Fanfiction escrito por mi persona, sin fines lúdicos, basado en la obra de Ichiei Ishibumi, las novelas ligeras HighSchool DxD.
- High School DxD –
[Draconic X Deus]
-Graduación – Un nuevo comienzo-
-Durante los dos años siguientes-
-Croce di Pietro-
El destino le había ofrecido una extraña oportunidad, según se entendiese, y tiempo.
Todos morimos y vivimos en función del tiempo, el tiempo nos da la vida, el tiempo nos mata. El tiempo es un patrón, un cliente, un amigo y un enemigo cruel, no perdona, no reduce su paso… Lo que hacemos con nuestro tiempo sentencia nuestro futuro, lo sella en carne viva. Y de tiempo y de destino, Griselda Quarta, creía entender un poco.
Pese a su juventud, su constante esfuerzo y su talento innato, Griselda siempre había encontrado en el tiempo a su peor enemigo.
Y estar de pie en el cementerio Santos Caídos, la parcela de terreno dedicada a honrar a todo el personal eclesiástico fallecido, se lo recordaba constantemente.
El tiempo necesario para alcanzar el poder necesario para proteger a sus seres queridos… El tiempo requerido para trasladar a los refuerzos que habrían podido evitar masacres… El tiempo necesario que no tuvo para que llegasen los sanitarios… El tiempo que mermaba las capacidades físicas de los combatientes más experimentados, sentenciando a los más jóvenes…
Porque su pasado estaba lleno de sangre y muerte… Condenados irremediablemente por el tiempo. El tiempo les mataba con mayor crueldad que cualquier demonio o monstruo.
Quizás su miedo al tiempo la había llevado a escuchar la propuesta de Gabriel y no su fervor religiosa o devoción hacia ella… ¿El tiempo de la eternidad la haría mejor soldado? ¿La haría mejor persona? ¿Podría proteger, al fin, a sus seres queridos? ¿El tiempo realmente había dejado de ser un enemigo si pasaba a tener alas en su espalda?
…
Mientras llegaba ese momento había aceptado una propuesta menor en calado, fundamental a su manera. Ahora, alejada de los campos de combate, se dedicaba a formar estudiantes. Niños y niñas traídos de todos los rincones del planeta. Más cargos de conciencia para su atormentada alma. Niños y niñas a los que eventualmente mandarían directos a la muerte. No todos tenían el potencial o las aptitudes para sobrevivir en ese cruel mundo.
Excepto quizás dos chicos… El ya conocido como la esperanza de la nueva Iglesia, Dulio Gesualdo y al que nunca aceptaría públicamente como a alguien cercano, pero al que, en la intimidad de la soledad, reconocía como a un hermano pequeño. Aunque pese a todo el afecto que pudiese procesarle… No quitaba que fuese un perturbador de la paz.
Gesualdo, un joven huérfano nativo del país, acumulaba méritos y honores con precocidad, residía en la institución hasta alcanzar la mayoría de edad que estaba cercana. Un acompañante y garantía para sus compañeros, que veían en él un futuro mejor, esperanza y un faro al que seguir. Un poderoso exorcista amado profundamente por el Señor, dotado de excelentes y cuantiosos dones y una de las más poderosas reliquias… El contrapunto del azote.
El azote del cielo, el destructor de la paz, acosador de mujeres y lagartija infernal. Un niño de ojos rojos que sistemáticamente desafiaba todas las normas y reglas, que había llegado a ellos desde tierras lejanas… Un completo sinvergüenza… Que se había ganado su afecto. Un afecto que sabía que era correspondido. Hacía mucho que sabía de sus contactos con el Inframundo. Sabía que el niño podría tener un buen futuro en las tierras inferiores, pero pese a todo había decidido quedarse. Ella misma, Gabriel, incluso Dulio y Strada… El niño había echado raíces y le conmovía que no renunciase a esos vínculos a la ligera.
Qué decir del niño… Hacía tiempo que había dejado de acudir a clase… Su mente ágil y despierta no requería de un segundo intento para retener cualquier tipo de información. Abusando, sin ser públicos sus métodos, de herramientas sagradas, se paseaba con completa impunidad por los pasillos prohibidos de la biblioteca. Saciando su curiosidad con los cientos de miles de volúmenes prohibidos alojados en sus estanterías. Eso, sumado a su innata capacidad para la destrucción, habían hecho del pequeño el arma perfecta que el Cardenal Strada intentaba ocultar con todas sus fuerzas del Alto Consejo… De Roma.
Aunque tampoco podía decirse que el dragón estaba en contra de "repartir estopa". Cualquier reto que la academia le había impuesto no había resultado ser más que un juego para él. También sospechaba que jugaba sucio, Issei siempre jugaba sucio, y que tenía ayuda. Maestros o personas muy competentes ayudándole en la sombra.
Si bien Dulio era "poderoso", su hermanito era "peligroso", podías temer el inmenso poder de Gesualdo, pero uno temblaba de miedo ante los horrores que el castaño podía tener guardados. Era tan fácil dejarse engañar por esa apariencia desenfadada, esa estúpida sonrisa… Eran tan similares como diferentes. Por eso mismo Dulio Gesualdo e Issei Shidou eran tan buenos compañeros. Y al contrario que su compañero, el estudiante modélico… Issei se reía en su cara mejorando en sus exámenes de forma autodidacta.
No necesitaba verlo para imaginarlo con su estúpida sonrisa… Diciendo algo como "te lo dije".
Ella misma corregía sus exámenes, ella misma era su tutora, nadie era más consciente que ella del potencial del niño. El chico, inteligente, había decidido que las clases que le ofrecían en Croce di Pietro no eran lo suyo. Extensas e interminables sesiones tediosas y aburridas, llenas de información manipulada que ella sabía que podía reconocer. Ancianos duchos en cultura sobre papel que verborreaban sin cesar, momias esperando su momento para irse al otro barrio. Croce di Pietro nunca tuvo oportunidad alguna de ganarse su confianza o respeto.
Los ancianos creían que tenían controlado al niño, que dominaban al dragón. Lo cierto era que el dragón se aprovechaba de ellos.
Griselda no podía más que reír divertida.
Y en secreto, le agradecía profundamente su actitud sincera e integra. A su manera el chico le había mostrado a ella el camino a seguir… Aunque como profesora estaba seriamente molesta con él. Entendía que sus clases estaban llenas de falsedades. Respetaba que quisiese estudiar a solas si sus exámenes reflejaban ese esfuerzo… Pero en los últimos meses, Issei empezó a tomarse ciertas libertades.
Concesiones.
Aun con todo su crecimiento era imparable, el chico avanzaba temario a pasos agigantados, adelantando a sus compañeros de clase, pasando a estar con alumnos avanzados. Las Juntas de Evaluación solían ser… animadas. Las discrepancias eran igualmente extensas y variadas. Los profesores tenían opiniones mixtas, por una parte se alegraban de tener al alumno más conflictivo lejos de sus aulas, por otra no querían a alguien así progresando con rapidez.
Aprovechando la inmensa cantidad de información acumulada que tenía la Iglesia entre las paredes de su biblioteca, el chico recortaba años de aprendizaje. El dragón era una maquina de devorar conocimiento. Para lo que un humano se diría que era una proeza fruto de una memoria fotográfica excepcional, ella no tenía claro si era algo innato o era una cualidad individual.
Issei Shidou crecía más rápido, aprendía más rápido. Su madurez se desmarcaba de lo habitual pero sobretodo… Luchaba como nadie. Más rápido, con más fuerza, con mayor fiereza. Los instructores de Croce di Pietro se frotaban las manos con la fuerza de destrucción personificada en la figura de Issei Shidou.
Ella no opinaba igual.
Pocos, muy pocos entendían que pasaba por su mente.
Griselda Quarta, sin embargo, lo había calado el primer momento en el que lo vio. Borracho, mujeriego, indómito, salvaje… Pero fiel a sí mismo, un buen hijo del Señor, a su manera.
Aunque eso no era algo que podría decirle o admitirle…
Griselda Quarta estaba francamente preocupada de cuál sería el porvenir del chico en su mundo, en el mundo religioso, en su sendero en la Iglesia.
Rezaba constantemente que el momento de la explosión se pospusiese todo lo posible…
No quería que acabase esa etapa…
-DXD-
Corriendo con una marcha estable, vestido con su chándal blanco, moviéndose por las vacías, calladas y cubiertas de niebla.
A la hora de ejercicio regresó a su apartamento, jadeando pesadamente, tomando una de las botellas de zumo de la nevera.
-Bebe agua, agua- dijo Gabriel vestida con su delantal, mirándolo con la espátula en mano.
-Dame las gracias por no estar hincándome una botella de vodka…- acabándose la botella antes de besar a la rubia en la mejilla –Puedes dormir un poco más, yo me encargo del desayuno-
Gabriel negó con la cabeza.
-¿El mariposon no se ha levantado?- preguntó Issei entrando en su habitación, saliendo desnudo para entrar en el baño, saliendo en su forma adulta con una toalla envolviendo su cintura.
-Está en una misión… ¿No lo recuerdas?-
-Negativo…- sonriendo perversamente antes de pegarse a la joven –Entonces estamos solos…-
Pegándose a su espalda, pasando sus brazos por su vientre, besando su cuello.
Gabriel rió con inocencia.
-¿Es significativo que estemos solos? ¿Te molesta su presencia?-
-Agradezco la intimidad-
-¿Por qué motivo?-
-Para hacer cosas divertidas-
-¿Hacer cosas divertidas cuando no está Dulio?-
El castaño se separó de repente, suspirando pesadamente.
-Tanta inocencia es hasta dolorosa…-
-¿Qué? ¿He dicho algo? ¡Issei!-
-No, no. No has dicho nada… Es mejor así, la verdad-
Gabriel lo miró con tristeza.
-He dicho algo… ¿Q-que querías hacer? ¡Hagámoslo!-
El dragón silenció a la belleza colocando un dedo en sus labios.
-Así es como eres. Es uno de tus encantos… Y el mundo te quiere así- besando su frente con ternura –Voy a darme una ducha rápida!-
Gabriel vió como se marchaba con el rostro bañado de tristeza.
-Pero tú no me quieres así… ¿Qué tipo de ángeles le gustan a Issei?-
-DXD-
-Interesante…- susurró la exorcista viendo otro haz de energía sagrada recorrer el campo.
Satisfecho retrocedió unos pasos, visualizando su objetivo.
Sujetando la pesada espada con ambas manos… Dando un paso al frente, lanzando una estocada ascendente, liberando un haz de energía sagrada.
Dando otro paso intentó lanzando otro golpe… que se quedó en nada.
Pasándose la mano por el pelo, volviendo a la posición original.
-Corte lateral, corte descendente… Ascendente!- levantándose usando la inercia del volumen de la espada, moviendo sus brazos en círculos ascendentes lanzó dos golpes antes de revertir y golpear hacia abajo, cayendo con fuerza al suelo.
-Eso es… Tu afinidad para con las Excalibur elimina el peso de las espadas. Pero pesan, y mucho. Parte del truco consiste en aumentar o reducir ese efecto. Debes reducir el peso para mover o defenderte y aumentarlo en el momento justo de atacar- dijo Griselda.
-La práctica hará la perfección-
-Así es, aunque… Lo que buscas es demasiado llamativo. Pero no puedes conformarte con algo simple…-
-Ya me conoces… Pero dime, que te ha parecido?-
-Temerario-
-Cojonudo entonces-
-Lleno de aperturas-
-Como no… Me gusta que puedan participar-
-Es muy práctico pelear contra el aire y contra maniquís estáticos…- sonrió la exorcista desordenando el cabello del niño.
-… Lo tengo todo controlado-
-No tienes nada controlado-
-¿La mejor defensa es un buen ataque?-
-Un dicho de Sun Tsu… ¿Has leído el Arte de la Guerra?-
-Yo creo que es una estrategia muy buena-
-¿Por eso entrenas para esquivarlo todo?-
-Tengo buenos ojos, con mis reflejos lo puedo esquivar to… Argh!-
-¿No has visto venir esto?- bromeó la mujer pinzando una mejilla del niño –Te exiges demasiado-
-Tengo prisa-
-Las prisas no son buenas… Tampoco devorar todos los libros prohibidos de la biblioteca-
-¿El anciano se ha chivado?-
-Te conozco mejor de lo que conoces- mirando al chico con media sonrisa -O… Creo que le pides demasiado a esa hoja- mirando la espada –Tu técnica está muy trabajada, tu teoría es buena… Pero mezclas capacidades, quieres… Deseas cosas que no están a tu alcance…-
-¿Quieres decir?- dijo Issei extrañado.
La monja no respondió, ya había empezado a salir del campo de entrenamiento.
El niño lo seguía de cerca.
-He oído que has pedido modificar a Excalibur Destrucción-
-Así es…-
-No voy a aceptar tu petición, estoy cansada de repetírtelo…-
-Instructora, es demasiado grande para mí-
-Crecerás- volviéndose a mirarlo -¿De nuevo con las prisas?-
La mujer sonrió levemente.
-No soy buena con la espada pero puedo ayudarte con tu deseo-
-¿Qué deseo?-
-¿No has dicho que no querías ser alcanzado?-
El niño se detuvo de golpe.
Inspeccionando detenidamente la mirada perversa en el rostro de Griselda.
-DXD-
-¿Entonces Great Red nació de los sueños?-
-Y las ilusiones de la gente- respondió Ophis.
-No lo acabo de entender…-
-Ophis nació de la nada del Infinito-
-Eso se entiende aún menos-
-…-
-¿Pero qué significa eso de Infinito?-
-No tengo fin-
-Pero en que- murmuró Issei estirado de lado, mirando a la loli.
-Mi poder no tiene fin-
-Si por ejemplo… Te dijese de lanzar una llamarada… ¿No te detendrías nunca?-
-No-
-Mmm… ¿Y eres inmortal? ¿Tienes una vida infinita también?-
-Si-
-¿Cómo es posible?-
-Regeneración ilimitada-
-¿No tienes un sistema defensivo ilimitado?-
-Mi poder es infinito, no absoluto-
-Ah… Importante matiz-
-Tú también tienes el poder del Infinito, mi poder-
-¿Yo también me regenero?-
-No-
-Vaya decepción…-
-Tú necesitas defenderte-
-¿Alguna recomendación?-
-Infinito-
-¿No habías dicho que…-
-Hace mucho tiempo, alguien usaba el poder del infinito como una capa para cubrir su cuerpo-
-¿Qué? ¿Quién?-
-Decía que si colocabas ese poder entre tú y tu enemigo podías posponer el contacto entre ambos-
-¿Colocar un infinito entre dos objetos? Entonces no se tocarían nunca…-
-No generas suficiente poder aun… Tienes que usar más tu cuerpo adulto-
-Pero si ya lo uso bastante-
-¡Mas!-
-Pero…-
-Ese cuerpo infantil no genera poder, no lo resiste y lo libera! Tu cuerpo adulto lo retiene y crece!-
-Te digo que eso ya lo hago… ¿Qué significa libera?-
-Que abandona tu cuerpo-
-Explícate-
Ophis alzó la mirada pensativa.
-En tecnología humana… Eres como un átomo radiactivo en descomposición-
La mandíbula del castaño tocó el suelo.
-¡Eso es jodidamente peligroso!-
-¿Lo es?-
-¡Ophis! Deberías de haberme avisado!-
-Para los adultos eres inofensivo-
-¿A-adultos? Ophis… Pasó mucho tiempo con Rias, tenshi e Irina…-
La morena desvió la mirada nerviosa.
-¿Ophissssss?- insistió el castaño tomando a la loli de las mejillas, extendiéndolas con intención.
-Absorberán ese poder… fortaleciendo su cuerpo-
-¿Solo eso?-
-…-
-¿Ophissssss?-
-Te prometo que todos los efectos… son positivos-
Issei la miró unos instantes.
¿Qué opciones había de que Ophis le mintiese?
No…
La verdadera pregunta era… ¿Qué entendía Ophis por positivo?
-DXD-
-Somos una raza superior, Valerie- inició Vlad IV recorriéndose la oscura sala con una pesada copa de brandy en mano.
La adolescente, nerviosa, escuchaba atentamente en uno de los sillones.
-Miles de años de evolución nos han posicionado en la cúspide. Miles de años alimentándonos del líquido primordial han elevado nuestros genes hasta límites insospechados. Somos más fuertes, más resistentes, más inteligentes y nuestro potencial mágico es más elevado que el de cualquier humano-
-…-
-Aprenderás y estudiarás magia blanca, negra y comprenderás y asimilaras los demás tipos. Aquí no te serán de utilidad, pero alguien de tu clase social está obligada a estar por encima. Ser más y mejor. Yo personalmente te revelaré los secretos de nuestra magia hereditaria… A la que tengo entendido que ya le tienes cariño-
Valerie apretó los puños molesta.
-Se cómo utilizar mi sangre…-
-¿Tu sangre?- gruñó el adulto apoyándose en la mesa –Tu sangre es lo más valioso que hay en ti aparte de tu útero-
-¡!-
-¿No entiendes tu valía? ¿No alcanzas a comprender cuál es el valor de tu sangre? ¿De mi sangre?-
-…-
-Nunca abandonarás estas tierras, cuando alcances la mayoría se te buscará un marido político que beneficie a la familia, hasta entonces harás lo que se te ordene. Aprenderás y estudiaras el legado familiar para poder continuar con la estirpe y el traspaso de conocimientos. Te adiestraré en artes físicas y mágicas para la preservación de ese vientre. Eso es todo lo que importa-
La rubia desvió la mirada molesta.
-Haremos un trato…-
-¿?-
-Preserva en óptimas condiciones ese vientre y miraremos que podemos hacer por ese niño Vladi-
-¡!-
-Y otro punto… De ahora en adelante dejarás de usar tu sangre para defenderte o atacar-
-No lo entiendo… ¿Cómo voy a hacer magia de sangre sin sangre?-
-Usarás la sangre de todos los demás seres vivos-
-¿?-
-Los perros de Lucien son animales, como animales no comprenden cuan rica y trascendente puede llegar a ser la sangre… La sangre contiene toda nuestra información. Desde recuerdos a habilidades-
-¡!-
-Una gota de tu sangre puede decirle al enemigo todo lo que tú sabes de nosotros, enseñarles cómo defenderse de nuestra magia de sangre… incluso llegar a replicarla-
-¡!-
-Nunca, nunca más vuelvas a malgastarla así… O me veré obligado a hacértelo entender con métodos más estrictos- dejando la copa en la mesa –En honor y respeto a tu madre procuraré ser paciente… Aprende rápido, esfuérzate al máximo, hazme perder el tiempo y conocerás en carne propia mi mal carácter-
-Eso… haré-
-Eso veremos-
-DXD-
-Aaaaaaahhhhhh!-
El guantelete había aparecido…
Sonriendo divertido, Issei, en su forma adulta tomó otro de los duros pezones de Gabriel entre sus labios, succionando con fuerza.
La arcángel gimió de nuevo, retorciéndose en la cama, llevando sus manos al cabello del dragón.
Sin dejar de masajear sus senos empezó a descender, besando su vientre, pasando a sus piernas, esbeltas y largas piernas.
El guante había ganado algo de color.
Travieso tomó la última barrera física, las bragas de la arcángel para retirarlas con lentitud, sintiendo la tímida mirada de la rubia fija en él.
Las alas, extendidas en la cama, permanecían blancas, impolutas.
-Gabriel…- ronroneó el dragón divertido.
-No mires! Me da vergüenza!-
-Tonterías… Como no mirar algo tan hermoso… Uy… ¿Qué es esta humedad?-
-El q… ahhhh!-
Issei recorrió lentamente el sexo de Gabriel, recogiendo líquidos con su dedo índice.
-No sabía que las angelitos podían humedecerse así…-
-¿Eso es malo?- preguntó con timidez.
-Nada más lejos…- llevándose el dedo a los labios.
-¡Issei! Esta sucio!-
-No hay nada de sucio en ti…- susurró el castaño recostándose sobre la arcángel, tomando sus labios. Sonriendo internamente al sentir otro gemido ahogado de la rubia.
Sus labios se movían lentamente sobre su sexo, amenazando con entrar en ella.
Separándose miró su guantelete.
Su tono era más oscuro.
Divertido metió más sus dedos en la arcángel, haciéndola chillar de placer.
Su guante ya era prácticamente rojo…
-Vaya, vaya… Esto va a ser divertido- exclamó Issei volviendo a besar a la arcángel, jugando con su lengua, moviendo sin parar sus dedos en el sexo femenino.
¿Las alas seguían siendo blancas?
-DXD-
-¿La Oráculo es un Youkai?-
-La naturaleza clasifica a sus creaciones por patrones característicos. La Oráculo es una criatura con miles de años de antigüedad que un día unió sus fuerzas con los dioses para establecer una época ininterrumpida de paz y prosperidad hasta la irrupción de los mongoles… Una pequeña incidencia entre los dioses japoneses y los hindúes que se solucionó antes de que llegasen a las islas principales… El Oráculo ha sido imprescindible para poder mantener la paz entre las diversas existencias de nuestras tierras-
-¿No es trabajo de los dioses?-
-Los dioses rara vez se implican en algo que no provoquen ellos mismos. Para el resto de gestas siempre han recurrido a métodos indirectos, como usar emisarios y enviar herramientas encantadas-
-¿Nosotros somos esos emisarios?-
-No. La misión de las Principales Cinco Familias es velar por la integridad, unidad y seguridad de la nación en su conjunto. Los héroes son sacrificios que recordamos en festividades. Los sacerdotes enviados por los dioses les encontramos y preparamos-
-Los enviamos a la muerte-
-Son herramientas para un bien mayor. Las Cinco Familias no son muy diferentes, crees que es más deshonroso porque no enviamos a nuestros hijos al frente? Esos héroes viven libres de toda atadura hasta que son reclutados. Ese es un lujo que tú no tienes. Y cuando mueren son recompensados con una ultra vida llena de lujos y comodidades, nuestro deber es permanente, moriremos de ancianos sin recompensa alguna puesto que la nuestra es servir a los dioses…-
-…-
-Pero es fundamental que tu corazón entienda que ser sacerdote significa ser altruista. Que luchamos por el bien mayor. Que luchamos y vivimos por algo superior a nosotros. Quizás si el mundo fuese menos egoísta este sería un lugar mejor-
-¿Por qué no exportamos este estilo de vida al exterior?-
-Los dioses protegen este país. Las Cinco Grandes Familias son estrictamente nacionalistas. No nos implicamos en política, solo servimos al pueblo. El resto de países del mundo son libres de hacer lo que les plazca. No les molestamos y no toleramos que nos molesten-
-¿No compartimos información?-
-No-
-¿No deberíamos?-
-No tienen nada que aportar. Nuestra cultura se ha levantado sobre miles de años de dedicada y calmada meditación. La serenidad y la calma ofrecen un pensamiento claro y positivo que rara vez se obtiene con la pasión y los sentimientos, algo que abunda en el exterior. La lógica alcanzada mediante la relajación es un estadio superior. Su conclusión es irrefutable-
-Pero la experiencia aporta-
-Podríamos aprender que no hacer, que evitar, pero no nos ayudaría a mejorar, solo a prevenir-
-…-
-Suzaku, no nos mantenemos completamente aislados del mundo. Es justo lo contrario. Vamos adelantados al resto del mundo. Mientras nuestros enemigos luchaban en taparrabos nosotros teníamos los soldados más refinados del mundo. Cuando los caballeros europeos se consideraban tales por blandir una espada como si fuese un garrote nuestros caballeros dominaban la pluma y la espada… Nuestra tecnología está un lustro adelantada a la del resto del planeta… Y nos comunicamos con el exterior…- tomando una carpeta del rincón de la mesa, ofreciéndosela a Suzaku.
La carpeta contenía archivos de hombres y mujeres que no conocía. La mayoría orientales.
-¿Quiénes son?-
-Los enemigos de la familia-
-¿?-
-Personalidades distinguidas de todas las organizaciones que tienen el potencial y la capacidad para desestabilizar nuestra nación- explicó el anciano –Algunos tienen interés en nuestra tierra, otros no. Pero como la próxima máximo responsable de la familia debes conocerlos a todos-
La morena revisó los documentos con curiosidad.
-Honorable anciano…- preguntó Suzaku temerosa.
-Afirmativo. Conoces a algunas personas en esa lista- respondió a la pregunta no formulada antes de levantarse de la mesa, caminando hacia la ventana –No todos los enemigos son extranjeros, no todos los enemigos proceden de fuera de la familia…-
Suzaku bajó la mirada entristecida.
-Elimina esos estúpidos sentimientos de afecto hacia mi hermana, Suzaku-
-¡!-
-Me consta que la tenías en gran estima… Ella misma se cerró las puertas a nuestro afecto cuando decidió ayudar a esa abominación-
La abominación, otra de las fichas.
Tobio Ikuse.
-Ese monstruo… Una mezcla prohibida de divinidad oriental y occidental…-
-¿Una prueba de coexistencia?-
-Un error provocado por el exceso de confianza de un inconsciente… Las Longinus… Esos errores con la capacidad de asesinar dioses…-
-…-
-Si el hombre imperfecto asesina a seres perfectos que será de este mundo…-
-El mundo es imperfecto-
-Falso! El mundo es perfecto en su justa medida… Perfectamente equilibrado, como tiene que ser-
-Anciano… ¿No podemos cambiar?-
-Improvisar, adaptarse, superarse… ¿En punto podemos poner el asesinar dioses? ¿Romper los esquemas de nuestra realidad?-
-…-
-Las leyes naturales, con millones de años de sabiduría forjadas a base de pruebas y errores, se resumen en esos tres principios. Las leyes naturales no son absolutas, ante el paso de tiempo y los cambios que esto comporta se adapta, pero nunca se rompen-
-¿Quiénes imponen esos cambios?-
-La vida misma, los dioses con su sabiduría superior, los sacerdotes que cumplen con su voluntad-
-¿Entonces la existencia de Ikuse no podría ser un cambio?-
-Es un ejemplo de error que crea caos. El caos destruye, esa destrucción rompe con las leyes naturales-
-¿Los dioses pueden romper las leyes naturales?-
-No deberían. Conocen el alcance de las consecuencias, pero pueden-
-¿Lo han hecho antes?-
-Los dioses a los que servimos no-
-¿Quiénes entonces?-
El anciano no respondió, solo mantenía la mirada firme en la ventana.
-Unos dioses que no deberían de existir…-
-¿?-
-Tienes una semana para revisar a grandes rasgos los nombres de esa carpeta… Ahora vete a vestirte. En una hora seguiremos con las prácticas-
-¿Esgrima de nuevo, anciano?-
-No, te enseñaré a usar los sellos en combate-
-¿?-
¿Se podían usar los pergaminos en combate?
-DXD-
-Entrenar es una pérdida de tiempo…-
-Ahí vamos de nuevo…- murmuró Magari suspirando pesadamente.
-Los youkai somos formas sencillas de vida… Estamos destinados a la paz y la tranquilidad… Nyaaaaa-
-No, es una conclusión formulada por una mente vaga y sin ambición alguna-
-No hay dioses… Lo Dai-Youkai o están fiambres o sellados…-
-Más respeto, cachorro. Hay grandes youkai… el señor que tan amablemente te deja holgazanear todo el día por aquí, por ejemplo-
-Nyaaaaaaaaaa-
Kuroka no sentía respeto por nada ni por nadie.
-¿Lady Yasaka es muy poderosa… ella no te convence?-
-Nyaaaaaaaaaa-
-Cuando usa el poder de las Líneas Ley puede alcanzar el nivel de los Reyes Dragón-
La morena cambió de sentido, pasando a mirarla con un deje de curiosidad.
-Que son los Reyes Dragón-
-Cinco ejemplares excepcionalmente poderosos dragones, venerados y temidos por todo el mundo-
-¿Hay alguno cerca?-
-No se conoce de ninguno que resida en este país… Durante un tiempo hubo uno en China…-
-¿Qué pasó con él?-
-El dios Indra lo mató, descuartizó y sello-
Kuroka se rascó la panza bostezando con fuerza.
-Debilucho… Nya!-
-Los Dragones Celestiales fueron tan poderosos que hasta los dioses les temían…-
-Están muertos- se aventuró la morena.
-Sellados en humanos-
-Nyaaaaa… Maricas-
-¡Ese vocabulario jovencita!-
-Nyaaaa…-
-Y finalmente están los dioses dragones-
-¿Hay dioses?-
-Los seres más poderosos de la creación-
-Y como no… Están muertos, nyaaaaa-
Aburrida se tumbó panza arriba.
-No, no lo están. Son tan poderosos que nadie puede matarlos-
-¿Eso es posible?-
-Con estudio y entrenamiento, puede-
-Aburriiiiiddddddooooooo-
-¿Qué es aburrido?-
-He visto las clases que dais… Magia barata y encantamientos de mercadillo… Nyaaaaa-
-¿M-mercadillo?-
Una vena empezó a marcarse en su frente.
-¿Y qué me dices del Youjutsu?-
-¿Artes demoniacas?-
-Los exorcistas las llaman artes demoniacas porque desconocían que podían hacer realmente los demonios…- sonriendo al ver como recibía la atención de la nekomata –El Youjutsu es un estilo de brujería que solo nosotros podemos usar. Magia ofensiva y defensiva, con infinitas posibilidades y variables… Permite una particular visión de la manipulación elemental… Podemos crear nieblas venenosas o ilusiones traviesas…-
-¡!-
-Como nekoshou las artes que manipulan el ki están a tu disposición. Fortalecer tu cuerpo y el de los demás, o debilitarlos. El control de la naturaleza como las plantas o los arboles… Con ambas artes puedes alcanzar a controlar el Touki, que te hará más fuerte, rápida y resistente… Y quien sabe si podrás convocar las Kasha… Las ruedas del fuego fatuo…-
-Nyaaaaaaa-
-Y si no estás satisfecha con todo esto podemos recurrir a los tipos de magia convencional con las que puedas ser afín…-
-¡!-
-Puedes aprender todo esto bajo mi tutela… Siempre y cuando cumplas con unas mínimas-
-¿C-cuáles? Nya…
-Algunas normas de conducta… Hacer lo que te diga y sobretodo, cuidar de tu hermana-
-Solo eso?-
-Eso… Y el compromiso de reproducción-
-¿?-
-Como nekomata, como nekoshou, te debes a la supervivencia de tu especie. A cambio de cuidar de ti y de tu hermana se te pedirá por ley natural, descendencia-
-Nya…-
-Todos los conocimientos de tu raza a cambio de una cría… Pero no una cualquiera-
-¿Todos los conocimientos?-
-Todo ese conocimiento a cambio de una cría tuya… y un dragón-
-¿Por qué un dragón, nya?-
-Genética. Son los youkai más poderosos. Una cría con tus genes y los suyos será fuerte. Necesitamos ejemplares fuertes para sobrevivir-
-…-
-Nya…-
-Youjutsu. Senjutsu. Touki. Magia… A cambio de un compromiso ligado por ley natural de una cría con un dragón-
-Nyaaaaaaa-
-DXD-
Caminando a paso rápido, Lavinia intentaba seguir el ritmo a la anciana. Pese a su avanzada edad, Glenda se movía con una sorprendente agilidad. Deteniéndose en seco para girarse.
Observando a la joven rubia cargando con una mochila, mirando fascinada a sus alrededores.
-Cariño… Llegaremos tarde- sonrió Glenda viendo como su ahijada miraba el ir y venir de los transeúntes.
Adultos y jóvenes, vestido de todas las formas posibles. Algunos volaban en escobas, otros sobre libros.
Gente atareada arrastrando pesados baúles.
Hombres trajeados y colegialas de marinera.
-¿Q-que es todo esto?-
Glenda rió divertida.
-¿Ves que algunas personas portan un llamativo sombrero?-
-Si… ¿Un sombrero Gris?-
-Estamos en los terrenos del demonio Mephisto, querida. Todo lo que ves es la organización mágica Greuzeuberer!-
-¡!-
-Has aprendido todo lo que te he enseñado, pero eres joven y no puedes estar siempre en mi castillo-
-Pero allí tengo amigos…-
-No son humanos-
-Pero son mis amigos…-
-Aunque tengas amigos, tienes que hacer amigos de verdad, de tu edad… Y no hay nada mejor que una escuela para eso-
-¡!-
-Y te han aceptado en la Academia Mágica de Greuzeuberer-
-¿En serio?-
-Jujuju. En cuanto les he hablado de ti te han aceptado encantados…-
-Pero yo no sé mucho…-
-A una academia se viene a estudiar!-
-Pero Grauzauberer es una organización…-
-Hacen muchas cosas… Pero el demonio Mephisto entiende que el camino a la paz pasa por la formación…-
-Glenda… Está bien confiar en un demonio?-
-Los demonios tienen una fama y una reputación tan buena como la nuestra- rio la anciana deteniéndose frente a unas puertas de metal –Hemos llegado-
-¿?-
Agarrando las asas de su mochila, Lavinia alzó la mirada. Frente a ella había un enorme edificio de color crema, cientos de estudiantes cubiertos con capas se amontonaban para poder entrar.
-Grauzauberer no es quizás la mejor escuela mágica del mundo… Pero aquí podrás hacer carrera, no solo estudiaras sino que también harás trabajo de campo y en el futuro, encontrarás tu lugar en este mundo hasta que quieras establecerte, si quieres, en el Reino de Oz-
-…-
-Adelante, Lavinia. Te recogeré a mediodía… Diviértete mucho!-
Cohibida, empezó a caminar tímidamente.
Jóvenes de todas las edades se movían demasiado rápido para su gusto, siendo, hablando, chillando.
Los jardines, extensos como pocos, estaban repletos de círculos sociales.
El cielo no era menos, escobas iban y venían, obviando las puertas para entrar y dejar el edificio usando las ventanas.
-Es… increíble-
¿Realmente iba a estudiar magia?
Con la mirada llena de ilusión Lavinia Reni entró en el complejo escolar de la Organización Mágica Grauzauberer.
…
-Eoooo-
Lavinia sonreía contenta. La magia abundaba en ese edificio.
Caótica, desordenada, inofensiva y colorida.
-Eooooooo-
Una contagiosa y alegre locura!
-Eoooooooooooooo-
Sobresaltada, Lavinia bajó la mirada. Un gnomo de reducida estatura, pantalones rojos, camisa blanca y un gorrito a juego con los pantalones la mirada molesto.
Inlfando los mofletes, enfatizando su roja y rechoncha nariz.
-P-perdona!-
-¿Eres Lavinia Reni?-
-S-soy yo! U-un placer…-
-El Director me envía a recogerte… Sígueme!-
-¿El Director? ¿A mí?-
-Sígueme, soy una persona ocupada, sígueme!-
-S-si!-
Extrañada miró a su alrededor antes de empezar a caminar tras el gnomo, sorprendiéndose de lo rápido que era.
Tras unos cuantos minutos, recorrer coloridos pasillos, atravesar extrañas puertas y saltar por algunas ventanas, dieron con una enorme puerta dorada decorada con piruletas azules.
-El Director te espera-
-¿Q-que quiere de mí?-
-Soy una persona ocupada! No lo sé! Estoy ocupado!- chilló el gnomo antes de desaparecer en una explosión de humo.
Sin saber qué hacer, sola en el pasillo… Golpeó levemente la puerta con sus nudillos.
"Pasa, pasaaaaa"
Nerviosa se arregló la ropa antes de abrir la puerta.
El interior, una especie de despacho, era lo más extravagante y bizarro que había visto nunca.
No había orden, ni colores, muebles flotando y criaturas extrañas recorriendo la sala.
Al final un despacho con un demonio mirándola fijamente.
-La aprendiz de Glenda-
Lavinia tragó saliva, claramente intimidada por el hombre de mediana edad sentada frente a ella.
De cabello rojo y azul, imitando la heterocromia de sus ojos. Sus labios ocultos por sus dedos entrelazados.
-M-me llamo Lavinia Reni…-
-La portadora de Absolute Demise…-
-¿El qué?-
-Creo que toma la forma de una muñeca blanca…-
-¡!-
-Se mucho de ti…-
-Oh, oh… Yo…-
-Es un honor recibir en mi humilde centro a alguien de tu categoría…-
Lavinia la miró confundida.
-Soy una joven sin herencia mágica… No tengo categoría-
-Todos tenemos categoría, desde los reyes a los plebeyos!- exclamó el demonio gesticulando con sus manos.
-¿G-Glenda es tan importante?-
-¿La Bruja del Sur? Las Brujas guardianas de Oz tienen su reputación…-
Lavinia empezó a jugar con sus dedos nerviosa.
-Dime joven… Por casualidad no estará en tu posesión una reliquia…-
-¿Una reliquia?-
-Un objeto brillante. Una joya modesta. Un anillo humilde. Un objeto que no recuerdas haber recibido. Un objeto con el que te sientes excepcionalmente cómoda-
Confundida sacó con timidez la cadena oculta bajo su blusa, alzándolo levemente para enseñárselo al demonio.
-Oh, no. No lo quiero… Solo quería asegurarme de que lo tienes-
-¿Qué es?-
-Jojojojo. Sabían que existían, pero nunca había visto uno… Esto, joven Reni, te eleva en lo más alto de las categorías-
-¿?-
-Gustoso, joven Reni, te doy la bienvenida a mi hogareña organización. Puedes disponer de todo lo que necesites cuanto necesites. Ya sea estudiar o trabajar, estoy a tu disposición-
-¿Por qué…- mirando su anillo extrañada.
-Solo pediré a cambio… Que cuando te encuentres con aquel que te lo dio me presentes-
-Pero no sé quién es-
-Eso ahora no importa- sonrió el demonio maquiavélicamente -¿Aceptas?-
Dudando unos instantes… Lavinia asintió.
-Sé que todo esto te parecerá muy extraño… Pero no temas, contágiate de esta locura!-
-¿L-locura?-
-Aunque no te contagies mucho…-
-DXD-
Una esfera negra.
No alcanzaba a ser una pelota de futbol. Era más pequeña.
Una esfera de color negro y rojizo. Hermosa. Flotaba en el aire, inmóvil, imperturbable.
-¿Esto es todo?- preguntó Issei sentado en el suelo frente a la pelirroja, apoyando sus brazos en sus muslos.
-E-es mucho!- respondió Rias avergonzada.
-Pero solo es una pelota-
-¡M-me he esforzado mucho!-
-Sirzechs puede envolver todo su cuerpo…-
-E-esta es mi pelota!-
-Pues vaya mierda de…-
-Cuidadito con lo que dices!- siseó Rias acercándose al castaño.
-No nos pongamos nerviosos…- levantándose de un salto, ofreciéndole su mano a la demonio.
-Siento que puedo hacer más… Pero estable por ahora solo puedo hacer una-
-¿Y la puedes controlar?-
Moviendo la mano, la esfera de movió acorde.
-¿Y es todo poder de la destrucción?-
Agachándose, dejó que la esfera tocase unos centímetros del suelo, desintegrando el césped.
Issei se agachó frente a ella.
-¿Qué te parece?-
-Me encantan las rosas…-
Rias bajó su mirada, sonrojándose violentamente, convocando un círculo mágico, intentando abofetear al chico.
Lanzando una llamarada de poder destructivo.
Rodando por el suelo, Issei se levantó de un salto.
-Vale, entonces puedes convocar una esfera de poder puro de destrucción y al mismo tiempo pequeños ataques menores… ¿Con potencial para crear más?-
-¿Las has visto?- agarrando su falda.
-Llevas mis favoritas… ¿Me esperabas?-
Convocando a Yamato, la desenvainó para defenderse con algunas dificultades de la esfera.
-No sé por qué tanto enfado… En el cuerpo de Gabriel lo entiendo… Pero tú aun no tienes…-
Colocando la espada frente a su rostro, Issei detuvo la esfera, sintiendo como el poder destructivo lo empujaba sin misericordia.
Rias estaba envuelta en poder destructivo.
-Aquí… Hay material con el que poder trabajar…- siseó Issei satisfecho.
-DXD-
-Los dragones tienen alas para poder escapar del Infierno…- dijo Baraqiel serio.
-La Iglesia dice muchas tonterías-
-Por supuesto. Pero las tuyas son reales y vas a aprender a usarlas-
-Se volar-
-No, no sabes VOLAR-
-DXD-
-Los modales hacen al hombre-
-¿Y a la mujer?-
PAM
-No importa si tratas con aristócratas, plebeyos o íntimos, siempre has de conservar tus modales, cuidar y cultivar tu educación y ser respetuoso, tanto con los que te rodean como con la vida en general-
-Mmm…-
-Las mujeres doblegan las rodillas, piernas cruzadas y levantan su falda, todo apenas unos centímetros. Lo justo para percibirse. Los hombres sin embargo, echan la pierna derecha hacia atrás, pasando el brazo opuesto envolviendo su vientre y se inclinan-
-Vaaaale-
-Eso cuando saludan o quieren entablar una conversación con una dama. Con un hombre es menos formal…-
-¿Y si no es una dama?-
-Issei… Todas las mujeres son damas-
-Oh, madre, por favor…-
-DXD-
-Si el filo soporta el impacto… ¿Cómo podemos hacer más resistente la hoja?-
-Los templados bien realizados te garantizan una hoja duradera… Pero siempre puedes jugar con diversos tipos de acero dependiendo de que estilo hayas empleado-
-¿Por ejemplo en un damasco?-
-Eso no. Pero por ejemplo, si haces un sanmai y envuelves acero dulce dejándolo en el lomo harás que ese acero soporte la carga con el duro en el filo-
-¿Se puede hacer un lomo azul?-
-Usando el soplete de acetileno en el lomo tras el templado le quitarás parte del templado pero harás más receptivo el acero a los impactos, si-
-DXD-
-Antes de dominar la espada tienes que temperar tus emociones-
-Las emociones nos empujan a luchar-
-Disciplina, Issei. Hablo de la disciplina-
-Perseverancia-
-No. Reglas y normas que, cumplidas de manera constante, conducirán a cierto resultado- dijo el demonio de pie frente a él –Digo que si cumples con las normas que te daré de forma rigurosa, en unos años podrás ser un combatiente competente-
-¿Solo competente?-
-Mis antepasados tardaron siglos en desarrollar estas artes. ¿Tu esperas aprenderlas en unos pocos años?-
-…-
-DXD-
-Los conjuros usan fórmulas matemáticas para desplazar, mover, concentrar y dar forma a la energía. Pero esos círculos son imaginarios-
-¿Cómo puede ser eso?-
-La mente es poderosa. Piensas los cálculos siguiendo las formulas establecidas. Diseñas el círculo en tu mente y con tu voluntad lo convocas-
-Ciencia, imaginación, fe-
-Matemáticas, imaginación, voluntad-
-Complicado-
-Es un bello arte Lavinia, complejo y hermoso. Inmenso y lleno de posibilidades-
-DXD-
-Este es un conjuro sencillo pero muy útil-
-A ver, barbitas, que puedes enseñarme-
-Mi especialidad son los ataques eléctricos… Y hasta una lagartija como tu puede hacer esto-
-Soy todo oídos-
-Relámpago blanco- dijo Baraqiel serio –Concentras el poder eléctrico en la punta del dedo índice y la liberas en una pequeña ráfaga, pura, concentrada-
-¿?-
-Es un círculo mágico puramente elemental. Hasta un chimpancé como tu puede hacerlo-
-Es un conjuro elemental… ¿Para qué sirve? ¿Electrocutar?-
-No. Es ofensivo. En un combate cuerpo a cuerpo puedes usarlo con una sola mano, blandiendo tu espada. Si colocas tu dedo en el pecho del enemigo… Puedes desde abrir un boquete en su pecho a perforar la defensa más resistente-
-¡!-
-DXD-
-La unión hace la fuerza-
-Un hombre fuerte es más fuerte solo-
-Las piezas demoniacas están diseñadas para hacer de un grupo de luchadores muy diferentes algo unido y compacto-
-¿Las piezas demoniacas buscan la perfección?-
-Harmonía. Buscan la harmonía. Las piezas de Rey, Reina y Peón son genéricas, se presuponen que tienen aptitudes, de mayor a menor, en todos los campos. Pero las 16 piezas unidas crean una formación que de estar bien elaborada y entrenada, debería de ser infranqueable-
-DXD-
-Las espadas sagradas tienen conciencia, están vivas- empezó Strada frente al chico, empuñando una espada reglamentaria.
Una espada, que dada su envergadura, apenas parecía un cortaplumas o un cuchillo para untar el pan.
-A pesar de que no puedas interactuar con ellas, puedes sentirlas, saber que están junto a ti… Y con ellas serás más fuerte al sumar su poder al tuyo-
-¿No puedes interactuar con ellas?-
-No. Son espadas mágicas, no espíritus-
El castaño alzó una ceja curioso.
(¿Entonces porque puedo ver a esa mujer?)
-Tú y tu espada sois uno. No luchas solo, siempre estas con ella. Es una relación simbiótica que marcará tu desempeño como guerrero-
-¿No eres un poco mayor para jugar con espaditas?-
-¿Ya te has comunicado con ella?-
-Ayer hablamos sobre que íbamos a cenar-
El anciano alzó su espada, propinando un golpe que pese a la defensa del niño… lo mandó volando.
-DXD-
-Nómbrame las debilidades de un vampiro-
-Plata, estacas, armas sagradas-
-Que más-
-Que se queman si toman demasiado el sol en la playa-
PAM
-No pueden entrar en una vivienda sin ser invitados… Para regenerarse durmiendo ha de ser en un ataúd…-
-Los puedes identificar porque no tienen sombra, no se reflejan en los espejos y no aparecen en las fotografías. Puedes protegerte en viviendas si no les permiten la entrada o cruzando ríos o extensiones de agua que este en circulación. Eso es importante-
-DXD-
Griselda Quarta observaba a uno de sus estudiantes con detenimiento, desde la puerta, serena.
Artes marciales, esgrima… El chico entrenaba como el que más.
Nadie hacia un mayor uso de los gimnasios y la biblioteca como él y su compañera, Gabriel.
Sin miedo a equivocarse podría decir que era el mejor estudiante que había tenido.
Aunque intuía que mucho tenía que ver con su aura de dragón, indomable, feroz, insaciable…
-Por mucho que destaques en el cuerpo a cuerpo y seas veloz…- dijo Griselda haciéndose notar, caminando hacia él –No cuentas con medios para el combate a larga distancia-
-Me niego a usar las pistolas-
-Son herramientas reglamentarias-
-No es no-
-Hay otras alternativas a las armas de fuego-
-¿El qué? ¿Un arco y flechas? ¿Un tirachinas?-
-Algo así…- tomando un arco del arsenal de la pared, agarrándolo con rapidez, creando una flecha de luz y arrojándola con un parpadeo.
Issei la esquivó por poco.
-¿Crees que los arcos y las flechas son armas menores?-
-Te he visto en acción con eso, pero creo que es más tu talento que la capacidad del arma…-
-¿Tienes miedo?-
-Yo no le tengo miedo a nada…-
Griselda sonrió con confianza.
Blandiendo su espada, Issei corrió hacia la instructora, lanzando una estocada directa.
Griselda lo esquivó para lanzar una flecha.
Issei se cubrió con la pesada espada, girándose sobre sí mismo para lanzar un golpe descendiente.
Quarta se apartó pasando el arco por el cuello del chico, tirando de él, lanzándolo contra la pared.
Girando sobre sí misma, arrojando múltiples flechas, clavándolas en la pared sobre la tela de su ropa.
Issei estaba inmovilizado.
-Mi afinidad con la luz es alta, mi fe genera altas cantidades de poder sagrado que me permiten crear cientos de flechas… Con años de entrenamiento he aprendido a convocarlas rápidamente, fuertes y practicando el tiro… El resultado es este-
-Odio estas flechas…-
-Poseyendo a Excalibur tienes acceso a unas reservas más grandes y de mayor calidad de las mías… Si estás dispuesto a aprender podemos buscar una alternativa que usar a larga distancia… ¿Quieres aprender?-
-Sería un necio denegar enseñanzas de alguien más poderoso y sabio que yo-
-Esto es lo que te prometí- respondió la monja deshaciendo las flechas, liberando al chico –Si dominas mi arte tendrás la concentración mental necesaria para avanzar en tu proyecto-
-Muy bien… ¿Cuándo empezamos?-
-DXD-
-Háblame de la Sede Vacante-
-El periodo de tres días entre el fallecimiento del Papa de Roma y la elección de su sucesor-
-Que ocurre con el Anillo del Pescador-
-Se debe de destruir inmediatamente tras la muerte del Vicario de Cristo-
-¿Qué ocurre con el cuerpo del Papa cuando fallece?-
-Se entiende que es por voluntad divina, las autopsias están prohibidas en el cuerpo del Santo Padre-
-DXD-
-El combate finaliza cuando logras herir a tu oponente. Nuestra técnica de sangre permite la manipulación del líquido vital. Si logras herir a tu oponente y lo contaminas con su sangre ese líquido pasará a estar bajo tu control-
-¿Para hacer que?-
-¿Qué puedes hacer con una gota de sangre?-
-Materializar un arma-
-¿Cómo cuál?-
-¿una pica?-
-¿Entonces cuantas picas puedes convocar usando ocho litros de sangre?-
-¿?-
-¿Y si son todas en el interior de su cuerpo?-
-DXD-
-¿Alguien puede nombrarme los diferentes tipos de magia?- preguntó un brujo escribiendo runas en el aire con su varita, mirando a los cientos de estudiantes sentados en filas superpuestas frente a él.
-Elemental. Invocación. Transporte. Transformación. Ilusión…-
-Más, más- instó el hombre.
-Duplicación. Hipnosis. Sanación. Defensiva. Sellado. Refuerzo…-
-He tenido clases mucho mejores que esta… ¿Nadie puede aportar más?-
-Blanca. Negra. Hadas. Demoniaca. Angelical. Caída. Nórdica…-
-Tres… Me faltan tres…- sonriendo al ver a una chica alzar la mano -¿Algo que añadir, Reni?-
-Alquímica. Olímpica. Zoroastra-
-Correcto, joven Reni-
-DXD-
-Las formas más avanzadas de lucha parte de repetir y asimilar movimientos muy sencillos-
-Eso no tiene sentido-
-La combinación de esos sencillos movimientos es lo que llamamos técnica. La complejidad de esos sencillos movimientos es el estilo. La efectividad de tu estilo marcará tu nivel-
-Un puñetazo es un puñetazo. Se pegar-
-Venga, adelante-
-No está bien pegar a mujeres-
-No soy una mujer, soy una instructora. Adelante-
No muy decidido, Issei lanzó dos puñetazos que fueron desviados sin dificultad.
Ladeando su cuerpo propinó una patada alta, una patada que Griselda detuvo, barriendo su pie de apoyo sin soltar su pierna.
Issei, en el suelo, solo vio un puño volar contra su cara antes de perder la consciencia.
-DXD-
-La realeza, la línea real descendiente directa de Vlad Tepes y por defecto toda la aristocracia puede obtener un poder especial de la sangre de sus víctimas-
-¿Usar sus habilidades?-
-Y ver aumentado el poder. Por ejemplo, nutrirse de la sangre de un mago fortalecerá la resistencia a la magia o incrementará tus hechizos-
-Podemos preparar viales-
-Así es, puedes preparar tus batallas. La familia mantiene miles de litros de todos los tipos de sangre imaginables-
-DXD-
-Ataques rápidos y débiles. Aquellos que usarás para mantener la posición, recuperarla, estar en guardia o abrirlas. Ataques sencillos que te expongan poco-
El anciano atacó varias veces con estocadas cortas, sin apenas moverse.
-Ataques duros y lentos. Se usan para castigar o romper guardias. Más cansados y poderosos. Te exponen a contrataques-
Sujetando la espada con las dos manos, realizó un poderoso corte descendente.
-Ataques definitivos. El recurso final, para igualar o superar al del rival. Suelen agotar tus recursos, son la gran apuesta. SI fallan es el fin-
La espada brilló con fuerza antes de destruir parte del campo de entrenamiento de un ataque.
-DXD-
-La lucha no implica usar o espadas o puños…- dijo el demonio alzando sus manos. Con una sostenía su espada, con la otra la vaina.
Con rapidez lanzó una estocada que el niño desvió a duras penas.
Con la vaina lo golpeó en la cabeza, rematándolo con una patada en el pecho, derribándolo con contundencia.
-DXD-
-Los exorcistas saben defenderse. Pero sus conjuros necesitan largos encantamientos, por lo que suelen recurrir a trucos llamados Shinigami-
-Marionetas- respondió Kuroka.
-O invocaciones- rectificó Magari.
-Entonces es mejor atacar al invocador-
-Eso puede ser lo que quieran…-
-Entonces atacamos al shinigami-
-¿Y si lo ha convocado para ganar tiempo?-
-Nyaaaaaa… No lo entiendo!-
-DXD-
El guantelete tenía las habilidades de Twice Critical. Pero no era la Twice Critical.
-Es como una especie de batería… Reacciona a mis emociones. Quizás algo químico… ¿Reacciona a mis feromonas?- murmuró Issei alzando su mano.
Su tono apenas rozaba el rosado.
-También hay que tener en cuenta que es una vía de dos sentidos… Que reafirma mi teoría química…- sonriendo al ver que ganaba en tonalidad oscura, apenas perceptible.
Su otra mano se mantenía firme, enredada entre cabellos rubios.
-Bastante curioso la verdad… A tu padre realmente le gustaba jugar con la química…- susurró Issei bajando su mirada, observando como la deliciosa lengua de Gabriel lamia su falo de arriba abajo antes de besar su punta y empezar a descender lentamente.
Echando la cabeza hacia atrás Issei gimió suavemente.
-Así, Gabriel. Chúpala como te he enseñado…-
Con mimo y atención, Gabriel empezó a bombear su cabeza, dejando que el chico retirase los mechones que la molestaban en su trabajo.
Afianzando el agarre sobre la cabeza de Gabriel, el dragón liberó su esencia en la boca de la arcángel.
La rubia la tragó sin dudar, prosiguiendo con la mamada con entusiasmo.
Issei comprobó de nuevo la espalda de la mujer.
Las alas seguían siendo blancas.
-Gabriel… Adoro a tu padre-
-¿?-
Sin sacar la polla de su boca se detuvo para mirarlo curiosa.
-No sé qué es necesario para hacerte caer, pero los límites hasta el momento me parecen muy placenteros-
-DXD-
-Cruces, plata y estacas… Las antiguas debilidades que han pasado a segundo plano-
-¿Ya no llevan ajos colgando del cinturón?-
-La alquimia ha evolucionado. Ahora portan armas más letales y el Grimorio Santa Biblia ha sido enormemente ampliado-
-¿Religiosos usando magia?-
-No vamos a discutir su hipocresía y su oportunismo… Leerás y estudiarás los hechizos registrados para poder reaccionar ante ellos-
-¿Quieres que estudie la biblia?-
-Ellos estudian nuestros hechizos. ¿Quieres exponerte a una potencial desventaja táctica?-
-DXD-
-Conocer tus limitaciones es fundamental. Tú eres tu mayor enemigo. Un error en tus cálculos te llevará a la derrota. Antes de emprender tu camino tienes que tenerlo todo debidamente calculado. Tienes dos espadas, domínalas, combínalas y somete a tu cuerpo. Cuando puedas hacer pensarás que has alcanzado la cima… Negativo!-
-¿Qué faltará?-
-Aprender a defenderte y a moverte-
-¿Con una buena defensa para que quiero esquivar?-
-No existe la defensa absoluta, una grieta en tus defensas comportará una herida, una herida limitará y condicionará tu rendimiento-
-¿Entonces mejor desviar?-
-Desviar los ataques es menos cansado y proporciona ventajas tácticas…- instándole a atacar con la mano.
El anciano desvió con su espada la estocada del niño, golpeando con su puño su rostro… noqueándolo.
-DXD-
-Hay quien dice que las Longinus están malditas… También se dice que buscan dominar al portador…- empezó Mephisto sentado en la silla de su escritorio.
-Puedo dar fe-
-No creo en la fe. Soy un demonio. Creo en el poder. Y habiendo conocido a aquel que creó esas maldiciones te digo que son mentira-
-¡!-
-Ni buscan el dominio ni buscan la ruina del portador-
-¿Entonces que buscan?-
-Liberar el máximo potencial del portador. Quieren que liberes tu máximo esfuerzo-
-¿Por qué iban a querer eso?-
-En mi pueblo hay una historia muy antigua… Una historia que habla de un choque violento y definitivo entre las herramientas de luz y oscuridad-
-¿Las herramientas de luz son las Longinus?-
-Así es-
-Pero no hay herramientas de oscuridad-
-…-
-¿No las hay, verdad?-
-Esa muñeca… Retrocede ante el anillo-
-Así es-
-Entonces tiene una debilidad, o respeta algo. Si Dios sangra no es Dios-
-…-
-Lavinia Reni, tienes un expediente académico brillante, pero si no le pones una correa a esa muñeca…-
-DXD-
-Concentración, paciencia y sabiduría. La concentración hará que puedas tener un desarrollo óptimo de tus capacidades. La paciencia conservará tu energía, te dará tiempo a estudiar a tu enemigo, encontrar el momento idóneo para atacar, desviar, moverte o defender. La sabiduría te dirá cuando y como actuar-
-Entiendo…-
-Tus enemigos no siempre jugarán limpio. ¿Qué harás tu para contrarrestarlo?-
-Jugar más sucio-
-Con paciencia, disciplina y haciendo un uso óptimo de tus habilidades te adaptarás y superarás a tu enemigo-
-DXD-
Griselda sonrió contenta.
Cada vez le era más difícil conectar golpes, alcanzar el cuerpo del castaño.
Siempre manteniendo la distancia, apartando sus puños y pies con determinación para recuperar su posición.
Satisfecha lanzó una patada alta, viendo como el dragón apartaba su pie para colarse en su ángulo muerto.
-Si quieres volver a zurrarme tendrás que trabajártelo más- sentenció el niño palmeando el trasero de la monja.
PAM
De otro tortazo cayó inconsciente al suelo.
-DXD-
Blandiendo su espada, Yamato desvió la esfera negra. Retrocediendo, desvió otra.
Girándose, se agachó para esquivar una patada alta de Rias.
Tomándola de la pierna de apoyo la tiró al suelo.
Rias sonrió divertida.
De un salto esquivó una de las esferas, girando sobre sí mismo desviando la otra.
Desde el suelo Rias junto sus manos, creando el círculo mágico de su familia, liberando una llamarada de poder de la destrucción.
El dragón salió despedido. Su uniforme parcialmente dañado.
Su brazo izquierdo y parte del torso quemados.
Levantándose, extendiendo sus alas, Rias envió sus dos esferas hacia adelante, forzando al chico a defenderse.
Con cada mano un círculo mágico, dos dragones parciales de poder destructivo volaron hacia el castaño desde ángulos diferentes.
Convocando a Destrucción, tomándola con el guantelete rojo.
[TWICE]
Hundiendo la espada en el suelo, Issei liberó una onda expansiva que deshizo los dragones, desviando levemente las esferas.
Abriendo los ojos al ver a Rias frente a él con una tercera esfera.
Sonriendo perversamente la pelirroja liberó el poder de la misma, creando un inmenso torrente de poder de la destrucción que lo engulló por completo.
…
Cuando el chico volvió a abrir los ojos estaba en la cama de la enfermería.
Rias era un monstruo…
-DXD-
Con agilidad Issei se movía por el campo de entrenamiento poniendo tierra de por medio entre él y la bestia que era Strada.
Aprovechando su peso ligero para dar sencillos pasos para esquivar la pesada espada del Cardenal, desviando otros golpes con la vaina de su espada.
Desenvainando, buscando su cuello con ataques rápidos antes de apartarse, recuperando la guardia.
Vasco Strada asintió orgulloso.
-Jubílate, abuelo. La nueva generación esta aquí-
La espada emitió un destello antes de engullir el cuerpo del chico en un poderoso golpe.
-DXD-
Zeoticus sonrió orgulloso.
Cada vez que atacaba al dragón la espada del niño se interponía en la trayectoria de su hoja.
Yamato brillaba radiante, liberando chispas y más chispas.
Retrocediendo unos pasos preparó el siguiente ataque.
El dragón se había adelantado, buscando su costado, lanzó un ataque sobre el niño.
Issei saltó desenvainando y cortando el aire.
Agachándose lanzó una estocada ascendente que el castaño desvió con la vaina.
Sonriendo esquivó otro golpe, tomando la vaina y arrojándolo a un lado.
El dragón soltó la funda para recuperar el equilibrio, abriendo los ojos al ver la vaina colar hacia él.
Colocando la espada frente a su funda, retrocedió unos metros del embate… pero con la espada envainada.
-No está nada mal…- admitió Zeoticus.
-DXD-
A gatas en su cama, Gabriel ronroneó suavemente, haciendo estremecer de placer al dragón con la vibración.
Apretando los puños contra las sabanas, sintiendo como su amante se hundía lenta pero inexorablemente en su garganta.
Retirándola con una deliciosa lentitud, la arcángel jadeó pesadamente.
El exorcista, desnudo, la miraba con lujuria.
Sus ojos azules se posaron sobre los rojos, lamiendo la punta de su pene con inocencia.
-Ha llegado el momento del examen del segundo trimestre… Date la vuelta-
Gabriel obedeció sumisa, colocando su rostro contra la almohada, ofreciéndole su trasero a su amante.
-Mama, papa… Sabed que voy a perder… ¿Esto es perder la virginidad?- se preguntó el castaño colocándose contra la rubia, abriendo sus glúteos con cuidado –Como sea… Voy a perder mi semivirginidad con la mujer más hermosa del cielo…-
Gabriel extendió sus alas, prístinas.
-Allá vamos…-
Poco a poco el dragón empezó a entrar en el trasero de la mujer más hermosa del cielo, gimiendo guturalmente.
Gabriel ahogo un gemido en la almohada, estremeciéndose levemente.
-Solo un poco más…- susurró el castaño agarrando la estrecha cintura de Gabriel.
Gabriel no lo escuchaba, mordiendo la almohada, era incapaz de sentir o pensar en nada que no fuese el dragón dentro de ella.
-B-blancas…- gimió Issei con su polla completamente dentro del culo de la arcángel.
Gabriel no reaccionó.
-Entonces esto no te hará caer… Gabriel-
-…-
PLAF
El dragón palmeó suavemente uno de los glúteos, llamando la atención de la rubia que se incorporó a duras penas, recogiendo sus alas.
Issei extendió una mano hasta tomarla de la mandíbula, obligándola a mirarlo.
-Gabriel…-
-S-si…-
-Voy a follarte el culo hasta que no puedas caminar en toda la semana…-
La rubia separó los labios, extendiendo la lengua.
Sonriendo divertido, Issei se separó lo justo, tomando los labios de la arcángel antes de enterrarse en ella con fuerza.
Su guantelete estaba completamente rojo.
Iba a ser divertido.
-DXD-
-De nuevo juntos…- murmuró Griselda esperando pacientemente en la puerta, observando como Issei y Gabriel charlaban alegremente. Mirándolos con desaprobación. Gabriel se escondió de su mirada usando el cuerpo del chico.
-Lo que me extraña es que aún no te hayas acostumbrado-
-Perdóname si no entiendo sus gustos, jovencito-
-La edad nunca supondrá un problema para nosotros, instructora-
-Yo me debo a dios, resígnate-
-El concepto de dios es tan aaaaamplio. Quizás encuentres a un dios terrenal-
-Cuanto ego en un cuerpo tan pequeño-
-El tamaño no importa, cariño-
Griselda desvió la mirada levemente sonrojada.
-¿De nuevo intentando seducir a la instructora?- dijo Dulio caminando hacia ellos.
-No es seducir, simplemente es nuestra relación-
-No hay ninguna relación-
-La espera me está matando…- admitió el rubio jugando con los pliegues de su chaqueta.
-¿El preferido de la instructora piensa que puede suspender?-
-No insistas en contaminar a mi alumno, Shidou. Él no está perdido como tú-
-Quieres que suspenda para que no me vaya… Simplemente admite que me echarás de menos…-
-Mocoso… No te faltan años ni nada para lograr lo que pretendes…- exclamó la mujer alejándose a paso rápido.
-¿Ves ese contorneo de caderas? Lo hace a propósito-
-¿Qué?-
-Que se marcha a propósito para que pueda ver ese culazo…-
-Issei… Estas muy mal- sentenció Dulio mirándolo con pena.
-¿Qué es eso del contorneo de caderas?- preguntó Gabriel abrazando al chico, colocando sus pechos sobre sus hombros.
-¿interesada?-
-Si…-
-Deberias de concentrarte un poco… En algo que no sean mujeres- dijo Dulio.
-¿Cómo en el examen?-
-Por ejemplo. Este año hay mucha expectación-
-¿Por qué?-
-Por ejemplo… Por eso- señalando en la distancia.
Un joven vestido de exorcista, moreno, nada destacable en su físico más allá de las dos espadas cruzadas en su espalda… y las dos más cortas en su cintura.
-¿Quién es?
-Sigfried. Uno de los enviados por la Iglesia Ortodoxa… Un tipo al que tener vigilado-
Issei gruñó con fuerza.
-Las conversaciones con hombres me aburren… Si no os importa…- exclamó Issei tomando a la rubia de la cintura, apartándola hasta un rincón –Competición de testosterona-
-Mi hermano ha hablado de esto… Una institución prohibida que busca emular el trabajo de las valquirias del norte- dijo Gabriel.
-¿Mmm?-
-Ese chico-
-¿Qué le pasa?- volviendo su mirada hacia los dos exorcistas -Sigfried… ¿Un descendiente del matadragones?-
-O algo más artificial-
El dragón se rascó la frente.
-¿Hay humanos jugueteando con la genética?-
-Eso he oído… Pero me parece muy normal… ¿No?-
-Las apariencias engañan…-
-¿Lo dices por experiencia propia?- preguntó Griselda acercándose a ellos –Porque él es más normal que tu…-
-Y por ti… Por lo que escondes ahí debajo…-
-Yo no he dicho esto… Pero resulta que no eres el tipo más insensible e irrespetuoso de la zona- exclamó la monja señalando a los recién llegados –Esos son unos sinvergüenzas y tenéis que barrer el suelo con ellos-
-Eo eo eo… Frena ese veneno… ¿Qué ha pasado?-
-He tenido una reunión con los tutores de esa gente… Y… Y… Haz lo que quieras, líala lo que quieras, pero barre el suelo con esos capullos!-
Issei y Gabriel se miraron fijamente.
-¿Ha dicho una palabra malsonante?-
-La ha dicho-
Griselda gruñó molesta antes de coger al chico de las mejillas.
-Si no conseguís las mejores notas, mejores que las de ellos lo vais a pasar MUY mal-
-Instructora, esas piernas y tus modales hicieron que me enamorara de ti…-
SI las miradas matasen, Issei estaría muerto y enterrado.
-Anda… He pasado de tener pocas opciones de aprobar a estar jodido si no saco la mejor nota… Aclárate mujer-
-Llevas dos años vacilando de que podías pasar este examen en un tiempo record, te he preparado lo mejor que he sabido, ahora entra ahí y da la maldita talla!-
El chico la miró fijamente unos instantes, lloroso.
-Tienes razón-
-¿Qué?-
-No tenemos ningún futuro juntos… A mí nadie me obliga a nada. Soy una persona abierta y tolerante, me abro a colaborar… Pero nunca obligo. ¿Preciosa?-
La chica lo siguió entrando en el aula.
-Pero siempre me quedarán tus curvas, encanto… Porque se lo que escondes, te prometo atesorarlo!-
-Que pedazo… de cabron- exclamó Griselda antes de llevarse las manos a la boca, avergonzada.
Por suerte nadie la había escuchado.
-DXD-
Sentado en su pupitre de tosca madera negra, respondiendo sin mucho afán las preguntas del examen escrito, dejando el bolígrafo a un lado.
Meditando las palabras de la rubia.
Decidiendo que ya había terminado dejó su bolígrafo en una esquina de la mesa. Levantándose, desplazándose hasta su superior, un hombre japonés de edad media, pulcro y de apariencia severa.
Una apariencia de hombre duro que contrastaba con los recuerdos que tenía el chico de su persona. No engañaba a nadie. Con una traviesa sonrisa le ofreció su examen al exorcista.
Al sacerdote Shidou.
-Strada metiendo las narices-
-Su eminencia me concedió el honor-
-Su eminencia es un cotilla-
-Quizás… ¿Ya has acabado? Has ido muy rápido… Tienes 60 minutos, no te precipites, la velocidad no suma puntos- murmuró el hombre mirando el reloj colgado en la pared.
Apenas había pasado un cuarto de hora.
-Ya me conoces…-
-Confías en tus habilidades…- respondió Touji por el chico.
-¿Irina ha venido?-
-Te espera afuera- El chico parecía hablar en serio, por lo que tomando su bolígrafo rojo el exorcista empezó a revisar el documento.
Issei esperó pacientemente mirando al resto de la clase.
Dulio respondía a la ligera, como afrontaba todo en la vida.
El tal Siegfried… respondía con rapidez y confianza.
-95 de 100… No está nada mal- dijo Touji, tomando al castaño perdido en sus pensamientos.
-Te lo he dicho, abuelo-
-Has pasado la prueba escrita con honores… Cruzando la puerta tendrás la prueba más dura de todas-
-¿La hora de las tortas?-
-Issei… Ten mucho cuidado-
Contento se alejó dando saltitos, enviándole un beso al aire a Griselda… antes de abrazar con fuerza a Gabriel, que lo esperaba en un rincón.
-Has acabado…- murmuró la belleza sonriente, viéndose en brazos del dragón, que la levantó, haciéndola girar al aire.
Tímidamente miró a sus compañeros.
-¿Cómo ha ido?-
-Lo he petado- respondió Issei.
Gabriel miró curiosa al exorcista que los miraba con dureza, caminando hacia ellos.
-¿Quién es, Ise?-
-El padre sobreprotector de Irina-
-Su padre, simple y llano. Y el tuyo- respondió el japonés antes de mirar al niño -¡Comportaos en la sala, esto es…-
-Ohhhhh! He oído hablar tanto de usted!- lo interrumpió la rubia sonriendo al hombre.
Touji Shidou se quedó congelado, impactado, mirándola fijamente.
Su visión se nublaba, la respiración agitada…
La joven era tan atractiva… Que…
¿Había algo más importante que ella?...
-Recuerda que eres un hombre casado, abuelo!- exclamó el pequeño chasqueando los dedos frente al hombre.
-¡!-
Gabriel se escondió tras el castaño con timidez.
-Y-yo… Lo siento mucho-
-Ejem ejem…- ruborizado el hombre japonés se disculpó –N-no sé qué me ha pasado… Lo siento mucho-
-No tienes que disculparte, su belleza hace caer a los ángeles más disciplinados- respondió el chico –Karen no sabrá nada de esto-
-La madre que te…- gruñó el hombre.
-Gabriel… ¿Vamos saliendo?-
-Cuando quieras!-
Contenta la chica inició la salida del salón.
-Issei-
-¿?-
-C-como… Como resistes…- mirando la exquisita figura de la chica alejándose –Esa chica es peli…-
-Divina- lo interrumpió Issei- Es muy simple. Ella despierta la lujuria controlada de todos los seres que la miran… Yo tengo un absoluto control sobre ese deseo-
-Entiendo…-
-Nos vemos en un rato, abuelo!- se despidió el castaño siguiendo a la chica.
-DXD-
Nada más salir de la sala, llegando a un enorme campo de arena, un campo de combate, Gabriel lo abrazó emocionada, enterrando su rostro entre sus pechos.
-Ya casi estas!- chilló la chica emocionada.
-Estamos a un paso- respondió el chico tomando a la chica de la cintura.
-Qué bonito es el amor… Aún recuerdo mis tiempos mozos…- dijo una voz junto a ellos.
-Sujeto milenario… Un poco de intimidad por favor- gruñó Issei molesto.
-Sois vosotros los que estáis haciendo lo que no toca donde no toca, así que estoy en mi derecho de observar y comentar- dijo Vasco.
-¿Tú has tenido tiempos mozos?-
-Ja ja ja… Por supuesto. Y tiempos muy locos…- rió el anciano.
-No sé por qué, pero no veo el momento de no volver a hablar de esto-
-¡98!- exclamó Dulio llegando al campo de combate.
Issei lo miró molesto.
-¿Lo de Touji ha sido cosa tuya?- preguntó el chico.
-Pensaba que te gustaría-
-¿E Irina?-
-La he conocido, una chica encantadora. Increíble el afecto que te procesa para ser alguien tan joven-
-Plenamente correspondido-
-¿Irina está aquí?- preguntó la rubia ilusionada.
-En cuanto acabemos el examen podrás ir a verla-
-Me encantaría…-
El anciano se alejó ante la llamada de otro sacerdote.
A los pocos minutos los demás alumnos acabaron el escrito, distribuyendo a los aprobados en grupos para realizar la última parte del examen.
Issei permanecía en un rincón, pensativo.
Gabriel estaba apoyada contra él.
-¿Preocupado por la institución?-
-¿Institución?-
-Sigurd…-
El chico chasqueó la lengua.
-Esa institución me da igual… Mira lo que da de sí su estudiante modelo…- murmuró Issei mirando como Vasco destrozaba a Sigfried.
Sin mucho esfuerzo el joven había sucumbido con graves heridas.
-¿Entonces?-
-¿No te molesta conocer a Irina?-
-¿Molestarme? ¿Por qué?- preguntó Gabriel.
-Es otra de mis potenciales amantes…-
La chica ladeó la cabeza confundida.
-No lo entiendo…-
-¿No sientes celos? ¿Incomodidad?-
-En absoluto!-
-Uo…-
-¿Te extraña?-
-No… Supongo que los ángeles son puros hasta decir basta…-
-Te veo muy relajado… Para tener en cuenta quien es tu examinador- dijo Dulio, apoyado en la pared.
-No hay nada que temer… ¿A ti si?-
-No… Mi examinador es la instructora Quarta-
-Te la cambio. Tengo una necesidad visceral de meterle mano… Necesito una excusa para contacto físico-
-¿En medio de un examen?-
-Seguro que no se lo espera-
-De ti se espera cualquier cosa… para mal-
-Issei… Tienes que tener cuidado- murmuró Gabriel preocupada.
-¿Qué pasa?-
La rubia señaló al campo de batalla.
Vasco Strada tenía cogido del cuello al mismo chico de antes.
-Las dos piernas, los dos brazos, hombros, caderas… Y unas cuantas costillas rotas-
-¿Eh?-
-Strada lo ha destruido-
-No entiendo que tiene que ver conmigo-
-Que es tu examinador-
-No-
-Si-
-Que no-
Dulio negó con la cabeza.
-¿Me estás diciendo que tú tienes a la instructora sexy y yo al puto animal?-
-Issei Shidou!- exclamó Vasco Strada desde el centro del campo.
El joven dragón lo miró con una mueca de disgusto.
El anciano le retó a acercarse a él.
-Tu turno, princesa-
A desgana se levantó… Tomando a la belleza de la cintura, inclinándola pronunciadamente antes de besarla.
-Para desearme… Buena suerte-
-No la necesitas… Lo harás bien- sonrió la rubia contenta.
Preparado, el niño se colocó sus guantes caminando hacia el Cardenal. El anciano estaba ocupado hablando con Quarta.
Issei sonrió divertido, sabía perfectamente de lo que estaban hablando.
"Shidou es mío, cámbiame el puesto"
"No, instructora…"
-¿Os morís por mis huesos?-
-Por romperlos… Tú y yo ya hablaremos… En otro momento- susurró Griselda con una mirada gélida.
-¿Esto se puede protestar? Seguro que un hombre como tú tiene mejores cosas que hacer que oficiar el examen de un pobre infeliz…-
-Buena jugada… Acabas de empeorar el examen del joven Gesualdo…-
-No sé de qué me hablas…-
-¿Y qué te pasa… tienes miedo?- preguntó la exorcista.
-Yo no le tengo miedo a nada- cruzándose de brazos.
-Ja ja ja… ¿Seguro? Pensaba que podías con todo-
Issei rodó los ojos.
Griselda "Sexy" Quarta sonreía traviesa.
-¿Dices que no me atrevo con el jubilado?-
-Solo veo a un lagartito muy pequeñito frente a mí-
-Veo a través de tu provocación, prefiero tu lencería, pero le daré estopa porque es parte del examen-
-Si pierdes te remataré… Si pasas el examen te daré lo que llevo puesto-
-Ja! Ahora si tenemos un trato!-
Decidida, la monja se retiró, hasta dar con la arcángel.
-¿Quieres esperar a su desenlace?- preguntó Griselda mirando a la rubia.
-Por favor…-
El castaño se colocó frente al anciano con una sonrisa de confianza en el rostro.
-¿Se considera un honor el que un Cardenal te examine personalmente? ¿Da puntos?-
-Hay quien lo piensa. En este caso lo soy yo tras una intensa negociación con la hermana Quarta-
-Lo he visto. ¿Los dos os habéis peleado por aprobarme? Que tierno…-
-Dos años…- murmuró el anciano mirando al techo –Dos años aguantando blasfemias e insultos de todo tipo…-
-¿Qué?-
-Dos años aguantando constantes faltas de respeto hacia mi persona, hacia la Iglesia, hacia Dios…- alzando la cabeza, emocionado.
-Esto… ¿Fósil con piernas? ¿Pasa algo?-
-Dos largos y tediosos años…- llorando lágrimas de rabia.
-¿Momia? ¿Me escuchas?-
-Pero hoy… Hoy podré desquitarme a gusto-
-Solo por dejarlo claro… ¿Esto no es un examen?-
-Un examen que busca poner a prueba al alumnado… Un examen donde por voluntad de dios, donde ocurren "accidentes"-
El dragón desvió la mirada hacia la tribuna, donde un grupo de eclesiásticos observaban los exámenes con detenimiento.
-¿Puedo pedir un cambio? Cualquier me vale-
-Yo puedo examinarte, falta de ganas no hay- exclamó Griselda crujiéndose los nudillos.
-Pues… No sabría que decirte…- murmuró Issei no muy convencido.
-¿El mayor bocazas de la historia de esta institución ahora se retracta de sus palabras?- murmuró Vasco divertido, imitando a la monja.
-No sigas por ese camino, matusalén- advirtió el castaño.
-Como lo llamas tu… ¿No tienes cojones?-
El chico dejó caer su cabeza.
Gabriel empezó a aplaudir emocionada.
Dulio se llevó la mano al rostro.
-Muy bien reliquia! Te acabas de ganar un billete en primera clase al geriátrico!- gruñó Issei extendiendo su brazo izquierdo, sintiendo como el poder recorría sus dedos… Y la espada aparecía en su mano. Retrocediendo la pierna izquierda ladeó su cuerpo, colocando la otra mano en el mango.
[Twice Critical]
Una mano que estaba cubierta por un pequeño guantelete metálico sin dedos ni nudillos.
-Siempre he tenido curiosidad…-
-¿?-
-¿La Twice Critical es tan poderosa?-
-¿No la has visto ya en acción?-
-También ignoraba que pudiese manipular el fuego o permitiese volara a pesar de ser del tipo dragón…-
-Jubileta… Deja de dar rodeos y habla…-
-Tanto tu como aquella chica podríais ser un poco más sinceros para con la Iglesia-
-Ohhhhh- exclamó el chico divertido –Y dime… ¿En nuestra posición TU lo serias?-
El anciano desenfundó una espada reglamentaria de su espalda.
-Adelante joven Shidou. Hace dos años entraste en esta institución prometiendo muchas cosas… Va siendo hora de ver si eres el hombre que dices ser-
-¿Hombre? Soy un niño-
-Eres lo que vives, joven Shidou-
-…-
-Dime… ¿Por qué quieres pasar este examen?- preguntó el anciano -¿Por orgullo? ¿Buscar saciar tu ego?-
-¿Ves la belleza de allí?- dijo el chico apuntando ligeramente con la cabeza –Ella y otras chicas esperan las oportunidades que este título podrá ofrecer en sus vidas-
-¿Lo haces por ellas?-
-Siempre por ellas-
Vasco Strada sonrió satisfecho.
-Tienes buen corazón, joven Shidou. Tu causa es justa, te autorizo a tomar parte en este examen-
Inclinando su cuerpo… Issei se desplazó con velocidad, lanzando múltiples cortes.
Strada bloqueó los que le alcanzaron, esquivando el resto. Moviendo la pesada espada con una sorprendente velocidad. Sonriendo al ver al niño esquivar los golpes sin dificultad.
Desviando la espada con su katana, buscó la sien del anciano con la vaina.
Vasco la tomó al vuelo, recibiendo un golpe de rodilla en su frente, miró fijamente al niño antes de inclinarse… Golpeando al dragón con su cabeza.
Rodando por el suelo, Issei se recuperó a los pocos metros, envainando la katana se llevó una mano al rostro.
Tenía la nariz rota.
Sonriendo perversamente el chico alzó su mano, convocando a Excalibur Destrucción.
Los ancianos en el palco empezaron a hablar entre ellos sorprendidos.
Sintiendo el poder sagrado de la espada convocó media docena de dagas de luz, inspirando profundamente…
Arrojando las dagas rugió con fuerza, liberando una intensa llamarada.
-Eso es… ¿Fuego divino?- murmuró Strada sorprendido.
-¡!-
Vasco Strada, esgrimiendo su espada, cortó el fuego por la mitad, repitiendo ataque para apartar la espada.
Concentrando poder mágico en su puño, golpeó al chico, sorprendiéndolo. Engullendo su cuerpo en una ola de poder sagrado. Arrastrándolo decenas de metros.
Alzando su mano derecha… sintió volar a Excalibur hasta su mano.
-Si fuese tan sencillo no sería divertido…- masculló Issei preparando su espada –Es más rápido que yo, más diestro que yo, más fuerte que yo y más experimentado que yo… Yo solo tengo… Poder!-
Concentrando poder sagrado en la hoja Issei dio un paso al frente.
[Shock]
Lanzando una estocada directa, liberando una columna de poder sagrado hacia adelante.
Vasco se apartó sin sorprenderse, mirando detenidamente la estela de poder pasar por su lado.
La columna se estrelló violentamente contra los muros, sorprendiendo a los sacerdotes con su cantidad e intensidad.
Strada apareció a su lado.
-Curioso ataque… ¿Lo has inventado tú?-
-¡!-
Issei detuvo su golpe atrasando su posición, desviando la hoja.
El cardenal probó desde otro ángulo.
El chico volaba de lado a lado del campo de combate.
Los ataques del cardenal eran impresionantemente poderosos.
Su fuerza física era decenas de veces superior a la suya.
Apenas podía verlo moverse.
De ser un combate real no sería un combate en sí, sería una ejecución.
Intentando revertir la situación Issei probó con juegos de pies, desviando las poderosas estocadas del anciano.
El castaño logró parcialmente su objetivo.
Vasco Strada era un combatiente de tipo Poder, no Técnico.
Aunque él tampoco lo era en exceso. Por azares del destino lo era más que Strada.
O el anciano así se lo hacía creer.
Los contrincantes chocaron las espadas repetidas veces, tentándose.
Ninguno se exponía a un peligro.
Issei lanzó varias estocadas directas, pese al tamaño de la hoja el castaño la movía con una inusual facilidad.
El golpe de la pesada espada obligó a retroceder al exorcista.
Podía compensar la fuerza del hombre con su poder destructivo… Tenía que coordinar los embates del hombre con las recargas de poder de Excalibur.
La diferencia de segundos podía ser crucial…-
-Tres segundos…-
-¡!-
-Tres segundos es lo que necesita tu Excalibur para generar más poder mágico-
Issei chasqueó la lengua molesto.
-Es una hoja incompleta… No puede generar una cantidad constante de poder sagrado…-
-¿Ahora eres físico?-
El anciano había dado en el clavo.
-Vamos Issei… Los dos sabemos que das para más…- murmuró Vasco caminando en un círculo perpendicular al chico –Así no aprobarás-
-No me calientes-
-Este es tu examen, no el mío- sonriendo –Eres mejor que yo… Eres un niño prodigio… ¿Por qué te contienes? ¿A que le tienes miedo?-
Issei no respondió, desplazándose a su costado, cortando bajo derrapando por el suelo, obligando al cardenal a saltar.
-¿A qué esperas?-
Estocada… estocada… estocada…
Cambiando de mano, Issei giró sobre sí mismo, golpeando con todas sus fuerzas la espada del anciano.
CLANC
-¡!-
[Critical]
[Puño sagrado]
Concentrando todo el poder sagrado de Excalibur en su puño, aumentándolo con el poder de la reliquia… Issei golpeó el vientre el anciano con fuerza, liberando una poderosa onda expansiva.
Una nube de humo nubló el campo de batalla.
-Has golpeado repetidamente el mismo punto… Rompiendo mi espada, esperando el momento más propicio…-
-¡!-
-Aunque te falta fuerza!-
[Puño sagrado]
-¡!-
Agarrando la espada del castaño con una mano, hundiendo su puño en su vientre, liberando otra onda expansiva.
El castaño escupió un torrente de jugo gástrico y saliva.
Tosiendo fuertemente.
-Te tengo…-
[Shock]
La espada liberó una columna de poder sobre el mismo brazo del sacerdote.
-¡!-
El anciano soltó la espada con rapidez, su mano, quemada.
Desplazándose hacia un costado, esgrimiendo su espada, preparando su ataque.
El chico escupió una bocanada de fuego, colocando el guante contra el pecho del hombre.
[Critical]
Las llamas ganaron en intensidad, incinerando al cardenal.
-Cardenal a la brasa…-
El hombre no pareció inmutarse.
Observando su mano quemada, sus ropas ardiendo.
Concentrando poder mágico en su mano sana…
[Puño sagrado]
Colocando su pesada espada como escudo.
CRANC CRANC
La enorme espada cedió como una madera barata, fragmentándose en decenas de trozos.
Dulio observó horrorizado como el cuerpo del chico acababa estrellado contra los muros defensivos.
-Típico de él…- negando con la cabeza.
Gabriel arrancó a correr hacia el exorcista.
-DXD-
-Dios mío… Que guantazo- gruñó cierto dragón abriendo los ojos de dolor.
-No te muevas mucho… Vas hasta arriba de morfina. Como dirías tú… Llevas un subidón subidón-
-Gabriel… Estoy bien…-
-Issei… ¿Seguro?-
-Instructora sexy…- murmuró sin apenas fuerzas –Has venido a darme mi premio-
-¿Mereces un premio?-
-Lo he petado… no puedes engañarme…-
Griselda sonrió divertida.
-¿Qué te hace pensar que has aprobado?-
-Porque tienes una sonrisa de orgullo en esa carita preciosa…-
La monja no dijo nada.
-Sigried acabó para el arrastre y yo no… Seguro que has vacilado de tu guapo, simpático y excelente amante-
La mujer golpeó el pecho del chico suavemente.
-JO-DER!-
-Estudiante, eres mi estudiante. Y no tan bueno como te piensas… Dulio ha sacado mucho mejor nota que tu-
Por primera vez desde que se había despertado, Issei fue consciente de lo jodido que estaba.
Su tórax estaba completamente vendado.
-No te creo…-
-Tienes una colección de costillas rotas, Issei-
-Abuso… Os va a caer un buen paquete por hacerle esto… a un niño-
PAM
-JODERRRRRRR! Basta ya!-
La monja nunca reconocería que disfrutaba con esto.
-El primer ser que logra herir a su eminencia en decenas de años… Tu desempeño, voluntad y sacrificio han sorprendido a los cardenales…-
-No sé quién ha decidido que vengas a darme esas noticias pero la ha cagado… Que venga la mujer más hermosa de la Iglesia a dármelas…-
PAM
-OOOOOOOOOOSTIA PUTA!-
-Ese vocabulario-
PAM
-SERAS CABRONA!-
PAM
-JJJJJJJJOOOOOOODDDDDDDEEEEEEEEERRRRRRR!-
-Gabriel está ocupada con una visita… Le diré que estás despierto- levantándose de su asiento.
-Instructora sexy…-
-Que-
-Estas orgullosa… Admítelo-
-De eso nada- caminando hacia la puerta.
-Instructora súper sexy-
-Que-
-Dime que me quieres-
-¿Perdona?-
-Eres un bollito de crema que cayó rendida a sus encantos hace tanto que no podrías negarte a pasar…-
Griselda cogió una de las sillas, tirándola sobre el cuerpo del chico.
Los alaridos se podían escuchar por todo el hospital.
-Como futura compañera tuya me alegro infinitamente de poder tenerte a mi lado en el campo de batalla- dijo Griselda desde la puerta –Como amiga me disgusta profundamente que hayas entrado en este mundo, Issei. Pero como alguien que te considera su hermano pequeño… Cuidaré de ti hasta mi último aliento-
El chico miró a la exorcista senior a los ojos.
-Griselda… El sentimiento es mutuo… Si necesitas compañero cuenta conmigo-
-Eso haré-
-Instructora mazote sexy-
-Que quieres ahora- rió la monja.
-Teníamos una apuesta, quiero tu lencería, ya, sobre mi cara antes de que se enfríe…-
Griselda Quarta golpeó la camilla, tirándola al suelo.
A los pocos minutos todo el personal sanitario estaba reunido en su habitación.
Los chillidos habían despertado a todos los pacientes.
-DXD-
-Sanas increíblemente rápido- dijo Vasco Strada sin mirar al chico, centrado en sus documentos desde el cómodo sillón de su escritorio -¿Has venido a pedir perdón?-
-Deberías de darme las gracias- respondió el castaño caminando hasta el anciano.
-Disculpas aceptadas-
-De nada-
El anciano comenzó a reír divertido.
-No voy a pagarte esa túnica tan cara que te gastas- dejando un archivo sobre la mesa –Mi alta médica-
-Deberías de tener que pagarla…- tomando los documentos, revisándolo detenidamente.
-Me niego-
-Bendita juventud- colocando su mano en su hombro –Me alegro que estés mejor-
-… Te pasaste tres pueblos-
-Pero mereció la pena. Superaste las expectativas de tus instructores, de los examinadores y de todos los sacerdotes. Y mientras el núcleo de Excalibur esté bien puede volver a forjarse-
-¿?-
-Felicidades chico… Has pasado el examen-
-Griselda me lo ha chivado-
-Se lo pedí yo, te lo merecías- exclamó el Cardenal extremadamente satisfecho –Al final lo has hecho… En solo dos años… Eres un auténtico prodigio!-
-…-
-Los ancianos, el Consejo Cardenalicio quedó gratamente sorprendido con todos vosotros. La mejor generación en años-
-Que quieres-
-Aunque estas muy verde y aun te queda mucho por aprender hemos visto tus resultados en los demás exámenes, brillante en encantamientos, un gran dominio del grimorio sagrado y sin igual en el combate… Podría ser muy positivo hacerte compañero de Dulio, una sana competitividad entre vosotros sería un estímulo que podría impulsaros aún más lejos…-
-No, Vasco. No-
-Issei…-
-Sabes a quien quiero de compañera-
-Ella no forma parte del cuerpo, te buscaré personalmente a alguna compañera. No tendrás problemas con Quarta, verdad?…-
-De ella solo se puede aprender, porque no- al niño le llamó la atención la ropa en uno de los sofás –Que es eso-
El anciano giró su silla, claramente incómodo.
-Dulio Gesualdo ha pasado el examen, será enviado como exorcista al Vaticano. El Papa en persona quiere conocerlo. Parece que el Cielo tiene planes para él-
-…-
-Y Gabriel es muy probable que vuelva al Cielo, es un milagro que siga estando aquí…
-¿Cristaldi lo sabe?-
-Así es-
El castaño chasqueó la lengua molesto.
-Esas ropas son tuyas, Issei-
El castaño miró las ropas enfadado, acercándose al sofá, tomando la chaqueta con fuerza, inspeccionándola antes de tirarla sobre la mesa.
-Y una última cosa-
El Shidou no reaccionó a sus palabras.
-¿Has pensado en tomar una aprendiz?-
-¿Ni siquiera me he puesto la ropa por primera vez y quieres que tome como aprendiz a nadie?-
-Solo digo que si quieres puedes tener una-
-¿Por qué me nombras… ¿Quieres que tome una aprendiz?-
El anciano no respondió.
-No me lo pides como una sugerencia… Tienes algo o a alguien en mente…- murmuró Issei girándose, mirando duramente al anciano.
-Edwald acepta poner a Gabriel como tu compañera en las misiones que se te adjudiquen en Europa y enviarte de vuelta a Kuoh-
-No me quiere cerca, como si me estuviese haciendo un favor-
-Pero quiero que tomes una aprendiz en su debido momento, no dentro de 20 años obviamente… Te convendría que fuese bastante antes-
-No… Ese mamon quiere algo y tú le has convencido que sea yo… NO!-
-Issei…-
-¡No me toques los cojones Strada!- rugió el castaño furioso -¡Irina no se toca! Es mía, no de la Iglesia!-
El hombre suspiró pesadamente, levantándose de su sillón, colocándose junto al castaño.
-No tengo muchas opciones… Cuando el hermano Shidou visitó la institución demasiadas personas vieron a la niña… Tiene demasiado potencial como para poder ocultar su presencia… Lo máximo que puedo hacer es dejarla a tu lado-
Sin muchos ánimos, Vasco Strada dejó la nueva chaqueta en el asiento, colocando una carpeta sobre la prenda.
-Se te asigna la nación de Japón. Un país de extrañas artes. Un panteón hermético. Poderes locales y vínculos con los demonios-
-…-
-Has nacido y crecido allí. No te es extraño lo que te digo, pero es una de las tareas más grandes y complejas que podemos asignarte-
-No, Vasco. No pienso negociar usando a Irina-
-Entiendo… El acuerdo sigue en pie por si cambias de opinión… Mientras tanto toma tu ropa, disfruta del momento y descansa. En breve recibirás tus primeras ordenes-
-Me parece perfecto-
-Así sea pues- sentenció el hombre –Que dios este contigo-
Marchándose lentamente.
-Y bienvenido al cuerpo de exorcistas de elite…- cerrando la puerta al salir.
PAM
La pared junto a la puerta había cedido al puñetazo del chico.
Vasco Strada entendió en ese momento que sus caminos no tardarían en separarse.
-DXD-
Issei Shidou se miró en el espejo.
La chaqueta de cuerpo blanco con un nuevo logotipo en el hombro derecho lo marcaba como exorcista de alto nivel.
Un reconocimiento que contrastaba con su estatura.
Colgando su espada a su espalda… Issei dejó la habitación.
El camino hasta el patio principal fue curioso.
Allá por donde pasaba despertaba rumores y susurros.
Los demás exorcistas, pese a dudar de sus capacidades, reconocieron la autoridad de la prenda, saludando con la mano o haciendo una leve reverencia.
Pensaba en ir a los aposentos de sus santidades a presentarse para el servicio activo… Optando por ir en dirección contraria.
-Tengo hambre…-
Caminando hasta el comedor, abriendo las puertas de la sala, avanzando unos pasos.
-¡Isseiiiiiiiii!-
-¿?-
Sorprendido derrapó unos metros, chocando contra las puertas, empujado por un peso en su pecho.
Un peso con forma femenina y de cabello castaño claro.
-¿Irina?-
-¡ISSSEEEEEEEEEEEEEEE!
Un par de globos impactaron en su rostro, cediendo al peso… atravesando las puertas, aterrizando en el suelo.
-Gabriel…-
-DXD-
Con Irina en brazos y arrastrando a una colgada de su cuello Gabriel, Issei entró en el comedor, sonriendo al ver a Touji y Karen Shidou.
-Mi niño!- exclamó Karen acercándose al chico, acariciando su rostro.
-Mala hierba nunca muere- dijo Touji acompañando a su esposa.
-Soy inmortal abuelo-
-Felicidades Issei!- exclamó Karen contenta –Exorcista de alto rango con diez años… Estoy tan orgullosa-
-Os dije que lo lograría…- mirando a sus padres adoptivos con alegría -¿Qué hacéis aquí?-
-Obviamente hemos venido a recibirte tras tu examen!-
-Y celebrarlo- añadió Touji.
-Isseeeeiiiii!- lloriqueó Irina en brazos del chico.
-Iseeeeeeeeeeeee!-
Gabriel la imitaba.
-Al llegar aquí nos hemos encontrado que estabas en enfermería y hemos conocido a esta adorable chica…-
-Issei-kun, como te encuentras-
-Bastante mejor…- Caminando hasta una de las mesas, dejando a Irina en la silla, forzando a Gabriel a tomar otra –El examen fue duro y su eminencia Strada me sacudió cual saco de boxeo… ¿Habéis visto a ese armario cargado de anabolizantes?-
Al instante tenia a ambas chicas colgadas de nuevo de su cuerpo.
-¿Entonces ahora estas por encima de papa?- preguntó Irina comiéndose su desayuno contenta.
Su silla pegada a la Issei.
-Se acabó eso de llevar cafés-
-Nunca te he pedido que traigas el café- respondió Touji ofendido.
-Yo si pienso hacerlo-
-Atrévete-
-¿Y esta adorable chica no ha pasado el examen?-
-Mi instructora no me considera capacitada…-
-Que lastima…- murmuró Karen entristecida.
-Ne, ne… Issei-kun! ¿Volverás a casa?-
-Eso tendrá que esperar… de forma indefinida. Ahora tengo permiso para gestionar mí tiempo como crea…-
-Entonces volverás a casa mucho más a menudo!-
-Correcto!... Aunque quizás tendría que buscarme un pisito o algo…-
-¿N-no volverás?-
-No sé si sería una buena idea volver…-
-Nunca serás una molestia, Issei-kun- dijo Karen con una sonrisa.
-Pero… A partir de ahora…-
-Eso no es un problema!- exclamó Gabriel juntando sus manos –Lo tengo todo pensado-
-¿Ah sí? Habla-
-Ah, no! Aun no! Es una sorpresa!-
-Ahora que ya estamos todos… Tengo reservadas unas mesas en un buen restaurante hay que celebrarlo!- exclamó Karen orgullosa –Mi niño es un exorcista de pleno derecho!-
Las chicas empezaron a chillar alegres.
Se acababa una etapa…
-Croce di Pietro-
Todo estaba preparado.
Los sacerdotes habían cerrado el recinto, les estaban esperando.
Griselda Quarta lo escoltaró hasta las plantas bajas del edificio. Estancias de piedra pulida, pasillos iluminados por antorchas… Caminaron y caminaron en silencio hasta dar con unas pesadas puertas de madera podrida por las condiciones del subsuelo. Bajo la pesada construcción de piedra la organización escondía amplias estancias donde, protegidas por reliquias, hechizos y conjuros, sus bienes más preciados. Asimismo se realizaban rituales y ceremonias protegidos de oídos y ojos indiscretos. Una estancia como la reservada para él… Grande, tosca, sin decoración.
La estancia fría de la Iglesia solo empeoraba por la humedad de las catacumbas.
Formando un pasillo, curas y sacerdotes le guiaban hasta una mesa de piedra blanca.
-Esta mesa fue construida mediante hechicería hace cientos de años… La leyenda dice que fue el mismo Merlín quien la creó…- empezó uno de los sacerdotes.
Issei lo miró con escepticismo.
-¿No es esta una mesa hereje, pues?-
-No. La espada mágica Excalibur ha sido convertida en la espada SAGRADA Excalibur, ha dejado su herejía atrás para dar paso a un bien mayor-
-Ya…-
-De todos modos solo un fragmento muy pequeño es de la mesa original, el resto es mármol tratado para canalizar ese poder mágico… Ahora, Issei Shidou, pon el fragmento de Excalibur sobre la mesa para liberar su atentico poder, formalizar su posesión y confirmar tu posición como nuevo exorcista de Excalibur. Ahora ya, sobre papel-
El chico titubeó.
El espíritu blanco flotaba sobre la mesa, nadie más excepto él mismo parecía ser capaz de verla.
Decidido Issei empezó a caminar.
Acercándose a paso ligero a la mesa, al espíritu, dejando atrás a Griselda, que lo miraba orgullosa.
Descargando su pesado estuche de la espalda, dejándolo en el suelo para extraer la espada grisácea.
Excalibur Destrucción.
Sosteniendo la pesada espada con una mano… Observando el frio mármol frente a él.
¿Debía seguir adelante? ¿Estaba seguro de todo eso? ¿Podía girarse y darle la espalda a todo?
No… Irina… Si él se negaba Irina…
El simple gesto de dejar la espada sobre la mesa sería una marca grabada en hierro sobre su destino…
La vida alejada de lo sobrenatural sería algo inalcanzable ya… Pero si se negaba… Irina tendría que vivir esa vida.
Quizás la acabaría viviendo, pero sería su decisión, no de la Iglesia mediante una cruel imposición.
-A quien quiero engañar… Nunca he tenido esa opción- siseó el chico dejando caer la espada, posándola lentamente sobre la mesa.
Excalibur se pegó como un imán.
Cientos de grabados rúnicos surgieron a lo largo de toda la hoja, liberando el poder sagrado del arma legendaria.
Resonando con su pendiente, camuflado por el resplandor de la pesada hoja.
-¿?-
A los pocos segundos el poder menguó, apagándose las runas, retornando la hoja a la normalidad.
Los sacerdotes, asombrados, empezaron a murmurar entre ellos extasiados.
Issei se centró en la espada. Recorriendo el metal con sus dedos… hasta alcanzar el pomo, levantando la espada sin más.
Una sensación agradable recorrió su piel al tocar el metal… Animándola a tocar más, sujetarla…
La espada no pesaba lo más mínimo, nada.
El poder recorrió su cuerpo, estremeciéndole.
-Ese es el poder de una espada sagrada…- explicó uno de los curas –El poder de la espada despertará tu potencial innato para consumar hechizos y artes sagradas… Desarrolla ese poder y tus habilidades se verán incrementadas-
-Felicidades, Issei Shidou… Desde hoy serás conocido como Excalibur Shidou-
Su destino estaba sellado.
El espíritu de la espada sonreía como nunca antes.
-DXD-
Chaqueta y pantalón negro, camisa blanca… su antiguo uniforme.
Al lado, sobre el banco del vestuario improvisado, un uniforme debidamente plegado, planchado. La misma chaqueta adornada con tiras blancas a un lado y parte del brazo y la hombrera del color sagrado. La ropa que le diferenciaba del resto de exorcistas…
Dejando la ropa a un lado, mirando detenidamente la espada envuelta en telas, apoyada contra la pared. Uno de los fragmentos de Excalibur…
Otro más…
Pasando su mano lentamente por la extensa superficie de la hoja. Sintiéndola… Apenas era perceptible… Pero sentía que la espada estaba viva… y que quería ser escuchada.
Entendida.
Decidido, la tomó entre sus manos, colocando la punta contra el suelo. Con una rodilla en el suelo, apoyando su cabeza en la espada.
-Quien eres…-
Sin respuesta…
-¿Hola? ¿Hola? Probando…-
Concentrándose, esperando… No había respuesta. Resignado se levantó.
-Pensaba que ya teníamos cierto vinculo…- gruñó decepcionado mirando la espada aburrido. Entonces reaccionó.
Podía sentirlo, una figura femenina envolviéndolo en un cálido abrazo…
Posándose en su espalda, sus delgados brazos cayendo sobre su pecho. Una figura blanca, flotando en el aire tras él…
Susurrándole cosas al oído. Palabras que no podía escuchar.
[Mi caballero…]
-¿?-
Juraría que había escuchado algo…
[Escucha… voz]
Relajando su mente el chico se concentró en su voz…
El dragón abrió la boca para hablar. Esta era una ocasión única para obtener información. Respuestas. Pero los ojos de la mujer le indicaron lo contrario.
La dulce y melodiosa voz acompañando un bello rostro, muy convenientemente oculto parcialmente por su cabello negro. Solo podía vislumbrar un perfil y unos intensos ojos azules.
[Siempre… tu lado… Encontrar… fragmentos…]
¿Siempre algo a su lado? ¿Encontrar los fragmentos? ¿Fragmentos de Excalibur?
[Escudos… me necesitan… Tus…]
¿Unos escudos la necesitan? ¿Los suyos?
[Escudos… Gemelos]
Ante esas palabras el chico abrió los ojos sorprendidos.
[Destino… Dominio… Cabeza de Dragón… Linaje… Morgana]
El joven exorcista miró detenidamente la espada entre sus manos.
[¡PENDRAGON!]
-¡!-
Tras la última palabra la mujer se desvaneció, desapareciendo tal cual había llegado.
¿Quién o qué era ese arma?
Levantándose el castaño probó blandir la espada…
La espada era pura energía… Con esta arma, a priori, podría marcar diferencias.
Ignoraba como de poderosos podrían ser sus enemigos… Pero esta espada podría abrir cráneos a cascoporro… Mientras obtenía más información.
-Lucifaag-
Vestido con el traje negro de la familia Gremory hecho a mano, a medida, Issei G. Shidou caminaba con ligereza por los largos pasillos del gigantesco edificio gubernamental.
Sus ojos rojos, ocultos tras unas gafas de sol redondas, miraban y miraban por los pasillos.
-Es la tercera vez que pasas por aquí…- rio un hombre apoyado en la pared tras él.
Un conocido siervo de Sirzechs.
-Beo… ¿Trabajas aquí?-
-Soy una secretaria- respondió el hombre con una carcajada, separándose de la pared, caminando hacia el castaño –Sirzechs sabía que te ibas a perder… Sígueme-
-Esto es enorme…-
-El nuevo gobierno centralizó todos los servicios a este edificio… A estas alturas ya te habrás percatado de que…-
-A los demonios les gusta hacerlo todo a lo grande- finalizó el dragón divertido.
El demonio liberó una carcajada.
-¿Para qué me han llamado?-
-Primero déjame felicitarte- dijo el héroe tocando el pecho del chico con el reverso del puño.
-Gracias-
-Para que te han llamado…- deteniéndose frente a un ascensor –Por norma general no preguntamos…- entrando en el mismo, tocando la tecla de algún piso –Al principio si quieres saberlo todo, luego ya eso pierde importancia… Hacemos lo que nos piden, sabemos lo que quieren que sepamos y hacemos nuestra vida-
-¿La vida de un siervo?-
-Somos siervos… Algunos más implicados que otros. La inmensa mayoría no formamos parte de la familia como Grayfia. Dependiendo del amo puedes estar permanentemente sirviendo en los dominios o sin embargo gozar de una vida relativamente libre…-
-Mmm…-
-Cualquiera que sea el caso todos trabajamos en relación a nuestra valía… Y la tuya es una muy alta. Te guste o no-
-¿Qué?-
-Sirzechs se ha encargado de que tu nombre suene con frecuencia… Eres muy joven, no eres excesivamente poderoso…-
-Gracias-
-Niño, esto está lleno de monstruos… No quiero ofenderte, pero en comparación a lo que hay aquí…-
-Lo entiendo, lo entiendo…-
-No serás poderoso, pero se te conoce por tus métodos… Se dice que puedes hacer posible lo imposible-
-Mentira cochina-
-Nunca antes en la historia de este mundo un demonio había logrado tal nivel de intimidad con un arcángel…-
El castaño alzó una ceja mirando al demonio con dureza.
CLINC
La puerta del ascensor de abrió.
-Sigue recto, cruza la primera puerta y espera- indicó el demonio.
-Gracias- dijo Issei saliendo del ascensor.
-Issei-dono-
-¿Si?-
-¿Confía en la familia Gremory?-
-Que pregunta es esa-
-Entonces no piense mal… Las intenciones son buenas…- dijo el antiguo héroe antes de cerrarse las puertas, llevándolo a otra planta.
El dragón empezó a recorrer el pasillo, pisando la moqueta aterciopelada roja hasta dar con una pesada puerta de madera caoba. Accediendo a una sala enorme con una mesa circular con cuatro sillas dispuestas a su alrededor.
En un rincón un mueblebar.
Con media sonrisa se acercó a la cristalera, sirviéndose lo que creía que era… alcohol.
A los pocos minutos se abrió la puerta. Una figura negra entró a paso rápido. Inquieta, molesto.
O molesta…
Era la belleza de la fiesta. Una hermosa belleza fría y decaída.
Una hermosa mujer, poderosa, muy poderosa… Pero caída en el pesar y la tristeza.
Sus ojos violeta eran incapaces de ocultarlo todo…
-Pese a llevar unos años viviendo en el Inframundo… Venelana no deja que me acerque a los licores… Así que no se bien que es todo esto…- dijo Issei abriendo y olfateando algunas botellas, vertiendo algo de contenido en una coctelera –Pero me desenvuelvo bien con los cocteles…- agitando el envase de metal.
La morena se giró alarmada, apretando los puños, maldiciendo internamente.
-Tomate esto… Es suave… No debería de afectar tus sentidos… Pero estimulará tu cerebro y te llenará de una sensación agradable…- vertiendo el combinado en el vaso.
-¿Qué haces aquí?-
-Mi hermano me ha citado… Insisto- señalando con la mano el recipiente de cristal –No creo que una reunión en tus condiciones sea algo aceptable…-
-¿Condiciones?-
-Que una mujer de tu categoría no se haya dado cuenta de mi presencia…- sirviéndose otra copa, llamando su atención un objeto rectangular en la barra.
Una baraja de cartas.
-Te juro sobre la vida de mi hermana mayor que no te había visto antes- dijo Issei serio.
-¡!-
-Siéntate… Hablemos… Por cada pregunta que uno de los dos no quiera responder un chupito… ¿Hace?-
-…-
-No sé qué te habrá dicho Sirzechs… Pero a las mujeres que me gustan no les miento-
-Me ha dicho que eres un mujeriego… Pero de fiar- caminando hacia él, quitándose el pesado abrigo, revelando un chaleco negro sin mangas de ropa debajo.
-Muchas gracias por aceptar- sacando una botella y dos vasos.
-¿Sabes qué es eso?-
-No tengo ni idea…- sentándose en el taburete –Dices que me has visto antes…-
-¿Eres el mismo de la fiesta? ¿El niño? ¿El hermano pequeño adoptivo de Sirzechs?-
-El mismo… Este es un truquito de mi raza… Con un cuerpo más desarrollado puedo hacer mejor uso de mis poderes todavía en crecimiento…-
-¿Por qué…-
-Saltarse el turno es un chupito- la interrumpió el chico alzando un dedo índice.
Serafall se sirvió y se tomó un chupito del tirón.
-Porque me lo ocultaste-
-No te conocía, no te conozco, es un secreto que muy pocos conocen-
-Pero ahora me lo cuentas-
-Me gustas, quiero intimar contigo, he de ganarme tu respeto y confianza, que mejor que ser sincero- tomándose parte del coctel –Háblame más de nuestro supuesto encuentro-
Serafall se tomó un chupito. No iba a responder.
-Soy asexual. Pierdes el tiempo conmigo- dijo la morena desviando la mirada.
-Y una mierda… Porque tanto negro-
Serafall miró el cristal titubeante, volviendo a tomar la botella, Issei se lo impidió.
Sorprendida ante el contacto físico lo miró a los ojos.
-Las emociones no son algo propio de mí… Estas ropas son cómodas…-
El dragón la miró fijamente antes de soltar su mano.
-No todos valemos para ser padres…-
-¿A qué viene eso?-
-Se por los libros de historia que los Dai-Maou habéis pasado por mucho, y cosas no muy bonitas… Pero el tener el espíritu tan aplastado solo puede explicarse con una educación reprimida. O sea, tu padre es un imbécil, quizás tu madre… Puede que ambos-
-¡!-
-Si los Gremory y los Shidou no me hubiesen acogido tendría tus mismos ojos…-
-Que sabrás tú de mí…-
-Se reconocer la desoladora soledad cuando la veo, Serafall Leviatán-
-¡!-
-Y mi compañera de copas no es más que una niña sola, perdida en un mar de tinieblas…- levantándose, Issei tomó las copas y la botella, dejándolas en una de las mesas auxiliares antes de regresar a por las cartas –Ven, cambiemos de juego-
-¿?-
-¿Sabes jugar a las cartas?-
-Ajuka me enseñó las bases…-
-No pasa nada, tampoco soy un entendido… Vamos a echar unas partidas hasta que regresen… Quien pierda tendrá que hacer lo que quiera el ganador…-
La morena lo miró fijamente.
-Por supuesto, el juego de las preguntas continúa…- sonrió el castaño.
-Muy… bien-
Serafall Leviatán se sentó frente al chico, mirando como el dragón barajaba y repartía las cartas.
-¿Te gusto?-
-Muchísimo-
-No me conoces-
-No me malinterpretes, pero creo que si-
-¡!-
-Te he dicho que no me malinterpretases, no te había visto antes… Pero hay algo místico alrededor de mí y las mujeres-
-…-
-Y no eres tan asexual si estás aquí jugando y bebiendo con un desconocido. ¿Verdad?-
Serafall tomó otro chupito.
-¿Por qué los Gremory?-
-Son buena gente, han cuidado de mí. ¿Cuál es tu color favorito?-
Serafall tomó otro chupito.
-El rosa hará juego con tus ojos…-
-No pienso vestirme de rosa…-
-Pues mi primera petición…- sonrió Issei mostrando sus cartas.
-¿Q-que?-
-Verás… Rias está enganchada a una serie de televisión… De chicas mágicas…-
-Es famosa en el Inframundo…-
-¿La conoces? Bien, quiero que te vistas como la protagonista, pero de rosa-
-No puedes hablar en serio-
-¿Vas a faltar a tu palabra?- la tanteó el dragón.
Molesta Serafall se levantó, alzando la mano, creando un círculo mágico sobre ella, descendiendo hasta tocar el suelo.
Su ropa negra había pasado a una chaquetilla rosa corta, ceñida, dejando el ombligo al aire a juego con una minifalda y unas medias a medio muslo blancas.
Serafall se sonrojó violentamente, avergonzada antes de sentarse con rapidez.
-¿Otra partida?-
-Pienso cobrarme la venganza!-
Divertido empezó a barajar de nuevo.
-¿Por qué exorcista?-
-Por mi otra familia adoptiva… ¿Por qué sigues siendo Maou?-
-¿Por qué no debería?-
-Esta vida ya no te llena, eso es evidente… Dimite, empieza de cero-
Serafall tomó otro chupito.
-No soy la persona más responsable del mundo, os respeto, a todos los Dai-Maou. Yo no podría hacer lo que hacéis-
-Ser un patriarca no es muy diferente-
-Yo no quiero ser patriarca de los Gremory. No tengo tales ambiciones-
Serafall tomó otro chupito.
Issei alzó la ceja. ¿Se saltaba un turno?
-¿Qué ambicionas?-
-Devolver la atención recibida. Recibir mis piezas, formar mi harén y tener un retiro dorado…-
La morena lo miró incrédula.
-Siempre estaré del lado de Rias y de Sirzechs… Mis hermanos, pero yo tengo planes menos honorables-
Serafall liberó una sonora carcajada, sorprendiendo al chico.
Sorprendiéndose a sí misma, hacía años que no reía así.
-Ufufu… Has perdido de nuevo…- mostrando sus cartas.
Serafall perdió la sonrisa.
-¿Ahora qué?- preguntó la Maou molesta.
…
Molesta de verdad.
Apretando los puños sobre su falda, roja como un tomate. Su cabello recogido en dos coletas laterales.
-En cuanto te he visto sabía que te quedarían bien… A mi amiga de la infancia le quedan genial. Siempre la peino yo así que se hacerlo…-
-¿Por qué te burlas de mí?-
-Con todos los respetos, me niego a permitir que una chavala tan guapa se menosprecie de esta manera…- separando sus labios al ver las cartas de la Maou, que sonreía divertida –Has ganado. ¿Qué quieres que haga?-
-Que me respondas-
-Ya estamos jugando a eso…-
-Pero te puedes negar-
-Yo no miento…-
La morena se levantó, apartando la silla del dragón, sentándose sobre sus piernas, colocando cada una de las suyas a cada lado del exorcista.
-Tengo muy presente nuestra conversación no sucedida… Y aunque me digas que no lo recuerdas eso no explica porque siento lo mismo al verte. Porque me excita tu presencia. Porque mi piel arde con tu contacto… Porque una frígida mujer como yo ha empapado sus bragas con solo hablar contigo… Que es ese misticismo-
-Ni eres una mujer frígida ni eres asexual… Solo no me habías encontrado-
-Eso es absurdo-
-Es la verdad que dispongo… Perdóname por el atrevimiento…-
-¿Qué atre… Ah!- gimió la morena al sentir las manos del castaño acariciar su espalda, acariciando su costado con lentitud. Mirando al dragón alarmada.
-¿Alguna vez habías sentido algo así?- retirando las manos, alzándolas en son de paz.
-Como premio quiero…-
-Ah… Has gastado tu deseo…-
-¡!-
-Pero podemos hacer un trato…-
-Sirzechs… Sirzechs te propondrá algo-
-Me imagino-
-Su enlace seré yo, te reunirás conmigo… Y seguiremos hablando-
-¿Hablar contigo en lugar de con mi hermano?-
-Así es-
-Me parece bien, siempre que vayas SIEMPRE vestida así-
-De siempre nada-
-En nuestras reuniones-
-Eso es… aceptable-
…
-Perdón por el retraso!- exclamó Sirzechs entrando en el salón con una sonrisa en el rostro. Mirando a los presentes.
Issei empotrado en la barra.
Serafall mirando por la ventana en el otro extremo.
-¿Ajuka no ha llegado?-
-Neeeegativo- respondió Issei.
-Qué mal… Qué remedio! Gracias por venir, Issei!-
-El placer es mío… ¿En qué puedo ayudarte, hermano?-
El pelirrojo cerró a su paso, caminando hasta la barra, sirviéndose un buen vaso de cristal.
Mucho alcohol para alguien como él.
El asunto era serio y delicado.
-¿Crees que pueda haber paz y convivencia en este mundo?-
-Eso es muy complejo, no es algo que pueda responder así como así…-
-Te lo preguntaré de otra forma… ¿Qué estarías dispuesto a hacer por la paz?-
-¿?-
-Asgard-
Tatareando contenta, cierta joven vestida con la armadura reglamentaria del cuerpo de valquirias acababa de dibujar con maestría un complejo círculo mágico de múltiples capas.
Las capas se unieron en una sola, creando un exquisito dibujo suspendido en el aire.
Los ancianos sentados en altares frente a ella murmuraron entre ellos fascinados.
Gondul, en un rincón, asintió satisfecha.
-No serán necesarias más pruebas, valquiria Rossweisse Andersen- dijo uno de los decanos.
-Nos congratula comunicarte que has pasado todas las pruebas de forma brillante, superando todas las expectativas de tus instructores-
-Este Consejo ha decidido otorgarte con los más altos honores la condición de doctora Taumatúrgica de la Real Academia de Ciencias de Asgard-
-Muchas gracias, rectores-
-A tu edad con semejantes valoraciones académicas podrías ejercer de instructora o encontrar el camino al Valhala sirviendo a los dioses… ¿Qué destino elegirás?-
-Me gustaría proseguir y ampliar mis estudios-
Gondul la miró alarmada.
-¿Qué más puedes querer de este Centro?-
-Acceso a los registros de las Nornas-
-¡!-
Gondul abandonó la estancia, molesta.
-DXD-
Rossweisse Andersen cerró la puerta tras ella, apoyándose en la madera, liberando un intenso suspiro de alivio.
-¡Lo tienes! Lo tienes!- chillaron algunas valquirias corriendo por el pasillo, coreando alrededor de otra recién salida de una sala contigua a la suya.
A ella no la esperaba nadie. No tenía amigas con quien celebrar nada.
Tampoco lo quería.
-¡Rossweisse!- siseó una anciana molesta, caminando hacia ella, tomándola del brazo, apartándola del pasillo.
-Abuela…-
-¿Se puede saber que estás haciendo?-
-Me gustaría habértelo dicho, pero sabía que mi decisión…-
-Te dije que te había encontrado un trabajo sirviendo a los dioses! ¿Por qué lo has rechazado?-
-Abuela…-
-¡Estarías trabajando con el Padre de Todos! ¿Qué mayor honor puedes tener a tu edad? Una excelente hoja académica acompañada de un currículo inigualable ganándote el favor del dios Odín!-
-No es eso lo que deseo…-
-Rossweisse! Mírate!-
-…-
-Sola, sin amigas. Apenas has podido encontrar algún Einherjar respetable! ¿Qué futuro esperas labrarte encerrada siempre en la biblioteca?-
La joven se liberó, empezando a alejarse a paso lento.
-Soy demasiado joven para eso…-
-Brunhylde encontró a sus primeros Einherjar siendo más joven que tu… ¿Por qué estudiar tanto el pasado? ¿Por qué echar a perder el futuro mirando hacia atrás?-
-No quiero privarme de todo lo que puede ofrecerme…-
-¿Ofrecerte quién?-
-Lo que busco en el pasado es la vida que anhelo, abuela-
-¿De qué estás hablando? ¡Rossweisse! ¡Rossweisse!-
-Continuará en el próximo capítulo-
-HEREDERO, HIJO, HERMANO, AMANTE, AMIGO, PROFESOR Y APRENDIZ-
