Sentimientos
Desde que entro a Hogwarts nunca pensó que su vida cambiaria tan drásticamente. Primero, había hecho amigos-los mejores- que un chico de su edad pudiera tener, y luego, ellos al saber sobre su licantropía, estudiaron durante tres años como convertirse en amigos y así acompañarlo en luna llena. Para luego, comenzar a sentir cosas por una de sus compañeras de casa, Mary principio se rehusaba a sentir algo por alguien, ya que, su condición era peligrosa y sin percatarse podría causarle daño.
La chica era una de las mejores amigas de Lily, siempre compartían y estudiaban juntas, además él era también el mejor amigo de la pelirroja. Era de esperarse que siempre compartieran los tres, y que de vez en cuando él le preguntase a Lily algunas cosas de Mary, a la vez que poco a poco crecía un sentimiento hacia la rubia de ojos azules.
—¿Lily? —pregunto Remus dejando de escribir y levantando su vista
—Dime Remus... —respondió ella sin despegar su mirada de su libro de pociones.
—¿Sabes algo de Mary? —Lily levanto su mirada y la fijo en su amigo,
—¿Quieres saber porque no fue a clases de Encantamientos? —Lupin asintió —No estaba de muy buen animo hoy en la mañana.
—¿Le sucedió algo? —Su tono de voz sonaba preocupado
—Lo mejor sería que hables con ella, si en verdad te gusta. —Se encogió de hombros Lily
—A que te refi...
La señora Prince que los había estado observando desde su escritorio les dirigió una mirada de advertencia, además de hacerlos callar. Remus, solo le movió los labios diciendo lo siento, para luego disculparse con una pequeña sonrisa. Volvió a fijar su mirada en Lily con lo observaba sonriendo. Él guardo sus cosas, y se colgó su bolso en el hombre, susurrándole nos vemos en la sala común, ante lo cual, Lily asintió.
Remus camino hasta la sala común, pensando en lo que había dicho Evans. Arrugo el ceño y aceleró el paso preguntándose que estaba sucediendo con Mary. La chica nunca faltaba a clases, siempre cumplía con todos y cada uno de los trabajos que los profesores pedían. Solo una vez en sus cinco años que llevaba en Hogwarts, la rubia había faltado a clases, había sido cuando su abuelo había fallecido.
Al llegar al retrato de la dama gorda, dijo la contraseña y entro rápidamente. Observo a su alrededor pero solo se encontraban James, Sirius y Peter charlando. Sirius al ver a su amigo, sonrío.
—¿Ya terminaste los deberes de Pociones, Lunático?, necesito ayuda—dijo Sirius
Remus arrugo el ceño
—Ahora no, Sirius. ¿Han visto a Mary?
—¿Macdonald?—Remus asintió—Esta en la habitación de chicas—respondió James
Remus se sentó en el sofá frente a la chimenea y comenzó a hurgar en su bolso. Saco un trozo de pergamino y una pluma. Comenzó a escribir.
Mary, necesitó hablar contigo. ¿Podrías bajar a la sala común? .
Remus.
Lupin dobló el pergamino y con un movimiento de varita, hizo que este comenzara a flotar, hasta el dormitorio de chicas, esperando que Mary apareciera.
Peter observo extrañado aquella actitud de Lupin, luego fijo su mirada en James y Sirius quienes le devolvieron una mirada de no comprender nada. Los tres se acercaron al licántropo. James y Sirius se sentaron uno a cada lado de Remus, mientras que Peter permanecía de pie.
—¿Sucede algo, Lunático?—pregunto James
—Necesito hablar con Mary…
—¿Aun no le dices lo que en verdad sientes por ella?—pregunto Sirius incrédulo
—No—respondió él.—el otro día la vi con aquel Hufflepuff—arrugo el ceño recordando aquel día—se veía feliz
—Thomas es solo un amigo de ella—agrego Peter
—¿Cómo lo sabes, Colagusano?—pregunto Lupin con tono desanimado
—Por que Thomas es gay. —respondió simplemente, provocando que James y Sirius lo observasen incrédulos— a Thomas le gusta el primo de Mary. Aquel muggle que conocimos en vacaciones ¿Lo recuerdan?
—claro—exclamo Potter quien había escuchado atentamente todo lo que decían—Si que sabes demasiado, Colagusano
Peter se encogió de hombros y sonrió—solo observo y escucho.
Los cuatro chicos, que se encontraban de espaldas a las escaleras que conducían a las habitaciones, no se percataron que Mary, caminaba hasta ellos. Dirigiéndose específicamente hasta donde Lupin.
—Remus…
Él al escuchar la voz femenino se incorporo y giró. Observo el rostro de ella, había estado llorando. Sus ojos aun estaban rojos e hinchados y sus mejillas aun tenían rastro de aquellas lagrimas. Se acercó a ella, y le acarició el rostro, provocando que Mary soltase un largo suspiro. Sirius, James y Peter se observaron entre si y se dirigieron a la habitación de chicos, dejando a solas a su amigo junto a la rubia.
Remus tomo la mano de ella y la dirigió al sofá, sentándose junto a ella. Le acariciaba la mano, dándole todo el tiempo posible para que hablará.
—Remus, ¿Por qué nunca me dijiste que te sentías atraído por Brown?—después de varios minutos de silencio, Mary lanzo aquella pregunta
—¿Por Rose Brown?—Mary asintió—¡Por Merlín, Mary! ¿De donde sacas eso?—preguntó incrédulo.
—Rumores de pasillo…
—Rumores…—repitió él—deja decirte que son rumores infundados. La única persona que en verdad me gusta, eres tú
Mary lo observo incrédula¿Habia oído bien?. Remus Lupin le estaba confesando que le gustaba ella, Mary. La rubia come libros, que cuando un chico le coquetea, sale corriendo. La rubia que…se siente insegura en como es.
—No me tomes el pelo, Lupin—arrugo el ceño, alejándose un poco de él—no estoy para bromas.
—No es broma—se acerco a ella y tomo sus manos entre las de él—mis sentimientos por ti son verdaderos, Mary. Solo espero no causarte daño, alguna vez.
—¿Daño,?, ¿Por qué harías algo así?
Remus se encogió de hombros y solo sonrío. No le diría-aún- que el tenía un pequeño problema peludo. Trataría de afianzar la relación, para luego confesarle su mayor secreto, mientras eso sucedida, aprovecharía al máximo aquella felicidad.
—Supongo que en toda relación siempre hay problemas. Me estoy adelantando a ellos
Mary solo rió y se acerco mucho mas a él. Tomo su rostro entre sus manos, y se acerco a sus labios. Su nariz acariciaba una de las mejillas de él, mientras que sus labios comenzaban acariciar los de Remus. Poco a poco Lupin comenzó a seguirla. Mary tenia una de sus manos en el cuello de él, mientras que con la otra acariciaba su cabello castaño. Las manos de Remus, estaban a corta distancia de su espalda y caderas de ella. Una parte de él, la razonable aun dudaba si acariciarla también, pero la otra, la parte primitiva solo quería acariciar y tocarla. Hasta su lado primitivo gano, y sus manos comenzaron acariciar la espalda de ella, atrayéndola mas a él.
Se distanciaron unos pocos centímetros, ella apoyo su frente en la de él aun con sus ojos cerrados. Sus respiraciones se comenzaban acompasar. Para Mary, Remus era como una poción tranquilizadora. Sus besos habían provocado que ella se sintiera mas relajada y olvidase todo. Por otro lado, para Remus, ella era quien lo tranquilizaba en todo momento.
—¿Aun piensas que es una broma?—Preguntó el con una sonrisa
—Para nada
