Title: Los mejores platos se decoran con narcisos

Language: Spanish

Rating: T+

Summary: La muerte de Marianne fue definitiva no hubo oportunidad de transferir su alma y Charles se da cuenta que Lelouch y Nunnally son lo último que queda de ella en este mundo [Marianne's death was final, there was no opportunity to transfer her soul and Charles realizes that Lelouch and Nunnally are the last of her in this world.]

Author: Natheriver archiveofourown [.org] /users/Natheriver


El ala privada del hospital de Pendragon estaba en silencio, sólo era posible escuchar el sonido de las bombas y los monitores de la única habitación que estaba en uso y algunas conversaciones entre los médicos y enfermeras de guardia, en ella una pequeña de apenas cinco años se encontraba conectada a un ventilador que aseguraba sus respiraciones, un vendaje cubriendo sus ojos y bajo las cobijas sus piernas inmovilizadas. A su lado en una de las sillas un niño de aproximadamente ocho años con cabello oscuro sostenía su mano mientras descansaba en un sillón.

Si había algo que el Dr Wood sabía cuando aceptó su posición como médico de la familia Vi Britannia era que la emperatriz Marianne amaba a sus hijos, él la acompaño durante ambas gestaciones y sabía lo quisquillosa que era en aceptar que cualquier otra persona cuidara de sus hijos, él había visto crecer a Lelouch y a Nunnally y a pesar de su condición cómo príncipes siempre habían sido unos niños muy agradables, incluso su relación con Marianne había mejorado después de meses de vigilancia y arduo trabajo para demostrar su profesionalismo médico. Esa relación como médico familiar solo había hecho más duro el tener que luchar para salvar la vida de Nunnally en la sala de cirugía y posteriormente dar su parte médico a su hermano. Sabía por lo que había dicho Lelouch, que la Emperatriz estaba muerta y la Princesa Cornelia se encontraba en Villa Aries realizando las investigaciones pero en ese momento viendo a los dos hermanos, se estrelló nuevamente con la realidad de la diferencia entre realeza y la clase trabajadora, en una familia normal los hermanos estarían acompañados de sus allegados y de su padre… pero esta noche eran sólo ellos dos; con esos pensamientos se dirigió a la entrada del ala médica donde encontró a quien menos esperaba.

-Su Majestad. – Dijo mientras se postraba ante el emperador.

-Levántate, dime cómo están los hijos de Marianne. – La mirada del emperador se posó fríamente sobre él mientras le explicaba detalladamente la situación médica de ambos príncipes, cuando terminó, un extraño brillo rojo en los ojos del emperador apareció.

-No divulgarás información a nadie sobre lo que aprendas de Lelouch y Nunally. Su lealtad será solamente hacia ellos y hacia tu emperador, siempre has sido fiel a esta familia por todas las oportunidades que te han dado.

- Si, su Majestad –.

Asegurar la lealtad de ciertas personas era mucho más fácil cuando ya había una base emocional, reescribir ciertos pensamientos y borrar dudas había sido mucho más fácil de lo que pensaba luego de que el doctor que atendía a sus hijos se retiró, Charles se fijó en ambos niños a través de la ventana, usualmente sólo los veía en dos o tres ocasiones al año, pero con tantas historias que Marianne contaba sobre ellos, sentía que los conocía más que al resto de sus hijos juntos. Nunca se había imaginado tener que verlos de esta forma, sin la mujer que los había traído al mundo, pero no fue sino hasta haber visto el cadáver de Marianne que recordó a sus hijos y Charles sabía, que si había algo que Marianne amaba incluso más que a él, eran a Lelouch y a Nunnally. Y jamás le perdonaría si no se encargaba de ellos en su lugar. -Marianne sabes que no soy un padre, ¿cómo pudiste dejarme en esta situación? – dijo en voz baja, posteriormente se acercó a la puerta e ingresó a la habitación.

Lelouch estaba intentando descansar sin embargo múltiples imágenes de lo que había sucedido hace algunas horas no le dejaban conciliar un sueño profundo pero lo que menos se imaginó al abrir sus ojos fue ver al emperador sentado a su lado observándolos.

- Pad… Su Majestad –dijo poniéndose en pie.

- Siéntate, no estoy aquí como emperador. Tu madre fue asesinada y necesito discutir algunas cosas contigo –Con esas palabras Lelouch se acomodó nuevamente en el sillón, algunos minutos pasaron en silencio cuando por fin se atrevió a decir lo que sentía -Padre si tanto la amabas ¿no puedes ser vengar su muerte? Y no sólo a ella, mi hermana no volverá a caminar ni a ver… -Había evitado llorar después de ambas noticias, pero ahora con su padre cerca confirmando un evento premeditado no podía lograr contener las lágrimas que se deslizaban por sus mejillas ni como se entrecortaba su voz; escuchó un suspiro y posteriormente su padre respondió.

- Eres tu quien no lo entiende Lelouch, tu madre buscó protegerlos de quien la asesinó, ustedes son lo único que queda de su legado y a pesar de que ni siquiera me considero un "Padre" no puedo permitir que a quienes ella amaba sufran su mismo destino. Los que la asesinaron serán juzgados en su debido momento pero por ahora hay cosas más importantes que debemos atender –dijo, mientras miraba a su hermana.

Lelouch nunca había escuchado ese tono en su padre ni siquiera cuando espiaba en algunas de sus reuniones con su mamá y aunque quisiese odiarlo, era la primera vez que hablaban de una forma tan sincera. -¿Quién la mató? Me aseguraré de que paguen por esto -Dijo con voz quebrada.

Charles se quedó viendo fijamente a su hijo, si bien sus ojos estaban enrojecidos había una llama en ellos una que le recordaba a Marianne en su juventud, cuando se prometieron reconstruir el mundo. Y no solamente eso, sino también la determinación de cumplir sus objetivos y esa determinación le recordaba a un príncipe determinado en convertirse en emperador. – Realmente eres mi hijo- pensó.

- Si quieres lograr vengar su muerte y hacer justicia te apoyaré, pero debes saber que por más que quiera acabar con su asesino en este momento, el riesgo de perderlos a ustedes dos es mayor. Demuéstrame de lo que eres capaz y te prometo que acabaremos con él y vengaremos la muerte de tu madre. –

Lelouch apretó sus dientes, sabía que lo que su padre decía era verdad pero no le agradaba en absoluto, reposó su vista sobre Nunnally. Sabía que protegerla bajo estas circunstancias siendo un menor, con ella en ese estado y sabiendo que (por lo que había dicho su padre), el culpable del atentado era lo suficientemente poderoso para hacer que incluso el Emperador guardara prudencia. Aceptó que lo más sensato sería esperar para poder cumplir su venganza

- ¿Cómo te demuestro de que soy capaz? -Preguntó mientras veía fijamente a los ojos de su padre.


El día después del asesinato de la Emperatriz Marianne es conocido por ser el único día en que las puertas del palacio real se mantuvieron selladas incluso para caballeros y nobles cuyas residencias no se encontraban dentro del mismo y que cumplían horarios rotativos. La declaración oficial por parte del Emperador Charles zi Britannia respecto a lo ocurrido sucedería diez años después y sorprendería al mundo entero.

"El Sagrado Imperio de Britannia se ha caracterizado por su poder y capacidad para superar cualquier obstáculo, superar adversidades y evolucionar haciendo que el más fuerte sobreviva, pero erradicando a cualquiera que se interponga en sus metas, esto ha permitido que aquellos que no tienen méritos verídicos intenten aprovechar logros pasados y títulos que han heredado a través de sus antepasados para debilitar a nuestro imperio. Mi difunta esposa la Emperatriz Marianne es un ejemplo del espíritu de Britania y el deseo de la evolución continua, su asesino ya ha sido ajusticiado bajo un juicio privado, para honrar su memoria y siendo fiel a lo que representaba, a partir de este momento para la sucesión de títulos y posiciones, el heredero deberá demostrar ante el trono su competencia y capacidad para aportar sus talentos al imperio de Britannia; si el heredero es incapaz de cumplir con estos requisitos, títulos tierras y bienes serán subastados al mejor postor y utilizados para la expansión de Britannia."

Cuando el emperador terminó su discurso tanto prensa como ciudadanos estaban atónitos, dichos cambios no solo afectarían a la nobleza sino también a la familia real y abrir esta posibilidad solo significaba una cosa: La carrera por el trono iniciaba de nuevo y esta vez nadie sabía quién sería el ganador.

En el puesto de comando central del ejército de Britannia, el General Lelouch Vi Britannia sonrío, después de todo, su padre lo había repetido muchas veces "La venganza es un plato que se sirve frío" y diez años después podía dar fe que no había plato más exquisito.