Bien adelante, mátenme, en mi defensa sólo cabe decir que la escuela me vuelve completamente loca! Juro que en mis tiempos libres me ponía a escribir, pero luego me llagaban lagunas mentales y Pufff se va la inspiración! Y ahora en mis vacaciones me castigaron, asi que no pude escribir. Pero en fin.
The ULTIMATE MEXICAT: Hola!
Lightscales15: En serio siento la tardanza!
HiNaThItHa.16241: Pues ni tan a tiempo… creo O. o Digamos que Astrid se está volviendo loca de preocupación.
ERK: Hola! Creo que no habías comentado antes, así que como dicta la tradición… Bienvenida a la familia de Another Story! Me alegra saber que hay personas esperando mi actualización y que no estoy sola! No te pierdas los capítulos que se pondrán más interesantes!
Lady Aira H H: Lamento la exageración, solo que ya quería demostrar que si habrá romance por ahí, aunque si estoy de acuerdo contigo, le exageré un poco, es que yo en personalidad no soy muy romántica y cuando me sale pues me sale!
Yaz: No me robes mi nombre prima! Qué te pasa? Búscate otro! Ya encontrarás la respuesta a estas preguntas en este capítulo
Perses19: Jajajaja también a mi me desespera el típico "te amo, yo igual… y vivieron felices" ya tenía pensado jugar con eso, pero de cualquier forma te agradezco, así sabré que haré lo correcto… bueno el meteorito no creo que aparezca jeje.
SAM ARCHER: Cada vez que veo un review tuyo me río mucho, sabes que adoro tus reviews? Me encanta cuanto tienes que opinar! En el lemon, haré un anuncio más abajo, así que si tu eres de los que se los salta, pues este no te lo saltes! No te disculpes por todas tus preguntas, yo más que encantada de responderlas todas… a menos que necesite dar un spoiler. Hipo no está del todo bien, si es lo que quieres saber, pero prometo que no morirá! Por favor! No te suicides, si no, no sabrás como seguirá la historia y no podrás seguir escribiendo tan increíbles reviews queme levantas los ánimos! En cuanto a lo de las torturas que aceptas, creo que te alegrará saber que varias de ellas están presentes. No te preocupes que me llegan absolutamente todos tus reviews. Y en cuanto al último review no quiero quitarle la personal de vikinga ruda a Astrid porque eso es lo que me encanta de ella, aunque claro nunca está mal que le dé un poco de sentimiento, puede que sufra un poquito, pero más que nada se sentirá culpable, supongo que podrás imaginarte el porqué, en cuanto a la canción, si te soy sincera no la conozco y probablemente no la ponga en este cap. Pero prometo que si se me presenta la oportunidad la pondré en otro. Te agradezco tus enormes reviews y te repito, no te preocupes por las preguntas que para eso pido opiniones y sugerencias, me encanta que me preguntes sus dudas, créeme, así que tú en mi fic no te contengas!
Alon2442, SEBAS GG, Esponja y Madre de dragones: Muchas gracias por comentas y decir que les gusta mi fic, no tienen idea de lo feliz que me hace sentir! No dejen de leerme se los ruego!
Bueno lectores un anuncio: A los que me han pedido lemon, lo he tenido en enorme consideración y he decidido empezar un nuevo fanfic que contenga lemon, aún no he decidido si será un ONE-SHOT o que sea de varios capítulos, les pido su opinión al respecto y prometo ponerme a trabar en este pronto!
También pido ideas, ya sea en este o en el nuevo que me puedan ayudar!
Supongo que ya no hay más que decir, así que…. EMPECEMOS.
Capítulo 8
-Solo dinos Conquistador de dragones, ¿Cómo lograste domar al gran Furia Nocturna?- decía Alvin al momento de azotar el látigo sobre la espalda de Hipo.
En el momento en que Hipo despertó del estado de inconsciencia, sus captores no perdieron el tiempo. Sacaron diferentes cuchillos, látigos y más cosas de tortura. Hipo sangraba de diversos cortes profundos en los brazos, él pensaba que uno de ellos le había lastimado una vena, la empuñadura de una daga sobresalía de su hombro derecho, una herida le atravesaba la mayor parte del lado izquierdo de su rostro, de su mejilla, pasando sobre su boca, hasta la barbilla, su torso había sido marcado por dos heridas igualmente profundas que formaban una X y su espalda estaba en carne viva por los recientes latigazos.
El látigo volvió a chocar contra él.
-¿Qué demonios… te hace pensar… que te diré… una sola palabra… sobre mi dragón?- dijo con demasiada dificultad, llevaba horas atado de los brazos a un poste.
Me levantaron de la silla para poderme dar latigazos, que considerados. Pensó con amargura.
Dagur lo golpeó en el estómago, haciendo que Hipo escupiera sangre.
-No se te ocurra volverte a burlar de nosotros, ¿Acaso olvidas que tenemos a tu preciado dragón encerrado?
Ira se instaló en el cuerpo de Hipo, una cosa es que lo torturen a él y otra muy distinta es que torturen o maten a Chimuelo.
-Aléjate de él.- dijo con odio profundo.
Dagur comenzó a reír histéricamente.
-Coopera pequeño Hipo, es todo lo que tienes que hacer.
-Jamás.
El látigo cayó de nuevo. Dagur salió del campo de visión de Hipo y cuando regresó, traía consigo más dagas.
-Parece que aún no entiendes en qué posición te encuentras.- dijo Dagur, caminando lentamente hacia Hipo con tres dagas.- Necesitas un recuerdo.
Colocó el filo de la daga en el torso de Hipo y presionó, provocando otra herida sangrante que atravesaba la X ya existente.
No se contuvo. Gritó.
-Jules, tranquilo.- decía Valandi.
Tanto los guerreros como los jinetes y ambos jefes miraban preocupados al pelinegro.
-Qué está pasando?- pregunto Estoico.
-Hipo debió haber despertado.- dijo Jules incorporándose un poco de la posición recostada que había tomado sobre su dragona.- Lo siguen… torturando.
-Has tenido otra visión?- pregunto su novia.
Él sacudió la cabeza.
-Sigue vivo?- preguntó Patán.
-Apenas. Estamos entrenados para soportar casi cualquier cosa e Hipo es el mejor soportando heridas graves o como en este caso torturas. Yo solo siento el dolor de las heridas pero no siento los instrumentos, no sé que estén utilizando.
-Le quedarán cicatrices?- preguntó Brutacio.
-Que afortunado.- concordó su gemela.
-En serio? Hipo está probablemente muriendo y ustedes solo están pensando en eso?- replicó Astrid, furiosa.
-Ay… sólo decíamos.- dijeron al unísono.
-MIREN! AHÍ ESTÁ!- gritó Heather.
La isla, como había descrito Jules se encontraba rodeada de barcos, pero Jules se percató de que eran muchísimos menos que antes, ahora sólo habían dos o tres. También los dragones redujeron en número, la isla parecía estar indefensa.
-Bien, cual es el plan?- preguntó Patapez.
-Qué los jinetes vayan por Hipo.- dijo Jules, sorprendiendo un poco a los demás.- Nosotros los cubriremos en caso de que parias y Berserkers aparezcan, en cuanto lo tengan, avísenos y nos retiraremos. Estoico, Jefe, los necesitaremos aquí; cuando tengamos a Hipo será necesario retirarnos pronto, no sé en qué condiciones se encuentre, si las cosas se complican, preferiría que ambos estuvieran aquí.
-Oigan y quien irá por Chimuelo?- preguntó Olvir.
Todos se quedaron callados. Habían estado tan centrados en salvar a Hipo que se olvidaron de Chimuelo.
-Yo iré con Camicazi.- dijo Heather.
-Seguras?
Ambas asintieron.
-Bien, pues en…
La frase fue interrumpida por un grupo de Berserkers que aparecieron frente a ellos.
-Ahí están! Atrápenlos.- gritó uno.
-Apresúrense!- le dijo Jules a Astrid, empujándola.
-Vamos, rápido.- ordenó esta a los demás.
Los jinetes corrieron hacia el lado derecho de la isla, en dirección a una cueva y las dos guerreras hacia la izquierda.
Astrid y los demás se apresuraron, dando vueltas y vueltas por aquella cueva hasta que llagaron a una sección con varias celdas.
-Hipo!- gritó Astrid.- Donde estás?!
-Astrid, Shhh. te escucharán.- susurró Patán.
-Vamos, ya, debemos encontrarlo pronto.
Celda tras celda fueron revisando, pero sin encontrar rastro de Hipo, entraban hasta en las celdas más profundas y oscuras, pero no había nada.
-No está aquí.- dijo Patapez.
-Tiene que estar en algún lugar.- murmuró un poco desesperada la rubia de ojo azul.- Tiene mucho desde que no venimos a esta isla, piensen hay algún lugar por aquí que no hayamos revisado?
-Que les parece la puerta que pasamos en dirección hacia acá?- sugirió Brutacio
Todos se le quedaron viendo.
-Puerta? De qué puerta hablas?- Patapez.
-Pues la que está ahí atrás.- replicó Brutilda, como si fuera obvio.
-Y no pensaron que esa puerta era importante?- dijo Astrid.
-No, porque pensaste que nosotros pensamos eso?- preguntó Brutacio.
-Aggg, vamos!
Retrocediendo sobre sus pasos, llegaron a una puerta de madera, la cual estaba cerrada con más de 5 cerraduras, no se escuchaba ruido en el interior.
-Se abre desde fuera, pero no tenemos las llaves.- observó Patapez.
-Al diablo con las llaves.- dijo Astrid levantando su hacha
Descargando golpes por toda la puerta, esta quedo hecha astillas, las bisagras destruidas y las cerraduras, inútiles.
-Listo.- dijo, jadeando un poco.
Los otros jóvenes, ya acostumbrados del temperamento de la rubia, simplemente avanzaron y entraron a la habitación, rodeando los destrozos.
-Está muy oscuro.- dijo Patapez.- y silencioso.
-No creo que haya alguien…- La oración de Tilda se vio interrumpida por un débil gemido.
-Hipo?- pregunto Astrid.
Pasos apresurados se escucharon detrás de ellos y una voz dijo:
-No esperaba verlos aquí, jinetes de dragones.
De la oscuridad, el resplandor de varias antorchas se fueron distinguiendo.
-Alvin, Dagur.- dijo con amargura la ojiazul.
-Me parece que vienen buscando al…-dijo Dagur y la frase fue completada por Alvin, dando un paso al frente y arrastrando a alguien consigo.
-…Conquistador de dragones.- La silueta de Hipo aún estaba en las penumbras, pero no cabía duda de que se trataba de él.
Alvin arrojó el cuerpo de Hipo al suelo, haciendo que este se golpeara con fuerza la cabeza.
-Hipo!- exclamaron todos los jinetes, Astrid se precipitó hacia el cuerpo inmóvil de joven.
Cuando lo alcanzó, no pudo evitar soltar un jadeo de horror.
El rostro de Hipo estaba cubierto de sangre, la mayoría seguía fresca; sus ojos estaban fuertemente cerrados, jadeaba y su cuerpo se encontraba tenso.
Un pequeño sollozo escapo de los labios de Astrid.
La sangre manaba de cada centímetro del cuerpo del joven y manchaba la falda y la blusa de la chica.
Los otros jinetes se quedaron atrás, demasiado pasmados como para reaccionar, no podían dar crédito a lo que veían.
Alvin y Dagur, al ver las expresiones en los rostros de los vikingos, comenzaron a reír.
-Miren al gran conquistador de dragones.- se burló Alvin.
-No podrán salir de aquí con vida, y mucho menos llevarse a la fuente de nuestro próximo poder.- dijo amenazador Dagur.
-Yo creo que sí.- dijo fríamente Brutilda, mirando con gran odio a ambos hombres; su gemelo asintió en acuerdo, teniendo la misma mirada.
Patán sintió una gran furia creciendo en su interior. Él era consciente que en el pasado nunca había tratado bien a Hipo, pero cuando desapareció, sintió un gran arrepentimiento por todos los años que no pudo aprovechar con él. Estuvo preocupado, preguntándose donde podría haberse metido, él había sido de los primeros en proponer formar una búsqueda y estaba decidido a no descansar hasta encontrarlo. Cuando Hipo regresó, Patán no pudo más que alegrarse por ver a su primo vivo y en una pieza… sin contar su pierna faltante. No permitiría que aquellos desgraciados lo agredieran de aquella manera, no después de todo lo que había sufrido por culpa suya y de los gemelos tantos años atrás.
Los gemelos fueron los primeros en atacar, seguidos de cerca por Patán y Patapez, Astrid se quedó atrás, moviendo el ahora herido cuerpo de Hipo lo más lejos posible de la batalla.
El paria y Berserker igualaban las fuerzas de los vikingos, así que no se defendían como era debido, confiados en que muy pronto vencerían en esa batalla, pero los jóvenes se dieron cuenta de esto, y aprovechando un momento de distracción, les arrebataron las espadas. Dos hachas, un martillo y una espada atacaron a los hombres desarmados, dejándolos inconscientes en el suelo.
-Debemos irnos!- les gritó la rubia a los demás.
Patán y Patapez corrieron hacia ella y cargaron a Hipo, saliendo de esa habitación.
Corrieron por el pasillo que habían seguido para llegar hasta Hipo, y a mitad de camino se encontraron con Camicazi y Heather, con Chimuelo detrás.
El dragón negro, al ver a su jinete en brazos de los dos vikingos soltó un gruñido.
-Hipo!- gritaron ambas guerreras.
-No hay tiempo para esto.- les dijo Astrid.- Debemos salir de aquí.
Siguieron su camino, ahora con Chimuelo vigilando de cerca a Patán y Patapez.
Salieron precipitadamente de la cueva donde se encontraba el caos absoluto. Paria y Berserkers tenían acorralados a los demás guerreros y a Estoico.
Jules cuando vio que ya traían a Hipo y a Chimuelo consigo, les gritó algo a los demás. Todos voltearon a verlos e inmediatamente llamaron a los dragones, los cuales terminaron con el pequeño ejército de enemigos. Los guerreros corrieron hacia ellos.
-Oh dioses, Hipo!- dijo Valandi al ver la condición en la cual se encontraba su hermano.
-Debemos regresar a Berk, está perdiendo demasiada sangre.- informó Patán.
-Rápido, Olvir ayúdame a colocar a Hipo sobre Bree.
El susodicho asintió y tomó a Hipo de los brazos de los otros dos.
-Chimuelo! Estás bien?- dijo Bree al ver al Furia Nocturna.
-sí, solo tengo un par de rasguños, es él el que me preocupa.- le respondió señalando a Hipo.
-No te preocupes lo llevaré rápidamente.
-Valka, tu llevarás a Chimuelo, eres a la que mejor se le da volar con él, claro después de Hipo.- dijo rápidamente Jules.
-Si, lo sé, ya vete, los veremos en la aldea.- le urgió Valka.
Jules asintió y emprendió vuelo, con Hipo sujeto.
-Ahora nosotros.- dijo Érico mirando a Estoico.
Este sólo asintió.
Todos montaron a sus dragones y salieron rápidamente de la isla.
-NOOOO.- gritó Dagur.- deténganlos, inútiles.
Flechas surcaron el aire, intentando llegar a un objetivo, pero fallando. Los jinetes de dragones se perdieron en los cielos.
-Vamos Hipo, resiste.- susurraba Jules a su hermano de batalla.- Sobreviviste antes, no puede rendirte.
Hipo era vagamente consciente de todo lo que le decía Jules, su lazo estaba activo, por lo tanto Hipo podría enviarle sus sentimientos a Jules.
-La herida la volvieron a abrir Hipo, y esta vez no será tan fácil curarla.
Hipo sabía a lo que se refería, mientras la bruma luchaba por llevárselo, los recuerdos de Hipo lo condujeron hacia aquel día, sin duda, el peor de su vida.
YYYYYYYY…. Terminé! En serio, en serio lamento haberme demorado tanto! Pido su perdón.
Como se habrán dado cuenta, en este capítulo puse un poco sobre los sentimientos o pensamientos de Patán; en lo personal me gusta pensar que él le tiene cierto cariño a Hipo y que no siempre intente matarlo por ser el heredero de Berk, asi que me tomé la libertad de agregar la preocupación de Patán por su primo.
Les recuerdo que hubo un pequeño anuncio sobre un fic en cuyo contenido haya lemmon, pueden mandarme un mensaje o dejar un review cualquiera de las dos opciones es bien recibida.
Agradezco que lean mi historia, y una vez más lamento la tardanza…
Nos leemos pronto, gente bonita!
Nía Haddok fuera.
