Notas iniciales: ¡Hola gentes! Espero que se encuentren bien de salud. Luego de unas semanitas de hiatus (falta de inspiración nada más jajaja) he venido con el segundo capítulo de esta historia. Me alegra mucho saber que a mucha gente le ha gustado y eso que tenía cierto temor por su recibimiento. Me alegro que les guste esta faceta de Eren como padre de Ymir chikita. Así que les agradezco todo su amor.

Aclarar que no es un oneshot como está escrito en el primero (se me olvidó arreglar eso). Originalmente estaba planeado ser así pero como ya sabrán, soy una completa inútil al hacer capítulos largos por lo que al final será como un fic cortito, de unos 3 o cuatro capítulos nada mas.

Sin nada más que agregar, los dejo con la lectura.


LITTLE SUNSHINE — CAPÍTULO 2

Todo está completamente oscuro.

No se puede distinguir nada.

Camina con temor entre la penumbra sin saber exactamente a qué lugar ir.

Ninguna luz en ese oscuro lugar.

Intenta hablar. Llamar a alguien. Pero la voz no sale.

De pronto escucha unos pasos. Unos pasos que suenan muy fuerte.

Se acercan más y mas. Y cuando los escucha demasiado cerca, unas manos rojas salen de donde sea y le aprisionan sus piernas impidiéndole moverse. Otras manos atrapan sus brazos apretándolos muy fuerte que duele. Otras manos más tocan su cuerpo pequeño manchándolo a su paso con esa cosa roja. Le dan ganas de vomitar. Le dan ganas de gritar, pero su voz sigue sin salir. Y cuando finalmente lo logra grita tan fuerte que esas manos se desaparecen y ella al sentirse libre, empieza a correr sin rumbo, para que esa cosa no le alcanza y ya no puede hacerle daño.


Grita fuertemente a esa hora pataleando todo. Se levanta y empieza a correr hasta llegar a la puerta e intenta abrirla. Cuando finalmente lo logra siente que alguien le toma de su brazo pero grita una vez más y con su mano, aleja a ese ser que quiere hacerle daño y corre sin rumbo, sin ver exactamente hacia el frente. Sólo corre y corre.

Es de noche, por lo que lo único que altera la paz y la quietud es el sonido del llanto de la niña, su respiración entrecortada, sus pasos con sus pies descalzos y un joven corriendo detrás de ella llamándole.

Eren, mientras le llama, se sorprende de la velocidad con la que la niña corre, y su falta de ejercicio le están pasando factura en ese momento. Los gritos le despertaron y cuando iba hacia el cuarto a tranquilizar a la niña, ésta ya estaba abriendo la puerta que olvidó asegurar muy bien. Cuando logró sujetarla del brazo, la niña lo empujó con mucha fuerza (y tampoco porque no la sujetó muy fuerte por temor a hacerle daño), y ahora está siguiendola.

Ymir sigue corriendo y llega a un cruce huyendo del "monstruo" detrás de ella, pero lo último que logra ver son unas luces fuertes y luego oscuridad total.

Eren no puede procesar lo que ve. Su niña siendo golpeada por un vehículo. Corre hasta llegar a donde ella gritando su nombre desesperadamente. Ni siquiera notó que el vehículo, en lugar de detenerse y ayudarlo, se marcha apresuradamente del lugar. Eren le habla, sin tocarla por temor a hacerle más daño, pero como la niña no responde, Eren, con mucho cuidado, la levanta entre sus brazos y la lleva corriendo al hospital, ni siquiera sabe como llegó hasta ese lugar, sólo quería que le atendieran a la niña. Los médicos en turno al verlo inmediatamente le quitan a la niña y se disponen a atenderla y una enfermera le pidió los documentos y sus datos, que no andaba puesto que salió sólo con pijama. Sin embargo Eren brindó los datos incluso aclarando que la niña estaba en proceso de adopción. La enfermera, por protocolo, le pide el nombre del orfanato para comunicarse con la directora y al notar el estado de Eren le ofrece unas pantunflas desechables para que esté cómodo.

—Gracias. —dice Eren sentado moviendo las piernas y mirando hacia la sala en donde la niña entró.

—Sr. Jaeger. Debo decirle que debido a que la niña está en proceso, sigue estando bajo la custodia del gobierno, por lo que por estos incidentes tengo que llamar a la policía y llamar al director del orfanato. —Le explica la enfermera.

—Está bien. No hay problema con ello. —dice Eren con voz baja pero completamente seguro y sin dejar de ver hacia la puerta de esa sala. Con estos gestos, la enfermera confirma que ha sido un accidente y que no haya sido precisamente él quien haya lastimado a la menor. Le ofrece bebidas por cortesía, pero Eren lo niega.

Las horas pasan y pasan, y no hay noticias de la niña. Sólo ruega al cielo que no sea nada grave. Luego de esto, se promete así mismo que llevará a la niña hacia un psicólogo, esas pesadillas son horribles y se imagina que tienen que ver con el maltrato que ella ha sufrido.

Estando en sus cavilaciones, se sobresalta al ver que la puerta se abre y el médico de turno, un hombre de baja estatura, con cabello negro y expresión sera, sale de ella y se acerca hacia Eren.

—¿Usted es el padre de Ymir? —pregunta.

—Sí. —dice Eren sin dudarlo. —¿Cómo está ella?

—La niña está fuera de peligro. Afortunadamente el golpe no fue muy fuerte y sufrió daños leves en su cabeza, pero hay que seguir monitoreando. Sufrió una fractura en el brazo y unos cuantos golpes en su cuerpo. Se quedará el día de mañana para monitorear ese golpe. En estos momentos está dormida.

—Le agradezco mucho. ¿Puedo pasar a verla? —pregunta Eren aliviado.

En ese instante llega la enfermera y le dice algo al oído. En eso, el médico se asombra y mira a Eren haciendo que este adivine de lo que se trata. Luego la enfermera se marcha.

—Iba a decirle que ya puede pasar a verla, pero la señorita me acaba de informar que la menor está en proceso de adopción y debido al protocolo, no puedo dejarle pasar. Lo siento. Es parte de las normas.

—Pero la niña va a asustarse si no me ve. —replica Eren con una expresión de frustración aunque por dentro está molesto, sin embargo, no es buena idea mostrarlo.

—Lo lamento, en cuanto venga la encargada del orfanato de donde procede, podrá verla bajo su autorización.

—De acuerdo. —suspira resignado y nuevamente se sienta a esperar. Al mismo tiempo está aliviado al saber que está fuera de peligro.

Un momento después, llega la directora del orfanato y en cuanto ve a Eren, rápidamente se dirige hacia él y sin que el otro lo vea venir, la mujer le da un golpe en la cara seguido de muchos golpes más hasta que los oficiales que la acompañaban, logran separarla de él. Eren solamente se cubrió con sus brazos sin poder defenderse.

—¡SABÍA QUE NO ERAS DE FIAR! ¡SABÍA QUE TÚ TAMBIÉN ERAS IGUAL! ¡SI ALGO LE PASA A ELLA TE JURO QUE TE METO EN LA CÁRCEL! ¡IMBÉCIL! —dice la mujer entre gritos.

Él médico de turno, al escuchar los gritos, se dirige hacia la escena y le indica a la señora que la menor está fuera de peligro. Le explica lo mismo que le ha explicado a Eren, pero ella de vez en cuando le lanza una mirada mordaz a Eren como si estuviera culpándolo de lo sucedido. Luego pide ver a la niña y el médico le permite verla siempre y cuando no la asuste con sus gritos.

Los oficiales se quedan con Eren y le explican que debe dar declaraciones de lo sucedido.

—Todo fue muy rápido. La niña gritó y salió corriendo de su habitación, y cuando iba a ver qué le pasaba, ya estaba en la puerta.

—¿Cómo fue que la niña logró abrir la puerta? —pregunta el oficial mientras tomaba notas.

—Siempre se me olvida asegurar bien la puerta y solamente le puse el seguro de la cerradura. De adentro es muy fácil abrirla, pero imposible desde afuera. Por eso pudo abrirla. Logré sostenerla de un brazo pero se me safó del mismo y empezó a correr hacia afuera.

—¿Su apartamento tiene escaleras?

—No, no tiene. Sólo es la puerta y el pequeño parqueo, vivo en el primer piso. Ymir salió corriendo y yo iba detrás de ella. Corrí lo más rápido que pude pero no puede alcanzarla hasta que fue golpeada por el vehículo que pasaba por ahí.

—¿Él vehículo iba a gran velocidad?

—No, si hubiera sido así Ymir habría salido volando, pero sólo recibió el golpe en su pierna y su cuerpo cayó en el pavimento. El auto simplemente se fue en lo que yo la levantaba y vine corriendo hasta acá. —narra Eren mientras el oficial toma notas en su libreta.

—Bien Sr. Jaeger. Tendremos que esperar a que la niña despierte para poder tomarle la declaración y si concuerda con su historia, podrá irse. De momento, le tendremos que retener en este lugar.

Eren simplemente asiente con su cabeza.

Una hora después la niña despierta y lo primero que nota es a la directora a su lado mientras le acaricia su cabeza. Ymir se extraña por qué está ella ahí, luego cae en cuenta que no está en el cuarto que Eren le dio, y que su brazo izquierdo está cubierto con una cosa grande y algo pesada sostenida por un trozo de tela sujeto a su cuello. Y que tampoco Eren está a su lado.

—¿Dónde está Eren? —pregunta mirando a todos lados.

—Eso no importa. —le responde la directora. —Lo importante aquí es que estás bien. En cuanto salgas nos iremos al orfanato.

Ymir se extraña de las palabras de la directora. Ella no quiere regresar.

—No. —dice ella en un susurro.

—¿Perdón?

—No quiero ir. Quiero a Eren. —dice ella mientras sus ojos se llenan de lágrimas.

—Cariño, Eren fue quien te hizo esto y yo…

—¡Eren no hizo nada! ¡él no hizo nada! ¡Él me quiere! —dice la niña llegando a llorar cada vez más.

En eso la psicóloga del lugar entra al saber que la niña está despierta para poder hacerle las preguntas correctas y comparar la versión de Eren con la suya, pero encuentra a la niña llorando y preguntando por Eren.

—¡Quiero a Eren! ¡Quiero a Eren!

—Creo que lo mejor será que dejemos entrar a Eren sólo para que pueda calmarla. —propone la psicóloga

—¡Pero Eren fue el que le hizo esto! —replica la directora.

—Aún no lo sabemos. —le responde a la directora. —Mejor dejemos que él entre para que pueda calmarla y explicarle lo sucedido. —y sale de la habitación para dirigirse a los oficiales que custodiaban a Eren mientras que éste estaba con la cabeza entre sus manos. Ella le llama y le dice que puede entrar a ver a Ymir ya que ella pregunta mucho por él. Sin pensarlo ni dudarlo, Eren se levanta y sigue a la psicóloga.

En cuanto llega al cuarto, lo primero que ve es a Ymir llorando desconsoladamente y en cuanto lo ve, ella levanta el brazo para pedirle que se acerque. Eren lo hace y abraza a Ymir quien parece que se tranquiliza poco a poco al sentir que Eren le acaricia el cabello.

—Pensé… pensé que me habías dejado. Por favor. No me dejes.

—No lo haré Ymir. Siempre estaré contigo. —responde Eren con voz baja.

La directora mira con asombro la escena, ya que no se esperaba que la niña se encariñaba tan pronto de Eren. Ni él mismo se esperaba que ella se apegara bastante a él. Pensaba que le iba a tomar tiempo.

—Ymir, escucha. Ellos te van a hacer preguntas por lo que pasó, pero yo tengo que estar fuera y te vas a quedar aquí en lo que se resuelve este asunto. —le explica Eren. Ella sólo le escucha.

—¿Te vas a ir? —dice ella mientras que con su mano libre le sujeta de la camiseta. Eren la toma y la retira con suavidad de ahí.

—Sólo estaré afuera, no me iré de aquí. —le afirma. —Tranquila. Estarás bien. Aquí es un lugar seguro. —y diciendo esto, le limpia las lágrimas de su carita y se levanta para salir del cuarto. La psicóloga le pide a la directora que también se retire porque es parte del protocolo.

En cuanto quedan ellas dos a solas, la psicóloga se sienta a una distancia prudente de la niña, mientras que ella la mira con mucha desconfianza.

—De acuerdo, Ymir. Comencemos. ¿Qué fue lo que sucedió?

Ella renuentemente le empieza a contar que lo único que recuerda es estar en un sitio oscuro sin poder distinguir nada y que de repente unas manos feas y rojas empezaron a sujetarla con fuerza y no le dejaban ir hasta que gritó muy fuerte y pudo escapar. Incluso sintió que alguien la tómo pero ella sólo quería huir de ese lugar y sin siquiera poder ver hasta que sintió que algo la golpeó con mucha fuerza hasta que todo se puso negro otra vez.

La psicóloga le pregunta sobre Eren ya que para ella no pasó desapercibido ese apego de la niña hacia ella sabiendo (por palabras de la directora), que el día anterior ella empezó a vivir con él.

—Eren es bueno. Él no es malo. —responde Ymir.

—Pero apenas llevas con él unas horas. —replica la psicóloga.

—Pero yo sé que él será bueno conmigo. Además no me ha hecho nada malo. Incluso él me dio una habitación propia.

—Él duerme en otra habitación. —dice la psicóloga a modo de pregunta.

—Sí. —responde Ymir.

—De acuerdo. Eso es todo. Descansa por ahora. Te quedarás aquí unas horas más hasta que todo esté fuera de peligro. —dice la psicóloga tomando sus cosas y preparándose para irse. Ymir se queda sola en la habitación con mucho miedo por si la directora del orfanato decide llevársela nuevamente a ese lugar. No quiere dejar a Eren. Aún no sabe las razones, pero algo en su interior le dice que debe estar con él, que él es la persona que la ha rescatado de ese pozo oscuro en el que estaba.

Supongo que luego lo sabré. —se responde así misma ante esa incógnita.

Afuera los oficiales que están reteniendo a Eren le dicen que por el historial de la niña con otras personas, van a tener que examinar su casa. Eren acepta, e incluso les dice que hay cámaras de vigilancia en la sala (sugerencia de Armin), para que las puedan revisar por medio de su teléfono.

Hace un mes, Armin le dijo que instalara al menos una cámara de seguridad dentro de casa por cualquiera de las dudas, ya que el mismo Eren le comentó que la niña sufría abuso cuando alguien intentaba adoptarla, entonces le sugirió las cámaras en caso de que hubiera alguien mal intencionado y lo acusara de lo mismo, por lo que compró unas y las puso en lugares específicas del apartamento, menos en las habitaciones.

Los oficiales le piden que los acompañe al apartamento y aunque sintió algo de temor por Ymir, los oficiales le dijeron que no había que temer, que la niña tampoco puede dejar el hospital. Renuente, Eren los acompaña a su apartamento y una vez ahí, los oficiales investigan todo incluyendo el teléfono de Eren y se lo llevan como evidencia. Una vez ahí, le permiten cambiarse de ropa y tomar un bolso con ropa de la niña, y nuevamente se dirige al hospital, donde no podrá salir de ahí hasta que todo se aclare.


Dos días después, Eren sigue en el hospital esperando respuestas. La directora ha ido a ver a Ymir en pocas ocasiones debido al trabajo y le ha permitido a Eren ver a la niña (ya no creía que él fuera capaz de hacerle daño a ella ya que pudo ver las cámaras). La niña ya se ve un poco más tranquila al saber que Eren ha estado ahí y desea de una vez poder salir para jugar con sus muñecas, aunque Eren le llevó su osito de peluche para que no se sintiera incómoda.

En los pocos ratos que la directora estuvo ahí, pudo observar que la niña congenia muy bien con Eren y que a pesar de la preocupación y la desconfianza que le tenía hacia Eren debido a todo lo que ha pasado con Ymir y debido a que él también fue un niño huérfano que se aislaba, pero no. Pudo comprobar que Eren jamás le hizo daño y que la razón de su fractura en el brazo es a causa de una pesadilla y una negligencia de Eren por no asegurar bien la puerta de la entrada.

Los oficiales dejan ir a Eren salvo por la condición de que sea más cuidadoso con la niña. Eren, aliviado se prepara para ir con la niña, en eso la directora del orfanato se le acerca y le pide hablar en privado. Cuando están en un sitio alejado de la gente ella le dice:

—Sr. Jaeger, lamento todo este espectáculo. —dice ella arrepentida.

—Descuide, yo comprendo. Entiendo que esté insegura por todo lo que ha pasado. —responde Eren con calma.

—También quería pedirle un favor. Lleve a la niña con un psicólogo infantil. Hoy fue este accidente. Mañana podría ser peor.

—Eso estaba pensando. Voy a buscar uno, una vez que la niña esté mejor y tendré más cuidado con la puerta para que no salga. —afirma Eren.

Luego se despiden y Eren prepara a Ymir para que puedan ir a casa. En eso, entra el médico que atendió a Ymir y le da algunas recomendaciones respecto a su fractura e incluso le da una posible fecha para que le puedan retirar el yeso. Ambos se despiden de él y Eren le agradece por todo mientras carga a Ymir en sus brazos para que no se esfuerce mucho.

Internamente, el médico, quien ha estado al pendiente de todo desde esa noche, se asombra por todo el afecto que Eren le tiene a esa niña a pesar de no ser hija suya. Ya ha atendido a chicos huérfanos acompañados de sus padres adoptivos y a pesar de que éstos tratan de demostrar que quieren a los niños, siempre dejan entre ver que no es el mismo afecto que le tendrían a los niños que son hijos propios biológicos. Es una observación bastante absurda considerando que estas personas adoptaron a estos niños para darles amor, pero una vez que ellos tienen a sus propios niños, los adoptados quedan relegados. Aunque no se dan cuenta hasta que ya son lo bastante grandes y se dan cuenta de todo.

En cambio, pudo notar en ese chico un afecto y amor tan grande por esa niña. Internamente les desea mucha suerte.

En cuanto llegan a casa, Eren le promete a Ymir que ahora la va a cuidar aún más y que van a hacer que esas pesadillas desaparezcan. Ymir sólo lo abraza con la mano que tiene disponible y en lugar de cocinar, piden una pizza y pasan el resto del día viendo películas infantiles. Ymir se alegra ya que nunca había visto ninguna.

CONTINUARÁ…


Notas finales: Ok gentes, eso ha sido todo, les agradezco mucho que hayan llegado hasta acá. Le iba a agregar algo más pero ya lo sentí demasiado largo y tedioso y si yo lo siento así, supongo que ustedes también. (creo que sólo soy yo y mi inutilidad para hacer caps largos). El anterior quedó en las casi 4000 palabras debido a que iba a ser un oneshot, pero ya no se dio y por esta razón este quedó un poco más cortito.

Espero que les guste este headcanon tanto como a mi.

Pda: el médico que atendió a Ymir es Levi. Por si quedaba la duda. Los demás personajes como la directora del orfanato y la psicóloga de este cap no tienen nombre ya que son irrelevantes en la trama.

Respuesta a los reviews:

Edgar Fabin: Te agradezco mucho y me alegra saber que te haya atrapado. Espero que te siga gustando.

Tess-chan: Síii! Yo también ansiaba eso y no encontraba nada entre Eren y Ymir chikita. Además se dio este headcanon en donde él tomaba a ella como su hija y me pareció hermoso. Con ella quise tomar cierta parte del manga (claro, no tan crudo como tal), pero quise ponerle un pasado oscuro y que sea Eren quien la saque del pozo en el que estaba pero ambos forjarán una linda relación, incluso si fue muy rápida ya que ella siente que Eren le querrá mucho a pesar de sólo haber convivido unas horas. Me alegra que te haya gustado y espero que te guste este capítulo que a mi juicio casi todo lo saqué de la manga jajajaja

A Ghost02: creo que la aparición de Levi en la vida de ellos dos será en el tercero ya que sólo hizo su introducción de forma leve. En el tercero va a aparecer. Te lo aseguro. Muchas gracias.

Adanessu: Lamento haberme tardado con este. La inspiración no llegaba. Espero que te guste este. Muchas gracias por tu review.

Charly Land: Yo estuve buscando una temática similar y no encontré ninguna. Sólo fanarts. Pero me alegra saber que a demás gente le ha gustado y que quieren saber más de ellos. Ojalá que logre inspirar a otros fickers a hacer historias de ellos dos. Lo deseo mucho. Muchas gracias por el apoyo en todo.