Oficina del Ministro de Gran Bretaña

Kingsley se encontraba revisando el último informe del jefe de seguridad cuando su secretaria le aviso sobre la presencia de Harry. Frunciendo las cejas, Kingsley autorizo para que entrara el mago. Sin poca demora, Harry entro muy serio. Dando un saludo cortes, el ministro lo invito a sentarse.

-señor Potter, ¿ha sucedido algo para que venga hablar conmigo en vez de hacerlo con su jefe del departamento?

-así es ministro. Pero no tiene que ver sobre mi trabajo, sino más bien sobre la libertad de Draco Malfoy.

Kingsley lo miro con atención.

-¿así? ¿Qué sucede con eso?

Harry frunció las cejas.

-¿puedo saber porque lo han dejado libre antes de cumplir su condena como debía hacerlo?

-sencillamente porque fue lo correcto antes las pruebas y testimonios que fueron presentados en su nueva audiencia que su abogado solicito.

-¿testimonio? –pregunto desconcertado.

-así es. La señorita Lovegood y el señor Thomas declararon a favor del señor Malfoy. Afirmaron que fueron testigo que el señor Malfoy fue obligado a lastimarlos a ellos y que escucharon las amenazas en que se encontraba constantemente la madre del señor Malfoy, si él no le obedecía. –respondió el ministro omitiendo decir sobre la declaración escrita y las memorias de Hermione.

Harry se sorprendió al darse cuenta que Dean por alguna razón decidió hablar y decir la verdad. Y por otra parte que Luna haya decidido regresar de su viaje solo para dar su testimonio en favor de Malfoy.

-¿Cómo están seguro que los testimonios no fue dicho bajo coacción por parte de la madre de Malfoy? –pregunto Harry.

Kingsley frunció las cejas.

-no lo fue, nos aseguramos de eso. Con el apoyo de Wizengamot y de acuerdo con los testigos se le aplico usar Veritaserum antes de hablar. Los dos fueron un libro abierto en la audiencia. –aseguro.

Harry asintió.

-puedo saber porque mantuvieron la audiencia en confidencialidad… ¿Por qué no entiendo tanto cuidado con la audiencia de Malfoy?

-ah, eso fue solicitud del abogado de la familia Malfoy. Temía que alguien intentara interferir con los testigos que quería presentar. Especialmente con algunos enemigos que tiene la familia Malfoy…

Harry se removió incomodo en el sillón.

-como lo que le sucedió a la señora Malfoy en la mansión… -continúo hablando el ministro indiferente de la incomodidad del mago. –el abogado quería asegurarse que la audiencia del señor Malfoy se llevara a cabo de manera justa… todo lo que íbamos a presenciar la nueva audiencia estuvimos de acuerdo con su petición.

-entiendo…

-¿Por qué tan preocupado por esto, señor Potter? –pregunto Kingsley con interés.

Harry se removió incomodo, pero miro al ministro con seriedad.

-solo estaba intrigado de saber cómo Malfoy se salió con la suya, por cómo se dio su nueva audiencia…

Kingsley frunció las cejas.

-no diría que Malfoy se salió con la suya… más bien fue lo correcto en dejarlo libre de todo cargo; ya que él fue una víctima más de Voldemort…

Harry no le agrado darse cuenta que el ministro apoyaba la libertad de Malfoy, por lo que decidió callar su opinión sobre el tema.

-un inocente en prisión no es algo bueno para la conciencia, ¿no lo crees así, señor Potter? Después de todo, los malvados son lo que tienen la capacidad de hacer el mal sin remordimiento alguno de sus actos.

Harry asintió, levantándose del sillón incómodo.

-tiene razón, ministro... Creo que dejare de entretenerlo con mis preocupaciones que no tenían fundamentos y mejor me retiro a mis obligaciones.

Kingsley sonrió, levantándose.

-no te preocupes. Seguramente así como tú, hay muchos que se pregunta qué sucedió para que Malfoy lograra su libertad. –dijo tranquilamente.

Harry asintió, despidiéndose. El mago se fue.

Kingsley volvió a sentarse, suspirando profundamente.

-no sé lo que tiene pensado Hermione, pero seguro que no será nada bueno para ti, Harry. Y menos para tu amigo. –declaro.

0o0o0o00o0o00o0o0o0

Residencia campestre de los Malfoy

Mientras Hermione y Scorpius se fueron a la casa de los Granger, Draco y Narcisa aprovecharon el espacio que le estaban dando para conversar sin interrupciones.

-Hermione me comento sobre el negocio que abrieron y lo bien que les va.

Narcisa sonrió.

-fue difícil al principio para mi tener ese tipo de responsabilidad. Especialmente tratar de administrar los negocios… Sin Hermione no creo que hubiera logrado salir adelante. –comento con sinceridad.

Draco asintió con una sonrisa.

-se lo grandiosa que es Hermione, mamá. Pero te admiro por todo lo que hiciste para salir adelante. Por ti y más que todo por tu familia. Hermione me dijo que tú diste el primer paso hacer un frente unido para luchar por mi libertad y por sacar adelante un nuevo negocio… Estoy muy orgulloso de ser tu hijo, mamá. Te mantuviste firme a pesar de todas las adversidades que tuviste que enfrentar. –dijo Draco apretándole la mano.

Narcisa ladeo una alegre sonrisa, mirando a su hijo con calidez.

-eres la fuerza que me sostiene, querido. Mi mayo tesoro…

-lo sé…

-sin importar lo que tenga que hacer, siempre buscaría la forma de protegerte, Draco. Si tengo que dar mi vida para que eso suceda, no lo pensaría dos veces y lo haría…

-lo sé, mamá. Pero ya estoy aquí, contigo y con nuestra familia. De ahora en adelante es mi deber velar por ustedes y que tu disfrutes de tu familia sin preocupaciones. –aseguro Draco con solemnidad. –déjame en mis manos encargarme de mi familia y de la responsabilidades que con lleva.

Narcisa lo miro por un momento hasta que sonrió con orgullo.

-ahora eres la cabeza de esta familia, Draco. Es tu deber y derecho.

-gracias, madre por confiar en mi.

-yo te crie, Draco. Se de lo que eres capaz. Sé que podrás con la responsabilidad. –comento Narcisa sin duda.

Draco ladeo una pequeña sonrisa, pero miro a su madre con seriedad.

-dime, ¿has pensado en volver a la mansión?

Narcisa asintió.

-me gustaría, es nuestro hogar.

Draco asintió.

-a mí también. Pero quiero hablarlo con Hermione. Quiero que Scorpius disfrute todo lo que le corresponde por derecho. Por ser un Malfoy y que Hermione tome su lugar a mi lado como una Malfoy.

-solo le falta tener el apellido. Porque lo que se necesita para ser una Malfoy ya lo tiene. –aseguro Narcisa con una sonrisa.

Draco sonrió.

-tengo pensado el sábado darle el anillo de compromiso. Solo debo ir a la mansión a buscar el anillo que le compre hace años.

Narcisa ladeo una cálida.

-por lo visto estabas muy seguro de tu relación con Hermione…

Draco asintió y miro a su madre con seriedad y solemnidad.

-sé que Hermione te conto sobre nuestra relación. Pero quiero que lo escuches de mi.

-está bien…

-yo me acerque a Hermione porque quería vengarme de ella. Quería preparar un plan para burlarme de ella frente a todos en el colegio. Especialmente frente a sus amigos. Pero no pensé que al haber decidido eso, estaba marcando mi propio camino. Muy lejos de lo que conocía hasta ese momento… Cuando conocí a Hermione, me conocí a mí mismo.

Draco ladeo una sonrisa con sorna.

-parece ridículo, pero así es como me sentí. Cada vez que hablábamos, que discutíamos, que nos reíamos. Me sentía libre. No tenía que disimular mi desagrado. No tenía que impresionarla con mi apellido. –soltando un bufido. –más la impresionada diciéndole alguna historia o algo que ella desconocía que con mi dinero. Podía hablar de cualquier tema y ella me escuchaba con atención. Podía ser sinceros con mis dudas y mis ideas, y Hermione lo respetaba. Me apoyaba aun cuando desconocía algún problema que enfrentaba…

-ella te complementa. –comento su madre con seguridad.

Draco asintió.

-sí, aunque fue hasta el baile de navidad de cuarto año que me di cuenta de eso. –dijo con un tono molesto.

Narcisa sonrió.

-Hermione me dijo que le confesaste tus verdaderas intenciones.

Draco sonrió al recordar ese día.

0o0o0o00o0o00o0o0o0

1994. Baile de Navidad.

Después de haber estado viendo bailar a Hermione toda la noche con Viktor Krum, Draco estaba molesto. No le agradaba ver a la castaña feliz con el famoso jugador búlgaro. Logrando despegarse de Pansy, Draco siguió a la joven pareja hasta que vio despedirse con un beso en la mejilla a Hermione con Viktor cerca del pasillo hacia la torre de Gryffindor. Apretando sus manos en puños, siguió con cuidado a Hermione hasta que logró interceptarla sin llamar la atención de nadie hacia un aula vacía.

-¿Qué haces? –pregunto Hermione sorprendida de haber sido arrastrada por el rubio.

-quería hablar contigo; ya que no hemos tenido la oportunidad de hacerlo desde que Krum invadió la biblioteca y te seguía por todo lados.

Hermione frunció las cejas.

-no me digas que vas a acusarme de que estoy confraternizando con el enemigo como lo hizo Ron. –dijo, soltando un bufido de molestia.

-¿Weasley?

-sí, me acuso de que era una traidora por haber aceptado ser la pareja de baile de Viktor…

Draco la miro con atención. Notando que la castaña estaba a la defensiva, así que decidió relajarse y conversar tranquilamente. Él entendía porque el pelirrojo había acusado a Hermione de esa forma, pero él no cometería el mismo error del pelirrojo.

-la comadreja es un exagerado. No creo que debas perder tu buen humor por las tonterías que dice. –aconsejo.

Hermione asintió con una sonrisa.

-tienes razón. La noche fue fantástica para disgustarme por las tonterías de Ron.

-¿por lo visto te fue muy bien con el jugador estrella? –pregunto Draco de forma casual.

-sí, fue muy agradable. La verdad me ha caído muy bien. –respondió Hermione con una sonrisa. –ya somos amigos…

Draco asintió con seriedad.

-la verdad sorprendiste a todos cuando apareciste como la pareja de baile de Krum. Especialmente yo. Nunca me imaginé que ibas a aparecer con él. Pensé más bien que serias la pareja de baile de Potter o la comadreja.

-por supuesto que no. Harry estaba interesado en invitar a otra persona y Ron me lo pidió pero como su último recurso. Pero yo había aceptado la invitación de Viktor antes de eso….

Draco sonrió.

-Weasley es un imbécil. Si yo hubiera podido pedirte ser mi pareja de baile, te lo hubiera pedido desde el primer día que lo anunciaron. –comento con sinceridad. –no como último recurso.

Hermione inclino la cabeza, avergonzada. Pero miro a Draco con pesar.

-es una lástima que no podíamos ser pareja de baile. Si me lo hubieras pedido, no te hubiera rechazado.

Draco lo miro sorprendido, pero sonrió.

-aunque no pudo ser, podemos bailar una pieza. Todavía no se ha terminado la noche. –dijo haciendo una pequeña reverencia y ofreciendo su mano.

Hermione sonrió, pero acepto su mano.

-sabes que seremos dos locos bailando sin música.

Draco se encogió de hombro, restándole importancia.

-pues seguiremos el sonido del silencio, así como ha sido nuestra amistad durante este tiempo que nos hemos estado conociendo.

Hermione sonrió, siguiendo los pasos y movimiento que Draco realizaba hasta que se detuvieron.

-gracias por haberme concedido esta pieza, mi lady. –comento Draco haciendo una pequeña inclinación con la cabeza mirando a Hermione con una sonrisa.

-Draco, no te burles de mi. –dijo avergonzada.

Draco lo miro con seriedad.

-no lo hago, Hermione… -aseguro. –aunque debo confesarte que al principio lo quería hacer. –comento avergonzado.

Hermione frunció las cejas.

-¿Qué dices?

Draco suspiro profundamente.

-cuando te pedí que me permitieras conocerte, lo hacía para vengarme de ti. Pretendía burlarme de ti frente a todos en el colegio… yo quería hacerte ver estúpida ante todos. Quería demostrar que a pesar de ser inteligente, habías caído en una trampa que yo había preparado para ti… -dijo sinceramente.

-¿porque me lo estás diciendo ahora?

-porque cambie de opinión.

Hermione lo miro desconcertada.

-¿Por qué?

Draco lo miro incómodo.

-bueno… realmente conociéndote y como me tratas… yo… no quiero hacerte daño.

Hermione lo miro con atención, estudiándolo.

-en realidad me caes bien a pesar de las diferencia que nos separan, Hermione. Nunca pensé que tú podrías ser la mejor amiga que nunca había pensado tener.

Hermione lo miro con sorpresa.

-probablemente te molesto con esto, pero quería ser sincero y no quería seguir ocultando lo que pretendía hacerte… yo entenderé sino me quieres volver hablar. –dijo Draco mirando expectante a la castaña.

Hermione se acercó a él sin mostrar expresión alguna. Draco se tensó, pensado que ella lo iba a golpear como lo había hecho en tercer año.

-gracias por ser sincero conmigo, Draco. –dijo colocando su mano sobre su hombro.

Draco lo miro con las cejas fruncidas.

-¿no piensas reclamarme? –pregunto sorprendido.

Hermione negó con la cabeza, ladeando una pequeña sonrisa.

-yo siempre sospeche que te habías acercado a mí por alguna mala intención, pero pretendí seguir tu juego para saber que realmente querías hacer y hacerte caer en tu propia trampa. –confeso, avergonzada.

Draco lo miro con la boca abierta.

-vamos. ¿Si hubiera sido lo contrario? ¿No hubieras sospechado de mí todo el tiempo? También lo hubieras hecho, Draco.

Draco bufo, pero asintió.

-pero hasta hace poco deje de hacerlo. –dijo sinceramente.

-¿Por qué? –pregunto el rubio sorprendido.

Hermione lo miro sonrojada.

-al igual que tú, no pensé encontrar un mejor amigo…

-no tienes que mentir para hacerme sentir mejor… -dijo Draco con un bufido.

Hermione frunció las cejas, molesta.

-no lo hago, solo digo la verdad.

-tienes a Potter y a la comadreja… -refuto.

-no es lo mismo.

Draco la miro dubitativo.

-Harry es como un hermano para mí y Ron… bueno él es solo un amigo. No podría decir que nuestra relación es estrecha; ya que siempre hace algún comentario desagradable a pesar de que me conoce y me incomoda. –aseguro. –en cambio contigo. Es totalmente diferente. A pesar del corto tiempo que nos hemos estado tratando y conociendo. Contigo me siento muy a gusto y disfruto los tiempos que compartimos. –dijo sonrojada.

Draco lo miro sorprendido, pero ladeo una pequeña sonrisa.

-entonces, ¿me perdonas por lo que pretendía hacerte y seguir siendo amigos?

-no…

Draco trato de controlar la desilusión que sintió en su expresión.

-mejor empecemos de nuevo, ya que hemos sido sinceros esta vez… Que este sea el inicio de una verdadera amistad. –dijo Hermione ofreciéndole la mano.

Draco sonrió, estrechándole la mano.

-no te arrepentirás, Hermione.

Ella asintió con una sonrisa.

-estoy confiando en ti, Draco.

-y yo en ti, Hermione.

0o0o0o00o0o00o0o0o0

-después de confesarle mi intención y que Hermione me perdonara. Las cosas marcharon mejor aún. Aun cuando la situación se volvió difícil por la aparición de Voldemort, éramos cómplices. Solo con Hermione pude ser sincero en mis pensamientos y sentimientos… -aseguraba Draco.

-¿Por qué no me dijiste nada sobre las dudas que tenías? ¿No confiabas en mí? –pregunto Narcisa desconcertada y triste.

-no fue eso. Temía más bien que mi padre, mi tía Bellatrix o Voldemort se diera de cuenta por ti. Temía que se dieran de cuenta que les ocultabas algo a ellos y te torturaran. Así que preferí mantenerte al margen hasta que estuviéramos seguro de no correr peligro al confesarte sobre Hermione. –respondió con sinceridad.

Narcisa asintió.

-entiendo. Lo hiciste para protegerme y no porque no confiaras en mi…

Draco le sonrió con cariño.

-así es, mamá. Siempre me has apoyado y has visto por mi sin importar nada. Eres la primera persona que he confiado con mi vida, pero la situación en la que nos encontramos… no quería que sufrieras por mis actos.

Narcisa le sonrió, apretándole la mano con cariño.

-gracias, hijo. No sabes cuánto significa para mi… desde que supe sobre tu relación con Hermione, me pregunte muchas veces que había hecho para no tener tu confianza… -dijo con un nudo en la garganta.

Draco la abrazo.

-no, mamá. No habías hecho nada mal. Yo solo quería protegerte y encontrar el momento seguro para explicarte todo.

Narcisa asintió, separándose de su hijo para mirarlo.

-ahora lo entiendo. Y aunque fue duro para mi enterarme por otro medio, fue correcto el haberme mantenido ignorante… mi hermana y tu padre se hubiera dado de cuenta. Ellos me conocían muy bien y sé que las cosas no hubieran terminado bien para Hermione si se hubieran enterado de tu relación con ella…

-sí, lo sé. Precisamente por eso, preferí callar hasta que pasara lo que tenía que pasar. Tenía planeado decirte todo una vez que terminara el juicio, pero como viste. Las cosas solo empeoro…

-lo sé, Hermione me lo dijo. Me comento sobre los planes que tenían…

Draco asintió.

-sin importar como tú y papa iban a reaccionar, yo quería irme con Hermione y mostrarle el mundo. Quería alejarme de todo y disfrutar mi vida con ella por un tiempo antes de volver a casa y seguir con nuestros planes…

-¿y ahora? –pregunto Narcisa con interés.

Draco se quedó pensativo por un momento hasta que miro a su madre con seriedad y determinación.

-me gustaría hacerlo, pero ahora mismo no. En estos momentos quiero tomar control de los negocios y acrecentar nuestra capital. Quiero demostrar que los Malfoy no hemos sido vencido y que siempre saldremos adelante con la frente en alto. Sé que para eso debo ponerme anuente sobre todo lo que han hecho y que tomara tiempo para acostumbrarme. Pero quiero ganarme mi lugar en el negocio familiar. Quiero aportar ideas nuevas en los negocios que Hermione y tú han creado. Además de demostrarle a todos nuestros enemigos que no me derrotaron y que soy más fuerte que antes.

Narcisa sonrió con orgullo.

-sé que lo harás, hijo. Sé que lo lograras…

-lo haré con tu apoyo y el apoyo de mi familia. –aseguro.

-así va hacer.

0o0o0o00o0o00o0o0o0

Casa de los Potter's

Harry y Ginny dormían tranquilamente cuando fueron despertados por los gritos de la señora Weasley. Sobresaltados, la pareja se levantaron y se fueron a ver qué había sucedido. En la sala encontraron a Molly y Arthur, los dos se veían furiosos.

-¿Qué sucede, mamá? ¿Por qué gritas? –pregunto Ginny desconcertada.

-¿Qué sucede? Esto sucede. –respondió entregándole el periódico a su hija. –estoy tan decepcionada de ti, Harry. ¿Cómo fuiste capaz…? ¿Cómo Ron lo permitió?

Harry lo miro confundido, pero miro a su esposa tratando de entender lo que estaba pasando. Pero se desconcertó al ver que ella palidecía.

-¿Cómo pudiste, Harry? ¿Cómo pudiste engañarme? –grito Ginny lanzándole el periódico.

Harry palideció al ver no solo el título, sino la fotografía que lo acompañaba. En ella se veía a él junto a Ron acompañados de un par de mujeres en un club nocturno de New York acariciándose y besándose.

-yo preocupada de que estabas en alguna misión peligrosa y tú solo estabas engañándome… lo peor es que Ron este también en esto. Son unos malditos mentiros, embusteros. –grito la pelirroja, llorando dolida. -¿Cómo pudiste hacerme esto? ¿Cómo pudiste hacerle esto a nuestra familia?

-Ginny, yo… -decía, Harry pero fue interrumpido al recibir un fuerte golpe en la cara por Arthur.

-no te vuelvas a dirigir a mi hija, Harry. No permitiré que sigas jugando más con ella. –declaro furioso. –vamos, Ginny. Busca a James y vente con nosotros. No mereces que nadie te pisotee.

Harry se levantó con dificultad sosteniendo su nariz que sangraba.

-Ginny, perdón… déjame explicártelo.

-no tienes nada que explicarme… no sé cómo fuiste capaz de hacerme esto, Harry… ¿Cómo le voy a explicar a James la razón por la que nos vamos?... ¿Cómo le voy a explicar a nuestro hijo cuando se entere de esto? –exclamo Ginny decepcionada, pero iracunda.

Harry lo miro con tristeza.

-lo siento mucho, Ginny. Yo...

-¿Qué? ¿Qué me vas a decir? ¿Por qué me engañaste? ¿Por qué? –pregunto llorando. – ¿Por qué me has hecho esto?

-Ginny, yo…

Ginny lo miro llorando, pero ladeando una sonrisa.

-¿sabes qué? ¿Quieres saber algo? Yo también te engañe…

Harry y sus padres miraron a la pelirroja en shock.

-Ginny, ¡Que tonterías dices! –dijo Molly escandalizada.

-no es ninguna tontería, mamá. –respondió su hija mirando furiosa a Harry. –te engañe… si, lo hice… lo hice antes de casarnos y hace tres años atrás cuando estaba en unas de tus "misiones" –aseguro, llorando. –me sentía muy mal cuando me deje llevar por un momento de aventura… recapacite pensando en nosotros. Pensando en nuestro hijo y lo termine. Pero ahora que han salido tus verdaderos colores, no me arrepiento haberme dejado llevar por alguien que si valoro mi compañía… que si me prestó atención…

Harry se fue contra ella, sujetándola por los hombros.

-¿con quién me engañaste? Dímelo.

Ginny sonrió histéricamente.

-te duele, ¿verdad? Ahora sabes cómo me siento yo.

-suéltala, Harry. Suelta a mi hija.

-no te metas, Arthur. Esto es entre su hija y yo…

-es nuestra hija… no permitiré que le hagas daño. -declaro Molly molesta.

Harry ladeo una sonrisa.

-su hija sabe defenderse muy bien sin su ayuda, Molly.

Arthur y Molly intentaron intervenir, pero Harry lo apunto con la varita y les ordeno que salieran de la casa.

-no se preocupen, no matare a su hija si eso es lo que temen. No soy estúpido. Pero Ginny y yo tenemos mucho de que hablar. Así que lárguense. Ya tendrán noticia de nosotros. –ordeno Harry.

-no se preocupen, pronto estaré con ustedes. –aseguro Ginny.

Sus padres a regañadientes aceptaron y amenazaron a Harry que no intentara nada estúpido o ellos se los harían pagar. Harry lo ignoro.

-ahora tu y yo vamos a hablar, Ginny. Espero que esta vez seas honesta conmigo y me digas con quien me estuviste engañando. –siseo Harry acercándose amenazadoramente a su esposa.

-¿Qué? El gran Harry Potter ahora se siente ofendido de que fui capaz de ponerle los cuernos... –decía Ginny con burla cuando fue interrumpida, al sentirse asfixiada por la magia provocada por Harry.

-no juegues conmigo, Ginny. Porque la verdad es que no me conoces lo suficiente para saber lo que soy capaz de hacer. –aseguro Harry mirándola con frialdad.

Ginny tosió varias veces al sentirse liberada y miro a Harry con desafío.

-no te tengo miedo, Harry. Tú tampoco sabes de lo que soy capaz de hacer.

Harry ladeo una fría sonrisa.

-no se me ocurriría cometer la misma estupidez dos veces. Ya me doy cuenta lo perra que puedes ser.

-eres un imbécil… -exclamo Ginny intentando atacarlo, pero Harry la detuvo sin dificultad.

-no te olvides que te casaste con un Auror, Ginny. –dijo empujando, cayendo ella sobre el sillón. –ahora. Responde. ¿Con quién fuiste capaz de engañarme? –pregunto colocándose sobre ella.

Ginny lo miro asustada.

-no me dirás, muy bien. –dijo apuntándola con su varita.

Sin esperar lo que haría su esposo, Ginny se sobresaltó al sentir que Harry invadía sus recuerdos. Sin poder evitarlo, la pelirroja sintió terror al darse cuenta que Harry había descubierto todo sin que ella pudiera hacer nada.

-Dean Thomas. –murmuro Harry con desdén. –fuiste capaz de engañarme con él.

Ginny lo empujo, pero no lo logro mover.

-dime, Ginny. Porque no terminaste lo nuestro y te fuiste con él. ¿Por qué te casaste conmigo, si lo querías a él? –pregunto Harry molesto y decepcionado, alejándose de ella.

Ginny se incorporó, avergonzada.

-yo no quería decepcionar a mi familia cancelando la boda… no quería hacerte daño e intente quererte como lo merecías.

Harry ladeo una sonrisa amarga.

-hubiera preferido mil veces que hubiera sido honesta conmigo y haber cancelado la boda que vivir esta mentira de nosotros. Yo si te amaba, Ginny. Pero jamás te hubiera obligado a estar conmigo sino me correspondía de la misma manera…

-si de verdad me amaras, no me hubieras engañado… -reclamo Ginny furiosa.

-no tienes ningún derecho a reclamarme… ¿Crees que fue fácil para mi engañarte? ¿Lo crees de verdad?... pues no fue así… lo hice cuando sentí tu frialdad… cuando me mantenías alejada de ti… y ahora me doy cuenta que eras porque tenías a tu amante. –comento con amargura. –si no hubiera salido mi error, tu hubieras permanecido callada ante tu error. ¿No es así? Jamás me lo hubieras dicho. –aseguro mirando con furia a su esposa.

-ya sabes la verdad, ¿para qué te voy a responder? –comento Ginny levantándose.

-¿a donde crees que vas, Ginny? No hemos terminado de hablar. –dijo Harry viendo que se dirigía hacia la escalera.

-iré por mis cosas y la de nuestro hijo. Está claro que esta farsa de matrimonio se ha terminado…

-no, no es así. –afirmo Harry sorprendiendo a la pelirroja. –Ahora es cuando empiece esta farsa…

-¿Qué dices?

-como lo escuchaste, Ginny. Para ti era una farsa nuestro matrimonio, entonces así va hacer por el bien de nuestro hijo y por el que viene. -dijo arrastrándola nuevamente al sillón.

-no pretenderás que sigamos juntos y con todo el mundo sabiendo lo que me hiciste. No seré tu burla… -aseguro Ginny enfrentándose a él con rabia.

-lo harás por el bien de esta familia y la tuya. –dijo el pelinegro con una mortal mirada. –en tus manos esta que no le suceda nada a tu familia. Especialmente a tus padres. En tus manos esta que no te quites a nuestros hijos. En tus manos esta que no arruines por completo tu vida.

-¿Qué… que dices? –pregunto asustada.

-me conoces lo suficiente para saber que nunca hago una amenaza en vano, Ginny. Puede que ahora sepan mi desliz sobre mi infidelidad la comunidad, pero ya me las arreglare. Pero cuando eso suceda, me iré contra ti y tu familia si intentas separarte y llevarte a mis hijos. Ahora eso es lo único importante que tengo y no los perderé. Así que piensa muy bien lo que vas hacer y cómo vas a actuar.

-no te atrevas a chantajearme…

-lo hago, Ginny. Querías ser mi esposa y no decepcionar a tu familia. Entonces no lo haremos. Nos disculparemos ante tu familia y seguiremos adelante con nuestro matrimonio.

-no puedo hacer eso… no viviré con el engaño.

-lo harás y no hay nada más que hablar… -determino Harry con frialdad. –yo te amaba, Ginny. Pero tu no. Ahora permaneceremos junto por nuestra "familia"… y no intentes hablar con nadie sobre mi amenaza… ya arruine anteriormente la vida de Hermione y la de Malfoy… no busque que arruine la vida no solo la de tu familia, sino la de tu amante. –comento antes de irse a su dormitorio, dejando a Ginny abatida.