Hola mis amigos, mi nombre es Yuzu

Una vez más traigo un aporte para Rozen Maiden, de hecho es el primer escrito o primera parte de una mini saga llamado Romantan Incestus, es decir, relaciones amorosas entre familiares pero sin lemmon… Esa idea surgió cuando escuché el caso de Chris-chan, su vida y su posible final luego de que se cogió a su madre y en un mal sentido de la palabra.

Por lo cual decidí hacer 5 historias con ese tipo de temática, bueno 3 historias y 2 lemmon pero con romance puro o palabras bonitas o situaciones de esa manera… No prometo nada pero lo haré…

Bien empecemos con la primera historia y esa será con una de las parejas más amadas de una de las series más olvidadas y muertas: Suiseiseki y Souseiseki de Rozen Maiden.

Espero que lo disfruten

Yuzu y fuera

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-¿Puedes dejar de hacer tu recorrido turístico-desu?

-…

Suiseiseki estaba con una mirada de completa molestia, bueno, en general estaba molesta por todo. Comúnmente ella estaría de completo malgenio quizás lidiando un tonto conflicto con Hinaichigo o tratando de discutir tanto con Shinku como con Suigintou o en instancias con Jun pero jamás no se pasó por la cabeza que el fruto y origen de su enfado era nada más ni menos que su querida gemela, hermana menor y pareja sentimental, su Souseiseki.

Y que mejor prueba de su enojo y tristeza que un maldito celular móvil

-Vas a terminar con los ojos cuadrados-desu- Dijo en medio de una voz enfadosa como quebrada, de hecho quería llorar pues ya era una semana que su gemela la ignoraba por completo y aparte no hubo cita de la semana

Hizo un pequeño gruñido de enojo y se fue a alistar los útiles de aseo mientras que la castaña menor estaba ahí con los ojos fijos en la pantalla del aparato usando dos dedos de diez viajando por las redes sociales, comentando y viendo publicaciones tanto de amigos y extraños desde sus demás cinco hermanas hasta de sus amistades.

Sin duda alguna Souseiseki estaba emocionada por esa nueva experiencia…

La marimacho de ropas azules hace una semana atrás decidió comprarse un teléfono móvil pues algunas de sus hermanas como Suigintou, Kanaria y hasta Shinku usaban esas cosas para comunicarse y divertirse y bueno, ¿Por qué no ella?

Era algo nuevo y eso le encantaba pero por otro lado…

El enojo de Suiseiseki era justificado, la castaña de ropas verdes estaba siendo desplazada, ignorada y remplazada por un maldito aparato y como tal su pobre gemela como novia se había enviciado con ese móvil más con todas las cosas que traía, de ahí esa frase que le dijo hace unos momentos.

"Ojos cuadrados"

La pobre Suiseiseki ya llevaba una semana estando en su peor situación, estaba molesta de que siempre su gemela tenía más ojos que a su celular que a ella; de hecho, siempre que estaban juntas (que era la mayoría del tiempo pues claro, son gemelas), Souseiseki no despegaba la vista del móvil.

La castaña mayor planeaba limpiar el apartamento donde vivía con su gemela, suponiendo que iba a tener su ayuda, lo cual no fue así. Se la pasó con el celular todo el maldito día, ya eran horas de la tarde y ninguna de ellas para su infortunio no pudo mover ni un dedo para asear su pequeño hogar.

Finalmente como si de un milagro- pequeño- se tratase la castaña de ropas azules volvió su vista hacia su gemela de ropas verdes

-Perdón, no te escuché ―se disculpó, volviendo su vista a su novia- ¿Qué fue lo que dijiste?

La castaña mayor apretó los puños mientras que ya tenía unas dos venas rojas que resaltaban en su cabeza lo que le causó extrañeza a la menor.

-¿Todo bien Suiseiseki?

La aludida simplemente empuño el trapero y con el elemento le dio unos empujones a su pareja

-¡Sáquese de aquí-desu!- amenazó con el trapeador-Si no vas a ayudarme mejor quédate quieta en un lugar, no manchando el piso… Hermana idiota -frunció el ceño.

-Pero…

-Largo, largo-desu

La marimacho de ropas azules levantó sus cejas soltando un "oh" de sorpresa. Se fue a una esquina y se sentó en el suelo, volviendo a su vicio. La castaña de ropas más molesta que nunca volvió a su oficio no sin refunfuñar algo y luego se limpió los ojos con el brazo, era comprensible que estaba muy dolida por su gemela.

Mientras tanto, Souseiseki se topó con una foto que le causó sorpresa, bueno no era la primera vez pero en ocasiones varias de sus hermanas eran una caja de sorpresa comenzando por Shinku y Suigintou que publicaban sus fotos con sus respectivas parejas.

La primera foto era de la pequeña rubia de coletas trenzadas que abrazaba tiernamente por el cuello a Jun el cual tenía una sonrisa pequeña pero era una sonrisa mientras acompañada de esa foto había una pequeña galería posiblemente de su última cita. Luego transitar por el álbum y comentar algunas cosas se le dio curiosidad en ver el perfil de su hermana mayor, Suigintou.

Y se topó con una foto de la peliplateada acompañada de Megu, anunciando su aniversario de dos o tres años de relación como también el hecho de que ambas fueron a un concierto de heavy metal el cual era el genero favorito de ambas sobretodo de Megu que era una gran entusiasta.

Como si de un golpe mental de tratase, justo cuando iba a escribir en la bandeja de comentarios, se detuvo un momento. De pronto le vino un recuerdo, de hecho, exactamente el día en que se había comprado el celular, tuvo una pequeña charla con Suigintou.

Quién diría que todas las personas en el mundo, su hermana mayor de ropas negras era capaz de darle un consejo sabiendo que no era de esa clase de personas…

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FLASHBACK

Souseiseki estaba caminando por uno de los pasillos del centro comercial cuando se encontró por casualidad con Suigintou la cual estaba en el arcade a la espera de Megu pues tenían una cita ese día.

Luego de saludarse decidieron probarse en algunos juegos del lugar hasta fueron al local de los premios. En eso la peliplata al recibir los tickets comenzó la conversación notando que en la mano derecha de la castaña menor estaba un pequeño bolso con el logotipo del establecimiento comercial.

-¿Tú también?

-Ah, ¿Eso?- La menor miró su compra- Pues tú y las demás lo tienen y no quería dejarme perder la oportunidad

-Que bueno pero antes te daré un buen consejo, Sou

-¿Consejo?

-Por supuesto- La vista carmín de la primogénita se clavó en el par de coloridos ojos de la gemela menor- Escucha con atención que esto solo lo diré una sola vez

La chica de ropas azules asintió en silencio

-Por nada del mundo no debes de prestarle más atención al teléfono que a Suiseiseki

-¿Suiseiseki?- Nuevamente echó una mirada a su bolso y se rió bajito- No bromees Gin, yo nunca haría eso

-Eso tú lo dices pero te apuesto que terminarás como un zombie para la próxima semana

-¿Qué tiene que ver mi hermana en esto?

-Porque si lo haces terminarás apartándola y al final ni te va hablar ni siquiera te dejará vivir en su apartamento- En eso Suigintou fijó su mirada en la vitrina donde estaban los peluches, en eso se fijó en un peluche de gato negro a lo que con unos tickets le dio al cajero y posteriormente tenía el peluche en sus manos- No me gusta decir ese tipo de cosas pero… Tú y Suiseiseki hacen una bonita pareja y sería muy triste que pasaran por una situación y más cuando es por culpa de un tonto celular

-¿Acaso es malo?

-No lo es en realidad pero cuando pasas mucho tiempo haciendo algo con eso entonces todo va a empeorar, te lo digo desde la voz de la experiencia

-¿Tú o Megu?

-Mi estúpida novia cuando se la pasó viendo toda la serie de Death Note y algunos animes de terror. Y es por eso que no lo hagas. Sé que quieres mucho a Sui, pero no lo hagas. Recuerda: Si le escribes, te escribe. Si la buscas, te busca. Si la ignoras, te ignora. Si la olvidas, te olvida. Si la remplazas, te remplazará. Si la haces sufrir, te odiará y ni te verá nunca

-Bueno… Esto…

-Es más por tu bien que por el de ella… Es por su relación, así que no lo arruines

La menor tomó un respiro y suspiró

-De acuerdo, prometo que no lo haré

-Y otra cosa más

-¿Qué?

Suigintou comenzó a mirar a todos lados mientras un pequeño rubor coloreó sus mejillas

-Tuve que darte este consejo porque… Porque ambas aparte de estar en el mismo equipo jugamos en la misma posición

-¿Posición?

-Sí, ya sabes… Cuando no hay nadie y solo están las dos, digo, lo hacen muchas veces, ¿No?

-Bueno no tanto…- Souseiseki quedó en silencio como si de alguna manera supuso lo dicho por su hermana mayor- ¿No me digas que tú también…?

-Bien, ya dije lo que tenía que decir- Cortó la peliplata mientras veía de reojo la entrada y salida del recreativo- Ahora lárgate, no quiero que por culpa tuya Megu termine siendo una sociópata desquiciada solo porque no la dejo en visto por unos dos minutos

-¿Qué no ella tiene ganas de suicidarse a lo loco?

-Eso lo dice cuando se la pasa escuchando metal mientras está borracha, así que no le hagas caso- Respondió entre risas

-De acuerdo Tenshi, hasta luego

-Hasta luego, mandale mis saludos a Sui y recuerda, no lo arruines enana

-De acuerdo, no lo haré. Adiós

Ambas chicas se despidieron y tal como lo adivinó la chica de ropas negras, su pareja había llegado en junta con otra amiga posiblemente con sus mismos gustos mientras que la castaña menor ya estaba saliendo del centro comercial directo a su departamento con la gran emoción de poder tener la oportunidad de disfrutar su celular aunque claro debía cumplir la advertencia que le dio Suigintou.

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Y una semana después, tal como lo dijo su hermana mayor ya era un zombie bajo su control y su hermana probablemente la estaba odiando todo por ese móvil. Un breve silencio y un sentimiento de culpa estaban invadiendo la mente de la gemela menor mientras ahora fijaba su mirada en la baldosa del suelo viendo su reflejo.

No solo incumplió la promesa que le hizo a su hermana mayor sino que también la promesa mutua hacia su gemela la cual era que ninguna de las dos terminara llorando o sufriendo por cualquier razón… Una cosa es un suceso trágico pero otra era un simple móvil… Un simple móvil les estaba causando problemas y hacía peligrar su relación.

Viendo que su pareja ya estaba terminando de asear la cocina decidió dejar el teléfono en la mesa… Bueno, solo dio un emoticón y un me gusta a la foto de Suigintou y Megu, salió de la pagina, apagó el móvil, soltó el aparato dejándolo encima de una mesa y fue a donde estaba la castaña mayor.

La joven de ropas verdes estaba de espaldas, cruzada de brazos y aparentemente enojada o quizás tratando de contenerse las lagrimas. Se acercó lentamente para saber el estado de animo de su amada gemela, de hecho, debía hacer todo lo posible para acercarse desapercibidamente. Lentamente se acercó sin que notara su presencia, acercó sus brazos hacia los costados de la mayor con tal de sentir tanto su contacto como su calor.

Abrazó a Suiseiseki por la espalda y besó su suave mejilla.

-Sui…

-…- La joven se mantenía en silencio como si fuera un gélido bloque de hielo

-¿Estás enoja…?

La chica de ropas verdes no le dirigió mirada, solo se limitó a dar varios pasos mientras el silencio fúnebre seguía ahí manteniéndose.

-¿Hermana?

-No, buenas noches…- Su tono se volvió frío

-Pero…

-Hasta mañana, tengo sueno, bye bye -interrumpió Suiseiseki, soltándose del agarre de su pareja.

-Pero si es de tarde…

La castaña mayor se volteó dando a conocer que estaba completamente enojada casi al borde de las lagrimas, aquello asustó a Souseiseki la cual trataba de remediar las cosas.

-Cielo, yo…

-¿Me importa-desu? ¿Qué? ¿Te afecto? ¿Ahora te importo-desu? ―gritó molesta la gemela de ropas verdes tirándole el trapeador a la menor dio unos pasos y luego se fue a su habitación, su lecho casi matrimonial, se encerró en esa habitación de un portazo.

La castaña menor suspiró. Definitivamente su gemela se encontraba peor que nunca. Soltó el trapeador y entró en la habitación con tal de remediar la situación.

Y ahí estaba Suiseiseki; en la cama boca abajo, abierta como una estrella. Souseiseki se acercó a ella acostándose a su lado boca arriba.

-Sui…- Susurró

-…

-¿Cielo?

-…

-Mi vida…

-…

-Mi amor…

La castaña mayor aún seguía acostada bocabajo hundiendo su cara sobre la almohada mientras que la castaña menor estaba cerca suyo bocarriba mientras acercaba una mano sobre el hermoso cabello castaño de su pareja.

-Sui… -susurró.

-¿Qué-desu? -se escuchó por parte de su hermana

-Perdóname ―La chica de ropas azules siguió susurrando, mirando hacia el techo con una cara de claro pesar- Sé que hice mal en no ponerte atención, sólo al teléfono… ¿Me perdonas?

La castaña menor se colocó de lado justo en frente de su gemela la cual miró de mala manera a su pareja y se cubrió con la sabana con tal de no verle a la cara a la chica pero ésta no dio su brazo a torcer. La castaña de ropas azules se adentró de nuevo en las sabanas blancas donde halló a su pareja gemela.

Suiseiseki estaba haciendo un puchero de enojo mientras que Souseiseki con sus manos tomó las mejillas de su hermana la cual mantenía ese gesto de malgenio, pellizcó una de ellas, la castaña mayor comenzó a gruñir de enojo clavando su diversa vista sobre la de su hermana. La castaña menor acercó su rostro a la de su hermana dándose un pequeño cara a cara entre ellas hasta que la menor terminó uniendo sus labios en un liguero y pequeño pico.

Suiseiseki siguió gruñendo y una vez más Souseiseki plantó otro beso como si por medio de picos intentase menguar la ira de su gemela.

-Suiseiseki… Amor, ¿Estás enojada conmigo?

-No, estoy bien-desu- Mintió intentando aparentar que no le importaba su presencia

-No te creo

-Vete

-No, no lo haré- Tomó una vez más las mejillas de su novia gemela- Aun tengo para arreglar las cosas y no me iré de aquí hasta que aceptes mis disculpas.

-Grr…- La gemela mayor siguió apretando sus dientes y gruñendo estilo anime

-No creas que eres la única a la que le duele esto

-Largate-desu

-No…

La chica de ropas verdes empezó a llorar estilo anime mientras sus ojitos estaban brillosos de tristeza.

-Vete-desu- Su voz estaba quebrada

-No…

-Vete de aquí-desu. Te pido que te vayas y me dejes sola, no me hagas golpearte-desu

-Sui…

-He dicho que te largues-desu

-Suiseiseki…- Contempló aquellos diversos y llorosos ojos sintiendo un apretón en el pecho, se sentía terriblemente mal por dejarla de lado- Ni creas que te dejaré sola de nuevo

Una vez más la castaña menor se acercó a su gemela de manera lenta hasta que ambas terminaron la distancia con un roce entre labios. La gemela de ropas verdes quedó en shock cuando la de ropas azules la besaba con total ternura, no hizo nada al respecto, dejó que ocurriera por si solo.

Tras un tiempo transcurrido, ambas se separaron mirándose fijamente. La gemela mayor se acostó sobre el cuerpo de la menor acomodando su rostro sobre el busto.

-¿Me dejas destruir la computadora esa- desu?

-Es un teléfono –corrigió la menor

-Cállate, es una computadora-desu -gruñó.

-Sí, amor -contestó rápidamente la castaña de ropas azules

La castaña de ropas verdes dejó escapar una dulce risa de sus labios, contagiándosela a su hermana y compañera sentimental. Y de esa risa, siguieron con los besos y caricias hasta que se detuvieron.

-Sui…

-¿Sí-desu?

-¿Aún tienes lo que compraste en ese sex shop?

-¿Desu? No me digas qué…- Se sonrojó con tan solo oír aquellas dos últimas palabras

-Sí… Si no te basta con aceptar mis disculpas… Bueno…- La menor ahora se estaba sonrojando mientras acercaba sus manos hacia el final de su prayera lo que fue el detonante de la decisión definitiva de su gemela

-De acuerdo, Souseiseki. Tendrás strapon por toda una semana

Quizás lo suyo terminó en bueno términos como siempre pero a la vez fue una pregunta a la famosa interrogante, ¿Quién dijo que hasta las mejores parejas tenían discusiones?

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Al fin, luego de un larguísimo tiempo he publicado algo de SuiSou pues ha pasado mucho tiempo, bueno quizás meses desde la última vez que publiqué una historia sobre esa pareja y claro al terminar este one shot la retomaría para más tarde, quizás el otro mes o más tardar en octubre pues cierta persona especial gusta de leer a esta pareja a mediados de ese mes.

Por ahora es la primera historia de la serie "Romantan Incestus" donde como dije escribiré siete o cinco one shots de parejas incestuosas pero con tinte romántica y con lemmon dependiendo de la situación… Pensandolo bien escribiré cinco pues este mes de agosto tiene casi cinco semanas y la semana pasada casi no publiqué nada, de hecho, el caso de Chris-chan me tomó por sorpresa y al escuchar en lo que terminó pues… Me dio cosa escribir algo…

Hasta que de repente se me cruzó la idea. Ahora tengo que pensar en la siguiente pareja yuri incestuosa y en la siguiente historia son cinco y faltan cuatro, de hecho, para ser más interesante las cosas, cada pareja incestuosa yuri será una de serie diferente y que mejor comienzo que una pareja de un anime de antaño que amo.

Bueno, ya me despido.

Ah y una cosa más… Creo que de cinco historia haré dos con lemmon asi que nos vemos

Yuzu y fuera