Capitulo 2
09:00 pm
Todo inicio como un juego.
Una tonta provocación.
Y ambos por idiotas y muy drogados de hormonas casi son descubiertos.
Comenzó en la sala de cine cuando se vieron incómodos por una pareja se estaba comiendo a besos frente a ellos en frente de sus narices.
-¿Sabías que un gran porcentaje de las fantasías sexuales son en lugares públicos? Mayormente en el cine.- Soltó de improviso al verse un tanto asqueado por la pareja.- Quizás sea el caso de ellos dos.-
Kohaku no presto mucha atención a decir verdad a la pareja en ningún momento, pero si le llamo la atención el comentario de su pareja.
-¿Enserio, Que acaso no les da miedo ser descubiertos?.- Susurro para no molestar a los demás espectadores. Por su tono pudo notar que eso le era algo extraño.
-Pues se supone que esa es la parte más excitante…- Se relamió sus labios al verse algo incomodo.- es como un juego a decir verdad, "el que haga ruido, pierde" o algo así.-rio por lo bajo recordando inconscientemente uno de sus tantos recuerdos al tener relaciones donde ella era capaz de mucha cosas menos en una: el ser sutil y silenciosa .- Sin dudas serias muy mala para esa clase de juegos…-por un momento creyó que esas palabras solo vagaban por su mente pero al sentir la profunda mirada de Kohaku entendió que no.
Y ese fue su primer error: el decir que ella NO podía hacer algo.
Kohaku quien se le recordaba por ser una persona decidida, nunca aceptaba no ser capaz de algo y hasta el momento, cosa que no supiera, aprendería hasta completar por completo el objetivo.
Impulsaba mas por el ardor de la "rabia" en su pecho por demostrarle lo contrario, con sutileza poso su mano en su regazo más específicamente en una zona bastante vulnerable para él, comenzó con suaves caricias y que estas al surtir efecto se volvieron un muy suave majase…
Y ese fue su segundo error: provocarlo.
Mientras más avanzada la película las caricias de Kohaku hacían un enorme, efecto en Senku quien a pesar de querer negarlo le encantaba esa clase de iniciativa de parte de su leona, pero eso si, que la verdad sea dicha, jamás, JAMAS, ni en mil millones de años hubiera imaginado esta clase de iniciativa…
Y Senku no se podía quedar atrás por lo cual siguió con el inicio del juego "el que haga ruido, pierde"
Ambos trataban de aparentar lo mejor posible pero el ambiente de oscuridad solo alumbrado por la tenue luz de la pantalla de proyección y además que no podían siquiera expulsar a gusto el aire acumulado en sus pulmones por el temor de venir acompañado de algún quejido de placer que los delatara.
Por un instante se conectaron sus miradas, azul contra rojo, agua contra fuego, zafiros contra rubíes; y Senku al ver el ferviente deseo en la mirada de su pareja quiso llegar un tanto más lejos solo para fastidiarla un poco y también para ver que tanto podía ella aguantar en este plan; con sutileza introdujo su mano en su pierna subiendo con cuidado y pasado por debajo de la tela de su vestido para llegar a su ropa interior.
"Esta húmedo…"
Ella estaba comenzando a lubricarse, y esa zona además de la creciente humedad se sentía cada vez más caliente.
El no estaba mucho mejor a decir verdad ya que un enorme bulto hacia presión en sus pantalones, le molestaba un poco a decir verdad pero le ganaba y por mucho las ligeras corrientes de placer cada vez que Kohaku hacia una leve presión en su miembro por sobre la ropa.
Apenas y prestaron atención al resto de la película.
-Por lo que veo Leona estas a nada de saltarme encima para comerme.- Bromeo él con voz áspera.
-¡no me digas Leona!.- grito entre susurros ganando así que alguien de los espectadores de las filas de arriba de ellos los silenciara, cosa que le molesto un poco.- pero admito que si… desearía estar en un lugar un tanto más privado…-
Senku analizo sus palabras y sonrió de forma siniestra, había encontrado una solución.
-Tengo una idea…-
Él se levanto tomando a Kohaku de la mano, aprovechando la oscuridad de la sala y saliendo de allí rápidamente, si iban a tener una experiencia fuera de la privacidad que podrían disfrutar entre cuatro paredes de una habitación, se aseguraría que fuera un lugar en el cual por lo menos pudieran estar un tanto más cómodos.
Primer acierto: Buscar un lugar NO tan público.
-Senku…- Echo su cabeza hacia un lado con ojos cerrados con sus manos apoyadas en sus hombros jadeando el nombre de ese hombre que estaba recostado en los asientos traseros de su auto y ella arriba de él moviendo sus caderas sintiendo como él estaba dentro de ella.
El escuchar su nombre de esa manera no hiso si no mas incitarlo a seguir con mas fiereza pero debía contenerse porque bien sabía que Kohaku prefería ser un tanto más suave, sin embargo sabiendo lo bien que la conocía, había ciertos puntos que si tocaba con cuidado harían que ella acelerara su ritmo, para eso puso sus manos en sus piernas casi al comienzo de sus rodillas para subir acariciando la parte externa de sus muslos apretando ligeramente esta zona logrando en ella otras pequeñas corrientes de placer haciéndola jadear nuevamente.
Subió hasta llegar a sus caderas y pasando una de sus manos por su trasero apretando este sacando un sonoro gemido, sonrió al escuchar ese excitante sonido viendo como su plan funcionaba al ver su ritmo un poco más acelerado. Subió sus manos hasta llegar casi a su cintura para darle un poco mas de soporte por la velocidad de sus movimientos.
Todo este tiempo miro su cuerpo el cual se veía demasiado atractivo, nunca oculto a nadie que le encantaba el aspecto de Kohaku sobretodo sus piernas y caderas las cuales eran bastante anchas, desvió su mirada hacia su busto mirando como este rebotaba de forma graciosa lo que hiso soltar una risilla, subió su vista hasta conectar sus ojos con los de ella. Y si no fuera porque se contuvo aguantado el aire en sus pulmones por unos segundos sin dudas abría acabado al verla de aquella manera.
"Es… es muy hermosa…."
Ella estaba sonrojada, su rostro era de un rosa pálido bastante notorio, sus ojos se mostraban con un enorme brillo de placer, amor y entrega hacia él, su boca adornada por esos grandes labios rojos estaba entreabierta mientras ella jadeaba entre susurros su nombre varias veces, su cabello que de por si era rebelde ahora era un desastre al estar en ese constante movimiento mas sin embargo el hecho de que unos cuando mechones cayeran en su cara ocultando uno de sus hermosos ojos de color aguamarina le daban cierto toque de misterio.
De pronto una pequeña corriente de placer lo invadió, sentía que si seguía mirando esa expresión pronto acabaría cosa que lo preocupaba, quería complacerla a ella mas sin embargo quería seguir mirando sus facciones que con cada estocada su rostro reflejaba mas y mas sentimientos por él.
Cerró sus ojos tomando impulso para apegarse a ella sin separarse abrazándola en el proceso desconcertándola por un instante. En un rápido movimientos la tomo sosteniéndola con firmeza para voltear sus posiciones,
Ahora él estaba sobre ella.
La recostó a lo largo de los asientos traseros del auto, podía ver el vaho de su aliento al exhalar producto del ligero frio que hacia dentro del vehículo.
Sin esperar respuesta alguna él inicio nuevamente el ritmo entre ellos sosteniendo sus piernas para llegar más profundo dentro de ella, acto que Kohaku adoraba.
La excitación y adrenalina los invadían completamente y es que gracias a la escasa luz de la luna que se filtraba por las ventanas, Kohaku se hacía ver más irresistible, hacia destacar mas sus facciones y su silueta, principalmente sus mejillas sonrosadas y ojos aguamarina…
Estaban a nada de llegar a clímax, sentía como poco a poco esa grata sensación invadía su cuerpo haciéndole gruñir ligeramente, vio como Kohaku emitió un ligero grito, siguió con un poco mas de rapidez para acabar junto a ella…
-Hermano, ¡algo raro pasa en ese auto!.-
Los dos escucharon fuerte y claro aquel grito desde fuera del auto, ambos se detuvieron al momento, quedaron estáticos por unos segundos que parecieron milenios, el corazón se les detuvo por un milisegundo para luego bombear con muchísima más rapidez pero no era por el deseo si no por el miedo…
-¡Al parecer quieren robarlo!.-
De prono sintió un ligero rayito de esperanza ¿sería verdad? ¿Acaso no los habían descubierto? Era una posibilidad, es muy común que se den robos a autos aparcados y mas aprovechando la oscuridad de la noche…
Kohaku se levanto con cuidado mientras que Senku permanecía en su misma posición aun pensando en todas las posibilidades posibles, èl suspiro volteando su cabeza para ver a tras ves de la ventana trasera que era lo que pasaba, solo para confirmar su miedo.
Pudieron ver a un hombre con tres chicas quienes claramente se veían asustadas.
La pareja pudo ver con claridad los ojos del hombre, él cual entendió perfectamente que era lo que ocurría allí dentro.
Senku no dijo nada, sin impórtale ni un milímetro el estar medio desnudo y con una erección bastante notoria tomo cartas en el asunto yendo hasta el asiento del piloto para encender el auto y partir de allí lo más rápido posible.
Kohaku solo quedo estática en el mismo lugar viendo temerosa como el hombre seguía con la vista perdida en el vehículo donde ambos estaban en medio de una situación más que comprometedora y su pareja no estaba mucho mejor que ella a decir verdad…
Ambos sonrojados ahora de la vergüenza querían con todos su ser que la tierra los tragara.
Ese fue su tercer error: el no ser discretos.
Ella vio a lo lejos como el hombre se quedo mirando unos segundos el auto mientras que las niñas gritaban algo de que no debía de dejarlos irse de ese lugar.
-¿Crees que no hayan visto?.- Pregunto Aterrorizada.
-Lo dudo mucho, con las ventanas polarizadas no se puede ver mucho dentro si acaso la silueta de las personas dentro, por otro lado nosotros si podemos ver desde adentro hacia afuera.- su tono de indiferencia contrastaba mucho con su postura tensa y un ligero tic nervioso en su mano y cejas.-sin dudas luego de esto prefiero la privacidad del departamento…-
-lo mismo digo…-
Para ambos tal vez este experimento de tener intimidad en lugares públicos había llegado a su fin, pero su noche aun no, a pesar del enorme susto que ambos experimentaron, el deseo que recorría sus cuerpos era demasiado voraz como para solo tomar una ducha fría.
Ese ardor de deseo que ambos tenían solo podía apaciguarse con el apoyo del otro.
Hi!
Otro "Lemon" de mi parte esta vez con una temática distinta y que de hecho fue un escándalo que realmente ocurrió hace varios años en la Cuidad donde vivo, (cuidad que lo único que tiene de cuidad es el nombre) raro pero cierto. XDD
En fin ¡muchísimas gracias por leer!
