Capítulo 25: Retribución.
Afueras del centro comercial de Echo Creek, 3:10 pm.
Desde lo alto de un edificio medianamente grande, Rowen estaba sentado en la orilla dirigiendo su vista al estacionamiento del centro comercial. Fácilmente reconoció el primitivo automóvil que la familia Díaz utilizaba para transportarse, y lo siguió brevemente con sus ojos hasta que estuvieron fuera de alcance. No tenía caso seguirlos, ya sabía los detalles del vehículo, como su color y número de identificación en la parte trasera. Mob y Abi hicieron bien su trabajo al investigar, por lo que sería muy fácil localizarlos en caso de que intentaran huir.
Sin embargo, no hacía falta. El chico, a pesar de su tremenda ignorancia, había mostrado buenas agallas para su edad, al desafiarlo abiertamente sin considerar las consecuencias de lo que ocurriría después. Sabía que solo necesitaba darle ese pequeño ¨empujón¨ para que se olvidara de lo mundano y aceptara ir con ellos. Si no, siempre estaba la opción de extraer su fuente de magia para dársela a alguien más competente, y que sepa seguir órdenes para variar. Su cabeza no tendría tanta paciencia para soportar a otro Mobius en el equipo.
Solo para que ese plan funcione, habría que exponer la verdadera naturaleza del chico y con ello, su magia.
Pero no había ninguna necesidad de llegar a esas alturas aun, había un riego enorme de que el chico muriera en el proceso y con ello esa habilidad tan rara desaparezca con él. Todo sería más sencillo si supiera qué relación tiene con la antigua renegada Mewniana y su monstruo, o por lo menos, como demonios consiguió dominar un tipo de magia que se supone, debió haberlo matado.
Por ahora si todo sale bien, el chico tendrá que cortar con todo lo que lo ligue a la Tierra y eventualmente también con Mewni. Solo así estará preparado para la gran hazaña.
Ahora, solo hay que darle un buen incentivo para que el chico venga a él por cuenta propia y sabía exactamente cómo hacerlo.
Entonces, acerco su muñeca al rostro, desplegando una pequeña pantalla holográfica de la cual apareció el rostro de Abigail.
-Rowen, ¿Qué ocurrió con el chico? No… destruiste nada ¿cierto?- Murmuro la joven de forma indiferente.
-Como era de esperarse, el mocoso es un idiota y no acepto los términos que le dije. ¿Y de que te preocupas? Yo ya no hago esas cosas… no sin una buena razón.- Respondió el citanio con una mueca torcida, como si intentara bromear.
-Menos mal… A propósito, te dije que la diplomacia es poco práctica, reducimos nuestra eficiencia hasta un 33%. Si dices que este chico es tan útil como crees, deberíamos simplemente llevárnoslo y ahorrarnos problemas.- La chica dijo estas aclaraciones sin contemplación, al parecer es más directa con sus objetivos a diferencia de sus compañeros.
-Te entiendo, pero si lo hacemos de otro modo puede ser perjudicial para nosotros, además, aún falta continuar con las medidas de respaldo.- Murmuro Rowen mostrándose despreocupado y enviando ciertas coordenadas a su camarada. -Es hora de utilizar su investigación. Reúnete con Mob, quiero que ambos busquen, encuentren y traigan a la base a los objetivos secundarios. Tienen dos días para hacerlo, y les doy total libertad en sus medios. Solo eviten la violencia en este caso, de eso me encargo yo.-
-Entendido, considéralo hecho.- La joven respondió de forma respetuosa, pero había cierta duda en su rostro que no tardo en expresar. - En mi opinión, creo que nos estamos apresurando un poco a ese plan Rowen, pero se hará como tú digas.-
-Gracias Abi, y créeme, lo sé. Pero si todo sale según lo planeado nos ahorraría muchos años de investigación y puede que podamos terminar todo de una vez por todas.-
-Muy bien, avisare a Mobius y nos pondremos en marcha. ¿Ya vienes de vuelta a la base?-
-Sí… no tardare mucho en llegar, estar rodeado de humanos me fastidia. Voy en camino.-
Rowen estaba a punto de terminar la comunicación pero fue interrumpido por la peliverde.
-Oh… casi lo olvido, Mob preparo la mayoría de nuestras provisiones con su cinética cuando yo meditaba y… bueno, no termino muy bien. Al menos no en algo comestible para nosotros… y ya le di una reprimenda fuerte por su osadía.- Ella parecía estar molesta, al meditar era el único momento del día en el que no se percataba de nada a su alrededor, en especial cuando su compañero hacia algo estúpido.
-Mierda… ¿en serio? Tendré que buscar más en la cuidad entonces. Gracias, nos acabas de salvar la vida y me ahorraste la molestia de darle una lección al idiota. Oye, ¿Quieres algo en particular?-
-Solo fruta está bien... la de este planeta es irregularmente dulce, me agrada.- Abi mostro una muy leve sonrisa, delatando que empezaba a gustarle la comida de la Tierra.
-Bien, yo me encargo. En cuanto tengas resultados de los objetivos envíamelos lo más pronto posible.-
-De acuerdo, estamos en contacto.-
Después de esas palabras, la comunicación fue cortada de inmediato, indicando que probablemente, ella ya estaría en marcha con la misión. Siempre tan eficiente y sin complicaciones, no por nada era la segunda al mando, podría confiarle su propia vida sin dudarlo. Rowen a veces pensaba que todo sería más fácil si todo el mundo fuera como Abi, se ahorraría demasiadas molestias. Así que aprovechando el tiempo, el buscaría la mejor fruta de la ciudad.
Nadie tiene el valor para decir que el no cuida de los suyos.
Casa de los Diaz
Habitación de Star, 3:37 pm.
No tardaron mucho tiempo en volver a casa, a pesar de que fuera fin de semana, el tráfico de la ciudad era lo bastante fluido para poder llegar antes. Después de lo ocurrido en el centro comercial, Marco tenía que decirle todo a Star para que pudieran planear una forma de defenderse. Ya no se trataba de ataques al azar como solía hacerlo Ludo, ahora se trataba de una amenaza tan real y peligrosa que era difícil de explicar.
Sin embargo, lo que más le molestaba a Marco fue el hecho de que personas como Rowen lo buscaran por su magia heredada. Él no tenía de qué se trataba esta ¨hazaña¨ de la que el citanio hablaba y en la que quería incluirlo, pero no le podía interesar en lo más mínimo, en especial después de enterarse de las cosas que él hacía para ganarse la vida, por así decirlo. Personas como él y sus maniáticos compañeros solo podía significar problemas…
Ahora, ya estando a solas, Marco, Star y Janna, tomaron asiento en las alfombrillas de su habitación, para poder hablar de lo sucedido. Usualmente, el chico hubiera preferido decirle solamente a Star lo que ocurrió, pero hasta estas alturas Janna ya estaba tan involucrada en el asunto como ellos. Aunque conociéndola, ella se habría enterado de todos modos por sus propios medios, inusuales… pero efectivos. Aunque él realmente preferiría que nadie de los que aprecia se involucrara en esta situación, después de ver el resultado con la lucha que tuvo ella antes, era más que obvio que sus nuevos ¨enemigos¨ no eran ningún juego.
La primera en hablar fue Star.
-Bien, ya estamos aquí, ¿puedes decirnos que ocurrió?- Pregunto ella claramente preocupada.
Marco dejo salir un breve suspiro.
-Pues parece… que estos sujetos me buscan a mí… y quieren que me una a ellos.- El chico decidió que era mejor decir lo ocurrido de forma clara, no había ninguna necesidad de ocultar algo.
Star por su parte, trago un poco de saliva. No esperaba que Marco se enterara tan pronto de que lo buscaban a él y mucho menos que el líder de ellos se lo dijera en persona, pero lo que no sabía es que lo intentaban reclutar, lo cual le pareció sumamente extraño. Si lo querían de su lado, ¿entonces porque lo atacaron y a ella también?
Janna en cambio, llevo los dedos de su mano a su barbilla, pensativa.
-Ya veo, debe de ser por esa magia oscura que tienes ahora… quizás por eso quieren reclutarte.-
-Así es, solo que después de conocer al líder… me di cuenta de que no son precisamente buenas personas. Me ofreció como paga… bueno…- El chico se avergonzó un poco al recordar lo que le ofrecieron. -Hacer lo que quisiera en cualquier dimensión… y… por así decirlo, libertinaje con otras mujeres…-
-¿Y lo rechazaste? Porque cualquier otro en tu lugar habría aceptado sin rechistar.- Pregunto Janna haciendo una mueca divertida.
-¡POR SUPUESTO! ¿COMO PODRIA ACEPTAR ALGO ASI?- Exclamo Marco subiendo el tono de su voz.
-Relájate, sé que eres demasiado cohibido para algo como eso. Además, se nota a leguas que tu solamente quieres a Star…- Murmuró la pelinegra sonriendo maliciosamente.
Star en si solo guardo silencio, sonrojándose un poco, pero aún se veía algo preocupada por lo que acaba de escuchar.
-Obviamente… pero bueno, deberíamos concentrarnos en esto por ahora. Además… ¿debo interpretar eso como un cumplido?- Marco trato de ocultar un poco su leve sonrojo. Sabía que debió contarle esto solamente a Star.
-Da igual, eso no fue lo único, parte de lo que hablo este sujeto me pareció bastante perturbador. Una de las cosas que dijo fue… solo los que devoran sobreviven, mientras que los débiles caen. No sé cómo tomarme esas palabras…- Murmuro Marco, tratando de no mostrarse muy alterado por la situación.
-Acaso… ¿son caníbales?- Pregunto Star, al reconocer ese tipo de salvaje filosofía.
Tanto Marco como Janna miraron a la rubia perplejos. No porque les sorprendiera su respuesta, si no porque sabiendo tan poco de los citanios, incluso podría ser una posibilidad.
-Quizás, no estoy seguro. No tienen la pinta de ser salvajes, pero hay algo que me preocupa aún más. Hasta ahora solo sabemos lo que hemos visto de ellos, como los poderes de Mobius y la magia de la chica con la que se toparon en misión compras.-
-Abigail…- Murmuro Star frunciendo el ceño, mientras que Janna rascaba su cabeza, tratando por primera vez de aparentar indiferencia.
-Como se llame, el punto es que uno usaba energía que salía de sus ojos, la otra de algún modo podía usar fuego y hielo, además de moverse a una velocidad increíble, pero al menos se las arreglaron para salir de ahí y me alegro por eso.- Replanteo Marco, analizando toda la información que tuviera disponible.
Star por su parte, debatía consigo misma su era buena idea decir lo que ella ya sabía que iban por Marco, aunque ignoraba el hecho de que lo querían reclutar. No le tomo mucho tiempo decidirse, después de lo ocurrido, ya no importaba realmente.
-Hay… algo más.- Murmuro Star suspirando un poco.
-Cuando luche con Abi, no fue nada fácil. Al principio no parecía tener intenciones de luchar, incluso me sugirió que solo me quedara ahí para evitar problemas. Pero después de ver como lastimo a Kelly y a Pony no pude contenerme. Luche con todo lo que tenía y aun así ella parecía solo estar jugando conmigo. Eso me enfado bastante… Aunque aquí lo importante es… que ella dijo que el verdadero objetivo eras tú Marco…-
Al terminar de decir estas palabras, ella bajo un poco su cabeza y sostuvo su brazo en señal de vergüenza.
-Entonces… lo sabias desde un principio… ¿pero porque no me lo dijiste antes?- Ahora mismo, Marco no parecía estar molesto o decepcionado, más bien, parecía estar confundido.
-Yo… lo hice para protegerte. Hemos pasado por muchas cosas últimamente, así que quería darte un respiro de todo en lo que supiéramos a que nos enfrentábamos. Solo que no esperaba que te toparas con su líder de esa forma...- Murmuro Star sin ver a los ojos al chico.
-Entiendo… pero, de haber sabido esto antes ya habría…- Marco trato de seguir hablando, pero Star lo interrumpió.
-Lo sé, habrías querido terminar todo de una vez por todas, enfrentándote a ellos directamente. Pero… yo no quería que cargaras con todo por tu cuenta… No otra vez…- Al decir esto, Star comenzó a lagrimear un poco, le costaba mantenerse serena.
-Oh Star…- Rápidamente, Marco fue a abrazar a Star tan fuerte como le fue posible. Ella devolvió el gesto con la misma fuerza.
-No hace falta que hagas algo así, recuerda que si estamos juntos podremos con cualquier cosa. Además, Lynx ya me reprendió por ser tan imprudente, así que evitare hacer algo estúpido.-
-¿En serio? ¿Y cómo lo hizo?- Pregunto Star un poco más animada por el comentario.
-Me aplasto con bloques gigantes como escarmiento… dentro de mi mente, aunque aún no sé cómo es que eso funciona…-
Ella volvió a reírse mientras aún seguían abrazados.
-Pensé… que te enojarías conmigo…- Respondió ella bajando un poco la mirada.
-¿Cómo podría enojarme si tratas de protegerme?- Al decir esto le dedico una cálida sonrisa.
Ambos se miraron mutuamente, y con toda intención, estaban por darse un profundo beso.
Hasta que se dieron cuenta de que Janna los observaba afijamente desde poco más de un metro de distancia. Ambos se separaron casi de inmediato por la vergüenza.
-Oh lo siento, ¿fue incómodo para ustedes? Como no me pidieron que me fuera pensé que no les importaba tener algo de audiencia.- Hablo la pelinegra con una sonrisa cínica, dando a entender que ella los hubiera visto de todos modos.
-Mira Janna…- Marco estaba a punto de darle un regaño para dejar de invadir el espacio personal de las personas, hasta que un sonido lo interrumpió a todos. Uno que venia del bolsillo de Star.
-Esperen un momento…- Ella abrió el comunicador y se percató de un nombre familiar. -¿Jackie?-
Entonces, se apresuró a contestar.
-¿Hola? Hey, ¿cómo estás?- Pregunto la rubia un tanto consternada.
-¿Qué hay de nuevo Star? He estado bien, pero algo preocupada. Han actuado extraño estos últimos días y me preocupa que estén metidos en algún problema…-
-Pues… ehh, podría decirse que todo está en orden.- Star respondió un tanto nerviosa.
-¿De verdad? Bueno, ayer recibí una llamada de Marco que no pude contestar y cuando intente localizarlo, dijo que algún extraño les está causando problemas, pero después colgó solo diciendo que todo estaba bien.-Respondió Jackie, sin sonar muy convencida al respecto.
-Ehh…- Ella no sabía que decir, no tenía idea de que ella se había comunicado antes, con un gesto de su cara, pregunto a Marco que es lo que podían hacer.
-Pon el altavoz, voy a decirle lo que ocurre.- Añadio el chico, sonando bastante seguro con la idea.
La princesa lo observo con algo de duda en su rostro, pero al ver que Marco tenia total intención de decirlo, asique pensó que era mejor así. Además, recordó que entre ellos tres había una promesa de siempre contarse todo y confiar los unos a los otros.
Una vez que Star activo el altavoz, fue cuando Marco comenzó a hablar.
-Escucha Jackie, de verdad aprecio que te preocupes por nosotros, pero la situación se volvió muy delicada desde hoy. Resulta que el sujeto extraño del que hable antes, no está solo. No sabemos cuántos de ellos sean, pero sabemos que son muy peligrosos. Lo que si sabemos, es que no son como los monstruos que perseguían a Star. Ahora…- Marco estuvo a punto de decir el motivo de todo, que venían por él, pero intuyo que sería contraproducente. -Vienen por ella y por mí, de algún modo supieron de la magia que tenemos ahora y quieren robarla. Por eso, te pido que estés alerta y te mantengas alejada de nosotros por un tiempo. Ten mucho cuidado si ves a alguna persona extraña con aspecto extravagante y gabardina negra, al menos hasta el momento los podemos reconocer así. Si sospechas de alguien, llámanos y estaremos ahí lo más pronto posible.-
Hubo un breve silencio, uno bastante incomodo a decir verdad. La primera en hablar fue Jackie.
-Yo… no lo sabía. Creí que algo…o andaba mal pero es más grave de lo que pensé…- Hubo otra pausa en lo que ella hablaba, nadie se animaba a interrumpirla.
-No te preocupes, yo… ehh… nosotros nos encargaremos.- Murmuro Marco, recordando lo que había discutido antes con Star.
-Bien… si dicen que es grave, entonces es mejor quedar al margen. Solo… prométanme que van a cuidarse, y cuando termine, hay que salir todos juntos de nuevo, como solíamos hacerlo.-
-Descuida, así será.- Respondió Star confiada.
-Ok, nos vemos entonces…- Al decir estas últimas palabras, su voz sonaba apagada, dando a entender que no esperaba este tipo de información. Entonces colgó.
Star y Marco se observaron mutuamente, imaginando si tomaron la decisión correcta.
Janna al ver como ambos dudaban comenzó a hablar.
-Tranquilos, es mejor así. Recuerden lo que me sucedió a mí por intentar ayudar…-
Los dos entendieron mejor la situación, y más Star quien la vivió en carne propia. No quería ver a nadie de los que quería inconscientes sin saber si fueron heridos o no, solo por estar en el lugar y el momento equivocados también.
-Tienes razón Janna, una vez que termines de ayudarme, es mejor que vuelvas a casa tú también. Marco y yo nos encargaremos de esto.-
-Sí, si bueno, tampoco me tengan lastima, que puedo cuidarme sola… mejor déjame intentar abrir tu libro de una vez, no arriesgue el pellejo por nada.-
-Gracias.- Respondió Star mostrándose un poco mas tranquila.
-De acuerdo, yo iré un rato a la azotea a vigilar un poco, a ver si puedo notar algo sospechoso.- Al decir esto, Marco subió al balcón de Star y lo utilizo como atajo para poder llegar al techo.
Cada quien ahora buscaba su propia forma para mejorar y poder estar preparados en caso de que los citanios volvieran a atacar. El problema ahora… es que les quedaba muy poco tiempo…
Además, sin que nadie se diera cuenta, Janna acababa de recibir un mensaje de cierta persona conocida… pidiéndole de favor que necesitaba hablar con ella.
-Oh diablos… sabía que esto pasaría…- Murmuro ella sin que Star y Marco se dieran cuenta.
Arcade de Echo Creek, 2 horas después…
Al ser un fin de semana el lugar estaba a rebosar de gente, desde niños de escuela primaria hasta jóvenes de universidad, el lugar parecía ser el lugar perfecto para desestresarse después de una larga y agotadora semana. Desde una de las maquinas, dos chicos relativamente conocidos en Echo Creek se encontraban ahí.
Alfonso y Ferguson pasaban el rato sin molestar a nadie, meramente preocupándose en sus asuntos, jugando un videojuego de peleas bastante antiguo que solo ellos conocían. Mientras seguían allí, uno de ellos parecía haber salido victorioso mientras que el otro parecía frustrado por la derrota.
-Oh vamos Ferguson no es justo, ¡mi botón del mando no funciona bien!-
-Eso te pasa por no ser tan veloz, si fueras más rápido podrías tener un mejor control.-
-¡Pero como tú puedes ser tan rápido! ¡Eres prácticamente una albóndiga con patas!-
-Oye más cuidado con lo que dices, me ofendo con facilidad…-
-Entonces juega con este control y veamos quien gana.-
-Pfft, fácil.-
Mientras ambos amigos discutían, una figura extraña con anteojos igualmente extraños e inusuales los veía fijamente desde el montón de gente que había esa tarde, esperando su oportunidad para acercarse. En ese momento, Alfonso volvió a perder.
-No entiendo como lo haces…- Murmuró el joven de lentes resignado.
-Habilidades locas amigo, ni siquiera Marco podría ganarme.- Respondió el pelirrojo confiado, sin darse cuenta de que hablar sobre su muy ausente mejor amigo era un tema de conversación algo incómodo.
Ambos guardaron un poco de silencio, recordando que el susodicho tenía mucho tiempo que no los veía como solía hacerlo, es casi como si el chico se hubiera olvidado de sus amigos. Si bien hablaban en la escuela, él prácticamente estaba metido en sus propios asuntos.
-¿Qué crees que Marco este haciendo ahora?- Pregunto el más delgado de ellos, mostrándose preocupado.
-Ni idea amigo, quizás esta en su casa viendo televisión…- Respondió el más redondo.
-Escuche que ahora está saliendo con Jackie, de seguro por eso ya no pasa tiempo con nosotros.- Murmuro Alfonso con algo de timidez.
-¿Qué? Eso es mentira, obviamente está saliendo con Star… Siempre están pegados como uña y mugre desde que ella vive con el.- Respondió Ferguson, bastante seguro de lo que decía.
-Pero… hay rumores de que después del baile escolar, Jackie se lo llevo a quien sabe dónde.-
- No es ninguna prueba, explícame entonces porque desde que se enfermaron y volvieron a la escuela siempre están juntos…-
-¿Eso no lo hacen siempre desde que Star llego a nuestra escuela?- Pregunto uno de ellos con la ceja levantada.
Ambos chicos guardaron silencio, puede que en realidad no supieran más de lo que podían percibir.
-Si bueno como sea, hablar sobre esto es ridículo. En todo caso, mejor sigamos jugando.-
Sin embargo, ninguno de los dos se dio cuenta que alguien ya estaba detrás de ellos, y coloco una moneda cerca de la pantalla, indicando que si uno de los presentes pierde, entonces sería su turno. El solo espero con los brazos cruzados y con una sonrisa confiada. Destacaba bastante su cabello largo y los prominentes googles que utilizaba, algo inusual en una persona de hoy en día. Parecía casi un personaje sacado de un comic steam-punk, solo que en la vida real.
Ambos chicos, estaban algo sorprendidos, no vieron de donde salió el sujeto, pero si quería un turno en esa vieja máquina, entonces debía de ser nuevo por ahí.
Alfonso no tardo mucho tiempo en perder de nuevo, así que seguía el turno del extraño. Puede que se trate de algún cosplayer extranjero, uno que quizás no sepa mucho del juego.
-Una victoria más para Ferg.- Murmuro sonriendo para sí mismo el pelirrojo.
Al principio, el sujeto eligió a un personaje al azar y no parecía tener idea de lo que estaba haciendo. Tanteaba los botones y los movimientos del personaje, mientras que por parte del pelirrojo siendo más experimentado, no tuvo piedad.
Pero, prácticamente en el último segundo, el sujeto contraataco de tal manera, que Ferguson ni siquiera tuvo la oportunidad de defenderse. La partida termino en menos de 10 segundos.
-¡No puede ser! ¡Como hizo eso!- Exclamo el pelirrojo sin creer lo que acaba de pasar.
Para sorpresa de ambos chicos, el tipo de los googles no estaba tan satisfecho por su victoria, es más, ni siquiera parecía importarle seguir jugando. No sabían que pensar del tipo, simplemente llego sin decir nada y no parecía ser de los sujetos que hablan demasiado. Por lo que Alfonso se animó a hablar primero.
-Oye amigo, juegas muy bien, ¿cuál es tu nombre?-
Por unos momentos, el joven no contesto. Ya que al tener sus ojos cubiertos era difícil saber se les prestaba atención, pero era obvio por su lenguaje corporal que estaba estudiando a los chicos. Y entonces hablo.
-M,mobius… N,n,no suelo h,hacer este tipo de c,cosas, p,p,prefiero mi propio c,computador.- A pesar que lo dijo con suma seguridad, el tartamudeo le quitaba mucha seriedad a sus palabras.
Entonces, tanto Ferguson como Alfonso les dio la impresión que el sujeto era alguna clase de genio autista lo que explicaría como entendió el juego tan rápido, por lo que cuidaron un poco sus palabras, no querían terminar por ofenderlo.
-Es un nombre… algo inusual, yo soy Al y él es mi amigo, Ferguson.- Respondió el chico de los grandes anteojos.
-Un placer…- Murmuro el gordito sin muchos ánimos.
Nuevamente el sujeto no respondió, simplemente los observaba, y su rostro ligeramente demostraba una enorme decepción. Pronto, la cara de Mobius cambio a una un poco más jovial.
-P,pueden llamarme Mob. O,o,oigan, este lugar es b,b astante aburrido… ¿n,no le gustaría v,ver lo que mi computador p,puede hacer? Es c,c,casi un millón veces más interesante que e,esta máquina t,terrestre.-Pregunto el joven con una extraña sonrisa.
Por un muy breve momento, ambos chicos sintieron dentro de sí mismos una enorme sensación de peligro al escuchar la petición del joven. Sin embargo, al razonar un poco la situación, el tipo no era realmente alto, ni fornido. Su cabello largo parecía algo maltratado y su vestimenta sacada de otra época distante, por así decirlo. Todo parecía indicar que era un posible cosplayer… o un ermitaño asocial. Incluso una chica linda les hubiera parecido mucho más sospechosa que él. Pero desde que lo vieron por primera vez, no parecía ser del tipo de personas que hacen daño y después de que comenzó a tartamudear era difícil tomarlo en serio, por lo que esto último los relajo. ¿Cuándo se ha visto que alguien tartamudo le haga daño a alguien?
-Bueno amigo, eso depende de donde vivas.- Replico Ferguson, aun con algo de desconfianza.
-A u,unas c,cuadras de a,aquí, a,ahí v,vive mi herm,mano y t,tenemos lo m,mejor en t,t,tecnología.- Respondió Mobius con una sonrisa, pero después su cara cambio a una de decepción al notar la desconfianza de los adolescentes.
-P,pero está b,bien si no q,quieren ir, m,mucha gente c,cree que s,soy raro… asi que l,lo entiendo si p,piensan igual.-
Ambos jóvenes se observaron con algo de culpa, el tipo parecía inofensivo ahora y tenía cara de que había sufrido antes por su tartamudeo.
-Tranquilo, no hay problema. Iremos contigo un rato solo para observar, si dices que tienes una buena computadora, no puedo esperar para ver que es capaz de hacer.- Respondió Alfonso, tratando de mejorar el ánimo de Mob.
-E,excelente a,amigos.- Al decir esto, Mobius comenzó a caminar hacia la salida. –S,s,siganme, no tardaremos m,mucho en llegar.-
Ambos chicos lo siguieron y mientras el joven les dio la espalda, ellos comenzaron a discutir usando sus expresiones faciales, uno diciendo que tenía un mal presentimiento, mientras que el segundo insistía en que no podía ser tan malo.
5 minutos después…
Ambos chicos estuvieron un rato siguiendo al joven, pero al hacerlo se dieron cuenta de que algo extraño ocurría. No había sido una distancia tan larga, pero lo que si llamo la atención es que Mobius caminaba en línea recta… pero sin prestar atención a nada más a su alrededor. Pasaba por los altos peatonales sin siquiera mirar hacia los lados, sin importarle en lo absoluto que lo pudieran atropellar a él o a sus acompañantes.
Aun así siguieron adelante, pidiendo disculpas donde podían. Pero pronto dejaron de confiar en el joven, porque ya no había dicho nada desde que salieron del arcade. Solo miraba de vez en cuando por su hombro para asegurarse de que aún lo siguieran. Aunque también fue culpa de los chicos por no haberle dicho nada en el trayecto, pero al ser quien los guiaba, les parecía extraño que no dijera nada.
Pero todo tiene un límite.
-Dijiste que vivías cerca, ¿cuánto tiempo falta para llegar?- Pregunto Alfonso con un tono ligeramente nervioso.
-L,lo siento. Soy n,nuevo en la c,ciudad, no recuerdo muy b,bien como era el d,d,departamento de mi hermano, solo r,recuerdo que es un e,edificio de 4 pisos, pero aquí t,todo se ve igual…- Respondió el joven rascándose la cabeza, luciendo genuinamente confundido al mismo tiempo que reacomodaba sus googles.
Ambos chicos aun lo vieron con desconfianza, pero dado a que realmente parecía un foráneo que no sabía cómo orientarse, decidieron ayudarlo un poco.
-Tranquilo, nosotros conocemos la ciudad desde hace años, podemos ayudarte.- Exclamó Ferguson.
-Si… describe como es el lugar donde vive tu hermano, quizás reconozcamos el lugar…- Añadió Alfonso sin estar muy convencido.
A pesar de que el extraño parecía ser inofensivo, había algo en sus googles que incomodaba a los chicos. Eran bastante grandes y robustos, cubiertos por un cristal de color negro que extrañamente reflejaba una luz que no era la del sol. Este último brillaba por la espalda del sujeto, por lo que no tenía lógica que hubiera un reflejo ni de alguna de las luces de tránsito, aún era de día. Estaban comenzando a sentir algo de curiosidad por los mismos, si era parte de un disfraz o si realmente los necesitaba. Por lo que la misma termino ganándole al pelirrojo.
-Oye… ¿Por qué usas esos googles tan estrafalarios?- Pregunto Ferg, tratando de imaginar una respuesta.
Sin embargo, el extraño no contesto. Estaba distraído observando a todo menos a los chicos que ofrecían su ayuda. Nuevamente se veía bastante raro y hasta algo ansioso, podría decirse.
-¿Estas bien?- Añadió el chico de los anteojos al ver que Mob no respondía.
Siguió sin responder, el tipo parecía completamente distraído en una mujer que pasaba por delante de ellos por un par de calles, y no es que fuera espectacularmente hermosa, era como cualquier otra persona que podrías encontrarte en el día a día. El detalle fue cuando la señora giro en una de las calles desapareciendo de vista. En ese momento la calle quedo completamente desierta…
Fue entonces que Mob sonrió nuevamente, pero esta vez, irradiaba un aura desquiciada, a tal punto que ambos chicos retrocedieron unos pasos de la impresión.
-Oh… todo está bien, ahora que no hay estorbos finalmente puedo terminar mi trabajo.- Al decir esto, Mob no tartamudeo en ningún momento. Fue entonces cuando los chicos se dieron cuenta de que seguirlo fue una pésima idea y un grandísimo error.
-Si desean ver lo que hay detrás de mis ojos, lo mostrare con gusto…-
Al decir esto, el sujeto bajo inmediatamente sus googles mostrando su verdadera identidad. Entonces una luz incandescente fluía de sus ojos como si fueran rayos de electricidad y energía pura, segando brevemente a los adolescentes. En menos de un segundo, las luces formaron dos zarpas directamente de sus cuencas y se abalanzaron fugazmente a las caras de sus víctimas. No solamente fueron golpearon directamente, si no que la energía aplico suficiente potencia eléctrica como para noquear a los chicos sin mucho esfuerzo.
-¿Qué...? ¿Demonios...?- Alcanzo a murmurar Ferguson antes de caer al suelo.
-Lo… sabia…- Fue último que dijo Alfonso antes de que fuera fulminado como su amigo.
Mob veía como ambos chicos quedaban inconscientes en el suelo, mientras se aseguraba de que nadie presenciara lo que había hecho. Entonces activo su comunicador holográfico.
-Aquí Mobius, sujetos neutralizados y listos para llevarlos a la base. E,eso fue fácil, espero me den algo mejor que hacer…- Murmuro, perdiendo cualquier rastro de emoción en su rostro y regresando a su habitual tartamudeo.
-Al menos M,marco dio una pelea decente…-
Entonces, la energía de sus ojos volvió a cambiar de forma, creando sus alas de dragón como las que mostró después de luchar contra Marco. Sin mucho esfuerzo, cargo a Alfonso con uno de sus brazos y con el otro a Ferguson. Esto último parecía increíble, ya que el pelirojo no era precisamente un peso ligero, pero Mob lo levanto sin problemas, a pesar de tener una apariencia delgada y algo escuálida.
Aprovechando que nadie lo había visto, alzo el vuelo directamente hasta su base, deseando que su próxima asignación no fuera tan aburrida y sencilla.
Ahora solo faltaba que Abi terminara su parte… al menos a ella le entretiene descubrir cosas nuevas…
…
Parque de Recreación de Echo Creek, 20 minutos después del encuentro de Mobius con Ferguson y Alfonso.
El lugar no estaba a rebosar de gente como era costumbre, usualmente los fines de semana se suponía que era el tiempo perfecto para que los jóvenes estudiantes vinieran a relajarse. Al menos en su mayoría, a excepción de una joven patinadora que los observaba a todos desde una enorme y algo vieja rampa de medio tubo.
A ella le gustaba estar ahí, sentándose a la altura donde podía ver la mayoría del parque y el hermoso atardecer que estaba por comenzar. Sin embargo, Jackie no podía sacarse de la mente algo que la preocupaba, impidiéndole disfrutar de la vista como se merece.
Ella sabía que sus amigos eran más que capaces de cuidarse por su cuenta, no se habían perdido en dimensiones extrañas y regresado en una pieza por nada. Pero aun así, ahí estaba esa duda que desde hace ya unos días no la dejaba tranquila. En especial después de la llamada que les hizo hace escasas horas.
Sabía que algo andaba mal, porque para que Star y Marco estén preocupados debía tratarse de algo serio. Considerando que ahora son los dos quienes utilizan magia, deberían ser imparables. ¿Entonces porque ahora tan de repente parecen tan nerviosos y asustados?
No tenía mucho sentido, pero suponía que ambos solo lo hacían solo para protegerla del peligro… pero si era tan peligroso, entonces también deberían haber desplazado a Janna…
Después de haberla llamado también a ella, tenía curiosidad de saber su lado de la historia, quizás así pueda revelar un poco del misterio que Star y Marco trataban de ocultar, después de todo, a la pelinegra le encantaba averiguar y revelar secretos, por lo que habían quedado de verse en ese lugar más tarde.
…
Ella dejo salir un leve gruñido de fastidio y resignación, mientras abrazaba sus rodillas al mismo tiempo. No le gustaba tener esas ideas en mente porque la hacían sentir culpable. Si llamaron a Janna fue por algo, y si bien la personalidad de la filipina era algo… excéntrica, tenía que admitir que sabía hacer muchas cosas, de las cuales ella no tenía ni idea.
Jackie trato de distraerse, no quería volver a… explotar por así decirlo, tal como la última vez. Desde entonces solo logro que la distanciaran más indirectamente, aun cuando Marco prometió que no sería así y aunque sintió que fue completamente honesto con ella antes, tenía la sensación de que algo ocultaba...
…
Sin darse cuenta ensimismada con sus pensamientos, una joven mujer estaba a su lado lista para deslizarse por la rampa. Su vestimenta era sencilla, un suéter de lana negra, unos shorts desgastados que eran acompañados por unas medias rotas de color gris, además de unas ligeras botas verdes, y se distinguía bastante, su cabello del mismo color con un corte extravagante. Algo completamente normal para una patinadora con años de experiencia, a excepción del suéter, ya que hacia bastante calor como para usar algo así, pero la joven parecía estar muy cómoda. Por unos momentos, Jackie se asustó un poco por que no la vio llegar, ni siquiera sintió su presencia ni la escucho hasta que ya la tenía a un lado, pero la joven ni siquiera le prestaba atención.
Ella la observo con interés, quizás se trataba de alguna skater profesional retirada que venía a estirar un poco las piernas. En todo caso, podría prestar atención y aprender uno que otro truco nuevo, en lugar de seguir pensando en algo en lo que no puede hacer nada.
Entonces, la joven peliverde tanteo su peso en la patineta antes de lanzarse, pero ni siquiera pudo avanzar un metro antes de perder el equilibrio y caer sobre su trasero, después de rodar un par de veces para ponerse en pie, al mismo tiempo que la tabla saliera disparada.
Jackie entonces se sintió un poco decepcionada, la mujer tenía la pinta de una profesional, pero mordió el polvo al igual que ella como cuando era novata.
Sin embargo, la mujer sacudió un poco su ropa y volvió a observar la rampa por donde cayó, mirándola de forma fría. Movió sus manos como si estuviera escribiendo en el aire y entonces sonrió medianamente con una cara de satisfacción. Cualquiera que la viera de cerca juraría que estaba calculando algo.
Entonces, ella volvió rápidamente a la cima de la rampa, aun ignorando la presencia de la adolecente que la observaba con curiosidad. Una vez arriba, Jackie se dio cuenta de que ya había dos tablas de skate, colocadas como un posible repuesto. ¿Cómo fue que no se dio cuenta que esas cosas estaban ahí también?
Ignorando ese detalle, siguió observando a la peliverde mientras ella preparaba la tabla una vez más.
Grande fue su sorpresa al ver como la mujer ahora mantenía el equilibrio sin problemas, y no solo eso, se deslizaba como el viento, subiendo y bajando de la rampa dándose el lujo de hacer trucos sumamente complicados, ahora si, como toda una profesional.
Cuando termino, la mujer regreso a donde estaba Jackie, mientras la chica parecía sonreír para sí misma. Por unos breves instantes, la joven irradiaba una muy leve alegría infantil, como cuando le das un dulce a un niño pequeño o lo felicitas por algo que hizo bien.
Entonces, Jackie se acercó a la mujer, impresionada por sus habilidades, olvidando de momento lo que estaba pensando antes.
-¡Eres bastante buena! ¿Cómo te llamas?- Pregunto la adolecente, felicitándola.
Pero de un segundo a otro, esa pequeña alegría infantil que la joven mostraba fue sustituida por la mirada más fría y penetrante que ella había visto en su vida, casi furiosa podría agregar. En ese mismo segundo, sintió como fue observada de arriba hacia abajo, sintiéndose estudiada con detalle. La joven permaneció con la vista así otro segundo más, ladeando la cabeza al mismo tiempo que sus gestos se suavizaron. Ahora había cambiado a un gesto mucho más gentil y cálido, casi como si de una hermana mayor se tratara.
Jackie se paralizo por el cambio tan abrupto de la joven, no supo cómo describir lo que vio o cómo reaccionar a ello.
Entonces la mujer hablo con un tono un poco avergonzado. Algo anticlimático, considerando que casi mataba con la vista a la adolecente que se le acerco.
-Emm, gracias, es mi primera vez haciendo esto. Me llamo Abigail, pero mis amigos me llaman Abi.-
La rubia se tardó unos momentos en reaccionar, no procesaba aun como es que la mujer frente a ella podía proyectar tantas emociones fuertes en un lapso de tiempo tan corto. Por unos momentos recordó la advertencia de Marco sobre personas extrañas con gabardinas negras, pero si bien ella era extraña no encajaba del todo la vestimenta, aun así, tendría cuidado.
-Oh… mucho gusto, yo soy Jackie… pero espera, ¡¿primera vez!? Vamos, lo que acabas de hacer solo puede hacerlo alguien que lleva años practicando.- Exclamo Jackie, haciendo uso su propio encanto para poder hablar más fácilmente con la extraña.
-¿De veras? Yo acabo de llegar y vi como otros hacían esto. Tenía curiosidad si podía hacerlo yo también… no fue muy difícil.- Respondió la mujer con una sonrisa inclinado su cabeza un poco hacia adelante.
-Bueno, yo llevo toda mi vida haciendo esto y creo que ya eres mejor que yo… o cualquier otro en este parque.- Murmuro Jackie bromeando.
-Te agradezco las palabras, eres muy simpática. Pero hago esto solo porque se me ocurrió intentarlo… no es que me llame tanto la atención.- Abi respondió desviando la vista, como si le avergonzara un poco la situación.
-Ya veo… supongo que está bien, mas pista para mí. Por cierto, ¿de dónde eres? No pareces alguien de esta ciudad…- Pregunto Jackie, intentando saber un poco más de la joven frente a ella, aún tenía sus sospechas, pero ahora estas disminuían ya que ella parecía tan agradable como cualquier otra persona.
-Yo nací y crecí muy lejos de aquí, pero vine a visitar la ciudad por… motivos personales. La verdad es que no sé muy bien como ubicarme, es la primera vez que estoy en Echo Creek.- Ella parecía estar hablando con total honestidad.
-Entiendo… si gustas puedo ayudarte como guía, una amiga vendrá pronto y podremos darte una vuelta por la ciudad.- Entonces, Jackie bajo de la rampa de forma ágil, haciéndole señas a Abi para que la siguiera.
-¿De verdad? Eso sería muy útil. Te lo agradecería de verdad…- Respondió la peliverde siguiéndola sin problemas.
Ambas chicas caminaron por unos minutos, hablando de cualquier tema al azar. Abi era bastante culta y ofrecía una muy buena conversación, a excepción de algunos temas básicos y comunes de la ciudad… ¿o debería decir la Tierra tal vez? Parecía confusa de ciertos detalles e ignoraba muchas cosa que para un humano serian indispensables, por ejemplo, no sabía que era una pizza.
Hasta cierto punto era como hablar con Star como cuando ella recién había llegado a la ciudad. Comenzaba a sospechar de que en realidad no fuera de la Tierra. Así que se animó a preguntar.
-Por cierto, puedo darme cuenta de que no eres de por aquí. Quiero decir, al menos no de esta dimensión.- Murmuro Jackie con una media sonrisa.
-¿Ah sí?- Respondió la peliverde alzando una ceja, ligeramente sorprendida.
-Bueno, obviamente sabes mucho, pero no pareces ubicarte del todo por aquí. No te preocupes, no eres la primera amiga de otra dimensión que tengo, así que puedo entender que lo quieras mantener en secreto.-
Abi dejo de caminar, y observo a la patinadora por unos momentos, nuevamente analizando a su acompañante.
-Hey, ¿hay algún problema?- Después de decir esto, Jackie se acercó a Abi, casi perdiendo la desconfianza que tenía al principio.
-Nada en realidad, solo que tienes razón, no soy de esta dimensión. -Respondió la joven mientras continuaba caminando. -No te vayas a ofender, pero eres más lista de lo que pareces.-
Jackie hizo una mueca, extrañada por la respuesta.
-Bueno, si lo pones de esa forma, entonces no me ofendo.- Añadió la rubia creyendo que se trataba de una broma. -A propósito, ¿a dónde te gustaría ir primero? El centro comercial es un buen lugar para comenzar la guía.-
-Cualquier lugar está bien…- Murmuró la joven, mientras que observo un poco a su alrededor y después le dio la espalda a la adolecente. -Disculpa, pero me distraje tanto con la conversación que olvide mi tabla, volvere por ella y en un momento regreso. ¿Te parece bien?-
-No hay problema, te espero aquí.- Respondió Jackie sonriendo.
Entonces, Abigail sin ninguna prisa, comenzó a caminar en dirección hacia la rampa donde se habían encontrado.
Por su parte, pensaba que sus sospechas al principio no estaban bien infundadas, ya que Abigail parecía alguien muy agradable. Si es de una dimensión distinta, entonces Echo Creek se estaría volviendo famoso por llamar la atención de este tipo de personas. También se preguntó si conocería a Star de algún lado, quizás hasta puedan caerse bien y ser amigas también.
Segundos después, el celular de Jackie sonó y ella lo contesto de inmediato.
-¿Si? ¿Janna?-
-Oye, acabo de llegar pero no te veo por ningún lado, ¿Dónde estás?- Respondió la pelinegra con un tono algo fastidiado.
-Oh lo siento, conocí a alguien y me distraje…- Jackie observo a su alrededor para ubicarse y pudo notar un árbol enorme cerca de ella. -Estoy justo debajo de un gran roble.-
-Aja… creo que ya te vi, voy en camino.-
Entonces Janna colgó la llamada de forma abrupta, a tal punto que el sonido del teléfono cerrándose de golpe agito un poco a la rubia por el sonido que hizo. No era algo a lo que no estuviera acostumbrada de todas formas.
Pocos segundos después, Jackie pudo divisar a su amiga a lo lejos… un tanto más colorida de lo normal.
Una vez que estuvo lo suficientemente cerca se dio cuenta que ella utilizaba un vestido azul de Star y encima, la clásica sudadera roja de Marco. A ella le pareció extraño verla con esa ropa, sabía que uno de los pasatiempos de Janna era robar objetos personales, pero nunca los usaba en ella, al menos no en público.
-Umm, ¿Janna…?- Murmuró la rubia, ladeando su cabeza y haciendo una pequeña mueca de duda.
-¿Qué pasa?- Respondió la pelinegra sin mucho interés.
-¿Por qué usas la ropa de Star… y de Marco? Te ves graciosa.- Hablo dejando salir una breve risita.
Janna se observó a si misma por unos momentos, recordando lo que ocurrió con su anterior atuendo.
-Bueno… tuve un accidente y mi ropa quedo destruida, no quería molestar a Star para que la reparara así que solo tome su ropa prestada. Como sea, ¿para que querías verme?- Janna por su parte sabia exactamente porque la había llamado, pero fingía demencia para que hubiera una mínima posibilidad de que no fuera así.
-En realidad…- La chica guardo la compostura unos momentos para poder continuar de forma seria. -Quería preguntarte sobre Star y Marco…-
-Oh amiga… ellos ya te dijeron todo, lo que yo te diga será exactamente lo mismo, ¿acaso no confías en nosotros o te gusta que te repitan las cosas?- Respondió ella tratando de sonar convincente.
Jackie permaneció callada unos momentos, desviando la vista con melancolía.
-No es eso… es que en realidad estoy muy preocupada por ellos. No solo han actuado extraño si no que siento que me hacen a un lado a propósito. Yo solo quiero ayudarlos.-
Janna solo observo a la rubia con un tanto de compasión y decidió que era mejor ayudarla a entender mejor la situación, al menos así ella se sentiría mejor.
-Mira… sé cómo te sientes, no lo parece porque no lo demuestro tanto, pero ellos también me preocupan y mucho. Por eso hago lo que puedo para ayudarlos cuando me necesitan. A Marco lo ayude cuando apenas estaba descubriendo sus poderes, ahora ayudo a Star a abrir su estúpido libro de hechizos para quien sabe qué cosa.-
Ambas chicas se observaron unos momentos pausando la conversación, antes de que la pelinegra continuara.
-El punto… es que no te aflijas solo porque no puedes hacer nada. Ahora ambos son mágicos y tengo entendido que ya sabes de lo que son capaces de hacer. Lo mejor que podemos hacer nosotras… es no quedarnos en medio si hay peligro. Ellos dos sabrán que hacer, como siempre lo hacen. Y si esto no te convence, entonces nada lo hará.-
Al terminar de hablar, Janna se quedó con un semblante serio, mientras cruzaba sus brazos, esperando una respuesta de su amiga.
Una vez más, Jackie se quedó en silencio bajando su cabeza, pensando. Solo para volverla a alzar y sonreir un poco.
-Creo entender a qué te refieres. No sabía que se te daba ser motivacional Janna.-
-Bueno, si no lo hace nadie más, supongo que me toca hacerlo. ¡Pero no te acostumbres! Esto de dar ánimos no es lo mío.-
Ambas rieron al unísono, mientras que Jackie comenzó a buscar a su alrededor para ver si había alguna señal de Abi. No caminaron mucho, así que no debería tardar tanto. Además, teniendo en cuenta la dirección en la que llego Janna, ambas debieron de toparse, o al menos cruzaron caminos.
-Bien, como sea, dijiste que habías conocido a alguien nuevo ¿verdad? ¿Quién es?- Pregunto Janna recordando ese pequeño detalle.
-Es una chica que conocí mientras patinaba, es bastante buena y creo que hasta te agradaría.- Respondió la rubia mientras miraba en dirección hacia donde había caminado la peliverde.
-Mmm, no lo sé, tendría que ver que tan fácil sería hacerle bromas.- Murmuró Janna maquiavélicamente, tener más víctimas para sus bromas era algo que no le molestaba.
-Oh mira, ¡ahí viene!- Entonces Jackie alzo una de sus manos para que su nueva amiga pudiera verlas.
Janna no prestaba mucha atención a la persona que venía en camino. Atuendo de skater cualquiera y una patineta, algo bastante común considerando el lugar donde estaban. Sin embargo, más temprano que tarde se dio cuenta de que le parecía muy familiar, vagamente familiar. La ropa no le decía nada, pero el cabello verde y el corte… de esa chica definitivamente hizo que ella le prestara mucha más atención.
Comenzó a acercarse más y entre menos distancia cubría mas le incomodaba el hecho de que se parecía mucho a cierta persona con la que se había topado antes. Cuando se acercó lo suficiente, ocurrió lo peor que Janna se podía imaginar en esos momentos, tanto, que los ojos de la pelinegra mostraron algo que era difícil de creer en ella… miedo.
¡Era ella! ¡La maldita desquiciada que las ataco en misión compras! ¿Qué demonios estaba haciendo ahí?
Extremadamente tensa y con la peor sonrisa que pudo fingir, Janna miro a Jackie para advertirle, ya que ella seguía llamando la atención de la loca como si se tratara de una vieja amiga. No la culpaba, después de todo no estuvo en esa pelea, así que no tenía forma de saberlo.
Pero aun así, tenía que hacer algo rápido, debían huir o cualquier otra cosa. Lo que sea para alejarse de la citania.
Trato de hacerlo con delicadeza, mientras hablaba entre dientes sin dejar de sonreír.
-Psst, ¡Jackie! ¡Tenemos que salir de aquí! ¡Ahora!- Exclamo la pelinegra lo suficientemente alto como para que su compañera la escuchara, sin levantar sospechas de quien se estaba acercando.
- ¿Porque? ¿Qué ocurre?- Pregunto la rubia apenas pudiendo escuchar a su amiga.
-¡Esa loca fue la que nos atacó antes! A Star y a las demás, ¡ella destruyo mi ropa intentando matarme!- Respondió Janna aun hablando entre dientes he intentado llamar la menor atención posible.
-No es muy graciosa la broma…- Replico Jackie sin tomarla en serio.
La morena casi respingo con la respuesta. A veces odiaba tener esa mala fama de bromista.
-¡Esto es serio! ¡Ella esta con quienes quieren secuestrar a Marco! ¡Tenemos que salir de aquí ya! ¡Star a MUY duras penas la pudo contener!- Volvió a exclamar, esta vez sin darse cuenta de que estaba revelando demasiada información. -¡No hay tiempo para esto!-
Entonces Janna tomo del brazo a Jackie y comenzó a llevarla a rastras con ella, sin darle oportunidad de resistirse.
-¡¿Qué!? ¿En serio? ¿Entonces de eso se trata todo?- Pregunto la rubia bastante preocupada.
Pero no recibió respuesta de su amiga, estaba demasiado ocupada tratando de alejarla de ahí. Sin embargo, fue todo demasiado tarde.
…
Abi pudo verlas y oírlas desde lejos, y viendo que le dieron la espalda, sabía que no debía dejar ir a ninguna de las dos. Suerte que seguir a dos humanas a pie… es una tarea demasiado sencilla.
La joven se desplazó sumamente rápido, tiro la tabla de skate a un lado y se cubrió en un plasma azul, que le facilito llegar hasta las chicas en poco más de un segundo. Entonces toco levemente la espalda de Jackie, llamando su atención y forzándola a detenerse junto con Janna.
-Hey… ¿Hay algún problema? ¿Por qué corren?- Pregunto Abi con una sonrisa. -Pensé que me ayudarías a conocer la cuidad…-
Jackie estaba sorprendida… ¿Cómo fue que ella llego tan rápido?
-Um… surgió un problema y debo irme… nos vemos después…- La rubia trato de sonar tan cortante como pudo.
-Si, si, asuntos familiares y esas cosas, solo déjanos en paz.- Añadió Janna tratando de ponerse en marcha.
Entonces, la peliverde volvió a hablar, sin darles tiempo de moverse.
-Oh… así que la amiga eras tú Ordonia. Que conveniente, pensaba que te había fulminado antes, me alegra ver que estas bien. Así me ahorro las explicaciones para Rowen.- Hablo la peliverde, con un gesto de confianza.
-Entonces… es cierto.- Jackie se detuvo para encarar a la citania. -Tú y tu gente estas detrás de mis amigos… ¿Por qué nos siques a nosotras entonces?-
En esos momentos, Janna tenía una expresión desesperada. Si Star no pudo derrotar a esta tipa, ¿Qué espera hacer Jackie enfrentándola? Este era el peor momento posible para hacerse la valiente. Sin tiempo que perder, ella saco su celular e intento enviar algo lo suficientemente claro a Star y se diera cuenta de la situación. Era obvio que no escaparían…
-Para ser honesta ustedes son demasiado irrelevantes en la misión, pero aquel humano y la mewniana complicaron todo, así que me temo que no puedo dejarlas ir…- Murmuro Abi sonando un tanto fastidiada. -Todo sería más fácil… si el humano hubiera aceptado ir con nosotros…-
Sin decir nada más, la mano de la peliverde brillo con un azul casi incandescente y disparo un potente flash directamente a los ojos de las chicas, aturdiéndolas. Con la misma velocidad de antes, llego a la espalda de Jackie y con un golpe lo suficientemente fuerte como para que se desmayara sin lastimarla. Janna dejo caer su celular al suelo y no pudo hacer otra cosa más que tallar un poco sus ojos para ver que ocurría. Pero no pudo ver nada, por lo que torpemente intento correr a cualquier dirección.
De la misma forma que con Jackie, Abi llego hasta Janna y aplico la misma técnica con ella, haciendo que cayera al suelo noqueada.
A pesar de eso, Janna pudo conservar un poco más la conciencia para darse una idea de lo que ocurría. Sintió que la levantaron como si fuera de papel y de repente todo se volvió borroso…
Lo último que pudo escuchar fue a Abi diciendo… ¨Objetivos capturados, ambas están bajo control y listas para llevarlas a la base...¨
Entonces todo se oscureció y no pudo escuchar nada más…
A pesar de lo ocurrido, nadie a los alrededores pudo haberse percatado de lo que ocurrió. A lo mucho una brillante luz cegadora, pero nada más. En esa parte del parque había tres chicas y de un minuto a otro ya no había nadie… a lo mucho una muy leve estela de luz azul, pero esta no tardaría en desaparecer también.
…
Puesto de Avanzada Épsilon, 1 hora después…
…
Jackie abrió sus ojos poco a poco. La casi nula iluminación del lugar le facilito acostumbrarse rápidamente y recupero su vista sin problemas. Estaba adolorida y mareada, no sabía que ocurrió exactamente, ni siquiera reconocía el lugar donde estaba ahora. Lo último que su mente recuerda, era un brillante flash azul y de repente un dolor muy fuerte en su cuello.
Entonces recordó lo que ocurrió… como Abigail la había engañado.
Miro a su alrededor, dándose cuenta de que el lugar era muy extraño. Era un cuarto pequeño y las paredes parecían estar hechas de concreto fundido, casi como si lo hubieran derretido y devuelto a su lugar. Después de lo que ocurrió imagino que tendría las manos atadas, pero extrañamente estaba libre… en lo que cabía de la palabra. Ese extraño cuarto no tenía ventanas y puertas, ni muebles, solo había camas improvisadas en ese lugar.
Al contarlas se dio cuenta que eran 4 y que no estaba sola en esa habitación.
Trato de levantarse de su cama, con toda la fuerza de voluntad que pudo reunir se mantuvo en pie. El golpe que recibió le estaba dejando secuelas, pero aun así debía averiguar quiénes la acompañaban.
En la primera cama que reviso, se alegró un poco de ver una cara conocida, era Janna. Lamentablemente, estaba profundamente dormida sin dar señales de respuesta como para que pudiera ayudar. Paso por su mente la idea de que la habían drogado para tranquilizarla, pero en realidad su amiga tenía el sueño pesado y podía reconocer cuando estaba realmente dormida. Por ahora decidió dejarlo así.
Al ver el resto de las camas, se percató de algo inusual. Ahí estaban Ferguson y Alfonso, ambos tan noqueados como Janna. Ellos nunca le habían hecho daño a nadie y prácticamente siempre estaban metidos en sus asuntos, no entendía porque los habían traído ahí.
Pero no le costó mucho tiempo entender que en ese lugar tenían algo en común, todos eran amigos de Marco.
De repente, la pelinegra despertó de golpe, asustando a la rubia.
-¡AHH! ¡ERIZOS Y AJENJO!- Grito Janna sin ningún tipo de sentido en sus palabras.
-¿Qué?- Respondió Jackie, sintiéndose ligeramente aliviada por ver que su amiga estaba bien.
-Oh, disculpa, una pesadilla jeje. Como sea, ¿Dónde demonios estamos?- Pregunto la filipina mirando a su alrededor, después de apuntar con su dedo a los otros chicos. -¿Y porque están ellos aquí?-
-No lo sé, pero al ver este lugar, me doy una idea.- Jackie miro hacia un costado desviando la vista.- Creo que nos usaran para extorsionar a Star y a Marco... o algo peor…-
Janna miro a su alrededor con algo de duda.
-No lo sé, si realmente fuera así, ¿entonces porque se molestarían en darnos camas a cada uno? Creo que el término correcto es que somos rehenes… o algo parecido.-
-Como sea, no pienso quedarme aquí, tenemos que buscar una salida. Yo inspeccionare las paredes, tú despierta a los chicos.-
Sin perder nada de tiempo, Jackie comenzó a ver de cerca las paredes y a tantearlas con las manos para intentar encontrar alguna saliente pequeña, recordándolo medianamente como hacerlo. No tenía ninguna práctica en ello y solo se basaba en lo que había leído en un libro.
Por su parte, Janna reviso sus bolsillos y se dio cuenta de que le habían arrebatado todo, desde su celular a su billetera, ni siquiera tenía sus clips de emergencia para abrir cerrojos que ocultaba entre sus calcetines, pero dadas las circunstancias y el lugar donde estaban, no habría servido de nada. Estos tipos son algo serio sí pudieron encontrar sus cosas.
Entonces, ella despertó a los chicos, uno con saliva en el oído y al otro con una patada en la rodilla.
-¡Oye, eso es asqueroso!- Bufo Alfonso.
-¡Cual es tu problema! ¡Sabes que tengo huesos débiles!- Continuo Ferguson.
-Lo siento chicos, pero tenemos problemas más graves ahora, parece que hemos sido secuestrados por lunáticos extraterrestres. Oye Jackie, ¿necesitas ayuda?- Añadió Janna, tratando explicarle de forma rápida y clara los problemas que tenían ahora. Sin embargo, los chicos comenzaron a quejarse sobre la situación y a desesperarse, mientras que Janna intento hacerlos entrar en razón.
Mientras tanto, Jackie comenzaba a desesperarse tambien. No había nada que se pudiera abrir y en el techo solo había una breve luz incandescente que débilmente iluminaba la habitación. ¿Acaso los habían dejado en esa habitación para morir?
Sin embargo, una grieta comenzó a abrirse en la parte frontal de la habitación, forzándolos a todos a retroceder. Esta se abrió de forma lenta y poco a poco abrió una salida.
Antes de que los chicos pudieran intentar escapar, se dieron cuenta de que alguien venia. Como no tenían a donde huir o esconderse, todos se quedaron dónde estaban.
Por la grieta, pudieron ver como dos sujetos entraban en la habitación. Uno de ellos utilizaba una larga gabardina negra, mientras era seguido por una joven mujer con un uniforme similar.
Jackie reconoció inmediatamente a Abigail, por lo que no pudo ocultar su enojo al verla. Pero el otro sujeto no tenía ni idea de quien era. Basándose solo en su apariencia, ella podría deducir que tendría unos 25 años o más, y por sus facciones era técnicamente atractivo, pero algo en su mera presencia le decía que había algo mucho más siniestro en él. Comparándolo con Abi, el tipo se veía mucho más normal, si no fuera por el extraño atuendo y la presencia perturbadora que tenía.
Cuando el hombre entro a la habitación, observo sin mucho interés a los chicos y estos lo miraban en silencio. Entonces comenzó a hablar.
-Supongo que esto es lo que puedo esperar de unos terrarios de 14 años…- Entonces le dio la espalda a los chicos para hablar con su compañera. -¿En serio estos son los amigos del chico?-
-Así es, nos tomó algo de tiempo recopilar la información, pero todos ellos son cercanos a Díaz.- Respondió Abi con una voz monótona, mientras confirmaba sus datos con su comunicador holográfico.
-Pues vaya, no imaginaba que el chico tuviera tan bajos estándares, pero creo que es normal viniendo de alguien de la Tierra. Al menos Ordonia tiene potencial para ser una infiltrada, pero de ahí los demás… no tanto.-
Por su parte Janna pensó para sí misma… ¨-Supongo que ese es el líder del que Marco nos habló. Es una lástima, por fin alguien aprecia mis talentos y resulta ser un maniático interdimencional…-¨
Entonces el sujeto volvió a dirigirse a los chicos detrás de él y los miro con un claro desprecio.
-¿Qué se supone que pueden hacer esos dos gusanos? Ni siquiera sirven para venderse como mano de obra barata…-
-¡Oye a quien le dices…!- Exclamo el pelirrojo al sentirse sumamente ofendido... pero fue inmediatamente silenciado por el sujeto.
-A dormir niño…- Murmuro el tipo mientras hacia un gesto rápido con su mano derecha.
Entonces una estalagmita de concreto salió velozmente desde el suelo, golpeando al pobre gordito en el estómago, dejándolo sin aire y haciendo que este se volviera a desmayar. Lentamente, la piedra volvió a acomodarse en el suelo como si no hubiera pasado nada.
-¡Ferg!- Grito Alfonso para socorrer a su amigo y asegurarse de que lo le habrían hecho daño.
-¿Alguien mas tiene una humilde opinión para compartir?- Dijo el joven cruzándose de brazos.
-¡¿Quién demonios te crees que eres?! ¡No tienes derecho de hacer algo así!- Grito Jackie al ver como trataron a Ferguson.
El líder estaba a punto de hacerle lo mismo a la chica, pero entonces paro en seco observándola de arriba a abajo. Por unos segundos parecía confundido y entonces giro su cabeza dirigiéndose a Abi.
-Espera… ¿Segura que esta niña tiene 14? Está demasiado bien desarrollada para su edad, quizás hasta pueda valer algo en otra dimensión…-
Entonces el líder se acercó a la chica para intentar inspeccionar su rostro con sus manos sosteniendo la barbilla de la chica, pero Jackie al tener las manos libres lo aparto con un golpe en el pecho.
-¡Quítame tus sucias manos de encima!- Grito la rubia.
Por unos momentos, el líder observo seriamente donde lo habían golpeado. Pero en lugar de molestarse… sonrió y se sentó a cuclillas para hablar más de cerca con la rubia.
-Pero que tenemos aquí… no solo te ves bien, sino que también tienes agallas. ¿Sabes lo raro que es encontrar algo así? Igual y te conservamos como mascota… o quizás como compañera, podríamos incluso tratarte como adulta… ¿No crees Abi?-
Al decir esto dirigió su vista a su compañera, quien estaba recargada en la grieta evitando que alguno de los prisioneros escapara, aunque nos es como si alguno lo intentara.
Abi rodó sus ojos y respondió con una media sonrisa.
-No lo sé Rowen, no creo que pueda soportarlo. Además, ni siquiera usa magia o tecnología así que no le veo ninguna utilidad.- Respondió la peliverde siguiéndole el juego a su compañero.
-Supongo que tienes razón, pero al menos creo que es una buena idea. Bueno, como sea, debería comenzar con lo que vine a hacer.-
Entonces, Rowen saco de su gabardina un teléfono celular, el cual Janna reconoció inmediatamente.
-¡Oye bravucón! ¡Eso es mío!- Grito la pelinegra intentando que le devolvieran su pertenencia.
-Efectivamente, mí estimada Ordonia. Tus amigos creen que volviste a casa, así que es hora de que sepan que no fue así. Necesito que lloren, griten, lo que sea, no me importa. Solo quiero que llamen la atención de Marco para que venga a nosotros…-
Entonces el líder uso el teléfono para llamar a su objetivo.
Mientras el teléfono sonaba, todos los chicos se observaron mutuamente, pensando en que era lo que quería realmente este sujeto con su amigo. Pero si sabían algo… no lo iban a ayudar.
Cuando contestaron el teléfono, se escuchó la voz del chico por el altavoz.
-¿Hola? ¿Janna? ¿Está todo bien?-
-¿Me recuerdas, Díaz? Nos vimos hace muy poco tiempo…- Respondió Rowen con una voz burlona y una sonrisa maliciosa.
-Tú…-Marco permaneció en silencio unos segundos.- Si le hiciste algo a Janna voy a…-
-Tranquilo, no le he hecho nada a nadie, aun… Te dije que ibas a lamentar tu decisión, tengo a todos tus amigos ahora, así que creo que te gustara escuchar esto…-
Rowen apunto el teléfono en dirección a los que había secuestrado, pero ninguno dijo absolutamente nada.
-¿En serio? ¿Me van a dejar aquí hablando como un idiota?- Murmuro algo irritado el líder. -Bueno, supongo que tengo que animar un poco la fiesta.-
Sin previo aviso, el líder movió su dedo índice y una estaca de concreto surgió del suelo, atravesando limpiamente la pierna de Alfonso como una espina retráctil, mientras que esta misma volvía al suelo. Una vez que el chico sintió el agudo dolor en su pierna, este se tiro al suelo y comenzó a gritar de dolor.
Sin tiempo que perder, Jackie corrió a ayudarlo y evitar que sangrara. La única que se quedó al margen fue Janna observando lo que ocurrió. Completamente furiosa, se acercó al teléfono y grito.
-¡MARCO! ¡TU Y STAR TRAIGAN SU TRASERO AQUÍ YA! ¡QUIERO VER COMO LE PARTEN LA CARA A ESTOS IMBÉCILES!-
-Ya oíste a la dama, Díaz, si no vienes será mucho peor para ellos…- Entonces colgó soltando el celular dejándolo caer al suelo, sin escuchar una respuesta o decirle donde estaban sus amigos exactamente. Él quería ver como el humano se las arreglaba para encontrarlos.
-Muy bien, no es lo que esperaba pero lo hiciste perfecto. Ahora solo queda esperar. Vámonos Abi.- Dándole la espalda a la chica, Rowen camino hacia la salida con las manos guardadas en los bolsillos de su pantalón.
La peliverde estuvo a punto de seguir a su líder, cuando la voz de la rubia la detuvo.
-¡Abigail! ¡Espera!- Grito Jackie al asegurarse de que Alfonso ya no sangrara usando las sabanas de las camas como vendaje improvisado.
-¿Por qué haces esto y sigues a ese imbécil? Estoy segura de que eres una buena persona…- Murmuro la rubia, tratando de apelar a la persona que conoció antes.
Abigail solo se rió un poco y observo a la adolecente por encima de su hombro sin siquiera verla de frente.
-No sabes nada de mi niña, pero puedo decirte que no es personal, solo cumplo con mi trabajo. Además, nunca vuelvas a insultarlo frente a mí, o haré que acabes peor que tu pequeño amigo. Yo no soy tan piadosa como Rowen…- Sin más que decir, Abi siguió su camino, sellando la grieta detrás de ella y encerrando de nuevo a los chicos. Ahora ellos solo podían esperar a que sus amigos vinieran a rescatarlos.
Mientras tanto en la casa de los Díaz…
Marco estaba atónito, en medio de la sala de su casa mirando al vacío. Si alguien pudiera verlo a la cara no sabría diferenciar si lo que mostraba su rostro era una furia incontenible o un miedo sofocante. Sea como fuera, la rabia termino por ganarle y activo el manto inconscientemente al mismo tiempo que sus ojos adquirían su tonalidad purpura, mientras que hacia añicos su propio teléfono celular con su mano.
Star estaba bajando las escaleras cuando se dio cuenta de que algo ocurría con Marco, la última vez que lo vio así algo horrible estaba por ocurrir. Preocupada se acercó al chico para asegurarse de que no se viera afectado por la corrupción de su magia como antes.
-¡Marco! ¿Estás bien? ¿Qué te ocurre?- Exclamo la princesa tratando de llamar la atención de Marco, pero este no respondió de inmediato.
-Rowen… los capturo y les está haciendo daño…- Respondió el chico sin dejar de apretar los dientes con furia.
-¡¿Qué?! ¿A quiénes?- Exclamo Star reconociendo el nombre.
-A todos…- Respondió Marco cerrando sus puños con fuerza.
FIN DEL CAPITULO.
Muy bien, antes de que decidan crucificarme… (Otra vez xD) creo que necesitan saber lo siguiente.
Este cap tenía pensado hacerlo enorme, casi de unas 20000 palabras, pero al ver que me estaba tomado demasiado tiempo y que prácticamente ya paso mucho más de un mes desde la última vez que publique, decidí que era mejor recortar el capítulo con lo más relevante en uno más ligero y conciso, obviamente tratando de no dejar ningún hueco en el mismo.
Ahora eso sí, el siguiente capítulo será enteramente enfocado en la acción por lo que se podría considerar mi cap más ambicioso hasta ahora, incluso más que el capítulo 17 y un regalo para aquellos por los que me siguen por mi forma de describir las peleas.
También un dato importante, a este arco argumental le queda 2 capítulos más para terminarse y verán muchas sorpresas para entonces. Además, después de plantearme un poco mejor la historia, puedo decir que faltan 3 arcos argumentales más para que la historia termine, lo cual puede ser mucho o poco para algunos, pero es algo que he planeado bastante estos últimos días. Después de este arco pienso dedicar al menos dos capítulos para experimentar con temas distintos en la historia de los que normalmente trato, sin salirme del argumento principal, así que por si lo estaban pensando, no será relleno, sino más bien una práctica para mejorar un poco como cuento la historia y tratar de mejorar más la narrativa.
Después de lo leído en mensajes anteriores, creo prudente dejar lo siguiente en claro. No hare partes eróticas en mi historia, a lo mucho algo subjetivo a la perspectiva pero nada directo. La razón es que no me siento cómodo escribiendo sobre esos temas, y si ya de por si es difícil escribir romance, lo anterior dicho siento que lo complicaría todo. Por lo que la escena del baño en el capítulo anterior, lo describí porque me parecía graciosa la situación, además de que a Star no le molestara que Marco la viera semi desnuda, quería reflejar la confianza que los personajes se tienen, y no para algo morboso como pudo parecer.
Aun así con lo anterior dicho, espero que disfruten del capítulo. Ahora los comentarios:
SugarQueen97: ¡Gracias! Me alegra que te haya gustado y eso es precisamente lo que quería mostrar con las interacciones de Janna. También, después de lo ocurrido en mi historia, Marco ha tenido muy poco tiempo para apreciar a Star por completo, ya que solo se basaba en la confianza y el cariño que ha demostrado a lo largo de la misma. Ya ni hablemos de la serie original, no ha estado mal pero parecen que hacen muchas cosa a propósito por quien sabe que motivo, como la densidad de Marco en el capítulo de la playa. No solamente ha tenido que pasar por los combates y el hecho de casi morir para darse cuenta de lo que sentía por Star, si no que las interacciones que tuvieron desde antes le ayudaron a darse cuenta poco a poco y una pequeña presión de parte de Lynx también hizo falta xD. Esa es la idea que quería mostrar con Rowen, pero aún hay ciertos detalles importantes sobre el personaje más adelante y la advertencia tiene mucho más peso en la historia de lo que podría parecer. Tu solo espera y veras xD.
Byakko Yugure: Cuanta dedicación amigo, 2 noches dedicadas a mi historia es algo que se agradece bastante. Como dije antes, me cuesta mucho describir las acciones de un personaje que no me agrada tanto asi que preferí dejarla inconsciente, igual aporta exactamente lo mismo a la trama como la ponyhead original xD. Tambien tuve ciertos problemas con Ferguson y Alfonso, casi no se sabe mucho de ellos asi que tuve que crearles un medio trasfondo para que encajaran. Lo bueno para mi es que ya no aparecerán en futuros arcos argumentales. En cuanto a Janna, ella es un amor xD, es mucho más fácil escribir sobre ella porque tanto su personalidad como sus manías son recurrentes en personajes que admiro, así que puedes esperar mucho de ella en mi historia. Aun no es tiempo de revelar motivos, asi que puedes teorizar todo lo que quieras para ver si le atinas xD. A Jackie no fue mi intención dejarla tan de lado en el cap anterior, ya que en este tuvo mucho protagonismo, fue error mío lo admito xD. Las marcas de Star serán parte de su crecimiento, como consecuencia del camino que eligió, así que espera más detalles de eso en el futuro. Como dije más arriba, la escena del baño fue enteramente por otro motivo.
Eso sí, es uno honor que consideres más canon el nombre de Lynx que de Globgor, sinceramente este último es de todo menos ideal.
Estoy bastante seguro de que ya respondí a todo, pero si no es así, házmelo saber por PM.
Lucky Ted: Cretino es una palabra muy bien utilizada, pero como dije en otra respuesta, aún falta mucho más por saber aún. Por lo de la ausencia, me alegra aclarar que en mi caso no es ninguna de las tres amigo xD.
Shadow Jocker: Sé que tarde más del mes en escribir el cap, pero es por una buena causa. Además, no hace falta un entrenamiento como en la habitación del tiempo para eso o como en la dimensión de Hekapoo, queda explicito que mis personajes entrenan ayudándose mutuamente casi todos los días. Y créeme, en mi historia, siempre va haber un enemigo más fuerte hasta el final. Humildemente pienso que el Marco que describo es bastante más fuerte que el original porque este último no habría sobrevivido a la pelea contra Toffee en mi historia, ni siquiera con los años de entrenamiento con Hekapoo. No solo lo digo por la magia oscura que maneja, sino porque en su cabeza prácticamente tiene a un maestro en dichas artes. Que se lleven bien es otra historia xD.
Cohenn: Me alegra ver que la historia te guste y la dedicación a la sí, si lo último lo dijiste fue de mame, hubieras dicho también ¨no homo¨. Así hubiera quedado mejor xD.
Christalm: Entiendo, sé que termine tardándome demasiado pero tenía mis razones. No te preocupes que ya esté tomando el ritmo nuevamente. Además, lo de la coautoría es una buena idea, sin embargo, yo no escribo la historia sobre la marcha si no que yo ya tengo todo planeado de principio a fin, mi único problema es el tiempo. Pero eso sí, tengo a alguien de suma confianza que me ayuda cuando tengo problemas con la historia, así que no hace falta. Muchas gracias por la sugerencia.
Andrew 579: Ya había explicado ese tema más arriba amigo xD, disculpa si no es de tu agrado. Además, creeme, nada en mi historia es relleno, todo tiene un propósito o relevancia por más pequeña que sea. Entiendo lo de error de dedo o que fanfiction no acepta bien lo escrito, me pasa muy seguido cuando subo capitulo, especialmente a altas horas de la noche cuando apenas recuerdo mi contraseña para entrar xD. Oh ácido cloridrico? Por favor, he sobrevivido a cosas peores. ¡Show me what you got Snake! (Nótese la referencia xD)
Haruzafiro: Uff no, para estar al nivel de Shorty me faltan como 6 kilos de estupefacientes xD. Me alegra que te haya gustado la historia, y como mencione antes, la parte del baño no fue recibida como yo esperaba, aun asi es bueno ver que la historia te agrade. En cuanto al modo berserck, se acerca mucho a algo que tengo planeado pero es distinto a la vez. Solo te recomiendo que sigas la historia para averiguarlo xD.
Jbadillodavila: Muchas gracias! Me esfuerzo bastante por hacer la historia mejor todos los días, así que se agradece el comentario xD.
Como siempre, doy los clásicos agradecimientos a los seguidores y marca de favoritos. ¡Muchas gracias por todo el aguante! Y nos veremos nuevamente en otra ocasión…
