DAMA PROHIBIDA
Siempre sentimos una admiración por Eleonor Backer, mi hermano Stear y yo, recuerdo que coleccionábamos sus fotografías, jamás imaginé que un ser tan hermoso casi divino pudiera engendrar a un ser tan arrogante como Terrence Grandchester, cuando lo supe no podía creerlo, estaba comprometido con Annie nos casaríamos en cuanto terminara la universidad, la veía muy poco.
Candy estaba comprometida con el engreído de Terry, aunque al principio no aceptaba esa relación por todo lo sucedió entre ellos, con el tiempo la acepté y hasta me di la oportunidad de conocer realmente a Terry y para mi sorpresa ya no era tan arrogante como lo recordaba, en su lugar la humildad asomaba en él, creo que después de todo lo qué pasó lo hizo madurar y ver la vida de otra manera.
En la fiesta de compromiso de Candy y Terry, fue cuando supe que esa distinguida y hermosa dama era madre de Terrence, al principio creí que era una broma, pero cuando ella lo confirmó delante de todos me quedé en shock, ella se ve joven para tener un hijo de esa edad, le dije a Annie.
Salí a tomar aire al jardín cuando la vi admirando las rosas que con tanto fervor cuido Anthony, me acerqué.
¿Le gustan las rosas?
Si, son preciosas — me dirigió una cálida sonrisa, si Stear pudiera ver lo hermosa que ella es en persona seguramente se volvería loco.
Pensé que era broma lo de ser madre de Terrence, usted es… se ve tan joven…
Las apariencias engañan, ¿eres primo de Candy?
Si, lo somos y nos llevamos bien.
Terrence me ha comentado que la protegieron en sus momentos más vulnerables.
Aunque veía que movía sus manos y su boca, no podía escuchar sus palabras, lo único que pude responder cuando ella me sonrió y me preguntó algo fue:
Usted es muy hermosa
Gracias, es un halago viniendo de un joven tan apuesto como lo es usted.
Me sonrojé, que Eleonor, mi amor platónico me hiciera ese cumplido significaba mucho para mí, unos pasos se escucharon y rompieron el vínculo que acabábamos de crear en ese momento o al menos eso fue para mí.
Archie aquí estás, te he buscado por toda la casa, señora Backer, Terry pregunta por usted.
Gracias linda, me retiro, ustedes hacen una bonita pareja.
Al día siguiente el destino se empeñaba en acercarnos y de nuevo me encontré a solas con ella, esta vez en los establos, Albert, Terry y Candy, habían salido a cabalgar y Eleonor estaba de pie viendo cómo se alejaban.
¿Le gusta montar?
¿Disculpe? _ se sonrojó
Los caballos, me refería que si le gusta montar a caballo_ Me sentí incómodo por mi comentario, ella sonrió
No, prefiero obsérvalos, jamás he montado uno.
Annie se había marchado muy temprano, su madre estaba enferma y no podía dejarla tanto tiempo sola.
Después de un rato la química entre ella y yo era palpable, me acerqué poco a poco, sin pensarlo la besé, ella rodeó mi cuello con sus manos, mis manos instintivamente bajaron por su espalda baja, sus labios eran fuego que encendía todo mi cuerpo, ¿esto era lo que se sentía estar con una verdadera mujer?, Annie ni siquiera se dejaba besar, los besos siempre son castos, ligeros, apenas unos roses.
En cambio, Eleonor, desprendía sensualidad con solo caminar, sus besos eran ardientes, mi cuerpo entero temblaba cuando ella osadamente agarró uno de mis glúteos, di un respingo y odié la idea de sentirme como un niño delante de esta Afrodita, era majestuosa, me sentía seducido por su tacto, era obvio que ella más experimentada llevaba la batuta.
Decidí que también quería explorar y si esto era un sueño, entonces lo tenía que aprovechar, una de mis manos bajo a sus glúteos y la otra a su pecho, en medio de caricias y besos llegamos hasta donde había montañas de Heno, la empujé hacia la pared de madera y comencé a pegarla más a mí, ella rodeó mi cintura con sus piernas y fue cuando me volví loco, mi mente nublada de deseo puro, toque su piel tersa debajo de su vestido, ella no traía bragas y eso me puso tan duro como una piedra, por cada movimiento que yo daba ella iba un paso adelante, apresuró sus manos hasta llegar a mi cremallera y saco mi miembro erecto para después clavarse en el, la penetre con un frenético vaivén, ella gemía en mi oído y yo sentí que explotaría de tanta adrenalina que corría por mis venas, la emoción de estar entre sus piernas, perdido en su centro femenino, con el corazón apunto de estallar por la emoción de que en cualquier momento alguien pudiera vernos, pero maldita sea, estaba disfrutando tanto esto que no me importaba si alguien nos veía.
Muévete más rápido, ahh… así… ahh justo así
Sus súplicas eran órdenes, terminamos al mismo tiempo, ella se bajo la falda de su vestido y se arregló su cabello, después de unos minutos estaba tan tranquila y yo con el corazón desbocado, no podía creerlo, ella me sonrió y se alejo de mi con un movimiento de caderas que me hicieron correr tras ella.
Espera, espera, que pasara con nosotros, después de lo que acabamos de hacer yo no creo…
¿Te gusto? ¿Lo disfrutaste?
Claro que lo disfrute, pero quiero saber que pasará.
Se acercó a mí y me dio un tierno beso.
Te veré después Archivald _ me dijo guiñándome un ojo.
No tuve tiempo de protestar, se escuchó el galope de los caballos, estaban cerca.
Ese día no tuve tranquilidad, y pasada la medianoche corrí hasta su habitación, me dejo pasar y sin pensarlo ya estaba en la cama desnudó, con ella sentada a horcajadas y moviéndose hacia adelante y hacia atrás, sus pechos rebotaban con los movimientos, desde ese día nos volvimos amantes, Eleonor, aunque era una dama tenía sus necesidades y agradezco que me haya permitido ser yo, él que la satisficiera.
Durante el tiempo que estuve en la universidad, algunas veces viajaba a Nueva York para estar con ella.
Se acercaba el día de la boda de Candy con el que bien pudiera ser ahora mi "hijastro", normalmente Terry no llegaba a casa de su madre sin anunciarse, pero ese terrible día, llegué temprano, tomé un tren a Nueva York, quería estar con ella la necesitaba y ella a mi, apenas llegué ella me condujo a su habitación.
Era una dama de eso no había duda, era frágil y muy elegante, pero en la intimidad resultaba ser tan apasionada y salvaje, eso me hacia querer estar con ella todo el tiempo, estaba decidido a romper con Annie y dejar de ocultar mi relación con Eleonor.
Estábamos relajados en la habitación, nos habíamos entregado y ahora Eleonor dormía en mis brazos, la puerta se abrió y una voz estruendosa nos despertó, era Terry.
¿Qué diablos significa esto?
Al decir eso su puño se estrelló en mi cara, no metí las manos, seguramente si hubiera encontrado a mi madre en la misma situación, hubiera matado al infeliz.
¡Eres un maldito Archivald!
¡Basta Terrence!, Archivald no es culpable, si hay alguien culpable esa soy yo, solo yo permití que las cosas llegaran hasta este punto no soy una niña, soy una mujer y aunque soy tú madre tengo necesidades.
Él no te respeto, eres una dama, como osó poner sus malitas manos en ti.
¡NOOO!, él no es culpable, si te sientes mejor te diré que yo quise esto, me sentí atraída por él y él por mí. ¿Desde cuándo el amor entiende de razón?
¿Y desde cuando dejaste de ser la dama a la que yo admiraba?, no, no me digas, es verdad, apenas hace unos años que volviste hacer mi madre, ¡demonios, esté imbécil está comprometido madre!, si fuese otro no me importaría, afuera hay decenas de hombres de tu edad que morirían por casarse contigo y no tratarte como una mujerzuela, como lo está haciendo Archivald.
¡No sabes lo que siento, Terrence!, amo a tu madre, esto no es solo un juego, tienes razón ella es una dama y por su puesto que terminaré con Annie para formalizar con Eleonor.
¡Ja!, como si está podrida sociedad no los fuera a destruir, es una estupidez, lo que debes hacer antes de que te mate a golpes es irte, deja en paz a Eleonor, si esto se sabe la abras arruinado. ¿O prefieres defender a esté, madre?, porque lo que fue a mí, me costó más de 20 años para que me reconocieras públicamente como tú hijo.
No digas eso Terry, si pudiera volver atrás jamas te hubiera ocultado. Y tienes razón esta sociedad destruiría mi reputación y seguramente, a ti Archie, se te cerrarían todas las puertas de tu carrera, hasta tu propia familia te repudiaría, Terry tiene razón, esto es una locura.
Ella lo decía, pero estaba sufriendo al igual que yo, su mirada jamás la olvidaré, sus hermosos ojos llenos de lágrimas y enrojecidos.
Es una lástima que tu luj… deseos carnales, sobrepasaran tu razonamiento y tu moral, "Madre".
Hijo, por favor te lo suplico no digas nada de esto, por favor.
Siento que eso ya me lo habías pedido en alguna ocasión, pero no te preocupes, como en aquella ocasión haré lo mismo, callar y no dirigirte la palabra, esta vez para siempre.
¡No, por favor hijo!, no digas eso, te juro que esto se acaba hoy.
Si, madre, esto se acaba hoy.
Terry salió dejando a su madre en un mar de lágrimas y aunque quise acercarme, ella no me dejo, nunca me sentí tan impotente, el día de la boda llegó y aunque Terry me odiaba no dijo nada, se limitó a ignorarme en toda la recepción, las personas preguntaban por Eleonor, pero él la disculpaba diciendo que había tenido un compromiso.
Nunca más pude volver a tener la dicha de estar entre los brazos de Eleonor, me casé con Annie y cada vez que le hacía el amor, me imaginaba a mi hermosa dama, "Eleonor", ella se fue Francia, pasaron muchos años para que por fin Terrence se reconciliara con ella, y eso por la intervención de Candy, ella quería que sus hijos convivieran con sus abuelos.
Hoy después de veinte años, aún guardaba la esperanza de volver a tenerla entre mis brazos alguna vez, pero hoy solo puedo llorar y dejarle una rosa en su fría lápida gris, Eleonor, mi dama prohibida, mi gran amor.
FIN
