Estoy caminando por la habitación, sosteniendo mi frente, deteniéndome cada par de pasos para mirar a Itachi y niego con la cabeza, sólo para seguir caminando alrededor. Me gustaba más cuando pensaba que se la estaba cogiendo.

—¿Cómo? —pregunto—. ¿Cómo es eso posible? —Me detengo de nuevo y lo encaro—. ¿Y por qué no me dijeron antes? —

Me siento ligeramente excluido, como si Sasuke e Itachi estuvieran tratando de esconder un enorme secreto familiar de mí. Eso no está bien, porque yo soy su familia. Ellos vivieron conmigo después de que se fueron de su casa. Mis padres los acogieron y les dieron un techo sobre sus cabezas y comida en la mesa.

—Sasuke no lo sabe —dice Itachi—. Y no quiero que lo sepa hastaque sepamos que es cierto. Haremos una prueba de paternidad pronto, pero nuestros horarios no han coincidido aún y es algo caro.

Genial.

No puedo esconderle secretos a Itachi. Hemos sido mejores amigos desde que teníamos diez años. Nunca le he ocultado un secreto, especialmente uno tan grande. —Naruto, prométeme que no se lo dirás. Lo último que necesita ahora es más estrés, y si se da cuenta de que he estado en contacto con nuestro padre, se lo tomará personal.

Mis manos vuelan por el aire. —¿Tu padre, Itachi? ¿Por qué demonios querrías contactar a ese bastardo de nuevo? Niega con la cabeza. —No lo hice. Después de que Hinata se enteró de que su madre biológica tuvo una aventura con nuestro padre, me encontró y me pidió que la ayudara a encontrarlo. —Cruza los brazos sobre su pecho y mira hacia el suelo—. Se lo advertí, pero ella tenía que verlo por sí misma. No veré a mi padre de nuevo, pero si Sasuke sabe que incluso la llevé a verlo, pensaría que fui tras su espalda en busca de él.

Sasuke e Itachi se habían mudado conmigo y mis padres cuando tenían diecisiete y catorce años, así que han pasado cerca de siete años desde que cualquiera de ellos ha tenido contacto con su padre. Itachi niega con la cabeza. —No ha cambiado. Apenas nos dijo dos oraciones antes de corrernos. Creo que la decepcionó tanto, que ella estaría bien con no hacer el test de paternidad si no fuera por la posibilidad de que Sasuke y yo seamos sus hermanos. Creo que sólo quiere alguien a quien poder llamar familia, que es por lo que la estoy ayudando con todo esto. Me siento mal por ella. No puedo creerlo. Nunca lo habría adivinado. —Ni siquiera se parece a alguno de ustedes.

Itachi y Sasuke son casi idénticos, y ambos lucen tal como su padre. Si su padre es el enlace en común entre ellos y Hinata, pensarías que ella tendría algún tipo de similitud con ellos. Más que su cabello oscuro, no hay nada en ella que se parezca a Sasuke o Itachi. Sus ojos color de luna no están ni cerca de ser como los negros de ellos, así que si es su hermana, habrá tomado un cien por ciento de su madre. Podría sólo estar justificando el hecho de que no quiero que se parezcan. Eso sería un poco extraño para mí.

Itachi se encoge de hombros. —Aún no sabemos si es seguro, Naruto. Si resulta que no es su hija, entonces Sasuke nunca sabrá siquiera sobre esto. Asiento, sabiendo bien que Itachi está en lo correcto. Sasuke tiene suficiente de su lado teniendo que lidiar con los problemas de Karin, y hasta que estén seguros, esto no es algo sobre lo que él tenga que estresarse.

—¿Qué le pasará a Hinata? —le pregunto—. Si resulta que no es tu hermana. Itachi se encoje de hombros. —Supongo que sólo sería nuestra nueva compañera de cuarto. Me siento en la cama y trato de absorber todo.

Esto lo cambia todo. Si ella es la hermana de Sasuke e Itachi, no sólo sería mi compañera de cuarto. Ella y su actitud y sus pantalones cortos de Hooters serán parte de nuestras vidas para siempre. Realmente no sé cómo me siento sobre esto.

—¿Estás seguro de que no está tratando de estafarte?

Itachi rueda los ojos. —Esa chica sólo está tratando de sobrevivir, Naruto. Ha tenido una vida del carajo e incluso si resulta que no somos familia, ella sólo necesita a alguien que le dé una oportunidad. Así que por favor. Ni siquiera tienes que ser amable con ella. Sólo ser lo suficientemente comprensivo y dejarla vivir aquí. Asiento y me recuesto en la cama. ¿Hermana? —Entonces —le digo a Itachi—. Supongo que esto significa que definitivamente no estás interesado en ella. Lo que significa que yo sí puedo estarlo.

La almohada de Itachi golpea mi cara.

—Eres asqueroso.