El descontrol de Sirius
Inspirada en la canción I'm a freak de Enrique Iglesias
Los novios se veían radiante, nunca pensó que porfin vería a uno de sus mejores amigos casado con la mujer de sus sueños. Lily y James se merecían toda la felicidad del mundo.
Ya había llegado el momento de lanzar el ramo, todas las mujeres rápidamente se congregaron detrás de Lily -ahora- Potter, esperando ansiosas que la pelirroja lo lanzara.
Remus busco con su mirada a su acompañante, y la visualizo a unos pocos metros de él. Estaba concentrada tomando fotografías del momento. Lupin sonrió y se acerco a ella, abrazándola por la cintura.
—Deberías ir también—le susurro al oído para luego besar su mejilla
—Prometí a Lily que tomaría fotografías de toda la fiesta—la cámara capturó otro momento, y luego se giró a él.
Mary lo observo, estaba mucho mas guapo que de costumbre, y las cicatrices lo hacían ver muy sexy.
Ella enlazo sus manos en su cuello y lo beso, para luego sonreírle.
—Ve, yo seguiré con las fotografías.
Mary sonrió y le dio un corto beso en los labios, para luego susurrarle gracias.
Las mujeres de la fiesta ya estaban preparadas, todas en posiciones para atrapar el ramo. Remus por su parte, tomaba fotografías de aquel momento tenso para las féminas, para luego acercarse donde sus amigos que veían la escena divertidos.
—Cinco galeones a que Mckinnon lo atrapa—comento Sirius sin despegar su mirada de la escena
—Tres galeones a que lo atrapa Alice—hablo Peter al ver a la chica dando pequeños saltitos
—Diez galeones a que Lily lo lanza con demasiada fuerza y lo agarra uno de nosotros.
Sus amigos desviaron sus miradas sorprendidos y las fijaron en Remus, aun sin creer lo que oían.
—Una puesta arriesgada Lunático, pero la tomo—respondió James a la vez que Sirius y Peter asentían sin salir de su asombro.
Llego el momento, Lily comenzaba a balancear el ramo y haciendo creer que lo lanzaría, lo cual provocaba los gritos de las mujeres y las risas de algunos hombres. Hasta que Lily lo lanzó con todas sus fuerzas, cayendo a los pies de Remus, quién lo tomó y se lo lanzó a Mary, provocando que las demás chicas lo observaran de una no muy buena manera.
—Creo que gane la apuesta—dijo Lupin girándose a sus amigos con una sonrisa a la ves que sus amigos lo observaban con un semblante de derrota
(…)
El transcurso de la noche transcurrió sin problemas, gracias a los encantamientos y variados hechizos que tenia el recinto para no tener visitas "inoportunas" como los mortífagos.
Los novios fueron los primeros en dejar la fiesta, entre abrazos, risas, felicitaciones y muchas fotografías, para luego ser los padres de los novios en retirarse. Y así, poco a poco los invitados se fueron retirando hasta solo quedar los tres merodeadores, con algunos compañeros de la orden y otros de Hogwarts.
—Bueno—comenzó a decir Sirius observando a su alrededor—la noche es aun joven ¿No?
—¿Qué quieres decir, Canuto?—preguntó en tono preocupado Remus.
—Que la fiesta aun no termina para nosotros
Sirius se dirigió a una de las mesas y se paro sobre ella para luego apuntar su varita a su cuello y murmurar sonorus
—¡Atención!—todos los invitados que quedaban, posaron su mirada en él—La fiesta aun no termina—sonrió—Los que quieran irse, háganlo ahora, después no podrán hacerlo
Todos se observaron entre si algo confundidos, pero al posar sus miradas nuevamente en Sirius, gritaron de júbilo dando comienzo a la fiesta.
Mary se acercó rápidamente a Remus con el ceño fruncido pidiendo alguna respuesta ante las palabras de Black. Remus no supo que decir, ni el mismo y ni siquiera Peter entendían.
—Esta bien—Hablo Mary resignada—me iré a casa
—Voy contigo—respondió Remus
—No, mejor quédate y cuida de Black. —respondió a la vez que observaba a Sirius haciendo transito y abriendo la boca cada vez que pasaban bajo una botella encantada que vertía el contenido.
—Tienes razón—respondió el castaño. —envíame un patronus cuando llegues a casa ¿Si?—Mary asintió y lo beso en los labios.
—Quédate con la cámara, Remus. Me gustaría ver las fotos de esta fiesta—respondió entre risas Macdonald a la vez que salía del recinto.
Remus y Peter se observaron por algunos segundos y se encogieron de hombros, dirigiéndose hasta donde se encontraba Sirius. Black al verlos que se acercaban, les sonrió y les hizo un ademan para que se apresuraran. El trencito siguió con algunas vueltas mas, hasta que la música cambió y Black tomo de la mano a una chica castaña, llevándola hasta el centro de la pista, bailando de forma provocativa y seductora.
Por otro lado, Remus se encontraba con los gemelos Prewerett y Peter hablando animadamente, hasta que cuatro chicas, los toman de los brazos y los arrastran a la pista de baile, a la vez que a cada uno les quitaban las corbatas y las lanzaban lejos de sus dueños. Remus trataba de alejarse de ellas, pero les fue imposible.
La fiesta siguió su curso, entre bailes, tragos y seducción. Sirius, Remus, y Peter se dejaron llevar, sus sentidos ya no estaban al cien por ciento. Sirius seguía disfrutando de sus bellas acompañantes, quienes recorrían su cuerpo con sus manos y dejaban marcas con sus labios.
Lupin solo reía al bailar, era lo único que podía hacer. Tener a una chica que no sea Mary tratando de besarlo una y otra vez lo ponía nervioso, así es que solo reía y corria la cara, aunque aun así, la chica no se daba por vencida.
Por otro lado, Peter seguía bailando animadamente, el en comparación con Sirius no trataba de besar a su acompañante, ni siquiera trataba de tocarla, lo cual la chica se dio cuenta, tomo las manos de Pettigrew y las poso en sus caderas, provocando que el chico se sorprendiera y sus mejillas tomaran un sonrojo.
Back siguió bebiendo y bailando, tomando a la mujer de las caderas y atrayéndola hacia él, para luego besar su cuello, lo cual provoco que la mujer lo abrazara del cuello y enterrara mas el rostro del pelinegro en él.
—¡Black, busca una habitación! — grito Lupin en dirección de su amigo entre risas.
—Excelente idea, Lunático!—respondió Sirius riendo, a la vez que tomaba la mano de la mujer y se perdían de vista
(…)
Al día siguiente Remus despertó adolorido, sentía que la cabeza le explotaría en cualquier momento. Abrió los ojos, el se encontraba en una cama, abrazado de la cámara de Mary, se giró y junto a él se encontraba la chica con la cual había bailado la noche anterior, pero ella estaba semi desnuda. En ese momento, Remus abrió los ojos sorprendido, se observo a si mismo se encontraba con el torso desnudo, salió de la cama, pero aun tenia sus pantalones, suspiro aliviado por ello.
Siguió caminando y observando a su alrededor, hasta que visualizo a Peter. El animago se encontraba en un sofá, abrazado del trasero de su acompañante. Lupin solo rio para si, y corrió a buscar la cámara fotográfica de Mary junto a su varita. Al volver al lugar, tomo una fotografía de ese momento.
Siguió caminando y revisando algunos habitaciones en busca de Sirius. Cada puerta que abría encontraba distintas situaciones algo incomodas. A los gemelos Prewerett los encontró con todo el dorso desnudo y rallado con cosas como ¡te amo! U otras como ¡El mejor en la cama!. En los baños, las cosas no mejoraban, habían algunos durmiendo en las tinas y otros abrazando el wc, nada muy digno de ver en realidad. Siguió caminando por unos minutos hasta que en una de las habitaciones a su amigo. Sirius Back estaba completamente desnudo, tapado únicamente por un cojan en su zona intima, mientras que abrazaba por los hombros a dos brujas que se encontraban desnudas con sus cabezas apoyadas sobre el pecho del animago.
Remus tomo la cámara y fotografió aquella escena. Sería un buen recuerdo para su amigo. Salió de la habitación cerrando la puerta tras de si. Tomo la cámara entre sus manos, a la vez que se sentaba en el suelo. Saco el rollo fotográfico y recién en ese momento, pudo percatarse del descontrol de Sirius en la fiesta. Las fotografías hablaban por si solas. En varias de ellas, salía el mismo, en donde la castaña besaba todo su torso, en otra salía Sirius besando a las dos brujas con las cuales paso la noche, también había una de Peter besando las piernas de su acompañante….Y así, las fotografías seguían. Guardó el rollo fotográfico en la maquina, se tomó la cabeza con ambas manos, aún sin creer en todo lo sucedido.
—Mary me va a matar— susurró el licántropo.
