Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto

Y su fantástico manga Naruto

La historia es mía y espero que sea de su agrado.

Hanami: Las flores de temporada

Los años parecían pasar en un simple soplido del viendo que solía silbar una dulce melodía entre las altas montañas que rodeaban aquel pueblo y cuando se quiso dar cuenta del momento que vivía, no pudo evitar soltar una corta sonrisa recordando que ya no era una niña.

Muchas cosas habían quedado en el pasado. Pequeños juegos que comenzaron con la inocencia que había a los pocos años de vida, quedaron en el olvido. Ya sabían que por mas que estuviesen en un mundo mágico, había cosas que no pasarían. Aun así, una sonrisa boba se mostro en su rostro al saber que, aunque en esta vida no logro conseguir lo que tanto quería, en la otra estaba segura de que sus manos estarían con las dichosas marcar.

Otra cosa que cambio cuando empezó a entender mas las reacciones de su propio cuerpo, es que dejo de buscar el contacto con su mejor amigo. No es que le desagradara, sino todo lo contrario. Lo que sucedía es que esos inocentes roces o buscar tocar su piel en cualquier momento, había dejado de ser inocente, además de que su propio sonrojo la delataba de que ahí había algo más.

Si él era consciente de lo que sucedía con ella, nunca se enteró. Nunca le dijo nada ni tampoco prefirió que esos roces desaparecieran. Pero aun así lo hicieron.

Los besos dejaron de estar, tomar sus manos para estar juntos también empezaron a desaparecer y no se animaba a pedir que esos momentos volvieran.

Aun así, se podía decir que seguían siendo inseparable. A donde ella iba, él la acompañaba. Cuando ella lo necesitaba, ahí estaba. También fue así de su parte. Entendía que él había aceptado vivir con ellos, entendía que no conocía nada mas y que en cierta forma se conformo con vivir de esa manera, pero de todas formas podía ver su mirada perdida en un mundo donde no lo podía alcanzar, eso y el hecho de que no había podido encontrar una ayuda verdadera para su madre.

Había logrado descubrir entre antiguos libros y pergaminos, que síntomas similares a lo que ella tenía era algo llamado Genjutsu. Antiguos artes demoniacas que quedaron perdidos cuando los portadores de dicha habilidad se extinguieron. No había seres que se hubiesen adaptado al nuevo mundo así que eran practicas perdidas hoy en día.

Recordaba claramente el día que se lo comento y como pudo ver un pequeño brillo en su mirada como una dulce esperanza de que despertaría, pero cuando le dijo que solo se creía que antiguos demonios eran los que podían hacer algo y ya no quedaba ningún registro de alguno en el mundo, se sintió la peor persona del mundo por tirar sus ilusiones.

Lo escucho decirle que no importara y que por lo menos eso era mas de lo que tenía así que no había problema, pero aun así ella se sintió mal de no poder hacer más por él.

Siguió investigando, siguió buscando, aunque sea algún registro de alguno que quedara, pero todos decían lo mismo.

- Puedes saber usar sus técnicas pero no revertirlas.. – Un príncipe elfo de la luna que había ido de visita y ella aprovecho de buscar más información con él, le dijo – Es el peligro que existe en el mundo con los pergaminos ocultos.. pueden hacer un daño irreparable hoy en día..

Y así sentía ella que paso.

No encontraba la manera de ayudarlo verdaderamente y verlo tan solo, aun teniéndola a su lado, le hizo dar miedo de que algún día se fuera para no volver.

Sabia las salidas que no lo perjudicarían, había vivido toda su vida en el pueblo así que no necesitaba escolta para irse, pero él le prometía quedarse, aunque su especie fuera débil en comparación con los demás clanes.

Y ella siempre supo que las promesas que hacia eran todo para él. Confiaba en su palabra, pero si un día se cansaba y se marchara, no sabia que hacer o siquiera tendría algo para retenerlo a su lado.

Seria egoísta de su parte hacer eso, detenerlo de un futuro que él quisiera formar, pero ella siempre pensó que, en ese futuro, estaría presente a su lado para acompañarlo en todo momento, como él hacía con su presente.

Aun así, no sabía que pensar, el niño tierno que se sonrojaba con ella, no de la misma manera ya que el rojo escarlata que se volvía su rostro, nadie le hacia competencia, ya no estaba. Seguía siendo amable con ella, pero siempre parecía querer marcar una distancia particular.

Siempre que compartían algo con su hermana pequeña él parecía distante, como no queriendo participar de esos momentos y a ella le deprimía. Quería que volvieran a ser unidos, pero no sabía cómo abordarlo como antes.

Sus sonrojos, sus tartamudeos, a veces hacían imposible que pudiese sacar el valor necesario para pedirle que volvieran a compartir su tiempo juntos. Pero estaba decidida a cambiarlo y que mejor que ese día.

Un hermoso festival se presentaría en el pueblo cuando la primavera arrancaba.

Si bien no contaban con los arboles que soltaban las hermosas flores del tan conocido árbol de Sakura que habitaba normalmente en los dominios de los humanos, el viento siempre se encargo de llevar tal hermoso espectáculo hasta sus tierras.

Por la noche, el cielo parecía brillar en estrellas rosadas que danzaban entre medio de las montañas, alegrando a todo con tan bello baile que cautivaba el corazón de todos. Además, como había descubierto, era un festival del pueblo al que pertenecía así que siempre iban juntos para que, de ese modo, compartían algo de sus creencias y cultura, cosa que le alegraba el corazón.

Fue por eso que como siempre sucedía, llego corriendo hasta su casa para decirle que esa misma tarde sería el festival y ella quería ir con él. Seria la primera vez que lo decía tan abiertamente ya que siempre daban por entendido que irían juntos, pero esta vez quería dejar en claro que lo que realmente deseaba, era compartir ese momento con él.

A penas toco el suelo del patio de atrás de la casa, sus pies volvieron a enredarse como era costumbre, pero esta vez no había niño jugando con el agua, esta vez se golpearía o si tenía suerte, solo mancharía su vestimenta con el pasto verde o el barro que solía formarse por la humedad del ambiente.

Pero nada de eso paso.

Rápidamente se vio sujetada de la cintura y sin necesidad de levantar la vista, sabia que por ese toque quien había sido su salvador. El sonrojo comenzó a extenderse por todo el rostro y temió estar temblando del nerviosismo y que él se diera cuenta.

- Torpe.. – Dijo con una voz mas masculina de la que solía tener cuando era pequeño el pelinegro.

- Lo-lo siento.. – Se disculpo avergonzada de ser siempre recibida con esa palabra.

- Cuantas veces te tengo que decir que no es necesario que corras hasta aquí.. – Soltó un suspiro que parecía cansado pero mas bien era divertido de saber que había cosas que no cambiaban del todo – Siempre estoy aquí así que es innecesario correr cuando es obvio que me encontraras..

- Lo-lo se.. – Se sonrojo más cuando él la acomodo para que quedara de pie y la soltaba. No pudo evitar que su cuerpo delatara que quería un poco mas de ese tacto y cuando se dio cuenta de sus pensamientos, el sonrojo era peor – De todas formas.. ya pareces Neji nii-san regañándome.. – Trato de desviar el tema para que su pobre corazón se calmara.

Pero con lo que no espero encontrarse es que él ahora gruñía por lo bajo y se daba la vuelta para no verla. Podía sentir que estaba enojado, cosa que cuando apenas llego y la atrapo, no estaba.

- ¿Sasuke..? – Hablo con duda ya que no entendía su comportamiento.

- No vuelvas a compararme con él.. – Dijo molesto sin siquiera voltear a verla y lo único que atino a hacer es alejarse un poco mas de ella. Distancia que para ambos parecía de kilómetros cuando solo eran unos cuantos pasos.

- ¿Volviste a pelear con nii-san? – Pregunto confundida por su actitud reacia hacia su primo. Si bien con los años parecían cada vez mas perros y gatos, lo cierto es que era su forma de ser por sus temperamentos, pero nunca habían tenido un mal trato el uno con el otro.

- No.. – La corta respuesta no ayudo demasiado.

- ¿E-entonces? – No entendía que pasaba y no podía evitar que su boca siguiera soltando palabras cuando se podía ver que no quería hablar – Él solo cumple con su papel de hermano mayor.. si dijo algo que no te gusto, puedo hablar con..

- ¡Que no es mi hermano! – Grito de pronto Sasuke volteando a verla con ojos lleno de molestia, molestia acumulada de años y que parecían haber elegido ese día para salir – Ni Hanabi es mi hermana pequeña.. ni.. – Sus manos se cerraron en un puño, haciéndole doler la palma por como se enterraban sus uñas – Ni soy tu hermano..

Estaba molesto. Llevaba días molesto escuchando a todos los del pueblo que daban por hecho que él era un hijo mas de la familia del líder, pero, sobre todo, estaba molesto porque siempre escuchaba que lo tomaban como hermano mayor de Hinata.

- Sasuke.. – Dijo con voz baja Hinata, casi abrazándose a si misma por sus palabras.

Para ella, era duro escucharlo de esa forma, si bien sabia que no eran hermanos, sentía que decirle todo eso era como no quererlos, no quererla y eso le oprimía el corazón. Ella lo quería, mas de lo que su mente podía imaginar, pero ahora sentía que no solo esos pasos lo separaban sino mucho más. Sentía que, con esas palabras, él quería alejarla y ella egoístamente no quería apartarse, quería su cariño, sea cual sea el cariño que le diera, pero lo quería.

Quiso decirle como se sentía y que entendiera como es que lo veía a él, pero una lagrima traicionera le impidió en un primer momento y cuando termino de quitársela, alguien la llamo haciendo que se tensara de saber que escucharon su pequeña platica.

- Princesa.. – Un joven, un poco mayor que ella, príncipe que la ayudo muchas veces con información para el joven que hoy parecía despreciarla, era el que la llamaba. Sonriéndole, dándole a entender que no escucho nada – Su padre la llama para ir al festival Hanami todos juntos..

Hinata volteo a verlo como le sonreía y con la mano extendida se fue acercando a ella para que la tomara y ambos volvieran a la casa principal para ir todos juntos.

- Yo.. – Hinata no sabía que decir así que simplemente volteo para ver a Sasuke y aunque le había hablado tan duramente, quería intentar decirle lo que había estado practicando – Sa-Sasuke.. yo..

- No iré.. – Soltó sin mas entrando a la casa para cerrar con fuerza la puerta, dejando a la peliazul con el corazón roto no solo por como lo dijo sino por la promesa rota. Si rompía esa promesa, podía romper la de no irse nunca y eso le dolía y preocupaba.

- ¿Princesa..? – Hablo de nuevo el joven sin borrar la sonrisa que Hinata no identifico por no prestarle atención pero que denotaba una cierta gracia de sentirse vencedor.

Hinata se aguanto las ganas de llorar, y refugiándose en el mutismo que solía usar cuando algo la entristecía por demás, acepto la mano del joven, pero sin mirarlo.

- Claro.. Toneri-san.. – Lo dijo tan despacio que no supo si el joven a su lado lo escucho o no pero luego de eso, ninguna palabra más salió de sus labios.

Por su parte, Sasuke vio, desde la ventana del cuarto de su madre, como la peliazul salía de la casa, de la mano de ese sujeto que lo había visto varias veces en su vida. Al principio le pareció que podía ser un buen amigo, pero cuando vio que pretendía besarle la mejilla luego de escuchar la leyenda de los lunares, todo cambio. Evito que lo hiciera, evito que se le acercara y más de uno repitió diciendo que lo hacia como todo hermano celoso. Todos lo habían dicho y él se molesto con todos, la única que parecía no pensar de esa forma, era la esposa del líder y cuando logro silenciar a todos las burlas hacia su persona, ya había corrido para refugiarse en los brazos de su madre dormida.

Y ahora, por las mismas palabras de siempre, podía ver como él aprovechaba la situación. Suficiente tuvo que aguantar saber que fue el quien ayudo a saber algo más de su madre, pero ni eso cambiaba el hecho de que lo odia, lo detestaba, le molestaba su simple presencia en esos terrenos. No lo quería, y nunca lo iba a querer cerca de la peliazul.

Aun, metido en su propio mundo y en el odio hacia ese sujeto, fue consciente de como volteo a penas para mirarlo de reojo, sonriéndole a modo de victoria. Lo había dejado ganar y ahora se lamentaba.

Molesto como siempre que pasaba algo referido a la peliazul, estrello su mano contra el cristal de la ventana, queriendo y deseando que esos pedazos fueran su cara para poder desahogarse mejor, no presto la debida atención al picor extraño que surgió de la nada en sus ojos y tampoco llego a ver su reflejo.

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Por otra parte, el joven hablaba muy animadamente tratando de sacarle algo de conversación a la joven peliazul, pero esta había decidido cerrar su boca y no emitir ninguna palabra. Su actitud tampoco había mejorado incluso cuando su padre le pidió por favor que cambiara un poco ya que todos en el pueblo la verían, pero tampoco le importo.

La única que parecía entender lo que sucedía era su madre que, con una sola sonrisa y una caricia en su mejilla, parecía decirle que todo se solucionaría.

- Va-valiente.. – Soltó Hikari mientras le golpeaba apenas la punta de la nariz y le dejaba un beso en la frente.

Su madre no hablaba demasiado, pero cuando lo hacía, cuando soltaba, aunque sea una sola palabra, sabía que había mucho mas encerrado en eso. Y era así como ahora lo entendió, le estaba diciendo que fuera valiente y ella nunca se equivocaba, si lo decía era por algo, incluso su padre llego a aceptar lo poco que decía ya que cuando lo hacia era sabido que tendría razón, lo comprobó a lo largo de su vida y estaba seguro de que lo seguiría comprobando.

El debate interno que vivió por saber cómo abordar la valentía que le pedía su madre, la llevo a que se perdiera un momento del mundo y caminara automáticamente, llegando así, casi al centro del pueblo donde se celebraría el festival y donde llegarían las bellas flores y pétalos para darle la bienvenida a una nueva estación.

Se detuvo de golpe sintiendo que no debía estar ahí, y si iba a aparecer, tenia que ser en compañía de alguien mas y no del joven príncipe que la había dirigido todo el camino. Soltándose de su agarre, dio un paso para atrás, llamando la atención de todos, pero solo dos personas la miraron con una sonrisa de alivio al saber que estaba dando un paso al lugar indicado, irónicamente, quedándose quieta.

- ¿Hinata? – La llamo su padre con curiosidad.

- Lo.. siento.. – Se disculpo por lo bajo con su padre y sin mas se dio media vuelta para correr a donde debía estar y compartir ese momento con la única persona que quería.

Nadie dijo nada, la esposa del líder calmo a todos con una caricia en el brazo, dando a entender que ella sabía a donde iría su pequeña y la hermana menor, simplemente sujeto al joven príncipe para que dejara tranquila a su hermana. No le agradaba, de hecho, no le agradaba nadie que se acercara a ella, pero había una sola persona que le desagradaba menos que otros y por ahora le daría el voto de confianza a él.

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Los minutos pasaron y el enojo no se iba sino todo lo contrario, parecía intensificarse mas y mas y controlaba todo su cuerpo para no salir de ahí y arrastrar a la peliazul lejos de ese sujeto.

No podía evitar sentirse así, sabia lo que significaba, sabia lo que esos sentimientos posesivos y a la vez dolorosos por saberla con alguien mas en un festival tan encantador que siempre se llenaba de parejas amorosas. El solo pensar en que ese príncipe quisiera simular ser una de esas parejas, le revolvía las tripas a la vez que una furia parecía burbujear en su interior.

Necesitaba ayuda, necesitaba un simple empujón para volver realidad el deseo de ir por ella, pero como un pequeño cobarde, se quedo sentado en el suelo, a un costado de la cama de su madre. Necesitaba un consejo, pero si dormía para hablarle, solo perdería el tiempo.

- Ve..

Sintió la voz de su madre susurrada en el viento que entraba por la ventana que había roto y que no arreglo, agradecía que entraran a los días más cálidos así su madre no tendría problema hasta que la arreglara, pero todo eso quedo en segundo plano cuando escucho esas simples dos letras juntas.

Era todo lo que necesitaba y era lo que tomaría para justificar el futuro actuar inmaduro cuando incluso delante del líder se llevara a la peliazul con él.

Corrió lo más rápido para salir de la casa, pero cuando apenas abrió la puerta para salir, fue embestido por una peliazul que no se había frenado a tiempo cuando pensaba llamar a la puerta.

- Sa-Sasuke.. – Dijo preocupada cuando lo escucho gruñir por caer de espalda, pero también temblorosa porque no había evitado el hacerse mas daño por abrazarla fuertemente de la cintura para que ella no se lastimara.

- Torpe.. – No podía explicar la felicidad que sentía al saber que ella estaba ahí y no en el dichoso festival, que había ido a buscarlo aunque sus palabras habían sido de todo, menos amables cuando se vieron antes – Ya te dije que no..

No pudo terminar de hablar cuando dos manos taparon su boca con algo de fuerza, pero podía sentirlas temblar apenas y pensó que quizás se había lastimado o había pasado algo para que ella estuviera así. Iba a soltar su cintura para poder quitarse las manos de ella del rostro y así saber que había pasado pero su voz no dejo que hiciera nada.

- S-sé que no eres mi hermano.. – Soltó de pronto sintiendo como se tensaba bajo su cuerpo – No lo eres.. y-y nunca lo fuiste.. – "Valiente" era todo lo que se repetía en su cabeza para soltar todo lo que tenia en el pecho – No-no podría verte de esa forma.. mi-mi corazón no lo resistiría.. – Trato de calmarse para poder hablar correctamente o que por lo menos la entendiera – De verdad no soportaría que me vieras como tu hermana.. incluso hoy.. después de tantos años juntos.. – Cerro los ojos con fuerza y quizás sus manos hicieron mas presión de la que esperaba pero él no dijo nada – Ta-tampoco.. so-soportaría que me digas amiga..

Sasuke no era de sorprenderse, o por lo menos no había nada que hiciera que su adolescente ser, mostrara que estaba sorprendido por algo o que algo lo dejo sin palabras, y ahora estaba ahí, en el suelo de la casa donde vivía, con Hinata sobre él, tapándole la boca pero sobre todo diciéndole todo eso. Pero eso podía ser algo bueno como también algo malo, podía haber descubierto que no quería ser nada de él y estar con el príncipe o, lo que pensaba su corazón, que ella estaba igual que él.

Iba a soltarse ahora si para exigirle que dijera las cosas claras, pero de nuevo ella hablo dejándolo mudo.

- ¡Te-te Quiero! – Dijo con algo mas de volumen a lo que comúnmente hablaba – Yo.. te quiero.. y quiero compartir todo contigo.. quiero ir al festival tomando tu mano como antes.. quiero que cumplas tu promesa de dejarme un lunar en mis manos.. quiero seguir estando a tu lado.. – Lagrimas caían de sus perlados ojos por la abruma que tenia de haber guardado tanto tiempo lo que su corazón callaba.

Levanto apenas la mirada y pudo ver como él no hacia movimiento de nada, sus manos seguían sobre su boca, pero al haber usado las dos y pensar que no solo tapaba su boca sino también su nariz, pensó que lo estaba asfixiando. Rápidamente se separó de él y lo soltó, no quería que se enojara con ella o que le pasara algo por intentar ser "valiente".

- Pe..Perd.. – No pudo terminar de hablar ya que fue envuelta en esos brazos de nuevo, pero esta vez pegándola mas a su cuerpo, como si no la quisiera soltar nunca más – ¿Sa-Sasuke? – Pregunto preocupada.

- Siempre pensé que me veías como un hermano.. – Dijo sin mas el pelinegro mientras sentía que ella no lo abrazaba y que quizás estaba en el suelo inconsciente por el golpe y nada de eso había pasado, ella nunca le había dicho nada de eso. La abrazo con algo mas de fuerza y escucho el pequeño quejido que se perdió en su pecho y a la vez que sus manos se cerraban a un costado de su cuerpo, demostrándole que todo era verdad.

- Yo.. – Hinata podía sentir que ese abrazo encerraba muchas cosas y sintiéndose más segura, siguió hablando – Venia a buscarte para ver las flores juntos.. Yo – Estaba nerviosa, pero ya había dicho mucho y no se iba a retractar ahora – Venia a pedirte que estemos juntos.. – Susurro nerviosa, esperando que sus palabras llegaran a sus oídos.

- Claro.. – Respondió tranquilamente mientras la ayudaba a ponerse de pie sin soltar su mano – Estaba por ir a buscarte.. Este festival, siempre lo vemos juntos..

Hinata sonrió pero se sorprendió cuando en vez de ir al centro del pueblo para disfrutar del festival como todos los años, fueron al fondo de la casa, al pequeño lago que siempre fue testigo de todos sus momentos, incluso los no tan buenos como el de antes.

Iba a preguntarle que hacían ahí, que se iban a perder del espectáculo y cuando iba a llamar su atención apretando un poco mas su mano para así no soltarse de él, él mismo corto con aquello. Sentir la ausencia de calor que le daba su mano, la deprimió un poco pensando que nada de lo que dijo llego a sus oídos como quería o en el peor de los casos, no era algo mutuo, pero cuando iba a abrazarse a si misma para que no se diera cuenta lo que eso le provocaba, de nuevos sus brazos la envolvieron.

Esta vez la abrazaba por la espalda, sus brazos se cerraban bajo los suyos y pudo sentir como su aliento daba en su oreja por la diferencia de altura que con los años se iba agrandando más y más.

- El año pasado.. – Comenzó a hablar sin saber lo nerviosa que la ponía al hablarle al oído – Descubrí que las flores pasaron por aquí.. – Recordó cuando volvió de estar con ella y su familia, y encontrarse restos de que por ahí también pasaron – Que mejor que verlo en este lugar..

Dentro de esa frase, no hizo falta decir nada más. Solo en esas pocas palabras, encerraba el verdadero deseo de ambos, ver las flores tan lindas en el único lugar que era "suyo", solo de ellos dos.

Esperaron unos minutos y aunque Sasuke siempre estaba seguro de lo que hacía, se encontró algo nervioso de que ese año no sucediera lo que tenia pensado. Pero, así como comenzó ese sentimiento, desapareció al sentir el suave silbido del viendo pasando por las montañas. Ambos levantaron la vista y lo que vieron fue algo por demás mágico.

Los pétalos de color cereza comenzaron a danzar alrededor del pequeño lago mientras las partículas de luz se mezclaban con ellas. Parecía que las estrellas estaban bajando para tocarlos y el dulce olor de las flores, se mezclaban con todo el panorama. Incluso por momentos parecía que el viento danzaba alrededor de ellos haciendo que Hinata sonriera encantado con la experiencia tan linda de vivir el festival de esa manera.

Sus ojos siguieron el camino de los pétalos y en un momento su vista se centro en su rostro que miraba con un toque de asombro que realmente pasara por ahí las flores. Soltó una pequeña risita al verlo de ese modo y logro que el volviera su vista a ella.

En el momento que sus ojos se encontraron, todo quedo en blanco en sus mentes. Ya no había espacio para el festival, no había espacio para las flores danzantes, no había nada mas que ellos dos.

Hinata llevo su mano hasta su rostro y acariciándolo con delicadeza, y Sasuke no pensó en nada mas que acercarse a ella.

Sus labios se tocan por primera vez los unos con los otros y cualquier duda que pudiesen tener, quedo en el olvido. La sensación de besarse por primera vez fue tan única y que se perdieron en lo que les provocaba. Hinata volteo todo su cuerpo para poder besarlo más cómodamente.

Los brazos del pelinegro nunca abandonaron su cintura y se sujetaron con más fuerza cuando ella llevo los suyos alrededor de su cuello.

Solo el pequeño lago fue testigo de lo que significo para ellos dar ese paso, pero si alguien mas los hubiese visto, habría notado la luz que los rodeo a ambos pero que por ahora era ajena a la sensación que ellos experimentaban.

/-/

Holiwis a todos! ¿Como están? Bueno, vengo un poco tardesito con el capítulo del día cuatro pero como dije antes, escribo sobre la marcha ii como todavía no me abrí un only, tengo que trabajar jejejeje.. algún día me encontrare a un millonario que quiera mantenerme para poder estar dale que escribe ii escribe jejejej

Este capitulo me quedo mas largo que el anterior, pero se que cantidad no es lo mismo que calidad así que espero que les guste como quedo esta parte de la historia..

Quiero avisarles desde ya que para esta historia quedan dos capítulos más.. pensaba hacer una sola historia grande pero creo que lo mejor será darle un fin ya que empezó muy fumada ii no se si lo podre mantener a lo largo de los días.. pero la intención si esta en escribir todos los días.. o por lo menos el tema de todos los días.. pero ahí verán como lo hago.. esta vez prometo cumplirlo.. aunque sea con one-shot, pero esta vez no van a tener noticias mías de aquí a un año..

Bueno, espero que disfruten del capítulo, olviden todo lo que saben de todo ii déjense llevar que esto empezó como una locura ii sigue por ese camino jejeje

¡En fin, nos vemos mañanita, pero no sin antes saludar!

¡XukiUchiha! ¡Hola! ¿Como estas? Tanto tiempo jejeje.. gracias por pasarte a comentar a otra de mis historia ii darle amor desde el primer momento jejejej es lindo saber que cuento con el apoyo en estas locuras jejej ii estoy igual con el tema de los lunares, cuando leí la leyenda me quede sorprendida de donde tengo los míos jejejej ii sí.. este Neji genero muchas cosas con ese comentario jejej ¡Gracias por la review!

¡Recuerden pasarse por Tumblr que ahí están a full!

_¡Mumumuak!_