Fanfiction escrito por mi persona, sin fines lúdicos, basado en la obra de Ichiei Ishibumi, las novelas ligeras HighSchool DxD.
Diálogos:
(Amo las oppai) – Pensamientos varios.
"Probando, probando ¿se oye?" – Retransmisiones holográficas, conversaciones telefónicas, etc.
[No quiero hablar de ello] – Ddraig, seres sobrenaturales de categoría superior.
[Aquí hay demasiada perversión, mierda de autor] – [Dama del Lago]
(Duro contra el muro) Pensamientos internos.
Advierto que en este fanfiction puede haber temas sugestivos o leves actos sexuales que puedan ofender/alarmar/molestar al lector. A quien no le guste, lo considere excesivo o no se sienta cómodo... Adiós y que le vaya muy bien la vida.
- High School DxD –
[Draconic X Deus]
- Contrato -
-Dimensión Artificial – Congreso Mágico-
Puede que muchos no fuesen capaces de entender porque un humano como él, joven, con toda la vida por delante, exorcista, formado y educado en las sagradas enseñanzas de dios… Podía plantearse siquiera convertirse en demonio.
Renunciar a su humanidad…
Renunciar a las enseñanzas impartidas…
Renunciar a dios y a su amor…
¿Qué importaba de todo eso? Nada.
Relajado en su cama, Issei Gremory observaba a la criatura más hermosa del mundo dormir plácidamente junto a él.
Una niña de cabello rojo respirando con suavidad frente a él. Sus largas pestañas negras… Sus labios rosados…
Acercándose a ella, envolviéndola con sus brazos.
La niña ronroneó con suavidad, aceptando su abrazo, encogiéndose entre sus brazos.
Besando su cabello, Issei sintió que aquel era su hogar. Que ella era su razón de ser. Que ella era su verdad.
Si ella era demonio y para estar con ella tenía que ser un demonio… Un demonio estaba obligado a ser.
Centraría su mundo entorno a ella, lo adecuaría todo…
Tras volver a besar su cabello, Issei se separó lentamente, dejando descansar a la pelirroja en la cama.
El reloj en la cabecera de la cama le indicó que la niña aún tenía tiempo… Aun podía dormir un poco más antes de levantarse y atender sus obligaciones estudiantiles.
Cubriendo su desnudez con unos pantalones cortos, el castaño cerró la puerta del dormitorio y se marchó directo a la cocina, preparándose un café antes de sentarse en la mesa principal.
Rias se acercaba a la edad límite, en breve empezarían a cortejarla, dado que él estaba en posesión de Yamato, irían a por él. Necesitaba un equipo poderoso para proteger a su hermana.
Convertirse en demonio implicaría romper todo lazo con el mundo humano… Gabriel no supondría un problema, o eso creía. Lo que le dejaba en…
Xenovia Quarta.
Irina Shidou.
Akeno Himejima.
Valerie Tepes
Y…
Suzaku Himejima.
…
Rias tenía razón, había visto a través de él como siempre, con una facilidad insultante. Era imposible no percatarse de la similitud física entre Shuri y Suzaku. Y a diferencia de Rias, él contaba con algo más de información. Sabía que significaba la palabra "Suzaku" para los Himejima. Y Rias parecía dispuesta a entrar en guerra con los exorcistas por esas dos chicas…
Tomando su café, el chico se desplazó hasta los ventanales.
Touji… Touji se enfadaría si tomaba a Irina lejos de él, pero creía que lo entendería, incluso pudiese que ya lo tuviese pensado o asimilado… Irina posiblemente aceptaría… Pero era joven… A poder ser preferiría ver a Irina con alas blancas, pura y radiante…
Xenovia, sabia como lo miraba. El afecto era correspondido. Pero también había complicaciones… Apenas hacia nada de tiempo que Xenovia había logrado tener una familia estable, una hermana que la quería… ¿Podía privarla de esa relación? Tampoco podía hacerle eso a Griselda…
-¿?-
Unas manos acariciaron su espalda, arrancando una sonrisa en él. Las manos pasaron al frente, recorriendo su torso.
-No dudes-
-Buenos días, aneue…- susurró Issei besando una de sus manos, girándose, sonriendo aún más al ver a su hermana tras él, desnuda.
-La cama esta fría sin ti…-
-Ya es hora de que despiertes…- ofreciéndole la taza de café.
-¿No puedo dormir un poco más?-
El castaño negó con la cabeza.
Resignada tomó un sorbo antes de abrazarse a él.
-La mayor de las Himejima, la vampiresa, la maga y la valquiria- dijo la pelirroja.
-Buenos días, cariño- bromeó el chico acariciando su espalda desnuda con su mano libre.
-Buenos días, mi sol y mis estrellas…- saludó Rias acariciando su rostro.
-¿Has dormido bien?-
-Muy bien…- colocándose de puntillas para besarlo dulcemente en los labios.
Pasando su brazo bajo su trasero, la levantó a duras penas en brazos para caminar hasta la silla más cercana.
Riendo, se dejó trasladar.
-¿Estas segura de querer empezar con temas tan aburridos tan temprano?-
-Tampoco tenemos mucho…- abrazándolo del cuello –Tienes que ponerte duro-
-Rias…-
-Issei… Tienes dos opciones… O decides tu cuando quieres hacer algo o serás otros los que decidan cuando vas a hacerlo. Si decides tu, podrás controlar en gran medida tus acciones, si deciden otros, estarás a merced de otras circunstancias…-
El niño de ojos rojos la miró fijamente, escuchando con atención.
-Tienes que dejar de pensar como un humano, si realmente quieres ser un Gremory…-
-Tengo una petición para ti-
-Lo que sea por ti… ¿Cómo puedo complacerte?-
-Hay una niña a la que quiero que conozcas-
Rias ladeó la cabeza curiosa.
-¿A Irina? ¿Akeno?-
-Akeno-
-¿Por qué?-
El joven Gremory suspiró pesadamente.
-Es una niña solitaria que vive aislada… Frágil e introvertida. Me gustaría que fueses su amiga- dijo acariciando el rostro de la pelirroja –No te voy a forzar, tampoco quiero que lo fuerces. Solo que la conozcas, y si te gusta, que pases algo de tiempo con ella-
-Una amiga de su edad… Porque tiene mi edad-
-Así es-
-A cambio de la valquiria-
-La vampiresa-
-Olvídate de Valerie, esa mujer está en tus manos, quiero a la valquiria-
-Ni hablar, vampiresa-
-La vampiresa y la bruja o la valquiria, es mi última oferta-
-Que tiernoooo, te crees que elegiré a la valquiria con tal de no tener que tratar con la bruja-
-¡!-
-Hay trato, vampiresa y bruja y tu visitas a Akeno-
-¡Issei!- protestó la pelirroja molesta, girando su rostro.
-¿Se puede saber que interés tienes en la valquiria?- preguntó Issei empezando a besar el hombro de la pelirroja.
-¿Has visto su hoja de servicio?- preguntó entre jadeos.
-Negativo… ¿Qué hay que ver?-
-¿Qué tiene dos años más que yo y me supera académicamente por 8 o 10?-
-¿Qué?-
-¿Recuerdas el humano de anoche?-
-El niño secuestrado, si-
-Es un pelele comparado con esa niña. Es atractiva, brillante, una erudita de la magia y una semidiosa-
-¿Estas mojando mis pantalones por mí o por ella?-
-Desde que tomaste mi virginidad me pongo así con pensar en ti… ¿Por?-
Negando con la cabeza.
-Valeeee… Déjame sus datos por aquí-
Sonriendo satisfecha, la pelirroja se incorporó para sentarse sobre su regazo, ambas piernas a cada lado de su cintura, abrazando su cuello.
-Cuando volveré a verte-
-En cuanto acabe este numerito…- acariciando su espalda.
-Eso es dentro de mucho…-
-Te lo compensaré…-
-Eso no es suficiente…- ladeando su rostro, empezando a besar a su hermano pequeño, introduciendo su lengua con fuerza.
Issei ronroneó divertido, sintiendo como la niña intentaba apartar su pantalón de en medio.
Alzando sus caderas, dejó que la pelirroja, rozando la desesperación, apartase la prenda. Gimiendo con fuerza al sentir como su hermana se empalaba con gusto, empezando a mover su cintura con desesperación.
-Rias… Tienes que…-
-Shhhh!- tapando sus labios con el índice, Rias empezó a cabalgarlo con fuerza, gimiendo sin restricción.
El rostro sonrojado, los ojos cerrados… la dulce melodía de sus gemidos… Issei perdió el juicio.
Tomandola de los glúteos empezó a besar sus senos con hambre…
-DxD-
-¡RIAAAAA-TANNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN!- exclamó Sirzechs apareciendo de la nada en el apartamento.
Lejos de provocar alguna sorpresa, se encontró con su hermano menor sentado junto a la mesa principal… solo.
A lo lejos se escuchaba el ruido del agua caer…
Sin esperar respuesta o explicación, abrió la puerta del baño, entrando a toda prisa.
-¡KYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!-
-DxD-
Abrazando a su hermano menor, después de revolver su pelo animado, el pelirrojo se sentó junto a él, gorroneando parte de su café y desayuno.
-¿Te manda tu esposa?-
-No. Pero necesitaba un descanso y sabía que estaríais aquí-
-No es buen momento-
-¿Ria-tan sigue con el equipo?- mirando las hojas sobre la mesa –Tepes… Himejima… Uoh…-
-Está obsesionada… Desde que cierta persona le dijo que tenía que tener prisa porque el mundo se va al carajo, por lo visto-
-Quizás no sea tanto así…- rio estúpidamente el pelirrojo antes de endurecer el rostro –Aunque si hay motivos para alarmarse- comprobando que el agua seguía cayendo.
-¿Qué habéis descubierto?-
-Ria-tan aun es joven y no ha visto mucho mundo y cree que los humanos no son una especie a temer…-
-¿Qué están haciendo ahora?-
-Ajuka lleva tiempo advirtiéndome del peligro inherente a la amenaza y a como suelen responder…-
-¿Armas nucleares?-
-No, no… Algo más peligroso-
-¿Qué hay más peligroso que el poder del átomo?-
-La tecnología-
-Especifica-
Sirzechs Lucifer se acomodó en su asiento, cruzándose de brazos.
-¿Ria-tan te ha hablado de Latia?-
-La sobrina de Ajuka, si-
-Los dominios de la familia estaban pendientes de ser evacuados por la llegada de una horda de descendientes de Lucien…-
-Eso me dijo, que no tenían efectivos para defenderse…-
-La horda desembarco en la costa oeste del país… A los pocos días de empezar a esparcir el virus… desaparecieron-
El castaño lo miró con curiosidad.
-Entiendo que no fueron demonios… ¿La Iglesia? Allí apenas opera…-
-El informe de Latia es inquietante… Pero la niña no creo que mienta-
-Te escucho…-
Sirzechs esperó un poco antes de responder.
-Ojos brillantes, rojos, que emitían un extraño ruido. Una capacidad muscular elevada. Velocidad de reacción unitaria y en conjunto perfectas… Y mucho metal, en sus nucas y en las heridas provocadas por el conflicto- llevándose una mano a la frente, acariciándose la sien –También tenían armas con balas de plata y eléctricas, tomaron rehenes-
-Un momento… ¿Metal? ¿Debajo de la piel? ¿En la nuca?-
-Implantes, Issei. Los ojos, los brazos… Implantes cibernéticos. Ajuka cree que alguna Reliquia del tipo tecnológico ha despertado en Estados Unidos y el gobierno ha dado con ella… Están experimentando con su potencial-
-Si hay una Reliquia Divina relacionada con la tecnología podría suponer un avance de cientos de años en el mundo humano… No me parecería muy lógico… Pero el dios bíblico ha desarrollado herramientas más extrañas… ¿Qué vais a hacer?-
-Si los americanos logran perfeccionar esa tecnología y la implementan a su nación… El choque entre cibersoldados, vampiros y licántropos asolará el país… Y sea quien sea quien gane se las verá con el propio Lucien-
-Si Lucien se ve amenazado saldrá de Rusia, buscará expandirse por Europa-
-Eso está claro…-
-¿Latia dijo que trabajaban en equipo?-
-Un comando, si-
-Estaban conectados… Y los ojos… La nuca…-
-Implantes en los ojos, interconectados…- gruñó Sirzechs –Ajuka no se atreve a especular con que sea una I.A. la que está tomando el control-
-¿A lo Terminator?-
-Jajajajajaja. Posiblemente. ¿Te imaginas, Terminator vs Hombre Lobo?-
-Joder… Los vampiros están bien jodidos…-
Ambos barones Gremory se miraron unos minutos.
-Entonces… Un humanos potenciados con mejoras cibernéticas generadas por una Reliquia atacaron a licántropos… ¿Cuánto hace de eso?-
-Unos meses… ¿En qué piensas?-
-Hace unas semanas unos soldados de Lucien atracaron al norte de Japón-
-¿Un país soberano al otro lado del Pacifico?-
-No es eso… ¿Has oído hablar de Canis Lykaon?-
-¿Otra reliquia?-
-Una Longinus… Y me ahorraré la parafernalia para ir directo al grano… Es una Longinus que contiene el espíritu de un lobo-
-¡!-
-Las autoridades locales sospechan que Lucien puede estar buscándolo-
-Combatir una Longinus con otra…-
-¿Qué sabemos de la americana?-
-Absolutamente nada… ¿De la japonesa?-
-Que los Himejima la ocultan en algún lado al sur de la isla principal…-
-Issei… No pueden encontrarlo-
-Habla con Cleria, de los Belial, que le ponga escolta-
-¿No tienes a nadie de confianza?-
-¿Yo? Si tuviese a alguien lo enviaría a vigilar a Akeno-chan!-
-…-
-…-
-Gracias-
-¿Por qué?-
-Serafall… Esta mucho más alegre desde vuestro último encuentro…-
-Mmm-
-Todo el gabinete del gobierno te está profundamente agradecido-
-En serio. ¿Qué imagen tenéis de ella?-
-No quieras saberlo…-
-Onii-sama-
-¿Mmm?-
-¿Sigue en pie aquello de reunirte con otras autoridades para mejorar las relaciones diplomáticas?-
-Ahhhhh! ¿Ha dado frutos? ¿Has conocido a alguien aquí? Sabía que lo lograrías!-
-No te emociones!- protestó el castaño cruzándose de brazos –Se ha puesto en contacto con nosotros el dios Odín-
-No está nada mal! El Padre de Todos! Es un excelente comienzo!-
-Quería verte-
-¿Cuándo? ¿Dónde?-
-Le he dicho que no-
-¿Q-que?-
-Que le he dicho que no-
-¡Issei! ¿Por qué le has dicho que no?-
-Onii-sama!- exclamó Rias saliendo del baño, vestida con su uniforme escolar. Corriendo, lo abrazó con fuerza -¿Qué haces aquí?-
Parecía que Rias quería ignorar por completo el evento del baño de hacía unos minutos…
-He venido a ver a mis hermanitos- sonrió el pelirrojo acariciando el cabello de su hermana.
Issei se levantó, colocándose el delantal de cocina antes de entrar en la misma.
-¿Desayunáis?-
-Si cocinas, si- respondió el pelirrojo.
Rias se sentó frente a su hermano mayor, contenta.
-¿Qué te ha parecido el congreso, Rias?-
-Excelente! Sublime! Había tantas cosas interesantes que aprender… Quiero venir el año que viene! Quiero verlo todo!-
-Jejejeje-
-¿Te ha contado Issei nuestro encuentro con el dios Odín?-
-Me ha dicho que le rechazó…-
-Es Issei! Hablamos de su relación con otro hombre! Pero yo si te he conseguido un encuentro!... Telemática-
-¡Ria-tan! Sabía que podía confiar en ti!-
-Habrá reunión en cuanto me pague lo prometido-
Sirzechs bajó la cabeza hundido.
-¿Pagar?-
-He hecho un trato, si quería verte, onii-sama, debía de pagar un precio! Eres la persona más importante de nuestro pueblo! No se te puede ver a la ligera!-
-Rias… ¿Tiene algo que ver con el cumpleaños de Issei?-
-N-no sé de qué me hablas, onii-sama!- exclamó Rias jugando con un mechón de pelo, desviando la mirada.
-Argh… Que excelente demonio eres…-
-No seas llorica… Sé que te emociona reunir a todos los dioses para hacer una barbacoa vegetariana cantando bajo el arcoíris de la amistad y el buen rollo… Pero Ria-tan tiene razón. No podemos dejarte ver con nadie sin saber primero que quieren de ti-
-¿Mis hermanitos están preocupados por mí?-
Sin responder, Issei dejó unos platos sobre la mesa.
-Aneue, come rápido que te estas quedando sin tiempo. No quiero que Grayfia me vuelva a echar bronca…-
-Comer rápido no es sano!-
-Y las palizas de Grayfia tampoco-
-Puedo dar fe de ello…- gruñó Sirzechs mirando emocionado el plato frente a él –Desde luego tu educación en la Iglesia está siendo productiva-
-Mi compañero de piso es un cocinillas-
-Normalmente es la mujer la que cocina… Pero quien sabe si serás tú…-
-¿Yo que?- gruñó Issei mirando a su hermano mayor, mirando como reía divertido.
-DxD-
-¿Entonces estás de acuerdo con reunirte con los asgardianos?- preguntó Issei apoyado en la marquesina de la puerta, viendo como Rias se marchaba en un círculo mágico.
-Sí. Pero tienes razón. Primero averigua que quiere-
-¿Estos pequeños encargos duraran mucho tiempo?-
-Precisamente de eso quería hablarte… Sin que estuviese Rias-
-Sabes que se lo diré-
-Pero ella no podrá intervenir ahora… El gobierno del Inframundo quiere seguir dándote trabajos si estás dispuesto… ¿Sigues queriendo velar por este mundo desde las sombras?-
-Lo hago por mi familia…-
-Tenemos muchos planes pendientes de poderse implementar-
-¿Muchos?-
-Ya hablaremos de eso en un futuro cercano…- volviéndose hacia él –Necesitamos una figura irreal, imaginaria incluso… Una condición que no se limita a un conjunto específico de valores, sino que puede variar, sin pasos, a través de un continuo… ¿Sabes qué es?-
Issei se encogió de hombros.
-Un espectro. Eso queremos que seas. Una figura borrosa y difuminada, adaptable y con recursos para afrontar cualquier situación-
-…-
-Necesitamos un contacto con las demás organizaciones mágicas-
-¿Para qué?-
-Issei. Si los rumores de que el virus licántropo son ciertos… Podría haber organizaciones mágicas alimentando las llamas del conflicto-
-En yanquilandia tenemos el encantador pueblo de Salem…- mirando a su hermano -¿Por qué no hablas con el directamente?-
-¿De quién me hablas?-
-Onii-sama… Convoca a Mephisto y sácale la verdad a ostias-
-No hace falta! Tengo una alternativa más sutil y diplomática…-
-Rias te ha hablado de Lavinia…- agachando la cabeza, llevándose una mano a la frente, suspirando pesadamente.
-Teniendo la hermana tan eficiente que tenemos te habrá preparado un contrato…-
-¿Y qué?-
-Ofrécele un intercambio de información, o de servicio-
-¿Te fías de las brujas?-
-¿Se fiarán de un demonio?-
-Touche-
-Hermanito! Cuanto contigo! Grauzauberer! Recuerda! Sombreritos Grises… O azules o algo así!- exclamó retrocediendo marcha atrás señalando al castaño con sus dedos índice -¡Sé que lo harás bien!-
Cruzándose de brazos, el joven se quedó pensando unos instantes tras la marcha del Maou.
Aquello no tenía sentido…
-Me ha mentido! Ha hablado con madre seguro!- gruñó Issei molesto.
Los dos pelirrojos más el plus castaño lo estaban intentando embaucar!
-Dimensión Artificial – Congreso Mágico-
Sona era muy aburrida… Se pasaba las mañanas de conferencia en conferencia, tomando apuntes, realizando preguntas… Una académica de manual. Nada que ver con su hermana mayor… Y se aburría… Se aburría mucho.
¡Exigía la presencia de alguna de sus chicas! … Algo que obviamente no podía ser. Así que, mientras tanto… procuraba entretenerse.
Era curioso, junto a Akeno y Rias había llegado a la conclusión de que ese Congreso era sumamente interesante… Para perder el interés por completo al haberse marchado ellas… ¿Las necesitaba para mantener el rumbo correcto?
…
No tenía ni pajotera idea de que estaba comiendo… Pero estaba cojonudo. Tenía que pedir la receta…
-Lo sabía!- exclamó una voz masculina junto a su mesa.
Una voz que conocía muy bien… Y que prefería ignorar.
-Tienes que probar esto… A tus niños les gustaría-
-¿Se puede saber que tienes en la cabeza?- protestó Dulio golpeando la mesa con sus manos
-Serrín con algo de hormigón-
-¡Hay sacerdotes! Brujos reconocidos!- sentándose junto al pelirrojo –Incluso demonios que podrían aprovecharse de tu condición!-
-Dulio… ¿No tienes que estar dando una conferencia?-
-Issei!- protestó el chico, mirando a lado y lado, nervioso -¿Q-que haces aquí?-
-Un encargo… Una amiga… Una amiga de mi hermana está aquí…-
-¿En el restaurante?-
-Dulio joder… Seré torpe pero no tanto-
-Una persona inteligente no estaría aquí!-
-He dicho que acepto no tomar las mejores decisiones, no ser imbécil-
-Al menos… Vas… ¿Pelirrojo?-
-No voy a darte explicaciones…- volviendo a su comida –Pero es parte de mi personaje-
Dulio Gesualdo lo señaló molesto, conteniendo su enfado, pasándose a morder un puño.
-Relájate, te va a dar una embolia o algo…-
-Hay que tener unos bellotazos enormes al venir a un evento mundial, público y… y…-
-Traedle una manzanilla, una tila o algo…- dijo el demonio mirando al camarero más cercano.
-No quiero nada!-
-¿Es eso lo que te sorprende?- tomando algo de bebía.
-Se desde hace tiempo que tonteas con los demonios… Aunque no sabía el grado… No eres muy precavido con nosotros…- relajándose en su asiento.
-¿Y no te molesta?-
-Te conozco. No-
-¿Y confías en mí?-
-Por supuesto! Te confiaría mi vida-
-¿A un demonio?-
-Dios te convirtió en mi compañero, confío en ti, confío en él-
-Dios está muerto-
-Ah… ¿Tu carácter se debe a que eres demonio?-
-No soy demonio-
-Te comportas como tal-
-Los demonios no son cretinos-
Dulio suspiró agotado.
-Issei… Me preocupas, mucho… No hagas nada AUN más temerario-
-No me voy a estar aquí encerrado todo el día, rubito-
-Solo, solo, compórtate… Yo mantendré a los sacerdotes lejos…-
-Nah-
-¡Issei!-
-Vale, deja de incordiarme- mirándolo a los ojos -¿La bruja está aquí?-
-¿Reni?-
-Griselda-
-No, la instructora no ha venido-
-Cojonudo entonces- llevándose el tenedor a la boca.
-Yo me voy… Compórtate!-
-Nah-
Refunfuñando molesto, el rubio aceptó la infusión…
Su amistad con el dragón le iba a causar una ulcera de estómago.
-DxD-
Cierta joven rubia caminaba alegre por los extensos jardines que cubrían el terreno entre los inmensos edificios blancos. Miles de personas reunidas y congregadas en los jardines, agrupadas en grupos pequeños. Un bullicio de voces y alegría. Un colosal pozo de conocimiento… Todos y cada uno de los visitantes era un usuario de magia que algo tenía que ofrecer o cuanto menos, aprender de los demás. Altruismo y conocimiento mágico…
¡El mejor evento del año!
Abrazando con fuerza sus anotaciones, la joven maga buscó un sitio libre para poder sentarse y estudiar lo anotado… Aún tenía tiempo!
A pesar de llevar tiempo en la institución religiosa apenas había podido tener acceso a sus secretos mágicos. La hermana Griselda era amable, pero no era estúpida. Para su suerte, la Iglesia había decidido presentarte a ese evento y ofrecer algunos detalles de su magia sagrada.
Su ropa de bruja y una mascarilla cubriendo su rostro harían que nadie pudiese reconocerla… Seguramente la Iglesia mandaría a alguien de Roma que no la conocería…
¡Estaba a salvo!
Sin pensárselo mucho se dirigió al recinto reservado a la Iglesia… Girando nada más entrar. Girándose al instante de ver a Dulio Gesualdo en la entrada del recinto rodeado de sacerdotes. Intentando actuar normal…
PAM
-Eh!- protestó una voz masculina.
Lavinia había chocado con el siguiente en la cola… Un demonio alto, pelirrojo.
-¡!-
-Mira por dónde vas muñeca-
Temblorosa, Lavinia acarició el brazo del joven demonio.
-Una bruja… ¿Sabes dónde te vas a meter? Esa peña hasta hace no mucho se montaba unas buenas barbacoas con tu gente…-
-¡!-
Cabello rojo, como sus ojos…
Alarmada, Lavinia colocó su mano en su pecho. Sentía que le conocía. Y más importante…
Estaba… caliente. ¡Irradiaba calor!
-Venga, vete antes de que te peguen fuego- tomando a la bruja del hombro, apartándola para poder pasar.
-Eso no está bien… No puedes ahuyentar a nuestros espectadores… ¡¿Qué haces aquí dromedario?!- siseó Dulio acercándose a ellos.
Lavinia le mantuvo la espalda, asustada de ser reconocida.
-¿Cuál es el problema? Solo los niños están en peligro en la Iglesia-
-¿Me tengo que reír o algo?-
-Venga rubito, vamos a ver que tienes que decir- colocando una mano en su hombro, el pelirrojo entró en el pabellón.
Emocionado y sonriente al ver a sus "compañeros" murmurar al verlo pasearse por el recinto.
Con su típica sonrisa burlona en el rostro se sentó en la última fila, colocando los pies sobre la mesa.
-Esa no es una actitud responsable!-
Alzando una ceja, Issei miró a su costado.
La valquiria de nuevo…
-Tu otra vez no…- gruñó Issei molesto.
-¿No ha venido la niña?-
Issei la ignoró.
Cabello corto, túnica azul y blanca… Hoy no portaba su armadura. ¿Estaría libre de servicio?
Hermosa joven e inteligente. El pack completo… Y todo siendo quizás un par de años mayor que él… Aunque quien era él para cuestionar la precocidad…
Tras ella un anciano, de larga barba y vestimentas azules, el anciano de ayer.
-La niña, mi amiga, venia de visita. Solo vino el otro día-
Es más… Esta era la niña superdotada de la que le había hablado Ria-tan… La que tenía que convencer para unirse a ella… Venga! ¿Cómo iba a convencer a una completa desconocida de… Era muy joven… Quizás un par de años mayor que él…
-Este no es sitio para niños… Y en concreto, este, para demonios. ¿Qué hace un demonio Gremory en este evento?-
-Reírme de los sacerdotes- respondió el pelirrojo sonriendo mordazmente.
-No me lo creo! Eso sería muy irresponsable de tu parte!- liberando una carcajada.
El pelirrojo solo sonreía.
-No lo dices en serio… ¿No? ¡¿NO?!-
-¿Puedo preguntarte una cosa?-
-No-
-Oh, vamos…-
-Vale. Una pregunta por otra-
-¿Me quieres preguntar algo?-
-Sí, algo que tiene tu hermana encima, un objeto-
-¿?-
-¿Aceptas?-
-Valeeee… Eres inteligente, lo presupongo al menos… Y si sabes que soy un demonio y de la casa Gremory… Sabrás que son las piezas demoniacas-
-Por supuesto que lo sé-
-¿Quieres una?-
-¿Qué?-
-Vale, lo diré más claramente. ¿Quieres pasar el resto de la eternidad sirviéndome? O hasta que la muerte nos separe- dijo el pelirrojo serio.
El silencio se interpuso entre ellos.
Un silencio pesado y tenso.
-¿Eres imbécil o solo te lo haces?- chilló Rossweisse irritada.
Tras ellos un anciano empezó a reír con fuerza.
-Pffff… Ya le dije a Rias que no sería tan sencillo- volviendo su vista al frente.
-¡¿Eres consciente de lo que pides?!-
-Más o menos, tampoco es que yo mismo tenga muy claro que significa esta vida…-
-¿Entonces porque vas pidiendo eso a la ligera?-
-Mi madre me presiona-
-¿T-tu madre?-
-¿No te interesa?-
-¡NO!-
-Puedo pagarte-
-¡No soy una… una…!-
-¿Una qué?-
-¡Una doncella que puedas comprar!-
-Ofrécele una buena cantidad y es tuya- dijo una voz tras la valquiria.
-¡Lord Odín!- chilló Rossweisse alarmada.
-¿Dinero?- acariciándose la barbilla –Cinco millones de unidades por tu libertad… y un salario de un millón mensual-
-¡¿Q-QUE HAS DICHO?!-
-¿Es poco?- preguntó Issei echándose hacia adelante, mirando al anciano.
-El montante de su libertad lo ganará en… ¿90 años?-
-Entonces es una buena oferta… ¿No aceptas?-
Llorosa, confundida… Rossweisse abofeteó al pelirrojo antes de salir corriendo.
El anciano rio divertido.
-No sé de qué te ríes… Te has quedado sin escolta…-
-¿Mentías?-
-…-
-No creo que mientas…- respondió el anciano sentado unos asientos más allá volviendo su mirada al ponente.
-¿Respecto a qué?-
-Tu propuesta… ¿Has hablado con tu hermana?-
-Algo-
-Aunque una pregunta… ¿Eres tan irresponsable como para buscar un enfrentamiento directo con la Iglesia?-
El pelirrojo miró fijamente al dios nórdico.
-¿Irresponsable?- siseó el pelirrojo volviéndose hacia el anciano. Sus ojos abiertos, fijos en el dios -Soy mil veces más responsable que tu-
Ojos rojos, serios y peligrosos.
-¿Qué yo?-
-Vuelve a abordar a mi hermana y le pego fuego a tu panteón, entero, una gigantesca barbacoa llena de valquirias y demás historias-
-¿Eso es una amenaza?-
-Es una advertencia. Mi hermana es lo más sagrado de este mundo-
El anciano rio divertido, acariciándose la barba.
-Tú no eres un demonio… Eres algo mucho más interesante…-
Odín lo miró unos segundos, meditando.
-Dile a tu hermana que el trato ha cambiado-
-¿Qué trato?-
-Dile que tenía razón- levantándose lentamente –Pero que como esfuerzo… El pago segundario sigue en pie… Aunque depende de ti-
-¿No quieres hablar con mi hermano?- preguntó Issei sorprendido.
Sin decir nada más, Odín abandonó la ponencia.
Al dejar el pabellón, reunió a sus valquirias y regresó a sus dominios.
Estaba satisfecho con su visita.
El Gremory lo miró curioso… ¿No se había ido en una dirección diferente a la valquiria?
-DxD-
¡No podía ser!
Sentada en el extremo de la fila, cierta bruja miraba al demonio fijamente, ocultando su rostro con su sombrero.
Issei tenía el cabello castaño claro… Era bajito, era un niño… Pero…
¿Issei Gremory?...
Esos ojos rojos eran inconfundibles… Y ese calor… No había duda… Y esa ropa… ¿Por eso tenía ropa de adulto en el armario? ¿Por eso no iba a dormir a los vestuarios? ¿Tenía una doble vida como demonio?
Un demonio… Decía ser demonio, pero su aura como demonio era muy débil…
¿Issei estaba engañando a la Iglesia? No… Alguien lo tenía que saber… Dulio Gesualdo lo miraba fijamente… Y le habían confiado a él su presencia como bruja escondida en la Iglesia… Él era un demonio… La podría proteger mucho mejor que cualquier exorcista…
-Por las barbas de Merlín! ¿Issei es un demonio?-
Agachándose, Lavinia volvió a alzar la mirada.
Alto, de anchas espaldas, gruesos brazos… El breve contacto mantenido había significado un calor mucho más intenso que el recibido hasta la fecha… Quería más… Decidida vio cómo se alejaba de los enviados nórdicos. Decidida lo siguió.
¡Ahora empezaba lo bueno! Porque no se iba a detener! No ahora!
-DxD-
Molesto, Issei sacó una petaca del bolsillo interior de su chaqueta, dándole un buen sorbo.
-Sabía que no tenía que haber venido… Y encima no sé dónde cojones esta Sona…- dándole otro sorbo –Si a miss madera de pino le pasa algo, Serafall me corta los huevos…-
-¡Eh!-
-¿?-
Llevándose una mano a la cintura, apuntándole con el otro índice, plantándose frente al demonio, la valquiria lo miró furiosa.
-¡¿Qué le has dicho a mi señor?!-
-El anciano me estaba usando para llegar a mi hermano. ¿Hablas de eso?-
-No es "anciano" o "Lord Odín" o "Padre de Todos"-
-Prefiero "vejestorio" o "jubilado" o "viejo verde". ¿No lo tendríais que tener en un asilo?-
-¡Que no hables así del venerable! ¿Acaso no respetáis nada los demonios?-
-Tráeme a Freya y verás como la venero…- dándole otro trago a su bebida.
-¡Y de nuevo con las faltas de respeto! No aguanto a los demonios!-
-Oh, perdona… Puedes irte si quieres-
-¿Qué estas bebiendo?-
-Algo que las niñas buenas como tú no deberían-
-¡Trae!-
Rápida y veloz, Issei se sorprendió al ver a la joven quitarle la petaca.
-¿Es algún tipo de bebida alcohólica?-
-Una infusión de hierbas de mi tierra… Es… Un… Una especie de café. ¿Tenéis café en tu tierra? ¿Sabes de que hablo?-
-Mientes-
-Eres una preciosidad. ¿Tienes novio?-
-¡!-
-¿Miento?-
-C-calla!- abriendo la petaca, oliendo el contenido sin dejar de mirarlo.
-Niña, devuélveme eso!-
-¡No! Considéralo tu castigo por ofender a Odín!-
Guardándose el contenedor plateado en la chaqueta la albina intentó alejarse.
Issei la tomó del brazo.
-No te he dado permiso para llevártela-
-¡Has ofendido a un dios! No tengo que pedirte permiso para imponer un castigo!-
-Si te la llevas tendré que llevarme algo de igual valor-
-No te voy a dar nada!-
-¿Me dirás tu nombre? Sería un detalle conocer el nombre de mi profesora de ética y moralidad-
-¡Rossweisse! ¡Recuérdalo!-
Soltando a la valquiria pasó su mano por la espalda hasta bajar…
Sonrojada levantó la mano, intentando golpear el rostro del pelirrojo.
Conociendo su velocidad, Issei retrocedió varios pasos, sonriente.
Girándose se alejó alegre.
Sin darle mayor importancia la valquiria regresó a su asiento. Un asiento que ya no tenía…
¿Odín se había ido sin ella?
Divertido pasó a mirar a Dulio… Ni le estaba escuchando.
La broma se había acabado, ya no le apetecía molestar más a Dulio… Y quería pensar en las palabras del dios del norte. Recogiendo sus cosas se acercó a la extremadamente confundida valquiria.
-Me alojo en el hotel central-
-¿A-a que viene eso? ¡Pervertido!- chilló la albina.
Su chillido fue tal que todo el aula se giró para mirarla.
-Un poco de silencio por favor…- espetó Dulio irritado.
Si, el exorcista perfecto estaba irritado.
-¿No te falta nada?-
-¿Faltarme? ¿A mí? Tranquilidad!- respondió la valquiria.
Alzando las cejas, la joven se percató de algo… Una excesiva libertad… Llevándose las manos a la falda de su vestido, se sonrojó violetamente.
-Rossweisse… Gracias por tu aportación a mi colección!- revolviendo su cabello, irritándola aún más, antes de alejarse a paso rápido, relajándose al salir del recinto.
Empezaba a estar un poco harto de todo eso… Apenas había pasado nada de tiempo vigilando a Sona Sitri y su paciencia se estaba acabando.
-Eso no ha estado bien- dijo una voz femenina junto a él.
Intrigado desvió la mirada al costado.
Una mujer, una bruja por sus ropas, algo más baja que él, no podía ver su rostro.
-A la niña la han abandonado… Si necesita ayuda puedo dársela… Aunque no sé cómo contactar con Asgard…-
-Robarle la ropa interior a una niña… ¡Eso no ha estado bien!-
-Es lo que yo llamo intercambio equivalente- guardándose la prenda, sacando otra petaca de un contenedor de cuero en el cinturón.
-Pensaba que te había dicho que bebieses tan a la ligera!-
-No hemos hablado antes, como vas a decirme eso…- abriendo la petaca.
-¿Vas a guardar esas braguitas junto a las demás en tu armario?-
Issei cesó todo intento de consumir su bebida, alzando una ceja… Desplazó su dedo índice hasta tocar el sombrero. Extrañado alzó el sombrero de la bruja, esgrimiendo una mueca al ver unos preciosos ojos azules. Lavinia no impidió que el demonio retirase su mascarilla para verla mejor.
Gruñendo con fuerza, Issei bajó el sombrero, tapándole la cara.
-Joder!-
Inflando los mofletes, Lavinia Reni se quitó el sombrero, mirando fijamente al dragón.
-¡¿Qué significa todo esto?!-
-¿Qué quieres? ¿Quién eres? ¿Por qué me gritas?-
-¡¿Cómo que quien soy?!- protestó apretando los puños, pisando fuerte contra el suelo -¿Eres un demonio?-
-Claro que soy demonio… ¿No vas a responder a mis preguntas, señora desconocida?-
-¡Sabes perfectamente quien soy!-
El pelirrojo se inclinó centrando su mirada en su hermoso rostro.
-Nop! No te he visto en la vida-
-¡Mentirosoooooo!-
-Soy demonio, mentimos hasta al respirar… Pero ahora no miento… ¿O sí?-
-¡Lavinia! Lavinia Reni! Tu compañera!-
-¿Mi amante?- alzando una ceja.
-¡No! Compañera!-
-En el Inframundo es lo mismo… ¿En qué recinto de mala reputación dices que te conocí?-
-¡Bosque! Rumania! Licántropos!-
-Naaaaaaaahhhhhh… No recuerdo nada de eso-
-¡Embustero!-
-Oye oye… Basta de increparme… ¿Así es como pretendes conseguirte un compañero de cama? Que método tan extraños… Pensaba que las brujas eran más de pociones del amor y encantamientos…-
La rubia infló los mofletes enfadada.
-Nada nada. No estoy interesado en tus servicios… Fuera fuera-
-I-Issei! No puedes hacer esto!-
-Claro que puedo-
-¡No puedes ignorarme!-
-Lo estoy haciendooooo- alejándose a paso rápido.
-¡Se quién eres!-
El pelirrojo se giró divertido, lanzándole un beso al aire antes de mezclarse entre la gente de nuevo… para toparse de frente con el exorcista más poderoso de la Iglesia.
Y Dulio Gesualdo no estaba contento.
-Que-
-¡¿Lavinia Reni te ha reconocido?!-
-¿Y qué pasa? Si dice algo le damos algo de hoguera, es una bruja, quien la va a…-
-¡Tu! Yo! Hablar! Ahora!-
-DxD-
El ambiente estaba tenso.
Issei podía sentir claramente la mirada del exorcista fija en su rostro.
Ignorándolo completamente, el dragón siguió con su menú degustación leyendo una revista elegida al azar.
-¿Vamos a hablar o no vamos a hablar?-
-Claramente no vamos a hablar-
-¡¿Sabes quién era esa joven?!-
-Que pregunta es esa…-
-¡Responde!-
-Lavinia alias mega pibon, una maga de los Sombreros Grises… O algo así…- pasando página.
-¡No!¡Es alguien que puede vincular al demonio de los Gremory con la Iglesia!-
-¿Por qué chillas?-
-Eres un Gremory! Estas aquí como tal! Tentando a la suerte! Y dejas que una bruja te reconozca deliberadamente! Por no hablar de ella! ¿Qué hace aquí ella?-
-¿Te piensas que lo sé todo?-
-¡Solo sé que soy dos criaturas a las que la Iglesia no le tiene aprecio! Y también sé que estáis jugando con fuego! Y que si os quemáis habrá mucha gente que saldrá perjudicada! Solo os pido un poco de sensatez!-
-Tranquiiiiiilo. Te va a dar un ataque, rubito-
-¡Eres la comidilla del campus! Llamas mucho la atención! Si haces algo más, por poco que sea, seguro que sus eminencias oirán de ti, y no les será muy difícil relacionarte con "Issei Shidou"-
-Puede…-
-Ahora dime que dejarás a Lavinia en paz-
-Preocúpate más por ella, es la que me sigue a mí-
-¿Ella te persigue a ti? ¿Me estas insultando?-
-Calla! Calla!- protestó el castaño –Yo soy la victima! Acoso sexual completamente descarado! Esa chica me desnudó parcialmente y se me subió encima!-
-Sí, claro. Y por las noches entra en tu cama…-
-Ya basta de tantas acusaciones! La rarita era ella!-
-Basta!… Esa chica es muy atractiva y tu... Tú eres tú-
-Me duele profundamente tu falta de confianza en mí…-
-Mi falta de confianza en ti no te importa lo más mínimo-
-Mira, esa chica es una acosadora! Una bruja! Es una pecadora!-
-Y tu un demonio!-
-Pero Gabriel confía en mí-
-Y aun así la sobas-
-Basta! ¿Por qué no le preguntas a ella? Habla de eso con ella!-
Gesualdo se cruzó de brazos, no muy convencido.
-Muy bien… ¿eso que dice es cierto?- girando la cabeza levemente.
-Yo tampoco se explicarlo pero… En su defensa diré que no me ha hecho nada impropio… Salvo sacarme a empujones de su habitación después de tenerme encima bien calentita!-
Issei se giró sorprendido.
Lavinia estaba de pie tras él.
-¿Qué haces aquí?-
-Te estaba buscando… ¿Me puedes dar un abrazo de buenos días?- extendiendo y abriendo sus brazos, instando al chico a abrazarla.
-¡Largo! Largo! Acosadora!-
-Issei… ¿Qué es eso de que la sacaste a empujones? Y mejor obviamos eso de tenerla encima bien… ¿Calentita?- preguntó Dulio mirando acusadoramente al castaño.
-Ya estamos con esa mirada… Que pasa. ¿Yo solo hago cerdadas o qué? Además, no sé qué habla-
-¿Tengo que responder?-
-¡Muy buenos días!- exclamó Lavinia radiante -¿Puedo sentarme con vosotros?-
-No/Si, por supuesto-
Contenta la chica se sentó junto a Issei, que se apartó a propósito.
Lavinia le dedicó una mirada dulce al chico.
-¿Cómo has dormido hoy?-
-Bien… gracias… ¿Y tú?-
-Estupendamente!- tomando la taza de café entre sus manos.
-Lavinia… No sé cómo empezar…- dijo Dulio serio –Esta no es una conversación que deberíamos de estar teniendo…-
-Tres compañeros religiosos en un evento cultural!-
-Exorcista Reni, la condición de Issei es… Delicada-
-Llamame Lavinia, Dulio-
-Como quieras…- relajándose en su asiento –Como decía…-
-No tienes que preocuparte… Así como el mantiene mi secreto en secreto yo haré lo mismo-
-¿Lo ves? Dulio. Te estoy diciendo que dejes de darle vueltas al asunto-
Issei le dedicó una engreída sonrisa.
-Solo voy a preguntarte una cosa… ¿Tu presencia aquí es algo que deba preocuparnos?- preguntó el exorcista rubio, serio.
-No… No creo-
-Hay mucha gente que se ha jugado el tipo por ti, no quiero que les decepciones…-
-Puedes estar tranquilo, Dulio-
Aliviado, Dulio miró su reloj, acabándose el café antes de levantarse.
-Tengo una ponencia en unas horas y necesito tiempo para pensar en esto… Es un placer volver a verte, Lavinia. Issei… No te quiero volver a ver en ninguna de mis ponencias-
-Mmmm- el gruñido fue toda la respuesta que recibió.
Lavinia lo despidió efusivamente, siempre sonriente.
El chico pensó unos minutos que hacer, mirando a la chica de reojo.
Una mirada que fue devuelva al momento… Una mirada cálida y afectuosa.
-Una maga de Grauzauberer…-
-Así es… Me eligieron junto a algunas compañeras para representar a mi organización mágica-
-La organización de Mephisto…-
-Ahhh… El señor Pheles es un demonio… ¿Te molesta hablar conmigo por pertenecer a una organización de demonios? Pensaba que te alegraría…-
-Eso no me importa lo más mínimo. Solo era por entrar en contexto… Te tienen que tener mucha confianza…-
-He sido educada en la magia desde pequeña… Para mi es algo normal-
-Y seguro que de una buena familia…-
-No… En mi familia no había registros de linaje mágico…- respondió con timidez.
Issei supo que se había equivocado…
-Perdóname. No ha sido correcto por mi parte…-
-No pasa nada. No podías saberlo-
Tomando su café, optó por desviar redirigir la conversación.
-¿Te acogió la organización?-
-No… Una bruja que se convirtió en mi madre…-
-Habrá que darle las gracias-
-¿Por qué?-
-Por lo que puedo ver ha educado a una chica excelentemente-
-Muchas gracias!-
-Aunque algo rarita…-
La chica infló los mofletes de nuevo antes de bajar la mirada.
-Que pasa-
-¿Te he causado problemas?-
-No más de los que me causo yo mismo de forma recurrente…-
-¿Seguro?-
-Me interesa más tu fijación por el calor…-
-¿Eso? Es sencillo… Mi mayor afinidad mágica es con el hielo… Con los años incluso mi cuerpo se ha llegado incluso a enfriar…- ofreciéndole su mano.
Issei, tentado, la tomó entre sus dedos.
(Ciertamente… Fría…)
-En cambio tu estas tan calentito…-
El chico no parecía muy confundido.
-Eso no lo explica todo…- llevándose la mano al rostro, masajeándose la sien –Sea como sea… Me veo obligado a disculparme… Perdóname- dijo el chico con una leve reverencia.
-¿Perdonar? ¿El qué?-
-Lavinia… Espero que tengas un buen día- sentenció el chico cogiendo su bandeja, dejando a la rubia sola en la mesa…
Con sus ojos azules fijos en su persona…
-DxD-
Lavinia Reni se alejó a paso lento, ensimismada en sus pensamientos. Un demonio… Un dragón demoniaco…
-Qué raro… Nunca habría dicho que es malvado…-
-Mi hermano no es malvado- exclamó una voz femenina frente a ella.
-¡!-
Una joven demonio, de intenso cabello rojo y ojos azules la miraba con firmeza, cruzada de brazos, vestido rojo ondeando al viento.
-Eres Lavinia Reni… La mosca que está revoloteando alrededor de mi hermano… ¿Qué quiere Mephisto Pheles de mi hermano?-
-Eres una demonio… ¿Quién es… ¿Issei? ¿Hablas de Issei?-
-No volveré a repetirlo… ¿Qué quieres de mi hermano?- siseó la pelirroja empezando a liberar poder mágico.
Lavinia tragó saliva.
Rias Gremory la inspeccionó detenidamente. Alta, rubia, rostro hermoso, claros ojos azules… Enorme busto, cintura estrecha… largas piernas.
Exquisito ejemplar de mujer.
Maga condecorada de la organización mágica… Era perfecta excepto por un pequeño detalle. Su motivo para estar cerca de su hermano era un absoluto sinsentido, un argumento sin peso, una conveniente excusa.
-Mephisto Pheles te ha elegido bien… Carne para atraer a la carne-
Lavinia se cubrió con sus brazos sin saber bien porque.
-Has intentado acercarte a mi hermano… Pero no lo has logrado- sonriendo levemente –Si… mi hermano te ha rechazado-
Su sonrisa era una completa ahora.
-Todos lo tomáis como un troglodita en taparrabos…-
-¿Eres su hermana?-
-SU amada hermana, si-
-Yo… Lo siento-
-¿Sentirlo porque?-
-Escuchándote… Mi acercamiento es insultante… He ofendido a Issei…-
-…-
-Pero mis sentimientos son sinceros… Yo quiero ser su compañera, quiero ser su amiga-
-Para ser su amiga tienes que ganarte su confianza. Una confianza que no tienes. Ni siquiera sabias que es demonio-
-…-
-Mi hermano es un aristócrata de corazón, aunque él lo niegue-
-¿?-
-Quieres ser su compañera. Puedes serlo. Tienes el potencial para serlo-
-¿Lo tengo?-
-Issei ve a las mujeres de dos maneras… Con las que se quiere acostar y a las que quiere como compañeras. Al resto ni las ve-
-¿Y las dos?-
-La primera son las dos-
-¿Qué diferencia hay?-
-Llevas un tiempo cerca suyo… ¿No sabes nada de él?-
La maga la miró con curiosidad.
-¿Me estas ayudando?-
Alzando el mentón, la demonio empezó a golpear rítmicamente su antebrazo con el índice.
-Mi hermano te mantiene a su lado… Algo tienes que tener… Descubre que ve mi hermano en ti y poténcialo-
-…-
-…-
-¿Puedo preguntarte algo?-
-Si-
-Tienes un anillo… Muy parecido al mío…- señalando su mano.
-… Así es-
-¿Qué son?-
-No puedo decírtelo. No estas preparada-
-¿Por qué no?-
-…-
-Se… Sé que tu hermano no es malvado… Sé que siente autentico afecto por Gabriel… Cuida de Dulio… Se toma muy en serio su entrenamiento para Xenovia… Y sé que afronta grandes riesgos por ti… e Irina-
-…-
-Y quiero formar parte de ese grupo selecto…-
-¿Por qué?-
-¿?-
-Porque… ¿Sería muy estúpido decir que él pueda calentar mi corazón?-
-¿Te has enamorado de mi hermano?-
-¿Qué? No!- sonriendo divertida –Es solo que… Quiero formar parte de esa familia suya… De ese círculo de confianza y afecto… Es complicado…-
Rias se acercó a ella.
-Gánate su confianza-
-Ya le he demostrado que puede confiar en mí…-
-Contrato-
-¿?-
-Las brujas selláis los acuerdos con contratos. Ofrécele un contrato que lo de todo de ti, algo jugoso y suculento que demuestre tu disposición, tu determinación-
-…-
-Issei no se aprovechará de ti-
-Lo se…- asintiendo decidida.
-Lavinia Reni… En cuanto entiendas que valora Issei en las mujeres puede que sorprenda verte en que grupo te coloca… Quizás te convenga no desarrollar esa relación y buscar ese calor en otro lado-
-Lo se… Pero Issei no me forzaría…-
-Digo que te alejes antes de que Issei se proponga hacerte su demonio-
-¿Reencarnación en demonio? ¿Su esclava?-
-Brujita… No busques la atención del dragón… Puedes que acabes consumida en sus llamas-
Lavinia vio como la pelirroja se marchaba a paso rápido.
-¿Llamas?... ¿Calor?...-
¿Y… Y si… Y si era eso lo que realmente quería?
-DxD-
Relajado en el césped de uno de los jardines del complejo académico, Issei sacó un sobre del bolsillo interior de su chaqueta. El sobre que su hermana le había preparado.
El contrato para con Lavinia.
Un acuerdo de confidencialidad, protección, colaboración… Rias había pensado en todo.
El contrato era estándar. Issei le facilitaba poder demoniaco, protección familiar y a cambio, la bruja trabajaba para él en pedidos y actividades concretas. Los detalles particulares pasaban a ser intercambio de información, establecimiento de mínimas y máximas, establecimiento de objetivos y objetivos protegidos y la rescisión del contrato en caso de incumplimiento.
No pensaba hacerlo… Pero quizás era mejor empezar con peces más pequeños antes de ir a ver a Valerie…
Fuese como fuese… Se le acaba el tiempo a Irina y Xenovia… Su entrenamiento como Caballeros debía de empezar ya en serio. No sabía cuánto tiempo podría mantener su presencia en Croce Di Pietro…
Su hermana había ganado…
-La madre que la trajo…- murmuró Issei guardando el sobre de nuevo en su chaqueta, colocándose una revista sobre su cara… se echó a dormir.
-DxD-
CHUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU
Sentada junto a Issei, Lavinia lo miraba fijamente. Los puños apretados sobre el césped, sus mofletes inflados.
El exorcista, demonio o lo que más fuese seguía rechazándola! Alcanzando niveles ridículos de conversación y negación de la realidad!
Pero como podía alcanzarlo… Ya le había salvado la vida! Había demostrado que podía confiar en ella! ¿Qué más podía hacer?
Cruzándose de brazos, Lavinia suspiró pesadamente.
Quizás deseaba algo que no podía ser. Quizás él la rechazaba por algo que hacía o decía, quizás no había manera alguna de hacer que pudiesen ser compañeros.
No entendía porque no podían ser ni siquiera amigos o compañeros…
Triste, la maga desplazó su mano hasta el pecho del demonio, acariciando su chaqueta, percibiendo levemente el calor que emanaba. Un calor que deseaba sentir contra su piel.
Curiosa, vió un trozo blanco de papel… Sacando un sobre de su chaqueta.
Dudando profundamente… Abrió el sobre. No estaba sellado…
-¡!-
Incrédula, se tapó la boca con una de sus manos.
¡Un contrato mágico! ¿La demonio pelirroja tenia razón?
¿Por qué tendría algo como…!
Extasiada, emocionada, conmovida, Lavinia miró fijamente al demonio durmiente.
Extendiendo completamente el documento, la rubia lo inspeccionó detenidamente.
Algunos campos estaban vacíos, pendientes de rellenar como el tiempo y duración, algo que se debería rellenar tras la negociación.
Sonriendo hermosamente, Lavinia le dedicó una cálida mirada al demonio.
Quizás no la rechazaba tanto como pensaba, si estaba en sus pensamientos pero la comunicación no había sido la mejor. Incluso podía ser que su insistencia le importunase y lastrase los intentos de comunicarse con ella.
Él era un demonio, ella una bruja. El mundo, la historia y la sociedad los había hecho compatibles.
Sus cuerpos eran compatibles.
Todo en ellos era compatibles…
Sacando una pluma de su túnica, golpeando su barbilla con el extremo superior, pensativa.
Decidida, rellenó los campos sobrantes con decisión antes de dejar una copia en su chaqueta. La otra hoja desapareció en un círculo mágico. La copia del contrato que el administrador de la organización mágica debía aprobar.
Alegre, Lavinia se liberó de toda preocupación, pasando a ponerse a gatas junto al demonio, sacudiéndolo suavemente con su mano.
-Disculpa… Pero… Hace frio y deberías taparte…-
-ZzzzzZZZZZzzzzzz-
-D-disculpa…-
-ZzzzzZZZZZzzzzzz-
-Te vas a…- murmuró la maga colocando su mano en su hombro.
Sonriendo estúpidamente, empezó a acariciar su brazo, su hombro, su pecho… La maga decidió sentarse llevando la otra mano hasta la del demonio.
-Caliente…- entrelazando sus dedos con los suyos –Es… Agradable…-
Tragando saliva levantó la camisa del chico para acariciar su vientre.
-Agradable…-
Sonriente, desabrochó todos los botones de la camisa… Procediendo a tumbarse junto a él, colocando su rostro en el pecho, ronroneando al sentir su calor corporal.
Durmiéndose relajada escuchando el latir de su corazón…
-DXD-
-mmmMMMmmm… Joder… Me he quedado bien frito…- murmuro el chico abriendo los ojos lentamente…
Ya era de tarde, el sol estaba bajo.
-Debería… Sona… Que le den…- inclinando la mirada, localizando un manojo de cabellos rubios esparcidos por su torso… desnudo.
Su chaqueta abierta.
-¿Gabriel?- murmuro el chico sorprendido -¿Qué haces…-
Sin darle mayor importancia el chico llevó su mano hasta la cabeza de la chica, acariciando su cabello lentamente.
-Gabriel… Tendrías que moverte… Si quieres dormir tengo una reserva en un hotel de la zona…-
La chica no respondió.
-Gabi…- besando su cabello, bajando su mano por la espalda hasta alcanzar su trasero, agarrándolo con firmeza.
-¡!-
La chica se estremeció… Pero no se separó.
-¿Aun no?-
Sin respuesta.
-Muy bien…- buscando su rostro cubierto por su cabello, alzándola lo justo como para poder alcanzar sus labios, bajando su mano hasta alcanzar uno de sus generosos senos.
La chica liberó un fuerte gemido, subiendo sus brazos hasta abrazar al exorcista, colocándose sobre él.
-Gabriel… Me veo obligado a decirte que se te han encogido la pechonalidad…-
La chica no reaccionó, simplemente siguió besándolo, acariciando sus mejillas. Al sentir sus manos bajar por sus caderas femeninas, la maga gimió con fuerza, sintiendo algo duro bajo su bajo vientre. Momento que el chico aprovechó para entrar en su boca.
-I… Issei…-
La voz de Dulio.
El chico respondió haciendo una peineta en su dirección.
-Sabía que no tardarías en meterle mano a tu compañera…-
Al acabar el beso Issei giró la cabeza, mirando al rubio de pie a su lado, cruzado de brazos y aparentemente molesto.
-¿Qué diría lady Gabriel de esto?-
-¿Gabriel? De que cojones…- masculló el chico volviendo su atención a la chica.
Una belleza rubia de ojos azules.
Una belleza sonriente y… conocida más no angelical. Más bien del tipo brujil.
Issei volvió a mirar a su compañero.
-¿Me puedes explicar que está pasando aquí?- preguntó el castaño confundido.
Dulio Gesualdo negó con la cabeza, aun mas exasperado, antes de irse a paso rápido.
-DxD-
-¿Crees que Dulio se ha enfadado?- preguntó la chica revisando por encima el apartamento, sentada en una de las butacas del salón, frente al chico.
-¿Eso es lo que más te importa?-
-No me gustaría darte problemas…- volviendo la vista al frente, bajando la mirada triste.
-Ahh…- cruzándose de brazos -¿Esa es tu pregunta?-
Sonriendo con inocencia, Lavinia ladeó la cabeza coqueta.
-¡Sí!-
-No te preocupes por Dulio… Lo tengo acostumbrado a cosas peores… Seguro que ya lo ha olvidado-
-¡Me alegro mucho!- exclamó animada, juntando sus manos contenta.
-Dicho esto… Si no te importa que te pregunte algo…-
-¡Claro! Lo que sea! Es lo justo!-
Issei se tomó su tiempo, cruzado de brazos, antes de empezar… Acariciándose la sien.
-Te veo inquieto… ¿Qué te ocurre?-
-¿Qué que me ocurre? ¿Qué haces aquí? ¿Qué tiene planeado Grauzeuberer? ¿Por qué insistes en seguirme? ¿Qué hacías encima de mí? ¿Por qué me semi desnudaste? ¿Por qué me estabas besando? ¿Estás soltera? ¿Por qué no estas enfadada? ¿Besas y montas al primero con el que te encuentras? ¿Eres tan inocente de nacimiento? ¿Tienes hermas tan cañones como tú? ¿Te haría hacer un trio con una arcángel? ¿Cuántos años tienes? No quiero que me metan en la cárcel… ¿Sabes que estás para comerte así, al natural? ¿Quieres ser una de mis novias?-
La chica ladeó la cabeza levemente confundida.
-Estabas al aire libre… Tan calentito… No lo pude evitar- exclamó la bruja juntando sus manos –Estoy contigo porque creo que puede ser beneficioso para ambos. Todo el mundo me lo dice y yo lo creo! Si la organización tiene motivos ocultos no lo sé… Me has besado tu… Sí, estoy soltera, solo me interesan los estudios… No, nunca había besado a nadie… ¿Soy inocente?... Soy hija única… ¿Qué es un trio? ¿Una arcángel?... Tengo 15 primaveras… ¿Por qué deberías de entrar en la cárcel? ¿Has hecho algo malo?... ¿Comerme cómo? ¿Ser una de…- parpadeando repetidamente, Lavinia se sonrojó levemente –Que hago aquí…- desviando la mirada -Me gustas-
-¿Qué?-
-Que me gustas- repitió la bruja alegre –Y me gustaría ser tu compañera de verdad! Estar más tiempo contigo! Sin mentiras ni excusas!-
-¿?-
-Creo que hemos empezado con mal pie… Mi nombre es Lavinia Reni, soy una maga de Grauzauberer, huérfana a corta edad, adoptada por una Bruja Guardiana de Oz y he venido a estudiar magias extranjeras y exóticas… No tengo novio, nunca me han interesado los chicos… hasta hoy… Yo…- llevándose una mano para empezar a jugar con algunos mechones de cabello… antes de acercarse al chico otra vez –Y…-
El pelirrojo la miró fijamente. Sentándose en una de las butacas, instando a la rubia a imitarlo… Lavinia se sentó sobre su regazo. Ni corta ni perezosa llevó su mano al pecho descubierto ante la incrédula mirada del dragón.
-Lavinia… Creo que te estás tomando unas confianzas de la santa ostia… ¿Siempre eres tan… extrovertida con todos?-
La chica lo ignoró, pasando a acurrucándose contra su pecho. Issei apartó rápidamente las manos, flipando completamente.
-Lavinia… Que estás haciendo…-
-Calentito…-
-Y con ese cuerpazo que te gastas, más duro que el acero… Pero eso no responde a mi pregunta…-
-Me gusta mucho tu calor-
-Eres MUY rara-
-¿Lo soy?- ladeando la cabeza.
-Vale, vale… Para que te pueda entender…- susurró el chico observando detenidamente el cuerpo de la absoluta belleza sobre su regazo -¿Esto es normal?-
-Nunca lo había hecho…-
-Entonces quieres empezar de cero-
Lavinia asintió con la cabeza.
Más centrado, Issei suspiró pesadamente… aunque seguía sin saber qué hacer con sus manos.
-No eres la única huérfana… A los cinco años murieron mis padres… Un accidente de tráfico, desde entonces digamos que tengo dos familias…-
-¿Los Shidou y los Gremory?-
-Así es. Tengo lazos con las dos familias… Y no mezclo las actividades de una y de otra-
-¿Y si entran en conflicto?-
-Me aparto. Issei Shidou e Issei Gremory no pueden encontrarse nunca-
-Mmm… A Issei Shidou no le gustan las brujas… ¿A Issei Gremory les gusta?-
-Issei Gremory tiene una visión más amplia del mundo-
-¿Si?- exclamó la rubio ilusionada -¡Cuánto me alegro!-
-¿De verdad?-
-¡Sí!-
-¿Entonces ahora si me tocarás?-
-Nop!-
La chica infló los mofletes.
-Pero si te fijas verás que no somos la misma persona-
-¿Cuál es el auténtico?-
-Soy más joven que tú- respondió Issei colocando una de sus manos en la espalda de Lavinia, la otra a las espinillas, masajeando sin vergüenza –Pero sería más justo decir que Issei Gremory es quien mejor me representa-
-Me gustaría conocerlo todo de los dos…-
-¿Por qué insistes tanto?-
-…-
-¿Lavinia?- bajando su rostro, Issei la miró confundido… La chica se había relajado tanto sobre él que perfectamente podría decir que se había quedado dormida.
-Lavinia…-
-Mmm… Mi rincón del paraíso… Que calentito…-
-En pie-
-¿Qué?-
Lavinia se vió incorporada… el chico tenía fuerza para levantarla teniendo en cuenta esa mala posición…
Tras un parpadeo se encontró en el pasillo del hotel.
PAM
La puerta se cerró con fuerza tras ella.
-¿EHHHHHHHHHHHHHHHHHHH?-
-Londres – Inglaterra –Cámara de los Lores-
Le Fay era joven, pero no estúpida.
Entendía perfectamente que sin los recursos de su familia no podría tener acceso a todo el conocimiento de su biblioteca… Asimismo también entendía que esos recursos no surgían de la nada y que debía de ganárselos de una familia un tanto especial. También entendía las funciones, los derechos, privilegios, obligaciones y que se esperaba de alguien de su posición.
Entendía que significaba ser "Le Fay Pendragon"… Y también podía decir que no poseía el espíritu rebelde de su hermano.
Frio como el hielo, calmado como la alta mar… Arthur tenía una línea roja con la que no estaba dispuesto a negociar, ella no lo iba a cuestionar. Tampoco tenía una línea roja… Quizás sus estudios, pero no creía que sus estudios fuesen lo suficientemente importantes como para rebelarse a su familia, a su padre.
Quizás cuando sus circunstancias se asemejasen a las de su hermano cambiaria de opinión… Si lo llegaba a hacer algún día. Mientras tanto no le quedaba más remedio que acudir a esas tediosas reuniones aristócratas.
Vestida de gala, sentada en uno de los asientos laterales en la sala de los lores, la joven escuchaba los bramidos de los demás aristócratas de la alta sociedad.
En el centro, tres soldados portando armaduras con una capa blanca con líneas rojas formando una cruz. Soldados religiosos, monjes de combate. La elite sobrenatural del Reino Unido. Soldados reconocidos por su majestad la Reina.
Poderosos, bendecidos y preparados… Eran la pesadilla de cualquier demonio, caído o monstruo que se atreviese a pisar sus tierras…
Intentando calmar su aburrimiento, acariciaba el lomo de la gata negra que, caprichosa, había decidido acompañarla.
-Las hadas nunca han supuesto una amenaza!-
-Los tiempos cambian…-
-Pero es cierto o no! ¿Han atacado a algún ciudadano?- exclamo uno de los lores, mirando con fiereza al soldado.
El Comandante, de rostro serio y marcado por cicatrices, no se dejó intimidar por el potentado noble inglés.
-No, milord, pero su posicionamiento es innegable-
-¿Hemos recibido respuesta de Golden Dawn?-
-No, pese a nuestros esfuerzos, la Orden Hermética sigue sin dar señales de vida-
-¡La Reina no debería de permitir esto!-
-¡La Orden Hermética está aquí para proteger los intereses de la nación! Para proteger a la Reina!-
-Lord Westcott lleva demasiado tiempo encerrado en su torre! ¡Este consejo debe exigir su presencia ante de la Reina! Que de explicaciones!-
-Eso es decisión de su majestad- respondió el Comandante.
-¡Eres demasiado blando! Marshall! Esta cámara te pidió la búsqueda y reclutamiento de los grandes poderes de esta tierra!-
-Con todos los respetos, sire, Y Ddraig Goch y Albión Gwimber llevan décadas desaparecidos… No es algo que se pueda encontrar en el mercadillo de Picadilli-
Algunos miembros de la cámara empezaron a reír.
-Las Hadas de Avalon no se han comunicado desde hace más de cien años… Nada parece indicar que eso vaya a cambiar-
-Sabemos que sus comunicaciones con el mundo exterior se han visto incrementadas…-
-¿Algún licántropo ha cruzado el Canal?-
-Negativo- respondió el Comandante –Se han purgado cada uno de los barcos. Todos los faros mantienen su luz bañando nuestras costas… La plaga de Lucien no entrará en estas tierras… Pero si las hadas se entrometiesen…-
Los lores empezaron a hablar entre ellos, cuchicheando nerviosos.
-Nos faltan medios, que no recursos económicos. Necesitamos manos!- exclamó el Comandante alzando la voz –Los herederos de las Grandes Casas han de recibir formación militar!-
El anunció alteró por completo todo rastro de paz y silencio.
Le Fay se tapó los oídos molesta. Todos los aristócratas se levantaron furiosos, protestando abiertamente al anuncio del soldado.
Odiaba estar ahí…
-DxD-
Al alcanzar el puente que cruzaba el Támesis, Le Fay sonrió aliviada.
-¿Arthur deberá de prestar servicio?-
-Arthur lo hará, es su derecho y su obligación- respondió Uther serio.
-¿Por qué lo ha pedido ese señor?-
-Porque se lo ordeno yo. Porque es mi heredero y porque es un Pendragon-
-… ¿Pero eso no es peligroso?-
-El peligro implica un reto, el reto adversidad, la adversidad la superación, la superación la grandeza. Si Arthur se expone a peligros y los supera con creces demostrará su valía, la valía de la familia-
La niña se apoyó en el posabrazos, mirando el agua recorrer la ciudad con rapidez, rozando la violencia… EL deshielo de las montañas del norte…
-¿Por qué Arthur tiene que exponerse a peligros por el bien de la familia?-
-Por tradición-
-Pero son tiempos modernos… ¿Por qué seguimos adorando viejas tradiciones?-
-El pasado nos define y condiciona-
-Y nos ata-
El hombre imitó a su hija, colocándose contra la barandilla.
-La leyenda dice que Arturo no está muerto, que esta con las hadas en Avalon…-
-De eso hace siglos, estará muerto ya-
-Las hadas viven mucho más que nosotros, podrían extender su longevidad… Si las hadas compartieron su cultura y tradiciones con nosotros pero las próximas generaciones las abandonas… cuando siguen siendo algo vigente en su sociedad… ¿Qué dice eso de nosotros?-
-¿Qué evolucionamos?-
-O que no tenemos respeto por los acuerdos y que la fidelidad no nos es conocido-
-Pero no podemos vivir condicionados por las vidas y promesas de otros seres! Tenemos vidas cortas!-
-Exacto. Por eso mismo has de ser consciente de cuál es nuestro papel- alzando la mano –Sé que has estado estudiando magia… Puedes ver el mundo como un humano corriente, el bullicio de la ciudad… Sus vidas anodinas, abandonar las tradiciones y vivir una vida plena, moderna, llena de experiencias intrascendentales que llenaran tu alma, pero que se marcharan contigo… O expandir tus horizontes… Honrar a tus antepasados, velar por tus descendientes… Formar parte de un mundo mucho más grande- colocando una mano en su hombro –Por la oportunidad de que tú puedas formar parte de ese mundo es el motivo por el que Arthur debe de esforzarse en misiones arriesgadas… Para demostrarle al mundo que somos más que humanos, que estamos preparados para retos más grandes. Para ser parte de algo más importante. Que no somos individuos que merecen vivir ignorantes en la oscuridad. Recordarles que la Casa del Dragón es parte del "mundo"-
-¿Yo puedo ayudarle?-
-Arthur debe demostrar su valía solo. No tienes por qué temer, tu hermano es un joven bendecido con un talento sin igual…-
-Me gustaría ayudarle…-
-Quizás cuando crezcas…-
-¿Y si estudio magia?-
-¡Le Fay!- exclamó el hombre alarmado.
La rubia, inocente, miró al hombre llena de ilusión.
-Podría estudiar magia y ayudar a Arthur…-
-¡Silencio!-
Alarmada, retrocedió unos pasos asustada, Uther nunca le había alzado la voz…
-¿Una bruja entre los Pendragon?- dijo una tercera voz, tras ellos.
Uther se giró alarmado… Asustado.
Sin saber que ocurría, la joven Pendragon volvió su mirada hacia atrás. En medio del puente estaba un hombre, trajeado, elegante, pero le reconocía sin su armadura.
El Comandante de los Caballeros Ingleses, el Comandante Wescott.
Un hombre que parecía intimidar a su padre.
-No debe de ser hacerle caso, Comandante, son las ingenuas palabras de una niña acomodada-
El Comandante se quedó en silencio mirando a la niña.
-La descendiente de Morgana…-
-¡Esta niña no recibirá educación mágica, Comandante-
-Eso ya se verá…- bajando su mirada…
Observando con detenimiento al gato negro entre sus piernas.
La gata, lejos de esconderse, le sostuvo la mirada.
Uther posó su mirada en el mismo punto, mirando extrañado al animal antes de abrir los ojos, asustado.
-Uther Pendragon… Quizás debas controlar más a tu hija…- dándose la vuelta, el Comandante se marchó a paso rápido.
Le Fay no entendía nada.
-¡Le Fay! ¿De dónde ha salido ese gato?-
-¿Los cachorritos? Los recogí… ¿Qué les pasa?-
Uther se arrodilló frente a la gata, mirándola fijamente…
Él no percibía nada, pero el talento del Comandante estaba muy por encima del suyo…
¿Ocurría algo con ese animal?
La gata negra lo ignoró, observando en su lugar, la figura en la distancia del Comandante.
-DxD-
Se aburría… Se aburría MUCHO… Mucho no, DEMASIADO.
Era demasiado aburrido… Y había dejado de ser seguro.
Ese hombre… Estaba segura de que sabía que era una youkai… Quien sabía si cualquier día regresaba para darles caza o usarlas de cebo para algo… Pero…
¿Debía volver a la aldea? Magari seguro que no estaba muy contenta… Incluso podía ser que la expulsasen del reino de Nurahyon, alejándola de Shirone…
-Nyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa- volteándose de un lado al otro, panza arriba, los ojos amarillos de la nekomata vieron como la figura de Le Fay se acercaba a ella, preocupada.
-¿Qué te ocurre pequeña?- preguntó agachándose.
(Aburrida niña humana… ¿Qué haces aquí perdiendo el tiempo entre libros?)
-Nyaaa!- girándose de nuevo, Kuroka se puso de pie, dándole la espalda, alejándose a paso lento.
Le Fay la miró dolida.
La gata siempre la ignoraba…
Al poco apareció Shirone, escondida en su habitación, en su cama. Siempre asustada… Ese no era lugar para ellas.
Esperando a que la niña se marchase, Kuroka activó su círculo mágico de energía. Un círculo de transporte que había colocado en la valquiria… Quizás no sería la mejor de las opciones, pero al menos el entorno de la valquiria no la buscaba a ella o su especie.
Shirone la miró con ternura, dejando que la morena hiciese.
Sin dudarlo mucho… Kuroka liberó un sello bajo sus pies. De un destello de luz ambas gatas desaparecieron.
Para cuando Le Fay regresó, no había rastro de los animales.
Deprimida, bajó los brazos.
-DxD-
Abriendo los ojos, ronroneando levemente… Kuroka se encontró en una estancia alargada, de blanco. Un pasillo. Un pasillo… Con una valquiria sentada contra la pared, abrazándose las piernas, su rostro oculto entre sus brazos.
¿De nuevo llorando?
Ya se estaba arrepintiendo…
Caminando hacia ella lentamente, la gata negra gruñó molesta.
(Ahora, además, es una indigente…).
(Cambio de planes, nos vamos)
Girándose, Kuroka se sorprendió al ver a Shirone sentada frente a la puerta más cercana a ellos.
-¿?-
Expectante, moviendo su cola blanca.
Kuroka lo percibió, un intenso y poderoso aura destructiva y dominante.
Todos sus instintos le clamaban salir corriendo de allí.
Sin posibilidad de que Rossweisse las defendiese, arrancó a correr hacia Shirone…
CLANC
Kuroka… Abrió los ojos fascinada. La figura imponente que había contaminado el pasillo con su aura estaba frente a ellas.
Sus ojos veían a un dragón frente a ella. Lo veía claramente… Un poderoso e inmenso dragón frente a ella…
Su olfato no percibía más que su intenso aroma. Sus sentidos estaban saturados de él.
Y se sentía… tan diminuta frente a él.
-Nyaaaaa!-
-¡!-
-Shirone se puso de pie, contenta.
-Joder… Lo sabía…- gruñó el pelirrojo apoyándose en el marco de la pared –Odín se ha ido sin ti-
Rossweisse alzó la cabeza, revelando sus ojos llorosos.
-Nyaaaaaa!-
Alzando una ceja vio como una gata negra se restregaba contra su pierna.
-No me gustan los gatos… largo- murmuró molesto, revisando la habitación.
-Nyaaaaaaaa!-
Otro gato… Blanco, en su otra perna.
Suspirando pesadamente… Entró en su apartamento, dejando la puerta abierta.
-Valquiria indigente… ¿No piensas entrar?-
- Continará en-
La valquiria y sus gatas
Bufff... Acabado in extremis... Me ha atrapado el tiempo y el resultado no me tiene satisfecho, pero el calor me mata y las obligaciones son muchas... El fin de semana vuelvo a estar de servicio asi que hasta el lunes no podré meterle mano al capitulo.
De paso comentar que la correcion del segundo capitulo esta bastante avanzada.
Reviews:
Reviews:
Toca responder al único review que hay… Jajajajaja.
HaremFan26
Dado que Rias se ha llevado el protagonismo en este capítulo, vamos a hablar algo de ella… Madurez. Todas las chicas están pendientes de madurar sus caracteres y Rias no es diferente. Es más impulsiva, insensata, intransigente e impaciente de lo que debería. Mi intención es acercarla al canon eventualmente con un toque más de atrevimiento, influencia de Issei. Majestuosa, orgullosa y calculadora, será la Emperatriz de la Ruina con doble imagen como aristócrata. La pública y la privada.
Nada, nada. No hay que disculpar, tranquilo.
Rias, a dia de hoy, vive encerrada en una burbuja imaginaria donde Issei es el centro y no alcanza a ver más allá. Él su centro y su todo. De ahí que Issei lo vea y quiera que expanda sus horizontes con un equipo propio… Yyyy la recomendación de Akeno. A Issei le "preocupa" la ligereza con la que se ha encarado a Odín o habla de enfrentarse abiertamente a los Tepes o a los Himejima… Rias tiene un exceso de confianza en su sangre, sus posibilidades y la influencia y poderío de su familia… Peca de orgullo e ingenuidad.
Por supuesto, Rias es y será la waifu suprema en cada una de mis historias.
Su enfermiza relación tiene una razón de ser… Remarco continuamente que ellos se ven como hermanos… Y ahí lo dejo. XD
Hay ciertos eventos clave que se quedarán para ser contados de otra manera. Y subestimas el evento Riser Phenex por dos motivos… El primero es la importancia para el desarrollo emocional de Rias, que ahora será más importante que nunca. Riser y su equipo son un muro para Rias y su sequito… ¿Recuerdas que dije que habría eventos que NO serian protagonizados por Issei? ¬¬ . Igualmente, Riser tiene un papel que cumplir, un tanto bashing pero que se joda, aparte y no menos importante… Ese evento es la carta de presentación de Ravel Phenex. El evento Phenex es un choque político entre los Phenex y los Gremory con un nuevo primogénito y una princesa no tan indolente..
A tenshi no me nombres para esas cerdadas por dios! Mi pobre Akeno-chan! Bastante ha sufrido la pobreeeeee!... Si Rias tiene una mentalidad retorcida y perversa respecto a Issei, con Akeno voy a subir un buen peldaño… Antes que dejarse tocar por Riser, otro que no sea Issei, lo mataría a expensas de cualquier consecuencia y de no poder se quitaría ella misma la vida antes de dejar profanar el "templo del placer" de su amado.
¿Volumen 10? He dejado caer una especie de respuesta a ese evento en este mismo mensaje…
Si no recuerdo mal, en el capítulo (Oscuridad y Carmesí) o algo parecido, en el que se explica el pasado de Akeno, se menciona lo asocial e introvertida que era y la frialdad con la que trataba a Kiba… Aquí lo mismo. Es inteligente y sabe cuáles son sus obligaciones, si ha de trabajar o convivir con Kiba lo hará, más allá de eso que se olvide Rias.
Ichiei se ha suavizado en muchos aspectos, no solo en la perversión, diría que por petición o presión de la editorial. El sadomasoquismo de Akeno es uno de esos puntos. Más allá de algunos combates no es algo que se muestre mucho… Habría que remediar eso y extrapolarlo a su vida personal, publica, no crees?
Rossweisse está increíblemente infravalorada! Es correcto, Rossweisse tiene dos años más que Rias y ya se ha graduado con honores de la universidad, es profesora por pleno derecho! La titulación la tiene y el centro académico está gestionado por Zeoticus, esto es canon. La han colocado por enchufe para que Rose esté cerca de su [Rey]… Como una nueva compañera de clase quedaría aburrido… la metieron como profesora, que da más morbo!
Bueeeeeno. Todos los que estamos aquí somos hombres de cultura, ya me entiendes. Y sin entrar en prejuicios, a pesar de no ser un lolicon habrá que expandir aún más lo horizontes por el bien de una sana convivencia poliamorosa… Jajajajajaja.
Pues oye, estaba pensando en hacer un one-shot con ese combate… Jajajaja.
Como siempre, excelente aportación, y por el tamaño del comentario no te preocupes, escribe cuando quieras cuanto quieras!
Nos leemos!
Lo de siempre, iré corrigiendo errores según los vaya viendo. Espero que os guste el capítulo.
