Disclaimer: los personajes de Twilight son de Stephenie Meyer. La autora de esta historia es CaraNo. Yo solo traduzco con su permiso.
Link del blog: https (dos puntos) / / caranofiction (punto) wordpress (punto) com
Capítulo 9
Me río irónicamente y exhalo el humo por la nariz.
—Sabes que ella quiere quedarse aquí, Ma. Su trabajo...
—Pero, cariño, también tenemos asistentes jurídicos en Tampa. Estoy segura que ella encontraría algo, y ¿recuerdas lo que dijiste? Dijiste que solo irías a Chicago por la universidad.
Santo cielo, chantaje emocional. ¿En serio, mamá?
—No es bueno, mamá —mascullo, descansando mi brazo sobre el barandal. Mis ojos lo siguen, y observo el nuevo tatuaje que me hice hace unos días. Solo necesito un par más y tendré una manga completa—. Las cosas cambian. Eso lo sabes. Ahora, sé buena con tu único hijo, ¿de acuerdo? —Sonrío—. Además, papá estaría furioso si supiera lo que estabas haciendo.
Ella resopla.
—Eso es lo que tú crees. La verdad es que tú papá está sentado a mi lado.
—Mierda, ¿en serio? —Me río, dándole otra calada a mi cigarrillo.
—Ajá. Él quiere que entres al negocio con él, ¿sabes? —Ah, sí. Ese siempre fue el plan, un plan que siempre amé. Pero de nuevo, las cosas cambian. Kate quiere permanecer en Chicago, y no es que odie a esta ciudad. Tengo un buen trabajo y... cosas...— ¿No decías siempre que querías abrir tu propio taller?
Sí, pero eso no importa ahora. Pasará, solo que un poco más tarde de lo que planeé. Además, mudarnos está fuera de consideración con un recién nacido.
—Buen intento, ma, pero no funcionará. Nos quedaremos aquí. —Por ahora, al menos—. Ahora, ¿hay algo más?
—Supongo que no. —Ella suspira pesadamente—. Oh, espera. Hay algo. ¿Han decidido el nombre de la bebé?
Sonrío.
—Lo hemos reducido a cinco. ¿Por qué? ¿Tienes más listas de sugerencias?
Una pausa.
—Bueno... puede o no que debas chequear tu correo.
No puedo evitar reírme.
—¡Lo estás haciendo más difícil, ma!
—Lo siento —Se ríe—. Supongo que simplemente no me gustan los nombres Chantal y Tiffany.
Mierda, a mí tampoco me gustan esos nombres.
—No te preocupes —digo justo cuando escucho sonar el timbre—. Me he puesto firme. ¿Pero, mamá? Tengo que irme. Bella y Charlie están aquí.
—De acuerdo, te dejaré ir. Te amo, cariño.
—Te amo. Adiós.
Bueno, como fueron buenas, aquí va otro ;) Espero poder hacerlo diariamente. ¡Buen martes!
