Naruto: El Entretenimiento de Kushina

Capítulo 7: Un Cumpleaños inolvidable y un anuncio inesperado

Naruto y Hinata salían de sus clases juntos después de un largo día de muchos deberes, haciendo oficial su noviazgo frente a todos. Llegaron al estacionamiento donde estaba el auto del rubio y se dirigieron a la residencia Hyuga. Unos minutos después, llegaron a la gran mansión, la cual tenía un estilo Japonés muy clásico, su tamaño era tal, que abarcaba una cuadra entera. Naruto no dejaba de impresionarse cada vez que miraba esa residencia, le costaba aceptar que su novia que desbordaba ternura y sencillez, provenía de una familia multimillonaria. Bajaron del auto y llegaron a la entrada donde los padres de Hinata, Hiashi y Hana Hyuga se encontraban saliendo en ese preciso momento. Naruto no pudo evitar sentirse nervioso al ver a su padre, el cual tenía una apariencia intimidante.

— Padre, ¿saldrán tú y mi madre? – pregunto Hinata de forma respetuosa

— Por supuesto, comprare unas cosas para Hanabi en compañía de tu madre – hablo el padre de familia

— Buenas tardes querido Naruto – saludo Hana al joven rubio al lado de su hija – es un placer volver a verte

— El placer es todo mío señora Hyuga – respondió Naruto de forma respetuosa

— Puedes llamarme Hana para que te sientas más cómodo conmigo – la hermosa mujer le guiño el ojo al rubio

— Al fin puedo conocer a tu novio – hablo Hiashi viendo con detalle al rubio – mi esposa me conto que eres el hijo de una querida amiga suya

— Es un gus-gusto señor – el rubio se puso nervioso mientras hacia una pequeña reverencia – Na-Naruto Uzumaki a sus or-ordenes

— Hiashi Hyuga para ti muchacho – el hombre imito el saludo del rubio de forma tranquila – Hinata, permíteme tener una pequeña conversación con tu novio

— Claro padre – la chica entro a su casa un poco nerviosa por la seriedad que siempre expresaba su padre

— Joven Naruto, solo responde una sencilla pregunta – dijo el padre de cabello castaño - ¿Mi hija es feliz?

— No le voy a mentir señor, ella está muy animada cuando está conmigo – dijo el rubio con sinceridad – pero ella siempre ha sido una chica alegre, siempre me cuenta sobre usted y su familia con cariño en sus palabras

— Si te soy sincero, mi hija fue tímida en su juventud, al grado de no querer salir mucho de casa, excepto para asistirá a sus clases – hablo Hiashi con seriedad – cuando empezó una relación contigo, empezó a mostrar una actitud más alegre y llena de vida. Y por eso te estoy muy agradecido

— Yo también estoy de acuerdo, te pido que sigas haciendo feliz a mi niña – dijo Hana con una sonrisa muy cariñosa

— Pero te advierto Naruto – Hiashi cambio su semblante a uno serio e intimidante como cualquier padre – si te atreves a lastimar a mi hija, te aseguro que te hare sufrir un daño peor al que le hiciste sufrir

— No tiene de que preocuparse – Naruto se asustó mucho con esas palabras, pero se mantuvo sereno ante la situación – antes me haría daño yo mismo que lastimar a Hinata

— Hiashi, no seas así con él – Hana sonrió divertida ante las amenazas paternales de su esposo – anda, tenemos cosas que comprar

— De acuerdo, dejo a mis hijas a tu cuidado – dijo Hiashi mientras se dirigía a su auto junto a su esposa

Cuando el matrimonio Hyuga se marchó, Naruto se dispuso a entrar a la casa y abrió la puerta principal, pero no vio a nadie. En ese momento, un mensaje apareció en su celular que decidió ver:

"Distraeré a mi marido. Quiero que le des el mejor cumpleaños de su vida a mi Hanabi y te prometo que tendrás una muy generosa recompensa de mi parte. Saludos, tu querida suegra Hana".

— Creo que tengo a la mejor suegra del mundo – sonrió perversamente el Uzumaki y empezó a buscar a su novia – Hinata, ¿Dónde estás?

De repente una persona salió de una de las habitaciones y vio con sorpresa al rubio parado en la entrada.

— ¿N-Naruto? ¿Eres tú? – preguntó una linda jovencita

— ¿Hanabi? Hola – saludó Naruto con una sonrisa

Hanabi Hyuga era la bella hermana menor de Hinata, una chica muy hermosa de 15 años. Vestía un Kimono amarillo oscuro, y en el borde tenia flamas naranjas, la rodeaba un Obi amarillo más claro, su pelo estaba dividido en tres parte, al frentes dos coletas pequeñas que llegaban a la altura de su pecho mientras que atrás estaba el resto de su cabello, el cual llegaba fácilmente a sus piernas. La chica se sorprendió tanto, que casi deja caer la paleta helada que tenía en la boca y enseguida se acercó a Naruto para darle un fuerte abrazo, el cual él le devolvió gustoso.

— Naruto, hace mucho que no te veía – saludó Hanabi, frotando su rostro con el pecho del rubio

— Así es ¿cómo has estado? – el rubio abrazaba a la chica con cariño

— Muy bien ¿Te quedarás para mi pequeña reunión de cumpleaños?

— Claro, es por eso que Hinata me invitó – el rubio miraba con una sonrisa como la chica lo llevaba de la mano por los pasillos de la mansión – ella me dijo que querías verme, así que aproveché tu cumpleaños porque los dos queremos darte un regalo sorpresa

— Muchas gracias Naruto – saltaba la chica feliz por escuchar su respuesta

Ambos pasaron algunas habitaciones hasta que finalmente llegaron a la habitación de la chica. Cuando entraron Hanabi cerró la puerta con seguro para poder disfrutar al máximo su tiempo con Naruto. Él sin pedir permiso, tomó asiento en la cama de Hanabi, mientras que la chica solo estaba sonrojada por estar a solas con el novio de su querida hermana.

— Aquí nadie nos molestará – dijo la chica sonriente

— Tienes una habitación muy bonita y arreglada – dijo el rubio inspeccionando a fondo el lugar – sí que eres más organizada que yo

— Gracias – la castaña agradeció las palabras del chico con una risita

— Y dime, ¿ya tienes novio? – preguntó Naruto con una sonrisa traviesa

— N-No, es decir m-me gusta a-alguien, p-pero no creo q-que esa persona m-me tenga en c-cuenta – respondió Hanabi tartamudeando de lo nerviosa que estaba

— No digas eso, eres muy bonita. Estoy seguro que todos los chicos, en especial ese que dices, quisieran estar contigo

— Aunque él me notara, ya tiene novia y es una chica muy hermosa. Comparada con ella, yo no lo soy tanto – Hanabi volteando a ver a otro lado de la habitación mientras su rostro mostraba señas de querer llorar

El Uzumaki notó eso y se levantó rápidamente para atrapar a Hanabi con un cálido y reconfortante abrazo que logro derrotar la resistencia de la chica.

— No te menosprecies así, tú eres una chica muy bella y estoy seguro que encontrarás a la persona indicada para ti – declaró Naruto acercando más a la chica que estaba muy sonrojada, tanto que pondría a un tomate en vergüenza – dime quien es ese joven para que tenga una seria platica con él

Hanabi miro a los ojos azules de Naruto, quedando atrapada en su brillo lleno de energía y ternura. Sin poder contener más sus impulsos, se acercó al rostro del chico para robarle un beso en los labios. Tal acción sorprendió a Naruto, que se quedó quieto hasta que la chica se separó.

— Eres tú Naruto, siempre has sido el chico del cual me enamore – confeso la chiquilla mientras sus ojos derramaban algunas lágrimas – pero como tú estás en una relación con mi hermana, yo no puedo estar contigo

Ella se sentia demasiado culpable porque había besado al novio de su hermana mayor y le había confesado que él era el hombre del que estaba enamorada, por lo que pensaba que Naruto no la volvería a ver de la misma forma. El rubio solo la miraba fijamente y veía como se mortificaba por dentro, por todo lo que había dicho, por lo que tomó el mentón de Hanabi con mano para que la viera. Naruto se fue acercando poco a poco, lo que hacía a la Hyuga ponerse más roja con cada centímetro que el rubio se acercaba, hasta que finalmente le devolvió el beso de hace un momento. Ella solo se sorprendió al ver que el chico la estaba besando, y seguía llorando, solo que esta vez eran lágrimas de felicidad ante lo ocurrido. Ambos se separaron después de varios minutos cuando les hizo falta el aire y la más afectada era Hanabi, quien tuvo su feliz y deseado primer beso.

— Petardito, antes de que sigamos con esto hay algo que necesitas saber si quieres estar conmigo – le advirtió el Uzumaki serio

— ¿Qué pasa? – preguntó Hanabi curiosa por la actitud tomada por el rubio

Naruto le contó toda la situación relacionada con el Harem organizado por su hermana y su madre y con las otras chicas con las que había estado, incluso con la mamá de su mejor amigo, La Hyuga estaba muy roja por todo lo que habían hecho su pervertida hermana, su suegrita y el amor de su vida.

— Naruto, eres un pervertido de lo peor – la chica se encontraba entendiendo con detalle la situación – aunque realmente jamás podría odiarte

— Así es, entonces si tú quieres puedes unirte a nosotros o simplemente olvidar todo lo que dije y actuar como si nada hubiera pasado – le dio a escoger Naruto esperando la respuesta de Hanabi

La chica de ojos aperlados pensó durante un momento que es lo que quería: Por una parte podría estar con Naruto pero tendría que compartirlo, y la otra es que nunca podría estar con él así que su decisión final era la más obvia. Hanabi sin más besó a Naruto con gran pasión, algo que el rubio apreció ya que ella era una chica muy hermosa justo como su hermana y su madre. Él se lo devolvió y ahora se encontraban en una batalla de lenguas, decidiendo cual saldría dominando al otro. Después de un momento, Naruto tenía a Hanabi abrazada y esta simplemente recibía beso tras beso por parte del Uzumaki. Ya que él tenía mucha más experiencia que la quinceañera salió victorioso en el acto de amor y la besaba sin parar y ahora estaba muy excitada debido a que no tenía ningún tipo de experiencia sexual no pudo resistir mucho.

— Hanabi, quiero verte desnuda – Naruto miraba a la chica con mucho deseo – necesito mirar todo de ti, querida petardito

Ella estaba roja, pero accedió silenciosamente a la petición del Uzumaki. La castaña desabrochó su kimono y lo dejó caer al suelo dejando ver en topless a la Hyuga.

— ¿T-te gusta mi cuerpo? – susurró la castaña cubriendo sus pechos copa C

— Claro que sí, eres tan bella y ultra jable – decía el rubio sonriente

La chica empezó a bajar sus braguitas lentamente y ella quedó completamente desnuda a merced de una bestia sexual como Naruto. Ella se cubría muy roja con ambas manos y el rubio se acercó a la castaña para darle un beso apasionado de unos minutos para que ella perdiera la timidez. Luego de besar sus labios, descendió lentamente hasta llegar al cuello de la chica mientras admiraba su joven y prematuramente desarrollado cuerpo. Lentamente, el ojiazul bajaba por cada zona de la chica hasta llegar a sus pechos, los cuales comenzó a chupar y masajear, solo para estimularla y dejarla completamente excitada. La Hyuga no podía creer que Naruto era muy bueno en lo que estaba haciendo, tanto así que ya estaba muy mojada solo por recibir sus besos y jugar con sus pechos. Después de muy poco tiempo, ella no pudo resistir más y se vino sin parar, mojando un poco sus muslos con sus jugos vaginales. Esta era la primera vez que Hanabi se había venido con esa intensidad; tantas veces que se había masturbado pensando en el rubio frente a ella y nunca tuvo un orgasmo tan intenso como el de ahora. Naruto se detuvo un momento, solo para ver como los jugos de su joven amante salían rápidamente de su mojada vagina. De repente, el chico comenzó a lamerla, disfrutando el sabor de Hanabi.

— N-Naruto, n-no me lamas ahí. Ese lugar debe estar sucio – dijo Hanabi entre gemidos, tratando de detener a Naruto de lo que estaba haciendo sin ningún éxito

— Solo disfruta esta sensación, justo como yo lo estoy haciendo contigo – respondió Naruto mientras seguía en lo suyo

— ¡Naruto, devórame por favor! ¡Aaahhh, Aaahhh!

La chica no pudo contener el orgasmo inesperado que tuvo y su cuerpo tembló mientras se corría bastante en el rostro de Naruto. Apenas podía mantenerse de pie y de no ser por el rubio que la sostuvo en sus brazos, ella se habría caído.

— Naruto, eso fue… maravilloso – susurró la chica en brazos del rubio

— Ahora mismo te voy a hacer mujer como siempre lo soñaste. Prepárate, mi pequeñita – le dijo sonriente el chico

Naruto comenzó a quitarse rápidamente la ropa y ella estaba desesperada por ver a su amado completamente desnudo y la quinceañera se sorprendió de ver el tamaño del duro pene de su amante.

— N-Naruto, de verdad eres increíble – señaló Hanabi nerviosa acercándose al pene del chico para darle un tierno beso en la punta de este

Sin más, la Hyuga empezó a lamer el pene de su hombre desde un lado, pasando su lengua por todo el miembro del chico y él solo sentía el placer de la lengua de la jovencita.

— Hanabi, eso se siente increíble. Eres muy buena en esto, más rápido, Aaahhh – pedía Naruto terminando con un gemido

Ella continuaba saboreando el pene del rubio, llevando su boca a la punta una vez más y lo metió lentamente, dejando entrar centímetro por centímetro del suculento miembro. Hanabi no podía creer lo bien que sabia el pene de Naruto. Solo con chuparlo por unos minutos ya se había hecho adicta ante el sabor.

— Ha-Hanabi – gimió Naruto agarrando la cabeza de la chica solo para hacerla tragar completamente su pene y haciéndola atragantarse un poco

El Uzumaki no resistió más y se vino en la boca de su amante, llenándola completamente con su viscoso semen. Cuando terminó de eyacular y finalmente sacó su pene de la boca de la chica, ella estaba tosiendo un poco del semen ya que esperaba que su amado le avisara de antemano que iba a terminar.

— Lo siento, me dejé llevar – le pidió Naruto un poco avergonzado

— No importa, Naruto. Solo hazme tuya, ya no puedo resistir más – imploró Hanabi sentándose sobre Naruto, colocando su vagina en su semiduro pene

Ella empezó a mover sus caderas para así frotar su vagina contra el pene del chico y ponerlo duro una vez más, lo cual consiguió en un abrir y cerrar de ojos. Al completar su tarea se levantó por un momento y con una mano tomó el miembro de su amante para llevarlo a su intimidad. Cuando Hanabi ya se estaba sentando una vez más para ya meter el pene de Naruto en ella, una delgada barrera la estaba deteniendo. Eso no era problema para el chico, quien con un poco de fuerza y mientras posaba sus manos en la cintura de Hanabi, lentamente forzaba su pene en la castaña, hasta que finalmente rompió su himen, haciéndola gemir del dolor y que sangrara ligeramente.

— ¡Kya! – gritó la Hyuga por el dolor

Naruto notó la cara de dolor que tenía Hanabi, así que se detuvo por un momento, para que se acostumbrara al tamaño de su pene erecto. Para disminuir el dolor de la chica, él llevó sus manos a los modestos pechos de su amante para acariciarlos y dándole placer lentamente.

— Aaahhh, aaahhhh, aaahhh – gemía ella olvidándose un poco del dolor

Entonces Naruto se empezó a mover lentamente, penetrando a la hermosa chica una y otra vez, provocándole placer y haciéndole olvidar por completo el dolor de hace unos instantes. Así él se acercó a Hanabi y comenzó a chupar uno de sus pezones, los cuales estaban completamente duros, y ella solo podía abrazarlo ya que estaba perdiendo la razón debido al increíble placer que recibía por parte del rubio. Entonces él empujó levemente a Hanabi para dejarla caer en la cama y tener una increíble vista de la hermosa chica. La Hyuga estaba en un estado de éxtasis absoluto, solo era su primera vez teniendo sexo, pero ya se había vuelto adicta a la actividad y sobre todo adicta al pene del Uzumaki.

— ¡N-Naruto, sigue dándome más de tu sabroso pene! – suplicaba Hanabi con la lengua de fuera y una cara llena de satisfacción y sorpresa

— Estás muy apretada, eres la chica más apretada que me he cogido y debo decir que me encanta – admitía Naruto dando fuertes penetraciones

— ¡Naruto, tu pene es asombroso, como me hubiera gustado ser de tu edad y que tú fueras mi novio! pero One-chan te tiene y ella es feliz. Lo único que te pido es que también me des atención, por favor

— Tú siempre serás una persona muy importante para mí, ya que decidiste unirte a mí y tu hermana y decidiste no contarle a nadie lo que había hecho con mi madre. Por eso hoy te haré sentir bien, mi pequeña consentida – le hizo saber sonriente el Uzumaki ahora dando penetraciones rápidas, lo cual a la cumpleañera le encantaba

Ella ya no podía contenerse por mucho más y estaba a punto de venirse, así que le advirtió a Naruto sobre ello.

— ¡Na-Naruto, creo que me voy a venir! – exclamó Hanabi alzándose un poco para acercar su rostro a Naruto

El rubio por su parte seguía penetrando a la chica y vio como se estaba levantando para acercarse a él, por lo que hizo lo mismo y ambos terminaron en un lujurioso beso. Ambos batallando una vez más con sus lenguas para intentar dominar al otro, pero Hanabi obviamente perdió debido a la falta de experiencia, pero no le importaba ya que Naruto era con el que estaba teniendo una sensual batalla sexual. Mientras la dominaba, él seguía penetrándola, cambiando constantemente su velocidad hasta que finalmente sentía llegar su propio orgasmo.

— H-Hanabi, estoy a p-punto de venirme – le avisó Naruto gruñendo y tratando de resistir lo más que podía

— J-Juntos Naruto, por lo que más quieras terminemos juntos – le pidió Hanabi lastimosamente

Luego de esto, ambos tuvieron el más intenso orgasmo de la noche. Hanabi liberó una gran cantidad de sus jugos vaginales y Naruto una gran cantidad de esperma que se mezclaban. El rubio sacó su ahora flácido pene y se acostó junto a la cumpleañera, la cual llevó una mano a su chorreante vagina y sentía como salían sus líquidos, combinados con los del Uzumaki. Ella volteó a ver a su amado y le dio un apasionado beso, el cual el joven le devolvió para después abrazarla.

— Naruto, gracias por este maravilloso regalo – dijo eternamente agradecida Hanabi con una sonrisa

— No hay de que, pequeñita, pero este solo fue la primera parte de tu regalo. Lo mejor te lo daré más tarde – avisó el Uzumaki poniendo un poco mas de fuerza en su abrazo, pero no lo suficiente para lastimarla

Hanabi y Naruto se quedaron así por un tiempo y la chica se quedó dormida después de un rato porque estaba exhausta. El ojiazul solo se quedó acostado, esperando a que Hanabi despertara, lo cual no pasaría durante un tiempo. De repente Hinata entró a la habitación, envuelta simplemente en una toalla y el chico se animó al verla así.

— Mi amor, ¿dónde has estado? – preguntó el rubio curioso

— Estaba tomando un baño, parece que ya le diste su regalo a Hanabi. Eres muy impaciente, yo quería ver como se venía por primera vez – le reclamó la peli azul de forma divertida acercándose a la cama, para finalmente acostarse junto a su hermana y su novio

— Hanabi merecia perder su virginidad haciéndolo solo conmigo. Ahora ella sabrá que es estar en un trío – le guiñó el ojo el Uzumaki

— La comprendo. Oye, acabo de hablar con mi padre y me dijo que volverá hasta en la noche. Tuvo algunos asuntos urgentes – avisó Hinata recostando su cabeza en el brazo que Naruto extendió para ella

— Parece que tu mamá logró cumplir su promesa. Entonces podemos darle a nuestra Hanabi algo que nunca olvidará – declaró Naruto cerrando los ojos al igual que Hinata

Las horas pasaron desde lo que ocurrió en el sitio y Hanabi lentamente se despertaba por el extraño movimiento que sentía en su cama. Cuando abrió los ojos lentamente, vio sobre ella a su hermana mayor Hinata en cuatro, completamente desnuda y a su novio detrás de ella penetrándola sin piedad y ella gimiendo bastante.

— Aaahhh, N-Naruto dame más, dame más d-de tu increíble pene – chillaba la Hyuga mayor disfrutando como su novio se la cogía salvajemente

Hanabi se sorprendió al ver a su querida hermana mayor en pleno acto sexual con su novio y sobre ella mientras dormía. La peliazul logró recuperar el sentido por un momento, y vio a su hermanita despertar al fin.

— H-Hanabi, por fin despiertas – decía Hinata entre gemidos mientras el pene de Naruto llegaba a lo más profundo de su vagina

— Hermana, ¿qué están haciendo? – preguntó la castaña sorprendida

— Disfrutando una parte de N-Naruto. Hanabi, deberías aprovechar que se encuentra aquí – respondió la hermana mayor sonrojada por lo que estaba haciendo con su novio frente a su hermana

— Oh pequeñita, al fin despertaste – llamó el rubio a la hermana menor, mientras penetraba a su novia oficial y le daba alguna nalgada ocasional

— ¿Por qué están teniendo sexo sobre mí Naruto? – preguntó Hanabi ya reaccionando ante lo sucedido

— Bueno, Hinata quería que los tres tuviéramos un poco de tiempo de calidad juntos, así que decidimos incluirte mientras teníamos sexo, pero como no despertabas quisimos empezar sin ti – explicó Naruto y después de un momento sacó su pene de la mojada vagina de su amante y la hizo acostarse a lado de su hermana menor – chicas, ¿están lista para recibir mi semen? – pregunto el Uzumaki, a lo que amabas asintieron y entonces comenzó a masturbarse bastante

— Hanabi, prepárate para recibirlo – le avisó Hinata a su hermana

— Pero yo ya estaba… - quiso responder la chica, pero fue interrumpida por la Hyuga mayor cuando comenzó a besarla

Naruto, al observar a las sensuales hermanas besarse, no pudo resistir más y les aviso que ya estaba a punto de venirse.

— H-Hinata, H-Hanabi, ya no puedo más – les avisó el chico – ¡Me vengo! – finalmente liberó su carga, bañando a las hermanas Hyuga con su blanca sustancia

Las dos sentían el caliente semen en sus pechos y vientre. Después que el rubio terminó de eyacular, ambas comenzaron a masturbarse frenéticamente.

— Hanabi, ¿quieres hacerlo con Naruto? – preguntó Hinata a su hermana menor, mientras apretaba sus duros pezones y restregaba el semen por todo su cuerpo

— Si, querida hermana ¿Naruto, puedes hacerme sentir bien? – preguntó Hanabi sonrojada mientras miraba al rubio, el cual ya estaba una vez más completamente erecto

— Claro, pequeñita. Después de todo todavía es tu cumpleaños y mereces ser consentida – afirmó Naruto gateando sobre Hanabi

Él se detuvo por un momento sobre ella, mientras que la chica no dejaba de masturbar su mojada vagina. Naruto por su parte se colocó de rodillas en el vientre de Hanabi y comenzó a jugar con sus pechos, que aunque no eran tan grandes como los de su hermana, todavía podía hacer muchas cosas con ellos.

— Mi vida, ¿de verdad te gusta que juegue con tus pezones? – preguntó Naruto, apretando un pezón más fuerte que el otro e intercambiando la fuerza con que lo hacía a cada uno

— ¡Si, dios sí! ¡Me gusta que juegues con ellos, con todo mi cuerpo, me encanta como juegas con él! ¡Adoro como tus manos me acarician y como me besas, todo lo que haces conmigo y amo como tu gran pene entra en mi apretada y pervertida vagina! – chillaba Hanabi mientras se masturbaba y Naruto seguía apretando sus pezones

Al escuchar esto, el joven semental no pudo resistirlo más y soltó los pezones de la chica. Cuando se acercó a ella para besarla apasionadamente, Hinata aprovechó y comenzó a lamer todo el semen que estaba en el cuerpo de su hermanita. Por su parte, Hanabi disfrutaba lo que estaban haciendo la pareja con su cuerpo. Mientras, su hermana mayor lamía cada posible gota del blanco líquido, llevó una de sus manos hacia su empapada vagina solo para empezar a frotar su duro clítoris y provocando que Hanabi comenzara a gemir.

— ¡Kya, Hinata! – Hanabi soltó un amplio chillido de placer, llamando la atención de Hinata

— ¿Acaso te gustó Hanabi? – preguntó la peli azul ahora apretando un poco el clítoris de su hermanita y provocándole una vez más que gimiera

— ¡Aaahhhh! – gimió Hanabi con mucha fuerza

— La señora Kushina me lo hace todo el tiempo y es increíble. Si lo deseas podemos pasar tiempo de calidad así – le susurró al oído a la pequeña castaña

Al oír eso, la Hyuga se vino empapando la mano de su hermana y ya no podía reaccionar ante las acciones de su hermana. Naruto, por su parte. Estaba besando el cuello de la chica a un lado de ella y mientras se apoyaba con una mano en la ahora estrecha cama, con la otra jugaba con uno de los pechos de la chica.

— ¡Na-Naruto, te necesito dentro de mí! – suplicó Hanabi entre gemidos

— Amor, vamos a darle a Hanabi algo que nunca podrá olvidar – propuso Naruto deteniéndose y moviéndose a donde se encontraba la peliazul y ella simplemente asintió para ir hacia el rostro de Hanabi

Hinata entonces acercó su rostro al de su hermana Hanabi cerró sus ojos y se preparó para besar a su hermana menor. Esta fue una experiencia bastante excitante y prohibida para la cumpleañera. Al mismo tiempo, el rubio Uzumaki estaba colocando la punta de su pene en la mojada entrada de la castaña, y de repente comenzó a frotar dicho miembro contra el clítoris de la pequeña.

— Mmmmm que delicia – gimió la chiquilla terminando forzosamente el beso con su hermana

En ese instante, Hinata aprovechó para colocar su vagina en el rostro de su hermanita para que ella aprendiera a darle sexo oral.

— Hermana, por favor dame placer – le pidió la ojiperla mayor ya sobre la cara de la castaña

— Está bien, te quiero mucho – aceptó la chica con mucha excitación en sus palabras

Al escuchar esto, la peliazul bajó un poco más para finalmente entrar en contacto con la boca de su hermanita, y ella entonces comenzó a lamerla dándole bastante placer.

— ¡Aaahhh Hanabi, eres muy buena en esto! – declaró Hinata entre gemidos

El rubio Uzumaki solo veía a las hermanas interactuar y entonces frenó su movimiento contra la vagina de la pequeña castaña para mover un poco su pene y lo colocó en la entrada de su trasero, empujando con toda su fuerza.

— ¡Kya! ¡Aaahhh, Naruto! – Hanabi grito con cierto dolor y sorpresa, deteniendo el placer que le brindaba a Hinata – ¡Esa no es la entrada!

— No te preocupes, el dolor ya pasará – le tranquilizó Naruto tocando el fondo del interior de Hanabi y solo se detuvo un momento para que se acostumbrara al pene dentro de ella – ¿Estás lista Hanabi?

— S-Sí, Naruto. Continúa por favor, hazme el amor, hazme sentir como nunca – la chica Hyuga empezó a suplicar, víctima de la excitación y el placer – ¡Quiero que me hagas tuya para siempre! ¡Quiero ser tu puta personal! ¡Quiero que me llenes con tu semen!

Naruto al escuchar lo que dijo Hanabi, simplemente se puso más duro, algo que Hanabi pudo sentir dentro de ella. El rubio sin más, siguió penetrando a la hermana menor Hyuga.

— ¡Aaahhh, sí! ¡Naruto, me encanta tu duro pene! – gritaba la Hyuga, mientras que Naruto la penetraba

Hinata se separó de su hermana ya que estaba ocupada con otras cosas, y fue con su novio para darle un apasionado beso. Naruto rodeo a su novia con un brazo para alcanzar uno de sus pechos y presionarlo, mientras que con la otra mano jugaba con el clítoris de Hanabi. Ambas hermanas no podían dejar de gemir, sin poder creer lo bueno que era Naruto en actividades sexuales.

— Hanabi, ya no podré aguantar más ¿Dónde quieres que termine? – preguntó Naruto

— N-Naruto, lo quiero dentro de mí. ¡Deseo tu delicioso semen en mi cuerpo, lo quiero todo! ¡Todo! ¡Aaahhh! – declaró Hanabi para al final gemir con mucho placer

— Aquí voy H-Hanabi – dijo Naruto ahora penetrando con gran fuerza el apretado ano de la chica

— ¡Hanabi! / ¡Naruto! – gemían los dos al mismo tiempo, mientras el Uzumaki finalmente liberaba su carga dentro de la adolescente

El rubio seguía eyaculando bastante hasta llenar completamente el interior de Hanabi. Unos segundos después siguió bañando su cuerpo junto al de Hinata hasta quedar totalmente cubiertas. Cuando se recuperaron del orgasmo, los tres se volvieron a dormir esperando a que el resto del día terminara. Unas horas después, el rubio despertó entre las hermanas Hyuga que lo abrazaban. Él forcejeó un poco para liberarse del agarre de las dos chicas y poder ir a tomar un baño. Luego de una ducha, Naruto finalmente estaba limpio y regresó a buscar su ropa. Después, él salió de la mansión Hyuga para volver a su auto y buscar un pequeño paquete y regresó a la mansión unos minutos más tarde. El ojiazul buscó a las hermanas Hyuga esperando que ya estuvieran despiertas, y cuando entró en la habitación lo único que encontró fue la sucia cama en la que estaban los tres hace unos momentos. Antes de que lograra salir de la habitación, la puerta se abrió inesperadamente, revelando a ambas hermanas vistiendo nada más que una diminuta toalla en su cuerpo.

— ¿Naruto? ¿A dónde fuiste? – preguntó Hinata mientras se secaba el pelo con una toalla más pequeña

— Fui a buscar un regalo que compré para Hanabi, espero que lo disfrutes – explicó Naruto dándole el regalo a la castaña

— ¿Puedo abrirlo? – preguntó la cumpleañera emocionada por saber lo que era

— Claro, Hinata y yo lo elegimos para ti – respondió el Uzumaki

Ella le quitó el envoltorio de regalo rápidamente y descubrió que era una película, pero en esta había una mujer muy hermosa desnuda en la portada y detrás de ella 2 hombres en un estado igual al de la chica en cuestión.

— ¿Es una película porno? – preguntó Hanabi por el extraño regalo

— Así Hanabi. Ya que decidiste tener sexo con Naruto, creo que deberías acostumbrarte más al tema en cuestión – señaló Hinata a su hermana menor

— Además, Konan es una excelente actriz porno. El sujeto pelirrojo de la portada es mi tío Nagato Uzumaki. Dice que ella es una profesional en el arte del sexo – continuo Naruto tratando de que Hanabi aceptara con gusto la película

— Eso explica el tamaño de su pene – dijo la peli azul con una risita

— Solo porque es un regalo de ustedes lo veré con gusto – aceptó Hanabi algo emocionada porque esta sería la primera vez que vería una película de este tipo

— Perfecto, pero te recomiendo que la veas tu sola o si lo prefieres con Hinata – advirtió el rubio de forma seria

— Claro Naruto, gracias por todo lo que hicieron hoy – agradeció la chica emocionada jalando a Naruto y a su hermana a un pequeño abrazo de grupo que le fue correspondido

Después de eso ambas chicas fueron a vestirse, una vez listas los tres fueron a ver televisión para entretenerse en lo que llegaban los padres de las chicas. Pasó alrededor de media hora para que finalmente Hiashi y Hana Hyuga llegarán a su hogar con muchas bolsas, lo que posiblemente sean regalos para su hija. Los tres chicos junto al matrimonio Hyuga pasaron un momento agradable y cuando ya era tarde, Naruto decidió que ya tenía que irse a casa.

— Señor Hiashi, Señora Hana, muchas gracias por todo, de verdad pasé un día muy agradable – se despidió Naruto de sus futuros suegros

— Al contrario Naruto, gracias a tí por alegrarle el día a mis hijas, espero verte más seguido por aquí – agradeció Hiashi despidiéndose del rubio

— Espero que sea muy pronto – dijo sonriente la mujer mayor con una mirada que Naruto reconoció como lujuriosa

— Claro señores – asintió el rubio viendo a los dos antes de irse de la habitación

— Naruto, te acompaño hasta la puerta – le dijo Hinata a su novio

— Yo también voy Hinata – secundó Hanabi caminando detrás de ellos – ¿Cuándo podemos volver a vernos Naruto? – preguntó la oji perla menor ansiosa por ver a su nuevo amante una vez más

— Espero que sea pronto. Tranquila, disfruta primero tu regalo y me aseguraré de preparar algo especial para ti – prometió el oji azul a la pequeña

Esta se sonrojó bastante y acto seguido Naruto le dio un tierno beso a la chica, el cual aceptó con mucho gusto. Él se separó de la chica ruborizada y volteó a ver a Hinata.

— Mi amor, te llamare cuando llegue a casa, ¿Te parece? – acordó el Uzumaki a su novia

— Claro, mi vida – asintió Hinata ahora ella acercándose a su novio para besarlo

Cuando los dos empezaron a darse el beso apasionado, Naruto llevó su mano al gran trasero de Hinata para poder tocarlo y Hanabi solo se sonrojó por lo que hacían frente a ella y comenzó a excitarse al ver a la pareja. Un minuto después se separaron y ambos estaban conectados por un pequeño hilo de saliva, a la vista de Hanabi eso era algo muy erótico. Luego de ello, el Uzumaki se despidió formalmente de las hermanas Hyuga y en la ventana Hana veía irse al hijo del amor de su vida, mientras planeaba como iba a pasar tiempo de calidad con él y tener su preciado pene en sus piernas. Después de conducir por alrededor de 25 minutos, Naruto finalmente llegó a su casa, se estacionó y bajó del vehículo, para dirigirse a la puerta trasera de su casa y finalmente entrar a esta. Ahí se encontraban sus padres conversando con Naruko a su lado y por lo que podía ver el rubio, era algo serio así que siguió caminando hasta estar en su punto de vista y llamar su atención.

— Estoy en casa – saludó Naruto animado, avisando a sus padres de su presencia

— Hola Naruto – saludó Naruko sonriente

— Oh cariño que bueno que vuelves – dijo Kushina saludando a su hijo – tu padre tiene algo importante que decirte

— ¿Qué sucede padre? ¿Todo está bien? – preguntó Naruto por lo que tenía que decir Minato

— Bueno como ya saben, me promovieron a vicepresidente de la compañía y hasta ahora toda ha ido muy bien, hasta podría decir que excelente. Pero ahora me piden que vaya a un viaje de capacitación al extranjero – explicó Minato a su hijo, el cual estaba sorprendido por la noticia

— Eso suena muy bien – Naruto sabía lo que esto significaba, por lo que decidió ver que más quería contarle su padre – ¿Y cuánto tiempo estarás de viaje

— Esa es la cuestión. No me han dicho exactamente el tiempo que durara este viaje, pero por lo que sé sobre esos viajes es que duran alrededor d meses más o menos. Esperaba que esto se pudiera convertir en un viaje familiar, pero solo se cubren los gastos de la capacitación, así que es imposible que me acompañen – señaló Minato algo deprimido por no poder llevar a su esposa e hijos con él

— Es una lástima, cariño. A los chicos y a mí nos hubiera encantado ir contigo, supongo que tendremos que esperarte aquí en casa – comentó Kushina fingiendo cierta tristeza

— Que se le va a hacer – Naruko siguió la corriente de su madre fingiendo deprimirse por la situación

Naruto sabía perfectamente que su madre y hermana gemela solo estaba mintiendo sobre sus reacciones, porque lo único que ella quería era pasar tiempo con su hijo y hacer más grande el harem.

— Sí, es una lástima de verdad – Minato suspiro con tristeza al ver sus esperanzas de pasar tiempo con su familia destruidas – tal vez para mis próximas vacaciones podamos hacer un viaje los cuatro

— Si me traes un recuerdito de tu viaje, me sentiré muy bien – dijo Naruko con una risita tratando de animar el ambiente – ¿Cuándo es tu viaje papá?

— En una semana, hija. Tengo que preparar mi equipaje y dejar listos todos los pendientes que tengo antes de poder irme

— Lo entiendo – la rubia bajo la mirada para fingir tristeza

— ¿Me llevarás al aeropuerto Naruto? – preguntó Minato a su hijo

— Claro papá, ya sabes que puedes pedirme lo que sea – respondió el Uzumaki joven

— Perfecto, eres el mejor – le sonrió el sujeto a su hijo

Los 4 integrantes de la familia Uzumaki pasaron un rato en compañía para aprovechar el momento y decidieron ver una película en la sala de su casa. Una hora pasó y ya iban a mitad de la película, pero Minato ya se encontraba muy cansado como para terminar de verla.

— Cariño me iré a dormir, estoy muy cansado por tanto trabajo – les dijo Minato poniéndose de pie

— De acuerdo, cariño. Descansa – se despidió Kushina dándole un beso a su esposo

Los gemelos Uzumaki solo veían a la pareja despedirse con un pequeño beso. Ambos sabían que su madre no estaba contenta con su esposo y es por eso que ya no le daba el mismo cariño que antes, siendo ahora dirigido completamente a sus dos hijos.

— Disfruten el resto de la película – se despidió Minato finalmente saliendo de la habitación

Los tres se quedaron viendo la película por un rato más. Ellos sabían que el padre de familia tenía el sueño pesado y por más ruido que hicieran, no se despertaría por nada en el mundo.

— Dime Naruto, ¿Tienes algún plan para cuando tu padre se vaya a su viaje? – preguntó Kushina a su hijo llevando una mano a la entrepierna del chico

— Por ahora nada mama – el rubio noto las intenciones de su madre, por lo que dejo que le consintiera

— ¿Y tú Naruko? – volteó Kushina sintiendo la mano de la rubia por el área de su cintura

— Creo que tenemos que hacer algo especial. No he tenido algo de acción de madre e hija – respondió Naruko llevando ahora su mano a los amplios pechos de la sensual pelirroja

— Aaahhh, ¿has pensado en algo? – preguntando Kushina sensualmente sintiendo las manos de sus hijos

— ¿Qué les parece si nos deshacemos de nuestras ropas el momento en que papá salga en su viaje? – propuso Naruto quitando exitosamente la blusa de su madre, revelando un sexy bra negro que se transparentaba ligeramente y podía ver un poco sus duros pezones

— ¡Kya! ¡Cariño, m-me parece una b-buena idea! – chilló Kushina entre gemidos

— Que excitante, me encanta la idea – alababa Naruko empezando a jugar con la vagina de su madre

— Solo por imaginarme desnuda todo el tiempo con mis hijos y mis sobrinas me excita demasiado que no puedo contenerme – aceptó Kushina tomando la mano de su hija en su intimidad y comenzar a frotar sus labios sobre su ropa interior

— ¿Acaso te gustó la idea mamá? – preguntó el rubio quitándole el bra a su madre, revelando sus enormes pechos al rubio

— ¡Si cariño! Hay que hacerlo. Todos los días que tu padre no esté aquí – asintió Kushina completamente excitada

El par de gemelos entonces empezaron a besar los pechos de la pelirroja y bajaban lentamente por el cuerpo de la mujer dándole apasionados besos a su cuerpo. Finalmente, Naruto llegó a su destino y comenzó a lamer la intimidad de su madre, mientras que Naruko devoraba el cuello blanco de ella.

— ¡Aaahhh, Naruto tu lengua es asombrosa! ¡Sigue así, Naruko! – gritó Kushina mientras acariciaba las cabeza de sus hijos

— Mamá, eres deliciosa. No quiero separarme nunca de ti – dijo Naruto mientras pausó por un pequeño momento y lamia el clítoris de la pelirroja, causándole mucho mas placer a su madre

Ella ahora expulsaba una gran cantidad de fluidos y empapaba todo el rostro de su hijo, cosa que a él no le importaba en lo absoluto.

— Mami, que rápido te viniste – dijo Naruko sonriente y ella empezó a besarla de una forma muy vulgar pero excitante

Al final de eso, Naruto subió por el cuerpo de su madre y luego de que Naruko se separó de la Uzumaki, el también empezó a besarla apasionadamente. Cuando finalmente se cansaron, ella abrazó la cabeza de sus dos hijos y se quedaron en esa posición durante un tiempo hasta que finalmente ambos se quedaron dormidos por una hora hasta que despertaron.

— Mis amores, hay que ir a dormir. Los veo en la mañana – se despidió Kushina

— De acuerdo mamá – respondió Naruto a su madre

Los tres se pusieron de pie, Kushina tomó su ropa que fue descartada hace rato, se vistió una vez mas y les dio un beso de buenas noches a sus gemelos satisfechos. Luego subieron las escaleras tomados de la mano cuando ya se encontraban frente a la habitación de los chicos finalmente se soltaron.

— Buenas noches mamá – se despidió Naruto

— Que duermas bien – secundó Naruko cansada

— Descansen, mis bebés

La pelirroja se despidió de sus hijos, no sin antes darle un beso para finalmente irse a su habitación y poder dormir un poco. Porque cosas mucho más intensas y excitantes estaban por suceder.

Continuara…


Nota de los Autores:

¡¿Y que dijeron?! "Estos vatos ya se olvidaron de sus queridos lectores y decidieron dar por muerta la historia" o tal vez dijeron "De seguro no soportaban la excitación del capitulo y por eso terminaron"

Pues tienen mucha razón...

Ok no. -_-

Han sido dias dificiles para nosotros. Cada uno esta en sus propios proyectos, vidas, situaciones, pero no crean que nos hemos olvidado de este proyecto. Pero hemos vuelto para traerles este capitulo que muchos ya deseaban ver. Y ahora si, hemos terminado con los capitulos originales de Crimson Dragon VIRUS. Ahora si, nos toca a mi maestro, Javier Pozos y a mi, ponerle nuestro toque a la historia. Esperemos que lo que se viene les guste.

Por ahora, solo me queda agradecer a Crimson Dragon VIRUS por permitirme tomar esta historia. Te prometo que lo que viene te hara sentir orgulloso. Segundo, agradezco a Javier Pozos, que es mi maestro y quien llena esta historia con su maestria en la perversion.

Por ultimo, darles las gracias a ustedes que leen esta historia. Espero que les guste este capitulo. Por favor comenten, dejen sus comentarios, sugerencias, ideas y tambien que ideas tienen para lo que se viene.

Gracias, y que tengan un buen dia


P.D.

Lo que se viene: Hana y Naruto y la primera participacion de Naruko. Esperaremos sus reviews