Tres sólidas semanas. Veintiuna noches. Hemos tenido sexo más de treinta veces. Absolutamente cero interacción durante el día. De verdad, no la entiendo. No la conozco lo suficientemente bien como para saber qué la hace hablar, o a su vez, que la hace tan silenciosa.

No sé por qué se niega a tratar lo que sucede entre nosotros como si fuera algo remotamente significativo, pero no me quejo. Quiero decir, vamos. Tenemos sexo cada noche y no tengo que adorarla durante el día. Tendría el arreglo perfecto si no quisiera solo un poquito más de ella. Pero hasta que pueda llegar a otro nivel con Hinata, sé que no va a pasar nada mejor entre nosotros.

Especialmente un nuevo compañero de piso, lo cual es lo que me temo que podría suceder. Itachi se ha ido oficialmente de gira y se ha mudado, lo que significa que su habitación ahora está disponible. No puedo soportar la idea de que la hermana de Hinata se mude, lo cual es algo que las he oído discutir por teléfono. No sé qué o a quién tiene en mente Itachi, pero seguro que no puedo aceptar la posibilidad de que se mude otro chico. Tanto como quiero fingir que soy tan casual respecto a este arreglo como Hinata, si otro tipo mira siquiera su trasero en esos pantalones cortos, no seré capaz de contenerme de darle una paliza. Y ni siquiera soy el tipo de chico que se pelea con otros chicos, pero Hinata me hace querer pelearme con todo el mundo. Incluso con los chicos nerds. Golpearé a todos los humanos si eso significa mantener el arreglo que he conseguido con ella. La cual es la razón por la que no puedo dejar de mirar fijamente el sofá ahora. Hay una persona en él.

Creo que es una chica, porque veo cabello rosa asomando por debajo de la almohada colocada sobre su rostro, pero podría ser un tipo de pelo largo. Un tipo que no quiero que sea nuestro próximo compañero. Continúo observando el sofá, esperando a que la persona se despierte. Estoy siendo lo suficientemente ruidoso en la cocina como para despertar a todo el apartamento, pero quien sea que se encuentra en el sofá, duerme como una roca.

Termino de servirme mi taza de cereal y la llevo a la sala de estar. Dado que quien sea ha decidido fijar su residencia en donde desayuno, tomo asiento en el suelo, justo enfrente del sofá. Empiezo a comer, masticando tan ruidosamente como puedo. Me pregunto si ella o él es amigo de Hinata. No, Hinata no trajo a nadie a casa anoche. Lo sé porque la recogí después de salir de trabajar y vinimos directamente a casa y fuimos derechos a mi cama. Pensando en ello, ni quiera encendimos las luces de la sala de estar, así que estoy bastante seguro de que quien sea que se trate, probablemente se encontraba en el sofá anoche, solo que no nos dimos cuenta. Oh, hombre. Me pregunto si fuimos muy ruidosos. Nunca nos hemos preocupado por lo ruidosos que somos cuando Sasuke está en casa. Un gemido sale de debajo de la almohada y el cuerpo rueda, enfrentándome, así puedo ver que es, de hecho, una chica. Continúo sentado en el suelo, comiendo mi cereal. La observo intentar abrir los ojos.

—¿Quién eres y por qué estas durmiendo en mi sofá?—le pregunto finalmente. Todo su cuerpo se sobresalta ante el sonido de mi voz. Levanta la almohada y retrocede, haciendo contacto visual conmigo. Tengo que contener una carcajada, porque alguien ha escrito:

"Alguien escribió en tu frente" en su cara con un rotulador permanente. Ya que probablemente fue Itachi, hago lo que puedo para evitar mirarlo y en cambio la miro a los ojos.

—¿Eres la nueva compañera de cuarto? —digo con la boca llena de cereal. Ella sacude la cabeza. —No —dice—. Soy una amiga de Sasuke. Umm.

No vi venir eso.

—Sasuke sólo tiene un amigo. Yo.

Rueda los ojos y se sienta en el sofá. Es linda. Muy impresionante, Sasuke.

—¿Celoso? —pregunta, estirándose con un bostezo.

—¿Cuál es su apellido?

—¿El apellido de quién?

—De tu muy buen amigo, Sasuke. Suspira y su cabeza cae contra el respaldo del sofá.

—No sé el apellido de Sasuke —dice—. No sé cuál es su segundo nombre. Lo único que sé sobre él es que tiene un buen gancho derecho. Y sólo estoy durmiendo en el sofá porque mi novio de dos años decidió que sería divertido follarse a mi compañera de cuarto y no quise quedarme a ver. Me gusta esta chica.

Podría plantarle cara a Hinata. Y no quiero decir por mí, solo me refiero a que Hinata es mezquina y probablemente no conoce a muchas chicas que le plantarían cara. Esto podría ser divertido. —Es Uchiha —digo—. Y no tiene un segundo nombre.

Oigo la puerta de la habitación de Hinata abrirse e inmediatamente me vuelvo para enfrentarla. Todavía lleva mis bóxers de anoche, pero se ha puesto su propia camiseta sobre ellos.

Dios, se ve bien.

—Buenos días, Hinata. ¿Dormiste bien?

Me mira brevemente y rueda los ojos. —Jódete, Naruto.

Lo cual, en el idioma de Hinata significa: "Sí, Naruto. Dormí como un bebé, gracias a ti".

—Esa es Hinata—susurro, volviéndome hacia la chica en el sofá—. Pretende odiarme durante el día, pero en la noche, me ama.

La chica se ríe y hace una mueca como si no me creyera.

—¡Mierda! —grita Hinata. Me doy la vuelta a tiempo para verla sujetarse agarrándose de la barra—. ¡Jesucristo! —Le da una patada a una de las maletas que todavía están en el suelo junto a la barra—. ¡Dile a tu pequeña amiga que si se queda aquí, necesita llevar su mierda a su cuarto!

¿Mi pequeña amiga? Me vuelvo para mirar a la chica en el sofá otra vez, con los ojos muy abiertos. Creo que Hinata ya tiene un problema con esta chica. Razón de más para asegurarme de que se convierta en la nueva compañera, porque me gusta una Hinata enojada.

También estoy dispuesto a apostar a que una Hinata celosa será mucho más pegajosa, lo cual podría funcionar a mi favor. Me vuelvo y le lanzo una mirada penetrante a Hinata desde donde estoy sentado.

—¿Qué soy, tu perra? Díselo tú misma. Hinata le lanza una mirada feroz a la chica en el sofá, luego señala la maleta con la que se tropezó.

—¡SACA… TU… MIERDA… DE… LA… COCINA! —dice antes de volver a su habitación. Giro lentamente la cabeza para mirar a la chica otra vez.

—¿Por qué piensa que eres sorda? Se encoge de hombros. —No tengo ni idea. Llegó a esa conclusión anoche y no he podido corregirla.

Me río. Qué broma más perfecta, y ni siquiera tuve que pensar en ella. —Oh, esto es típico —digo—. ¿Tienes alguna mascota? Niega con la cabeza. —¿Te opones al porno?

—No me opongo al porno, pero me opongo a protagonizar uno. — Asiento, porque probablemente eso es algo bueno. Al menos no tendré una razón doble para ver cada peli porno sobre la que pueda poner las manos.

—¿Tienes amigos molestos?

—Mi mejor amiga es una perra que apuñala por la espalda y ya no le hablo.

—¿Cuáles son tus hábitos de baño? Se ríe.

—Una vez al día, con un día que se pase de vez en cuando. No más de quince minutes.

—¿Cocinas?

—Solo cuando tengo hambre.

—¿Limpias después de hacerlo?

—Probablemente mejor que tú —dice, mirando mi camiseta, la cual he usado de servilleta varias veces durante esta conversación.

—¿Escuchas música disco?

—Preferiría comer alambre de púas.

Es perfecta para nosotros.

—Está bien, entonces —le digo—. Supongo que puedes quedarte.

Se sienta derecha y sube las piernas al sofá.

—No me había dado cuenta que estoy siendo entrevistada. Miro su maleta y luego de regreso a ella. La mayoría de la gente no viaja con todas sus pertenencias, y si está buscando un sitio en donde vivir, quiero que sea aquí, así puedo asegurarme de que el nuevo compañero de apartamento no tenga pene.

—Es obvio que necesitas un lugar donde quedarte, y tenemos una habitación vacía. Si no la tomas, Hinata quiere mudar a su hermana el próximo mes, y eso es lo último que Sasuke y yo necesitamos.

—No me puedo quedar aquí —dice, sacudiendo la cabeza.

—¿Por qué no? Como suena esto, vas a pasar el día buscando por un apartamento de todas formas. ¿Qué está mal con este? No tienes que caminar mucho para llegar aquí.

La puerta de la habitación de Sasuke se abre y puedo ver que los ojos de la chica se ensanchan, como si estuviera nerviosa. Eso probablemente no es una buena señal para Sasuke, pero él está tan colgado de Karin, que añadir a esta chica como compañera no debería suponer un problema para ninguno de nosotros. Le guiño un ojo y me levanto para llevar mi taza de regreso a la cocina.

Hablo y hago señas al mismo tiempo. —¿Conoces a nuestra nueva compañera de cuarto? Sasuke la mira y luego de nuevo a mí. —Sí —gesticula—. Necesita un lugar en el que quedarse, así probablemente la dejaré usar la habitación de Itachi. O si tú quieres, ella puede quedarse con tu habitación y tú puedes tomar la de Itachi, así no tendremos que compartir ambos un baño con chicas. Sacudo la cabeza. —De ninguna manera vas a alejarme más de Hinata. Nuestro sexo en el baño en mi favorito.

Sasuke niega con la cabeza. —Eres patético. —Vuelve a su habitación y yo miro a nuestra nueva compañera.

—¿Qué dijo? —pregunta con nerviosismo.

—Exactamente lo que pensé que diría —le digo.

Voy a mi habitación y agarro mis llaves de la cómoda. Miro hacia el baño y veo a Hinata ante el lavabo. Abro la puerta y le doy un rápido beso en la mejilla. Intenta alejarse de mí, pero también veo la sonrisa tirando de sus labios. Mis ojos caen en el rotulador permanente negro colocado junto al lavabo.

Lo levanto y observo a Hinata sospechosamente. Se encoge de hombros y me rio. No pensé que lo tuviera dentro de ella, pero después de la broma de la taza de agua y ahora esto, me temo que podría haber conocido a mi igual. Al menos la nueva compañera de piso estará sufriendo bromas pronto. Cierro la puerta del baño y me dirijo de regreso a la sala.

—Dijo que ustedes dos ya hicieron un trato. —Señalo la vieja habitación de Itachi

—. Me voy al trabajo. Esa es tu habitación si quieres colocar tus cosas en ella. Sin embargo tendrás que tirar toda la mierda de Itachi en la esquina. —Abro la puerta y salgo, pero me giro antes de cerrarla

—. Oh, ¿cuál es tu nombre?

—Sakura.

—Bueno, Sakura. Bienvenida al lugar más extraño donde alguna vez vivirás.

Cierro la puerta detrás de mí, sintiéndome un poco culpable porque podría haber influenciado en esta cosa del compañero de apartamento un poco en mi favor. Pero en serio. Esto no solo asegura que nuestro nuevo compañero no intentará ligar con Hinata, también hace una dinámica interesante. Dos chicas en una guerra de bromas podría ser lo mejor que nos ha sucedido alguna vez a Sasuke y a mí.