Disclaimer:
Evangelion, sus personajes y derivados no son de mi propiedad, todos sus derechos y propiedad intelectual pertenecen a Hideaki Anno y khara inc.
-Diálogos-
-"Pensamientos"
"Algunas cosas que nos regaló el tiempo"
"Querida, cada momento de mi vida
Yo pienso en ti más cada día"
-Juan Gabriel
N/A: Sí, otra historia post-3I, no puedo evitarlo, es mi debilidad. Esta historia comparte universo con "Aprecio y Afecto (Afrodita observa desde lejos)"
Año 2061, Tokyo-3, 7:00 AM
Los rayos de sol entraban por la ventana de la casa del matrimonio Ikari, dos adultos mayores acostados en una gran cama se despertaban por la mañana.
-Buenos días Idiota. –La pelirroja que ya empezaba a adornar su cabellera con canas lo saludaba en la mañana como siempre con una sonrisa, luego un beso y un abrazo, algunas cosas simplemente no cambian con el tiempo.
-Buenos días mi amor. –Mucho más confianzudo gracias a los años el ex castaño le daba un beso en los labios a su amada, con algún agarrón travieso, pero sin intenciones de querer hacer algo más, era muy temprano para la acción.
-Hpfff, pervertido, no te diviertas tanto aún, tienes que tomarte tu medicina primero, recuerda que tienes que tomarte tu pastilla para la presión y luego tus vitaminas.
-hmmm… que aburrido. –A su marido no pareció gustarle mucho el recordatorio.
-¡Mein Gott!, no te conviertas en un viejo gruñón, el doctor dijo que tenías que cuidarte.
Aceptando a regañadientes el hombre se levantó de la cama, se puso sus lentes y fue directo a buscar sus pastillas y un vaso de agua, los años pasan factura y lo sabía, a veces es difícil aceptar que uno se está poniendo viejo, pese a todo para su edad se mantenía bastante bien.
La rutinaria mañana había comenzado, tomar pastillas, preparar desayuno, ya casi cuarenta años haciendo lo mismo, pero él nunca se aburriría, cada vez que veía su sonrisa se enamoraba más de ella, verla devorar su desayuno de la manera menos romántica posible era algo que extrañamente le resultaba lindo, el tiempo no perdona, en el pasado solían ser jóvenes, ahora ambos con sus arrugas y cabelleras grises, pero sin importar el paso del tiempo seguían juntos, sobreviviendo a todo los males del mundo, sus vidas eran mucho más tranquilas ahora, pero que fueran tranquilas no significa que fueran aburridas, aún hacían muchas cosas juntos para pasar el rato, cada cierto tiempo encontraban algo nuevo, ellos al igual que el mundo nunca dejaron de moverse.
-¡Como siempre una buena comida, nada mal viejo lindo!
-¿Viejo lindo?, eso es nuevo.
-Se me ocurrió ahora mientras te veía, no estas nada mal, y no te olvides que en un rato más tenemos que hacer ejercicio, hoy vamos a hacer yoga.
-Tu tampoco estas nada mal, ese tinte te queda muy bien, es muy parecido a tu cabello cuando era rojo.
-¡Idiota! Que descortés de tu parte.
-Siempre tan gruñona, cada día que pasa más me enamoro de ti.
-Y tú siempre tan idiota, me alegro que nunca hayas dejado de serlo.
-Así que yoga, nada mal, me gusta hacer yoga, no es tan agotador como salir a trotar, ¿Te vas a poner esa ropa deportiva?
-Pervertido… por supuesto que me voy a poner ropa deportiva, podre tener sesenta años, pero mi cuerpo sigue siendo hermoso, aunque a esta altura solo me importa que te guste a ti, te has vuelto un viejo verde.
-No digas eso, la única persona que me gusta eres tú, solo tú, no me fijo en el cuerpo de otras personas, solo el tuyo.
-Me alegro de escuchar eso, ¿Qué quieres hacer ahora?, tenemos un poco de tiempo libre.
-¿Quieres bailar?
-¿Algo lento?
-Pensaba en un poco de funk.
-¿Funk?, nunca hemos bailado funk.
-Por eso mismo quería intentarlo.
-No hagas movimientos bruscos, si te llegas a lastimar juro que me voy a enojar contigo.
-Tranquila, tengo que cuidarme, si algo me llegará a pasar no pasaría a mejor vida, sea lo que sea que haya después de la muerte si no estás tú no vale la pena.
-Idiota no hables ese tipo de cosas, recién cumplimos sesenta, no es como si tuvieras ochenta años.
-Lo siento.
-Te perdono, ahora no te disculpes más y pon la música y bailemos.
La pequeña casa del matrimonio se inundó con música de los años setenta, ambos bailaban de forma lenta, casi sin levantar las piernas, moviendo un poco las caderas y los brazos, incluso Shinji hizo un pequeño baile de dedos que desató las risas de la mujer.
-¡Pffff! No lo puedo creer, de verdad pareces un abuelo, esos lentes y esos movimientos, eres todo un señor abuelo.
-Muchas gracias, señora abuela, no te olvides que tu estas igual que yo.
-Cuando joven jamás me imagine como abuela, ahora no me puedo imaginar una vida sin ser madre, abuela y por sobre todo tu esposa, ¿Soy una buena abuela?
-Eres la abuela más genial del mundo, ¿Soy un buen abuelo?
-No necesitas preguntar eso, eres tierno, amoroso, cuidadoso, eres el abuelo perfecto, o mejor dicho el abuelo invencible.
La buena vibra siguió por un rato, sus cuerpos no podían bailar mucho rato un tipo de música tan movido, pero pese a que fue un rato corto la pasaron bien y disfrutaron la actividad, luego de hidratarse decidieron tomar una siesta juntos, necesitaban descansar y recuperar energía para practicar yoga, pero antes tenían que almorzar, como siempre Shinji se encargó de la comida, 45 años preparando la comida, desde que tenían catorce años que él se encargaba del almuerzo, sin duda su actividad favorita del día.
-¿Te ayudo en algo?
-Podrías picar esas verduras, y dejarlas en un tazón mientras me encargo de preparar el horno.
-¿Qué vamos a comer, comida japonesa?
-No, solo comida sana y balanceada.
-Que aburrido.
-Tú eres la que decía que tenía que cuidarme.
-¿Estas ocupando mis palabras en mi contra?
-Sí. –Dijo mientras tomaba su mano y entrelazaba sus dedos con los de ella.
-Te has vuelto muy confianzudo, y me gusta.
El almuerzo transcurrió con tranquilidad y calma, casi no hablaron mientras comían, no necesitaban palabras, era tanta la afinidad que habían adquirido con los años que ya no necesitaban palabras para expresar su satisfacción. Luego del almuerzo tocaba otra siesta, eso de envejecer les había generado una gran necesidad de tomar siestas, cuando eran más jóvenes no solían dormir tanto, en especial porque tenían que estar preocupados de sus hijos, ahora ya con hijos adultos no tenían que estar vigilándolos todo el tiempo. Una vez de nuevo con energía, venía la parte divertida del día para Asuka.
-¿Cómo me veo idiota? –A pesar de los años y lo mucho que habían hecho juntos hacer este tipo de cosas siempre hacía que ambos se sonrojarán.
-Hermosa como siempre.
-No perdamos más tiempo, tenemos que hacer ejercicio, según el doctor el yoga ayuda a mejorar la flexibilidad, además de muchas otras cosas que dijo.
-También dijo que hacer ejercicio podía ayudar a mantener una buena vida sexual a esta edad.
-Eso es solo uno de los múltiples beneficios, ahora saludemos al sol y empecemos con esto.
Música de meditación, posiblemente sacada de internet, eso era lo que sonaba mientras ambos adultos mayores hacían su rutina de yoga, normalmente hacían esta habilidad cada dos días, no era algo muy divertido, pero lo hacían por los beneficios que les brindaba. Ya terminada su rutina de yoga les gustaba hablar un poco, sobre cualquier cosa, lo que les viniera a la cabeza, normalmente hablaban sobre sus hijos o sobre su vida, aunque no les gustaba mucho repetir los temas, para ser viejos eran atípicos, siempre buscaban algo nuevo de lo que hablar en vez de desgastarse en la monotonía, para mantener un matrimonio de forma estable durante tantos años era necesario abrazar el cambio y la edad.
-Oye idiota, ¿Sabías que pocas parejas tienen una vida sexual activa luego de entrar en la vejez?, en ese aspecto creo que somos afortunados.
-Asuka, ¿En serio quieres hablar sobre eso?
-Es un tema tabú, además no puedes ser un mojigato, después de todo lo que hemos hecho.
-Lo siento, solo me sorprendí un poco, que pena escuchar eso, la gente debería hablar con sus parejas sobre estos temas, es divertido mantenerse activo siendo viejo.
-Es divertido hablar contigo, siempre has tenido la mente abierta, idiota te amo. –Un tierno beso le fue robado al ex castaño, la vida es bella para este par, una pareja afortunada, les hacía muy bien tener una buena comunicación, siguieron hablando sobre aquel tema y luego de un rato necesitaban una siesta, si bien hacer yoga no es precisamente agotador, para los adultos mayores si es una actividad que cansa un poco.
-¿Una siesta Asuka?
-Que sea corta, en un par de horas tenemos que ir a cenar a casa de nuestra hija.
Dos fueron las siestas que tomaron en el día, era necesario, pese a tener la energía y la mente para estar activos sus cuerpos hace muchos años que dejaron de ser jóvenes y les pedían más descanso para poder hacer cosas, para ellos esto no era ningún problema, mientras se tuvieran el uno al otro la vida podía ser un paraíso.
Antes de salir a la casa de su hija decidieron arreglarse un poco, Shinji decidió ponerse una camisa blanca y pantalones negros, según él por los viejos tiempos, también se llevó un suéter azul como abrigo en caso de que hiciera frio en la noche, Asuka por su parte decidió vestirse con un suéter rojo, pantalones negros y unos zapatos cómodos, un look que no destacaba mucho, en su juventud le gustaba destacar y ser el centro de atención, pero con los años le empezó a agradar la idea de estar cómoda y pasar desapercibida.
-Idiota, hace un poco de frio, ponte ese suéter ahora mejor, no te resfríes.
El sexagenario sabía con los años que lo mejor siempre era hacerle caso a su esposa, así que decidió ponerse la prenda, si alguien les sacará una foto en este momento recordaría mucho a su época en la que usaban los trajes para pilotar, azul y rojo, algunas cosas realmente no cambian. Luego de un rato partieron en rumbo a la casa de su hija, ya toda una mujer, casada y con hijos, el tiempo volaba, para ellos pareciera que fuera ayer cuando tuvieron a su primera hija. Una vez llegaron a la residencia entraron y saludaron a sus nietos, la mujer ya había tenido dos hijos, un niño y una niña, mellizos, el sueño frustrado de Asuka, ya tenían cinco años los pequeños, eran bastante energéticos y considerando las ojeras de su madre quedaba comprobado que no eran unos niños muy tranquilos.
-Vamos hija, lo peor ya paso, cuando son bebes es más complicado, aprovecha que aún son niños, algún día crecerán y te darás cuenta que estas vieja.
-Gracias mamá, no te preocupes, los disfruto mucho, ellos son mi felicidad.
-Bienvenida al club de las madres.
Mientras tanto Shinji saludó rápidamente a su yerno y se fue a ver a sus nietos, eran el fiel reflejo de su hija, se parecían mucho, era casi como verla a ella cuando tenía a esa edad, no pudo evitar soltar una lagrima al verlos.
-¿Papá por qué lloras?
-¿Abuelo estas bien? –Preguntaron al mismo tiempo los pequeños.
-Idiota…
-Son lágrimas de felicidad, es que soy muy feliz, no es nada malo, muchas gracias hija, me has hecho el abuelo más feliz del mundo.
La escena conmovió un poco a la pelirroja y sin llamar la atención soltó una pequeña lagrima, nadie la vio, su corazón se había ablandado con los años, en parte por convivir mucho tiempo con Shinji, si Misato la viera no la reconocería, Asuka había cambiado con los años.
Pasado un rato los ánimos se calmaron y todos se prepararon para cenar, pese a la insistencia de su hija Shinji decidió que él quería cocinar, a pesar de ver a sus nietos con regularidad le gustaba mimarlos y les cocinaba siempre lo que le pedían, como dice el dicho "Los padres crían y los abuelos malcrían", Shinji quería ser un buen abuelo y no podía quedarse fuera de aquella tradición de la humanidad. Esta noche los pequeños querían comer pizza, para suerte del viejo Ikari había una masa precocinada para hacer preparaciones rápidas, no era lo que él hubiera preferido, pero peor es nada, con una técnica finamente pulida por los años el ex castaño cortó cada ingrediente como si fuera un profesional, cada movimiento que hacía deslumbraba a sus nietos quienes miraban con incredulidad a su abuelo que estaba concentrado al máximo preparando una simple pizza.
Cuando la comida estuvo lista y fue servida en la mesa todos quedaron sorprendidos por la calidad de la preparación, pese a saber que los ingredientes no eran los mejores todos en la mesa sabían que el hombre había hecho magia en la cocina, todos comieron en silencio, incluso los inquietos pequeños, era una comida tan buena que no había nada que hacer más que disfrutar, y esta calma podría haber seguido así, pero Asuka tenía algo que decir.
-Idiota nos salimos de la dieta.
-Asuka solo es un día, no es que hagamos esto siempre.
-Mañana vamos a tener que salir a trotar, ¿Entendido?
-Sí mi amor.
La conversación fue un poco incómoda para los otros dos adultos que estaban en la mesa, está bien que ambos quisieran disfrutar su vida, pero no dejaba de ser un poco extraño ver a dos adultos mayores conversando y hablando como si aún tuvieran treinta años, de todas formas les alegraba en lo más profundo de su corazón que la vieja pareja todavía estuviera tan llena de vida.
Una vez la cena había terminado los adultos se dispusieron a tomar un poco de té verde mientras que los niños se fueron al sofá a ver unas caricaturas en la televisión.
La plática de los adultos fue en resumen relajada y sin mucho que contar, hablaron un poco sobre el trabajo, la crianza de los niños y un par de bromas de Asuka hacía su hija, tal como lo hacía su madre con ella cuando formo una familia con Shinji. La charla podría haber seguido con tranquilidad si no hubiera sido por una voz que llenó toda la habitación.
-¡Mein Gott!, que aburrida esta serie, todos los capítulos lo mismo. –El hijo del joven matrimonio había hablado con molestia en su voz, pero lo sorprendente fue que dijera esa primera palabra en alemán.
-Mamá, por favor, dime que no les enseñaste a insultar en alemán.
-¿Qué tiene de malo?, son niños, a los niños les gusta insultar.
-Mamá eso no está bien.
-¿Por qué no?, así aprenden a ser bilingües desde pequeños.
La joven mujer se llevaba las manos a la cara, sabía que no podría debatirle a su madre, ni tampoco podría convencerle de lo que estaba haciendo no era correcto.
Por otro lado el abuelo decidió ir a ver a sus nietos que al parecer estaban aburriéndose.
-Hola niños, ¿Están aburridos, acaso no ocupan internet para divertirse?
-Abuelo esa cosa es para viejos. –La niña fue la primera en responder, y con un tono de voz que recordaba a Asuka en su juventud, Shinji no puedo evitar reír un poco ante esto, un pequeño regalo que le había dado la vida estaba frente a él.
-¿Abuelo por qué no mejor nos cuentas una historia tú? –Ahora fue el turno del pequeño varón de hablar.
-Creo que tengo una historia, es sobre mi juventud, cuando era piloto.
-¿Piloto? –Preguntaron ambos niños al unísono.
-¿Piloto de avión?
-¿Piloto de carreras?
-No piloto de un robot morado, su abuela también fue piloto, ella piloteaba un robot rojo.
Los niños quedaron hipnotizados ante la premisa, jamás pensaron que su abuelo pudiera tener una historia tan interesante, Shinji decidió sentarse en un pequeño sofá y sus nietos se sentaron en otro sofá más grande frente a él, listos para escuchar la historia, y justo cuando el adulto estaba a punto de comenzar a contar su historia apareció su esposa en la habitación.
-Vengo a vigilarte, espero cuentes bien esa historia, yo también estuve allí, así que cualquier detalle que te olvides yo lo mencionaré.
-Entendido, bueno, por donde comenzar, llegué a esta ciudad por una carta de mi padre, él quería que piloteara un robot gigante para salvar la ciudad, así que lo hice, al principio tuve miedo, pero luego de un rato tuve que subirme y pelear contra un monstruo gigante…
Shinji empezó a contar la historia, obviamente evitó entrar en muchos detalles y maquilló un poco la historia para poder hacerla apta para todo público, sin embargo debido a la poca habilidad del abuelo para poder contar historias, Asuka decidió tomar el mando y empezar a contar la historia desde el momento que se conocieron en el barco de la ONU, con una narración cautivadora la pelirroja teñida logró que sus nietos se sumergieran completamente en la historia.
-Y entonces, cuando estuve a punto de caer en una muerte segura apareció mi príncipe de ojos azules y se lanzó hacía dentro de un peligroso y ardiente volcán salvándome en el momento preciso, fue como una película de acción…
El relato continuó y fue impresionante, los abuelos contaron la historia casi completa, incluso mencionaron el tercer impacto, pero no entraron en detalles sobre ningún punto sensible de la historia, sus nietos aún eran niños y preferían contarles un relato de acción antes que todo el dolor que sufrieron cuando eran jóvenes. Por supuesto la omisión de detalles provocó algunas dudas en los niños y tuvieron que ser resueltas de forma ingeniosa por la pareja.
-¿Entonces abuelo se subió sin conocimiento a ese robot y ganó la batalla?
-Sí, tu abuelo era un prodigio manejando el robot.
-¿Cuánto tiempo estuviste entrenando abuela?
-Desde que tenía la edad de ustedes, incluso un poco más joven.
-¡WOW! –Los nietos reaccionaron con asombro, su abuela era toda una guerrera.
-¿Y como sabemos que todo lo que nos dicen es real? –La niña cuestiono la veracidad del relato, era difícil de creer.
-"Chica lista" –Asuka se percató que su nieta era inteligente y cuestionaba todo.
-Tengo un par de fotos de esa época, déjame buscarlas en mi teléfono. –El abuelo habló con seguridad en sus palabras mientras sacaba su teléfono y buscaba una foto que lo demostrará.
-¡Abuelo actualízate, esas cosas hace muchos años que ya no se usan! –La pequeña se burló un poco de su abuelo, quien solo se rio ante el comentario.
La foto era una imagen de un preparativo para una misión, si la memoria no le falla fue tomada por Misato antes de una misión, en la foto se veía a Shinji, Asuka y Rei, los tres con sus trajes de conexión.
-¿Abuelo que son esos trajes?
Las preguntas continuaron y luego de un buen rato pudieron responder casi todas las preguntas, hasta que llegó una pregunta complicada.
-¿Abuela esas marcas que hay en tus brazos, como te las hiciste?, son geniales. –Con la inocencia típica de un niño de cinco años el pequeño varón le pregunto a su abuela.
-Esas son… heridas de batalla, no es algo que haya querido tener, pero si son geniales.
-Esas marcas demuestran lo fuerte que es tu abuela, nunca se olviden de eso. –Shinji interrumpió para hacer un comentario acertado y que sin duda calaría hondo en sus nietos. –De hecho creo que tengo una foto de su abuela en esa época, fue un día de picnic que tuvimos, ella era la mujer más bella del mundo… todavía lo sigue siendo, en ningún momento dejo de serlo.
Shinji mostró la foto a sus nietos, inmortalizada una Asuka de catorce años con un bonito vestido sentada encima de un verde montaña llena de flores, con un cielo anaranjado que hacía lucir hermoso su rojo cabello, también estaban visibles las marcas rojas en su brazo y piernas, pero lo más importante de aquella foto era su sonrisa, una sonrisa sincera que duraría por siempre.
-¡WOW! –Nuevamente quedaron asombrados los pequeños, habían recibido un hermoso relato por parte de sus abuelos.
-Antes que se me olvide, esta historia es secreta, solo sus padres pueden saber que les contamos esto, no le pueden decir a nadie sobre esta historia, ¿Esta claro?
Los niños asintieron con la cabeza, las palabras de su abuela tenían un tono muy serio, no le iban a contar a nadie sobre esta historia.
-Abuelo te ves un poco cansado, ¿Estas bien? –La perspicaz niña se dio cuenta de la cara de cansancio de Shinji y decidió asegurarse de que estuviera bien.
-No te preocupes, es algo normal con la edad, además vivir con tu abuela es muy agotador. –Luego de decir eso le dio una mirada traviesa a su esposa, quien solo sonrió y rio ante el gesto para luego taparse el sonrojo de la cara.
-¡POR DIOS, MAMÁ, PAPÁ, No frente a los niños!
Los niños en su inocencia al no entender lo que pasaba frente a ellos solo se rieron ante la situación.
Un hogar, los abuelos, los padres, los niños, todos pasando un buen rato, así como debería ser, después de muchos años podían asegurar que habían logrado un buen futuro, el mundo cambiaba, pero ellos seguían allí, disfrutando la vida, aunque pasaran los años ellos seguirían siendo ellos, abrazando el cambio pero manteniéndose juntos siendo ellos mismos, habían logrado un sueño, habían logrado ser una pareja feliz y por sobretodo le habían ganado a la vida.
EXTRA:
"10 años en el futuro"
-Abran sus libros en la página 160, hoy tendremos una clase sobre el suceso más importante de la historia moderna, "El tercer impacto" –La voz de un profesor sonaba en un salón de clases.
Bla…
Bla…
Robot morado…
Robot rojo…
Bla…
Pilotos desconocidos…
Bla…
Batalla final…
El robot rojo perdió frente a sus enemigos, se presume que su piloto murió en esa batalla…
Bla…
El piloto del robot morado detuvo el tercer impacto y le permitió a la humanidad volver, ¿No es curioso que el más grande héroe de la humanidad haya sido un anónimo?...
Bla…
Juicios de Tokyo-2, bla… Kozo Fuyutsuki condenado a la horca… bla… Gendo Rokubungi… nunca volvió… fue nombrado como el principal responsable por lo ocurrido… Keel Lorenz condenado a la horca… Seele fue un grupo que conspiró contra la humanidad…
Un joven adolescente escuchaba la clase sin prestar mucha atención, pero luego de un par de minutos su cerebro hizo todas las conexiones y se dio cuenta que la historia de este suceso de la historia era extrañamente similar con un relato que le habían contado sus abuelos hace años cuando era niño. Suena la campana y lo primero que hace es reunirse con su hermana.
-Tenemos que hablar con nuestros abuelos apenas salgamos de clases.
-Estoy de acuerdo.
Y así es como termina, la vieja historia de acción se convierte en leyenda, un pequeño relato para el futuro, donde pocos conocían la verdadera verdad, pero aquellos que conocían aunque fuera un poco sobre sus protagonistas quedarían cautivados no por el relato o la acción, sino por la fuerza que demostraron tener aquellos niños, hoy en día dos adultos mayores completamente anónimos, pero que pese a no tener fama habían ganado, habían logrado la felicidad plena teniéndose el uno al otro, un lindo romance que los acompañaría hasta el final de sus días.
Notas del autor:
Muchas gracias por leer esta historia, la verdad esto fue escrito en menos de un día y fue hecho casi por necesidad, ante una idea que surgió de forma espontánea tuve que hacer esto y a la vez aproveche de darle continuidad a mi historia anterior, el mensaje principal que intento transmitir aquí es que si tienen una pareja lo importante es la comunicación, vieron esa pareja de viejos, gracias a la comunicación se mantienen bien, sin más que decir reitero los agradecimientos y espero que nos leamos pronto.
PD: Ante cualquier error que encuentres no dudes en avisarme, estaré muy agradecido.
