1 de septiembre de 2019
Mansión Malfoy
La red flu se activó saliendo un joven adulto vestido de modo formal. Camisa celeste, saco y pantalones negros. Su cabello castaño claro peinado hacia atrás.
-Scorpius, ¡viniste! -exclamo Lyra con emoción.
El castaño sonrió con cariño.
- ¿Cómo estás pequeña? -pregunto, levantándola entre sus brazos.
La rubia platinada frunció las cejas, cruzando sus bracitos.
-ya no soy tan pequeña, Scorp.
Su hermano ladeo una amplia sonrisa.
-siempre lo serás para mí, hermanita. -aseguro.
Lyra bufo, sonriendo con vergüenza.
- ¿estas listas para Hogwarts?
La rubia platinada sonrió ampliamente.
-si, ya quiero conocer el lugar donde mamá y papá se conocieron y se hicieron amigos.
Scorpius asintió, conociendo el sentimiento que él también sintió cuando fue al colegio por primera vez.
-espero que todo te salga bien Lyra y si necesitas algo puedes pedirme ayuda en cualquier momento… -comentaba Scorpius con seriedad.
-o a nosotros ya te lo hemos dicho. -termino de decir Orión con solemnidad bajando la escalera junto a su hermano Lynx.
Scorpius lo miro con una sonrisa, bajando a Lyra al suelo.
-entonces, chicos. ¿Cómo han estado? -saludo a sus hermanos dándoles un abrazado.
Orión ladeo una sonrisa, emocionado.
-hace unos días me llego la insignia de prefecto.
-felicidades. Espero que te vaya bien con algunos revoltosos que conocemos.
Orión ladeo una maliciosa sonrisa.
-descuida. Si se pasan de listo, puedo tomar algunas medidas para que ese Potter y los Weasley se lo piensen dos veces con las pocas neuronas que tienen.
Scorpius miro a su hermano de cabello platinado y ojos grises con aprobación.
-bien, enséñale que con un Slytherin no se meten y menos con un Malfoy.
-si, solo no te pases quitándole muchos puntos. Sino tendré que esforzarme de más para recuperar los puntos por culpa de esas cabezas de chorlitos. -comento Lynx con molestia. -además este año quiero hacer la prueba para ser un jugador de quidditch. -dijo con una sonrisa.
Su hermano mayo sonrió.
-espero que todo te salga bien, Lynx. Esperare con ansias el resultado.
El rubio de ojos azules levanto su mano en puño a la altura del hombro con una sonrisa y una mirada determinada.
-ya veras que conseguiré ser un cazador de primera línea, aunque le duela a Potter y sus compinches. -aseguro.
Sus hermanos sonrieron.
-y a todo esto, ¿Dónde está nuestros padres? Ya casi es la hora de ir al andén. -pregunto al mirar la hora de la pared.
-estoy aquí. -respondió Draco saliendo de su estudio con una sonrisa. -y tu madre seguramente está terminando de arreglarse. -comento despreocupadamente. - ¿Cómo va todo por New York, Scorp? -le pregunto después de haberle dando un abrazo.
Su hijo hizo una mueca divertida mirando a su padre con una sonrisa.
-seguramente la abuela te habrá dicho que estoy viendo a alguien.
Su padre sonrió con burla.
-tu abuela cree que la chica es la indicada.
Scorpius se sonrojo, avergonzado. Draco apoyo su mano sobre su hombro y lo miro.
-sabes que tu madre y yo siempre te apoyaremos en lo que hagas. -dijo con solemnidad.
Scorpius asintió.
-solo te deseamos lo mejor. Si es la chica, entonces un día nos las presenta. Sino… -pauso mirando hacia la escalera ante de mirar a su hijo. -mejor no lo hagas. Tu madre no quiere un desfile de novias. -murmuro.
Scorpius y sus hermanos sonrieron.
- ¿Qué sucede aquí? ¿Por qué todos sonríen misteriosamente? -pregunto Hermione enarcando una ceja mientras estaba apoyada en el barandal mirando a su familia con sospecha.
-no sonreímos misteriosamente, cariño. Solo reímos de felicidad de tener a Scorpius aquí… Después de trabajar tanto por la empresa se merece un descanso, ¿no lo crees? -respondió con una brillante sonrisa.
Sus hijos sonrieron.
Hermione ladeo una sonrisa mientras empezaba a bajar la escalera.
- ¿sabes cuánto tiempo llevamos de conocernos, Sr. Malfoy?
-por supuesto cariño, desde hace 25 años aproximadamente.
Hermione ladeo una divertida sonrisa.
-bueno entonces debes saber que nunca lograste engañarme y menos ahora. -aseguro quiñándole un ojo acercándose a él y a sus hijos. -y como veo que es un secreto entre ustedes, no presionare. Pero si espero un abrazo. -dijo mirando a su hijo mayor con una cálida sonrisa.
Scorpius sonrió, estrechándola entre sus brazos.
- ¿Cómo está la mujer más hermosa del mundo?
-muy feliz de volver a verte, querido. -respondió acariciándole la cara con cariño. - ¿todo bien en New York?
Scorpius rodo los ojos y miro a su padre con una mueca antes de volver a mirar a su madre.
-ya papá me hizo la misma pregunta. Si, mamá. Todo esta bien. El hotel funciona como reloj, la abuela esta muy contenta con su "compañero" Christian y yo estoy perfectamente con mi vida. Pero para que estés mas tranquila podemos hablar cuando mis hermanos se vayan y tomemos un café, ¿Qué te parece? ¿A menos que la ministra de magia no pueda dedicarle un poco de su tiempo a su querido hijo? -comento con una picara sonrisa.
Hermione rodo los ojos.
-no digas tonterías, Scorpius Malfoy. Siempre tengo tiempo para ti y tus hermanos. -le amonesto, dándole un suave golpe en el hombro.
Scorpius sonrió con cariño.
-yo que tú no provocaría a una Gryffindor, Scorpius. Te podrían sacar las garras. -comento Draco divertido, abrazando a su esposa.
Hermione bufo mientras sus hijos sonrieron.
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Andén 9¾
-Orión. Cuida de Lyra, sin importar en que casa quede, ¿entendido? -ordeno Draco mirando a su hijo de 15 años. El hijo más parecido a él, físicamente.
-si, papá. Lo haré. No dejare que ningún id… tonto le haga daño a mi hermana. -aseguro el rubio platinado con solemnidad, bajo la atenta mirada de su madre.
Draco asintió y miro a su hijo Lynx de 13 años.
-yo también lo haré, papá. Le enseñare a cualquier tonto que no se deben meter con un Malfoy y menos con Lyra. -afirmo el joven de cabello cenizo con las cejas fruncidas.
-bien. Pero ustedes también cuídense. No le sigan el juego a cualquier imbécil…
-Draco… lenguaje. -le reprendió Hermione.
Draco bufo, pero miro a su hija con una sonrisa.
-te deseo todo lo mejor, cariño. Y has lo que tengas que hacer, ¿bien? -le comento con una significativa mirada.
Lyra ladeo una sonrisa.
-si, papá.
Hermione negó con la cabeza divertida, pero dándole un cariñoso abrazo a su única hija.
-evita los problemas lo más posible, Lyra. Pero si no te queda otro remedio, defiéndete y gana. -murmuro antes de separarse y mirar a su hija.
-si, mamá. -respondió la rubia platinada de ojos marrones con solemnidad.
-disfruta tu estancia en Hogwarts y escríbenos cada vez que puedas.
Su hija asintió.
-vamos Lyra, debemos subir. -dijo Orión agarrando su baúl y su lechuza.
Draco, Hermione y Scorpius miraron a los tres jóvenes Malfoy subir el tren.
- ¿Cómo ha pasado el tiempo tan rápido, no lo creen? -comento Luna acercándose a ellos juntos a su esposo y sus amigos los Nott y Zabini.
-si. -respondió Hermione mirando con nostalgia el tren antes de volver a mirar a sus amigos. - ¿y la pequeña Pandora estaba emocionada por ir a Hogwarts?
Luna sonrió divertida junto a su esposo.
-si, desde hace una semana ya tenia preparada su baúl. Y esta mañana nos despertó desde muy temprano.
Sus amigos sonrieron.
-al parecer Potter no esta muy feliz que su hijo menor haya sido seleccionado en Slytherin. -comento Theo mirando hacia el otro extremo del andén.
Todos miraron con discreción hacia la misma dirección. Ahí notaron que Harry miraba a su hijo Albus con las cejas fruncida y le decía algunas palabras que incomodaban al joven mago mientras que su hijo mayor James y Ginny lo miraban con seriedad.
- ¿Quién sabe qué clase de estupideces le este diciendo? -comento Blaise.
-lo mas seguro es que le esté ordenando que se aleje de tu hija y de Orión. -comento Hermione mirando hacia el vagón donde se encontraba reunido Lynx y Lyra junto a los hijos de sus amigos.
-a mi no me moleste que Helen hable con él siempre y cuando él no sea igual al desagraciado de Potter. -afirmo el moreno con las cejas fruncidas.
-yo también pienso lo mismo. -apoyo Draco con tranquilidad. -además ese pequeño Potter necesita tener un amigo. Tan solo hay que ver que no cuenta con el apoyo de su hermano y sus primos. -termino de decir al ver a Ron acercarse junto a su familia y ver como el joven mago Potter miraba con enojo a su tío por lo que hablaba.
-seguro que Albus está sintiéndose de la misma manera que su padre se sentía cuando estaba con sus tíos Muggles. -comento Luna con seriedad.
Sus amigos asintieron.
-seguro querrá independizarse lo más rápido que pueda cuando sea mayor de edad. -comento Astoria con las cejas fruncidas. -pobrecito.
Todos se sumieron un silencio mientras miraban a sus hijos. Pensando que ellos jamás serian capaces de tratar mal a sus hijos solo porque no estén en la casa que ellos tuvieron en su juventud.
-tengo una solución para el desafortunado Potter. -comento Draco llamando la atención de todos. - ¿Qué tal si le ofrecemos un puesto de trabajo en la empresa cuando termine su educación? Orión me aseguro que es muy bueno en pociones.
Su esposa, hijo y amigos lo miraron con suspicacia.
- ¿Por qué harías eso? -pregunto Daphne desconcertada.
Draco ladeo una maliciosa sonrisa.
-para joderles un poco la existencia a Potter.
- ¡Draco! -dijo Hermione negando con la cabeza mientras su hijo y amigos sonreía.
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Al otro extremo del andén, Harry miro el uniforme de su hijo Albus con desdén. Aunque habían pasado 5 años desde que su hijo salió seleccionado para Slytherin todavía no lo aceptaba y jamás lo aceptaría. En secreto había intentado hablar con la directora McGonagall para que cambiara a su hijo, la directora no lo acepto y lo reprendió. Diciéndole lo decepcionada que estaba al darse cuenta que él tenía prejuicio sobre las casas.
Harry apretó la boca formando una línea en los labios cuando alcanzo a ver a los Malfoy junto a sus amigos esperando que el tren saliera.
- ¿Qué sucede amigo? ¡ah! Ya veo. -dijo Ron con asco al ver a los Malfoy. -no hay un solo día donde no lo veamos.
Ginny miro por un momento a los Malfoy y le dio envidia al ver a Hermione. Ya que a pesar de su edad y los embarazo que tuvo, tenía una excelente figura. El hermoso vestido y las joyas la hacía ver aún más impresionante. Además de que tenia un marido sexi y rico, y lo más importante de todo que la miraba como si ella fuera lo mas hermoso del mundo.
Suspirando profundamente por no tener esa vida, miro a sus hijos y los despidió con una sonrisa junto a su esposo. Aunque con el tiempo Harry y ella se reconciliaron por el bien de sus hijos, sentía que había un vacío en su vida pero que estaba resignada a vivir. Podría ser la esposa del gran héroe mágico, del actual jefe de seguridad mágico Harry Potter y aun así no era realmente feliz. Y dudaba seriamente que alguna vez podría ser feliz.
Alzando su mano, se despidió de su hijo James mientras que Albus le daba la espalda saliendo del vagón.
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-les ira bien. Lyra es mas fuerte de lo que parece. -comento Hermione estrechando la mano de su esposo.
-lo sé, se parece mucho a ti. -aseguro Draco con una pequeña sonrisa mientras veía el tren partir.
Despidiéndose de sus amigos y prometiendo encontrarse el domingo en la mansión de los Zabini, Draco junto a su esposa e hijo desaparecieron.
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-hay algo que quería charla con ustedes. -dijo Scorpius con solemnidad.
-está bien, ¿Qué sucede? -le pregunto su madre con las cejas fruncidas.
-la abuela tiene razón. Hay una chica…
Sus padres asintieron, mirándolo con mucha atención.
-ella no sé que tiene, pero me ha cautivado. -dijo el castaño un poco avergonzado. -es hermosa, inteligente y tiene una voz preciosa.
- ¿y qué problema hay con eso? -pregunto Draco.
-yo no se si me enamorado o si es algo pasajero lo que siento… -respondió con sinceridad. -¿no sé qué debo hacer? ¿no se si debo dar el paso e invitarla a una cita?... Ella se ha vuelto una gran amiga para mí y no quiero perderla, sino llegase a funcionar lo nuestro… -termino de decir con preocupación.
Draco y Hermione se miraron antes de asentir y mirar a su hijo.
-Scorpius, tu conoces nuestra historia. Sabes que a primera vista nosotros no nos llevamos bien. Y aun así tu nos ves el día de hoy amándonos… -dijo Hermione con una sonrisa, estrechándola la mano de su esposo.
-el amor no tiene formula, hijo. No es como si nosotros te dijéramos cual es la mejor opción y tomarla. El amor no es así. No es algo que planeas y que se va a dar como tú quieres. No es así, hijo. El amor te despierta muchos sentimientos. Buenos y malos. Puede ser tu fuerza o puede ser tu debilidad, pero el primero que debe saber como quiere que ese amor sea eres tú, Scorpius…
-tu padre y yo tomamos el riesgo de pasar la línea de la amistad a algo más, pero fue por decisión propia de los dos aun cuando estábamos anuentes de las consecuencias que podría pasar si fallaba nuestra relación… los que nos ayudó y nos ayudado en nuestra relación aparte de amarnos es la completa sinceridad entre nosotros… puedes tener secretos con nosotros o con tus amigos, pero nunca con la persona que consideras como alguien especial.
Draco asintió.
-así es. Antes que tomes una decisión con esa chica. Primero analiza todo con el corazón, pero también con la mente. Primero piensa los momentos que has compartido con esa chica, piensa que la hace tan diferente y especial de otras chicas que has conocido. Piensa si la vez como una amiga mas o si la consideras tu mejor amiga que eres capaz de abrirte a ella completamente sin miedo a que te rechace como eres. Y si ella puede ver más allá de Scorpius Malfoy, un joven empresario con muchos sueños por cumplir.
-tu padre tiene razón, Scorpius. Primero tu debes sentirte seguro en lo que realmente sientes y después decidir si das el paso o no. Si te aseguras que ella te corresponde de la misma forma que tú, entonces de verán luchar por esa relación, por ese amor que se construye día a día. Y solo pasara si los dos trabajan juntos y nunca dar por hecho que no habrá problema entre ustedes o causado por otros… -aseguro con seriedad. -tienes todo un camino por delante, hijo. Si ha llegado el momento de amar a alguien, entonces hazlo. Pero si no entonces toma las cosas con calma y espera el momento indicado. -aconsejo.
Scorpius asintió, relajando la expresión de su cara.
-gracias, necesitaba de sus sabias palabras. -afirmo con una sonrisa. -creo que lo pensare muy bien y ya veremos que pasa.
-eso esta bien, Scorpius. Sabes que cuenta con nosotros siempre. -comento Draco relajado.
Scorpius sonrió con cariño.
-lo sé, es por eso que quise hablar con ustedes. Lo necesitaba.
Sus padres sonrieron.
-siempre estaremos dispuesto a escucharte y aconsejarte si nos los permite. Porque queremos que tanto tu como tus hermanos sean felices. -aseguro Hermione estrechándole la mano con cariño.
Scorpius asintió.
-saben, espero encontrar un amor como el de ustedes. Uno tan inquebrantable que ni sus enemigos lo pudieron separar. -declaro.
Sus padres lo miraron sorprendidos, pero ladeando una sonrisa.
-espero que sea así, Scorpius. -declaro Draco con felicidad.
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Hermione y Draco se encontraban abrazado mirando el horizonte desde el balcón de su habitación.
-Lyra estará segura con las águilas. Lysander no permitirá que le haga daño a mi pequeña. -declaro la castaña.
Draco hizo una mueca.
-tengo la esperanza de que Lyra siempre lo vea solo como un amigo.
Hermione sonrió.
-creo eso es algo que tendremos que esperar a haber que sucede.
Draco se separo un poco para mirarla a la cara.
-no permitiré que mi princesa este con nadie.
Hermione lo miro divertida.
-en la mañana me dijiste que Lyra se parece mucho a mí. Dime, ¿qué crees que haría si su papá celoso se interpone en su camino?
Draco palideció.
-tranquilo, ella no te daría la espalda. Pero como mínimo te castigaría. -aseguro Hermione con solemnidad.
Draco bufo.
-ya veré que hago si llegara el momento de que se enamore o que le preste atención al hijo de Scamander.
-suerte con eso, cariño. -dijo la castaña burlonamente.
-no crees que logre algo. -pregunto arqueando una ceja.
-no he dicho nada, lo único que me importa es que no hagas una tontería. Si enojas a tu hija, enojaras a sus hermanos y me harás enojar a mi. Así que piénsalo muy bien, Malfoy. Piensa muy bien en la felicidad de tu hija. -comento en un tono casual.
Draco dejo caer los hombros, derrotado.
-esta bien, no haré nada. Excepto si le hacen daño a mi princesa, entonces espero contar con tu apoyo. -rezongo acercándose a la cama.
-en eso si te apoyo, Draco Malfoy. -aseguro Hermione quitándose la bata.
Draco se giró, mirándola de arriba abajo.
- ¿Qué opinas? Es lencería nueva. -le informo con una mirada provocativa.
-creo que tendré que hacer una exhaustiva verificación de ese atuendo, señora Malfoy. -aseguro con una maliciosa sonrisa. -acércate. -ordeno con una mirada hambrienta de deseo.
Hermione ladeo una pequeña sonrisa, pero se acerco lentamente.
- ¿así de cerca me quieres? -le pregunto al estar dos pasos cerca de él.
sin decir una palabra, Draco la atrajo hacia él y en un giro rápido la coloco sobre la cama quedando él sobre ella. Después del movimiento sorpresivo, Hermione se hecho a reír, divertida.
Draco lo miro con cariño.
Los dos se miraron con intensidad, transmitiendo amor, paz, felicidad, complacencia. Muchos sentimientos involucrados que con solo una mirada sabían lo que realmente sentían uno al otro.
-aun cuando moriremos, nuestra historia será contada por generaciones. Y en todas ella será declarada este amor inquebrantable que nadie pudo separar. -afirmo Draco con vehemencia. -te amo Hermione Granger. Gracias por hacerme un hombre afortunado.
Hermione ladeo una sonrisa, pero con lágrimas en los ojos.
-y tú a mí, Draco Malfoy por hacerme una mujer afortunada en encontrar el verdadero amor.
La joven pareja Malfoy sonrieron ampliamente, disfrutando de ese amor únicos que solo lo han compartido entre sí.
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Gracias, muchas Gracias por haberme seguido y comentado en esta historia.
Espero que haya sido de su gusto este final.
Se despide...
Malfoy-Granger
Nos vemos en otra historia
