de Naruto es incierto, pero un evento decisivo puede ocurrir en cualquier momento. Ese niño lleva en su interior un poder sin igual y tarde o temprano ese poder despertará. Pero cuando llegue ese momento ¿qué decidirá hacer con él? - Se interrumpió un momento dando una bocanada a su pipa - Los lazos que lo unen a esta aldea son muy delgados, sino inexistentes

- A veces me pregunto... - Divagó Kakashi - Minato sensei murió con el deseo de que Naruto fuera considerado un héroe para la Aldea ¿sabía lo que podría suceder?

- La ingenuidad no era una cualidad característica de Minato - Replicó Sarutobi con seriedad - El destino de los Jinchurikis es bien conocido. Minato tomó una decisión aquel día. No dudo de que contempló todas las consecuencias posibles, pero su decisión fue la de un verdadero Hokage de Konoha

- ¿De veras lo cree?

- No dudo que su deseo fue que Naruto creciera y se convierta en un ninja invaluable para esta aldea. En ese caso nosotros podríamos haber cumplido nuestro papel fácilmente educando al niño para ser un propio shinobi. Pero la voluntad de Minato como Hokage, y su voluntad como padre bien pueden haber sido distintas. Podríamos adjudicarnos el actuar bajo sus deseos al intentar hacer de Naruto un ninja leal a Konoha, tal vez si, tal vez eso es lo que el Yondaime Hokage hubiera deseado - Sarutobi calló otro momento, intentando tomar un respiro de sus propios pensamientos - Pero ¿podría Minato creer que es justo que su hijo tenga que pasar por todo esto? ¿vivir para una aldea que le dio la espalda?

Kakashi no pudó disentir. Era cierto que una parte de él se adjudicaba actuar acorde a los deseos de su sensei, pero la realidad era mas compleja que aquello. Un shinobi actúa siempre para la aldea, pero la persona bajo la bandana es una cuestión distinta. Ni siquiera el Hokage estaba exento de tal contradicción

- El sacrificio de Minato fue su elección final como Hokage. No sólo pagó con su vida, sino con la de su hijo - Sarutobi suspiró hondamente - No pretendo desanimarte Kakashi - Lo tranquilizó riendo levemente - Aún que sea el Hokage ya soy un hombre mayor, y no puedo evitar expresarme como tal. Llegado este punto hay cosas que pienso demasiado, pero ser el Hokage significa tomar decisiones. Y el Hokage vive para su aldea, Minato mejor que nadie entendió eso - Finalizó con una sonrisa nostálgica - Aunque... Kushina bien sería otra historia

Una gota bajó por la cabeza de Kakashi - Prefiero no imaginar eso


El pequeño puesto de Ichiraku Ramen era un lugar modesto sin duda, pero mantenía una clientela regular. Muchos grandes ninjas habían disfrutado del ramen del viejo Teuchi, incluso Hokages.
Naruto particularmente tenía una extraña fijación por comer allí. El ramen era su comida preferida, y aunque aquella tienda no quedaba precisamente cerca de su casa, ya que se encontraba en la zona residencial del centro, la frecuentaba religiosamente. Teuchi le había tomado un gran aprecio a través de los años, bautizándolo oficialmente como su cliente número uno. Ayame, su hija y una bella muchacha que había crecido trabajando junto a su padre siempre se alegraba de recibir al pequeño escandaloso en su tienda. Naruto, preso de los cambios hormonales propios de su edad, había contemplado a la muchacha con "esos" ojos mas de una vez, y se ruborizaba ligeramente cada vez que ella le sacudía los cabellos con afecto.
Aquella noche Naruto e Iruka comían sentados en la barra, el chunin había llevado al joven a cenar allí. Para ser francos, Iruka continuaba sintiendo aquella incertidumbre que se apoderó de él cuando el Hokage le informó lo que había sucedido. Cuando escuchó que Naruto había sido acusado de traición y encarcelado sintió una profunda desesperación.
Por un momento creyó que no podría enfrentarse al muchacho otra vez. Se sentía decepcionado, pero con él mismo mas que nada ¿cómo había sido tan tonto para no percibir lo que sucedía? Había preferido creer que Naruto se volvería un ninja y tendría un futuro brillante, pero aquella no era sino una fantasía. Las esperanzas que había depositado en el rubio no respondían a los deseos de este.
La voz de Naruto lo sacó de sus cavilaciones.

- Dame otro viejo! - Exclamó el joven con entusiasmo engullendo los últimos vestigios de su plato

- ¿Cómo puedes comer tanto Naruto? - Iruka lo observó genuinamente sorprendido

- Es que me estaba muriendo del hambre - Se quejó el rubio - Sólo me llevaron algo de pan duro en ese agujero, y sabía a mierda, y hoy no tuve mucho tiempo para comer

- Claro... - Iruka volvió a lamentarse la pensar en el mal rato que pasó el muchacho encerrado en los calabozos

Naruto dejó su plato intacto por un momento y paseó perdidamente sus ojos sobre él - Iruka-sensei... ¿no estás enfadado conmigo?

Iruka lo observó contrariado, el muchacho estaba claramente perturbado pese a que lo disimulaba. El chunin pensó un momento qué decirle, si bien no iba a dejar pasar la oportunidad de marcarle su error no pensaba darle la espalda, necesitaba guiarlo lo mejor que pudiera - Naruto dime algo ¿por qué intentaste convertirte en ninja en primer lugar?

El rubio lo observó confundido - Pues... no es como si hubiera tenido muchas opciones. Cuando me corrieron del orfanato el viejo Hokage dijo que podía inscribirme en la Academia, y que gracias a eso contaría con dinero suficiente para mis gastos - Era cierto, pensó Iruka, la aldea contaba con un fondo de manutención para los huérfanos que recibían entrenamiento ninja - Digo ¿qué opciones tenía? No terminé en un palacio, pero al menos evité la calle. Valió la pena

Iruka no pudo replicar nada en contra. Era cierto ¿qué opciones tenía aquel muchacho? Claro, las acciones del Hokage no habían sido fruto de puro altruismo. Naruto estaba destinado a ser una herramienta para la aldea desde su nacimiento - Escucha Naruto, si he de ser honesto contigo me has decepcionado. Lo que hiciste no fue una tontería, fue un delito grave y tuviste suerte de no perder la vida... Pero te conozco mejor que eso, y sé que puedes ser mejor - Iruka posó su mano en el hombro del rubio - Creó en ti Naruto, y no sólo por que sea mi trabajo como tu maestro - Bromeó - Sólo quiero que me prometas algo, pero debes cumplirlo. Nada de excusas esta vez

- ¿Qué? - Naruto lo miró visiblemente intrigado

- Intenta encontrar tu propio camino, uno del que puedas sentirte orgulloso

Naruto lo observó anonadado... tal vez ese podía ser su sueño. Sasuke y Sakura tenían el suyo, él tambien podía. Pero ¿era posible? ¿qué camino podía encontrar allí, donde solo le esperaba el rechazo? ¿Iruka pensaría lo mismo si ese camino lo llevaba lejos de Konoha? No se atrevió a preguntar aquello, no quería echar a perder el ánimo ni decepcionarlo otra vez.

- Más ramen viejo! - Exclamó el rubio riendo

- Naruto! - Iruka intentó detenerlo


Kizashi y Mebuki Haruno habían preparado todo un festín para su hija en honor a su mas reciente logro. El orgullo de sus padres era algo abrumador, pero Sakura estaba feliz de que estuvieran contentos. Cuando hace tantos años les reveló que su deseo era convertirse en ninja ambos lo habían tomado como un juego, pero conforme pasó el tiempo se dieron cuenta de cuan en serio hablaba su hija. No fue cosa fácil, pero finalmente le permitieron inscribirse en la academia. Un tatarabuelo de Mebuki había sido un ninja menor en tiempos donde las Aldeas ni siquiera existían, pero luego de eso nadie en su familia siguió ni remotamente un camino parecido. Cuando decidieron mudarse a Konoha no tuvo nada que ver con aquello; Sakura estaba en camino y a ambos les pareció una buena alternativa mudarse a Konoha, donde vivía la hermana menor de Mebuki quien desafortunadamente falleció durante el ataque del Zorro de Nueve Colas. Su madre nunca hablaba del tema, le resultaba demasiado doloroso. En fin, Sakura nació en la Aldea y aparentemente había heredado el linaje de su madre, aunque su cantidad de chakra no era nada destacable era suficiente para enlistarse en la Academia.

Kizashi, que era un hombre extravagante y animado felicitaba a su hija a cada rato - Vamos Sakura, tienes que comer ahora que eres una Ninja. Necesitas fuerza para eso!

- Esta bien papa, ya no puedo comer mas - Se excuso la pelirosa, en verdad había comido mas de lo que podía tolerar

- Aún no puedo creer que seas una ninja Sakura - Dijo su madre - Es algo tan irreal

- Ahora ves cuan en serio hablaba - Rió Sakura

- ¿Y qué tal fue tu primer día? - Preguntó Kizashi animado

- Bien, creo. Solo conocimos a nuestro sensei - Dijo sin poder quitarse el amargo gusto que le provocaba pensar en su sensei

- ¿Y quien es? - Pregunto Kizashi con interés

- Un Jonin llamado Hatake Kakashi, para ser sincera no me parece demasiado confiable - Suspiró la pelirosa frustrada. En verdad aquel extraño espantapájaros, como lo había llamado Naruto (y debía admitirlo, la había hecho reír), no se parecía a la imagen de lo que un sensei Jonin debía ser

- Ohh pues te equivocas - Le advirtió Kizashi con entusiasmo - Hatake Kakashi es un Ninja increíble según he oído. Uno de los mas fuertes de toda la aldea, una leyenda de la guerra pasada

Sakura se sorprendió de escuchar aquello, aunque conociendo a su padre era muy probable, sino seguro, que estuviera exagerando mas de la cuenta - Bueno, lo disimula muy bien entonces.

- ¿Y que hay de tus compañeros de equipo? Me gustaría conocerlos, quizá podrías invitarlos a cenar alguna vez - Sugirió su madre

- Ya veremos - Replicó nerviosa, de solo pensar en que Sasuke comiera en su casa se sentía presionada - Son dos: Sasuke y...

¿Uchiha Sasuke está en tu equipo? - Mebuki se mostró complacida de saber que el aclamado genio estaba junto a su hija, ello la haría sentir mas segura

- Si, así es - Le respondió Sakura orgullosa - Sasuke es muy talentoso, y seguro que podré aprender mucho junto a él - Aseguró con un ligero rubor en sus mejillas

- Eso seguro, he oído grandes cosas de ese joven ¿Y quien es el otro? - Preguntó casualmente mientras cortaba un trozo de comida

- Pues es alguien algo problemático, no es muy responsable. Pero al menos es bastante fuerte, se llama Naruto, nunca ha sido un estudiante modelo eso es seguro - Se quejó con algo de frustración, la falta de dedicación y el comportamiento de Naruto la sacaban de quicio

Sakura no se dio cuenta sino hasta que calló que el aire se había tornado pesado. Sus padres dejaron de comer y sus expresiones cambiaron, ya no parecían estar nada contentos.

- ¿Naruto dijiste? - Su madre repitió visiblemente nerviosa, Sakura solo atinó a asentir

Esta vez su padre empleó un tono moderadamente serio - Sakura, ten cuidado alrededor de ese chico - Le advirtió, impactandola con su actitud

- ¿Qué sucede? Ya sé que dije que es algo problemático, pero no es tan grave - Dijo a modo de broma intentando calmar los ánimos

- Ese chico no es de fiar. No sabes las cosas que hemos oído de él... - Dijo Kizashi con precaución, sabiendo lo que implicaba para su mujer aquello

- Escucha a tu padre Sakura. No sabes el daño que ese chico ha causado - La voz de su madre fue severa y contenía una disimulada rabia

Sakura decidió no contradecirlos. Después de todo, tenían razón, Naruto era alguien en verdad inconveniente. Siempre armaba escándalo y se metía en problemas, además de no tomarse nada en serio. Pero aún así, que sus padres conocieran su reputación era muy extraño, y aún más el tono de sus palabras.


El monumento a los caídos se erigió como recordatorio a aquellos ninjas que habían perdido la vida sirviendo a Konoha. La roca llevaba grabados los nombres de todos esos guerreros, muchos habían muerto prematuramente, no habían llegado a ser grandes héroes de guerra y sus historias no habían logrado convertirse en leyendas. Su recuerdo perduraba en la mente de aquellos con quienes habían compartido su tiempo, aquellos compañeros con quienes habían combatido codo a codo.
Aquel día el sol brillaba filtrando su luz entre las intermitentes nubes, desatando un baile de sombras sobre la tierra. La brisa fresca soplaba ligeramente transportando las hojas que recogía del suelo o de los árboles que cedían ante su fuerza. Kakashi y Rin contemplaban el memorial con serenidad, ambos acudían allí con frecuencia. Cada vez que la mujer regresaba a la Aldea lo visitaba sin falta. Hace muchos años Rin decidió dejar atrás su carrera de ninja, gracias a sus conocimientos médicos se había especializado en ser Doctora, y viajaba hacia todas partes donde pudiera ser de ayuda, por lo que pasaba mucho tiempo fuera.
Aquel día en particular, cuando el Jonin había llegado la mujer estaba depositando un ramo de flores al pie de la roca

- ¿Nervioso por tu primer día sensei? - Bromeó Rin

- Ya estoy comenzando a arrepentirme ¿no es una buena señal cierto?

- Eres Kakashi, no esperaba menos de ti - Suspiró Rin

- ¿En serio crees que es lo mejor? - Kakashi necesitaba escuchar su opinión

- Necesita un guía, no hay nadie mejor que tú para eso

- ¿Cómo estás tan segura? Yo no creo ser el indicado para eso. Rin, lo dices como si nunca hubiera perdido el camino

- Todos perdemos el camino a veces - Lo interrumpió la mujer - Tú lo sabes bien, es por eso que eres el indicado. Estoy segura que Minato sensei lo habría querido así

- Ya no estoy seguro de eso - Admitió Kakashi desanimado - Minato sensei tomó su decisión aquel día, eligió como el Cuarto Hokage. El destino de Naruto quedó sellado en ese momento... los Jinchuriki existen para ser las armas definitivas de sus aldeas, Minato sensei no era ignorante a esa verdad. Sabía a que vida estaba condenando a su hijo, cuales serían las consecuencias

- Pero él confiaba en que habría personas que estarían allí para ayudarlo, para protegerlo. Esos somos nosotros Kakashi, es nuestro deber- Exclamó Rin - Minato-sensei sabía lo que estaba haciendo, pero estoy seguro que confió en que Naruto podría controlar el poder del Nueve Colas algún día

- ¿Tú crees que eso sea posible?

Rin bajó la vista un momento

- Naruto... en que lío te metiste

- En el último según parece - Naruto respondió débilmente, sin fuerzas siquiera para reír

La mujer le dio un coscorrón con fuerza - No digas eso

- ¿Es la verdad, no? Esas momias me quieren muerto. Igual que todos

- Sandaime-sama no dejará que eso pase - Le aseguró Rin arrodillándose para quedar a su altura - Confía en mi

- Ya no importa... no tengo mucha vida para gastar de todos modos - Replicó sombríamente

- No digas tonterías Naruto, te digo que no vas a morir ¿me oyes?

- ¿Y por qué no? - El rubio la miró duramente - Soy un criminal, robé uno de los tesoros mas grandes de la aldea ¿por qué no lo harían? De seguro han matado gente por mucho menos que eso

- ¿Por qué lo hiciste Naruto? Sabías bien lo que significaba, sabías que estabas traicionando

- ¿Y qué? - La mirada de sus ojos casi hace retroceder a la mujer - ¿Te crees que me importa algo esta aldea de mierda? ¿por qué habría de hacerlo? Planeaba obtener dinero y largarme de aquí, es por eso que lo hice. Toda esa basura de los ninjas, proteger la aldea, honor, deber, no son mas que mentiras estúpidas!

- ¡No digas eso Naruto, no sabes

- ¡Tú lo sabes, tu renunciaste a ser ninja, sabes que es una idiotez, todos en esta aldea son una

Una sonora bofetada calló al rubio - Detente. No tienes idea... no dejaré que insultes la memoria de las personas que dieron su vida por esta aldea y su gente - Remarcó Rin agitada con voz quebradiza

- ¿Y qué hay de la mía? - La voz de Naruto sonó apenas a un murmullo

- ¿Qué? - Rin lo miró sorprendida

- Mi vida también - Dijo con una voz cargada de desprecio - ¿No estoy loco verdad? Creí que lo estaba, creí que si no pensaba en eso, si no hablaba de eso... Ahora lo entiendo por fin

- Naruto ¿qué...

- No soy tan idiota, todos me miran... tú, Kakashi, me vigilan. Todo este tiempo creí que era sólo yo... pero no es así ¿verdad? Tú lo sabes, hasta el jodido panadero lo sabe. Todos menos yo ¿es él verdad?

- Naruto - Rin lo observó confundida, esperando lo peor

- Es ese monstruo.. es el Zorro de Nueve Colas. No lo entiendo...

La mujer se quedó paralizada, Naruto lo sabía ¿por cuanto tiempo...? ¿cómo? La situación se había vuelto en su contra, ¿qué podía decirle al muchacho para reafirmar su confianza? Ella sabía que debió decírselo hace mucho tiempo, pero no podía ¿Acaso Naruto pensaba que ella lo vigilaba? No era sino ahora que se daba cuenta de la tormenta que debía ser la cabeza del chico

- N-Naruto - Sus ojos amenazaban con derramar lágrimas - L-lo siento - Fue lo único que pudo decir

- Ya no importa... nada importa. No me interesa nada ... estoy cansado de engañarme...los humanos somos patéticos verdad? - Rió amargamente - Sólo quería largarme de esta mugre de Aldea y ser libre... no quiero ser un monstruo

Rin lo abrazó con fuerza derramando las lágrimas que ya no pudo retener - No digas eso... no es cierto - Pudo sentir su hombro humedecerse con las lágrimas del muchacho - Lo siento de verdad, nada es como debería ser. Pero tú vida no va a terminar, no ahora; sólo debes resistir un poco más, tienes que ir hacia delante, sé que tienes la fuerza. Vas a ser alguien grande Naruto, lo sé - Naruto no dijo nada, sólo continuo refugiándose en ella, llorando silenciosamente - Ojalá tus padres estuvieran aquí

- Sí, creo que puede hacerlo

- No soy la persona indicada para eso Rin; entrenar un jinchuriki no es mi área de especialidad

- Sólo enséñale como al resto, aún falta mucho para eso. Necesita aprender a controlar su chakra, el sello de Minato sensei continúa funcionando como siempre así que no tendrá problemas

Kakashi suspiró pesadamente - Honestamente creo que esos niños necesitan un psiquiatra, no un sensei - Replicó quejumbrosamente - Un Uchiha arrogante, una niña rígida y un sociópata... no precisamente material de primera

- No seas así - Lo consoló con amabilidad - Recuerdo que nosotros tampoco tuvimos el mejor comienzo. Un arrogante y estirado - Miró a Kakashi con una sonrisa burlona - Una insegura, aunque asombrosa muchacha - Se alabó con orgullo - Y un Uchiha testarudo y cabezadura - Sus ojos se posaron en la roca y sus labios se curvaron en una sonrisa cargada de nostalgia - Pero logramos ser un buen equipo al final...

- Tuvimos un buen sensei - Agregó Kakashi

- Y esos chicos también. Aunque quizás necesita pulir un poco más su actitud - Rió la mujer recuperando su humor. Un silencio tranquilo se instaló en el ambiente por unos momentos - ¿Viniste para que te dé suerte?

- Algo así - Admitió Kakashi - Obito hubiera sido un gran sensei

- Si, lo sé...


Kakashi había citado al equipo 7 en el puente Kanae a las 8:00. Ya eran pasadas las 9, y sólo la mitad del equipo se había reunido, ergo Sasuke y Sakura eran los únicos presentes. La pelirosa había dejado su paciencia un cuarto de hora atrás, mientras que Sasuke se mantenía en su postura usual descansando contra el barandal.

- Sasuke... ¿tú conoces a Kakashi-sensei cierto? ¿siempre es así? - Preguntó la pelirosa conteniendo su enojo

- Si, usualmente - Contestó cortadamente - Aunque esperaba que se tomara esto con más seriedad

- Ya veo - Refunfuño Sakura molesta - Me lo temía, cuando se aparezca le diré lo que pienso de su actitud. Si quiero ser una buena ninja algún día no puedo depender de un sujeto como él que no se toma con seriedad su trabajo - Declaró con enojo e impotencia - Digo ¿qué clase de ninja llega mas de una hora tarde a cumplir su deber? Se supone que es un Jonin ¿cómo llegó a serlo siendo tan descuidado?!

Sakura continuó quejándose contra Kakashi, pero Sasuke ya no podía entender sus palabras, estaba completamente aturdido y parecía que la pelirosa no pensaba detenerse pronto. El Uchiha se sintió acorralado.

- Y Naruto también - Continuó Sakura, dirigiendo su enojo hacia su otro compañero - Pensé que al menos intentaría tomarse esto en serio , pero ni siquiera llega a tiempo. Es igual que en la Academia, siempre ha sido así, actuando como si nada le importara, ese

- ¿Tonto? - Intervino una voz sugerente. Sakura giró sorprendida para encontrarse al rubio observándola despreocupadamente como de costumbre y comenzó a balbucear intentando rectificarse, pero no logró decir nada coherente - Te equivocas, sabes? No es un acto, de veras me da igual - Le guiñó un ojo sonriendo soberbiamente mientras se sentaba en uno de los barandales

- Hasta que llegas - Intervino Sasuke, salvando a la avergonzada kunoichi y aliviando el aire

- Heme aquí - Se encogió de hombros el rubio

- Tarde - Remarcó Sakura recuperando su carácter

- ¿De veras? - Replicó Naruto con sarcasmo - ¿Ves a Kakashi por aquí genia? Aunque llegara un segundo antes que él seguiría estando a tiempo - Sonrió burlonamente. Sakura no pudo replicarle nada, ya que a su cínica manera estaba en lo cierto. Con toda la inteligencia que tenía la pelirosa no podía contrarrestar el ingenio del rubio que podía sobreponerse a ella con facilidad - Además iba a llegar antes, pero tuve un ligero contratiempo - Agregó sin importancia

- ¿Qué clase de contratiempo?

- Ahí estas gusano! - Un estruendoso grito femenino atrajo la atención de los genin. Se trataba de una mujer joven, de unos 24 años. Vestía un abrigo marrón abierto que dejaba apreciar su exuberante figura a través de la ligera malla de red ceñida a su cuerpo. Su cabello morado estaba recogido en una coleta alborotada, y sus ojos grisaceos se posaron sobre Naruto brillando con ansias de sangre

Naruto apenas pudo hablar debido al nudo en su garganta - Bueno... no tan pequeño tal vez - Se corrigió débilmente - Anko! sólo bromeaba, lo sabes verdad? - Exclamó con una sonrisa inocente y una voz infantil, intentando disuadir las intenciones asesinas de su perseguidora, pero no parecía surtir efecto. La mujer se acercaba a paso firme y Naruto no tenía a donde correr, Sakura se alejó de su paso aterrada, e incluso Sasuke no pudo reprimir la gota de sudor que bajó por su rostro

- Esta vez no te salvas enano - Tomó a Naruto por el cuello de su remera alzándolo sobre su cabeza mientras liberaba un instinto asesino que hacía temblar a los Genin

Naruto suspiró derrotado, había caído - Está bien, me tienes - Dijo sin inmutarse - Tarde - Agregó con una pequeña sonrisa de satisfacción

- Bueno, veo que están entretenidos. Pero es hora de ponerse a trabajar - De la nada la voz de Kakashi atrajo la atención de todos - Anko, lo siento pero necesito a mi subordinado en condiciones aptas para el trabajo

- Si, claro. Es todo tuyo luego de que me encargue de él - Replicó sin apartar la mirada hambrienta de su presa

- Desafortunadamente si lo matas no podrá cumplir sus deberes. Así que tendrás que esperar a mas tarde - Le aclaró Kakashi con una tranquila seriedad

Anko refunfuño unos momentos antes de soltar al muchacho - Tienes suerte, pero mejor cuídate - Una expresión maniática se pintó en su rostro - No me verás venir - Desapareció tras soltar aquella mortal amenaza. Naruto sintió un estremecedor escalofrió

- Naruto, pensar que por un momento creí que te mantendrías alejado de problemas - Suspiró Kakashi

- No es mi culpa que ella no quiera pagar sus apuestas - Se defendió el rubio

- Y de seguro eso fue todo - Kakashi lo miró arqueando una ceja

- Bueno... - Naruto se llevó las manos a la cabeza - Tal vez me colé en su casa, y tal vez ella justo se estaba bañando, y sólo tal vez se me ocurrió que... - Desvió la mirada - No me hagas recordarlo o tendré que sentarme - La cara de Sakura se puso roja al captar la indirecta

- "Este chico es un manojo de hormonas, será mejor buscar la manera de canalizar esa energía positivamente" - Pensó sacudiendo su cabeza - Bueno, suficientes tonterías por un día. Hora de moverse

- ¿Qué se supone que hagamos? - Inquirió Sasuke

Kakashi sólo respondió con una gran sonrisa


La historia tiene mas de un protagonista, o mejor dicho existe mas que una historia, cada individuo posee su propia historia y esta se entrelaza inevitablemente con las de otros, dando forma a este mundo. Mientras el equipo 7 iniciaba su camino, otras historias continuaban escribiendo sus paginas.
En un lugar remoto, mas allá del País del Fuego una pequeña villa desaparecía bajo el calor de las llamas. El fuego ardía intensamente, desmoronando las casas y convirtiendo sus restos en cenizas. Los cuerpos eran devorados por el calor perdiendo los vestigios de su humanidad. Era un paisaje de muerte y desolación.

- Hermoso - La joven contemplaba con excitación el panorama, las llamas habían hechizado sus ojos ambarinos que observaban con fascinación cómo la destrucción se abría paso. Los gritos habían cesado hace horas, y sólo quedaba el incesante crepitar de los restos en llamas

- ¡Niña! - Una voz interrumpió su trance. El hombre había divisado las llamas desde lejos y se encontró con el terrible escenario. No encontró sobrevivientes, hasta que notó a la jovencita de pie sobre la colina y se dirigió hacia ella. Al parecer era una niña de no mas de trece años, de contextura liviana, cabello verde y tez morena - Niña - Repitió el hombre preocupado, ya que la joven continuaba dándole la espalda. Extendió suavemente su mano hacia ella - Ni... - Las palabras se le atascaron en la garganta al sentir una aguda punzada en su vientre. Sin previo aviso, una grotesca extremidad lo había atravesado de lado a lado elevándolo en el aire, antes de poder siquiera notarlo ya había perdido la vida

- Shhh... - La joven pidió silencio apretando su índice contra sus labios, aún si voltear. La sangre del hombre había salpicado su cuerpo, pero no pareció interesarle - Estoy viendo el espectáculo - Declaró con un tono infantil y una sonrisa de emoción, mientras en sus ojos brillaba una chispa de satisfacción demencial. La extremidad retrocedió dejando caer el cuerpo inerte del hombre a sus pies - Bueno, suficiente diversión - Exclamó desperezándose - Es hora de reunir a la familia - Con la sonrisa de una niña inocente dio media vuelta, dejando que las llamas terminaran su trabajo


- Excelente muchachos, lo están haciendo muy bien - El Jonin los felicitó mecánicamente otra vez, sin siquiera despegar su ojo del pequeño libro que leía cómodamente a la sombra de un árbol

- Bien, soy el único que piensa que esto es una completa estupidez - Se quejó el rubio arrojando su martillo al suelo

- Por esta única vez estoy de acuerdo contigo - Lo secundó Sasuke visiblemente irritado

- Muchachos mejor terminemos con esto, no nos falta demasiado - Sakura intentó calmarlos mientras continuaba pintando con ahínco la pared de madera

- La última vez que revisé eramos ninjas Sakura, no jodidos carpinteros - Naruto se quejó molesto

- Naruto se supone que comencemos nuestro trabajo cumpliendo pequeñas misiones, así es como funciona el sistema - Replicó irritada la pelirosa - ¿Qué nunca escuchas nada?!

- No me interesa eso, además ¿cómo puedes llamarle misión a esto? ¿que harás cuando te enfrentes con un ninja enemigo, arrojarle pintura a la cara? - Exclamó sacudiendo su brocha. Ambos clavaron sus ojos en el otro sacándose chispas

- Eres un bobo, necio - Atacó Sakura

- Tonta, mimada - Devolvió el rubio

- ¡Idiota!

- ¡Estirada!

- Genial, ahí van de nuevo - Se quejó Sasuke revoleando sus ojos - Suficiente ustedes - Intervino

- ¿Qué, tu también quieres un poco? - Lo amenazó el rubio con la brocha

- Realmente te lo estás buscando idiota - Exclamó Sasuke perdiendo la paciencia

- Deténganse! - Esta vez fue Sakura quien intervino

- ¿Qué es todo ese griterío? - Aquellos quejidos despertaron al Jonin de su leve sueño - Esos chicos no van hacia ninguna parte - Se quejó observando la escena. Los tres miembros del equipo prácticamente rodaban por el suelo - Suficiente - Dijo apareciendo frente a ellos - ¿Qué creen que hacen?

- Todo es culpa de Naruto - Se quejó Sakura - No hace mas que flojear y se la pasa molestándonos - Lo acusó molesta

Kakashi suspiró intentando mantener la paciencia - ¿Naruto qué tienes que decir en tu defensa?

- ¿Eh? - El rubio se llevó las manos a la cabeza con indiferencia - Lo que dijo ella - Dijo sin importancia

- Lo ve, es un tonto! - La pelirosa comenzó el griterío otra vez

- Kakashi esto es una pérdida de tiempo, no puedes tenerme haciendo estas tonterías - La voz de Sasuke se sumó al desorden y el griterío continuó

- Bueno suficiente! ¿qué creen que están haciendo? ya no son niños, ahora son shinobis de Konoha, empiecen a comportarse como tales - Los regañó severamente

- ¿En serio? - Replicó Naruto sarcásticamente - Entonces para qué nos das trabajo de niños?

- Esta cinta prueba que soy un ninja - Intervino Sasuke - Empieza a tomarme como tal entonces - Exigió demandante

- Ustedes mocosos no tienen idea de lo que significa ser un verdadero ninja. Y dudo que lo entiendan pronto

- Ciertamente no debe ser pintar una casita - Murmuró el rubio

- Suficiente ¿creen qué son grandes y talentosos ninjas? Entonces mañana lo demostrarán en una misión real, y entonces veremos de qué están hechos

- ¡Bien! - Sasuke y Naruto aceptaron desafiantes

- Estos dos harán que me maten - Pensó Sakura con horror

- Ahora mejor terminen con eso - El Jonin desapareció dejándolos a solas

Los tres quedaron en absoluto silencio, cada uno presa de su propio humor. Sakura tomó su brocha y continuó pintando. Sasuke siguió martillando hasta que la voz de Naruto rompió el silencio

- Tengo hambre - Dijo simplemente

Ambos compañeros lo miraron con la gota gorda en sus cabezas - Aguántate - Le espetó Sakura retomando su labor

- Pero tengo hambre ahora - Continuó el rubio

- Mira Naruto - Una vena palpitante en la cabeza de Sakura amenazaba con estallar - Si prometes terminar esto sin meter la pata ni quejarte una sola vez entonces yo misma te comprare la comida ¿trato hecho?

Naruto la contempló inexpresivamente un momento hasta que una sonrisa confiada se plantó en su rostro - Ya vas - Aceptó y volvió al trabajo - ¿No te lo dije Sasuke? Tanto hacerse la dura y sólo quería pedirme una cita

Un martillo chocó contra el rubio derribándolo - Idiota!


- ¿Ramen, en serio Naruto? - Se quejó Sakura, el rubio se encogió de hombros y entro en la tienda

Los Genin habían terminado su primera misión y ahora "celebraban" con una merecida comida. Como Sakura había acordado pagaría por la comida de Naruto, un precio justo por hacerlo trabajar. Sasuke se había unido, no precisamente por tener ganas pero tanto ajetreo le había abierto el apetito y no rehusó la invitación de la pelirosa.

- Valla, pero si es mi mejor cliente - El hombre mayor saludó a Naruto con una gran sonrisa

- Qué hay Teuchi - Naruto devolvió el gesto

- Esperaba que vinieras hoy, he estado trabajando en un nuevo sabor. Sé que sabrás apreciarlo

- Claro que sí - Los ojos de Naruto se iluminaron como bombillas

- Oh veo que traes compañía - Sonrío el anciano al notar a sus compañeros - Tomen asiento, en seguida los atenderé

Sasuke y Sakura devolvieron la cortesía y tomaron asiento algo abrumados por la amabilidad del hombre

- Así que Naruto... vienes seguido por aquí puedo ver - Comentó Sakura

- Claro, nadie hace el Ramen como Ichiraku, es el mejor lugar para comer, es mi favorito de toda la aldea

- De veras - Agregó Sasuke con sarcasmo

- Naruto, me pareció que eras tú ¿como estás? - Ayame refregó sus cabellos con cariño

- Ho-hola Ayame - Replicó avergonzado mientras se ruborizaba ligeramente. Sasuke y Sakura rieron por lo bajo y les dirigió una mirada molesta

- Valla, trajiste algunos clientes más, me alegro ¿y qué les sirvo muchachos? - Les tomó las ordenes con rapidez - Bien, enseguida se los traigo

- Ni una palabra - Les advirtió el rubio amenazadoramente, pero la sonrisa no se les quitó a ninguno

- No dije nada - Replicó Sasuke haciéndose el desentendido, pero con un gesto burlón

- Había visto este lugar antes, pero esta es la primera vez que entro - Comentó Sakura, apreciando la atmósfera

- ¿Cómo puede ser? Ustedes realmente no tienen caso - El rubio se llevó una mano a la frente con frustración

- Mira quien lo dice - Replicó Sakura revoleando sus ojos

- Ahhh tengo tanta hambre! - Naruto se dejó caer sobre el mostrador

- Son solo cinco minutos, aguantate! Honestamente Naruto, nunca había conocido a alguien con tan poco autocontrol - Le reprochó Sakura

- Si gracias, tú también eres muy linda - Replicó sarcásticamente

Ayame regresó con sus órdenes y las dispuso sobre la barra. Naruto no esperó un segundo y comenzó a devorar su plato tras agradecer estrepitosamente. Sasuke y Sakura se llevaron una sorpresa al notar que el Ramen estaba de hecho muy sabroso.

- ¿Esto es Ramen ordinario? - Sakura quedó asombrada por la mezcla de sabores

- Es... sabroso - Sasuke no creía haber probado un Ramen con aquel sabor tan elaborado

- Ja, se los dije - Exclamó Naruto con orgullo - Ichiraku tiene el mejor Ramen de todos. A propósito este sabor nuevo es genial, Ayame dale mis felicitaciones al viejo, esta vez se pasó

- Gracias Naruto, sé que lo pondrás muy contento - Le agradeció la muchacha nuevamente con una sonrisa antes de retirarse a la parte de atrás

- Así que... mañana tendremos una misión real - Comentó Sakura insegura - ¿Qué creen que quiso decir Kakashi-sensei con eso?

- Conociendo a Kakashi tendrá en mente algo que ponga a prueba nuestras capacidades físicas y mentales - Razonó Sasuke

- Seguro que peleas a muerte o algo así - Naruto se encogió de hombros antes de engullir un gran bocado

- Naruto no digas eso - Se alarmó la pelirosa - ¿Como puedes decirlo tan tranquilo, qué tal si de verdad nos metemos en un combate real?

Naruto la miró confundido - ¿No es eso de lo que se trata ser un ninja? Se supone que pondremos nuestras vidas en peligro, creí que sabrías eso. Para ser una alumna de 10 no eres muy lista - Dijo tranquilamente

Sakura estaba a punto de contestar el insulto pero Sasuke intervino - Así es. No estamos jugando a ser ninjas, ya lo somos. Quiero que entiendan eso si vamos a estar en el mismo equipo, la academia quedó atrás - Dijo severamente y Sakura bajó la vista apenada

Naruto arqueó una ceja - ¿No acabo de decirlo?


- ¿Una prueba dices Kakashi? - Sarutobi lo observó intrigado

- Algo así. Necesito ponerlos en su lugar si vamos a seguir con esto

- Jmjm ¿y que tienes en mente? - El Hokage preguntó riendo levemente

- Honestamente no lo pensé mucho, sólo que esos mocosos me exasperaron. Improvisaré algo supongo

- Kakashi realmente haces honor a tu reputación - Bromeó Sarutobi sacudiendo su cabeza

- Creo que intentaré algo extremo - Kakashi se puso a pensar un momento - Sasuke está demasiado centrado en sí mismo, es algo arrogante y no toma en consideración a los demás, es un Uchiha después de todo. Sakura parece ser la mas dispuesta, pero es algo insegura y parece ser del tipo que se apega demasiado a las reglas. Y Naruto... ya lo conoce, no le preocupa nada y fastidia a los demás cuando tiene oportunidad, está demasiado seguro de su propia fuerza. Si quiero inculcarles espíritu de equipo a estos chicos debo llevarlos al límite, una situación de vida o muerte que solo puedan superar uniendo fuerzas

- Me pregunto qué clase de peligro podrías idear para lograr eso

- Ohh, tengo a alguien en mente

Sarutobi sonrió - Ya veo


Naruto se alistó a su paso. No tenía demasiada prisa, aunque la hora a la que había sido citado acababa de pasársele hace un momento. Se puso sus pantalones oscuros que le llegaban hasta las rodillas, su remera negra de mangas cortas y su chaleco anaranjado y negro sin mangas que usaba abierto. Estaba por salir cuando vio su bandana sobre la mesa, tras contemplarla un rato suspiró - Supongo que debo llevarla

Al llegar al puente vio que Sakura y Sasuke ya estaban allí. El Uchiha estaba descansando contra el barandal, como siempre. Pero la pelirosa se veía diferente, para empezar no se molestó en regañarlo cuando apareció, y además tenía la mirada baja y parecía desanimada.

- ¿Qué hay? - Saludó a sus compañeros - Kakashi no llega todavía verdad? - Preguntó mientras bostezaba

- ¿Tú qué crees? - Replicó Sasuke

- Pues, que se supone que un Jonin debería tomarse su trabajo con seriedad, no Sakura? - Se dirigió a su compañera intentando fastidiarla un poco

- Cierto - Replicó Sakura sin cambiar su actitud

- ¿Y a esta que le pasa hoy? Ya debería estar bombardeando nuestros oídos a estas alturas - Se preguntó intrigado contemplando a Sakura - ¿Para qué diablos llegan temprano ustedes de todos modos?

Sasuke se encogió de hombros sin decir nada. Sakura respondió cortante - Es nuestro deber

El rubio se le acercó quedando frente a ella - ¿Y a ti qué te pasa hoy? - Preguntó acercándose lo suficiente para incomodar su espacio personal y la observó minuciosamente

- N-nada - Contestó nerviosa por su proximidad y lo alejó de un empujón - No te me acerques tanto idiota!

Naruto la observó pensativo un momento, y una sonrisa burlona se pintó en su rostro - Bien, se me ocurren dos cosas. Una, y las mas probable: estas enamorada de mí y estas pensando como decírmelo - Declaró con confianza - O dos: estas asustada - La reacción de la pelirosa la delató y Naruto acentuó mas su sonrisa - Jaja, si es eso

- Cállate, claro que no - Se defendió la pelirosa intentando ocultar su verguenza

- Pero si es obvio - Reafirmó Naruto - Pero no te entiendo ¿qué no te tienes confianza? ¿tan débil eres?

Sakura se enojaba cada vez más, pero se sentía intimidada de que pudiera ver a través de ella tan fácilmente

- Suficiente Naruto - Intervino Sasuke

- No. Vamos Sakura dímelo - Le exigió

- Cierra el pico - Le advirtió la pelirosa visiblemente furiosa

- Lo sabía - Suspiró Naruto - Eres puro ruido, toda esa tontería de querer demostrar que eres una gran ninja y eso... mentira

Aquello fue el colmo. El puño de Sakura conectó con su rostro y lo derribó. Un hilo de sangre cayó de su boca, pero no pareció inmutarse por aquello.

Sakura respiraba agitadamente y lo miraba con furia - Claro que es cierto. Voy a demostrar que puedo ser una gran kunoichi, superaré cada maldita prueba que me den, cumpliré todas las misiones y probaré que valgo tanto como los demás. Shannaro!

Naruto rió ligeramente y se limpió la sangre - Jeje, eso suena mas a la chillona que conozco - Se puso de pie tranquilo - Si golpeas así no sé de que tanto te preocupas - Confesó quejándose mientras sobaba su rostro

Sasuke meneó su cabeza con una media sonrisa. Sakura miró sorprendida a Naruto - ¿Qué...

- Si vuelves a acobardarte recuerda lo que acabas de decir, así entraras en razón chiclosa - Dijo escupiendo la sangre que le quedaba en la boca

¿Acaso Naruto la había ayudado? Ni siquiera parecía importarle que lo hubiese golpeado - Naruto...

- Además, tienes a un ninja de primera en tu equipo - Dijo encogiéndose de hombros - No es necesario preocuparse

Sakura rió aún sin creérselo - Claro, Sasuke está con nosotros, no tengo nada que temer - Replicó para fastidiarlo

- Eso no fue gracioso - Le aclaró el rubio

- Bien, veo que están muy animados hoy - Kakashi apareció de repente - Tenemos trabajo