ELIZA

CONFESIONES

En una vieja Mansión una mujer moribunda se esforzaba por pronunciar sus últimas palabras, su voz era apenas un susurro, pero ella quería hacer todas sus confesiones antes de dejar este mundo.

Padre quiero confesar todos mis pecados, a lo largo de mi vida tuve muchos y ha llegado la hora de decirlos, no me quiero ir con esta culpa que he cargado toda mi vida.

_ "Hija, estoy aquí para escucharte y para que puedas irte en paz".

Usted cree que tenga perdón ¿padre?

_ Por su puesto hija, el señor perdona si te arrepientes de corazón.

Debo decirle padre que no me arrepiento de todo lo que voy a contarle, pero necesito decirlo, es algo que me quema el alma.

_ Te escucho hija…

Debe prometerme que lo que le diré, no se lo dirá a mis hijos ni a nadie.

_ Sera un secreto de confesión hija, no puedo decirlo.

Bien, padre.

_ Ave María purísima

Sin pecado concebido.

Cuando era una niña, mi madre siempre me he educó para ser una dama, sería la esposa de un heredero de un clan muy importante, al menos eso fue lo que mi madre y mi tía abuela Elroy siempre me decían desde que tuve uso de razón. Idealice a mi futuro esposo "Anthony Brower" como el hombre perfecto, con el que algún día llegaría al altar y formaría una familia, "la esposa de un respetable sobrino del que era la cabeza principal del clan".

"Eliza, debes aprender a bordar para el día que te cases con Anthony, Eliza debes aprender a moverte con elegancia "para cuando vayas a los grandes eventos con Anthony", Eliza ,una dama debe de ser culta "para ser la esposa de un Ardlay"

Y así mi infancia giraba en torno a Anthony para ser "su esposa" algún día, en pocas palabras estaba siendo educada y formada para ese gran papel que representaría cuando creciera. Anthony siempre me trato con mucha cordialidad, era muy amable, todo un caballero, a pesar de su corta edad, el jamás me hizo un desaire, eso antes de que conociera ah… me cuesta pronunciar ese nombre.

Pero debo seguir, ¿en dónde me quede?... Anthony era atento conmigo, yo era la única "damita" con la que convivan, nuestras residencias estaban muy cerca, así que a menudo jugábamos, los hermanos Cornwell no me caían muy bien y sé que yo tampoco a ellos, pero eran cordiales de igual forma.

Como toda niña me gustaba divertirme, mi gran compañero de juegos y travesuras era mi hermano Neil, éramos inseparables, no tenía amistades femeninas, mi entorno era solo con "varones", me divertía haciendo "sufrir" alas institutrices y las niñeras que contrataba mi madre, las cuales no duraban mucho, era un trato entre Neil y yo para ahuyentar cuanto antes a las niñeras.

Pero un día a mi madre se le ocurrió la brillante idea, que debía convivir con una niña sería como una "amiga" y también mi dama de compañía, algo que por supuesto a mí no me gusto para nada, tenía a Neil, para qué necesitaba a una niña tonta, había convivido en algunas fiestas con algunas de las niñas de sociedad y resultaban ser tan aburridas, que siempre terminaba embromándolas con Neil, tal vez nuestras bromas eran un poco pesadas.

"No puedes convivir solo con tu hermano" necesitas una dama de compañía, con la que puedas platicar cosas de "niñas", puedas tomar el té o caminar por el jardín, ella te ayudara a elegir o sugerirte que vestido te sienta mejor, veras que te acostumbras a ella".

El colmo fue cuando la supuesta "dama de compañía" llegó y resulto ser una "huérfana" como pudo pensar mi madre que podía convivir con esa gentuza, si lo que quería era que me mostrara más refinada en mis modales, como pretendía que lo haría con "esa" que nada sabía de buenos modales.

Desde que la vi decidí con Neil que tenía que irse cuanto antes, así que como bienvenida mi hermano le lanzo un baldé de agua fría, ja ja ja fue muy divertido, aún recuerdo su cara, ja ja ja… ¿pero usted no creerá que eso es un pecado?, eso fue solo un inocente juego de niños. Sin embargo, eso no hizo que la huérfana se fuera de inmediato, no, ella seguía en su postura de "seremos buenas amigas", al paso de los días todos nuestros intentos eran fallidos, ya hasta habíamos hecho que la mandaran a dormir a los establos con los caballos, mi "rencor" nació cuando, no sé dónde conoció a los Ardlay y se hizo amiga de ellos, los cuales le mostraban gran simpatía, todos incluido mi "Anthony", la odie desde entonces.

Anthony dejo de prestarme atención, para dársela a ella, a una simple huérfana, "dama sí, pero una dama de establo".

En una de las fiestas fue el centro de atención de los tres primos "Ardlay" y yo… fui cruelmente ignorada… con engaños la dejamos encerrada en una de las habitaciones de la mansión, pero eso solo aumento la compasión hacia ella. En otra ocasión, mi madre organizo un convivio con varios jóvenes de diferentes familias de la alta sociedad, había una niña "Annie Britton", algo me decía que ella evadía deliberadamente a Candy, aunque claro el lugar de la huérfana era el establo, pero ella la evitaba con la mirada.

A mi sinceramente me aburría esa niña llorona de Annie, así que decidimos hacerle una broma, con la cual culparíamos ala huérfana claro, y las cosas no pudieron salir mejor, ja ja ja.

Ella actuó como la gentuza que era, sin civilización y se le echó encima a Neil, lo golpeo como si ella fuera un hombre. Ante los ojos de Anthony había decepción y eso me alegro mucho.

Pensé que por fin se alejaría de ella, pero no sé qué hizo ella para convencerlo y de nueva cuenta recupero su confianza, tome medidas drásticas y tomamos algunas joyas de mamá e incluso de la tía abuela y la dejamos entre sus cosas, en el establo, la acusamos sin remordimiento alguno con mi madre, y fue castigada severamente, decidieron enviarla a trabajar a México y yo me sentí feliz, pero cuál fue mi sorpresa, que ella regreso como la hija adoptiva del tío abuelo Wiliam Ardlay, ahora ella tenía un estatus social más alto que el mío, pero de ninguna manera era mejor que yo.

Lo vulgar la seguiría por el resto de su vida, el día de su presentación en sociedad, hicieron una cacería de zorros, en honor a ella, el premio sería una joya, Anthony y ella se alejaron del grupo, seguramente ella quería alejarlo para tenerlo solo para ella, al poco tiempo escuchamos gritos y fue cuando mi mundo se derrumbó, Anthony, mi Anthony, había muerto, por culpa de ella, aunque ese caballo lo tiró , para mí la única culpable de su muerte fue esa "maldita huérfana".

Mi odio hacia ella se incrementó y jure que me vengaría de ella, de entre todos mis caprichos, Anthony no era uno, a él lo amaba, yo lo amaba de verdad, fui educada para ser su esposa y ahora ya no estaba, ahora él se había ido, y mi corazón se fue con él, jamás pude volver amar como lo hice con él, le entregue mi corazón sin que él lo supiera, estoy segura que si esa huérfana no hubiera aparecido, él no hubiera muerto y nos hubiéramos casados y hubiéramos sido muy felices.

"Ella me lo quito", esa maldita huérfana mato mi felicidad…

Por eso cuando ingreso al colegio San Pablo, la odié más que nunca, no quería verla jamás, y ahí estaba ella de nuevo pavoneándose en el colegio, el tío abuelo la había buscado para que retomara su papel como "hija" de la cabeza de los Ardlay, en el San Pablo conocí a Terrence Grandchester, sabía que era el hijo de un duque, todos los sabían, pero parecía más un delincuente.

Me di cuenta que ella tenía algo más que una amistad con él, y eso me hizo desear quitarle su atención así como ella lo hizo con Anthony, era mi oportunidad de vengarme, y de paso obtener una beneficiosa posición social, pero de nuevo ella se imponía e hizo que ese imbécil se enamorara de ella, así que planeé una trampa para separarlos, quería destruirla, no solo arruinar su reputación en el colegio si no en la familia Ardlay, ella seria expulsada como la basura que era, y yo tendría el camino libre para conquistar a Terrence, a él por ser el hijo del duque no lo expulsarían.

El plan salió a la perfección, fueron descubiertos en la noche en el establo, solo ellos dos, fue algo magistral ver sus caras horrorizadas, lo disfrute mucho, la expulsaron y la recluyeron en la torre de meditación que era un lugar por demás horrible; pero maldita fuera mi suerte, Terry tomó su lugar y se fue del colegio.

Ella también decidió irse, todos decían que fue tras él y los rumores de actos indecorosos corrían como pólvora, eso para mí fue muy música para mis oídos, la tía abuela la desprecio aún más, por la reputación que Candice se ganó y mancho el apellido.

¿Se preguntará si funciono mi plan, cree acaso que fracaso por el hecho de que Terrence se fue?

No lo sé hija, ¿lograste algo con eso?

La respuesta es , sí ,padre, a raíz de ese suceso, se desencadeno la penitencia de Candice, sufrió mucho por muchos años, después de salir del colegio ellos se reencontraron y continuaron con su cursi relación, pero al parecer la suerte me acompañaba porque, aunque Terry no podía verme ni en pintura una de sus compañeras se obsesiono con él y en un acto de heroísmo sufrió un accidente que la dejo discapacitada de por vida.

Fue glorioso ja ja ja. La maldita huérfana sufrió horrores, y yo disfrute de ese sufrimiento, la vi caer en ese abismo en donde yo había caído con la muerte de Anthony.

Su sufrimiento fue a un peor, porque por lo menos Anthony estaba muerto y sabía que no estaba con alguien más, pero ella tuvo que soportar por años estar separada de él "amándolo", mientras él estaba esclavizado a una mujer que no amaba, eso lo sabía el mundo entero.

Candice White Ardlay sufrió en carne propia lo que yo sufrí cuando ella apareció en mi vida y se interpuso en mi relación con Anthony.

Pero para mí mala suerte, Susana Marlow murió tiempo después ¿y qué cree que paso?

¿Qué paso con esos dos jóvenes?

Padre tiene cara de compasión por la huérfana y eso que no la conoce, ¿no es así?

Esa pobre inocente sufrió mucho, por lo que me estas contando.

Si, y gran parte por mi causa, pero no se angustie padre, él maldito ingles arrogante la busco de nuevo, y al final se casaron.

¡El señor es bueno, y siempre nos da nuestra recompensa al final de tanto sufrimiento!

¿Lo ve padre? Por eso la odio tanto, porque aunque usted no la conozca, solo con mencionarla ella puede hacer que la quieran todos.

Pero ella seguía siendo una Ardlay y yo seguía en esa familia, ¿padre usted cree que mi odio murió con lo que logre en el colegio?

Yo… no lo sé hija… ¿hiciste algo más?

Ja ja ja que pasa padre no me mire así, ¿acaso no me dijo que el señor perdona si uno se arrepiente?, entonces estaré perdonada, vera padre, cuando volví a ver a la huérfana, ya casada con ese arrogante de Grandchester, ella estaba embarazada.

¡Virgen santa! No me digas que tu… hiciste…

¿Hacerle algún daño a esa criatura no nacida? pues sí, Candy estaba en el portal de las rosas, tenía seis meses de embarazo, la vi que salió y yo estaba muy molesta, no soportaba que ella fuera feliz, ella no merecía serlo, ¿por qué ella sí lo era y yo no?

La seguí, quería gritarle tal vez darle una bofetada, pero esta vez, le juro no quería hacer nada en contra de su bebé . No sabía que ella tenía un embarazo de alto riesgo, lo supe después, cuando tenía tres meses tuvo síntomas de aborto, en fin… yo la enfrenté y le pregunté qué hacía ahí, en ese lugar que era sagrado para mí, era el lugar de Anthony ella no tenía derecho de estar siquiera parada ahí.

Ella como siempre con su voz melosa me dijo que me calmará, yo estaba realmente furiosa, le ordené que callara y en una reacción involuntaria le di una bofetada, ella se balanceo y cayó al suelo, se golpeó con una roca de uno de los muros que rodeaban el rosal.

El golpe lo recibió en el vientre, también se golpeó la cabeza, al caer quedó inconsciente, sentí miedo al ver como ella comenzó a sangrar, corrí a la casa pero no dije nada, subí a una de las habitaciones y desde ahí pude ver, cuando Terry la encontró se puso como loco, sus gritos eran desgarradores, Candice no despertaba y su ropa se tiño de sangre, prueba inminente que estaba perdiendo a su hijo o mejor dicho "sus hijos", ese par de bastardos fue mejor que no vieran la luz, le hicieron un favor al mundo sin su presencia.

Afortunadamente nadie me vio con ella, Mandaron a traer al mejor médico de Lakewood, pero esté nada pudo hacer, logro dar el alumbramiento aun estando ella inconsciente, no se mediante que métodos, pero la casa entera se conmociono cuando el doctor salió y dijo que Candice había perdido a dos hijos, eran mellizos. No sentí remordimiento, ella merecía eso y más, solo rogaba porque ella igual muriera, el golpe fue muy fuerte pero ella despertó al día siguiente, escuchar sus escalofriantes gritos, y fuertes sollozos me alivio el alma, ella sufría y mucho; así como yo sufrí cuando murió Anthony.

Como consecuencia, tardo tres años en volver a embarazarse, al final solo pudo tener un hijo, porque su matriz había quedado aún más débil de lo que ya estaba, antes de ese hijo perdió otro, fue un aborto espontáneo, después cuando se embarazo de "Richard" estuvo los nueve meses en cama.

Y eso es todo padre, yo igual me casé , como usted sabe tengo dos hijos a los que amo, ¿se preguntara si amé a mi esposo?, lo quise, él me trató muy bien, aprendí a quererlo con el tiempo pero jamás llegue amarlo, hasta el día de hoy en mi corazón solo está el amor que no pude entregarle a Anthony.

Eso es todo padre…

Hija tus pecados son muchos, pero como te dije al principio si tú te arrepientes, estoy seguro que el señor podrá perdonarte.

¿Te arrepientes de todos tus pecados hija, del daño que causaste a lo largo de tu vida?

Jamás podre arrepentirme del sufrimiento que le causé a esa maldita huérfana.

Pero hija tu dijiste que querías paz.

Y ya la tengo padre, necesitaba que alguien me escuchara.

Pero debes arrepentirte para llegar a la presencia del señor… recapacita, el señor dice en las escrituras que si aún en tu lecho de muerte logras a arrepentirte serás perdonado.

Tal vez estabas confundida y necesitabas un momento para recapacitar, estoy seguro que tu alma no estará perdida si puedes arrepentirte, además por todo lo que me has contado, esa mujer a la que tanto le guardas rencor no fue culpable del accidente del joven al que amabas, no puedes estar segura que de haber vivido se hubiera casado contigo.

Hija te lo preguntaré de nuevo:

¿Te arrepientes de tus pecados, Eliza?

"No padre, no me arrepiento de nada" _ dijo con su último aliento de vida y con una sonrisa en sus labios.

FIN