"Natus est in Celestia Vinci", Nacidos para vencer en celestia. Es lo que proclaman los estandartes colocados en los ocho pilares de la habitación en la que se lleva el concilio de guerra en Canterlot. La luz del ocaso atraviesa los cristales e ilumina la mesa redonda ubicada en el centro de la habitación.
Este concilio se lleva cada mes sin falta, donde se toman los registros y se planean nuevas contramedidas frente a los ataques de Sombra. Sus fuerzas crecen cada día, sin embargo, no ha realizado ningún ataque en un tiempo. Su inactividad representa una preocupación que no se puede ignorar.
En total son cuatro tenientes generales de cada sector: encargados de mantener el orden y la movilización de tropas a través del sector, los cuatro almirantes: encargados de la organización, además del general del ejército, un imponente pegaso blanco de crines azuladas. Lleva puesta su armadura dorada casi sin ninguna marca de guerra. Dimitri, era su nombre, se ganó un gran respeto y reputación en Equestria por ser alguien leal, fuerte e intrépido, los habitantes creían que era hijo de sangre de Celestia, debido a su gran parecido. Pero nunca hubo prueba de esto, así que quedó como un rompe del pasado. Fue titulado "El Libertador Ceruleo", luego de recuperar con éxito una de las ciudades Costeras de Equestria, una de sus muchas proezas.
Y la princesa Celestia, como capitán general del ejercicio, radiante con su armadura corporal dorada que cubre el pecho el lomo y sus extremidades, además de su corona. Los tiempos obligan a cambiar a cualquiera, Celestia no fue la excepción: por más que lo deseara, no podía salvar a sus súbditos, tuvo que ver morir a cientos en cada frente de batalla. Sombra, haciendo uso de su magia oscura, toma control de las mentes de los ponía a los que capturaba, convirtiéndolos en marionetas que, ni el mejor mago podía revertir. Aun así, ella nunca abandonó su deber. Combate con cuerpo y alma para asegurar el futuro de su reino en el que, tiene la esperanza de que verá crecer muchos años más.
Todos empezarían a discutir sobre nuevos planes, sobre registros de bajas, el recuento de los ingresos, la comida, los habitantes...
El dialogo se inició con la delegada del sector alimenticio, una yegua gris de melena color narciso, usaba una chamarra marrón y una camisa blanca, mientras revisaba sus papeles, organizaba sus pensamientos y pensaba sus palabras. tomó la primera voz.
—Los territorios de campos fértiles se están agotando y los ocupados están perdiendo eficiencia, los cultivos ya no son de la mejor calidad. —Propuso mientras aún hojeaba sus documentos. —Muchos habitantes empiezan a levantar calumnias sobre los métodos de cultivo. La necesidad de nuevos terrenos es cada vez mayor, Princesa Celestia.
Celestia toma su palabra. —Las zonas acotables para ese uso se vuelven escasas… Tenemos que recuperar una parcela de terreno enemigo para este fin. —Dirige su mirada a uno de los tenientes. —Teniente Sailor Gray, ¿Cuál considera la mejor opción de expansión?
El teniente se situaba a la derecha de la delegada del sector alimenticio, quien adopta una pose firme y responde a la pregunta de la princesa. Es un pegaso alto de pelaje verde claro y la crin no se puede ver debido a su casco.
—Sailor Gray, presente. Los recientes informes de los equipos de patrulla y exploración revelan que los terrenos mas prometedores para este fin son los cercanos al asentamiento de PonyVille, Princesa —Concluye haciendo una solemne reverencia.
—Dichos terrenos, princesa, —Continua la delegada— están resguardados por un campamento enemigo de tamaño considerable. Estos se mantuvieron muy tranquilos desde que cedieron sus ataques al asentamiento.
—De acuerdo, la opción mas pertinente es recuperar ese territorio, espero que sea suficiente para continuar con la producción de alimentos. —Celestia se detiene unos segundos. Entonces Dimitri, como su consejero, le susurra algo. Entonces Celestia continua. —Bien, entonces le otorgo la autoridad al teniente Sailor Gray de ordenar el ataque para tomar el territorio. Así solucionaremos, al menos de forma temporal, el problema, delegada Hooves.
Derpy Hooves es la delegada del sector alimenticio. Muchas veces dudaron de su capacidad debido a su condición, e incluso recibió críticas y abuso verbal, pero ella calló a todos con sus acciones. No había nadie más apto para esa tarea, y ella lo realizaba de una manera impecable. Ahora usa un parche en su ojo izquierdo, debido a un accidente en los campos de combate. Sin embargo, esto no fue un impedimento para ella y continuó con su deber, teniendo sobre su lomo uno de los sectores más importantes de Equestria.
—Muchas gracias, Princesa. —Responde la delegada Hooves, haciendo una reverencia de agradecimiento. Celestia corresponde el gesto de la misma manera.
Una vez se concluye una proposición, un siguiente delegado toma la palabra, esta vez es el delegado del sector productor de armas. Es un voluminoso pony terrestre mayor con barba y crin rizada de color negro carbón y pelaje naranja apricot, usa un corbatín azabache y una camisa a cuadros de colores verdes, que combina con sus ojos. Su nombre es Rommel Cautal.
Afinando la garganta, Rommel toma la palabra. —Princesa, procedo a comentarle que la entrega de armas se ve ralentizada debido a la falta de materia prima, nuestro funcionamiento no es el óptimo. — propuso — El teniente Surumi podría darle más detalles, pero esta indispuesto debido a que sus dos hijas contrajeron la enfermedad del potro recientemente.
—Entiendo, es una pena… Mas con el invierno tan cerca, espero que mejoren pronto… En todo caso, ¿A qué se debe esto, delegado Cobalt Bondi? —Celestia dirige su mirada al delegado del sector de exportaciones.
Él es un unicornio, tiene el pelaje azul capri, crin color ceniza y sus ojos son celeste grisáceo, usaba un Suéter gris y una chalina blanca.
—Princesa, el principal motivo son los constantes asaltos de piratas en las rutas comerciales. Adicional a ello, los bandidos y robos en las rutas de tierra se incrementaron. —respondió.
Entonces interviene la Teniente de ese sector, Violet Shrine una unicornio de pelaje morado glicina y ojos purpura, crin color ciruela. —La contramedida planteada fue realizar patrullas en las rutas maritimas… pero estos barcos no siempre regresan, Princesa.
—Esto es extraño, ¿Cuándo comenzaron a robar los barcos? —Pregunta Celestia.
—Hace unas dos semanas, princesa. —Responde Cobalt.
—Pero ¿las reservas aún siguen activas verdad Rommel?
—Así es Princesa. Las reservas se mantienen llenas de espadas, lanzas y armaduras. —Prosigue Rommel.
—Entonces, primero nos centraremos en ampliar el sector alimenticio. Cobalt, quiero que envíes un mensaje a las islas Skellige, para que detengan los envíos. Y Violet, necesito que se vigile con patrullas en los mares, para descubrir a los piratas, deben ser detenidos lo antes s posible.
—Si Princesa. —Respondieron ambos delegados y tenientes.
—Ahora, Freud, quiero el informe militar. —Celestia dirige su mirada al delegado del sector de logistica y militar.
Es un unicornio, delgado, de crin bicolor en celeste oscuro y gris, y el pelaje verde turquesa, usaba una camisa blanca.
—Empezare con los movimientos enemigos. —Usando su cuerno, crea una proyección del mapa de Equestria con diferentes figuras representando las ciudades, tropas de Equestria y tropas del Rey Sombra, campamentos, barricadas, ciudades en el territorio y el del enemigo, incluyendo el bosque Everfree y sus fronteras con Griffin Stone y Vurielcsh. —Los enemigos se han establecido completamente en Trottingham y la convirtieron en su base, mientras tanto, las tropas enemigas avanzaron por el norte intentando atravesar las defensas, pero fueron detenidos. Por otro lado, en el este, el campamento mencionado anteriormente, ha estado recibiendo un número considerable de tropas, el numero puede complicar el ataque. Cambiando a las ofensivas, en un intento por recuperar Las Pegasus, fue un fracaso, pero logramos rescatar algunos rehenes y solo la mitad de las tropas regresaron con vida e informan haber visto al Rey Sombra. En el sureste, cerca de las fronteras, ha habido avistamientos de ponys de Kralikstán rondando. E incluso…
—¡Atacaron a un pueblo cercano! —Interrumpe Feather, el teniente del sector militar, indignado. Él es un pegaso que tiene la crin rubia y el pelaje gris oscuro. Usaba su casco y su pechera. —¡Mi familia vivía ahí! Y los secuestraron a todos... Por favor princesa, le ruego tome acción pronta en este asunto. Se lo suplico. —Rogó, con una frustración clara en su voz
Celestia comprende su dolor. —Que los ponys del este hayan atacado un pueblo, me parece muy extraño. Esto viola el trato con Vurielcsh. Personalmente hablaré con el Rey Rulkan, dueño de esas tierras. Sailor Gray, quiero pedirte que te encargues de Ponyville lo más pronto posible, Rommel enviara el equipo necesario. Violet Shrine pondrá vigilancia cerca de las fronteras marinas, así podríamos averiguar el paradero de los piratas. —Concluye.
—¡Si princesa! —Responden los cuatro delegados.
—Y con esto concluye el concilio de este mes. Un gusto caballeros y yeguas. —Dicho esto, los cuatro delegados reverencian, igualmente los tenientes y se retiran. Feather, hace una reverencia especial a la princesa en signo de agradecimiento, esta responde bajando la cabeza. Todos ya estaban fuera del salón, excepto el general del ejército y la princesa.
—Princesa. ¿Cómo piensa hablar de esto con el Rey Rulkan? —Pregunta Dimitri.
—Preferiría solucionarlo pacíficamente, no quisiera que se inicie otra guerra con ese estado. Los que lo hicieron secuestraron a los habitantes del pueblo... Iré a conversar personalmente con él. —Se da la vuelta y camina hacia un balcón. —En mi ausencia quiero que mantengas la paz y el orden, y vigiles especialmente la muralla noreste, los constantes ataques me preocupan.
Dimitri la sigue. —Si, Princesa. ¿Puedo preguntar cuando partirá?
Celestia ilumina su cuerno y guarda silencio, Dimitri sabe lo que está a punto de hacer y guarda silencio también, observando el poder de la princesa. La ve descendiendo el sol y levantando a la luna, trayendo la noche a Equestria. Se encargaba de proteger Equestria y de traerles la luz del día al igual que la noche. Una gran responsabilidad recaía sobre ella.
—Saldré mañana Dimitri. Ahora puedes retirarte. —Responde finalmente.
Sultán reverencia, y se retira. Se oye la puerta cerrándose indicando que ya se fue.
Celestia solo mira a la luna, y derrama una lagrima. Piensa en lo que aconteció hace 8 años. Por segunda vez, desterró a su hermana, la princesa luna. Los años que había esperado, con la esperanza de que la entidad maligna que poseyó su cuerpo, Nightmare Moon, la haya abandonado. Pero no fue así, y en su regreso, solo buscaba traer la noche eterna nuevamente. Tuvo que armarse de valor y enfrentarla sola, intentaba convencerla de quien era en verdad, sus palabras fueron inútiles, la presencia de Nightmare Moon ya la había poseído totalmente, con dolor usa los elementos de la armonía y la destierra.
Así pasó un año y entonces otro enemigo de Equestria, para tragedia de Equestria, regresó. Discord el espíritu del caos. no pudo ver más posibilidades, solo con derrotarlo definitivamente pondría fin a sus acciones. Empleando los elementos por cuarta vez en su vida, lo convirtió en piedra, por fuera, y por dentro, así no podría regresar, nunca más. Pero notó la creciente debilidad en los elementos.
Un año más paso, y Equestria se preparaba para celebrar un acontecimiento importante Shining Armor; capitán de la guardia real de Canterlot, y la Princesa Mi Amore Cadenza, se casarán en una gran boda. Pero fue gracias a una pequeña unicornio, hermana de Shining, que se descubrió que "la Cadence" que estaba por casarse era una impostora y la verdadera se encontraba atrapada en las cuevas debajo de Canterlot.
Pensar que de no haber sido por ella nunca se habrían dado cuenta, incluso se le paso a la princesa, la impostora resulto ser un Changeling, su reina Chrysalis. Usaba la imagen de Cadence para alimentarse del amor de Shining y posteriormente capturar Canterlot. Se libró una batalla contra la reina Chrysalis y su ejército. Celestia luchó todo lo que pudo, pero contra unas criaturas Changelings parecía no tener fin. Para evitar un daño mayor, Celestia uso los elementos por quinta vez en su vida, logro expulsar a Chrysalis y su enjambre. Pero esta vez los elementos se quedaron sin poder. Entonces la verdadera boda continuó.
Tan solo unos meses después, el imperio de Cristal regresó, una civilización portadora de un gran poder y una gran maldad. Celestia decidió enviar a Cadence y Shining para ver lo que acontecía ahí, si lograban encontrar el corazón de cristal, lo podrían usar como medio de defensa, su capacidad de repeler el mal podía expulsar a cualquiera que no sea de corazón puro y noble. Un error fatal, nunca pudieron encontrar el corazón de cristal y el imperio también trajo de vuelta a el Rey Sombra, quién había ocultado el corazón de cristal. La princesa no fue capaz de liberar a Shining ni a Cadence, su sobrina, de las garras del rey.
Estos son los dolores del corazón que atormentan a la princesa casi en todo momento, no pudo liberar a su hermana y ahora a su sobrina, peor aún, el rey sombra inicio una guerra contra Equestria. Y en tan solo un año las tropas enemigas lograron posesión de Trottingham y Las Pegasus. Tantas muertes y sacrificios ocurrían con cada batalla, fue cuando descubrió que no se podía revertir lo que el Rey Sombra les hacía a los ponys que capturaba. Se metía en su cabeza usando su magia, para controlarlos en alma, cuerpo y mente. Personalmente decidió luchar para protegerlos.
Según la leyenda de los elementos, una vez tengan un portador, y su energía se agote buscaran un nuevo portador. Celestia sabia esto, pero donde podría estar su portador. Fue algo que trato de encontrar en Equestria, pero los elementos no reaccionaban a ninguno. Equestria se quedó sin uno de sus medios de defensa más importantes. Ha sufrido constantes ataques y quien sabe que es lo que vendrá.
«El invierno, está cerca. Hermana, ¿Recuerdas esos bellos momentos?»
En el sector de exportación, adicionalmente se realizan ciertos trabajos, como el de costura, era una necesidad secundaria, pero las prendas hechas en Equestria eran bien recibidas en las islas de Skellige. Muchos ponys se han dedicado a esta labor, elaborando prendas para el invierno, para la lluvia, e incluso para el verano, variaban desde sombreros de croché, hasta vestidos de gala, para ocasiones especiales; pero no había muchos de estos.
La ciudad de Manehattan es una de las ciudades que formaba parte de este sector, además de Cloudsdale Y Rainbow Falls, para muchos pegasos el vivir en las nubes de convirtió en algo que ya no acostumbraban, por eso Cloudsdale quedo parcialmente abandonada, la razón por la que aun esta activa es por los laboratorios del clima, para traer las lluvias y el invierno.
En Manehattan se concentran los principales puertos de exportación, cada día venían grandes barcos desde Skellige trayendo los recursos, pero todo esto se detuvo desde que empezaron a asaltar los barcos en altamar.
Uno de estos establecimientos se llama "Carousel", el nombre estaba pobremente escrito en un letrero sobre la puerta, pero la caligrafía con la que estaba hecha lo compensaba. En los mostradores hay dos ponyquíes: uno usa un traje elegante masculino y otro un vestido. Se esperaría que su interior estuviera lleno de hermosos vestidos y trajes, como cualquier boutique, pero estos son tiempos de guerra. En 5 años no hubo un vestido o un traje elegantes.
En el interior había seis máquinas de coser distribuidas en dos columnas mirándose la una a la otra, y las prendas terminadas eran dobladas y colocadas en un montón de ellas, distribuidas por nombre y para qué tipo de pony estaba hecho; potro, yegua y corcel. Sin ningún tipo de glamour.
Cada máquina es ocupada por una yegua, 3 jóvenes, 2 adultas y una anciana; no es para pensar que a Celestia no le importaba la jubilación de los ancianos, esta ley siempre fue vigente, solo que muchos de ellos prefieren continuar colaborando con algo, en vez de quedarse sentados en una silla mecedora hasta su muerte.
En la última maquina cerca a la pared, hay una unicornio blanca, de crin purpura y ojos azules, y su cutie mark es un diamante único. Detrás de ella hay montones de prendas, muchas más de las que tenían sus compañeras. Se le notaba cansada, como si estuviera a punto de desmayarse, realizaba sus trabajos mucho más rápido que sus compañeras.
La pony a su lado tiene el pelaje rosado agua, crin morada y ojos tono marrones. Nota el creciente agotamiento de su compañera, ella trabajaba duro, pero esta vez es diferente.
—¿Qué es lo que pasa Rarity? —Pregunta ella. —Estos vestidos no son para mañana. Sabes que los envíos no se pueden hacer.
—Lo sé, Suri. Pero tengo que salir antes, mi hermana está enferma y tengo que llevarle sus medicinas.
—¿La pequeña Sweetie Belle? ¡Oh no! ¿Qué es lo que tiene?
Rarity sigue cosiendo las prendas, pero continúa hablando. —Ya lleva casi una semana con esa fuerte enfermedad, los doctores no consiguen curarla. —Suspira. —Lo que puedo hacer es cuidarla.
—Lo lamento Rarity. Espero que se recupere. —Suri le responde, mientras cosía.
Rarity coloca los últimos botones en una camisa, la dobla y la coloca en la caja de prendas. Entonces se levanta.
—Bien, ya terminé. Suri, por favor, dile a la señora Prim que salí antes por mi hermana.
—Está bien, ya terminaste tus encargos, así que no creo que tenga problema.
—Gracias. Hasta mañana Suri. —Rarity se da la vuelta, recoge su alforja blanca; que esta con algo de suciedad, y corre hacia la puerta, la abre y sale con prisa.
—Hasta mañana, Rarity… —la despide agitando el casco levemente.
Las calles de Manehattan eran usualmente concurridas, esto también se vio afectado desde que empezaron a asaltar los barcos. En las carreteras, solo había unas carretas y reducidos ponys caminando.
Rarity da vuelta a la cuadra y cruza a otra. Para llegar a una posta médica.
Dentro había varios padres sosteniendo a sus hijos, esto hace pensar a Rarity, quien ahora es como una madre para Sweetie Belle.
Se acerca a la vitrina donde entregaban los medicamentos.
Allí estaba un pony terrestre; pelaje azul marino y crin blanca.
—¡Oh, Rarity! Que gusto verte. —Saluda cortésmente.
—Hola Fred. Lo siento, pero tengo mucha prisa. —Responde rápidamente.
—Oh… la pobre Sweetie Belle sique enferma ¿no? Entiendo. Enseguida te traigo los medicamentos. —El pony entra a una sala donde se veían varias medicinas y se ausenta por unos minutos.
Rarity observa como las madres y padres sostenían a sus hijos enfermos; al igual como estaba Sweetie Belle. Además de la guerra, la llegada del rey sombra trajo una enfermedad que afectaba únicamente a los potros menores, no era letal, pero si no se le daba una atención medica constante podrían morir. Se hiso llamar "la enfermedad del potro", actualmente no había cura, dado que la mayoria de los recursos se empleaban en la guerra. Con un tratamiento adecuado, y la suficiente fuerza de voluntad, se puede superar la enfermedad.
Fred regresa sosteniendo una bolsa de papel, la cual entrega a Rarity.
—Bien aquí está su medicación. Espero que la pequeña se recupere.
—Gracias Fred. Te debo 20 bits ¿Cierto? —Rarity saca una pequeña bolsita con monedas.
—¡Oh! No, no, no. Este corre a mi cuenta. —Rechaza la bolsa de monedas.
—¿De verdad? No, yo… no podría.
—Acéptalo, es un obsequio. Por lo que hiciste por mí.
Rarity sonríe y acepta el regalo de Fred. Lo coloca dentro de su alforja, se despide de Fred y sale corriendo.
Es un tramo más largo hacia donde vivía, un condominio de varios pisos. Ingresa y sube los 4 primeros. Abre la puerta para entrar a su departamento. Ahora un poco más relajada, coloca su alforja en el sillón café que estaba frente a la ventana por la que entraban los ultimos rayos de luz solar. Cierra las cortinas. Luego se dirige a su cocina y coloca agua a hervir. Regresa con su alforja y recoge las medicinas, se dirige a la habitación de Sweetie Belle.
Su hermana estaba dormida, con un pañuelo en su crin; estaba despeinada, dado que lleva casi una semana en cama. Rarity coloca la bolsa en una mesa de noche; donde había una foto de sus padres, y saca un frasco.
—Sweetie Belle, despierta hermanita. —Con un casco mueve suavemente a su hermana, y empieza a abrir los ojos.
Ve a su hermana a su lado, y sonríe. —Rarity… —Se mueve difícilmente para darle un abrazo. Rarity para evitar que se agote, se acerca para corresponder la distancia.
—¿Cómo va mi hermanita? —La suelta y la acomoda nuevamente en la cama. Se sienta cerca de ella.
—Bien... Me siento con más energía. —Tose. —Supongo que es hora de la medicina ¿Verdad?
—Así es. —Rarity abre el frasco, toma una cucharilla y echa un poco del medicamento en él. Y se la da a Sweetie.
—Tiene un sabor horrible. —Se queja haciendo una mueca de disgusto.
—Pero sabes que te hará bien.
Sweetie suspira y mira la foto de sus padres. —Extraño a papá y mamá. ¿Cuándo volverán? —Pregunta con inocencia.
Ella no sabe cómo responder. Entonces los recuerdos de ese fatídico día, atacan su corazón.
Estamos en Ponyville hace 4 años, los ponys vivían con miedo, a pesar de que tenían ya las patrullas. Sweetie estaba en su escuela, y Rarity paseaba por la plaza con sus padres. Era una mañana tranquila y colorida, pero todo se tornó rojo, y gris, las tropas del rey sombra iniciaron un ataque al pueblo.
Los civiles corrían aterrados por todos lados mientras las defensas combatían. Unos 5 soldados de cristal enemigos se acercaron a ellos, Rarity alrededor observaba como mataban a los ponys, quedaron rodeados. Magnum, el padre de Rarity, se pone delante de ambas, para protegerlas, a pesar de que no tenía ningún arma, él no era un guerrero, solo era un simple granjero. Uno de ellos se le acerca con su espada y empieza a lanzarle cortes, magnum es un corcel grande, pero logra esquivar con dificultad sus ataques. Dada su oportunidad, propina un fuerte golpe en la cabeza de su enemigo y lo deja inconsciente, voltea sonriendo hacia su familia, pero luego sus ojos se llenan de terror, al darse cuenta de que tenían a su esposa. Corre rápidamente para defenderla, pero se detiene en seco, entonces ve la punta de una espada atravesando en su pecho, se desploma en el suelo, dejando de respirar. Rarity solo puede observar, gritar y llorar, presa del terrible miedo que está viviendo, entonces ve como se llevan a su madre.
Cuando tenía lista su espada para dar un golpe mortal, un fuerte Pegaso de crin celeste bajó del cielo rápidamente y apuñaló al enemigo, es Dimitri. La mira con sus ojos azules, y la levanta, se la entrega a uno de sus soldados para llevarla a un lugar seguro. Rarity le grita que valla por su hermana en la escuela, esperando que no sea demasiado tarde.
Luego del ataque cuando los enemigos ya habían sido expulsados en su derrota, los soldados, agruparon todos los cuerpos en un solo lugar. Y lo que hace es ir a buscar a su madre, esperando que la hayan salvado. Dos soldados cargaban el cuerpo de su padre, debido a su tamaño, y otros dos detrás de ellos, llevaban el cuerpo de su madre en una camilla, aún estaba viva. Rarity corre hacia ella.
—¡Mamá! ¿Qué le paso?
Un soldado le responde: —Lamentablemente no llegamos a tiempo… la encontramos en el suelo aún con vida y desangrándose, —aleja su mirada, entrecerrando los ojos, arrepintiéndose de su debilidad— evitamos lo peor, pero ya tenía un corte y ha perdido mucha sangre
—R-Rarity… —Pronuncia con dificultad.
—¿Mamá? —Rarity continuaba llorando sin cesar.
Su madre la mira y sonríe al ver que está bien. —C-cuida de S-Sweetie. T-te quiero. —Se desmaya.
—¿Mamá? ¡MAMÁ!
—Tenemos que llevárnosla rápido. —Dice un soldado.
Rarity cae al suelo, llorando. Y alguien toca su hombro. —¿Señorita Rarity? Su hermana aún está viva.
Rarity lo reconoce y se levanta rápidamente. —¡¿Dónde está?!
—Tranquila. Sigue en la escuela, protegida por guardias. Es mejor que sigan ahí y no vean esta masacre.
Ella logra calmarse un poco al saber que su hermana estaba bien y a salvo. —G-gracias por salvarme noble Pegaso.
—No tiene por qué agradecer. Enserio lamento no haber podido hacer lo mismo con vuestros padres. Pero los enemigos atacaron simultáneamente la barricada noreste. Y nos retrasó.
Rarity baja la cabeza.
En el atardecer de ese mismo día, los cuerpos estaban cubiertos por sábanas blancas y Rarity se dirigía al hospital de Ponyville a ver a su madre, temiendo lo peor. Dentro de él se camina por las habitaciones, llega a una. En una cama estaba su madre con los ojos cerrados, y el doctor cubriéndola con una sábana. Había muerto. Se le rompió el corazón al ver que perdió a su familia, lo único que tenía era a su hermanita. Y sabía que tenía que protegerla. El doctor se le acerca.
—¿Usted es Rarity? —Pregunta el.
Rarity, también era fuerte, y no podía seguir llorando, por fuera, aunque por dentro estaba totalmente destrozada. —Si. —Le responde.
—La señora me pidió que le diera esto. —dice entregandole un papel. —Me pidió que la escribiera en sus últimos momentos. Cuando llegó, ya no podíamos hacer nada, había perdido mucha sangre. Lo lamento.
Rarity no dice nada. Sale del hospital con la carta, y mientras se dirigía a la escuela, la lee.
—Rarity, Ponyville no es seguro, quiero que tomes nuestros ahorros, y te lleves a Sweetie Belle a Manehattan contigo. Las amo a ambas.
Era lo único que decía. Sin dudarlo, fue por Sweetie Belle a la escuela, fue a su casa a sacar los ahorros de sus padres. Hiso las maletas, y se fue con Sweetie. Sin decirle ni una palabra en ese entonces.
Ahora, sin sus padres, era la única pony que tenía para cuidarla, su única familia. Esto no lo sabe Sweetie, se lo contara algún día. Pero aún está por llegar.
Y finalmente Rarity responde: —Ellos volverán pronto Sweetie.
—Eso espero.
—Descansa por ahora hermanita. Te quiero. —Le da un beso en la frente, se levanta y se dirige a la puerta.
—También te quiero Rarity.
Rarity sonríe, triste y culpable, se retira de la habitación de su hermana. Ella es consciente de que le tendrá que contar algo tan desgarrador tarde o temprano, esperando que pueda afrontarlo.
A pesar de eso, Rarity no volvió a llorar. Regresa a su cocina y empieza a preparar la cena para las dos.
El pequeño poblado de Ponyville, que hasta hace 5 años había sido un lugar tan pintoresco y lleno de ponys que recorrían sus calles. Ahora era un sombrío e incoloro lugar, muchos ponys habían abandonado sus casas para irse a una ciudad más segura. Y esas casas abandonadas en Ponyville lo hacían parecer un pueblo fantasma.
La alcaldía estaba con sus cristales rotos y gran parte del techo roto, la alcaldesa había sido asesinada en el segundo ataque.
Y los negocios como: el spa, la biblioteca, el mercado, etc. Estaban hechos cenizas; internamente, mientras la guerra se desarrollaba, en Equestria se presentó la falta de recursos, siendo escasos los productos para vender, muchos comerciantes se vieron obligados a cerrar sus negocios y a incinerarlos como protesta. Ahora el único alimento principal que circula por Equestria es el subproducto de la manzana, conocido como: Puré Enlatado de Manzana. SAA.
SAA que significa, Sweet Apple Acres, es el principal productor de este producto y por lo tanto el más importante, pero la reciente falta de terrenos de cultivo hiso que este proceso se ralentizara.
En SAA vive una familia de 4. Una yegua de ojos verdes, crin rubia y pelaje naranja, y cutie mark de un corazón de manzana roja. Lleva puesto unos pañuelos negros que estaban amarrados en su cola y uno en su cabeza.
Ella se encontraba moviendo unos barriles, que tenían el logo de una manzana roja brillante con las siglas "SAA" sobre él. Estos barriles contienen el producto, que será distribuido en toda Equestria. Lo coloco en una de las 10 carretas que tenían 8 barriles cada uno, y cada barril contiene 45 latas. En total son 3600 latas. Apenas unas 3000 podrán alimentarse de ello.
—¿Es toda la entrega señorita Apple Jack? —Pregunta un corcel castaño de melena negra. Acercándose a ella.
—3600 latas listas para ser repartidas Flitchy. Pero son demasiado pocas. —responde frustrada.
—Lo sé. Espero que la delegada Derpy haya podido solucionar la situación. Bueno me llevo los barriles. —concluye la conversación. 10 sementales robustos llegan a galope para tomar cada uno una carreta e irse camino a repartirlas.
Apple Jack da la vuelta e ingresa al granero. Dentro podemos ver las maquinas que trituraban y empaquetaban cada lata para la siguiente entrega a la semana siguiente. Ella conocía la importancia de su labor. Si no realizaba bien su trabajo muchos ponys pasarían hambre y todo sería por su culpa, aunque conociendo la situación actual, sabe que esta fuera de su alcance. Solo espera que la delegada Hooves haya conseguido algo.
Su hermano, Big Macintosh, se encontraba supervisando las manzanas que ingresaban, su expresión decía a Apple Jack que las manzanas no eran las mejores.
Aj se desplaza, hacia el lugar donde dormían. Ahí, se encuentra Apple Bloom en cama. AJ se acerca para ver cómo estaba, ya que ella también padecía de la extraña enfermedad, pero lo bueno es que ya la superó. AJ la ve durmiendo tranquilamente y sin calentura, lo único que restaba era un buen descanso.
Recuerda las preocupadas noches que pasaba vigilándola, cuando la enfermedad estaba en su punto más alto, Apple Bloom se retorcía por los dolores y el fuerte calor que emanaba de ella, solo podía estar a su lado cuidándola, rogando para que sobreviva.
Ahora todo era más tranquilo en SAA, solo que la familia extraña recoger manzanas en las temporadas, hacer sidra para las ocasional y la sidra caliente en la noche de los corazones cálidos. Muchas tradiciones que se vieron afectadas con la guerra. Extraña el olor a manzanas en la mañana, sidra por la tarde y en las noches una ocasional caminata por los prados.
Más que recogerlas ahora no puede hacer, ya que en los campos de manzanas suelen colarse bandidos para robarlas cuando las patrullas no los encontraban.
Lo que más quería Apple Jack, lo que más deseaba, era que toda su familia este a salvo.
Ya cae la noche en Equestria y se puede ver la luna en lo alto. La familia, después de una merienda nocturna, se preparaba para dormir; la familia Apple suele madrugar para empezar a producir el producto y aprovechar al máximo el día. Pero se oye que alguien golpea la puerta. Aj dice que atenderá ella. Así que va hacia la puerta y la abre.
—Buenas noches, Apple Jack. —saluda la delegada Derpy. —Lamento la hora, pero le traigo buenas noticias.
—Oh, Derpy. Que gusto, pasa y hablaremos. —Invita con cortesía.
—Gracias, pero no puedo. Solo quería decirle que Celestia aprobó la expansión.
—¡Increíble! Al fin podremos producir con calidad…
—Mañana la Princesa Celestia enviara unas tropas para echar al campamento enemigo que está ahí cerca. Así también Ponyville será más seguro.
—Eso es aún mejor. Por fin podré volver a caminar por los huertos. Se lo diré a la familia.
—Bueno eso era todo lo que tenía que comentarle. —Se da la vuelta y se eleva. —Ten buena noche. —se alza en vuelo y se retira.
—Igualmente, Derpy.
Apple Jack se sentía feliz, ahora podrá relajarse un poco ya que Ponyville podrá volver a ser el de antes, un pueblo tranquilo. Aunque aún teme por su familia. Siente que mientras la guerra dure, de hecho, nadie está a salvo.
Dandelien se encuentra en el sector productor de armas, y también tiene uno de los principales puertos de Equestria. Los ponys temerosos suelen partir en busca de una mejor y más tranquila vida en las islas Skellige. Debido a la duración de la guerra hasta ahora, temen caer en los cascos de Sombra y el temor forma parte de ellos.
A luz de antorchas un barco estaba siendo cargado de ponys que se disponían a viajar. A pesar de que este no era un barco muy adaptado para el transporte de larga distancia. Pero tenía que ser así. Unos marineros de ese puerto trazaron una ruta más larga pero segura de los piratas. Así que no podían quejarse, llegarían a salvo a las islas Skellige. Pero sin ningún tipo de lujo o servicio al camarote, como en uno de los galeones reales.
Se contaban tres familias en total 8 ponys, y dos solitarios. Dos ponys terrestres y una pegaso encapuchada de pelaje amarillo , que se limitaba a mirar al cielo, alejada del resto. Una vez cargaron su equipaje estaban listos para zarpar, pero el capitán notó el exceso de peso en el barco, así que cruelmente decidió que un padre debería quedarse para aliviar la carga. Este se negó.
—Miren, les estoy ofreciendo un viaje gratis hasta Skellige y lo menos que deben hacer es seguir mis órdenes. —Dice el capitán.
—Pero mi familia, no puedo dejarlos solos.
—Oh, que pena. —respondió con sarcasmo. —O te bajas tú, o se baja toda tu familia, tú decides.
El padre, mira a su esposa y sus hijos, aceptando la orden del capitán. Se despide de su familia para bajarse del barco.
Pero antes de hacerlo, se oye una suave voz, pero que era tan baja que si no hubieran estado en silencio no se hubiera oído para nada.
—Y-yo puedo bajarme en vez de él…
Todos miran a una pegaso encapuchada. Llevaba una alforja, se distinguían unos instrumentos médicos en él.
—No… es nuestra oportunidad de ir a Skellige. —Dijo un pony terrestre de pelaje verde y crin roja. Que al parecer era su acompañante.
—Lo se TreeHugger. Pero no puedo permitir que se separe esta familia.
Ella a pesar de su timidez, sabía que no era correcto que se separe una familia, especialmente en momentos como este.
El padre se acerca y agacha la cabeza para agradecerle.
Fluttershy se sonroja tras las acciones del pony. —N-no es nada. Tú debes cuidar a tu familia.
Se baja del barco y se despide de su amiga, sabiendo que tendrá que esperar hasta mañana para poder irse en un barco. Pero en su corazón, sabe que hiso lo correcto en un acto de amabilidad.
Una vez el barco se alejó bastante, la pegaso encapuchada dejó de agitar el casco de despedida. Pensando en donde pasaría la noche. Camina por las calles de Dandelien, buscando una posada para pasar la noche. Y al pasar por un callejón, ve a una madre sosteniendo a su hijo, al parecer muy enfermo.
Hay ponys que viven en la pobreza, los que lo perdieron todo durante los ataques en sus ciudades. Lograron salvarse ellos, pero nada de lo que poseían.
Siente su corazón partirse en dos. Debía tener la enfermedad que llego con la guerra. Ella se acerca para revisar al potrillo. La madre, ve las intenciones de la pegaso, la detiene golpeando sus cascos que estaban a punto de tocar a su hijo. Con lágrimas en sus ojos.
—Permítame ayudarle s-señora. Si no lo trato podría morir. —dice intentado convencerla.
Pero la yegua solo se niega, dejando caer cada vez más lágrimas, meneándose sosteniendo el cuerpo de su hijo. Entonces entiende que no había nada por hacer.
—Ya es muy tarde… Ya es muy tarde… Ya es muy tarde…
No puede soportar ver una escena tal, por más que quisiera, no podía hacer nada. Mientras recorría los callejones, aun se puede escuchar el eco de la yegua con el corazón roto. Había perdido a su hijo.
Finalmente llega a una posada, ingresa con la esperanza de pasar la noche ahí.
El recepcionista es un macho alto de pelaje gris azulado y crin blanca. Adulto.
—D-disculpe señor. ¿aún tiene habitaciones? Solo quiero pasar una noche. —Pregunta con su suave voz.
—Lo siento señorita. Pero no contamos con habitaciones disponibles. —Le responde.
Baja la cabeza, al saber que tendrá que seguir buscando tan tarde, difícilmente encontraría un lugar. Pero sus oídos logran escuchar una toz, venia del pasillo detrás del pony. Se eleva para ver de quien venía. Y resulto ser de un potrilla; tiene el pelaje rosado y la crin verde menta.
—¿Qué le pasa? —Pregunta ella.
—Oh… —suspira. —Mi pequeña hija, tiene esa extraña enfermedad, aquí no hay médicos que puedan curarla.
Desde el fondo de su corazón sabe que tiene que ayudarla, no puede permitirse ver otra escena como la anterior, rápidamente entra volando a la habitación.
—¿Quién eres tú? —Pregunta la yegua, su madre. Tiene pelaje rosado y crin purpura.
—Soy doctora, quiero ayudarla. —Responde con una notoria firmeza.
El posadero, enojado la regaña. —No puedes estar aquí, tienes que irte, te dije que no tenemos habitaciones.
Ella solo lo ignora, y empieza con su labor. Finalmente se quita su caperuza, revelando su melena rosada, la cual estaba trenzada. De su alforja saca unos cuencos de madera y unas hierbas. Las coloca en el cuenco y empieza a mezclarlas. Una vez hecho esto pregunta por agua hervida. La madre que era un unicornio levita un envase con agua caliente. Fluttershy era su nombre, levanta un vaso de madera y coloca las hierbas, la yegua le echa el agua tomando un color verde. Finalmente agrega una gota del frasco que tenía colgando de su cuello, y cambia de color a marrón suave. Puede notarse su transparencia.
Los padres solo pueden observar. Fluttershy con sus cascos levanta a la potrilla y la pone entre sus alas, estaba ardiendo, probablemente no hubiera llegado al día siguiente, procede a darle el brebaje, la potrilla hace una mueca de asco.
—Vamos pequeña, esto te ayudará a no sentir dolor. Luego solo tienes que ser fuerte, ¿de acuerdo?
La potrilla al escuchar su voz, cede, y se bebe todo el contenido. Luego la recuesta en su cama. Se le notaba más tranquila.
—Listo, la pequeña se sentirá mejor. —nota las expresiones boquiabiertas de los padres. —B-bueno me tengo que ir. Estando cerca de la puerta el macho la detiene.
—Señorita. Puede quedarse en nuestra habitación si lo desea, lamento no habérsela ofrecido antes, pero gracias por ayudar a mi hija.
—Me alegra haber ayudado. Pero y-yo…
—Vamos, venga conmigo yo la llevo a su habitación, será gratis.
Fluttershy lo piensa, ya es bastante tarde y a esas horas las calles de Dandelien suelen ser peligrosas debido a los bandidos.
—B-bien, gracias. —acepta ella.
Entonces, pasa la noche en una cálida cama, notando que empieza a llover.
Que hubiera sido de ella si se hubiera ido, mirando las gotas que caían en el cristal de su habitación y contemplar el cielo nublado. Antes de dormir, da una mirada al frasco de su colgante, parece que tiene menos de la mitad. Esto no era una cura, más bien solo un tipo de antibiótico que ayuda a combatir la enfermedad del potro.
No siempre funciona, por eso en su interior siente la culpa de haber aceptado la habitación a sabiendas de ello. La mayoría de veces, depende mucho del potro al que se aplica, su estado mental, su estado físico, entre otras variables. Sin embargo, ella carga con el peso de un médico, uno que se dedica a buscar una cura para esta terrible enfermedad.
Sumida en sus pensamientos, finalmente duerme.
