Notas Iniciales: ¡Hola gentes! Ha pasado tiempo desde que hice esta actualización. No han sido días fáciles y muy probablemente me retrase aún más, pero para estas navidades traigo un capítulo de este. Creo que en cuanto pueda actualizaré, lo prometo. De antemano muchas gracias por todos quienes a pesar del hiatus han seguido hasta acá, por leerle y por dejarme comentarios. Son un amor.

Aclaración: Debido a problemas con Wattpad, esta historia no será publicada en ese sitio. Los únicos sitios en los que estará son y Ao3 porque me denunciaron esta historia por pedofilia (tonto, lo sé) y yo no quiero problemas. ESTA HISTORIA NO ES NI POR CERCA UNA HISTORIA DE UN PEDÓFILO CON UNA NIÑA SOLAMENTE ES UNA RELACIÓN FRATERNAL DE PADRE E HIJA POR LO QUE SI NO TE GUSTA SIMPLEMENTE DA LA VUELTA E IGNORES.

Sin nada más que agregar, los dejo con la lectura.


LITTLE SUNSHINE — CAPÍTULO 4

(Un mes después)

Hoy toca chequeo médico para examinar la sanación de su brazo lastimado. Desde muy temprano, Eren despierta a Ymir para decirle que se aliste pronto ya que irán a ver que le quiten ese yeso. Luego de desayunar muy bien, ambos toman su chaqueta y se dirigen hacia el hospital en autobús. Al llegar los atiende la recepcionista y les indica el lugar para que el doctor de turno les pueda atender.

En la sala de espera, Ymir se entretiene leyendo unos afiches en las paredes sobre la salud de los niños pero se aburre rápido. Luego le pide a Eren su celular para que pueda entretenerse jugando pero la espalda le empieza a doler por la dureza del asiento y empieza a bostezar hasta que se recuesta su cabeza en el regazo de Eren para ver si logra dormir un poco hasta que puedan pasar. Eren simplemente le acaricia el cabello.

No pasan ni cinco minutos cuando una enfermera les llama para que pasen al consultorio y una vez dentro el médico, quien es el mismo que atendió a Ymir cuando sucedió lo del accidente, empieza a hacer las preguntas de rutina y a examinar el brazo enyesado.

—Afortunadamente la lesión no fue muy seria y no se quebró el hueso en su totalidad. Creo que ya es hora de poder quitarte eso. —responde el médico mirando fijamente el brazo. —Pero aún no podrás moverlo. Tendrás que mantenerlo vendado y usar un soporte.

Y de uno de sus cajones saca una pequeña sierra circular y cuando la enciende, se escucha un ruido que asustó levemente a Ymir quien mira a Eren con algo de temor mientras se aferra a su ropa con su mano sana. Eren simplemente le susurra que estará bien que no le hará daño.

El doctor le indica a Ymir donde acomodarse y le dice que cierre los ojos mientras empieza a cortar. Ymir siente que llega a su brazo salvo por una protección de algodón que la protege. Al cabo de 15 minutos, termina y luego de limpiar con cuidado todo el brazo, le pone una venda muy firme en el brazo indicándole a Eren como hacerlo.

Finalmente le ponen el soporte e Ymir puede respirar a gusto al sentrse liberada del peso del yeso. Luego le pide a Eren su teléfono para poder jugar mientras él habla con el doctor. No se da cuenta de nada ni de que ambos hombres compartieron teléfonos ni del sutil coqueteo proveniente del médico.

Un sonrojado Eren llama a Ymir y le dice que vayan a casa. Durante el trayecto, Eren estuvo muy callado pero ella no dijo nada.


(varios días después)

Eren espera en la sala de espera del consultorio del psicólogo de Ymir. Últimamente, a ella le gusta mucho venir acá en sus sesiones. Ya duerme sus ocho horas sin interrupciones, ya está más abierta a él. El simple hecho de que ella le abrace todas las mañanas y se pone de puntitas para recibir su beso en su frente ya dice mucho. Según el Dr. Marco, Ymir ha avanzado mucho pero aún no es suficiente para que empiece a socializar con otros niños de su edad.

Aunque está mostrando interés cosas específicas como los girasoles. Le encanta buscar fotos de ellos e incluso ha llegado a dibujarlos. Le recomendó que le comprara unas semillas para que ella las cultive y que la lleve a un campo de girasoles.

Por lo que ahora está en una floristería buscando las semillas y algo de asesoría para aprender a cultivarlas. Una vez con toda la información, se va a casa pero decide no mostrarle hasta después del campo de girasoles.

Ya estando en casa se dispone a preparar la cena mientras que Ymir mira la televisión. Ya en la mesa, Eren le dice:

—Oye Ymir, ¿quisieras ir de paseo este fin de semana?

—¿Adonde? —pregunta la niña dejando de comer.

—Es sorpresa. —responde Eren guiñándole un ojo.

—¡Oh, vamos! Dime donde es.

—Si te digo donde es ya no sería sorpresa, Ymir.

Ella solamente suelta un quejido pero al ver que Eren no le dirá nada, no insiste. Ymir no es una niña caprichosa. Seguramente será un lugar bonito. Eren al ver que Ymir ya no insiste se alegra

Los días pasan e Ymir no deja de pensar en ese viaje. Piensa que es en el mar. Ella nunca ha visto el mar y quizás puede que Eren la lleve a ese lugar por ser verano.

El fin de semana llega y Eren despierta a Ymir bien temprano, antes de que salga el sol y le dice que tome un baño mientras él prepara las cosas que llevarán. Como Eren se levantó media hora antes que ella, él ya estaba listo por lo que en lo que Ymir se alista, él iba a preparar el desayuno y la comida para el almuerzo. Una vez que ella sale de su habitación, Eren le sirve su desayuno y al cabo de 20 minutos, toman sus cosas y se van.

—Está muy oscuro. —Dice Ymir mientras mira a su alrededor, todo oscuro y muy silencioso. Sólo unas pocas personas caminando. —¿Seguro que ya es de mañana?

—Sí. —contesta Eren con gracia. —Simplemente el sol aún no ha salido. Pero no tardará. Además ya están saliendo los primeros rayos. Mira. —y le señala la débil luz que se miraba en el horizonte.

Caminaron hasta llegar a la estación del tren y tomaron el primero hacia la parte norte del país, donde está el campo. Fueron 3 largas horas pero finalmente llegaron a Trost, una ciudad campestre, famosa por sus parques. Piden un taxi para que los lleve al lugar.

—Pensé que iríamos al mar. —dice Ymir al ver el paisaje.

—¿Querías ir al mar? —pregunta Eren mirándola.

—Me gustaría ir. Sólo si tu quieres. —responde Ymir. —Pero cualquier lugar está bien.

Eren se ríe suavemente y le acaricia la cabeza. Se ha dado cuenta que ella es así, siempre poniendo los deseos de los demás, en este caso, el de Eren.

Ymir vuelve a mirar a la ventana del auto y luego los ve. Cientos y cientos de girasoles en la ventana. Pasan tan rápido que apenas puede verlos, pero ahí están. Finalmente llegan a la entrada del campo de girasoles y tras pagarle al taxista, ambos salen del auto. Ymir no puede con la emoción de ver muchos girasoles por todas partes: dibujados, en tiendas de suvenires, en todo. Ella simplemente se deja arrastrar por Eren quien no puede evitar reírse por la reacción de su pequeña.

Eren la lleva a donde están los girasoles reales y se los muestra. Ymir no puede dejar de mirarlos. Se divierten ambos en el parque. Y cuando llega la hora del almuerzo, Eren saca los emparedados que trajo de casa.

Comen rodeados de girasoles sentados en una mesita de picnic. Sin embargo, Ymir nota que Eren está usando mucho su celular, como si estuviera hablando con alguien.

—Eren, se te va a ensuciar tu emparedado. —le regaña. —Deja de usar tu celular.

Eren, al escucharla, deja el celular de lado y le pide perdón, pero Ymir nota que Eren está rojo de sus mejillas. Pero supone que es por el calor.

Pasan el resto de la tarde jugando entre ellos y con los girasoles, también compran varios recuerdos como llaveros y adornos, incluso, le compra una camiseta a Ymir con un girasol impreso en ella.

Ya de regreso, en el tren. Eren saca una pequeña bolsita de tela y se la da a Ymir. Ella la abre y saca unas semillas de ella.

—Son semillas de girasol. Podemos sembrarlas en una maseta y ver que crezcan. —le explica Eren.

—¿Y si se mueren? —pregunta ella.

—Sembraremos otra nueva y no cometeremos los errores con la anterior. No tendremos un campo como tal, pero será bonito tener al menos uno. —dice ella poniéndole un brazo alrededor de su espalda. Ymir ya no muestra incomodidad ante el tacto de otra persona.

Y llegan a casa antes de que anochezca.


(una semana después)

En el edificio donde viven Eren e Ymir hay un pequeño parque para los niños que viven ahí. No cuentan con muchos juegos, solo una resbaladilla, un balancín y dos columpios. Ymir lo veía desde la ventana pero hasta la fecha no se atrevía a ir ahí, no cuando habían otros niños ahí. Además no puede hacer mucho por su edad, ya que la mayoría de niños que viven en el edificio son más pequeños que ella. (*)

Sin embargo, y seguramente por ser la temporada de verano, ese lugar está muy solo por lo que le pide a Eren que vayan a jugar un rato ahí. Al estar desocupado, él acepta.

Cuando bajan del edificio, Eren se sienta en una de las bancas de ahí a usar su teléfono pero siempre echando un vistazo a Ymir, quien al llegar se sube a uno de los columpios que están ahí. Es lo único que puede hacer dada su edad.

Pero al cabo de unos minutos llega una niña de la misma edad a sentarse en el columpio restante.

—Hola. —dice la niña. Ymir solo se le queda viendo. —¿Puedo sentarme aquí? —pregunta. Ymir sólo asiente y la observa. Es una niña de casi de su misma edad. Su cabello es castaño y atado en una coleta y un pedazo de pan en la boca.

—No te había visto por aquí. ¿Cómo te llamas? —pregunta la niña.

Desde que salió del orfanato, Ymir no había hablado con ningún otro niño. De hecho cuando estaba ahí no lo hacía tampoco. A pesar de que haber superado su nerviosismo con Eren y el psicólogo, aún le cuesta abrirse a personas desconocidas, por lo que ante la pregunta, sólo baja la cabeza y responde en un murmullo:

—Ymir…

—Es un nombre extraño. Pero es bonito. —responde la niña con sinceridad e Ymir siente su cara enrojecer. —Yo me llamo Sasha (**)

Ella sólo asiente con la cabeza.

—¿Vives aquí? ¿Por qué no habías salido a jugar? Yo vengo aquí casi todos los días pero no juego con nadie. La mayoría son más pequeños que yo. —al parecer la niña habla mucho, piensa Ymir. Ella no responde, sólo escucha. Eren observa la escena de lejos.

—Ya que tú y yo tenemos casi la misma edad, ¿quisieras jugar conmigo de ahora en adelante? A veces me siento sola. No tengo muchos amigos ya que los demás niños me consideran rara (***)

Ymir se siente un poco identificada con ella, además el Dr. Bodt dice que sería bueno que ella tuviera un amigo de vez en cuando. Por lo que levanta la mirada y le dice que sí en un murmullo.

—¡Qué bien! ¡Jugaremos con mis muñecas! ¡Mañana trae las tuyas! Si no tienes, yo te prestaré una.

—Está bien —la voz de Eren se escucha. —vendrá a jugar mañana a la misma hora. —dice mientras sonríe. Ymir sólo asiente con la cabeza.

Luego la voz de una señora se escucha llamando a Sasha y corriendo se marcha con ella.

—¡Bien hecho Ymir! ¡Ya tienes una amiguita! —le elogia Eren.

—Pe-pero y si me hace daño? —pregunta con preocupación.

—¿Por qué tendría que hacerte daño?

—Porque… porque… —dice ella sin responder.

—Ymir. —dice Eren luego de un suspiro. —No podrás hacer amigos si piensas que todas las personas son malas. Sí, es cierto, hay personas que no siempre tienen buenas intenciones, pero no podrás aprender a defenderte de ellas si pasas toda la vida escondiéndote por tu comodidad. Llegará el momento en que yo no siempre estaré para defenderte, por lo que necesitas aprender a valerte por ti misma y eso incluyen el cómo te relacionas con las demás personas. ¿De acuerdo?

Ymir piensa en las palabras de Eren y tiene razón. Por ejemplo, cuando vaya a la escuela, ella estará sola. La simple idea le aterra pero si Eren le dice que estará bien, lo estará.

—Además —prosigue Eren mientras toma a Ymir de la mano y caminan hacia el apartamento. —Si otra persona te empieza a lastimar y cuando ya no puedas defenderte, me avisas. Una cosa es responder a ofensas y otra muy distinta es defenderte del acoso y la agresión física.

Eren no puede evitar recordar cuando era niño y el hecho que muchos niños le acosaban bajo la "justificación" de que sus ojos daban miedo.

Su celular suena nuevamente y Eren saca el teléfono mientras suben al elevador. Rápidamente se pone responder a esa persona.

Llegan a casa e Ymir enciende la televisión y Eren se sienta a la par suya usando su celular.

—Últimamente estás mucho tiempo en el teléfono. —dice Ymir.

—Es un amigo, Ymir. Nada de lo que debas preocuparte.

—¿Cómo Armin y Mikasa?

—Sí, como ellos. —responde Eren mirando su teléfono.

—¿Va a venir Armin un día de estos? —pregunta Ymir. Días después del accidente, Armin llegó a visitar a Ymir trayéndole un regalo. A primer instante le tenía miedo, pero luego de un rato y por la amabilidad de Armin, se ganó a la niña. Lamentablemente por su trabajo en el hospital de la ciudad vecina le queda poco tiempo para visitar a la niña. Comparado con Mikasa, por la mirada lúgubre de ella, Ymir le tiene un poco de miedo y la única vez que llegó a visitarla, ella se mantuvo alejada de ella. Mikasa simplemente no está hecha para niños (****)

La conversación termina ahí. A Ymir no se le puede seguir ignorando el hecho de Eren usando mucho su teléfono.


(dos meses después)

El verano ya está llegando a su fin. Muchas cosas han pasado desde ese entonces. Ymir finalmente conoció el mar. Eren la llevó un día que estaba libre y fueron al sur del país. A Ymir le dio un poco de miedo ver tanta agua y el límite entre la tierra y el océano. Por eso mismo no se separó de Eren en ningún momento. Fue un día divertido.

Sus sesiones con el psicólogo están dando sus frutos. Se abre a los vecinos que siempre la saludan y ella les responde. Una señora anciana le regala dulces de vez en cuando. Su amistad con Sasha ha crecido bastante. Resulta que la niña pasaba mucho tiempo sola pero con Ymir ahora juega más. A veces ella llega al apartamento de Ymir a jugar con las muñecas y otras veces ella va al suyo.

Como el verano ya está llegando a su fin, un mes antes, Eren estuvo buscando escuelas cercanas para poder inscribir a Ymir. No ha sido facil ya que ella perdió el año debido a la situación del orfanato. Además de que ninguna escuela quería aceptar a la niña (a pesar de haber pasado las pruebas) porque alegaban que la niña no estaba apta para el ambiente escolar incluso con las pruebas del psicólogo que afirmaban que sí lo estaba, y también porque no sabrían cómo reaccionar si a la niña le daba un "ataque".

Sin embargo, y por recomendación de la madre de Sasha, encontró una escuela cercana donde le aceptaron a Ymir luego de completar las pruebas. A pesar de la situación que Eren le explicó al director, se le puso la condición de que se observaría el comportamiento de la niña los primeros meses y que estaría un año atrasada por lo mismo. Eren no puso objeción alguna y habló con Ymir sobre lo difícil que sería por ser una de las niñas grandes. Ymir dijo que no importaba, de todos modos ya sabía de eso.

Las siguientes semanas compraron todos los útiles necesarios y los libros que ocuparía. También se le compró el uniforme (que le encantó) y otras cosas.

Ymir está entre emocionada y asustada. Emocionada porque desde cuando estaba en el orfanato quería asistir a las clases que ahí mismo daban pero que no lograba comprender (debido al retraimiento, ella sólo escuchaba un murmullo irreconocible), y al mismo tiempo asustada por si los demás niños la iban a recibir.

La noche anterior a su primer día de clases Ymir no puede dormir, se mueve para un lado y el otro tratando de conciliar el sueño y cuando finalmente se queda dormida, tiene muchos sueños relacionados a su primer día de clases, uno en donde los demás niños se le acercan, otro en donde los niños se burlan de ella, tanto que no logra descansar bien. Al día siguiente mientras se alista, sus manos tiemblan al igual que sus pies. Comete varias torpezas que Eren nota su nerviosismo.

—Ymir. —le dice mientras se arrodilla y le abraza firmemente. —Tranquila. Todo estará bien. —ella le devuelve el abrazo.

—Tengo miedo… —dice ella en un murmullo.

—Lo sé. Pero todo estará bien. El primer día es difícil, pero los demás serán sencillos. Además recuerda que yo siempre estaré para ti. Quiero que me digas todo cuando regreses. Lo bueno y lo malo. ¿De acuerdo?

—Sí. —responde ella mientras se separa de él y tomando su mochila, ambos salen del apartamento. Sigue teniendo miedo, pero las palabras de Eren le han dado valor para por lo menos caminar sin tropezarse.

CONTINUARA…


Notas finales: De antemano, feliz navidad. Espero que lo hayan pasado bien en compañía de su familia. Me atrasé bastante pero estos últimos meses han sido difíciles por mi trabajo, pero poco a poco estoy tratando de hacer una rutina. También quiero hacer el anuncio que para quienes siguen Le Silence d'un Coeur, habrá una actualización en estos días, ya estoy trabajando en ella. Con The Soldier and The Creature, tendrá que esperar porque ando falta de inspiración con esa y para el otro año vengo con mas historias que ya tengo avanzadas, sólo que no subí porque quiero terminarlas primero para subirlas cómodamente. Así que les pido de por favor que me tengan paciencia. De igual forma muchas gracias por todo su apoyo. Me hacen muy feliz.

Aclaraciones:

(*) Ymir tiene nueve años de edad.

(**) Quise traer a Sasha de vuelta como una niña pequeña, que sea la amiga de Ymir.

(***) Sasha, a pesar de ser un personaje secundario, es muy amada por el fandom, tanto que dolió su muerte, pero canónicamente hablando, ya sabemos que ella era considerada una chica rara por el incidente con la papa. Creería yo que sus únicos amigos fueron Connie, Jean y Mina (que duró poco).

(****) Esto es basado en los comics ereriren donde Eren se convertía en un niño pequeño y Mikasa no sabía como reaccionar al tenerlo cerca. Es decir, Mikasa es como una persona que le gustan los niños pero no sabe como actuar con ellos.

Respuestas a los review:

Charly Land: Al menos te cumplí con este. Me siento culpable pero ya no puedo con tres al mismo tiempo Era Levi el que los observaba. Tranquila, no hay nadie queriendo romper la familia. Todo es mas que todo entre Ymir y Eren. Nadie más.

Adanessu: Mas que todo cuando siento una fecha de entrega, no sé siento que es cuando la inspiración no colabora. Por eso estoy atrasada con los fics. Creo que mejor tomaré la decisión de terminar todos los long fics que vengan en el futuro y publicarlos parte por parte. Muchas gracias por tu apoyo.

A Ghost02:Muchísimas gracias por tu apoyo. Mi mano ya está mejor y ya puedo usarla más tiempo. Muchas gracias por todo. Sí, era Levi. Aquí no va a haber nadie queriendo hacerle daño a Ymir, suficiente ha tenido.

Kaimi-chan: Muchísimas gracias! Me alegra saber que soy una de tus favoritas, me hace feliz. Es que Levi ya se vio como el papi de Ymir jajajaja muchas gracias por tu apoyo. Espero que te guste.

Y a todas las personas que me leen muchas gracias. Les mando un gran abrazo. cuídense mucho.