- Vale, esto tenemos que planearlo muy bien, no puede haber ningún fallo –dijo Alumi, concentrada.

- Está bien, ¿por dónde empezamos? –respondió Hana.

Ambos estaban en casa de Hana, en el salón del piso superior, pensando en cómo anunciar su compromiso y arreglando los detalles.

- ¿Qué te parece si empezamos por el principio? Ya sabes, como se supone que nos enamoramos y todo eso.

- Pues tú dirás.

- ¿Qué? ¿No piensas ayudarme a planificar nada?

- Claro que te ayudaré, pero para eso tenéis más imaginación las chicas, admítelo.

- Está bien –suspiró Alumi-. Veamos… ¿Nos enamoramos en el instituto? En el último año, por ejemplo.

- Me parece bien. ¿Cómo?

- Nos dimos celos mutuamente… ¡Eso es! Empezamos a juntarnos con más gente, y cada vez que me veías con otro chico te ponías celoso, y yo me ponía celosa cuando te veía con otra chica. Nos preguntamos el por qué y llegamos a la conclusión de que nos queríamos. ¿Qué te parece?

- Por mí está bien. Otra pregunta: ¿quién se declaró a quién?

- ¿Es que tengo que pensarlo yo todo? ¿No puedes pensar tú aunque solo sea un poquito?

- Lo intentaré… Pero si no te gusta no me eches la culpa –respondió Hana. Se quedó pensando unos instantes y comenzó a hablar-. ¿Te me declaraste tú?

- ¿Cómo?

- ¿En San Valentín? Ya sabes, me hiciste chocolates y todo eso y yo los acepté.

- ¿Ves como no es tan difícil? –dijo Alumi-. Entonces, el principio quedó claro. Y tenemos muchas cosas para demostrar que hemos tenido citas, como cuando fuimos al parque de atracciones y me conseguiste ese osito de peluche, o cuando fuimos a cenar y después nos hicimos esas fotos en el fotomatón. Ahora sólo nos queda una cosa: cuándo decidimos comprometernos y todo eso.

- Tú dirás.

- Ya lo tengo planeado, sabes que soy una romántica empedernida –dijo la rubia con una sonrisa-. Fue en las vacaciones de navidad, cuando fuimos a Noruega a esquiar, el 25 de diciembre, para ser más exactos. Me diste el anillo (que iremos a comprar luego) como si fuera un regalo más, yo lo abrí, me quedé sorprendida, me preguntaste si quería casarme contigo y yo te dije que sí. Después, guardé el anillo para que nadie lo viera hasta que decidiéramos comunicarlo.

- Sí que lo tenías planeado –contestó Hana, sorprendido-. Bien, entonces está ya todo claro, ¿no?

- Sí, ahora solo falta que me compres el anillo –dijo Alumi con una sonrisa.

- Vale, vamos a buscarlo –dijo el rubio, poniéndose de pie-. No quiero tener que aguantarte cada cinco segundos recordándome que tengo que comprártelo.

- Como me conoces –respondió la joven, poniéndose en pie también-. Por cierto, ¿cuándo nos divorciaremos?

- No lo sé, eso también hay que pensarlo.

- Yo creo que dos años después de que nos casemos está bien. Ya sé que es mucho tiempo, pero así nadie sospecharía y podríamos poner alguna excusa. Ya lo pensaremos.

- Está bien. Nuestro matrimonio durará dos años –respondió Hana, sonriendo-. Ahora vamos a por el dichoso anillo.

Alumi asintió y salió de la sala corriendo, arrastrando a Hana consigo.

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- ¡Éste es guapísimo! Pero aquel no está tan mal… ¿Qué hago? –preguntó Alumi al borde del llanto-. ¡Los dos son preciosos!

- ¡Sólo es un anillo! –exclamó Hana, harto, ya que llevaba una hora metido en esa joyería mientras Anna intentaba escoger un anillo-. ¡Escoge uno de los dos y ya está!

- ¡No es solo un anillo! Es el símbolo de nuestro supuesto amor –contestó la rubia, susurrando la última fase para que solo Hana pudiera oírla-. ¡Tiene que ser perfecto!

- A mí me gusta más el de los diamantitos azules –dijo Hana, rezando por que ella quedara convencida y pudieran salir de esa maldita joyería de una vez por todas.

Era un anillo de oro blanco, con pequeños diamantitos azules que formaban el símbolo del infinito.

- ¿Tú crees? –preguntó Alumi, escrutando de nuevo ese anillo-. Vale, quiero este –le dijo al joyero quien, al igual que Hana, agradeció profundamente que la joven se hubiera decidido por fin.

Hana pagó el anillo y, junto con Alumi, salió de la joyería.

- ¿Te parece normal tardar más de una hora en elegir un maldito anillo? –preguntó el rubio, malhumorado.

- ¡Pues sí! Y mereció la pena, es perfecto –respondió la joven con una sonrisa. Consultó su reloj-. Se nos ha hecho tarde, ¿qué te parece si comemos en un restaurante?

- Vale. ¿A cual vamos?

- Mmmm… Es una decisión difícil –dijo Alumi, apenada-. Estoy indecisa. Elige: ¿comida china o italiana?

- Pues prefie… -en ese momento comenzó a sonar su móvil. Lo sacó del bolsillo de su chaqueta y contestó-. Hola mamá… ¿Por qué me llamas?... No, no estoy en casa… ¿Una cita? ¿Con quién?... ¡¿Para comprometerme?! ¡No puedo ir a esa cita!... ¡Ya estoy prometido!... ¡Sí, ya tengo prometida!... Estoy seguro de que la aprobarás… Es Alumi… La hija de Silver, mamá… Sí, mejor hablamos luego… Adiós.

- Vaya, no has perdido el tiempo –dijo Alumi, divertida-. Te digo que sí, que me casaré contigo, y tú se lo cuentas a tu madre en la primera llamada que te hace.

- ¡Ya me estaba buscando prometidas! Menos mal que Men nos avisó a tiempo porque si no…

- Bueno, tú familia ya lo sabe, solo falta la mía –respondió Alumi, cogiendo el brazo de Hana-. Ahora, querido prometido, dime: ¿comida china o italiana? ¡Tengo muchísima hambre!

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- ¡Los espagueti carbonara estaban buenísimos! –comentó Alumi.

- Yo prefiero la lasaña –contestó el rubio.

Ambos jóvenes iban de camino a casa de Hana, que en poco tiempo se vería a lo lejos.

- Cuando llegue a casa se lo diré a mi padre y le enseñaré el anillo –dijo Alumi, mirando la joya, que en esos momentos descansaba en el dedo anular de su mano izquierda-. A ver como se lo toma.

Ya estaban frente a la puerta de la casa de Hana.

- Ya me contarás lo que…

- ¡Alumi! ¡¿En serio te vas a casar con Hana?! –preguntó Silver abriendo la puerta de la entrada de golpe y sobresaltando a los dos jóvenes, que se quedaron clavados en el suelo sin saber qué responder.


Me quedó un poco corto el capítulo pero bueno...

¡Muchas gracias a karen85 y Hayley Asakura por sus reviews! ¡Espero que me sigáis dando vuestra opinión!

Y muchas gracias a toda la gente que se molesta en leer el fic, ¡espero vuestras opiniones! :)