Y aquí está el tercer capítulo. Espero que los disfruten.


PERSPECTIVAS EN OPOSICIÓN

Kitamura Motoyasu salió de la posada apenas el sol salía por el horizonte, pero no es que hubiera madrugado, sino que cada vez que lograba dormirse, despertaba agitado poco después. Tras repetir esto dos veces más, decidió simplemente levantarse, pues el sol aclaraba el cielo en el horizonte.

Nada más salir, se encontró con algunos soldados que no tardaron en rodearlo, pero el cansado héroe usó su lanza de luz para cegar a los soldados y aprovechar su alta estadística de agilidad para escapar por el camino más corto. Iniciar una pelea que podía evitar no lo ayudaría en lo más mínimo a limpiar su nombre, e incluso podría volvérsele en contra en cuanto terminara con su misión actual.

Usar nuevamente la lanza portal no le serviría, pues los sitios marcados deberían ya ser sitios donde el aviso del rey debió haber llegado, así que consideró como mejor opción el salir de la ciudad y correr, estableciendo algún punto de teletransporte en las afueras de la ciudad, en donde no hubiera mucha vigilancia.

Luego de alejarse lo suficiente de la ciudad, y marcando el sitio en medio de la nada como punto de teletransporte, Motoyasu usó finalmente su lanza portal para dirigirse a un punto que, si bien no le agradaba mucho, cumplía con las condiciones de ser un lugar sin vigilancia y de tener recursos que podrían servirle.

Nuevamente, estaba en medio de ese punto de leveleo que ahora recordaba por ser el lugar donde lo perdió todo. Pese a estar arruinadas casi completamente, Motoyasu recordaba que quedaban todavía suficientes lonas y provisiones como para armar una tienda improvisada donde pasar la noche.

Tomó de allí lo que pudo tomar, recogiendo los botines de monstruos abatidos anteriormente, así como también cortó las partes quemadas y desgarradas de las lonas, de modo que lo que le quedase todavía cumpliera su función sin problemas.

En medio de todo ese trabajo su estómago gruñó, exigiendo un desayuno lo antes posible. Afortunadamente, quedaban alimentos intactos en una de las cajas que habían dejado, por lo que el héroe de la lanza comió tranquilamente hasta saciarse, bostezando apenas se sintió satisfecho.

Recordó los problemas que tuvo para dormir el día anterior, sospechando que quizás había sido el propio casero el que molestó tanto su descanso, y consideró la idea de preparar un punto de descanso en algún punto de ese bosque para así descansar mientras no hubiera vigilancia, pero resistió las ganas de hacerlo y terminó de recoger y almacenar en su inventario todo lo que pudiera necesitar.

Y en medio de la actividad, encontró en ese mismo inventario aquella mano que para él, sería la clave para resolver su problema.

Tras terminar de guardar lo que le servía, sacó esa mano del inventario y procedió a limpiarla y envolverla con una tela perteneciente a uno de los cambios de ropa que Mein había llevado a ese campamento el día anterior.

Nuevamente, reafirmó su determinación de revivirla sin importar qué.

Los días pasaron, así como el día a día de Kitamura Motoyasu, héroe de la lanza.

Durmiendo poco y de forma interrumpida debido a las que ahora si reconocía como pesadillas, Motoyasu se levantaría temprano e investigaría la ciudad más cercana a él, escondiendo su identidad en la medida de lo posible, buscando pistas y rumores acerca de la resurrección de personas y similares, pues hasta ahora todavía no había encontrado nada que lo acercara a su objetivo.

Entraría de este modo a iglesias, bares, gremios de aventureros y cualquier lugar que le recordara algún tipo de punto de interés en Emerald Online.

"Este evento realmente es complicado..."

Repitiéndose a sí mismo eso cada vez que veía alguna dificultad en su camino, Motoyasu seguía investigando mientras mantenía un perfil bajo, pues el rey seguía buscándolo y persiguiéndolo.

Más de una vez se imaginó la cantidad de disculpas que recibiría cuando este recupere a su hija, antes de volver a pensar en donde ir para seguir investigando.

Su lanza portal sólo le permitía ir a lugares ya visitados, por lo que debía usar carros para ir a otras ciudades, y su teletransporte sólo cuando ya se había hecho tarde y debía regresar a algún lugar seguro.

Ese era el día a día de Motoyasu ahora, cazando algunos monstruos para vender sus partes, y usando el dinero para vivir el día a día y costear su transporte. Aun así, había algunos lugares en donde para hacer negocios debías sostener una espada o arco, medida que pronto se dio cuenta de que era para encontrarlo dado que su condición como héroe de la lanza no le permitía sujetar armas de otra categoría.

Si llegaban a descubrirlo, podía sobornar a algunos guardias para que no lo reportaran, o que el reporte se retrase, según que tanto dinero tenga. Aun así, ahora que no tenía el apoyo de la realeza no podía darse el lujo de gastar tanto.

Sin embargo, para seguir con su investigación el debería llegar hasta algún otro reino, y como sería imposible no ser descubierto en la frontera, debería tener suficiente dinero como para sobornarlos y que lo dejen pasar sin problemas.

Aunque, Motoyasu tenía una idea para esto. No le agradaba la idea, pero no podía ser quisquilloso.

"Espero que hayan obtenido buenas ganancias de la semilla que les entregué."


PUNTO DE VISTA DE MOTOYASU

"¿C-como dice?" Pregunté sin poder creerme lo que ese aldeano acababa de decirme.

"Como dije, no fue usted, sino al héroe del escudo al que le debemos nuestra prosperidad."

En estos momentos de necesidad, tenía que recurrir a lo que sea que tuviera disponible. Afortunadamente parecía que mi relación con esta aldea era lo bastante buena como par que no llamaran al guardia al verme, pero tampoco creí que sería otro héroe el que tuviera la mejor relación con la aldea.

"Pero, fui yo quien trajo la semilla que..."

"Que destruyó nuestra aldea. Si el héroe del escudo no hubiera llegado a tiempo ahora mismo no estaríamos aquí."

"No puede ser..."

"Héroe de la lanza-sama." llamó una voz a un costado.

"¿Eh?"

"Quizás no me recuerde, pero fui yo quien aceptó la semilla que nos entregó en buena voluntad."

"Y-ya veo." Honestamente no estaba del todo seguro. Recordaba haber hablado con alguien así, pero no lo hubiera reconocido si este no se hubiera presentado primero. "Entonces, ¿es cierto que la semilla que les di causó problemas?"

"Nosotros también tenemos parte de la culpa por no ser cuidadosos. Usted probablemente no sabía del peligro de esa semilla, y nosotros quienes si sabíamos pusimos demasiadas expectativas en usted."

"Y-ya veo. Así que era eso."

Poniéndome a recordar seriamente acerca de donde conseguí la semilla, creo que había una inscripción que no podía leer. Aunque tenía algunas dudas sobre lo que decía, Mein me había dicho que no me preocupara por ello, por lo que probablemente no era información relevante, por lo que quizás la advertencia estaba en algún otro lugar y no había alcanzado a verla. Ciertamente no era tan optimista como para pensar que algo me advertiría del peligro justo en ese lugar, pero como mínimo una pista debería haber estado allí como señal. Con información a medias era obvio que iba a salirme un final malo.

"Pero ahora están bien, ¿no?"

"Oh, sí. De hecho, el héroe del escudo-sama modificó a la planta para que se vuelva más fácil de controlar y aprovechar, por lo que nuestra aldea está prosperando gracias a la venta de sus frutos."

"Es bueno oír eso, porque de hecho, necesito pedir algo de dinero si no es mucha molestia. ¡N-no lo malinterpreten, lo devolveré apenas pueda!" Explicó Motoyasu al ver que los ojos del hombre con quien hablaba se habían abierto de la sorpresa.

Aun así, el hombre parecía querer ser educado, por lo que simplemente preguntó.

"Bueno, le debemos parte de nuestra prosperidad, así que creo que podemos escuchar su demanda, aunque no sé qué tanto pueda querer."

"Descuiden, no es mucho. Me bastaría con dos monedas de oro."

"¿¡D-dos monedas de oro!?"

"¿Pasa algo?"

"Es que, con todos los negocios del pueblo sólo una moneda de oro ya es la ganancia de una semana de trabajo, y aun seguimos reconstruyendo algunas casas."

"Ya veo, pero no pensaba en un préstamo, sino en una venta. Tengo un montón de materiales de monstruos guardados, así que se los venderé. Se los ofrezco a un 10% del precio que me ofrecerían en la capital, así que si los venden pueden reunir fácilmente 20 monedas de oro. ¿No es un buen trato?"

"A-agradezco su ofrecimiento, héroe de la lanza-sama, pero como dije, no tenemos dos monedas de oro para comprarlos. Y aun si las tuviéramos, no tenemos contactos de la capital."

"Además incluso si pudiéramos venderlas no nos darían ni 10 monedas de oro por todo." Dijo alguien que se había acercado a ver los materiales.

"¿De qué hablan? A mí siempre me ofrecían una buena suma."

Aunque ahora que recuerdo, la mayoría de las ocasiones era Mein quien se encargaba de las negociaciones, así que puede que ella fuese capaz de regatear mejor que una persona normal.

Pero en serio, estaba empezando a impacientarme. ¿Acaso tenía que cuidar de la economía de las personas antes de hacer negocios? ¿Qué tantas penalizaciones tenía que aguantar en este evento?

Respiré hondo y volví a sonreír, aunque quizás mi rostro estaba rígido, pues los aldeanos mostraron expresiones algo incómodas, como si supieran lo que estaban a punto de escuchar.

"Entonces, ¿creen que podría hacer alguna tarea o misión que me permita obtener dinero? O si no, ¿saben dónde podría conseguirlo?"

Seguí preguntando en base a mis memorias de Emerald Online, tratando de explorar cada opción que me permitiera obtener los recursos que necesitaba, pero solo me encontré con negativas. Cuando noté que el sol empezaba a ocultarse, noté también que el único que me estaba escuchando era el aldeano con el que trataba de negociar, que ahora parecía más harto que otra cosa, mientras que los demás habían empezado a ignorarme o a mirarme desde lejos con expresiones distantes.

Al final, lo único que logré conseguir de esa aldea era el permiso de quedarme a descansar por esa noche, y una cena gratis a la que no logré encontrarle el sabor, pues seguía pensando en que debería hacer. Sin embargo, hubo cierto comentario que me llamó la atención lo suficiente como para tener la esperanza de dónde y cómo continuar. Incluso si se trataba de algo que no me gustaría.

"…Sabes, sobre esa aldea cercana donde estaban siendo afectados por esa peste del dragón."

"Ah, oí sobre eso. El héroe del escudo había aparecido y solucionado el problema, ¿no?"

"Si, incluso dicen que logró curar a los afectados por esa peste pese a que nadie más podía sanarlos. También hay un rumor sobre una anciana que en su lecho de muerte fue curada por una medicina menor gracias al héroe del escudo."

"Parece que cada héroe tiene su propia colección de logros."

Había empezado como una simple conversación entre hombres bebiendo alegremente para aliviar el cansancio de un día de trabajo, por lo que al principio había querido ignorarlos, pero esa frase, esa única frase me hizo prestar toda mi atención a ese hombre.

"Sí, a este paso no sería raro que se vuelva capaz de revivir a los muertos…"

Podía ser incluso menos que un clavo ardiendo, pero era suficiente si podía aferrarme a ello.


El día para el héroe de la lanza volvió a comenzar temprano, despertando nuevamente por una pesadilla antes de que el sol saliera, y levantándose aun cansado, pero dispuesto a sacarle provecho al día.

Optimistamente se había hecho la idea de que despertar temprano, fuera cual fuera la razón era señal de que debía aprovechar el día tanto como pudiera, así que se vistió apropiadamente, se aseo y bajó a ver si podía conseguir un desayuno antes de salir.

La noche anterior, antes de dormir se había asegurado de consultar acerca de donde podría encontrar a Naofumi, y aunque recibió algunas miradas de sospecha, finalmente le recomendaron algunas rutas comerciales, puesto que el héroe se había ganado fama como vendedor ambulante, siendo llamado como el santo por algunos aldeanos.

Parte de la mente gamer de Motoyasu le hizo preguntarse si acaso Naofumi estaba recorriendo alguna ruta de ascensión y recuperación de su reputación mediante misiones aleatorias, lo cual solo aumentó sus ganas de encontrárselo. Es decir, si el héroe del escudo podía ganar prestigio tras perderlo del modo en que lo hizo, entonces el héroe de la lanza debería ser capaz de recuperar su gloria tras haberla perdido.

Tras comer algunas sobras del día anterior, ofrecidas sin coste por el dueño de la posada, y la entrega de algunos frutos provenientes de la planta modificada, Motoyasu salió de la aldea preparado para buscar a su antiguo oponente.

"Muy bien, la aldea del dragón que mencionaron debería estar por esa dirección, así que… ¡Laza portal!"

Activando su habilidad, se dirigió a un punto de teletransporte que le permitiera saltearse algunas horas de camino, y partió rápidamente hacia la aldea.

No esperaba realmente encontrarse con Naofumi allí, pues habían pasado unos días, pero asumió que podría obtener información acerca de en qué dirección se dirigía, y hace cuanto había partido. Lo que obtuvo de sus horas de preguntas e investigaciones, fue una historia algo oscura pero similar en cierto sentido a la suya respecto a la planta.

El héroe de la espada, Amaki Ren, había llegado para eliminar a un dragón que vivía en una colina, y tras derrotarlo tomó de su cuerpo las garras, colmillos y aquellas partes que pudieran ser comercializables, dejando el resto allí mismo. Sin embargo, y aunque la aldea había considerado usar los restos del dragón como atracción turística, el cuerpo de este se pudrió de tal forma que produjo un miasma tóxico para las personas de la aldea.

Fue entonces cuando llegó el héroe del escudo trayendo consigo medicinas de calidad, y ofreciéndose a deshacerse de la fuente de la peste a cambio del pago que iba a entregarse a quienes vinieran a hacerlo. Si bien nada fue gratis, el problema se solucionó por completo al día siguiente, aunque una de las compañeras del héroe resulto herida por una maldición. Debido a esto, Naofumi consultó acerca de cómo curar una maldición, y lo último que supieron es que se dirigiría a la capital para obtener agua bendita de alto grado.

Ese fue el tope de Motoyasu. Si no podía entrar en varias aldeas sin estar encubierto, aun estando estas alejadas, le sería imposible siquiera acercarse a la ciudad del palacio sin que una docena de guardias lo rodeara en pocos segundos.

Tenía aun así un punto de teletransporte en el palacio todavía, punto que planeaba utilizar para regresar triunfalmente con Mein una vez que lograra revivirla, pero Naofumi se llevaba lo bastante mal con el rey como para que la sola idea de acercarse al palacio real, así que usar ese punto de teletransporte no le serviría de nada.

Para obtener agua bendita lo conveniente sería ir a alguna iglesia o santuario, y para algo de alto grado necesitaría ir a alguna iglesia importante, como la iglesia de los tres héroes. Quizás fuera raro para él ir a una iglesia que incluye a todos los héroes excepto a él, pero probablemente no tenía opción. Él puso en riesgo a su compañera medio humana medio mapache al enfrentar al dragón, así que debía responsabilizarse y reparar el daño provocado por su error.

"Aunque, sinceramente no estoy en posición de criticarlo, si hasta cometí un error mayor."

Sea cual sea el caso, Naofumi había partido hacia unos días, por lo que probablemente ya habría llegado, y con algo de suerte habría obtenido lo que necesitaba. Asumiendo que salió de la ciudad tan pronto como consiguió lo que necesitaba, entonces Motoyasu tenía todavía chances de encontrárselo si se dirigía a la ruta principal de la capital de Melromarc hacia alguna otra aldea. Y si no había salido de la ciudad, entonces podría esperarlo en algún punto del camino.

Fuera como fuera, el camino principal era el punto en común y principal, aunque entonces tendría que mantenerse alerta vigilando los carros, y oculto para que los guardias no lo encontraran. Es decir, tengo que hacer el trabajo de un potencial ladrón si quiero acercarme.

Se que Naofumi utiliza un filorial diferente de los normales, llamado por mucha gente como el ave santa, y de hecho recuerdo que su filorial se había vuelto mucho más gordo tras nuestra carrera, pero no tenía más información al respecto. Tampoco sabía si habían más de ese tipo o no, y sería un problema si terminaba siguiendo al carro equivocado.

Me escondí en unos arbustos a más de diez metros, de forma que pudiera ver los carros pasar, pero yo no fuera encontrado fácilmente, y me dispuse a esperar. Me sentía cansado, pero no podía rendirme ahora que estaba tan cerca de dar el primer paso en esta misión.


CASI DOS HORAS MAS TARDE

Maldita sea, ¡Maldita sea! ¿Por qué esto me pasa a mí?

Pese a tratar de mantenerme despierto, estar en un lugar ligeramente oscuro en una posición cómoda para esperar terminó conmigo durmiendo de todos modos. Me desperté debido a otra pesadilla, solo para notar que habían pasado casi dos horas. Dos horas en las que Naofumi podría haber pasado enfrente mío sin darme cuenta.

"(¡Maldición! ¿Es esto lo mejor que puedo hacer? ¿Qué pasó con esforzarme?)"

Esto es incluso peor que aquella vez en la que fallé un evento de Emerald Online simplemente porque como había olvidado el cambio de horario pensé que podía descansar otra hora. Solo me quedaba rezar por que Naofumi no hubiese pasado mientras no lo vigilaba y esperar, hasta que vi enfrente mío una escena molesta.

Una pareja cuyo carro trataba de entrar al castillo había sido detenido por guardias que parecían estar registrándolos. Sin embargo, aunque ver el exterior y el interior del carro era fácil de entender, incluso yo, que estaba escondido a poco más de diez metros podía darme cuenta de que el registro físico se estaba saliendo de control.

Mas específicamente, uno de los guardias estaba manoseando a la mujer.

"(¿Qué demonios cree que está haciendo?)"

"¿¡Qué demonios crees que estás haciendo!?"

Como si leyera mi mente para reaccionar, el hombre les gritó a los guardias y trató de separar a la mujer de ellos, solo para ser herido por la espada de uno de los guardias. La mujer, que trató de acercarse a él volvió a ser retenida y amenazada, cuando de pronto del carro salió un niño con un palo en la mano, que empezó a gritarles a los guardias.

Estos tomaron sus armas y las apuntaron contra el niño, pero para mí ya había sido suficiente. Estaba claro que los guardias estaban atacando a personas inocentes y que el niño se defendía, pero que a este ritmo él también sería herido, por lo que salí de mi escondite y ataque a los guardias con habilidades no letales.

No tomó mucho, pero definitivamente había hecho un escándalo que atraería más guardias de los que podría evitar. E incluso si lograse esconderme, sería imposible para mi seguir esperando a Naofumi en esta calle.

Volví a ver a la familia que había salvado, quienes aparentemente eran semihumanos de un tipo que no reconocí, pero al ver que el que parecía ser el padre estaba herido, les di una pocíon que había sintetizado en estos días.

"Tu… demonio de la lanza, tu no los salvaste, los condenaste, jaja…" dijo uno de los guardias que había derribado, pero que por lo visto no había logrado dejar inconsciente.

Entendiendo lo que acababa de decir, usé mi lanza paralizante con él, y seguido de eso, ataqué el carro con mi lanza ante la confusión de la familia que había salvado. Luego les dije que, si aparecían más guardias, les dijeran que el héroe de la lanza los atacó a ellos y que los guardias trataron de ayudar, pero fueron derribados.

Aunque el niño parcia querer decir algo al respecto, parece que entendió mis motivos y solo se centró en atender a su padre. Activé mi lanza portal al momento siguiente para irme de allí.

Pero en lo que tardó la activación del teletransporte, alcance a oír los gritos de los guardias que trataban de alcanzarme.

"¡Ahí está, el demonio de la lanza que mató a la princesa Malty!"

Se los demostraré.

Definitivamente les demostraré que sigo siendo un héroe.


Tras el teletransporte termine en otro punto del camino, esta vez más alejado y que había marcado recientemente, pensando en la posibilidad de que descubriera que Naofumi ya había pasado y yo tuviese que ir a otro punto de la carretera para no perderlo.

Quedarme por aquí podía ser una opción si lo que quería era esperarlo lejos de la capital, pero yo ya sabía que tan rápido era el filorial que usaba, por lo que también existía la posibilidad de que me hubiera pasado de largo. Lo mejor sería dirigirme a alguna parada y consultar al respecto, pero, aunque me hubiera alejado de los guardias todavía estaba muy cerca del castillo como para pensar que podría evitar ser identificado por la gente.

Sin embargo, pronto descubrí que no era necesario, pues cuando me fijé en el camino, pude ver una pluma blanca. Tras revisarla, busqué más detenidamente en el camino y encontré otro par de plumas, una de ellas con ligeros toques rosados. Recordé al pájaro que me pateo y que posteriormente creció de forma acelerada y recordé que ese filorial tenía un plumaje similar.

Puede que me equivocase, o puede que este en lo correcto, pero por si acaso decidí correr por esa carretera hasta encontrar al carro que buscaba.

Casi un kilómetro y voy encontrando otras dos plumas.

Tras tres kilómetros encontré rastros de una pelea y varias plumas más.

Se esta haciendo tarde, pero todavía puedo ver plumas, y las huellas pueden notarse.

No detuve mi ritmo aunque empezaba a acalorarme, pues si los perdía ahora tendría que reiniciar mi búsqueda, y ahora mismo estaba demasiado cerca como para rendirme.

Pero finalmente lo veo. Un carro con una velocidad algo superior al promedio, pero a la que podría alcanzar si corría otros cinco minutos, pero que en este campo podría alcanzar gritando.

"¡Heeeeeeeeey! ¡Naooooooofuuuuuuuuuumiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! ¡Esperaaaaaaaaaaaa!"

Estaba tan cerca de lograr mi objetivo que casi podía sentir mi honor regresando.


PUNTO DE VISTA DE NAOFUMI

Desde que llegué a este mundo, lo único con lo que me he topado realmente es con el desprecio y los problemas irracionales. Se me impuso la tarea de ser héroe, pero se me traicionó y robó en el primer día. Perdí mi reputación, y aun así había quienes buscaban ponerme mas trabas. Me metieron en problemas que ni pedí, se me negó una recompensa digna por mis acciones durante la ola, y últimamente los otros héroes me han culpado de quitarles la recompensa y méritos por sus acciones, pero en esta última semana empecé a ver el mundo de forma más optimista.

Debido a que estaba de viaje de aldea en aldea la noticia me llego algo más tarde, pero cuando me enteré que esa perra de princesa había muerto durante una aventura con Motoyasu Kitamura, parte de mi quiso reírse de puro regocijo, mientras pensaba en la posibilidad de que hubiera alguna clase de karma por ahí que haga sufrir a los miserables que se deleitan en la desgracia de los demás.

Sin embargo, si hubiera algo así repartiendo justicia entonces mi nombre habría sido limpiado por mis buenas acciones, y eso claramente no ocurrió. No es que realmente me importe, pues he aprendido el solo título de héroe no vale nada por si mismo si es que una acusación sin pruebas puede destruirte de ese modo.

Por lo menos, ahora se que tengo compañeros a los cuales puedo confiar mi vida si hace falta.

"Naofumi-sama, se está haciendo tarde, ¿deberíamos preparar un campamento o seguir hasta encontrar una aldea donde quedarnos?"

"Ah, por el momento sigamos mientras todavía hay luz. Creo que podemos llegar a la aldea mas cercana si mantenemos el paso."

"Maestro, veo algunos monstruos acercándose."

"Es cierto. Filo, detén el carro. Raphtalia, mantente cerca mío."

"¡Bieeen!"

"Estoy lista, Naofumi-sama."

Nos encargamos rápidamente de los monstruos y Raphtalia empezó a despedazarlos para obtener sus partes valiosas, pero la detuve cuando noté algo.

La gente en este mundo puede fortalecerse por medio de subidas de nivel, las cuales ocurren al ganar experiencia derrotando monstruos, y actualmente mi equipo había alcanzado el nivel 40, necesitando entonces de una subida de clase para que la experiencia siga ayudando a subir niveles. Sin embargo, yo todavía no había llegado al nivel 40 y debería poder seguir recibiendo experiencia, pero no la recibí.

Quizás solo fuera paranoia, pero en mi mente surgió el recuerdo de mi primer día como héroe del escudo, cuando nos informaron la razón por la cual no podíamos subir de nivel en equipo. Y junto con eso, la desagradable sensación de que si seguíamos detenidos nos toparíamos con algo molesto.

"Filo, vuelve al carro, tenemos que irnos rápido. Raphtalia, sube al carro, no es necesario que recojas los objetos."

"¿Eh, Naofumi-sama?"

"¡Rapido, es una orden!"

Quizás mi expresión era realmente seria en ese momento, o quizás recordarle que era una orden la puso en alerta, pero obedeció rápidamente al igual que Filo, quien empezó a correr.

"Naofumi-sama. Si le preocupa llegar tarde a alguna aldea, no me molesta acampar, ya estoy casi curada de la maldición…"

"No te preocupes por eso Raphtalia. Y Filo, ¿crees que puedas aumentar la velocidad un poco? Pero no de un modo que te impida mantener el ritmo."

"¿No se mareará Onee-chan si aumento la velocidad?"

"Ah, es cierto."

"Naofumi-sama, ¿Qué ocurre?"

"…no recibí experiencia de los monstruos de antes. Todavía no he alcanzado el nivel 40, pero no recibí experiencia."

"Eso significa que…"

"Que hay un héroe cerca. Y si lo recuerdas, nos encontramos con Itsuki y Ren en la capital, y no deberían haber podido alcanzarnos. Lo que significa que el héroe que no encontramos allí puede estar cerca."

"El héroe que no encontramos, ¿se refiere al héroe de la lanza?"

"¿El héroe de la lanza? ¡Buhhhh, a Filo le dan ganas de patearlo cuando piensa en él!"

"Pienso lo mismo. No se donde esta o que quiere, pero toparnos con el no serán buenas noticias."

Filo mantuvo la velocidad del carro en una superior a la que normalmente usaría para un carro cargado como el que tenemos ahora, pero aun así sentía como si no fuera suficiente. No intenté comprobarlo atacando monstruos porque nos retrasaría, y considerando el área en la que estábamos la idea de tratar de esconder el carro era difícil de imaginar, y la magia ilusoria de Raphtalia tampoco era lo bastante fuerte como para ocultar algo tan grande sin dejar huellas.

Luego de unos minutos, decidí ver detrás nuestro tan solo por una sospecha, y vi a lo lejos una figura con una ropa que mezclaba el blanco con el rojo, cortando las curvas al correr sobre la hierba, y claramente tratando de alcanzarnos.

"Filo, ¿crees que puedas llevarnos a mí y a Raphtalia a la siguiente ciudad a toda velocidad?"

"Eeehh, ¿y el carro?"

"Lo dejaremos si es necesario."

"¡Maestro!"

"Naofumi-sama, ¿cree que nos está siguiendo?"

"Así es, y no se si nos busca a nosotros específicamente o si cree que somos otro carro, pero si derrotó a algún monstruo mientras nos seguía entonces la falta de experiencia debería hacerle saber que yo estoy aquí."

Mientras debatía internamente sobre si guardar o que pudiera dentro de mi escudo y correr a lomos de Filo, escuche una explosión detrás nuestro.

"¡Eso es…!"

En un punto entre nosotros y el héroe perseguidor, en lo alto había una nube de humo propia de una explosión, como si hubiera atacado a algo que estaba volando. Claramente era una especie de aviso.

"Naofumi-sama, creo que está tratando de llamar nuestra atención."

"Lo sé."

Ese idiota, usando su poder sin pensar en nada mas que él mismo. Si fuéramos alguien más podríamos considerarlo como una amenaza y atacarlo en consecuencia. Pero eso me hizo pensar más en serio.

Si seguíamos corriendo, terminaríamos encontrándonos en alguna aldea donde nuestro carro definitivamente sea mas lento que alguien a pie, y podríamos terminar involucrándolos. Por otro lado, no era imposible que si seguía cortando camino se acercase lo suficiente como para tenernos en rango de tiro. Incluso si la lanza no era un arma de rango como el arco, todavía podía alcanzar distancias considerables según la habilidad que use.

Y forzar a Filo a seguir corriendo podría cansarla y dejarla con menos medios para pelear si era necesario.

"Filo, baja un poco la velocidad. Dejaremos que se acerque un poco. Si sospecho que trata de atacar, lucharemos, así que no te canses manteniendo la velocidad."

"Esta bieeen."

"Raphtalia, usa tu magia de ilusión en ti misma. Me encontrare con el solo, pero si se pone violento quiero que lo ataques mientras esté distraído conmigo y Filo."

"Como ordene."

El carro bajó su velocidad y con eso la distancia se acorto más rápidamente, permitiéndome ver mejor al héroe de la lanza que nos seguía.

"(Sin esa princesa perra ni el apoyo del rey ahora ya no hay quien te proteja si tratas de herirme o a mis compañeras. Definitivamente te cobraré por todos ellos.)"


Honestamente planeaba seguir con la historia un pcoo mas, pero cuando lo revisé terminé con mas de 7000 palabras y eso me pareció mucho. Prefiero capítulos de entre 4000 y 6000 palabras, y aunque eso significó dejar este hasta aquí, significa que el siguiente ya está por la mitad.

Llamé al capítulo como PERSPECTIVAS EN OPOSICIÓN para referenciar el como su propia visión del mundo empieza a chocar con la visión que el mundo tiene de él, y es que si bien Motoyasu debió de entender que se había equivocado en varios puntos la línea original, lo cierto es que su situación actual es bastante mas similar a la que tendría mas adelante tras los eventos de la tortuga espíritu. Un Motoyasu que huye y busca una solución mágica a su problema mientras ignora los métodos que quizás podrían ayudarlo de algún modo.