Bienvenidos al segundo capitulo. Quiero agradecerles por los comentarios a Majo 1989, Leslie08 y cmls. Y tambien agradecerles por aquellos que lo estan siguiendo y lo han marcado como su favorito. Saludos.

Sídney, Australia.

Después de haber llegado hace una semana y estar buscando sin parar a sus padres, Hermione había logrado localizarlos. Pero después de haberle devuelto la memoria a sus padres, los reclamos de los señores Granger no se hicieron esperar.

-¿Cómo has podido usar tu magia contra nosotros, Hermione? ¿Cómo has podido hacerlo? –dijo John indignado.

-jamás se nos ocurrió pensar que algún día tu hubieras usado la magia contra nosotros, contra tus propios padres. –aseguro Annie decepcionada.

Hermione lo miro triste.

-si hubiera existido otra forma de asegurarme de mantenerlos a salvo, lo hubiera escogido antes que utilizar mi magia en ustedes. Pero no había otra opción desde que asesinaron al director Dumbledore, mamá.

-si nos hubieras dicho toda la verdad de lo que estaba aconteciendo en el mundo, no lo hubieras necesitado. Nos hubiéramos venidos todo y hubiéramos esperado que pasara todo… -comento su padre.

-yo no podía solo venirme y seguir mi vida mientras sabía que mis amigos estaban luchando en la guerra por el bien de todos. Además, sino deteníamos al señor tenebroso lo más pronto posible. Muchos países hubieran quedado bajo sus dominios tarde o temprano, incluyendo este… -aseguraba Hermione con seriedad.

-entiendo que estaba pasando cosas malas, nosotros mismo lo presentimos con tantas muertes que estaba pasando últimamente, pero nunca nos dijiste lo que estaba sucediendo en el mundo mágico. Nos mantuviste ignorante por mucho tiempo… -reprochó su madre.

-lo hice porque sabía que no me hubieran permitido regresar al colegio, ayudar a mis amigos a derrotar a Voldemort…

-¿sabes lo imprudente e irresponsable que fuiste con tu comportamiento, Hermione? De haber utilizado tu magia y borrarnos la memoria, y habernos hecho a tu madre y a mi vivir una identidad, una vida de mentira todo este tiempo mientras tú estabas corriendo peligro de que te mataran. –pregunto John mirando a su hija con dolor y gran decepción. –nos hechizaste deliberadamente y nos alejaste de ti sin miramiento… eso fue realmente frio y calculado, Hermione.

-papá… -susurro Hermione al ver el dolor de sus padres en su mirada y en el tono de su voz.

-no digas nada más, Hermione. No quiero más explicaciones. Nos has decepcionado profundamente con tus actos…

-lo mejor es que nos des tiempo para asimilar todo lo que ha sucedido, Hermione. –comento su madre con tristeza. –por favor déjanos solos y danos tiempo.

-mamá, yo… -decía Hermione sorprendida por la petición de su madre.

-tu madre tiene razón, Hermione. Necesitamos tiempo para tratar de asimilar lo que nos has hecho y tratar de perdonar esto... Por ahora necesitamos regresar a casa y tratar de recuperar algo de nuestra vida que tú nos has alejado. –comento su padre con frialdad.

Hermione palideció al escucharlo.

-para todos los conocidos, nosotros estamos de vacaciones…

Su padre frunció las cejas y la miro con severidad.

-me imagino que todo lo tienes solucionado con la magia, ¿verdad? –dijo con desaprobación.

Hermione inclino la cabeza, avergonzada.

-desde que nos dimos de cuenta que eras una bruja, te enseñamos que no dependieras tanto de la magia y que aprendieras a vivir como nosotros. Pero al parecer nuestra vida es poca cosa para lo que te ofrece el mundo mágico en comparación. –comento su madre con decepción.

-eso no es verdad, mamá. Valoro todo lo que me has enseñado.

-si eso hubiese sido cierto, no hubieras hecho lo que hiciste. –comento su padre molesto. –ahora. Por favor vete, Hermione.

Su hija la miro con tristeza, con sus ojos lagrimeando.

-es mejor que te vayas, Hermione y nos dé tiempo para perdonarte. –dijo su madre con voz suave.

Hermione asintió.

-está bien, les daré el tiempo y el espacio que necesiten… -afirmo mirando a sus padres a los ojos. –pero quiero que entiendan que jamás he dejado de sentirme orgullosa de ser su hija. Me siento muy orgullosa de ser una bruja de padres no mágico… lo que hice fue para protegerlos y para tener una oportunidad de tenerlos con vida, dicha que no todos lo tienen en este momento... –dijo ladeando una pequeña sonrisa. –los amo y estoy muy contenta de saber que están bien y que podré volver a verlos cuando me hayan perdonado.

Mirando a sus padres por última vez, Hermione se despidió y desapareció.

-no crees que fuimos muy dura con nuestra hija. –comento Annie llorando.

Su esposo la abrazo, confortándola.

-lo fuimos, pero era necesario. Hermione debe darse cuenta que no fue la mejor manera de protegernos. Nosotros somos sus padres, era nuestro derecho protegerla… -aseguro John. –con el tiempo volveremos a confiar en nuestra hija, pero ahora solo necesitamos tiempo para aceptar y asimilar todo lo que nos hizo.

Su esposa asintió.

-solo prométeme que no la mantendremos lejos de nosotros por mucho tiempo. Es nuestra hija.

-te lo prometo, cariño. –afirmo estrechando a su esposa entre sus brazos.

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Después de haber regresado de Australia, Hermione trato de ponerse en contacto con Draco pero no lo consiguió. Inquieta por no saber nada de su novio, Hermione se dirigió al ministerio de magia. Sabía que era un buen lugar para enterarse de cualquier cosa que estuviera sucediendo en el mundo mágico. Al poco tiempo apareció frente al Atrio del ministerio, pero no le tomo tiempo saber que había sucedido no solo con Draco, sino con la familia Malfoy. Agarrando rápidamente uno de los periódicos, Hermione leyó horrorizada al darse cuenta que Lucius había sido ejecutado el día anterior y que Draco había sido enviado a Azkaban después de su juicio.

-¿Qué… que significa todo esto? ¿Cómo sucedió todo esto? –susurro Hermione en shock.

De pronto ella se sintió débil y mareada.

-¿Hermione? –dijo una voz masculina detrás de ella.

Pero antes de que Hermione pudiera responder, se desmayó.

-mierda. –dijo Kingsley apenas logrando atraparla. -¡Hermione!

-es mejor que consiga un sanador. –propuso Laurenn, su asistente.

Kingsley asintió.

-consíguelo y llévalo a mi oficina. –ordeno.

El ministro se llevó a la castaña rápidamente a su oficina. Poco tiempo de haber llegado, Hermione recupero la consciencia, pero desorientada por no reconocer el lugar.

-qué bueno que hayas despertado, Hermione. Me preocupe al ver que te desmayabas en el atrio. Por poco te das un fuerte golpe contra el piso, sino te hubiera alcanzado. Dime, ¿Cómo te sientes? ¿Qué te paso? –le pregunto Kingsley preocupado.

Hermione parpadeo varias veces mientras se incorporaba.

-estoy bien, Kingsley. No te preocupes. –le aseguro Hermione forzando una sonrisa.

-he mandado a buscar un sanador, pronto podrá revisarte y explicar porque una joven como tú se ha desmayado. –le comento el ministro con una conciliadora sonrisa.

-no es necesario, Kingsley, ya me encuentro mejor. Además he tenido stress últimamente y no he estado comiendo bien.

Kingsley frunció las cejas.

-¿Qué ha sucedido? ¿Por qué te has sentido así? –pregunto el ministro preocupado. – ¿tienes algún problemas? Harry y Ron no me han dicho nada.

-ellos no saben que estoy de regreso y menos saben de mis problemas. –aseguro Hermione todavía un poco pálida. –Kingsley necesito tu ayuda.

-por supuesto, Hermione. Dime en que te puedo ayudar.

-primero quiero que me prometas que lo que hablemos aquí, no lo comentaras con nadie.

Kingsley frunció las cejas, desconcertado.

-está bien. Te lo prometo, Hermione. Ahora dime porque tanto secreto.

-yo… yo soy la novia de Draco… Draco Malfoy.

El ministro abrió los ojos sorprendido.

-estuve en Australia buscando a mis padres, por lo que no supe lo que estaba sucediendo aquí, hasta hoy. Hace poco regrese y hoy me he enterado de que Draco está en Azkaban y que su padre ha sido ejecutado. Eso no es lo que esperaba. No entiendo por lo han condenado. –continuo hablando Hermione aun en shock por la noticia.

-¿Cómo es que estas involucrada con el joven Malfoy? –pregunto Kingsley sorprendido.

-eso no importa. Necesito que me ayudes. –respondió Hermione desesperada.

-es importante si quieres mi ayuda, Hermione. –aseguro el ministro con seriedad.

Hermione cubrió su rostro con sus manos, preocupada.

-está bien te lo contare, Kingsley. Después de todo ya no tengo nada que perder. –comento con una voz rota.

Hermione le conto lo necesario al ministro. Kingsley le escuchó con atención hasta que le pregunto que necesitaba ella.

-¿quiero entender porque Draco quedo en Azkaban y porque su padre fue ejecutado? Estudie las leyes y las aprendí punto a punto todas las consecuencias que enfrentarían. No entiendo porque aun con las pruebas que Harry presento, le dictaron esas sentencia a Draco y a su padre.

Kingsley lo miro, desconcertado.

-Hermione, fue precisamente las pruebas que Harry presento que hizo que la familia Malfoy saliera culpable del juicio.

-¿Cómo? –pregunto Hermione sorprendida.

El ministro asintió.

-Harry testifico diciendo que Draco Malfoy apoyaba a Voldemort sin presión alguna. Aseguro que él iba a asesinar a Dumbledore si Snape no hubiera llegado antes y dijo que él se encargó de torturar a todos cuando fueron llevados a la Mansión. Tu amigo Ron y Dean Thomas apoyaron su testimonio. Además negó haber recibido ayuda de la señora Malfoy en el bosque.

-¿Qué? Eso no puede ser verdad. Harry no pudo haber mentido. –comento Hermione en shock. - ¿Por qué lo habrá hecho? no entiendo… No entiendo.

-¿estás diciendo que Harry mintió?-pregunto Kingsley dubitativo.

-sí, él mintió. Todos mintieron… -afirmo Hermione molesta. – ¿Qué hay del documento donde yo testificaba? Me asegure que el documento no podría hacerle ninguna alteración.

Kingsley lo miro preocupado.

-Hermione, Harry no presento tu testimonio. Solo dijo y aseguro ante todos que tú estabas tan traumada con todo; especialmente con los Malfoy que no te presentaste para testificar. –aseguro.

-eso… eso no es verdad. No puede ser. No puedo creer que Harry mintiera. Que todos mintieran. ¿Por qué? ¿Por qué mintieron? ¿Por qué no dijeron la verdad? –dijo Hermione sollozando.

El ministro trato de tranquilizarla hasta que ella se recompuso.

-necesito saber porque Harry mintió, porque lo hizo. –dijo Hermione molesta.

-si es verdad lo que me estás diciendo y Harry y lo demás mintieron. Ha sido algo grave que han hecho, pero debes saber que no hay mucho por hacer en estos momentos. –aseguro Kingsley con seriedad.

-¿Qué quieres decir? –pregunto Hermione pálida.

-si Harry y sus amigos no retiran lo que han dicho tomara tiempo para que se vuelva a realizar un nuevo juicio con los Malfoy. Ya que en estos momentos se están procediendo con otros juicio. Los burocráticos no lo permitirán y aunque yo sea el ministro en estos momentos no tengo el poder suficiente para realizar un nuevo juicio con los Malfoy a menos que tenga una verdadera razón y este sería que Harry y sus amigos retiren lo que han dicho. –afirmo el ministro con pesar.

-¿y mi testimonio no serviría para abrir un nuevo juicio pronto? –pregunto Hermione frustrada.

-podría decirte que sí, pero debo ser honesto contigo. Si no consigues el apoyo de Harry y tus amigos, lo más seguro es que te consideren enemiga del salvador del mundo mágico.

-es decir que saldría perdiendo de la peor manera.

Kingsley asintió con pesar.

-la comunidad mágica apoyara a Harry al cien por ciento. Lo sabes también como yo. Que lo más importante en la comunidad es el status. Y ahora mismo Harry cuenta con eso y por mucho.

-aunque me duela reconocerlo, lo sé. Pero no entiendo cómo y porque Harry mintió. Él me aseguro que no quería deberle la vida a Draco y menos a la señora Malfoy. ¿Porque mintió? No entiendo. –comento Hermione frustrada y molesta.

-tendrás que hablar con Harry y tus amigos, y saber la verdad. Me has dicho que ellos no saben nada de tu relación con el joven Malfoy, significa que no es la causa del porque mintió. Debes hablar con ellos y descubrir la verdad, Hermione.

-tiene razón, voy a ir hablar con ellos y tratar de arreglar esto pronto.

El ministro asintió.

-espero que Harry te dé una buena explicación de todo y pueda arreglar pronto todo esto. Ya se ha cobrado una vida por los falsos testimonios, además de perjudicar a dos personas más. Puede que Lucius Malfoy se merecía la prisión, pero no la muerte. A diferencia del joven Malfoy que es inocente de lo que se le acusa y está pagando una larga condena para su edad.

Hermione asintió con pesar.

-creo que fue la impresión de saber que Draco está en Azkaban pagado una condena de 20 años lo que hizo que me desmayara…

Kingsley iba a hablar, pero fue interrumpido cuando tocaron la puerta. Su asistente apareció anunciándole que tenía una reunión en 5 minutos y que el sanador estaba esperando a Hermione.

-no es necesario el sanador, Laurenn. Discúlpame con el sanador por la molestia. –aseguro el ministro. –y pronto estaré en la reunión. Ahora déjanos solos.

Su asistente asintió y salió de la oficina.

-voy a ir con Harry y averiguar lo que ha sucedido.

-está bien, me tienes al tanto. Si puedo hacer algo por ti, solo pídelo. –comento el ministro afable.

-hay una cosa que puede hacer por mí. Necesito que me consiga un pase para visitar a Draco en Azkaban. Sé que no soy un familiar de él, pero necesito verlo. Necesito hablar con Draco. –le pidió Hermione con voz ronca.

-está bien, te lo conseguiré para mañana, Hermione. –afirmo.

-gracias, muchas gracias.

-te conozco lo suficiente para saber que no me estas mintiendo con algo tan serio como lo que me has contado. Solo te pido que me mantengas al tanto de todo… -dijo con sinceridad. -me siento responsable de que haya enviado a un joven inocente a la prisión por tanto tiempo, así como de haber tomado decisiones muy seria sobre la vida de su familia. –aseguro con pesar y molestia.

-le prometo que se lo diré. Espero poder arreglar un poco las cosas. Aunque estoy segura que si Harry y mis amigos se arrepienten, Draco y su madre no dejaran las cosas como están.

-sí, lo sé. Pero ya veremos qué sucederá, primero debes saber que sucedió en realidad con el falso testimonio de Harry y tus amigos, y porque no presentaron tu testimonio escrito. –aconsejo el ministro con seriedad. –espero que tengan una excusa valida, aunque yo no lo entiendo.

-yo tampoco, pero pronto lo sabré. –afirmo Hermione despidiéndose del ministro.

Kingsley suspiro profundamente.

-espero que todo se resuelva pronto.

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La Madriguera

Hermione apareció frente a la casa de los Weasley. Al tocar, la puerta fue abierta por Ginny. Esta al verla, la miro con desdén. Hermione no le importo su expresión, ya que le importa era ver a Harry.

-buenas Ginny. ¿Dónde está Harry?

-esperándote. ¡Harry! –exclamo la pelirroja mirando hacia adentro. –es Hermione, ha llegado. –le anuncio.

Pronto el pelinegro junto a Ron salieron de la casa con expresiones seria.

-pensé que nunca tendrías el valor de haberte aparecido por aquí, traidora. –dijo Ron con odio.

-no sé de qué estás hablando, Ron. Y no entiendo porque me llamas traidora.

-¿no lo entiendes? ¿Quieres seguir haciéndote la tonta? ¿Piensas que no sabemos que te follas al maldito mortífago de Malfoy? –comento Ron furioso.

Hermione lo miro sorprendida.

-sabemos que te estabas acostando con Malfoy. No intentes negarlo, Hermione. –dijo Harry con frialdad.

-no lo negare. Pero no se trata de solo acostarme con él. Draco y yo tenemos una relación... –afirmaba Hermione con seriedad.

-dirás haber tenido una relación porque Malfoy estará pudriéndose por muchos años en prisión y cuando salga lo último que querrá es saber de ti. –afirmo Ron con una burlona sonrisa. –no hemos asegurado que sea así.

Hermione apretó sus manos en puño y miro a Harry con frialdad.

-¿Qué hiciste, Harry? ¿Por qué mentiste al jurado?

Harry lo fulmino con la mirada.

-lo hice por ti. Lo hice para protegerte de ese desgraciado. Malfoy solo te estaba utilizando para salirse con la suya. Pero tan pronto hubiera salido librado de sus actos, te habría lastimado.

-no sabes lo que dices. El único que me está lastimando eres tú con tus actos. –afirmo Hermione con lágrimas en los ojos. –Draco y yo…

-Malfoy solo te estaba utilizando para hacerte daño a ti, a mí y a nuestros amigos más cercanos. Burlándose de la justicia, pero yo no lo permití y nuestros amigos tampoco. Malfoy y su familia tiene lo que se merecen. Espero que con el tiempo lo comprendas. –comento Harry.

-lo único que comprendo es que arruinaste no solo la vida de Draco y su familia, sino la mía también. Draco era mi vida y te la estas llevando junto con la de él.

-no seas exagerada, Hermione. Pronto agradecerás que interviniéramos en esa vergonzosa relación. Y agradece que no se lo hemos dicho a nadie más que a nuestra familia y amigos de más confianza. –comento Ron con desprecio.

-no agradezco nada y nunca lo hare. Ustedes me han fallado. Especialmente tú, Harry. –dijo Hermione mirando con frialdad y odio a su amigo. –si te enteraste de mi relación con Draco, ¿Por qué no me confrontaste antes? ¿Por qué faltaste a tu palabra y a tu honor de decir mentiras frente a jurados contra los Malfoy? Y lo peor de todo que también lo hicieron "nuestros amigos".

-Harry lo hizo para protegerte, pero eres tan malagradecida que solo saltas a la defensa de esos miserables. –respondió Ginny a la defensiva.

-no me usen de excusa para haber decidió afectar a los Malfoy por el resto de su vida. Siempre supe desde que vi sus peleas de que nunca se llevaría bien y serian enemigos, pero jamás pensé que serían capaces de mentir frente a un jurado y negar las cosas como realmente sucedieron, sino que también se aseguraron de que los demás lo apoyaron en sus testimonios. Una cosa es pelea de jóvenes, otro muy diferente haber sido el causante de la muerte de una persona y la condena injusta de un joven que no tiene la culpa en la familia en que nació. –afirmo Hermione. –si de verdad hubieran querido lo mejor para mí, no se hubieran metido en mi relación con Draco. Esto no se los perdonare nunca.

-serás tú la que tendrás que pedirnos perdón, cuando entiendas que esto fue lo correcto para ti. Solo ruega que tendremos el corazón para perdonarte por tu traición al haberte involucrado con Malfoy. –aseguro Harry.

-eso no sucederá…

-yo te quería para mí. Pero ahora que sé que estuviste con Malfoy, no quiero las sobras de ese maldito mortífago. –afirmo Ron con odio.

-jamás te quise de esa manera, Ronald. Y aunque fuese el último hombre de la tierra, no estaría contigo. Eres un imbécil, patético. –aseguro Hermione con desprecio.

-te vas arrepentir… -exclamo Ron sacando su varita y apuntándola.

Una luz roja salió contra Hermione, pero ella lo repelió con otro hechizo. Rápidamente hizo una floritura e hizo que Ron saliera expulsado contra la pared frontal de la casa. Ginny salió ayudarlo cuando cayó al suelo.

-¿crees que vale la pena enfrentarte a nosotros por ese maldito? ¿Crees que vale la pena nuestros años de amistad por un rato con Malfoy? –exclamo Harry furioso.

Hermione ladeo una triste sonrisa.

-ese siempre ha sido tu defecto, Harry. Sacas conclusiones precipitadas cuando se trata de las personas más cercanas a ti. Si te hubieras tomado el tiempo, te hubieras acercado a mí y me hubieras confrontado como deberías haber hecho y yo te hubiera dicho todo lo que pasó con Draco. Pero no lo hiciste, solo decidiste lo que debías hacer según tu criterio. Lo peor de esto, es que han pagado vidas por esa decisión… -aseguro. –yo sabía que cuando te iba a decir la verdad, no te lo ibas a tomar bien…

-sí, y cuando iba hacer ese momento... ¡ha, si! cuando Malfoy estaría libre y echándote de su vida como si hubiera sido basura insignificante. –dijo Harry molesto.

-no sabes lo que dices. –aseguro Hermione con pesar.

-lo sé muy bien. ¿Y sabes? no me arrepiento de haber mentido para que Malfoy se pudriera en la prisión. Se lo merece. Un mortífago más fuera de la comunidad mágica. Y te advierto que si intentas sacarlo de prisión, yo me encargare de que eso no suceda y haré su vida más miserable. –advirtió Harry.

Hermione lo miro con profundo odio.

-escúchame bien, Harry Potter. Un día te arrepentirás de haberte interpuesto en mi camino. Y ese día sentirás lo que yo estoy sintiendo en este momento. –juro con desprecio Hermione antes de desaparecer.

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Al día siguiente, Hermione se encontró nuevamente con el ministro y le contó todo. Kingsley se sintió mal al darse cuenta que por sombras del pasado, Draco estaría en prisión por mucho tiempo sin merecerlo. Aunque trato darle palabra de aliento, no pudo consolar a la castaña. Hermione entendía que Kingsley aun siendo ministro no podría hacer mucho en su momento, aunque quisiera hacerlo. Además sabía que Harry era capaz de cumplir su palabra y hacer la vida de Draco más miserable si intentaba realizar una nueva audiencia pronto.

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Azkaban

Draco se sorprendió cuando el guardia le anuncio que la asistente del ministro lo estaba visitando. Al ser llevado al cuarto de visita y ser puesto en la silla con los grilletes puesto, Draco se sorprendió al ver a Hermione entrar junto a un guardia. Él no dijo nada hasta que estuvieron los dos solos.

-¿ahora eres la asistente del ministro? –pregunto Draco sin mostrar expresión alguna.

Hermione miro toda la habitación, antes de mirarlo completamente.

-eso fue la mejor excusa que encontró el ministro para conseguirme un pase para verte. –respondió con voz baja.

-¿y porque querías estar en un lugar tan sucio y querer verme? ¿A un condenado sin futuro? –siseo Draco con frialdad.

Hermione lo miro con tristeza. Draco lo fulmino con la mirada.

-no deberías haber venido, Granger. Solo estás perdiendo tu tiempo aquí. Potter se aseguró de que así fuera.

Hermione bajo la cabeza apenada.

-lo sé, ayer me entere de lo que hizo y porque. No sabes cuánto me arrepiento haber confiado en mis amigos y entregarle mi testimonio. Si hubiera estado aquí…

-no hubiera cambiado nada, Potter se hubiera asegurado de que tu no testificara o te habría hecho cambiar de opinión de cualquiera manera. –afirmo Draco con desprecio. –Potter se siente posesivo contigo. Piensa que deberías estar con su amigo y no conmigo…

-ayer le deje claro que no quiero saber más de ello. –aseguro Hermione con odio. –nunca podre perdonarles lo que te han hecho a ti y a tu familia.

Draco lo miro por un momento con mucha atención. Notando lo estresada y cansada que estaba. Además de que sus ojos reflejaban tristeza, decepción y odio.

-¿Cómo te fue con tus padres? ¿Lo encontraste?

Hermione asintió con rigidez.

-Ellos están bien. Un poco molesto conmigo por haber usado magia con ellos, pero están bien en todo lo demás. –aseguro.

-¿segura? –pregunto Draco con las cejas fruncida.

-sí, solo me tomo tiempo localizarlo. Pero todo lo demás salió bien. –afirmo. –es por eso que hasta ayer fue que vine al mundo mágico cuando la carta que te envié regreso intacta… ¿quería saber que te había sucedido?… ¿qué había pasado?... Solo que no me imagine lo que habías tenido que pasar después que me fui.

-después del juicio, Potter me hizo una visita. Me confeso que él y su amigo comadreja nos habían visto el día anterior. Según él mintió para protegerte de mi, pero a mi no me engaña. Solo quería que tú seas parte de la familia Weasley así como lo va hacer él y tener a las personas que él ama muy cerca, sin importar a quien pisa en el camino. –aseguro Draco con odio.

-eso explica porque cambiaron de opinión de una día para otro. Harry y Ronald te guardaban rencor, pero seguro que con lo que vio solo hizo empeorar las cosas. –se lamentó Hermione.

-sea como sea, Potter y sus amigos me perjudicaron a lo grande. El futuro que habíamos soñado se esfumo en el momento que me sentenciaron a 20 años en esta prisión, Granger. –afirmo Draco con desprecio.

-No me daré por vencida, Draco. Haré lo que este en mis manos y más para sacarte de aquí. –aseguro Hermione con determinación.

-no pierdas tu tiempo conmigo, Granger. Mejor vete y has tu vida como mejor te parezca. –le ordeno Draco. –yo no podré tener una, pero tú puedes tenerla…

-no puedo, me niego. ¿Cómo podré continuar mi vida, si tu estas aquí encerrado? Si me quitas esta esperanza de sacarte de aquí y tener una oportunidad de estar junto, ¿Cómo podré seguir viviendo? ¿Cómo quieres que lo haga, Draco? –dijo Hermione mirándolo con lágrimas en los ojos.

Draco suavizo su dura expresión.

-aunque nos duela, tendrás que olvidarte de mi, Hermione. Tendrás que dejarme atrás… reemplazar todos nuestros recuerdos vivido por otros donde yo no estaré más.

-¿Cómo puedes pedirme eso, Draco? ¿Cómo puedo enfrentar al mundo si te dejo atrás sin más? ¿Cómo si nuestro amor no hubiera valido nada?... No podré vivir sin ti.

-lo harás, porque yo te lo estoy pidiendo, Hermione. Quiero que vivas por los dos. No quiero que te estanques por mí, quiero que sigas luchando por los sueños que hemos tenido. Conviértete en la grandiosa mujer que sé que serás y aunque yo no pueda estar a tu lado, confía de que siempre estaré apoyándote. –aseguro Draco con un nudo en la garganta mirándola detenidamente. –te quiero. –susurro.

-y yo a ti te amo. –dijo Hermione dándole un cálido y amargo beso que Draco correspondió.

-se ha terminado la hora de visita. –exclamo un guardia desde afuera.

Los jóvenes se separaron mirándose con tristeza.

-no vuelvas, Hermione. Porque no te recibiré. No pierdas tu tiempo conmigo y sigue con tu vida. –le ordeno Draco mirándola sin emoción alguna.

La puerta se abrió. El guardia entro avisando que era hora de llevar a Draco a su celda.

-guardia no quiero más visita de la señorita. –le ordeno Draco.

El mago frunció las cejas.

-¿está seguro?

-Dra… -iba a refutar Hermione sorprendida.

-estoy seguro. No quiero volver a verla otra vez aquí. Sería una pérdida de tiempo. –respondió Draco ignorando a la castaña. El guardia asintió.

-como usted quiera señor Malfoy. –comento el guardia antes de levantar a Draco de su asiento.

-adiós, Granger. –dijo Draco despidiéndose definitivamente.

Hermione no le respondió, tratando de contener sus tribuladas emociones.

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Al llegar a su solitaria celda, Draco dejo que sus lágrimas fluyeran en silencio. Prometiéndose que solo por ese día lloraría por ese amor imposible y que algún día pagarían con lágrimas aquellos que se interpusieron en su camino con el amor de su vida.

Al salir de Azkaban, Hermione se dirigió a su pequeño apartamento donde se estaba alojando. Estando sola dejo que sus emociones y sentimientos fluyeran entre gritos y lágrimas de dolor por la injusticia y el egoísmo de las personas más cercanas que ella jamás hubiera pensado que le podría haber causado daño. Prometiéndose que ellos las pagarían muy caro por todo el sufrimiento que le estaba causando a Draco y a ella.