Hola y Saludos a todos. Esta es mi nueva historia. Espero que la disfruten, así como lo han hecho con las anteriores. Espero que estén bien y cuídense. Bye. Malfoy-Granger
0o0o0o00o0o00o0o0o0
1997, Hogwarts, Torre de Astronomía.
-Estoy atrapado. No tengo salida. La misión que me ha dado el señor tenebroso es imposible para mí hacerlo. –dijo Draco con desesperación mientras escondía su rostro entre sus manos.
-no sé qué decirte Draco para ayudarte. Lo siento mucho. –murmuro Hermione sentándose a lado de él con preocupación y tristeza por su novio.
Draco se incorporó, mirándola fijamente.
-nadie puede ayudarme, Hermione. Pero gracias por estar aquí, para mi. –comento con sinceridad estrechándola la mano de su novia.
Hermione le apretó la mano.
-y estaré aquí siempre que lo necesites, Draco. –le prometió.
-eso no lo puedes asegurar, Hermione. El mundo mágico y no mágico se está tornando más oscuro con cada día que pasa con el señor tenebroso y sus aliados sueltos haciendo lo que quieren. –afirmo.
-lo sé, pero mientras existan personas que luchan por la justicia y en lo que creen, no seremos vencidos… sé que venceremos a Voldemort y sus mortífagos aunque nos tome tiempo. –aseguro Hermione con vehemencia.
Draco lo miro por un momento hasta que ladeo una sonrisa amarga.
-siempre tan optimista, leona.
-es mejor que la otra opción lamentable. –rebatió con seriedad.
Draco rodo los ojos, pero asintió.
-sé que parece imposible ahora, pero estoy segura que encontraremos la forma de vencer a Voldemort. Harry cumplirá con su destino y yo lo ayudare para que exista un mejor resultado para todos.
-si por un milagro Potter logra vencer a Voldemort, mi familia estará manchada por los actos que Voldemort nos ha estado obligando. El ministerio jamás creerá que somos inocente, seguros nos condenaran sin miramiento.
-si eso pasara, yo testificaría por ti… Sé que no eres para nada igual a tu padre, Draco. No tienes los mismos ideales y creencia que él. La mayor prueba es que ha sido mi mejor amigo desde hace cinco años y eso fue antes de que reapareciera Voldemort. Y por tu madre haría lo mismo. Sé que aprendiste de ella aparentar, que no todo es lo que parece ser… -decía Hermione.
Draco la interrumpió, besándola profundamente.
-sé que aparentas tener confianza que saldremos adelante con la guerra que se aproxima, pero te conozco muy bien como tú a mí, Hermione. No quiero engañarnos y pensar que tendremos un futuro… -decía Draco con una triste sonrisa.
Hermione lo silencio, colocando su dedo en su boca.
-la esperanza es lo único que nos queda para sobrevivir a esta guerra que se nos aproxima, Draco.
-¿aun si nos engañamos en este momento con un posible futuro juntos? –pregunto Draco con las cejas fruncida.
Hermione asintió con una pequeña sonrisa.
-quiero engañarnos. Quiero creer que de alguna manera tú y yo sobreviviremos y estaremos juntos sin un mundo oscuro que nos rodee.
Draco la beso y la estrecho entre sus brazos. Él no tuvo corazón para rebatirle lo que anhelaba su novia de que eso no sería posible ya que pronto tendría que cumplir con su misión de eliminar al director Dumbledore o su madre la asesinarían.
-solo por hoy quiero engañarme y creer como tú, Hermione. Quiero pensar que tú y yo estaremos juntos. De que te casaras conmigo y que formaremos una familia. Que te llevare de viaje a todos los lugares que quieras conocer y ver el mundo a través de tus ojos por el resto de mi vida. –murmuro Draco con sinceridad.
Hermione se apretó contra él.
-¿y cómo llamarías a nuestro hijo?
Por un momento Hermione pensó que Draco no respondería hasta que lo sintió carraspear.
-Si es un varón, lo llamaría Scorpius.
-¿seguirías con la tradición de tu familia materna? –Draco asintió. – ¿y si es una niña?
-creo que Lyra o Vela…
Draco se incorporó, mirando a Hermione.
-¿y tú como llamarías a nuestro hijo?
Hermione le sonrió.
-me gusta Scorpius como su primer nombre.
Draco sonrió.
-entonces, ¿Cuál sería su segundo nombre?
-mmm, Kyle. Como se llamaba mi querido abuelo.
Draco asintió.
-¿y si es niña?
-la llamaría Grace.
Draco sonrió.
-me gusta los nombres.
-a mí también.
Draco la miro con intensidad.
-serás una gran madre, Hermione. De eso estoy seguro…
-Draco…
Hermione iba a hablar, pero Draco le coloco su dedo en la boca, silenciándola.
-de verdad quiero creer tener la fortuna de que seas la madre de mis hijos y tener el honor de que seas mi esposa cuando todo esto termine. Pero prométeme que si por alguna razón no sobrevivo o las cosas no salen bien para mí, seguirás tu vida sin mí.
-Draco no puedes pedirme eso.
Draco la beso antes de levantarse y poner distancia entre los dos.
-te amo, Hermione. Y porque te amo no quiero que desperdicies tu vida por mí. Si tienes una oportunidad sigue tu vida sin mí. Por favor, Hermione. Prométemelo.
-no lo hare, Draco. No puedo hacerlo. –aseguro Hermione dando unos pasos hacia él.
Draco se alejó un poco más de ella, mirándola con molestia.
-entonces serás tan desdichada por seguirme, Granger. –dijo dándole la espalda.
-entonces seremos los dos, Malfoy.
-yo no tuve elección, tu si la tienes, Granger. –refuto Draco con frialdad, alejándose de ella.
-pues yo elijo seguir amándote. –le exclamo.
Draco se detuvo por un momento, pero reanudo su camino dirigiéndose a su habitación. Al día siguiente día definiría su vida como el mortífago más joven de las filas de Voldemort al cumplir su misión.
0o0o0o00o0o00o0o0o0
1998, Hogwarts. Fin de la Guerra.
Hermione se encontraba ayudando a los sanadores con los pacientes heridos. Ella afortunadamente no tenía heridas graves, solo algunas lesiones que fueron sanadas con algunas pociones. Cuando uno de los sanadores le pidió que se fuera a descansar después de haber estado ayudando por mucho tiempo, ella se dirigió hacia lo que quedaba del gran salón. Pero antes de poder llegar, ella fue llevada detrás de un pasillo oscuro.
-tranquila, Hermione. Soy yo. –murmuro Draco cerca de su oído al sentirla tensa.
Hermione se giró rápidamente y lo miro.
-Draco. –dijo abrazándolo con fuerza. -¿estás bien?
-sí, pero yo debería ser quien te debería estar preguntado eso. –dijo Draco separándose y mirándola con las cejas fruncida. -¿Cómo está tu brazo?
-no te preocupes por eso, ya me siento mejor. –respondió Hermione con tranquilidad.
-Hermione no desestime lo que te sucedió. Yo debería haber… -decía Draco avergonzado.
-no, no digas nada de eso. No podías hacer nada. Hubiera sido peor si hubieras intentado salvarme de la loca de Bellatrix. Por favor no pensemos en este momento lo que ha pasado solo abrázame muy fuerte.
Draco le sonrió, abrazándola.
-te extrañe como no tienes idea, Hermione. Me hacías mucha falta.
-y tú a mí, Draco. Pero ahora que ha terminado la guerra y hemos sobrevivido, podremos soñar con un futuro.
Draco se separó, mirándola con una pequeña sonrisa.
-yo también lo deseo, Hermione. Solo espero que cuando llegue mi juicio no sea tan duro conmigo.
-¿ya se han acercado a ti alguien del ministerio?
Draco asintió.
-sí, Kingsley nos ha quitado la varita. Pronto nos llevaran a la mansión como arresto a domiciliario. Más que todo a mi padre. Dice que al ver que mi familia y yo no participamos activamente en el enfrentamiento y que no salimos huyendo, nos está dando el beneficio de la duda para ir tranquilamente a casa y esperar que se empiece el juicio.
Hermione sonrió.
-entonces hay posibilidades que tendrás un juicio justo.
-es lo que quiero creer.
-ya verás que si, Draco. Pronto podremos estar junto y empezar una nueva vida.
Draco sonrió. Sosteniendo la cara entre sus manos, se acercó besándola lenta y apasionadamente.
-te amo, Hermione. Estoy feliz que estés viva y que hayas sobrevivido a todo lo que tuviste pasar por culpa del maldito Voldemort y su sequitos.
Hermione sonrió ampliamente.
-te amo Draco. Estoy feliz de que estés aquí conmigo.
0o0o0o00o0o00o0o0o0
Dos semanas de haber terminado la guerra, había iniciado los juicio contra los mortífagos que había sido capturados. La familia Malfoy estaba citado para dos semanas después. El abogado de la familia le había comunicado que había una probabilidad que Lucius iría a la cárcel por un tiempo, pero que no sería ejecutado. Narcisa no tendría ningún cargo, ya que no tenía la marca de mortífago, tampoco participo en los actos de los sequitos de Voldemort y pudo ayudar a Harry cuando lo dieron por muerto mientras que su hijo Draco lo más seguro que estaría bajo arresto a domiciliario sin derecho a salida y a su varita por unos años.
0o0o0o00o0o00o0o0o0
Casa de los Granger
Hermione se encontraba terminando de acomodar su equipaje; ya que viajaría al día siguiente a Australia en busca de sus padres. Cuando la puerta sonó, Hermione se apresuró a abrirla. Sonriendo, abrazo a Draco que estaba frente a ella con ramos de flores de rosas rojas y blancas.
-te extrañe tanto, Draco.
-y yo a ti, Hermione. Las cartas no son lo mismo que tenerte así como estamos. –dijo separándose de ella y dándole un cálido beso.
Hermione estaba sonrojada, pero feliz por la mirada y las sinceras palabras de su novio.
Entrando a la casa, Draco miro con curiosidad todo mientras Hermione acomodaba las flores en un florero. Acercándose hacia un librero miro las fotos de su novia con sus padres. Sonrió al ver a una pequeña Hermione de unos tres años que se chupaba los dedos mientras que su otra manito saludaba tímidamente a la cámara.
-por merlín, Draco. No mires eso. –dijo Hermione avergonzada acercándose a él.
-te veías muy linda.
Hermione bufo.
-por supuesto que no. Recuerdo muy bien que siendo adolescente me molestaba mucho sobre mi aspecto, Draco Malfoy.
-ha, pero eso era porque me gustabas mucho, Hermione Granger. Con todo pelo enmarañado y dientes grandes. –comento Draco estrechándola entre sus brazos.
Hermione se sonrojo.
-dudo mucho que eso sea cierto.
-no, no lo es. Siempre te prestaba atención. Al principio para molestarte por ser más inteligente que yo, pero después por tener la dicha de ver que tu belleza exterior es el reflejo de tu belleza interior. –afirmo Draco con sinceridad.
Hermione ladeo una sonrisa un poco avergonzada, pero complacida por las palabras de su novio.
-te amo, Draco. –dijo Hermione acercándose a él, besándolo con amor y pasión.
Draco la estrecho contra su cuerpo. Dejándose llevar, los dos se acariciaron mientras se besaban sin parar. Hermione gimió, arqueándose contra la mano de Draco que le acariciaba el encaje del sujetador. Impulsada por el deseo, Hermione le desabrocho la camisa a Draco tocando su torso desnudo.
Cuando se separaron por necesidad de aire, Draco tenía su torso desnudo y la camisa desarreglada como la de Hermione.
-creo que no deberíamos apresurarnos. –dijo Draco sonrojado, apartándose de su novia.
Hermione lo detuvo sosteniendo su brazo y mirando a su novio, sonrojada pero con una sonrisa.
-sé que tú lo deseas tanto como yo, Draco. Y a diferencia de otras veces, esta vez estoy lista. Quiero hacerlo. Quiero que me hagas tuya y que tú seas mío.
Draco se acercó, colocando su mano en su cara mirándola fijamente con seriedad.
-¿estas segura, Hermione?
-estoy muy segura, Draco. Como nunca en mi vida.
-no quiero que te arrepientas, Hermione.
-y no lo hare, Draco. –aseguro Hermione inclinándose para besarlo.
Draco acepto el tierno beso, profundizándola más mientras que estrechaba su cuerpo contra la de Hermione. Haciéndola sentir lo mucho que él lo deseaba.
-vamos a tu habitación, quiero que nuestra primera vez no sea en medio de la sala de la casa de tus padres. No tendría cara para mirarlo a los ojos cuando le pida tu mano. –aseguro Draco sonrojado.
Hermione sonrió avergonzada, pero asintió. Dirigiéndose los dos hacia la habitación, Draco miro a Hermione.
-¿no quiero que te sientas presionada, Hermione? si en algún momento quieres que me detenga, solo dilo y lo hare. –aseguro Draco con seriedad.
-lo sé, Draco. Pero quiero hacerlo, estoy segura y consciente de lo que quiero. Y eso es estar contigo, Draco.
Draco sonrió, dándole un casto beso.
-gracias por tu confianza, Hermione. Yo también quiero estar contigo.
-te amo, Draco.
-y yo a ti, Hermione. –afirmo Draco besándola apasionadamente.
Sin más vacilación, los dos se besaron apasionadamente mientras entre caricias, se desvistieron. Entregándose uno a otro sin vacilación, haciendo por primera vez el amor.
0o0o0o00o0o00o0o0o0
Después de haber estado haciendo el amor durante la tarde, Draco se terminaba de arreglar para regresar a la mansión.
-me hubiera gustado acompañarte en el viaje. –comento Draco estrechándola entre sus brazos, mirándola a los ojos.
-a mí también me hubiera encantado. –dijo Hermione sonriéndole. –pero espero pronto estar de regreso con mis padres y presentártelo.
Draco ladeo una pequeña sonrisa.
-me gustaría conocerlos. Solo espero que todo salga bien como ha dicho el abogado y no llevarme una sorpresa desagradable.
-ya verás que todo saldrá bien, Draco. Harry tiene mi testimonio escrito y va a declarar a tu favor. Harry se siente en deuda contigo y con tu madre. Y yo solo he dicho la verdad. Sé que no tienes la culpa de lo que tu padre te inculco y menos de lo que te obligaron hacer, Draco. Eres inocente.
Draco sonrió.
-quisiera poder pensar como tú.
Hermione le sonrió.
-bueno pronto podremos estar juntos libremente y podrás aprender un poco de mí.
Draco bufo, pero sonrió ampliamente.
-ya veremos quien influenciara a quien. –dijo Draco besándola.
-ya lo veremos. –comento Hermione ilusionada que pronto terminaría de esconder su relación y decirles a todo que Draco era su novio.
Draco termino de despedirse con la promesa de verse tan pronto Hermione regresara con sus padres y decirle a su familia sobre su relación.
0o0o0o00o0o00o0o0o0
20 de mayo de 1998
Wizengamot, Juicio de los Malfoy
-hemos escuchado los testimonios y las pruebas que han sido presentada en esta audiencia. Se ha deliberado y se ha tomado una decisión. –decía el ministro electo Kingsley con seriedad. -¿Quiénes encuentra al señor Lucius Malfoy y Draco Malfoy culpable?
Draco vio como la mayoría de las manos de los juzgadores de Wizengamot las levantaban.
-muy bien, Wizengamot ha decidido… dijo Kingsley en voz alta y clara mirando a la familia Malfoy. –Señor Lucius Malfoy ha sido sentenciado a muerte.
Narcisa hizo un pequeño jadeo. Lucius se mantuvo erguido, aunque palideció. Draco sintió como se le hubieran bañado con agua fría.
-Señor Draco Malfoy ha sido sentenciado a 20 años de prisión.
Esta vez Narcisa soltó un jadeo lastimero más fuerte, mirando a su hijo, pálida y abatida.
-Aparte la familia tendrá que dar una indemnización de la mitad de sus bienes al colegio de Hogwarts y a la comunidad mágica para su reconstrucción al haberse demostrado que eran coparticipes de las acciones del señor tenebroso, Tom Riddle al intentar de destruir este mundo mágico. Especialmente el señor Lucius Malfoy.
Draco no continuo escuchando nada de lo que decían a su alrededor, solo concentrado sintiendo una sensación de asfixia y desolación.
0o0o0o00o0o00o0o0o0
Draco se encontraba esposado y sentado en un banquillo, esperando a ser trasladado hacia Azkaban. Levanto su mirada hacia la puerta que se abría, esperando a ver los aurores que se encargaría de escoltarlo, pero endureció su mirada al ver a Harry entrar solo.
-¿Qué haces aquí, maldito? ¡Eres un mentiroso de mierda, Potter!
Harry sonrió, pero su mirada era fría como el hielo.
-¿crees que iba a permitir que tu familia se saliera con la suya? ¿Crees que iba a permitir que utilizaras a Hermione para salvar tu trasero y la de tu familia?
Draco lo miro sorprendido.
-sé que estas involucrado con Hermione. –dijo Harry ladeando una amarga sonrisa. –fue decepcionante para Ron y para mi descubrir ayer que nuestra mejor amiga estaba contigo. No sabe cuánto asco me produjo darme cuenta que Hermione fue tan estúpida en relacionarse contigo y no darse cuenta que solo las estas utilizando.
-no sabes de lo que hablas, Potter.
-no quiero saber cómo enredaste a Hermione en tus mentira, Malfoy. Lo único importante es que no podrás estar con ella. De aquí a que salgas, Hermione te habrá olvidado y seguramente estará muy avergonzada por haberse involucrado con un tipo como tú. Un tipo que nunca ha valido la pena.
-no trates de engañarme, Potter. Tú lo único que quieres es que Hermione este con tu amigo, comadreja. Pero eso no sucederá. Hermione jamás se fijara en la comadreja. Todo lo contrario cuando regrese y descubra lo que has hecho contra mí, te odiara a ti y a tus compinches por el resto de su vida… puede que me hayas alejado a Hermione para siempre, pero también la has alejado de ti con tus mentiras y engaños.
-eso no sucederá. Hermione entenderá porque hice lo que hice. –afirmo Harry sin dudar.
Draco ladeo una sonrisa burlona.
-se nota que nunca la has conocido en realidad, Potter… solo espero que sufras por el resto de tu vida lo que le has hecho a Hermione.
Harry sonrió.
-solo estas dando patadas de ahogado, Malfoy. Tú eres quien realmente no la conoces. Ella me entenderá y recapacitara. Se dará de cuenta que tu solo has estado con ella por interés de salvarte del juzgado y no porque realmente te interese. Siempre mostraste aversión hacia los hijos mágicos de padres muggles como ella. Hermione abrirá los ojos contigo y te olvidara, de eso me asegurare con mis amigos. –comento Harry con rotundidad.
Draco lo miro con burla.
-ya veremos quien tendrá razón, Potter. Pero no tengo duda que te arrepentirás por lo que le hiciste a mi familia y a mí con tu mentira y tu omisión.
-no nos veremos, Malfoy. Porque tú te estarás pudriendo en la prisión por 20 años mientras que yo realizare mi vida con todos mis amigos, incluyendo a Hermione con mi mejor amigo. –aseguro Harry dándole una última mirada despectiva mientras se dirigía hacia la puerta.
-un día pagaras por lo que has hecho hoy. No importa cuánto tiempo me tome. –juro Draco.
-jamás podrás hacerme daño, Malfoy. Esta vez, yo tengo el poder. –afirmo Harry saliendo de la habitación.
-eso lo veremos. –comento Draco apretando sus manos en puño.
