Hola chicos..., soy muy consciente de que decepcione a varios por el capítulo anterior, pero era necesario que Astrid y Jules tengan un momento para hablar

Este capítulo será un pequeño Hiccstrid, muchos han estado exigiendo el romance así que esa etapa comenzará en este capítulo

Gracias a todos por los reviews, ya saben que son ustedes los que me animan a continuar, no dejen de mandarlos!

Ahora ya no los retraso...

Aquí el capítulo:

Capítulo 14

POV Normal

Los días pasaban lentos en Berk; los vikingos intentaban conocer mejor a los guerreros y los guerreros hacían lo mismo. Jules y Astrid se pasaban todo el tiempo que podían junto a Hipo, cambiaban sus vendajes y colocaban un trapo húmedo en su frente para controlar las fiebres; Chimuelo se la vivía a los pies de la cama de su jinete, rehusándose a comer y dormir, los otros dragones intentaban animarlo pero nada parecía funcionar, Bree hasta lo amenazo con arrancarle las alas si no comía pero no recibió ni una respuesta del otro.

Los guerreros creían que estaba un poco depresivo y que esa era su forma de demostrarlo, sin embargo estaban preocupados; si Hipo despertaba y se enteraba que su dragón estaba desnutrido y hecho un desastre se enfadaría con los demás, y lo que menos necesita es una preocupación extra por su dragón.

Érico y Estoico compartieron varias anécdotas sobre su hijo, el jefe de Berk nunca estuvo más orgulloso de él y solo esperaba que este despertara para decírselo.

Una tarde soleada, 4 días después del susto que Hipo les dio, por fin despertó.

Lo primero que su mente registro fue dolor; un dolor sordo en su abdomen y también en su cabeza, lo siguiente fue una voz que lo llamaba:

-Hipo! Despertaste, espera no te muevas.

Esa voz, suave y dulce fue como un bálsamo para él, intentó contestarle pero su garganta estaba tan seca que solo salió un gruñido.

-Shh, no intentes hablar, toma esto te ayudará

Vio como aquella vikinga colocaba un vaso de agua en sus manos y el inmediatamente comenzó a beberla

-Sorbos pequeños Hipo

La mano de Astrid comenzó a acariciar su cabello de manera relajante y comenzó a adormilarlo

-Oh no, antes de que te duermas Gothi querrá revisarte, avisaré a Jules para que la traiga

Escucho los pasos de la joven alejarse y bajando las escaleras, después escucho voces en la cocina.

En el tiempo que Astrid estuvo en la habitación Hipo jamás le dirigió una mirada fija; no podía.

Él no recordaba casi nada después de que lo sacaran de la fortaleza romana, son fragmentos aquí y allá, pero recuerda lo suficiente como para saber que aquella rubia tuvo un papel en su recuperación; simplemente era confuso.

Las voces de abajo se esfumaron y pasos resonaron en las escaleras y Astrid apareció en la puerta.

-Ya le dije, a pesar de que quería subir a verte en el momento en que despertaste.

Hipo asintió, aún sin mirarla.

-Hipo? Te sientes bien? Te duele algo? Bueno, sin contar la... la... ya sabes

-Herida Astrid, es una herida.- dijo con voz ronca .

-Lo sé, solo... No me agrada... Yo...- Balbuceo y frunció el ceño

Hipo podía ver que estaba frustrada.

-Lo sé, lo siento.- susurro Hipo

-No, no tienes nada de que disculparte, sé que no debería de... no se, solo no me gusta el hecho de que casi mueras por una herida antigua que supuestamente no tenía solución, pero ah vaya! Resulta que si tiene, pero tenían que volver a apuñalarte para que a alguien se le ocurra decir que en realidad sí había una cura!

Astrid lo dijo tan rápido que se quedo sin aliento. Hipo estaba sorprendido por su reacción, dijo todo eso con mucho dolor en su voz, como si de veras le importara lo que ocurrió.

-Se supone que no había cura.- comenzó Hipo, por fin devolviéndole la mirada.- Valandi estaba segura de ello

Enojo iluminó los ojos de la rubia

-Valandi SABÍA sobre la manzana y SABÍA sus propiedades; solo que dijo que era un mito que no existía

-De que manzana hablas?- preguntó el ojiverde confundido

-Oh, cierto aún no lo sabes.- Astrid se ruborizó.- Bueno supongo que deberé explicarme mejor.

Pero antes de que pudiera hablar la puerta principal se abrió y pasos apresurados sonaron

Astrid dejó salir una pequeña risa.

-Ese será Jules que entrará en tres... dos... uno.

Y en ese momento entro Jules

-Hipo! Despertaste!

Hipo río

-Si, eso parece

-EY! No fue nada divertido por si no lo recuerdas yo sentía cada dolorcito que recorría tu cuerpo y han sido unos malos días, tus padres están preocupados al igual que los otros chicos y solo nos invaden de preguntas a Astrid y a mí.

-ok ok ya entendí lo siento.- respondió Hipo una vez que Jules termino de parlotear

Astrid sólo miraba divertida la escena

-Ahora sí son tan amables de explicarme cómo es que sigo vivo y que es todo eso de una manzana?

Jules miró a Astrid expectante

-Se me escapo.- respondió ella encogiendo los hombros

-Bueno, cuando te trajimos de vuelta a Berk y Gothi te hecho un vistazo salió a relucir la historia de esa herida.- comenzó Jules.- Gothi sabía lo que era y que supuestamente era imposible que te recuperaras pero tal parece que su anciana sabia en realidad si es sabia. Nos conto sobre una manzana que tenía el poder de curar lo que sea, incluyendo la herida de aquella gladius, tomamos una rápida decisión de ir a por ella y traerla ya que básicamente solo contabas con pocas horas.- Astrid dio un estremecimiento en esa parte.- pero antes de que hubiéramos salido de la casa Gothi nos dio un punto clave en la manzana.

Jules miró a Astrid y ella le devolvió la mirada

-Que punto clave?- cuestionó Hipo

-Bueno.- vacilo Jules.- A demás de decir que la manzana solo la podríamos encontrar en el imperio romano.- Hipo contuvo la respiración.- La manzana solo podía ser tomada por alguien a quien tú amaras intensamente y que correspondiera con la misma intensidad.- Jules se quedó callado unos segundos.- Ahí es donde entra Astrid.- susurro.

Hipo abrió mucho los ojos y miro a Jules con incredulidad, Astrid se ruborizó

-Estaba muy sorprendida.- dijo en voz baja la vikinga .- y asustada por saber que tu vida dependía de mí y mi decisión; no sabía qué hacer, una parte de mi seguía enfadada contigo por dejarnos y otra quería salvarte desesperadamente, pero en realidad no había que escoger, quería salvarte así que solo monte mi dragón.

Llegamos con los romanos muy pronto, a penas con el plan en mente y solo comenzó el ataque, nos dividimos: un equipo se quedaría a combatir y el otro (mi equipo) iría por la manzana. El árbol era hermoso y las manzanas tenían un brillo fascinante, pero no iba a ser fácil conseguirla, pero de algún modo lo hice, tome la manzana con el pensamiento de que te salvaría y que estarías bien. Resulta que en ese corto periodo de tiempo me di cuenta de que los sentimientos que en algún momento quisieron nacer nunca desaparecieron, si a caso el que tú estuvieras en peligro hizo que se volvieran más fuertes.

Hipo no quería creer lo que Astrid estaba diciendo. Por alguna extraña razón siempre todo se resumía a ella y a los que ambos sentían; nunca dando tregua, pero lo peor era que Hipo sabía que era verdad, no podía ignorar el aleteo que su corazón hacia al escuchar lo que Astrid había hecho por él.

La verdad lo golpeó tan fuerte que tomó una inhalación rápida y contuvo el aire.

-Al tocar la manzana lo supe.- continuó la rubia.- supe que de alguna manera me estaba enamorando de ti, si es que no lo estoy ya.

Y ahí estaba, tal vez no las dos palabras en si, pero la escénica de la confesión era la misma. Astrid Hofferson acababa de admitir que lo amaba, y que la prueba estaba en que en ese momento él estaba vivo.

-Yo... Astrid...-Hipo respiro hondo.- Estad segura de lo que dices?

-Más que nada.

Hipo si asintió aún si saber muy bien como debería actuar. Jules debió haber sentido su incomodidad porque en ese momento se aclaró la garganta.

-En fin, el regreso fue un poco problemático, ya que no contábamos ni con una hora, Astrid montó a Bree conmigo y tomamos vuelo, dejando a los demás atrás y diciendo que los veríamos aquí. Fue el viaje más largo que he hecho o eso me pareció; cuando estuvimos cerca de la isla... Era tarde. Deje de sentir el vínculo contigo, no más dolor, nada. Habíamos llegado tarde.

Una expresión de dolor se expandió por las facciones de ambos jóvenes frente a Hipo mientras que este solo los miraba confundido.

-Pero... Si morí...- se interrumpió un momento.- como es que sigo aquí?

-La anciana nunca deja de sorprenderme.- respondió Jules.- le pidió la manzana a Astrid e hizo un tipo de té, te lo dio a beber, no sé cómo logró que lo tragaras pero lo hiciste. Dijo que el efecto tardaría un tiempo; pero después de ese tiempo tú aún no despertabas, ya estábamos perdiendo la esperanza cuando lo sentí, el vínculo de nuevo activo en mi interior. Regresaste Hipo.

Decir que Hipo estaba sorprendido fue decir poco; su mandíbula se hallaba abierta y sus ojos totalmente abiertos.

-Entonces el mito si era real después de todo.- susurro.

-Si.- asintió el pelinegro.- y tu hermana lo supo todo este tiempo.- agregó con frialdad en su voz.

-Valandi...- Hipo cerró los ojos.- Seguro que no es un error y en realidad ella no sabía nada?

-Lo siento, pero hasta ella misma admitió que la conocía.

-Donde está?

-No lo sé.- Jules sacudió la cabeza.- después de que revivieras tus padres la reprimieron por no haber mencionado nada, no la he visto desde entonces.

-Y no haz ido a buscarla?- cuestionó Hipo

-Sigo molesto con ella, casi mueres recuerdas?

-También estoy molesto con ella pero es mi hermana y la quiero, no puedo guardarle rencor ni nada parecido, tendrá que dar algunas explicaciones eso seguro, pero no quiero una relación incomoda, ni yo con ella ni tú con ella... Vea buscarla Jules, habla con ella.

Jules sintió en oleadas las emociones de Hipo: dolor, traicion, preocupación, tristeza, pero también amor que solo un hermano puede tenerle a su hermana.

-De acuerdo, iré a buscarla.

Con eso se dirigió a la puerta y antes de cerrarla tras él dijo:

-Cuida de el, te apuesto a que querrá salir de la cama y hacer alguna tontería

Astrid asintió y la puerta se cerró.

Hubo un silencio no tanto incomodo pero si pesado. Hipo aún no estaba muy seguro de que decirle a la rubia, ella había parecido sincera cuando le contó todo lo que había pasado y lo relacionado con sus sentimientos ahora parecía que le tocaba a él; peor antes de que la primer palabra saliera de su boca ella dijo:

-Fui honesta sabes? En cuanto a todo lo que dije y.. Sobre todo en lo que siento por ti.

-Lo sé.- él respondió.- yo lo único que quiero es que comprendas que todos esos años de mi vida en lo que fui excluido y en los que nadie me tomaba en cuenta dejaron una marca que aún no se elimina por completo. Comenzaron a aceptarme solo por qué conocí a Chimuelo, pero sin él estoy seguro que seguiría siendo considerado como el inútil de Berk. No son cosas que se perdonan fácilmente Astrid, yo solo quiero que entiendan que lo que ocurrió durante 15 años aún no está en el olvido.

-Sigues enojado con nosotros.- dijo ella mirando a sus manos que se encontraban en su regazo.

-No.- respondió y con una de sus manos tomo las de ella.- Admito que en un principio quería estar enojado, pero no podía; aún no confío en ustedes, pero no, ya no estoy enojado. Supongo que de no haber sido por ello jamás hubiera conocido a Jules, Camicazi, Heather, Olvir, Valka y a mis padres y hermanas; supongo que debería estar un tanto agradecido.

Lagrimas inundaron los ojos azules que con atención se habían vuelto hacia los verdes; sus palabras la hirieron en un sentido pero la alivianaron en otro, había un largo camino que recorrer para ganar de nuevo la confianza pero el perdón estaba más cerca de lo que ella había imaginado.

-Lo lamento.- dijo la rubia soltando un pequeño sollozo.- sé que no valen de nada las disculpas ahora que todo ocurrió, pero lamento tanto el dolor que te causamos, que yo te cause; no merecemos nada más que tú desprecio pero en cambio aquí estás, espero que en algún momento logres perdonarnos, pero más que eso perdonarme a mi.

-Es más fácil perdonar Astrid, eso ya lo he hecho. No llores, la vikinga que conozco no llora; que fue o que cambio?-preguntó llevando una mano a la mejilla de ella, secando sus lágrimas.

-Tu, tu presencia, tu perdón, tu consuelo, tu, tú y tu. Todo lo que implicas y lo que me ofreces.

-Pero te falto una de las cosas más importantes que tengo para ofrecerte.- susurro, apretando sus manos.

Ella lo miró confundida.

-Mi amor.

La confusión se torno sorpresa en un milisegundo, y antes de que pudiera reaccionar, Hipo la atrajo hacia el y le dio un suave beso en los labios, apenas un roce.

-Créelo o no Astrid, pero desde hace tiempo que te he amado, solo que con tu, creí que ese sentimiento se iría y te olvidaría, pero aún después de estos años no lo he hecho.

Astrid cerró sus ojos y ocultó su cara en el cuello de él dejando salir más lagrimas.

-Como puedes estar tan seguro?- Su voz amortiguada por su camisa.

-Además del hecho de la manzana que no miente, está mi corazón Astrid; estoy seguro de lo que te digo.

-Pies más te vale que no te arrepientas Haddock porque de ahora en adelante estas estancado conmigo.- levanto su cara para encontrar la de él y le dirigió una fiera mirada.

-Lo que usted diga My Laidy.

Y nuevamente la beso.

Pues ahí termina este capítulo. Dioses me siento tan cursi!

Que opinan ustedes demasiada miel sobre hojuelas? O así está bien?

Lamento haber tardado pero estoy casi segura que tarde menos que antes

En cuanto a la historia de No Más, prometo que actualizare pronto, solo que no me llega la inspiración, Alguna idea?

NOTA: Ok chicos, para los que han estado esperando en Fic de lemmon, les quiero informar que aún estoy trabajando en ello, pero que muy pronto subiré el primer capítulo (pondré más notas sobre este tema en los capítulos siguientes así que atentos todos)

Gracias a todos los que dejan reviews espero no volverlos a decepcionar

Porfavor! Les ruego que dejen SUGERENCIAS E IDEAS que es lo que mas necesito de todos ustedes

Que creen que ocurrirá?

Nos leemos en el próximo capítulo

Nia Haddok fuera...