-¿Que esperas? -espetó Sesshomaru al ver que Inuyasha estaba inmóvil y con su cara de idiota-Llevatelos.
Pero, el aludido todavía no lo hacia. Los ojos del híbrido estaban enfocados en la sacerdotisa mirándola entre una mezcla de sorpresa y añoranza. Kagome también lo miraba y verlo ahí, le provoco que se le desencandenaran miles de emociones y estar a solo metros de distancia supo cuanto lo extrañaba.
-Kagome...-musitó. La mujer pudo sentir como su corazón latió veloz, pero el amor que parecía vislumbrarse por sus ojos se oscurecieron cuando a continuación oyó-:¿Ves? Te dije que no te iba a querer.
Esa no fue la mejor elección de palabras para demostrar alivio de que al llegar no sintió el aroma de Sesshomaru impregnado en su esposa, la misma que apretó los dientes como sus puños. Sus ojos se cerraron en ira contenida antes de gritar la palabra que usaba cuando Inuyasha le enojaba.
-¡Abajo!
En consecuencia la cara del híbrido se estampó contra la tierra.
-¡Oye, te dije la verdad!
Kagome, siguió repitiendo la misma palabra e Inuyasha seguía golpeado y estando retenido en el suelo. Aun con sus protestas y sus motivos, la fémina parecía no querer escuchar.
-¡Vine a llevarte!
-Abajo.
-Acá no te quieren.
-Abajo.
-Estas molestando.
-Abajo.
-¡Regresemos!
Mientras tanto, Sesshomaru disfrutaba el espectáculo que se generaba ante sus pupilas. Por cosas así, la mujer de su medio hermano no le resultaba tan desagradable. Aun así quería que se la lleve, por eso la alegría imperceptible se transformo en un mal humor cuando oyó a la sacerdotisa gritar-:¿Quien dijo que volvería contigo? ¡Me quedare!
El demonio le envió una fría mirada que mando un escalofrío en todo el cuerpo de la mujer, pero aun así, no retracto sus palabras que dejaron furioso a Inuyasha.
-¿Que dijiste, Kagome? -y con su dedo índice hizo que removió mugre de su oreja por si eso fue la causa de lo oído.
-¡Me quedare! No voy a ir contigo -sus manos estaban en cada lado de su cintura en pose desafiante.
-Te estuve buscando por todos lados -bramó sin poder creer, sus ojos estaban irritados, por lo escuchado y por su travesía sin dormir.
-¡No te dije que me buscaras! -respondió-Así que vete no pienso volver con alguien que no me quiere.
Inuyasha abrió la boca indignado, pero en vez de decirle que la quería. Su boca decidió rebatir.
-Fah ¿Y acá te quieren?
-¡Si! -articuló segura, molesta por lo que inquirió-¡Lo hacen!-repitió en postura testadura.
-¿Estas loca? ¿Quien te quiere?
De pronto, Sesshomaru dijo fríamente. Inuyasha rió y eso provocó su enésima estampida de la cara contra el suelo. Sin dejarle oportunidad a Rin de apoyar a Kagome, luego de recuperarse de la vergüenza de haber sido vista.
-Y tu que esperas, llevatela -alegó al híbrido que volvía alejar su frente de la tierra con expresión molesta-y no te olvides de llevarlo-dijo apuntando a su sirviente que lo miró con sus ojos grandes que parecía reventarse por sus palabras.
-¿Por queee amo bonito? -lloriqueó- Me quiero quedar con usted.
Jaken no entendía la razón.
-Quédate, pero no esperes seguir respirando.
Un escalofrío se envió a todo su pequeño cuerpo por sus palabras amenazantes y cabizbajo se resignó.
-¡No me tires tu basura! -gritó Inuyasha- Kagome vamonos.
-Jaken no es basura -defendió Rin al pobre demonio-Muy pocas veces huele mal -o lo intentaba.
-¿Huelo mal?
-Llevatelo -repitió el demonio.
Pero, Inuyasha con los brazos dentro de las mangas de su prenda, estaba en una pose denegadora.
-Eres sordo, ¿ademas de idiota? - Sesshomaru no iba a aceptar un "no" como respuesta.
-¡No soy sordo!
-Pero ¿si idiota?
Inuyasha molestó ahora estaba preparado para atacar.
-¿Quieres pelear?
-¿Quieres morir?
No obstante antes que la pelea inicie. Inuyasha cayó al suelo.
-¡KAGOME! -gritó porque fue su culpa-¡No interfieras!
-¡No pelees por mi!
-¿Quien esta peleando por ti?
-y después quieres que regrese contigo. ¡No regresare!
-Pues no lo hagas -dijo en voz alta, furioso que en cada momento Kagome le recalque que no volvería con él. ¡Quédate con el rompe hogares!
Se dio la vuelta y cuando parecía que se iba marchar solo. Sesshomaru supo que Inuyasha quería morir ya que tuvo la osadía y la estupidez de tomar a Rin debajo de su brazos para irse con ella.
Sus ojos se inyectaron en sangre y enseguida se encontraba persiguiéndolo.
Entretanto Kagome también hacia lo mismo, pero sin poder alcanzar su descomunal velocidad, así que estaba atrás, muy atrás.
-¡Sueltala! -vociferó con sed asesina a su medio hermano, pero el no se detenía y hacia caso omiso a todo lo dicho por Sesshomaru.
Por otra parte, Rin trataba de hacerle entrar en razón.
-¿Por que esta haciendo esto, señor Inuyasha?
-Si el puede llevarse a MI esposa, entonces yo me llevare lo que quiera -repuso. Sabia muy en el fondo de su cerebro que estaba haciendo algo muy tonto, pero se sentía frustrado y enojado porque Kagome prefería quedarse cuando la estuvo buscando por un loco por todas partes.
-Ella realmente no quiere quedarse.
-¡¿Estas sorda?! Se la paso gritando que se quedará. No le importo y de seguro no me extraño.
-¡Lo hizo!
Por un segundo sus pupilas se iluminaron, pero luego se apago.
-Fah, claro-dijo en evidente sarcasmo-Seguro que me extraña tanto por eso quiere quedarse con él.
-Eso no...
-Ella no quiere venir conmigo, le importa carajo si estuve preocupado o lo mucho que la he extrañado, esa mujer insensible.
-¡Dije que la sueltes!
De pronto el demonio se apareció delante de los dos individuos, Inuyasha frenó rápidamente y la muchacha pudo tocar al fin el suelo. Si fuera un enemigo, Rin hubiera corrido al lado de su señor, pero al ser Inuyasha no quiso moverse. No quería que nadie saliera lastimado por eso iba a intervenir si se generaba una pelea.
Sesshomaru miró momentáneamente a Rin y le dijo "Ven" , pero Inuyasha poniendo un brazo en su cintura la detuvo, eso provocó que ganara una mirada furibunda. Cuando estaba persiguiéndolos, el demonio podría haberle lanzado un ataque, pero no lo haría al haber posibilidad de herir a Rin y mientras la muchacha estaba junto a él, se le hacia difícil atacar.
-Así que querías morir.
-¿Por que no puedo llevarmela? Tu te llevaste a Kagome.
-Si querías llevarte algo, te hubieras llevado a Jaken.
-No me des esa cosa horroroza -espetó-¡Y devuelveme a Kagome!
-Llevatela -nunca lo detuvo.
-No quiere ir conmigo -se quejó como un niño. Ese era el fundamental y maldito problema.
Sesshomaru lo miró como, ¿Y ese es mi problema?
-La estuve buscando por todos lados y cuando por fin la encuentro, no quiere volver -su expresión era de lamento y desconcierto.
-¿Y?
-¿Y? -pronunció furioso-Es tu culpa que no quiera volver conmigo ¿Que mierda le hiciste?
-¿Tu que le hiciste? -rebatió el demonio-Para que venga a molestar en un viaje que invite únicamente a Rin.
-Peleamos, pero creí que se le iba a pasar. Pero sigue siendo testadura, dijo que no quería volver conmigo que no quería irse a un lugar que no la quieren ¡Pero yo la quiero! ¡La quiero conmigo! Sino la hubiera querido, no la hubiera buscado, no hubiera estado pensando en ella todo el maldito tiempo, preocupándome si estaba en peligro o con un bastardo.
Sesshomaru ya lo miraba con desagrado por las palabras que su boca iba escupiendo.
-¿Por que me lo estas diciendo?
Sesshomaru no comprendía, ¿Que pensaba? ¿Que tenia interés en su vida amorosa? ¿y sus problemas personales?
-¡Porque es tu culpa! -sus puños estaban fuertemente apretados a su costado por la impotencia de ver a su compañera de vida no querer estar con él.
Y lo peor, prefería quedarse con él. Y alzó su cabeza para ver sus ojos dorados verlo fríamente.
-¡Yo se que la haré mas feliz! -bramó y Sesshomaru no podía creer que su cabeza, pensaba que era un rival amoroso. ¿tenia que golpearlo? Pero cuando lo iba a hacer, un gritó lo detuvo.
-¡Inuyasha!
Él se giro a su llamado y pronunció ese nombre que hace días circulaba en su cabeza intermitentemente-:Kagome.
La mujer que lo miraba con los ojos cristalizados y los había alcanzado con la respiración agitada y sus musculosos cansados. Pero eso no impidió que diera unos pasos mas y lo abrazara.
Había oído todo lo que dijo y en la voz era palpable su sentir. Su testarudez se esfumó para dar paso todos los sentimientos que tenia encerrado en su pecho cuando tuvo el impulso de marcharse.
No hacia faltas palabras ni disculpas en ese cálido y aferrante abrazo, en sus manos puestas en los omóplatos, en la respiración en su cuello, en sus pechos pegados donde se encontraba su corazón latiendo al unisono.
-Vayamonos-susurró Kagome.
-Si -estuvo de acuerdo Inuyasha.
-Esperen-espetó Sesshomaru, no le hacia gracia que después de armar un escándalo y fastidiarlo se vayan feliz de la vida-Llevatelo -dijo lanzandole a Jaken que también llegó corriendo. Inuyasha lo agarró en reflejo y se lo volvió a lanzar.
-No me lo voy a llevar ni como un favor.
-No te pedí nada -porque claramente su voz era de un tono amenazante mas que suplicante. Y se volvió a lanzar a Jaken como si tratara de una pelota.
No había que ser detective para darse cuenta el motivo por el que les demandaba que se llevaran a Jaken. El demonio que los interrumpió, porque Kagome no lo había hecho. Eso seguía alegando ella.
Así que cuando un mareado Jaken volvió estar en los brazos de Inuyasha, Kagome se lo arrebató. En una forma de redimirse por las molestias causadas, lo decidió. Pero antes le envió una mirada nada disimulada a la (no aun) pareja con una sonrisa que incomodaba y molestaba al demonio. Le guiño un ojo y espetó-: ¡Lo llevaremos, cuñado!
Hola
Después de un tiempo volví con esta historia
¿Pensaron que la iba a abandonar?
Iba a ser mas corto este capitulo, pero después de lo que tarde, me dije como puedo hacerles eso, así que es largo hahah según mis estándares, claro
Espero que les haya gustado, para que no se lleven sorpresas posiblemente el siguiente capitulo sea el ultimo. Porque el ultimo no va a ser corto ¿no?
y tratare de publicar este mes, últimamente soy muy lenta. Sino es este mes sera a principios del otro, pero esperemos que me tarde menos.
Nos leemos, no se cuando me pondré a escribir la continuación, pero despues voy a mirar el partido de Argentina vs Brasil ,no soy fan del futbol pero es la final :D
