Notas Iniciales: ¡Hola gentes! Vengo con una nueva actualización de esta historia y ya espero terminarla lo más pronto posible xD espero que les haya gustado hasta ahora. Agradezco todas las lecturas, reviews y kudos. Me hacen muy feliz.
Sin nada más que decir, los dejo con la lectura.
LITTLE SUNSHINE — CAPÍTULO 6
Caminando por la acera entre los edificios y tomada de una de sus manos por parte de Eren, Ymir sigue el paso que los dos adultos llevan. Los observa conversando entre ellos sin poder escuchar muy bien lo que dicen y mira con recelo cada vez que ese señor le sonríe mucho a Eren, y que éste le hace lo mismo. Le molesta, aún no entiende el porqué.
Llegan al parque y al ver que no hay mucha gente, Ymir sale corriendo hacia los columpios gritándole a Eren para que empiece a empujarla. Eren camina hasta llegar donde ella, no sin antes mirar a Levi y éste se retirara. Ymir se alegra, quizá no va a estar con ellos todo el rato, pero se desilusiona al ver que al cabo de un rato llega con varias paletas heladas de sabores. Levi se acerca a ellos y le ofrece una a Eren y la otra, la de fresa, a Ymir.
Al principio no la acepta y se le queda mirando fijamente a Levi. La paleta se ve deliciosa y, a pesar de no hacer mucho calor, sabe que esas cosas siempre caen bien en cualquier hora del día.
—Ymir, tómalo. —le dice Eren con suavidad pero muy serio, y ella termina tomándolo lentamente. —¿Cómo se dice? —presiona y ella responde con un suave "gracias" y sale corriendo a sentarse en una banca un tanto alejada de ellos.
Sin embargo, logra escuchar un "Lo siento, ella es muy desconfiada" por parte de Eren seguido de un "No te preocupes" por parte de ese doctor.
Cuando termina su paleta, llega a donde Eren y le toma de la mano para seguir con el juego, no importándole que ellos dos siguieran hablando. Pero en cuanto llegan a los columpios nuevamente, se molesta al ver que ese hombre los siguió y retomar nuevamente su charla con Eren.
¿Por qué Eren tuvo que invitar a ese doctor a pasar el rato con ellos? Si lo único que hace es estorbar, así de simple. Ella le quiere contar muchas cosas pero no puede por culpa de ese hombre porque ESTÁ ACAPARANDO TODA LA ATENCIÓN DE EREN.
Ymir intenta llamar la atención de Eren varias veces, a veces consiguiéndola pero perdiéndola a los pocos segundos ya que ese hombre se la arrebata. Pareciera como si de forma indirecta le estuviera haciendo competencia. Rindiéndose mejor ya no hace nada y espera a que ambos vuelvan a casa. Tal ves así podrá tener la atención de Eren.
Una vez que regresan, Ymir va corriendo al baño y cuando sale, presencia algo que la deja helada: ese hombre se acerca hacia Eren, le toma el rostro con una de sus manos y le da un beso en la mejilla. Sin hacer mayor ruido se desliza hacia su habitación con esa imagen golpeándole en su mente.
Dos horas pasan y en todo ese rato, ella ha estado sentada recordando una y otra vez eso que vio en la entrada de su casa. En eso escucha que Eren se mueve por la cocina, seguramente preparando la cena. Al cabo de un rato escucha que Eren le llama:
—Ymir, la cena está lista.
Ella sale de su cuarto caminando lentamente hasta llegar a la cocina bajo la atenta mirada de Eren. Mentiría si dijera que no notó que ella venía un poco cabizbaja de la salida del parque pero no quiso insistir. Seguramente no le gustó el hecho que llevara a una persona desconocida sin haberle preguntado. Pero el psicólogo le dijo una vez que ya podía presentarle a otras personas ajenas para que ella empezara socializar con toda clase de gente. Pero quizá fue muy pronto para ella.
Ymir se sienta en la mesa y Eren le sirve su plato para luego continuar con el suyo. Cenan en silencio. Sólo escuchando el sonido de los cubiertos chocar suavemente con el plato. Eren siente que en efecto, la salida le afectó y prefiere indagar:
—Ymir, ¿te divertiste ahora en el parque?
—Sí… estuvo divertido. —responde la niña vagamente.
—¿Te agradó Levi?
—…no lo sé… —es todo lo que ella responde confirmando la sospecha de Eren.
—Si no te agrada, dímelo.
—No lo sé… —responde la niña mirando fijamente su plato. Sin esperar respuesta de Eren, se levanta de la mesa y se va directamente hacia su habitación a encerrarse. Mientras tanto, Eren mira fijamente hacia la habitación soltando un suspiro arrepintiéndose por llevar a Levi con ellos al parque.
Quería presentárselo, pensó que al ser el médico que la atendió cuando se lastimó el brazo, sería más fácil para ella al ser un rostro conocido. Llevaban hablando y saliendo por un mes, y creyó conveniente presentárselo a Ymir como un amigo para que se fuera acostumbrando a su presencia y junto con el consejo de su psicólogo (a quien ya le había comentado del tema), le dijo que fuera un proceso lento para que ella lo asimilara.
"Será mejor darle tiempo", piensa. "Quizá será más lento de lo pensé".
Levanta todo y limpia la cocina para luego cerrar todo e irse a dormir.
La alarma suena insistentemente haciendo que con mucha pereza abra los ojos y levante la mano para apagarla con la esperanza de volver a dormir. Cosa que no sucede. Ymir se sienta en la cama y se queda mirando a la nada durante cinco minutos en lo que termina de despertar. Finalmente se levanta y toma un baño para después alistarse y prepararse para ir a la escuela.
Mientras se ponía su ropa, recuerda los sucesos del día anterior. Espera que Eren lo haya olvidado y no le vuelva a preguntar. No tiene que descubrir que no le gustó ese gesto que ese hombre le hizo a Eren ni mucho menos que no quiere volver a verlo.
Sale de su habitación ya lista y lo primero que encuentra es a Eren preparándole el desayuno. Eren, en cuanto la ve, se voltea y sonríe.
—¡Buenos días, Ymir! ¿Dormiste bien? —ella sólo asiente con la cabeza. Luego se sienta a comer en silencio bajo la atenta mirada de Eren.
"Está como en los primeros días", piensa. "Será mejor que no le hable de Levi por el día".
Terminan de desayunar en silencio y luego parten hacia la escuela. Cuando llegan a la entrada, Eren abraza a Ymir para despedirse pero el abrazo de la pequeña lo siente un poco flojo, muy distinto a los que le daba días anteriores.
Eren siente que no debió de presentarle a Levi, sino que darle un poco más de tiempo al asunto.
Las primeras horas transcurren con normalidad. Ymir trata de concentrarse en la clase con tal de no pensar lo que sucedió el día de ayer. No es que esa persona fuera mala, al menos no lo fue cuando le ayudó a curar el brazo, pero lo que no le gusta es que le robe toda la atención de Eren. ¡Todo estaba bien hasta que ese hombre llegó!
La campana que anuncia el descanso suena y los niños salen corriendo con sus loncheras hacia la puerta para empezar a jugar. El grupito de amigas que logró hacer Ymir, la espera en la puerta y le llaman para que se apresure. Ymir sale con su loncherita y acompaña a las otras niñas hacia su lugar favorito en todo el patio.
Mientras están comiendo, una de las niñas empieza a llorar de repente. Las demás niñas a su alrededor le preguntan qué pasa y ella dice entre sus llantos:
—¡Es que no quiero! ¡No quiero que mi mamá tenga novio!
—¿Por qué lo dices? —pregunta una niña
—¡Porque mi mamá ya no me presta atención! ¡Le pido que pase la tarde conmigo y siempre dice que no tiene tiempo para mi, pero toda la tarde se la pasa hablando con su novio! —responde entre hipidos.
Ymir al ver a la niña tan triste por el novio de su madre se puso a analizar su situación: supone que Levi vendría siendo el "novio" de Eren, aunque a pesar de todo Eren pasa con ella toda la tarde. Pero cuando recuerda aún más se da cuenta que aunque Eren le daba toda su atención, siempre estaba pegado al celular texteando. Al principio no le prestó importancia, pero ahora es imposible de dejar de pensar en ello.
—Perdón… ¿Son tan malos los novios? —pregunta Ymir con algo de temor.
—¡Sí! ¡Son malos! —dice la niña que empezó a llorar —¡Te roban a tu mamá y te tratan mal!
—¿Te ha tratado mal alguna vez? —pregunta preocupada
—No, pero de seguro lo hará. Los primeros días me compró dulces y luego me ignora y me quita a mi madre. ¡No quiero ese hombre en casa!
—¿Irá a vivir en tu casa? —Pregunta otra niña
—¡Sí! ¡Ahora llegará! ¡Y no quiero!
La niña sigue llorando y las demás no saben qué hacer hasta que finalmente se calma y la campana de regreso a clases suena haciendo que las niñas se levanten y se dirijan al salón. Ymir se queda pensando y analizando la situación con Eren.
La jornada finaliza y la madre de Sasha se ofrece a llevarla hasta el complejo de apartamentos. Cuando llega es recibida por Eren dejando sus pensamientos a un lado y sintiéndose feliz al saber que Eren no va a abandonarlo pero su felicidad se esfuma al darse cuenta que detrás de él está ese hombre causando que su disgusto aumente.
—Ymir, Levi vino con nosotros, se quedará a almorzar. —fue la rápida respuesta que Eren le dio al darse cuenta de los gestos de la niña. Si bien no quería tocar el asunto y dejar a Levi al margen de la pequeña al no sentirla lista para que un desconocido entre a sus vidas, no pudo rechazar la visita que Levi le hizo y que se ofreciera a prepararles el almuerzo.
De la mochila que Levi traía, saca un pequeño paquete envuelto en un moño y se lo entrega a Ymir con una leve sonrisa en el rostro, pero Ymir mira el paquete con mucha desconfianza y no lo acepta.
—Ymir, Levi te está dando un regalo. —le reprende suavemente Eren. —Acéptalos y da las gracias.
Pero Ymir no lo hacer mientras mira con mucha desconfianza el paquete. Y en ese mismo instante recuerda las palabras de la niña que lloró en la mañana y no pudo evitar pensar que la misma situación está pasando con ella.
—Ymir… —dice Eren llamándola de nuevo. Pero ella se echa para atrás y niega con la cabeza. —¡Ymir! ¡No seas descortés! ¡Acéptalos! —le reprende molesto
—¡No! ¡No quiero!
—¡YMIR! —y la niña se sobresalta al escuchar que Eren le llama de esa forma y con mucho temor, y a regañadientes, toma el regalo sin decir ninguna palabra. Nuevamente Eren le reprende por no dar las gracias. —No te he educado para que seas así de malcriada.
—Está bien, Eren. —dice Levi finalmente. —No te preocupes por ello. Mejor vamos a la mesa a almorzar. —propone con tal de aligerar el ambiente. De todos modos ya estaba preparado para ello.
Mientras tanto, la mente de Ymir es un caos: siente unas increíbles ganas de llorar y gritar por esta situación. En el tiempo que lleva viviendo con Eren, jamás le había gritado de esa forma. No es que ella diera motivos pero creía que al igual que las veces anteriores con desconocidos, tenía derecho de rechazar cualquier regalo y aún mas al saber que vienen de ese hombre que le quiere quitar a Eren. Y una vez más recuerda las palabras de la niña que dijo que su mamá empezó a regañarla cada vez que ignoraba al novio de esta por lo que nuevamente no puede dejar de pensar que pasará lo mismo con Eren.
Ya en la mesa, le sirven un plato que tiene una pasta con una salsa blanca. Eren dice que Levi se ofreció en cocinarles y que se veía deliciosa, pero para Ymir no se veía muy bien. No tocó el plato unos minutos hasta que Eren nuevamente le regañó por ello haciendo que lentamente tome el tenedor y empiece con un pequeño bocado y así como se lo había imaginado, no tiene un buen sabor para ella.
—¿Qué te parece, Ymir? —pregunta Levi al notar el gesto de desagrado que hizo.
—Sabe horrible… —dice en baja voz pero ambos le escuchan perfectamente.
—¡Ymir! —por tercera vez, Eren le regaña. —¡Qué es lo que sucede contigo!
—Está bien, Eren. No te preocupes. —Le interrumpe Levi mientras le toma de la mano. —No le gustó, no la presiones.
Ymir nota el gesto y la forma en la que toma la mano de Eren y se enfurece aún más. Sin decir nada, se levanta de la mesa y se dirige hacia su habitación bajo la mirada de los dos adultos.
Eren, por su parte, está preocupado. Si bien pensaba que no sería fácil el introducir a Levi en la vida de la pequeña, no esperaba tener una respuesta demasiado negativa. Será algo que tendrá que hablar seriamente con ella.
Luego de almorzar en silencio, sin ganas de hablar por parte de ambos, se sientan a ver una película, sin embargo, Eren no le presta mucha atención debido a su preocupación por el comportamiento de Ymir y Levi nota eso apretándole su mano en señal de apoyo.
Al cabo de un rato, Levi se retira no sin antes darle palabras de aliento y recomendarle no ser muy duro con la niña. Luego de dar un suspiro profundo, Eren llama a Ymir y en cuanto ésta sale, le indica sentarse en el sillón mientras él se sienta en el suelo enfrente de ella.
—Ymir, quiero hablar seriamente contigo sobre tu comportamiento de hoy. —empieza Eren. —No es la forma de recibir a una persona, ni mucho menos cuando te regalan algo. —le regaña de forma suave mientras que Ymir mira fijamente el suelo. —Levi solamente quiso ser amable contigo. No tenías por qué tratarlo de esa forma. Si no querías el obsequio que te trajo simplemente hubieras aceptado y después tirarlo si no te gusta.
Una vez más, Ymir relaciona su situación con la de la niña. No hay duda. Ese hombre le está robando a su Eren.
—Sé que es difícil para ti el conocer a gente nueva. —prosigue Eren. —Y sé perfectamente que te costará acostumbrarte a él. Pero por lo menos has el intento de hacerlo, de tratar de llevarte bien con él o por lo menos ser amable. Lo vamos a seguir viendo más seguido así que por favor te pido que seas educada con él y no le hagas malas caras. No te pido que seas su amiga, solamente te pido que no seas maleducada con él. Te conozco y sé que no eres así.
Ymir, ante sus palabras, no lo resiste más. La opresión en el pecho le duele tanto que simplemente explota. Silenciosas lágrimas salen de sus ojos y suaves hipidos suenan que hacen que Eren se sorprenda al verla llorar. Luego su llanto se hace cada vez más grande y ya no lo contiene más.
—¡No quiero! —logra decir.
—¿Qué? ¿Qué es lo que te pasa, Ymir? ¿Por qué lloras? —pregunta Eren confundido mientras intenta abrazarla, pero ella aleja los brazos de sí misma con un manotazo.
—¡No quiero! ¡No quiero! ¡NO QUIERO!
—Hija por favor, ¿qué sucede?
—¡No quiero que te alejes de mi! ¡No quiero que me dejes! ¡No quiero que me abandones!
—Pero… ¿qué? —se extraña Eren por lo que escucha.
—¡Ese hombre te alejará de mi! ¡Ese hombre hará que ya no me hables! ¡Hará que ya no me quieras! ¡No quiero! ¡NO LO QUIERO! —Y sale corriendo hacia su habitación dejando a un Eren muy triste por todo lo que acaba de escuchar.
CONTINUARÁ…
Notas Finales: Ok gentes eso ha sido todo, mil disculpas por el largo retraso, pero ya está terminada, sólo falta agregar detalles y finalizo con esta. Espero que les haya gustado y cualquier cosa me la pueden decir en los comentarios. Muchas Gracias por todo.
Respuestas a los reviews:
Charly Land: Holis, Muchas gracias. Sí, no quería ponerle ese estrés de que en el colegio la iban a tratar mal, no. Para estos niños es muy difícil y ya con los otros niños molestándola lo es aún mas. Ymir ha sufrido mucho así que el que los niños la traten es un alivio para ella. Y sí, a Levi le costará. Ya lo pudiste ver jajajaja tendrá que hacer milagros para ganarsela, porque está bien difícil. Los celos la dominan. Ya está terminada así que verás pronto el final. Espero no arruinarlo.
A Ghost02: Le atinaste jajajaja sí, Ymir siente celos porque como no ha tenido mucha atención de pequeña y ahora que la tiene, siente miedo de que le arrebaten el amor de Eren. Levi la tiene bien difícil. Por otra parte, amé escribir ese momento emotivo con su madre. Si bien lo único que tiene es ese collar, lo guardará muy bien, además sabe que Eren está para ella, bueno, tenía certeza de ello, ahora con lo de Levi, no lo sabe jajajaja. Muchas gracias por tu review.
