CAPITULO CINCO

Bella saltó de la bañera y miró hacia la puerta cerrada de la habitación. Los últimos cinco días habían sido un borrón de sexo oral, sueño, baños y cuatro comidas regulares traídas por otros. Le preocupaba darse cuenta de lo ansiosa que estaba de abandonar el baño y subirse a la gran cama de Edward.

Quería que él la tocara, seguro de que se había vuelto adicta al gran macho... tal vez incluso se estaba enamorando de él. Las drogas hace tiempo que se habían desvanecido de su sistema, ya no tenían la culpa de la forma en que se apretaban los pezones solo pensando en el hombre de Tryleskian. Él le habló entre combates de sueño y lamerla casi hasta la muerte. Era divertido, inteligente e increíblemente sexy.

-¿Bella?- Gritó su ronca voz .tengo hambre- su corazón se aceleró con entusiasmo mientras se secaba rápidamente.

-Ya voy- él se rió entre dientes.

-Lo harás. Te necesito- abrió la puerta con una toalla envuelta alrededor de su cuerpo y caminó hacia el dormitorio oscuro. Parecía odiar las luces brillantes.

La visión de un Edward desnudo y excitado tendido en su cama congeló su respiración dentro de sus pulmones. Tenía que ser el hombre más sexy y más hermoso que hubiera visto en su vida. Se había duchado antes de acostarse y su pelo se había secado en una melena dorada con reflejos rojos, cayendo justo debajo de sus hombros.

Palmeó su gran colchón con una mano, su lengua humedeciendo sus labios. El calor irradiaba de entre sus muslos y ella se excitaba con ese movimiento de su boca. La reacción de su cuerpo confirmó que él la había afectado de maneras que ningún hombre había tenido.

-Eres sexy después del baño- ella lo dudaba. Sus cabellos rubios eran un desastre de pelo enmarañado y mojado. Pero ella sonrió.

-Gracias- su mirada se redujo.

-Extiéndete sobre tu espalda y ábrete para mí- se pasó la lengua por el labio inferior -alimentame- pocas palabras nunca habían convertido a una mujer en más. Ella se inclinó más cerca y luego se detuvo.

-Dijiste que ibas a hablar con Jared cuando me bañara. ¿Lo hiciste?.-

-Sí- ella se detuvo al final de la cama.

-¿Que dijo él?.-

-La lanzadera de Tryleskian está dentro del alcance. Atracaremos con ellos en aproximadamente diez horas.-

Y habrá mujeres que se harán cargo de sus necesidades, pensó sombríamente.

-¿Qué hay de mí?- Una emoción desconocida brilló en sus rasgos, tensándolos antes de relajarse.

-Serás liberada, te darán el dinero y luego te llevarán al puerto espacial más cercano. El trato que hizo mi tripulación será honrado- algo dentro de su pecho se rompió... tal vez su corazón. Bella apartó su mirada de él, no queriendo que él viera cómo esa información la afectaba. Ella no estaba lista para irse. Ella seguramente no quería a otra mujer en su cama, siendo tocada por la forma en que la tocó, tomando su lugar -¿Bella?- Su voz se suavizó -¿Estás bien? No me importa sufrir dolores de hambre por un tiempo si necesitas descansar. Sé que no estás acostumbrada a lo que necesito de ti- le conmovió que a él le importara, prueba de lo buen tipo que era, y ella forzó su mirada hacia la suya, viendo preocupación allí.

-Estoy bien.-

-¿Estás segura?- Se sentó .he intentado evitar tomar demasiado de ti- ella bajó su atención a su regazo. Su pene casi permaneció duro a menos que durmiera, y con frecuencia incluso entonces. Sus bolas estaban rojas e hinchadas. Parecía doloroso.

-¿Duele?- Él dudó.

-Es un dolor que nunca se detiene- ella devolvió su enfoque a su rostro.

-Nunca me lo has pedido después de ese primer día.-

-Todavía no hay una versión para mí, pero pronto será posible. Estoy casi listo. Estoy agradecido de que el barco se acople pronto con nosotros. Desde la noche anterior tuve miedo de haber alcanzado el último ciclo de calor antes de que llegaran.-

-¿Qué sucede cuando esas mujeres de tu planeta lleguen aquí?-

-Las olfatearé, decidiré por instinto cuál será la que lo hará, y luego ella será retenida aquí- frunció el ceño y se frotó los labios -no te preocupes. Serás puesta en una lanzadera para volar a un puerto espacial inmediatamente después de que lleguen. Estarás a salvo de mí.-

-¿Seguro?- Bajó la mirada hacia la colcha.

-Sí.-

-¿Edward?, Por favor mírame- él tenía una expresión sombría cuando la miró.

-Te voy a querer. Estás dentro de mi sangre, Bella. Cuando llegue la urgencia de salir, es tu cuerpo lo que voy a querer debajo de mí- su respuesta la aturdió, pero luego se calentó por la omisión.

-Yo podría…-

-No- la interrumpió -no puedes.-

-No sabes lo que iba a decir.-

-¿Ibas a ofrecer quedarte aquí conmigo para completar el ciclo?.-

-Sí- se movió sobre la cama, se deslizó por el extremo y se puso de pie a su altura máxima de dos metros y medio. Sus músculos se tensaron cuando él la miró, las líneas de ellos bajó por su estómago mientras respiraba. Él tomó medidas para cerrar la distancia entre ellos. Bella alzó la barbilla para mantener sus miradas conectadas.

-¿Ves cuánto más grande soy que tú?- Él era dos de ella, al menos en masa corporal.

-Sí.-

-Perderé todo el control una vez que esté dentro de un cuerpo femenino, cuando esté listo para liberar mi semilla. Es el calor. Yo…- se aclaró la garganta -¿Sabes por qué restringen a las mujeres? Debe ser así para su seguridad. Los machos se vuelven agresivos si las hembras intentan escapar de ellos. Algunas han muerto por accidente a manos de un hombre si ella intentaba escapar. Cogeré hasta que mis rodillas colapsen y cada gota de la semilla que mi cuerpo ha almacenado haya sido liberada dentro de una hembra- Bella no tenía palabras. Parecía tan bárbaro como lo había mencionado una vez. Su mano lentamente se extendió y ahuecó su mejilla suavemente -temo que te lastimaré. Las mujeres de Tryleskian disfrutan del sexo duro, y hay una sustancia química dentro de los espermatozoides masculinos que crea un afrodisíaco, una que hace que la inyección que mi equipo le dio lo haga sentir en comparación. Eso es suponiendo que tu cuerpo reacciona de la manera correcta. Nunca ha sido probado con humanas. Lo comprobé- ella dejó que eso se asimilara.

-¿Lo hiciste? ¿Por qué?- Él apartó la mirada antes de mirarla profundamente a los ojos.

-Quería saber si sería seguro.-

-Pensaste en pedirme que terminara tu calor, ¿no?-

-Sí. Tenía la esperanza de descubrir historias de éxito. Eso no es lo que encontré. Es muy peligroso, Bella. No arriesgaré tu vida. Los hombres nunca recuerdan la altura de su calor o lo que hacen. El dolor es demasiado intenso y los instintos demasiado grandes. Te enfrentarás a…- tragó saliva -un hombre fuera de control decidido a llevar a una mujer hasta que se derrumbe. Sería joder, Bella. No hacer el amor- al escuchar a Edward decir que las palabras gráficas le daban una imagen mental de él entrando por detrás, ella atada, y su cuerpo respondió a esa imagen erótica. Ella vio que sus fosas nasales se dilataban y él ronroneó suavemente -estás empezando a torturarme, Bella. Te huelo, y quiero- se lamió los labios -sube a la cama ahora- Bella se quitó la toalla y se acercó al sexy hombre.

Se volvió y se sentó en el borde del colchón, extendiendo sus muslos. Cinco días antes, ella nunca habría hecho algo tan desenfrenado, pero ahora ella con entusiasmo exponía su coño a su vista. Edward se arrodilló y buscó sus muslos. Le encantaba cuando ronroneaba, como lo hacía cuando bajaba la cabeza para inhalar su aroma.

-¿Edward?- Él levantó la vista.

-¿Qué, Bella?-

-¿Puedes entrar a mí? Quiero decir, ¿solo una vez? Quiero sentirte dentro de mí- él la miró boquiabierto. Ella podía identificar claramente su sorpresa ante su pedido -sé que no te puedes venir todavía; Solo quiero saber cómo se sentiría- él negó con la cabeza y se enderezó, mirándola a los ojos.

-No. Traerá el último ciclo más rápido. Estoy muy cerca. El impulso de estar dentro de ti se hace más fuerte cada día, y no confiaría en mí tan cerca del final de mi celo- dolió que él se negara. En cambio, alguna mujer sin rostro sabría la sensación de que Edward tomó completamente su cuerpo. Ella bajó la barbilla, rompiendo el contacto visual, y se recostó. Giró su cabeza para mirar la pared al otro lado de la habitación, para que le fuera imposible verlo.

-Lo entiendo- susurró. Él no la tocó. Pasaron unos segundos, la habitación inusualmente silenciosa.

-¿Bella?-

-¿Qué?-

-Quiero. Si supieras cuán fuerte es la urgencia de enterrar mi eje dentro de ti, no estarías decepcionada- no fue una desilusión sexual lo que sintió. Fue el dolor del rechazo. Pero ella nunca lo admitiría ante él.

-Está bien- el tiempo pasó y aún ella esperó, pero él no la tocó. La curiosidad finalmente la obligó a mirarlo.

Edward permaneció de rodillas, mirándola con una intensa mirada. Él le agarró los muslos, los abrió más y, para su sorpresa, movió las caderas entre sus rodillas abiertas. Su polla rozó su coño y sus manos se enroscaron alrededor de la parte posterior de sus muslos, elevándolos por su cuerpo hasta las costillas. Él tiró hasta que su culo colgó del borde de la cama.

-Solo una vez, brevemente- dijo con voz ronca -para nosotros dos. Anhelo sentirte con algo más que mi lengua y mis dedos- cambió sus caderas en posición y la punta roma de su gruesa polla chocó contra la entrada resbaladiza de su coño.

Él presionó más contra ella, estirando lentamente sus paredes vaginales cuando entró. Bella agarró sus muñecas solo por algo a lo que aferrarse mientras se deslizaba hacia ella más profundamente. El placer de sentir su pene frotando los nervios sensibles hizo que se mordiera el labio con fuerza para evitar que pidiera más. Los bellos ojos de Edward se cerraron y su cabeza se inclinó hacia atrás mientras se acomodaba completamente dentro de su acogedor cuerpo. Fue un ajuste muy apretado. Bella no podía apartar la mirada de la expresión dolorida que retorcía sus hermosas facciones. Su agarre sobre él se tensó.

-¿Estás bien?-

-Estás muy apretada, tan caliente y húmeda- gimió -necesito salir de ti antes de perder el control- ella movió su culo, moviéndolo dentro de ella, y ambos gimieron.

Todo su cuerpo se tensó, su agarre en sus muslos se apretó hasta casi magullarse, y luego Bella lo hizo de nuevo. Ella rodó sus caderas, amando la sensación completa y sensual de tener su pene enterrado profundamente dentro de su coño. Ella continuó moviéndose, follandola lentamente con las pocas pulgadas su agarre le dio a moverse contra su cuerpo fuerte. El sudor perlaba su frente y sus ojos se cerraron cuando comenzó a gruñir y jadear. Bella se resistió en su polla, gimiendo por el éxtasis, que incluso el movimiento limitado le dio.

-Bella, detente- dijo con voz ronca.

-Por favor- susurró -solo fóllame un poco. Muévete- bajó la cabeza y sus exóticos ojos dorados se abrieron.

-¿Quieres saber cómo sería realmente? Podría perder el control, podría poner fin al calor.-

-¿Por favor? Estoy dispuesta a arriesgarme, Edward.-

-No entiendes lo duro que voy a llegar. Estoy siendo muy amable contigo ahora mismo…-

-¡Por favor!- ella sostuvo su mirada, sin apartar la mirada.

Él gruñó y tiró de sus caderas hacia atrás, retirándose bruscamente de su cuerpo. Bella gritó en protesta, lista para el orgasmo en ese punto. Ella no tuvo tiempo de expresar sus sentimientos porque sus manos se deslizaron hasta sus caderas. Bella se quedó sin aliento cuando el hombre fuerte la empujó sobre su estómago y la empujó contra el borde de la cama, inclinándola sobre ella.

-¿Me quieres?- Ella giró la cabeza para mirar a Edward. Las pulgadas separaron sus cuerpos donde él se arrodilló detrás de ella.

-Sí.-

-Lo siento si esto sale mal.-

-Estoy segura de que será fe…- la penetró por detrás, su pene penetrando en su coño con un poderoso movimiento de sus caderas que se apretaba contra su culo y la sujetaba firmemente contra el borde del colchón. Sus manos abandonaron su cuerpo para agarrar sus muñecas, sacándolas sobre su cabeza y empujándolas juntas. Ajustó su agarre hasta que sus dedos encadenaron ambas muñecas juntas, y luego su mano libre se apoderó de su cadera.

-Trataré de mantener el control- ella abrió la boca para decirle que creía que él no la lastimaría, pero luego comenzó a follarla, rápido y profundo.

Bella gritó en éxtasis cuando su gruesa y dura polla la golpeó. El placer se convirtió en pura felicidad cuando ella llegó al clímax. Edward jadeó y se calmó mientras sus músculos vaginales se cerraban alrededor de su pene y ella se convulsionó a su alrededor. Él lentamente se retiró de su coño, y luego colapsó sobre ella. Su agarre en su muñeca se alivió pero no la dejó ir. Bella estaba allí tratando de recuperar el aliento, disfrutando de la sensación de él inmovilizándola.

-Imagina horas de eso- dijo con voz ronca.

-Podría tomarlo- él gruñó y luego la soltó mientras se enderezaba, retrocediendo.

-Ese era yo siendo amable. Rueda ahora y ábrete para mí. Necesito alimentarme- ella tuvo que obligar a su cuerpo relajado y flácido a moverse. Tomó un gran esfuerzo, pero finalmente terminó en su espalda.

Sus fuertes manos levantaron sus piernas y las enganchó sobre sus hombros antes de bajar la cara. Bella sonrió cuando él la lamió, evitando su clítoris. Finalmente se concentró en su clítoris, burlándose de ella con su lengua para excitarla hasta que ella le rogó que la follara de nuevo. En cambio, sus labios sellaron el manojo de nervios y lo chupó hasta que un orgasmo la abrazó. Él la soltó con la boca mientras lamía su liberación.

El tiempo se desdibujó cuando se alimentó de ella, dándole éxtasis hasta que finalmente tuvo suficiente. Él movió sus piernas, las dobló hacia su pecho, y luego colapsó en la cama junto a ella, poniéndola de costado. Su musculoso cuerpo se enroscó alrededor de ella. A ella le encantaba cuando la acunaba dentro de su apretado abrazo.

-La lanzadera de transporte de Tryleskian llegará al final. Será un adiós- sus brazos se tensaron -te extrañaré mucho- el dolor comenzó en su pecho e irradió hacia afuera. Ella se aferró a él.

-No tiene por qué ser así.-

-Tiene que serlo. Me has contado sobre tu transbordador en Frodder Planet, y necesitas recuperarlo antes de que se venda. Los miembros de tu tripulación te encontrarán allí, sí es que pudieron escapar, y una vez más serás libre de ser una comerciante- la realidad podría ser algo horrible, pero Bella sabía que él tenía razón.

Ella tenía una vida que necesitaba para volver. Ella había trabajado duro durante un año y medio para hacer una carrera que le valió una vida digna. También podría ser peligroso, y ella ya había sido arrestada una vez. Por supuesto, había aprendido a verificar dos veces para asegurarse de que su mecánico hiciera lo que le dijeron, para evitar que eso vuelva a suceder en el futuro.

-Quizás nos volvamos a encontrar- ella lo dudaba. Edward viajaba grandes distancias a veces. No podía perseguirlo exactamente en su lanzadera más pequeña y encontrar trabajo al mismo tiempo para pagarle a su tripulación.

-Eso espero- luchó contra las lágrimas, sin saber cómo alguien podría significar tanto para ella en cinco días. Pero sucedió. Ella vivió y respiró al hombre detrás de ella. Él se convertiría en todo para ella -quiero verte otra vez.-

-Fue un mal momento para entrar en celo, pero me alegro de que haya sucedido. De lo contrario, nunca te hubiera conocido.-

-Podría quedarme hasta que estés fuera del celo- giró la cabeza para mirar sus ojos exóticos. Ella podría mirarlos todo el día -no me vas a lastimar.-

-No voy a arriesgarme, Bella.-

-Es mi cuerpo, y yo soy la que ofrece estar atada- sonrió para suavizar sus palabras -eso fue bastante sorprendente mientras estabas dentro de mí. La idea de que me hayas hecho eso durante horas no suena mal.-

-Nunca me lo perdonaría si te lastimara. No tendré el control. Sé que no entiendes, ya que los humanos siempre están al mando de sus cuerpos, pero yo no soy de tu raza. El impulso supera todo cuando comienza. Soy un hombre adulto y he sobrevivido a muchos ciclos de calor. Recuerdo haber sido guiado por una mujer y lo siguiente que supe fue que me desperté un día más tarde en la cama.-

-¿En serio?- No podía imaginarse. El asintió.

-El agotamiento posterior puede durar hasta veinticuatro horas. Escuché que es peor para las mujeres. No tengo una vida cerrada con una, obviamente. No veo a las mujeres después, ya que solo estamos juntos por el calor. Debe ser extremo para ellas.-

-Cuéntame más acerca de estar bloqueado en la vida- él frunció el ceño -¿Por favor?-

-Es un enlace de por vida, cuando una pareja se une. Algunas razas alienígenas lo llaman apareamiento. Son inseparables hasta que uno muere, y generalmente el otro los sigue de cerca. Es raro que una pareja a largo plazo se separe y sobreviva. Te dije que mis padres son miserables. No pueden separarse el uno del otro o corren el riesgo de morir.-

-¿Eso realmente podría matarlos?-El asintió.

-Sería como si la mitad de tu alma te hubiera abandonado, la mitad de tu cuerpo se hubiera detenido. Pierden el apetito, la capacidad de sentir placer, ya que con el único que pueden excitarse ya no existe y no hay motivo para vivir más.-

-Eso suena hermoso- él resopló, sacudió la cabeza, pero luego sonrió.

-Los humanos son extraños.-

-Me refiero al vínculo en general. Ser la otra mitad del alma de alguien y ser tan dependientes el uno del otro.-

-¿Olvidas lo que dije sobre mis padres? Ellos no son felices Ellos existen en dos cuerpos sanos. Viven para hacerse miserables a menos que estén en la cama. Esa es la única vez que se quedan solos. Durante el sexo.-

-Sin embargo, no se aman. Dijiste que era algo político, ¿verdad?-

-Sí. Son muy diferentes y no comparten intereses comunes más allá de que mi padre quiera que ella sea la madre de sus hijos, y que ella disfrute del estado.-

-¿Qué hay de los partidos de amor? Apuesto a que esas relaciones son espectaculares cuando bloquean la vida.-

-Nunca he conocido a una pareja de Tryleskian que se haya quedado atrapado por el amor.-

-¿Nunca?- Eso la sorprendió. Sacudió la cabeza.

-Te dije cómo es mi planeta. Los hombres consideran que la belleza y la capacidad de tener hijos son las principales prioridades. Las mujeres buscan una vida cómoda y mimada en la que otros envidian su estatus.-

-¿Me estás diciendo que ningún hombre y mujer se encuentran y se enamoran? Eso es difícil de creer- él dudó.

-Nuestras mujeres no trabajan. Ellas son mimadas en los hogares con los niños. Sus vidas giran en torno a las compras, comprando artículos de confort que disfrutan y criando niños. Una vez que las niñas alcanzan la edad adulta, se trata de encontrar un hombre con quien mantener la vida. De lo contrario, se los mantiene alejados de todos los machos. Una mujer que tiene relaciones sexuales fuera de un bloqueo de vida sería menos atractiva para hombres potenciales de alto estatus. No hay oportunidad para que las parejas se reúnan hasta que se hayan hecho arreglos de bloqueo de vida.-

-Guau- era lo mejor que podía decir. ¿No permitan que las mujeres trabajaran? Parecía un planeta muy dominado por hombres. El hecho de que las mujeres permanecieran vírgenes mientras que los hombres probablemente no, la ofendieron un poco. Por otra parte, tal vez también eran vírgenes, ya que a las mujeres no se les permitía tener relaciones sexuales hasta que no tenían vida -imagínate si tus padres se hubieran querido y se hubieran llevado bien- parecía pensar sobre eso.

-Mi infancia hubiera sido mucho más feliz. Hablando de la infancia, no hablas de la tuya. ¿Cómo son tus padres?-

-Eran felices juntos pero fallecieron.-

-Lo siento. ¿Eras una niña o una adulta?-

-Los perdí cuando tenía dieciocho. Me mudé a vivir por mi cuenta y comenzaron a viajar. Querían ver más del planeta. Hubo un accidente de tren. Papá murió al instante, pero mamá duró dos días en el hospital antes de sucumbir a sus heridas.-

-Eso debe haber sido difícil, pero al menos no estabas sola. No puedo imaginar la pena que debiste haber sentido.-

-Estaba sola. Y fue muy difícil.-

-¿Dónde están tus compañeros de camada?-

-¿Mi qué?- Se aclaró la garganta.

-Hermanos. Me disculpo. Leí que los humanos no dan a luz a camadas. Solo nacimientos únicos. Debes tener muchos.-

-No. Sólo soy yo.-

-¡Eso es imposible!-

-La tierra está superpoblada y necesitas permiso para tener un hijo. Por lo general, solo permiten uno por pareja.-

-En Tryleskian, tengo muchos compañeros de camada.-

-¿Cuántos bebés nacen a la vez de una mujer?-

-De dos a cinco- afirmó con naturalidad -cada tres años, más de nosotros nacimos, hasta que mi madre alcanzó la edad que ya no podía concebir y el calor de mi padre se desvaneció.-

-Cada tres años... ¿como cuando tu padre entró en celo?- Él se rió entre dientes.

-Sí. Nuestro planeta prospera en la vida. Es el único momento en que el esperma masculino es capaz de producir vida dentro de una hembra.-

-¿Cuántos nacieron contigo?-

-Éramos bebés varones grandes, entonces solo tres.-

-¿Se parecen?- El asintió.

-Todos nos vemos muy similares.-

-Correcto- ella guardó silencio, pensando en lo grande que debía ser su familia.

-Pero estás sola- él la miró triste.

-Tengo mis compañeros de tripulación.-

-Uno de los que te mintió al no arreglar una parte rota, y resultó en tu arresto- él le acarició la cabeza con la mejilla -estaré en la sección de Votor en cuatro meses. Eso está cerca de la Tierra. Me gustaría encontrarte allí, Bella. No quiero que nuestra despedida sea el final- ella sonrió. Él quería verla de nuevo. Eso significaba que el adiós no sería para siempre. La hizo sentir mucho mejor; ella se sintió acongojada por tener que dejarlo.

-Amaría eso.-

-Bueno. He pensado mucho al respecto- admitió en voz baja -simplemente no me sentía bien preguntándote porque no tendríamos futuro si tuvieras que regresar con tu familia en la Tierra en algún momento. Ninguno de mis viajes me lleva allí- ella extendió la mano y se frotó el brazo. Todavía le molestaba que se negara a permitirle terminar su ciclo de calor. La idea de que él se follara a otra mujer tenía celos quemándola. Otro pensamiento golpeó, y ella dejó de explorar su piel.

-¿Solo puedes embarazar a una mujer mientras estás en celo?-

-Sí.-

-¿Podrías encontrar embarazada a la mujer que ocupará mi lugar?-

-Solicité mujeres mayores que ya no son capaces de concebir. Si tuviera que embarazar a una, tendría que bloquearle la vida para asegurar el futuro de nuestros hijos. Es nuestra ley- Bella lo miró boquiabierta. Él asintió con gravedad -espero que hayan logrado encontrar mujeres que hayan superado la edad de crianza.-