Solo hasta que inicié este proyecto me he dado cuenta de la dificultad que supone el mantener coherente los sucesos en el Narutoverse, y para ello me he tenido que ayudar de muchas referencias y una de las más importante es una línea de tiempo elaborada por un Usuario de nombre Seelentau, cuyo enlace dejo aca para su consulta:

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Los esfuerzos y los sucesos inevitables.

A pesar del avance constante de la caravana, llevamos más de 4 horas en esta senda inclinada sin observar aun el final; pensando en ello estuvimos casi 2 días dentro de la ruta del cañón, por lo que es lógico que hayamos profundizado bastante aun si parecía un camino bastante plano, además si se considera que nos estamos dirigiendo desde las tierras bajas de la península hacia el centro del continente, es razonable que tengamos que subir cuestas, aunque esta es la que más tiempo nos ha llevado hasta el momento.

Son ya también más de 4 horas desde que empecé a practicar el control del chakra, por lo que decido que ya es hora de parar. Además, necesito guardar energías para poder sondear el area circundante y estar más tranquilo. Guardo las etiquetas de prueba de control (así las llamo), y saco otro par de mis bolsillos, estas son más pequeñas y delgadas, son etiquetas de percepción, son fabricadas por mi madre, sirven para aumentar el rango de percepción, y están modificadas para mí, coloco cada una al lado de mis sienes, mientras llevo mis palmas a mis codos, donde tengo colocadas otro par de etiquetas, estas son etiquetas de emisión, estas son una fabricación de mi padre, pero al parecer soy el único que puede utilizarlas.

Las etiquetas de los codos están colocadas ahí para que sean fácilmente accesibles, además de ocultas, y porque de esta manera puedo adoptar una posición que considero la más cómoda para realizar los sondeos con solo cruzar un poco los brazos. Es necesario que las toque con las palmas porque ellas son la parte con la que mejor dominio del chakra tengo, lo que me permite hacer el uso más eficiente del mismo, en cuanto a las etiquetas en mi cara, solo es necesario suministrarle un poco de chakra para establecer un vínculo simple, y además están cerca de mis sentidos de percepción principales y mi cerebro.

Cuando acerco mis manos a los codos un pequeño brillo azul se desprende y desaparece rápidamente, esto es porqué he inyectado chakra en los sellos de emisión, ellos pueden estandarizar el flujo de chakra, para que se distribuya por el mayor rango posible sin desperdiciar demasiado y no existan fluctuaciones que puedan alertar al enemigo. Luego, la parte difícil y que hace que sea el único que pueda utilizar este método de detección hasta el momento, es que cuando estoy emitiendo el chakra de detección, este no se dirige en forma de onda en todas direcciones, sino que lo hace en forma de haz doble, uno detrás de otro, de tal manera que se difuminan en 10 grados horizontales y verticales en la dirección apuntada, de esta manera si quiero sondear en todas direcciones tendría que completar un total de 1296 ciclos, pero no es algo a mi alcance en este momento, por lo que me limito a escanear a 25 grados en el plano vertical , siendo necesario para esto un total de 90 ciclos, que puedo completar en 22 segundos.

Luego de 11 segundos de iniciada la emisión comienzo a detectar actividad con los sellos receptores, estos captan las mínimas interacciones del chakra emitido con las de cualquier otro ser vivo, o las reacciones provocadas por el movimiento en los flujos de chakra, esto combinado con el doble haz me permite determinar si existe un ser vivo, si se mueve, en qué dirección lo hace, y una estimación superficial de su nivel de chakra. A los 11 segundos del proceso debo dividir mi atención entre emitir y percibir, lo que hace que el tiempo que paso emitiendo se prolongue hasta los 30 segundos, y el proceso total de sondeo me toma de 40 a 42 segundos.

Es un proceso al que estoy acostumbrado, aunque es algo engorroso. Pero me tranquiliza saber que actualmente no hay más seres humanos que nosotros cerca, y que la siempre escasa fauna del desierto a nuestro alrededor es pequeña e inofensiva; otra cosa que me anima es que alrededor de 1.5 kilómetros adelante hay una gradiente fluctuante de chakra, donde el patron es uno que reconozco e identificó como el final de esta gruta que recorremos, y que de seguro representa el campo abierto. A la velocidad que vamos llegaremos ahí alrededor de 20 a 25 minutos al paso que llevamos.

Mi talento como sensor es una de las cosas que me justifican como genio de la familia, esto es algo muy preciado y dentro del clan Kiyoshi son muy pocos los miembros con esta capacidad. En realidad, mi talento para ello sin las herramientas que utilizo no es malo, pero considerando mi edad, mi distancia de percepción normal no supera los 150 metros, y oficialmente en mi familia soy reconocido por alcanzar los 50 metros. Debo demostrar talento, pero solo el suficiente.

Menos de 100 metros de percepción pueden parecer pocos, pero en una las batallas ninjas, unos segundos de anticipación al darse cuenta de la presencia del enemigo pueden representar el tiempo suficiente para preparar una trampa/emboscada o evitar una. Si bien el talento que he demostrado solo puede hacer que la familia me considere como una semilla muy prometedora, sirve para que nos asignen más recursos y mejorar la influencia de mi padre.

Me di cuenta de mi aptitud para la percepción al cumplir mi primer año de vida. En ese entonces, cuando me entere de lo cercano de la segunda guerra shinobi, la incertidumbre provoco que mi mentalidad comenzara a hundirse. Había pensado que mantener la compostura y claridad mental era algo que podría hacer de fácilmente, pero este revés provoco que volviera a efectuar un análisis de mi estado emocional, mental y espiritual.

Después de algunos días de medicamento y tranquilas actividades rutinarias, pude vislumbrar varias cosas. Primero, que el hecho de ser un niño afecta gravemente mis estados emocionales y reacciones, sobre todo cuando veo interrumpida mi concentración o cuando me veo impactado de alguna manera, esto me parece un problema muy grave, pudiendo llegar a ser potencialmente mortal en tiempo de crisis si me mantengo indeciso o alienado de mi entorno. Para contrarrestar esto debía de pensar en la mayoría de las posibles situaciones y contramedidas a mi alcance para ellas, pero reconocí que hacer esto para todas las cosas es impráctico, pero aun es necesario observar las situaciones generales desde esta perspectiva.

Segundo, a los ojos de cualquier otra persona, incluidos mis padres, sigo siendo un bebe, un niño pequeño, y no importa cuánto talento pueda demostrar, no hay manera de que en el futuro cercano pueda hacer que decisiones tan importantes puedan dejarse solo a mi discreción. Por lo que mi camino a seguir se redujo a encontrar la manera de iniciar el entrenamiento físico, la práctica de chakra, mi capacidad lectora y de ser posible el Fūinjutsu de forma inicial, y debía de ser notable en lo razonable de mi edad en varios de esos campos, para tener mejor participación en la situación general, y estar al centro del cuidado de la familia.

Respecto al cercano conflicto shinobi, no estaba seguro de cuáles eran las características puesto que no recuerdo demasiada información al respecto, y no sé si estando tan alejado de Sunnagakure, podamos ser afectados por la guerra, o si la mejor opción es acercarnos a uno de los centros de conflicto como lo es la aldea shinobi. Como no recuerdo que se haya mencionado a mi familia en el programa, no puedo saber que le depara en el futuro cercano. Observando el mapa de las naciones que trae a manera de referencia el libro sobre la nación del viento que me regalaron mis padres, puedo observar nuestra actual posición, que se encuentra justo por uno de los puntos de más fácil acceso para la aldea oculta en la Neblina si quiera atacar la nación del viento. Y recordaba que la nación del agua fue una de las que más conflictos tuvo con el pais del viento.

Mis padres se mostraron entonces preocupados por cómo me había vuelto aún más dedicado y discreto con mis acciones, y trataban de calmarme y de mantenerme vigilado, y fue durante estos instantes de vigilancia que descubrí que podia advertir de antemano cuando alguien se acercaba a mí, sobre todo la presencia de los sirvientes de la casa, y aunque mis padres fueron shinobis, de ninguna manera tenían la guardia alta frente a mí, por lo que aun podia sentir su presencia incluso si eran más discretos por naturaleza.

Mi padre fue el primero en darse cuenta de esto, por que solía ocultarme de otras personas para no perder mi tiempo de práctica lectora, escritora o de ejercicios, y cuando exageraba, solo mis padres me podían encontrar. A pesar de eso, como aun no podia manipular chakra, mi forma de sentir a las personas era burda, instintiva, y dependía del azar en muchas ocasiones. Se decidio entonces que mi padre me daría algunas instrucciones al respectos y bajo su la guía después de más de 6 meses pude ser consciente de la diminuta cantidad de chakra que contenía mi cuerpo.

Mis padres estaban orgullosos de mí, a pesar de que tarde bastante tiempo, lo hice en una edad cuando el resto de los niños aun tenían problemas de diciplina y concentración, aunque yo sabía que esto era solo mi ventaja temporal gracias a la madurez y diciplina que podia tener debido a mis circunstancias, pero aun así valoraba todo avance que podia lograr.

Al final, había decidido que mi objetivo seguía siendo Sunagakure, porque de todos modos la aldea pudo sobrevivir a las 2 guerras mundiales, y a pesar de que seguramente podia huir a otros lugares para escapar, de ninguna manera podría tener tantas oportunidades como en una aldea ninja de volverme más fuerte y no depender de huir o de otras personas para vivir tranquilo. Por lo que fingiendo como capricho de niño siempre les insistía a mis padres que quería ir a Sunagakure, mi excusa era que quería ser un ninja muy poderoso. Ellos siempre eludían este tipo de sugerencias infantiles, aunque el platicar siempre de ninjas hizo que pudiese obtener más información de mis padres y otras personas.

Pude enterarme de que mi padre fue uno de los que mejor talento tenia de su generación tanto como shinobi como para el arte del Fūinjutsu, fue enviado a vivir durante un tiempo en Sunagakure y el objetivo era que administrara la rama familiar ubicada en ella. Pero mi padre conoció a mi madre que era también bastante talentosa con el Fūinjutsu para el clan, pero de una rama familiar inferior a mi padre que era uno de los hijos del jefe del clan, por lo que la relación entre ellos dos no era fácil. Mi padre al final decidió renunciar a su oportunidad en la aldea de la arena, para regresar a casa y casarse con mi madre a pesar de la desaprobación de mi abuelo, eso provoco que mi padre fuese privado de otras oportunidades y algunos privilegios, así como tambie cortó la comunicación normal que tenía con su padre.

Nuestra familia no es la más destaca en el reino del viento en el ámbito comercial, ni como fuerza militar shinobi, pero si es una de las antiguas que existen desde la fundación, y la razon por la que no se unió por completo con Sunnagakure fue por la alejada distancia con nuestra tierra ancestral, pero aun así mantuvo buenas relaciones con ella; por un lado, se le suministraban algunos alimentos al reino del viento, y se podia enviar miembros de la familia a entrenar en la aldea. Tambien éramos una de las pocas fuerzas que tenían ninjas permanentemente fuera de la aldea escondida, aunque con la condición de cumplir con cuotas de personal permanente en ella. Y el entrenamiento avanzado aun requería que se diese en Sunagakure.

Leyendo, aprendí que fue durante la primera guerra ninja que la familia pudo destacarse, gracias a ser uno de los que monopolizábamos el arte de la fabricación de sellos, los suministros militares aportados por el clan le dieron una mejor posición tanto en el país como en Sunagakure, pero también fue obligatorio entregar parte de los secretos a las fuerzas poderosas shinobis, por supuesto se les estrego las más simples instrucciones de fabricación de sellos, por lo que aun si otras fuerzas podían fabricar, serían más ineficientes, gastando más recursos y obteneiendo menos, además de que solo podían fabricar las versiones más débiles.

Los altos mandos shinobis lo sabían, pero era normal que las familias que se integraran a la aldea no aportaran todos sus secretos familiares, y además tomando en cuenta el destacado aporte de los Kiyoshi durante la guerra, no podían romper la cara y exigir más sin despertar el descontento de la población y la desconfianza del resto de familias o poderes. Pero desde la primera guerra pasaron más de 15 años desde la primera guerra ninja, lo que ha hecho que el suministro de recursos militares a gran escala no necesite demasiado de la participación de la familia Kiyoshi, por lo que, si bien su posición se ha mantenido, no ha aumentado sustancialmente desde entonces.

A pesar de que la familia tiene tradición ninja, no somos especialmente fuertes en cuanto a poderío militar, sobre todo considerando que nuestro bastion familiar principal se encuentra bastante alejado de Sunagakure, y que los principales ingresos no sean por misiones, sino por comercio y suministro de recursos tanto al país del viento como a los Shinobis con el Fūinjutsu que poseemos. El poderío militar de mi familia no es algo que debería conocer un niño de mi edad, pero después de un par de años de esfuerzo investigativo de mi parte y habiendo demostrado mi valor como genio a la familia en estos últimos años, he logrado recolectar esta información.

Nuestra familia tenía alrededor de 1200 personas, incluyendo todas las ramas y miembros adjuntos que trabajaban junto al clan, siendo la mayoría de ellos población civil, la fuerza shinobi, se encontraba divida entre los ubicados en Sunnagakure y los que habitaban en Aimokura. La población ninja la estimé alrededor de 225 a 250 personas, sin muchos datos detallados al respecto debido a la naturaleza del proceso de entrenamiento del clan, pero algo que, si era público, era que se contaba con 12 ninjas de nivel Jounin, y 19 Jounins especial (Tokebetu Jounin) reconocidos por la aldea ninja, y la mayoría de ellos destacados en ella. La población que habitaba en Sunagakure era en su mayoría shinobi, y eran alrededor de 250 personas. Respecto a Chunins y Gennin era más difícil decirlo, porque la familia no publicitaba todos los datos, y porque tampoco se reconocía con esos títulos a varias personas aún si tenían ese nivel, porque eran fuerzas de la familia que no se enviaban a la aldea de la Arena.

Después de mucho tiempo que pase disfrutando del tranquilo ritmo de vida con mis padres, así como de esfuerzo constante de mi parte para poder reunir información, entrenamiento y la aprobación de mis padres, al punto de que podia ya platicar de temas sobre ninjas, comercio y tácticas en ambos campos, aunque solo fuera como pasatiempo ya que de ninguna manera soy comparable a ellos que recibieron educación prolongada en esos campos, y la mayoría de las veces me limitaba a escuchar y dar mi opinion después de analizar lo más que podía la situación. Yo aprovechaba estas pláticas para de manera más o menos discreta, plantearles situaciones de crisis ficticias relacionadas con un conflicto civil o shinobi entre naciones, con vistas a que si ellos analizaban por adelantado las situaciones posibles no estaríamos sin preparaciones una vez se muestren los indicios de un nuevo conflicto.

Con el paso del tiempo se acercaba el inicio del conflicto, y con ello se acrecentaba mi temor de que estallase tan fuerte que nos involucrara sin saberlo o que lo haga tan rapido que no podamos preverlo y prepararnos. Pero antes de que mi ansiedad me inclinara a realizar algún tipo de acción drástica para intentar aumentar nuestras posibilidades de estar seguros, ocurrieron eventos en la familia que hicieron que mis padres decidieran partir de Aimokura.

Yo tenía 3 años y medio, cuando hubo una conmoción entre los miembros de la familia debido al deceso de un miembro importante del clan. Fue particularmente notable el suceso, porque era uno de los 6 candidatos a patriarca, y era el tercer fallecido de los designados en menos de 4 años. Solo quedaban 3 pretendientes al puesto, uno de ellos era mi padre, otro era su hermano mayor quien se encontraba desde hace años en Sunagakure, y el tercero era un hombre de más de 30 años de nombre Osamu.

Alrededor de una semana después de los actos fúnebres, un anciano que parecía tener más o menos 60 años, pero que mantenía un andar constante y una mirada firme. ingresó a nuestro hogar sin que nadie lo detuviese y fue directo al estudio de mis padres, donde se reunió con ellos con la puerta abierta. Debido a la distancia no pude determinar la naturaleza de su conversación, pero durante los últimos instantes de esta sentía como su mirada se posaba por instantes en mí, y cuando levanté mi vision me dirigió su mirada firme e inexpresiva, y después de decir unas palabras más a mis padres y colocar en sus manos algunas cosas y levantarse para retirarse, pasando a mi lado sin dirigirme palabra o mirada dejando en silencio la casa, tal como entró.

Resulta que él era mi abuelo, quien al parecer no había visitado nuestra familia desde mi nacimiento, también fue la primera y última vez que lo vi de manera consciente. Desde ese día los viajes de mi padre fueron más frecuentes y en ocasiones más largos. Tambien nuestro nivel en la familia parecía haber aumentado, se notaba en la actitud de las demás personas, así como en la cantidad de recursos y personal que se nos habían asignado.

No sé qué pudo haber experimentado mi padre u observado en sus viajes, pero algunos meses después de este suceso lo note preocupado y teniendo pláticas con mi madre con mucha seriedad en sus rostros. Luego de unos días me entere por las palabras de mi madre que estaban evaluando la posibilidad de mudarnos a Sunagakure, pero que había demasiadas cosas que considerar aun para que tal proyecto se hiciese realidad, y no era una decision definitiva todavía.

Cuando cumplí 4 años, el ambiente se notaba bastante tenso no solo en la familia, sino también en la población general de Aimokura. Y un mes después, mi abuelo murió, y fue aún más el revuelo en el clan; pero los ancianos pusieron calma dictaminando que debido a lo imprevisto de la situación no se había decidido quien sería el siguiente patriarca y que la decision se anunciaría 2 años después, mientras tanto se observaría los logros que demostrara cada uno de los candidatos para entonces para poder tomar una decision.

Después de los ritos funerarios, mis padres iniciaron a reunir sus bienes y propiedades, y me anunciaron que nos mudaríamos de Aimokura, me explicaron que todo el proceso para que se diera de manera adecuada duraría casi un año para no desperdiciar demasiados recursos, canales comerciales o perder negocios por completo. No sé exactamente todas las consideraciones que tuvieron que tomarse para este traslado, pero se notaba que cada día mis padres parecían más apurados para que se diera.

Y fue tan solo 3 meses después, que en cuestión de 2 días mis padres dieron un fin apresurado a sus pendientes en Aimokura, y un 7 de diciembre partimos en un viaje que planearon duraría 10 días con lo último de nuestros recursos valiosos que aún no se habían trasladado, con dirección a Sunagakure. Fue tan rápido que solo hasta que ya montados en la caravana pude encontrar tiempo a solas con mis padres para preguntarles directamente a mis padres.

- ¿Que paso? ...-No especifiqué acerca de a lo qué me refería, pero sabíamos que los 3 entendíamos que era respecto a nuestra repentina partida.

Mi madre me observo unos instantes, luego a mi padre y otra vez a mí y comenzó de manera dubitativa-Algunas cosas importantes sucedieron en los últimos días... pero no creo que alguien de tu edad deberi...

Entonces fue interrumpida por mi padre, que de manera simple y directa mirándome a los ojos dijo: -Konohagakure le ha declarado la guerra a Iwagakure y a Sunagakure.

Y esta vez lo tome con suficiente calma, creo.

El Autor: El escribir fanfiction resulto ser más difícil de escribir, a pesar de que me lo esperaba un poco, es sorprendentemente difícil mantenerse constante y coherente conforme avanzan los capítulos, aun si solo es el inicio. Por eso he decidido revisar más detalladamente los que escribo, así como los capítulos que ya he publicado para hacer más fácil su lectura.

He decidido también limitarme por el momento a 10000 palabras semanales, mientras mejoro mi ritmo y escritura. Planeo también escribir otros puntos de vista en los próximos capítulos para poder mejorar.

Nest CHL.