Fanfiction escrito por mi persona, sin fines lúdicos, basado en la obra de Ichiei Ishibumi, las novelas ligeras HighSchool DxD.
- High School DxD –
[Draconic X Deus]
- La sonrisa del ángel más hermoso del Cielo -
-Casa de los Shidou-
Bajo el abrigo del manto de la noche, un taxi se detuvo frente a la casa de los Shidou.
Abriéndose una puerta, un joven vestido de blanco bajó lentamente, sonriendo al ver el reconocible terreno. Bordeando el vehículo abrió la otra puerta. Ofreciendo su mano, unas largas y torneadas piernas calzadas con unas sencillas sandalias blancas tocaron el suelo.
La mujer más hermosa del Cielo abandonó el taxi con una sonrisa en los labios. Mirando agradecida a su acompañante, Gabriel visualizó la modesta casa frente a ellos.
-¿Es el día?-
-Aunque aún haya algún que otro asunto que pulir por mi edad… Ya me he graduado, tengo que decírselo-
-Estarán muy orgullosos…-
Cerrando la puerta, Issei dejó que el taxi se marchase. Quedándose a solas con la hermosa mujer.
-¿Seguirás con tus planes?- preguntó la rubia ladeando la cabeza.
-Es tarde… Pensaremos en ello mañana… ¿Te parece bien?-
-Lo que tú prefieras…- arreglando el cuello de la chaqueta del joven.
-Para dentro entonces!- susurró el chico acariciando el rostro de la arcángel.
Piel blanca y suave, labios rojos y carnosos. Ojos azules y brillantes cubiertos por una cascada de cabellos dorados.
-Vamos!- exclamó la mujer emocionada.
…
Había pasado un tempo desde el inicio de la formación del último de los Hyodo. Del hijo adoptivo de los Shidou.
Issei llegaba el viernes por la tarde… E Irina lloraba. Tras dormir juntos toda la noche la chica despertaba un sábado llena de energía que la familia trataba con esmero consumir con múltiples actividades… Los domingos se acudía a misa, las tardes eran un tormento de lloros.
Irina cada domingo se negaba a dejar marchar a su amigo de la infancia. Y así cada semana…
Karen Shidou se sorprendía al ver, semana tras semana, a un chico más alto… y fibrado. Cambiando poco a poco…
El chico, con el paso de las semanas, parecía otro… Apenas reconocía al niño que jugaba con Irina en el parque infantil… cuando los Hyodo aún estaban vivos.
Frente a ella había un hombre joven… Acompañado por otro gran cambio en su rutina. En sus vidas.
Un cambio con forma de mujer. Una presencia que pasaría a ser otra constante en sus vidas. Tres personas entraron un día en la casa, su hija… su hijo adoptivo y la criatura más hermosa que jamás había visto.
Una joven que podría pasar por supermodelo vestida de exorcista con ciertas libertades… Y sospechaba que dichas libertades procedían de la cara sonriente que se asomaba por uno de los costados… Y que ahora los visitaba casi cada semana.
-Buenas noches!- dijo la joven con una radiante sonrisa.
-Buenas noches… ¿Issei?- preguntó Karen secándose las manos con un colorido trapo.
-Estoy en casa!- exclamo el chico emocionado corriendo para abrazar a su madrastra… intento fallido.
La mujer colocó su mano al frente, tocando su frente con su dedo índice, impidiendo que se acercase. El dragón movía las manos en vano, intentando alcanzarla.
-¿Issei?-
-Karen-okaa-sama… Cuanto te he echado de menos…-
Apartándolo como un trapo sucio, Karen centró su atención en la belleza.
-Me alegra volver a tenerte en casa, querida-
-Es un placer volver a verla, Karen-san!- sonrió Gabriel haciendo una leve reverencia –Fuisteis muy buenos conmigo e Issei insistió en que viniese…-
-Gabriel, querida, el placer es nuestro… Ven, pasa, estás en tu casa- sonrió Karen ofreciéndole la mano, entrando con ella en la casa. Dejando completamente abandonado al castaño en el recibidor.
Resignándose, Issei se quitó los zapatos, dejando la chaqueta en el colgador del recibidor.
-Issei…- dijo una melodiosa voz tras él.
-Oh, Irina, mi dulce Irina, me alegro de verte!- exclamó el Shidou girándose emocionado -¡Sabia que tu si apreciarías mi visita!-
-¿De nuevo ella aquí?- preguntó Irina señalando hacia atrás con el pulgar.
-Mi supervisora de clase, misiones… Una angelito para todo… Ya lo sabes-
-¿Una mujer para todo?- ladeando la cabeza, con un notorio tic en el ojo.
-¿No he dicho angelito?-
-Issei-kun… ¿Para qué has ido a estudiar a la Iglesia?-
-¿Para aprender?-
-¿No has ido para buscar chicas lejos de mí?-
-Esto… ¿No?-
-¡¿Y PORQUE VUELVES CON UNA MUJER, PERVERTIDO?!
PAM
-DXD-
Acariciándose la dolorida mejilla, Issei entró en el comedor, Gabriel estaba sentada en uno de los sofás rodeada por las dos mujeres Shidou, charlando como si fuesen amigas de toda la vida.
El patriarca de los Shidou permanecía callado en la mesa con un periódico en mano.
Issei se sentó frente a él, cansado, ganándose la atención del exorcista, que lo miraba por encima del rotativo.
-Felicidades por tu graduación-
-Pensaba que no le importaba a nadie…-
-Si querías reconocimiento no haber venido con ella- ofreciéndole un paquete envuelto en papel de regalo.
El castaño tomó el obsequio con curiosidad.
-Un premio por tu esfuerzo-
El exorcista deshizo el envoltorio, sacando una pequeña caja. En su interior un juego de llaves.
-¿Qué son?-
-Las llaves de la casa de tus padres…-
-¡!-
-Aun eres muy joven para vivir solo… Pero si la Iglesia cree que eres lo suficientemente mayor para ciertas cosas… Allí tendrás espacio personal. Pero recuerda, sigues viviendo aquí, eres mi hijo. ¿Entendido?-
-Muchas gracias, papa… Yo… No sé qué decir-
-Es la herencia que dejaron Miki y Gorou… Cuídala. En esa querían haberte criado…-
-No lo olvidaré…-
-Mi pequeño… Tan joven y ya eres un exorcista de alto rango…-
-Paripé del bueno… Solo por tener unos conocimientos y poder controlar la espadita...-
-Hijo mío, estoy muy orgulloso-
-¿Ya te has graduado?- chilló emocionada Irina sentándose junto a él.
-Si no estuvieses tan pegada a Gabi lo sabrías…-
La castaña desvió la mirada avergonzada.
-¿Entonces ya vuelves a casa?-
-No… Sigo siendo un menor. Quiero extender mis estudios y ganar experiencia. Me quedaré una temporada más en Croce antes de pedir el traslado y volver-
-¿Queeeeeee?-
-Pero seguiré viniendo… ¿Qué queja tienes?-
Irina miró de reojo a la rubia, frunciendo el cejo.
-¿Cuántas chicas más hay?-
-Unas cuantas…-
PAM
Dejando la marca de su mano en su mejilla, Irina se marchó enfadada.
-Segundo sopapo en menos de una hora… Sí que está enfadada-
-Pues espérate a que lleguen las infames hormonas…- susurró Touji escondiéndose de la mirada de su esposa tras el periódico.
-DXD-
-Chicos… Hay que levantarse…- anunció Karen llamando a la puerta antes de abrir con lentitud.
Agradecida se encontró al chico despierto, haciendo flexiones en el suelo, vestido con solo el pantalón del pijama, las chicas aun dormían en la cama.
-Buenos días, Issei-kun- saludó la mujer haciéndose notar.
El chico se incorporó de un salto, estirando sus brazos, sus músculos.
El chico distaba mucho de ser musculoso, pero no era un enclenque.
Era una visión… extraña.
¿Dónde estaba el oriental medio, bajito y flacucho?
-¿Has dormido bien?-
-No podría haber dormido mejor!- respondió el castaño acabando los estiramientos.
-Mi niño pequeño que ya no es tan pequeño…- susurró la mujer acariciando el flequillo del joven exorcista –Para cuando logres despertar a las chicas te estará esperando el desayuno en la mesa-
-Estoy famélico-
-Habrá premio si logras que Irina se dé una buena ducha!-
-Mensaje recibido…- divertido se giró hacia la bella durmiente.
Karen había dejado la estancia, cerrando a su marcha.
Issei se arrodilló junto a la cama, apartando las sabanas lentamente, revelando el cuerpo de las chicas.
Top rosa… pantaloncitos a juego en el cuerpo más pequeño.
Un transparente camisón blanco.
Moviendo todos los dedos de la mano perversamente el chico recorrió con la mirada el cuerpo de su amiga de la infancia.
Estaba creciendo hermosamente.
La chica, un portento físico, no tenía un gramo de grasa innecesaria en el cuerpo… Y su genética era buena. Excelentes reflejos, una mente despierta, quizás no brillante pero si viva. Un buen corazón y una excelente predisposición.
Una buena mujer, su mujer, y no podía ser otra manera.
Pero nada que ver con la obra de arte que era Gabriel. De estatura media… el resto no lo era lo más mínimo. Largas piernas, cintura estrecha y trasero redondeado y firme. Un vientre plano que empezaba bajo la sombra de unos grandes senos absolutamente perfectos. Un rostro fino y delicado, labios rojos y un mar de cabellos dorados.
-Pechotes…- murmuró el chico contento levantando el top de Irina –Fijaos en vuestras hermanas y creced pronto…-
Ronroneando levemente, Irina abrió los ojos.
Buscando al chico junto a ella… la cama estaba vacía… Solo estaba Gabriel…
Y tenía algo de frio… No estaba cubierta por las sabanas y su pecho se sentía…
Bajando la mirada Irina se sonrojó violentamente.
El top que usaba por pijama estaba alzado, y junto a ella, Issei susurraba algo con sus ojos cerrados, una de sus manos a centímetros de amasar sus inexistentes pechos, la otra sujetando firmemente uno de los pechos de Gabriel.
-Creced… grandes y suavecitos… Aprended de vuestras hermanas… Yo haré de comunicador…-
Apretando el puño… Irina golpeó al chico en la cara, derribándolo con fuerza.
-¡¿Qué estás haciendo?!- chilló la chica bajándose el top, incorporándose en la cama.
-Joder Irina…- gruñó el chico levantándose de un salto.
La chica tardó unos segundos en comprender que estaba pasando.
-¡I-Ise!- exclamó la castaña parpadeando repetidamente, recordando que hacia allí -¡Buenos días!-
-Buenos días mis cojones…- respondió el chico masajeándose la mejilla –Que se siente al dormir con tu amigo de la infancia…-
La chica se sonrojó violentamente al ver la condición del chico, recordando el calor recibido durante toda la noche…
-¡Nada especial! Nada!-
-Como que no…- sonriendo perversamente –Bien que agarrabas ayer…-
-¡Baka! Tapate!-
-Más bien al contrario…-
-¿?-
-Ahora preciosa bella durmiente…- susurró el chico inclinándose junto a la chica, quedando a centímetros de sus labios -Madre nos pide que bajemos a desayunar, pero antes caerá una buena ducha… ¿Qué me dices?…-
Separándose, caminando hacia la puerta dejando a la chica sonrojada.
-¿Por qué me lo preguntas?-
Mirando hacia abajo… quitándose el pantalón del pijama.
-¡Ehhhhh! Cada vez que lo miro más seguro estoy de que no está en la media oriental…- moviendo su cintura a lado y lado.
-¡¿P-Pero que estás haciendo?!- chilló Irina escandalizada.
Issei sonrió con malicia, acercándose a la castaña.
-Ise… ¿Q-que haces?-
-Irina… Te toca ducha también…-
-¡Ah no! Ni hablar! No! Ise! Te lo advierto… Ise… ISEEEEEE! Puedo ducharme sola!-
Divertido, dejó a su amiga en el baño, regresando a despertar a Gabriel.
La rubia había despertado por los gritos de Irina.
Sentada en la cama, estirando los brazos, llevándose un dedo índice a los labios al ver al chico desnudo ante ella.
-Gabriel… ¿Te hace una ducha? Agua calentita… Jabón…- inclinándose hacia ella.
La rubia, somnolienta, lo abrazó del cuello, separando sus labios para devorar la boca del dragón con pasión.
Pegando su cuerpo al suyo.
-Buenos días…- susurró la chica soltando al castaño.
Issei se relamió los labios observando a la belleza sentada en la cama frente a él.
Acariciando su rostro, recorriéndolo con las yemas de sus dedos.
Tocando sus labios…
Gabriel los separó levemente, dejando entrar el índice del dragón en su boca.
Issei, ensimismado, empezó a mover su mano, metiendo y sacando su dedo…
Suspirando pesadamente al sentir la lengua envolver suavemente su dedo…
Su otra mano se movió a su otro miembro, empezando a masajearlo excitado.
Gabriel cambió la mano del dragón por las suyas.
Issei tanteó su situación.
De pie frente a la cama de Irina… Desnudo con Gabriel se rodillas en la cama, sus manos masturbándolo torpemente y su dedo índice succionado por Gabriel.
-Tú y yo, en cuanto volvamos al apartamento, vamos a dar un buen paso en nuestra relación…-
Gabriel no lo escuchaba…
Sin pensárselo mucho Issei tomó a Gabriel en brazos, caminando al baño, entrando en la ducha con Irina dentro.
El chillido de Irina se escuchó en medio vecindario.
-DXD-
-Ahhhhh… Ise se ha despertado…- murmuró Touji sentado en el salón principal, disfrutando del café, leyendo la prensa del día.
-Tan enérgico como siempre- rio Karen.
-Más le vale… Tiene mucho trabajo pendiente-
-Cariño… Admite simplemente que te alegras y ya está…-
-Mmm… Ni hablar-
La mujer rio con más fuerza.
-Espero que cuando Issei sea oficialmente miembro de nuestra familia seas más sincero con tus sentimientos-
La taza de café del hombro se deslizó por la mesa.
El hombre… estaba sin palabras.
-Tokio- Japón-
-Templo de las Cinco Principales Familias-
Cinco fuegos formando un pentagrama en el centro de una sala. Sin otra iluminación posible. Con cinco asientos de madera delante de cada fuego. Enormes estandartes de tela colgando del techo.
Las brasas consumiéndose era el único sonido que resonaba en la estancia. El único sonido hasta que las cinco puertas se abrieron al unísono, con cinco figuras entrando en la habitación, sentándose en casa uno de los tronos de madera.
Un fuego negro.
Un fuego dorado.
Un fuego azul.
Un fuego blanco.
Un fuego rojo.
Los cinco líderes de las Cinco Principales Familias se observaron en silencio.
La voluntad de los dioses en forma humana.
Los cinco sabios representaban el saber y los deseos del panteón japonés en el mundo terrenal… y con extrema lealtad y fiereza iban a defenderla de toda agresión externa.
-La Espada de Reyes…-
-Otra ofensa de tierras herejes…-
-Múltiples fragmentos de esa impía espada han aterrizado en nuestra tierra sagrada-
-Pensaba que esa organización solo había destinado a un falso profeta a Japón-
-Cerro ha recibido órdenes de volver a Europa-
-Una lástima, con el tiempo se había convertido en un insecto menos molesto…-
-¿Tendremos que educar al nuevo?-
-¿Por qué tenemos que estar educando insectos nuevos de forma continúa?-
-Nos invaden… poco a poco-
-Aprenden, nos estudian…-
-El mundo evoluciona, no podemos negar la existencia de las sociedades más allá de nuestras fronteras-
-El insecto es un niño…-
-No te confundas, tigre… Ese niño es la mayor amenaza de entre todas las enviadas-
-Hemos leído el mismo informe. Es un niño formado en una de las escuelas más radicales y equipados con una poderosa y ancestral arma. Es un insecto joven y maleable-
-Ese niño no es quien dice ser…-
-¿Ave tiene una información que nosotros desconocemos?-
Cuatro sirvientes se acercaron a los líderes por una orden del Ave. Curiosos tomaron los documentos que les fueron entregados. Paciente esperó unos minutos.
-Un dragón-
-No solo que un dragón, sino que es un dragón sin clasificar-
-Los dragones son seres superiores… No trabajaría para esa organización-
-¿Y si se ha infiltrado en ella como quiere hacerlo con nosotros?-
-…-
-Una amenaza así ahora… Estamos sumergidos en el nuevo proceso de relevo…-
-¿Lo hacen a propósito?-
-Nos han estudiado, pero saben lo que les hemos dejado aprender-
-¿Qué propones entonces?-
-Es un hibrido… No sabemos cómo, pero nació en nuestras tierras, es japonés…-
-Y ha sido educado por la Iglesia…-
-Pero es independiente… Los informes hablan de constantes faltas de conducta, nula disciplina militar…-
-Es un dragón… No se le puede domar-
-Ave. Entiendo que tu si puedes hacerlo-
El anciano sonrió confiado.
-Gracias a la información ofrecida por nuestros espías en la organización católica sabemos que su pecado es la lujuria-
-¿Un católico movido por la lujuria? Eso es ridículo…-
-Paradójico, por eso mismo estamos aquí… No han decidido qué hacer con él pero nosotros si-
-Habla, Ave-
El anciano se cruzó de dedos, volteando ligeramente su rostro.
-Pasa-
Los ancianos vieron intrigados como una adolescente avanzó hasta adelantar al representante de fuego rojo.
Una joven belleza vestida con ropa a la moda.
Una joven de largo cabello negro y ojos rojos, cuerpo de modelo y rostro sereno.
Una joven con porte digno, ojos fieros y aura dominante.
Un perfecto ejemplar de mujer.
El orgullo de la familia Himejima y el activo más valioso de Suou Himejima.
Su esperanza y su futuro… Algo muy sabido por todos los ancianos, por todos los miembros de todas las casas.
Todos sabían del estrecho y violento celo que el anciano tenía con la chica, llegando al extremo al que nadie tenía siquiera permitido mirarla, hablar con ella… Muchos habían muerto por solo tocarla. Suou Himejima protegía con desmedida violencia a la chica.
Los ancianos se sorprendieron al ver a la ficha más valiosa de la familia allí.
-Por qué motivo has traído a tu bisnieta ante nosotros…-
-Sabemos dónde está, que tipo de persona es y que poderes tiene. Hasta me atrevería a decir que se más de él de lo que se puede llegar a imaginar-
-Continua-
-Mi disculpa más capacitada y preparada evaluará esta amenaza y lo someterá…-
-¿Cuántos años hace que nos conocemos?-
El anciano se movió ligeramente incómodo.
-Usaré su instinto contra él. ¿Domarlo? Le tentaré con algo que crea que puede poseer. Lo alejaré de esa organización cristiana-
-Crees poder ser capaz de mantenerlo a raya… ¿La organización occidental, la más grande del mundo, no puede y tu si?-
-Ella lo hará-
Los ancianos posaron su mirada en la joven morena.
-Es mi mejor estudiante, mi orgullo, mi heredera, la mejor exorcista jamás vista en esta sala… Ese dragón no puede hacer nada salvo someterse a su voluntad. Cuando se someta a su voluntad estará a mi plena disposición-
Los ancianos se miraron entre ellos, no muy convencidos.
-Planteando la extraña situación en la que tu joven bisnieta logre someter a ese dragón que… ¿Lo anexionarás a tu familia?-
Suou Himejima desvió la mirada, esgrimiendo una mueca de asco.
-No me insultes, ni a mí ni a mi familia… Ningún hombre o mujer de sangre impura formará parte de mi familia-
La joven entrecerró los ojos, apretando la mandíbula, alzando levemente la mirada.
Uno de los ancianos se percató.
-Aun no has aprobado a ninguno de nuestros pretendientes, pese a tener a miembros puros de nuestras casas esperando a las puertas de la tuya…-
-Creo que el motivo de esta reunión es otro, tortuga. Y no me interesa la facilidad con la que has vendido a la tuya. Mi bisnieta es mi mayor tesoro, su destino pasa por lo mejor para la familia-
La joven mantenía las formas pese a las palabras del anciano.
Imperturbable.
Otro de los ancianos miró a la joven.
-Joven… ¿Sabes lo que te pide este Consejo si se aprueba la propuesta de Ave?-
-Soy plenamente consciente, anciano-
-Esta misión puede atentar contra tu condición sexual, joven-
-Haré… Mi obligación como miembro de la familia… Mi condición como mujer no está por encima de condición para con la familia-
Los ancianos empezaron a susurras entre ellos.
La chica se movió un centímetro.
-Ese dragón es una amenaza… Una amenaza impuesta, cierto, pero también latente-
-No sabemos si el dragón será violento, pero este Consejo no está seguro de si tus acciones puedan asegurar que lo sí sean. ¿Y si despiertas la furia del dragón?-
-Les aseguro que neutralizaré la amenaza antes de que llegue a serlo- respondió la joven.
-Nos gusta tu confianza y realmente quizás si tengas opciones… La belleza de tu familia te ha sido dada, la formación se presupone excelente, nadie puede negar que posees el concepto moderno del atractivo físico y tus ojos reflejan tu voluntad…-
-Pero si fracasas…-
-Yo misma mataré al dragón- sentenció la morena decidida.
-Un dragón…- murmuró otro de los ancianos claramente incomodo –No sabemos si es…-
-Su categoría no importa… Tannin está en el Inframundo. Yu-Long con los hindúes. Vvitra sellado. Fafnir hace años que se le vincula con los ángeles caídos también, en el Inframundo. Midgardsornr está en Asgard. Y sabemos que es masculino, por lo que no puede ser Tiamat-
-Eso descarta su condición de Rey Dragón, de ser un Emperador lo sabríamos, la organización católica habría anunciado a bombo y platillo que tenían dicha Longinus…-
-Lo que nos deja a un dragón menor, algo completamente intrascendente para los dragones Azul y Dorado, algo con lo que cualquiera de ellos dos podrían ocuparse con extrema facilidad-
-Las llamas de ese dragón no quemaran un solo árbol de esta nación. Mi familia lo garantiza-
-Si la familia Himejima se hace responsable…- susurraron entre ellos.
-Pero… Que ganará este Consejo. ¿Qué beneficio pueden obtener las Cinco Principales Familias de tus artimañas?-
-Un guerrero valorado por nuestro invasor… Conocimiento, herramientas… Perder a ese activo será un duro golpe a la organización extranjera… Un advertencia, que no un mensaje de guerra-
-…-
-…-
-…-
-Las circunstancias son las siguientes, ancianos…- dijo Suou sonriendo con confianza –El nuevo exorcista de la Iglesia está siendo formado en Italia, pero visita nuestras tierras cada fin de semana, yendo a misa religiosamente cada domingo… Ahí lo encontraremos y lo convertiremos-
-¡!-
-Y lo mejor de mi familia se encargará de ello-
El silencio se impuso en la sala.
-La familia Doumon lo aprueba-
-La familia Kushihashi lo aprueba-
-La familia Nakiri lo aprueba-
-La familia Shinra lo aprueba-
Suou Himejima sonrió satisfecho.
-Suzaku, ya has oído… Las Cinco Principales Familias confían en ti-
-Yo… No les decepcionaré!-
-Iglesia de Kuoh-
Abriendo las puertas de par en par, Issei dio sus primeros pasos como Seiken en la Iglesia local.
Los feligreses presentes se giraron sorprendidos, algunos lo reconocían, otros no.
-Mira mira quien regresa a casa…- sonrió un hombre japonés de mediana estatura –El niño pervertido regresa vestido de blanco-
-Las ropas son diferentes, el corazón es el mismo- exclamó divertido, ofreciéndole la mano al exorcista.
Masaomi apartó la mano para darle un fuerte abrazo, sorprendiendo al chico.
-Me alegro de verte, mocoso-
-Yo también me alegro de verte, Yaegaki-
-Estarás contento de volver a casa… ¿Cómo ha sido tu experiencia en la Santa Institución?-
-Aún no he regresado, sigo asignado en Roma hasta nueva orden. Pero me han dado unos días para pasarlos en casa-
-Vaya vaya… Así que realmente eres un Seiken-
-¿Lo dudas?-
-¿Qué hay del chico bocachanclas y bravucón? ¿Se ha quedado en Roma?- masculló el hombre cruzándose de brazos.
-¿Qué tal si te vas a tomar por culo?-
Masaomi rio aún más fuerte.
-A este chico si lo reconozco… Me preocupaba que te hubiesen santificado en Roma- ofreciéndole a entrar en las dependencias de la Iglesia, recorriendo sus pasillos de piedra hasta dar con el salón principal.
-Sigue soñando- respondió el chico tomando un asiento en la enorme mesa de madera.
-Felicidades, chico-
-Gracias…-
-Ya me sorprendía que enviasen a una Espada Sagrada aquí, he leído que en Europa las nubes cada día son más negras-
-Algo he oído, no sé nada a ciencia cierta-
-¿Temes que te manden a la guerra?-
-Tarde o temprano iré, para que posponer lo inevitable- respondió el dragón encogiéndose de hombros.
-He leído el memorando…- acompañando al chico, dejando una taza de té frente a él –La Espada Sagrada destinada en Japón… ¿No deberías de estar en la capital?-
-No mis días de fiesta, paso de gastarlos rodeados de abuelos siempre enfadados y monjas ancianas… Además, tengo directrices, no ordenes, puedo escoger donde residir siempre que responsa… Y esta es mi ciudad-
-Nos vendrá bien tu ayuda… Somos la única Iglesia al sur de Japón hasta alcanzar el extremo sur con exorcistas capacitados, demasiado territorio, nuestras responsabilidades son demasiadas- dijo Masaomi sonriente –y que lloren los del norte, nosotros necesitamos más esa espada-
-¿La espada? ¿No a mí?-
-Tu sobras bastante- rio un hombre tras él.
-Hombreeeeeee!- exclamó Issei girando levemente la cabeza –El hombre afortunado ha vuelto!-
-Hermano Shidou… Por esa sonrisa que tiene en el rostro todo ha debido de ir bien…-
-Que… ¿Irina ya tiene un hermano en camino?-
-No pienso hablar de esto con vosotros, sinvergüenzas-
-Gemelos!- exclamo Masaomi.
-Basta, ya-
-Vividor follador, ese será tu alias a partir de ahora-
-Ese vocabulario-
-Mi rango no conoce de censura de vocabulario!-
-Tu y yo tendremos una conversación desagradable más adelante- sentenció el hombre japonés acompañando a sus compañeros en la mesa.
-Dime, Issei. ¿Qué tal la nueva y flamante academia?- preguntó Masaomi.
-Más interesante de lo esperado. La misma secta de siempre, pero he de reconocer que formar forman muy bien-
-Graduado en dos años… Eso es impresionante. Y hay que celebrarlo-
-Y no has vuelto solo… Esa joven es…-
-Lo es, y sería un detalle que fuese lo más… secreto posible-
Los hombres se miraron entre ellos.
-Y vuelvo más equipado que nunca!- exclamo Issei dejando su espada sobre la mesa.
Los exorcistas contemplaron la hoja sorprendidos.
-La nueva Excalibur, más hermosa que nunca-
-Blanca… Casi da pena usarla…- admitió Masaomi.
-Sabes que te aprecio, pero porque envían la espada aquí-
-Se lo decía a Yaegaki, pero no estoy destinado aquí-
-¿No? He leído que tus órdenes son algo clasificado-
-Tengo misiones de reconocimiento… Demasiado grandes para un par de soldaditos… Todo junto es muy extraño-
-¿Y has decidido quedarte?-
-No son incompatibles con mi vida aquí… Y me gustaría quedarme todo lo posible-
-Issei…- dijo Touji serio –Has pasado por el centro educativo de la Iglesia…-
-Que-
-¿Eres el mismo chico que eras?-
-¿Cómo?-
-Podemos… Confiar en ti, eres mi chico o un agente de la Iglesia que hará lo que sea por cumplir la voluntad del señor?-
-Mmm…- el chico permaneció en silencio unos segundos.
Incomodos segundos.
-Hermano Touji… Es muy pronto para tomar la pureza de tu hija?-
-Sigue soñando, enano!-
Masaomi rio con fuerza.
-Fui instruido, Touji. Aprendí mucho, conocí a mucha gente interesante, hice amigos y francamente doy gracias por la experiencia vivida-
Los hombres permanecieron en silencio, nunca habían visto al chic hablar con tanta serenidad.
-Su eminencia Strada es un gran hombre, con todas las connotaciones de la palabra grande… Amplié mis horizontes… Pero también descubrí que el camino que propone Jesusin no es el mío-
-…-
-Su eminencia lo sabe. Hemos tenido largas sesiones de moralidad… Y ambos sabemos que esta relación no durará mucho, tarde o temprano chocaremos irremediablemente… Pero por ahora mi sitio está aquí, de vuestro lado- sonrió finalmente.
-¿Su eminencia Strada sabe de todo esto?-
-Y peor, lo sabe Cristaldi-
-¿Por qué peor?- preguntó Masaomi.
-Ewald Cristaldi es un hombre recto, pero radical… Su visión del mundo no es muy… multirracial en lo que a lo sobrenatural se refiere… Y sospecho que mi estancia aquí es cosa suya, lo que me resulta irónico porque le tengo que dar las gracias, y muy en serio- alzando su taza de té a modo de copa para brindar.
Touji Shidou suspiró pesadamente, sosteniendo su rostro entre sus manos.
-Gracias al señor…
-¿Pasa algo?-
-Estaba tan preocupado por haberte perdido… No sabría que decirle a tu padre en la otra vida… No sabría cómo volver a mirar a tu padre, mi amigo, si hubieses seguido el dogma radical de la Iglesia -
El chico le miró con una sonrisa, emocionado.
-No tienes que preocuparte por eso, no soy tan fácilmente influenciable…-
-Más bien di lo contrario… Chico, explícame cómo es que has vuelto con… ella-
-¿Hablas de Gabi?- preguntó Issei relajándose en la silla –No he venido con ella, ella ha querido venir-
-Dame detalles. ¿Cómo acabas compartiendo casa con el ángel más hermoso de la creación?-
El chico alzó la mirada pensativo.
-Se lo tendrás que preguntar a ella. No soy quien lleva la voz cantante en esta relación… Cual sea que tengamos-
Los hombres lo miraron confundidos.
-La conocí al poco de llegar a Croce di Pietro, y aunque siempre sospeché que me buscó y encontró ella nunca ha dado un solo paso más allá de caminar a mi lado…-
-¿?-
-Uno podría pensar que es una enviada del Cielo… Por extraño que parezca… Que viene a espiar a los portadores de Excalibur! Que me pone a prueba o algo así! Qué se yo!... Pero con el tiempo entendí que solo está de paso. Que solo quiere vivir como una chica más…-
-¿No cumple con una misión?-
-Francamente creo que no-
El silencio se instauró, pesado, en la estancia.
-Gabriel es inofensiva, yo respondo ante ella- sentenció el chico.
-¿Y tu relación con ella?- preguntó Touji.
-Sus alas siguen siendo blancas, si es lo que quieres saber-
-Eres un niño, como Gabriel acabe siendo una caído por motivos carnales prepárate para una buena bronca, jovencito-
-Si eso pasa yo mismo te esculpo una estatua gigantesca a mordiscos, chico- exclamó Masaomi divertido.
-Tranquilo, tranquilo… Gabriel es afectuosa, dejémoslo en que tenemos una relación… De hermanos muy cercanos-
-Muy cercanos, eh?- murmuró Touji desconfiado.
-¿Y la Iglesia lo sabe?-
-Creo que si…- suspirando pesadamente –Y de ahí que no me quieran muy cerca de Roma-
-¿La Iglesia no lo aprueba?- insistió Masaomi.
-Ewald Cristaldi no me ha mandado matar por el simple hecho de que Gabriel está cerca de mí…-
-¡No puedes hablar en serio!- exclamo Touji escandalizado.
Masaomi lo miró en silencio, con tristeza.
Negando con la cabeza.
-¿Entonces no me vas a dejar tomar su mano?- preguntó Issei cambiando de conversación, mirando a su tutor.
-Ni hablar! Y te dejo bien claro que eso de que vivas solo con Gabriel es algo que tu madre y yo tenemos que decidir-
-O vamos… Soy mayorcito…-
-¿Te recuerdo por tercera vez tu edad?-
-Puedo matar pero no puedo…-
-¡No te atrevas a acabar esa frase, jovencito!-
El chico gesticuló con la mano rechazando sus palabras.
-Puestos a hablar…- empezó el chico –Tengo cientos de cajas de cartón repletas de documentos que no quiero leer… hacedme un resumen-
-¿Un resumen de qué?-
-De Japón-
-Esa es una petición muy ambigua- respondió Masaomi echándose para atrás –Tendrás que especificar-
-¿Qué quieres que especifique si no conozco nada? Vosotros lleváis aquí toda la vida, venga, cantad pajaritos-
Touji lo miró fijamente, buscando una respuesta que indicase lo contrario en su rostro.
-La Iglesia cuenta con casi 300 mil creyentes divididos en una veintena de órdenes repartidas por todo el país y sus islas… El norte es territorio virgen para la cristiandad, el sur, más accesible para los barcos que procedían del continente es otra historia…-
-Eso he oído. David Cerro intentó acceder al norte sin mucho éxito-
-¿Cerro está aquí?-
-Para nada, está en el Vaticano por algún asunto de alto secreto… Creí haber escuchado algo de un nuevo aprendiz… Sigue, sigue-
-Tu principal interés reside en Tokio, en Chiyoda. La Catedral de la Sagrada Resurrección es el mayor templo cristiano de estas tierras…-
-Ya sé dónde no quiero ir-
-Más allá de eso deberás viajar muy al sur… Hasta Nagasaki, allí encontrarás la basílica de los Veintiséis Sagrados Mártires-
-Gestionada por la Iglesia Ortodoxa. Esa la conozco-
-¿De que la conoces?- preguntó Touji intrigado.
-Detalles sin importancia… ¿Qué más?-
-La Basilia es la última casa de Dios en todo el país, esta tan al sur y conectada al mar que te podría resultar conveniente-
-¿No hay nada en las islas del sur?-
-Nada en absoluto-
-Mmm…-
-Apenas hay un centenar de exorcistas, no hay otra forma de cuerpo militar en el país. Si haces números veras cuanto terreno cubre cada exorcista… Y habitualmente trabajamos en parejas. Eres la única espada sagrada del continente y no hay presencia celestial a excepción de Lady Gabriel-
-Me basto y me sobro-
Los exorcistas rieron levemente ante la desmedida confianza del joven.
-Nuestro archienemigo tampoco cuenta con mucha presencia en esta nación- dijo Touji serio –Apenas hay grandes familias y las que hay de las casas menores son demonios de las ramas secundarias. Por lo que no tenemos demonios de renombre en Japón-
-Eso siempre ayuda-
-Como sabrás la encargada de los asuntos exteriores y quien visita el mundo humano es la única demonio entre los actuales Maou-
-Leviatán-
-Así es. No tenemos constancia de que haya visitado nunca el país-
-Ni ha venido ni se la espera, mejor- sentenció el castaño.
-No te relajes. Vives en prácticamente la única zona que está gobernada por demonios-
El chico se lo quedó mirándolo incrédulo, buscando una negativa en la figura de Masaomi, que lejos de cumplir las expectativas afirmó con la cabeza.
Touji tomó un dosier de las estanterías, ofreciéndoselo al chico.
-Demonios. La ciudad está gobernada por demonios- exclamó Issei abriéndolo, leyendo por encima su contenido antes de llevarse una mano al rostro.
-Efectivamente, un secreto que no debe salir a la luz- dijo Touji.
-¿Con nosotros aquí?-
-Los ángeles y los demonios han mantenido un férreo control sobre la humanidad desde tiempos inmemoriales… Esta ciudad es un claro ejemplo- dijo Masaomi serio –Pero los tiempos han relajado mucho nuestras relaciones-
Issei se mostró interesado en sus palabras.
-Donde antes no hacíamos más que pelear ahora convivimos en una relativa harmonía-
-Aunque eso depende mucho de la familia demoniaca en cuestión y del clero al cargo de la misma ciudad o territorio… Si necesitas información sobre los demonios… Tienes el Ars Goeta-
-El Ars Goeta es un Grimorio demoniaco que describe y enumera todos los clanes vasallos del demonio Lucifer, el principal enemigo de Dios, ni de broma recoge las familias secundarias ni sus actuales señores… Más o menos. Algunos tienen demasiados años encima…-
-Así es. De esta demonio poco encontrarás en el Ars Goeta-
-¿Quién es? ¿Cómo se llama?-
-Cleria, Cleria Belial- respondió Masaomi al instante –Una integrante de la rama secundaria de la familia Belial, nadie importante-
(¿Nadie importante? Salvo porque es familiar del Campeón… Diehauser Belial…)
-Pero hablamos de los Belial. Una casa de categoría inferior pero en claro ascenso por el espectacular trabajo de uno de sus miembros más jóvenes…-
-En si este territorio no es importante para los demonios. Cleria Belial no es importante, y precisamente porque no somos importantes podemos operar con cierta tranquilidad-
Issei miró a Masaomi, parecía querer imponer una buena imagen sobre esa demonio…
-Belial… Uno de los 32 Clanes supervivientes… Unos mindundis que cometieron error tras error tanto en la Gran Guerra como en la Guerra Civil… Lo más pringado del mundo demoniaco hasta la llegada de… Joder… ¿El combatiente más poderoso de la historia de los Rating Game?- murmuró el chico revisando los datos disponibles.
-Diehauser Belial… Un demonio extremadamente peligroso…- dijo Masaomi –Harías bien en recordar su nombre-
El chico respondió con una sonrisa burlona.
-¿El tal Diehauser es el líder de la familia?-
-Negativo… Por algún motivo político fue desheredado-
-Mmm… Curioso… ¿no tenemos más información de él?-
-Apenas, eso es todo lo que hay- respondió Masaomi.
El chico miró interesado la ficha.
Los Belial habían cometido errores en el pasado si, pero los sucesivos avances en los Rating Game, la nueva jerarquía del Inframundo los debería de haber relanzado… Pese a todo ahí seguían, siendo unos pobretones.
Los informes hablaban de nivel de vida medio-bajo, pero de pobreza… ¿Los impuestos eran bajos?
Con un sistema de tributación bajo la vida sería más sencilla pero repercutiría directamente en las arcas de la familia… ¿Los orgullosos demonios habían renunciado a su bienestar personal en pos de su pueblo?
Curioso…
-Dioses. Desaparecidos. Solo se comunican mediante su brazo ejecutor, representante. Las Cinco Grandes Familias de las que luego hablaremos… Los demás panteones… cada uno es un mundo diferente… Los japoneses han tolerado nuestra existencia porque somos minoritarios… Habría que ver que podría pasar llegado el punto en que fuésemos una amenaza…-
-Una de las características de este país son sus criaturas sobrenaturales… Que los hay de dos tipos! Oni y youkai-
-¿Bueno y malo?- intentó resumir el dragón.
-Los oni vendrían a ser los demonios u ogros occidentales. Los youkai vendrían a ser los monstruos…-
-Sin olvidarse de los akuma, que son los demonios occidentales- intervino Masaomi.
-¿Monstruos? ¿Demonios? ¿No son lo mismo?-
-Ambos son criaturas sobrenaturales. Pero los youkai serían… Como las hadas-
-¿Hermosas e inofensivas?-
-Con una menor tendencia a comerse humanos- sentenció el hombre encogiéndose de hombros.
-Que agradable…- acabándose el té, recostándose contra la silla –Que sabemos de esos youkai, oni o akuma-
Los hombres se quedaron en silencio.
-¿Qué pasa?-
Ni Masaomi ni Touji dijeron nada.
-No me jodas… Que no sabemos nada-
-Apenas… Son criaturas asustadizas y no quieren saber nada de los extranjeros…-
-Aún menos extranjeros armados que usan artes extrañas…-
-Vaaaaale…- anotando algunas cosas en sus papeles junto al dosier –Brujas-
-¿Brujas?-
-¿Qué pasa con las brujas?-
-¿No hay brujas en Japón?-
-Primera noticia que tengo- murmuro Touji buscando la confirmación de Masaomi, su compañero negó con la cabeza.
(Qué curioso… ¿Será cosa de los exorcistas?)
(Tendría que revisar que labores han realizado los exorcistas shinto estos últimos siglos…)
-Por ultimo… Exorcistas-
-Ah… Esos…-
Masaomi se desmarcó de la conversación.
-Los exorcistas son nuestros homólogos en el panteón japonés. No hemos tratado mucho con ellos, no nos aprecian ni quieren nuestra colaboración-
-¿Nos quiere alguien aquí?- preguntó Issei.
-No realmente… Los exorcistas usan artes antiguas que sirven para combatir las auras siniestras de los oni-
-¿Mejores que las nuestras?-
-Ni mejores ni peores. Nuestras artes consisten en combatir la oscuridad con luz. Los exorcistas de aquí neutralizan el aura maligna con poder divino entregado por los dioses-
-Mmm…-
-Los exorcistas bendecidos por los dioses se agrupan en una organización conocida como los Cinco Clanes Principales-
-Cinco Clanes Principales…-
-Estas cinco familias son fervientes creyentes de las artes shinto que fueron recompensados con el uso de las Cinco Fases, pueden utilizar cada una de ellas uno de los cinco elementos. Su fervor, fidelidad y siglos de incondicional servicio a los dioses shinto les ha llevado a tener un vínculo divino con ellos-
-¿Cinco Fases?-
-Es una antigua forma de clasificar los fenómenos naturales… Consisten en la manipulación del fuego, agua, metal, madera y…-
-Tierra- acabó Masaomi.
-Correcto- agradeció el hombre –Por lo que las familias de esos cinco clanes pueden usar artes relacionadas con el elemento de su familia así como artes exorcistas shinto-
-Mmm…-
-Con un aliciente… Que hace que tú estés aquí-
-¿Cuál?-
-Las Cinco Bestias Sagradas. Cinco criaturas mitológicas, dioses menores que acompañan y guían a los Cinco Clanes-
-¿Excalibur está por esos bichitos?-
-Quiero pensar que si, que quieren hacer notoria la presencia de la espada de reyes como medida disuasoria…- intervino Masaomi –Porque ya sabrán que estas aquí, o estarás-
-Personalmente nunca me he encontrado con ninguno de los actuales dirigentes ni he visto alguna de las bestias… Pero el folklore popular los menciona a menudo. Las Bestias Sagradas escogen a los portadores y estos pasan tanto a recibir su nombre como las riendas del Clan en cuestión… Siempre son los mismos por Clan… El Dragón Amarillo esta con los Nakiri, que sitúan su área de influencia en la capital… El Dragón Azul con los Kushihashi controlan el sur de las islas principales, el Tigre Blanco con los Shinra y los puedes encontrar en el Oeste. La Tortuga Negra en el norte ayudando a los Doumon y finalmente el Ave Bermellón en el archipiélago del sur guiando a los Himejima-
(Joder… ¿Himejima? ¿De Shuri Himejima? ¿De Akeno Himejima?)
-Los Nakiri están en la capital. ¿Son los lideres o algo así?-
-Ignoro si poseen algún poder sobre las demás casas, creo más bien que son algo así como los que ponen orden, pero actúan en consenso-
El chico se levantó, caminando hasta el enorme mapa que había colgado en uno de los paneles móviles.
-Doumon en el norte, sin representación religiosa… Nakiri en la capital, Shinra en el oeste… Kushihashi en el sur, donde estamos nosotros y los Himejima perdidos en el archipiélago…- mirando el mapa -¿Los Doumon tienen algo que ver con la falta de posiciones en el norte?-
-Lo ignoramos-
-Cerro no me dijo nada… Estamos en el sur… ¿Tampoco conocemos a los Kushihashi?-
-Sabemos donde tienen su residencia, pero pese a todas las insistencias posibles se han negado a recibirnos-
-Tampoco podemos confirmar lo de los elementos ni la existencia de las bestias ni sus poderes… de hecho-
-Vaaaale… Dividimos el mapa en cinco… Con el templo Católico en Tokio y el Ortodoxo en el territorio Kushihashi e influenciado por el paso del control Himejima por mar y aire…-
-Así es-
-Tampoco hay demonios en el norte… Apenas hay en el sur… ¿Qué hay de los polluelos?-
-¿De quiénes?-
-Ángeles Caídos. Me sorprendería que estuviesen en este país por lo que veo…-
Masaomi se levantó, caminando hasta el mural, señalando una isla en el archipiélago.
-Que pasa allí-
-Allí se da algo que te gustará-
-¿Mmm?-
-Una singularidad-
-Define singularidad-
-Un templo perteneciente al Clan Himejima, abandonado por el mismo pero ocupado por antiguos integrantes con una continua presencia de un Cadre de Grigory levantado sobre un punto de la Línea Ley… Supera eso-
(Joder, joder, joder, joder)
El joven lo miró fascinado.
-¿Hay miembros exiliados?- preguntó mirando a Touji.
-Como en toda organización que se precie… Aunque no sabemos porque-
-¿Entonces en esta isla en el extremo del archipiélago tenemos un templo levantado sobre una fuente natural y prácticamente ilimitada de energía, un punto estratégico por posición y fortaleza… abandonado por el Clan y habitado por exiliados?-
-Correcto-
-Es absurdo! Es la isla más cercana al continente! La defensa natural mejor posicionada y con mayor capacidad!... ¿Por qué renunciaría a ella el Clan?-
-Esa es solo la punta del iceberg…-
-Cierto, cierto… Exiliados por algún motivo que desconocemos… Y con la presencia de nada más y nada menos que un Cadre!- murmuro Issei cruzándose de brazos –Entonces SI tenemos presencia de caídos en la zona…- murmurando para sí mismo –Es una isla… ¿Quieren un puerto? No… ¿Están aliados con los Himejima? Podría ser, porque si no les entregarían semejante posición estratégica… ¿Los Caídos buscan algo en la Línea Ley?-
-La Línea Ley es una fuente de poder natural, los Caídos no hacen uso de técnicas que requieran esa energía- intervino Masaomi.
El chico se quedó mirando el mapa unos buenos minutos, poniendo sus pensamientos en orden.
-Muy bien! Ya tengo suficiente…-
-¿?-
-Con esto ya tengo para entrar en calor, ahora me revisaré a conciencia los documentos que me han facilitado… Los exorcistas los tenemos bastante vistos, en cambio no sabemos nada de los youkai, oni o lo que haya ahí fuera… Y no tenemos ni rastro de las brujas, cosa que me preocupa más-
-¿El buscar brujas es una orden que proviene de Roma?-
-Más o menos… Touji. Necesito conocer a Cleria Belial-
Los exorcistas lo miraron incrédulos, alarmados.
-¿C-cómo?-
-Cleria Belial, es quien gestiona este territorio, no?-
-P-pero…-
-Quiero conocer a esa mujer. Es de buena educación conocer a tus vecinos- mirando a sus compañeros -¿Qué? Estoy seguro de que ella también quiere conocer al colgado que va con una espada sagrada legendaria colgada en la espalda por sus terrenitos-
Touji lo miraba con la boca abierta.
Masaomi no sabía que decir.
-Issei… No sé si eso es prudente… Nuestra relación con los demonios es muy delicada…-
Los hombres se miraron entre ellos.
El chico alzó una ceja.
Touji se sentó con el rostro endurecido.
-Issei-kun… Cuál es tu concepto de la obra de dios-
-¿Es una trampa?- mirando a los hombres –Ya me has preguntado…-
-Responde-
-Lo que queremos saber es tu grado de tolerancia para con los demás seres del planeta- añadió Masaomi –Ya sabemos que no sigues ordenes, pero lo que nos estas pidiendo podría romper la paz y la harmonía de la ciudad-
-¿Os pensáis que me voy a cargar a esa demonio?-
-…-
-Yo hago el amor, no la guerra, la guerra para vosotros- respondió Issei mirando a sus superiores –No solo que voy a conocer a esa demonio, sino que al líder del Clan Kushihashi, a quien vive en ese templo en el archipiélago, a los youkai que habitan en la zona y a todo aquel que pueda tocarme los cojones-
-Buena respuesta…- sonrió Touji suspirando aliviado –Aunque no sé porque me irrita… Este mundo es de todos, Issei… Y qué decir, tu padre estaría orgulloso de tus ideales-
-Y ahora entiendo porque Cristaldi te tiene tanto aprecio…- ironizó Masaomi.
-Mujeres exorcistas, mujeres youkai, mujeres brujas… Hay mucho que conocer! ¿Por qué debería de negarles la oportunidad de conocer a semejante ejemplar de hombre?-
Los hombres desviaron la mirada con una sonrisa burlona en el rostro.
-Creemos en la obra del señor, en la buena voluntad del hombre… Que a veces es algo diferente…-
-Por mi pum- murmuró el chico volviendo a la mesa, recogiendo su dossier –Nunca he sido muy amigo de seguir las normas, si esto es un grupito de anarquistas cojonudo-
-¿Grupito de… anarquistas?-
-Volvamos al tema… Cleria Belial…- murmuró el chico mirando a Masaomi –Llevo un tiempo aquí pero no he visto un solo demonio… ¿Cómo puede ser eso?-
-Es una gobernante clemente y pacífica, vive en las afueras y rara vez se inmiscuye en asuntos ajenos- respondió el hombre japonés –Tiene comprada una mansión y ha contratado demonios como sirvientes…-
-Pinta bien…-
-Apenas tiene sequito… No es un problema-
-Y dónde puedo encontrarla-
-¿En serio vas a ir a verla?-
-Por supuesto que sí. Ellos seguro que saben dónde vivimos y donde operamos, decidme que la información es reciproca-
-¿Vas a acudir sin invitación?-
El castaño se quedó parado, pensativo.
-Tienes razón… Seria de mala educación presentarme sin invitación… Pero como…-
Tras unos segundos Issei sonrió con malicia.
Los hombres se volvieron a mirar, confundidos… y preocupados.
-Issei!- exclamó Masaomi corriendo hacia el chico, pasando su brazo por encima de su hombro.
-¿Pasa algo?-
-¿No te olvidas de algo?-
-¿?-
-DXD-
-¡FIESTUKIIIIIIIIII!- chillaron Masaomi e Issei abrazados, alzando sus jarras de cerveza semidesnudos, bailando sobre la mesa.
Con la música sonando por un equipo musical, Touji reía y les animaba alzando la suya propia.
-¡Por favor! Hagan menos ruido!- chilló una de las camareras abriendo la puerta de la pequeña sala, desplazando la fina puerta de papel.
-¡Ahora ahora! Lo que te he enseñado!- exclamó Masaomi bajándose de la mesa con torpeza, entregándole dos cestas de mimbre al chico.
Ebrio se bajó los pantalones, cubriéndose la entrepierna con una cesta, chutando la prenda a un rincón.
-¡Baile anaconda!- chilló Issei empezando a bailar, moviendo las cestas con velocidad, alternando la cesta que cubría su entrepierna.
-¡JAJAJAJAJA! Demasiado lento! Puedo verlo todo!- rió Touji.
La camarera se tapó los ojos abochornada.
-Tienes que hacerlo más rápido!- exclamó Masaomi colocándose junto al chico sin pantalones, empezando su baile…
Horrorizada la camarera se marchó corriendo.
-¡Aprende de un maestro!- chilló el exorcista recorriendo la sala sin dejar de mover las cestas.
Al poco la puerta se volvió a abrir…
Dos agentes de policía se encontraron a tres hombres desnudos bailando en círculo alrededor de la mesa al ritmo de la música.
-DXD-
Gabriel acudió horas más tarde, enfadada, a testificar a favor de los exorcistas en la comisaría de policía local.
Touji, Masaomi e Issei recibieron un largo, interminable, sermón sobre las buenas conductas de los exorcistas…
-Roma – La Santa Sede-
Los quemadores de olíbano inundaron la gigantesca estancia de olor aromático.
Formando un pasillo, múltiples figuras vestidas de blanco esperaban pacientes. Tres ancianos en fila junto a un trono dorado con tapicería roja. Una decena de exorcistas haciendo guardia en las paredes.
La Guardia Suiza custodiaba puertas y ventanas.
El Papa de Roma había convocado un Concilio Ecuménico. Las túnicas más poderosas de la cristiandad se habían reunido para tratar una preocupación creciente en el corazón del Santo Padre.
Cruzado de brazos, claramente molesto, Issei esperaba paciente en los últimos puestos del pasillo humano.
Dulio Gesualdo estaba muchos puestos por delante.
Los últimos portadores de Excalibur, soldados con potencial pero con la gloria y el favor del Señor pendiente de ganarse tenían el honor de formar parte, pero sin influencia alguna.
Podría ser peor, Griselda permanecía en segundo plano.
Los Obispos, de pie junto al trono santo.
A los pocos minutos se abrieron las puertas de madera oscura. Una comitiva de sacerdotes con túnicas rojas encabezaron la marcha, cargando con lámparas de incienso, el Camarlengo caminaba tras el Papa.
Sin detenerse, el Papa alcanzó su asiento, sentándose con lentitud, la edad pasaba factura.
-Muchas gracias por venir, todos-
Todos los presentes se inclinaron con mayor y menor rapidez.
-El aviso ha sido repentino… Sé que muchos venís de muy lejos… Y veo muchas caras nuevas… Que alegría ver a jóvenes portando la túnica blanca…-
Tosiendo levemente, miró a Cristaldi, que, asintiendo levemente, dio un paso al frente.
-Muchos de vosotros lo sabéis… Pero tenemos problemas en el este-
Los ojos rojos se posaron sobre su figura.
-Los vampiros llevan siglos en guerra. La falta de un legítimo gobernante que sea capaz de unir a la raza ha provocado incontables conflictos que han debilitado sus posiciones… Algo que no les pasa a los licántropos- pasando sus manos por la espalda –La Iglesia lleva combatiendo a la prole de Lucien desde hace siglos… Hace décadas que ningún vástago de Lucien cruza el Volga y la fortaleza de Varsovia aguanta firme… Pero sabemos que Lucien quiere rematar a sus antiguos enemigos tomando rutas más originales-
Varios sacerdotes bajaron una pantalla plegable al final del pasillo, encendiendo un protector sobre ellos, desplegando un mapa de Europa para la visualización general.
-Rumania es el centro político y social de la peste de Vlad… Pero la aspirante a gobernante Carmilla es una mujer inteligente con aspiraciones de grandeza y ha trasladado el campo de combate a nuevas tierras… Cruzando el gran charco tiene legiones enteras de vampiros esparciendo su gen mutante y convirtiendo ciudades enteras en campos de cultivo de sangre-
-Rusia es territorio licano. La Iglesia Ortodoxa apenas pueden controlarlos… América del Norte es un caldo de cultivo vampírico… Lucien ha intentado enviar a sus animales, pero avanzan muy poco a poco. La Reina Carmilla parece ser excesivamente competente- intervino Vasco preocupado.
-Carmilla podría trasladar sus miles de soldados, pero tendría que atravesar Europa, terrenos demasiado cercanos a Roma, con muchos bastiones repletos de exorcistas… Me preocupa más Lucien. ¿Podemos contar con que traslade a sus tropas hasta el Mar Negro, Sebastopol, y desembarcar en Constanza?- preguntó el Papa mirando a Cristaldi.
-Es más que probable-
-Si Lucien ataca y conquista el terreno ancestral de los vampiros, si derrota y somete a la Facción de Vlad IV, Carmilla desplazará a sus tropas. Lucien reaccionará-
-Vampiros por el Oeste, Licántropos del Este… Dos ejércitos de criaturas pestilentes contaminando y convirtiendo a todos los humanos con los que se crucen… No podemos permitir eso… ¿Tienen poder suficiente como para revelarse al mundo?- preguntó el Santo Padre.
-No creemos que estén preparados-
-Reforzaremos la frontera con algunas Excalibur… Las espadas los protegerán de los gérmenes de Lucien… Necesitaremos exorcistas capaces en Norteamérica, hay que enviar Reliquias poderosas, alguna Longinus para mantener la autoridad. Recordarles que a la Iglesia se la tiene que respetar…-
-¿Por qué Rumania?- pregunto Issei mirando el mapa, sin girarse.
Vasco sonrió divertido.
Los demás exorcistas se giraron sorprendidos.
-No se te ha dado el turno de palabra, Shidou- masculló Ewald molesto.
-No, no… Déjale hablar… Tú debes de ser el portador de Excalibur oriental con esa sangre tan especial…-
-El mismo, santo padre- murmuro Issei inclinándose en una fuerte reverencia.
-¿Puedes responderle, hermano Cristaldi?-
A regañadientes Ewald dio un paso al frente.
-Un golpe en la tierra primigenia sería un golpe de efecto, Shidou-
-¿No es algo demasiado infantil para seres de su… edad?- volviendo a mirar el mapa –Rumania no ofrece una posición estrategia importante. Controlando el país más grande del mundo y teniendo acceso a varios mares y océanos… A dos continentes… ¿Por qué Rumania?-
-¿Insinúas que hay un motivo más prosaico?-
-Hay una antigua leyenda…- murmuro Dulio –Que dice que ambas razas surgieron de la misma familia, que los fundadores eran hermanos… Si ambos eran transilvanos quizás haya algo en esas tierras que Lucien quiera-
-¿Algún tesoro o algo similar?- preguntó David Cerro.
-Alguna reliquia… ¿El origen de su mutación?-
-¿Hablas de un arma biológica? Si la tuviesen la habrían usado-
-¿Y si no lo saben?-
-Mejor que no puedan usarla… ¿Y Lucien si?-
-Jojojojo. Juventud… Tan aguda e ingeniosa- murmuró el Papa sonriente –Nunca hemos sabido nada de una posible arma biológica. Pero la existencia del virus es real. Un medio para expandirlo también puede ser posible…- volviendo su mirada a Ewald.
-Lucien es el una de las criaturas vivas más antiguas de este mundo, no sabemos dónde están los Padres Fundadores, Vladimir y William-
-¿En Rumania se esconde alguna pista de su paradero y los vampiros quieren protegerlo?- preguntó Issei señalando el mapa incrédulo.
-Quizás sea alguno de ellos… ¿Y si los vampiros tienen secuestrado a William?- propuso Dulio.
-¿Por qué los vampiros iban a mantener con vida al creador de sus eternos enemigos?-
-Tendrá algún valor que no alcanzamos a comprender- sentenció el mayor de los exorcistas.
-Cerro, no te quieres dar un paseo por Rumania?- propuso Issei divertido.
-Ve tú, demasiado frio para mi gusto-
-¿Demasiado mayor para ese frio?-
-Shidou, Cerro. Os recuerdo que las asignaciones de misiones no dependen de vosotros- dijo Cristaldi alzando la voz.
-Tomaré muy en serio vuestras aportaciones… Creo que son más aproximadas a la realidad de lo que os podríais pensar…- murmuro el Santo Padre mirando fijamente el mapa –Jóvenes soldados de esta santa institución… Los tiempos modernos nos traen amenazas modernas y enemigos del pasado. Los demonios pasarán a estar en segundo plano-
Issei lo miró intrigado.
-Antes de poder lanzar una ofensiva para librar a los enemigos del señor de su creación tenemos que garantizar que esta tierra, nuestra tierra, está limpia de toda impureza. Tres son nuestros objetivos para los exorcistas. Dos más para algunos de vosotros y una búsqueda general-
Ewald volvió a tomar la palabra.
Issei miró al Santo Padre, pasando la mirada al hombre que había junto a él. Un hombre joven, arreglado y de mirada cálida.
El Camarlengo, la mano derecha del Papa de Roma.
¿Quién era?
-Los descendientes del Viejo Vlad, las brujas que contaminan el mundo con su herejía y los monstruos que están pervirtiendo la obra del Señor. Esos serán nuestros nuevos objetivos-
Los exorcistas excepto Issei asintieron con la cabeza.
-Hemos encontrado una existencia única en el norte, el hermano Gesualdo acudirá a investigarlo. Otra existencia debe de ser evaluada, exorcista Shidou, irás tú-
-¿?-
-Después te dirigirás al Este al acabar con la verificación. Shidou, los instructores de Croce afirman que posees excelsas habilidades para acometer esta misión. Te infiltrarás en territorio enemigo y obtendrás toda la información posible en un plazo de tiempo por determinar. Si el reconocimiento previo es favorable la llevarás a cabo. De ser negativa Gesualdo te prestará apoyo en cuanto regrese de su misión. Si la misión de verificación en el Norte es positiva, ambos tendréis una misión de escolta que realizar-
-Entendido-
-Al ser portador de Excalibur, los genes de los vampiros te son menos peligrosos, pero no eres inmune, tenlo muy presente, Shidou-
-Lo tendré-
El Papa los miró en silencio unos instantes.
-Aquí reunidos esta lo mejor de la Cristiandad, el brazo armado de la Santa Iglesia. Grandes soldados como Cerro y nuevos integrantes como Shidou… Siegfried, Gesualdo… Me gustaría que todos contemplaseis seriamente la posibilidad de tomar un estudiante-
El castaño lo miró incrédulo.
-Incluidos los recién llegados, Shidou-
Issei alzó levemente los brazos. No se creía lo que oía.
-Exorcista Cerro. Respecto a este asunto, se te reclama en nuestra filial británica-
David Cerro los miró intrigado antes de asentir.
El tal Siegfried apretó los puños.
-¿Qué existencia hay que verificar?- pregunto Griselda dando un paso al frente.
-Un milagro-
-¿?-
El dragón se cruzó de brazos, molesto.
-Hermano Shidou…-
-¿Si, su santidad?-
-Las llamas de la guerra pronto quemarán el este de Europa… Pero que no seamos nosotros quienes enciendan esa llama-
Issei desvió su mirada al mapa proyectado.
-¿Y los monstruos?- pregunto un exorcista oriental que no conocía.
-El hermano Cerro nos informó de extrañas criaturas en países mucho más orientales. Esperaremos a ver la evolución de los asuntos en Europa para enviar efectivos… ¿Tu país de origen es Japón, verdad Shidou?-
-Así es-
El Santo Padre asintió agradecido.
-Oriente y Occidente, tenemos causas pendientes en ambos continentes, tendremos que ser efectivos y muy disciplinados-
Los exorcistas volvieron a asentir.
-Por último y no menos importante. Todos los portadores de Excalibur tenéis una faena extra-
-¿?-
-Estudiad el Malleus Maleficarum a conciencia. Excalibur es una espada diseñada especialmente para atravesar y anular la magia de las herejes. Encontradlas y dadles caza-
Issei miró al anciano incrédulo.
-Estudiad, soldados de dios, formaos. Cuando regreséis de vuestras actuales misiones se os dará más información-
Molesto, Issei le dio la espalda al anciano, pasando a observar detenidamente el fragmento que representaba Rumania en el mapa proyectado.
Su destino más inmediato…
-Turín - Italia-
El tren se desplazaba con velocidad. Lo suficiente como para hacer que las vistas no fuesen disfrutables.
-¿Cuánto tiempo vas a estar callada?- preguntó Issei claramente aburrido.
-¿De qué quieres hablar?- preguntó Griselda sonriente, revista de cultura en mano, vestida de monja.
-Del verdadero motivo por el que vas al norte-
-¿Insinúas que hay motivos ocultos?-
-¿Insinuar?- exclamó con una mueca -¿Y cuándo ha tenido la Iglesia motivos ocultos…?-
-Las órdenes son claras… Os bajareis en Turín. Hay un orfanato que ha entregado documentación irregular… De ahí tú y Dulio os separareis. Uno irá al Norte y el otro al Este-
-Dos preguntas-
-Dispara-
-A dónde vas tú y que pasará después- echándose hacia adelante.
-Tú regresarás a Roma salvo orden expresa-
-¿Y la primera?-
-Tengo asuntos más al norte, Dulio me asistirá-
-A eso me refiero, que es ese milagro-
-Aun no lo sé-
-¿Qué puede ser ese milagro?-
-La curiosidad mató al gato… Mejor preocúpate por ti mismo-
-Nah-
-Issei, hablo en serio. Te han asignado una misión peligrosa…-
-¿Estas preocupada?-
-Si-
-Tu tranquila, son vampiros, yo un dragón, estoy por encima en la cadena evolutiva-
-¿Tu, por encima de la cadena evolutiva? Te habrás confundido con la cadena reproductiva-
-Yo estoy bastante ilusionado. Las mujeres del este tienen fama de ser muy buenas esposas… Dedicas y esas cosas. Me pregunto si me encontraré con alguna vampiresa sexy que busque marido…-
Griselda lo miró con fiereza.
-Ah… Y una pregunta más-
-¿Otra?-
-¿Cómo es que una arcángel no sabe que existencia es esa?-
Bajando la mirada… Un leve destello de luz cubrió el cuerpo de Griselda… revelando la forma de Gabriel.
-Me has pillado…- susurró la rubia triste.
-No sé qué necesidad tienes de ocultarte preciosa…-
-¿No te parece mal?-
-¿Por qué debería?-
-¿Qué crees que dirá… Ah-
-¡¿Lady Gabriel?!- exclamo Dulio desde la puerta del camarote.
-Ah… Me olvidé de él…- dijo Issei con una mueca en el rostro –Tú no has visto nada-
-¿Pero que hace ella aquí? ¿Lo sabe Griselda?-
-Por supuesto que no… Siéntate y calla!-
El castaño se recostó contra su asiento, apoyando el mentón en un puño, volviendo su atención a la ventana con una sonrisa en el rostro.
-DXD-
-Kiyo… Ke caló ke ase!- exclamó el castaño alzando los brazos, intentando en vano cubrirse del intenso sol –De estar mi hermana aquí seguro que intentaría destruirlo…-
-¿Irina-chan?- preguntó Dulio colocándose unas gafas de sol.
-No exactamente…-
(A Ophis no le gusta tanto sol…)
-Issei!- sonrió Gabriel, vestida con un vestido veraniego blanco, con algunas flores estampadas en la falda, de tirantes, con unas sencillas sandalias blancas y un sombrero a juego. Caminando sonriente por las calles de Turín.
Girando sobre si misma frente al dragón. Encandilando a todos los presentes.
-¿Cómo me veo?- inclinándose levemente, mirándolo por encima de sus gafas.
-¡Bella ragazza!- exclamaron los paisanos acercándose a la rubia, que los miraba molesta.
-Cuesto rica bambina…!-
Chasqueando los dedos, Issei liberó algo de aura, despertando a los ciudadanos de su embrujamiento.
-Gabriel…- siseó el castaño cruzándose de brazos.
-Perdón…- murmuró la rubia activando su pulsera… reduciendo su aura.
-¿Q-que hace Lady Gabriel aquí?- preguntó Dulio sorprendido.
-¿No puede venir?-
-¿Lo sabe Quarta?-
-Por supuesto que no!- exclamó Issei negando con la mano –Y no tiene que saberlo-
-Seguro que se enfada…-
Dulio reía divertido.
-¿Tienes otra hermana?- preguntó el rubio recuperando la conversación.
-Pequeña… Por raza… Aquello de dragón y eso…-
-Tiene que ser adorable! ¿Está en Japón?-
-Quizás-
-¿Quizás?-
-No sé dónde está-
-No sabe… ¿Dónde está? ¿Y ha dicho que era menor?- mirando a Gabriel, que sonreía a todo lo que se movía.
-No tienes que preocuparte por ella… Los demás deben de preocuparse de ella- le aseguró a Dulio.
-¿Ya has viajado con ella?-
-Afirmativo-
-No puedo evitar preocuparme… Es una Arcángel… Si le pasase algo-
-Para eso estamos aquí… Aunque más bien ella nos protege a nosotros…- mirando la figura de Gabriel, su redondo trasero cubierto por la sedosa tela blanca. La joven, adelantada, leía algo –Gabrieeeeeeel-
-¿S-si?- dijo la rubia girándose, escondiendo algo en su espalda.
-¿Eso qué escondes tras de ti…? ¿Es eso una guía turística?-
-N-no, no, que va!- exclamó la rubia sonrojada.
-Cagon dios… Eres una arcángel! No puedes mentir!…- llevándose una mano al rostro.
-Estaba pensando que ya que estamos podríamos hacer algo de turismo…- mirando al chico con pura inocencia.
-No me pongas esa carita…- desviando la mirada fastidiado –Yo he venido por una misión, si hacemos el lelo Griselda se hará cubatas con mis huevos-
-¿Porfi porfi?- preguntó la rubia acercándose al chico.
-¿Quién te ha enseñado eso?-
-Una cosa no impide la otra. ¿No?- intervino Dulio.
-¿Tú también?-
-Hay unas cuantas heladerías que me gustaría visitar… Dicen que están especialmente deliciosos! Usan las frescas aguas de la ciudad para…-
-¡Podríamos conocer de primera mano una de las culturas más antiguas y ricas de todas! ¿No quieres ver de que es capaz el hombre?-
-…-
El castaño se llevó una mano al rostro.
-Issei…-
-Dime Gabriel-
-Quiero un helado… Allí venden…-
-De eso nada, no haces más que comer helados-
-Quiero helado-
-He dicho que no-
-Quiero helado- dijo Dulio esta vez.
-Queremos helado!-
-¿Porfi porfi?- preguntó de nuevo con unos ojos llorosos es un joven y hermoso rostro.
-¿Porfi porfi?- dijo Dulio siguiéndola al instante, con sus manos cerradas sobre su barbilla, parpadeando repetidamente.
-Maldita sea! Vale, vale… A cambio de que no vuelvas a ponerme esa cara, rubiales… Ahora tendré pesadillas por una buena temporada…-
-DXD-
Jadeando pesadamente, sin detenerse corría por las ajetreadas calles de la ciudad.
-¡LADRONA!- chillaban tras ella.
-…- esquivando a una mujer… a un hombre… una pareja… una anciana…
Corriendo con todas sus fuerzas.
-¡Te encontraré! ¿Me oyes?- exclamó el hombre, deteniéndose agotado, observando furioso como la niña se perdía entre la multitud.
-…- tomando un callejón, saltando sobre una valla metálica, corriendo calle abajo, saltando sobre un carromato, agarrándose a una barandilla, subiendo al tejado de una casa antigua, corriendo por los tejanos, saltando al patio trasero de una casa abandonada, escondiéndose bajo la sombra de un árbol, recuperando el aliento.
Cansada abrió sus manos, observando detenidamente una pequeña bolsa de cuero, abriendo ansiosa el contenido.
Apenas unas monedas. No había suficiente. Ni de broma. La anciana no estaría satisfecha.
Pero acercarse a personas más opulentas…
Acariciándose la mejilla adolorida, un ojo aun morado. Era demasiado peligroso. Jazmín recaudaba más en un día que ella en toda la semana. Pero hacía tiempo que Jazmín había dejado de robar…
Ahora era su turno…
Debía de ganar más. Más y más. Lo suficiente como para que los niños pudiesen comer por la noche… Debía de ganar más!
-No, no pienso comprarte más helados!- exclamó cierto castaño, sentado en una terraza.
Un joven de su edad, vestido con un uniforme similar al de la Iglesia, cruzado de piernas, con una serie de documentos entre las manos. Junto a él, alrededor de la mesa, había una mujer joven rubia, una autentica belleza extremadamente dotada y un chico con ropas idénticas al de cabello castaño.
La mochila con lo que parecían ser sus pertenencias estaba colgada en el respaldo de la silla.
La mujer desprendía un halo angelical… El chico rubio era atractivo… Pero el chico…
El chico era puro magnetismo, brutal y autentico. No podía despegar la mirada de él.
Extranjeros… Y de la Iglesia.
-Siempre tienen mucho efectivo encima… Y los sacerdotes no pelean. Tampoco denunciarán- susurró la peliazul alerta, acercándose al chico, al grupo en la sombra.
Mezclándose con la multitud en una calle céntrica, espero a que la chica se levantase para entrar en el local para acercarse al chico, deslizando su mano hasta alcanzar la mochila, sacando la cartera, alejándose sin ser vista. Caminando entre la gente sin tocar a nadie.
Arrancando a correr al salir de la muchedumbre, volviendo al árbol, agachándose, mirando de lado a lado, nadie.
Emocionada abrió el contenido de la cartera. Había muchos billetes, una moneda que no conocía y carnets. Con fotografías, letras y símbolos que no conocía.
-¿De dónde es esto?-
-Eso es dinero del Inframundo, preciosa- respondió el chico sentando sobre el muro del patio, a un metro de ella. Mirándola fijamente.
La ladrona se quedó quieta, temblorosa.
No por la mirada imponente del dragón…
Issei reaccionó levemente al ver a la niña empezar a llorar. Abriendo los ojos al ver a una joven belleza, de largo cabello azulado vestida con una armadura plateada…
(Es otra…)
[Hermana…]
-¡!-
Issei alzó la mirada, sorprendiéndose al ver a Dama del Lago flotando sobre él, mirando emocionada a la niña.
Aprovechando el desliz del chico, la ladrona arrancó a correr, chocando de frente con dos globos, saliendo rebotada. Cayendo al suelo.
-Lo sientooooo!- exclamo Gabriel agachándose frente a la niña, inspeccionándola… para empezar a llorar –Igeeeeeee!-
-Que pasa- susurró Issei dejándose caer, caminando hacia ellas.
-Su rostro… A esta niña le han pegado- susurró Dulio molesto –Y mira sus ropas… Quien!-
-Relájate, princeso- ordenó el castaño inclinándose frente a la niña.
Inspeccionándola detenidamente, acariciándose la barbilla.
-¿Ves algo?- preguntó Gabriel.
-Es guapa… En unos años será un pibón…-
-¿En serio estás pensando en eso ahora?-
-Gabi, Gabi… ¿Tu radar angelical detecta algo?-
-A kilómetros… Esta niña está protegida por un aura divina!-
-¿Y me lo dices ahora?-
-Pero es que quería helados…- murmuró cabizbaja.
Issei sonrió interesado.
-Muy bien pequeña!- exclamo Issei –Hagamos un trato!-
-Que… trato-
-¿Me entiendes? Cojonudo!-
Dulio observó curioso como los dos desconocidos hablaban entre ellos fluidamente en lenguas diferentes. ¿Cómo hacia Issei para hacerse entender?
-Eres una carterista. Robas para vivir, meritorio. El oficio más antiguo de la humanidad… Una lástima y una desgracia que alguien tan joven como tú tenga que ganarse el pan teniendo que recurrir a estas actividades…-
-¿Vas a denunciarme?- pregunto la chica mirándolo fijamente a los ojos.
-Aquí nadie va a denunciar nada, ni a la policía ni a dios-
-No nombres a dios en vano…- le reprendió Dulio.
-Estos dos pelmazos llevan toda la mañana pidiendo helados, así que tú también te tomaras ese helado. Con el dichoso helado en la mesa hablaremos de nuestro trato. ¿Lo has entendido?-
La ladrona la miró incrédula.
-¿Me entiendes?- insistió el dragón.
La ladrona asintió con la cabeza.
Gabriel le ofreció su mano, levantándola con firmeza, observando su rostro detenidamente.
Pasando a mirar su ropa desgastada, sus heridas mal sanadas… Su estado lamentable.
-Ahórrate el sermón Gabriel…- recuperando la cartera de las manos de la chica, ofreciéndole un fajo de billetes –Te espero en el restaurante del hotel…-
La peliazul los miró confundida, aun mas cuando la belleza se la llevó a rastras, dejando atrás a la chica joven y al susodicho dragón.
La ladrona se alejó a desgana sin dejar de mirar los ojos rojos fijos en ella.
-DXD-
La peliazul se sentó nerviosa, incomoda.
Los tres eclesiásticos hablaban alegremente sentados alrededor de la mesa.
No importaba lo que aparentasen ser, llevaba años en la calle, no era una novata.
Ni la iban a engañar ni le iban a sacar información.
-Empecemos por lo básico… ¿Nombre?-
-Xenovia- respondió la ladrona al instante, sorprendiéndose a sí misma, tapándose la boca con sus manos.
-Bonito nombre…-
-¡¿Desde cuándo robas?!-
-¿Dónde están tus padres?-
La chica no respondió a nada.
-Como te he dicho son unos pelmazos… ¿Qué quieres? Pide lo que quieras- ofreció el chico dándole la carta.
Xenovia la tomó con cuidado.
-Yo… Yo no puedo estar aquí-
-¿Por qué no?-
-Yo soy… yo…-
-¿Es la primera vez que te sientas en un local a tomar algo?-
Avergonzada bajó la mirada.
-La belleza se llama Gabriel… Es una mujer con una belleza equiparable a su nobleza y bondad… el mariposo se llama Dulio, sirve a la Iglesia para ayudar a los niños huérfanos y desfavorecidos, así que verte le habrá tocado la vena sensible. A ambos, de hecho. Yo no soy tan sensiblon… Pero soy mucho más peligroso si me provocan. Por favor, relájame los ánimos y consiénteme un poco, pide lo que quieras. Luego hablaremos de tus circunstancias. ¿Sí?-
Asintiendo levemente señaló varias cosas de la carta.
-¿Qué le ha pasado a tu cara?-
-Pobrecita…-
-No perdonaré a quien te haya hecho eso!-
Xenovia se mantuvo callada, hipnotizada por la intensidad de los ojos rojos en su persona.
-Joder…- masculló Issei desviando la mirada.
-¿H-he hecho algo mal…?-
-Por tu aspecto y tus ropas entiendo que tu familia es de medios precarios… No, eres huérfana, vives en la calle…-
Xenovia volvió a mirar al suelo.
-Xenovia, empecemos por algo muy básico-
-¿?-
-Nada de avergonzarse por algo que ni has elegido ni por lo que has podido ponerle remedio!- siseó el castaño molesto -¿Cuánto consigues en un día?-
-Unas cien mil liras…-
-Te doy el triple por una conversación- sacando unos billetes del bolsillo interior de la chaqueta, dejándolos sobre la mesa –Es lo que te he prometido-
-¡!-
Incrédula miró la cantidad de dinero sobre la mesa.
-¿Q-que puedo decirte que te interese?-
-Muy bien… Soy nuevo en la ciudad y necesito algo de información-
-Yo me he criado en las calles de esta ciudad… ¿Qué puedo decirte?-
El dragón esperó a que la camarera trajese las comandas.
-Verás lo que quiero saber, quizás influenciado por la divina providencia… ¿Qué orfanatos hay en la ciudad?-
Xenovia ladeó la cabeza curiosa.
-Dile a estos dos todo lo que sepas, rumores, datos, incluso tus pensamientos… Y que aproveche- dijo el castaño antes de centrarse en su comida.
La chica tomó la taza con cuidado entre sus manos.
-¿Esta muy frio?- pregunto Issei.
-Nunca… Nunca había tomado de esto- susurró la peliazul cohibida.
-Ahora que estoy aquí… eso se acabó. Disfrútalo- sonrió el dragón instándola a probar su bebida.
Los ojos café se quedaron fijos en su persona.
Nunca más se separarían de él.
Xenovia nunca más dejaría de mirarlo.
-Asgard-
Bajo la sombra de un enorme roble encontraba la paz y la tranquilidad necesaria para estudiar.
Con el lago de los 9 Reinos frente a ella, el puente de cristal que daba a la enorme cúpula que daba acceso al puente del arcoíris. Una imponente infraestructura suspendida en el cielo…
Las leyendas decían que en sus profundas aguas descansaba la serpiente que mataría a Thor en el Ragnarok… Más nunca había dado señales de vida.
Aunque nada de eso le importaba a Rossweisse. Su atención se centraba en el pasado.
-Estoy segura de que esa escritura era Babilónica…- exclamo convencida, sentada en el césped, vestida con su armadura de valquiria y cruzada de brazos. Una sonrisa confiada en su rostro y los ojos radiantes de emoción -¡Ya estoy un paso más cerca de descubrir la verdad!-
Tomando un pequeño bolso de mano, sacando una botella y una cesta.
-Ahora algún bollito para la valquiria agotada!-
-¿De nuevo con tu sueño?-
-¿?-
Sorprendida, Rossweisse alzó la mirada con un bollo en la boca. Sonrojándose violentamente al ver a otra valquiria flotando sobre ella.
Armadura dorada… Una Alta Valquiria.
La leyenda de las Valquirias.
Brynhildr
-C-capitana!-
-Relájate, pequeña…- ordenó la mujer descendiendo, haciendo desaparecer sus alas mágicas al tocar el suelo. Girándose para observar el paisaje –Bonito lugar de estudio…-
-¿Q-que puedo hacer por usted, capitana?-
La valquiria se rascó la frente molesta.
-Tengo un problema y necesito de una erudita-
-¿?-
-El Padre de Todos se ha propuesto establecer relaciones diplomáticas con otros panteones…-
-¿Por qué iba a ser eso un problema?-
-Porque carecemos de los medios y del personal preparado necesario. Recientemente una patrulla regresó de ver a unos contactos del Panteón Japonés… La brecha cultural fue insalvable-
-¿Q-que tiene que ver eso conmigo?-
-Tú has estudiado culturas y costumbres de muchas culturas- mirándola fijamente.
-N-no! Yo estoy ocupada…-
-¿Has solicitado una plaza de poder viajar a Midgard y asistir al Congreso Mágico que se celebrará en unos meses, verdad?-
-Así es-
-Ayuda a formar el acuerdo con esos enlaces japoneses y tendrás tu pase para asistir a ese Congreso-
-¡!-
Tras unos instantes de duda, Rossweisse miró con decisión a la valquiria.
Brynhildr sonrió satisfecha.
-Continuará en el próximo capítulo-
-TEPES – MUERTE Y SANGRE -
