Nota: Las chicas súperpoderosas o The powerpuff girl no me pertenecen.

Advertencia: Lenguaje obsceno, violencia, entre otros


Capítulo I

El viento soplaba, la lluvia cubría todo a su paso y los truenos eran más intensos cada vez. Fue entonces cuando unos gritos de terror resonaron en su oído, la neblina se fue desapareciendo y fue entonces que lo vio, una sonrisa diabólica.


Su alarma sonó, despertándola de nuevo de unas de sus pesadillas. Pasaba todas las noches, su cuerpo estaba sudoroso,pegajoso y sentía su corazón a mil millas por horas.

"Es tu culpa, tu culpa, tu culpa" escuchó una voz decir.

-¡Dejame en paz!- gritó cubriendo sus oídos- Dejame en paz...- lloró


A las seis de la mañana ya se había tomado una ducha y preparado. Mientras preparaba su pan tostado escuchaba las noticias del televisor.

"Ayer en la noche tres hombres fueron asesinados cerca de un callejón, según las investigaciones de los policías, los tres hombres pertenecían a una pandilla, se sospecha que los hombres pudieron ser asesinados por una pandilla enemiga"- informo la periodista. " y cambiando a otras noticias más alegres, hoy abrirá la feria que estaba cerrada desde hace 5 años-" seguía hablando pero la pelirroja ya no prestaba atención.

-tres hombres...- Pensó la chica.

El sonido de la tostadora la alejó de sus pensamientos. Agarró las dos rebanadas y les puso mantequilla.

-¿Tendré la masa para el pastel?- Verificaba los gabinetes superiores de la cocina en busca de este, se encontraba detrás de algunas comidas instantáneas.

Con la masa puesta sobre la mesa, y algunos ingredientes como huevos,leche , azúcar entre otros muchos más, comenzó hacer el pastel.


Le había tomado tres horas terminar el pastel, era fácil prepararlo,pues ha estado haciendo estos pasteles desde casi un año. Solo se tardaba a la hora de hornear, ya que el horno era algo viejito.

El pastel reposaba al lado de un bolso. Estaba envuelto en un recipiente fácil de usar, y encima de este, estaba una manta que tenía pequeñas flores en sus bordes.

-¿Donde los puse?- Caminaba por el comedor revisando todo a su alrededor, hasta que se topo con unas revistas de supermercado. - ¡Aquí estan!- exclamó

Guardó la revista dentro de su bolso, agarró también el pastel y salió de su apartamento, no antes de poner el seguro a su puerta.

-Buenos días Blossom- saludo una señora de cabello blanco recogido, un poco gordita y más bajita que la pelirroja.

-¡Oh Buenos días señora Potts, ¿como sigue su rodilla?- sonrió la joven

- Mucho mejor, ¿Vas al hospital? ¿Como esta tu novio? - Sonreía la ancianita

La chica se sonrojo ante su pregunta.

-No señora Potts, no es mi novio, y bueno creo que esta estable, la semana pasada estaba bien.-

indicó, -"bien idiota"- se dijo así misma.

-Eso me alegra mucho, bueno tengo que hacer algunas compras- no pudo terminar de hablar cuando fue interrumpida por la chica

-Oh no Señora Potts, puedo ir a la noche y hacer su compra, solo-

-¡No querida!-interrumpió -no tienes que hacerlo, además el peligro esta en cada esquina, hay que tener mucho cuidado en estos días,¿ya vistes como masacraron aquellos jóvenes, oh querida no quiero que te pase algo similar-

- No pasará Señora Potts- acomodo su bolso

-Bueno aún así no irás hacer mi compra, ¡estoy vieja pero no invalida!, ¡Nos vemos querida!- se despidió

La chica se soltó una risita ante su comentario.

-¡Oh Señora Potts!,¿¡Tomaremos el té hoy?!- gritó

-¡Claro querida!- confirmó de lejos.


Tenía su propio carro, no era uno del año pero por lo menos podía llevarla a donde necesitará. Era muy cuidadosa mientras manejaba, pero también muy nerviosa, tan nerviosa que rápido que entraba en su auto colocaba el seguro a las puertas, y cada vez que terminaba en un semáforo, aprovechaba para verificar que las puertas estuvieran aseguradas.

Mientras conducía pensaba en las cosas que llevaba, las contaba en su mente una y otra vez, pero sentía que algo le faltaba, pero no sabía que..

-¡Ah se me olvidó el pollo!!!- giró en la próxima parada para parar en un supermercado.

Cuando llegó al supermercado se bajo de su auto maldiciendo en voz baja.

-¡¡¡Demonios,demonios,demonios !!!- camino rápido hacia la entrada del supermercado.


El supermercado no había estado tan acumulado de personas, eso le facilitó la salida de allí muy rápido.

Llegó a un hospital algo diferente a los demás, en este no habían tantas personas como lo harían en un hospital normal, más bien, necesitabas un permiso. Las personas no entraban a este y si lo hacían seguramente se quedaban un buen tiempo en el.

Camino por el pasillo y subió unos cuantos escalones, hasta llegar a recepción.

-Hola Betty- sonrío a la mujer de ventanilla. Una mujer bella de cabello marrón y ojos azules.

-oh hola Blossom- sonrío también tomando su tarjeta de identificación.

-...¿Como estuvo?- preguntó en voz baja mientras firmaba

La chica de cabello castaño suspiró lo que hizo llamar la atención de la pelirroja.

-¿Que hizo?- su cara cambió a preocupación y agotamiento

-El doctor te lo contará- dio un largo suspiro antes de reposar su cabeza en su mano.

" ¿Ahora que hizo?" - se dijo a sí misma mientras se retiraba de recepción hacia los asientos.

Pasaron unos minutos hasta que se acercó una de las enfermeras.

-Blossom ya puedes pasar, el doctor te espera en la oficina-

- Gracias Susan- sonrió, recogió su bolso con sus cosas y camino por el pasillo.

Antes de abrir la puerta de la oficina , inhalo y exhalo.

-Buenas tardes Doctor-

- Oh Blossom Buenas tardes , te estaba esperando, por favor siéntate solo son unos segundos-

-Si gracias Doctor- Camino hasta el sillón más cercano y se acomodó.

El Doctor se levantó hacia una estantería de carpetas

- A principios de esta semana, les dieron unas clases de manualidades, bueno como siempre,

- volviendo a su asiento con una en sus manos la cual Blossom al verla respiro profundo, pues ya conocía la carpeta.

- Son raras las veces en las que el "participa", como sabemos él es un chico algo..- pensaba en la palabra correcta para no ofenderla.

-problemático, lo sé- suspiro

Blossom quería estar al tanto de todas las cosas que el hiciera, de todos modos era ella la única que se preocupaba por él.

El doctor saco de la carpeta un papel y se lo enseño a Blossom.

- Como verá es un dibujo algo...erótico- enseño un apenado

- Oh por dios- tomó el papel en sus manos- Esa es Betty...y Matilda y...oh cielos- continuaba mirando aquel papel

- Dibujo a varias de nuestras enfermeras y el conserje, un enfermero ...y pues...por desgracia a mi también..-

- Yo enverdad nose que decir ...- Devolvió el papel boca abajo, miraba a otra parte para reflexionar lo que había visto.

- Yo no hubiera querido que viera esto, pero no quiero faltarle y no notificarle sobre sus días...-

- Si si lo entiendo- asintió

-Tras este problema él no asistirá por unas semanas a esas clases, así que estará solo en su habitación, no podrá salir de esta hasta que la clase culmine, así evitaremos otros problemas por un tiempo-

- Gracias Doctor, yo en verdad lamento todo esto-

-No hay por qué lamentarse, solo trate de no tomarlo personal, aquí estamos preparados para este tipo de problemas-

-Sii, gracias Doctor- asintió

-Blossom , ¿te puedo hacer una pregunta?- discretamente tomó un bolígrafo.

Su corazón se aceleró, sus piernas temblaban pero trataba de aguantarlas.

-¿Si doctor?-preguntó con una voz casi temblorosa

-¿Como te haz sentido en esta semana?-

-Um...bien- movió su cabeza en forma de aceptación

-¿Si? Me alegro, y lo digo por que se que este proceso es algo estresante, solo quería dejarte saber que estamos aquí para ti-

-Lose doctor...bueno ire a verlo-mencionó con una sonrisa algo forzada mientras se levantaba del sillón

- permíteme escortarla a la habitación-

-¡oh no Doctor no quiero molestarlo!-

-insisto, no es una molestia-

Le sonrío y ambos salieron de la oficina. Allí caminando juntos pasaban diferentes clases de personas y enfermeras con los pacientes. Llegaron a una habitación abierta.

-Deberá estar en la sala, vamos-

La sala estaba solo a dos habitaciones después de aquella, solo las pasaban y caminaban a la derecha.

Allí había hombres mirando la televisión, otros jugaban a las cartas y otros solo estaban sentados mirando a la nada. Algunos llevaban batas blancas y otros ropas normales. Las ventanas se encontraban en ambos lados del televisor, ahí parado había un chico pelirrojo con un cigarrillo en sus labios. Muchos de los pacientes que estaban allí no se les acercaba por que tenía algo diferente a todos ellos y eso era sus peculiares ojos rojos, hay veces que algunos pacientes salen corriendo al ver sus ojos pues estos mismos dicen que han visto el infierno en él.

- Brick, tienes visita- llamó el doctor

Blossom aprieto su bolso y respiro profundo. Ambos lo miraban esperando una respuesta

-ah- fue lo único que respondió sin mirarlos

Esperaron unos segundos más por un saludo, un movimiento, o si quiera un gesto, pero nada.

-Esta bien doctor , muchas gracias por acompañarme-asintió

-No, gracias a ti Blossom- acarició su brazo y sonrío, antes de retirarse dedico una última mirada al chico, pero este no se movió para nada.

Blossom observo como el doctor se iba del pasillo, suspiró, voltio la mirada a los pacientes que estaban ahí y sonrío incómodamente. Debía admitirlo la mirada de ellos la incomodaba demasiado, pues estos la miraban de pies a cabeza, no hablaba con ellos pues podría confundirlos. Así que solo les sonreía y les pasaba por su lado.

Pero aveces pensaba que salía de una presencia incómoda a otra extra incómoda, con lo que había visto se sentía avergonzada y no sabía que decirle al chico.

Respiro y exhaló

-¿Que miras?- trató de empezar una conversación para no hacer aquel momento incómodo

-Aquel hijo de puta se fue a su casa- volvió su mirada a la chica-¿puedes creer que la semana pasada estaba llorando en su cama?

-¿Como lo sabes, ese chico no es tu compañero de cuarto? - miró Blossom por la ventana para evitar ver sus ojos, también le daba terror verlos algunas veces, o tal vez podría ser que estaba avergonzada por el dibujo.

- Entre a su habitación- sonrío burlonamente

- ¿Y la privacidad?-

-¿Cual privacidad? hay una persona que me ve los huevos cuando me baño- apagó su cigarrillo, se voltio y empezó a caminar

-¡Brick!- se sonrojo ante su impredecible respuesta - Que vulgar eres- frunció su ceño

Camino por el pasillo hasta llegar a la puerta de su habitación, donde colocó su mano en el borde.

-Entrégame lo que me vayas a dar- fumó

-¡No soy tu cartero déjame entrar!- reprocho

Volvió su mirada a ella mirándola fijamente a los ojos, se inclinó, y exhaló el humo en su cara.

- Dije, entrégame lo que traistes- ordenó en voz baja, pero ella lo escucho claramente.

Sus acciones y comentarios erizaban la piel de la chica, pero ella no se iría de ahí, no le daría el gusto. Así que se acercó a su cara y lo miró fijamente a los ojos

- No me vas a intimidar Brick, no puedes hacerlo, ¿sabes por que? Por que te quedarías otros tres días sin comer nada, y al ver tu condición, te cuesta estar de pie, así que déjame pasar y tendrás tu comida-

Ambos quedaron mirándose a los ojos tratando de intimidarse el uno al otro. Pero el sabía que ella tenía razón, si quería tener lo que quería, tenía que hacer lo que ella quería y eso en verdad le molestaba. Para el ella era una mosca que no se apartaba de encima.

Abrió la puerta de mala gana, entró y se tiró en la cama.

- ¡Por dios Brick que le hicistes a tu habitación!-

Cuando entró, había ropa tirada en el piso y muchas cosas desorganizadas.

-Esta hecho un desastre- colocó su bolso en la esquina de de su cama, miraba la habitación sin saber por donde comenzar.

-Tu eres un desastre- replicó

Blossom giró los ojos ante su comentario.

- Levántate, voy a arreglar tu cama- ordenó

- No empieces a molestar-

Blossom se fue al final de la cama y agarro sus pies.

-¡¿Oye que crees qué haces!?- exclamó

- ¡Mira tus medias son un asco!¡Te he dicho mil veces si vas a recostarte en la cama que no lo hagas con medias así!- regaño quitando sus medias sucias y tirándolas a su cara

-¡Levántate!- ordenó de nuevo

- ¡por el amor de dios déjame en paz!- tiro las medias a un lado.

Blossom se acercó a él y tomando sus brazos lo empujó hacia ella, quedando el sentado en su cama.

-¡Pareces un vagabundo! ,tienes que ...- empezó a olfatear a sus lados, hasta que bajo y lo olfateo, este rápido la despegó de ella.

-¡Quítate!- Exclamó Brick tratando de apartarla, pero ella se pegaba más para oler su cabeza.

-¡Santo cielos! ¡¿Cuando fue la última vez que te bañastes?!-

-No lo se, tal vez antier o más antes- sonrió

-Eres un cerdo-

-Oye las visitas no pueden agredir a los pacientes-

-Aww ¿te lastimé emocionalmente?- dijo sarcásticamente -pobre bebé- tomo su quijada y aprieto sus mejillas

-vete a la mierda- retiró sus manos

-Brick- frunció su ceño pues no le gustaba las malas palabras -levanta tus brazos-

-ugh- levantó sus brazos débilmente pues estaba cansado, por no comer, y el discutir con ella lo empeoraba.

Blossom retiró su camisa blanca y la tiró a un lado, se sonrojo un poco pues aunque él no comía mucho todavía tenía buena musculatura.Siempre que Blossom lo veía así se decía así misma que era normal, otras chicas se avergonzaría también al ver un chico semi desnudo, totalmente normal.

-Ven vamos-empujaba de su hombro derecho

El chico no tuvo más remedio que levantarse y seguirla fuera de la habitación.

-¿Hey Brick al cual fiesta vas?- gritó un chico de piel oscura que jugaba dominos con un joven rubio y otros un poco mayores.

-¿Fiesta? Me van a violar en el baño- respondió sonriéndole a aquel joven

- Felicidades estás de suerte hermano, es pelirroja-

-Solo por que soy pelirrojo no significa que me gusten las pelirrojas- rio

Blossom no expreso nada y siguió caminando

- Ah hola Blossom, ¿como estás?- saludó un joven enfermero que cuidaba los pacientes, era un poco más alto que ella, pero no más que Brick, su cabello negro y unos ojos azules claros hermosos.

-H-hola John, b-bien¿ y tu?-tartamudeó un poco a la misma vez que sus mejillas se sonrojaban un poco.

- Busquen un cuarto- comentó Brick interrumpiendo

-Oh Hola brick estas...sin camisa ¿ya te vas a bañar?- preguntó el enfermero

- No- contestó Brick seriamente

-De hecho si , ¿sabes donde pueda estar Ramon?- miró a ambos lados

-No, pero si quieres te acompaño- ofreció John

-N-No no tienes que hacer eso- se sonrojo un poco más

-Insisto- sonrió con un leve sonrojo

- No , yo me voy - dio media vuelta y empezó a caminar

- ¡Brick! ¿que haces? ¡vuelve aquí! - corrió hacia él y agarró su mano

- ¿Que haces, sabes que no vas a poder comer si no te bañas?-

-Como si eso fuera a suceder- separó su mano de la de ella.

-Brick solo, por favor hazlo, te lo pido- Blossom colocó su mano en su brazo y lo miraba a ver si él mostraba algo

Estuvo unos segundos en silencio y parado ahí al lado de Blossom, hasta que se giró y camino de vuelta a los baños

- Me pegaré un tiro después de esto- mencionó antes de entrar

Blossom sonrió y se junto con John

-Ya verás no será tan malo- le comentó a Brick

John entró después y luego Blossom. En estos baños no habían puertas, en otras oalabras se veían las personas que se bañaban, pero era por su seguridad.

Brick abrió una se las duchas, y mientras esperaba a que se calentaba, empezó a retirarse la última ropa que llevaba puesta, sus pantalones. Blossom al ver que se los iba a retirar se giró rápidamente avergonzada.

-Entonces Blossom...¿Que me cuentas?- preguntó John

-Pues...no mucho, la verdad es que no salgo mucho de casa, pero aparte de eso estoy bien ¿tu que cuentas?- sonrío

- Pues mi tía viene de vacaciones la próxima semana, cenaremos en mi casa, vendrán también unos amigos míos, si quieres puedes venir- se rascaba la cabeza con un poco de nerviosismo, su cara se sonrojaba

-¡Me encantaría! creí que nunca me invitarías a cenar- Habló en voz alta Brick

- Brick...- suspiró

- Bueno si no tienes nada que hacer seguro- continuo John ignorando el comentario de Brick

- Bueno yo- habló con nerviosismo

- No tengo nada que hacer, tienes suerte, pero más vale que lleves vino- interrumpió Brick

- Brick si necesitas una navaja solo dilo- sonrío John - Vengó enseguida- aseguró

John salió del baño, dejando a solas a Blossom y Brick. Allí cada uno se daba la espalda, Brick se bañaba y Blossom moriría de la vergüenza si lo mirara.

-No tienes que comportarte así - cruzo ambos brazos.

- ¿Así como? ¿como soy?- respondió

-Brick solo no hables si no te hablan o preguntan ¿si?-

Brick no respondió. Blossom notó esto raro de su parte pues siempre el chico le respondía con algo agresivo. Estuvo a punto de girar su cabeza para verlo , pero en ese momento entró John.

-¡Estoy aquí!, volví lo más rápido posible- John entregó algunas navajas a Brick y este las tomó

- Volveré con ropa limpia ¿si?-

Al salir Blossom del baño, iba caminando hacia el cuarto mientras pensaba como le preguntaría lo sucedido. Era estresante pues el se enfadaba y ocasionaba que ella se sintiera mal. Debía esperar y no preguntarle tan pronto.

Cuando recogió la ropa, volvió al baño donde entregó la misma. Al par de minutos Brick se seco, y se puso las ropas limpias que pudo encontrar Blossom. Cuando terminó de vestirse fue acomodando las cosas que había llevado con él. Hasta que sintió que lo miraban y detuvo todo lo que estaba haciendo.

- ¿Qué?- preguntó con una ceja levantada

- Todavía tienes ...- Blossom señalo su quijada

- No me afeite la cara- respondio mirando fijamente a Blossom a ver si entendía

- Oh- su cara se volvió roja y al sentirlo desvío su mirada.

- Si ya tenia picor debajo de mis brazos- Brick sabía perfectamente lo que ella había pensado, así que su cara cambió a una burlona.

- M-Mira no necesito saber donde te afeitastes o donde te pica pero-

Blossom iba a continuar hablando pero fue interrumpida por la risa de Brick. John que estaba al lado de Brick se sonrojo un poco ante el comentario de la chica.

- ¡ERES UN IDIOTA!- gritó muerta de vergüenza

- ¿No quieres saber donde más me afeite?- dijo casi riendose

- ¡NO!- gritó volteandose

-Brick vamos , ya es suficiente- dijo John

Blossom se voltio rápidamente hacia los dos jóvenes preocupada.Brick voltio su mirada a John y su semblante cambio a seriedad. Brick podía tolerar a Blossom, y algunas enfermeras, pero con John, era un caso difícil, pues para Brick el había nacido para no recibir órdenes.

-¿que?- se voltio completamente hacia John y lo miraba con el ceño fruncido

John no conocía mucho sobre Brick, en realidad no sabía casi nada sobre él. Para John, Brick era el típico chico malo de algún vecindario, pero el no dejaría que lo amenazaran.

Blossom rápidamente se interpuso entre Brick y John , deteniendo cualquier cosa que los dos tuvieran en mente.

-John me puedes traer una toalla limpia, te lo agradeceré- sonrió forzadamente - Ven Brick, vamos afeitarte- la pelirroja lo agarró del brazo y lo llevó a un lavabo cerca.


- Sabes, no tienes que comportarte así- razuro un lado izquierdo de su quijada

- Y dejar que ese mocoso me diga que hacer- mencionó enojado

- El es ... - razuro- mayor que tú, tú eres el mocoso- limpio la navaja

- Tch sigue siendo un mocoso- rodó sus ojos

- No te muevas tanto, te puedo cortar- alzó la navaja y volvió a razurar

Estuvieron en silencio en lo que ella terminaba con su lado izquierdo.

- ¿Traistes pastel de calabaza?- preguntó con sus ojos cerrados

- Si...¿Querías comer otra cosa?- movió su cabeza para empezar el lado derecho.

- No-

- hmm...-

De nuevo permanecieron en silencio, estaban solos los dos y ella no podía dejar de pensar en que talvez este era un buen momento para preguntarle del dibujo, ¿pero como se lo preguntaría? ¿ como iniciará la conversación?

Mordió su labio inferior y los segundos pasaban con ella pensando.

- ¿Me vas a preguntar sobre el dibujo?¿no?- abrió sus ojos y la miró

- Yo...- no hubo otra respuesta que saliera de sus labios

- Ya se que vas a decir, pero créeme no hize nada malo-

-Brick dibujastes unas enfermeras desnudas ¿como eso no es malo?-

-Blossom , ¿que me dices de las pinturas que están en el museo? Más de la mitad son pinturas eroticas, pero cuando pinto yo , yo soy el enfermo- rodó sus ojos

- Si pero lo tuyo es pornografía-

-¡Estan teniendo sexo consentido!-

- ¡Brick no me interesa si es sexo consentido!- se cubrió su rostro pues este se volvió rojo, respiro profundo, exhalo y volvió a afeitar.

-¿Por que lo hicistes?- preguntó después de unos minutos en silencio.

Habia terminado de afeitarlo. La pelirroja se secaba sus manos y el chico espero a que ella lo viera a los ojos.

-Estaba aburrido...no hay nada que hacer aquí- respondio

- Eso no es excusa Brick, solo... quedate tranquilo si- se sonrojo al acercarse y tocar su pecho. En cambio este en su primer tacto se aparto de ella.

- que estupidez...- murmuró

- Brick habló enserió, no puedes seguir haciendo estas cosas -

- ¿Desde cuando te importa?- se levantó haciéndole frente a la chica- ¡Yo hago lo que se me de la gana! Siempre ha sido así y así sere, si quieren pelea...pelea tendrán-

De allí salió como alma que lleva el diablo, dejando una chica sin palabras, labios temblorosos y casi no podía estar de pie.

"Tu culpa"

Se cubrió la boca con una mano y con la otra aguanto la respiración de su pecho.

-¿Blossom?-

La chica dio un pequeño salto al oír esa voz, y rápidamente secó su rostro.

-Oh...John- dijo terminando de secar su rostro

-¿Estas bien? vi a Brick salir rápido de aquí y pensé que sucedió algo- Preguntó

- ¡Si! ¡Si! es solo que... ya sabes como es él, tiene cosas que hacer jajajajaja- rió falsamente.

Se giró para verlo y entrelazar miradas con él. Lentamente el se fue acercando mientras ella veía como se acercaba a ella. Con su mano acomodó unos cabellos detrás de la oreja de la chica.

-¿Sabes que puedes contarme cualquier cosa? ¿No?- dijo mirándola a los ojos

-Sip, Bueno yo estoy bien, gracias John pero tengo que verificar a Brick ¿si?, hablamos despues- sonrió y apartándose, se fue de sus brazos. Allí solo quedó atrás un chico sonrojado que miraba como se iba una chica de cabellos rojos


Caminando por el pasillo, miró a la sala ya que escuchaba unas risas y el ruido de los dominos.

Brick estaba ahí eso estaba seguro, pero ella evito mirarlo, solo pasó por ahí y se dirigió a la habitación, abriendo y cerrando la puerta tras de sí.

-Hola-

La pelirroja brinco del susto al oír aquella voz.

-¡Oh Michael!, me asustastes, ¿como estas?- Michael era un chico joven apuesto, de cabello rubio y ojos azules muy claros, casi como el cristal, estaba recostado en su cama del otro lado de la habitación, sonriendo.

-No fue mi intención y estoy bien ¿como estas tu?- preguntó sonriéndole

-Bien, estoy bien, pero la verdad es que solo vengo a dejar unas cositas para Brick- Camino hacia una mesa de noche

-Oh...bueno- respondió

En eso se abrió la puerta y entró un enfermero no tan alto, se veía que era una persona sería, y su presencia hacia notar que no era bueno con las personas.

-Inspección...Hola Blossom- saludo cansado

- Hola Aaron- respondió antes de que el se fuera de ahí.

Ambos jóvenes se miraron y sonrieron.

-Es un poco estresante ¿no?, que pasen cada diez minutos, y más si es él-

-Si pero te acostumbras, es por seguridad- respondió y siguió a su lectura.

-Si...-

La chica se apuro en dejar el pollo y el pastel de calabaza , no antes de dejarle un trozo a aquel chico, al principio era muy tímido para aceptarlo, pero la chica insistió y no pudo resistirse. El comía y gozaba de ese trozo de pastel, mientras que ella limpiaba el gavetero.

La puerta de aquella habitación se abrió y entró aquel muchacho de ojos rojos a el cual muchos temían, incluso Michael bajo su rostro en cuanto este entró.

-¿Qué carajos haces?- cruzó sus brazos y su ceño se frunció.

-¡Ah Brick! no hables así, mira yo solo limpia-

-¡Largo!- interrumpió

-¡Brick yo solo estaba!-

-¡¿Estas sorda!? dije ¡LARGO!-

Blossom había tratado de explicarle que solo estaba limpiando, pero él estaba tan enojado como para escuchar. Le temblaban sus piernas, y sus manos también, los gritos de las personas le causaba miedo y nervios, siempre que pasaba esto su respiración se volvía complicada.

Salió lo más rápido que pudo de aquella habitación, y camino rápidamente por los pasillos de aquel hospital. Escuchó que alguien la había llamado pero no prestó atención, pues solo quería salir de allí para poder respirar.

Al salir se acercó a su auto y comenzó a buscar sus llaves desesperadamente. Cuando logró entrar al auto empezó a inhalar y exhalar.

-¿Donde lo puse?- abría y cerraba las gavetas.

De una de estas saco un inhalador. Al cabo de los segundos pudo recuperar su respiración normal, pero aquellos sentimientos seguían presentes.

Sus lágrimas comenzaron a brotar, y su rostro se tornó rojo. Dejó caer su cabeza al guía, y así estuvo hasta que se fue de aquel lugar


La noche había llegado y la pelirroja se encontraba con unas tacitas de té. Las tenía preparada en una bandeja, solo faltaba un poco de azúcar y quedara listo.

-Aquí tiene señora Potts- colocó la bandeja en una mesa de café que se encontraba en la sala de la señora Potts.

-Oh gracias linda, eres muy dulce- sonrió tomando su té.

La chica se sentó en un sofá al lado de aquella ancianita. Tomó su tacita y bebió de esta.

-¿Pasó algo querida? te vez desanimada- la señora Potts se preocupó, pues la chica no hablaba mucho en esta noche, y además, se quedaba observando el mismo sitio por mucho tiempo.

Al escuchar su voz, despertó de sus pensamientos, y volvió a la realidad.

-Oh no Señora Potts es solo...que hoy fue un día difícil- sonrió forzadamente

-¿Segura?¿No pasó nada con el chico?-

-No no no, él está bien, si...esta bien- giró su rostro hacia su lado y de nuevo se perdió por unos segundos en sus pensamientos.

Término de tomarse su té rápidamente y lo colocó en la bandeja.

- Señora potts perdome pero no me siento muy bien, ¿puede-

-Claro que puedo, ve a descansar, ha sido un día largo para ti, ¿necesitas alguna medicina?-

-No no no gracias- se dirigió a la puerta de aquel apartamento. - Perdón por no limpiar las tazas, juró que lo haré la próxima vez-

-No te preocupes, ¡si te sientes muy mal por la noche no dudes en llamarme!- alzó su voz para indicarle.

- muchas gracias señora potts, buenas noches, descanse- mencionó antes de cerrar

- ¡Si si, buenas noches, descansa!- sonrió

Al salir del apartamento, rápidamente entró al suyo y cerró con llave. Prendió algunas luces en cuanto llegaba al baño. Su respiración era rápida, no podía respirar, su cuerpo comenzó a temblar.

"Es tu culpa"

-No-

"tu culpa"

-Callate...- sus manos subieron hasta sus orejas cubriéndolas.

"tu culpa"

-¡CALLATE!¡CALLATE!¡CALLATE!-

La chica se tumbó al piso, y ahí en la oscuridad y frialdad de la noche solo podía llorar, llorar hasta que se calmaran sus nervios, llorar hasta dejar salir todas las lágrimas, llorar hasta que su corazón dejará de latir rápidamente...


VOLVIIII!! y como les prometí aquí esta la nueva historia, quería ya subirla y pues me anime hacerlo.

Les advierto de nuevo que es un poco oscura la historia así que quedan advertidos!! Nos veremos pronto!!!