Capítulo 28: No hay vuelta atrás (Parte 3)
Ruinas de la azotea, momentos después…
De forma abrupta, Marco emergió en la azotea atravesando por completo las capas de concreto que estaban ahí y al final, fue detenido por los restos de unas vigas de acero prácticamente en buen estado, dejándolo caer a un suelo más o menos estable, considerando que fue él mismo quien había destruido la azotea con su magia antes. Si él hubiera tenido mala suerte, podría incluso haber quedado empalado ahí.
Sin embargo, no fue así, pero de todas maneras la forma y fuerza con la que fue lanzado le causo un daño considerable. Ahora mismo su cara sangraba con restos de vidrio, y la herida en su brazo causada con anterioridad también comenzó a hacer lo mismo. Después de semejante castigo, su costilla fracturada ahora se había roto por completo, amargamente se había familiarizado con el dolor sabiendo en donde con precisión.
A pesar de todo esto, él pudo ponerse de pie de nuevo… su magia aún se negaba a abandonarlo.
Entonces comenzó a sentir un sabor extraño en su boca, al principio pensó que era ese sabor metálico que tiene la sangre. Pero en realidad, era la humedad del ambiente.
Miro hacia arriba y pudo observar como las nubes que había visto antes se habían oscurecido casi por completo, dejando claro que llovería pronto y sería algo fuerte.
Pero nada de eso lo ayudaría ahora… ¿Qué debería hacer entonces?
Dio lo mejor que tenía para poder derrotar al citanio, pero nada funciono, ni siquiera cuando intentó convencerlo de luchar sin su propia magia. El chico un tenia fuerza, pero nada comparado a cómo había llegado en primer lugar.
Sin embargo… ya era muy tarde para pensar en algo, porque él ya había llegado al mismo lugar…
Detrás del chico, el invasor estaba de pie, mirándolo.
-¿Listo para rendirte y venir conmigo?- Pregunto de forma seria.
Marco le respondió con odio en su voz.
-¿Aun sigues con eso? Estás loco si piensas que te seguiré, aun no te doy una lección por lo que le hiciste a mis amigos. Además, usaste tu magia cuando dijiste que no lo harías, eso te vuelve un cobarde...-
El citanio solo soltó una breve carcajada antes de responder.
-Seamos sinceros, ¿de verdad te consideras digno de algo así? Te he dado más oportunidades de las que puedo contar con los dedos de mis manos, y aun así sigues desafiándome, incluso cuando sabes que no puedes ganarme. Puedo decir que es admirable… inútil, pero admirable.-
Guardo silencio unos momentos antes de continuar.
-Además, según tus palabras yo soy el villano aquí, así que… ¿porque no actuar como tal?-
Entonces del cielo comenzaron a escucharse fuertes truenos, y el estruendo fue lo suficientemente ruidoso para llamar la atención de Rowen.
Lentamente pequeñas gotas de agua comenzaron a caer, hasta hacerse una lluvia uniforme.
-En fin, a pesar de todo pareces ser un tipo listo, así que decide de una vez… ¿vienes conmigo o te atienes a las consecuencias de tu propia estupidez?-
Marco guardo silencio unos momentos antes de contestar agresivamente.
-¡Prefiero morir antes que seguirte!-
Entonces, el citano sonrió por la respuesta.
-Es una verdadera pena… pero esperaba que dijeras eso.-
Casi de forma inmediata, el concreto debajo de Marco comenzó a moverse como si tuviera vida atrapándolo al instante, quedando inmovilizado por completo salvo por su cabeza. Acto seguido, la herramienta que Rowen tenía en su brazo se transformó en una especie de pinza holográfica, una lo suficientemente grande como para abarcar por completo la cabeza del chico. Tenía un color metálico brillante, uno muy parecido al cobre.
-No te preocupes, seré breve y le daré un mejor uso a tus poderes.-
Ahora la pinza se incrusto violentamente en la cien de Marco y lo forzó a activar su magia, sin embargo el dolor que le causo el aparato fue insoportable. Lentamente, perdía al brillo de sus ojos.
-¡AAAARGGGGGHHHH!- Grito Marco sin poder hacer nada más.
Poco a poco el chico comenzó a perder su fuerza también, y se sentía más débil de lo que ya estaba.
Ahora mismo, completamente acorralado; no podía moverse y cada vez más no sentía su propia magia. Intentaba responder de alguna manera, la que fuera, pero incluso su mente comenzaba a estar tan famélica como su propio cuerpo.
Sin embargo, todo este dolor y sufrimiento, estaban desencadenando algo que Marco no podría controlar…
Minutos antes, fuera de la base Épsilon.
Perspectiva de Star.
Una feroz lucha se desato entre ella y Abigail, pelaban como si se tratara de estrellas fugaces chocando una contra otra en el espacio, las luces que despedían daban esa impresión cuando fuego y hielo era atacado por la magia corrupta y viceversa.
Al parecer, liberar solamente la magia ¨peligrosa¨ en lugar de dejar que se apoderara de su cuerpo parecía ser una opción mucho más viable a dejar que forzara de nuevo su transformación ¨mariposa¨ como antes. Tenía la velocidad suficiente y la fuerza necesaria para estar más cerca de su rival… aunque no dejaba de tener la sensación de que aún estaba jugando con ella.
Aun así, ahora que tenía mucha más oportunidad que antes, se concentró en dar todo lo que tenía.
Star disparo desde su varita tantas veces como le fue posible, pero Abi quien no perdía nada de su velocidad, esquivando con gracia y elegancia como si estuviera danzando. A pesar de ello, la potencia de sus disparos se había duplicado, y cada vez que no acertaba en su blanco, causaba una pequeña zona de destrucción, principalmente en el edificio base y en sus cercanías, debilitando poco a poco su estructura.
Ahora ella intento acercarse un poco más para evitar fallar y manteniéndose a salvo al mismo tiempo, pero justo cuando estaba por moverse, Abi se teletransportó detrás de ella tan rápido que apenas se pudo defender contraatacando con los disparos de su varita a quemarropa.
Un disparo potente fue suficiente para poner algo de espacio entre ambas, quienes daban señales de haberse dañado mutuamente.
-Heh… nada mal…- Murmuro la mujer, resintiendo una pequeña herida en su hombro.
Sin embargo, no es lo mismo que le había ocurrido a Star. Para ella, parte de su torso estaba completamente congelado, incluso el hielo llegaba a parte de sus alas, impidiéndole moverse.
-Un buen movimiento, nadie me había hecho daño en mucho tiempo. Pero te arriesgaste demasiado, ¿cómo seguirás luchando si la mitad de tu cuerpo quedó inutilizado?-
La princesa trato de moverse de nuevo, pero realmente ya no podía hacerlo tanto como hubiera preferido, odiaba admitir que esa loca tenía razón.
Pero no tenía tiempo para pensar, ya que la citania comenzó a atacar otra vez y sin piedad.
Esta vez utilizo bolas fuego que eran tan veloces como si fueran flechas, y Star al estar semi inmovilizada tuvo que tirarse al suelo para poder evitar el daño.
-Tengo que hacer algo para acercarme de nuevo…- Pensó la princesa.
Después, uso su varita para crear una explosión debajo de ella, así utilizo el impulso para avanzar rápidamente hacia su contrincante. Pero la potencia con la que hizo la explosión fue demasiada, por lo que termino por pasar de largo su objetivo y se estrelló en la base del edificio.
-Vamos, no vas a lograr nada haciéndote daño a ti misma de esa manera…-
Entonces, Abigail observo un poco más a fondo la situación, y pudo darse cuenta de que en realidad, no había hecho eso para atacarla, sino más bien para librarse del hielo. De haber intentado quitárselo de otra manera podría haberle hecho mucho más daño. Al parecer la Mewniana no era tan tonta e impulsiva como parecía.
Pero ni siquiera tuvo tiempo para hacerle un cumplido o una leve felicitación, porque ella ya había disparado y con mucha más precisión que antes, obligándola a retroceder un poco, por lo que la lucha aún seguía sin una pausa.
Bien, mejor para ella, así podría estudiarla un poco más.
La citania levanto un muro de fuego azul casi de inmediato y con la misma velocidad lo congelo para bloquear los disparos. Pero Star había previsto esto, ya que con ayuda de sus alas voló por encima de la pared de hielo y comenzó a bombardear con magia a su contrincante. Sin embargo, no fue suficiente para alcanzarla porque había utilizado su velocidad extrema para desaparecer de su vista. De un segundo a otro la mujer ya no estaba ahí.
Star miro rápidamente a su alrededor, asegurándose de que no fuera atacada por ningún ángulo. Acto seguido, pudo observar rastros de partículas azules formando camino por los costados del edificio principal. Ella había aprendido que esas luces eran un símbolo de que Abigail estaba en ese lugar o al menos cerca.
No quiso tomar riesgos, así que bombardeo toda esa zona con su magia. A pesar de la citania era demasiado rápida para acertar con un hechizo contundente, pudo darse cuenta que ella apareció cerca de una de las explosiones, y por su cara de sorpresa parecía no esperarlo. Ahora Star estaba segura de que nuevamente pudo hacerle daño a Abi, o al menos estuvo más cerca de hacerlo que antes.
Entonces, mientras aun volaba, espero a que el humo de su último ataque se despejara para poder seguir atacando. No tardó mucho en hacerlo, pero esta vez se dio cuenta de que algo estaba mal. No había ningún rastro de ella ni de sus partículas que delataban su presencia, era como si se hubiera esfumado por completo.
Sabía que era otro de sus trucos, así que agudizo los sentidos para notar cualquier rastro de azul que hubiera a su alrededor. Sin embargo, Abi ya había aparecido, y esta vez fue por encima de la princesa una vez más. Usando a la gravedad a su favor y el impulso de su plasma, la citania cargo con toda su fuerza hacia la despistada princesa.
Star de su parte, apenas se dio cuenta del ataque en el último segundo y trato de dispararle para tratar de contraatacar como antes. Pero fue en vano… la velocidad de la Abi seguía siendo su mejor fuerte al taclear a la princesa sin darle oportunidad de defenderse, por lo que el disparo salió desviado hacia un lado. Por la fuerza del impacto, Star soltó su varita e intento zafarse del agarre inútilmente.
Así ambas cayeron al suelo ferozmente levantando una enorme nube de polvo, mientras que Abigail termino encima de la princesa. Con una mano, sostenía sus dos brazos inmovilizándola por la espalda y su otra mano mantenía la cara de Star contra el suelo. Lentamente, la rubia perdió parte del brillo mágico que la cubría al principio, pero aún conservaba un poco su fuerza, aunque no lo suficiente para liberarse. ¿Cómo es posible que esta loca sea tan fuerte como para someterla de esa forma?
Entonces la citania mientras recuperaba un poco el aliento, dejo salir una pequeña carcajada que casi sonaba infantil.
-Hehe… yo gane de nuevo…-
Por lo que Star, respondió furiosa negándose a aceptar la derrota así de simple.
-¡Quítame las manos de encima y te pateare el trasero!-
Abigail sonrió y murmuro de una manera inusualmente amable.
-Oh vamos, ¿no ves que esto es algo bueno? Me causaste problemas, y eso es mucho más de lo que se pueden decir de muchos mercenarios. Con lo que luchamos hoy es más que suficiente para que Rowen te deje acompañarnos, así no te separaras de tu humano si es que te importa tanto. Bueno… asumiendo que el humano no sea lo suficientemente estúpido como para hacer a…-
Interrumpiéndose a sí misma, Abi miro al cielo al percatarse de la humedad que había crecido en el ambiente, una que no se había dado cuenta antes debido al fragor de su batalla.
Su cara cambio de mostrar una leve alegría infantil a una de genuina preocupación e incluso, casi deja ir a Star inconscientemente al ver que había comenzado a llover. Ella miraba con preocupación hacia la parte alta del edificio, tratando de divisar algo… y a juzgar por su rostro, se trataba de algo importante.
Star no le tomo mucha importancia al asunto, por lo que en su lugar aprovecharía la oportunidad para poder escapar. La desquiciada espacial se arrepentirá por no tomarla en serio.
De un rápido movimiento, la princesa giro sobre su cuerpo y uso sus piernas para alejar a su captora. Rápidamente, ella rodó para tratar de poner un poco de distancia entre ambas, aun sabiendo lo veloz que su contrincante podía ser.
Sin pensarlo demasiado, trato de encontrar su varita y atacar primero, pero no podía verla en ningún lado. Entonces ella concentro nuevamente la magia en sus manos tratando invocarla. Pero el resultado fue totalmente distinto, ahora sus manos brillaban con la misma luz que su magia… podía sentir como si pudiera disparar en cualquier momento, justo como su madre podía hacerlo.
Eso sería una completa sorpresa para Star… si no fuera porque le sorprendía más no ser atacada todavía por la loca del cabello verde. Conociéndola, ya debería haberla golpeado o al menos insultado a estas alturas.
Al mirar al lugar donde luchaban hace unos momentos se percató que ella aún seguía mirando hacia el cielo (aunque en realidad veía el techo del edificio donde inicio el conflicto), estando sentada en el suelo donde aterrizaron.
Esto le parecía sumamente extraño, por no decir inesperado, pero ella no iba a desaprovechar oportunidad alguna de darle una tunda a su rival después de todo lo que hicieron.
La princesa se abalanzó sobre ella sin dar ninguna señal de que titubearía… pero entonces…
-Espera… por favor…- Exclamo Abi alzando una de sus manos para que Star se detuviera, pero sin dejar de observar el edificio bajo la lluvia y ella seguía dándole la espalda.
Por unos segundos, Star se detuvo sin siquiera comprender porque lo había hecho. Ella miro de arriba a abajo de la citania con bastante cuidado, hasta donde sabia podía tratarse de un truco. Pero… ¿Por qué hacer algo así considerando la increíble magia que podía manejar?
No tenía ningún sentido, y tenía mucho menos sentido el por qué la obedeció.
Entonces ella dejo de darle vueltas al asunto y siguió adelante como tenía planeado. Como resultado, conecto un poderoso golpe en la nuca de su rival y ella salió disparada como una bala chocando contra una maquinaria de construcción abandonada.
Ahora mismo, Star debería de estar llena de alegría por finalmente haber acertado un buen golpe sobre su rival, sin embargo, ella se sentía extraña por algún motivo. Cuando la golpeo, la citania no mostró ninguna resistencia y al parecer su piel no tenía nada de especial. Una parte de su mente había imaginado a sus enemigos con una suerte de piel ultra fuerte o tal vez la protección de algo externo, pero al parecer no era tan diferente una persona normal, incluso podría atreverse a agregar que era más débil que un mewniano cualquiera.
Sin embargo, Abigail salió de los restos metálicos de la maquinaria con varios rasguños encima, pero esta vez, sus ojos brillaban con una incandescencia azul increíblemente luminosa.
-Te dije… ¡QUE ESPERARAS!-
Antes de que Star pudiera mover un músculo, ella ya estaba cubierta completamente de hielo desde los pies a cabeza. Todo ocurrió en un parpadeo y al instante, ella ni siquiera supo de donde había salido ese ataque.
La mujer del cabello verde hizo unos pequeños ejercicios de respiración, como si estuviera intentado calmarse, por la expresión de su cara no parecía hacerlo tan seguido.
De inmediato, la mujer activo su comunicador de muñeca dejando ver una pantalla holográfica. Segundos más tarde apareció una imagen vacía pero de esta respondió una voz sumamente característica.
-¿Qué necesitas ahora Abi? ¿Te divertiste con la princesa?- Hablo su líder despreocupado y de fondo, podían escucharse los gritos de un adolecente.
La mujer pensó un momento su respuesta antes de contestar, analizando la situación.
-Por supuesto… ahora que termine mi estudio ella está fuera de combate y dejara de ser una distracción.-
-Perfecto, buen trabajo.- Respondió Rowen, quien claramente daba la impresión de tener su atención en otra parte.
Hubo unos segundos sin comunicación hasta que ella volvió a preguntar.
-Disculpa Rowen… Pero… ¿Te encuentras bien? El clima parece que está empeorando y ambos sabemos lo que eso significa.- Hablo la mujer con un genuino gesto de preocupación, a pesar de sus constantes cambios de humor.
El líder citanio no le tomó mucha importancia a la pregunta y se limitó a sonreír de forma despreocupada. Ella no podía verlo, pero conocía su forma de ser.
-¿Por qué no debería de estarlo? Recuerda que no estamos enfrentando algo realmente peligroso. Además, no me da miedo darme un baño al aire libre de vez en cuando, hasta a Mob le vendría bien algo de esto.-
Abi rio un poco ante el comentario y se relajó un poco.
-Si, en eso tienes razón. Por cierto, ¿cómo van las negociaciones con el humano?- Una pregunta un tanto obvia considerando lo que podía escuchar.
-Mal, el muy idiota es demasiado cabeza dura para razonar. Es una lástima, pero me veo forzado a quitarle sus poderes, ahora mismo lo estoy haciendo pero…-
El líder guardo silencio unos segundos, solamente interrumpido por los gritos del chico.
-¿Hay algún problema? ¿Necesitas ayuda?- Pregunto la peli verde asertivamente.
-No es eso, ya absorbí la mayor parte de su magia… pero hay algo que bloquea el núcleo de la misma, nunca he visto nada más extraño. Puede que me tarde más tiempo intentando liberarla...-
-Hummm.- Abi llevo su mano libre a su barbilla para pensar.
Después de un momento, la citania volvió a romper el silencio.
-Oye Rowen…- Pregunto ella llamando la atención de su líder.
-¿Tienes una idea verdad?- Hablo el interrumpiéndola, casi como si supiera lo que fuera a decir.
-Por supuesto. Antes, luchando con la Mewniana me di cuenta que su magia actúa en conjunto con sus emociones, especialmente la ira, quizás puedas usar eso a tu favor. Por lo que habíamos investigado, es posible que ellos compartan un vínculo más allá de lo sentimental con respecto a su poder.-
-¿Bromeas cierto? Es de lo más común expulsar poder por ese medio. Supongo que tenías razón antes, le estaba dando demasiado crédito al humano.-
-Me temo que es así… ¿Qué harás entonces?-
-Improvisar, se exactamente que decirle a este niño para que se enfurezca y que pierda los estribos. Gracias por la información Abi.-
-Una cosa más Rowen…- Pregunto la mujer con una genuina curiosidad. -Puedo ver que los prisioneros escaparon hace poco y siguen dentro de la base… ¿Quieres que los recapture?-
El respondió sin pensarlo demasiado.
-No me interesan, ellos ya cumplieron su función. Si pueden salir por su cuenta me da igual si escapan. Es más importante que mantengas la guardia y cuides mi espalda en lo que esto termina.-
-Muy bien, yo me encargo, cuídate Rowen.-
-Sí, igualmente.-
Entonces la comunicación fue cortada de inmediato y Abi miraba al cielo aún con preocupación, vigilando que la lluvia no empeorara. Estaba tan concentrada, que no pudo percatarse de que la princesa detrás de ella también había escuchado la conversación, por lo que su magia ¨peligrosa¨ palpitaba y se estaba volviendo a manifestar con aun más fuerza, agrietando poco a poco el hielo que la tenía prisionera.
Este temblaba de forma leve y después violenta de un segundo a otro. El hielo exploto y expulso un radio de magia a su alrededor. La antes distraída citania no pudo reaccionar a tiempo, a pesar de haber levantado un muro de hielo para protegerse de forma instintiva, la magia ¨peligrosa¨ se trasformó en miles de esporas. La mayoría choco con el muro de hielo, pero unas pudieron atravesarlo, tocando el cuerpo de Abi paralizándola en el acto.
-¿Q...? ¿Qué es esto?- Murmuro Abi al caer al suelo, tratando de levantarse de nuevo sin éxito. Sea lo que fuera que había expulsado la princesa al liberarse parecía ser más venenoso que partículas de magia común. Intentaba levantarse y trataba de activar su magia, pero con sus piernas y casi cualquier otra extremidad en ese estado, no iría a ningún lado.
-¡MARCO!- Grito Star al mismo tiempo que saltaba y emprendía el vuelo.
No le importó en lo más mínimo su contrincante y desplego sus alas con toda la fuerza que le quedaba, sentía que él estaba en peligro y no se detendría por nada…
De regreso a las ruinas de la azotea…
(Perspectiva de Marco)
Ahora mismo, no podía hacer más que gritar por el intenso dolor que ese artefacto le causaba… ¿Que se suponía que era esa cosa?
Su fuerza se desvanecía rápido y no tardaría mucho tiempo antes de que quedara inconsciente… o incluso algo peor… Sin embargo, aún había algo en él que aún se aferraba a la vida con mucha vitalidad y no entendía que era…
A pesar de ello, todo lo que pasaba por su mente… ya no era una manera de escapar, si no la desesperación de estar tan cerca del final, porque lo sentía en todos y cada uno de sus huesos. Su vista se nublaba y sus músculos comenzaban a temblar acorde a la debilidad que sentía, sin contar claro todo el daño recibido durante el conflicto.
¿Realmente acabaría así? ¿Humillado y derrotado por completo… solo por su propio egocentrismo?
¿Qué pasaría después? ¿Con su familia y amigos?
¿Qué pasaría… con Star?
No… no permitiría que esto acabe así. Tendría que buscar alguna forma de liberarse y poder contraatacar. Pero su fuerza estaba en su límite ya y ni siquiera podía volver a absorber la fuerza vital a su alrededor porque el citanio seguía quitándosela, con fuera lo que fuera el dispositivo que estaba incrustado en su cabeza. Pero eso no era lo peor, a pesar de lo débil que estaba aún podía escuchar algunas cosas a su alrededor, como a Rowen hablando… aparentemente con otra persona, sin siquiera molestarse en asegurarse de que el chico no escapara de alguna forma.
Después de todo lo que había vivido, luchado y derramado sangre por poder hacerse más fuerte, llega este canalla y menosprecia todo ese esfuerzo que ha pasado en estos últimos meses.
Esto fue el colmo para su psique, ya que no podía creer lo mucho que comenzó a odiar al citanio, aunque eso fuera posible y se dio cuenta también que él no era el único furioso. Podía sentir dentro de su mente como una ira ajena a él mismo también se fortalecía.
Él sabía exactamente de quien se trataba, no siempre coincidían y era un dolor de cabeza ponerse de acuerdo, pero aun así, los pensamientos de ambos solo estaban centrados en una UNICA y EXCLUSIVA razón…
Entnces Lynx pensó al mismo tiempo que Marco…
-¡HACER QUE EL IMBECIL PAGUE POR TODO LO QUE HA HECHO!-
De inmediato, el concreto que cubría a Marco rápidamente comenzó a agrietarse hasta que de un solo pulso pudo librarse expulsando los restos como si fueran metralla. Al mismo tiempo, una figura espectral comenzó a materializarse en su espalda formando una mancha oscura. De esta un enorme brazo con piel atigrada y garras golpeo el aparato que tenía prisionero a Marco desde su cabeza, haciéndolo añicos. Otro brazo también se formó instantáneamente al igual que el anterior y este sí pudo conectar un potente golpe en el rostro del citanio. Por la sorpresa este retrocedió, resintiendo un poco el golpe. Lo que estaba ocurriendo ahora estaba totalmente fuera de lógica.
-¿Pero qué mierda acaba de pasar?- Exclamo el aún sorprendido líder. –Esas cosas… no se sintieron como un hechizo…-
Observando como el chico trataba de recuperar fuerzas invocando su magia, Rowen pudo ver como esos brazos desaparecían detrás del humano, pero la mancha espectral seguía ahí sin desvanecerse, casi como si estuviera cuidándolo.
Fue entonces que el citanio pudo pensar… y ver como las cosas comenzaban a tener sentido.
Recordando lo poco que noto de los brazos se dio cuenta de algo que escapaba a todos esos años de investigación y aprendizaje mágica que había tenido a lo largo del tiempo. Esos brazos se parecían a los registros del ¨monstruo rebelde y la renegada mewniana¨, aunque más específicamente, del monstruo en sí. Registros que deben de tener al menos 3 siglos de antigüedad.
Era terrorífico pensar que alguien así aun viviera en las épocas actuales.
En especial donde la conocida de manera vulgar ¨magia oscura¨, era prácticamente olvidada y sobre todo prohibida en casi cualquier dimensión. Si realmente fuera el mismo y se tenga la hipótesis de que sigue vivo de alguna manera… ¿Por qué elegir a un simple humano para cargar con una magia tan peligrosa e increíblemente volátil?
A no ser… que en teoría este último tuviera conexión con los Mewnianos… y que de alguna forma el humano se haya visto elegido por las circunstancias o se haya involucrado en ellas por cuenta propia, ya que el chico con lo visto hasta ahora no es muy prudente.
Cuando fue golpeado por ese brazo, él se percató de que era algo casi tangible, como si fuera una manifestación física, sumamente sólida. Asumiendo por completo esto último como algo factible en realidad… es posible que de algún modo este ente tenga una conexión simbiótica con el humano y le haya enseñado los secretos de la magia ancestral, como si fueran una suerte de aprendiz y maestro.
¿Pero con qué propósito?
Si fuera un verdadero maestro con principios… este hace mucho tiempo se habría interpuesto entre ellos y lo habría enfrentado el mismo en lugar de dejar que su aprendiz corriera peligro. Por lo que es posible que ambos no se lleven muy bien… o que el ente esté simplemente utilizando al humano para un objetivo ajeno. Puede que… incluso tenga planeado apoderarse del cuerpo cuando este sea apto.
Eso explicaría porque solo decidió aparecer cuando el anfitrión está en un peligro crítico…
¿Además porque no mostrarse por completo como lo había hecho en la grabación mewniana, aquella en la que lucho contra un demonio?
Aun había muchas incógnitas al respecto, pero se le acababa el tiempo para pensar. Sin embargo, estaba seguro de una sola cosa. Ese monstruo tiene objetivos realmente turbios y hará lo que haga falta para poder alcanzarlos.
De algún modo sentía algo de empatía por el mismo, pero aun así, todo ese conocimiento sobre la magia ancestral… tenía que apoderarse de ello, a cualquier costo.
Todo este pensamiento pasó en cuestión de segundos.
-Increíble… estas lleno de sorpresas niño. Pensar que un monstruo tan vilificado sea parte de ti…-
Marco no quería escucharlo, su propio enojo no se lo permitía y estaba demasiado ocupado tratando de recuperar sus fuerzas lo más rápido que pudiera. Mientras tanto fue Lynx quien lo escucho silenciosamente…
-Me parece que no estas consiente de lo que cargas o… ¿es que ya no piensas por ti mismo y es el monstruo el que te controla?-
El monstruo mentor no dijo absolutamente nada, ni dio señales de otra cosa. Solo se mantuvo en guardia.
-¡Cállate! ¡Voy a matarte!- Grito el chico justo cuando recupero por completo su magia y la mayor parte de su fuerza. Partículas purpuras aparecieron a su alrededor y su cuerpo las absorbió. Nuevamente había activado su ¨manto¨ e hizo que la mancha espectral de Lynx desapareciera. Parece que el solo apareció a ayudar a Marco para que recuperara su fuerza y pudiera seguir luchando.
-Bien… atácame con lo mejor que tengas…- Contesto Rowen adoptando una posición defensiva.
Sin más palabras que decir, Marco creo ¨Tempestas¨ con todos los dedos de sus manos y los arrojo como si fueran bombas hacia Rowen. Este bloqueo la mayoría con un muro de concreto, pero unos cuantos rodearon la defensa, por lo que se vio obligado a desplazarse bajo el concreto para escapar. Por su parte, el chico ya tenía listo ¨Tenebris¨ para destrozarlo todo a su paso. Entonces uso el hechizo en el suelo y causo una enorme explosión. Una lo suficientemente grande como para poder destrozar otro piso del edificio, obligando al citanio a salir del concreto. Esta misma explosión pudo verse a kilómetros de distancia al igual que la anterior.
Por otro lado, Star volaba con más velocidad que al principio y cuando vio la explosión en lo que quedaba de la azotea, apresuro el paso. Le faltaban 10 pisos para llegar hasta donde estaba Marco.
Mientras tanto, Rowen se había envuelto en un capullo de concreto para poder resistir la explosión. Esta última fue brutal, pudo verse por todo Echo Creek a la distancia, incluso más allá llamando la atención de intrusos inoportunos.
En cuanto le libero de su caparazón, Marco apareció detrás de él, listo para usar otro ¨Tenebris¨ pero el citanio creo una enorme garra de concreto y la uso para mitigar la fuerza de la explosión. Ahora solo fue la mitad lo que pudo destruir.
Si este daño persistía, podría tirar el edificio entero en unos minutos o incluso menos.
Ahora ya no estaba seguro de lo que le ocurría al humano, su comportamiento cambio de una manera demasiado errática. Pensaba que solo estaba siendo descuidado, pero genuinamente estaba tratando de matarlo. Quizás el monstruo ahora ya había tomado el control y no estaba mal dadas las circunstancias, pero tenía una duda que lo incomodaba.
¿Es que no se ha percatado todavía que sus compañeros, quienes se suponía el venía a rescatar, seguían dentro del edificio? ¿Dejara que ellos mueran solo porque quiere matarlo a cualquier costo?
No… no pude ser tan estúpido o al menos no lo suficiente como para dejarse controlar así de esa manera.
Sin embargo, ahora tenía el tiempo en contra. Cada vez llovía más fuerte y lentamente estaría en desventaja, por lo que necesitaba inmovilizar al niño y capturar a su monstruo mentor antes de que derriben toda su base con todos adentro.
El citanio estaba a punto de crear una trampa de concreto para el humano cuando este se reincorporo, hasta que casi recibe un disparo mágico por la espalda, este último lo había rozado por poco. Al darse la vuelta, apareció la princesa de Mewni, envuelta en una luminiscencia verde que irradiaba poder e ira.
Rowen quedo perplejo unos momentos sin habla… ¿Abi realmente perdió?
Eso era por completo inconcebible. ¿La mejor de su grupo derrotada por una mocosa de Mewni?
-¡Voy a hacerte pagar por lo que le hiciste a Marco y a los demás!- Grito la niña rubia antes de seguir disparando… ¿desde sus manos?
¿No se suponía que solo podía utilizar una arcaica varita? Fue lo que pensó el citanio cuando utilizo el concreto para defenderse. Sea como sea, era ridículo, debía de tratarse de otro motivo… cualquier cosa, la Abi que él conoce no perdería solo porque si… probablemente haya sido incapacitada y no debería tardar mucho en llegar hasta él si ese fuera el caso. Ese pensamiento lo tranquilizo un poco.
Aun así, ahora debía enfrentarse a dos mocosos problemáticos y realmente detestaba tener que esforzarse, en especial en esas condiciones atmosféricas. Pero cuando comenzaron a luchar… por todos los demonios del vacío, esos dos juntos eran implacables con sus ataques.
Demasiado sincronizados, demasiado agresivos. Incluso parecería que podían leerse la mente entre ellos y aumentar su efectividad tanto para atacar como defender, casi hasta los podría comparar con él mismo y Abigail…. Y eso era un cumplido.
A pesar de ello, la lluvia seguía arreciando más fuerte, restándole velocidad y gastando mucho más rápido su fuerza de lo que debería, por lo que cabía la posibilidad de que lo derrotaran de verdad… Solo era cuestión de tiempo.
No obstante, no había trabajado por tantos años, hecho cientos de sacrificios y haber visto a la muerte a la cara para que un par de ignorantes lo vencieran solo porque tuvieron suerte. Ya había jugado demasiado, era tiempo de poner un alto.
-Esto termina ahora…- Murmuro Rowen.
Y acto seguido, el concreto debajo del citanio comenzó a expandirse y a tomar una forma diferente. Varios tentáculos de piedra aparecieron y con una velocidad vertiginosa, persiguieron a ambos chicos, pero principalmente a Marco.
-¡No ahora por favor!- Maldijo el chico al ver que sus piernas no respondieron cuando intentó escapar. Marco fue el primero en quedar atrapado, quien para su pesar, las heridas que sufrió antes ya comenzaron a resentirle en el peor momento posible.
-¡Espera! ¡Resiste!- Grito Star cuando se acercó al chico.
Después estos mismos la atraparon también, intentando liberar a Marco pero no fue lo suficientemente rápida.
Entando los dos inmovilizados, trataron de liberarse como les fuera posible. Star trato de crear de nuevo una explosión mágica y así poder atacar. Sin embargo, Rowen anticipo que esa princesa intentaba hacer algo, si de algún modo logro superar a Abi, entonces no debería correr ningún riesgo con esa niña.
Antes de que la princesa pudiera hacer algo, una garra de piedra se retorció por el cuello de Star ahorcándola. Poco a poco, ella comenzaba a quedarse sin aire, intentaba decir algo pero le fue imposible.
-M… M… aghhh…- Murmuro ella mientras la magia ¨peligrosa¨ escapaba de su cuerpo.
-¡SUELTALA MALDITO!- Quien solo podía observar, a pesar de lo fuerte que era su magia estaba completamente inmovilizado y sin opciones.
Star cerró sus ojos y ya no mostro ninguna señal de pelea, por lo que la garra la libero, haciéndola caer al suelo violentamente como si fuera peso muerto, al mismo tiempo que la forma de ¨mariposa¨ terminaba de desaparecer. Ella solo había quedado inconsciente, pero Marco estaba demasiado fuera de sí para darse cuenta.
Rowen planeaba usar esto a su favor y camino lentamente hacia la Mewniana para confrontarlo.
-¡VAS A PAGAR POR ESTO! ¡SI LE HICISTE DAÑO VOY A...!- Grito el chico hasta que su rival lo interrumpió, sonriendo tétricamente de la misma manera que lo hizo antes.
-¿Qué harás? Tal y como estas no podrás hacer mucho. ¿Estas consiente que todo esto se pudo haber evitado?-
Star intento recuperarse, pero el citanio pateo su rostro para que quedara inconsciente definitivamente. Por su parte el chico solo podía apretar los dientes en desesperación.
-No te preocupes, ella sigue viva… pero eso no durara mucho. Si no hubieras sido tan egoísta, tal vez incluso la podríamos haber llevado con nosotros. Si pudo librarse de Abi llegando hasta aquí entonces tiene mi respeto y admiración.-
-Pero…-
-Como me has hecho enfadar, entonces te quitare todo lo que amas…-
-Y después… con tu querida princesita, voy a acabar con ella de todas las formas posibles… de formas que tu solo puedes imaginar… divirtiéndome lentamente...-
-Sin magia, sin familia, sin princesa, te quedaras sin nada y todo será tu culpa…-
Hubo un silencio sepulcral cuando Rowen termino de hablar, y de su parte inmovilizado, Marco solo lo observaba sin ninguna emoción… daba la impresión de que los ojos del chico habían perdido todo rastro de brillo.
Entonces el citanio sin decir nada más volvió a aparecer su herramienta holográfica de su brazo y la apunto directamente a la cabeza del humano.
Pero entonces… algo ocurrió…
Todo esa parte del edificio comenzó a temblar, cada vez más fuerte. Rowen observo a su alrededor, no sabía que podría estar haciendo eso. Por un momento pensó que era obra de la princesa, y aunque ella era resistente, no debería levantarse en al menos unos 20 minutos.
¿Entonces que está causando esto?
¿Otro adversario del que no sabía nada?
No, era imposible que alguien interfiriera, se aseguró de que así fuera.
Momentos después, el observo hacia donde estaba el humano y este seguía observándolo, pero no era lo mismo que antes. Los ojos de Marco habían cambiado… estos ya no eran sus acostumbrados purpuras de su magia común. Ahora eran negros por completo, como si agujeros abismales fueran sus globos oculares.
Rowen dio un par de pasos hacia atrás, jamás había visto algo así antes y mientras el temblor aumentaba su fuerza más lo hacía la probabilidad de que el edificio se viniera abajo, después de todos los daños recibidos durante la batalla.
El entonces se agacho y llevo una de sus manos al suelo mientras aún estaba temblando. Aprovecho la vibración del suelo para intentar localizar el movimiento de su compañera, al menos se aseguraría de que ella estuviera bien. A pesar de lo que estaba haciendo el humano, no parecía moverse de su lugar.
Fácilmente, se dio cuenta de que ella aún estaba en la parte baja del edificio y se movía muy poco. Su confianza en ella no le permitió imaginar otro escenario que no fuera algo en donde fuera un resultado negativo. Fue así que el sintió un viento sumamente frio que llegaba hasta él, y sonriendo, sabía que se trataba de ella aunque fuera algo leve.
Pero justo antes de que retirara su sensor, se percató de que dentro del edificio aun había movimiento también.
Por un momento pensó que se trataban de pestes insignificantes y no les tomo importancia, hasta que se dio cuenta de que eran demasiado grandes como para ser algo así. Concentrándose un poco más detecto que eran en realidad los humanos que había capturado al principio.
¿Cómo era posible que esos ineptos aun siguieran en la base?
El laberinto que había creado para despistar intrusos era de lo más básico y fácil de superar, por lo que se sentía decepcionado, pero poco sorprendido. Si ni siquiera Ordonia podía resolverlo entonces nuevamente había sobreestimado a alguien. Supuso que era de esperarse siendo que los humanos son tan impredecibles.
Sin embargo, los temblores empeoraron a tal punto de que partes del edificio comenzaron a derrumbarse sin control.
Bien, era suficiente, tendría que detener al humano de una manera u otra, antes de que todo se viniera abajo.
Pero… de un instante a otro sintió peligro en su espalda, la fuerza del temblor casi se había triplicado y había hecho que él mismo perdiera el equilibrio un poco. Al mirar se había dado cuenta de que el humano se había liberado y ahora cargaba contra él a toda velocidad.
En su mano izquierda había una aura oscura que la cubría como si fuera un guante y esta era tan negra como los mismos ojos del chico.
A pesar de que el rostro del humano no mostraba ninguna emoción, él pudo sentir un ansia de sangre tan intensa que solo se podía comparar con una bestia… una en específico que él conocía muy bien.
Ahora el chico se acercaba cada vez más al citanio, y él no podía quitarse de encima la idea de que si lograba hacerlo lo suficiente… realmente sería peligroso. Al mismo tiempo, se percató de que el edificio comenzó a partirse en dos bajo sus pies, y aunque no lo hacía todavía, no faltaba mucho para que ocurriera.
Justo en ese momento, pudo sentir que los humanos atrapados dentro del edificio se habían arrinconado en el peor lugar posible. Sería cuestión de tiempo antes de que murieran aplastados.
Y al mismo tiempo, el humano se acercó demasiado, ni siquiera estaba al tanto cuando lo había hecho ni en qué momento se había vuelto tan rápido.
¿Por qué este mocoso tiene que complicar todo?
El citanio estaba en una encrucijada en este momento, a pesar de todas sus ¨cuestionables¨ negocios y actividades en el pasado, él siempre se basaba en una sola regla desde que comenzó su carrera como mercenario, ¨nunca mataría a un inocente si este no tiene nada que ver con su contrato¨. Era claro que la única baja contemplada era la del humano.
Si salvaba a los humanos restantes, entonces se arriesgaba aun posible daño desconocido pero seguramente crítico del chico frente a él. Podía asumir que el humano no estaba del todo consiente por lo que pudo observar, si no fuera así entonces al menos mostraría algo de interés por su princesa, quien aún seguía fuera de combate y estando el peligro de caer junto con el edificio.
La alternativa seria usar todo el poder que le quedaba para matar al humano y asegurarse de que el edificio no se desplomara encima de Abi, si es que ella seguía donde estaba. Pero sería tirar todo su trabajo a la basura y todo lo ocurrido hasta ahora sería en vano, pero al menos tendría la oportunidad de volver a comenzar y de salvar también a su compañera, asumiendo que ella estuviera en un peligro real, sin mencionar que dejaría morir aplastados a humanos lo suficientemente estúpidos como para no irse cuando se les dio la oportunidad.
En cualquier momento, el edificio caería, eso es seguro… pero a Rowen no le quedaban muchas opciones para la delicada situación en la que estaba.
Pero a pesar de todo hasta ahora, él no lo pensó dos veces para tomar una decisión, era algo bastante obvio para él, así que no hay vuelta atrás en su decisión. Justo antes de que Marco lo alcanzara, varias espinas de concreto aparecieron por la espalda del chico… y estas no tenían la intención de detenerse…
Interior de la base Épsilon, momentos antes…
Janna y los demás seguían buscando una forma de salir del edificio, pero el lugar parecía un maldito laberinto en el cual entre más avanzabas más te perdías, lo cual era ridículo porque no era realmente grande. Aun así, las paredes fundidas hacían una tarea casi imposible poder guiarse.
Pasaban los minutos y parecía que los chicos solo estaban dando vueltas en círculo.
No los animaba mucho el hecho de que el edificio constantemente temblara y se escucharan explosiones por fuera. Quien sea con quienes Star y Marco estuvieran combatiendo, realmente les estaban dando guerra.
A pesar de la frustración, Janna utilizaba lo mejor de sus conocimientos para poder guiar a sus amigos a una salida, mientras que Jackie servía como apoyo moral para todos y que estos no cayeran en la desesperación, en especial Ferguson y Alfonso, quienes estaban inquietos cada vez más.
Pero no paso mucho tiempo antes de que todo comenzara a ponerse peor.
El suelo de un momento a otro volvió a temblar pero esta vez con una fuerza creciente e intensa.
-¡No puede ser! ¡Otro terremoto!- Grito Janna tratando de buscar un lugar seguro para todos.
-¡Quédense juntos!- Continuo Jackie para evitar que los chicos huyeran despavoridos.
Varios de los pilares y las paredes comenzaron a agrietarse por la fuerza del terremoto. Poco a poco del techo comenzó a caer enormes pedazos de escombro a sus alrededor, uno de esos casi aplasta a Ferguson en la cabeza. Cada uno de los escombros le comenzó a cerrar el paso a tal punto que no tuvieron escapatoria, si se movían de donde estaban, serian aplastados antes.
Ahora mismo, los chicos podrían pedir por ayuda a Star y Marco si es que ellos estaban cerca.
¿Pero realmente ellos estarían afuera o podrían llegar a tiempo?
Ya no había mucho que hacer, Alfonso y Ferguson esperaban un milagro. Jackie, solo se cubrió el rostro con mucha fuerza y dejo escapar una lagrima, puede que haya sido por la enorme impotencia que sentía en ese momento. Janna por otro lado, quien se sentó tranquilamente. Luego suspiro y hablo suavemente.
-Bueno… fue divertido mientras duró, al menos nadie podrá decir que no hice lo mejor que pude…-
Segundos después, momentos antes de que los escombros los aplastaran, el suelo comenzó a moverse, pero esta vez no era por el terremoto, sino más bien parecía hacerlo en dirección contraria e incluso de forma líquida. Como si fuera una suerte de alfombra mágica, el suelo serpenteo moviendo a los chicos de forma ágil esquivando los escombros.
Ahora los chicos estaban todavía más aterrorizados que antes, ya era demasiado el terremoto como para que el suelo tomara vida y comenzara a llevárselos casi a rastras.
-¡DE VERDAD ESTO NO PUEDE PONERSE PEOR!- Grito Ferguson con desesperación.
-¡Cierra la boca gordo! ¡Solo nos das peor suerte!- Contesto Alfonso con la misma intensidad.
Jackie de su parte ya no sabía realmente que decir, intento gritar como los chicos, pero después de todo lo ocurrido hasta ahora, ya no tenía fuerzas para nada más. Janna tenía una idea similar, solo dejarse llevar por la corriente, en cualquier caso, sería mejor opción a que un edificio te caiga encima.
Mientras la tierra liquida se llevaba a los chicos, ella se dio cuenta de algo. Mientras eran trasportados, parecía que lo mismo que los estaba arrastrando también se habría paso por las paredes fundidas. Forzando a abrir un espacio entre las mismas, curiosamente, estaban recorriendo partes a las que ellos ya habían pasado antes. Cada vez más rápido, los chicos bajaron piso por piso, incluso algunos de los monitores que los citanios utilizaron antes también quedaron atrapados en el deslave.
En solo cuestión de segundos una grieta se abrió en uno de los muros, y ya en la base del edificio, esta expulsó violentamente a los chicos como si fuera una manguera de agua. Todos cayeron separándose los unos de los otros y después comenzaron a toser. La rapidez con la que bajaron casi no les dejaba respirar. Terminaron del lado contrario de donde fue la lucha de Star y Abigail.
Jackie fue la primera en levantarse, ya que de todos los presentes era quien mejor condición física tenia.
-¿Qué fue lo que pasó?- Pregunto ella limpiándose rastros de grava y arena.
Le siguieron Jackie y Alfonso. La pelinegra fue la primera en hablar, pero se resentía de un leve golpe en la cabeza con un escombro.
-Ughh, no lo sé, pero me alegra. Esto debió ser obra de Star, o incluso Marco.- Ella giro la cabeza para observar a quienes estaban detrás de ella. -¿Todo bien por allá?-
Alfonso solo respondió con un leve gruñido mientras trataba de levantar a Ferguson, quien parecía haber quedado inconsciente… por algún motivo… Después el moreno escupió algo de tierra y luego tosió un poco más.
-Creo… que tenía la boca abierta al bajar.- Hablo mientras sacaba un pequeño pañuelo para limpiarse.
-Dejando de lado que mordiste el polvo, creo que estamos enteros. ¿Ven? Pude sacarlos del edificio, bajo extrañas circunstancias seguro, ¡pero estamos libres! Así que debemos de alejarnos lo más que podamos, puede que no estemos a salvo todavía, lo más seguro es que hayan sido Star y Marco.-
Entonces Alfonso pudo levantar lentamente a Ferguson y pudo despertarlo un poco para no cargar con todo el peso.
-Ya tenemos la delantera chicas, nos largamos de aquí…- Murmuro el chico dándoles la espalda, sonando bastante serio.
-¿Qué hay de Star y Marco? Al menos deberíamos de asegurarnos que ellos estas bien…- Pregunto la rubia claramente preocupada.
- ¿Y arriesgarnos a que nos tiren un edificio encima de nuevo? No lo creo amiga.- El siguió caminando sin dirigirle la vista a Jackie. Ella no pudo evitar mostrar algo de decepción en su rostro.
-Además, si Janna dice que ellos pueden arreglárselas solos, entonces le creo… Yo…-
El moreno suavizó un poco su rostro, al mismo tiempo que se detuvo.
-Yo solo quiero irme a casa…-
Entonces siguió caminando, sin dirigirles la vista. Jackie quería decir algo para intentar reprenderlo, pero entonces Janna se acercó a ella y la sujetó de un hombro, al mismo tiempo que negaba con la cabeza. Era lo correcto solo dejar las cosas así y ella lo entendió.
Después de todo, tiene algo de razón. Se vieron involucrados en algo en lo que no tenían nada que ver y a pesar de que vinieron a rescatarlos, no fueron capaces de sacarlos a salvo y casi mueren intentando buscar una salida por ellos mismos.
Tenían razones para estar molestos.
Tal vez Janna tenía algo más de experiencia mágica que ellos, por lo que es natural pensar que no le afecte tanto. Y si bien Jackie no se involucraba tanto antes, había que reconocer que ella tenía nervios de acero por siempre mantener la calma en todo momento.
Sin embargo, ahora no podían hacer otra cosa que alejarse, por más que quisieran ayudar, no ganan absolutamente nada por dejarse capturar de nuevo. Entonces, la patinadora siguió a los chicos y Janna la miraba con comprensión, diciéndole de forma indirecta que no había de que preocuparse.
Pero para Janna, si había algo de lo que debía estar alarmado. ¿Cómo fue que salieron vivos prácticamente en el último segundo?
Con sus experiencias ayudando a Star y a Marco, había visto muchos tipos de magia, pero nada como lo que presenciaron en ese momento. Sin embargo, había algo que la incomodaba bastante y no entendía porque. Lo único que sus instintos le decían prácticamente a todo pulmón era:
-´´Eso no se sintió como la magia de ninguno de ellos´´-
Pero no tendría sentido si no fuera la magia de alguno de los dos… ¿verdad?
Ella trato de calmarse un poco, no tenía sentido buscarle alguna conspiración al asunto. Estaba viva y era lo único por lo que se sentía agradecida. No le importaba como sucedieron las cosas realmente… Al menos no por ahora.
Como la dejaron un poco atrás, ella apresuro el paso, hasta que sin previo aviso, escucho una enorme explosión detrás de ella. Ella giro ágilmente para saber qué fue lo que ocurrió y lo que pudo ver fue una onda de choque que exploto en la azotea del edificio, pero esta vez la potencia fue enorme. De arriba hacia abajo todas las ventanas que quedaban de la construcción estallaron por completo y dejaron una especie de pulso electromagnético negro que comenzó a rodear el edificio entero. El impacto hizo que comenzara a caer lentamente hacia a un lado al mismo tiempo que se partia en dos.
Antes de que pudiera decir algo más, Jackie había llegado hasta ella y tomándola de la mano para hacer que se alejara.
-¡Tenemos que irnos! ¡Es muy peligroso!-
Sin contestarle, ella la siguió, mientras que trataban de alejarse lo más que sus piernas se los permitiera. Pero… no pudo evitar mirar hacia atrás y seguir observando lo que quedo de la explosión. Estaba completamente segura de que se trataba de algo bastante siniestro… (Y pueden apostar a que ella sabe de lo que habla)
Mientras seguía corriendo junto con los demás, solo pudo desearle suerte a sus amigos que seguían luchando y ella no los perdonaría si no los vuelve a ver a ambos con vida...
Ruinas de la Azotea Épsilon, exactamente 1 minuto antes de la explosión.
Gotas de sangre comenzaron a caer, pero estas se deslavaron rápidamente con la cantidad de agua que caía en esos momentos. La lluvia había aumentado su fuerza aún más que antes.
Pero aun con la tempestad, era claro ver quien había salido herido en el conflicto.
Una lanza prominente de concreto había atravesado el brazo de Marco, mientras que otras espinas sirvieron solo para frenar sus movimientos envolviéndolo. Y a pesar de todo esto, el chico no dijo ni una sola palabra, sus ojos seguían sumidos en un negro abisal y el pulso mágico de su mano aún estaba presente, mientras que su cuerpo casi inmovilizado por completo luchaba por liberarse. Esa magia latía como si estuviera viva e irradiaba una sensación de peligro considerable con solo verla.
Por otro lado, Rowen casi caía al suelo exhausto, por lo que se tuvo que apoyar con su rodilla derecha y ambas manos.
-Haaa… Haa, aggh, ha…- Jadeo el citanio, daba la impresión en su cara de que había corrido al menos 3 maratones olímpicos sin parar. -Lo hice… a tiempo.-
Normalmente, no le habría costado trabajo hacer todo el trabajo sin mucho esfuerzo, pero expulsar a los humanos de la base, detener e inmovilizar al enloquecido humano y evitar que el edificio no se derrumbara en ese instante, tomaron una gran cantidad de su fuerza, mucha más de la que el habría querido admitir, sin mencionar que la lluvia solo empeoraba mucho su control mineral y mermaba su resistencia.
Aun así, se las apaño para hacer todo al mismo tiempo. Curiosamente, nadie de los que estuvieron presentes ese día se percató de las acciones de Rowen, ni siquiera Abigail… al menos no en ese momento.
Recuperando su aliento poco a poco, el líder miro al humano con frustración y enojo.
-¿Pero qué demonios te pasa? ¿De verdad ibas a dejar morir a los inútiles de tus amigos solo por tratar de atacarme…?-
El humano no respondió, solo seguía intentando liberarse de manera inconsciente, mientras que Rowen lo miraba decepcionado. Los ojos del chico lucían aterradores, seguían mostrando un ansia de sangre y una intención asesina tan fuerte que podía sentirse en la piel. Se movía de forma antinatural tratándose de liberarse, casi ni parecía importarle que prácticamente su brazo había sido empalado y sus huesos salieran de su lugar constantemente.
-Ni hablar, diga lo que diga este no escuchara… No lo hizo antes, no lo hará ahora.-
Entonces dándole la espalda al chico, encendió su comunicador mostrando una pantalla holográfica e intento comunicarse con Abi. A pesar de que el confiaba en las capacidades de su compañera, tenía que asegurarse de que ella estuviera a salvo.
-Abi… responde.- Murmuro el citanio mientras aun la lluvia lo golpeaba fuertemente en la espalda.
-…-
No escucho nada.
-¿Ahora vas a decirme que te venció de algún modo una mocosa Mewniana?- A pesar de que era una provocación, el líder no podía esconder la angustia de su rostro.
-P…P…P…- Se escuchó una suave y débil voz.
Rowen acerco su cabeza hacia su comunicador para entender mejor.
-Pa… Pa… Paral…- Pauso un momento - I… I…isis.-
-¿Parálisis?- Respondió el líder entendiéndola al instante. -Vaya, la niña insecto se tomó muy en serio su papel ¿eh? Te escuchas como Mob y eso no me gusta, bajare en un momento a ayudarte... -
Él miro hacia el cielo con decepción, mientras notaba que la lluvia comenzaba a cesar poco a poco.
-Me temo que tendremos que abortar la misión Abi, no sé qué le ocurrió al humano pero no vale la pena, hice algo estúpido y ahora ya no tengo el humor para seguir con esto. (En realidad, estaba tan agotado que le daba vergüenza admitirlo, su orgullo nunca se lo perdonaría si admitía algo de debilidad.)-
-Ahora es un caso perdido, se ha vuelto loco y es un peligro para todo el que este cerca. Aun tanteo la posibilidad de matarlo y extraer lo que sea que se haya liberado con el pero…-
-Tal vez… - El citanio guardo silencio, mientras que lentamente giraba hacia donde estaba Marco.
Rowen estaba a punto de decir que sería buena idea capturar al chico en su estado y quizás conservarlo como una suerte de animal doméstico, así lo estudiarían mejor y podrían descubrir sus secretos con la magia ancestral. Una opción mucho más viable que solo tratar de reclutarlo, ahora mismo se odiaba a si mismo por intentar una opción más ¨amable¨ en lugar de solo cumplir con su misión.
Pero, cuando sintió de nuevo peligro inminente detrás de él, no pudo creer lo que veía.
El chico se había liberado violentamente de sus ataduras, y aun sangrando se acercó al citanio tan rápido que el apenas se dio cuenta.
¿Cómo fue posible que no se percatara del humano liberándose? ¿Tal vez la lluvia termino por agotar por completo sus habilidades? ¿O fue algo más siniestro aún?
Nunca lo sabría, porque cuando el humano estuvo a punto de atacarlo, sintió una minúscula cantidad de miedo, imperceptible, pero seguía siendo miedo.
No podía defenderse normalmente porque había agotado casi por completo su magia y no podía estimar cuánto daño recibiría en su condición, sabía con experiencia propia que con la magia ancestral no se juega, y el chico estaba a punto de golpearlo con ella.
Y así fue…
Rowen intento defenderse, pero el chico asesto un golpe limpio en las costillas del citanio. La fuerza del impacto resonó a lo largo y ancho de su cuerpo, la cual se expandió hasta el edificio como si fuera una onda en agua creando grietas en todo el lugar. Un segundo después, una enorme explosión surgió en el puño del humano, lanzando a ambos lejos el uno del otro por la fuerza de la misma.
La explosión fue inmensa y lo suficientemente fuerte como para desestabilizar a todo el edificio.
Solo que Rowen salió disparado hacia abajo, atravesando y destruyendo al menos 10 pisos del edificio perdiéndose en el vacío. La fuerza del impacto termino causando lo que él mismo trataba de evitar hace poco.
El edifico comenzó a ceder, partiéndose a la mitad casi al instante.
Marco, aun en su estado catártico, intento seguir instintivamente al citanio y tomar su vida con sus propias manos, pero entonces un poco de conciencia regreso en el chico, cuando vio el cuerpo inerte de Star caer en uno de los agujeros que el derrumbe había causado.
Inmediatamente fue hasta a ella con una velocidad increíble y al atraparla, la sostuvo en sus brazos mientras que ambos caían. De un movimiento rápido, el chico esquivo unos cuantos escombros que seguían con el derrumbe, mientras que rastros más pequeños y agua seguían cayendo junto con todo lo demás.
Justo al aterrizar a un suelo estable, Marco alzo su mano creando un espiral de magia de plata 10 veces más grande de lo normal, desviando todo lo que caía encima de ellos protegiéndose sin ningún problema.
Cuando dejaron de caer los escombros más grandes, el chico acostó a Star en una zona alejada del agujero principal mientras que parte de su escudo defensivo lo dejo flotando encima de ella, solo para asegurarse de que no saliera lastimada o algún escombro realmente pesado la aplastara. A pesar de que había perdido por completo su conciencia, una parte de él aún tenía como prioridad a Star, protegerla a toda costa sin importarle nada más.
Pero al ponerla a salvo, su instinto tomo el control una vez más, y dirigió su mirada hacia el agujero más grande, aquel donde ese sujeto había caído… Y entonces sin titubear, el chico se lanzó al vacío. Esta vez, sería él quien terminaría todo de una vez por todas.
(Perspectiva de Rowen)
El citanio atravesó limpiamente varias capaz de concreto, mientras que trozos enormes de escombro terminaron cubriéndole parte de su cuerpo, impidiéndole reaccionar. Aturdido por la explosión y casi sin magia para poderse liberar rápido, Rowen movió cada piedra encima de el a muy duras penas. Intentando esforzarse más para volver al combate, termino por toser sangre violentamente mientras que de forma instintiva, se abrazaba a si mismo tratando de mitigar el dolor. Esto lo obligo a toser más fuerte.
Cuando recupero un poco de fuerza y la compostura, pudo mover el resto de los escombros encima de él y ponerse de pie. Tanteo el daño en sus extremidades, notando que era minino, pero su torso… algo andaba mal, muy mal en su integridad, podía sentirlo...
-Hemoptisis… dolor extremo, pérdida de sangre… Agh… Esto no es bueno...- Murmuraba para sí mismo mientras se hacía un breve chequeo médico, al mismo tiempo que lentamente se puso de pie.
Tenía que admitir que sufrió un daño considerable, pero lo que realmente le preocupaba era una extraña sensación dentro de él. Sentía como si un vacío le estuviera carcomiendo las entrañas lentamente de adentro hacia afuera… como si algo del tamaño de un guijarro girara en espiral desgarrando todo a su paso. Al poco tiempo desapareció esa sensación tan bizarra, pero… el daño causado seguía igual. Necesitaba tratamiento urgente para lo que fuera que el humano le había hecho, de lo único que estaba seguro era de que era magia ancestral, dolía como tal.
El chasqueo un par de veces sus dedos, y de su brazo izquierdo se escuchó un breve sonido, agudo y líquido.
-Nunca pensé que tendría que usar estimulantes…-
Pero entonces, sin darle tiempo de siquiera de sentir el efecto sanador de las drogas, el humano cayo justo detrás de él expulsando una onda de choque mágica. El apenas pudo hacerse a un lado y evitar la mayor parte del daño.
Por su parte, el chico seguía igual que antes, sus ojos aun mostraban una profunda oscuridad y su cara inexpresiva parecía la de un cadáver. A pesar de ello, aún seguía transmitiendo a su alrededor una intensa sed de sangre.
El citanio tardo un poco más para levantarse que antes, a pesar de lo que se administró el dolor no desaparecía. Sin embargo, él miro al chico sin ningún signo de flaqueza a pesar de sus heridas y entonces grito desafiándolo.
-¡¿Ahora qué?! ¿Acaso quieres un pedazo de mí? ¡Inténtalo de nuevo y te matare como la escoria que eres!-
En un parpadeo, Marco acelero su movimiento para llegar hasta su enemigo y estuvo a punto de asestar un golpe en la cara de Rowen. Pero este último usando lo mejor que le quedaba de sus reflejos, bloqueo y desvió el golpe usando ambas manos. La fuerza que el chico tenía era tremenda en esos momentos, tanto que el impacto hizo temblar los brazos del citanio, pero aun no era suficiente para romper su defensa.
Usando el desvío a su favor, el chico giro para intentar una patada en el torso. El citanio a duras penas se agacho y uso lo que lo que le quedaba de magia para usar un proyectil de tierra del suelo y alejar un poco al humano. Pudo alcanzarlo sin problemas, pero Marco tampoco parecía muy poco interesado en esquivar.
Ahora su magia apenas podía controlar pedazos de concreto del tamaño de un balón de futbol y ni siquiera podía moverlas a más de 10 metros.
A pesar de ello, el humano giro en el aire después del golpe y aterrizo usando sus manos como apoyo, tomando un enorme pedazo de concreto del tamaño de un automóvil, levantándolo con una sola mano. Inmediatamente regreso a la pelea sin darle a su contrincante tiempo para reaccionar, lanzando el enorme escombro con suma facilidad.
-Ahh… me cago en…- Dijo el citanio justo antes de ser golpeado por la enorme roca.
Usando su magia, Rowen pudo moverse a sí mismo en el último segundo evitando así ser aplastado contra la pared, haciéndolo rodar por el suelo.
Apenas logro reincorporarse, y sin previo aviso, Marco ya estaba ahí tratando de hacer el mayor daño posible.
Intercambiaron varios golpes en los que claramente ahora era Rowen quien estaba en desventaja, sin embargo, aun tenia fuerza para defenderse. Pero eso no duraría lo suficiente, él no estaba seguro si eran los estimulantes los que le dieron la fuerza para defenderse o si ahora solo era adrenalina pura. Sea como fuera, tenía la sensación de que no duraría lo suficiente, hay que pensar en algo rápido si quería ganar esa pelea.
(Perspectiva de Avi, momentos después de la explosión)
-¨¿Qué demonios fue lo que sucedió?¨- Pensaba la citania mientras trataba de retorcer su cuerpo en el suelo y poder moverse de nuevo. Rowen la había llamado para… ¿Cancelar la misión? Eso no era propio de su líder, él nunca se retiraba, mucho menos de lo que era una batalla ganada desde el principio.
¿Qué el humano se volvió loco? ¿Cómo podría hacer eso una diferencia?
Puede que la lluvia haya afectado la magia de Rowen y no quiera arriesgarse a quedarse sin ella, y aunque así fuera, él era lo suficientemente fuerte como para solo incapacitarlo, terminando el trabajo limpiamente.
Entonces, ¿Por qué?
Había algo en la ecuación que aún no entendía, incluso pudiera ser un factor externo o una posibilidad no vista antes, lo suficientemente importante para afectar a su líder.
Incluso pensó que fue la mocosa Mewniana, pero en su condición actual ella aun tardaría en llegar hasta arriba del edificio. Ahora pensar en la chica hizo que su sangre hirviera.
El ataque de antes fue casi instantáneo, pero no haber estado tan distraída podría haberlo esquivado o incluso nulificado por completo. Ahora mismo debía imaginar que ella trataría de ayudar a su humano, pero aun así no tendrían oportunidad alguna.
Pero… Algo en lo más profundo de ella le insistía en que debía levantarse y dirigirse hacia la batalla también. No ayudo en lo absoluto que cuando miro hacia arriba miro una enorme explosión, probablemente la más grande que hubo ese día. Eso hizo que se sintiera peor porque eso definitivamente no era la magia de Rowen.
Y por si fuera poco… hubo una luz roja parpadeando activamente en su comunicador, una que indica la integridad física de los miembros más importantes del Grovic... Contándola a ella y a Mob.
Pero la luz de Rowen, decía que estaba gravemente herido y entre más parpadeaba el daño era peor. Por un momento se quedó estupefacta, no podía creer lo que estaba mirando. Era imposible que hirieran a su líder de tal manera. Pero no dejo que el shock le impidiera hacer algo.
-¨No…¨- Fue todo lo que la peliverde pudiera decir, antes de que una enorme determinación la dominara.
Ella tenía que hacer algo, ella tenía que moverse a como diera lugar.
Con toda la fuerza de voluntad que le quedaba, pudo chasquear sus dedos torpemente pero fue suficiente para que su cuerpo inyectara un estimulante. Eso ayudo a que se pusiera de pie. Uso otro estimulante para recuperar un poco más su movilidad.
Activo su magia, y ni cerca era tan veloz como lo fue en su pelea contra Star, solo era lo suficiente como para escalar hasta la cima del edificio. Y de un salto corrió por la pared del edificio.
Subió poco a poco, tomando muy breves pausas para poder mirar hacia dónde ir y no desviarse, ya que la parálisis aun afectaba su cuerpo. No le importaba lo mucho que le costara, tenía que llegar hasta él sin importar lo que le costara.
(Perspectiva de Star, momentos después de la explosión)
Un fuerte temblor sacudió a Star, pero ella seguía sin despertar. No fue hasta que el escudo que Marco había dejado antes desapareció. Cuando tembló de nuevo un pedazo de escombro cayó directamente en el estómago de la princesa. Más sobresaltada que otra cosa, la chica despertó y comenzó a disparar rayos mágicos de sus manos a diestra y siniestra. Ni siquiera recordaba que ya no necesitaba su varita.
-¡Toma esto maldito pirata espacial!- Pero cuando miro a su alrededor no había nadie, ni siquiera Marco. Después de calmarse, ella camino un poco, tratando de recordar como había llegado ahí en primer lugar. Lo primero que noto fue el lugar estaba casi destruido por completo.
-¿Qué fue lo que…? ¡Ahhh!- Grito Star al dar un paso en falso y casi caer al enorme vacío que había en el centro del edificio. Pudo sostenerse a tiempo con una mano, ya que parecía que sus alas no estaban reaccionando. Colgando en el vacío, ella sintió que su cabeza punzaba con un dolor agudo y su cuello se sentía muy rígido.
-Auu… ese tipo, le arrancare los brazos y los usare como cuerda para saltar…- Murmuro la princesa claramente molesta.
Pero ella pronto olvido su enojo al recordar que Marco no estaba en ningún lado. No sabía cuánto tiempo estuvo inconsciente, y comenzó a pensar en los peores escenarios posibles. ¿Y si esos mercenarios ya se habrán llevado a Marco?
¿Realmente no pudo hacer nada para detenerlos?
Ese pensamiento le oprimió el corazón, a tal punto por unos segundos quiso soltarse y dejar que se la tragara el vacío. Le había fallado a la persona que más quería y ahora no le importaba nada en lo absoluto.
Fue entonces que sintió de nuevo un temblor, uno que por poco hace que se suelte. Miro como todo estaba cada vez más cerca de derrumbarse por completo.
Entonces sonrió, algo le decía que se trataba de Marco. La pelea aún seguía, y estaba segura de que él estaba bien. Entonces cerró los ojos tratando de concentrarse y tratar de sentir su magia.
Seguía luchando con todas sus fuerzas, pero sentía que algo estaba mal, muy mal. Era una sensación similar a cuando el chico casi era consumido por la corrupción de su magia y usaron magia pura para sanarlo.
Pero esta vez era… diferente. No sabría cómo explicarlo, pero a pesar de que la magia fuera ¨corrupta y mala¨, parecía estar en sincronía con él.
Sea como fuera no dejaría que eso siguiera así, la última vez casi perdía Marco, no iba a permitir que eso se repitiera, ni mucho menos entregarlo a unos mercenarios dementes. Así ella se dejó caer en el vacío porque había sentido que Marco estaba ahí abajo, ahora solo debía sacarlo de ahí…
(Centro interior de la Base Épsilon, momentos después de que Star y Abi se dirigieran hacia donde ellos estaban…)
Ambos combatientes seguían luchando sin cuartel, pero era Rowen quien ya estaba en su límite. Sus estimulantes ya casi perdían su efecto y su magia se había deteriorado tanto que solo podía levantar piedras del tamaño de una pelota de Baseball y lanzarlas a poco más de 2 metros, sin mucha potencia destructora. Sin mencionar que el daño interno que había recibido antes solo empeoraba mucho más la situación.
Pero Marco… era implacable. A pesar de sus heridas anteriores (las cuales eran realmente graves) el chico seguía moviéndose sin ninguna clase de problema. Incluso sus heridas aún abiertas, habían dejado de sangrar. ¿En qué clase de monstruo se había convertido este niño?
De un movimiento rápido Marco asesto una poderosa patada en el citanio, este último solo pudo defenderse bloqueando con ambos brazos, eso no evito que saliera disparado con una potencia increíble. Su cuerpo se estrelló con uno de los últimos pilares que aun sostenían al edificio, partiendo el mismo pilar en dos al instante.
Fue así entonces, que todo el edificio comenzó a derrumbarse. Enormes escombros cayeron tanto dentro como fuera del mismo, destruyendo por completo los refuerzos que había hecho Rowen, evitando que el edificio se derrumbara antes.
-Bien… -*tosió escupiendo sangre* -¿Ya estas contento? Acabas de destruirlo todo… y no ganaste absolutamente nada...-
Marco seguía sin responder, cerro su mano derecha, y de su puño comenzó a brillar de nuevo la magia explosiva. A estas alturas, ya no se sabía si era Marco el que de verdad estuviera luchando o si era otra cosa. Lo único de lo que parecía tener certeza era en acabar con el citanio de una vez por todas.
-¿Otra… vez eso?- Rowen tuvo problemas para levantarse de nuevo, pero miro frente a frente al chico, mientras que este lentamente se acercaba a él. -Hazlo entonces, he sobrevivido… cosas mucho peores…-
Marco estuvo a punto de asestar el golpe final, pero en el ambiente se sintió un frio demasiado fuerte, incluso considerando que aun llovía y el agua no era precisamente tibia.
Entonces un poderoso haz de luz azul impacto en el pecho de Marco, alejándolo de Rowen. El citanio sonrió porque sabía exactamente quien había llegado.
Abi apareció en un destello frente a él, mientras ella lo miraba con preocupación y unas pequeñas, casi imperceptibles, lágrimas en los ojos.
-¿Qué demonios fue lo que ocurrió? ¿Estás bien?- Pregunto Abigail, con una voz entre consternada y autoritaria.
El solo se limitó a sonreír y acto seguido se desmayó casi de inmediato. Se hubiera estrellado en el suelo, si no fuera porque Abi lo sostuvo en sus brazos.
Ella estaba a punto de llevarse al herido líder lejos de ahí, cuando sintió como detrás de ella Marco se volvía a levantar y se dirigía hacia ella. Entonces ella lo bajo al suelo y lo recostó amablemente ahí. Dio media vuelta, y miro con un odio intenso al chico.
-Tu…- Rápidamente sus ojos y sus manos se encendieron con un poderoso plasma azul. -¿Cómo te atreves a hacerle daño?-
Y sin decir nada más, ella disparo un increíblemente fuerte haz de luz que vaporizo todo lo que toco mientras se acercaba a su objetico, el cual no parecía tener intenciones de esquivar.
Casi a la misma velocidad del disparo de Abi, frente a Marco apareció su sifón de plata. Este mantuvo el disparo suspendido en el aire unos segundos antes de que este fuera regresado a su dueña con suma facilidad. Sin embargo, no fue suficiente para alcanzar a la citania, ya que esta desvió el disparo usando una sola mano, como si se tratara de un insecto.
Inmediatamente, ella acelero su velocidad llegando casi al instante donde estaba Marco, derribándolo con una patada directa. El trato de responder de la misma manera, pero esta vez Abi era demasiado rápida. Varias veces lo golpeo sin que el chico se pudiera defender, aun en su estado inconsciente, el chico no podía hacer nada.
Una vez que lo dejo aturdido, Abi alzo sus manos para crear estacas y paredes de hielo alrededor del humano casi en un parpadeo, formando una especie de trampa antigua lista para accionarse. Por lo rápido de la creación, Marco nunca se dio cuenta de lo que tenía a su alrededor.
Entonces… la peliverde cerró su puño, dando la señal para acabar con la vida del humano.
Sin embargo, en el último segundo la princesa cayo justo en medio de la trampa, y con sus manos disparo a todo lo que rodeaba a Marco dejándolo fuera de peligro. Pero ahora, el chico parecía estar por completo sorprendido, casi como si no esperaba volver a ver a Star.
Fue entonces que por fin, dejo de transmitir esa sed de sangre a su alrededor, y ahora solo se había quedado quieto sin más, mirando a la nada.
Star de su parte sabía qué hacer para devolver a Marco a la normalidad, pero no se arriesgaría a que hirieran a Marco o a bajar su guardia. Entonces ella abrazo al chico desde su espalda, con una mano lo sostenía a él y la otra la usaba para llevarse sus dedos a su boca. Recordó sin problemas como era la magia pura y comenzó a transmitirla de sus labios a sus dedos.
Pero antes de que siquiera pudiera terminar, Abigail ya había creado un bloque de hielo gigante encima de ellos.
-Muy conveniente que hayas llegado mocosa, ahora acabare con ambos al mismo tiempo.-
Entonces, Star alzo su mano con la que sostenía al chico y grito:
-Espera… por favor…-
Hubo un incómodo silencio por unos segundos, y era la citania ahora quien mostraba un rostro desconcertado. Y por increíble que parezca, Abi no hizo nada en ese momento, pero aún tenía el enorme bloque encima de los chicos, listo para aplastarlos en cualquier momento.
Star creyó entender el gesto y ella se apresuró en juntar la magia de sus labios a sus dedos. Entonces los llevo a la boca de Marco, y con ellos simulo el movimiento de un beso.
Bajo otras circunstancias, ella habría besado a Marco sin ningún problema, pero se negaba a darle la espalda a su enemiga. Al parecer, ellas solo se entendieron en ese momento porque compartían un único objetivo, proteger a su compañero.
Cuando Star termino de transferir su magia al chico, este lentamente comenzó a dispersar la corrupción negra de su cuerpo y cuando esta termino de desvanecerse, hizo que Marco cerrara sus ojos y cayera desmayado. Igual que su contrincante, ella bajo lo bajo lentamente y lo recostó igual.
Ya teniendo las manos libres, ella hablo con un gesto amable.
-Gracias…-
Pero la citania le respondió con odio.
-Solo… cierra la boca, voy a matarlos de todas maneras, a ti y a tu patético humano. ¿Qué más da si los dejo vivir un poco más?-
Star entonces se puso en guardia, lista para defenderse de la manera que pudiera. Sin su forma de mariposa dominada, ella no era rival para Abigail.
Justo cuando la peliverde dejo caer la enorme roca sobre los chicos, una mano aliada toco su hombro, justo antes de decir las siguientes palabras.
-Ya fue suficiente… Abigail.- Hablo el líder de una manera extraña, como si le costara mucho hablar.
Entonces, por acto reflejo ella lanzo la enorme roca congelada lejos de ellos. Era Rowen quien se había levantado.
-Pero… ¿Rowen…? ¡Mira todo lo que han hecho, uno de ellos te hirió y no pienso dejar que se salgan con la suya!- Trato de debatir nerviosamente la citania, pero en realidad solo estaba contenta de ver bien a su lider
-Vas a desobedecer… ¿mis órdenes? - Murmuro Rowen de forma amable pero a la vez autoritaria.
-No…- Ella no tuvo el valor de seguir discutiendo.
-Hay que irnos a la nave, el humano no vale nada de esto…-
-…-
A pesar de ella quería matar a los chicos con sus propias manos, se limitó solo a obedecer.
Entonces, el citanio dijo unas últimas palabras al humano, sin importarle de que este estuviera inconsciente.
-Esto… es solo el principio… niño, yo podría haber hecho todo más fácil, pero… decidiste no escucharme. Cuidado con el… monstruo de tu cabeza, sus intenciones…. no son de fiar…-
El volvió a toser sangre por el esfuerzo, mientras que Abi lo sostuvo de un brazo como si fuera un apoyo.
-Prepárate… para lo peor… si no lo estás, morirás.-
Sin ninguna otra palabra por decir, el citanio hizo un gesto con su mano y entonces el edificio entero comenzó a derrumbarse. Y así, tanto Rowen como Abigail desaparecieron en una nube de polvo y un potente destello de color azul.
Star de su parte, rápidamente cargo como pudo a Marco en sus brazos, mientras que utilizaba lo último que le quedaba de sus fuerzas para desplegar sus alas y salir de ahí tan rápido como le fue posible.
Mientras miraba como el edificio se desplomaba sin ninguna clase de piedad, Star se preguntó cómo fue que llegaron a algo como eso. A que se refería el citanio con esas últimas palabras… ¿Acaso sabia de Lynx desde el principio? ¿Por qué Abi no acabo con ellos cuando pudo?
Y sobre todo… ¿Por qué los dejaron ir así como así?
Ahora todo lo que le importaba era llegar rápido a casa de los Díaz, ya que al no tener la magia de antes, Marco comenzaba a sangrar por sus heridas de la última batalla.
Era lo único que tenía en mente la princesa… al menos en ese momento.
Ruinas del edificio, después del colapso…
El daño que el edificio recibió a lo largo del conflicto termino por pasar factura… y por poco se cobra vidas inocentes que no tenían nada que ver ahí.
La explosión fue lo suficientemente grande como para causar destrozos a su alrededor, incluso con la lluvia que arriazaba más fuerte, el humo se confundía con el oscuro cielo. Ese desastre solo podía significar una cosa… todo había terminado.
Al final, el derrumbe no paso desapercibido y varias de las autoridades de Echo Creek encontraron a los trabajadores de esa construcción amordazados y sedados en un edificio cercano. Nunca se supo que fue lo que causo las explosiones de ese día, por lo que se le atribuyo eso a la fuerte tormenta eléctrica que azotó a la ciudad durante varias horas.
Y así se dejó el asunto, hubo gente paranoica que decía que era parte de una conspiración, otros que vieron a la inusual princesa de otra dimensión luchando contra una especie de destello azul. Y aunque ella ya había causado innumerables destrozos en la ciudad en el tiempo de su estadía, simplemente se descartó su participación, el por qué sigue siendo un misterio. Incluso se dice que figuras misteriosas abandonaron el edificio justo antes de que se derrumbara.
Lo que nadie podría haber predicho, sería lo mucho que cambiaría la vida a los involucrados este conflicto, a todos y cada uno de ellos, especialmente a los que vinieron de otra dimensión buscando un poder que aún no comprendían por
Sin embargo… otros, no tuvieron tanta suerte.
Pero esa es una historia para otro día…
-CONTINUARA-
-FIN DEL CAPITULO-
-Nota del escritor-
Bueno gente, ha sido un largo tiempo desde la última vez, y para ser sincero no estaba satisfecho con algunos detalles en la historia, por lo que me dedique mucho a corregir errores y arreglar otros detalles.
Me gustaría agradecer individualmente como es costumbre pero preferiría hacerlo en el próximo capítulo, ya que será mucho más corto, pero explicara por qué los citanios son una parte clave en mi historia.
Ahora, este es el final de este arco, pero aún falta un pequeño epilogo para terminar de cerrar el arco por completo. En el siguiente Arco regresara cierto villano del que me han preguntado antes, por lo que no coman ansias. Ya falta una tercera parte para poder terminar la historia y agradezco de corazón a todos quienes hayan leído mi historia. Les recomiendo que me dejen sus opiniones en los review para saber que piensan sobre el rumbo de mí historia y que también me ayudan a crecer como escritor.
Todos los review junto con los del capítulo anterior los contestare en la siguiente actualización.
Y como siempre, les agradezco infinitamente todo el aguante y espero que, aunque muy tarde, este sea un buen regalo de navidad.
Me despido con un cálido abrazo y no vemos para la próxima.
