CAPITULO NUEVE
Edward se paró en el puente frente a la pantalla que mostraba a su padre. Alec estaba al lado de Anthony Masen. Ambos Tryleskians estaban furiosos.
-No arrestarás a Bella.-
-Ella asaltó a Vis. Una mujer de la Casa Nooton- Edward interiormente se estremeció. Esa familia tenía cierto poder, pero no lo suficiente como para compararlo con los Masen.
-Bella podría llevar mi camada. ¿Alguno de ustedes lo consideró?- Su padre palideció.
-¡Ella es humana!- Él curvó su labio con disgusto -eso no es aceptable. Eres mi primogénito, Edward.-
-La elección es mía no es tuya. Con quién me relacione no lo decidirás tú.-
-¡Exigimos a la humana!- Respondió Alec. Edward lo fulminó con la mirada.
-Eres un asistente, limítate a tu lugar. Esta es una discusión entre mi padre y yo- el rostro de Alec se sonrojó y bajó la mirada. Fue un movimiento bajo, pero a Edward no le importó. A veces Alec sobrepasaba sus límites, y considerando que el hombre había intentado desaparecer a Bella deteniéndola, Edward no sentía ninguna culpa, prestó toda su atención a su padre -Bella es mía.-
-Edward…- Su padre se sentó con fuerza en la silla del capitán del barco militar en el que se encontraba actualmente -¿Qué estás diciendo?-
-La amo. Ella me ama- su padre gruñó.
-El amor es un mito para los tontos.-
-¿Eres feliz, padre? Porque yo lo soy- Edward suspiró, dejando ir su temperamento -¿Sabes cómo pasé mi mañana, padre?- Su padre lo miró furioso -riendo y jugando con mi Bella. Disfrutamos pasar tiempo juntos. Todavía está dolorida por haberme sacado de mi celo, y no puedo tener relaciones sexuales con ella durante unos días. Pero no importa. Fue una mañana maravillosa para los dos porque estábamos juntos. La he invitado a quedarse en The Vorge conmigo. Está hecho- Anthony Masen gruñó.
-Pero eres mi primogénito. ¡Tus camadas estarán contaminadas por su sangre humana!- la ira de Edward regresó.
-Tienes muchos hijos que se criarán con las mujeres de Tryleskian. Y yo soy el embajador de nuestro planeta. ¿Lo has considerado? ¿Qué mejor manera de convencer a otras razas de que soy digno de confianza y abierto a sus culturas que a un bloqueo de vida con una mujer extranjera y criar con ella?- Su padre pareció considerar eso por largos momentos. Finalmente sonrió.
-¿Es por eso que quieres mantenerla? Estoy impresionado.-
-No seas así. Amo a Bella. Esa fue mi única motivación. Pero sabía que verías el atractivo de ese argumento- eso no hizo feliz a su padre.
-¿No regresarás a nuestro planeta con ella?-
-No padre. Parte de los problemas de confianza que siempre hemos tenido se deben al cambio de embajadores cada pocos años, y los lazos que hemos formado con otras razas tienen que comenzar de nuevo. Planeo permanecer en The Vorge por mucho tiempo.-
-No se puede criar niños en una nave.-
-Muchos lo hacen.-
-¡Nosotros no!-
-Es tiempo de cambiar- su padre suspiró y negó con la cabeza.
-Siempre fuiste difícil, nunca actúas como deberías- Edward se puso tenso, temiendo otra conferencia sobre lo decepcionado que estaba. No era algo que disfrutaba, pero sucedía de vez en cuando. Anthony se levantó, sosteniendo su mirada -¿Qué pasa si sigo rastreando a The Vorge y tomo a la mujer por la fuerza? Ella violó la ley cuando le disparó a Vis e interfirió con tu calor. Estoy seguro de que podría persuadir al personal médico para que ponga fin a cualquier embarazo en esas circunstancias. No dejes que esto sea por orgullo, hijo. Entiendo los instintos de protección con respecto a tus crías, pero los humanos son una raza débil. Piensa en los posibles defectos en esos niños- las manos de Edward se cerraron con fuerza, y él quería golpear a su padre.
-Trata de llevártela. Usaré todas las armas de esta nave para detenerte.-
-¿Me amenazarías?-
-Bella es mi bloqueo de vida- su padre se quedó sin aliento, con los ojos muy abiertos.
-¡NO!-
-¿Qué crees que te he estado diciendo al explicar que la amo? ¿Qué se quedará conmigo y probablemente lleve mi descendencia?-
-¡Ella es humana! No puedes bloquearle la vida a una. ¡Puede que ni siquiera sea posible!-
-El vínculo está ahí, lo siento. Eso es todo lo que importa.-
-¿Lo está?- Alec se inclinó cerca de la pantalla. Edward quería ignorarlo, pero sabía que su padre simplemente repetiría la pregunta.
-Eso creo. Hizo un esfuerzo extremo para estar conmigo durante mi celo, a pesar de saber que arriesgó su vida- su padre se dejó caer en la silla.
-Solo tú, Edward. Siempre tan rebelde.-
-Dejarás a Bella. No está para debate. Ella es mía- su padre agitó su mano.
-Maldición. Quizás esto sea algo bueno. He visto imágenes de humanos. Son patéticos... ver a una en tu brazo mientras tomas las reuniones le mostrará a otros que tenemos compasión- Edward reprimió un gruñido.
-Con suerte, no nos verán tan patéticos- los ojos de su padre se entornaron de repente.
-¿Qué pasa si lo hacen, Edward? ¿Piensas que debido a que estás bloqueado de vida por algo tan débil, nuestro planeta está listo para la guerra?- Negó con la cabeza -no podemos arriesgar eso. Te estoy ordenando que vuelvas a casa con esta mujer. Sam está a bordo conmigo. Él se hará cargo- Edward se llenó de furia.
-¡No!- Jared de repente se asomó a su lado. Miró a su amigo, sorprendido de que interrumpiría en lugar de quedarse fuera de la vista. Jared gruñó, mostrando sus colmillos.
-Él me tiene a su lado. Nadie sería tan estúpido. Los Pods también pueden leer mentes. Si alguien piensa eso, estaré feliz de mostrarles el error de sus caminos- Anthony se burló.
-¿Tú? ¿Le gruñirás y les mostrarás tus dientes? ¿Cómo se supone que eso asusta a alguien?- Jared negó con la cabeza.
-No solo yo. Eric es un Parri. Cualquier raza que sea una amenaza, los Pods nos avisarán. Somos un equipo feroz, y Mike también está a bordo- ambos hombres en la pantalla palidecieron. Edward sabía la razón del por que Jared. Su amigo le habló a Anthony antes de que él pudiera hacerlo -tu hermano abandonó a su hijo primogénito en un planeta de ladrones y mutantes, como tú los llamas. Mike sobrevivió al aprender cómo matar a cualquier persona que se convirtiera en una amenaza. Y era tan bueno en eso, el gobierno de los Gluttren Four lo convirtió en su asesino número uno. Su recuento de cuerpos es casi legendario- Anthony empalideció.
-No hablamos de tales cosas- Edward aprovechó esa oportunidad.
-Lo haré si me obligas a renunciar y regresar a casa con Bella.-
-No te atreverías- Alec estalló en sudor -¡Harías daño al nombre Masen!-
-No me importa- declaró Edward. Miró a su padre -lo cubriste. Cuando tu hermano dejó embarazada a una mujer, en lugar de vivir con ella, la abandonó en ese infierno de planeta. Fui y encontré a Mike. Él es parte de mi equipo ahora. ¿Crees que si me obligan a volver a casa, él podría regresar conmigo?- Su padre comenzó a sudar ahora. Edward tuvo que resistirse a la rotunda sonrisa. Jared fue un genio para mencionar a Maike. Era exactamente la moneda de cambio que necesitaban -nunca amenaces a Bella, padre. Nunca me obligues a regresar a nuestro planeta. Estoy haciendo un excelente trabajo representando nuestra raza. Nadie nos verá tan débiles con la tripulación que he adquirido. Tener una humana en mi brazo solo hará que otras razas envidien su belleza y piensen que somos capaces de compasión. Nunca es malo.-
-Me estás amenazando- su padre negó con la cabeza, luciendo enojado ahora -¿Cómo te atreves?-
-Amenazas a mi bloqueo de vida. Mi futuro y felicidad No lo toleraré- Edward lo fulminó con la mirada -¿Entendido?- Los dos hombres en la pantalla se consultaron, susurrando.
Jared se inclinó más cerca y bufó. Edward se encontró con su mirada, agradecida de que fueran amigos. La tripulación se mantendría unida. Eran una familia, siempre teniendo la espalda del otro. El susurro se detuvo. Edward volvió a Anthony.
-Me quedo con Bella, padre. La defenderé con mi vida. Puedes seguir conduciendo a The Vorge, y comenzar el mayor escándalo en la historia de nuestro planeta, o felicitarme- Alec susurró furiosamente en el oído de su padre.
-Bien, Edward. No voy a tener a todos hablando de cómo nuestro embajador usó nuestro propio barco para disparar contra nuestro ejército. Aunque creo que has perdido la cabeza.-
-No. Temes que el nombre de Masen se empañe por lo que una vez hicieron tú y Tú hermano, más que cualquier otra cosa. Y no he perdido la cabeza, solo me niego a ser miserable como eres. Cualquier niño que tenga con Bella conocerá la felicidad. No crecerán viéndonos jugar juegos crueles con los demás- su padre lo miró pero asintió con la cabeza.
-Espero que estés bien. Volveremos a nuestro planeta- hizo una pausa -planeo enviar a Dax a tu barco en algún momento. No para asumir el control de tu trabajo, sino para sacarlo de mí cabello. Él es tan molesto como lo eras tú a esa edad- Edward sonrió.
-Está bien. Encontraré algo para que él haga- la pantalla se quedó en blanco. Jared marchó a través de la habitación, se inclinó para mirar un monitor, y pasaron unos segundos antes de que él dijera:
-Están dando media vuelta y cambiando de rumbo.-
-Eso fue mejor de lo que pensé que sería. Gracias por recordarme que teníamos la ventaja- Jared se enderezó y lo miró.
-Tu padre sí tuvo un punto. Tus hijos podrían resultar más humanos. ¿Estás preparado para eso?-
-Recuerdo cuando fuiste envenenado en ese planeta atrasado que visitamos, y no pudiste mantener tu pelaje- lo había conmocionado cuando vio por primera vez a Jared cambiar a otra forma, una con la piel -no pensé menos de ti. Me sentí honrado de que confiaras en mí para cuidarte cuando tus defensas estaban bajas. Incluso entonces, sin tus garras y tus colmillos, eras feroz. Nadie más sobrevivió al veneno con el que te dispararon. La pura fuerza de voluntad por sí sola te mantuvo con vida hasta que estuvo fuera de tu sistema. Bella es más fuerte de lo que crees, Jared- Jared asintió.
-Ella robó mi aturdidor. Sus reflejos son definitivamente más rápidos de lo que yo pensaba.-
-Ella me sostuvo cuando estaba sin sentido en mi calor, sabiendo que podía matarla. Ella es muy valiente.-
-Trataré de quererla- Edward sonrió.
-Bueno. Ella se está quedando.-
-¿Crees que puede cargar tus camadas de forma segura?- Eso rápidamente mató su buen humor.
-Eso espero. He leído mucho sobre humanos. A veces llevan gemelos y trillizos. He ordenado que nuestro android médico descargue todos los programas disponibles en su sistema. La llevaré para un examen ahora. Primero quise tratar con mi padre.-
-¿Quieres que esté embarazada?-
-Estaría encantado.-
-Pensé que no querías tener hijos todavía- Jared frunció el ceño.
-No lo hacía, pero las cosas cambian. No había conocido a Bella todavía.-
-Tengo el control. Ve a estar con ella.-
-Gracias de nuevo.-
*
Bella estaba nerviosa cuando Edward la llevó a su centro médico en The Vorge. Un androide esperó. Era blanco, con cuatro extremidades con forma de humanoide. Una mesa se levantó del suelo y ella trepó sobre ella, según las instrucciones.
-Escaneando a la hembra de la Tierra ahora- afirmó el androide.
-¿Cargaste todo lo que pudiste encontrar sobre su raza?- Edward se quedó cerca de ella.
-Afirmativo- el androide hizo una pausa -ella no está cargando a tus crías. Hay un implante- Bella estaba aturdida.
-No tengo un implante- una holo-imagen apareció sobre su estómago, mostrando su interior, junto con un objeto extraño.
-Ha sido registrado en los Orits.- Edward suspiró.
-¿Quién? ¿Qué?- Bella estaba confundida.
-La casa de subastas, es propiedad de ellos. Deben haberte implantado antes de la venta para evitar que te embaraces- eso la molestó. No solo estaba decepcionada de no estar embarazada, ¡Sino que esos asnos alienígenas le habían hecho algo a su cuerpo sin decírselo! Ella parpadeó para contener las lágrimas.
-Lo siento. No lo sabía- Edward le sonrió y suavemente puso su mano sobre su hombro.
-Está bien. En tres años, estaremos mejor preparados para convertirnos en padres. Esto nos dará un tiempo a solas. Tal vez sea lo mejor.-
-Estás decepcionado.-
-Un poco, pero es algo bueno, Bella. Me gusta la idea de tener algunos años solo contigo- ella no podría discutir eso. Edward se volvió hacia el androide -¿Se puede quitar el implante con seguridad?-
-Sí- él la miró.
-No puedo dejarte embarazada hasta mi próximo celo. ¿Quieres quitar el implante?-
-Si- ella quería salir de eso. Se había instalado algún objeto extraño en su útero sin su permiso. Por lo que sabía, podría tener un dispositivo de rastreo o algo peor.
-Hazlo- ordenó Edward -estoy aquí- el androide le dio una oportunidad, y en segundos, se desmayó.
Cuando ella despertó, Edward estaba allí, todavía con la mano en su hombro. Ella se inclinó, explorando su estómago con sus dedos. Ella no sintió ningún vendaje.
-¿No tuvo que cortarlo?-
-Lo hizo, pero la herida se ha sellado y sanado- ella se sentó, mirando su vientre.
-No veo nada.-
-No lo harás. Tenemos buena tecnología médica. El implante ha sido removido- ella miró al androide en la esquina.
-Gracias.-
-Es un placer- afirmó. Edward la ayudó a salir de la mesa.
-Vamos a nuestra cabina.-
-Me siento genial.-
-El android te dio algo para avanzar en tu curación. Tu planeta es generoso con su intercambio de información. Tenía acceso a todos sus registros en todos los procedimientos médicos y biología humana. Él puede tratarte por cualquier cosa ahora- llegaron a su cabina, y Edward la hizo pasar primero. Ella vino a parar cuando vio lo que esperaba. Alguien había entrado desde que se habían ido y había organizado un festín en su cama. Ella se giró, mirándolo. Edward sonrió.
-¿Romántico?-
-Mucho. Gracias- ella parpadeó para contener las lágrimas -esto fue para celebrar mi embarazo, ¿no? Lo siento mucho.-
-Llamé a Eric mientras te operaban para traernos comida. No te disculpes otra vez por eso, Bella. Nunca. Cuanto más lo pienso, me alegra que podamos esperar tres años. Los bebés son algo maravilloso, pero ponen presión sobre el romance y la unión. Especialmente porque habría al menos dos o cinco de ellos. Cuidar a tantos bebés nos cansaría- sonrió -ahora podemos concentrarnos el uno en el otro. No es algo malo- Bella asintió.
-Estoy de acuerdo- él la tomó de la mano y la llevó a la cama. Fue a sentarse, pero de repente la atrajo hacia sí, mirándola a los ojos.
-Antes de profundizar, hay algo de lo que me gustaría hablar contigo.-
-Bueno- respiró hondo y bajó la cabeza, su rostro a centímetros del de ella.
-Me gustaría bloquearte la vida. ¿Estarías de acuerdo con eso?-
-¡Sí!- Ella ni siquiera tuvo que pensar en eso. Él sonrió ampliamente y la abrazó.
-Bueno.-
-¿Que necesitamos hacer?-
-Es lo que considerarías un procedimiento médico.-
-Bueno- él esperó. Ella solo le devolvió la mirada. Finalmente, frunció el ceño.
-¿No vas a preguntar de qué tipo? ¿Qué está involucrado?-
-No me importa. Estoy dispuesta a hacerlo No importa- él sonrió de nuevo.
-Te amo.-
-Yo también te amo.-
-Los hombres Tryleskianos tenemos un corazón pequeño secundario en nuestros pechos. Cuando nos bloqueamos la vida con una mujer, se implanta en su pecho. Nos vincula por olor. El androide cree que sería seguro para los humanos. Nunca se había hecho antes- levantó la mano, curvando su dedo sobre su pulgar, demostrando una pequeña forma redonda del tamaño de una moneda pequeña -es de este tamaño- ella dejó que la información se resolviera.
-Bueno.-
-¿Eso no te asusta?-
-No. Estaba dispuesta a tener tus camadas. ¿Qué es una pequeña parte de ti dentro de mi cuerpo?- Ella sonrió -me gusta eso. Seré la guardiana de tu otro corazón. Eso es romántico- él se rió entre dientes.
-Los humanos son extraños, pero estoy agradecido.-
-Deberías haberme preguntado mientras estábamos con el médico de android. ¿Puede hacerlo por nosotros ahora?-
-Mañana. Ahora, comamos y celebremos. Vamos a estar bloqueados de por vida. Me alegra que hayas entrado en mi vida, Bella.-
-Yo también- ella ya no podía imaginar la vida sin él.
