Sesshomaru ignoró sus sonrisas nada disimuladas y sus guiños desagradables como el hecho que lo llamaba "cuñado" por enesima vez. Unicamente porque de su boca habia salido algo que le agrado, pero eso no significaba que debería tolerarlo por mas tiempo.

-Vayanse -dijo a continuación para que dejen de estar en su vista lo mas rápido posible.

Pero como llevandole la contraria estaba las quejas de Inuyasha y los lloriqueos de Jaken que se acallaron otra vez cuando sus ojos repitieron la amenaza, pero su hermanastro no se callaba aunque arremetia contra la mujer que lo tomaba del brazo y lo hostigaba para que se vaya con ella. Una petición que esperaba el hibrido acate.

-Vamonos -seguia diciendo ella. Pero Inuyasha seguia negandose para la molestia de Sesshomaru que queria estar (cuanto antes) a solas con Rin.

Al final, el demonio decidió no estar metido en esta dispusta molesta. Se dio la media vuelta y decidió irse con la mujer hacia donde estaban antes, sin importarle si la irritante pareja y su sirviente seguian ahi.

-Oye, ¡¿A donde vas?! -objetó molesto Inuyasha al ver que se iba.

El demonio hizo caso omiso a las demandas de Inuyasha, quien no se percató que Sesshomaru tomó la mano de Rin. A excepcion de Kagome que no pudo ocultar su felicidad y Jaken su enorme sorpresa.

Cuando el trio desapareció del campo de vista, auditivo y olfativo. Sesshomaru se detuvo. Su rostro se volvió hacia Rin, la mujer que se estremecio ante la mencion de su nombre, pero fue mas el sonido de su voz al llamarla porque parecía desearla.

Tragó saliva por tener esa clase de pensamiento que se incrementaba por estar aun tomada de la mano con su señor.

-Estamos solos.

De pronto, la fémina oyó. Cuando sus ojos se posaron en los ámbar, su rostro se calentó por la forma en que la miraba.

Desvió la vista, no pudiendo sobrellevar las múltiples emociones que se le desencadenaban y ahí se percató que no esta sola.

-Esta Ah-Un -dijo Rin y su voz salió un poco aliviada.

-No molesta -sus ojos no dejan de mirarla, aguardando-Relajate -dijo, esperando que Rin se calmara, cuando pareció haberlo hecho, al cerrar sus ojos. Estos de pronto se abren y su boca por igual dejando salir un grito.

-¡Ah! ¡Moras! ¡Te traje moras! -articuló-Deberian estar cerca de aquí -se desprendió de su agarre y corrió a buscar la fruta que Sesshomaru no desea probar mas que sus labios escurridizos.

Al recorrer un poco, las encontró, tomandolas entre sus manos. Regresó con su señor y se las entregó.

-Son para usted -dijo sonriente.

-Dame-su boca se abrió y aguardó que lo alimente.

Ella lo hizo, sus dedos adentrandose a su cavidad empujando la fruta desde sus labios. El prueba el manjar.

-Tambien pruebalas -Rin no tardó en cumplir su pedido-Yo probare...

No obstante no toma las moras que tiene la mano Rin. Es directamente de su boca, de repente, algo suave y calido se sintió en sus labios.

Los ojos estaban cerrados, el brazo envuelto alrededor de la cintura de Rin se apresuró hacia arriba y tomó la parte de atrás de su cabeza y la arrastró mas cerca de él. Como si tuviera hambre, pero no por las moras que se deslizaron de los dedos de Rin y volvian a caer sobre el pasto. El demonio estaba freneticamente ocupado chupando, mordiendo y lamiendo la carne alrededor de sus labios, su lengua húmeda penetró entre sus labios, enredandose y succionando los de la humana.

Todas las moras terminaron por caer, pero al demonio no le importó en lo mas minimo, solo ella, le daba igual si Ah-Un estaba obserbavando.

Y Rin deja de importarle cuanto mas se deja arrastrar por los sentimientos que tiene por su señor.

Se dejó llevar.

...

-¿Por que dijiste que lo llevariamos? -se quejó Inuyasha por enesima vez. Kagome ya lo encontraba insoportable.

-¿Es que no lees el ambiente? Rin y Sesshomaru...

Sabia que se rehusaba ver el amor entre Sesshomaru y Rin. Pero tampoco era para ser tan esceptico, su padre se enamoro de una humana.

-Tu no lees el ambiente -y lo apunta maleducadamente al demonio verde-al traerlo.

-Como si quisiera ir contigo. Yo quería quedarme con mi amo bonito.

-Pues te hubieras quedado.

En eso Jaken, recordó que si se podía quedar solo si quería morir. ¿Por queeee amo bonito? Empezó a sollozar.

-Ya deja de ser asi -dijo no entendiendo su enojo-¿Que tiene de malo traerlo?

Inuyasha desvio su rostro ligeramente colorado.

-Queria estar a solas contigo -confesó manteniendo sus manos dentro de sus mangas.

Kagome se sonrojo, disipando su enojo al comprender su reacción.

-Asi que podriamos dejarlo y...

A Kagome le agradaba la idea, pero...

-Prometimos llevarlo.

-Tu lo prometiste -Kagome lo miró con el ceño fruncido- Despues lo buscamos.

-¡No! -dijo firme.

-¡Kagome! -gruñó sexualmente frustrado-Esta bien lo haremos con publico.

Pero antes de que se pudiera concretar, el habitual "abajo" lo detuvo. Tambien hizo que bajara su "amigo".

-Cuando lleguemos -murmuró avergonzada de estar diciendolo enfrente de Jaken.

-¿Que tiene de malo hacerlo en un bosque?

-¡Inuyasha!

-¡Kagome!

Ese nombre que mucho mas tarde fue pronunciado por una mujer. Era Sango.

-¡Kagome! -La mujer corrió por el prado para su encuentro.

-¡Sango!-grito la aludida corriendo de la misma manera. Hasta que se encontraron y se unieron en un cariñoso abrazo.

-Regresaste.

Mientras Inuyasha veía ofendido la escena. Giró su rostro con las manos dentro de la manga de la prenda. Despues de todo, en su interior, esa fue la reacción que había esperado de ella. Pero, no. Fue un "abajo".

Estaba celoso, molesto y frustrado.

Esa Kagome se tenia que preparar.

Rió (malvadamente)

Miroku no quiso acercarsele, parecía que se volvió loco.

...

Varios, muchos días despues Jaken estaba junto al pozo, muy triste mientras esperaba el regreso de su amo bonito como si el demonio apareceria por ahi.

-JA-se burló Inuyasha-Ese Sesshomaru no va a volver.

-No digas eso.

-Es un patetico, lloriqueando y dando vueltas por todas partes como si fuera a volver. Lo abandonaron.

-Como si no estuviste asi cuando la señorita Kagome se fue -dijo Miroku, ganando una mirada asesina por parte de Inuyasha.

-Tu calla -gruñó.

La molestia se detuvo cuando Miroku apuntó el cielo.

-¡Miren! -aprovechando para huir sin repercusiones sobre su persona.

Sin embargo no fue un artimaña como se cabía esperar, realmente había algo en el cielo y en las nubes. Eran Sesshomaru y Rin.

Jaken también se percató.

-Amo bonito -sus ojos brillaron-Yo nunca dude de usted, yo sabia que nunca me abando...

-Rin fue quien te quiso de vuelta.

La misma que luego de llevarse a Jaken, vio a Kagome en el suelo mientras estaba marchándose.

-Oh, ¡Kagome! -llamó agitando su mano- ¡Nos vemos! ¡Otro día les haré una visita!

La sacerdotisa, al verla, esbozó una gran sonrisa y agitó su mano.

Inuyasha también fue despedido, sorprendiendo a los presentes, por la forma que Rin lo había hecho. Cabe decir que Sesshomaru supo con mas ahínco que la mujer de su hermanastro era una mala influencia, ya que le enseñaba malas palabras a Rin.

Pero sobretodo, si aun quedaba dudas de cual eran los sentimientos que Sesshomaru poseía por Rin al querer llevarselo consigo. Estos quedaron clarisimos cuando de pronto mientras la joven veia a Inuyasha, unas palabras que quedarían grabadas de forma permanente fueron completamente felizmente pronunciadas-: ¡Nos vemos cuñado!

[FIN]

Hola, tuve muchos para terminarlo. Lo primera y principal porque perdi lo que habia escrito y a pesar de que lo intentaba no tenia ganas de volver a escribir lo que ya escribi.

Pero faltaba un capitulo. Di mi esfuerzo por ustedes :D

No hubo zukulencia (descripto por mi of course) pero espero que ese beso haya sido zukulento XD

No se que decir, hace mucho que no termino una historia. Es tan triste. Espero que la historia les haya gustado y haya sacado algunas risas. Gracias por leerme, comentarme, ponerme en favoritos, follows. Muchas gracias!

No es el capitulo con la longitud deseada, pero hey es mas de 1000 palabras jajaj