Scorpius abrió lentamente sus ojos, parpadeando un par de veces. Confundido al principio al ver al mago rubio durmiendo a su lado, recordó que su padre había llegado el día anterior y que no era un sueño que había imaginado, sino la realidad. Con cuidado de no despertar a su padre, Scorpius levanto su pequeña mano y le acaricio la cara.

-te prometí que estaría aquí cuando despertaras. –murmuro Draco abriendo sus ojos.

Scorpius se asustó un poco, pero sonrió al ver la mirada de los ojos grises de su padre viéndolo con una cálida sonrisa.

-lo cumpliste. Estas aquí, papá. No fue un sueño. –murmuro el pequeño castaño claro.

-No es un sueño, Scorp. Hoy es un nuevo día y no pienso desaparecer. –afirmo su padre.

Los ojos del pequeño Scorpius se cristalizaron. Pensando que algo había dicho algo malo, Draco se preocupó pero su hijo se lanzó sobre él y lo abrazo.

-te extrañe, papá. No quiero que te alejes nunca más. –sollozo.

Draco lo estrecho entre sus brazos y le dio un beso en la cabeza.

-no sabes cuánto anhelaba tenerte, hijo. Y ahora que te tengo no pienso perdérmelo por nada en el mundo. No pienso dejarte nunca más, te lo prometo Scorpius. –dijo con la voz ronca, pero con determinación.

Estando más calmado, Draco llevo a Scorpius que se lavara la cara antes de ir a desayunar junto a Hermione y Narcisa. Al encontrarse con ellas, Scorpius sonrió ampliamente muy feliz de tener a sus padres juntos como siempre había anhelado.

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Después de haber desayunado, Draco pasó durante la mañana con Scorpius recorriendo los alrededores mientras lo escuchaba atentamente cada cosa que sabía y que conocía mientras Hermione recibió al abogado encargado del caso de Draco.

-ha hecho un gran trabajo, Rousseau. Consiguió que Draco estuviera lo más pronto posible con nosotros. –lo felicito mientras lo invitaba a sentarse.

-gracias, pero no lo hubiera logrado con su ayuda y la de su amigo. –aseguro Adrien.

Hermione se encogió de hombro.

-solo le facilitamos un poco las cosas, pero su desempeño en la audiencia fue excelente sino Draco no hubiera sido liberado. –afirmo.

El abogado asintió, agradeciendo sus sinceras palabras.

-¿el ministro le comunico algún inconveniente que se podría dar más adelante? –le pregunto Hermione con las cejas fruncida.

-no, todo está cubierto. El personal del juzgado que estuvo presente en la audiencia estaba de acuerdo con la solicitud del nuevo juicio a puerta cerrada por respeto a la señora Malfoy y sin llamar la atención de la comunidad. Si alguien intentara desacreditar el nuevo juicio, no podrán; ya que personal estuvo compuesto por personas altamente respetadas y calificadas. Ni siquiera el mismo salvador de la comunidad mágica podría desacreditarla porque mucho son sus compañeros de trabajo. Eso sería movimiento suicida para su carrera. –aseguro Adrien.

Hermione asintió.

-por lo visto no tuvo problemas con los testigos que presento, mas mi testimonio escrito junto a las memorias. –no pregunto, sino afirmo Hermione con una satisfecha sonrisa.

-no, el juzgado acepto la disculpa del señor Thomas por haber mentido hace 5 años en su testimonio y tratar de corregir su error. Además el testimonio de la señorita Lovegood con el apoyo de su prueba fue lo suficiente para tomar en cuenta que se había tomado una mala decisión con respecto al juicio del señor Malfoy. –aseguro el abogado.

-es una pena no haber logrado la manera de hacer ver que el juicio de Lucius Malfoy también hubo fallas y que Potter mintió con respecto a la ayuda de Narcisa. –dijo Hermione con pesar.

-la única manera es que el señor Potter diga la verdad, pero es imposible. –comento Adrien.

Hermione asintió.

-sí, así es. Por lo menos si se pudo lograr ayudar a Draco. Ahora toca esperar a ver qué sucede cuando se publique que Draco está libre.

-¿quiere que me quede para afrontar la situación que se dé? –dijo el abogado solicito.

-por ahora no será necesario. Yo me encargare de aquí en adelante. –aseguro Hermione con una sonrisa. –usted puede regresar a Francia. Su familia seguro que estará muy feliz de saber que ya no tendrá que viajar tanto para acá.

Adrien sonrió.

-Ya le comunique a Theo que tú te encargaras desde la otra semana los asuntos legales de la empresa. Por el resto de esta semana tómalo como un descanso. –le comunico Hermione entregándole un sobre con dinero.

Adrien lo miro sorprendido.

-gracias, señori…

-olvídalo, Adrien. Hiciste un gran trabajo. –le interrumpió la castaña, sacando otro sobre más grande. –además hay un favor que necesitare que me hagas.

Adrien lo miro con una actitud profesional.

-por supuesto, ¿Qué quiere que haga?

-necesito que te lleves esto y lo guardes hasta que reciba nueva orden. Cuando te avise quiero que envíes este sobre a esta dirección. –respondió Hermione entregándole el sobre y un pequeño papel.

-está bien, esperare su indicación. –acepto el abogado sin objetar.

Hermione le sonrío.

-lo sé, por eso te confió esto.

Adrien sonrío. Despidiéndose de Hermione, el abogado se fue por la red Flu.

-veremos que harás con la sorpresa que te daré pronto, Harry. –comento Hermione con frialdad.

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Después de estar caminando con su padre, Scorpius lo llevo a su habitación y le mostro su colección de libros y sus juguetes mágicos y algunos no mágicos. Draco no se sorprendió que su hijo le gustara leer; ya que eso era algo que compartía con Hermione. A pesar de su corta edad, Draco se dio de cuenta que su hijo era muy inteligente y aprendía rápido.

A la hora del almuerzo, Narcisa apareció comunicándole que sus amigos más cercano los visitaría el sábado para celebrar la salida de Draco. El rubio lo miro confundido.

-¿De qué amigos estás hablando, madre?

Narcisa miro a Hermione sorprendida, la castaña sonrío.

-no hemos hablado todavía, pensaba hacerlo más tarde… Además Scorpius ha pasado una gran mañana con su padre.

-¡oh! Entiendo. –dijo Narcisa asintiendo con la cabeza. –seguro fue una mañana estupenda, querido. –le comento a su nieto con una sonrisa.

Scorpius ladeo una amplia sonrisa.

-si, a papá le gusto mi colección de libros y mi colección de estampillas de mis jugadores favoritos de Quidditch.

-por supuesto que les iba a encantar. –afirmo su abuela.

Narcisa miro a su hijo con una sonrisa.

-Tus amigos Blaise, Theo y las Greengrass vendrán a visitarte. Están muy contento de que estés por fin libre.

Draco sonrío.

-me encantara volver a verlos. –aseguro. Mirando a Hermione con preocupación. -¿no habrá ningún problema con ellos, verdad?

Hermione sonrío.

-no, son más que bienvenido.

Draco sonrío más tranquilo al saber que de alguna forma sus amigos habían aceptado a Hermione.

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Durante la tarde, Hermione y Draco caminaron cerca del lago que lo rodeaba mientras Narcisa se quedó encargada de su nieto. Encontrando un cómodo lugar para hablar, los dos se sentaron cerca de un floreciente árbol viejo.

-dime, ¿Qué ha pasado en todos estos años que estuve encerrado? ¿Cómo es que estas tan cómoda con mis amigos? –pregunto Draco todavía sorprendido que Hermione aceptara la visita de sus amigos.

-está bien, te lo diré. Después que me entere del embarazo, tu madre me ofreció ayudarme con todo lo que necesitaría mi hijo pero yo no estaba de acuerdo, no me sentía cómoda. Yo no quería depender de lo que Narcisa me quería dar solo porque llevaba a su nieto… yo quería valerme por mi misma y poder ser capaz de darle todo lo que necesitaría a nuestro hijo. –Hermione hizo una mueca. –tu madre es como tú, no le gusta recibir la contraria. Así que por unos días mientras pensaba que iba hacer, tu madre regreso…

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1 de agosto de 1998

Departamento de Hermione

Hermione observaba con alegría y asombro la imagen de la ecografía que le había realizado su médico, cuando el timbre sonó con insistencia. Mortificada por la forma en que tocaba su timbre, Hermione abrió la puerta con las cejas fruncida, pero se sorprendió al ver de nuevo a Narcisa tan pronto.

-¿me vas a dejar aquí o puedo pasar, Granger? –le pregunto la bruja con altanería.

Hermione bufo.

-no le cuesta nada saludar primero, señora Malfoy. Pase.

Narcisa rodo los ojos.

-no hay tiempo para trivialidades. –aseguro la bruja mientras entraba. – ¿quiero saber que has pensado hacer?

-no me han aceptado en ningún departamento del ministerio, así que me iré. El dinero que tengo no es suficiente para abrir un negocio propio y con la llegada de Scorpius ni pensarlo. –respondió sin rodeo.

-ya te dije que por mi nieto te daré lo que necesites. Cualquiera en tu lugar aprovecharía esta oportunidad y dejaría de ser en tan orgullosa.

Hermione quería gemir de frustración.

-además, me quieres alejar de mi nieto. Yo tengo derecho de conocerlo. Soy su abuela. –la acuso Narcisa con molestia.

Hermione la fulmino con la mirada.

-eso no es verdad. Estoy muy contenta que usted quiera ser parte de su vida y hacer valer su derecho como su abuela. Lo único que quiero es que deje de tratarme como si fuera una oportunista y que Scorpius es el medio para conseguir alguna gratificación. Cuando estuve con Draco, lo hice porque lo amaba, no porque miraba cuantos galeones tenía su familia. –rezongo la castaña.

Narcisa sorprendía por sus palabras, solo la miro mientras Hermione tomaba agua para tratar de relajarse con su visita indeseada.

-está bien, no fue correcto la manera como te estaba hablando. Pero me cuesta mucho entenderte. No sé qué esperar de ti y hasta qué punto eres sincera conmigo. –comento Narcisa sentando en el sofá.

Hermione apretó la boca, formando una línea recta en sus labios. Sabía que era lo más cercano a una disculpa de la bruja. La castaña se sentó frente a ella y la miro con las cejas fruncida.

-ya le dije que si me voy es porque no me escogieron para ninguno de los puesto en el ministerio. He pensado ir a Francia o New York para intentar conseguir un puesto. Además me preocupa que Harry se entere que estoy esperando un hijo de Draco… Ya tenía pensado darle la dirección cuando encontrara un sitio por su interés de saber de su futuro nieto. Además no pensaba irme para siempre, solo lo necesario hasta encontrar una forma de sacar a Draco de prisión. –afirmo Hermione.

Convocando con un accio, Hermione obtuvo la imagen de la ecografía y se lo entrego a Narcisa.

-mire, aquí está la primera foto de Scorpius. La doctora me dijo que todo está bien con él.

Narcisa miro con sorpresa la imagen; ya que no sabía que los muggles podían ver el bebe a los dos meses de embarazo.

-puede que no se vea con claridad, pero definitivamente ese punto marcado es Scorpius.

Narcisa estudio el pequeño punto y lo trazo con su dedo.

-se puede quedar con la imagen, yo tengo una copia. Además, cada vez que me hare la ecografía le daré una, señora Malfoy. –le aseguro Hermione con tono afable.

Narcisa asintió, pero mantuvo su mirada fija en la foto.

Incomoda por el silencio que se estableció entre las dos, Hermione estaba por levantarse pero Narcisa la vio con una mirada que la castaña no pudo descifrar.

-me has dejado claro que quieres valerte por ti misma y yo respeto tu decisión. Me has dejado claro que no me quieres alejar de mi nieto y voy a creer en tu palabra. Así que en vez de decidir irte y buscar algún mediocre puesto de trabajo en otro país, trabaja para mí. Ayúdame con el desastre que estoy enfrentando en los negocio de la familia… -le propuso con seriedad.

Hermione la miro sorprendida.

-Además debes saber que fueron tus viejos amigos los causantes de que no pudieras conseguir un puesto en el ministerio como querías. –le comunico Narcisa con desdén.

-¿Cómo sabe eso? –pregunto la castaña en shock.

-pedí que te investigaran. El informe decía que era la mejor estudiante en el colegio, por lo que no entendí es porque no conseguiste un puesto en el ministerio con tu excelente calificación. Le pedí el favor a un amigo de confianza para saber qué había sucedido contigo y me comunico que Potter y la familia Weasley te dieron malas referencias en los departamentos y como en este momento la palabra de Potter es oro. Pues le creyeron y no te escogieron para ninguno de los puestos. –afirmo.

Hermione apretó sus manos en puños, pero su cuerpo temblaba de la ira que sentía.

-seguramente tuvieron miedo de lo que podría conseguir una vez que hubiera estado en el departamento de seguridad. Ellos me conocen y saben que no me hubiera quedado de los brazos cruzados sin hacer nada para sacar a Draco de la prisión. –dijo con odio. –esos malditos… ya encontrare la manera y les hare pagar por todo lo que me están haciendo... –juraba Hermione ensimismada en sus pensamientos.

Narcisa miro a la castaña con interés. Pueda que no era la aliada que hubiera escogido para sacar a su hijo de la prisión y para vengarse de las personas que le hicieron daño a su familia, pero ella era una Slytherin y se adaptaba a cualquiera circunstancia que se presentaba.

-si aceptas trabajar conmigo, podrás vengarte como tú quieras, Granger. Y no será necesario que te vayas a otro lado. Te daré los medios que necesites para que te vengues. –le dijo la bruja llamando la atención de la castaña.

Hermione lo miro por un momento, pensando lo que le había dicho.

-si de verdad quieres hacer pagar a Potter y a sus amigos lo que les hicieron a ti y a mi hijo, entonces acepta mi oferta.

Hermione se levantó y empezó a dar vuelta, pensando. Narcisa se levantó, guardando la foto con cuidado en su cartera.

-te daré tiempo para pensar y me das tu respuesta… -comenzó a decir la bruja.

-no es necesario. Ya lo sé. –le interrumpió Hermione con decisión.

-está bien, ¿Cuál es?

-aceptare su oferta. Trabajare para usted y contare con su ayuda. Al fin de cuenta Scorpius algún día heredara los negocios que salvemos ahora y nos conviene hacer un frente unido por Draco.

Narcisa disimulo su sorpresa por la forma en que la castaña adapto la situación.

-es verdad, nos conviene estar unida por Draco y por mi nieto que viene en camino. –apoyo.

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Hermione miro a Draco con una cálida sonrisa.

-por ti y por Scorpius es que decidimos trabajar junta. Tu madre tenía razón, ella tenía los medios que podría llevar a cabo mis planes.

Draco frunció las cejas.

-¿Qué hiciste? ¿Qué planes has llevado contra Potter y sus amigos?

-todavía no lo he llevado a cabo, pero tengo todo preparado… -respondió con seguridad. –Sé que no podemos irnos de frente contra Harry o sus amigos. Pero si desacreditarlos no solo entre ellos, sino también frente a la comunidad.

Draco lo miro con interés.

-durante el tiempo que tuviste en la prisión, Harry y Ron ha construido una gran popularidad, pero pronto ese imperio caerá. –declaro Hermione con determinación. –por ahora no te lo diré porque es necesario que tú te mantengas al margen de todo. Tu madre está de acuerdo conmigo. Entre más ignorante seas en este momento es lo mejor, luego lo comprenderás. –le aseguro cuando vio que Draco le iba a preguntar.

Draco bufo.

-está bien, no preguntare. Solo espero que esto no se alargue.

Hermione ladeo una sonrisa.

-no sucederá, no te preocupes.

Draco asintió. Sonrío al recordar algo.

-le advertí a Potter cuando me visito que no te conocía y creo que pronto descubrirá que yo tuve razón. –declaro viendo a Hermione. –si no fuera por lo que nos hizo, le tuviera lastima.

-tanto Potter como sus amigos no lo tuvieron, no lo tendremos nosotros con ellos. –aseguro Hermione. Draco asintió.

-entonces, ¿dime que sucedió con mis amigos? –pregunto Draco con curiosidad.

Hermione lo miro con seriedad.

-Está bien, pero seguiré explicándote algunas cosas primeros para que puedas entender lo que te diga sobre la relación de tus amigos y yo.

-está bien. –dijo Draco con las cejas fruncida. Sabía que por la actitud seria de la castaña no le iba a gustar escuchar lo que le iba a decir.

-después de haber empezado a trabajar con tu madre y ponernos al tanto de los negocios, nos dimos dé cuenta con ayuda del contable de que durante los años que Voldemort salió a la luz pública los negocios de tu padre se vieron seriamente afectado. Los socios poco a poco dejaron de comprar y por ende no había grandes ganancia. Para cubrir las pérdidas y gastos, tu padre utilizaba dinero de la familia.

-¡mierda! mi padre hizo un gran desastre. –exclamo Draco molesto, apretando sus manos en puño. –seguro que mi madre se sintió avergonzada por mi padre.

Hermione asintió con pesar.

-aunque trato de controlar su reacción al darse cuenta, fue muy difícil para ella. Narcisa contaba que los negocios se podían salvar, pero no era la mejor opción. La reputación de la familia estaba por el suelo, así que la mejor opción era cerrar todo y empezar de nuevo y de manera anónima.

-¿mi madre estuvo de acuerdo? –pregunto Draco.

-no le quedaba otra opción. Era empezar de nuevo o dejar que la perdida se acrecentara y ella perdiera poco a poco lo que le dejo el ministerio. –aseguro la castaña.

-¿entonces que hicieron después de cerrar los negocios?

-abrir uno nuevo, pero no aquí y nada que relacionara con los antiguos negocio de tu padre. Sabíamos que si lo intentábamos, nos darían la espalda. Así que probamos por una empresa de Boticario y Perfumería mágica en Francia. Algo pequeño, pero con una buena ubicación.

-¿mi madre estuvo de acuerdo? –pregunto el rubio con una ceja arqueada.

Hermione sonrió.

-no, pero con un poco de argumento la convencí. Ella quería abrir a lo grande, pero yo no estaba de acuerdo. Le dije que siendo extranjera y no ser conocida en el país, primero debíamos hacernos notar de una manera sutil. Pero cuando tuviéramos segura de haber captado la atención, entonces que nos expandiéramos como ella quería.

Draco sonrió.

-seguro que para mi madre que no está acostumbrada hacer las cosa en pequeña escala fue un dolor de cabeza.

Hermione hizo una mueca.

-ni me lo recuerdes, fue un tormento los primeros meses. Tu madre estaba acostumbrada a malgastar sin tener que preocuparse por las pérdidas, pero la situación en la que se encontraba no podía darse el lujo de arriesgarse a lo grande. Pero Narcisa es inteligente y se dio de cuenta que era importante no cometer tantos errores en su primer negocio.

Draco asintió y miro a la castaña con curiosidad.

-¿de quién fue la idea de abrir un negocio de Boticario y perfumería?

-tu madre quería abrir de perfumería, yo pensé por una de pociones. Así que decidimos poner los dos en un solo negocio.

Draco sonrió.

-me imagino que te encargaste de realizar todas las pociones. –no pregunto, sino afirmo el rubio.

-más o menos. –respondió Hermione con sinceridad.

Draco lo miro interrogante.

-después de realizar una lista de los productos que podrían ser más vendidos, lo empecé hacer pero con el embarazo fue agotador más que todo en los últimos meses, así que contratamos a Theo.

-¿Theo? –dijo Draco sorprendido.

-así es…

-pero ¿Por qué? Theo no debería haber tenido necesidad de trabajar… el dinero de sus padres... -comentaba el rubio con incredulidad.

-Theo al igual que a tu familia le fue quitado la mitad de sus bienes. Lo que le dejaron era suficiente para salir adelante, pero la comunidad se ensaño contra él por los actos de su padre.

Draco frunció las cejas, confundido.

-no entiendo. ¿Qué le hicieron?

-intentaron juzgarlo, pero su abogado logro demostrar que él no hizo ninguna participación en la guerra... Su reputación igual estaba dañada. Cuando Narcisa se enteró de la situación, se comunicó con él. Ella sabía que Theo era importante para ti, así que quería ayudarlo como estuviera a su alcance.

Draco asintió con severidad.

-Theo es una gran persona, no se merecía que lo juzgaran. –declaro Draco molesto.

-lo sé. Theo no merecía ni siquiera que lo llevaran ante un juicio sin tener fundamento, pero aun así sucedió. –apoyo Hermione con pesar.

-¿entonces mi madre le ofreció trabajar para ella?

Hermione asintió con una sonrisa.

-lo hizo, pero primero le comunico sobre mí. Narcisa no quería que hubiera problema entre él y yo estando su nieto de por medio.

Draco sonrió.

-me lo puedo imaginar. Mi madre siempre pone a la familia de primero.

-así es y no fue la última vez. Por suerte Theo no tuvo ningún problema al enterarse de nuestra relación y acepto la oferta de trabajo. Cuando tuvimos grandes resultados, Theo se asoció con nosotras y ahora él es quien está al frente dirigiendo el negocio en Francia.

Draco lo miro sorprendido, pero sonrió.

-me alegro mucho de que pudieron salir adelante, tanto que Theo se interesó en el negocio y que mi madre tuviera la confianza de dejarlo a cargo.

-Theo es inteligente y astuto para los negocios. Con nuestro apoyo, abrió algunas sucursales en sitios estratégicos para expandir el crecimiento no solo en Francia, sino en Italia. Ha resultado muy bien. –aseguro Hermione con satisfacción.

Draco le tomo la mano a Hermione y la estrecho.

-estoy muy contento de que hayan podido salir adelante a pesar de toda la circunstancia y que hayan podido ayudar a Theo.

Hermione ladeo una calidad sonrisa.

-sé que tu hubieras hecho lo mismo si hubieras podido estar aquí y hubieras ayudado a Theo sin pensarlo dos veces. No pudiste hacerlo, pero tu madre lo hizo en tu nombre. –comento con sinceridad.

Draco asintió, pero su expresión se volvió sobria.

-Potter y sus amigos me arrebataron muchas cosas. No pude estar contigo durante el embarazo, ni cuando Scorpius nació o estos años que han pasado y él ha estado creciendo sin mi presencia. No pude estar para contigo, con mi familia y mis amigos cuando me necesitaron. –dijo Draco con un gran resentimiento. –quiero hacerles pagar por todo lo que nos hicieron. Quiero que sufran por todo. –aseguro.

Hermione asintió, apretándole la mano.

-lo sé y yo también lo quiero, pero debemos ser cuidadoso en la forma que lo haremos. –aconsejo. – Por eso te dije que me lo dejes en mis manos, sino te gusta puedes hacerlo a tu manera. Pero solo te pido que pienses con la cabeza fría como siempre lo has hecho y no actúes sin pensar.

Draco respiro profundamente, tratando de calmarse.

-al igual que tú, quiero venganza Draco. Sé que no es correcto desearlo y menos hacerlo y aunque sé que Harry y sus cómplices no podrán pagar de la misma manera todo este año que nos han quitado, me encargaré de hacerles ver a todos que ellos no son perfecto y que tienen cola que le pise. –aseguro Hermione con frialdad.

Draco lo miro con las cejas fruncida, intrigado por sus palabras. Pero complacido de que Hermione sentía el mismo resentimiento contra sus enemigos.