Fanfiction escrito por mi persona, sin fines lúdicos, basado en la obra de Ichiei Ishibumi, las novelas ligeras HighSchool DxD.


- High School DxD –

[Draconic X Deus]


-Sangre Azul-


-Castillo Gremory-

Vestida de blanco, Rias permanecía de pie sobre un círculo mágico. Sus manos juntas, los ojos cerrados. Una katana blanca flotando sobre ella.

Venelana miró seria a su marido.

-¿Estás seguro?-

La demonio no destilaba tanta confianza como su marido, que, relajado, se sumía en sus pensamientos con total tranquilidad.

-¿Recuerdas tu momento?-

Los ojos de su esposa se abrieron levemente, revelando la ligera sorpresa que la pregunta había despertado en ella. El pensar en tiempos tan lejanos…

Una antigua vida, casi olvidada…

-Hace eones de ese día… Estaba mucho más nerviosa que ella. Padre apenas me había explicado la situación. Era otra época… Madre lloraba… Aun no te había conocido- murmuró Venelana sonriente –Mi niña dispone de toda la información. Incluso ya conoce a su candidato… La elección es suya-

-Ella quizás si lo tenga claro… Pero Issei no lo ve así- dijo Zeoticus mirando a su hija.

-Pero sigue siendo su decisión…-

-Esto es cosa de dos…-

-Sabes que él no se opondrá-

-No creo que mi hijo… Para él es familia…-

-Yo creo que Rias tendrá problemas para que se centre solo en ella…-

-Issei es un caballero, yo mismo le he educado…-

-Sí, le has dado la educación que querías para Sirzechs y que yo evité…-

-Un caballero, cariño-

-Mujeres y alcohol… Se lo que le estas enseñando…-

El demonio desvió la mirada.

-Issei hará lo que Rias quiera que haga porque no eres el único que participa en esta partida- sonrió Venelana –Yo confío en ella… Y sé que está tomando la decisión correcta, y aún más, que lo hará de maravilla…-

-Dejarse sellar creyendo que podrá convencerle…-

-Las mujeres maduran mucho más rápido que los hombres…-

-Mi chico ya está dando sus primeros pasos de peso para…-

-Para poder hacer algo que ella ya sabe que puede hacer- lo interrumpió su esposa.

-Issei no se dejará manipular…-

-No es manipulación, cariño. Es una relación, amor mío. Como hermana lo apoyará y crecerá junto a él… Moldeándolo y haciendo de él el hombre que debe ser- volviendo la mirada a su marido –Mi niña tiene la suerte de poder no solo de poder elegir a la pareja con quien pasará la eternidad… sino que hacer de él su hombre ideal…-

Pasando a mirar a su hija, cada vez más círculos mágicos aparecían alrededor de la niña.

-¿Debo proceder?- pregunto Agrippa volviéndose hacia su dueño.

-Hazlo- dijo Zeoticus serio –Rias es mi hija heredera, pero el Inframundo está controlado por hombres… Ella es la llave del control de mi Casa y debemos salvaguardar su futuro, protegerla…-

Tocando un círculo mágico, Matters vio como la katana descendía veloz, atravesando todos los círculos mágicos.

Decenas de cadenas surgieron del suelo, envolviendo a la niña.

A los pocos segundos desaparecieron.

Jadeante, cayó de rodillas al suelo, alzando la mirada vio a su padre avanzar hacia la espada.

Zeoticus tomó la hoja, envainándola.

Entre orgulloso y triste.

-Informad a mi hijo… Que la heredera Gremory ha iniciado el ritual y que su cortejo ya se puede iniciar-

-¿Desea revelar la reliquia a obtener?- preguntó Agrippa con una reverencia.

-¿Los Sitri han realizado el ritual con su niña?-

-Sí, la pequeña Sona también está en el mercado-

-¿Bajo qué condiciones?-

-No letal. La pequeña parece ser muy inteligente, tras el incidente con su hermana menor han decidido que ella posea su Bahomet-

-No quieren asustarla…- acariciando su barbilla –Pero yo no seré tan indulgente… Cualquier portador del Bahomet de la familia Gremory podrá dar muerte a quien quiera el artículo. Yo responderé ante ello-

-¿Esta seguro?-

-Por qué no… Yamato, el sable ceremonial de mi familia contiene los derechos para desposar a mi hija y heredar mi Casa… Su portador tendrá derechos sobre ella, y a su mayoría de edad el mismo, espada en mano, podrá ofrecerse como candidato a desposarla y heredar toda mi riqueza, influencia y poder si supera las pruebas de mi familia-

-Así se informará al Maou Lucifer para su comunicado oficial…- dijo el sirviente con una reverencia.

-Que las demás familias sepan que la mano de mi hija no se obtendrá sin sangre- sentenció Venelana llevando una mano al rostro –Ahora, amor mío… ¿Cuándo se la vas a dar?-

-¿De qué me hablas?-

-Ara, ara… ¿Qué hayas decidido forjar el Bahomet justo cuando Issei necesite de un arma… es coincidencia?-

-Pura coincidencia…-

-Siempre le has tenido un cariño especial a esa hoja… Aún recuerdo la carita de cachorro que tenías cuando viste que el [Poder de la Destrucción] no era compatible…-

El demonio alzó una ceja.

-Mi amada esposa… La espada de un caballero es…-

-Es muchas cosas, me lo has dicho innumerables veces… ¿Qué hace pensar que ahora será diferente?-

-El grandioso poder de tu familia es del tipo técnico… Pero Issei posee poder… Justo lo que necesita mi pequeña-

-No es tu pequeña, es una espada-

-Es mi pequeña-

-Es una espada Zeoticus-

-Es mi pequeña!-

-Menos mal que Issei se va a llevar ese maldito hierro…-

-¡Retira eso, mujer!-

-Es su lugar voy a colocar un retrato familiar… Ya lo tengo encargado-

-Nadie va a sustituir nada! Ese es el lugar de… ¿Me estas escuchando?-

La demonio se alejó a paso lento, pensativa.


-Iglesia Católica de Tabira – Tokio-

Touji Shidou y Masaomi Yageaki permanecían de pie paralelos a una ostentosa mesa adornada con motivos sagrados. Presidiendo la mesa, un hombre mayor vestido con una sotana carmesí, comiendo copiosamente sin importarle la compañía. Tras él, a un lado, un hombre de cabello castaño, echado hacia atrás, vestido con ropas de exorcista.

-Este Paladín es David Cerro, el actual portador de Galatine, la espada que nunca se mella. Es uno de nuestros exorcistas más reconocidos… Por obra de Dios, alabado sea, se encontraba de peregrinaje buscando nuevos portadores para los fragmentos de Excalibur cuando se ha topado con algo muy curioso…- mirando el estuche frente a él –Tu chico, Touji, ha sido catalogado como portador natural de uno de los fragmentos de Excalibur…-

-¡!-

-Recuérdame cual era, exorcista Cerro. ¿Excalibur Destrucción?- murmuró el obispo mirando al exorcista.

-Eso parece, su señoría- respondió el paladín con una reverencia.

-Es una excelente noticia, su santidad- dijo Touji.

-Lo seria de no tener una mancha…- respondió el hombre limpiándose la barbilla con una servilleta -El niño está a tu cargo, hermano Shidou-

-Así es, su santidad-

-¿En serio, Touji?- preguntó el hombre mirando al sacerdote por primera vez, acomodándose en su butaca -¿Has tenido a un portador tan brillante tan cerca y no te has dado cuenta?-

Touji tragó saliva, asustado.

-Es amigo de la familia, sus padres murieron hace poco, no le hice la prueba…-

-Yo oficié el entierro, Touji. Lo sé perfectamente. Eso no explica nada-

El hombre, acorralado, agachó la cabeza.

-No tengo excusa, su santidad… No me percaté de su potencial como exorcista…-

El silencio inundó la estancia… Solo el continuo sonido del comer del obispo osaba alterarlo.

Pasaron los minutos, un periodo de tiempo que se hizo interminable para el japonés.

-El chico entrará en la institución, será iniciado en el sacerdocio y se le enseñará a desarrollar sus poderes. Lo quiero formado como exorcista cuanto antes mejor- sentenció el hombre –Lo quiero en la calle cuanto antes!-

-¡Su santidad! Es un niño!-

-¿Me vas a discutir, Touji?-

-Yo… no…-

El sacerdote se tomó su tiempo antes de volver a hablar.

-¿Conoces a la familia Pendragon?-

-El linaje del Rey Arturo…- respondió el hombre –La familia de la Sangre Real…-

-Su primogénito, a la edad de ese niño, dominaba a Caliburnus. Nuestros soldados no pueden ser menos!-

-¡Pero…!-

-Touji, deberías de agradecer, no replicar. Dado tu impoluto expediente haremos ver que esto no ha pasado. Se comunicará oficialmente que poseemos otro fragmento y será puesto a trabajar de manera inmediata- volviendo ligeramente –Enmendarás tu error formándole tú mismo hasta que encontremos una plaza para él. Pese a ser un niño, si aprende de alguien de confianza, no pasa nada. ¿Verdad?-

-…-

-Pasará a estar a tus órdenes-

-Lo que su santidad ordene-

Touji apretó los puños con fuerza.

-Pero no estamos aquí para discutir los asuntos de un niño…-

Touji miró el hombre molesto.

-¿Puedo confiar en que la gestión de estas tierras es la debida, hermano Touji?-

-Me temo que no le entiendo…-

-¿No me entiendes o no me quieres entender?-

-Su santidad…-

-Hablo de la relación de esta santa iglesia para con los siempre detestables demonios-

-¡!-

Touji se quedó sin aire.

Masaomi palideció al escuchar sus palabras.

-Lo lamento, su santidad. Pero sigo sin saber a qué se refiere, por la gracia de dios nuestro señor en esta ciudad gozamos de tranquilidad y los demonios no nos asedian con sus pecaminosas acciones…-

-No es eso lo que tengo entendido…-

-¿Cómo?-

-Mi estancia aquí es circunstancial… Pero el hermano Cerro estará unos días, revisando de primera mano cual es la situación de esta tierra… Si Cerro encuentra algo que desentone regresaré para una inspección concienzuda… Y no os va a gustar que encuentre el más mínimo rastro de demonio en esta Iglesia. Durante mi ausencia os convendría revisar las nuevas directrices del padre Cristaldi… Las instrucciones son más severas de lo habitual… Parece que los nuevos tiempos de la Iglesia pasan por afianzar nuestro dominio en el mundo del señor-

-¡!-

-Si eso es todo ya podéis iros. Este consejo tiene otros asuntos que atender-

Touji Shidou, extremadamente asustado, abandonó la estancia sin saber cómo afrontar lo que estaba pasando.

-Touji…- murmuró otro de los sacerdotes.

-¿Desea algo, su santidad?-

-Tu hija… Estará limpia… ¿Verdad?-

(¿Hauteclere?)

-Creo que esa pregunta la podría responder el Paladín Cerro con mayor exactitud- dijo el hombre pasando a mirar al castaño.

David Cerro lo miró fijamente.

Una mirada dura, intensa… Pero no le parecía un mal hombre.

-Ha habido un amago… Pero creo firmemente que estaba siendo un reflejo del brillo del chico- respondió el hombre con honestidad.

Touji Shidou aunó todas las fuerzas en evitar liberar un suspiro de alivio.

Tras unos segundos se marchó con celeridad.

Su compañero…

Masaomi Yageaki no formuló una sola palabra… ¿Su mirada?

Perdida.

-DXD-

-Paladín- dijo David cruzado de brazos, apoyado en la pared.

Sus ojos fijos en su pequeña figura.

-No te veo sorprendido…- murmuró Issei pasando a mirar los paquetes sobre la mesa.

Hombres trajeados de negro traían y dejaban paquetes sobre una mesa blanca.

Todos portaban el logotipo de dos llaves cruzadas bajo el triglerum.

Gendarmería Vaticana.

-No eres el primer niño al que la Iglesia arma con espada y pistola…- separándose de la pared, caminando hacia él -¿Vives con el hermano Shidou?-

-Sí, me adoptaron hace años…-

-¿Y tus padres?-

-Accidente de tráfico-

-Lo siento-

-No pasa nada… Yo era pequeño…-

-Tienes mi más sentido pésame, ahora mismo estarán con el señor, acogidos en su gracia-

-…-

-Le dejaré las instrucciones de exorcista a él… Desde hoy y hasta que mueras eres un elegido de Dios… Pero sirves al hombre, no lo olvides-

-…-

-Tu instrucción empezará mañana mismo… Este es tu terminal telefónico, tenlo siempre encima. Todas tus misiones, información o cualquier comunicación que debas recibir se realizará mediante este aparato…- acariciando una caja para pasar a otra –Tu emblema, tu tarjeta identificativa y los certificados que te acreditan como miembro de la Santa Iglesia-

-…-

-En ella hay una tarjeta bancaria, no posee límite de fondos, no somos tacaños, pero el modelo de vida de Cristo era austero, tenlo en mente-

-Mmm-

-Esta caja es toda la documentación que necesitas… Léela cuanto puedas, son instrucciones, protocolos, y cosas muy útiles que necesitas saber… Tales como desplazarte, en qué lugares hospedarte, a quien poder recurrir… La Iglesia es la organización más grande del mundo, tenemos colaboradores, voluntarios y empresas que trabajan para nosotros…- inspeccionando la caja de cartón –Puede parecer mucho pero no lo es, solo asimílalo todo con calma-

-Espada reglamentaria, biblia, teléfono, acreditaciones y los documentos… Ya debería de estar todo-

-Mmm-

-David Cerro, portador de Galatine… No me he presentado- dijo el hombre extendiendo su mano.

-Issei Hyodo, un placer…- respondió el niño aceptando el saludo.

-Mi numero está registrado en el terminal, cualquier duda solo llámame-

-Muchas gracias-

El hombre sonrió tristemente.

-Ser exorcista es una vocación, espero que esta sea la tuya…-

-…-

-Debo decir… Que nunca había conocido a un niño tan joven con tu temple…-

-…-

-Es una cualidad que te servirá bien dado el reto que se te presenta… Bienvenido a esta casa, Hyodo. Cuídate, que dios este contigo… Y espero poder trabajar contigo en un futuro…-

-El sentimiento es mutuo…- murmuró el chico viendo como el exorcista dejaba la estancia, dejándolo solo con todo el material.

Al poco se vistió con sus ropas negras.

Elegantes pero sobrias. Ropa demasiado seria para su edad… Pero agradecía la calidad de la ropa… Y el no tener que llevar alzacuellos.

El cinturón tenía compartimientos para guardar cosas…

Colocando el pin en su solapa, dejando el emblema colgado en su cinturón… Dejó la espada y la pistola en el estuche, no las quería por ahora.

Era momento… de volver a casa.

Pediría que se la llevasen a su casa.

Tomando una cartera de cuero negra, guardó los documentos y dosieres más interesantes a simple vista.

Casa… Antes de regresar tenía mucho en que pensar… y hambre.

-DXD-

Dejando la mochila, la cartera, en la entrada, Issei inspeccionó la casa.

Asomándose por la puerta del patio, el castaño sonrió al ver a su amiga de la infancia concentrada con una revista.

Abriendo y cerrando con cuidado, entrando con cuidado…

Irina alzó la cabeza, creyendo haber escuchado algo volvió a la lectura.

PAM

-¿?-

Uno de los cojines del sofá se había caído.

Curiosa se bajó del sofá, caminando hasta el cojín.

El depredador abandonó su cobijo para avanzar con rapidez.

La presa, atenta, se giró arrojando el cojín con fuerza.

-De qué color… Son hoy?- preguntó Issei agachado, alzando la falda de la niña –Oh… Ositos!-

-¡Pervertido!- chilló Irina avergonzada.

-DXD-

Pese a llevar tiempo viviendo con los Shidou nunca se había molestado demasiado en estudiar a la Iglesia… Le había interesado más… Estudiar a la hija de los Shidou.

Eso debía de cambiar… Algo que no le haría gracia a Zeoticus.

El humilde mensaje de Jesucristo, cough humilde cough, había calado hondo.

"Un mensaje de amor y paz… Esperanza y consuelo para millones de almas perdidas en búsqueda de una fuerte mano que los guiasen por el mundo oscuro y tenebroso"

El ser humano se había beneficiado de la innata necesidad del débil de creer en algo más grande, en la necesidad natural de sentirse protegido por algo superior…

El algún punto de la historia la humildad y austeridad se habían convertido en lujos y soberbia.

El puñado de campesinos, carpinteros y herreros habían pasado a ser hombres vestidos con túnicas de seda cuyo oficio era el de guiar espiritualmente…

Las cabañas donde se reunían los pobres en imponentes edificaciones.

Quien antes donaba… ahora prestaba.

La Iglesia ahora era una empresa… Un banco.

Entre otras muchas cosas…

El castaño revisó y revisó todo durante horas…

Inmobiliarias, médicos, abogados… Un listado de miles y miles de profesionales de todo tipo.

Números de contacto, protocolos…

Meticulosidad, orden… Control.

-Chico…-

-¿?-

Alzando la mirada, el exorcista se encontró con el rostro preocupado del camarero.

Mirando por la ventana… era de noche.

-¿No te ha gustado?- preguntó el hombre mirando el plato sin tocar.

Chasqueando la lengua, Issei se acordó que había pedido un bocadillo…

-Lo lamento, estaba concentrado… ¿Me lo puede envolver para llevar?-

-Por supuesto… Pero mejor te lo caliento-

-No tengo hambre…-

-Te lo vas a comer, vas a apartar esos papeles y vas a cenar, jovencito-

-Pero…-

-No hay peros que valgan- dijo el hombre tomando el plato antes de alejarse.

El niño sonrió levemente antes de volver a sus documentos.

(Supongo que mi apariencia infantil despierta según qué sentimientos en según qué gente)

(Muy probablemente el hombre sea padre…)

"Paladín, la clase especial de la Iglesia. Cuerpo unificado para toda la Cristiandad"

(Iglesia Anglicana, Iglesia Católica, Iglesia Ortodoxa… ¿Qué es eso de cuerpo unificado?)

(Por los protocolos… No había diferencia entre credos, ni territorios… Toda la cristiandad era igual…)

(Las diversas modalidades de cristiandad debían de ser un cuento)

(Jesús pasó de ser humano de un día a otro… ¿María Magdalena una prostituta? ¿Jesús el hijo de dios? Por no hablar del Espíritu Santo…)

(Una sarta de gilipolleces instauradas y decididas en el Concilio de Nicea en el 325… ¿Por Constantino?)

(Pensaba que Constantino era pagano…)

-No entiendo nada…-

"Los elegidos de dios para portar sus armas en la tierra… Seres bendecidos por dios… y reconocidos por el hombre"

(Tonterías… La Iglesia aún no había podido controlar las espadas… ¿No?)

(Quizás la misma espada rechazaba esa avaricia… Quizás las espadas sagradas rechazaban a la Iglesia…)

Cerrando la carpeta, guardándola en su cartera, tomando otra.

Abriéndola sin prisa, pasando páginas con cierto desdén.

A los pocos minutos llegó el hombre con el plato calentado, mirando con molestia los documentos.

-Issei…-

-Olvídate de esto… Mejor me haces otro-

-No te vas a comer este-

-No es eso, tendré compañía y tus bocadillos son una delicia-

-Adularme no te servirá Issei-kun. Y aparta esos papeles!-

Refunfuñando levemente el hombre se alejó.

Issei apenas tuvo que esperar mucho…

-Pensaba que querías una vida tranquila…- dijo una voz carente de toda emoción.

-…-

El camarero dejó otro plato sobre la mesa, mirando curioso a su acompañante.

-¿Qué quieres para beber?-

Sin mirar a su compañero… sabía que había una niña sentada frente a él.

-¿Beber?- mirando fijamente al chico.

-Agua con gas- respondió Issei.

-Me gustan las burbujas…- explicó la niña.

Una loli vestida de negro.

Ophis Ouroboros.

El hombre se retiró, mirando una última vez a la niña…

-No he tenido mucho margen para escoger-

-¿Qué hay de tu vida tranquila?-

-Soy un niño… No te pienses que puedo hacer mucho-

La morena asintió con la cabeza.

-Llevas años jugando con fuego, te has quemado finalmente…-

-Nah…-

Sonriendo feliz al ver su bebida sobre la mesa, tomándola entre sus manitas.

Mirando fascinada las burbujas en el vaso.

-La existencia del agua hidrogenada no debería de ser una sorpresa…- dijo Issei mirando a la niña con media sonrisa en su rostro.

-Pero es algo que me sigue gustando-

-Pero eso no quita que haya abandonado mis planes…- llevándose una mano al rostro, apoyando el codo.

Dedo índice y medio en la mejilla, anular y meñique sobre sus labios, pulgar bajo el mentón.

-Primero necesito respuestas-

-¿Respuestas o compañía?-

-¿Me tomas por un animal? Obviamente hablo de obtener información…-

-Encontrarás a las hembras-

-¿Qué hembras?-

La niña se llevó las manos a la boca.

Issei la miró intrigado… Pero tenía demasiada información que asimilar como para abrir más frentes.

(Sabe algo que no quiere decirme…)

(¿Lo que busco… Son hembras? ¿Mujeres?)

(Eso es ridículo…)

-No soy un animal… No creo que busque algo tan…-

-Los dragones somos animales…-

-¿Somos?-

La loli se volvió a llevar las manos a la boca.

-Ahi mi madre…- masajeándose la sien

-Esta loli se ha confundido…-

-No, no…- alzando una mano hacia la pequeña –Esto… Esto explicaría muchas cosas…-

Pensativo, su mente iba a mil por hora.

Miles y miles de pensamientos, ideas, conceptos, información cruzaba su cabeza.

-Que dolor de cabeza…- mirando a la morena –Que soy-

-Esta loli no puede decir más-

-Casi que no quiero saberlo…-

(No soy normal…)

(No me sorprende…)

(No soy…)

-Onii-sama… Esta loli no quiere…- murmuró la niña cabizbaja.

Solo con el chico mostraba sus sentimientos…

Issei se levantó, arrodillándose frente a la niña, tomando sus manos entre las suyas.

-Hay muchas cosas que no entiendo… Muchas… Algunas quizás nunca las llegue a saber… Pero hay algo que sí que se…-

-¿?-

-Y es que te quiero como a una hermana. ERES mi hermana pequeña-

-Onii-sama-

-Sé que no lo eres… Pero te quiero como tal… Y también sé que quieres mi bien… Así que no te preocupes-

La morena se lo quedó mirando unos instantes, emocionada.

-Nadie puede comprenderme… Nadie puede despertar sentimientos en mí… Excepto tú, onii-sama… Y siempre, siempre, estaré a tu lado… No importa el tiempo…-

Besando su frente, Issei volvió a su asiento.

-Esta Ophis no es capaz de entender que puede ser bueno para ti… Pero tampoco quiere…- negando con la cabeza -Yo provengo de un espacio sin vida… Todo lo que se de la vida me lo has enseñado tu…-

El chico la miró sorprendido.

-Si quieres información… Esta Ophis te dirá todo lo que sabe-

Issei se golpeó la barbilla con el dedo índice múltiples veces.

-Sabes… Mejor empezamos a comer-

Ophis sonrió contenta.

-¿No quieres la información?-

-Ahora no, tengo migrañas…-

-Pero sin ella… Irás más perdido que una gamba en el desierto-

-Nah…-

-Por no hablar de que te hayas unido a esa secta de frikis llamada Iglesia… Y trapicheas con los demonios-

-¿Me estas escuchando?-

-No sé qué haces ayudando a esos capullos…-

-¿Holaaaa?- preguntó Issei moviendo la mano frente a ella.

La morena seguía sumida en sus pensamientos.

Los dos dragones se quedaron en silencio.

-¿Qué haces con tu nueva vida?- preguntó la loli curiosa.

-Me paso las tardes viendo pasar colegialas en el parque… Están mucho más desarrolladas de lo que podrías pensar… Da gusto verlas-

-Pervertido-

-No has descubierto América, enana-

Parte de la salsa del bocadillo había acabado en su ropa.

-Lo siento…-

Levantándose, le colocó una servilleta en el cuello del vestido a la loli.

La niña se dejó hacer.

-Que aproveche…- murmuró la chica empezando a comer.

Bocado a bocado… la chica sonreía contenta.

Issei sonrió al verla disfrutar de la comida.

-¿Hermano, tienes acceso al palacio de los recuerdos?-

-No sé qué me hablas-

-Es algo que hiciste en… Para acceder a partes muy concretas de tus recuerdos… Aunque Ophisu encuentra eso innecesario…-

Issei respondió rascándose la nuca y esgrimiendo una mueca.

-Supongo que no…-

-No quiero recuerdos viejos, los quiero nuevos… Como por ejemplo conocer otras razas! Ya he conocido a demonios… Ahora quiero conocer ángeles! Y brujas!-

-Brujas-

-Algo así… En unas semanas podré usar la influencia de la Iglesia para liquidar mis estudios académicos… Tengo conocimientos como para graduarme… Tras esto, usando las misiones como carnaza y los fondos de la Iglesia… nos dedicaremos a viajar por el mundo!-

-¿Ophisu podrá ir contigo?-

-Por supuesto-

La loli sonrió contenta.

-¿No se te hace extraño trabajar para ese tío?-

-¿Tío?-

Ophis señaló hacia arriba.

-¿Dios? No trabajo para dios, creo… Es aún peor…-

-Nunca me ha gustado esa organización-

(Tiene toda la razón del mundo…)

-Tiene sus ventajas… Hay monjas que están muy buenas y sospecho que se pasan el día pintadas de blanco, ya me entiendes-

(¿Cómo es que se de estas cosas?)

-¿Y los bichos que se esconden bajo tierra?-

-No son tan mala gente…-

Ophis lo miró fijamente.

-Por mucho que seas un niño, la sangre es la sangre-

-¿Sangre?-

-Onii-sama… Debes de tener cuidado con tu sangre-

-¿?-

El castaño ladeó la cabeza confundido.

-Ya has empezado a notar los primeros síntomas… Y tenemos que hablar de eso… ¿Por qué tu poder es tan bajo?-

(¿Algún tipo de enfermedad?)

(No creo… Ella no me desea mal, es más una advertencia…)

-¿Bajo? ¿De qué hablas?-

-Tu poder… es muy bajo… Han pasado tres años desde que recibiste tu poder… ¿Por qué sigues siendo tan…-

-¿Tan qué? Me siento insultado…-

-Tu mutación es tan… Esta tan poco avanzada…-

(¿Mutación?)

-Los Gremory creyeron que no era muy sano que digamos… Llevo unos años haciéndome extracciones… ¿No debería de haberlo hecho?-

-Onii-sama, tarugo-

Más clara y dura no podía ser.

-Oye, oye… Que sabía yo… Solo soy un niño…-

-Excusas-

-¿En qué consiste eso de la sangre?-

La chica bajó la mirada, pensativa.

TAP

La niña había dejado una caja en la mesa antes de pasar a continuar con el bocadillo.

Pequeña, más bien era un pequeño estuche de terciopelo.

-Qué es eso-

-La solución a tus problemas- respondió la morena con la boca llena –Medidas extremas por vago y tarugo-

-No se come con la boca llena… Y no creo que haya una lámpara mágica con un genio que conceda deseos ahí dentro… ¿La hay?-

-Por supuesto que no-

-Entonces no resuelve mis problemas-

-Yo soy una diosa, puedo conceder bendiciones… Ya te di el don de la inteligencia… Este es otro-

-Nada, que insistes en llamarme idiota…-

-Onii-sama, no es eso-

-Nahhhhh… Eres mi hermanita, seria abusar de mi familia-

-Llorica-

Centrándose en la chica, tomando la caja entre sus dedos.

Una pequeña esfera de apenas el tamaño de una canica, irradiando una tonalidad multicolor.

Cerrando el estuche, dejándolo donde estaba.

-¿No lo quieres?-

-Que es-

-Yo-

El chico la miró escépticamente.

-La solución a tus problemas. Mi bendición para ti. Especial. Mi bendición para onii-sama-

Llevándose una mano a la frente acariciándose la sien.

-Canta-

-Potenciación. Ampliará lo que tengas dentro, lo bueno será mejor, lo malo será peor… Depende de ti-

(Interesante…)

-Una joya radiactiva, perfecto. Nada me molaría más que tener una Chernóbil generada por una loli en mi interior-

-Crecerás más rápido, más fuerte, más resistente… Un súper hombre…-

-Ya soy un superhombre-

-Eres un mocoso con la mente muy sucia-

-Nah- negando con la mano –Como mucho lo era, ahora soy un encanto… Mira que carita tan adorable que tengo!-

-Me duele verte tan… canijo. Llevo tantos milenios mirando hacia arriba que se me hace raro tener que bajar la cabeza para… mirarte, onii-sama-

-Ja! Entonces lo haces por ti y no por mí!-

-Eso no es… cierto- tomando su vaso, llevándoselo a los labios, desviando la mirada.

-Pequeño en tamaño físico pero inmensa es mi riqueza interior…-

-El orgulloso dragón de la Erección Eterna-

-No, te confundes-

-No me confundo-

-Enana, sea lo que sea ese dicho no puede ser cierto-

-Pelotas azules-

-No, no. He leído de eso, me niego-

-Pelotas azules-

-¿Cómo sabe de eso una niña como tú?- exclamó Issei señalando a la niña.

-Te hago la misma pregunta-

-Nah-

-Nah- lo imitó la niña.

-¿Consecuencias negativas?- mirando con desdén la caja negra.

La niña se encogió de hombros.

El castaño se acabó su bocadillo.

-Adoro este sitio… ¿Te ha gustado? El cocinero es un artista…-

-Mmm- sonriendo satisfecha –Cualquier cosa que no tenga que hacer yo esta bueno-

-Paladar inexistente… La vergüenza culinaria de la familia- gruñó Issei –Y bien pequeña… ¿Dónde has estado estos días?-

-Ocupada con mi hobbie-

-¿Hobbie?- preguntó el chico divertido.

-Llevo años trabajando en ello… Pronto Ophisu podrá enseñárselo a onii-sama-

-Vaaaaaya… ¿Y se puede saber qué es?-

-Un secreto!-

La morena no iba a decir nada más.

-Entonces… Esta cajita es mi rayo de esperanza… Mi menda es un niño… Ahora seguro que puedo encontrar alguna monja salida o alguna onee-sama que quiera hacerme adulto de golpe…-

-Eso solo pasa en esas películas que ves a escondidas…-

-No sé porque la fantasía de los ángeles y los demonios puede ser real y los guiones de las películas porno no-

-Alguna quizás sea una… una…-

-Por aquí se las llama shotacon… Un prodigio de la naturaleza- sonriendo contento –Adoro Japón-

-Estás enfermo, onii-sama-

-Yo también te quiero-

La morena inspeccionó su ropa.

-¿Equipamiento estándar?-

-Pipa y palo-

-… Herramientas primitivas-

-Ya bueno… Necesitan que las retoque un poco… No las escogí yo, no estoy acomplejado y no necesito un palo enorme, ya tengo uno extensible por aquí abajo-

La chica lo miró detenidamente.

-¿La puedes ver?- mirando por encima de su hombro –Desde que toqué la otra Excalibur mi pendiente ha ganado en… ¿Intensidad? Y siento algo extraño en mi espalda…-

-NoPero siento algo invisible cerca de ti… ¿una mujer?-

-Algo me dice que estaba rodeado de mujeres…-

-Lo estabas, ahora estas solo, solo, solo-

-¿Algún motivo para repetirlo varias veces?-

-Para enfatizar, por supuesto-

-¿Pero siempre tendré a mi loli cerca?-

-Exacto!-

-Valiosa compañía, pero no imprescindible-

-Buuuuuuu- protestó la loli inflando sus mofletes.

Issei rio divertido.

-Esa secta te está usando-

(¿Un contraataque de la diosa dragón? Algo estaba aprendiendo… Y alguien quiere cambiar de tema de conversación)

-¿Mas de la que la uso yo?-

-No cometas el error de subestimarlos-

-Ese bocata tiene que estar contaminado, te está afectando la cabeza…-

-¿Cuánto esperas aguantar con ese cuerpo?-

-Espero una vida tranquila, una vida común. Hijos, nietos…-

-Onii-sama… Por favor-

Dejando los documentos sobre la mesa, mirando a la loli fijamente.

Suspirando, mirando a banda y banda, llevándose de nuevo la mano a la frente, cerrando los ojos.

Golpeándose la frente con el dedo índice.

-Esto es un preparativo… Rojo te está preparando un cuerpo-

-Yo no he pedido nada… ¿Quién es Rojo?-

-Un cretino-

-¿Un cretino… Me está preparando un cuerpo?-

Negando con la cabeza y tras liberar un sonoro suspiro abrió la caja, tomó la joya y la colocó contra su pecho.

Brillando tenuemente se introdujo en su cuerpo.

-Ahora ya volvemos a ser hermanos…- sonrió Ophis.

-Siempre lo hemos sido… Siempre lo seremos-

-Deberías de cogerte unos días de fiesta… o buscar un lugar donde dormir varios días-

-¿Por?-

-Durante unos cuantos días no vas a poder mover un dedo-

Al chico se le cayó el tenedor al suelo.

El camarero retiró los platos, mirándolos con curiosidad.

-¿Van a querer algo dulce? Tenemos… Issei-kun… ¿Estás bien?-

El chico cayó redondo al suelo, tembloroso.

Su cuerpo no respondía…

-Onii-sama… Si necesitas a esta loli solo has de llamar a Ophisu… Me vuelvo a mi trabajo, lo necesitarás pronto y queda mucho por hacer…- murmuró la chica agachándose junto al castaño.

-La madre que… te parió…-

-Onii-sama… Onii-sama…- repitió la niña tocando la mejilla del chico repetidamente con su dedo índice –Nos veremos pronto-


-Casa de los Shidou-

Días más tarde

-Nunca había visto una fiebre así…- murmuró Karen sentada en la cama junto al castaño, tomando su termómetro.

Mirándolo preocupada.

-La fiebre… de los machos… La de verdad- gruñó el dragón incapaz de moverse.

No lo admitiría, pero se encontraba en un estado grave.

-Don… Mis cojones en conserva…-

-¡Issei-kun! Ese vocabulario!-

-Es… la fiebre-

Mareado, si visión, borrosa, mostraba tonalidades multicolor. Sus oídos le traicionaban, apenas podía mover su cuerpo y sentía como si miles de agujas perforasen su cuerpo.

Sus huesos crujían, su piel ardía…

Sed, hambre, se asfixiaba, se ahogaba…

No tenía nada claro, no entendía nada…

Le dolía la cabeza, el hablar irritaba su garganta, la ropa le abrasaba la piel, pero pese a todo… No pensaba reflejar nada de esto al exterior.

(Macho hasta la muerte…)

La mujer desvió la mirada con media sonrisa, buscando la figura de su hija, sentada junto a la cama.

Irina tenía el rostro cubierto de lágrimas.

-¿Y a ti que te pasa?- preguntó el castaño.

-Iseeeeeee- respondió la castaña agarrando con fuerza las sabanas.

-Ale ale… Ven, túmbate aquí…- palmeando el colchón junto a él.

La niña obedeció, colocándose junto al exorcista.

Irina apoyó su cabeza en el pecho del dragón.

La mano del chico acariciando su cabello.

Acariciando y acariciando… la chica se sumió en un profundo sueño.

Estaba agotada, habiéndose quedado a su lado sin dormir…

Tomando su mano entre las suyas…

Observándola detenidamente.

La niña llevaba una cadena colgada, una cadena que agarraba un anillo dorado.

El anillo del que Karen había hablado…

¿De dónde lo había sacado?

Se le antojaba realmente familiar… Pero no recordaba de que lo conocía, creía conocer…

Sin darle más importante el Hyodo se dejó caer en los brazos de Morfeo…

-DXD-

El sueño, de facto, es el acto de dormir como actividad de la mente en periodos de descanso.

El sueño representa una función vital, por ser imprescindible (el ser humano no puede vivir sin dormir), restauradora (el sueño repara el cuerpo cada día), complementaria y fundamental para asegurar la vigilia (se duerme para poder sentirse despierto al día siguiente), fisiológicamente necesario.

Es más, durante la fase de sueño profundo se produce la restauración física y durante la cuarta se da la restauración de la función cognitiva (proceso de aprendizaje, memoria y concentración).

Pero claro, si un ser ascendido carecía de las necesidades físicas de la ingesta de comida… que necesidad iba a tener de dormir?

La pregunta era más retorica que literal puesto que el cuerpo era mortal… Pero pronto entendió a qué se refería Ophis con lo del Palacio Mental. Y a esto se tenía que referir Ophis… El Palacio de los Recuerdos.

O eso quería pensar.

El palacio mental no era más que una representación ideal de un espacio interior que se crea mediante pensamientos para facilitar el orden interior, del alma. En tiempos más modernos creía haber leído que se usaba para que dos entes pudiesen interactuar con mayor eficacia. Llámese Longinus, Espadas Sagradas, posesiones etc etc.

Pese a todas las virtudes y aplicaciones era algo realmente complejo de llevar a cabo, de ahí que fuese un ejercicio empleado por seres trascendidos. Su palacio, a falta de ser tildado de embustero, se había confeccionado más por una vía inconsciente que no por un ejercicio de voluntad.

El paisaje era el cielo.

Un cielo azul con bancos de nubes por doquier, sin techo, sin suelo, sin límites. Un perpetuo firmamento. En medio de ese paisaje irreal se debía insertar una esfera plana, una construcción surrealista flotando en medio de la nada. Una ciudad, un palacio inmenso, quizás simplemente una parcela gigante de terreno. Todos los edificios blancos, sin habitantes. Quietud y silencio. En el mismo centro un enorme castillo, más lujoso que defensivo, la representación de un palacio, un palacio que conocía pero no recordaba, lo que quizás antaño fuera su hogar.

Claramente un reflejo de su subconsciente, añoranza, tristeza…

En un rincón de la parcela un edificio cerrado a cal y canto. No excesivamente grande, con solos dos plantas y pocas dimensiones su mayor relevancia residía en el enorme huevo rojo con runas blancas, sagradas, flotando sobre la misma. De tener que adivinar apostaría por la existencia inaccesible hasta la fecha del regalo de nacimiento de Issei Hyodo…

Una curiosa y exquisita casualidad.

En otro rincón agua, un considerable lago, estanque. Azul, quieto y silencioso. Hermoso y frio. Puntualmente se podía divisar una figura femenina vestida de blanco flotando en lo más profundo del mismo. El palacio tenía mucho margen de crecimiento. Decenas de edificios estaban cerrados y carecían de interés alguno, era quizás, recipientes esperando a ser llenados.

Lo más destacable eran dos esferas. Dos esferas ajenas al palacio. Un sol brillante y radiante sobre el palacio. Un sol que emanaba un poder infinito, cálido y amable.

El poder de Ophis.

Y una colosal esfera roja con tintes negros. Absorbente y silenciosa bajo la ciudad. Amenazante, paciente.

Pero como importaba todo eso ahora… Flotando como si fuese lo más normal del mundo el chico aterrizó en un punto indistinto del palacio, empezando su trayecto a pie.

Buscando su objetivo, un considerable edificio similar a una biblioteca de corte clásico. Aunque más que una biblioteca aquello parecía un archivo… Y ahora estaba vacío.

Un gigantesco archivo.

De diseño cilíndrico, unas cuantas mesas en la base, decenas de estanterías repletas de archivos y pergaminos se extendían hacia las profundidades de la biblioteca formando un círculo sobre la zona de estudio. Alrededor de la zona de estudio, de las mesas, unas escaleras de caracol subían y subían hasta alcanzar todos los anillos.

Frente a él una puerta roja.

"Recuerdos"

La única puerta que no quería abrir… y tampoco podía, había un pesado candado blanco protegiéndola.

Sin prisa inspeccionó el archivo. Sus recuerdos eran vagos, difusos.

Recordaba haber escrito, creado todo lo que veía… Pero no cuando ni como, así que se dejó llevar por el instinto.

En lo más alto del archivo había un ojo de luz. Un potente haz de luz cubría el hueco entre anillos. Espejos estratégicamente colocados tanto en la escalera como en las paredes redirigía la luz, alumbrando automáticamente todos sus pasos. El palacio era una simple creación mental formulada para facilitar el acceso a su conocimiento.

Algo que tendría que rellenar.

-DXD-

Dejando el edificio atrás, el chico se plantó en el centro del espacio, desviándose finalmente por visitar el lago.

Sonriendo al ver a la dama flotando en el agua.

El agua, cristalina, se oscurecía con la profundidad. Empezando a tomar una tonalidad anaranjada, temblando, olas empezaron a sacudir la superficie.

La dama intentó balbucear algo antes de desaparecer.

Girándose lentamente, el chico vio una figura tras él.

Un varón alto, vestido con una delgada armadura, seis alas a la espalda y un casco con forma de dragón y dos largos cuernos al frente.

Dos ojos rojos mirándolo fijamente.

Issei sonrió con sorna.

-Mis ojitos… Son preciosos…-

La armadura reaccionó tomándolo del cuello, alzándolo sin apenas esfuerzo.

-Bésame el culo-

Sin decir nada más, el chico abandonó su conciencia.


-Días más tarde-

Touji Shidou, vestido de exorcista se paseaba nervioso frente al chico.

Issei, sentado, miraba el monstruo sobre la mesa.

-Te digo que estoy bien…-

-Ayer tenías fiebre-

-Ayer fue ayer, hoy es hoy… Empecemos de una vez-

-Como quieras… SI te ves capaz adelante… Es toda tuya- señalando el hierro sobre la mesa.

-Es más grande que yo…-

-Es una espada diseñada para adultos…- sentándose frente al chico –Issei…-

-¿Si?-

-Yo era amigo de tu padre…- desviando la mirada –No crecimos juntos ni mucho menos… Nos conocimos unos años antes de que nacieseis vosotros… Puedes imaginártelo, no nos llevábamos muy bien… El cristianismo no es muy bien recibido en este país…-

-Entonces como…-

-Tus padres no eran creyentes cristianos… Pero eso nunca supuso un problema para nosotros… Esos religiosos del panteón japonés incluso tenían una reliquia… Que ni siquiera valoraban… Recuerdo que te hicieron ese estúpido agujero en la oreja para poder dártela y que no la perdieses…-

-…-

-Idea de tu madre, a veces las tenía… Ideas muy locas…- entrelazando los dedos –Nuestras familias se unieron con vosotros… Irina… Tu... Vuestras madres se hicieron amigas en el hospital… Nacisteis con poca diferencia… Tu padre y yo intimamos en el bar…-

El castaño rio levemente.

-Desde que nacisteis siempre estabais juntos… Vuestras madres pasaron más y más tiempo… Nunca aceptaron a Cristo en su corazón- exclamó divertido -Pero eso nunca me importó lo más mínimo… Tu padre era mi amigo y… Lo echo de menos…-

-…-

-Cuando nacisteis… Tu e Irina… Él se hizo padrino de Irina… Yo soy el tuyo… Nos prometimos cuidar del hijo del otro… Joder… Nunca pensé en siquiera tener que hacerlo… Desde que supe que ellos… He procurado ser el mejor padre para ti…-

-Lo has sido… Míreme y juzgue- alzando los brazos levemente.

-Eso aún está por ver… Cuando sea viejecito y vea que es de tu vida lo analizaré y así podré hablarle de ti a tu padre…-

-Aún queda mucho para eso…-

-Tu padre quería que estudiases… O que hicieses deporte… Tu padre quería que estuvieses a salvo…-

-…-

-Y ahora mismo siento que estoy incumpliendo la promesa que le hice…-

El castaño se acomodó en su asiento.

-¿Preferiría que fuese mi padre tuviese esta conversación con Irina-chan?-

-… No…-

-Si me preguntan… Creo que padre diría lo mismo- juntando sus manos –Y no te olvides de que estamos aquí porque yo he escogido estar aquí… Así que quizás tengamos que pedir disculpas juntos…-

-Puede…-

-Entonces tendré que aprender bien para que no te quedes sin ahijado…-

-Mmm…- mirando fijamente la espada.

El hombre aseguró su voluntad, reuniendo fuerza.

-El oficio de exorcismo es duro y complejo, requerirá cada uno de tus talentos, sentidos… Dedicarás tu vida a una formación continua-

-Ya veo…-

-¿Estás preparado?-

-Adelante…-

El hombre asintió con la cabeza.

-Candidatos, Exorcistas y Paladines… En ese orden. Los soldados de dios combaten a todos los enemigos sobrenaturales de dios… El cuerpo sobrenatural de la Iglesia. Diferente de la Orden del Temple. El cuerpo militar de la Iglesia son los Caballeros Santos, los Templarios… Dentro del cuerpo de combate a lo sobrenatural se empieza como candidato cuando la Iglesia considera que tienes aptitudes para el puesto. Aptitudes como básicamente ser compatible con la energía del señor…-

-Aja-

-Si esas aptitudes pasan a algo más profesional el candidato pasa a exorcista… Y ya según el trabajo y la profesionalización se asciende mediante promoción interna… hasta Paladín. El rango más alto de la Iglesia…-

-Esto no me va a gustar…-

-Los Paladines son, por definición, la elite y por norma general y según la Iglesia, son aquellos guerreros compatibles con las espadas sagradas-

-¿Hay algún Paladín sin espada sacra?-

-Apenas, pero eso no es asunto nuestro… Estamos aquí por tur formación. Y es una pérdida de tiempo intentar destapar los asuntos turbios de la Santa Sede… Así que el hecho de que tengas una afinidad tan alta con Excalibur…-

-Me convierte en un gorrino Paladín-

-En un Paladín-

-Con mi edad- protestó el niño –Tanta responsabilidad a un niño de mi edad-

-Arthur Pendragon a tu misma edad fue condecorado como Caballero Real Británico por la mismísima Corona Británica…-

-¿Quién?-

-Arthur Pendragon, el primogénito de los Pendragon, la Casa del Dragón. Una de las más poderosas e influyentes de la aristocracia británica. Los portadores de la sangre real del Rey Arturo. Grandes caballeros, poderosos y majestuosos que representan la nobleza británica. Este chico, unos años mayor que tú, se considera un genio entre genios…-

-Debe de haber tenido una infancia durísima… No creo que haya tenido una, incluso-

-Un espadachín que ha roto todos los records de precocidad en el ámbito de la esgrima, se le considera, pese a su juventud, más poderoso que Sigurd, el Paladín más poderoso de la Iglesia en la actualidad-

-¿Sigurd tiene espada?-

-Gram, una excepción a la regla…-

-¿Excepción porque?-

-Eso lo dejaremos para otro momento-

-Mmm… ¿Excalibur no era la espada del Rey Arturo?-

-Correcto, una de ellas-

-Entonces…-

-Ese es un problema burocrático… Lo dejaremos para otro día-

-Pues si ese tío es tan bueno espero que tenga una hermana igual de buena-

-Issei-kun… Un día tu afición por las faldas te traerá problemas… En la Iglesia principalmente-

-Vaya novedad- volviendo al hombre –Entonces los Beatles nos llevan la delantera-

-No, su caballero es más talentoso pero la Santa Iglesia tiene sus propios talentos…-

-¿Quién está arriba?-

-Su santidad Strada sería el más poderoso… Pero esperamos que Gesualdo recorte distancias pronto…-

(Strada… Gesualdo…)

-Eres afortunado… O no. Has recibido una Espada Sagrada, te has saltado el rango de candidato y has pasado a ser exorcista… En unos años se te examinará, si apruebas esta espada será tuya hasta que mueras… Si apruebas obtendrás el salario, los privilegios y sus peligros… Pero desde este mismo instante se te exigirán los conocimientos de un exorcista… Así que tendremos que trabajar y mucho, y muy duro-

El castaño afirmó con la cabeza.

-Excalibur Destrucción ahora no es más que una piedra, mediante alquimia la Iglesia forjará tu futura hoja… Hasta que seas oficiado, por supuesto usarás esto- acariciando el estuche de la espada sobre la mesa.

Metálica, brillante, aparentemente ligera.

-La espada reglamentaria del cuerpo de exorcistas, bendita y afilada. Nada del otro mundo, no esperes demasiado de ella, pero eso no significa que no debas de cuidarla. Es una prueba para ti, si no cuidas de ella no esperamos que cuides a Excalibur… Esta es tu segunda arma…- dejando un paquete junto a la espada –Un revolver pesado… Cargador de 6 balas… Metal con grabados rúnicos sagrados… Las balas están bañadas en agua bendita… y tu tercera arma- dejando un libro la mesa.

-¿La biblia?-

-El Grimorio más poderoso de la historia- abriendo el mencionado –Esta es la versión completa. Un libro editado que tienen todos exorcistas. Todos los versos aquí escritos tienen poder… A partir de hoy estudiarás sus páginas y sus efectos-

-¿Todo esto?-

-No todo es blandir una espada. Los versos de este grimorio pueden llegar a ser increíblemente útiles, oraciones, salmos y conjuros que potenciarás cuanto mayor sea tu vínculo con tu espada sagrada- señalando la espada –Te formarás aquí… Yaegaki es un maestro en el uso de la espada, él te dará clases de esgrima, dos horas antes de ir a dormir estudiarás las artes místicas conmigo-

-¿Por cuánto tiempo?-

El hombre permaneció en silencio unos instantes.

-No creo que necesites mucho tiempo si te esfuerzas y sacas a relucir tu potencial…-

-¿Tenemos prisa?-

-Si… En unas semanas recibiremos la visita de las eminencias de Roma, traerán personalmente el fragmento de Excalibur y quieren conocer al portador…-

-Hablemos de presión…-

-Bueno bueno Issei-kun… ¿Estás preparado para lo que ha de venir?-

-Que se prepare para mí lo que ha de venir-

El hombre rió divertido.

-Y otra cosa-

-¿Queda algo más?-

-Mucho, pero mucho cuidado con tus visitas a los Gremory-

-¿?-

-No sé si hablaban de nosotros pero… Se sospecha que hay demonios en la ciudad…- bajando la mirada –Sé que les tienes aprecio…-

-Son como de mi familia… Así como esta, si verlos os pone en peligro dejaré de hacerlo. Ellos lo entenderán…-

-Mi chico listo…- sonrió Touji orgulloso –No te pido que dejes de verlos, solo que seas sensato y precavido, como sé que eres-


-Terrenos Gremory-

-Un exorcista, eh…- murmuró el patriarca observando el verde de sus terrenos.

-No he tenido opción… No pensaba que…-

-¿No pensabas que darte a conocer como portador implicaría tu alistamiento al cuerpo militar de la Iglesia?-

-…-

-Eres un chico inteligente, lo viste pero no lo contemplaste. Ahora pagarás las consecuencias-

Issei negó con la cabeza.

-Es demasiado común el pensar que tenemos el control de nuestras vidas, que por el hecho de que son nuestras, lo decidimos todo en ella… Y es mentira, una completa y absoluta mentira- dijo el demonio serio –Tus padres murieron cuando aún los necesitabas para formarte como ser humano. No pudiste hacer nada. Años más tarde se te plantearon opciones para ayudar a tu amiga de la infancia y has jugado tus cartas de tal manera que has acabado como soldado de dios, separándote de tu familia adoptiva, haciéndote enemigo de otra que te considera un miembro… Y en breve descubrirás los horrores del mundo adulto… siendo apenas un niño-

El niño bajó la cabeza, apretando los puños.

-Nadie te dirás que has obrado mal… Eso es algo que tú mismo podrás juzgar dentro de unos años-

-…-

-No eres más que un niño al que el mundo ha depositado quizás demasiadas expectativas-

-¡!-

-O un niño destinado a algo muy grande-

-Cómo va a ser eso…-

-Los grandes personajes de la historia del mundo nunca empiezan forjando su leyenda recorriendo un camino de rosas… Lo que marcará tu vida, el hombre que un día serás es como afrontas los desafíos que ya están por encima de tus capacidades- colocando una mano en su hombro –¿Cuán lejos podrás llegar si eres capaz de superar lo que ningún otro podría afrontar tan joven, tan poco preparado? ¿Qué podrá salir de la forja de la vida si ponemos todos los ingredientes que conforman tu existencia actual?-

-…-

-La vida aprieta pero no ahoga… Perdiste a tu familia… Pero no acabaste solo. Te enfrentas a duros retos… De nuevo no estás solo-

-¡!-

-Nunca, nunca olvides, Issei, que no estás solo-

-Zeoticus…- susurró el chico mirándolo a los ojos -¿No estas enfadado conmigo?-

-Sirzechs era un chico tranquilo… Nunca daba problemas, así que siempre que ocurría algo, como hacerse Maou, nos sorprendió mucho… Tú eres un culo inquieto, tu incorporación a la Iglesia era algo previsible, hijo mío-

-¡!-

-Tu madre también sospechaba que te darías a conocer mediante alguna temeridad…-

Issei bajó la cabeza, suspirando pesadamente.

-Aunque no negaré que estoy preocupado por ti-

-Se cuidarme solo, abuelo-

Zeoticus rió divertido.

-Eres mucho mejor que ellos, sea donde sea que te manden a formarte nunca habrán visto nada como tu… Pero es eso lo que me preocupa- inclinándose frente al niño –Tu sangre de dragón te coloca por encima de todos en la cadena evolutiva y los dragones son enemigos de Dios… Si no te han matado ya es porque quieren sacarte provecho…-

-O quizás no lo saben-

El hombre se levantó, instando al chico a seguirlo, seguirlo hasta el salón principal del castillo, entrando por el acceso del patio.

-Dame tu mano siniestra-

-La mano izquierda dirás…- rectificó el chico ofreciéndola sin miedo.

Zeoticus se cortó levemente la yema del índice con un cortaplumas, empezando a dibujar un círculo en la pequeña palma del dragón.

La sangre se desvaneció tras un leve destello de luz.

-¿Un pacto con el diablo?- murmuro el chico alzando una ceja.

-Sí y no- rio el patriarca acercándose a la chimenea, tomando la katana colgada en la pared sobre la misma.

-Ahora los Gremory somos conocidos por el infame poder de la Destrucción de mi esposa, pero en mi época vivíamos de la habilidad de nuestras manos…-

-¿Fuiste joven?-

-Esta espada es una reliquia de mi familia, me sirvió bien de joven… Me salvó de la muerte muchas veces…- hincando una rodilla frente al niño, ofreciéndosela al dragón –Y quiero que te proteja a ti ahora-

-¿Qué? Ni loco voy a tomar una reliquia familiar! Eso es para Sirzechs o para Milicas cuando crezca… ¿A Rias le gustan las espadas?-

-El pacto ya está hecho-

-¿Pacto? Que… ¿He firmado un pacto con una espada demoniaca?-

-No es demoniaca… Es una espada mágica-

-¿Mágica?- preguntó el chico desconfiado, tomándola con cuidado.

Una katana larga, de su mismo tamaño.

Funda negra, mango trenzado blanco y tsuba dorada.

-¡!-

El niño se sorprendió al tomarla del mango… Sentía…

-Me esta…-

-Se alimenta de ti, de tu poder… Cuanto mayor y más poderoso sea tu poder más pronunciado será su filo-

-¡!-

-Cuentan que el fundador de mi casa, el receptor del poder demoniaco del mismo Lucifer, la forjó usando técnicas prohibidas y un material sacado del núcleo del planeta… Él, al ser un demonio de primera generación, puro, podía cortar cualquier cosa con esta espada. Si dejas que se alimente del poder de dragón que hay en ti y la domas… No creo que haya nada que no puedas cortar-

-Zeoticus… Esto es demasiado…-

-Cuida de ella y ella cuidará de ti… Esta espada, mi espada, te la doy para asegurarme que vuelves aquí, a tu casa-

-Yo… Yo cuidaré de ella…-

-Yamato ahora es tuya… Cuando seas mayor te hablaré de su poder político-

-¿Poder político?-

-Esta espada es más que un arma, es una llave. Una llave que abre el cofre del tesoro más valioso de esta casa-

-¿?-

-Hoy es tarde… Pero mañana te enseñaré a usarla-

-Ya tengo un profesor de esgrima asignado…-

-Humph! Creo que no eres consciente de las capacidades de esa espada, enano- levantándose.

Issei desenvainó la hoja, inspeccionando el filo… Esta emitía un leve brillo blanco.

-Donde esté mi espada que se aparten las espadas de la Iglesia-

-¿Es tan poderosa? No lo parece…-

Zeoticus se sirvió una copa, ignorando el comentario del joven.

-Por el resto… No te preocupes- sentándose en su butaca favorita -Y seamos sinceros, alejarte de esa familia de santurrones y ver mundo te hará bien!-

El castaño se sentó en la contigua, no muy convencido.

Sirviéndose otra copa de whisky, llenando una extra, ofreciéndosela al chico.

-¿Me da una?-

-Hoy es un día para celebrar, no?-

-Yo no debería…-

-No deberías de ser exorcista, no deberías de tener que dejar a tu familia… Esta vida está llena de "no deberías", no crees?-

Issei asintió tomando la copa.

-Por los cuernos de Lucifer… Los pobres engañados de Dios no saben la que les espera- rio divertido Zeoticus –Lo más anticristiano que jamás hayan visto va directo hacia ellos… ¿Quién va a adoctrinar a quién?-

Issei, ignorando al demonio, centró su atención en la gruesa copa de cristal, observando fascinado el contenido líquido de color rojizo.

Dándole un comedido sorbo, dejando que el líquido recorriese su garganta.

-Mmm… Esta exquisito!-

-¡Ese es mi chico!- exclamó el patriarca Gremory contento –Ahora hagamos un brindis!-

-¿Brindis?-

-Chocar las copas, un método de felicitación-

-¡Un brindis!-

Contentos, los dos varones chocaron sus copas de cristal.

-Zeoticus Gremory… Más te vale que el contenido de la copa de mi Issei-kun sea algún tipo de zumo… Un té quizás…-

El demonio empezó a reír con fuerza antes de ser envuelto por una esfera de poder destructivo.

Issei observó horrorizado un cráter frente a él, girándose tembloroso ante la figura imponente de una furiosa Venelana Gremory.

-DXD-

-Mi niño pequeño… ¿Por qué estás tan nervioso?- preguntó Venelana acariciando el rostro del niño sentada junto a ella.

-Yo… Venelana…-

-Mama- corrigió la Gremory sonriente.

El chico bajó la mirada entristecido.

-¿Qué te ocurre?-

-Yo… Espero que mi decisión de formar parte de la Iglesia no…-

-¿No?-

-Si he decidido unirme a la Iglesia… Espero que no refleje una opinión negativa sobre ti… Sobre vosotros-

-Oh, Issei…- susurró la mujer emocionada –Aunque no lleves nuestra sangre o nuestro apellido siempre tendrás nuestro amor. Eres otro de mis hijos, lo has sido desde que pisaste el suelo de esta casa, desde que te encontremos aquella fatídica tarde…-

-…-

-Y lamento, como madre, no haberte dado una infancia más estable… Pero creímos oportuno que no estuvieses lejos de los Shidou…-

-No creo que hubiese podido tener una infancia mejor… Bajo el atento cuidado de dos afectuosas familias…-

-¿De verdad lo crees?-

-Yo… No tengo palabras para agradecer lo que habéis hecho por mí…-

-Eres joven, un niño que apenas empieza a ver mundo… A vivir. Aun tienes mucho que conocer, comprender…-

-Yo no quería irme…-

-¿Irte? Issei… No vas a irte a ningún lado. Esto no es una despedida… Apenas estarás un suspiro alejado de nosotros… Porque no te estarás tomando nuestros lazos con ligereza… ¿Verdad?-

-No, por supuesto que no, Venela…-

La mujer lo miró seria.

-Mama-

-Mucho mejor!- exclamó la castaña sonriente levantándose –Ahora ve a hablar con tu hermana… Está por llegar de sus clases-

-¿Tenemos libre hasta la cena?- preguntó esperanzado.

-Volved para la cena…- sonrió la mujer viendo como el niño se alejaba a paso rápido, perdiéndose por las escaleras…

-DXD-

Entrando como un vendaval en el dormitorio de la pelirroja revisó todos los armarios, reuniendo varias prendas de ropa antes de meterlas en bolsas.

Descendiendo hasta las cocinas, besó la mejilla de Grayfia, agradecido, al tener una cesta de mimbre preparada para él.

Despidiéndose con la mano, Issei abandonó el castillo a toda prisa.

-DXD-

A varios kilómetros de allí, cierta niña pelirroja canturreaba contenta en su asiento del carro de tracción animal.

Vestida con su recatado uniforme escolar, leía ávida de cultura, otro de sus gruesos volúmenes políticos.

Un fascinante ensayo sobre las intrincadas políticas del Inframundo.

Riendo divertida al recordar lo que su hermano pequeño decía de esos pesados volúmenes.

"Libros para dormir de lo aburridos que son…"

PAM

Curiosa, un brusco parón la sacó de sus pensamientos. El carruaje se había detenido y aun no estaba en los terrenos de su familia.

-¿Pasa algo?-

No obtuvo respuesta.

-¿Pasa algo?- insistió alzando la voz.

PUM… PUM PUM PUM

El carruaje había reanudad su marcha.

-Qué raro…-

Tras un buen rato… La inquietud de la chica la abordó por completo.

Cruzada de brazos y piernas, golpeando su antebrazo con sus dedos rítmicamente. El libro abandonado en un rincón desde hacía un tiempo…

PAM

El carruaje se había vuelto a detener… Y seguía sin estar en casa.

Asomándose por la ventana veía pradera, mucha pradera.

-Donde…-

La puerta del otro extremo se había abierto, siendo arrojadas varias prendas de ropa sobre los asientos.

-¿Qué…?- preguntó la chica mirando las prendas, bañadores –No me voy a poner esto!-

Enfadada se bajó del carruaje, buscando al chofer por todos lados. Sorprendiéndose por encontrarse en el estanque al que solía ir con Issei a bañarse.

-¿No? Pues nada… A bañarse así…- exclamó el castaño tomando a la niña en brazos, corriendo hacia el agua.

-No! No! No te atrevas… ISEEEEEE!- chilló la pelirroja agarrándose a su cuello, cerrando los ojos.

SPLASHHHHH!

-DXD-

-¿Cuánto tiempo vas a estar mirándome así?- rió divertido colocando la ropa femenina mojada en los arboles de las inmediaciones, observando como su hermana, en el borde del mismo, lo miraba fijamente con la boca sumergida.

BLUBLUBLU

La niña estaba hablando sin sacar a flote sus labios.

-No te entiendo…- dijo el castaño antes de lanzarse en bomba al agua… frente a la niña.

-Buuuuu! Basta!- chilló Rias nadando hacia el castaño, echándose encima del dragón.

Divertido se deshizo de su agarre, empezando a masajear sus costados.

Molesta, Rias vio cómo su enfado pasaban a ser pronunciadas risas…

-DXD-

Los Gremory habían construido un estanque escondido entre maleza, un frondoso y pequeño bosque con una montaña en miniatura de varias decenas de metros de altura…

Pese a la escasez de agua, el sistema artificial mágico hacia circular en un circuito cerrado el agua desde la base de la montaña al estanque, alimentando una pequeña cascada.

Un área de diversión para los mas pequeños…

-Aun estoy enfadada contigo…- murmuró Rias con la cabeza cubierta por una toalla, Issei de pie tras ella, secando su hermoso cabello rojizo.

-Imposible… No puedes enfadarte conmigo- dejando la toalla a un lado, peinando suavemente a la demonio –Ya esta… preciosa como siempre-

-Adularme no te va a funcionar…- los ojos azules de la niña lo seguían con detenimiento.

Divertido se sentó junto a ella, cruzándose de piernas sobre el mantel, tomando algo de la cesta preparada por Grayfia.

-¿A qué viene tanto enfado?-

-Has entrado en mi habitación, verdad?-

-Mmm…-

-Has entrado!-

-Puede…-

-Issei!-

-Ah, ah, ah!- dijo el chico serio, negando con el dedo índice –Si estas enfadada conmigo… No te dará esto…- dejando una pequeña caja entre ellos.

Abriéndola lentamente, orientándola hacia ella.

-Daifuku…-

-Pastelitos de masa de arroz con fresas en su interior… Hechos a mano, un postre para una princesa… agradecida-

Rias tragó saliva… Con la boca abierta, la saliva se deslizaba por la cornisura de sus labios observando los dulces.

PLANC

El perverso dragón había cerrado la caja.

Su estúpida sonrisa de nuevo… en su estúpido rostro.

-Yo… Yo… ¡No los quiero!- exclamó la demonio girándose, cruzándose de brazos… sin dejar de mirar la caja.

-Ahhhh… Que lastima…- murmuró el castaño decepcionado, tomando la caja, abriéndola lentamente.

Rias no tenia del todo claro quién era el demonio aquí…

-Pues yo si sé ser agradecido…- tomando uno de sus dulces, llevándoselo lentamente a los labios.

-mMMMMmmmMMMmmm-

La pelirroja estaba inflando sus mofletes hasta niveles inhumanos.

-Ahhhhh… Las fresas… Están tan dulces…-

La heredera Gremory perdió la paciencia… lanzándose sobre el chico para quitarle los dulces…

-DxD-

-Yuhuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!- chilló el niño tomando carrerilla, lanzándose en bomba al estanque desde la cima de la cascada.

SPLASHHHH

-¡Jo! Issei!- protestó Rias al recibir la ola de liquido, mirando a su hermano pequeño divertida.

-Jajajaja-

-¿Quieres agua?- emocionada, Rias extendió sus alas, alzándose lentamente, con cuidado.

-Uooooo!-

Concentrada, Rias se alzó y alzó… hasta dejarse caer frente al chico.

SPLASHHHHHHHH

-¡Eh! Eso es trampa!-

-Ahhhhhhhh!- respondió la belleza imitando al dragón, volviéndose a alzar, siguiendo al chico hasta la cima.

-Rias… Te estás alzando mucho y aun no puedes volar cómodamente…-

-¡No pasa nada!-

-Rias…-

-Un poco más… Solo un poco mas…-

-Rias…-

-Oh… Uy… Ah!-

Temblando ligeramente, Rias cerró los ojos al sentir como sus alas cedían… Su cuerpo se precipitó al vacío…

-¡Rias!- chilló Issei saltando de la cascada.

GRAB

-¡!-

Temerosa, Rias abrió lentamente sus ojos, encogida, se vio en brazos de su hermano menor.

Flotando… en el aire.

-¡!-

Curiosa miró como pudo a la espalda del dragón, abriendo los ojos incrédula.

Cuatro alas de dragón, negras como la oscuridad, a su espalda.

-Te he dicho que no subieses más… Eres mi hermanita pequeña, lo último que quiero es ver que te haces daño…-

-Issei! Tus alas…-

-No desvíes la atención, jovencita!-

La pelirroja se calló ante el tono serio del dragón.

-Yo…-

Issei la miró fijamente, descendiendo con lentitud… Para soltarla.

-¡ISEEEEEEEE!-

SPLASH

-DXD-

Cubierta por su toalla, la heredera llevaba un buen rato dándole la espalda.

Tomando algunos dulces… Se sentó tras ella, rodeando su cuerpo con sus brazos.

-Me has preocupado…-

-Yo… Lo siento-

-Solo dime que tendrás más cuidado…-

-Lo tendré-

Satisfecho, le ofreció uno de los dulces.

-El temerario de la familia soy yo… Tú eres la heredera…-

-¿Solo te preocupa eso?-

-En parte… Como buen hermano mayor he de cuidar de mi imouto-

-Yo soy la mayor!- tomando el dulce, acurrucándose contra el chico.

-Eres mi preciosa hermanita- susurró Issei, besando su mejilla.

La niña lo miró sorprendida, sonrojada.

-¿Pasa algo?- ofreciéndole un pastelito.

La pelirroja lo tomó entre sus labios, mirándolo a los ojos.

-¿Están buenos?-

La Gremory asintió absorta en sus pensamientos.

-Ise-

-Dime-

-Yo…-

-¿Qué pasa?- repitió Issei con un dulce en la boca.

-Ese beso…-

-¿Pasa algo? En el mundo humano es normal entre hermanos…- tomando una botella con zumo.

-Aquí no-

-¿No? ¿Cómo que no?-

-No…-

-Pues dime como debo hacerlo…-

Rias se llevó un dedo a los labios.

-¿Qué?-

Completamente sonrojada, Rias besó castamente al dragón.

El chico parpadeó sorprendido.

-L-los hermanos… e-en el Inframundo… se… s-se besan así!-

-¿Besas en los labios a Sirzechs?-

-C-cuando era pequeño… H-había demasiada diferencia… Y… Y… Quiero zumo!-

-Zumo para la princesa…- concedió el castaño.

-Y recuerda… Siempre en privado…-

Issei se encogió de hombros.

(Los demonios son tan raros…)

(Aunque tiene sentido… Para los demonios lo del incesto debe de ser algo normal…)

(Aunque no veo eso de besar a… Incesto… Los melones de Venelana…)

(…)

(No lo veo, es mi madre…)

(Rias es mi hermana…)

(Aunque sí con esto la hago feliz… Es un pequeño sacrificio…)

-Los demonios sois muy raros…-

La pelirroja lo miró confundida.


-Casa de los Shidou-

Irina Shidou estaba enfadada.

Agarrándose la falda, mofletes inflados, ojos llorosos.

-Yo también quiero-

-No, tu no-

-Tú tienes espada, yo quiero usar una también- señalando a Yamato.

Lo había cazado practicando con ella, haciéndose a ella.

-Irina, eres…-

-¡Tenemos la misma edad!- protestó la niña.

-Pero no tengo otra…-

Irina se marchó corriendo, regresando al patio trasero con la delgada Hauteclere en brazos.

-¡Irina!- exclamó Issei sorprendido –No puedes tomar la espada de tu padre!-

-¡Pero no tengo otra!- respondió la chica dejándola en el suelo, desenfundándola lentamente.

(Esto no me gusta…)

-No pesa…- susurró la castaño alzando la espada.

-¿Cómo que no pesa?- murmuró el dragón curioso –Debe de pesar varios kilos como mucho…-

-Toma, toma, mira, no pesa- exclamó contenta acercándose a su amigo, ofreciéndole la espada sagrada.

Deteniéndose por el camino, el Hyodo no le dio importancia, centrándose en colgarse la katana a la espalda.

Una vez colgada se dio cuenta del silencio de la energética Shidou.

Su cuerpo congelado, quieto, rígido.

Sus ojos, blanquecinos.

-¿Irina?-

La niña no respondió.

-Irina… Dame esa espada…- siseó el exorcista acercándose lentamente a su amiga.

Silencio.

Con cuidado, caminó hacia ella, llevándose una mano al mango de la katana mientras alzaba la otra hacia la chica.

Hauteclere descendió hasta tocar el suelo.

-Eso… No va a ser posible-

-¡!-

La espada sagrada se alzó poderosa, buscando su cuello.

Asustado, Issei se encontró, Yamato en mano, frente al cuerpo poseído de su amiga de la infancia… luchando por defender su vida.


Continuará en

Escuela - Croce di Pietro