Navidad Parte I

Ni ella misma comprendía por que había aceptado la invitación de Molly Weasley a pasar Navidad junto a ellos en Grimmuld Place. Seguramente, creyó que si la rechazaba quedaría como mal educada, pero muy en el fondo la razón era simple, Remus Lupin. Al volver a verlo y saber lo que había hecho, le era difícil volver a mirarlo a los ojos.

Terminó su último retoque de maquillaje y para luego poner unas pocas gotas de su perfume, tomo su bolso el cual tenia un hechizo extensible y comenzó a guardar los regalos. Ya lista, salió de su hogar camino hasta la verja y desapareció.

Cuando sintió que sus pies tocaban suelo firme, abrió los ojos. Se encontraba en el parque frente a la casa de Sirius Black. Al cerciorarse de que no habían muggles, cruzo la calle y se dirigió al numero doce de Grimmuld Place.

Toco la puerta y espero algunos segundos, hasta que Kreacher, el elfo domestico de los Black, la recibió.

—Señorita Macdonald—Kreacher hizo una reverencia exagerada al verla—pase.. escoria de la sociedad— respondió el elfo creyendo que lo había murmurado

—Gracias Kreacher. Feliz navidad para ti también—respondió Macdonald con una sonrisa, provocando que el viejo elfo la observase con enfado.

—¡Kreacher, vete!—respondió Sirius a su elfo, quien se fue murmurando varios improperios—Disculpa Mary—respondió Black saludando a la joven bruja y besando su mejilla.—Me alegro que hayas venido

—No me perdería las delicias de Molly—sonrió a la vez que colgaba su capa de viaje en el perchero de la entrada junto a su bolso.

—Tienes razón, esa mujer cocina increíble.—la rubia asintió a la vez que Black la observaba y con ello crecían las dudas.—aun no entiendo algo

—¿Qué cosa?—inquirió ella

—¿Cómo es qué Lunático te dejo ir?—Macdonald suspiro cansada, ese tema aun era doloroso y aquello fue percibido por Black—lo siento, pero siempre me lo pregunte—se encogió de hombros

—No lo sé y ahora no quiero hablar de eso. Soy un alma libre que quiere disfrutar—sonrió observando a Black quien le devolvió una mirada sorprendido para luego soltar una carcajada.

—¿Porqué nunca estuvimos juntos?—pregunto abrazándola por los hombros a la vez que se dirigían a la cocina

—Porque no soy de tu gusto Black, además, nunca fuiste mi tipo

—Soy el tipo que todas aman, Macdonald—sonrió con suficiencia. Aquella sonrisa a Mary la hizo viajar en el tiempo y recordar al Sirius Black de diecisiete años, que derretía corazones en Hogwarts.

—Claramente, no el mío. Oye, me gusta tu perfume—agrego al haberse acercado a él y el aroma haberse impregnando en su sentido del olfato.

—¿Coqueteando conmigo?—preguntó alzando sus cejas de manera divertida

—¡No!—exclamo— lo digo por que ya no hueles a perro mojado—respondió riendo a la vez que entraban a la cocina y todos los observaban entre sorprendidos y divertidos ante la escena. Sirius Black, abrazando a Mary, mientras ella reía y él la observaba con falso enfado.

—Mary querida, me alegro de verte—dijo Molly rompiendo el momentáneo silencio que se había producido. Se acerco a ella y beso su mejilla— Toma asiento, la cena ya esta casi lista. Esperaremos a Remus y a los demás miembros de la orden…

Mary al oír el nombre de Remus se tenso y aquello Black lo notó, le apretó cariñosamente el hombro y la dirigió a su puesto, para luego sentarse junto a ella.

Mientras esperaban a que llegasen los demás miembros de la orden, Harry comenzó a entablar una conversación con la rubia, quería saber mas acerca de sus padres y si fuera posible de Sirius en Hogwarts.

—¿Por que quieres saber de mi, Harry?—pregunto Black enarcando una ceja y provocando la risa en Harry, Ron y Hermione.

—No lo sé, Canuto. Curiosidad

—Podrían contarnos acerca del mapa…—comenzó Ron ante lo cual Fred y George Weasley observaron sorprendidos a Ron

—¿Estas hablando del mapa del merodeador?—pregunto Fred sorprendido, para luego observar a George y volver su mirada a Ron

—Sii, Fred.

—¿Quiénes crearon tan maravilloso artilugio, tesoro de jóvenes bromistas?—pregunto Fred, observando a todos. George aun esperaba expectante alguna respuesta.

—Aquí tienes a uno de ellos—respondió Sirius divertido observando la reacción de los gemelos, a la vez que Mary lo indicaba como si estuviera promocionando un producto

—Mas bien, a dos de ellos—agregó Remus, quién entraba a la cocina no sin antes saludar a todos para luego dirigirse hasta donde se encontraba Mary y Sirius.

Remus se acercó hasta donde su amigo abrazándolo en forma de saludo, para luego dirigirse a Mary. Se observaron por algún tiempo, hasta que Remus reacciono y le besó su mejilla, notando la incomodidad de ella.

(…)

La cena transcurrió tranquilamente en parte, ya que Fred y George no dejaban de preguntar que tipo de encantamientos habían utilizado, hasta que Molly notó que aquel par no dejaba disfrutar la cena a los mayores y les advirtió que dejasen tranquilo por un momento a Sirius y Remus, obteniendo como respuesta: Estamos comiendo en la misma mesa que los dioses de las bromas, ¡no podemos estar tranquilos!

Al término de la cena, Remus, Sirius y Mary se dirigieron a la sala principal seguidos de los gemelos, Ron, Harry y Hermione. Todos querían saber como habían creado el mapa del merodeador.

—Bien—dijo Sirius sentándose en el gran sofá—fue mi idea el de crear el mapa, ya que, habíamos explorado gran parte de los terrenos y pasadizos de Hogwarts. Pero la cosa era ¿Solo crear un mapa?

—Claro, y James sugirió que el mapa mostrara -además de los terrenos y pasadizos- a las personas que se encontraban merodeando—Agrego Remus quien se encontraba junto a Sirius

—¿En que año se les ocurrió eso?—pregunto Mary divertida quien se encontraba en un sofá individual frente a ellos y a sus pies sentados en el suelo, los chicos.

—¿Tu no lo sabías?—pregunto George incrédulo observando a Mary

—Créeme, aquellos chicos revoltosos, eran meticulosos con sus bromas y…secretos

—Igual que amabas a esos chicos revoltosos, Mary. En especial a uno—le guiño un ojo sonriendo divertido.

El comentario de Sirius provocó que el ambiente se tornara incómodo, tanto para Remus como para Mary. Sirius arrugo el ceño al percatarse de su error y siguió con el tema del mapa.

—Por otro lado—todos volvieron a prestarle atención— lo difícil eran los encantamientos, ya saben, que aparezcan los nombres de las personas y que aun convertidos en su forma animaga o bajo la poción multijugos, en el mapa se mostrara la verdadera identidad de las personas.

—Y ese fue mi trabajo—corroboró Lupin—pase semanas en la biblioteca buscando algún tipo de encantamiento que nos sirviese. Y uno de los que encontré fue el Homonculous, ese encantamiento nos permite ver el movimiento de cada persona en el castillo.

—Remus llevó acabo el encantamiento—agrego Sirius.

—Nunca he escuchado ese encantamiento—agrego extrañada Hermione

—Se menciona en los libros de séptimo.—aclaró Lupin

—Cierto—respondió George golpeándose la frente—¿Recuerdas cuando Flitwick nos conversaba de los encantamientos mas difíciles?—inquirió observando a su gemelo quien negó. George solo rodo los ojos

—¿En que año crearon el mapa?—pregunto Harry al recordar que la respuesta de Mary aun no había sido respondida

—Comenzamos en nuestro cuarto año y lo finalizamos en…

—sexto año—sonrió Remus—no fue para nada de fácil su creación

—Pero a sido nuestro mejor legado, es como un hijo para mí—respondió Sirius quitando una lágrima inexistente.

Mary al verlos, rodo los ojos y rio. Sirius enarco una ceja y Remus la observaba divertido. Macdonald al percatarse que la observaban, se sonrojo y desvío su mirada de ellos.

—Lo que mas me hace feliz, es que ustedes—dirigiéndose a los gemelos— hicieron un buen uso y ahora—fijo su mirada en Harry— lo tienes tu. James estaría orgulloso

—Y Lily furiosa—agrego Mary

—A veces pienso que Lily esta dentro tuyo.— dijo Sirius achinando sus ojos— arruinaste un momento emotivo—respondió mientras Harry y los demás los observaban divertidos.

—Lo tomo como un halago, Black—Sonrió a la vez que se cruzaba de brazos y de piernas

Aquella acción no paso desapercibida para Remus, había sido llevada de forma sexy, lo que provocó que Remus tragase con dificultad, lo cual notó Sirius golpeándolo en las costillas con su codo.

Aquella cena navideña, había sido una de las mas felices para Remus. Estar con Sirius su mejor amigo y, con Mary a pesar de que la rubia se incomodaba al estar cerca de él.