Disclaimer: Los personajes utilizados en esta historia pertene-cen a Hajime Isayama, mangaka de Shingeki No Kyojin. Yo solo los uso darle vida a mis historias.
Historia para Angelica Parra
Autoría: Alexmoon13
*-*-*-Nuestro Secreto de Medianoche*-*-*
A Levi no le gustaba hablar entre susurros, que alguien le "diera consejos" sobre su vida; ver la desagradable cara de Nile frente suyo diciendo que era lo mejor para él y para Historia lo estaba hartando. Si tan solo ese maldito mocoso no hubiera abierto la boca, Historia no estaría en la mira de todos. Si Zeke no hubiera mandado esa maldita propuesta, no sabrían lo valiosa que es la sangre de Historia y ella podría estar tranquila gobernando hasta la vejez.
Dirigiendo la Isla, ayudando a los huérfanos. Dando esas suaves sonrisas con el cabello suelto y las manos juntas, el recordar la belleza de Historia era lo mejor que Levi podía hacer en ese momento para no llegar a golpear a quién conocía desde hace tantos años.
— ¿Me estás escuchando Levi?
— No.
Nile miró al más bajo indignado, con el rostro descompuesto, como si tuviera la razón de todo, como si el desinterés del contrario no fuera el correcto.
—Se trata de Historia, Levi.— Dijo agarrando de los hombros a Levi. — Debería interesarte lo que digo si así ella no es forzada a obtener el poder de Jeager.
De un solo manotazo Levi empuja las inmundas manos de Nile, mientras su ceño se frunce, A ojos de Lev, él era como el resto de altos mandos, solo diciendo que meta palabras en el oído de Historia para que no se retracte, que asegure su futuro donde su vida acabaría en 13 años.
—No dejaré que Historia lo haga.
—¡Pero eso te estoy diciendo! ¡Levi! — Su cara era de frustración — Escúchame, con un demonio. Estoy de tu lado.
¿Un comandante de la policía militar, de su lado? Levi miró nuevamente su desagradable rostro escuchando por primera vez sus palabras.
—¿Como estarías de mi lado?
—Embaraza a Historia.
Sus cejas se fruncieron, y miró a Nile con enojo. Ese era un tema sumamente delicado, pero al parecer Nile sabía que si se iba por las ramas, Levi dejaría de prestarle atención nuevamente.
—Luego ella pueda fingir una relación con alguien más, pero debe estar embarazada antes de que llegue Zeke a la Isla.
Levi miró al contrario, analizando la situación. Un hijo, era un tema importante y no podía ser tomada la decisión a la ligera solo por él.
—No puedo darte una respuesta Nile.
El miembro de la policía militar suspiró. Sabiendo eso de antemano. Él era de los pocos que sabía de la relación de esas personas, de la reina y el hombre más fuerte de la humanidad y cuan diferente que era Levi solamente con Historia.
—Entiendo, háblalo con ella. — Terminó por decir. — Ya depende de ustedes el próximo paso que tomen.
Nile se retiró por ese día, dejando a un pensante Levi solo en una fría habitación del edificio.
*-*-*-Nuestro Secreto de Medianoche*-*-*
Los pasos de Historia eran dudosos mientras se dirigía a ese edificio de madera donde se guardaban suministros y un joven, que había conocido de niña, estaba trabajando arduamente.
Antes de entrar, antes de que su silueta fuera visible para el hombre empezó a buscar por todos lados, hasta ver la figura que ella estaba buscando, oculta tras la capucha de lo que parece un traje militar de distinta tonalidad.
Historia aprieta los labios y sus manos se hacen puños, ella no quiere y sabe que el hombre que la mira tampoco está feliz, pero es lo mejor, eso se repite ella, es lo mejor para ambos. Su vestido rosado contrasta con el oscuro color de su abrigo, aún siendo la reina de la Isla a ella no le gusta vestir de manera ostentosa a menos que así lo amerite la situación, y estando en el orfanato, en la granja, ella prefería sus ropas cómodas y calmadas.
Empezó a alizar arrugas inexistentes para hacer más tiempo, para no entrar a ese granero... para que Levi la detenga. Pero Historia sabe que Levi no lo hará, porque eso significaría cosas malas para ella. Que aunque el rostro se encuentre serio, el puño formado bajo la capucha demuestra cuanto odia lo que está pasando.
Levi ve como la joven muchacha da un suspiro más y como lo mira con una sonrisa forzada hasta que finalmente se acerca a la puerta del granero y es visible para el apenado joven que se encuentra trabajando.
—Mierda.
El puño de Levi golpea la corteza del árbol a su costado, no puede hacer nada. No si quiere que la joven viva, pero eso no evita que duela, que en su pecho un dolor profundo aparezca mientras ve con sus propios ojos a la mujer que ama hablando con otro, sabiendo porque lo hace y en que va a acabar todo.
Está lejos del granero y su vestimenta le da un camuflaje adicional, nadie que no buscara una figura se daría cuenta de su presencia, solo Historia. Solo ella se sabría observada y estaría consiente de su existencia.
Apretando los puños ve como el alto joven, se acerca tímido a la mujer, como se rasca la cabeza con el sombrero en mano, con una sonrisa apenada y un brillo en sus ojos al ser reconocido por la mismísima reina, Levi no la escucha´ni ve su rostro, pero puede estar más que seguro que la rubia le sonríe dulcemente al muchacho mientras le habla con palabras suaves.
Levi sabe que extrañará tener todo eso para él.
Su mirada grisácea baja hasta el bonito vestido rosa pálido, justo a la altura de su cintura, donde sus manos se encuentran entrelazadas mientras habla, protegiendo inconscientemente esa área y Levi no puede evitar recordar como es que ese pequeño ser en el vientre de la joven fue concebido.
Dos cuerpos desnudos retozaban en la suave cama de Historia a medianoche, la joven tenía su dulce rostro apoyado en el fuerte y duro pecho del que una vez fue su capitán de escuadrón, del hombre del que poco a poco se había llegado a enamorar.
—Levi —Exclamó alzando su cuerpo.
A los ojos de Levi, los esponjosos y hermosos senos quedaron expuestos y alzando una ceja se obligó a mirar el rostro sonriente de la animada muchachita.
—Dime — Susurró sin sacar su mano de la delgada cintura.
La chica simplemente sonrió y ahora colocó sus dos brazos cruzados en el pecho de su pareja mientras recostaba su rostro sobre ellos, observando la atenta mirada del contrario, como aun con su rostro serio, su toque era dulce y suave.
Sus senos ahora estaban apoyados contra el cuerpo de Levi, pero ocultos ante su vista, La mano de Levi fue a la tersa piel y acarició el sonriente rostro de Historia.
— Estás muy serio. — Dijo finalmente, aceptando la áspera mano que tocaba dulcemente su mejilla. — Y me refiero a más serio de lo normal.
Enfatizó Historia, viendo en respuesta como una sonrisa de lado aparecía en esos delgados labios que tanto ella amaba besar. Rápidamente esa sonrisa se borró y el ceño del mayor se volvió a fruncir, Historia sabía que no era algo bueno.
— No quiero que te conviertas.
El alegre rostro de Historia decayó. Levi no necesitaba decir más palabras para que la rubia las comprendiera.
— Es lo mejor para el pueblo. — Dijo con voz queda. Ella tampoco quería, pero era lo mejor. — Es mi deber como reina.
— Y una mierda. —La interrumpió — Dime lo que tu quieres.
El cuerpo de Levi se alzó hasta quedar sentado y la joven muchacha quedó a su costado. Mirándose el uno al otro.
— Yo...
Las manos de Levi cogieron su temeroso rostro, y a su esquiva mirada no le quedó más que ver a su pareja a los ojos nuevamente.
— ¿Qué quieres tú, Historia?
Los hermosos ojos azules de la muchachita se empezaron a poner acuosos, no quería ser un titán, no quería comerse a alguien, no quería saber que su vida acabaría tan pronto, tan joven. Se sentía egoísta, pero ella lo que quería era seguir en este mundo.
— Vivir — Susurró quedamente.— Quiero vivir, Levi.
Las lágrimas cayeron y fueron limpiadas con gentileza por las manos contrarias mientras recibía consuelo de otros labios.
Levi la pegó más a su cuerpo y la joven pasó sus brazos por el fuerte cuello. Los besos eran calmados, brindándole el apoyo que la muchacha necesitaba en esos momentos, transmitiéndole una sensación de calma indescriptible.
—Vivirás Historia. — Le dijo cuando sus labios se separaron y sus alientos se mezclaron.
Levi le contó la idea de Nile y los labios de la joven se abrieron de la impresión. Instintivamente bajó su mano hasta su vientre bajo y miró a Levi con ojos brillosos, llenos de anhelo y añoranza.
Un hijo, un pequeño ser de ambos. Historia quería que salga con el negro cabello de Levi, con los ojos de color mercurio y esas delgadas pero bonitas cejas. Quería que fuera lo más parecido posible a Levi.
Historia sabía que cuando llegara Zeke, ellos deberían dejar de verse, tal vez desde antes, Levi tenía que ir a la guerra, ella debía gobernar desde la seguridad de las murallas, la despedida para tan hermosa relación no estaba muy lejos, pero terminarla con un bonito bebé de ambos, era simplemente hermoso a los oídos de la joven reina.
— Si quiero, Levi.—Susurró la chica, ahora con lágrimas de felicidad por escuchar esas palabras. — Tuyo — Su mano se posó en el fuerte pecho —y mio— la otra mano fue hasta su pecho.
— Nuestro.— Terminó por decir el contrario.
Levi amó ver las mejillas sonrosadas de la muchachita, animándose un poco por sus palabras, mostrándole felicidad pura en su rostro después de tantos meses. Aunque más adelante no pudieran estar juntos, había un pequeño que había nacido del amor de ambos. Haría su historia duradera. La haría eterna.
Ahora fue Historia la que acercó sus rostros para cerrar esa promesa tácita tan llena de buenas nuevas con un beso.
Levi la recostó calmadamente en el lecho y bajó sus labios al terso cuello, dejando besos y mordidas ligeras, sacando bellos gemidos como recompensa. Sus manos bajaron, presionando sus rosados pezones, apretándolos hasta ponerlos nuevamente erectos y luego, mientras una mano siguió apretando esos suaves montículos la otra bajó por su torso.
Las extremidades de la joven temblaban ante el toque tan conocido y sus piernas se abrieron con calma y naturalidad a la mano que iba descendiendo más y más, hasta hundirse dentro suyo, donde aún se encontraba un poco húmedo por lo actividad anterior.
Dos dedos ingresaron, haciendo que la joven muchachita diera un respingo, cogiendo con sus manos la cabeza hundida en su cuello y dirigiéndola para que le den otro beso, necesitando juntar sus lenguas en otro húmedo ósculo, necesitando sentirse lo más cerca posible del hombre que estaba sobre ella, cubriendo su cuerpo por completo.
— Hazlo yá — Dijo en voz baja, separándose por unos instantes de esos labios — Te necesito tanto Levi.
Y Levi no se negó, necesitando él también sentirse uno con ese bonito y pequeño cuerpo, con la persona que había amado por tanto tiempo y la que más quería proteger en ese putrido mundo.
Se colocó entre los finos muslos de la chica y alzando esas bonitas caderas ingresó su miembro al húmedo canal, Historia lo resintió un poco, pero solo volvió a buscar consuelo en los labios ajenos mientras sentía como las penetraciones empezaban pausadamente.
Esa noche Levi e Historia hicieron el amor, por horas, juntando sus labios, besando cada centímetro de sus cuerpo sin dejar dermis sin ser adorada, amándose el uno al otro sin restricción alguna.
Esa noche después de tanto tiempo de cuidarse, Levi terminó dentro de la chica e Historia no tomó la infusión que le impedía quedar embarazada. Buscando un fruto de acciones llenas de amor, buscando la esperanza de esa pareja, la muestras de su amor.
Pasó menos de un mes hasta que la joven muchachita recibió en medio de la noche a Levi con una sonrisa destilante de alegría, con sus manos en su vientre.
Estoy embarazada.
Fue el susurro que escuchó esa última noche, antes de que Levi corriera a rodear su cuerpo con sus fuertes brazos y apoyara su cabeza en el regazo de la chica sentada.
Estoy embarazada.
Fueron las palabras que Historia repitió centenares de veces mientras abrazaba al hombre arrodillado frente suyo, enormemente feliz de tener un hijo con él, pero con una opresión en su pecho al saber que eso significaba un pronto final para ellos.
Levi nunca olvidará ese día, como volvieron a unir sus cuerpos con un amargo sabor de despedida, pero sintiendo sus corazones latir de felicidad por el pequeño dentro del vientre de la chica. El futuro era incierto, pero Historia viviría y de eso se encargaría Levi.
Alzó su rostro y vio como la chica estaba sentada calmadamente en el heno, hablando con el alegre chico. Odiando verlo sonreírle, sabiendo que él había sido el seleccionado por ambos para que cumpliera el papel de padre de ese pequeño.
Sin poder aguantar más decidió que era momento de retirarse y dio marcha atrás, metiéndose poco a poco en el bosque, sus labios apretados uno con el otro formando un neutra línea en su rostro, caminando cada vez más lento, al saber el significado de cada paso que daba. Cada uno de ellos era alejarse de Historia, de esa bonita y pequeña rubia que le robaba sonrisas y calentaba su corazón.
Cuando estaba más profundo en el bosque, y sus pasos eran casi tan lentos que parecía que casi ni se movía, fue que a su oído llegó el sonido de un trote detrás suyo.
Alerta volteó dispuesto a sacar una de sus cuchillas hasta que vio que se trataba de Historia.
— Levi... Yo — La joven se había detenido a unos pasos. — Mandé al chico a buscar algo para vernos luego, pero...
Mirando temerosa a un lado, hablando innecesariamente. Levi no pudo evitar sentir que extrañaría todo eso y más.
Cerró por completo la distancia entre ambos y colocando una mano en el cuello ajeno se encargó de unir ambos labios, la sorprendida chica no hizo más que corresponder ese doloroso beso, apoyó sus manos en el pecho ajeno y Levi acarició su rostro para calmar esos pequeños temblores.
Era un beso de despedida.
Tan dulce como todos sus encuentros anteriores, tan amargo por esa sensación de separación. Levi saboreó esos labios con calma y conocimiento, sabiendo que ese sería el último beso que compartirían, odiando sentir las lágrimas mojar sus manos y llegar a sus labios. Se alejó y limpió las mejillas mojadas sin éxito alguno vindo como esos enormes ojos azules volvían a derramar lágrimas una tras otra.
— Cuídala. —Susurró posando su palma en el vientre ajeno. — Será tan bella como tú.
Historia sintió, aún sobre la ropa que llevaba puesta, el calor que emanaba esa mano y asintió con fervor mientras recostaba todo lo que podía su rostro en esa palma.
— Con tu dulce sonrisa y brillantes ojos — Con el pulgar delineó sus pómulos — y tu hermoso cabello como el sol mismo. — Susurró tan cerca a sus labios queriendo volver a besarla.— Cuídense.
Historia volvió a asentir y le dio otro par de besos superficiales a esos labios ajenos que tanto extrañaría, odiando como luego de ellos Levi se alejó y se retiró un par de pasos. Como con el ceño fruncido y esos labios juntos la miraba una vez más, a ella, a su vientre. A delinear su rostro como si quisiera memorizarla eternamente.
La joven se limpió las lágrimas y le regaló la sonrisa más dulce que ella podía darle, deseando que recuerde su último momento como pareja con una sonrisa. Sabiendo lo doloroso que sería cruzar sus caminos después ignorándose el uno al otro.
Esa preciosa sonrisa fue todo lo que Levi necesitó para poder sonreírle en respuesta y recargarse de energías que antes no tenía, para finalmente meterse más en el bosque usando su equipo de maniobras sin volver la mirada una vez más hacia atrás.
Historia se quedó parada hasta que la silueta fue borrosa, hasta que ya no había nadie en el bosque y solo el sonido de criaturas pequeñas se escuchaba en el ambiente.
Su mirada fue al cielo, apreciando entre el espeso follaje de los árboles como el sol iba cayendo y lanzando un suspiro dio vuelta atrás para regresar donde el muchacho fácilmente la estaba esperando para seguir hablando.
—Yo la cuidaré Levi.— Susurró para si misma mientras caminaba de regreso.
Levi quería lo mismo que ella, que esa pequeña personita se pareciera a la persona que amaba. Ese pequeño ser le daba la oportunidad de vivir más, de seguir ayudando a los huérfanos y gobernar buscando siempre lo mejor para su pueblo, con el costoso precio de dejar ver al hombre que amaba, sin poder decirle a esa criatura quien era realmente su verdadero padre.
— La cuidaré por ti. — Susurró. —Por mí.
Porque era de ambos.
Porque era prueba irrefutable del amor que se tenían y que verdaderamente existió.
FIN
Mil gracias nuevamente a Angélica Parra por confiarme sus historias UwU y darle vida literaria a las bellas artes que ella me muestra.
Mil gracias a todo el que lo lea y vote por la Historia, espero que les gustara, un saludo y muchas muchas gracias.
Agradecimientos Especiales a Angélica Parra
Agradecimientos a:
- Lisseth Jaramillo - Yuukie Michaelis - Xochilt Oda -
- Natta Cb - Elizabeth - Constanza Avalos - Lakamilaxdzdd
