¨Todo cuanto hacemos tiene consecuencias, pero no siempre lo justo y razonable produce consecuencias felices, ni lo absurdo y cruel consecuencias desfavorables… si no que a menudo acontece todo lo contrario…¨ - Johann Wolfgang von Goethe.-

Capítulo 26: No hay vuelta atrás… (Parte 1)

Casa de los Díaz, justo después de la llamada de Rowen…

Marco estaba hecho una furia, por más que intentaba calmarse y analizar mejor la situación, la sangre le hervía a tal punto que era doloroso, sin mencionar que ignoraba los restos de vidrio de lo que alguna vez fue su celular en su mano y que esta comenzó a sangrar. Casi ignoraba también que Star estaba frente a él.

Sin embargo, eso no era lo que lastimaba al chico, sino más bien fue la culpa. Sentía que todo lo que ocurría ahora mismo era su culpa, y que de haber hecho algo antes, sus amigos no se verían involucrados. ¿Qué demonios quería ese tal Rowen con él? ¿Qué podría ser tan importante como para lastimar a sus amigos si no cumpliera con su petición de unirse a él?

Tal vez eso fue lo que Marco pensaría en ese momento, si no fuera porque su magia fluía incontrolablemente en su cuerpo. Lo único pensamiento que había en su mente fue ¨Voy a matar a ese tipo.¨ Su cuerpo incluso estaba por saltar por la ventana y buscar a ese bastardo engreído… pero unas suaves manos lo detuvieron de sus hombros y lo obligaron a ver unos brillantes orbes azules frente a él.

Era Star.

-¡¿A qué te refieres Marco?!- Pregunto Star sumamente preocupada y forzando al chico a regresar de sus lúgubres pensamientos.

Marco recobro la calma lentamente, sin embargo, la furia aún estaba ahí. Entonces el chico respondió con un semblante sombrío.

-Capturaron a nuestros amigos, creí escuchar a Alfonso gritar, escuche a Janna también, aunque parece que ella está bien, pero no sé cuánto dure así. Creí escuchar también a Jackie y a Ferguson, pero no estoy seguro. No imagine que fueran a intentar algo tan pronto…-

Star soltó al chico unos momentos, para pensar un poco.

-Malditos sean, ¿no pueden dejarnos tranquilos? Suficiente, basta de defendernos, es hora de atacar y acabar con esto de una vez.- Respondió la rubia con firmeza.

-En eso tienes razón, pero iré yo miso, la última vez me contuve porque no sabía sus intenciones... pero ahora, no tendré piedad…-

Entonces Marco escucho una voz burlona dentro de su mente que decidió ignorar.

-Sigue convenciéndote de ello humano…-

El chico arrugo la nariz por el comentario, Lynx apenas si le dio información sobre ellos y… ¿ahora se mofa de él? A veces deseaba que el monstruo en su cabeza estuviera un poco más de su lado en lugar de reprocharle sus errores constantemente. Antes no le molestaba tanto, pero por obvias razones no estaba de humor para lidiar con eso ahora mismo.

Por su parte Star, miró a Marco con algo de escepticismo.

-Claro, si lo que quieres es entregarte y ahorrarles el trabajo, ¿olvidas que si vas solo harás exactamente lo que ellos quieren?-

-No me importa, les daré una lección a todos juntos si hace falta.- Respondió Marco, aun con furia en sus ojos.

-Ehh nope, yo creo que no, iremos los dos, también son mis amigos y porque la bruja de Abi me debe una revancha. Además, no puedo dejar que te lleves toda la diversión, ¿verdad? Haremos esto juntos, tal y como prometimos… siempre juntos, ¿recuerdas?-

Marco observo a Star unos momentos al mismo tiempo que su ira desaparecía (temporalmente), y no pudo evitar sonreír, simplemente adoraba su forma de ser.

-Supongo que no puedo decirte que no a ti… hay que irnos, tenemos traseros que patear y amigos que rescatar.- Murmuro el chico alegremente.

-Genial, pero antes…-

Star se acercó a Marco y se inclinó un poco sujetando su mano herida. El chico había olvidado totalmente que hizo añicos su teléfono celular, tendría que conseguir otro cuando todo esto termine.

Entonces, ella empuño su varita y musito un rápido hechizo de curación, para que dejara de sangrar, acto seguido, arranco un pequeño trozo de su vestido y uso su magia para alargarlo un poco, para después envolverlo en la mano herida del chico.

Marco ladeo la cabeza un poco al ver esto, noto que la varita ya no era igual que antes. En lugar de tener la estrella central que Glossaryck volvió a forjar hace ya un tiempo, la estrella pasó a tener más puntas de las que recordaba. La varita ya no era rosada, si no que ahora era una combinación de azul, verde y plata. Aunque se preocupó por ver el color ¨peligroso¨ de nuevo en la varita de Star, al verla tan calmada no le dio mucha importancia.

-¿Nueva varita, eh?- Murmuro el chico llamando la atención de Star, aunque por la forma en que reacciono, no parecía importarle mucho el cambio… o al menos eso dio a entender ella.

-Sí, ya sabes cómo cambia cuando quiere… y… ¡listo! Tu mano ya debería estar bien.-

El observo el vendaje improvisado y luego mostró una media sonrisa, con algo de nostalgia. Star ayudándolo de esa forma tan peculiar le recordó a la guerra en Mewni hace varios meses atrás. A pesar de lo terrible que fue, es entonces cuando ellos dos comenzaron a verse como algo más que amigos. De algún modo, ella parecía estar pensando lo mismo que él.

Pero ahora no había tiempo para el sentimentalismo, sus amigos corrían peligro y debían salvarlos cuanto antes.

-No hay tiempo que perder, ¡vámonos!-

Entonces ambos salieron de la casa tal y como estaban, ni siquiera Marco utilizo su equipo de combate que utilizo en Mewni.

Él se envolvió en el ¨manto¨ y dio un salto enorme hasta la siguiente casa. Por su parte Star desplego sus alas plateadas, pero cuando iba a la mitad del vuelo algo comenzó a dolerle de forma pulsante y se vio forzada a aterrizar.

-¡Aghh! ¡Maldición!- Dijo ella al darse cuenta de que el dolor venia de sus alas, las grietas que surgieron después de la pelea contra Abi no habían sanado por completo. Entonces utilizo el mismo hechizo sanador que uso con Marco solo que en una medida más fuerte.

Mientras tanto, el chico se dio cuenta de que algo estaba mal con ella y de inmediato fue al lado de Star para asegurarse que no tuviera algún daño.

-¿Star? ¿Estás bien?-

-Sí, sí, descuida, es solo un rasguño que olvide que estaba ahí, después de esto ya no me dará problemas.-

Entonces ella volvió a volar alejándose un poco, aun le dolía, pero ahora ya podía mantener el vuelo sin estrellarse o perder el control.

-¿Sabes dónde están o tendremos que buscarlos?- Pregunto tratando de desviar la atención y la preocupación que el chico tenia.

-No tengo idea…- Pero entonces, usando sus sentidos mejorados, capto la esencia de Janna. Como fue ella la última en dejar la casa su rastro aún era perceptible. –Pero ya encontré una pista, podremos seguirla hasta ellos.-

-Muy bien Marco, lidera tu entonces, yo te seguiré de cerca.-

Entonces, ambos tomaron camino hasta la base de los citanios, y a pesar de que Marco aún seguía preocupado por la condición de Star. Sentía que estaba ocultando algo, por lo que se propuso que ambos hablarían al respecto una vez que todo acabara, pero por ahora, el confiaba en que ella estaría bien. Ambos tenían una cuenta pendiente por saldar.

Sin embargo, lo que estaba por ocurrir este día cambiara todo lo que conocen y nada volverá a ser como era antes…

Puesto de Avanzada Épsilon, 4to piso.

Justo después de que Rowen incitara a Marco para buscar a sus amigos.

A medida que la pared de concreto fundido detrás de él se cerraba, Rowen camino despreocupado sin siquiera mirar atrás, en su rostro no mostraba ninguna emoción, salvo una pequeña y casi imperceptible sonrisa que delataba lo bien que se sentía. Detrás de él, lo seguía muy de cerca la joven Abi, mostrándose tan indiferente como su líder.

-Ok, la carnada ya está puesta… ¿Hace falta hacer algo más?- Pregunto la peli verde mientras ella cruzaba los brazos.

-Hubiera preferido hacerlo de otra forma, pero servirá. Veamos si el chico es capaz de encontrar a sus amigos sin ninguna pista, así podremos ver que tan bien puede manejar su magia.- Respondió el líder, colocando uno de sus audífonos en su oreja derecha para seguir escuchando su música, al mismo tiempo que no perdía su atención en la oficial al mando.

-Entendido Rowen. Entonces… ¿Qué hacemos con… bueno, ya sabes, Mob?- Al decir esto, ella miro al más joven de los tres sentado en un viejo sofá un poco más lejos de ellos, reparando una estufa eléctrica que el mismo dañó antes con sus experimentos, o más tratando de preparar algo que fuera comestible.

-Desde que se enfrentó al humano está mucho más ansioso que de costumbre… No quiero cuestionarte, pero no creo que sea buena idea que sea el quien se encargue del chico, es más factible que lo haga yo misma… si estás de acuerdo…-

Por su parte, el líder ladeo un poco los orbes de sus ojos, recordando parte de lo sucedido hasta ahora. Él fue muy claro con sus instrucciones, necesitaba al chico entero y de preferencia… sano, para los planes que tenía en el futuro. Odiaba admitir que la magia del chico cabeza dura de la Tierra podría ser un elemento clave en su investigación, pudiendo de una vez por todas alcanzar aquella meta que lo eludía desde hace años.

Sin embargo y aunque no le sorprendía demasiado, su subordinado fue en contra de sus órdenes y realmente pudo haber matado al muchacho, solo por emocionarse de más en una lucha de lo más simple. No obstante, lo que si lo sorprendió fue lo bien que el humano manejo la situación, poniéndose incluso al nivel de Mob, demostrándole otra razón más para incluirlo al equipo.

Pero si había algo que realmente odiaba como capitán… era que no escucharan sus órdenes…

Abi aun esperaba una respuesta, mientras que pacientemente observaba a su líder. El mismo hizo un ademan con sus ojos, una seña que solo ellos dos conocían indicando que no se preocupara, por lo que ella simplemente asintió y siguió su camino por la base, aun recopilando información desde la imagen holografica en su muñeca.

Rowen se quedó de pie unos momentos pensando, y entonces dirigió camino directamente hacia Mob, claramente con una expresión de fastidio en su rostro. Mientras tanto, el joven cinético reparaba hábilmente el electrodoméstico usando sus extensiones miniatura al igual como cuando curo sus propias heridas después de luchar con el humano. Pareciera que otra de las pasiones de él, además de las buenas peleas, era reparar cosas.

Rápidamente detecto a su líder, quien era fácil de distinguir debido a su imponente presencia para ellos y dejo lo que estaba haciendo para hablarle.

-H,hola Rowen, y,ya estoy por terminar con esto, p,p,pronto comenzare las p,p,preparaciones para capturar al h,h,humano… y…- Siguió tartamudeando un poco como era costumbre pero su líder lo interrumpió.

-Sí, bueno sobre eso…- Rowen pauso un momento para bostezar. -Te ordeno que regreses al Grovic y te quedes a cargo de cuidar la nave, puedes llevarte la tecnología que encuentres si quieres algo con que entretenerte.- De inmediato, le dio la espalda y siguió de largo sin esperar una respuesta de su subordinado.

Mob se quedó perplejo unos momentos y después lo confronto.

-E,e,espera… ¿regreso? ¿Sólo yo? ¿Por qué…? ¡Me dijiste que podría luchar contra el humano! ¡Ni siquiera lo de antes fue un calentamiento!- Exclamo Mob, claramente exaltándose, lanzando el sofá hacia atrás y arrojando lejos lo que estaba reparando, casi dejando de lado su tartamudeo por completo.

Rowen paro en seco, y giro su cabeza un poco, pero sin siquiera voltearlo a ver por completo.

-También te dije, claramente, que necesitamos al humano vivo. Te emocionaste de más en combate, y por si fuera poco, usaste ataques letales en su contra… ¿o acaso olvidas que puedo ver todo lo que ustedes ven? Tienes suerte que el chico haya sido lo suficientemente capaz para estar a la altura…-

De nuevo, el líder le dio la espalda a su subordinado, quien poco a poco, se estaba dejando llevar por la ira, era su primer combate decente en meses y no quería perderlo tan fácilmente.

-¡NO PUEDES HACERME ESTO! ¡YO QUIERO LUCHAR OTRA VEZ! ¡SI NO VOY...! A…a…a…- Mob no pudo terminar la frase, vio como Rowen abrió su mano como si fuera una garra y estuvo a punto de cerrarla. El joven no pudo hacer otra cosa más que tragar saliva, porque conocía muy bien lo que eso significaba… y lo terrorífico que podría llegar a ser.

-¿Si no...? ¿Qué? ¿No estabas por decir algo Mobius?- El líder siguió dándole la espalda, sin dignarse a hablarle de frente.

-N,n,no jefe, m,m,me ire a la n,nave en cuanto almacene toda m,mi chatarra…-

Murmuro a duras penas el joven volviendo a su estado ligeramente catatónico. Sudando frio y mirando a su alrededor, apenas se percató de varias espinas enormes de concreto tanto por encima como a sus costados, las cuales eran tan grandes como los colmillos de una bestia gigante. Estaban a unos cuantos centímetros de él, pero aun así podía sentir que eran tan filosos como para cortar el mismo aire. Todas esas espinas aparecieron en una abrir y cerrar de ojos, ni siquiera se había dado cuenta de que una de ellas apuntaba a su cuello.

Pronto la voz de su líder llamo su atención.

-Volverás a luchar Mob, tal vez en la próxima. Pero por ahora esto es demasiado delicado como para que tú lo manejes. Yo mismo me encargare del chico… además, ya sabes de lo que soy capaz, por lo que puedes relajarte.- Respondió Rowen con suma serenidad. -No espero que lo entiendas amigo, solo espero que cumplas con lo que te ordeno. Tanto tú como Abi saben porque hacemos esto. Así de simple.-

Y sin más que decir, el líder volvió a colocarse sus audífonos, saliendo de la habitación tan tranquilo y despreocupado como si nada hubiera pasado.

Mientras tanto al ver que Rowen ni siquiera se molestó en quitar las espinas, Mobius trataba de zafarse lo más lento posible de esa trampa letal que lo rodeaba. Amargamente sabía y conocía que un simple roce con esas espinas causaría un corte tan profundo que necesitaría un catéter de plasma para poder regenerar la herida, de la forma más dolorosa posible por cierto y el joven no odiaba más otra cosa que ese condenado instrumento quirúrgico, pero al menos no dejaban en evidencia los múltiples altercados que tuvo con Rowen en el pasado.

Ya con la cabeza algo más fría (después de un largo rato, obviamente), entendió que había hecho mal antes y que fue su culpa que lo dejaran de lado en la misión. Rowen podía ser realmente cruel si la situación lo amerita, pero a la vez justo con aquellos bajo su mando. Hasta sintió algo de lastima por el humano, si es lo suficientemente estúpido para volver a rechazar la oferta o de siquiera intentar desafiar a su líder, el chico no tendría oportunidad alguna.

Minutos después… en el techo del edificio.

Mientras aun escuchaba música con sus audífonos, Rowen caminaba tranquilo mientras cerro una puerta detrás de él, y siguió su camino observando la ciudad desde lo alto de la azotea. Cerca de él, Abigail ya había llegado al lugar desde antes para atar los últimos cabos sueltos del plan, que aparentemente, aun iba a la perfección.

El observaba al horizonte, aun ligeramente distraído con su música.

No faltaba mucho para el atardecer, y a lo lejos, podían verse algunas nubes negras en el cielo, al mismo tiempo una ligera humedad en el aire comenzaba a notarse. Daba la impresión de que llovería pronto, pero no parecía ser algo muy fuerte como una tormenta, más bien una lluvia casual y corriente.

-¨Mierda, si la precipitación fuera algo más fuerte… puede complicar las cosas un poco…¨- Pensó el citano aun distraído.

-Entonces Rowen, ¿qué es lo que sigue?- Pregunto Abi dando media vuelta para estar de frente a su líder, sacándolo de sus pensamientos.

El citanio retiro uno de los audífonos de su oreja derecha para escuchar la conversación y llevo ambos brazos detrás de su cabeza, mostrándose relajado.

-A juzgar por su voz, el chico estará muy molesto, vendrá por sus amigos, los sacara de aquí y después me buscara a mí directamente. Yo fui el que lo fastidio, así que será lo más lógico. Además, según sus datos y después de ver su reacción al dejar un presente en su casa, parece que tiene talento como rastreador. En todo caso, le daré una última oportunidad para que el mocoso decida hacer lo correcto… o si no... bueno, la alternativa no le gustara.-

Abi guardo silencio un momento, imaginando como sucedería.

-Ya veo… ¿tienes listo el extractor de magia?- Pregunto la chica ladeando ligeramente su cabeza.

A su vez Rowen formo una especie de pinza holográfica en su brazo izquierdo haciéndolo ver casi como si fuera la mano de un ciborg, momentos después la retiró.

-Sip, sin problemas.- Respondió el líder sonriendo.

-Asumiendo que el chico aguante el shock y sobreviva… bueno tampoco es que importe mucho lo que le suceda.- Murmuro Abigail con su típico semblante frio y entonces recordó algo que habían estado dejando de lado.

-Espera… olvidamos a la princesa Mewniana…- Añadió ella mostrando una muy leve consternación.

-¿Y que con ello? Si aparecen los dos soy más que capaz de manejarlos…- Entonces Rowen observo la cara de su compañera y se percató de lo que realmente sucedía.

-Ohhh… ya recordé, en tu informe decías mostrar interés en la Mewniana y sus transformaciones para estudiarlas… ¿acaso quieres luchar con ella de nuevo verdad?-

Abi solo se limitó a asentir con la cabeza de una forma casi imperceptible.

-Bueno… supongo que puedo dejarla para ti y dudo que el chico venga por su cuenta, después de todo siempre cumples eficientemente con lo que te pido. De acuerdo, es tuya, solo sepáralos en cuanto estén distraídos y dejare que te diviertas. Yo me encargo de negociar con el humano.-

Entonces ella esbozo una sonrisa autentica, una que prácticamente nadie entre las múltiples dimensiones había visto antes.

-Gracias Rowen…-

-Descuida…-

Respondió el líder con una media sonrisa y moviendo su mano un poco, restándole importancia al asunto. Mientras que Abi volvía a su habitual semblante estoico y serio.

Hubo unos dos segundos de silencio, pero para cualquier otra persona que estuviera ahí, lo sentiría como mucho más tiempo… extrañamente.

Ambos estaban mirando fijamente el horizonte. Entonces el pelinegro rompió el silencio.

-Muy bien, en cuanto termines de jugar con la princesa, sería bueno que también la capturaras, no nos vendría mal otra usuaria de magia en el equipo, además que así sería mucho más fácil mantener a raya al humano…-

-No te preocupes, ya tenía planeado hacer eso, iré a mi posición ahora mismo.- Entonces Abi se envolvió en su magia térmica, lista para partir… pero antes dijo unas cuantas palabras a su líder.

-Ten cuidado Rowen, recuerda que la lluvia afecta negativamente tus poderes, llámame si necesitas ayuda...-

El líder respondió con una risa leve y burlona.

-Vamos Abi, no estoy peleando con eso, creo que puedo manejar a un mocoso perfectamente.-

Ella hizo la misma risa burlona y después desapareció en una estela azul.

Entonces el líder volvió a acomodar sus audífonos para continuar disfrutando de su música.

-¨Un paso a la vez… solo un poco más…¨- Pensó seriamente endureciendo su semblante y sus ojos brillaron con un color bronce, mientras que el edificio abandonado comenzaba a temblar casi por completo.

Suburbios de Echo Creek, 5:10 pm.

Marco y Star avanzaban velozmente entre los edificios de la ciudad, mientras que Star se mantenía en el aire, siguiendo a Marco muy de cerca, el chico hacia unas paradas ocasionales entre las construcciones para orientarse de nuevo. Seguir el rastro de Janna era bastante complicado, porque los rastros se distanciaban mucho entre si que parecía como si ella pudiera saltar también entre los edificios como él.

Obviamente ese no era el caso.

Sin embargo había otro rastro junto al de ella que era ligeramente más notable, y después de analizarlo bien, se percató que, efectivamente, era el de Jackie también.

A Marco se le retorcieron las entrañas y se mordió los labios al confirmar esto, tanto ella como Ferg y Al no tenían nada que ver con su situación, podría incluso tolerar el hecho de que se llevaran a Janna (Porque quieran o no ella siempre se termina involucrando) pero no podía aceptar la idea que les hicieran daño a sus amigos por su culpa, a ninguno de ellos. A pesar de haberse calmado hace tiempo, aun una furia que no sabía que tenía lo seguía consumiendo, pero decidió usarla a su favor, al menos en esta ocasión.

Aunque esta decisión provocó cierta incomodidad en Lynx, podía sentirla, pero el monstruo mentor no parecía tener intención de decir palabra alguna. El chico pensó que era mejor así por ahora, seguía sin estar de humor para críticas o comentarios sarcásticos.

Usando las pistas que tenía a la mano, ellos encontraron un viejo edificio comercial abandonado, casi a las afueras de la ciudad, como esos que aparecen en las películas de negocios o empresas contables. Tenía aproximadamente unos 10 pisos de altura.

Parecía estar a la mitad de su construcción, pero al observarlo más de cerca se percató de que en realidad había sido desalojado. Las maquinarias comunes de construcción como grúas y aplanadoras seguían ahí listas para usarse, pero no había ningún alma a la vista. El lugar parecía haber sido abandonado hace poco, pero aun así daba la impresión de ser un lugar sumamente tétrico y no ayudaba en nada que el cielo estaba a punto de nublarse, dándole un peor aspecto.

Ni siquiera Marco con sus sentidos mejorados podía sentir algún atisbo de vida en esa zona, salvo por 4 esencias que reconocía muy bien…

No cabía duda, ahí estaban sus amigos, pero le parecía muy extraño que no sintiera nada más aparte de ellos, como si los citanios los hubieran abandonado a su suerte. Claramente eso no era el caso, el lugar prácticamente gritaba ¨emboscada¨ por donde se viera. Pero no tenían opción, tenían que rescatar a sus amigos de ese lugar a como diera lugar… y luego asegurarse de que los invasores no volvieran a molestarlos nunca más. Por lo menos, eso era lo que Marco pensaba y era difícil saber cuál de las dos opciones era su prioridad.

Dentro de la Base Épsilon. 5:19 pm.

Marco entro primero, desde el 4 piso, asegurándose de que no hubiera moros en la costa y de que nadie lo viera, observando detenidamente su alrededor. No había mucha luz, pero podía ver claramente de que no había nadie en ese lugar. Agudizo sus sentidos aún más, asegurándose de que no hubiera emboscadas o trampas de las que se tuvieran que preocupar, pero todo estaba tal y como lo vieron por fuera. Desierto.

Antes de que le diera la señal a Star de que estaba despejado, noto algo muy extraño.

Las pareces ahí dentro no eran normales. Tenían formas curvas e irregulares, parecían haberse fundido con algo más caliente y después lo dejaran así. Casi como si hubieran utilizado lava en lugar de pintura común y lo secaran usando hielo. Marco creyó que tratándose de gente de otra dimensión sería algo normal, por lo que dejo de pensar en ello.

Chasqueo los dedos, y envió una pequeña ráfaga de viento hacia una de las ventanas, algo así como una versión muy miniatura de su hechizo ¨Ortus Tempestas¨ y esta exploto brevemente al salir fuera.

Acto seguido, Star entro volando desenfundando su varita, observando agresivamente a su alrededor.

-Tranquila, no parece haber nadie aquí, por ahora…- Murmuro Marco relajándose, pero sin bajar la guardia.

-Lo sé, aunque una nunca sab… ¡¿Pero qué narvales ocurrió aquí?! -Star se acercó a las paredes al notar su irregular consistencia, impresionada por no haber visto nada parecido antes. -Las paredes parecen malvaviscos quemados…-

Ella intento acercarse un poco más para sentir la rareza que estaba contemplando con sus manos, casi olvidaba la razón por la que ellos estaban ahí, pero entonces, Marco comenzó a detectar latidos no muy lejos de ahí.

-¡Star! ¡Cuidado! Escucho a alguien cerca…-

La rubia retrocedió con una pirueta y el chico se acercó a ella velozmente, ambos quedaron de espaldas el uno del otro, asegurándose de no dejar ningún punto ciego.

-Disculpa, me distraje.- Murmuro ella sonrojándose un poco, le sorprendía lo fácil que perdió la concentración.

-No pasa nada, yo pensé lo mismo al verlo, pero… nos estamos acercando a algo…- Marco observo el techo cuidadosamente.

-¿Amigo o enemigo?- Pregunto Star preparando su varita apuntando hacia donde el chico miraba.

-No estoy seguro, pero parece que viene de uno o dos pisos más arriba. Iremos a revisar pero sin llamar la atención, cuida mi espalda en lo que nos acercamos.-

Antes de que Marco diera un paso, ella contesto.

-Siempre.-

Marco no necesito responder, solo le dedico una cálida sonrisa antes de continuar.

Minutos después…

Avanzaron sigilosamente a medida de que subían por el edificio, todo parecía estar vacío hasta ese punto, pero Marco siguió detectando los latidos, hasta que se volvieron dos, y luego tres, cuando llegaron al piso siguiente pudo sentir un total de cuatro latidos, todos ellos estaban acelerados….

No tuvo que deducir mucho para entender que estaban asustados.

Al adentrarse más en ese piso de dieron cuenta de que había una gran sala que parecía ser una pequeña base. A su alrededor había monitores de segunda mano acomodados como si fueran celdas de un panal en los cuales mostraban imágenes principalmente de Marco y Star, además de algunas de sus amigos también. Había viejos muebles alrededor inusualmente limpios considerando su origen. También un par de refrigeradores montados en una pared y lo que parecía ser una fogata eléctrica y cachivaches cerca de ellos, sin mencionar el montón de chatarra electrónica que había alrededor de todo. De no ser por el hecho de que todo aquello pertenecía a unos maniáticos interdimencionales, el lugar podría ser una buena guarida para las vacaciones o los fines de semana.

-Parece que han estado viviendo aquí…- Murmuro Star mirando a su alrededor, mientras que Marco seguía aun los latidos de sus amigos.

El lugar parecía haber sido utilizado hace poco, pero no estaban seguros desde hace cuánto tiempo estarían en la Tierra, pero daba la impresión de ser mucho… ¿Cómo fue posible que nunca se percataran de ello hasta ahora?

A medida que el chico seguía buscando, poco a poco llego a una especie pared ligeramente más grande que las demás, y tenía una apariencia aún más fundida que de las demás que vieron antes. Con cuidado, Marco acerco su oído hacia el muro, centrándose en ese sentido, se percató que los latidos venían de esa pared. La pregunta ahora era como sacarlos de ahí. No parecía tener ninguna ventana ni puerta para al menos romperlas y abrirse camino.

-Los encontré, ven conmigo Star.- Hablo Marco llamando la atención.

Ella se acercó a Marco para ver su descubrimiento.

-¿Seguro que están aquí?-

-Si… muy seguro, dame un poco de espacio, voy a sacarlos de ahí.- Respondió el chico con un semblante muy serio.

Dentro de la celda, momentos antes de que llegaran Star y Marco.

Aún seguían a oscuras, aunque tuvieran esa pequeña luz artificial no era de mucha ayuda. Aun así, Jackie se las arregló para aplicar primeros auxilios con las sabanas a Alfonso quien gracias al cielo no había sangrado demasiado, tal vez tuvo suerte de que la espina que atravesó su pierna no tocara un punto vital. Ferguson seguía inconsciente al igual que su amigo, uno por el golpe que recibió antes y el otro se desmayó del shock. De algún modo, ellos dos se llevaron la peor parte.

Por su parte Janna, caminaba de un lado a otro de la habitación, observando todo detenidamente, como si fuera una leona salvaje encerrada contra su voluntad.

-¡Agh! ¡Esto es increíble! ¿De qué me sirve aprender a forzar cualquier cerradura si no hay ninguna?-

Y al decir esto, no se rindió, ella siguió buscando hasta la mínima grieta en las paredes para poder escapar.

La miraba, mientras ella misma aún se mostraba pensativa. Ella tampoco podía creer lo fácil que Abi la había engañado antes, podría jurar que esa chica era una buena persona, usualmente no se equivocaba con ese ligero sexto sentido que rara vez hacia uso de él, pero… considerando lo ocurrido hasta ahora, tal vez es cierto que siempre hay una primera vez para todo.

-Saldremos de esta Janna, confió en que ellos vendrán por nosotros.- Hablo la rubia tranquilamente, tratando de calmar un poco a Janna.

-Pfft ya lo sé, eso no es lo que me preocupa. Me irrita mucho estar en esta situación de la dama en apuros. Si estuviéramos en la cárcel, ya me habría escapado hace poco más de una hora.-

Jackie abrió la boca para hablar, pero dadas las circunstancias era mejor no preguntar.

De repente, se escuchó un golpe seco desde afuera del edificio y la habitación comenzó a temblar. Antes de que pudieran reaccionar, se escuchó otro golpe y luego otro, después varios, todos causando lo mismo en toda la habitación. Pronto, ellas se dieron cuenta de que los golpes venían exactamente del mismo lugar que de donde ese tipo desagradable de la gabardina y su chiflada compañera habían salido.

Entonces Janna hizo una seña a Jackie de que tenían que ponerse a cubierto. Ella tiro al suelo a Ferguson quien reboto como una pelota desinflada (recordemos que la delicadeza no es precisamente uno de sus fuertes) y tumbo la cama al frente de ellos como una trinchera improvisada. Jackie de su parte hizo lo mismo con Alfonso, pero al menos trato de bajarlo con cuidado primero.

La pared frente a ellos comenzaba a agrietarse, y a dejar entrar la luz del atardecer, solo para dar lugar a un fulgor purpura que Janna conocía muy bien y que Jackie aún no se acostumbraba a ver.

De un impulso sólido, la pared que estaba antes se hizo añicos y gracias a que Janna se anticipó, nadie fue lastimado por los escombros.

Entonces, iluminados por la luz a sus espaldas, Marco y Star entraron con mucho cuidado, a pesar de que el edificio estaba desierto, aun esperaban una emboscada en cualquier momento. A pesar de ello, Janna y Jackie se alegraron de ver a sus amigos.

-¡Jackie, Janna! ¡Vinimos tan rápido como pudimos!- Grito Star alegrándose de ver a sus amigas a salvo.

Janna de su parte, se reincorporo de un salto y corrió directamente hacia Marco… solo para apresarlo del cuello con una llave de lucha libre.

-¿SE TOMARON SU TIEMPO VERDAD? ¡¿Por qué demonios tardaron tanto?!- Acto seguido, la pelinegra cerró uno de sus puños y tallo la cabeza de Marco como si se tratara de un niño pequeño o un hermano menor. Después golpeo con el mismo puño el hombro de Star.

A Marco no parecía importarle lo que Janna estaba haciendo, dirigió su vista hacia Jackie seriamente y pregunto.

-¿Se encuentran bien? ¿No les hicieron daño?-

Jackie de su parte, se vio intimidada por los ojos purpuras de Marco cuando tenía su magia activada, nuevamente, sentía que hablaba con una persona completamente diferente, sin mencionar que aún recuerda la silueta del monstruo que vio en la espalda del chico. Inmediatamente dejo esos pensamientos de lado al darse cuenta que no valían la pena ahora.

-Si… estamos bien, solo Alfonso está herido, creo que no es grave. Me alegra verlos a los dos…-

El chico dejo salir un suspiro aliviado, en su mente pensaba que sería muchísimo peor, pero aun así no pudo disimular que apretaba los dientes por el enojo. Aun después de que Star lo calmara, la ira seguía ahí.

-Me alegra ver que estén bien… todos, pero no hay tiempo, necesito sacarlos de aquí ya. Star… ¿podrías revisar a Alfonso por favor?-

Pero la princesa ya se había adelantado y estaba cerca de los chicos inconscientes asegurándose que no estuvieran gravemente heridos.

-Descuida, estoy en ello.-

Sin embargo, en cuanto ella dijo esas palabras, las pupilas de Marco se dilataron y de inmediato sintió una presencia que no era de ninguno de sus amigos, sintió que estaban en peligro, zafándose rápidamente del agarre de Janna sin lastimarla trato de ponerla a salvo. Entonces una estela de luz azul entro a la habitación increíblemente rápido y se posiciono detrás de Star. En un parpadeo, Abigail apareció lista para atacar a la princesa por la espalda con una patada.

Pero esto no sorprendió a Star, de algún modo, supo lo que Marco había sentido y le dio tiempo suficiente para defenderse. Desenfundo su varita casi a la misma velocidad en la que se agachaba esquivando el ataque y disparo un rayo verdoso de su varita. Abi de su parte tampoco estaba sorprendida, por lo que volvió a desaparecer en el mismo instante.

El peligroso rayo voló a través de la estela residual de la citania pero fue en dirección hacia donde estaba Janna. Marco actuó igual de rápido, pero se vio obligado a taclearla para ponerla a salvo. Estando en el aire la abrazo y movió el peso de ambos para que cayera todo encima de él, así ella no se latinara con la caída.

Jackie se quedó atónica unos momentos, todo lo que ocurrió antes sucedió en poco más de un lapso de 5 segundos, pero al ver a Abi, sintió la misma necesidad de actual al igual que ellos. Nadie le pondría un dedo a sus amigos si ella tenía la oportunidad de hacer algo.

Espero, pacientemente, a que Abigail volviera a aparecer, no entendía para nada ningún concepto de pelea en ese momento, pero sabía que ella volvería a mostrarse.

Y no se equivocó, tanto Star y Marco miraban a su alrededor para ver de donde los atacarían, pero encima de Star comenzó a formarse de nuevo la estela azul sin que se diera cuenta. Pero antes de que pudiera pensar, su cuerpo se movió solo, tomando un pedazo de escombro del suelo, lo lanzo hacia donde estaba la estela. Casi de inmediato, Abi apareció desde ahí y parecía no esperar un ataque en esa posición.

Por un momento, por un solo breve momento, Jackie pensó que el escombro la alcanzaría. Pero sin siquiera dirigirle la vista, la citania atrapo el pedazo de escombro con una mano, congelándolo con espinas y lo lanzo de nuevo hacia ella, demasiado rápido como para que pudiera reaccionar.

De su parte, Marco, tan veloz como su magia le permitió moverse, salto hacia Jackie pero no fue lo suficientemente rápido para alcanzarla, en su lugar se puso en frente de ella, rompiendo la esfera de hielo con su puño y las espinas salieron disparadas hacía varias direcciones. Fue un milagro que ninguna tocara a alguno de sus amigos o a Star, pero en su lugar, dos de las espinas fueron a parar en él, una se encajó en su hombro izquierdo y otra al lado derecho de su pecho. Jackie cayó violentamente al suelo y Marco rodo por el suelo estrellándose contra la pared más cercana. El daño fue mínimo comparado como había sido lastimado en peleas anteriores, pero aun así dolía.

Star enfureció al ver la herida de Marco y entonces desde su varita comenzó a disparar nuevamente los rayos de antes, solo que esta vez se dispersaban como si fueran perdigones de una escopeta.

Abi volvió a esquivar todo desapareciendo.

La princesa miraba a su alrededor esperando otro ataque, pero en su lugar escucho a la citania desde su espalda.

-Todo está saliendo de acuerdo al plan…- Sonriendo, se acercó de nuevo a Star, pero antes de que pudiera disparar, ella la atrapo de la cintura y la saco fuera de la habitación, envueltas en la peculiar magia azul de Abi.

Marco, sin tiempo que perder, se arrancó las espinar del cuerpo y salió de la habitación tratando de alcanzar a Star. Jackie apenas volvió a levantarse y miro a Janna cubriéndose detrás de una de las camas que había ahí, ella no recuerda haberla visto moverse en ningún momento después de que Marco la protegió también.

Cuando Janna se asomó de nuevo, para ver si aun había peligro, se limitó a suspirar y a pensar en voz alta, dejándose caer de espaldas.

-En serio odio a esa loca…-

-Dímelo a mí, pero ahora debemos buscar la forma de ayudarlos. No puedo quedarme de brazos cruzados mientras ellos se arriesgan por nosotros.- Respondió Jackie tratando de despertar a los chicos inconscientes.

Janna parpadeo un par de veces, en señal de incredulidad.

-Mujer, en serio, esto está fuera de nuestras manos, a mi casi me matan por querer ayudarlos también antes. Odio decirlo de esta forma, pero los ayudamos más si no estorbamos.-

-Pero…- Jackie aún seguía con la firme convicción de que debía hacer algo, y no solamente huir de ahí.

-Pero nada. No sé si te diste cuenta, pero a Marco acaban de herirlo por salvarte. No parece que le afecte mucho pero aun así, se pudo haber evitado.-

-…-

La rubia permaneció seria unos momentos. Janna tenía razón, por más que quisiera ser de ayuda ahora lo mejor era que ellos escaparan de ese maldito lugar.

Mientras tanto, Star y Marco estaban luchando contra Abi en la habitación externa, o más bien persiguiendo porque ninguno de ellos dos podía conectar ningún ataque o proyectil, varios muebles y monitores fueron destruidos mientras la seguían. Simplemente ella era demasiado rápida como para alcanzarla, pero ella extrañamente no atacaba, parecía como si estuviera esperando algo.

Entonces súbitamente, Marco recordó que aún no habían visto al desquiciado cinético de Mob ni a su arrogante líder, ahora mismo, podrían estar esperando en cualquier parte. ¿Acaso esa extraña mujer los estaba guiando hacia una trampa?

Justo en el momento en el que había dudado, ella se abalanzo rápidamente hacia Marco y pudo acertarle una potente patada en el estómago. Esto hizo que el chico saliera volando y fuera parar hacia uno de los viejos sofá que tenían ahí, partiéndolo a la mitad.

Esto hizo enfadar aún más a Star, a tal punto que sus ojos casi habían cambiado a un color verde enfermizo.

-¡AAABBBIIIII!- Grito la princesa con furia.

Entonces, la citania se lanzó por una de las ventanas, no sin antes decir.

-Bien, ahora que tengo tu total atención, si quieres la revancha… sígueme…-

Al decir esto, la joven volvió a desaparecer en una estela azul.

Star sin pensarlo dos veces, desplego sus alas plateadas, las cuales cada vez más mostraban el color peligroso asomándose por las grietas de las mismas.

-¡Marco! ¡Sé que estas bien, pero esa bruja me debe una pelea! ¡Saca a nuestros amigos de aquí! ¡Yo me encargare de ella!- Y sin mirar atrás, ella se lanzó por la misma ventana por la que la citania había desaparecido.

El chico inmediatamente lanzo parte del sofá hacia un lado y se puso de pie con rapidez. Él estaba más que consiente de qué se trataba de una trampa, pero lucho contra sus propios instintos de seguir a Star y ayudarla contra la citania, pero ella tenía razón. Debía sacar a sus amigos de ahí y protegerlos hasta que estuvieran a salvo.

Entonces volvió a la habitación donde sus amigos estaban encerrados. Lentamente se tanteo sus heridas, no eran para nada graves, pero si estaba sangrando un poco de su hombro, del pecho y un ligero corte en la cabeza por ese pequeño altercado con el sofá.

Cuando entro ahí, vio que Alfonso y Ferguson ya estaban conscientes, mientras que tanto Jackie como el pelirrojo ayudaban a su amigo herido a caminar.

-Hey… hola Marco.- Hablo Al sin mucho entusiasmo al ver a su viejo amigo pero al mismo tiempo intimidado por la apariencia que tenía ahora. ¿Qué demonios paso con Marco todo ese tiempo que estuvo ausente? -Te ves diferente…-

-Me lo dicen muy seguido últimamente, ¿puedes moverte?- Pregunto el chico con preocupación.

-Si… más o menos, ya no me duele mucho….-

El chico de los lentes tuvo que aguantarse las ganas de confrontar a Marco por esta situación, de verdad estaba molesto, al igual que Ferg, pero ahora que el los había sacado de ahí, supuso que lo podría dejar pasar por ahora, después de todo seguían siendo amigos.

-Bien, síganme, voy a sacarlos de aquí.-

Pero justo antes de que pudieran avanzar, un enorme temblor sacudió el edificio entero. Al principio, Marco imagino que se trataba de Star luchando contra… ¿Cuál era su nombre? ¿Abi? Y que eso era parte de lo que sucedía. Sin embargo, esta vez se trataba de algo totalmente diferente y a la vez horriblemente familiar. La sensación fue exactamente la misma que aquella noche cuando sintió que algo cerca de su casa. ¡Es el! ¡Ese maldito cobarde está haciendo algo con el edificio! ¡Tiene que tratarse de ese imbécil, no sabía qué tipo de magia era pero definitivamente era obra suya!

Todos sus amigos se asustaron e hicieron lo posible por acercarse a él.

-¿Un terremoto? ¡En serio este día no se puede poner peor!- Grito Janna bastante fastidiada.

Por un momento, el chico pensó que quería tirarles el edificio encima y librarse de ellos. Pero no fue así, en su lugar, las vibraciones del edificio cesaron, pero no parecían venir del suelo… sino más bien del techo del edificio.

No había otra explicación, era ese maldito de Rowen, ¿pero porque molestarse en solo sacudir el edificio? ¿Le estaba diciendo su ubicación a propósito? ¿LO ESTABA RETANDO?

Entonces, Marco volvió en sí, necesitaba poner a salvo a sus amigos a como diera lugar, pero entonces, una voz en su cabeza interrumpió sus pensamientos como si se tratara de una bala.

-Si acabas con él ahora, solucionas el problema entero… Se lo merece…-

Esa voz se sintió extraña, y definitivamente no era la de Lynx, él estaba inusualmente callado desde que partieron de su casa. Pero de una extraña forma, la voz lo reconforto y sin pensarlo demasiado, le dio crédito a esa idea. Tenía la oportunidad de acabar con esto de una vez por todas…

Entonces, antes de avanzaran de nuevo, el chico se acercó a Janna.

-Necesito que me hagas un favor, sácalos de aquí por favor, necesito encargarme de algo… primero…-

-Espera… ¿Qué? ¿A qué…?-

Sin darle tiempo de contestar a la morena, Marco dio un paso atrás y recito un rápido hechizo, uno que tenía bastante tiempo sin utilizar. -¨Spectrum Alis ¨-

En la espalda de Marco aparecieron unas alas espectrales, las mismas que había utilizado en su pelea contra Toffee, solo que esta vez tenían una apariencia mucho más poderosas. Entonces, al igual como lo hizo Star y su archienemiga antes, el chico corrió hacia la ventana.

Lo último que pudo escuchar fue a Jackie gritarle. -¿A dónde vas?-

Y el pensó… -Voy a terminar esto…-

Techo del edificio, momentos después…

No le tomo mucho tiempo al chico llegar a la azotea, las alas espectrales hacían su trabajo impulsándolo lo suficiente para que pudiera alcanzar las salientes más lejanas y ahorrar tiempo, más que volar, lo ayudaban a escalar mejor. Al llegar desactivo las alas espectrales pero siguió aun con el manto, porque sabía lo que se encontraría allí.

Inmediatamente detecto a ese despreciable sujeto, de pie en la parte central de la azotea, mirando al horizonte, escuchando música en un… ¿Diskman?.

Entonces, Marco camino hacia el sin ninguna preocupación de que se percatara de su presencia, tenía su objetivo muy claro en ese momento.

-Así que, ¿reconsideraste mi oferta?- Hablo Rowen sin dirigirle la vista al chico.

Marco no respondió, seguía avanzando hacia él.

-¿Eso es un no? Entonces, ¿me quieres explicar porque abandonaste a tus amigos y viniste hasta aquí?-

No respondió de nuevo, en su lugar, acelero el paso.

Rowen estaba a punto de decir algo más, pero Marco dio un salto y con un puñetazo tan fuerte como su magia se lo permitió, golpeo al citanio en la cara lanzándolo lejos. Rodo un par de veces por el suelo pero a la tercera vuelta uso una de sus manos para reincorporarse.

Con su segunda mano guardo su Diskman y sus audífonos en una suerte de bolsillo trasero en su gabardina, después también la llevo a su mandíbula para tantear el daño recibido, no fue la gran cosa, por lo que solo escupió algo de sangre, riéndose.

-Bien, lo admito, no esperaba que fueras tan salvaje como para golpearme en medio de una conversación. Fue un buen golpe, pero ese fue gratis… Si tienes la intención de pelear… bueno, digamos que no será bonito para ti niño.-

Esta vez fue Marco, quien dejo salir una risa.

-¿En serio? ¿El salvaje soy yo? ¿Después de todo lo que has hecho?- Entonces cambio sus expresiones a unas muchísimo más serias. -Y te equivocas en algo, hare que te arrepientas de todo lo que has hecho.-

-Inténtalo entonces… si te sientes con suerte.- De su parte, el líder de los citanios se cruzó de brazos, y adopto un semblante incluso más serio que el de Marco.

Sin tiempo que perder, Marco acelero mucho más rápido de lo que antes había sido, estaba seguro de que podría volver a golpearlo, pero de repente y sin que se diera cuenta de que lo había atacado, del suelo se creó casi instantáneamente una especie de tronco de concreto que impacto en la barbilla del chico y lo lanzo un par de metros en el aire, antes de caer violentamente en el suelo. Pero se puso de pie observando a Rowen y el seguía de brazos cruzados, no parecía haber movido ni un solo musculo.

Marco estaba confundido, sintió casi como si lo hubiera atropellado un camión, ¿Cómo demonios lo atacaron entonces? ¿Era parte de su magia?

Entonces Rowen volvió a hablar.

-Creo que hemos charlado suficiente, ya que eres demasiado terco para escuchar… y si quieres realmente una pelea, entonces te la daré… Tienes suerte de que nunca rechazo ninguna…-

El citanio miro una última vez en el horizonte, antes de dirigir por completo su atención en Marco.

-Aun así, no quería llegar a esto, pero tendré que llevarte con nosotros a la fuerza. ¿Estas feliz ahora?-

Continuara…

-FIN DEL CAPITULO-

NOTA DEL ESCRITOR

Vaya… ha pasado un largo tiempo, ¿no es así? Y pensar que termine por convertirme en aquello que jure destruir dejando prácticamente abandonado fanfiction, sin embargo, he vuelto… y esta vez es para quedarme.

Solo que habrá algunos cambios considerando a como tenía acostumbrados a mis lectores.

No creo poder volver a publica caps por mes como solía hacerlo, ya que mi actual vida diaria con trabajo me da tiempo para dormir, así que trabajare en varios capítulos al mismo tiempo para reducir el tiempo con el que los termino, con decir que este último casi me llevo 2 meses en terminar dedicándole toda mi atención y tiempo libre que tenía.

Además, cabe aclarar algo que había leído en los reviews, es que si bien es una buena idea dejar que otra persona continúe mi historia por mí, no me siento muy a gusto todavía como para dejarlo asi como asi, sin mencionar que aún me queda mucho que contar y explicarle a alguien como planeaba hacer mi historia tomaría mucho más tiempo. Así que lo continuare ahora con mi ritmo un tanto más lento pero seguro, por lo que les recuerdo que aún me faltan por lo menos 3 arcos argumentales para terminar la historia como tal.

Ahora, no sé si esperaban este tipo capítulo, pero quiero aclarar que hay un motivo por el cual decidí hacerlo de esta forma, pero como tengo la costumbre de decir, sigan leyendo para saber cómo embonara todo con la historia.

Ahora, retomando la serie original actualmente, sinceramente no he visto nada aun, prefiero esperar a que salgan todos los capítulos de la última temporada y verlos todos de una vez, ya que si recuerdan mis opiniones de la tercera temporada, me dejaron con un mal sabor de boca y un tanto decepcionado. Recordemos esos 65 % de los capítulos que no aportaron un carajo a la trama principal, por lo que temo por lo mismo en esta última temporada.

Para terminar, lo más importante, pido una enorme disculpa a mis amigos en fanfiction y a mis lectores por haber desaparecido abruptamente, no puedo prometer que no volverá a pasar pero lo que sí puedo hacer es que de un modo u otro terminare esta historia.

Por último, retomare lo de contestar los comentarios en la 2da parte para poder responder a todo y sin prisas porque estoy seguro de que tendrán muchas preguntas.

De momento, seria todo, espero que disfruten del capítulo tanto como yo al escribirlo.

-T. Riuzak -