Naruto: El Entretenimiento de Kushina

Capítulo 8: La belleza de las Hyugas y el amor entre madre e hija se fortalece

Unos días después del anuncio de Minato por su viaje de capacitación, este se encontraba en el aeropuerto de la ciudad en compañía de su hijo quien le ofreció llevarlo para que no perdiera su vuelo. Naruto revisaba su boleto y algunas otras cosas mientras Naruto repasaba una lista que le había dado su madre para que su padre no olvidara nada.

— Muy bien, no olvidas tu cepillo de dientes, pijama, cambios de ropa de oficina y ropa casual – Naruto leía la lista mientras Minato revisaba sus maletas – y supongo que es todo

— Gracias hijo – Minato suspiro con alivio mientras miraba la lista de vuelos – odio viajar así de rápido, pero creo que ya me acostumbre

— Espero que tengas cuidado en este viaje padre

Ambos rubios se quedaron mirando la tabla de viajes con un silencio entre agradable e incómodo, por el tiempo que tendrían que esperar hasta que el vuelo estuviera listo.

— Hijo, necesito pedirte un favor – Naruto miro como su padre mostraba una sonrisa triste al verlo – sabes, en ninguna parte te enseñan a ser un buen esposo o un buen padre. A veces siento que vivo cometiendo error tras error

— Te sientes culpable por salir en este viaje de negocios – Naruto entendió el semblante triste de su padre

— Si. Pero lo hago por su bien. Tal vez no parezca algo lógico pero…

— Descuida padre, te entiendo – Naruto coloco su mano sobre el hombro de su padre – sé que no nos odias ni nada de eso. Tal vez yo cometa los mismos errores que tú en el futuro, de veras

— Espero que no hijo – Minato abrazo a su hijo por el hombro y suspiro con alivio – necesito pedirte un favor. Cuida a tu madre y hermana por mi

— Eso no lo dudes padre, las cuidare con todo mi ser

— También te pido que las hagas muy feliz – Minato miro a su hijo con tranquilidad – en mi ausencia, serás el hombre de la casa. Dales la felicidad que yo no puedo darles. Te prometo recompensarles todo en cuanto vuelva

Ya te llevo mucha delantera padre – Naruto sonrió internamente, para después devolverle el abrazo a su padre – te prometo que las hare muy felices, de vera

— Confió en ti hijo…

En eso, un mensaje se escuchó en todo el aeropuerto, informando sobre el vuelo que tomaría el rubio mayor. Este tomo su equipaje y se alejó con rumbo a la puerta de abordaje.

— ¡Confió plenamente en ti hijo! – grito Minato antes de entrar por completo

— ¡Descuida padre! – Naruto se despidió con la mano de su padre y luego la bajo con cierta duda – sé que… no es correcto. Pero papa me pidió hacerlas felices. Supongo que eso es suficiente

Unos minutos después, Naruto vio como el avión donde viajaba su padre desapareció lentamente en el cielo para proceder a irse. Llego a su auto, en eso recibió una llamada de su madre.

— Hola mama, papa acaba de irse sin ningún problema

— Me alegra escuchar eso hijo – respondió la mujer por el otro lado de la línea – por cierto, hace unos momentos me llamo Hinata. Te estaba buscando

— ¿Me buscaba? ¿Y porque no me llamo a mi celular?

— Dijo que se descompuso. Quiere saber si puedes ir a su mansión por un asunto importante

— Bueno, creo que puedo ir. ¿No tienes ningún problema con eso?

— Descuida hijo, tu hermana está aquí conmigo. Ve y ayuda a Hinata

— De acuerdo, te llamare cuando el problema se arregle

Naruto termino la llamada y subió a su auto para ir a la mansión Hyuga. Pero en la residencia Uzumaki, Kushina colgó su teléfono y luego marco otro mientras detrás de ellas estaban Hinata y Hanabi sonriendo con malicia.

— ¿Hola? – una voz de mujer se escuchó en la línea

— Se lo creyó – dijo Kushina con una risita que Hinata y Hanabi secundaron – estará contigo en unos minutos

— Te lo agradezco mucho "Tomatito" – la voz se escuchó muy animada – te agradezco que les des un techo a mis hijas por mientras

— No es nada "Ojitos". Solo diviértete con mi hijo. Y recuerda devolvérmelo entero, en serio

— No te preocupes. Prometo no estropear al joven Naruto – la voz se despidió con una risita

— Bueno, yo iré con una amiga – dijo Hanabi mientras tomaba una mochila – dormiré con ella este fin de semana

— Te llevare a su casa – dijo Hinata acompañando a su hermana

— Vallan con cuidado niñas. Hinata, no tardes mucho que empezaremos nuestra fiesta en la piscina, en serio

— Descuida Kushina, estaré aquí a tiempo

Ambas Hyugas salieron de la casa mientras Kushina se retiraba a su habitación para cambiarse, mientras en el patio ya estaban Kin, Tayuya, Karin y Naruko divirtiéndose en la piscina con leves juegos. Mientras, Naruto llego con tranquilidad a la Mansión Hyuga. Se sorprendió al ver que no había ningún auto, además de la falta de sirvientes y mayordomos. Llego a la puerta y toco, hasta que le abrieron. Quien lo hizo fue una chica con un lindo traje de maid color azulado de falda un poco corta que solo llegaba hasta sus rodillas, con una blusa ajustada que revelaba sus pechos copa B, casi C. Su cabello era corto, de un color verde oscuro y parecía joven, tal vez solo le llevaba algunos años de diferencia a Naruto.

— ¡Oh, usted debe ser el joven Naruto! – hablo la chica un poco nerviosa mientras abría mas la puerta – por favor pase, la señorita la está esperando

— Eh, gracias señorita…

— Natsu Hyuga – hablo la chica un poco tímida

— ¿Hyuga? ¿Eres pariente de Hinata? – Naruto entro mientras la chica lo guiaba a la planta alta

— Soy una prima lejana de la señorita Hinata – dijo la chica un poco nerviosa – mis padres murieron cuando yo era joven y la señora Hana y el señor Hiashi me adoptaron. Y como una forma de pagarle su aprecio y apoyo, trabajo con una humilde sirviente

— Valla, lamento lo de tus padres – Naruto miro como la chica mostraba una sonrisa triste – pero me parece algo malo eso de ser su sirvienta

— No, no es ningún problema – la chica reacciono con sorpresa pero se tranquilizó poco a poco – mi tío Hiashi también sabe que no soy una sirvienta y no me trata como tal. Pero siento que es la forma correcta de corresponderles su apoyo, tanto al darme un hogar como educación y una oportunidad de vivir mi propia vida

— Ya veo, bueno mientras seas feliz…

— Además – la chica sostuvo su falda para inclinarse con respeto – me gusta mucho esto de ser una sirvienta. Es algo mío

— Ya veo – dijo el rubio con duda mientras pensaba – es como un fetiche. Debería pedirle a Hinata que use algún disfraz así para mi

— ¿Naruto? ¿Ya estás aquí? – en eso, la voz de Hinata se escuchó a lo lejos dentro de una habitación

— Aquí estoy Hinata – Naruto camino hacia la habitación dejando a Natsu atrás

— Les llevare unos bocadillos en unos momentos joven Naruto – Natsu regreso por el mismo camino dejando a Naruto solo

Naruto llego a la habitación, pero esta era más grande de lo que recordaba, además de tener una cama matrimonial y una foto con los padres de su novia en lo alto. El rubio miro algunas fotos de Hinata y Hanabi con su madre, además de una un poco más reciente de Hana Hyuga con Mikoto y su madre Kushina, cosa que lo sorprendió. En eso, escucho como la puerta se cerraba y miro a quien lo hizo. Delante de él se encontraba Hana Hyuga, quien usaba un uniforme escolar similar al que uso Hinata en la secundaria, de falda azul muy corta al igual que una blusa blanca pequeña y un moño rojo. Llevaba unas medias blancas que resaltaban sus hermosas piernas. La mujer llevaba el cabello suelto y miraba al rubio de forma coqueta.

— Ho-hola señora Hana – el rubio se mostraba sorprendido y a la vez excitado con solo ver a la mujer usando esas ropas - ¿Sabe dónde está Hinata?

— Aquí solo estamos tu yo Naruto – la mujer hablo usando la voz de su hija con mucha facilidad - ¿sorprendido?

— Mucho, no sabía que podía hacer la misma voz que su hija, de veras

— Y no solo la de Hinata – la mujer masajeo un poco su cuello y puso una mirada más inocente – también puedo usar la voz de mi pequeña Hanabi

— Wow, me impresiona – el rubio iba a continuar, pero la mujer se sentó sobre las piernas, frotando su intimidad con la entrepierna del rubio

— Pero, mi mejor dote, es la experiencia que cargo conmigo de mis dos hijas

— Entonces, esa llamada… eres despiadada madre

— Todo fue mi idea querido Naruto – la mujer le dio un pequeño beso en la mejilla al rubio y luego paso su lengua por toda su mejilla hasta llegar a sus labios y saborear todo su contorno – así que, espero que no te enojes

— Creo que, fue una chica muy traviesa señora Hana – el rubio tomo en sus manos el amplio trasero de la mujer, lo cual la hizo soltar un pequeño chillido de excitación

— Solo dime Hana – la mujer se levantó para colocarse de rodillas frente al rubio – y si Naruto, he sido una chica mala. Creo que tú serás mi sensei, así que necesito un buen cas-ti-go

— Si así lo quieres Hana

Unos segundos después, Naruto se encontraba recostado con Hana sobre él, en la clásica posición del 69. Hana masturbaba al enorme miembro del rubio con una mirada de lujuria y desesperación, mientras Naruto le daba leves caricias al clítoris de la mujer sobre su diminuta ropa interior negra, cosa que incitaba a la mujer a que metiera sus dedos.

— Naruto, por favor déjame darte placer con mi boca – la mujer tomaba el pene de su amante con cierta inquietud y ansiedad – necesito que me des placer, no tortura

— No lo sé. No estas lo suficientemente húmeda – el rubio vio como las pantis de la mujer no estaban muy húmedas – tal vez si rogaras un poco mas

— Es que… me da vergüenza hacerlo…

— Si usas la voz de Hanabi, tal vez te motives

— Na-Naruto… - la mujer empezó a usar la voz de su hija menor mientras movía sus caderas con cierta inquietud – por favor… ¡Dame placer! Y yo te daré placer a ti

Al terminar esas palabras, Hana soltó un gran gemido de placer muy alto al sentir como Naruto pellizcaba su clítoris sobre sus bragas. La mujer no perdió el tiempo y empezó a estrujar el pene de Naruto con sus grandes pechos mientras saboreaba la punta con su lengua. Naruto retiro las bragas de la mujer y empezó a saborear el néctar que fluía por las piernas de Hana, quien se estremeció y excito al sentir la lengua del rubio entrar y salir de su vagina. Lo que no noto la excitada pareja, es que la puerta de la habitación se entre abrió un poco. Natsu había llegado a la habitación de su tía. La pobre chica solo había recibido la orden de su tía de que Naruto llegaría a su casa, y que si el preguntaba, Hinata se encontraba en casa. La joven Hyuga creyó que la mujer hablaría con el rubio por algún asunto de su hija o algo así, pero nunca se imaginó que su adorada tía estuviera en tan atrevida y por demás, prohibida posición con el novio de su prima. La mujer llevaba una bandeja con algunos bocadillos, pero al escuchar los gemidos, dejo la bandeja con los bocadillos en una mesita cerca de ahí y abrió un poco la puerta. Al verlos, en tal faena llena de placer, la chica apretó un poco sus piernas, como si quisiera reprimir el hormigueo que la invadía. Natsu se sorprendió y no sabía cómo responder o que hacer. Pero algo le impedía irse, solo quería ver, ser testigo de tan pecaminosa situación. Y lo peor llego cuando lentamente su mano derecha empezó a levantar su falta hasta llegar a su cintura y su mano empezó a acariciar su intimidad sobre sus bragas a rayas verdes y descubrir con sorpresa que ya estaban húmedas con tan poco que vio.

— ¡Na-Naruto, no podre…! – Hana seguía usando la voz de su hija menor mientras agitaba más sus pechos para intensificar la excitación del joven - ¡No pares!

— Quiero oírte decir… que es lo que quieres – el rubio resistía el placer que le producía la mujer, pero parecía ceder poco a poco mientras seguía estimulando a la mujer – quiero que lo pidas con naturalidad

— ¡Naruto, dame más placer! – Hana volvió a usar su voz normal mientras arqueaba su espalda – quiero que me hagas sentir como una verdadera zorra

— Veo que lo necesitabas con mucha desesperación – el rubio metió dos dedos dentro de la intimidad de Hana para luego dirigir su mano a su trasero

— ¡Si Naruto, lo necesitaba! Hiashi ya no me toca ni me produce ningún placer como tú. Por eso quería estar contigo. Necesito que me hagas sentir una mujer de verdad

— No solo te are sentir como una mujer – Naruto acariciaba con sus dedos el ano de la mujer – te hare mi zorra personal

— ¡Kya! – la mujer no pudo contener ese pequeño gritito de placer al sentir su ano invadido por los dedos del rubio, lo que la lleno de éxtasis

— Oye, no te dije que pararas

Con esas palabras de Naruto, la mujer siguió masturbando el miembro del rubio, llegando a meterlo por completo en su boca. Naruto seguía metiendo sus dedos en la vagina y el ano de la mujer, mientras seguía saboreando su intimidad, hasta que sintió como ella se estremecía con el orgasmo que la estaba invadiendo.

— ¡Naruto, me vengo! – Hana metió de lleno el pene del rubio en su boca

— Hana, me corro – Naruto dio un último pellizco al clítoris de Hana mientras sentía que se corría

Hana lleno su boca del espeso néctar del rubio, el cual empezó a tragar lentamente. Cuando ya no pudo con mas, libero el pene, del cual salió un último disparo que lleno toda su cara. La mujer se recostó al lado del rubio mientras tomaba parte del semen en su rostro con sus dedos y lo saboreaba lentamente, mientras el rubio empezaba a desabrochar la blusa de la mujer para estimular sus pechos con leves besos, pellizcos y mordidas. Afuera de la habitación, Natsu se encontraba de pie cerca del borde de la puerta. La pobre peli verde tenía su falda levantada y con sus bragas totalmente húmedas. La chica se encontraba estimulando su clítoris con su mano derecha mientras que con la izquierda estiraba sus duros pezones sobre la blusa. Luego poso sus dedos sobre sus labios para saborear sus propios fluidos, algo que solo hizo que se excitara más. Quería irse, pues creyó que todo había terminado, hasta que escucho otro gemido dentro de la habitación. Al mirar por la pequeña abertura de la puerta, una corriente eléctrica recorrió su espalda al ver una escena por demás erótica. Hana se encontraba recostada con sus nalgas al aire, mostrando su húmeda vagina, que chorreaba en señal de estar listo. La mujer mostraba una mirada de total sumisión con sus senos al aire mientras meneaba su cintura con cierta desesperación.

— Vamos Naruto – Hana suplicaba mientras tomaba uno de sus pezones y lo pellizcaba – sé que me merezco un buen castigo

— Si eso quieres – Naruto tomo su pene y lo frotaba por toda la entrada de la mujer – pero te advierto, que no seré piadoso contigo

Sin darle tiempo a prepararse, Hana fue estocada con fuerza, haciendo que soltara un inmenso gemido de placer que lleno toda la habitación, además de lograr que Natsu volviera a su sesión de auto placer. Naruto siguió estocando a Hana sin darle tregua a la madre Hyuga, la cual solo tenía la lengua de fuera y gemía como si fuera un animal en celo.

— Aaahhh, Naruto… en serio que… eres un verdadero hombre… ¡Aaahhh! – Hana seguía gimiendo al sentir las feroces estocadas del rubio – Kushina tenía razón… ¡No te detengas!

— Tú también eres una diosa – Naruto seguía estocando a la mujer para después tomar sus pechos en sus manos – ya veo porque Hinata y Hanabi son tan buenas. Aprendieron de su madre

— Me halagas… mmm se siente muy sabroso

— Pero quiero total compromiso de ti – Naruto se acercó a Hana y le planto un salvaje y lujurioso beso, cosa que elevo la excitación de Hana – di que eres mi perra

— ¡Sí, soy tu perra! – Hana ya estaba totalmente dominada por Naruto, quien le dio una nalgada muy fuerte y sonora - ¡Kya! ¡Dame más! ¡Quiero sentirme como una verdadera perra! ¡Lléname con tu semen!

— ¡Aquí lo tienes!

En eso, Naruto volvió a darle un par de nalgadas que terminaron por provocarle un orgasmo a Hana. En eso, Naruto se preparaba con unas estocadas más fuertes para llenar por completo a Hana, la cual recibió toda la carga dentro de su interior. Naruto saco su pene de la vagina de la matriarca Hyuga, provocando que un poco del semen de Naruto saliera con mucha abundancia. Naruto se acercó al rostro de Hana y le dio un beso lleno de lujuria, que hizo que se sonrojara y excitara al mismo tiempo. En eso, la puerta se abre bruscamente y Natsu cae al suelo con sus manos dentro de sus pantis. Los dos amantes ven con sorpresa a su pequeña espía, quien se sonroja al ser descubierta.

— Natsu… ¿Pero qué…?

— ¡Lo siento tía! – Natsu se pone de rodillas mientras baja su falda y cubre su rostro con vergüenza – no era mi intención. Prometo no decir nada…

— Natsu, relájate – Hana se acercó a su sobrina y la abrazo con ternura – no hiciste nada malo. Además creo que comprendes por qué hice esto

— Sí, es por el tío Hiashi – dijo la peli verde sin ocultar la verdad – yo… entiendo que necesite que alguien le quiera. Pero Naruto es…

— No te preocupes por eso. De hecho Hinata sabe lo que está ocurriendo ahora mismo

Natsu se sorprendió al escuchar esas palabras. Hana y Naruto procedieron a contarle todo lo relacionado al harem y las chicas que ya estaban dentro de tan fogoso grupo.

— Entiendo por qué se unieron – Natsu miro disimuladamente el miembro de Naruto que seguía erecto – entonces, los dejare continuar

— Alto ahí jovencita – Hana abrazo a Natsu la cual ya se estaba retirando – confió en ti, lo suficiente como para saber que no le dirás nada a tu tío. Pero me gustaría invitarte a nuestra pequeña sesión de sexo

— Pero tía, yo no… aaahhh – Natsu no pudo decir más al sentir la mano de Hana tocar sus pantis totalmente mojadas

— Nos viste y te estabas masturbando tu sola. Así que, creo que mereces un pequeño castigo al estilo Uzumaki

— Pero yo… - Natsu no pudo protestar más al recibir un candente beso por parte de Hana

— Naruto, creo que necesito tu ayuda para doblegar a mi sobrina

— Estoy más que listo – el rubio se levantó mientras se acercaba a la joven Hyuga

Unos minutos después, Natsu se encontraba recostada en la cama con solo sus medias blancas. Hana se recostó a su lado mientras empezaba a besar su cuello, aumentando el libido de la peli verde. Naruto se acercó a su intimidad y empezó a besarla con delicadeza, mientras disfrutaba sus fluidos. Natsu empezó a masajear sus pechos, pero Hana se anticipó y empezó a chupar sus pezones, estremeciendo más a la peli verde.

— Aaahhh, tía Hana… que rico se siente – Natsu poso su mano sobre la cabeza del rubio para hacer que su labor fuera más intensa – Naruto, por favor no te… aaahhh… ¡Quiero más!

— En ese caso – Naruto se levantó mientras tomaba su miembro y se preparaba para penetrar a la joven Hyuga – esto te va a encantar…

— ¡Espera! – Natsu se levantó rápidamente, sorprendiendo a los dos presentes

— ¿Qué ocurre Natsu? – Hana se sorprendió ante la reacción de su sobrina, quien siempre se mantenía muy tranquila

— Yo… lo siento. Pero quiero mantenerme virgen hasta el matrimonio – Natsu se puso de rodillas sobre la cama – perdonen que suene algo tonto pero…

— Está bien Natsu – Hana se acercó a su sobrina y le dio un pequeño, pero lujurioso beso en los labios – entiendo tu dilema. Tu madre también había hecho ese juramento cuando conoció a tu padre

— Pero… aun quiero seguir con esto – Natsu se recostó sobre la cama, mientras levantaba su lindo trasero, para después exponer su ano con sus manos – así que, Naruto quiero entregarte mi virginidad anal. Haz lo que quieras conmigo, pero permíteme ser virgen

— De acuerdo Natsu – Naruto se acercó a Natsu para darle un beso lleno de amor – cumpliré con tu deseo

Naruto acerco su pene al ano de Natsu. La chica empezó a sentir como la punta de este se adentraba poco a poco en su interior, haciendo que la chica se estremeciera.

— Esta, muy apretado – Naruto trataba de introducir más su pene, pero estaba muy estrecho

— Te daré una mano – Hana empezó a lamer la entrada de Natsu, cosa que excito más a la peli verde

— ¡Tía Hana! Se siente… muy extraño, pero rico – Natsu se encontraba en total éxtasis mientras sentía como su virginidad anal desaparecía poco a poco – Naruto, mételo ya… quiero sentirte por completo

— Si eso quieres – Naruto sintió más húmeda la entrada y su pene entro con más facilidad, pero estaba totalmente estrecho

— ¡Kyaaaa! ¡Duele! – Natsu se retorció un poco del dolor, pero Hana empezó a estimular sus pechos

— Relájate y déjate llevar – Hana acariciaba sus pechos mientras besaba su cuello – siempre duele al principio, pero te acostumbraras en un momento

Unos segundos después, el rubio empezó a mover sus caderas tomando más velocidad, mientras Natsu empezaba a excitarse poco a poco. Su lengua estaba totalmente fuera mientras sus ojos desbordaban placer.

— Ya se… siente rico… - Natsu continuo moviendo sus caderas siguiendo el ritmo de Naruto - ¡Aaahhh, no pares! ¡Quiero sentir lo mismo que mi tía Hana!

— Pero debes someterte como lo hizo ella – dijo Naruto dándole una nalgada muy fuerte

— ¡Kya! ¡Si, me someteré! ¡Quiero ser tu esclava del sexo! ¡Penetra mi ano tantas veces como quieras! ¡Aaahhh, soy tu puta sirvienta!

— Bueno, entonces actúa como tal – Hana se sentó en frente de su sobrina mientras acariciaba sus propios pechos – ahora debes darme tanto placer como te lo da Naruto

— Si… aaahhh, lo hare

Natsu empezó a saborear los fluidos de Hana, mientras la Hyuga mayor se masajeaba con mucho placer. Los movimientos de Naruto cada vez eran más rápidos y fuertes. Seguía dándole nalgada tras nalgada a la peli verde, que solo seguía gimiendo como si estuviera poseída por el placer. Era la gloria sentir dentro de ella tan vigoroso vaivén de placer, hasta que sintió como el orgasmo estaba por invadirla.

— Natsu, voy a correrme…

— ¡Hazlo dentro! – Natsu seguía moviendo sus caderas con desesperación - ¡Quiero sentir tu esperma dentro de mí!

— Bien, pero tú debes continuar – Hana volvió a colocar la cabeza de su sobrina sobre su vagina – recuerda que eres nuestra pequeña perra

— ¡Si, lo soy! ¡Quiero más!

— ¡Me corro!

Naruto termino dentro de Natsu, mientras Hana llegaba al orgasmo al sentir la lengua de su sobrina tomar toda su corrida. Natsu termino llena de sudor, semen y mucho placer. Naruto se acercó a ella y la abrazo con cariño para después besarla con amor.

— Natsu, en serio que eres una chica ardiente

— Gracias por tus palabras Naruto. En serio que me gusto todo esto

Una hora después, Naruto se encontraba en la gran bañera de la mansión relajándose un poco mientras Natsu masajeaba su cabello con un poco de champú. Ambos estaban desnudos y el rubio estaba recargado en la chica que lo limpiaba con cariño y cuidado.

— Naruto, gracias por respetar mi petición – dijo la chica con una sonrisa – sé que suena algo tonto…

— Nada de eso Natsu – dijo el rubio con tranquilidad – respeto tu deseo. Espero que el chico que reciba tan glorioso placer como tu virginidad sea el adecuado para tu corazón

— Sabes Naruto, a veces siento que no existe el chico adecuado para mí – la peli verde abrazo al rubio por detrás, apoyando sus pechos en la cabeza del chico – si yo te hubiera conocido antes que mi prima, tal vez tu y yo…

— Oye, no pienses en eso – Naruto se volteó para estar en frente de la chica – aun con eso, ya nos conocimos. Y si tú quieres, podemos repetir todo esto

— Nada me gustaría mas

— Y si, cambias de opinión, yo quisiera tomar tu virginidad

— No me molestaría, pero… - Natsu unió sus labios con el chico para después salir de la bañera y ponerse una toalla – quiero almo más que solo sexo y amor. Quiero una familia con mi verdadero amor. Aunque, me gusta la idea de divertirme un poco contigo y con mi tía Hana

— No olvides que Hinata y Hanabi también son parte de esto. Serás bienvenida cuando quieras

— Gracias, lo tomare en cuenta. Ahora disfruta de tu baño mientras yo preparo algo de comer

Naruto vio como la chica salía del baño meneando sus caderas, aunque más que para atraer al rubio, era porque la chica aún no se recuperaba de su experiencia anal. Afuera de la habitación, Hana esperaba a su sobrina, la cual se puso nerviosa al verla.

— Natsu, la oferta de Naruto también te la hago yo – Hana tomo a su sobrina para abrazarla – créeme que cada vez que te miro veo a tu madre, mi querida prima. Eres tan hermosa como ella

— Gracias tía Hana – la chica sonrió con alivio mientras una pequeña lagrima resbalaba por sus mejillas

— Y no te sientas mal. Si no encuentras un chico especial para ti, Naruto siempre tendrá sus brazos abiertos para ti

— Pero, mi sueño siempre ha sido tener una familia. Es lo que más deseo

— Una familia, no es algo que el matrimonio te pueda conceder – Hana beso con lujuria a su sobrina y se separó de ella con un pequeño hilo de saliva – eso se consigue cuando abres tu corazón a la persona correcta. Yo lo hice con Hiashi y no me arrepiento, porque tengo dos maravillosas hijas. Pero ahora puedo tener otra familia gracias a mi querida Kushina, a Naruto y a otras personas más. Y tu serias parte de esa familia

— Lo pensare. Por ahora iré a cambiarme para preparar la cena

— Yo te ayudo cariño – Hana le dio un pequeño apretón a la chica en su trasero para después irse a la cocina – y por cierto, te sugiero que te prepares, porque Naruto estará aquí todo el fin de semana

— ¡¿Qué?! – Natsu volvió a sentir un hormigueo en su intimidad mientras apretaba su lindo trasero – no creo que pueda soportar tanto

— Nunca digas nunca querida

Con una risita de su querida y sensual tía, Natsu se retiró a su habitación para cambiarse, mientras Naruto disfrutaba de un relajante baño. Por otro lado, las cosas también parecían estar en orden en la residencia Uzumaki. Kushina se encontraba recostada en una silla plegable usando un sensual bikini rojo que solo cubría lo necesario. La mujer se había quedado dormida mientras se bronceaba. En eso, la peli roja despierta al sentir un beso en su mejilla y descubre a su sensual hija que también lucía un sexy bikini de dos piezas color naranja que resaltaba con su piel.

— Perdona si te desperté mama – Naruko se sentó en la otra silla plegable al lado de su madre – pero te veías tan adorable, de veras

— No te preocupes mi niña – Kushina se enderezo un poco para estirar sus brazos y vio a todos lados - ¿Dónde están tus primas? ¿Y Hinata?

— Cuando Hinata llego, las chicas ya se morían de hambre, así que fueron a comprar algo. Yo ya había comido algo, así que me quede para no dejarte solita

— Te lo agradezco mi niña, no me hubiera gustado despertar y no ver a nadie. Me hubiera asustado

— Mama, ¿Puedo preguntarte algo? – el semblante de la chica era un poco triste

— Claro Naruko, dime que te tiene así de triste

— ¿Crees que soy bonita? – Naruko chocaba sus dedos índice de forma nerviosa

— Por supuesto mi niña. Eres preciosa

— Pero, a veces siento que solo me ven como un objeto de lujuria. Me gusta el placer, pero a veces quisiera sentir algo de cariño

— Naruko – Kushina se sentó al lado de su hija para acercarla a sus brazos – en parte es mi culpa. Cuando supe que eras lesbiana, me altere. No quería aceptar una parte de mi similar a la tuya que me afecto en el pasado. Pero aprendí a no negar mi verdadero ser. Y lo mismo pasa contigo

— Yo sé, que mi forma de ser no será aceptada por muchos. Pero quiero que alguien me quiera, no solo con deseo…

— Yo te quiero mi niña – Kushina le dio un pequeño beso a su hija en los labios – y no solo con deseo sexual. Eres mi princesa, te quiero y te amo con todo mí ser. Además también está tu padre, tu hermano, tus primas. Todos te queremos y queremos verte feliz

— Mama – Naruko se aferró al abrazo de su madre mientras desahogaba algunas lágrimas que había reprimido – yo también te quiero. Quiero que me ames por siempre

— Siempre lo hare mi pequeña

Madre e hija se miraron a los ojos y se conectaron con un amoroso beso corto. Al separarse, sonrieron con complicidad y volvieron a besarse. Poco a poco, los besos se convirtieron en algo más que amor, se volvieron lujuriosos y pasionales. Kushina hizo que su hija se recostara en la silla plegable para besar su cuello, mientras su mano derecha empezaba a presionar sus pechos, haciendo que la rubia soltara suspiros placenteros. Kushina volvió a besar a su hija, quien empezó a meter su mano dentro del bikini de su madre para sentir los fluidos salir de su vagina. La peli roja no quiso quedarse atrás y empezó a meter su mano dentro de su hija, quien solo empezó a jadear con total excitación.

— Que rico… aaahhh… mami te quiero – Naruko empezó a presionar sus pechos sobre su bikini para después quitárselo siendo dominada por la lujuria – quiero mas

— Te daré más mi niña – Kushina empezó a descender para usar su lengua en su hija

— ¡Aaahhh, yo quiero lamerte también!

Kushina se acomodó para permitir que su hija también saboreara su esencia, haciendo que ambas se estimularan mutuamente. Luego de unos minutos de placer. Ambas mujeres colocaron una toalla en el suelo y se sentaron sobre ella mientras se pegaban una con la otra, haciendo que sus intimidades se rozaran en un delicioso vaivén de placer. Naruko chupaba uno de los pechos de su madre mientras la peli roja pellizcaba los pezones de su hija con mucha fuerza, haciendo que Naruko jadeara con más excitación.

— ¡Mama, te amo! ¡Quiero sentirme igual que tú! ¡Aaahhh, se siente muy rico rozar mi clítoris con el tuyo!

— Te are sentir… igual que yo mi niña – Kushina intensifico más el roce, mientras ambas unían sus gemidos en uno solo haciendo que la lujuria se escuchara en toda la casa – serás mi pequeña perrita del placer

— ¡Sí, quiero ser toda una perra como tu mama! – Naruko robo un despiadado beso de su madre, mientras sus lenguas se enfrentaban en una batalla de dominio, lo que termino en un empate - ¡Quiero que me ames! ¡Kya, que rico!

— Y se sentirá mucho mejor mi niña

Naruko se aferró a los brazos de su madre para que sus pechos se rozaran. Sus rozados pezones chocaban con fuerza, intensificando el placer en ambas. Kushina veía como su hija se perdía en el placer, pero cuando elevo un poco la vista al cielo, descubrió algo que la dejo impactada. En la casa de al lado, sobre un pequeño balcón, se encontraba la sensual vecina Mei Terumi, quien estaba presionando uno de sus pechos mientras metía dos de sus dedos en su vagina. Cuando las miradas de Kushina y Mei se conectaron, ambas sonrieron con complicidad y la peli roja empezó a ser más ruda con su hija, haciendo que los roces fueran más intensos a cada momento.

— ¡Mama, me corro!

— ¡Hagámoslo juntas mi niña! – Kushina miro a Mei, quien asentía para pensar con lujuria – lo haremos las tres

— ¡Me corro!

Naruko llego al orgasmo con un potente gemido de placer, mientras su madre la imitaba. La pobre rubia cayó al suelo totalmente agotada, pero satisfecha. Mientras Kushina la levantaba y la colocaba en la silla para que descansara. La peli roja alzo la vista y vio a Mei de rodillas en el balcón, mientras unas gotas de sus fluidos resbalaban por el suelo, mostrando a la vecina con una cara de placer. Mei miro a sus sensuales vecinas y vio que Kushina le hacia una seña de que hablarían después, a lo que la sensual peli naranja acepto con un guiño en el ojo. Kushina se recostó junto con su hija, la cual recuperaba un poco de sus fuerzas.

— Ahora veo… porque soy tan pervertida – dijo Naruko entre suspiros – lo herede de ti

— Y aun te falta mucho por aprender – Kushina acerco sus dedos a la intimidad de su hija mientras lamia uno de sus pezones – no hemos hecho más que comenzar

— Quiero que me ames mami. Quiero ser tu pequeña perrita

— Ya lo eres mi pequeña

Madre e hija volvieron a conectarse con un beso y regresaron a la acción. Así el día siguió su rumbo con tranquilidad en la residencia Uzumaki, donde comieron, se divirtieron y disfrutaron agradables momentos para acercarse más. Al día siguiente, en la residencia Hyuga, Natsu se encontraba en la cocina terminando una deliciosa comida. La peli verde solo usaba un pequeño mandil muy ajustado que hacia resaltar sus pechos. La chica había avisado a su tía y a Naruto que la comida ya estaría lista en unos minutos, pero ellos no respondieron, pues Hana se encontraba montando el pene del rubio con un gesto de total placer y lujuria mientras sus pechos saltaban con cada sentadilla que ejecutaba la matriarca Hyuga. Natsu prefirió dejarlos continuar y enfocarse en la preparación del almuerzo. Cuando termino de revisar el guiso, apago la mecha y empezó a servir un poco de té en unas tazas de porcelana. En eso, siente como sus pechos son atrapados por dos fuertes manos, haciéndola gemir de placer. La chica voltea y descubre al rubio Uzumaki detrás de ella, totalmente desnudo y con mucha excitación.

— Na-Naruto… ¿Qué haces aquí? – la chica se sorprendió mucho, pero después sintió el vigoroso miembro del rubio rosar su trasero – creí que estabas con mi tía… aaahhh

— Ella ya quedo satisfecha – Naruto la cargo de forma nupcial al comedor

La peli verde vio con sorpresa como su tía se encontraba totalmente recostada en medio de la mesa donde su vagina chorreaba el blanco y espeso semen mientras su cuerpo también se encontraba cubierto por la esencia del rubio. Natsu sintió las manos del rubio presionar sus pezones mientras Naruto movía su pene con lentitud sobre la entrada a su ano.

— Vamos Natsu, ¿Quieres un poco de placer por la mañana?

— Pero… el almuerzo – Natsu no pudo articular más palabras al sentir como Naruto empezaba a morder un de los lóbulos de su oreja usando solo sus labios – no debe… enfriarse ¡Aaahhh!

Los pechos de Natsu fueron presionados por las fuertes manos del rubio, que además empezó a esparcir besos por todo su cuello y parte de la espalda. El duro miembro del rubio palpitaba con cada roce en el trasero de Natsu, quien empezó a sentir húmeda toda su intimidad.

— Naruto… métemela… ¡Rompe mi culo y métemela! – sin esperar más tiempo, Naruto metió su duro pene dentro del culo de Natsu, haciendo que la chica soltara un gritito de placer - ¡Aaahhh sí! ¡Que sabroso! ¡Me partes el culo!

Las estocadas del rubio se volvieron más intensas, para después volverse más profundas cuando Naruto tomo las piernas de la peli verde y exponía su húmeda vagina al aire. Naruto acerco la intimidad de Natsu al rostro de Hana, quien empezaba a despertar de su anterior sesión de sexo.

— Tía Hana, por favor – Natsu abrió su vagina con sus manos mientras Naruto la seguía penetrando – saboree mi coño

— Si eso deseas cariño – Hana empezó a lamer la vagina de la peli verde mientras usaba sus manos para estimular la suya y también sus pechos

— ¡Aaahhh! ¡Que rico se siente! ¡Me corro!

— Yo estoy por venirme – Naruto dio los últimos movimientos con fuerza - ¡Me vengo!

— ¡Kyaaaa!

Natsu recibió toda la carga dentro de su ano, para después ser depositada sobre la mesa mientras el semen salía de su trasero. Hana no quiso desperdiciar tan valioso regalo y empezó a lamer el semen que salía por el ano de su sobrina.

— ¿Lista para un segundo round? – Naruto se acercó por detrás de Hana, quien levanto su trasero y acerco su vagina al aun erecto miembro

— Dios, eres insaciable – la mujer metió lentamente el pene del rubio dentro de ella con lentitud para disfrutarlo por completo – Kushina tenía razón

— Tía Hana, siga lamiendo mi coño o mi ano – Natsu acariciaba sus pezones mientras les daba leves pellizcos

— Como envidio su juventud

La sesión matutina de sexo continúo con las dos Hyugas que disfrutaban cada momento de placer con Naruto. Regresando a la residencia Uzumaki, Kushina salió a medio día para atender unos asuntos. Karin aún no había traído todas sus cosas de su viejo departamento y a Tayuya y Kin les faltaba un poco de ropa nueva, pues no quería abusar de Naruko, así que decidieron acompañar a Karin con sus cosas y después irían de compras. Naruko se quedó en casa con Hinata. La oji perla se encontraba en la sala realizando unos deberes del colegio. La chica usaba una mini falda negra que solo cubría su intimidad, aunque si se podían apreciar una fina tanga negra. Llevaba una blusa pequeña blanca de cuello V que daba una perfecta vista de sus pechos. La chica mordisqueaba el borrador con cierta molestia mientras leía un libro para analizar la información para un proyecto.

— ¡Que aburrida estoy, de veras! – en eso, Naruko bajo a la sala con rapidez – odio no tener nada que hacer en un día tan tranquilo como hoy

La rubia usaba una blusa de tirantes muy pequeña de color naranja que solo cubría la parte alta de sus pechos. Un mini short negro muy ajustado y unas calcetas blancas. Además llevaba sus dos coletas, lo que la hacía ver adorable. Hinata la vio y no pudo evitar notar lo sexy que se veía con esas ropas.

— ¿Qué tanto haces Hinata? – la rubia se sentó con Hinata subiendo sus piernas al sillón mientras veía el libro que leía

— Debo terminar de leer esta novela para un informe – dijo la oji perla, quien no pudo ocultar un leve sonrojo al sentir el cálido y semi bronceado cuerpo de la rubia – pero siento que es un poco difícil de comprender

— A ver… - la rubia se recostó sobre las piernas de Hinata mientras tomaba el libro en sus manos – "Obertura Salvaje" (Nota: El Libro es real, pequeña recomendación del autor). Recuerdo este libro, de veras

— ¿Ya lo leíste?

— Por supuesto, es uno de mis favoritos – Naruko se sentó en el sillón poniéndose en frente de la oji perla – te contare lo que se

Unos minutos después, Naruko le relato todo lo relacionado con la novela, cosa que impresiono a la oji perla.

— Ahora veo porque te gusta esta novela – dijo Hinata terminando con sus notas - ¿Te identificas con la protagonista?

— Al principio sí, pero en vez de mandar a alguien para hacerme cambiar, me alejaron de casa – la rubia se mostró un poco triste al pensar en su pasado

— ¿Odias a tus padres por lo que ocurrió?

— No, claro que no – la rubia mostro una sonrisa triste – supongo que no es algo muy común en una chica, sobre ser lesbiana. Pero ahora me alegro que mi madre me comprenda y me quiera tal y como soy. Por eso me siento mucho mejor

— Ojala fuera como tu Naruko – la oji perla tomo la mano de la rubia, quien sintió como su corazón saltaba de la emoción al sentir la delicada mano de la chica – yo apenas acepte ese lado mío, pero tú has vivido con el siempre. Eres una chica muy especial y fuerte Naruko

— Tú también eres muy especial Hinata – la rubia se acercó un poco más a la oji perla y tomo sus dos manos – sabes, ahora veo porque le gustas a mi hermano. Además de sexy, eres bonita

— Tú también lo eres Naruko

— ¿Qué tan bonita soy?

— Lo suficiente para hacer esto

Sin esperarlo, Naruko recibió un cálido beso en los labios por parte de Hinata. Poco a poco fueron conectándose en ese beso que paso a ser uno lleno de lujuria. Ambas chicas empezaron a juntar más sus cuerpos para que estos se rozaran con más placer. Hinata retiro la blusa de Naruko para masajear sus pechos con delicadeza, haciendo que soltara pequeños suspiros llenos de placer. Naruko no se quedó atrás y empezó a presionar los pezones de Hinata sobre su blusa, los cuales no tardaron en ponerse duros. Hinata y Naruko pasaron después a estimular la intimidad de la otra con pasión desenfrenada. Cansadas de la ropa, ambas se desnudaron para darse sexo oral entre las dos. Hinata estaba sobre la rubia mientras saboreaba su vagina, mientras Naruko introducía sus dedos dentro de la intimidad de la peli azul con rapidez y lujuria para después saborearlos con su lengua.

— Naruko, me gusta que metas tus dedos – Hinata succionaba el clítoris de Naruko con más voracidad – mételos en mi ano también

— A mí también…. Aaahhh, también métemelos – Naruko cumplí a la petición de la chica, pero se estremeció al sentir un dedo en su ano - ¡Kya, se siente extraño, pero me gusta!

— ¡Más rápido! – grito Hinata mientras metía sus dedos dentro del ano de Naruko con más velocidad - ¡Me corro!

— ¡Yo también! ¡Me corro! ¡Me corro!

Ambas chicas explotaron con un orgasmo muy placentero. Hinata se acercó al rostro de la rubia y la beso con pasión, para después separarse con un pequeño hilo de saliva.

— Me gusta el sabor de mis fluidos y los tuyos mezclados, de veras – dijo Naruko metiendo sus dedos en su boca para saborearlo

— ¿Quieres continuar?

— ¿Tienes algo en mente?

Con una risita traviesa, Hinata fue a buscar la mochila con sus cosas y saco algo que sorprendió y excito a la rubia. Hinata tenía en sus manos dos consoladores con función vibratoria y uno de doble cabeza. Naruko solo pudo relamer sus labios al imaginarse lo que sucedería. Hinata introdujo el primer consolador en el ano de la rubia y el segundo en el suyo. Luego coloco el más grande en su húmeda vagina y se acercó a la rubia, la cual se excitaba con lo que ya tenía adentro, pero se veía nerviosa.

— ¿Nunca has tenido una doble penetración? – dijo Hinata ya cerca de su entrada

— Nunca. Es mi primera vez – la rubia se mostraba muy apenada ante la idea – además, me hubiera gustado que fuera con Naruto

— Te prometo que cuando mi madre termine con él, lo podrás disfrutar para ti sola. Pero mientras… - Hinata introdujo el enorme dildo dentro de la rubia, que empezó a gemir con placer – tu y yo nos conformaremos con esto y lo gozaremos

Hinata se apoyó por completo sobre Naruko para empezar a estocarla mientras las caderas de ambas chicas se estremecían al sentir todos sus hoyos llenos. Naruko jadeaba con su lengua de fuera, mientras sentía los pechos de Hinata rozar con los suyos. La oji perla se acercó para besarla, donde empezaron una batalla con sus lenguas que solo intensifico su libido. Hinata busco algo que había colocado en el sillón y luego se aseguró que los consoladores en sus anos siguieran en su lugar.

— Es hora del gran final – dijo Hinata entre jadeos, mientras mostraba un pequeño control remoto color rosa - ¿Estas lista?

— ¿Lista para que…? ¡Aaahhh, por dios! – en eso, los vibradores se activaron, intensificando el placer en el ano de Naruko y Hinata - ¡Aaahhh, que rico! ¡Me gusta!

— ¡Naruko… te amo! – Hinata movía sus caderas con rapidez siendo impulsada por el consolador vibratorio en su ano - ¡Eres mi pequeña zorrita! ¡Aaahhh, me gusta cogerte!

— ¡Quiero que me des más fuerte! ¡Dame más, aaahhh! – Naruko fue víctima del placer mientras sentía el orgasmo llegar - ¡Siempre seré tu zorra! ¡Pero dame más! ¡Aaahhh, que delicia!

— Te daré más si eso quieres – Hinata volvió a presionar otro botón en el control y las vibraciones llegaron a la máxima potencia

— ¡Kyaaaa, me corro!

— ¡Yo también me corro!

Ambas chicas gritaron victimas del placer mientras se entregaban al más placentero orgasmo de sus vidas. Hinata se recostó sobre Naruko, mientras los vibradores y el consolador doble se deslizaban fuera de sus cuerpos gracias a los fluidos que salían de sus hoyos. Naruko se acercó al rostro de la oji perla para darle un amoroso beso.

— Hinata, te amo – Naruko estaba muy cansada por tan intensa sesión de sexo – no sabía que eras una chica tan atrevida

— Si te soy sincera, tu madre me pego alguno de sus gustos juntos con una amiga – dijo Hinata acariciando el cabello de la rubia – pero tú también eres muy intensa con tus besos y caricias. Sin duda eres única Naruko

— ¿Podemos repetir de nuevo?

— Por supuesto que si

Ambas chicas se volvieron a besar mientras el cansancio las domino por completo. Mientras, en la casa de al lado, Kushina se encontraba dentro de la casa de Mei Terumi, degustando un café con galletas. La peli naranja de cuerpo divino había escuchado el relato de su aventura sexual con su hijo y de las chicas que se habían integrado a su pequeño Harem. Con cada anécdota de la peli roja, Mei solo podía pensar en una cosa: comprobar que tan placentero era ser parte de tan singular grupo.

— Por cómo te vi ayer, supongo que estas frustrada sexualmente – dijo Kushina tomando un poco de café - ¿Has estado casada antes?

— No, sigo soltera – hablo la peli naranja con tristeza – tuve un novio llamado Ao. Pero la verdad es que me dejaba más frustrada que satisfecha

— ¿Tienes algún gusto en particular?

— Los jóvenes – la chica soltó una pequeña sonrisita – frente a mi casa, todas las mañanas sin falta pasa un joven llamado Chojuro

— ¿Hablas del pequeño soltero de lentes y cabezo azul? Pero se ve muy pequeño

— Solo de estatura. Llámalo fetiche, pero siempre he querido tener a un joven entre mis piernas

— ¿Te gustaría practicar un poco? Mi hijo es una verdadera máquina de placer

— Eso lo sé. Lo vi con una de las primas que me comentaste. Pero ya no creo mucho en los hombres y me pongo nerviosa al hablar con los chicos

— Pues mis hijos pueden ayudarte. Adelante, anímate

— Bueno, pero solo porque en serio necesito que alguien me haga sentir mujer de nuevo

— Te garantizo que lo disfrutaras mucho

Con una sonrisa traviesa, Kushina cerro el trato con su vecina, mientras se imaginaba la sorpresa que tendría su hijo al saber sobre el exquisito tesoro que le consiguió.

Continuara…


Nota del autor:

Hola compañeros.

Les dire un secreto, este capitulo me tomo una semana.

Pero tuve que investigar mucho.

¡¿Saben cuantos doujinshi y animes hentai tuve que ver?! ¡¿Saben cuanto tuve que detenerme para calmar todo lo que provocaba escribir el fic?!

Y con eso, espero que les guste este capitulo.

De verdad espero que les guste.

Despues de leerlo, quiero que me dejen sus reviews, que de esos vivimos. Y la verdad, despues de este fic me quede estancado.

Ya que la siguiente es Mei, y sera un trio con los gemelos Uzumaki, pues...

Ahi esta el problema, no se como seguir la historia

Asi que, ahora les toca a ustedes. Para quienes son conocedores de antaño, deben recordar que hay peliculas porno con al menos 3-4 escenas de "Resultados sexuales". Asi lo quise hacer con este cap.

Asi que, ademas de la escena de Mei, les pedire que me den ideas para otras escenas. Entre ellas me gustaria agregar a Kushina (que como deben recordar, ella tambien es la protagonista de este fic jejeje)

Las mejores ideas seran seleccionadas y se hara una mencion honorifica al comienzo del siguiente capitulo.

Sin mas, solo me queda darles las gracias por su paciencia. Tardare mucho, "mucho" tiempo en actualizar, a no ser que las ideas lleguen rapido.

Me despido, no sin antes darles una grata invitacion a mis otros proyectos, a los de Javier (que aun no hay actualizacion XD ) y a mis otros camaradas que estan en mi perfil

Gracias y que tengan un buen dia