... Hola a todos! Antes que nada les pido una enorme disculpa por haber dejado tan abandonada esta historia y la de NO MÁS. Se que los decepcioné... Gracias por los Reviews preguntando si me encontraba bien, no lo estuve por un tiempo, pero ahora estoy mejor... por lo que he de decir: HE VUELTO! Ha decir verdad, hubo un tiempo en el cual dude de si esta historia era buena o no, pero el hecho de recibir los inbox alentándome a continuar, me desmintieron completamente; gracias a todos lo que me seguían apoyando en mi ausencia
Ahora quisiera empezar con esta pregunta... Quién ya vio la tercer película!? por los dioses, yo ya la vi dos veces y he de decir que lloré por que todo terminó! La amé completamente. Por favor, hay alguien por ahí que comparta conmigo sus pensamientos y sentimientos con respecto a este tema? Realmente quisiera saber y será un placer si me lo contaran, sea en Review o en inbox, como sea su preferencia.
Ahora sin más que agregar ni decir, me complace anunciar el...
Capítulo 15
Hipo se separó lentamente de los labios de Astrid y sonrió.
-He de decir que he esperado mucho tiempo para hacer esto.- susurró Hipo con sus ojos cerrados.
Astrid, quien también tenía sus ojos cerrados, suspiró y soltó una pequeña risa.
-Wow, Astrid Hofferson ríe, quien lo diría?- se burló Hipo abriendo lentamente sus ojos.
-Si no estuvieras herido, te juro que te golpearía.- replicó Astrid, recargando su cabeza ligeramente sobre el hombre del ojiverde.- No puedo creer que esté aquí, de esta manera, contigo.
Hipo se movió ligeramente en la cama para acomodarse un poco y, con la cabeza de Astrid aún recargada sobre él, pasó un brazo sobre los hombros de la chica, jalándola para que esta estuviera recostada a su lado.
-Y eso es bueno o malo?.- preguntó éste sobre su rubia cabellera.
-Bueno, definitivamente.
-Me alegro.
Se quedaron en silencio. Un silencio en el cual la calidez y comodidad podían palaparse; Astrid aun pensaba en las palabras que Hipo le compartió anteriormente y se prometió que jamás lo decepcionaría de tal manera de nuevo. No si podía evitarlo.
-Hipo?
-Dime.
-Eras feliz en Eyvind?
Él no contestó de inmediato, pensando muy detenidamente en su respuesta.
-Si, si lo era... lo soy.- dijo con cautela.- Es un lugar hermoso a pesar de sufrir tantos ataques, es tan diferente a Berk en muchos aspectos pero...- calló por unos segundos.- nunca lo compararía con la belleza de aquí.
Astrid lo escuchaba con mucha atención, no queriendo perderse ni un solo detalle.
-Astrid... el hecho de que yo me sintiera traicionado y frustrado con todos ustedes, no cambiaba el hecho de que este fuera el lugar donde crecí, donde conocí al mejor amigo que hubiera podido tener... donde me enamoré de ti.- esto último lo murmuró.
Ella sintió una picazón detrás de sus párpados, y una opresión en el pecho. Quería llorar y quería reír por ninguna razón en particular; movió sus brazos para rodear su cintura, teniendo sumo cuidado en no lastimarlo más y se acurrucó más cerca de él.
-No puedo expresar cuanto lo siento Hipo.- habló con una voz tan baja que Hipo tuvo problemas para escucharla.- Fui tan estúpida que nunca me puse a pensar en lo difícil que todo fue para ti... soy tan tonta... tonta... tonta... tonta...
Ella continuó murmurando una y otra vez, olvidando por completo que se encontraba en los brazos de Hipo. Él no soportaba que ella estuviera tan consumida por la culpa, su delicado cuerpo comenzó a temblar y un sudor frío comenzaba a brillar sobre su frente; él se preocupó.
-Astrid... Astrid!- él sacudió, primero con delicadeza, pero al no recibir respuesta se incorporó ligeramente, ignorando el dolor en sus heridas.- Astrid, mírame... por favor, mírame.
Ella sacudía la cabeza y sus brazos iban perdiendo fuerza. Todo el estrés de los últimos días estaban cobrando factura en su cuerpo y mente, y sin duda, el pequeño quiebre emocional por el que estaba pasando empeoraba la situación, su respiración se volvió entrecortada y sus temblores empeoraban.
-Shhh, tranquila mi lady, estoy aquí, estas conmigo.- susurró; comenzó a mecerla lentamente y la cubrió con la cobija de su cama hasta los hombros, frotando sus brazos para hacerla entrar en calor.- No eres una tonta, no debes culparte por todo, en gran parte también es mi culpa, debí haber dicho algo y no haber actuado como si no importara; pero Astrid, nada de eso importa, ya no más, me equivoqué al pensar que sí, que aún era importante, pero ahora me doy cuenta, teniéndote aquí mismo, que todo lo que pasó en ese entonces está en el pasado. Cambiamos, tu, yo y todos los demás; no somos los mismos que hace tres años, somos más fuertes y sabios de alguna forma y ahora estamos juntos... y no pienso cambiar eso.
Poco a poco las palabras de Hipo llegaron hasta el oscuro lugar donde Astrid se hallaba atrapada, sin embargo, los temblores no paraban ni tampoco su respiración entrecortada.
-Ey, mírame.- Hipo tomó su barbilla con sus dedos y levantó ligeramente su cabeza con la intención de ayudar con su respiración.- mírame, cariño.
Tentativamente, los orbes azul cielo de Astrid se abrieron, ligeramente desenfocados y empañados por las lágrimas; cada molécula de su cuerpo reaccionó a las palabras de Hipo y el frío que le calaba las extremidades menguó un poco.
-Hipo...- susurró débilmente.
-Gracias a Thor.- exhaló el castaño abrazándola con fuerza.- Dioses Astrid, no vuelvas a hacer eso.
-Lo siento.
-No, no, basta de disculpas.- acarició su cabello.
Astrid iba a decir algo más cuando se escuchó que la puerta principal se abría de golpe, seguido de pasos apresurados subiendo las escaleras; ella intentó separase de Hipo, pero éste no se lo permitió, sintiéndola aún débil por su breve colapso de hace unos minutos.
-No te preocupes, quédate justo donde estás.- le aseguró, reacomodándola en su costado.
La puerta de la habitación se abrió de golpe, revelando a una mujer sosteniendo a una pequeña bebé en los brazos.
-Mi niño!- exclamó ésta al verlo y corrió a su lado.- Oh, mi niño! Me tenias tan angustiada... NUNCA VUEVAS A HACERME ESTO! ME ESCUCHASTE JOVENCITO? DE LO CONTRARIO ESTARÁS CASTIGADO POR EL RESTO DE TU VIDA Y NO VOLVERÁS A SALIR DE CASA PARA VOLAR!
Hipo observaba a su madre con una expresión entre asustada y alegre.
-También me da gusto verte mamá.- comentó él, un tanto inseguro.
-No me vengas con eso, hablo en serio Hipo, tiene la más mínima idea de lo aterrada que estaba? Habías muerto hijo, MUERTO! Sabes lo que es para una madre el ver morir a uno de sus pequeños? Creo que envejecí 20 años en este tiempo!- Elwin continuó.
-Para mí te sigues viendo igual de hermosa.- irrumpió Hipo.
Elwin lo observó por unos segundos antes de abrazarlo, con todo y bebe en brazos y llenarlo de besos, sin percatarse que Astrid se encontraba entre los dos.
-Mamá, nos aplastas.- comentó el joven.
-Aplas...- en ese momento vio a Astrid.- Oh dioses, lo siento tanto Astrid.- comentó avergonzada.
-No se disculpe, entiendo perfectamente.- dijo la rubia, dándole una débil sonrisa.
-Te encuentras bien?- preguntó Elwin, observándola preocupada.- Estás pálida y temblorosa.
-Lo estaré, gracias.- dijo, conmovida por la maternidad de la mujer.
Hipo la acurrucó más cerca de él y le dio un ligero beso en la coronilla, haciéndola sonrojar pero sonreír. La mujer también sonrió con gran cariño y emoción.
-Y como está la pequeña pilla?- preguntó Hipo con gran ternura en sus ojos.
-Seren? Emocionada por ver a su hermano mayor.- contesto Elwin, acercándole a la bebé.
-Hola estrella*.- saludó el joven, acariciando la mejilla de la pequeña, la cual rió y balbuceó, moviendo sus manitas hacia Hipo.
-No mi pequeña, tu hermano aún esta herido, no puede sostenerte.- reprime delicadamente, acercándola a su pecho. Los ojos de la pequeña se empañaron en lágrimas y un ligero puchero apareció en sus labios.
-Mamá, está bien, dásela a Astrid para que esté cerca de mí.- indicó Hipo, sosteniendo a Astrid con un brazo.
-Pero Hipo...- comenzó Astrid.- Aún estoy temblorosa, no quisiera lastimarla o...
-No lo harás.- le aseguró éste.- Esa pequeña es mágica, te relajara, confía en mi.
Astrid, a pesar de sus dudas, asintió. Elwin se acercó nuevamente a ellos y depositó a la bebé en los temblorosos brazos de la joven vikinga. La extraña sensación de tener a un bebé en brazos invadió a Astrid, aunque no de una mala manera, todo lo contrario; sintió como una intensa calidez se extendía por su cuerpo y después algo muy curioso pasó: los ojos de la pequeña criatura quedaron fijos en los de la joven y en ese instante, la ojiazul sintió que todos sus miedos y preocupaciones menguaban, dando paso a una calma y dicha tan desconocidos para ella que creyó estar soñando. La pequeña Seren sonrió y tomó con sus manitas un mechón de cabello de la tranza de Astrid y comenzó a jugar con él.
-Te lo dije.- escuchó el susurro de Hipo en su oído; ella voleó en su dirección y fue en ese momento que se percató que tenía un sonrisa en el rostro.
-Serás una gran mamá algún día.- escuchó decir a Elwin y Astrid se sonrojó, sin decir nada.
Hipo carraspeó.
-Mamá? Dónde está mi padre?
-Te refieres a...
-A ambos... supongo.- vaciló.
-Están en el Gran Recinto, discutiendo cómo van a proseguir con respecto a los ataques. Les dije que no te involucraran hasta que estés recuperado y fuerte.
Hipo asintió y se quedó pensando.
-Las amenazas aumentan.
-Lo sé hijo, pero por ahora tú preocúpate en mejorar y deja que cierta bella jovencita cuide de ti.- dijo, guiñándole un ojo a Astrid.
-No se preocupe, no permitiré que salga de la cama hasta que esté completamente bien.- respondió la vikinga, con una sonrisa pícara.
Hipo gruñó, sabiendo que esa discusión sería caso perdido.
Y fin!
Qué les pareció? Quise que este capítulo fuera tranquilo, con un poco de cariño por parte de las mujeres en la vida de Hipo; ya saben, la calma antes de la tormenta.
Se que probablemente Hipo perdonó muy pronto a Astrid, pero saben? Se necesitan mutuamente, recuerden "No hay Hipo sin Astrid"
Ya conocimos a la pequeña hermana de Hipo! Qué opinan de la dulce bebé? Quieren leer más sobre ella?
En los próximos capítulos regresaran los dragones, guerreros y vikingos... todos listos para formar un plan y detener las amenazas
Y quien sabe, tal vez hablemos mas sobre el tiempo de Hipo lejos de Berk.
Gracias por leer! No olviden dejar Reviews!
Nos leemos pronto.
Atte: Nia Haddok
