Naruto: El Entretenimiento de Kushina


Nota del Autor:

Saludos queridos lectores que solo siguen este fic y no los demas jejeje ( T_T )

No me pondre a exigir lectores en mis otros fics, no hago esto para llamar la atencion, sino como un pasatiempo.

Antes que nada, pido una disculpa por la tardanza, pero como siempre eh dicho, recalco los puntos del porque me tarde:

- Primero, este tipo de fics no es mi especialidad. Y relativamente este capitulo lo hice solo.

- Segundo, tal vez no lo crean, pero tengo trabajo y paso mucho tiempo dedicado a eso, (tambien a mi PS4, pero eso es aparte)

- Tercero, tengo varios fics que debo actualizar, y este fue uno de ellos.

Ahora, yo lo unico que pido a cambio de continuar esta historia, son sus comentarios, no solo que le den "like", sino una critica, buena o mala, pero no ofensiva, que me motive a continuar este fic.

De nuevo doy las gracias a Crimson Dragon VIRUS que me permitio continuar con este fic.

Ya para no quitarles su tiempo, al final estaran las notas sobre los siguientes capitulos, sin mas que decir, disfruten el cap y "Feliz dia de San Valentin" atrasado.


Capítulo 10: ¿Cómo sucumbir ante el placer?

Naruto y Naruko se encontraban en la oficina de la directora Tsunade Senju, quien había estado a cargo del instituto desde ya tiempo. Naruto vio una foto de la directora sobre la pared, la cual era muy reciente y se sorprendió de ver como esa mujer, que ya debería ser un poco mayor que su madre, aun se veía joven y hermosa, una duda que no le dejaba tranquilo. En eso, la puerta de la oficina se abrió, por donde entro la directora y su asistente y sub directora Shizune. Naruko era la más nerviosa, pues fue por sus impulsos sin control que había metido a su hermano en problemas. Tomo la mano de su hermano por debajo de la vista de la directora, pero su instinto no le permitió ignorar la voluptuosa y sensual figura de la peli miel frente suyo.

— Valla Naruto, no creí verte de nuevo en mi oficina – hablo la directora con seriedad, y cierta molestia – la última vez que viniste aquí, fue porque usaste una de tus bombas de tinta con unos maestros, ¿Quiénes fueron en esa ocasión?

— Fueron el maestro Iruka y Ebisu – Naruto rio con nostalgia al recordar lo sucedido – extraño esas bromas tan divertidas, de veras

— Esa vez, prometiste que nunca más te meterías en problemas. Pero por lo que me conto Shizune, sí que rebasaste el limite…

— ¡Espere, no fue su culpa! – Naruko intervino con miedo – yo… fui quien puso a mi hermano en esa situación. No lo castigue por eso, mi hermano no se lo merece

— Naruko – el rubio apretó con cariño la mano de su hermana mientras le sonreía – no te preocupes hermanita, aceptare las consecuencias, de veras

— Pero hermano…

— Valla, sí que son iguales – Tsunade se levantó y se colocó delante de Naruko – sabes, si no fuera por ese cabello rubio, serias una viva imagen de Kushina. Por lo que me contaron de ti, eres hiperactiva, alegre y al igual que tu hermano, no le temes a nada, ni siquiera a enfrentar los problemas

— Le agradezco sus palabras, de veras

— Pero sabes, lo que no logro superar, es que eres igual a Kushina en un solo aspecto

— ¿En cuál…?

Sin esperarlo, Naruko fue sujetada de las mejillas y recibió un beso lleno de lujuria por parte de Tsunade. La directora no le daba tregua a la chica, pues su beso era más que pasional, despertó el libido de Naruko, que solo se dejó llevar, envolviendo su lengua con la de Tsunade. Tanta había sido la excitación por ese beso, que las bragas de Naruko ya estaban mojadas. Naruto simplemente se vio sorprendido, pero a estas alturas, ya lo veía muy normal, pero quien no se esperaba esto fue Shizune, que solo retrocedió con pena por la escena, y su descuido fue tal, que tropezó con una de las sillas y cayó al suelo, quedando inconsciente por el golpe.

— Debo suponer que mi madre ya le conto todo – dijo Naruto al ver a la directora terminar el beso con una hilera de saliva con Naruko

— Si, de hecho me conto días atrás – Tsunade solo se sentó sobre el escritorio mientras Naruko empezaba a besarle el cuello con lujuria – había esperado la oportunidad, y fue gracias a la lujuria de tu hermana que se dio la oportunidad

— ¿Y no le importa esto del harem? – Naruko se detuvo un momento para ser acariciada por la peli miel

— ¿Por qué debería importarme? Es mi vida, yo decido que hacer con ella. Además, no tienes idea de lo mucho que necesito sentir placer en mi vida. Ver a tantos jóvenes aquí, algunos apuestos, otros lindos. Pero ustedes, se llevaron el encanto de sus padres, pero por lo que me contaron, ese libido proviene de su madre

— Entonces, ¿usted desea…?

— ¿Quieres que te lo explique con manzanas y peras Naruto? – Tsunade se desabrocho la blusa que aprisionaba sus enormes pechos, revelando sus duros pezones – creí que eras hábil para tomar la iniciativa

— Pero, ¿Qué pasara con ella? – Naruko señalo a Shizune que seguía inconsciente en el suelo

— Ella siempre ha sido muy reservada y tímida para las relaciones. Naruko, por lo que me dijo, lograste someter a Samui y sé muy bien que ella es muy ruda a la vista

— Entonces, déjelo en mis manos, de veras

Shizune abrió los ojos al escuchar quejidos a su alrededor, en eso recordó lo que había ocurrido. Su maestra había besado a una chica menor suya y después de eso, no recordaba nada. Abrió los ojos y solo vio el techo de la oficina y al intentar moverse, descubrió que sus manos estaban atadas y no podía moverse. Volvió a escuchar esos gemidos y al mirar a su lado, vio el rostro de su superior, quien se encontraba desnuda y gimiendo con mucha excitación. Al ver detrás de ella, vio a Naruto que la estaba penetrando con salvajismo y lujuria.

— ¡Mmm Naruto, eres todo un semental! – Tsunade gemía con cada estocada - ¡Mételo más! ¡Más rápido!

— ¡¿Pero que hace directora?! – en eso, Shizune miro su cuerpo y descubrió que estaba desnuda - ¡¿Dónde está mi ropa?!

— Mmm, relájate Shizune – Tsunade gemía con placer al sentir cada estocada de Naruto – necesitaba esto, no pares Naruto

— Pero maestra… ¡Kya! – Shizune sintió un cosquilleo en su entrepierna y al bajar la vista, descubrió a Naruko, que saboreaba el néctar que empezaba a brotar - ¿Qué haces?

— Solo quiero relajarla, se nota que está muy estresada – Naruko volvió a su labor, haciendo que Shizune gimiera con más placer

— ¡N-no, no lo hagas! – Shizune empezó a suspirar intentando reprimirse, mientras unas lágrimas se deslizaban de sus mejillas – yo quiero, hacerlo por amor con un chico

— Shizune – en eso, Tsunade se acercó para unir sus labios a los de ella – toma esto como una muestra de amor, de mi parte y de parte de estos chicos. Además, cuando me contaste lo que ocurrió con Samui, note que rozabas tus piernas con vergüenza. Yo te vi excitada

— N-no, eso no es… - Shizune ahora sintió como sus pechos eran acariciados con delicadeza por parte de Naruko – es que… no me gustan las chicas…

— Pero si de todas las revistas que confiscas a los muchachos, solo guardas las que tienen fotografías de chicas – Tsunade solo veía con picardía la vergüenza reflejada en el rostro de Shizune mientras seguía recibiendo estocadas por parte de Naruto – y ahora mismo, tienes a una linda chica sobre tu pecho, no desperdicies la oportunidad… ¡Aaahhh, Naruto!

Shizune empezó a sentir como la excitación recorría todo su cuerpo, empezó con un escalofrió en su espalda, que poco a poco abarcaba sus pechos y sus piernas. Sus suplicas pronto empezaron a volverse suspiros y poco a poco gemidos. En eso, Naruko se acercó a su rostro y con cariño beso su mejilla.

— Sabe, señorita Shizune, usted y yo somos iguales – Naruko acaricio a la pelinegra con delicadeza – tenía miedo de revelar quién era en realidad. Pero luego me di cuenta que estaba mal en reprimir mi verdadero ser, ¿Y sabe porque al final deje de ocultarme?

— ¿Por… por qué? – sin saber la razón, Shizune estaba atenta a sus palabras

— Porque me gusta mi verdadero ser. Me gustan las chicas, me gusta mi hermano, mi madre y mis amigas. Pero sobre todo, me gusta usted. ¿Yo le gusto a usted?

Naruko se acercó al rostro de la pelinegra y unió sus labios con los de ella en un pequeño beso, pero este empezó a ser más intenso con cada roce. Sus labios compartían roces y caricias mutuamente, luego fueron sus lenguas, que danzaban lentamente, pero cada caricia mutua aumentaba la excitación de ambas chicas, sobre todo de Shizune, que desde siempre había reprimido sus instintos. No podía negarlo, se había vuelto instructora por su pasión por la educación, pero sobre todo estaba su aprecio de la belleza de la juventud, sobre todo de las chicas, esa era la razón por la que siempre espiaba al equipo de natación y atletismo, según para supervisar sus actividades, pero no podía negar que le gustaba ver esos cuerpos femeninos tan expuestos y hermosos.

— Por favor, desátame – susurro Shizune al oído de Naruko – yo también quiero tocarte

— Me parece bien – al momento en que Naruko la desato, Shizune continuo con su beso mientras pasaba sus manos por todo su cuerpo

— Veo que al final acepto su verdadero ser – hablo Naruto mientras seguía penetrando a Tsunade

— No te detengas Naruto – la peli miel cambio de posición para ser cargada por el rubio mientras ella se aferraba a su pecho – ya casi… termino

— ¡Aaahhh, Naruko! – Shizune sintió el excitante roce del clítoris de la rubia con el suyo estando las dos sobre el escritorio – esto es… demasiado para mi

— No pienso parar – Naruko intensificaba el roce con Shizune mientras presionaba sus senos con fuerza

— ¡Me vengo! – las tres mujeres en la habitación no pudieron evitar el múltiple orgasmo que las invadió en ese momento

Naruko y Shizune cayeron rendidas, siendo la joven rubia que termino sobre el cuerpo de la pelinegra, mientras Tsunade se sentaba al borde de su escritorio siendo sostenida por Naruto. El rubio ya se sentía un poco agotado por la jornada que había tenido en todo el día, pero su instinto le decía que esto solo había empezado. Unos minutos después, sobre su rostro se encontraba la intimidad de Tsunade, que mientras era estimulada por el Uzumaki, esta recibía los besos y caricias de Naruko, que se encontraba muy concentrada en sus grandes senos. Por mientras, Shizune usaba sus generosos pechos para estimular el pene del rubio, del cual Naruko y su mentora presumían, era la mejor sensación del mundo tenerlo dentro suyo.

— Mmm todo mi cuerpo se derrite – Tsunade sentía todo su cuerpo lleno de éxtasis con cada lengüetazo que le daba Naruto – oh kami, cuanto lo necesitaba

— Y esto no es nada – Naruko pellizco uno de los pechos de la mujer frente suyo mientras hundía dos de sus dedos de su otra mano dentro de su intimidad – espere a que conozca a las demás

— Naruto, ya estoy lista – Shizune detuvo su mamada con sus pechos mientras se colocaba sobre el miembro del rubio – ya quiero sentirla dentro mío

— No se contenga señorita Shizune – Naruto poso sus manos sobre las piernas de la pelinegra y ayudo a meter su pene – solo gócelo

— ¡Oh dios! – Shizune se estremeció al sentir el miembro del rubio dentro suyo - ¡Es tan grande y grueso! ¡Esta… tan dentro!

— ¡Kya! – en eso, Naruko se estremeció al sentir como su clítoris era pellizcado por las manos fuertes de Tsunade – no haga… eso. Me tomo por sorpresa… mmm, ¡aaahhh!

— Voy a hacer que tengas el mejor orgasmo de tu vida – Tsunade acerco a la rubia para hacer que sus lenguas se rozaran con pasión mientras sentía como su entrada era estimulada al máximo - ¡Naruto!

— ¡Oh dios, ya no aguanto! – Shizune presionaba sus pezones erectos mientras aumentaba la velocidad de sus movimientos - ¡Me voy… me voy… me voy a venir!

— ¡Hyyaaaa! – grito Naruko al sentir como el orgasmo le invadía

Naruto soltó todo su semen dentro del cuerpo de Shizune, que solo sintió con mucho placer la fuerte corrida del rubio, la cual al separare empezó a deslizarse por entre sus piernas, mientras sobre de ella se recostaba Naruko. Naruto lamio los últimos fluidos que brotaban de la intimidad de Tsunade, que se levantó lentamente para después acercarse al rubio y tomar un poco de esos fluidos con su lengua. Unas horas después, ya llegado el atardecer, Tsunade se encontraba arreglando lo último de sus prendas, viendo cómo se ponía el sol en el horizonte, hasta que siente un beso por su cuello y ve a Naruto a su lado ya vestido, pero muy agotado.

— Necesitas un descanso Naruto – la mujer le devolvió un pequeño beso para mirarlo – una sesión más como esta y no la cuentas

— Todas son unas insaciables, de veras – Naruto se arregló un poco su ropa, siendo ayudado por Tsunade – mañana tengo una cita con Ino que le había prometido, y luego pasare tiempo con Hanabi y después…

— Oye, el sexo es lo mejor del mundo – Tsunade lo detuvo con un dedo en sus labios para calmarlo – pero si eres quien mejor nos complace, debes tomarte las cosas con calma. Te sugiero que te tomes un descanso, pídele a tu madre que hable con ellas

— Aun no nos hemos reunido con todas, creo que no cabremos todos en mi casa sin empezar una orgia masiva – Naruto solo pudo reír de forma pervertida al pensar en eso, mientras se ponía nervioso

— Necesitamos un lugar grande para las reuniones, Shizune ¿Qué días está libre el instituto?

— No creo que pronto Directora… Naruko espera… - Shizune intentaba vestirse, pero Naruko besaba su cuello con cariño – muchos clubs incluso practican en domingo y nos veríamos muy sospechosas al venir aquí un gran grupo de mujeres sin razón… Naruko, que mala eres

— Perdona Shizune, pero eres muy adorable cuando te dejas someter por mí – la rubia solo seguía con sus besos con una risita

— Entonces, este lugar no es opción – Tsunade se cruzó de brazos con seriedad – bueno, supongo que tendré que arreglármelas. Pero en serio Naruto, tomate un descanso, que bien merecido lo tienes

— Gracias, lo tomare en cuenta. Por mientras, ¿les apetece ir a cenar?

— ¡Ramen por favor! – dijo Naruko muy animada

— Me parece una buena idea, de veras

Ya terminado eso, todos salieron del instituto para comer algo en grupo, mientras Naruto se prometía uno o dos días de descanso bien merecidos. Esa misma noche en la Mansión Hyuga, Natsu se encontraba en la cocina preparando la cena para su tía y sus primas Hinata y Hanabi. Lo curioso en el asunto, es que la chica usaba un traje de maid muy pequeño, mientras que usaba un vibrador en su ano, el cual solo era sostenido por una tanga de un tono verde muy claro. Aunque vibraba con delicadeza, aún era mucho para la pobre chica acostumbrarse a su uso, pero lo que no soportaba la peliverde, era admitir que extrañaba el miembro de Naruto, el cual era mejor que cualquier consolador. En eso, sonó el teléfono de la casa, el cual era móvil.

— Residencia Hyuga, ¿Quién habla?

Hola pequeña Natsu, ha pasado tiempo – una voz femenina y madura se escuchó al otro lado del teléfono

— Señorita Kaguya, es un gusto saludarle – hablo la peliverde con nervios – n-no creí que llamaría hoy

Deja las formalidades querida, sabes que te aprecio. También eres mi sobrina, no lo olvides

— Lo sé, pero es difícil para mí. ¿Qué puedo hacer por usted?

¿Se encuentra Hana disponible? Quería comentarle algo sobre mi llegada

— Por supuesto, permítame un momento

Natsu puso en espera la llamada y se dirigió a la alcoba de su tía. Con cada paso, el vibrador intensificaba sus movimientos, debido al control remoto en manos de su tía, programado para intensificar las vibraciones al estar más cerca. No tuvo que tocar a la puerta, sabiendo lo que ocurría adentro de la habitación. Al abrir la puerta, vio a sus primar teniendo sexo con su propia madre, cosa que ya no era rara desde que aceptaron el amor entre ellas. Hana se encontraba recostada mientras su intimidad era frotaba con la de Hanabi, quien se encontraba sobre su madre. Hinata se encontraba al lado de su hermanita menor besándola con lujuria mientras amasaba sus pechos en desarrollo. Hana abrió los ojos y vio como Natsu le hacía señas de que contestara el teléfono, aunque la peliverde intentaba más que todo soportar las vibraciones que provocaba el consolador en su ano. La madre Hyuga le hizo una seña de que podía retirarse mientras estiraba su mano para tomar el teléfono y reprimía un poco de sus gemidos.

— ¿Ho-hola?

¿Hana? ¿Estás bien? – Kaguya escucho un pequeño suspiro que reprimió Hana - ¿Estas ocupada?

— Estaba… en medio de un masaje relajante – Hana cubrió el micrófono del teléfono un momento para soltar un amplio gemido por el roce con su hija - ¿Cómo te encuentras?

Un poco mejor. Dime, ¿Ella está ahí contigo?

— Natsu ya se retiró – Hana vio hacia la puerta que estaba cerrada, comprobando que su sobrina ya no estaba ahí – ya está en edad para saberlo

Tengo miedo de decírselo, es que ella…

— Es tu hija, no debes temer a su reacción – Hana suspiro con una tristeza llena de excitación – entre más pronto… mmm aaahhh, será mejor

Te escucho un poco agitada

— Mi masajista es un poco ruda – Hana miro de reojo como Hanabi aumentaba el roce con malicia mientras seguía siendo besada por Hinata – pero no creo, que me llamaras por lo de Natsu, ¿Verdad?

Solo quería confirmarte que mi vuelo sale mañana y llegare en tres días. ¿Estarás ahí para recibirme?

— ¿Quieres que Natsu me acompañe…?

¡No! – Kaguya la interrumpió con nervios, pero después se relajó – no estoy lista para decírselo

— Lo harás una vez que estés aquí. Prométemelo

Lo prometo, o eso espero. Bien, no te interrumpo más, disfruta tu masaje

— Claro que lo disfrutare – Hana colgó con una risita y luego soltó el teléfono – bien niñas, es hora de terminar esto

Hana se levantó lentamente para ser ella quien siguiera con el roce con su hija, mientras Hinata se colocaba sobre el rostro de Hanabi para que saboreara sus fluidos. Ya después de unos segundos, madre e hijas fueron dominadas por un poderoso orgasmo que las dejo muy satisfechas. Hana tomo el control remoto del consolador de Natsu en sus manos y lo apago, aunque sabía que ya no era necesario. Y tenía razón, pues en la cocina, Natsu se encontraba sentaba en el suelo de la cocina, mientras de su ano salía lentamente el vibrador, mientras en su mano tenía una cuchara de madera, con la cual había estado rozando la entrada de su vagina y su clítoris para conseguir el orgasmo que llevaba esperando toda la noche.

Unos días después, en la residencia Uzumaki, Naruko se preparaba para salir con Hinata a pasear por el centro de la ciudad junto a Hanabi e Ino, mientras que Kushina estaría en la residencia de Hana por alguna reunión. Por otro lado, Naruto decidió descansar de todo lo ocurrido hace unos días y fue a una pequeña reunión con sus amigos Kiba y Sasuke y regresaría en la tarde. Karin se quedó con Tayuya y Kin en casa, pero la pelirroja de lentes estaba aburrida en su habitación terminando unos deberes del instituto, pues solo le quedaban unos días para entregar y tenía que hacer todo en casa. Desde lo último que ocurrió al salir sola, ya no se aventuraba ni siquiera al supermercado por miedo a un ataque de un ladrón o algo peor, y en serio que le hubiera gustado ir a la biblioteca para terminar más rápido su informe.

— Oye Karin, ¿Tienes un cepillo que me prestes para el cabello? – hablo Kin entrando a la habitación de la pelirroja

— Sí, hay uno en el mueble al lado de la cama

La pelirroja miro a la chica, la cual se secaba el cabello con una toalla, mientras solo usaba una tanga negra y una blusa pequeña de tirantes gris que no cubría nada de sus pechos.

— Creí que tú y Tayuya estaban…

— No, ella se hecho a dormir hace rato – Kin se sentó en la cama mientras se cepillaba – anoche tuvo que trabajar en el "Shinobi Market" y se canso mucho porque hizo doble turno

— La pobre no debería esforzarse mucho, después de todo tenemos un techo y dinero para cubrir nuestras necesidades

— Ya la conoces, es muy orgullosa para depender de alguien

— Por como gime cuando tú y ella lo hacen o por como Naruto la somete, yo diría que miente sobre lo de "no depender"

— Es muy diferente cuando se trata de eso – Kin soltó una risita mientras terminaba de cepillarse - ¿Qué hay de ti? ¿Cómo eres cuando estas con Naruto?

— Bueno, es diferente a como se imaginan – Karin se levantó de su mesita para estirar sus brazos y recostarse en la cama – a mí me gusta que me traten con cariño

Kin vio como Karin se recostaba con tranquilidad, revelando que solo usaba un mini short negro y una blusa corta que se ajustaba más en la zona de sus pechos.

— Entonces, ¿te gusta que te traten con cariño? – Kin se recostó al lado de Karin, mientras la pelirroja cerraba los ojos con cansancio - ¿Cómo han sido tus encuentros con Naruto?

— Puede que sea rudo con algunas otras, pero yo siempre le pido que me trate con cariño – Karin paso sus manos con delicadeza por sus labios – lo primero que hace es darme un beso en los labios

— ¿Un beso así?

En eso, Kin se puso sobre Karin para darle un pequeño beso en los labios, el cual solo fue muy pequeño. Pero luego la pelinegra volvió a besarla, mientras los labios de ambas chicas se conectaban poco a poco. Sus labios chocaban con cada roce, mientras sus lenguas se conectaban mientras la saliva de cada una hacia un ruido que intensificaba la excitación en ambas. Una vez satisfecha, Kin se separó de la pelirroja, que solo se relamía los labios con lujuria.

— ¿Y… que hace después Naruto? – pregunto Kin mientras recuperaba el aliento

— El me acaricia y me besa desde mi cuello hasta mi… - Karin fue interrumpida mientras Kin se acercaba a su cuello para besarla – Wow, no pierdes el tiempo

Kin no se detuvo en sus acciones, usando su lengua para disfrutar de la esencia que emanaba de Karin con cada roce y cada beso, mientras que su mano se dirigía lentamente hacia los pechos de la chica con delicadeza. Las yemas de sus dedos se metieron dentro de la blusa de Karin, llegando a tocar ambos pezones de la chica, quien gimió con excitación al sentir como los presionaban, con cierta fuerza, pero con cariño. Karin no quiso ser la única que disfrutara, así que llevo sus manos a los pechos de Kin, retirando su diminuta e innecesaria blusa. Unos minutos después, Karin era quien se encontraba sobre Kin, pero esta vez usando un dildo doble para penetrar a la pelinegra, el cual tenía una cierta característica que ponía nerviosa a Kin.

— Va-valla, nunca había visto un dildo con protuberancias – Kin miraba como Karin lo lamia con lujuria para lubricar ambas cabezas

— Es divertido y muy gratificante usar uno – Karin se lo introdujo en su concha gimiendo con placer - ¿Estas lista?

— Bu-bueno, siempre es bueno probar cosas nuevas – Kin sintió lentamente como se introducía ese gran dildo dentro de su concha - ¡Oh dios, que grande!

— Ya tenía ganas de probarlo con alguien, Naruko tendrá que esperar – Karin empezó sus movimientos mientras sentía como la cabeza se adentraba profundamente en su interior - ¡Aaahhh si, que rico se introduce en mí!

— ¡Kyaaaa, se siente raro! ¡Pero no quiero que se salga!

Karin realizaba varias embestidas con fuerza sobre Kin, que solo podía gemir con fuerza al sentir cada roce en su concha con fuerza con ese dildo de exuberante cabeza. La pelinegra acerco a su compañera a su rostro para empezar a devorar sus labios con mucha intensidad, sin disminuir los movimientos de sus caderas con cada roce.

— ¡Oh dios Karin, mi coño se derrite! – Kin gritaba con placer mientras posaba sus manos sobre los pechos de la pelirroja - ¡Me vengo, estoy por venirme!

— Te vendrás cuando yo diga – Karin la volvió a besar mientras bajaba sus manos al clítoris de Kin, el cual rozaba con el suyo, para presionarlos con fuerza

— ¡Kyaaaa, me corro!

Con ese último grito, Kin termino por liberar una gran cantidad de fluidos, los cuales se escurrían por la entrada de su coño, mientras que Karin solo hacía más lentos sus movimientos deseando terminar igual que la pelinegra, pero ella respiraba agitadamente en señal de cansancio.

— Oye, yo aún no terminaba – Karin le beso con dulzura pero se ajustó las gafas con enojo – yo también quiero sentir algo de placer… ¡Hyyaaaa!

En eso, la pelirroja siente como su ano es invadido por algo grande, grueso y un poco duro. Al mirar detrás suyo, vio que la culpable era Tayuya, que se veía con ojeras y usando un consolador de cinturón de color negro.

— Sus gritos y gemidos solo me despertaron y no me dejaron dormir – Tayuya introdujo con más fuerza el consolador en el ano de Karin – ahora estoy cabreada, excitada y para rematar, te follaste a mi novia. Sí que te volviste atrevida primita

— Tayuya, solo relájate y saca el consolador con delicadeza – Karin estaba nerviosa, pero en eso sintió como el dildo en su coño se movía de nuevo - ¡Aaahhh!

— Ahora te toca gozar como yo lo hice – Kin volvía a recuperar sus fuerzas mientras volvía a moverse

— Ustedes… aaahhh, me engañaron

— La verdad si estaba dormida – Tayuya saco un poco el consolador mientras se acercaba por detrás a Karin, presionando sus pechos sobre su espalda – pero luego las escuche y como no me gusta masturbarme sola, decido unirme. Pero lo haremos a mí… ¡manera!

— ¡Kyaaaa, al menos lubrícalo! – Karin empezó a ser embestida con fuerza en su ano por el consolador

Kin y Tayuya se coordinaban para realizar sus embestidas con fuerza sobre Karin, que solo podía gemir con placer, aumentando sus gritos al sentir penetrados su ano y su coño. Tayuya tampoco perdió tiempo y se alternaba para penetrar también el ano desprotegido de su novia, que solo se sentía totalmente descontrolada al sentir sus dos entradas siendo perforadas con fuerza. En eso, Tayuya tuvo un malévolo plan y con lentitud dirigió el consolador a la entrada del coño de Karin, que al sentir eso se asustó por completo.

— ¡Espera, nunca me han introducido dos al mismo tiempo! – Karin intento moverse, pero Kin la aprisiono con sus piernas para que no escapara

— Bueno, siempre hay una primera vez para todo – Tayuya se relamió los labios mientras introducía el consolador lentamente, haciendo que rosara el dildo con el

— ¡Kyaaaa! Nu-nunca había tenido… dos dentro de mi coño… es demasiado para mi

— Y solo vamos empezando – Kin paso sus manos por los pechos de Karin mientras acercaba uno a su boca

— ¡Oh dios, es mucho para mí!

Las embestidas de Tayuya, sumada a los roces de Kin, hicieron que la pelirroja de lentes llegara al clímax mas rápido, siendo abordada por el mayor orgasmo de su vida, pero Tayuya no se detuvo y volvió a meter el consolador dentro del ano de Karin y de Kin, para que ambas tuvieran un final más satisfactorio. Pero Kin no quería de su novia se perdiera la diversión, así que saco el dildo del coño de Karin y lo metió en el ano de Tayuya, el cual se encontraba sin protección alguna.

— ¡Aaahhh, no lo metas! – Tayuya intento sacarlo, pero Kin y Karin no se lo permitieron

— Tres pueden jugar ese juego cariño – Kin continuo con sus movimientos, haciendo que su novia y Karin terminaran por fin

— ¡Me corro! – gritaron ambas pelirrojas llegando a lo último del orgasmo

Una vez que las tres chicas quedaron muy agotadas, Tayuya se recostó al lado de la cama, mientras Karin, con muy pocas fuerzas se colocó sobre ella y termino besándola con lentitud, conectando sus labios con los de ella, mientras esta gustosa le devolvía el gesto, sin dejar de pasar su mano por su cabello, haciendo más cercano el beso y también más intenso, mientras Kin observaba en silencio con una sonrisa. Unos minutos después, Tayuya yacía dormida sobre Kin, mientras Karin solo acariciaba su cabello y su rostro con gentileza sin dejar de repartir uno que otro beso por su rostro, sacando pequeñas sonrisas a Tayuya.

— Creo que le gusta mucho el rol de chica ruda, pero ella me confeso que también le gusta cuando Naruto le trata con cariño – hablo Kin con tranquilidad

— Bueno, Naruto tiene ese encanto para conquistar a todas a su alrededor – Karin se levantó mientras tomaba el dildo doble en sus manos – creo que guardare esto para nuestra próxima sesión

— Me parece bien, pero en la próxima podríamos incluir a Naruko. ¿Crees que los encantos de Naruto puedan doblegar a cualquier mujer?

— Si pudo con el duro corazón de Tayuya y libero los bajos instinto de su madre, podrá contra cualquiera

Con esas últimas palabras, Karin volvió a besar a Tayuya para luego buscar algo que comer, pero al intentar ponerse de pie, sintió como toda su cintura le dolía.

— Es… la última vez que pruebo una doble penetración de este tipo – Karin volvió a acurrucarse en la cama con cierto dolor que ocultaba con una risita nerviosa

— Ya te acostumbraras, yo lo hice – Kin solo se burló en voz baja ante el leve dolor de Karin

Esa misma tarde, en el aeropuerto de la ciudad, Hana Hyuga y Natsu se encontraban en la sala principal del lugar esperando a una persona especial con un improvisado cartel que cargaba la peliverde que decía "Kaguya Otsutsuki". En eso, Hana sonríe al ver quien se acercaba, usando un elegante kimono blanco pegado con grabados de Ying-Yang en los bordes y usando unos tacones negros que sonaban con cada paso y una larga pero hermosa cabellera blanca plateada y totalmente suelta; era nada más que Kaguya Otsutsuki, la cual a pesar de la belleza juvenil que mostraba en el exterior, era una mujer mayor, pero su piel albina podía conquistar a cualquiera a su alrededor.

— Tía Kaguya – Hana abrió los brazos para recibir a su pariente con cariño – sigues siendo tan hermosa como te recordaba

— Y tú sigues siendo la pequeña con rostro bello, pero travieso – Kaguya le devolvió el abrazo a la mujer con el mismo cariño

No tienes idea de lo traviesa que soy ahora – Hana sonrió con malicia en mente, sobre todo al sentir los pechos de la mujer detrás de su ajustado kimono

— Es un gusto tenerla aquí señorita Kaguya – saludo Natsu con una reverencia – soy Natsu Hyuga, estaré a su servicio durante estos días

— Natsu, levanta el rostro. No son necesarias tantas formalidades – Kaguya tomo con delicadeza el rostro de la peliverde mientras pensaba con tristeza – pensar que te has convertido en una chica tan hermosa mi pequeña, mi hija…

— Le agradezco, pero me siento feliz sirviéndole humildemente – Natsu no pudo ocultar el rubor de sus mejillas al sentir las delicadas manos de Kaguya sobre su rostro

— Bueno, es hora de ir a casa – Hana tomo una de las maletas de Kaguya mientras Natsu tomaba las demás – el tiempo es corto y hay muchas cosas de que hablar

— No te preocupes por el tiempo, decidí extender un poco más mi descanso – Kaguya caminaba al lado de Hana con una sutil sonrisa – además, quiero relajarme al igual que tu

— Oh, te sorprenderás por lo que veras en estos días – la dulce y tierna sonrisa de la matriarca Hyuga solo hizo que Natsu se pusiera nerviosa al saber lo que sucedería – te garantizo una sola cosa querida tía…

Una vez que lo experimentes, no querrás irte nunca más…

Continuara…


Notas finales:

Saludos, si llegaste hasta aqui, te agradezco tu apoyo a este capitulo.

Pido paciencia para las futuras actualizaciones, que prometo, y esta vez cumplire, seran mas prontas.

Para el siguiente cap, sera la preparacion de Kaguya para Naruto, por parte de Hana, Kushina y Mikoto.

Ademas, uno de los lectores sugirio una idea sobre Konan usando percings en sus pesones, y me dio una idea para el siguiente capitulo.

Solo les adelanto, que Hanabi conocera a su actriz porno favorita.

Antes de que Kaguya y Naruto tengan su encuentro, deseo agregar unas cuantas situaciones mas, entre las que esta prevista Tenten, pero recalco las mujeres que no seran incluidas al harem: Sakura, Karui y Temari. (Sobre las primeras dos, porque ya es muy conocido el NaruSaku, y no me agrada, ademas de que recalcare pronto su relacion con Sasuke; sobre Karui, la verdad no le veo potencial, y respeto el ChouiKarui)

En lo que respecta a Temari, no se, tambien respeto el ShikaTema, pero recorde un fic, creo que de Crimson Dragon-sempai, donde Shikamaru le pedia a Naruto ayuda con Temari por ser una ninfomana, y posiblemente tambien agregue esto al fic, pero sin romper la relacion.

Aun falta, y confirmo, la inclusion de Anko, Kurenai, Yugito (mi segunda waifu favorita del universo de Naruto. Los que han leido mi fic de Cronicas, sabran porque), Fuu y...

Bueno, ahi les dejo el espacio para agregar a alguien que haya olvidado.

Sin mas, doy gracias por su apoyo, pido de nuevo disculpas por la tardanza y les pido tambien no ser tan rudos conmigo por la tardanza. No lo hago a proposito, y los que me conocen, lo saben.

Apoyen la campaña: "Valora nuestro trabajo, deja un comentario" y dejen un review por favor.

Que tengan un buen dia y una buena paja.

Emperor92, fuera.

¡Paz!